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Ricardo el negociante: drama en tres actos / escrito en francés por M. Boulé Rimbaut ; traduccion de Y. Gil

Boulé-Rimbaut, M.

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PROSPERO Mis miedost de que hayal? tarde. Alfredo va á cojer of Y vicusa de del Señor ? movimiento. intencion. tro principal podria MUSEO DRAMATICO. en rigor dispensarse de los servicios de ese viejo posma, en vista de que durante su ausencia, y sin que pueda sospecharlo. siquiera el buen Señor, posee en vos un: Segundo él. ALFREDO, turbado. No. os entiendo... qué signilica?.. 'PROSPERO. Significa que si yo escatimo un poco de tiempo al principal, y si no gano muy religiosamente el sueldo que me dá, en cambio no hago la corte 4 su muger; clarito!. ALFREDO, lanzándose á él. Qué osais decir? PROSPERO. Pasito , pasito!.. no hay que enfadarse. y A mí qué me importa que esa amable Señora sea aficionada :á que la regalen el oido? ALFREDO. Ah! mirad lo que hablais, ó de lo contrari0... € Amenazándole. PROSPERO , sin hacer caso y remedando á Alfredo. Lo que yo os digo, amigo mio, es únicamente por vuestro bien. ALFREDO, Pero lo que habeis tenido. la avilantez de suponer es falso! lo ois? PROSPERO , apoyando en cada palabra. Siento no ser de ese modo de pensar. Persistis?... Pues bien, Sr. Duval , retened bien en la memoria lo que voy á-deci- ros: si esa ratera especie se propaga, si llega á oidos del Sr. Emery , á vos os hago desde ahora responsable de ella, y pobre de vos! ALFREDO. : - Amenazas!.. Tanto calor para sinceraros. Amigo, á no dudar, teneis interés en convencerme. ALFREDO. E De lo que quiero convenceros es de que nO repetireis impunemente tales infamias... Oh! si llegase á saber, que lo intentábais tan solo... provocaria entre los dos un duelo a muerte. PROSPERO. Bien esta! Alfredo entra en el despacho de Ricardo, , RICARDO EL NEGOCIANTE, MIAMI UV AAA ESCENA V. PROSPFRO, solo y subiendo heácia el foro. Interin y entretanto, caro amigo , creo que en adelante no os permitireis echarme mas sermones. (despues de una pausa y volviendo al proscenio) Pues Señor, los temores de Samuel salieron ciertos... el pobre _ negociante Emery está arruinado. ..« ArTuina- _do hasta no poder mas, d cerca le anda... Como soy que lo siento... por Samuel y por mi!.. (dirigiéndose á la caja.) Esta caja, esta pobre caja debe haber llevado muy copiosas sangrias , y debe encontrarse en un estado de' estenuacion que dará lástima... (dando con la mano) Hum! Suena á hue- Eo (exhalando un suspiro) Qué malita es- .. Cuando considero que aun no hace tres meses gozaba de tan buena salud, estaba tan repleta!.. La culpa me tengo yo que he andado haciéndome el remolon... cobarde!.. á buena ocasion me resuelvo... cuando la des- , dichada está en las últimas, y apenas tendra un soplo de vida... algunos miserables saquillos de quinientos francos todo lo mas... Buen negocio!.. necesitamos veinte mil!. —Con veinte mil francos hariamos fortuna antes de un año, segun me ha hecho ver Samuel... Qué soberbia especulacion para dar principio! Toda una partida de muselinas inglesas, que han desaparecido de Lóndres sin” saber cómo , y que Samuel conseguiría por mitad de precio... Sí; pero se necesita dar dinero contante, y nuestro capital social en el dia se compone de esperanzas... (sacando del bolsillo una llave ganzúa) y de esto.. con este dije que Samuel me dió el otro día, seria cosa de acabar en un momento, si yo anduviese listo .. La cerradura no tiene trazas de. ser muy rebelde. (examinándola) En el ramo de cerrajeria se trabaja ya mucho mejor que esto... (presenta la ganzúa ála entrada de la cerradura y la vuel- ve d retirar en seguida) Eh! no hagamos tonterías. No es cosa de esponerme á servir al Rey veinte años por el placer de forzar - una caja vacia... hasta que no me cerciore... (ruido de pasos) Qué bien hice! oigo los pasos de su ¡njel custodio. 5 Esconde rápidamente la ganzúa, coje el sombrero y se encamina precipitadamente hácia la puerta de salida , por la cual se presenta Bidaut. 2 ALDANA 1 6 MUSEO PRAMATICO. AABERARARRAN AN ARANA UU UVA AAA YY ESCENA VÍ, PROSPERO , BIDAUT. BIDAUT , con sequedad. A dónde vais tan diligente? PROSPERO. A cerrar el almacen como me dejasteis encargado , Sr. Bidaut. BIDAUT. Me traereis las llaves. (Próspero va « salir) A propósito... á quién preguntasteis en el correo? PROSPERO , aparte. Uy! (alto) A un caballero ya entrado en- AÑOS... AUTO decir á un correo... ' BIDAUT. Pues yo he hablado al repartidor mismo. PROSPERO , aparle. Pillóme. - € BIDAUT, continuando. Y me ha entregado esta carta que viene a mi nombre. PROSPERO , poniéndose muy formal. Sr. Bidaut, espero que vos no me ¡uzgareis capaz...es ese canalla de hombre que no me puede ver desde que le gané el otro dia al domino. BIDAUT, con tono desabrido. Bien está; id á cerrar el almacen, PROSPERO , Aparte. Corramos primero á dar parte á Samuel del mal estado de nuestros negocios. Vase. WUVIVAYUUAVVVVVAVYAAVVVVYVAV AAVV VVYVY VW VW VYY YAA ESCENA VII. BIDAUT, solo. E Una carta de tanta importancia!.. Para que uno se fie de tales sugetos! (despues de una pausa y algo conmovido) No me atre- ' vo á abrirla; la suerte futura, el honor de la casa de Ricardo Emery, dependen quizás de lo que esta carta contiene... Pero al través del sobre me parece que siento... Dios mio ! el préstamo de cien mil francos, nuestra última esperanza... habrá acudido á nuestro socorro: ese rico pariente del Sr. Emery? (rompe precipitadamente .el sello) Ah! no me habia engañado; si, si, son billetes de banco! .,Ah ! bendito seais, Dios mio! bendito seais!.. Pero veamos, veamos lo que me escribe el Sr. Emery. (despues de una pausa empleada en calmar su agitacion, lee con voz conmovida) « Querido Bidaut: Segun me aconsejabas en tu última, he vis- to á ese pariente mio, pero he recurrido inútilmente á él...» (hablando y aterrado) Qué he leido?.. Pues estos billetes!.. Sigamos (leyendo) «Todo lo que puedo esperar en el dia es una liquidacion honrosa» (hablando y vivamente conmovido) Oh Dios mio! Dios mio! «Mis varios acreedores de esa, únicos que me quedan, estan autorizados á girar contra mí para el 22 del corriente, cinco letras valor total de cuarenta y nueve mil setecientos doce francos.» (hablando) El 22, es mañana. (lee) «Para hacer frente á esos últimos compromisos , te remito adjuntos diez y ocho mil francos , importe de varios dividendos, cuya relacion hallarás mas abajo, y treinta y dos mil, capital de una renta que he mandado vender esta mañana, el todo en billetes de banco... Hallarás tambien bajo este sobre una carta para mi muger, mi pobre Luisa!.. He querido ocultarla nuestra desgracia hasta el último estremo ; por ella siento sobre. todo la pérdida de nuestro bienestar; prepárala poco á poco á esta desastrosa noticia; procura consolarla... Yo la veré muy pronto, porque cuento seguir á esta carta de cerca... Luego que, haya pagado á todo el mundo, no me quedará mas que una conciencia tranquila y un nombre sin tacha... Emprenderé de nuevo mi carrera y procuraré, rehacer mi fortuna trabajando á tu lado, ó en casa agena, si fuese preciso.» (le ahogan los “sollozos. Momento de silencio: en seguida continúa.) Despues de veinte años de una existencia laboriosa é irreprensible, despues de tantos esfuerzos, tantos sacrificios , verse vencido por lá desgracia, ah! es cosa de desesperarse! y cómo anunciar á su muger. (ruido á la derecha ! Abrése la puerta de entrada). Ella es! «ESCENA VIII, BIDAUT, LUISA, seguida de la doncella» y de PEDRO cargados de cajas. LUISA. yuétina: decid á Pedro donde ha de po» MUSEO DRAMATICO. ner esas cajas. | PEDRO, € Justina. Pasad. delante y No corrais, porque todo esto abulta mas que pesa. - Entrase por la izquierda, precedido de la doncella. | LUISA. Me estábais aguardando Sr. Bidaut?.. Pe- TO, qué teneis? BIDAUT. He... he recibido carta de París. LUISA, de pronto, Carta de Ricardo!.. Con que tono me lo decis... Está malo acaso? * BIDAUT. Malo... no. LUISA. Me asustais! Qué ha sucedido? | BIDAUT. Hablad bajo. Señalando á Pedro y á la doncella que vuelven á salir de la habitacion de la izquierda. LUISA, Agitada. Justina!.. (entregándola el chal y el sombrero) llevaos todo eso á mi cuarto. Justina vuelve á entrar en la misma habitacion. PEDRO. Me necesita la Señora para alguna otra cosa? : LUISA, agitada. No, Pedro , dejadnos. PEDRO. Sí, Señora, voy á bajarme al jardin porque ya no tardará en presentarse — y lo que es esta noche tengo formado mi plan. LUISA. Qué? PEDRO. Ol! nada; es sobre cierto perillan... ya nos las arreglamos entre los dos. —Váse, Luisa, aparte, mientras Pedro se va. Qué voy á saber, Dios mio!.. tengo miedo. ESCENA IX. LUISA, BIDAUT. LUISA. Ya estamos solos, Bidaut... esplicaos... BIDAUT, Con voz trémula. Ante todo, Señora, apelad á toda vuestra enerjia... prometedme ser fuerte... prometed oirme con calma. “mala suerte,. 8. LUISA. Dios mio! Luego tan terrible es lo que teneis que decirme?.. No importa, ya os escucho. ñ BIDAUT. ' No es esto decir que porque vuestra desgracia sea grande, sea tampoco .irreparable... E a É PA Y» a e LUISA. Aun TO lo fuese os diria lo que ahora os digo: hablad. BIDAUT. Con la ayuda del cielo, un poco de e cision y perseverancia... LUISA. fa Pero hablad, por Dios, Sr. Bidaut!.. hablad!.. mo veis que todos esos miramientos me matan? BIDAUT, haciendo un a Pues bien, Señora... estais arruinada!... LUISA, estupefacia. Arruinada! | BIDAUT. ' Hace un año estamos luchando contra la . y el Sr. Emery, vuestro esposo, á pesar de sus esfuerzos, ha sido el mas débil. LUISA , con lentilud y pesar. O Dios mio!.. y yo no sabia nada. BIDAUT. Los trastornos políticos, los desastres particulares, y la mala fé, se han dado la mano para consumar su pérdida... en fin, despues de diez meses de vigilias, de trabajos incesantes , de esfuerzos desesperados, no le faltaba mas que hacer el sacrificio de lo poco que le quedaba... y le ha hecho sin titubear... contemplándose todavia dichoso en conservar el honor á ese precio. Momento de silencio. Luisa, aparte, inmóvil y llorando. Y yo mancillaba su nombre! BIDAUT, con voz alterada. Hé ahí lo que me ha encargado que os hiciera saber antes de entregaros esta carta. LUISA, tomándola con mano trémula y con voz muy débil. De él!.. bien está. Encaminase lentamente á una silla y siéntase. BIDAUT, con voz apagada. Os dejo, Señora... resignacion! LUIsa, alargándole la mano. La tendré... la tendré!.. ba , MUSEO DRAMATICO. : LUISA, aparte. Cielos! BIDAUT+. Pero vos Señora, á quien hemos hallado en el escritorio medio muerta del susto, y que nos habeis dicho que llegasteis a tiem- “po que el ladron se e escapaba, no pudisteis verle? : LUISA. Yo?... NO.. JUEZ, sorprendido. Parece estraño; pero tened la bondad de decirnos al menos lo que sabeis, LUISA, levantándose y vacilando. Haria cosa.de dos horas que me habia separado del Sr. Bidaut... cuando el ruido ocasionado por la llegada de mi marido, me obligo 4 salir de mi cuarto á averiguar la CAUSA... JUEZ. Seguid. : , LUISA. . Al pisar el dintel de la puerta que separa mi habitacion del sitio donde se halla la caja... vi pasar rapidamente un hombre delante de mi, que se arrojó al jardin. / E BIDAUT. Si, por la ventana que nosotros encontramos abierta. : JUEZ, € Luisa. Y no podriais decirnos como iba vestido ese hombre que huia? TUI AS No hize mas que oirle... el aire que entraba por la ventana me apagó la luz. JUEZ: Es decir que si el culpable se presentase delante de vos, os seria imposible... LUISA , CON VIVEZA. Imposible... JUEZ. En fin. (4 Bidaut) Vos, caballero, parece que queriais. acusar hace: poco... RICARDO, Con interés. A uno de mis dependientes? LUISA , Aparte. Cielos! RICARDO, de pronto. Oh! no será á Alfredo Menard. Luisa hace un movimiento. BIDAUT. Dios me libre! al pobre Alfredo! LUISA, respirando. Ah! RICARDO. A Próspero Duval? BIDAUT, confidencialmente. Pues, si Señor, francamente... LUISA, aparte y con temor. Próspero acusado!.. JUEZ. Es de ese de quien sospechais? Ñ —BIDAUT. Y sin embargo no tengo prueba alguna LUISA, aparte y desfalleciendo. Es dueño de nuestro secreto... y se ven» gara de mi? ¡ RICARDO, € Bidaut. Entonces, qué ha podido darte á sospechar?.. ... BIDAUT, animándose. z Que ese Próspero es cuando menos un abandonado... en primer lugar , holgazan, y la holgazaneria no conduce á nada bueno! Una sota de villar, que pasa todas las noches jugando... Mirad, sin necesidad de mas, no me hableis de un dependiente que no me saca una cuenta bien; el que tiene tal cos. tumbre es capaz de todo. RICARDO. Reflexiona lo que dices, Bidaut. BIDAUT. Repito que su conducta para mi es sospechosa; por ejemplo, ya hace mas de una hora que le he enviado á buscar; mirad que prisa se dá á venir. JUEZ, «4 Ricardo. Conoceis la COM de ese jóven? BIDAUT, de pronto. No la tiene! Llegó solo al Havre, y sabe Dios de donde vendria. "JUEZ. Pero sus antecedentes?.. RICARDO. Ha estado antes colocado en la casa Everard de esta ciudad. BIDAUT. Y sabeis por qué salió de ella?.. Pues yo lo sé: el cajero no ha querido decirlo, pero se lo he oido á un mozo de caja; Je dieron pasapurte, porque segun parece, hallándose él solo en el escritorio, se trasconejó un billete de-banco... RICARDO. ¡Quiero creer que asi entonces como ahora era inocente; esto no obstante.. JUEZ, “interrumpiéndole. Sin participar enteramente de la convic- MUSEO DRAMATICO. 17 cion de vuestro cajero, creo urgente interrogar á ese jóven. RICARDO, G Bidaut. Y dices que le has mandado államar?.., en efecto, por qué no viene? BIDAUT. Tal vez tenga sus razones para ello... si no es que el tiro de Pedro se ha empleado en sus huesos y.. UN CRIADO, que. acaba de salir por. el foro. El Sr. Próspero Duval pregunta que si puede entrar. El! TODOS. Ricardo hace una seña afirmativa al criado que Vuelve á marcharse. Al nombre de Próspero, Luisa se ha quedado suspensa é inmóvil, los demas han hecho un movimiento hácia el foro; todas las miradas se dirijen con avidez á Próspero. AUARAIMGMANALUINIYANAANMAAMANNRASYAAAUYAANAAYANYVIA YY ESCENA IV. DICHOS, PROSPERO. PROSPERO, aparte, al salir. Cuervos aquí! malo! (alto y saludando) Señores... Pero, qué veo? el Sr. Emery de vuelta ! BIDAUT, examinándole fijamente. Desde ayer noche... PROSPERO, sencillamente. Ab! BIDAUT, con intencion. Entre once y doce. ¡ PROSPERO, 4 Emery saludándole. Y os ha ido bien en vuestro viaje? Ricardole contesta con una señal de cabeza, LUISA, Aparte y conmovida. No está herido! BIDAUT, aparte. No es él. LUISA, aparte, con terror. Pero entonces Alfredo!.. Siéntase desfallecida, PROSPERO, aparte. Mi compañero no está por aqui... si habrá recibido el tiro que me estaba destinado? (ba- ja hasta donde está Luisa, d quien salu» da respetuosamente) Señora... : RICARDO, bajo á Bidaut. Ya ves que no tiene lesion alguna... has andado aventurado en tu juicio. RICARDO EL NEGOCIANTE. PROSPERO. Puedo saber, Sr. Bidaut, por qué me. habeis mandado '4 llamar antes de la hora acostumbrada? JUEZ, observándole. Voy á dBCIrOSIÓn caballero: esta noche se ha cometido un robo en la caja del Señor Emery. PROSPERO , fingiendo una gran sorpresa. Es posible, Dios mio! RICARDO. Permitid, Sr. Juez; el culpable como ya sabeis ha sido herido, este solo hecho basta para demostrar la inocencia de Próspero, y prolongar mas este interrogatorio seria ultrajar á un hombre de bien. Da la mano á Próspero. PROSPERO, aparentando sorpresa. Pues qué, Señor, las sospechas han podido fijarse un momento en mi?.. No importa, solo quiero conservar en mi memoria esta marcada prueba de vnestra estimacion. : LUISA, aparte. Miserable! PROSPERO , Aparte. Parece que el amigo Bidaut me habia puesto en el lugar que merezco. LUISA , aparte. Pero Alfredo! . ese hombre que han. herido!' | PROSPERO, con énfasis. Es decir que el crimen no ha respetado esta casa... (echando una mirada á Luisa). asilo de todas las virtudes. | JUEZ. Vamos, Señores....el exámen de las localidades nos proporcionará tal vez algunos indicios. RICARDO. Voy á guiaros. (abriendo la puerta de la izquierda) Aqui en esta pieza está Ja caja; si gustais... Bidaut habia subido al mismo tiempo que Ricardo: el Juez y el escribano pasan delante á invitacion de aquel. Durante estos movimientos, Próspero se habrá acercado disimuladamente á Luisa, PROSPERO, bajo, y entregándola un papel sin ser visto. Tomad pronto! LUIsa, que se ha apoderado de ella con mano trémula. Una carta?.. F E An 18 MUSEO DRAMATICO. PROSPERO. Que: contiene mis formales intexiciones. - [consigo mismo) Todo-vá bien!./ los: bille- " tes están á buen recaudo en-casa de Samuel; pio presenciar las Saco Mes. carta en el pecho precipitadamente, LUISA, d Bidaut, que seva d marchar de- ' tras de Próspero. Quedaos. por Dios, Bidaut. MAVNAVAVRANYANANAMNYVVWWWNMIWMRAMINAVAVVY ESCENA Y. LUISA, BIDAUT, poco despues ALFREDO. LUISA , CON VIVEZA, r La hora de los pagos se acerca, no, es verdad? bil BIDAUT, dando ÓN de pensar. Si, Señora. LUISA. Pues bien, escuchad;,' porque no hay un momento: que pS y vos. me:ayudareis! BIDAUT.. Cómo? LUISA. No he querido proponeros delante demi marido un paso que tal vez no hubiera,autorizado ; pero sin que él lo sepa, y mientras que está detenido aqui, corramos, yo á4 deshacerme de mis joyas, de mis adere- ZOS, E , 4 implorar á sus amigos... Oh! qué vengan ! que ve engan como impulsados por ellos mismos á uftacerle la A q 'necesita. ALFREDO, que llega úá: las últimas. palabras de Luisa y se adelanta hácia ella pálido 1 y abotonado hasta arriba. Aquí estoy yo el primero, LUISA. iválfredo!, BIDAUT. Señor Menard! Las miradas de Luisa se clavan en io , y no césa de examinarle con inquietud, ¡3 LUISA. Vos, caballero! (aparte y maravillada) Ah! tampoco está herido. BIDAUT, « Alfredo. Con qué ya sabeis?.. -Wase por la izquierda en pos de' Ricardo que siguió al Juez y al escribano; Luisa ha.guardado la ' ALFREDO. Sé la terrible desgracia que, ha sucedido en esta casa. 'LUISA-, considerando dá Alfredo. Esa palidez... ese aspecto de dolor.:. Abrese la puerta de la izquierda. E BIDAUT. Ahl.. A Sr. Emery. MIIWINWIWYWWIYWWW YY WWW ¿»ESCENA VI | DICHOS, RICARDO, poco despues PROSPERO. BIDAUT, saliendo a encontrar á. Ricardo. Qué hay? ' RICARDO, consternado. Es asunto concluido, amigo mio, no nos queda ninguna esperanza. PROSPERO, saliendo y con énfasis. Ni el menor indicio; nada que pueda ponernos en camino de AA á ese miserable! ALEREDO , aparte al ver d Próspero. Este hombre aqui! PROSPERO , aparte. Ola!,. ya tenemos por acá á nuestro ga lanteador. RICARDO, continuando. Nada mas que oprobio y desesperacion! Dirígese con lentitud «4 un asiento de la derecha cerca del bufte, en el cual se deja caer agoviado: PROSPERO, bajo á Alfredo. Ni un rasguño siquiera... os doy la enho; rabuena. ALEREDO, bajo. Miserable! esa audacia... PROSPERO , bajo. Me salva mientras que la fuga me hubiera acusado. ! ALFREDO , bajo. Pero yo puedo entregarte con una palabra? PROSPERO, bajo. ó 7 Quereis perder a esa muger?.. entonces hablad. : Aléjase de Alfredo. Durente este coloquio los ojos de Ricardo han estado fijos en ella, con espresion de inquietud; Bidaut no ha observado Só preocupado son Ricardo. RICARDO, sentado, Arruinado mi comercio!:. perdido el ho- nor!.. esta tarde se dirá en la bolsa: Ricardo Emery ha suspendido sus pagos. o A UI E TRE A MUSEO'DRAMATICO: - : BS Desde unos momentos antes las facciones de Alfredo Pspresarán un profundo padecimiento. ALFREDO , aparte. y Dios mio! temo que me abandonen las fuer Zas? RICARDO, continuando. 00000 Oh! la audiencia solemne!.. “este tribunal de comercio, en que tantas veces he tomado asiento y que infamará mi mombre... la sen= tencia pronunciada en alta voz que va 'declararme insolvente... Es esta tu. Jeiga» Dios mio?.. es esta tu misericordia? LUISA. En nombre del cielo, no te Hisiiios asi. inde BIDAUT. ) . Vuestra esposa tiene YazOn; todavía OS quedan recursos... En primer lugar, no es tal vez imposible proporcionarnos esos cincuenta mil francos (Ricardo le mira) por algunos dias únicamente... el tiempo necesario para recobrarlos“que'os han robado. RICARDO). con, Aeneridad. Esplicate?... BIDAUT , £ludiendo, la, respuesta... Ademas de eso, el ladron no puede sustraerse mucho tiempo. 4: las pesquisas, dela justicia... Pedro afirma haberle alcanzado, y una herida de'arma:de fuego no se oculta fácilmente. bn ALFREDO , llevándose airdamenta la mano al pecho: y aparte. cios] Dios mio! dadme resistencia! LUISA, aparte yo 'obseruándole; Qué es lo. que tieneb! ol cojos PROSPERO, *aparie: y obsereándole. Esa «palidez noes. natural. ALFREDO , cari dá: "Ricardo: Señor.. o y RICARDO, 12d Ah! sois vos, querido amigo? os AGTAÑEZ, co vuestra venida... habeis querido darme la mano por última vez ?. habreis reflexionado que mañana” ño EOQuEO A sin sonrojaros. : ALFREDO, dominando con itabajo : do:quie siente. : Asi mañana como hoy, Sr. Emery, > sercis digno del aprecio de todos. RICARDO. Qué quereis decir? "0000 FOR ALFREDO, haciendo un, esfuerzo. Que vengo, en nombre de mi cdt! á saplicaros que me admitais de asociado vuestro. | E, La | | | RICARDO), vivamente conmovido. Qué oigo? ad Arana 3 Ah! cuánto sufro! . a Luisa sigue con ansiedad, fagos los. moyimnienl Aíredo. E e DATA q 1909167 ALEREDO Pp cuánto sufro! PROSPERO aparte, > A no dudar , mi. amigo Alfredo no se sión te bien. Ah! RICARDO , continuando. “Una proposición semejante “en éste momento!.. bien, Alfredo, bién!.. ese” rasgo noble y generoso 0s honra... pero yo no puedo aceptar vuestra oferta; no seria proceder honradamente hallándome arruinado. ALFREDO, sosteniéndose con dificultad. En nombre de lo que mas ameis en este mundo, no rechaceis mi proposicion! BIDAUT, rogándole. eS Oh! aceptad!. aceptad! * RICARDO, resueltamente, Repito que no se me hable mas de ello, E BEA Bien está; como querais!.. -(mirando dá Alfredo) Pero vos teneis amigos en el Havre, verdaderos amigos... si alguno de ellos viniese a ofreceros la cantidad que necesitais. els A BICARDO duo Ni aun tendria derecho de tomarla. en ca- ; E lidad de, préstamo, porque, no sé cuándo, ni cómo podria devólvérsela,.. y el hombre que toma prestado sin garantía alguna, sin la certeza de un pronto reintegro, comete un robo! Bidaut se qual abatido: ALFREDO, aparte. y haciendo .ver: d: pesar suyo lo mucho que sufre. Ah! no puedo: mas! LUISA, aparte. Dios mio! desfallece!' ricardo , dando la mano. á. Alfredo. Sé que en esto 0s doy un sentimiento, - querido Alfredo... pero debo hacerlo... sin perjuicio. de manifestaros. mi gratitud por vuestra noble intencion, debo hacerlo: Próspero y Luisa tienen los ojos fijos en Alfredo. ALEREDO , -balbuciente. Sin embargo , miradlo bien... esos pagos... (dando un grito y cediendo á sus padecimientos) Ah! yo me muero! RICARDO ,. sosteniéndole en sus brazos. Alfredo, amigo mio, qué teneis? ISE Y pais ; RE a TO : Colocan á Alfredo desmayado en un sillon enmedio del teatro; todos le rodean. y a BIDAUT. Otra desgracia! RICARDO , queriendo desabrocharle el frac. Parece que es del pecho de donde se que- ja... esta ropa le oprime. - BROSPERO, haciendo un movimiento para oponerse. No, esto no es nada... la impresion que le habrá causado la noticia!.. bastará con acercarle á esa ventana. RICARDO , que le ha desabrochado sin hacer Caso. Qué. veo? sangre! TODOS, LAOS is 20d ' Sangre! BIDAUT, estremeciéndose. Ah! qué sospecha! ricarDo , estremeciéndose. Seria imposible! PROSPERO , Aparte. Esto se va poniendo serio... (viendo st puede engañarlos) Pobre —Alfredo!.. habrá tenido algun lance. —praur, examinando dá Alfredo. . Esta herida presenta todas las señales de pe. ; haber sido hecha por arma de fuego. . PA racarDo, ezaminando dá Alfredo. No cabe ya duda; el plomo ha trazado E en el pecho del culpable la prueba de su | crimen. | Aqui Alfredo hace un movimiento y vuelve en si poco á poco. Momento de silencio. ps: Bmaur, aparte, con abatimiento. Era él! RICARDO , Aparte con abatimiento. * Alfredo Menard , ladron! ALFREDO , volviendo en sí y esclamando. Ladron!..yo! (levantándose) Quién se atre. ve á decirlo? Se detiene cortado al ver á Luisa. - Luisa, aparte y medio muerta. Soy perdida! PROSPERO , aparte. Ahora es ella! RICARDO, 4 Alfredo. Acabad!.. sois por ventura inocente? Pausa prolongada. Ansiedad de todos. MUSEO DRAMATICO. “ALFREDO, con voz alterada y la vista fija OEI | , Soy culpable. LUISA, esclama d. media v0z. Qué decis? , ALFREDO , «despues de haberla suplicado que se calle con una mirada. Digo la verdad!..: ) BIDAUT> aterrado. An! . RICARDO ,, aterrado. Desdichado! Dejas PROSPERO , aparte y fingiendo, admiracion . Pues Señor, como soy que es un buen rasgo ! a Ruido á la izquierda. RICARDO , de prono. - Viene gente... (4 Alfredo) Serenaos, Serenaos! . ¿A f Le hacen pasar á la derecha y. sentarse delante del bufete. : ESCENA VII. DICHOS, 'el JUEZ y el ESCRIBANO. Ricardo se acerca 4 hablar á este último. Al verlo, «todos los demas :se han inmutado. JUEZ, al salir. Ninguna otra prueba; tal vez seamos mas felices en la inspeccion deljardin (4 Ricardo) Si quereis acompañarnos. RICARDO. Es ya inútil, Señor Juez; sé quien es el: delincuente, me lo ha confesado todo. usa) JUEZOG O. Siendo asi, tenedla: bondad de entregarle en manos de la: justicia... (viva agitacion de Luisa, Alfredo manifiesta estar resignado) Su prision facilitará el hallazgo de la cartera robada. “RICARDO. No es necesario... me ha sido devuelta la cantidad entera, y me doy. por contento en poder dar un corte á este asunto, que desde hace un instante ha cambiado enteramente de aspecto. ' JUEZ. ] tra mano está todavia, decidir lo que 0S parezca mas conveniente en el caso actual (Zomando un papel de. manos del escribano) Ahi teneis vuestra demanda...(se la entrega) Pero meditadlo bien... tales delitos serian 4% Sois dueño de hacerlo, caballero... en vues- - MUSEO DRAMATICO. 91 menos frecuentes si nunca se perdonasen... y sea el culpable quien fuere, tal vez cumpliriais con un deber en no oponeros á un castigo sensible pero necesario. RICARDO, despues de haber echado una mirada á Alfredo que oculta el rostro entre las manos. Creo cumplir con él, librando de la infa- “mia al que solo obró estraviado. Rasga la queja. JUEZ. , Haga el cielo que vuestro indulgencia 0ca- sione el arrepentimiento del culpable. (saludando) Señora... caballeros... Devuélvenle el saludo; Ricardo, Bidaut y Próspero le acompañan hasta la puerta del foro. la LUISA, en el proscenio consigo misma y juntando las manos. Dios mio! Si en vista de tan sublime sacrificio, he tenido el horrible valor de callar... testigo sois de que ha sido por mi esposo, cuyo oprobio y dolor hubiera aumentado con mi cruel declaracion! VAYA VAYA AVVYAVVUAAVWVAWWVY Y VW UV Y ESCENA VHI. DICHOS, escepto el JUEZ y. el ESCRIBANO. ALFREDO , levantándose y dirigiéndose dá Ricardo. Ah! Señor. RICARDO , conmovido. Desventurado!.. Habeis creido que yO OS entregaria á los tribunales? ALEREDO. Mi padre se hubiera muerto de dolor! RICARDO. Vuestro padre que es mi amigo! . Oh! cómo no os ha detenido la idea de vuestro - padre! y qué fatalidad, qué vértigo inaudi- to os ha arrastrado á cometer semejante accion? ALFREDO, litubeando. Una pasion funesta... el juego. BIDAUT. El juego! ALFREDO, continuando. Si... el juego! (aparte) Oh! cuánto valor necesito!.. . RICARDO. Pero considerad que dentro de algunos instantes van á presentarse con las letras... RICARDO EL NEGOGIANTE. . ALEREDO, encaminándose al foro. Antes que os las presenten me -habré yo echado á los pies de mi padre, y Os habrá sido restituida la cantidad. ALS Inclínase cortado y lleno de confusion, y vase despues de haber tomado su sombrero de una de las . sillas del foro. B.daut y Próspero se marchan por la puerta de la izquierda. Luisa atraviesa el teatro y viene á colocarse á la derecha. AVAANAWAAWAVVVYVAVVVVWVYYYVYVVWVVVVVVVVVWVWWVVY ESCENA IX. RICARDO, LUISA. RICARDO. - Gracias al cielo, este desagradable acontecimiento no tendrá fatales consecuencias.. gracias al cielo tambien, las últimas letras aceptadas por mí van á ser satisfechas, mi reputacion quedará intacta, y luego que una liquidacion formal haya demostrado que he sucumbido victima de operaciones desgraciadas, me será fácil hallar un destino con cuyo producto podamos vivir honradamente... El úuico pesar que me atormenta, Luisa mia , es que no habré cumplido con lo que á tí te debo; porque te habia prometido la felicidad, y en vez de comodidades, de” las consideraciones que tenias derecho de esperar, vas á participar de una existencia de sufrimientos y privaciones!.. (estrechándola contra su seno) Oh! por lo menos para tí será de hoy mas toda mi ternura. LUISA, vivamente conmovida. Con ella y al lado tuyo sabré soportarlo todo... tu honrosa indigencia me será Jlevadera... y lenaré con gusto los deberes de esposa adicta y sumisa. RICARDO. Si supieses cuantas veces me he echado en cara no haber sido siempre para ti lo que merecias... De un año a esta parte , sobre todo he debido parecerte brusco y taciturno, no es verdad? Oh! es que estaba siempre preocupado Con tan siniestros presentimientos... Veia acercarse la catástrofe, y apuraba mis facultades en buscar los medios de evitarla... Perdóname, Luisa, era tan desgraciado! LUISA, en tono de queja enttosa: Y me ocultabas tus tormentos! RICARDO. Para qué habia de aflijirte con la predic- 6 22 MUSEO DRAMATICO. cion de una desgracia que debia llegar á tu noticia harto pronto?.. Pero no hablemos ya mas de eso, no recordemos los tiempos pasados mas que como un sueño desagradable... De hoy mas, mi obligacion y TE fuera todo lo pasado... una sola esperanza para lo venidero, verte feliz!.. y si por acaso, algun recuerdo enojoso viene a ocupar mi pensamiento, tú estarás á mi lado, y tu corazon me servirá de escudo contra la memoria de lo que perdí! LUISA. siempre, siempre. RICARDO. Pero tu has llorado, Luisa mia; los disgustos que se han sucedido en tan pocas horas... toda una noche sin descansar, tú, tan débil... ve á reposar un momento; ve, yo. te lo mando... te lo suplico. La estrecha nuevamente sobre su corazon y la acompaña hasta la puerta de, la izquierda. Oh! sí; ESCENA X. RICARDO, solo, poco despues PEDRO. RICARDO, al lado de la puerta por donde acaba de salir Luisa. Luisa querida! su cariño me indemnizará de todo!.. (volviendo al proscenio) Vamos; este dia que se presentaba tan sombrío para mi, se ha transformado casi en un dia hermoso... Oh! sí, un dia felíz, porque hay dos nombres en el Havre que acaban de librarse de la infamia, el mio y el de Menard. Diciendo estas paiabras ha ido á sentarse á la derecha del bufete. , PEDRO, desde la puerta.del foro. Señor , puedo entrar ? RICARDO. . Qué quieres? PEDRO, volviendo « cerrar la puerta. Quiero deciros que traigo una prueba infalible... creo que ya dimos con el ladron. RICARDO. Esplícate! PEDRO. Como vos me encargasteis, me fui al jardin entre. tanto que bajaba el Juez á registrarle; me puse á mirar á lo largo de la tapia, y al lado del enverjado he visto este papel caido. RICARDO, despues de haberle tomado. Una carta sin señas. PEDRO, señalando al reverso de la carta. Las señas ahí están!.. y desafio á que el muy briboplas niegue, RICARDO. En efecto, una mancha de sangre!.. (/evantándose) Pero esta prueba es ya inútil; conozco al delincuente. ) PEDRO, de pronlo. Va!..[ y cuando le ahorcan? Ricardo" que ha abierto la carta hace un movimiento. RICARDO, PATA si. Esta letra!... es la de Luisa!.. de mimuger!.. Qué significa?.. (leyendo) «Por piedad, Alfredo, no vengais esta noche! (poniéndose trémulo) Oh Dios mio! Dios mio! (mirando de nuevo la carta) Y es iududablemente de ella!.. es su misma letra!.. Oh!.. > PEDRO, aparte y algo distante. Parece que se ha quedado parado! RICARDO, Consigo Mismo y con una viva agitacion. Sí... ahora recuerdo... su presencia en el escritorio en medio de la noche, su agitacion cuando esta mañana tuvo que responder a las preguntas que la hicieron... su turbacion cuando hace poco la estrechaba contra mi seno hablándola con ternura... Ah! eran los remordimientos que me vengaban ya de la indigna... (asaltado por otro pensamiento) Pero ahora que pienso (corriendo 4 Pedro y en alta voz) Por tu vida, Pedro has leido esta carta? PEDRO, maravillado. Mi Señor se ha olvidado que yo no. sé leer. RICARDO , desordenadamente. Ah!..es verdad!.. es verdad! PEDRO. Aunque sea curiosidad, Señor; debo ir á prestar declaracion de ese hallazgo? RICARDO, vivamente y cogiendole del brazo. Debes no hablar á nadie de esta carta!.. lo oyes, Pedro? á nadie. PEDRO , sorprendido. Basta y sobra, Señor. RICARDO. Ahora, vete, vete. PEDRO , aparte al marcharse. Yo no entiendo una palabra; pero no e A A ndo MUSEO DRAMATICO. ; 23 importa , me parecé que le he hecho un gran favor. Vase por el foro. VAWWWWUVWWVWYWYVWWIYWVVVYVWYVYVYYVV YY AV VW VWV VW ESCENA XI. RICARDO solo y considerando la carta. Es decir que yo les servia de escarnio! se estaban burlando infamemente de mí!..: (momento de silencio; volviendo á leer en seguida) «Por piedad, Alfredo, no vengais esta noche.» (hablando) Esta noche... era ayer... cuando ella tuvo noticia de mi venida... Pero la vispera... otras noches... Pedro ha dicho que dejaba en el jardin la señal de sus pisadas... Es decir, que cuando yo, pobre demente, me sacrificaba haciendo inútiles esfuerzos para conservar el bienestar de esa muger, esa mugér me enganaba!.. Cuando yo luchaba por preservar del oprobio el nombre que lleva, ella cubria de baldon ese mismo nombre!.. Cuando yo - me privaba de todo para poner á salvo su honor, ella traficaba con mi hionra!.. (con desesperacion) Ali! Luisa! Luisa... (despues de un doloroso silencio) Pero yo me vengaré! si, me vengaré?.. El desprecio, el abandono serán su castigo... Oh! pero y él! y éll (despues de una pausa) Ahora lo comprendo todo... obligado á dar razon de su sangre vertida, obligado á esplicar su presencia en mi casa durante la noche, el miserable se ha hecho pasar por ladron para salvar á su cómplice. (con ¿ronía) Oh! es un rasgo sublime, herdico!.. Pero Dios que es justo, no ha permitido que yo diese en ese infernal lazo , y le bendigo por haber: me iluminado á tiempo... Dentro de algunos minutos mi venganza se hubiera visto desarmada, porque ese hombre ha ido á buscar oro para mí... Para librarme de una afrenta, iba ácubrirme de otra... (dirigiéndose hácia el foro) Pero por qué no viene ese infame para arrojarle a la cara su miserable limosna!.. para abofetearle con esta carta! Abrese á este tiempo la puerta de la izquierda, y deja ver á Bidaut vuelto de espaldas al cuarto inmedíato , de donde sale un rumor sordo. AMIINIVINWVWAWIBVAVVIAYAYYVAVYVVWVVVVVVWVVVYVVVVV ESCENA XIL BIDAUT, RICARDO. BIDAUT, hablando dentro. Un poco de paciencia, Señores; dentro de un instante... dentro de un instante, os digo. (vuelve á cerrarse la puerta y Bidaut viene á colocarse al lado de Ricardo) Y Alfredo?.. en qué pensara?.. la hora de abrir la caja ha dado ya y él no vuelve. RICARDO, con tono de amenaza. Mucho tarda en efecto. BIDAUT. Los portadores de las letras están ahí esperando. RICARDO. Esperando ?.. esinútil!.. gue los despidan! BIDAUT, Mirando dá Ricardo. Sin pagarlos? RICARDO. Sin pagarlos. BIDAUT, atónito. Pensais en lo que decis? RICARDO ; COR -ASPereza, Marchad! No. habeis oido? BIDAUT , con la vista fija en Ricardo, Si... si... pero yo'no puedo... no quiero creeros... Dejar vos protestar vuestra firma, y cuando podeis reconocerla!.. cuando el dinero va á venir! RICARDO , exaltandose gradualmente. El dinero no vendrá... Que cierren la caja! (con risa convulsiva) Yo tambien quiero... quiero declararme en quiebra. BIDAUT. En quiebra!,. Oh! es imposible! RICARDO , fuera de sí. E Imposible. . y por qué?.. qué tiene eso de estraño?.. no acaban de arrebatarme mi único recurso? : BIDAUT. Pero ahora mismo van á traeros esa cantidad. RICARDO; CON horror. Nunca!... Bidaut, si yo tocase siquiera á ese dinero, su contacto me abrasaria la mano! : BIDAUT, para sí y Considerandole con temor. Dios mio! si le habrá abandonado la ra- ZOn. Tumulto en la pieza de la izquierda. RICARDO , continuando fuera de si, Bidaut, mis acreedores murmuran ; date prisa á anunciarles que la casa Emery ha hecho bancarrota! 24 MUSEO DRAMATICO. BIDAUT. Otra vez!.. Oh! decidme que he oido mal, que estoy soñando... Oh! pero no repitais que quereis deshonraros. RICARDO, Quiero!.. quiero que me dejen... quiero estar solo... ' Déjase caer en un asiento, BIDAUT, con resolucion. Pues no, no saldré de aqui antes de haberos implorado por vos mismo; antes de deciros: Acordaos de la audiencia solemne en que vuestro nombre será infamado!... Acordaos que esta ciudad en Ja cual hqbeis nacido, os renegará por uno de sus hijos!.. Acordaos que hasta vuestros mejores amigos se apartarán de vos, y 0s mirarán con desprecio! y —nicarpo, con el mayor desconsuelo. . Oh! calla! calla! Nuevo tumulto, ruido de voces á la izquierda; la puerta se abre, Luisa sale precipitadamente y al mismo tiempo aparece Alfredo por el foro. ESCENA XIIL DICHOS, LUISA, ALFREDO, despues los PORTADORES DE LETRAS. : LuIsa, precipitadamente. Señor Bidaut, preguntan por vos; se quejan de vuestra tardanza. ricarno, levantándose fuera de si y dirigiendose d Luisa. Quien os ha llamado aqui, Señora?.. Qué venis á hacer aqui?... (al ver á Alfredo) Y + vos, caballero, qué quereis? ALFREDO, sorprendido. Entregaros estos cincuenta mil francos que os pertenecen. pwaur, apoderándose de la cartera que trae Alfredo. : Ah! Dios sea loado! ricarDo , lanzándose sobre Bidaut. Infeliz! y te atreves apesar de mi órden? A este tiempo es invadida la escena por los Portadores de letras que salen de la habitacion de la izquierda. Todas las miradas estan fijas en Ricardo. Luisa , aparte y temerosa. Ese cambio repentino... UN PORTADOR DE LETRAS, 4 Bidaul. La hora de los pagos ha dado ya; es cosa de tener que venir á buscaros hasta aqui? SEGUNDO PORTADOR. O estais en fondos ó no... responded? , BIDAUT, titubeando. Si por cierto... no os pido mas que algunos instantes. PRIMER PORTADOR , € Bidaut. Hace una hora que nos dais la misma respuesta; acabemos de una vez. SEGUNDO PORTADOR. Si saldrá verdad la voz que corre: que la casa Emery va á hacer quiebra? r1carDo, estremeciéndose vivamente dá esla “ . palabra, O, Quiebra! .. la casa Emery !.. jamás, jamás, PRIMER PORTADOR Pues bueno, entonces que Se noS paguen . las letras de que somos portadores. Bidaut da un paso hacia ellos. RIGARDO, corriendo d él. No, no, detente. PRIMER PORTADOR, 4 los otros. Ya veis que no puede ser mas claro... la quiebra es indudable. : RICARDO, Medio loco. Otra vez!.. la quiebra!.. siempre la quiebra! Ah! todas las afrentas, Dios mio! pero esa no, esa no! Déjase caer de nuevo sobre el asiento. Momento de ansiedad de los demas. BDaAur, con la cartera en la mano y acer- -—cándose a Ricardo. Hablad?.. Qué debo hacer? RICARDO, haciendo el último esfuerzo. Pagar! Lu1sa, corriendo a el. Qué hay, Dios mio? (en tono de súplica al ver que Ricardo continua inmóvil) Responded... responded... qué teneis? A la voz de su muger Ricardo levanta vivamente la cabeza, fija en ella una mirada terrible, se levanta y la/aprieta la mano. El terror se piota por grados en ' las facciones de Luisa. RICARDO, con furor concentrado. Qué tengo, Señora?.. Que: por voS, acabo de sufrir en un solo dia dos deshonras!.. y que os maldigo! LUISA, lanzando un gemido sordo y prolongado. Ah!.. : Cae como desplomada, y privada de sentido. Alíredo, cuya ansiedad ha demostrado la parte que tomaba en la escena, hace un movimiento para acudirá ella; una mirada de Ricardo le deja clavado en el mismo sitio. Bidaut que iba á marcharse por la puerta de la izquierda con los portadores de letras, vuelve al grito y corre á Luisa. ] ' MUSEO DRAMATICO. 25 0-9-0-00-9-000-0-00000000-0-0:0-00-0-0000-0000000000000000-0-000-0-0-0-0-0-0-0 ACTO TERCERO. Decoracion cerrada. En el lienzo que forma el ángulo de la derecha un balcon que cae al patio. En el lado Opues- to, otro balcon que da al: jardin. En el balcon de la derecha hay una siila y dos tiestos , suspendidos en los ánguios de la barandilla. Puerta de entrada al foro. Puertas laterales; la de la izquierda, corresponde á la alcoba de Ricardo; la de la derecha al cuarto de su muger; delante de esta puerta un espejo de cuerpo entero; delante de la de Ricardo un velador. El resto de los muebles sencillo y de buen gusto. ESCENA IL. PEDRO, PROSPERO, DURAND. PEDRO, en la puerta del foro y dirigiéndose ú Próspero que le sigue elegantemente vestido. ; Por aquí, Sr. Duval, por aquí. (llamando) Durand!.. (4 Próspero) Vos no conoceis á éste; hace ocho dias no mas que está en casa; pero debe saber mejor que yo si el amo tardará en volver. (llamando otra vez) Durand! Durand! DURAND, saliendo por la izquierda y con impaciencia. Qué hay? PEDRO. Este caballero que pregunta por el Señor. * DURAND, cambiando de tono. Ah! perdonad... (saluda d Próspero con respeto) Creo que el amo no tardará en volver, pero en todo caso avisándole... PROSPERO. Eso es... me parece bien. Sentándose con petulancia en un sillon de la derecha. DURAND. Id corriendo Pedro; hácia el lado del mar me ha dicho que dirigia su paseo. . PEDRO. Bueno, atravesaré el jardin y vereis que pronto le encuentro... (aparte mirando d Próspero) Qué lujo!.. parece que nuestro dependiente antiguo ha hecho mucho camino en poco tiempo! Vase por el foro. VIWWWVWWWWWWWWVVWWVAWVWWWVYVWVIVVVVWVVVIVVWWWWVVVYYV ESCENA IL. PROSPERO, DURAND. DURAND, despues de haber cerrado la _puerta del foro, y haberse cerciorado de que Pedro está. lejos. - Vamos... qué tal te parece que desempe- / RICARDO EL NEGOCIANTE. ño mi oficio para no haber. servido hasta ahora ? > Viene á colocarse al lado de Próspero. PROSPERO, levantándose. Estupendo lacayo!.. puedes vanagloriarte á fé mia!.. No haber podido descubrir en una semana... : DURAND. No ha sido por falta de diligencias. Desde que, segun lo pactado entre nosotros, logré instalarme en casa de tu antiguo principal, no ha vuelto una sola vez las espaldas que yo no la haya aprovechado enterándome de todos sus negocios. Cuando hace un instante vino ese majadero de Pedro á alborotarme los oidos con tu llegada, estaba enredado con un legajo de papeles... los cuales he examinado uno por uno... PROSPERO. Sin haber encontrado el que me hace falta?.. la carta que entregué á su muger hace cuatro años, en la mañana del robo. DURAND. Oyes, chico! Imposibles solo Dios los ' hace, y si la tal carta está bajo siete estados de tierra... , é PROSPERO, con vehemencia. La necesito á pesar de eso... la necesito á toda: costa! DURAND, con soflama. Yo lo creo! el documento no puede ser para tí mas interesante, pues se trata nada menos que de tu honor!.. Pero cómo diablos cometiste la torpeza de escribir pa-- ra comprometerte? PROSPERO. : Di ante todo si-era fácil prever que un desmayo fuese causa de que la maldita carta pasase de manos de la muger á las del marido, el cual tiene ahora la feliz ocurrencia de servirse de ella contra mi. . DURAND. + Verdad es que el chasco tiene muy poca gracia. 34 - MUSEO DRAMATICO. Luisa, comprendiendo el pensamiento de Ricardo y con la mayor desesperacion. Ah! infeliz! infeliz!.. me cree loca, Dios mio! me cree loca!.. (en seguida, poseida de una idea sábita, corre dá la puerta de la izquierda y arranca la llave) Oh! pero no importa, no entrareis! no entrareis! | RICARDO, Para si. Tal empeño!.. Luisa, abalanzándose al balcon de la iz» quierda. 4 Socorro!.. socorro!.. asesinos! e. RICARDO. x Qué significa?.. LUISA, fuera de sí. Esto significa que no estoy loca! (movimiento d2 duda de Ricardo. Con una energia convulsiva) No! no estoy laca! Sé quien sois... sois mi marido... mi marido á quien estoy engañando hace un año, para que no me eche de su lado. . y Dios es sin duda el que permite que yo os salve en es- : te momento. Qué oigo! Oyese un tiro en eljardin. Al mismo tiempo la puerta de la izquierda cede á los esfuerzos de Próspero, que armado de un puñal y con el sombrero calado hasta los ojos, se precipita en la escena, VOZ DE PEDRO, dentro. Y va uno! : LUISA, al ver d Próspero. Ah! Arrójase delante de Ricardo como para defenderle. Próspero que corrió primeramente al balcon de la izquierda, vuelve pies atrás y se lanza hácia el de la derecha. Al tiempo que va á descolgarse por la barandilla, salta Pedro al escenario por el balcon opuesto con la escopeta armada, y descerraja el segundo. tiro á Próspero que cae dentro. PEDRO, Jr itando. Y yan dos!.. Esta yez no se me olvida- RICARDO. “ron las balas. A este tiempo sale Bidaut precipitadamente por el foro. Pedro vuelve á marcharse corriendo. Pasado el peligro, Luisa trémula y con los ojos bajos, _se habrá separado poco á poco de su marido y se habrá dejado caer en una silla de la derecha. AMIA VVVVAAVVAVVVAWAAYVVWVVVVVVVAWVVVYVYVVWY ESCENA XII. RICARDO, BIDAUT, LUISA: BIDAUT, saliendo y quedándose enmedio de la escena. Sano, y salvo!.. Ah! Dios sea loado!.. (para si y mirando á Ricardo que tiene la vista fija en su muger) Pero que veo? RICARDO, consigo Mismo y vivamente conmovido, Tanto sufrimiento.. tanta resignacion..Ah!.. BIDAUT, ¿para si. La viva conmocion que veo en 108 dos... todo lo sabe! Viene á colocarse lentamente;al lado de Rícardo. RICARDO, 4 media voz y en tono de queja. Y tú tambien, Bidaut... tú tambien me engañabas? BIDAUT. Era preciso para tenerosá su lado... (momento de silencio. Bidaut continua con tono de súplica) Y ahora, qué sabeis? LUISA, resignada y levantándose contrabajo. Ahora á mí es á quien toca ausentarse... (dirigiéndose á Ricardo) Pero... no revocareis antes vuestra terrible maldicion? RICARDO, con voz alterada. Si mi perdon puede aliviar un tanto vuestros remordimientos... partid menos desgraciada. 3d Luisa, con agradecimiento. Oh! gracias... gracias. BIDAUT, tendiéndole la mano, y dirigiéndose desde lejos 4 Ricardo. Adios, pues. RICARDO, sobrecojido y con el mayor dolor. Tu tambien me dejas, Bidaut? > BIDAUT, profundamente conmovido. No tiene mas que á mi, Señor! (nuevo silencio durante el cual da algunos pasos con Luisa hácia el foro. Ricardo manifiesta en su rostro el violento combate que pasa en-su corazon; Bidaut que no le ha perdido de vista, vuelve á él y añade) Y sin embargo mucho ha sufrido, creedme!.. sus lágrimas y sus remordimientos os han vengado har- to!.. Un. solo hombre, poseia aun conmigo vuestro secreto... y ese hombre, Próspero Duval, acaba de espirar á vuestros ojos!... Qué respondeis? Luisa se deja caer aquí de rodillas y eleva las mar nos hácia su marido en ademan de súplica. Vencido por último y cediendo á la emocion que le domina, Ricardo tiende en silencio la mano á su amigo, y llama con el gesto á su muger sobre su corazon. LUISA, lanzándose « él. AMI FIN DE RICARDO EL NEGOCIANTE. $ * Madrid.—Imp, de D. Y, SUAREZ, plaz, de Celenque, 3»