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Los protagonistas de la transición navarra según la prensa: el periodo de los debates constitucionales

García Ortega, Carmela; Zugasti Azagra, Ricardo

Abstract

Este artículo ofrece resultados de un análisis de contenido cuantitativo aplicado a ocho cabeceras de prensa navarra, vasca y nacional durante el periodo de los debates constitucionales en 1978. En concreto, se muestran cuáles fueron para la prensa los protagonistas de la transición en Navarra, un territorio peculiar durante el proceso constitucional debido a la permanencia de su régimen foral y a la posible integración en una autonomía vasca. Asimismo, se pretende realizar un aporte al debate sobre el papel de los protagonistas individuales o colectivos de la transición, en este caso a través de la mirada de la prensa.

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Ámbitos ISSN: 1139-1979 [email protected] Universidad de Sevilla España García Ortega, Carmela; Zugasti Azagra, Ricardo LOS PROTAGONISTAS DE LA TRANSICIÓN EN NAVARRA SEGÚN LA PRENSA: EL PERIODO DE LOS DEBATES CONSTITUCIONALES Ámbitos, núm. 18, 2009, pp. 179-189 Universidad de Sevilla Sevilla, España Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=16812722012 Cómo citar el artículo Número completo Más información del artículo Página de la revista en redalyc.org Sistema de Información Científica Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto ÁMBITOS. Nº 18 - Año 2009 (pp. 179-189) LOS PROTAGONISTAS DE LA TRANSICIÓN EN NAVARRA SEGÚN LA PRENSA: EL PERIODO DE LOS DEBATES CONSTITUCIONALES Carmela García Ortega (Universidad San Jorge) [email protected] Ricardo Zugasti Azagra (Universidad San Jorge) [email protected] Resumen: Este artículo ofrece resultados de un análisis de contenido cuantitativo aplicado a ocho cabeceras de prensa navarra, vasca y nacional durante el periodo de los debates constitucionales en 1978. En concreto, se muestran cuáles fueron para la prensa los protagonistas de la transición en Navarra, un territorio peculiar durante el proceso constitucional debido a la permanencia de su régimen foral y a la posible integración en una autonomía vasca. Asimismo, se pretende realizar un aporte al debate sobre el papel de los protagonistas individuales o colectivos de la transición, en este caso a través de la mirada de la prensa. Palabras clave: transición política, actores políticos, historia de la prensa, Navarra, periodismo. Abstract: This piece of research has been carried out through a quantitative content analysis of eight Basque, Navarre and national newspapers during the period of the constitutional debates in 1978. The objective is to show the protagonists of the political transition to democracy in Navarre according to the press. This region was especially interesting because of its considerable degree of self-govern- ment and the possibility of creating a common autonomy with the Basque Country. Moreover, this article can be considered as a contribution to the debate about the role of the personal or collective protagonists during the democratizing process. Keywords: Political Transition, Political Protagonists, Journalism History, Navarre, Journalism. 1. INTRODUCCIÓN Se ha convertido en un lugar común afirmar que la transición a la democracia la hizo el pueblo español. Incluso parte de la historiografía sobre este periodo ha puesto el acento en el papel determinante de las condiciones socioeconómicas. A este respecto, la nueva sociedad “modernizada” surgida del desarrollo económico de la década de 1960 inició inevitablemente el camino hacia la democracia, aunque no fuera ésa la intención de los dirigentes franquistas que promovieron la mejora material de la calidad de 180 Los protagonistas de la transición en Navarra según la prensa: el periodo de los debates constitucionales vida de los españoles (Maravall, 1981; Juliá, 1992; Pérez Díaz, 1993; Mateos y Soto, 1997). Sin embargo, abundan los autores que señalan a las elites políticas como diseñadoras de la estrategia del cambio, favorecida ésta por la existencia de una sociedad mayoritariamente apática, conformista y desmovilizada tras casi cuarenta años de dictadura, que dejó en manos de los dirigentes del país la resolución del problema político que se planteaba en España (Sastre García, 1997: 13, 72, 154-155)1. En la relación entre líderes y sociedad desempeñaron un cometido crucial los medios de comunicación, con lo que, ejerciendo su intrínseca función mediadora, se convirtieron en otros influyentes actores políticos. Nuestras relaciones con otras personas, objetos, organizaciones y acontecimientos están en buena medida conformadas por los conocimientos que adquirimos a través de los medios, que además son canales esenciales de contacto social (McQuail, 2000: 116- 119). Sin embargo, la mediación no es un mero nexo de unión entre los medios de comunicación y la sociedad, sino que aquéllos interpretan y construyen la realidad al convertir los sucesos en acontecimientos informativos (Gomis, 1974: 13; Tuchman, 1978: 209; Altheide, 1995: 37; Peña, 1995: 42). Por lo tanto, el conocimiento de los ciudadanos sobre lo que estaba acaeciendo en la transición provenía fundamentalmente de los mensajes periodísticos, que tuvieron así un destacado papel en la identificación como protagonistas de una serie de actores individuales o colectivos2. El presente artículo tiene por objeto mostrar quiénes fueron para Diario de Navarra, El Pensamiento Navarro, La Gaceta del Norte, El Correo Español-El Pueblo Vasco, Deia, Egin, ABC y El País los protagonistas del cambio en Navarra3. No 1En opinión de Javier Tusell, el principal inconveniente de la transición fue que “al haberse practicado un consenso en la clase política desde arriba, lo que ha sucedido es que la movilización popular ha sido limitada y aun decreciente” (1990: 192). Por su parte, Rafael López Pintor sostiene que “la sociedad española ofrecía un mullido cojín a la maniobrabilidad de sus elites políticas (Gobierno y oposición) para que arreglaran sus diferencias históricas de manera amistosa. La mayoría de la población no parecía dispuesta a verse envuelta en actuaciones arriesgadas, ya fueran para mantener el régimen autoritario o para derribarlo” (1982: 53). Finalmente, Juan J. Linz afirma que “la sociedad política fue decisiva, e incluso absorbió una sociedad civil emergente que hasta cierto punto ha seguido siendo débil” (1996: 21-45). 2Especialmente reseñable fue la construcción periodística de la imagen de una de las figuras clave de la transición, Juan Carlos I (Zugasti, 2007). 3En el código empleado para el análisis de contenido no empleamos una única variable para conocer quiénes fueron los protagonistas de la transición en Navarra. Por el contrario, trabajamos con 25 variables dicotómicas –que podían tomar los valores sí aparece o no aparece–, de las cuales 24 se referían a los personajes más destacados en los años del cambio en Navarra y una última englobaba a aquellas personas e instituciones que no habían sido especificadas en las variables anteriores. La elección de 25 variables dicotómicas en detrimento de una sola con varios valores ofrecía la ventaja de que nos permitía registrar a todos los personajes de los que se hablaba en una información. 181 Carmela García Ortega, Ricardo Zugasti Azagra es nuestra intención tratar de explicar los motivos por los que unos personajes4 aparecieron más que otros, sino, simplemente, apuntar algunos de los factores que podrían haber influido en los datos que ahora presentamos. Por este motivo, las próximas páginas tendrán un carácter fundamentalmente descriptivo. Los resultados han sido extraídos de un análisis de contenido cuantitativo donde se examinaron todas las informaciones publicadas por los periódicos anteriormente mencionados durante el periodo de los debates constitucionales, entre el 6 de mayo y el 6 de diciembre de 1978, es decir, desde que los trabajos abandonaron su carácter secreto hasta que la Constitución fue aprobada en referéndum. Los periódicos que conforman la muestra publicaron durante los días analizados un total de 243.767 informaciones, de las cuales 3.818 se refirieron al proceso político en Navarra5. Las cabeceras fueron escogidas atendiendo al tema de estudio: obviamente las dos navarras que se editaban entonces; las más destacadas cabeceras vascas, en un momento en el que se estaba decidiendo la posible integración de Navarra en una autonomía vasca; y, por último, dos diarios nacionales de referencia. La transición en Navarra, y especialmente el periodo de elaboración constitucional, resultó diferente al de otras regiones españolas, y de ahí su interés, pues el número y variedad de protagonistas y actores políticos fue mayor. Navarra disfrutó durante el franquismo de una cierta autonomía derivada de su régimen foral, una situación que conllevaba la existencia de instituciones propias como la Diputación Foral o el Consejo Foral, que desempeñaron un importante papel en el periodo de transición. Esta peculiaridad provocó que la entonces provincia foral tuviera que acomodar su fuero y sus instituciones de gobierno a la nueva situación política que se estaba fraguando en los debates constitucionales. Además, la integración de Navarra en una futura autonomía vasca fue también finalmente plasmada en el texto constitucional, que recoge dicha posibilidad en la Disposición Transitoria Cuarta (Baraibar, 2004). 2. LOS PROTAGONISTAS EN LAS PÁGINAS DE LA PRENSA Como se advierte en la tabla 1, el Gobierno encabezó el listado de los más mencionados (36,4%), ligeramente por delante del Partido Nacionalista Vasco 4Con respecto a los personajes que aparecen en las informaciones, Félix Ortega afirma: “Hay en el discurso de la comunicación de masas un cierto culto a la personalidad: no hay noticias sin un protagonista destacado que la encarne. Y ello lleva a los periodistas a tratar de destacar en cada ámbito social específico las personas que resultan relevantes para explicar las noticias que en él se producen. De manera que el qué queda muchas veces reemplazado por el quién. Así, sobre la masa anónima e informe que es la sociedad, van destacándose unas cuantas personalidades que son las que encarnan los valores (positivos o negativos) de cada momento” (1996: 24). 5Este trabajo forma parte de una línea de investigación desarrollada por los autores y que estudia el papel de la prensa en la transición Navarra (García Ortega, 2007; Zugasti, 2006). 182 Los protagonistas de la transición en Navarra según la prensa: el periodo de los debates constitucionales (35,6%) y con una ventaja un poco mayor sobre el Consejo Parlamentario de Navarra (31,7%) y la Diputación Foral (30,9%). Llama la atención que la relación de los protagonistas de la transición en Navarra aparezca liderada por dos actores foráneos y que haya que esperar hasta el tercer y cuarto puestos para encontrar a los primeros actores navarros. Es fácil justificar las elevadas referencias al Gobierno en las informaciones que la prensa publicó en relación con la entonces provincia foral, pues el Gabinete Suárez no sólo pilotó el paso de un régimen a otro en España y, por consiguiente, en Navarra, sino que, además, en esta región era el único interlocutor válido para negociar y pactar con la Diputación la democratización de las instituciones forales. No es tan sencillo, sin embargo, argumentar la notable presencia del Partido Nacionalista Vasco, ya que su representación en la provincia era muy reducida6. La posible integración de Navarra en una futura autonomía vasca, una postura defendida por todos los partidos nacionalistas vascos, no es ajena a este elevado índice de aparición del PNV en la prensa analizada. La ubicación de los nueve parlamentarios navarros en los puestos de cabeza, formando el Consejo Parlamentario de Navarra, evidencia la importancia que la prensa concedió a los representantes elegidos por el pueblo en las primeras elecciones democráticas tras la muerte del anterior Jefe del Estado. Por su parte, la Diputación Foral7 era “el órgano en que descansaba la foralidad navarra y concentraba las facultades derivadas de la autonomía de Navarra” (Razquin Lizarraga, 1989: 133), de ahí la atención preferente que los diarios otorgaron a esta institución. La aparición del Consejo Parlamentario de Navarra y de la Diputación Foral con unos porcentajes muy similares8 es un reflejo de la peculiar situación por la que atravesaba la región. Como señala Ángel Pascual Bonis, “durante casi dos años, desde las elecciones generales de junio del 77 hasta las municipales y forales del 3 de abril de 1979, conviven unos representantes democráticamente elegidos por los ciudadanos para el Congreso de los Diputados y el Senado con la Diputación Foral proveniente del periodo anterior, refractaria a reconocer que su representación carecía del aval democrático de la ciudadanía” (1999: 344-345). 6El PNV fue en Navarra la quinta fuerza en número de votos al Congreso en las elecciones legislativas de 1977. Se presentó bajo la denominación Unión Autonomista de Navarra, que englobaba también a otras fuerzas nacionalistas vascas (S. A., 1986: 25). 7La Diputación Foral estaba compuesta por siete miembros, con el vicepresidente Amadeo Marco a la cabeza en aquel momento (el cargo de presidente era honorífico y recaía en el gobernador civil). Este órgano constituía el máximo y único representante de la provincia foral; sumaba a sus funciones como Diputación provincial las propias de la autonomía foral, que le permitían, incluso, recaudar los recursos de la provincia mediante un sistema fiscal propio y administrarlos con autonomía. 8En términos absolutos, el Consejo Parlamentario de Navarra fue mencionado en 1.209 noticias, tan sólo 28 veces más que la Diputación Foral, que apareció en 1.181 informaciones. 183 Carmela García Ortega, Ricardo Zugasti Azagra Los siguientes puestos de la lista ejemplifican bien esa convivencia entre las instituciones del viejo y del nuevo régimen. El Consejo Foral9 fue mencionado en un 24,1% de las informaciones, por detrás del PSOE (28,8%) y de la UCD navarra (24,9%), y por delante de la UCD nacional (23,2%) y de otros partidos con representación parlamentaria (22,2%). Así pues, el Consejo Foral, que en el tránsito de la dictadura a la democracia “dada su composición y la personalidad de sus integrantes, se convirtió [...] en el altavoz de las diferentes posiciones políticas, cuando fue convocado por ser preceptivo en asuntos relativos al régimen foral, para debatir sobre la reintegración foral plena, sobre la Constitución o sobre la democratización de las Instituciones forales” (Pascual Bonis, 1999: 341)10, se situó, por número de menciones en la prensa, entre aquellas fuerzas políticas, de distinto signo, que recibieron el apoyo popular en las elecciones. Los partidos políticos sin representación parlamentaria aparecieron en los periódicos objeto de estudio en un destacado 20,5% de las ocasiones. Este porcentaje llama la atención porque “una de las normas de los diarios que desean mantener un cierto equilibrio informativo en relación a los partidos políticos es tener en cuenta la representatividad de los grupos y adjudicarles el espacio en términos proporcionales” (Bezunartea, 1988: 288). Es decir, las fuerzas que no cuentan con el apoyo del pueblo en las urnas reciben una escasa cobertura por parte de los medios, al menos en principio. En Navarra, en los años del cambio, los grupos extraparlamentarios más dinámicos fueron los pertenecientes a la izquierda abertzale radical, entre cuyos objetivos principales destacaba la consecución de una autonomía conjunta para el País Vasco y Navarra11. Su sintonía con el terrorismo etarra, su gran capacidad de movilización política y el desconocimiento de su verdadero peso electoral, pues buena parte de ellos no había concurrido a las elecciones de 1977, son algunos de los factores que pudieron animar a los periodistas a proporcionar una cobertura sobresaliente a estas fuerzas. Además, como señala Bezunartea, “la izquierda 9El Consejo Foral estaba formado por 57 miembros y funcionaba como un órgano consultivo de la Diputación, que debía someter a su conocimiento los presupuestos y cuentas de la provincia, las emisiones de deuda o las cuestiones de Fuero (Pascual Bonis, 1999: 338-341). 10En la misma línea, Baraibar dice del Consejo Foral que “constituyó en algunos momentos de la Transición una caja de resonancia y un espacio de discusión sumamente significativo. Un contrapunto a la propia voz oficial de la Diputación. (...) Duramente criticado por su escasa capacidad de intervenir en las decisiones de la Diputación, acabó jugando al final un papel digno en la reordenación democrática de las instituciones navarras” (2004: 36). 11Los objetivos de la izquierda abertzale, hechos públicos en la llamada “Alternativa KAS” eran los siguientes: “Amnistía; libertades democráticas y legalización de todos los partidos vascos; expulsión de Euskadi de los cuerpos de la Policía Nacional, Guardia Civil, etc.; mejorar las condiciones de vida y trabajo de las masas populares y especialmente de la clase obrera; un estatuto que recoja: su proclamación en las cuatro provincias vascas (Álava, Guipúzcoa, Navarra y Vizcaya), euskera como lengua oficial y prioritaria, lazos de unión entre Euskadi Sur y Euskadi Norte, control por parte del gobierno de Euskadi de las fuerzas armadas españolas acuarteladas en su territorio” (Rincón, 1985: 58). KAS, Koordinadora Abertzale Sozialista, se constituyó el 18 de agosto de 1976. 184 Los protagonistas de la transición en Navarra según la prensa: el periodo de los debates constitucionales abertzale estuvo mucho más atenta a utilizar los medios de comunicación como vehículo de sus mensajes que los partidos mayoritarios, cuya presencia en los medios no se producía por actividades partidistas sino por sus funciones como representantes del electorado” (1988: 285-286). La anexión de Navarra al País Vasco, que tanto deseaba la izquierda abertzale, podría haber sido uno de los motivos que contribuyeron a la notable presencia del Consejo General Vasco en las informaciones analizadas para esta investigación (19,2%). Sorprende que el órgano de gobierno de la preautonomía vasca se situara entre los protagonistas de la transición en la entonces provincia foral, pues su ámbito de actuación se circunscribía, únicamente, a Álava, Guipúzcoa y Vizcaya. Sin embargo, como hemos podido comprobar en los párrafos anteriores, algunos de los protagonistas del cambio en el País Vasco lo fueron, también, en Navarra. El Consejo General Vasco cerró el bloque de los actores principales de la transición en la hoy Comunidad Foral. Por detrás, y a una distancia considerable, se situó el Pleno de la Cámara Baja, que apareció en un 8% de las informaciones sobre nuestro caso de estudio, ligeramente por delante del Pleno de la Cámara Alta (7,5%). De la Comisión Constitucional del Senado se escribió en un 6,3% de las noticias y de la Comisión Constitucional del Congreso en un 3,7%. El hecho de que el primer borrador de la Disposición Adicional Primera12 se introdujera en el anteproyecto constitucional el día que terminaban los debates en esta última comisión podría ser la razón que explicase la diferencia porcentual encontrada entre la Comisión del Congreso y las demás instancias por las que hubo de pasar la Carta Magna. A pesar de que la presente investigación abarca el periodo de los debates constitucionales, la relativa escasez de informaciones acerca de las distintas instancias por las que pasó el proyecto era de esperar. La dificultad para transmitir a los lectores las complejidades técnicas del proceso de elaboración de la Constitución y la imposibilidad de mantener un ritmo informativo constante durante un espacio de tiempo tan prolongado justifican los porcentajes que acabamos de presentar13. 12Por esta Disposición, la Constitución “ampara y respeta los derechos históricos de los territorios forales”. 13A esta misma conclusión llega un artículo que analiza las actitudes ante la anexión de Navarra al País Vasco manifestadas por Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro entre el 21 de junio y el 6 de diciembre de 1978 (García Ortega, 2006: 199-211). Asimismo, en una investigación sobre las noticias de portada en Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro entre julio y diciembre del mismo año se indicaba que sólo un 6,25% hacía referencia al proceso de elaboración de la Constitución. Teniendo en cuenta que ese periodo se correspondía con el de los debates constitucionales en las Cortes, “no parece, por lo tanto, que hubiera una información masiva sobre algo, teóricamente, tan fundamental en la nueva situación política que se estaba conformando. No fue, por tanto, ni mucho menos, un tema dominante si atendemos al tratamiento de que fue objeto. Esto tampoco puede llevarnos a olvidar que fue una de esas cuestiones permanentes de esos días” (Sánchez Aranda, 1998: 117). 185 Carmela García Ortega, Ricardo Zugasti Azagra El listado de protagonistas se cierra con cuatro actores de ámbito nacional: los sindicatos (3,9%), el Gobernador Civil14 (3,6%), el Grupo Mixto (2,8%) y la Iglesia (2,6%); con uno catalán: la Generalitat (1,2%); y con otros cuatro navarros: la sociedad Navarra en general (2,8%), el Ayuntamiento de Pamplona (2,2%), los asesores forales15 (1,9%) y la Comisión de Navarros en Madrid16 (1,8%). Los datos que acabamos de presentar evidencian que para los periódicos objeto de estudio la sociedad civil tuvo un escaso protagonismo en la transición en el Viejo Reyno. Ni siquiera los actos organizados desde plataformas ciudadanas, como por ejemplo la Comisión de Navarros en Madrid, gozaron de una cierta relevancia en los medios. Por el contrario, las elites políticas acapararon buena parte de las páginas de los diarios analizados. Además, esas elites no fueron, en la mayoría de los casos, de origen navarro. En el paso de la dictadura a la democracia en la hoy Comunidad Foral tuvieron un papel muy destacado, según la prensa, los actores de ámbito nacional y vasco. Asimismo, los periodistas tendieron a destacar a las personas e instituciones de nueva creación por encima de aquéllas que procedían del anterior régimen17. 3. ACTIVIDADES DESARROLLADAS POR LOS PROTAGONISTAS Como se observa en la tabla 2, los protagonistas de la transición en Navarra fueron noticia, en primer lugar, por sus declaraciones (30,1%) y, en segundo lugar, por su participación en reuniones y negociaciones (19,1%). Las movilizaciones, mítines y actos masivos en general, inexistentes en unos casos y silenciados en otros durante el franquismo, se situaron como la tercera actividad más mencionada en los rotativos revisados para esta investigación (12,6%). Las personas e instituciones que hicieron posible que la entonces provincia foral pasara de la dictadura a la democracia supieron valerse de los medios de comunicación para hacer oír sus voces. Así, en un 10,9% de los casos los emplearon para dar a conocer los comunicados que habían elaborado a propósito de muy diversos temas y en un 3,8% los convocaron para participar en ruedas de prensa. 14Al hablar del Gobernador Civil nos referimos a las dos personas que ocuparon el cargo en el periodo de tiempo analizado en esta investigación: Ignacio Llano Cifuentes hasta el 15 de julio de 1978 y Eduardo Ameijide a partir de esa fecha. 15Los asesores forales eran juristas que trabajaban como asesores de la Diputación para las cuestiones que afectaban al fuero navarro. 16Esta asociación formada por navarros residentes en Madrid se movilizó durante la transición en defensa del mantenimiento de la identidad foral de Navarra en oposición a una integración en Euskadi (De Lizarza, 2003: 349-360). 17Este mismo aspecto es destacado por Sánchez Aranda y García Ortega en su análisis de las portadas de Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro entre 1976 y 1977 (2002: 60). 186 Los protagonistas de la transición en Navarra según la prensa: el periodo de los debates constitucionales Los comunicados, que comenzaron a emplearse en la etapa anterior a las elecciones de 1977, eran un recurso habitual entre las fuerzas políticas cuando querían dar un carácter oficial a sus informaciones. El hecho de que se utilizaran en mayor medida que las ruedas de prensa tiene su explicación: resultaban más sencillos de preparar y evitaban a los grupos emisores, en muchos casos carentes de experiencia y de criterios claros sobre sus propias propuestas ideológicas, enfrentarse directamente a los periodistas (Bezunartea, 1988: 198-200)18. La cobertura que realizaron Diario de Navarra, El Pensamiento Navarro, La Gaceta del Norte, El Correo Español-El Pueblo Vasco, Deia, Egin, ABC y El País sobre las sesiones en las comisiones y plenos del Congreso y del Senado resultó escasa (5,2%), aunque todavía fue menor la atención que prestaron a la propuesta y retirada de enmiendas al texto constitucional (1,5%). A pesar del papel central de las Cortes en el proceso de transición, estos datos se justifican, como mencionábamos unas líneas más arriba, por la dificultad para informar acerca del largo y complicado proceso de elaboración de la Carta Magna19. Finalmente, las informaciones sobre acuerdos y desacuerdos resultaron prácticamente iguales: 4,2% y 4,1% respectivamente20. 4. A MODO DE CONCLUSIÓN Los datos ofrecidos muestran la importancia concedida por la prensa en su conjunto a una serie de actores políticos en detrimento de otros. Debemos destacar, en primer lugar, el elevado índice de aparición de aquellos protagonistas que pueden ser englobados en el concepto de elites políticas, es decir, las instituciones y los partidos políticos principalmente. Por el contrario, resalta la poca importancia otorgada por la prensa a la sociedad civil navarra, con un escaso 2,8% de informaciones en las que aparece. 18El uso indiscriminado de comunicados en la transición dejó huella en los periodistas. Quienes ejercían su profesión entonces manifestaban, veinte años después, una gran desconfianza hacia las notas oficiales (Sánchez Aranda, 1999: 200, 202). 19A este respecto María José Canel opina: “Hay una escasez de información sobre los procesos legislativos. La explicación a esto puede estar, por una parte, en que la producción legislativa es tan amplia que resulta difícil conseguir la documentación suficiente para proporcionar una información adecuada. Por eso, aunque toda la información estuviera asequible, la complejidad del proceso dificulta un relato transparente. En segundo lugar, el Parlamento ejerce su función legislativa fundamentalmente como lugar de ratificación de decisiones tomadas en otros foros parlamentarios. La mayor parte de las decisiones se toman en comisiones que no son siempre públicas”. En el caso que nos ocupa, los periodistas tuvieron acceso a las comisiones constitucionales del Congreso y del Senado, pero gran parte de los acuerdos a los que llegaron las principales fuerzas políticas del país se tomaron en reuniones nocturnas de carácter privado. A pesar de esto, Canel señala que la actividad legislativa poseía un mayor interés informativo en la transición y en los años inmediatamente posteriores debido a la relevancia de las leyes que se estaban debatiendo, es decir, la Constitución y los estatutos de autonomía, y que ese interés comenzó a decaer tras la victoria socialista en 1982 (Canel, 1999: 122-123). 20En términos absolutos hubo cuatro noticias más sobre acuerdos (161) que sobre desacuerdos (157).