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Enterprising People: Exemplary Lives and Educational Keys to Career Guidance

Arráiz Pérez, Ana; Sabirón Sierra, Fernando; Suárez Ortega, Magdalena

Abstract

In a neoliberal and globalized society, which shares sustained employment crises, and other successes such as Covid-19, with diverse impact on people's lives, entrepreneurship becomes a possible and worthwhile option to stay active and obtain resources to do sustainable life. This article allows shedding light on the development of the entrepreneurial career, through a biographical-narrative study with twelve informants. The interview is used to promote a process of chained inquiry with a triple purpose: a) to understand the meaning of entrepreneurial trajectories from subjective interpretation; b) deepen the processes of transition to entrepreneurship; at the same time, c) an educational approach to the construction of the identity (or identities) of enterprising people is of interest. The results show characteristics of the vital traces (educational, professional and personal) and keys to the shaping of entrepreneurial processes. While entrepreneurship is an intrinsic phenomenon in the processes of constructing one's identity, this approach reveals ways of learning that are linked to "situated learning" and "contextualized action". Conclusions are raised for discussion, laying out clues for an entrepreneurial education in times of complexity and crisis.

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Instructions for authors, subscriptions and further details: http://qre.hipatiapress.com Personas Emprendedoras: Vidas Ejemplares y Claves Educativas para la Reorientación de la Carrera Ana Arráiz-Pérez1, Fernando Sabirón-Sierra1 & Magdalena Suárez- Ortega2 1) Departamento de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación, Universidad de Zaragoza, España. 2) Departamento de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación, Universidad de Sevilla, España. Date of publication: June 28th, 2020 Edition period: June 2020 – October 2020 To cite this article: Arráiz-Pérez, A., Sabirón-Sierra, F., & Suárez-Ortega, M. (2020). Personas Emprendedoras: Vidas Ejemplares y Claves Educativas para la Reorientación de la Carrera. Qualitative Research in Education, 9(2), 217-247. doi:10.17583/qre.2020.5395 To link this article: http://dx.doi.org/10.17583/qre.2020.5395 PLEASE SCROLL DOWN FOR ARTICLE The terms and conditions of use are related to the Open Journal System and to Creative Commons Attribution License (CC-BY). Qualitative Research in Education Vol.9 No.2 June 2020 pp. 217-247 2020 Hipatia Press ISSN: 2014-6418 DOI: 10.17583/qre.2020.5395 Enterprising People: Exemplary Lives and Educational Keys to Career Guidance Ana Arráiz-Pérez Fernando Sabirón-Sierra University of Zaragoza University of Zaragoza Magdalena Suárez-Ortega University of Sevilla (Received: 11 April 2020; Accepted: 23 June 2020; Published: 28 June 2020) Abstract In a neoliberal and globalized society, which shares sustained employment crises, and other successes such as Covid-19, with diverse impact on people's lives, entrepreneurship becomes a possible and worthwhile option to stay active and obtain resources to do sustainable life. This article allows shedding light on the development of the entrepreneurial career, through a biographical-narrative study with twelve informants. The interview is used to promote a process of chained inquiry with a triple purpose: a) to understand the meaning of entrepreneurial trajectories from subjective interpretation; b) deepen the processes of transition to entrepreneurship; at the same time, c) an educational approach to the construction of the identity (or identities) of enterprising people is of interest. The results show characteristics of the vital traces (educational, professional and personal) and keys to the shaping of entrepreneurial processes. While entrepreneurship is an intrinsic phenomenon in the processes of constructing one's identity, this approach reveals ways of learning that are linked to "situated learning" and "contextualized action". Conclusions are raised for discussion, laying out clues for an entrepreneurial education in times of complexity and crisis. Keywords: entrepreneurs, personal narratives, entrepreneurship, lifelong learning, career education Qualitative Research in Education Vol.9 No.2 June 2020 pp. 217-247 2020 Hipatia Press ISSN: 2014-6418 DOI: 10.17583/qre.2020.5395 Personas Emprendedoras: Vidas Ejemplares y Claves Educativas para la Reorientación de la Carrera Ana Arráiz-Pérez Fernando Sabirón-Sierra University of Zaragoza University of Zaragoza Magdalena Suárez-Ortega University of Sevilla (Recibido: 11 de abril de 2020; Aceptado: 23 de junio de 2020; Publicado: 28 de junio de 2020) Resumen En una sociedad neoliberal y globalizada, que comparte mantenidas crisis de empleo, y otras sobrevenidas como el Covid-19, con impacto diverso en las vidas de las personas, emprender se convierte en una opción posible y meritoria para mantenerse activo y obtener recursos para hacer sostenible la vida. Este artículo permite aportar luz sobre el desarrollo de la carrera emprendedora, a través de un estudio biográfico-narrativo con doce informantes. Se utiliza la entrevista para promover un proceso de indagación encadenado con un triple propósito: a) comprender el significado de las trayectorias emprendedoras desde la interpretación subjetiva; b) profundizar en los procesos de transición al emprendimiento; al tiempo que, c) interesa una aproximación educativa a la construcción de la identidad (o identidades) de las personas emprendedoras. Los resultados muestran características de los trazados vitales (educativos, profesionales y personales) y claves para la conformación de procesos emprendedores. En tanto que el emprendimiento es un fenómeno intrínseco a los procesos de construcción de la propia identidad, esta aproximación desvela formas de aprender que se vinculan al “aprendizaje situado” y la “acción contextualizada”. Se plantean conclusiones para la discusión, planteando pistas para una educación emprendedora en tiempos de complejidad y crisis. Palabras clave: personas emprendedoras, narrativas personales, emprendimiento, aprendizaje a lo largo de la vida, educación para la carrera Qualitative Research in Education, 9(2) 219 os métodos narrativos pretenden conocer y comprender el trazado profesional-personal de personas emprendedoras El sentido del proceso de indagación narrativa es triple (Suárez-Ortega, 2013): De una parte, comprender el significado de las trayectorias profesionales-vitales desde la interpretación de los propios protagonistas (emprendedoresinformantes). Además, se trata de profundizar en los procesos de transición al emprendimiento (tanto de las necesidades y retos que tuvieron y tienen que afrontar, como los factores de éxito vinculados a sus proyectos de autoempleo). Por último, interesa una aproximación a la construcción de la identidad (o identidades) de los emprendedores; en definitiva, aproximarnos a la persona emprendedora y al sentido que le atribuye reinterpretando los requisitos del emprendimiento. Pero, ¿por qué y qué tipo de método narrativo? Los saberes sobre emprendimiento se consideran pre-teóricos, en los que prima una visión del ser humano “como objeto económico” (instrumentalizado, o que instrumentaliza el sistema económico laboral). La investigación preferente se centra en perfiles emprendedores generales (Davison, 2015; Galloway & Keely, 2009), así como en ámbitos laborales definidos (el periodismo por ejemplo en Aceituno et al. (2018)). Prima una aproximación eminentemente estadístico-descriptiva. Sin embargo, son igualmente necesarios estudios desde la dimensión humana, desde la subjetividad de la persona y el sentido que le confiere –cada emprendedor/a– a la acción emprendedora (Orrego, 2009); de manera que se produzca un acercamiento real y próximo al fenómeno del emprendimiento, y así poder optimizar tanto los procesos (Shane & Venkataraman, 2000), como los apoyos, o la formación necesaria. El emprendimiento es un fenómeno personal intrínseco a los procesos de construcción de la propia identidad (Sarkar et al., 2019). Esta aproximación a la persona emprendedora es genuina en los métodos narrativos, y constituye una tendencia en auge en investigación socioeducativa (Arraiz et al., 2016) y en el campo de la orientación para el desarrollo profesional y personal, y el aprendizaje a lo largo de la vida (Arráiz et al, 2016). La historia de las historias de vida, desde el referente metodológico, es tan rica como polivalente (Moriña, 2016). En nuestro caso, el ascendente es la aplicación de los relatos en la indagación de la cotidianidad de las personas, en sus acciones, sentidos atribuidos, actitudes y valores, L 220 Arráiz-Pérez et al. – Personas Emprendedoras trayectorias, decisiones, etc., contextualizadas en situaciones concretas y vivencias particulares. En este caso, el día a día del emprendedor como “acción contextualizada”. En la literatura al uso, disponemos de relatos biográficos y autobiográficos de los grandes emprendedores, famosos y de éxito, vinculados a nuevas economías y mercados (Bill Gates, por ejemplo); en contraposición, abundan igualmente historias de marginados, fracasados y desamparados (la película Los hijos de Sánchez dirigida por Hall Bartlet sobre la obra homónima de Oscar Lewis, por ejemplo). Pero siguen faltando las voces de las personas diluidas bajo la normalidad de la media; quienes ofrecen un referente comprensivo que complete la visión explicativa causal, desde la que se asocian determinados rasgos (sexo, edad, capital humano, capital social, etc.) con el perfil emprendedor (Contín et al., 2007). Además, esta línea metodológica precisa de matizaciones en los modos de construir las historias de vida, tal como recogen Pujadas (1992), Suárez-Ortega, (2013), Moriña (2016), entre otros. Es de particular interés la diferenciación entre la historia de vida (life history) y el relato de vida (life story). La primera construida desde relatos únicos de una misma persona que incorpora información obtenida desde otras fuentes (intertextual e intercontextual); respecto al relato de vida que de manera exclusiva se focaliza en la narración proporcionada por el informante en interacción con el investigador (Arraiz et al., 2018). En nuestro caso, se aplican los relatos de vida. La investigación sobre emprendimiento, en el campo de la orientación laboral y profesional, atiende a dos condicionantes coyunturales: de una parte, la fluctuación, inestabilidad y cambio en la definición del panorama económico y la consiguiente cultura laboral; de otra, la concomitante necesidad personal de buscarse la vida, creando proyectos profesionales que generen posibilidades (Sánchez-García, 2018), ante el fracaso del empleo de por vida. En este sentido, Shane y Venkataraman (2000) ya planteaban la importancia creciente del emprendimiento como campo de estudio, considerando nuclear la identificación y aprovechamiento de oportunidades laborales. Para Hooley y Rice (2019) las personas deben tener un adecuado conocimiento de sí mismas y de su entorno, así como de las oportunidades que les genera el sistema formativo y el mercado laboral. Muestra de ello son los factores implicados en los procesos de emprendimiento (GERA, 2020). Shalab et al. (2019), por su parte, refieren la importancia de la creatividad en los procesos de reinvención profesional/vital. Y, es que, como plantean Qualitative Research in Education, 9(2) 221 Sánchez-García y Suárez-Ortega (2017), en este contexto, cobran relevancia las competencias de gestión de la carrera, pues las personas suelen hacer una transferencia de los aprendizajes para generar oportunidades profesionales. Todo esto se torna aún más complejo dado el estado de alarma y la crisis mundial que vivimos con motivo del Covid-19, que tiene enormes consecuencias a este nivel. Se trata de una coyuntura que convulsiona el campo, a modo de ejemplos: la gestión de la carrera desde el caos (Pryor & Bright, 2008), el cuestionamiento del sentido de empleabilidad (Guilbert et al., 2016); o las dificultades de las personas para acceder y subsistir en el mercado laboral (Amber & Domingo, 2017). La utilidad de la investigación implica –consecuentemente– agilidad en la devolución de resultados y, sobre todo, “conocimiento situado”: han de resultar útiles para los contextos y acciones definidas por el informante, es decir, prácticas para el emprendedor en su contexto de referencia; sin renunciar al rigor que presupone la investigación. Se profundiza en el lenguaje como constructor de la realidad social e individual, y por tanto laboral, de manera que analizando la narrativa de las personas se facilita comprender y transformar la realidad. Metodología La aplicación de los métodos narrativos en orientación profesional es una de las perspectivas actuales más prometedoras (Arraiz & Sabirón, 2017). Incorpora nuevos modelos emergentes en los que prevalece el valor del relato o de la historia (McMahon & Watson, 2007). El relato de vida selecciona y conecta experiencias con un argumento que las vertebra–el proceso emprendedor–, desde un planteamiento filosófico socioconstructivista (Sabirón & Arráiz, 2014); esa construcción da sentido identitario a las experiencias vividas que al comunicarla cobra una proyección de futuro. El emprendedor es así consciente del sentido de su proceso. Desarrolla una conciencia crítica que favorece el self-dialógico en la “realidad personal”, clave para la vinculación entre teoría y práctica en orientación vocacional (Mc Ilveen & Patton, 2007; McIlveen, 2008). Una “realidad personal” desde el significado de la acción emprendedora para la persona (narrativa individual), y el sentido vinculado a contextos distintos (narrativa global). En el primer caso, implica la trayectoria personal en los procesos de emprendimiento; en el segundo, supone la complejidad de la persona 222 Arráiz-Pérez et al. – Personas Emprendedoras emprendedora que actúa en diferentes escenarios y con otras personas (Reid & Bimrose, 2006); es decir, los procesos de construcción identitaria de las personas emprendedoras. La investigación con relatos de vida –y el análisis consiguiente– puede centrarse en un único relato o de manera transversal en varios relatos, comprendiendo lo singular y lo colectivo de manera dinámica e interconectada; en un proceso que permita contrastar una teoría, o generar un modelo teórico, o producir conocimiento situado sobre un tema. El texto final del relato tiene el potencial formativo y de intervención referido al estimular procesos de reflexión y cambio. La indagación sobre la naturaleza del saber y “conocimiento situado”, a su vez, puede responder a distintos enfoques. En nuestro caso, los referentes son narrativos en la finalidad y sentido del estudio, y realistas en el análisis categorial. Este doble referencial narrativo-realista, se desarrolla a partir de dos modelos de análisis de uso habitual en el campo de la orientación (Riessman, 2005): el modelo temático y el estructural. El modelo temático se focaliza en el contenido conceptual del relato de vida, desde un enfoque próximo a la Teoría Fundamentada en los Hechos (Tarozzi, 2020). El análisis se centra en la construcción de categorías relacionadas desde las que se comprenden las claves significativas de la carrera emprendedora en los relatos (Elliot, 2018): Primero, se asignan códigos a los fragmentos del texto que describen el tema preferente al que hacen referencia. La codificación es eminentemente mecánica, se ve facilitada con el uso de un sofware para el tratamiento cualitativo de datos; en nuestro caso, NVivo. Después, se compara cada paquete codificado (precategorías) para categorizar el contenido desde los distintos matices y sentidos de los temas. Se rompe con el análisis descriptivo (generalmente, saturando la categoría por el número de registros codificados), en pro de una categorización de carácter más interpretativo, por su sentido intersubjetivo (Arraiz & Sabirón, 2017). Este tipo de análisis es sincrónico. Villers (2011) añade un análisis diacrónico que reorganiza las situaciones narradas en clave temporal, cuestión básica en el estudio longitudinal del emprendimiento (Amber & Domingo, 2014). El proceso de validación incluye el contraste del informante. El modelo estructural se centra en cómo se organiza el relato para transmitir una determinada intención comunicativa. Trabajar las secuencias Qualitative Research in Education, 9(2) 223 en relación a las explicaciones y las consecuencias; la coherencia y cohesión del relato desde los rasgos morfosintácticos: el estilo y el género. Gibbs (2012) plantea que las historias de vida, y en nuestro caso los relatos, tienen una trama y se pueden catalogar como obras de teatro (romance, comedia, tragedia, sátira), o película (de aventuras, comedia, misterio, terror, etc.). Este análisis resulta particularmente interesante para comprender la construcción de la realidad que la persona hace a partir de determinados hechos; así como para asociar un determinado fenómeno a otras circunstancias personales, sociales y culturales, cuando se comparan distintos relatos. Además, es posible profundizar en los elementos narrativos del relato: personajes, tiempo, espacio, argumento, etc. Revela el estilo personal a la hora de afrontar los retos y dar sentido a su idiosincrasia. La complementariedad de ambos referentes de análisis, temático y estructural, bajo un diseño común de estudio de caso múltiple, en el que cada informante-relato se considera un caso, permite mantener la especificidad narrativa. El énfasis en la intencionalidad del informante, en la realidad situada e interpretada por el informante promueve la adecuación de ciertos discursos teóricos críticos para el análisis; que, a su vez, propicia el desarrollo de una finalidad de formación para el cambio y mejora de las futuras (y actuales) personas emprendedoras, objetivos que nos remiten, de nuevo, al proyecto de investigación en el que se inserta este estudio (ver agradecimientos), centrando su propósito. Informantes En la selección de los informantes se prioriza el criterio de diversidad en los perfiles más consolidados por la investigación sobre emprendimiento (género, discapacidad, formación, entorno, sector productivo). Sobre estos tópicos, y previo a la selección, en la misma investigación (ver agradecimientos), se había realizado un trabajo previo de corte descriptivo y cuantitativo, lo que permitió preidentificar informantes que presentaron especificidad, diversidad y ejemplaridad en sus trayectorias. La muestra final comprende doce personas españolas con características y trayectorias vitales muy distintas: nueve mujeres y tres hombres con una cualificación de básica a universitaria, que ejercen el emprendimiento en escenarios diferentes, tanto urbanos como rurales, o en el ámbito 224 Arráiz-Pérez et al. – Personas Emprendedoras internacional, y en múltiples sectores productivos y profesionales. Además dos emprendedores tienen discapacidad física (tabla 1). Tabla 1 La variedad de los informantes Informantes Código Factores diferenciadores de los casos Potencial emprendedor Sexo Cualificación Escenario Sector José, librero JO H Básica urbano empresarial Anabel, pedagoga AC M Universitaria urbano servicios María, jardinera multiusos MC M Básica rural servicios Herminio, ingeniero HE H Universitaria urbano empresarial Estefanía, empresa corcho (y cónsul) ES M Universitaria urbano empresarial Sara, asesoría SU M Universitaria urbano servicios Manuela, servicios asistencia personal MA M Universitaria urbano servicios Lupe, auxiliar y directora odontología LA M Universitaria urbano servicios Basilio, emprendimiento social BA H Universitaria urbano servicios Genoveva, diferentes intentos GL M Media urbano servicios María Pilar, imprenta MA M Básica urbano empresarial Beatriz, emprendimiento social BE M Universitaria urbano servicios Técnicas y Procedimiento Desde los referentes expuestos, el proceso de construcción de los relatos de vida es clave. El formato consiste en la realización de “entrevistas biográficas”. Donde lo esencial está en lograr una comunicación de igual a igual, incluso cómplice entre la persona emprendedora y el investigador o Qualitative Research in Education, 9(2) 231 Vivenciado. Es un conocimiento vinculado a las experiencias significativas de cada persona emprendedora que van configurando el bagaje que estimula y acompaña en la acción emprendedora. El referente formativo reside en el impacto emocional, la huella que dejan modelos, personas (familia), sucesos en los distintos escenarios vitales-educativos; y que van orientando y desarrollando su trayectoria emprendedora. Así, ES opta por mantener el negocio familiar en crisis, renuncia a su propio desarrollo focalizando el emprendimiento en las vivencias familiares. BA tiene en su etapa como cooperante internacional una vivencia afectiva personal. SU busca el emprendimiento para lograr la conciliación familiar. Los saberes útiles emergen y se contextualizan en la priorización de las necesidades personales que van dejando experiencias en distintos ámbitos existenciales Así en la caso de HE o JO es el éxito personal en su trabajo como asalariado la vivencia. II. La acción reflexionada: la viabilidad El proceso de emprendimiento no es lineal (Uribe, & de Pablo, 2015), pero tampoco necesariamente cíclico. Si bien es cierto que el proceso de emprendimiento emergente refleja concomitancias con los ciclos de investigación-acción bajo la premisa de pensar antes de actuar (idea inicial  planificación  acción  reflexión  cambio); no lo es menos que las motivaciones y sentidos son polivalentes. Las narraciones ilustran decisiones emprendedoras que se toman tras estudios, análisis, indagaciones, cuestionamientos y aprovechamiento de las coyunturas favorables al negocio, de los cambios necesarios para su mantenimiento y mejora en términos económicos y sociales. El cambio es el motor, pero no es improvisado: se actúa y replantea la acción, o se asumen nuevos proyectos, innovadores o no, siempre y cuando resulten viables. La viabilidad marca la acción. La oportunidad es el punto de inflexión para desarrollar el proyecto emprendedor. Es la oportunidad de la situación; si bien, esta oportunidad se produce ante cualquier coyuntura favorable o impuesta por las propias condiciones existenciales. Antes de emprender hay que estudiar minuciosamente la viabilidad que tiene (JO). 232 Arráiz-Pérez et al. – Personas Emprendedoras Vas cambiando el negocio, según las necesidades que vas viendo… (MC). Lo pienso mucho todo antes de hacer…. No es cuestión de buena suerte. La suerte influye en saber elegir el momento. Es estudiarlo muy bien (HE). Tres categorías especifican la acción reflexionada (ilustradas con tres relatos de vida ejemplares): planificada, comprometida y evaluada. Planificada. La persona emprendedora asume riesgos, es proclive al cambio y la innovación, a la creatividad, pero siempre bajo el análisis racional sobre la viabilidad de la idea y rentabilidad del negocio. Se consideran ritmos, recursos, posibilidades e imprevistos. Cuando las circunstancias vitales dificultan o limitan el diseño minucioso del proyecto, los riesgos se incrementan. Ejemplo: HE analiza la viabilidad y el mantenimiento del negocio empresarial en términos absolutos de costebeneficios; desde la decisión de montar la empresa hasta la organización, distribución y contratación de nuevos trabajadores. El emprendedor asume riesgos, pero con el máximo control. El cambio y la innovación se dan si resultan rentables. Comprometida. La persona emprendedora es persistente. Mantiene constante su compromiso, asumiendo y respondiendo a las responsabilidades tanto empresariales, como de respeto hacia las otras personas implicadas en el proyecto emprendedor; en este sentido prioriza y vela por el bienestar de los recursos humanos. A la vez el compromiso con el proyecto tiene consecuencias en su vida, provocando necesidades de apoyo y según algunos relatos, disfunciones por los tiempos dedicados. Ejemplo: ES mantiene un negocio familiar y lo renueva. No renuncia a los beneficios necesarios para mantener el negocio, pero progresivamente va tomando conciencia de la dependencia que las personas que se incorporan en cualquiera de los niveles de la empresa tienen respecto a sus propias decisiones. El error a equivocarse no está tanto en la quiebra, sino en los despidos que generaría. Evaluada. La valoración sobre el funcionamiento de la empresa, de su viabilidad, posibilidades de mejora y de consolidación, marca la reflexión sobre la evolución del proceso emprendedor. Los relatos documentan la Qualitative Research in Education, 9(2) 233 evaluación como control; cuyo liderazgo asume el informante que en ocasiones comparte con otras voces. Estas valoraciones imponen ritmos desiguales en la línea emprendedora: comienzo lento - coger ritmo - consolidar - replantear -, línea en la que el destino, variable nunca controlada, no es ajeno. Informante: MC tiene la peculiaridad de estar muy ceñida a un determinado territorio rural. Y en la valoración de los servicios que presta da cabida a tres entradas: de una parte, la viabilidad de la propia empresa evaluada por las tres socias fundadoras; de otra, la evolución a las demandas y necesidades que la evolución demográfica del territorio va imponiendo; pero a la vez, dando voz a los habitantes o colectivos comarcales que definen las necesidades. En el caso de LU la ausencia de evaluación sobre la viabilidad personal de su empresa genera la crisis en el proyecto emprendedor. III. El sentido dialéctico: la rentabilidad Los informantes confieren a sus trayectorias emprendedoras un sentido de rentabilidad existencial análogo al proceso de síntesis en una lógica dialéctica. En esta macro-categoría se codifican registros referentes al balance positivo que de manera manifiesta o implícita se vinculan a su relato como emprendedor o emprendedora entre lo que se invierte y lo que se ha conseguido. Es la búsqueda de un equilibrio entre la máxima del yo y mis circunstancias: ante la incertidumbre y el descontrol existencial, el emprendimiento adquiere significado de control. Tal interpretación se erige como mediadora del proceso emprendedor; control que, centrado aparentemente en los riesgos y demandas implícitos de los negocios, irradia hacia la máxima del “ser dueño de uno mismo”. Cuando se vivencia la dependencia al entorno personal y familiar, las acciones emprendedoras ofrecen espacios para recrear la independencia. Cada relato particulariza y matiza los sentidos, desde circunstancias vitales que plasman necesidades y retos. Ser uno mismo, desarrollar tus propias ideas (JO). Decisión tomada, y bien estudiada, es difícil que me puedan convencer de cambiarla (HE). 234 Arráiz-Pérez et al. – Personas Emprendedoras Soy beligerante, pero me gusta controlar (AC). No queremos jefes, queremos ser los jefes (HE). Sientes la necesidad de sentirte poderosa (ES). El análisis se concreta en tres categorías: Flexibilidad desde control-incertidumbre. El descontrol existencial queda compensado por el manejo flexible de los proyectos empresariales para que se consoliden. La incertidumbre del mercado laboral pasa a ser parte integrante de la propia empresa que el informante crea. El crecimiento no lineal, inherente a los procesos, forman parte del control. Los riesgos asumidos se aproximan a una “orientación caótica” (Pryor, & Bright, 2008) de la acción. Uno de los exponentes ejemplares es HE que, a la vista de la pérdida de clientes de la empresa en la que trabaja, se decide a montar su propia empresa. MA, que acumula múltiples despidos se decide a remontar el negocio de su marido. AC, ante la incertidumbre de su estabilidad laboral en la Universidad, refuerza su gabinete psicopedagógico (y viceversa, mantiene su relación contractual porque teme que el gabinete no se pueda mantener). Satisfacción desde demandas-necesidades. El emprendedor pretende conseguir que el desarrollo de su empresa consiga un balance positivo entre la dedicación requerida y la satisfacción de necesidades existenciales que en nuestra sociedad se vinculan a lo laboral-productivo. Las necesidades económicas no agotan las necesidades existenciales derivadas también de los valores personales (reconocimiento social, familiares…). Los negocios deben ir adaptándose al cambio de las mismas. Así, LA renuncia a su elevado sueldo a cambio de ganar en libertad de acción y, al nacer su hijo, ganar en conciliación familiar. Para GL y BE, ganar en libertad es la motivación mayor para emprender. Liderazgo desde individualismo-colectividad. Esta categoría es el resultado de las referencias sobre la reafirmación de los informantes con los demás, desde su influencia por el proyecto y control del negocio; a la vez que reafirman la necesidad del apoyo de los otros como participantes o acompañantes que dan sentido a sus proyectos. En los relatos estas personas tienen un protagonismo relevante. Qualitative Research in Education, 9(2) 235 Informantes: ES le da sentido al emprendimiento desde el liderazgo ante un determinado colectivo (primero la familia, y progresivamente todas aquellas personas que comparten el negocio). En una situación y trayectoria personal muy diferente, MC se siente igualmente compensada cuando se ve como aquella persona capaz de conectar con las personas, oír sus necesidades, y liderar sus demandas, a las que, a su vez, ella responde más allá de su propio negocio. IV. Autoría dialógica: el dinamismo Las trayectorias vitales de los informantes ilustran una identidad emprendedora convergente en la autoría: “Me busco la vida”. Pese a tratarse de perfiles diversificados, la impronta de la autoría es común por su carácter dialógico en plena analogía con el concepto de self dialógico. Desde los relatos de vida emerge la carrera emprendedora como un proceso eminentemente de autor. Los diálogos entre distintas posiciones, que plantea la teoría del self dialógico, nos permiten comprender cómo se construyen los temas de vida y el carácter fluctuante de sus trayectorias (McIlveen, & Patton, 2007). El emprendedor dialoga consigo mismo (puedo y quiero hacerlo) y con sus compañeros de viaje (las redes de apoyo necesarias para el afrontamiento estratégico de los retos a superar, en una polifonía afectivorelacional), y en los distintos escenarios (encuentro oportunidad y recursos). Sus diálogos internos son los prevalentes, con una construcción discursiva centrada en la importancia de desarrollar ideas de negocio, la apertura al cambio y el valor de las crisis para crecer y evolucionar. Constituyen personas de acción, control y proyección externa en el mundo que cada momento les toca vivir. Mundos compartidos, para relacionarse, aprender, contrastar y disfrutar. Los otros impulsan, evalúan y acompañan como participantes y espectadores. El rol como emprendedor tiene un significado particular, en la puesta en valor de lo que ellos hacen y controlan; en este sentido, Lundqvist et al. (2015) comprueban que las expectativas asociadas al rol de emprendedor tienen particular relevancia en el inicio de la construcción de la identidad, en diálogo con quien soy yo o quien quiero ser. Esos diálogos van configurando una narrativa con dos categorías clave: Polifonía discursiva. Las personas emprendedoras consolidan los discursos culturales preferentes de su entorno, en particular, los familiares; 236 Arráiz-Pérez et al. – Personas Emprendedoras que van evolucionando desde los modelos familiares en la infancia y juventud hasta la conciliación familiar que ven como preocupación, limitación y condicionante. El proceso emprendedor se inicia por motivaciones en las que la figura paterna sobresale como detonante, bien como impulsor de las inquietudes emprendedoras, bien como causante ante la necesidad de continuar negocios paternos, bien como ejemplo a seguir, o ausencia a suplir. Sobre el sentido de familia nuclear se van incorporando personajes que evolucionan hacia metáforas de empresa-familia. Se entrecruzan socios, empleados y clientes como si se tratara de amigos, (la vida de JO). La amistad es así, una segunda trama argumental, en el que el proyecto emprendedor se inicia según las amigas que rodean a la persona emprendedora (la trayectoria de MC). Tras la amistad, los personajes son conocidos previos, que por tener competencias y saberes complementarios, van dando forma al proyecto emprendedor (el proceso de HE); o bien, se trata de afinidades y empatías (el caso de AC). De la misma forma, son sensibles a los discursos culturales, documentado particularmente en los relatos de mujeres y personas con discapacidad. Para ES la figura de su padre, y posteriormente la de su marido es la clave existencial, quiénes la alientan y la protegen. Es una mujer en un mundo de hombres, esa es su constante; y como tal pelea por mantener, continuar y crecer en un negocio de hombres. PA transfiere su experiencia al emprendimiento en la búsqueda de una solución a las personas en una situación análoga. Comprometida, y resolutiva. Los discursos culturales emergen en los temas de vida de nuestros informantes que permiten interpretar su perfil emprendedor y que presentan ciertas constantes: poder, control de necesidades (la conciliación), responsabilidad (familiar), independencia (económica) y proyección externa (solidaridad). A lo largo de su trayectoria profesional, JO mantiene una idea de poder basado en su alta autoestima. No realiza estudios universitarios, pero sin embargo se vanagloria de sus múltiples saberes intelectuales, así como de unas relaciones personales con lo más florido del ámbito académico-universitario regional, puntal básico del desarrollo de sus sucesivos negocios. GE es el relato de una profesional que, dominando idiomas lucha, cambia de trabajo, emprende y triunfa. La actitud emprendedora se refleja en cada firmeza y seguridad en sí misma ante sus jefes que le hacen acertar en los cambios de trabajo, hasta que le puede su Qualitative Research in Education, 9(2) 237 propia familia. BA acaba, en su madurez, de emprendedora en un negocio de alquiler inmobiliario. Para AC, su tema vital es una búsqueda de seguridad y de independencia, que le hace desarrollar multitareas. Es una activista, en constante movimiento, de agenda repleta, apoyada por su familia nuclear (pareja e hijo), que a la vez se compromete con cualquier reivindicación que cae en su radio de acción. SU vive el emprendimiento desde que nace. Su trayectoria está repleta de insatisfacciones laborales que, ante la necesidad de conciliación familiar, le llevan a buscar su propio negocio. BE considera el viaje como el reto constante en su trayectoria personal y profesional. En la infancia por imposición, en la adolescencia y juventud por decisión propia; tras su accidente, por necesidad en la búsqueda de soluciones a su discapacidad física. HE presenta un ejemplo de vida de emprendedorempresario activo. Su finalidad es siempre la obtención de beneficios, y éstos se miden en términos económicos. Las decisiones y las acciones no son aventuras, son consecuencia de la responsabilidad y el compromiso. Diversidad dramática. La persona emprendedora tiene una percepción heroica de sí misma, que resulta coherente con la construcción social del emprendedor que se transmite en los medios de comunicación (Anderson, & Warren, 2011). El texto narrativo, el relato de las vivencias refleja, bajo la heroicidad, matices expresivos asemejados con diferentes géneros. La dramaturgia del relato proporciona claves interpretativas sobre los hilos conductores de la identidad en su continuidad-discontinuidad, divergenciaconvergencia. Por orden de densidad dramática se distinguen: Una expresión épica, la persona emprendedora se presenta como héroe/heroína que, gesta tras gesta, va venciendo a lo largo del proceso emprendedor los obstáculos que se presentan. Aparecen tintes de salvador/salvadora, que a las gestas empresariales de superar barreras que dificultan el proceso emprendedor, le añade la protección de las personas. El relato de JO es un ejemplo paradigmático que se inicia con un “provengo de una familia de 11 hermanos, para concluir con un tajante: “el emprendedor no podrá vivir sin la familia, pero tampoco sin el negocio, y si hay épocas que el negocio te pide más tiempo que la familia, se lo tienes que dar”. El relato de ES mantiene una expresión igualmente épica: al nacer, es la primera niña que se salva de una grave enfermedad, y desde una infancia de niña “mimada, endeble y canija”, va peleando “en esta jungla de los negocios” para salvar honor, patrimonio y empresa de su abuelo, después su padre y 238 Arráiz-Pérez et al. – Personas Emprendedoras ahora ella. Se apoya en “los contactos” la cadena cliente-proveedor es, al igual que en JO, cliente-amigo. El tono épico del relato refleja una progresiva seguridad que se incrementa conforme lo hacen sus redes de relaciones, y que concluye con una representación institucional. Una heroína de aventuras, la persona emprendedora se expresa como protagonista de la acción emprendedora, con un sentido de sucesión de aventura tras aventura, cada momento del proceso emprendedor es un reto a superar y expresado como la vivencia de una aventura. Aquí el matiz es el de héroe-popular, al estilo de Robin Hood, con tintes de restitución de una justicia distributiva a favor de los desfavorecidos, frente a la patronal convencional. Informantes: AC desarrolla una trama de acción y suspense: la actividad y la posibilidad de alcanzar su reto de nunca callarse ante lo que está mal, trátese de una relación laboral con la administración, como un caso de un niño no bien tratado por el sistema escolar. SU es igualmente dinámica. Presenta su relato como una superación permanente de retos; en este caso circunscritos a su actividad como higienista, que termina con su propio negocio; y lo hace narrando la actividad. Como héroe de aventuras, emerge igualmente el relato de BE, en este caso de la aventura del ser libre antes y después de sufrir el accidente que reduce al límite su movilidad. Es la aventura de cada nuevo viaje en busca del sistema de rehabilitación más adecuado. Héroe en tanto en cuanto traslada su actitud forzosamente emprendedora a quiénes están viviendo situaciones semejantes. En tono tragicómico narra una persona emprendedora la necesidad de buscarse la vida que expresa un proceso emprendedor costumbrista, vinculado a la cultura de un pequeño territorio. El perfil de heroína es sociodemográfico, se debe a la gente del territorio, y organiza el negocioemprendedor dando respuestas a las necesidades que le expresan; pero la característica expresiva por excelencia es el toque irónico, la protagonista relata dramas con un tono cómico con el que refleja su alta sensibilidad ambiental. Informante: MC se ríe de sí misma, de sus compañeras en el negocio, de su propia pareja, albañil de oficio. Ironiza. Y tras la ironía esconde una necesidad de superar las dificultades económicas y emocionales que marcan su trayectoria vital. Supera una dura situación familiar, hasta lograr posicionarse en un alto reconocimiento de su persona en la vida social de su territorio. Qualitative Research in Education, 9(2) 239 Cada género del relato refleja una auto-percepción personal más o menos idílica, aunque dé sentido a racionalidades en la gestión del negocio: el emprendedor es un héroe anclado en la realidad y sus posibilidades. Discusión y Conclusiones I. El estudio ha documentado algunas claves sobre el significado de las trayectorias emprendedoras. Las personas emprendedoras enfatizan el ser dueñas de su propio negocio, asumiendo riesgos calculados, y buscando constantemente nuevas oportunidades; en este sentido, no matizan la distinción entre emprendedor y autónomo, dado que para mantener el negocio, el trabajador autónomo tiene que estar ojo avizor a cualquier cambio en la búsqueda de nuevas oportunidades. El descubrimiento de oportunidades que permiten reinventarse a la persona emprendedora es una cuestión central en sus proyectos profesionales/vitales (Sánchez-García, 2018). Estos hallazgos van en la línea del estudio de Shane, & Venkataraman (2000) que caracterizan el emprendimiento como un proceso que supone el descubrimiento de oportunidades, y su necesaria evaluación y explotación. Por su parte, otros estudios destacan la importancia de las competencias de gestión de la carrera emprendedora (Sánchez-García & Suárez-Ortega, 2017), así como competencias específicas, como la creatividad (Shalab et al, 2018), y un adecuado conocimiento de sí mismo y del entorno (Hooley & Rice, 2019), al objeto de aprovechar las oportunidades formativas y laborales. En relación con esta cuestión, se concluyen otras características de los emprendedores: el empresario es un gestor o titular del negocio; el emprendedor tiene que tener ambición, aptitud mental positiva, creatividad, esfuerzo, iniciativa, tenacidad, visión de futuro, actitud negociadora y comercial, decisión, liderazgo, planificación, dotes sociales (Contín et. al., 2007; Uribe & De Pablo, 2015; Shalab et al., 2018). En nuestro caso los resultados son coincidentes, al igual que lo son con Davison (2015) y Hooley y Rice (2019), que refieren como requisitos para el emprendimiento: perseverancia, determinación, una perspectiva a largo plazo, confianza en sí mismo, capacidad de liderazgo, creatividad e impermeabilidad ante el fracaso. Se aprecia una continuidad en la carrera emprendedora; si bien, el proyecto emprendedor es discontinuo (Sánchez-García, 2018). Cada 240 Arráiz-Pérez et al. – Personas Emprendedoras proyecto emprendedor sigue un ritmo desigual articulado en el ciclo indagoaprovecho-actúo-cuestiono; o sencillamente, impuesto por la coyuntura personal, familiar o laboral del momento. En nuestro caso, la persona emprendedora lo es, incluso en entornos laborales no proclives al emprendimiento. El emprendimiento no es solo un fenómeno global (Uribe & De Pablo, 2015), si no, además, holístico, debiendo caminar hacia el concepto de ecosistema (Spigel & Harrison, 2018). Es la conjunción afectivo-relacional, marcada por la autoría de la persona emprendedora y no sólo el campo profesional en el que se aplican los proyectos. Se da el caso de personas emprendedoras en el ámbito de lo público, bien directamente por tratarse de instituciones sociales y educativas, o bien por depender su subsistencia de la financiación pública que manifiestan acciones emprendedoras con un instinto peculiar. El perfil emprendedor se plasma en visiones de negocio, incluso donde, aparentemente, no hay afán lucrativo ni competencial mercantil; pero sí compromiso ante coyunturas vitales sobrevenidas. Aparece una característica común sobre la que convendría profundizar: el emprendimiento asociado al tamaño del negocio. Así es de interés indagar sobre la relación entre el fenómeno del emprendimiento y las PYMEs (Sela, 2014). La influencia de la edad (Amber & Domingo, 2017) no aporta diferencias relevantes. Es la necesidad la que genera el proyecto emprendedor. II. A la vez que, a través de una metodología biográfico-narrativa se indaga en los detalles, los matices marcan las diferencias (Spigel & Harrison, 2018); en particular, la percepción del proceso por parte de la persona emprendedora que varía, a su vez, a lo largo de las diferentes entrevistas (Anders et al., 2014), desvelando factores de éxito, necesidades y retos en las trayectorias. En nuestro caso, son las categorías emergentes (Elliott, 2018): conocimiento situado, acción reflexionada, sentido dialéctico y, en particular, la autoría dialógica. El contenido de estas categorías difiere de la caracterización de Herrera (2012) siguiendo una metodología similar (diecisiete emprendedores entrevistados) pero en un entorno distinto (Colombia). Son coincidentes, por el contrario, con los presupuestos de para una orientación caótica del emprendimiento (Pryor & Bright, 2008), dado que las categorías emergentes lo hacen desde contextos personales, laborales y profesionales fluctuantes e imprevisibles, ante los que reacciona la persona Qualitative Research in Education, 9(2) 247 Ana Arráiz-Pérez is Senior Lecturer of the Department of Research and Diagnostic Methods in Education at University of Zaragoza, Spain. Fernando Sabirón-Sierra is Senior Lecturer of the Department of Research and Diagnostic Methods in Education at University of Zaragoza, Spain. Magdalena Suárez-Ortega is Senior Lecturer of the Department of Research and Diagnostic Methods in Education at University of Sevilla, Spain. Contact Address: Magdalena Suárez-Ortega, Facultad de Ciencias de la Educación, Dpto. MIDE (Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación), Universidad de Sevilla; C/ Pirotecnia, s/n (4.47) 41013-Sevilla, Spain Email: [email protected]