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Discurso sobre el orígen y los fundamentos de la desigualdad de condiciones entre los hombres

Rousseau, Jean-Jacques, (1712-1778)

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GIRARD FRERES, LIBRAIRES, £ 14, rue de Richelicu. Le Livres Anglais, Italiens, | Allemands, Espagnols, Portugais, langues Orientales et langues du Nord. Vente, Achat et Echange. ey o A ema 7 EY O UL FEA, DISCURSO _EL ORÍGEN Y LOS FUNDAMENTOS DE LA DESIGUALDAD DE CONDICIONES ENTRE LOS HOMBRES. POR J.-J, ROUSSEAU. PuEsTO EN CASTELLANO POR MA*K, REVISTO Y CORREGIDO. Non in depravatis , sed in his Fe bene secundum naturam se abent, considerandum est quid sit naturale, Arustor. , Politic. lib. L cn S HA A A A A A MADRID : EX LA IMPRENTA DE J09É DEL COLIADO. 1272, FAIIAADO ARS LOS ZETA DTO PREFACIO. E, mas útil de todos los conocimientos hu-= manos, y en el que menos progresos se han hecho, me parece serel del hombre (a), y me atrevo á decir que la sola inscription del templo de Délfos contenía un precepto mas importante y mas difícil que todos cuantos se hallan en los _gruesos volúmenes de los moralistas. Por esta razon - yo miro el asunto de este Discur— so como ura de las cuestiones mas inte resantes que la filosofía puede proponer; y des graciadamente para nosotros, como una de las mas escabrosas de cuantas los filósofos puedan resolver. Porque , ¿como es posible conocer el orígen de la desigualdad entre los hombres , sino se principia por conocerlos á ellos? ¿Y de que modo. el hombre conseguira verse tal como la naturaleza lo ha formado, en medio de todas las mutaciones que la sucesion de los tiempos y de las cosas ha debido producir en su constitucion original, y distinguir lo que tiene de si propio, de aquello que las circunstancias Sus progresos han añadido ó cambiado de su estado primitivo? Igual á la estatua de Glauco » (á la que el tiempo, el mar y las borráscas habian de tal modo desfigurado , que parecia mas bien a una fiera, que á un Dios) el alma humana alterada en el seno de la sociedad por mil causas sin termision renacientes , por la adquisicion de nna multitud de conocimientos y de errores, por las variaciones acaccidas á la constitución de (vii) | hombre, ni aun á ningun ser sensible, escepto en los casos legítimos en que su conservacion. se encuentre comprometida ó interesada; pues en esta posicion está obligado á darse la preferencia á sí mismo. Por este medio se terminan igualmente las antiguas disputas sobre la parti-. cipacion delos animales á la ley natural; pues “es evidente que privados de luces y de libertad , no pueden reconocer esta ley ; mas teniendo de E modo cierta conexion con nuestra natu= raleza , por la parte sensible de que se hallan dotados , se deducirá, que deben participar tambien del derccho natural, y que el hombre está obligado para con ellos á cumplir cierta especie de deberes. Parece en efecto, que si. estoy obligado á no hacer ningun mal á mi seamejante , es mucho menos porque séa un ser ra—. zonable, que con motivo ue que es un ser'sensible: cualidad qu siendo comun al hombre y á la bestia y debe álo menos dar á esta el derecho de no sei maltratada inutilmente por él. / Esté mismo estudio del hombre original, de sus verdaderas necesidades, y de los principios fundamentales de sus deberes, es el solo medio ue puede emplearse para aclarar las infinitas Actas que se presentan sobre el orígen de la defiguábizd. moral ; sobre los verdaderos fundamentos del cuerpo político ; sobre los derechos recíprocos de sus miembros ; y sobre otras mil. cuestiones tan importantes como mal aclaradas. Observando la sociedad humana de un modo tranquilo y desinteresado , parece no presenta otro aspecto siuo el de la violencia de los hom- Cix) bres poderosos, y la opresion de los débiles : él espíritu se irrita é indigna contra-la tiranía de los unos, y se vé insensiblemente forzado 4 deplorar la ceguédad de los otros, pero como nada es menos estable entre los hombres a estas relaciones esteriores , gue la casualidad produce con mas frecuencia que la rectitud y la sabiduría, y á las que llaman debilidad ó potencia , riqueza 6 pobreza, los establecimientos umanos parecen á primera vista fundados sobre montones de arena movibles : examinandolos de cerca, despues de haber separado el polvo y la arena que circunvalan al edificio, puede apercibirse la hase inmobil sobre la cúal se halla establecido, y se aprende á respetar los” cimientos. De aquí se sigue, que sin el estudio serio del hombre, de sus facultades naturales ,. y de sus progresos sucesivos , no se podrá jamas conseguir hacer estas distinciones, “y separar en la actual constitucion de las cosas, lo que ha hecho la voluntad diviná, de a uello que el arte humano ha pretendido hacer. Las inves— tigaciones políticas y morales, á las cuales da lugar la importante cuestion que examino, son pe consecuencia útiles de todas maneras, y la vistoria hipotética de los gobiernos es para el ¡0ormbre mna leccion instructiva á todas luces. Examinando y considerando lo que hubie— ramos sido, abandonados á nosotros mismos, debemos aprender á hendecir á aquel cuya mano bienhechora, corrigiendo nuestras instituciones y dandóles ún asiento firme, sólido éinmoble , ha prevenido los desórdenes que debian resultar, Né , (x) y pro lucido nnestra felicidad por los mismos medios que parecia deber oponerse á ellá y co!» 4 . . mar nuestra miscria, Ouerh te Deus esse Fie sit. ct humund quá parte locatus es ín re. Ldisee, e A A A A iS .. tod ds > E EIA» ” ADVERTENCIA SOBRE LAS NOTAS. H, segun mi costumbre perezosa de tra- E añadido alaunas notas á esta obra , bajar por intervalos. Estas notas. se apartan demasiado del, asunto, algunas veces, y no Siendo 4- propósito para leerse con el testo, las he Aja e por esta causa al fin del Discurso” 3 +á el cual he procurado seguir lo mejor que me ha sido posible el camino mas recto, Aquellos que tengan ánimo para: volver 4 principiar, podrán recrearse y entretenerse segunda vez en des- - cubrir el espíritu , y aventurarse 4 Ba 0) É | . y recorrer las notas; y no será de modo alguno gran mal que los otros no las lean. ¿E riot: NC a e ADVERTENCIA SOBRE'LAS NOTAS. - Discurso SOBRE EL ORIGEN, etc. PRIMERA. PARTE. . 00. .. SEGUNDA PARTE... ASA e A A e - DISCURSO SOBRE ÉL ORÍGEN Y LOS FUNDAMENTOS DE LA DESIGUALDAD DE CONDICIONES ENTRE LOS HOMBRES. IRTE RS AEREAS Xx E. hombre es de quien tengo que hablar; y la cuestion que examino, me manifiesta palmariamente que voy á hablar á hombres : porque semejantes discusiones no deben proponerse quando se teme honrar á la verdad. Yo defenderé enfin, con energía y confianza , la causa de la humanidad delánite de los sabios que me estimulen á ello, y me creeré feliz y estaré contento de mí mismo , si me hago digno, por mi zelo , de mi asunto y de mis jueces. Yo concibo en la especie humana dos clases de desigualdades, la una que llamo natural 6 física, creyendo que se halla establecida por' la naturaleza, y que consiste en la diferencia de las edades ; B3 a 06 e 1 di (2 y de la salud ,. delas fuerzas del cuerpo , de las cualidades del espíritu ó del alma: la otra, que puede llamarse desigualdad moral ó política, porque depende de un género de convencion » Y que se encuéntra establecida, ó% ” antoriza= da por el. consentimiento de los hombres. Esta consiste en los diferentes privilegios de que gozan algunos con perjuicio de los oa como son , el ser mas ricos , mas ennoblecidos , Mas poderosos , y. tambien el de hacerse oh decer.” y No se puede preguntar cual es el orígen de la desigualdad. natural, porque la respuesta se hallaria enun= ciada- en' la simple definicion de la voz. Menos aun podria buscarse y analizarse , si hay 6 pudo haber] alguna liga 6 analogía esencial entre las dos desigualdades ; Porque esto seria: preguntar , en otros términos , si los que mandan , valen esencialmente mas que los que obedecen; y*si la fuerza Jel cuerpo ó del espíritu, la sabiduría ó la virtud, se hallan siempre en los mismos individuos en proporcion del poder 6 de la riqueza : cuestion excelente para que la agitasen y discutiesen ” los "a / 203) esclavos que conociesen 4 fondo 4 sus a1n0S, Pero no los hombres razonables y libres, que buscan la verdad. ) ¿De que se trata , pues , esencial y púncipalmente en. este discurso ? de senalar y dar á conocer en el rogreso de las cosas. el momento:, en e “cual el derecho sucediendo á la violencia , la naturaleza fue sometida 4 la ley : esplicar por que encadenamiento de prodi os el uerte pudo resolverse 4 servir al débil . y elipuéblosá comprar un reposo ideal A + : ecio de una felicidad efectiva. da lósofos que han A fundamentos de la sociedad , han conocido la necesidad de remontar hasta el estado natural , pero ninguno de ellos ha: podido llegar 4 él. Los nos no han fluctuado en suponer al hombre en este estado la noción de lo justo y de lo injusto, sin curarse de manifestar y probar que debió tener esta nocion, ni menos e le fue útil. Los otros han hablado el derecho natural que cada uno tiene de: conservar lo que le pertenece , sin explicar lo que ellos entendian por pertenencia, Y algunos otros, dando sin dificultad a mas fuerte la autoridad sobre el mas débil , han al hecho momento A 04) nacer el gobierno, sin hacer caso del tiempo que debió trascurrir antes que el significado de las voces autoridad y gobierno pudiese existir entre los hombre Enfin hablando todos sin cesar, de necesidad , de codicia , de opresion , de deseos y de orgullo , han transmitido al estado natural las ideas que ellos habian adquirido en la saciellad : trataban del - hombre sálvage , y pintaban al hombre civil. No ha pasado siquiera por la idea á la mayor parte de los nuestros el dudar que el estado natural hubiese existido , no obstante ser eyidente (segun lo manifiestan los libros sagrados) que el primer hombre, habiendo recibido in- + mediatamente de Dios luces y preceptos, no podia hallarse por ningun titulo en tal estado , y que añadiendo á los escritos de Moises la fe que les debe todo filósofo cristiano , es forzoso negar que, aun antes del diluvio, los hombres se hubiesen jamas encontrado en el estado uro de la naturaleza ; a menos que no ibiesramitelto á él por algun acaecimiento estraordinario : paradoja bastante difícil de defender, y del todo imposible de probar. (5) Principiemos pues por separar todos los hechos ) respecto á que no tocan , ni tícnen relacion con la cuestion. No es necesario hacer caso de las investiga ciones con las cuales se puede entrar en Materia sobre este asunto , por medio e verdades históricas : valgámonos solamente de razonamientos hipotéticos y condicionales, mucho mas á propósito para aclarar la naturaleza de las Cosas , gue para manifestar el verdadero origen , Y, Muy parecidos 4 aquellos que hacen diariamente nuestros físicos acerca de la "formacion del mundo. La religion nos obliga á creer que Dios habiendo sacado los hombres del estado natural , inmetatamente despues de la creacion , no son iguales porque no tuvo á bien que lo uesen : mas la religion no nos prohibe formar conjeturas sacadas de la naturaleza sola del hombre, y de los seres que le rodean, y sobre lo que hubiera egado á ser el ce humano si hubiese equanecido abandonado á sí mismo. e aquí lo que se me pide, y lo que Propongo examinar en este discurso. 1 asunto interesa 21 hombre en Eu neral : trataré de adoptar un lenguage que convenga á todas las naciones , Ó mas me | : C12.) > ? Y si hubiera tenido un caballo ¿seria tan veloz en la carrera? Dejad al hombre civilizado el tiempo de reunir todas esas máquinas al rededor de sí, y no se. puede dudar que no sobrepuje con facilidad y triunfe del hombre salvage: pero. sl quereis ver un combate mas desigual: aun, ponedlos desnudos y desarmados en frente el uno del otro, y reconoceréis. muy pronto , cual es la ventaja de tener. sin cesar todas sus fuerzas :á su dispo=. sición ; de estar siempre pronto y preparado á todo acontecimiento, y de trans= portarse, por decirlo así, siempre todo. entero consigo (e). : Hobbes pretende ds el hombre es. naturalmente intrépido, y que no busca: sino atacar y combatir. Un filósofo ilus-- tre piensa lo contrario , ¿y Cumberlan y Puffendorf aseguran tambien , que. nada hay mas tímido que el hombre en el estado natural, que está: siempre temblando y e á huir, al menor. ruido que le hace impresion, ó al menor movimiento que apercibe. Eso podrá ser así acerca de los objetos que no conoce ; y no dudo que no se espante de y todos los nuevos espectáculos que se. ofrezcan á sus sentidos, tadas las veces | . (13) que no pueda distinguir el bien y el mal físico que debe resultarle de ellos, ni comparar sus fuerzas con los peligros que tiene que correr : circunstancia muy rara en el estado de la naturaleza, en onde todas las cosas marchan de un modo tan uniforme, y en el que la faz de la tierra no está espuesta á esas mutaciones bruscas y continuas que causan en ella las pasiones y la inconstancia de los pueblos reunidos. Pero el hombre salvage, viviendo disperso entre los ani— males, y hallándose desde su infancia en el caso de medir sus fuerzas con ellos, hace muy pronto sobre esto su compa— racion , y conociendo que les sobrepuja en destreza mucho mas que ellos en uerza , aprende así á no temerles, Echad un oso, ó un lobo, á pelear con un salvage robusto, ágil y valiente como son todos, armado de piedras y de un buen palo, y veréis que el peligro será por lo menos recíproco; y que despues e muchas: esperiencias semejantes , las bestias feroces, 4 que no agrada el ata- Carse entre sí, atacarán de muy mala e al hombre, que habrán hallado tan eroz como ellas, Con respecto á los animales que tienen realmente mas fuerza ; Cc3 TAN que él hombre destreza , se halla con relacion 4 ellos en el mismo caso que las otrás especies menos fuertes, y que por eso no dejan de subsistir, pero con la. ventaja, de qué. no menos ágil que ellas en la carrera, y hallando sobre los árboles un refugio casi seguro, tiene por. todas partes la libertad de tomar ó dejar en los encuentros, y la eleccion dela: huida ó-del combate. Añádase a esto que ! parece que ningun animal. hace natural-. mente la guerra al hombre, fuera de los casos de su propia defensa, ó de una hambre estrema; ni manifiesta contraél esas violentas antipatias que parecen anunciar que una especie ,está destinada por la naturaleza para servir de pasto á. la otra. b Ve aquí-sin dudalas razones porque á. los negros y á los salvages dá tan poco. cuidado de tias feroces que pue-. den encontrar en los bosques. Los caribes de Venezuela viven entre otros ” con respecto á esto , en la mas profunda seguridad , y sinel menor inconveniente. Aunque están casi desnudos, dice Fran- : cisco Correal , no dejan de esponerse audazmente en los bosques , armados solamente de la flecha y del arco; mas y E E 1 n y <>. ( 15.) nunca se ha oido decir que ninguno de ellos haya sido devorado por las fieras. 0S enemigos mas formidables, y - de los cuales e hombre no tiene los mismos medios de défensa, son las en— ermedades naturales, la infancia , la vejez, y los males especte : tristes señ hidad; de las cuale comunes á todos lo “y dolencias de toda las dos primeras son s animales, y la últimapertenece principal y esclusivamente al hombre viviendo en sociedad. Yo ob- . Servo ademas les de nuestra debi=- y acerca de la infancia, - que la madre llevan evando por todas partes á su hijo con ella E dea agil idad de criarle y sustentarle que la que tienen las hembras de que están obligadas de ir “venir sin intermision , cor bastante fatiga trabajo, eun lado á buscar 5u pasto, y del otro 4 dar de mamar ó de comer á sus hijuelos. Es verdad que si la mmger perece, el hijo está muy espuesto á perecer tam- 1Cn ; pero este peligro es comuná otras Cien especiés , de las cuales los: pequenuelosno se hallan muchos animales, en mucho tiempo en. estado de ir 4 busear ellos diles alimento entre Rosotros, lá vida siendo más larga > Y si la infancia es mas larga. (16 ) tambien, todo viene á' ser casi igual sobre este punto (£), y aunque hay nu obstante obre la duracion de la primera edad, y sobre el número de los hijos (g) otras reglas, no tienen analogía con mi asunto, ni son de mi incumbencia. Entre los viejos, que trabajan y. trans- -piran poco, la necessidad de alimentos isminuye á proporcion de la facultad. que tienen de proveerse; y como la vida. salvage aleja de ellos la gota y los reumatismos, y la vejez es de todos: los. «males ia á quien los socorros huma-, nos pueden menos aliviar, se consumen” y acaban casi sin distinguirse que cesan 3 de existir, y sin que aun ellos mismos lo a y on respecto á las enfermedades no. repetiré las vanas y falsas declamaciones e a que hacen contra pero preguntaré,si hay alguna observacion sólida de la cual se pueda deducir que en los países en donde este arte se halla casi abandonado, el término medio de la vida medicina la mayor parte de las gentes que gozan de salud ; del hombre es menor que en aquellos en - donde st cultiva con el mayor celo y cuidado. ¿Y de que modo podrá ser eso, siendo así que nosotros nos procuramos (17) muchas mas dolencias , que remedios puede suministrarnos la medicina ? La notable desigualdad en el modo de vivir; el esceso de ociosidad en los unos; el trabajo en los otros; la facilidad de escitar, y de satisfacer nuestros apetitos y Nuestra sersualidad ; los alimentos tan - escogidos , y preparados con tanto esmero de los poderosos, que se nutren de Sucos ardientes, y les abruman de: indigestiones : el mal alimento de los pobres que suele faltarles con frecuencia, y enya carencia les conduce y obliga á sobrecargar vorazmente sus estómagos en la ocasion ; las vigilias, y los escesos de todas especies ; los enagenamientos y arrebatamientos inmoderados de todas las pasiones; fas fatigas y los descaecimien— tos del espíritu, y las pesadumbres, cuitas y penas infinitas que se tienen en todos los estados, y de lo cual las almas se hallan perpetuamente atormentadas ; ve aquí los funestos garantes de que la mayor parte de nuestros males sonsobra nuestra , y de que hubiéramos evitado cast todós comseryando el método de vivir simple, uniforme y solitario, que nos fué prescrito por la naturaleza. Si ella nos ha destinado 4 estar sanos, me (18) —— atrévo casi 4 asegurar que el estado de : reflexion es un estado antinatural, y que el hombre que medita, es un animal depravado. Cuando se considera la buena constitucion de los salvages, alomenós de aquellos que no hemos corrompido ni perdido con nuestros licores fuertes ; y cuando se sabe que no conocen casi otras enfermedades que las heridas y la vejéz, se está muy próximo y aun decitido á creer, que se haria facilmente la historia de las enfermedades humanas, siguiendo la de las sociedades civiles. Esta es alo— menos la opinion de Platon, que juzga sobre ciertos remedios emple ados ó aprobados por Podalyro y Macaon , en el sitio de Troya”, que diversas enfermedades que aquellos remedios debian escitar, no eran aun conocidas entre los hombres; y Celso refiere que la dieta , ho tan necessaria, no fue inventada sino por Hipócrates. * ; Con tan poco: gérmen de males, el hombre en el estado de la naturaleza no tiene casi necesidad de remedios, y menos aun de médicos. La especie hu= mana no es por ningun título de peor condicion que todas las Otras, y es muy fácil el poder saber de los cazadores, si Y Ñ », b era, res e ANS e PS A E A ” —” pa (19) en sus correrías hallan muchos animales enfermos, Infinitos Maca encontrar algunos que han recibido heridas conside= rables, muy bien cicatrizadas : otros que han tenido huesos y miembros rotos, reparados y Petr en su lugar, sin tiempo, sin otro régimen sino el de su vida ordinaria y nfin por mas útil gue sea entre nosow a administrada , es compensa no biene otra cosa que tem E> Sino su mal :lo que hace infi_ ntlas veces su situacion preferible á la nuestra, Guardémonos bien de confundir al ombre salvage con los hombres que te- DIA ista, La naturaleza trata á todos “los “animales añandonados á sus (20 ) toro, y aun el asno mismo, tienen lá. mayor parte una estatura mas conside= rable ; todos una constitucion: mas ro= busta, y mas vigor y fuerza en los bosques. que en nuestras casas : ellos pierden la mitad de estas venias cuando se hacen: domésticos, y se diria que todos nuestros. enidados en tratar, y en alimentar bien á estos, animales ,.no conduce sino á degenerarlos. Del mismo modo sucede - con el hombre : haciéndose sociable y esclavo, se hace débil, tímido y bajo; y su régimen de vida holgazana y afemi-. nada , acaba de enervar á un mismo. tiempo sus fuerzas y su tra. Añadamos á esto E entre las condiciones salvages y domésticas, la diferencia de: hombre a hombre debe ser mayor qu la de bestia á bestia; en atencion. que el animal y el hombre Habiendo sido tratados del mismo.modo por 1 naturaleza , todas las comodidades que. el hombre se proporciona de mas de : | » A que da á los animales que domestíca, son Otras tantas causas particulares que le hacen degenerar palpablemente y con mas rapidez. No es de ninguna manera un mal tan grande como se imagina ó supone pn 05 | (21) cs los hombres que viven en el estado natural, ni un ostáculo tan poderoso para su conservacion , la desnudez , la alta e habitacion, y la privacion de todas esas imutilidades que creemos tan necesarias. Si no tienen el cútis velludo , tampoco tienen necesidad de ello en os Els cálidos , y saben muy bien , en los frios, apropiarse las pieles de las bestias que han vencido : si no tienen mas que dos pies para correr , en recompensa tienen dos brazos para proveer á su defensa, y á sus necesidades. Sus hijos principian á andar puede ser algo tarde y con gran trabajo , pero' las madres los lHeyan con facilidad ; prero-- gativa ventajosísima que tenen las Otras especies , en e la madre siendo perseguida , se ve forzada á aban— donar sus hijuelos, ó á concertar sus pasos con arreglo á los de ellos (5. Enfin (ámenos de suponer estos concursos singulares be bo Puedo haber sobre est por egemplo la provincia d O algunas escepciones. + la de cierto animal que se eria en ¡ade Nicaragua, parecido al raposo, que tiene los pres, como las manos del hombre, y que, segun Correal, tiene debajo del vientre un saco, en el cual la madre mete sus hijuelos cuando se ve forzada de huir. Este es sin duda, el mismo animal que Maman Tlaquatzin en Méjico, 4 la hembra del cual Laet da un saco igual para el mismo uso. ec ( 28 ) , comun consentimiento , le deben mucho | tambien : porsu actividad nuestra. razon se perfecciona : nosotros no ansia. mos Ó procuramos conocer , Sino por= que deseamos gozar, y es a el concebir por que causa aque que no. lenga mi deseos ni temores , Se tomará a pena de raciocinar. Las pasiones deben su Origen á nuestras necesidades, y sus progresos á nuestros conocimientos , Porque no se pueden desear ó Í temer las cosas , sino con relacion á las — ideas que de ellas se han podido tener, ] ó por la simple impulsion de la natu= raleza; y el hombre salvage , privado de — todo género de luces, no esperimenta sino las pasiones de esta última clase : sus deseos no van mas allá de sus necesida des físicas (k) : los únicos bienes que conoce bra y el reposo: los solos males que teme, son el dolor y el hambre : digo el dolor, y no. la muerte, porque jamas el animal , podria saber que cosa es Morir; y el conocimiento de la muerte y de sus Lerrores es una de las primeras adquisiciones que hizo el hombre a] alejarse de la condicion animal. Me seria muy fácil, si me fuese ne- | en el universo, son la comida, una hem- 1 a] (29) Cesario , Apoyar este sentimiento por los hechos, y hacer yer que en todas las naciones del mundo, los progresos del espíritu son infaliblemente ade y en ProPorcion á las necesidades que los pue- Os habian recibido de la naturaleza »ó as que las circunstancias les habian sometido y hecho contratar, y por consecuencia á las pasiones que les conducian á proveer tales necesidades. Yo presentaré y manifestaré en Egipto las artes naciendo y pro agándose con la inunda— cion del Nilo. Se ulré sus rogresos entre los griegos, en donde se les vieron germinar, crecer y elevarse hasta los cielos entre las arenas y rocas del Ática, sin que pudiesen echar raices sobre las orillas fértiles del Eurotas ; y observaré que en general. los pueblos del norte son mas industriosos que los del mediodia z en razon á que pueden menos dejar de serlo , como si la naturaleza quisiese por esta via igualar las cosas, dando á los espíritus la fertilidad querehusa á la tierra. ¿Mas sin recurrir á los testimonios in— ciertos . de la istoria, ¿ quien no ve que todo parece conspirar á alejar del ombre salvage la tentacion y los medios de dej Jar de serlo ? Su imagina- (30 ) cion no le representa ni pinta ningun. objeto diferente y lisongero, y su corazo no le pide nada : sus pequeñas y limi: tadas necesidades se hallan satisfechas con ran facilidad bajo su mano;-y está t spa del grado de los conocimiento que se requieren para desear adquiri otros mayores, que no puede tener n prevencion , ni curiosidad. El espectár culo de la naturaleza le llega á ser indiferente , á fuerza de serle familiar; siem pre reina el mismo órden , y siempre las mismas revoluciones : su entendimiento no es capaz de admirarse de los mayores portentos; y no es en él adonde debe irse á buscar la filosofía de que el hombre tieue necesidad , para saber observa? una vez aquello que ha visto diariamente? st alma , que nada la conmueye ni agitas: se entrega al solo sentimiento de sn existencia actual , sin la menor idea de lo futuro, por próximo que pueda estar: y su proyectos , tan limitados como sus mir. apenas se estienden hasta el fin del dia Tal es aun hoy el grado de prevision del Caribe ; por la mañana vende su can? de algodon, y á la tarde viene á Horaf para rescatarla, por no haber previst0 que tendria riecesidad de ella la noch* inmediata, | | | | | E _ Mientras mas se medita sobre esta materia, tanto mas la distancia de las puras JON: uijon de la necesidad , vencer ¿ OstáculoS , y traspa= sar un tán enoro ed uant siglos habrán + tal vez , trancurri antes que los hombres se hayan encontrado en estado de ver otro fuego mas ue el del cielo ? ¿Cua as cireunstanci diferentes , y casualidades habrán sid necesarias. para que pudiesen conocer los mas simples usos de este elemento ? ¿ Cuantas yeces le habrán dejado apagar, antes de conocer el arte de repro— ducirlo ? ¿Y cuantas veces 5 -C3UA uno. de estos secretos ha parecido 6 muerto con el “que lé habia descubierto ? ¡ Qué dirémos pues de la agri- $4 Ones , y que tiene. conexion con tas artes ¿que evidentemente no se puede practicar sino en Una sociedad 4 lo menos principiada , y que no nos sirve tanto para sacar de la Ms er le | (32) tierra los alimentos, que produciria sid. esto por sí misma , como para forzarla 4. darnos aquello que preferimos, y que: es mas de nuestro gusto? a samos que los hombres se hubiesen de. tal forma multiplicado, que no fuesen sus ficientes las producciones naturales pará Plimentarlos suposicion que , por decirlo. sí como de pai , Manifestaria una gran ventaja para la especie humana en este género de vida, Supongamos quesin fraguas, sin talleres, los instrumentos de la la- Dña hubiesen caido del cielo sobre 1 manos de los salvages : que estos hombr hubiesen vencido elodio mortal que tienen todos á un trabajo continuo; que hubiesen aprendido á preveer de tanlejos sus necesidades ; que hubiesen adivinado de O EA uan aprenderlas : ¿donde se hal-. aria , despues de esto, un hombre tan entase y fatigase s el a E tamente, onvin ese? ; Ex de odria resolverse 4 a DE penoso, del do no sacar 7? (34) titud y estupidez, ¿que utilidad resul: taria ¿la especie de toda esta metafísicas que no podria comunicarse , y que aca” baria PA 00 con el individuo qué la hubiese inventado? ¿Qué progreso podria hacer el género humano esparcid/ en los bosques entre los animales ? ¿ hasta'que punto podrian perfeccionarse * 1lustrarsemutuamente unos hombres ques no. teniendo ni domicilio fijo, ni ningun necesidad el uno del otro, se encontra? rian apenas dos veces en su yida,. sin c0 nocerse y sin hablarse ? : Que se considere de cuantas idea somos deudores al uso de la palabra' cuanto la gramática egerce y facilita lo operaciones del espíritu; y que. s piense los trabajos inconcebibles.y e tiempo infinito queha debido costar 1 primera invencion de las lenguas : que;s unan estas reflexiones á las antecedentes: y se juzgará. cuantos millares de siglo? ubieran sido necesarios , para desenvol” yer sucesivamente el espíritu rumano 14 operaciones de que era capaz. Que me sea permitido considera un instante las dificultades y embarazo? del origen de las lenguas. Podria con” tentarme con citar ó traer aquí las inyes (35) LASUEdOS gi enor abate Cos a hecho sobr taímateria, las cuates todas confirma A ai opir y tal E A A E | PE mera idea : pero el modo por el cual este filósofo resuelye las ificultade que se propone á sí mismo sob origen de las señas insti idas, manifiestan que él ha Pos a, q yo pongo en cués-- tion, á saber, una suerte de sociedad ya: establecida entre los, inventores del len guage-Yo, creorefiriéndome ásus reflexio-* nes y remitiéndome á ellas, deber unir las mias, para esponer las mismas dificul= tades con toda la claridad y delicadeza que conviene á mi asunto : la primera (ue se presenta, es la de imaginar como las lenguas pudieron venir á ser ES saria$-, - pitesto E no teniendo los ombres ninguna correspondencia entre ellos, ni ningun motiyo menesteroso de tenerla, no puede concebirse mi la ne=. cesidad de, esta invencion , Mi su posibilidad, sj no fue indispensable. Yo diré no obstante como muchos otros, que las lenguas tuvieron su orígen en el comercio doméstico de los padres , delas madres, y de los hijos : mas á pesar que esto no :résolveria de módo a guno las E 2 - A | (36 ) objeciones , sería ademas cometer la falta de aquellos que raciocinando sobre el. estado. natural, y transmitiéndole las ideas adquiridas en la sociedad, ven en todos a bario reunida en una. misma habitacion, y Sus miembros guar-. dando entre sí una union tan íntima y tan permanente como entre nosaLOS, cuando tantos intereses comunes les reunen, en lugar deque en elestado primitivo, no teniendo ni casas, ni cabañas, ni pro= piedades de ninguna especie, cada uno se aposentaba á la ventura, y muchas veces por una sola noche : los varones yl las hembras se unian fortuitamente,segun el encuentro, la ocasion y el deseo , SIM, que la palabra fuese un intérprete muy preciso de las cosas que tenian que decirse, y se separaban con la misma facilidad (4). La madre daba pues. de mamar á sus hijos por su propia neceñ Ad en seguida el trato y el hábito 0 MY E haciéndoselos amar, los ¿ imentaba luego | or la de ellos: al momento que tenian a fuerza suficiente para buscar su sustento, no tardaban mucho en separarse de la madre misma, y como que no. habia entre ellos casi otro medio de. volverse 4 encontrar , sino el de no per= A í É (37) sta; se hallaban muy pronto no reconocerse aun los unos á Jos: otros : obsérves Risas que el ni o. teniendo q esplicar todas sus ecesidades » y or “consecuen: 1 mas sas — que decir: a la madre que esta Mio y és él quien debe tener la mayor part la invencion; y el idioma que emplea:...- “debe ser casi todo obra suya; lo que multiplica las lenguas en tanto Número como individuos hay pe hablarlas 3 4 lo cual contribuye tambien la vida errante y vagabunda , la cual no da á Ningun idioma el. tiempo de tomar consistencia : ort ecir Ó suponer de la madre dicta. hijo las palabras e que rá servirse. vara rte tal ó tal co > €sto manifiesta perfecta— : comose enseñan las lenguas ya to: ua per no demuestra de * ninguna manera mo se forman, Supongamos vencida esta primera dific ad ; ¿ Superemos por un instante el - €spació inmenso que debió haber entre ¡ Puro estado natural y la: necesidad de los idiomas, y trat aos de examinar ó buscar, supon adol como Pudieron Nueya dificult derse de: wie; )$ Necesarios (m), incipiar á os. a aM> l yo peor aun que 13 vio A) ndispensable pues enunciar proposi-- ciones , y es forzoso igualmente hablar para tener ¡ideas genérales ; porque desde el momento en que la imaginación se detiene, el entendimiento no puede marchar sino ayudado del dis- Curso : así pues, si for rimeros inventores no han podido Les nombres sino á las ideas que tenian, se sigue subsidiariamente , que los primeros sustantivos no han podido ser otra cosa que nombres propios. Pero cuando por medios que no concibo., muestras nuevas gramáticas pago á estender sus ideas, y á eneralizar sus voces, la ignorancia de os inventores debió circunscribir este método 4 cortos límites ; y como habian multiplicado enormemente * los nombres de los individuos, por no conocer los géneros y las especies , hicieron tambien pocas espegies y séneros, A causa de no haber consi eo, OS seres - en todas sus diferencias. Para Jlevar y estender las divisiones mucho mas all hubiera sido necesario mas esperiencia y luces que las que ellos podian tener acerca de esto, y mas investigaciones y trabajo (45) trabajo que lo que para “ello querian de AD A emplear. Pero siendo evidente, aun en la actualidad , que se descubren cada > dia nuevas especies que se habian escapado hasta aqní á todas a ob- Servaciones , imaginese. cuantas debieron ocultarse á unos hombres que no Juzgaban de las cosas sino po 54 rimer aspecto !' Con respecto á las clases primitivas y á las nociones mas generales, €s sinútil “añadir que debieron esca párseles igualmente ; PAtyus ¿ de que Manera , por egempl: ¡eran imaginado” $ cmd UN nateria, ¿de espíritu, de substancia, de modo , de figura , y de movimiento ,. mientras e os , que se sirven ls ellas despues de tanto tiempo, E on ifcultad sa entender cy Os mismos, y que las ideas que se dan € identifican 1 POS voces, EA y utamente metafísicas, no podian ellos po contrar ningun modelo en la natura- ELL ve ¡ : e e. Yo me detengo en estos primeros a- Sos, y suplico á mis jueces que sus- Pendan aquí su lectura, para considerar, acerca de la invencion de los solos sustantivos físicos, quiero decir, sobre F (46) la parte de la lengua la mas fácil de hallar, el camino que le queda aun que hacer para manifestar ds los pensamientos de los hombres; para tomar una forma constante , y sólida, para poder ser hablada en público, € influir en la sociedad : les suplico ademas, que reflexionen el tiempo y sobre los conocimientos que han sido necesarios para encontrar los números (n), las voces abstractas, losaoristos, y todos los tiempos de los verbos, las partículas, la sintaxis, unir las proposiciones, los razonamientós , y formar toda la lógica del discurso : por lo que hace á mí, amedrentado de las dificultades que se multiplican, y convencido de la imposilidad casi demostrada de cue las lenguas hayan podido crearse y establecerse por medios puramente humanos, dejo á quien quiera el cuendo la discusion de ud difícil problema : cual ha sido la cosa mas necesaria , la sociedad ya ligada á la institucion de las lenguas; ó las lenouas ya inventadas al establecerse la sociedad. Así pues, sean como fuesen estos orígenes, siempre se ve, á lo menos, el casi ningun cuidado que ha tenido la naturaleza en conciliar y reunir á los hombres por las necesidades mutuas, y 3 Cd) facilitarles el uso de la palabra; cuan mezquinamente ha contribuido á preparar su sociabilidad, y cuan poco ha puesto de suyo en todo lo que han hecho para establecer entre ¿llos los vínculos que les unen. En efecto, es imposible imaginar porque motivo en este estado primi tivo un hombre tendria mas bien necesidad de otro hombre, que un mono ó un obo de su semejante ; ni que razon podria, supuesta esta necesidad, obligar al. Otro á socorrerla y proveerla; ni como, dando aun por cierto este último caso, podrian convenir entre si sobre las condiciones. Yo sé que nos repiten sin cesar que nada hubiera sido tan miserable como el hombre en este estado ; y si es verdad, como ereo haber probado, que ño puede tener sino despues de muchos siglos el deseo y la ocasion de salir deél, esto daria lugar mas bien para procesar á la naturaleza, que á aquel á quien constituyó así : mas , sientiendo bien este término miserable, él es una voz que no tiene ningun sentido, ó que no significa Otra cosa sino una privacion dolorosa y el sufrimiento del cuerpo ó del alma. En atencion á esto, quisiera que me esplitasen ¿cual pudo ser la clase “y miseria 2 (48 de un ser/libre, cuyo corazon está en paz y el cue goza de salud? Pregunto : ¿CUual vida entre la natural y la civil es la mas propensa á llegar 4 ser insoportable 4 aquellos que disfrutan de ella? Nosotros no vemos casi al rededor nuestro sino individuos que se lamentan de su existencia; infinitos que aun se privan de ella tanto cuanto está en su EE Py la reunion de las leyes divinas y humanas apenas son suflicientes para contener tal desórden. Yo desco quese me diga ¿si se ha oido decir jamas que un salvage en . libertad haya imaginado quejarse de la vida, y darse la muerte? a ts enfin con menos orgullo, * y se verá de que lado se encuentra la verdadera miseria. Nada por el contrario hubiera sido mas miserable que el hombre salvage , ofuscado por las luces, atormentado por las pasiones » y raciocinando sobre un estado diferente del suyo. Obra fue de una providencia sapientíssima el que las facultades que tenia en potencia, no debieran desenvolverse sino ámedida que llegasen las ocasiones de egercerlas, afin de que no le fuesen smperfluas ni á éarga antes del tiempo; ni tardias éinutiles-.en la necesidad: tenia solo (49 ) en el instinto todo cuanto le era indis- «pensable para vivir en el estado de «la naturaleza, y ño hay en una razon cúltivada sino aquello que se requiere para vivir en sociedad. + > $ , Parece á primera vista que los hombres en este estado, no teniendo entre ellos ningun género de relacion moral, nide— beres conocidos, no podrian ser ni buenos ni malos, y no tendrian n vicios ni virtudes, á menos que, tomando estas voces en un sentido fisico, se lamen vicios en el individuo, las cualidades que pue- - den perjudicar á su. ¿ruso 10n; y A que puedán cor Erie á ella; en cuyo caso seria forzoso dar la denominacioh de mas virtuosoá aquel que resisticse menos 4 Tos simples impulsos de la naturaleza ¿ pero será muy á pro pósito , sin separarnos del Sono ordi-_ «nario, o el juicio. que pudiéramos hacer sobre semejante situacion, : A confiar de nuestras preocupaciones ? tanto que se haya examinado, con la. balanza en, la mano, sighay mas vin. tudes que vicios entre los br de lizados; si sus vírtudos sonas: véh—- tajosas us. vicios funestos.; si el Progress Sus Goorinene: es uma (50 ) ademnizacion suficiente de los daños que se hacen mutuamente á medida que se instruyen del bien que deberian hacerse; Ó sino se encontrarian, comparado todo, en una situacion mas feliz, no teniendo ni mal que temer, ni bién. que esperar de nadie, que en la de haberse sometido á una dependencia universal, y obligádose á ibi todo de aquellos que no se obligan á darles nada. Guardémonous sobre todo de decidir con Hobbes, que por no tener: ninguna idea de la bondad, el hombre es naturalmente perverso; que es vicioso porque no conoce la virtud; que rehusa siempre á sus semejantes los servicios que no cree deberles; y que en virtud del derecho ue se atribuye con razon-á las cosas de que tiene necesidad, se imagina locamente que es el solo propietario del . universo. Hobbes ha visto perfectamente -el defecto de todas las definiciones modernas del derecho natural ; mas las éonsecuencias que saca de la suya demuestran que la toma en un sentido igualmente falso y erróneo. Raciocinando sobre los principios que establece ; este autor debia decir, que el estado natu- -sal , siendo aquel en el cual el cuidado » ] (51) de nuestra conservacion es el menos per- + judicial al de los otros, este estado era por consecuencia el mas propio á la paz, y'el mas conveniente al género humano; pero él dice precisamente lo contrario, por haber introducido mal á propósito en el cuidado de la conservacion del hombre vage, la necesidad de satisfacer una ultitud de pasiones que son hechura de la sociedad , y que har hecho necesarias las leyes. El perverso, dice, es un «niño robusto; nos queda que saber si el hombre salvage es un ele robusto : y en Caso de que se le conceda, ¿qué deducirá de esto? Que si este hombre, cuando es ya robusto, estuviese tambien bajo la dependencia de aquellos que lo estuvo . cuando era débil, no hubiera ningun género de esceso a que no se € ra y abandonase; él malieataciay pegar á su madre cuando tardase mucho en darle el pecho; ahogaria uno de sus hermanitos cuando este le incomodase, y morderia la pierna del otro cuando tropesase en él ó le inquietase: pero esto de ser robusto y Aeneadicaiss son dos suposi- Ciones muy contradictorias en el estado Natural. El hombre es débil cuando es pendiente, y se halla emancipado antes 3 +. (52) » de ser robusto. Mobbes.mo ha. visto que la misma causa que impide á los salvages usar de su razón ». como lo preten— den nuestros jurisconsultos, - les impide ál mismo tiempo. abusar. de sus facul- E s, como el.mismo lo pretende; de que podrá decirse. que los salva— ges no son malos* precisamente simo Er osa sea. no saben que si - pasiones, y la ignorancia del - vicios tanto Suse in illis pro- Mpraitcaró um in his cos mid : ga princi Hobibe bido, y que lo sido dedos al hombre para sind . cil cid no rc la fero- Janis ó 6.el deseo de antes nacimiento. de este ce y apo: que tiene $ repugnancia ta de ver irá su . semejante. No deba ins Ars an ee le al hom= Dia que se hagvisto igado. á reconocer el mas furioso y Fada qatración de: lasvirtudes hu- . ser bueno, Le ue pe de «desenvolento. de las pj 3 ni. el freno de la le hoc nr Jaro mal, pero 1 Po a 1 (53) manas. Hablo: de. la piedad, disposicion tan. conveniente á unos seres tan débiles como somos, y propensos á tantos males : Virtud tanto mas universal, y tanto mas útil al hombre , cuanto ella precede al uso _de todá reflexion ; y tan sumamente natural que aun las bestías mismas dan.algunas veces «señales nada equivocas de ella. Sin hacer mérito de la terneza de las madres para con sus hijos, y de*los peligros que arros- “Iran para preservarlos, se observa todos los días la repugnancia que tienenlos caballos de pisar un cuerpo viviente. 1 animal no. pasa sin mquietud cerca de uno de su especie muerto; bay entre ellos algunos que les dan une pacié desepulcd yelos tristes Dramid s del: gan ndo entra en una carní anuación a impresion que le hace el horrible es- Pectáculo que le sorprende y espanta. Se vé con bastante placer al autor de la fábula de /as abejas ,- obligado -4'reconocer al hombre por”un ser compasivo y sensible; é 3 nte se Je vé salir, sp el calpe que da ) de «su estilo fci8 y sutil, para «ofrecernos la ¿imagen patética de on hombre encerrado, que Apercibe por fuera una bestia feroz arran- (60): para destruir-el género humano, el cual está destinada á conservar. ¿Qué seria de los hombres poseidos y en poder de esta rabia desenfrenada y brutal, sin púdor, sin” retencion, y disputándose 4 + cada instante sus amores al precio de su y » e 0 5 YE y 7 forzoso convenir indubitablemente, que mientras mas violentas son as pasiones, tanto mas' necesarias son las leyes para contenorlas ; pero' ademas de que los desórdenes y los crimenes que estas pasiones causan todos los dias entre nosotros , manifiestan palmarjamente la insuficiencia de ellas sobre esté punto, seria muy bueno, y á propósito , examinar si estos desórdenes “deben su nacimiento á mismas” leyes; en este caso , cuando'ellas fuesen: de reprimitios, ¡seria lo men biera exigírseles, que impidies mal , qué:sin ellas no existiria, Principiemos por distinguirlo moral de lo físico envel sermbiiticato DA amor. Lo físico es el destoMenecl que conduce á un sexo á unirse al otro. Lo moral es la parte que determina y decide este deseo , y la que lo fija esclusivamente sobre un objeto , ó cuando no, le da por este ob- un (61) jeto preferido un grado de energia muy superiór : de aquí se sigue ¿que es muy fácil ver que losmoral del amor es un, sentimiento facticio , dimanado del uso dela sociedad , y celebrado por las mu- -geres con mucha destreza, zelo y cuidado afin de establecer. su. imperio , y. hacer dominante el se deberia obedecer. y vtrián este E A sobre cier— tas nociones del mérito ó de la hermo— sura , que un salvage no se encuentra en * estado de tener, y sobre Sp que no está em, el caso de hacer, debe ser nula para él : porque como su entendimiento no ha Pódido formarse jleas abstractas de regularidad y de proporcion, su córazon no cs tampoco susceptible de «ante os de admiracion y de “amor, que nacen, (casi sin que se aperciban de ellos) de la aplicacion de estas ideas : bajo este con— cepto , él cede únicamente al temper mento que ha recebido de la naturaleza , y de ningun modo*al tedio que no ha podido pp por cuya razon cuálquiera muger es buéna para él." - Limitados á solo lo físico del amor , y bastante felices por ignorat preferencias , que estimulan ó .exaltan el e ” (62) sentimiento y aumentan las diticultades, los hombres deben experimentar con menos frecuencia y menos vigor los ardores del temperamento, y por consecuencia tener entre ellos pocas querellas, y mada crueles. La imagina cion que causa tantos. desastres erítre nosotros , no tiene. ninguna inHuencia ni habla á los razones salyages : cada uno espera tral tente el impulso «de la naturaleza ; se entrega á él sin eleccion , con mucho mas placer que furor, y satisfecha la necesidad , “todo deseo desaparece y queda apagado, Es pues uña cosa incontestable que el amor mismo , así como las otras asiones, no ha ad uirido sino en la socie dad aquel ardík: impetuoso que le hace repetidas veces tan funesto á los hombres; y es tanto mas ridículo el representar á lossalvages despedazándose entre ellos sin intermision ¿por saciar su brutalidad , cuanto esta Opinion €s diametralmente opuesta á la esperiencia, y que los Caribes, uno de los pueblos existentes que hasta ahora ha do el que menos se ha separado del estado natural, son pre- > mas pacíficos en SUS:AMO => ci res, y los menos sujetos á las zelos (63) k no ostánte que viven bajo un clima abrasador , que parece debe dar constantemente un impulso mucho mas activo , y poderoso á estas pasiones. , Con respecto á las inducciones que pueden sacarse de muchas especies de animales , ya de los combates de los inachos que ensangrisntan en todo hiempo nuestros patios; ó ya de los bramidos , que hacen resonar en la pri avera os bosques y las selvas, disputándose la hembra, es necesario principiar por escluir todas las “especies en ls cuaes la naturaleza ha establecido palpa- -blemente , en la potentia relativa ue los sexos , otras relaciónes ó “analogías que “hire nosotros : mediante esto, las Niñas de los gallos no pueden servir de Manera alguna de comparacion á la - Cie humana. En las especies en las cuales Esta proporcion se halla mejor establecida, Estos combates no pueden proceder $ino de la escasez de las hembras, en Paralelo con el múmero de los machos , de los intervalos esclusivos , dutante los cuales la hembra -rehusa- “onstantemente los halagos del ma- “ho, lo que es igual á la primera causa; Porque si cada hembra no admite al may A cho sino durante dos meses del año, es lo mismo que si el número de las henbras fuese menor que el de los machos de las cinco sestas partes : luego , no meden ser aplicables ninguno de estos os casos á la especie humana, en que el número «de las hembras és superior generalmente al de los varones, y en que no se ha observado +jamas que las hembras, +aun entre .los salvages, tengan , có as de las ótras. especies, tiempos de calor y. de esclusion. Ademas, entre muchos de es», tos animales entrando toda la: especie 4 un mismo tiempo en efervescencia, E un mómento terrible de Es. de Ñ dor comun, de tumulto , de desórden y de combate; “miomento que na tiene cabida en la especie humana, en donde el amor, nó 'es núnca periódico, No se puede por ningun título decidir de las riñas de ciertos animales por la posesion' de las hembras, que lo mismo sucedería al hombre ert'el estado natural; y aun cuando se* pudiese dedncir esta coriclusion , ca estas disensiones - no destruyen las otrás especies , se débe creer á lo menos que no serian mucho. Figas funestas á la nuestra ,ry es mny a 'Tumbres siendo reputadas. todavía" por o. MEE probable que les causaria menos desas= tres que hacen en la sociedad , sob todo en los países en donde las cos= alguna cosa , los zelos de los amantes y la venganza de los esposos causan'to= $e: los das duelos , muertes, y accitientes mucho res aun ; en los que eh deber dé ud Edelidady elpiho: Sirve sino para cometer adulterios ; “y en los cuales las leyes mismas de la con 'tinencia y del honor multiplican nece= sariamente la disolucion, y aumentan considerablemente los abortos... Concluyamos que errante en las selvas, Mn industria, sin lenguage, sin domicilio, sin guerra”, sin enlaces, sin ninguna necesidad de sus semejantes, e $ ningun deseo de hacerles daño , puede ser quizas, sin conocer jamas ninguno mdividualmente , el hombre salvage, jeto'Á may pocas - pasiones; y sien= óse suficiente á sí mismo, no tenia sino Os conocimientos y las luces propias á tal estado; no esperimentaba mas que sus verdaderas necesidades; no miraba sino aquello que creia tener interes de Ver; y su inteligencia no «hacia mas Progwesos que Su vanidad. Si por casua- (66) lidad hacia algun descubrimiento, podia tanto menos comunicarlo cuanto no conocia ni aun á sus hijos mismos; y así el arte perecia con el inventor. No habia en este estado mi educacion ni prosos ; las generaciones se multiplicaban inútilmente , y cada uno partiendo constantemente del mismo punto , los siglos se transcurrian en toda la rusticidad de las primeras edades ; la especie era ya bastantemente vieja , y el hombre permanecia siempre niño. : me he estendido tanto sobre le osicion de esta condicion primitiva, Da sido porque teniendo errores an tignos y preocupaciones inveleradas que destruir, he creido deber profundizar hasta la raiz, y manifestar en el cuadro del verdadero estado natura] , Cuan distante se hala la desigualdad natural misma , de tener en el referido estado tanta realidad é infencia cómo pretenden nuestros eséritores. En effecto, es mu fácil ver que entre las diferencias quel distinguen Á los hombres, muchas pasan por naturales, que no son sino hechura del hábito. y de los diversos generos de vida que adoptan los hombres en la Xx (67 ) sociedad : así un temperamento robus= to ó6 delicado, la fuerza ó la debi-— lidad que dependen déél, proceden comun- Mente mas Bis del modo duro ó afeminado en que se há criado, que en a constitucion primitiva de los cuer— pos : de la misma manera sucede con las erzas del espíritu; y. la educacion no solo establece ó hace la diferencia €ntre los entendi ntos cultivados, y los que no lo son , sino que aumenta aquella que se halla entre los primero Á-propor-= Y un pigmeo marc Camino, cada paso q ue , y elotro, presentará una nueva ventaja para. - él gigante. Luego, si se compata la di- Versidad prodigiosa de la educacion y del qero de yida que reina en las diferentes Clases del estado civil, con la simpli= “idad y uniformidad de la vida animal y salvago., en la cual todos se sustentan € los mismos alimentos , Viven de la Sma manera , y hacen exactamente las mismas cosas, se comprenderá cuanto menor debe ser la diferencia de hómbre á hombre en el estado natural que en el de la sociedad ; cuanto debe aumentar la desióualdad natural en la especie | (68) humana por causa de la desigualdad de institucion. | Pero cuando la naturaleza afectase en la distribucion de sus dónes tantas preferencias como se pretende , ¿que ventaja 'sacarian los mas fovorecidos en perjuicio de los otros, en un estado de cosas que no admitivia casi ninguna suerte de relacion entre ellos? allí donde no se conoce al amor , ¿de que serviriala be- Meza? ¿De que si diia á * , e . Do de: en ” 1 . ñ cs no hablan absolutamente ? 1í a astucia 4 aquellos que no tienen niogunos negocios? Yo oigo repetir sim. cesar, que los mas fuertes oprimirán 4 los débiles; pero que se me esplique ¿que quieren decir por la “voz opresion? Los unos dominarán con violencia, y los otros gemirán esclavos de todos los caprichos de sus tiranos. Ve aquí precisamente lo que observo entre nosotros ; pero no veo como pur diera decirse esto de los hombres salya- $, ú los que no.se; podria, mi. aun' con trabajo -infmito , «hacer entendes ue cosa es servidumbre dominacion: Un hombre podria muy bien a rse de los frutos que otro ha cogido, de l1 caza que ha atado , de la gruta que | servil (69 ) servia de asilo, mas ¿como llegará jamas al punto de hacerse obedecer ? y Cuales podrán ser las cadenas de la dependencia entrelos hombres que nada poseen? Si se me echa de*un árbol por la fuerza, estoy recompensado y satisfecho con irme á otro; si se me atormenta en Un sitio, ¿quien podria impedirme Ir 4 otra parte? Si se halla por desgra— cia un hombre de una fuerza superior á la mia, y ademas horrible y altamente “depravado, atrozmente feroz. y perezoso, Para obligarme á proyeer á su subsisten— cia, en tanto que el permenace ocioso; es necesario igualmente que se resuelva á no perderme de vista un solo instante, tenerme atado perfectamente durante su sueño, de miedo de que no me es- Cape ó de que le mate; quiero decir, que se ve forzado y constituido volunta- Mamente á un trabajo mucho mayor y Mas penoso que el que queria eyitar, y e el que me da á mí mismo : despues €.todo esto, si disminuye su vigilancia 6 pierde su energía un solo instante, ó Un ruido imprevisto le hace volver hácia Otro lado la cabeza , entonces doy veinte Pasos en la selva, mis hierros se rompen: al momento y no me torna á ver en toda su vida. - (76) modos de vifir. Años estériles, inviernos largos y crudos, y estíos Secos, calurosos y abra ores que todo lo consumian y ani exigieron de ellos una nuevx A En las: márgones y orillas del Y iia d inventáron el sedal y Ey az se convirtieron en pescadores 28 tagos; en los bosques de construyeron arcos y Íl S, y Me á ser cazadores y en los paises frios se Ele pots. ieles de las bestias que habion matado. El helo, E volcan, ó alguna feliz casualidad: les hizo edhocér el fuego., piero recurso contra el brad el invie apre! Os apren— pres: onservar este elemento, en se- ¿PEC Trio ey e 0 E 24 Jia . DN las. Gracie” antes. oraban crudas. kilicamios reiterada Me 0 de los + diversos á él, y de Os unos á los otros, debia <n Aa almente e hgendrar en el entendí; to del bomb las percepciones de ciertas ore Estas relaciones que nosotros es ca por medio de las voces, dde p | fuerte, debil, ligero, | ento, El atrevido, y cif ideas iguales, OS tadas en la necesidad y casi sin. pensar (77) en ellas, produgeron enfin-en él cierta especie «de reflexion, 6: mas bien una prudencia maquinal , que le indicaba las precauciones las. mas urgentes para su Seguridad. y E: Las nuevas luces que resultaron de este desenvolvimiento, aumentaron su superioridad sobre los otros animales, haciéndola * conocer distintamente, El se egercitó y ocupó en armarles trampas ó lazos , mudándolos y cambiándolos de mil Maneras diferentes ¿fin de engañarles; y aun cuando muchos de aquellos que dian serles útiles ó perriciosos, tenian uerzas muy superiores á las suyas en el combate, y mayor ligereza en la carrera, legó con el tiempo: 4 ser el señor de los unos, y el azote de los otros. Así fue como la primera mirada que echó sobre Sí mismo , produjo el >rimer movimiento. de orgullo; y'así fue igualmente Como, apenas sabiendo distinguir las clases, y considerándose la. prime= Ya por su especie, se preparaba. desde lejos 4 pretender la por solo su individuo, Aun cuando sus semejantes no fuesen para él lo que son para nosotfos , y | 2080 no tuviese mucho mas comercio con ellos que con los otros animales, sin , embargo estos no dejaron de tener parte en sus observationes. Las conforxmidades que el tiempo pudo hacer apercibir entre ellos, su he E mismo, le hicieron juzgar de aquellas ue no distinguia ; y viendo que se con= dr todos dela misma suerte que él lo hubiera hecho en iguales circunstán— cias, concluyó que sus modos de pensar y de sentir eran enteramente con ormes á los suyos; y esta importante verdad, bien establecida en su espíritu , le hiza seguir y adoptar, por un presentimiento lan seguro, y mas pronto que la dialéc—- tica, las mejores reglas de conducta, que le convenia guardar con ellos , para su beneficio "seguridad, Indo or la esperiencia , que el amor del bien estar es el solo móvil de las acciones humanas, se halló my: pronto en estado de distinguir las 0ca- siones raras en que el interes comun debia hacerle contar con la asistencia de sus semejantes , y aquellas mas raras todavía en que la CODCurrencia debia hacerle desconfiar de ellos. En el primer Caso, se unia con ellos en bandas, á > (79) Cuandomas , por medio de una especie de asociacion libre, que no obligaba 4 adie , y que no duraba sino tanto cuanto la necesidad pasagera que la habia formado. En el segundo , cada uno buscaba como sacar sus ventajas, ya por la fuerza abierta, si creia poderlo conseguir; ya por la destreza Za y astucia, si se consideraba mas débil. Ve a quí de que modo los. Pis ron adquirir insensiblemente alguna , aunque grosera, de dE empeños tuos la ventaja HA E EA era solamente en' de du exigia el interes” presente y sensible, Y nada mas : pues la prevision no eta Onocida, ni tenia jugar entre ellos , y lejos de ocuparse de u n poryenir re- Moto, no. ensaba ni siquiera en el dia uiente. * trataba de coger un ciervo, 7 uno sabía muy bien que era inctible. para ello: guardar fielmente su puesto; pero si una liebre pasaba en el interin cerca de alguno de ellos, no debe d se que la persiguiese sin Mingun escrá lo , y que habiendo loedo. alcanz, su presa, no se le diese s m cuidado de haber sido Causa de poa 'Sus PAS no hubiesex o coger la ue «00? (80 ) Es. facilísimo comprender que semejante comercio no exigia un lenguage mucho mas refinado. que el de las Cor= nejas ó de los Monos, quienes se atropan casi de la misma manera. z Gritos inarticulados ¿ muchos gestos, y alguuos sonidos imitativos , debieron componer durante largo tiempo la lengua universal, á lo cual añadiendo en cada comarca algunos sones articulados y conyencionales, de los que, como ya tengo dicho , no es casi posible esplicar A institácion , formaron y tuvieron lenguas particulares , pero groseras, imperfectas y tales sobre poco mas ó menos como tiencn: hoy dia diversas naciones sal-| yagos. sn e | o recorro con la velocidad del rayo una multitud de siglos, forzado por el transcurso del tiempo, por la abundancia de cosas que tengo que decir , y por el progresocasi imperceptible en los principios; porque cuanto mas lentos fueron en sucederse los acaecimientos tanto mas pronto se describen, Estos primeros progresos pnsieron por fin al hombre en. estado de hacer otros mas rápidos ; y á E RREAn gue el entendimiento se ilustraba mas , mucho mas (81 ) se perfeccionaba la industria. Bien pronto cesando de dormirse bajo el primer arbol, 6. de retirarsé en sus cavernas, hallaron Unas especies de hachas de piedras duras TA que les sirvieron para partic eña , cavar la tierra, y hacer chozas de tamas , las que imaginaron despues reyocar con arcilla y barro. Fue entonces época de una primera revolucion que formó el establecimiento y la distincion de las familias ; y que introdujo una Suerte de propiedad , de donde puede ser Nacieron ya infinitas querellas y combates. No ostante como fueron, probablemente , los-mas fuertes, los primeros que se construyeron habitaciones , los cuales se hallaban capaces y en estado de defenderlas, es de creer que los débiles, tuvieron por oportuno y por mucho mas corto y seguro, el imitarles que tentar de des> alojarlos ; y por lo que respeta á. aque- Os que tenian ya cabañas, ninguno de bió tratar con empeño de apropiarse a de su vecino, mucho menos por Que no le pertenecia , que porque le era inútil, y que no podia apodetarse de ella sin esponerse á un combate Muy reñido y yivo con la familia que la - SCupaba. : 1/02") Los primeros desenvolyimientos del corazon fueron efecto de una situación nueva, que reunia en una habitacion comun los maridos y las mugeres , los padres y los hijos; la costumbre de. vivir juntos produjo y dió á luz los mas dulces sentimientos, que han conocido los hombres , el amor conyugal y el amor paternal. Cada familia vino á ser una pequeña sociedad tanto mas bien unida, cuanto eran el afecto recíproco , el cariño y la libertad, los únicos lazos. Y fue entonces cuando se estableció la primera diferencia en.el modo de vivir de los dos sexos , que hasta allí no habian tenido sino uno mismo. Las mugeres principiaron á ser mas sedentarias, y se acostumbraron á guardar la cabaña y los hijos, mientras el hombre iba á buscar la subsistencia comun. Los dos sexos comenzaron tambien por medio deuna vida un poco mas muelle AE perder alguna cosa de su ferocidad y - vigor; pero si cada uno separadamente vino á ser menos á propósito. para combatir las bestias salvages , en recompensa les fue mucho mas fácil el reunirse para resistirles en comun. En este nuevo estado, con una vida 1] , (83 ) simple y solitaria , con unas necesidades. muy limitadas , y con los instrumentos que habian inventado para proveerse, los hombres disfrutando de una óciosidad tante estensa se ocuparon en pro- Curarse infinitas elases de comodidades desconocidas á sus padres; y este fue el | Primer yugo que se impusieron sin pensar en él, y el primer y-principal ma-= —RBantial de los males que prepararon á $us descendientes; porque lem de que Continuaron así , debilitándose el cuerpo y el espíritu , sus comodidades habiendo 39 el hábito perdido casi todo cuanto las hacian agradables, y al mismo tiempo degenerado en verdaderas necesidades , a privacion de ellas yino á ser aun mas Cruel, que grata su posesion, y eran desgraciadísimos cuando las perdian , sin deb olivos poseyéndolas. Se descubre aquí algo mejor , aunque confusamente , de que modo el uso de la palabra se estableció ó se perfeccionó Insensiblemente en el seno de cada familia, ¿ se puede conjeturar tambien , Como” diversas causas particulares pu= dieron estender el lenguage, y acelerar Mis progresos , haciéndole mucho mas lrgente, Grandes inundaciones ó tertela (84d motos cercaron ó rodéaron de aguas 6 de precipicios. algunos cantones habitados ; y revoluciones del globo separaron y convirtieron en islas varias porciones del continente. Se concibe sin repugbancia, que entre los hombres reunidos de esta suerte, y forzados á vivir juntos, debió formarse un idioma comun, mas bien que entre aquellos que erraban liremente en las selvas de tierra firme ; así. qa > es muy posible que despues de los - primeros ensayos de la navegacion , los isleños nos hayan traido .é introducido entre nosotros el uso de la palabra; y es á lo menos mu verosímil , que la sociedad y las len= guas tuvieron su orígen en las islas, que allí se perfeccionaron, antes de ser conocidas en el continente. - | Todo principió 4 cambiar de aspecto. Los hombres errantes hasta aquí en los bosques , habiendo adoptado un método mas sólido y fijo, se aproximar con lentitad , se reunéh en : ll bandas, forman, enfin en cada comarca uma nacion particular , unida por las costumbres y por el «carácter, no por reglamentos ni por. leyes, pero sí porel mismo género de vida y de alimentos, y por la influen - | | (85) cia comun del clima. Una vecindad permanente no pudó dejan de engendrar con el tiempo al os enlaces entre varias familias. Jóven 's de diferentes sexos haitaban las cabañas vecinas, el trato pasagero que exige la naturaleza trae con- S$igo muy pronto otro, no menos dulce Y mas permanente, o a la mutua irecuentacion : acostumbrándose Á con— Siderar diversos objetos , y á hacer Comparaciones , se adquieren insen— siblemente ideas del mérito y de la her- Mmosura , las que producen sentimientos de preferencia. A fuerza de verse, no se Puede ya pasar sin volverse á ver. Un sentimiento tierno y dulce se insinua en el alma, y por la menor oposicion se “onvierte en un furor impetuoso : los zelos se despiertan y nacen con el amor, la. discordia triunfa , y á la mas dulce y 0, JE de todas las pasiones se le inmohn víctimas humanas. ¿A proporcion que las ideas y los sen- Umientos se suceden, que el entendi- Miento y el «corazon se ejercen , el gé- Mero humano continúa á domesticarse , Os enlaces se estienden y propagan , y Os vínculos se estrechan y restriñen, € acosttumbraron á reunirse en las puer- 13 (92) suerte que se diria que la naturaleza habia tomado sus precauciones para ocultarnos este fatal secreto. No queda, pues, otra cosa sino la circunstancia estraordinaria de algun volcan , que habrá dado á los observadores , arrojando materias metálicas en licuacion yla idea de imitar esta operacion de la naturaleza; y aun es preciso suponerles mucho ánimo y prevision para emprender un trabajo tan penoso , y para reconocer desde tan enorme distancia, las ventajas que de ella podian sacar; lo que no es propio ni conviene casi nunca sino á entendi-. mientos algo mas egercitados de lo que debian ser estos. ? En cuanto á la agricultura , sus prin cipios fundamentales eran conocidos mucho tiempo antes que su práctica fuese establecida ; y no es casi posible que los hombres", ocupados sin cesar en sacar su subsistencia de los árboles y de las plantas , no tuviesen incontinente el conocimiento de los conductos ó vias que emplea la naturaleza para la generacion de los vegetales : pero su industria no se dirigió probablemente sino muy tarde hácia este Objeto, ya sea respecto á que los árboles , que con la caza y la pesca proyeian E. (98) : proveian suficientemente 4 su manutencion , no tenian necesidad de sus cuidados , ya por falta de conocer el uso del trigo , y por carecer de prevision acerca de las urgencias futuras, ya sea enfin por faltarles los medios para impedir á Os otros el apropiarse el fruto de su trabajo. Cuando llegaron áser mas industriosos , se puede creer que valiéndose de piedras afiladas y de palos puntiagudos , principiaron á cultivar algunas legumbres Ó raices al rededor de sus cabañas , mu— cho tiempo antes de saber preparar el Arigo, y de tener losinstrumentos necesa rios para la cultura en grande , sin con lar que para entregarse á esta ocupacion y sembrar tierras , es forzoso resolverse á perder infaliblemente alguna cosa, para ganar mucho en lo sucesivo ; precau— cion muy distante del genio y entendimiento del hombre salvage , que esperi- Menta y tiene, como ya he dicho ,-un trabajo demasiado improbo , ó mas bien Una repugnancia innata, en pensar pa : A mañana en sus urgencias de la noche. La invención de las-Otras ártes se hizo POr consecuencia indispensable , para Obligar al género humano á aplicarse á ¿de la agricultura, Desde el momento K iria / 094) en quo los hombres fueron necesarios para fundir y forjarel hierro ,- hubo tambien E de otros hombres para mantenerlos. Á proporcion que A de los obreros se multiplicaba , disminuian los brazos empleados en proveer 4 la, subsistencia comun , sin que hubiese por: esto menos bocas para el consumo, y como que fue forzoso que los unos tomasen víveres en cambio de su hierro , los otros encontraron enfin el secreto de emplear el hierro para la multiplicación de los víveres; de allí nacieron , de un lado la labranza y la. agricultura, y del otro el arte de trabajar los metales y de multiplicar sus usos. : De la cultura de las tierras se siguió precisamente su reparticion , y dela propiedad una vez reconocida , las primeras reglas de justicia : pues para dar Á cada cual lo suyo, es indispensable que cada uno deba tener alguna cosa; á esto se agrega que los hombres principiando á dirigir sus miras ácia el porvenir, y 1e- niendo todos algunos bienes que perder, no habia ninguno entre ellos que no tuviese que temer por sí la represalia de los perjuicios que pudiese hacer á cualquier ptro. Éste orígen es tanto mas ee (95) natural cuanto es imposible concebir la idea de la propiedad naciente de otra cosa que del trabajo personal; porque no se ye , nise comprende lo que arabe - pa apropiarse los objetos que el no ha echo , pudo dar, ó poner para ello ademas de su trabajo. Solo el trabajo es que dando derecho al cultivador sobre el producto de la tierra que ha labrado, se lo da tambien por consecuencia sobre el terreno mismo, á lo menos hasta la cosecha; y así de año en año; lo que constituyendo una posesion continua, se “transforma facilmente en propiedad. Cuando los antiguos, dice Grocio, dierón á Céres el epíteto de legisladora, y á una fiesta celebrada en su honor él nom- Lre de Tesmoforías , hicieron ver con esto ue la reparticion de las tierras ha producido un nuevo género de derecho, es decir, el derecho de propiedad diferente del que resulta de la ley natural. Las cosas hubieran podido permanecer igualadas, en este estado, si ise talentos hubiesen sido iguales , y sí el empleo del hierro, por ejemplo, y el consumo de los víveres hubieran siempre guardado un exacto equilibrio : pero la -propor- cion (que no habia nada dE: la mantu- 2 (95) viese ) fue muy pronto destruida ; el mas fuerte hacia mas labor; el mas sagaz sacaba mejor partido de la suya; -el mas ingenioso hallaba medios de abre— viar el trabajo ; el labrador tenia mas necesidad de hierro, y el herrero mucha mas de trigo ; y trabajando todos igualmente, el uno ganaba mucho , mien tras el otro apenas podia vivir. Así la desigualdad natural se. despliega in= sensiblemente con la de la combinacion , y las diferencias delos hombres desenvueltas por las de las circums= tancias, vienen á ser mas palpables, mas permanentes en sus efectos, y principian á influir guardando la misma proporcion, sobre la suerte de los particulares, Las cosas habiendo llegado hasta este punto , es fácil imaginar el resto. Yo no me detendré en describir la inyencion sucesiva de las otras artes, los progresos de las lenguas , la prueba y el empleo de los talentos, la designaldad de Mos bienes, el uso ó el abuso de las riquezas , ni todos" los pormenores que siguen á estos , y que cada cual puede comodamente agregar. Me limitaré unicamente á echar una ojeada sobre el (97 ) género humano colocado en este nueve órden de cosas. Ve aquí enfin todas nuestras facultades desenvueltas , la memoria y la imaginacion en movimiento , el amor propio interesado , la razon puesta en actividad, - y el entendimiento casi habiendo ya llegado al término de la perfeccion de es susceptible. He aquí tambien ee las cualidades naturales puestas en accion, la clase y la suerte de cada hombre establecidas”, no solamente sobre el numero de los bienes, y del poder de ser útil ó de dañar , pero aun sobre el entendimiento , la hermosura, la fuerza ó la destreza , el mérito ó los conocimientos ; y estas cualidades siendo las solas que podian atraerse ó grangearse la consideración , se hizo muy pronto indispensable tenerlas ó afectarlas. Fue necesario para la utilidad individual manifestarse otro de lo que era en realidad: ser y - parecer vinieron á ser dos cosas totalmente diferentes, y de esta distincion «salieron á luz el fasto roso , la astucia engañosa , el artificio n y todos los vicios que forman la tiva de estos. En este supuesto de libre é independiente que era antes za hombre, ' 2 -. » POS) he le aquí por un immenso número de nuevas necesidades sometido , por decirlo así , á toda la naturaleza ; y sobre todo á.sus semejantes, de los cuales viene á ser esclavo, aun cuando llegue á ser su señor; rico, sus servicios les son indispensables; pobre , tiene necesidad de sus socorros , y la mediocridad no le pone en! estado de poder pasar sin el auxilio de alguno de ellos. Es forzoso enfin que trate sin cesar de atraerse la voluntad de ellos, y hacer de modo que se inieresen en su suerte; é igualmente de hacerles yer en realidad ó en aparien— cia las ventajas que ellos deben sacar ocu— ándose y. t bajando por la suya ; todo lo cual le convierte en falaz y artificioso para con los unos; imperioso y cruel para conlos otros ; y le pone en la ura situacion deenganar á todos aquellos de oe tiene necesidad , siempre que no halla medios de hacerse temer, Ó que no:encuentra su interes en servir— les útilmente. Enfin la ambicion devoradora , y el ardor de aumentar su ri- 1 tiva, qrucpo menos por una y era necesidad , que por colocarse en un lugar superior á los demas ; estas dos Arpías inspiran 4 todos los hom- (99) bres la horrenda y negra propension de - perjudicarse mutuamente , y una envi- «día ó zelotipia secreta tanto mas dañosa , cuanto ella se presenta, para dar su golpe con mas seguridad , disfrazadascon os adornos de la benevolencia : en una palabra , concurrencia y rivalidad de una parte, oposicion de intereses de la otra, y siempre el deseo oculto de hacer su negocio en perjuicio de los demas ; todós estos males son hijos del primer efecto de la propriedad , y la comitiva inseparable de la desigualdad naciente. Antes que se” hubiesen inventado los signos representativos de las riquezas, estas no podian consistir en otra,cosa que ganados y tierras, Jos=solos bienes reales que los hombres podian poseer. Luego que las heredades se aumentaron en número y en estension , hasta vcupar toda la superficie de la tierra y estar contiguas las unas con las otras, estas no pudieron agrandarse: mas ¿:sino á costa de las otras , y de los supernumerarios á quienes la debilidad ó la indolencia habian impedido adquirir. bienes á su turno ( viniendo á ser pobres sin haber perdido nada, respecto 4 que, cambiando todo al rededor de ellos, eran / Cioo ) duicamente ellos los que no habían cambiado ) se vieron obligados á recibir 6 arrancar su subsistencia de las manos de los ricos, ] de aquí principiaron á nacer, segun los diversos carácteres de: los unos y de los otros , la dominacion y el vasallage , la violencia y las rapiñas, Apenas los ricos llegarou á conocer por su parte el placer de dominar, cuando al momento desdeñaron á todos los otros, y sirviéndose de sus antiguos esclavos para hacer otros nueyos, ya no pensaron en otra cosa sino en subyugar y someter á todos sus vecinos : parecidos á aquellos lobos hambrientos que habiendo una yez gustado la carne humana, des- ' echan y mirán con tedio cualquier otro alimento , y no quieren ni ansian otra cosa que Pe hombres. Fue así como los mas poderosos ó los mas miserables , constituyendo de sus fuerzas ó de sus necesidades una especie de derecho sobre los bienes agenos, equivalente, segun ellos, al de la propiedad ; la igual= dad así despreciada y rota, se vió seguida del mas horroroso desórden ; así las usur— aciones de los ricos, los latrocinios de la pobres , y las pasiones desenfrena— das de los unos y de los otros , su= ( 101 ) focando la piedad natural y la voz aun. - débil de la justicia , convirtieto E Aos hombres en avaros ,- ambiciosos Non Se suscitaba entre el «derecho el mas fuerte y el !del primer ocupanie Un conflicto perpetuo , el cual no se ter- Minaba sino por medio de combates y de muertes (q). La sociedad aun en su Cuná hizo lugar al estado de guerra el ias terrible : el género humano envile- Cido y ¡desolado no pudiendo ya retrodar , ni renunciar á las adquisiciones esgraciadas que habia hecho , y no traajando sino en su deshonor por el abuso de las facultades preciosas que le honran, Se condujo por sí mismo abbotis del pre- Cipicio y próximo á su total ruina: Autonitus novitate mali, divesque , miserque, Eiugere optat opes, et que modo voverat , odit., No es posible que al cabo los hom= bres no hiciesen reflexiones acerca de Una situacion tan desdichada € infeliz, sobre las calamidades de que se hallan abrumados. Los ricos sobre todo debieron muy pronto reconocer cuan perjudicial y nada ventajoso era para ellos una guerra perpetua , en la cual Pagaban solos todos los gastos, y en (108 ) ¿Yo sé que muchos han dado otros orígenes á las sociedades políticas, como por ejemplo , las conquistas del mas poderoso , 6 la union de los mas débiles; y la: eleccion “entre estas causas es diferente segun voy á establecer : sin embargo. la que acabo de es oner, me parece la mas natural , por las razones siguientes. 1. Que en el primer caso , el derecho de conquista no siendo de modo alguno un derecho , no ha podido por esta causa fundar ningun otro; y el conquistador y los pueblos conquistados permaneciendo siempre en estado deguerra , á menos que la nacion repuesta en plena libertad elija voluntariamente á su vencedor por su gefe , no ha podido tampoco establecer ninguna clase de derecho. Hasta entonces todas las capituaciones que se hayan hecho,'como que no han podido basarse Sino sobre la yiolencia ,-y que Or consiguiente son nulaspor el hecho. mismo , 110 puede constituir en esta hipótesis ni verdadera sociedad y ni cuerpo político , Mi Otra ley que la del mas fuérte, a. Que estas voces de fuerte y debil son equívocas en el segundo caso Sr el intervalo que se encuentra entre el establecimiento del derecho de propiedad ó de primer ocu-_ ¿3 mn. e bid Pante, y de los gobiernos políticos , el sentido de términos se halla mejor Espresado por los de pobre y de rico , por que en efecto el hombre no tenia antes que o: leyes otro medio de sub= pr sus iguales sino apoderándose de Sus bienes , 6: dándoles a guna parte de los suyos. 3. Que los pobres no teniendo hada que perder sino su libertad, hulera sido sin duda una gran locura de Parte de ellos, el privarse voluntariamente del único bien que les quedaba, para no ganar cingana cosa en cambio; que al contrario, los ricos siendo . por decirlo así, sensibles en todas las, partes de sus !enes , era mucho mas fácil hacerles > ano ; que ellos tenian en esta atencion mucho mas precauciones que tomar á efecto de precaverse de él ; y que enfin está mas en razon el creer que una cosa a sido inventada por aquellos á quienes es útil, que no por aquellos á quienes perjudica. En este supuesto el gobierno naciente no tuvo una forma constante regular. La falta de filosofía y de esperiencia no dejaba apercibir otra cosa que los Inconvenientes prosentes ; y no se pen saba nunca en remediar á los demas sino 13 hu (xro) casualidad ; y que mal principiado:, el | tiempo no pudo jamas, descubriendo” os defectos y sugiriendo Tos remedios , r | comenzar por purificar el aire y separar todos los materiales viejos , como hizo Licurgo en Esparta, para construir ólevantar un. buen edificio. La sociedad - Do consistia sino en algunas conven- y RA chiles, que todos los “partículares * se obligaban á observar, y de las cuales la comunidad salia por garante á cada uno de ellos. Fue forzoso que la esperiencia demostrase cuan débil | cra semejante constitucion, y cuan fácil igualmente á: los infractores el evitar la conviccion ó el castigo de unas faltas, de las cuales el pueblo solo debia ser el testigo y el juez: fue indispensable que la ley se viese eludida de mil modos; fue neceSario tambien que los inconvenientes y los desórdenes se multiplicasen sin ¿Pe CHILD) intermision , para que: pensasen, enfin confiar á particulares el peligroso depósito de la autoridad pública, y tiesen á magistrados € ce cuidado de hacer observar las débi átiones del ES : porque decir que” los gefes ¡eron elegidos antes que la confederación estuviese instalada , y. los ministros las leyes existieron antes que las ba mismas, esta es una supos'cion tan ridí- «Cula, que no merece ser impugnada se- Mlamente. aa en absurdo creer que 5 PUC ne s se han arrojado E. OS. e un seño “absoluto , sin condiciones y para siempre , sin ape= lacion , y que el primermedio que hayan imaginado los hombres altivos é indómitos, de proveerá la seguridad comun , haya sido” precipitarse en la esclavitud. En efecto,, ¿para que se han dado superiores , sino para que los defiendan contra la opresion , protejan sus bienes, smlibertad y sus vidas, que son, por decirlo así, los elementos constitutivos de su ser? Bajo este concepto, y siendo así, que en las relaciones de hombre á ombre , lo peor que puede acon-= lecer al uno, es yerse sometido á la GELI2 ) discrecion del otro , ¿no hubiera sido contra todo buen sentido el principiar por despojarse, y abandonar entre las efe , las únicas cosas para de las cuales tenian nexilio ? ¿Que cosa podia mvalente.4 la concesion de tan bello derecho ? ¿Y si él hubiese ' osado exigirlo, bajo el pretesto de defenderlos , no hubiera recibido al mo=. mento la respuesta del apólogo : que mas nos podrá hacer el enemigo ? Es pues incontestable, y esta. es la máxima fundamental del todo. derecho político , que los pueblos se'han dado gefes para defender su tad, y no'para que los hagan esclavos. Sí tene= mos un principe ( decia Plinio ú4 Trajano) es afín que nos preserve de tener un señor. Nuestros politicos establecen sobre el amor de la libertad los mismos sofismas , que nuestros fílosofos han presentado sobre el estado natural : en virtud de las cosas que ven, juzgan de cosas muy diferentes que no han visto jamas , y: atribuyen á los hombres una propensión natural á la esclavitud, en razon de la paciencia con la cual aquellos que tienen á la vista suportan y sufren la Ad A St ] Sd a 2 ( 113 ) . sin pensar que sucede lo mismo pa le los placeres de mio. Del mismo modo que un corcél indómito eriza sus crines, da coces al aire patea la tierra, se resiste y Mueve ¡m3 , petuosamente solo á la vista del bocado , mientras que un caballo adestrado sufre con D ciencia la vara y las espuelas, así el hombre bárbaro no dobla nunca su cerviz al yugo que el hombre civilizado Sufre sit murmurar ni quejarse , y prefiere la mas borrascosa y peligrosa libertk á la esclavitud mas dulce y tranqe É No es de modo alguno. por medio el envilecimiento de los pueblos sojuz—- gados y esclavos por donde debe-juzgarse de ISposiciones naturales del hombre en favor ó en contra del vasallage 6 servidumibre ; pero sí por los prodigios que han hecho todos los pueblos libres, afin 5 2 a 4% e de precaverse de la opresion. No ignora que los primeros «o hacen sino en= salzar sin intermision la paz y el reposo. de que «disfrutan en sus cádenas , y que. miserrimamservitu lem pacer atan £ mas | cuando veo á los otros sacrificar los. az ceres , el reposo y: la riqueza, el y aun la vida misma por'la conse; on de este solo bien, Bn despreciado de aquellos que le han perdido ; cuando veo á los animales que nacieron libres; y que aborreciendo la cautividad , se. estrellan la cabeza contra las rejas de su sion ; y cuando observo enfin. una. Mood inmensa de salvages «lesnudos , mirar con tedio las E Euro - peas , despreciar el hambre, el hierro , el fuego, la muerte por comser- | var solamente su independencia , comozco, y esperimento que no es dado, | ni pertenece por ningun título, 4 los es clavos, cnt y hacer raciocinios sobre la libertad. E. Por lo que hace á la autoridad paternal , de la cual muchos hacen derivar el gobierno absoluto y toda la sociedad , sin recurrirá las pruebas contrarias de Locke y de Sídney, será suficiente observar , que nada hay en el mido , e Í * mo b > (115 Y tan distante del espíritu feroz del despo= tismo como la dulzura de esta autoridad, - que obedece: que á la utilidad del que - Manda; que con respecto á la ley natu— tal, el padre no es dueño del hijo sino úrante el tiempo que.su auxilio le es Necesario ; que pasado este término pen á ser iguales , y que, entonce que dede 4 bien á la ventaja del r que no un dere ol de decir que la sociedad civil emana e pendencia , y puede no darles parte en Su sucesion , sino en pESgpenon que. z : á ello, par su con= bo respelo”, y por la obediencia á sus voluntades, Luego, lejos de que los yasa- A los ue retienen á sus hijos bajo su de-, E E " 4 Ml : (116 ) Hos tengan algun favor semejante que es _perar de su déspota , como le pertene=. cen en propiedad, tanto ellos como todo cuanto poseen ( ó á lo.menos el lo. pretende así ) están reducidos á recibir como. una gracia que les deje gozar de sus propios bienes ; él obra en justicia cuando os despoja y priva de ellos; y ace merced si les deja la vida. ! verdad en: eestáblecimiento volunt, de la tiranía , y seria muy difícil manifestar la validacion de un contrato que no obligaría sino á una delos partes, Ó en el cual se hallaría todo de un lado y nada del otro, y ¿des no se convertiría sino en perjuicio del que se obligaba. Este sistema odioso se halla muy distante de ser hoy dia el de los sabios y buenos monarcas , y sobre todo de sa de Francia, como pueden verlo “en diversos párrafos de sus edictos, y en particular en el pasage siguiente de un escrito célebre, publicado en 1667 , en nombre y por órden de Luis X1V.. ! no se diga enfin que el soberaño no está su- - gelo á las leyes de su estado, porque la proposicion (117 ) Posicion contraria es una verdad del derga cho de gentes que la adulacion ha tratado dé atacar y destruir algunas veces, 'pero qué los buenos rincipes han defendido siempre como una divinidad tutelar de sus estados, ¡ Cuanto mas legitimo es decir con él sa= Pientisimo Platon , que la perfecta felicidad de un reino, es que un principe sea obedecidó de sus subditos ; que el principe obedezca ú la ley , y que la ls sea recta y dirigida en s tiempos al bien publico ! No me detendré á indagar si siendo la libertad la mas noble de todas las facultades del ombre , no es en efecto degradar su haturaleza , el ponerse al pár de las bestias esclavas del instinto ; ofender igual= Mente al autor de su ser, el renunciar Sin reserva al mias precioso de todos los lones, y el somfterse á cometer todos Os crímenes que nos prohibe, para tomplacer á un amo feroz ó insensato ; y si este arquitecto sublime debe estar mas irritado de ver destruir ¿ que de ver envilecer, $u mas bella obra. Omi- Uré si así lo quieren; la autoridad de Barbeyrac, quien declara positivamente segun Locke ,' que ninguno Puede vender su libertad hasta el grado * someterse á un poder paa y que j (124) saerables abusos, pues que ella por sí evita mucha mas efusion de sangre , que el fanatismo hace derramar : mas sigamos el hilo de nuestra hipótesis. E Las diversas formas de los gobiernos traen su orígen de las diferencias , mas ó menos grandes, que se encontraron ' entre los particulares al momento de la institucion. Si se hallaba, por ejemplo ,. un hombre eminente en fuerza , en yirtud, en riqueza , ó en crédito , este fue el solo 4 quien se eligió por magistrado, y el estado vino á ser monárquico» i muchos casi $ uales entre ellos, eran superiores á tados los demas, estos fueron elegidos juntos , € instalaron una aristocracia, Aquellos Cuyos bienes y ta= lentos guardaban “mejor proporcion, y que se habian alejado menos del estada natural , conservaron 'en commun la ado mMinistracion suprema y erigieron una democracia. El tiempo verificó la cual de estas formas era la mas ventajosa 4 los hombres : los unos permanecieron sometidos unicamente á las leyes, los otros Obedecieron muy pronto á señores : los ciudadanos quisieron conservar y guardar su libertad , los vasallos no pensaron sina en quitársela sus yecinos, no pudiendo “ E salinas A | ( 125 ) sufrir que otros disfrutasen de un bien del cual no gozaban mas ellos mismos. - En una palabra, de-un lado A las riquezas y las conquistas, y. del otra la felicidad y la virtud, En estos diversos gobiernos todos los magistrados fueron no obstante electivos; y cuando la riqueza no prevalecia para ser nombrado, la preferencia se concedia al mérito , que da un ascen— diente natural, y á la edad que da esperiencia en los asuntos, y calma cn las deliberaciones. Los ancianos de los Hebreos, los Gerontes de Esparta , el senado de Roma, y la etimología misma de nuestra palabra Señor, manifiestan cuan respetada era otras veces la vejez. Mientras mas las elecciones recaian sobre hombres avanzados en edad, tanto mas frecuentes venian á Ser, y Mas sus , €mbarazos y dificultades se hacian sentir; las cabalas y las maquinaciones se introdugeran , las facciones se formaron , los partidos se enfurecieron, y las guerras civiles se excitaron; enfin la sángre de los ciudadanos fue sacrificada á la pre> tendida felicidad del estado , y se estuvo en vísperas de recaer en la anarquía de los tiempos anteriores. La ambicion dy > (126 ) dos principales se aprovechó de tales Circunstancias , para Epa sus empleos en sus familias ¿el pueblo, acostumbrado ya á la dependencia , al reposo á las comodidades de la vida , y hallándose: ya en un estado muy distante de poder | romper sus prisiones, consintió en dejar aumentar su esclavitud para asegurar su Jranquilidad, y fue así por o que los gefes viniendo á ser hereditarios , se acostumbraron á mirar la dignidad de magistrado como un patrimonio Jefamilia; á mirarse ellos mismos como los propietarios del estado, del cual no eran en el principio sino los oficiales; á llamar á sus conciudadanos sus esclavos ¿a contarlos , como si fuesen rebaños, en el número de las cosas que les pertenecian ; y 4 decirse ellos mismos iguales 4 los dioses y reyes de los reyes, - Si seguimos los progresos de la desigualdad en las diferentes revoluciones y Hhallarémos que el establecimiento de la ley y del derecho de propiedad fue su primer término, la Institucion. del magistrado. el segundo, . que el tercero y el último fue el cam io del poder legítimo en poder arbitrario ; de modo que -$l estado de rico y de Pobre fue autorizadg bis (127) for la primera época; el de podéros) y débil por.la segunda ; y(por la tercerá el de señor y el de esclavo, que es et último en él cual vienen á parar todos los otros, hasta tanto que.nuevas revo= uciones disuelvan del todo el gobierno 6 le hagan aproximarse de la institucion legítima. | $ A me Para comprender la necesidad de tal progreso , es indispensable considerar mucho menos los motivos del estableci= miento del cuerpo político, que la forma que toma en su egecucion , y los inconvententes que trae corisigo; porque los Vicios que hacen urgentes las instituciones sociales , son los mismos que hacen inevitables los abusos enella : y como las leyes en general (esceptuando la sola Esparta , en donde la ley velaba principalmente sobre la educacion de los niños y en donde Licurgo estableció lunas cos tumbres que le dispensában casi de ñadirles leyes ) son mas débiles que las ear contienen á los hombres siri camiarlos. Seria muy fácil probar que todo gobierno que marchase siempre , sin corromperse ni alterarse, exactaménte segun el objeto de su institución , habria sido' mstituido sin: necesidad, y que un pajy € 128 ) | en el cual nadie «eludiria las leyes , al álbusaria del magistrado, no tendria tam? poco necesidad de magistrados ni de leyes. Las distinciones políticas traen consigó. infaliblemente las distinciones civiles. La desigualdad creciendo entre el pueblo y sus gefes, se hizo niuy pronto conocel entre los particulares , y se modificó en. ellos de mil maneras , segun las pasiones: los-talentos y las cireunstáncias. El magistrado no podrá tisurpar un poder ile- -gítimo sin el apoyo de algui»15 personas ; á las cuales se yé precisado E acia una parte, De otra “suerte, los ciudadanos no se dejan oprimir sino en tanto ue impelidos por una ambicion desenrenada y ciega, y mirando mas bien por debajo que por encima de ellos , la dominacion pas es más grata y apreciable. les la independencia, y consiente en Vevar cadenas, afin de poder á su turno acerlas arrastrar por otros. Es dificilísimo reducirá la obediencia al que nó | desea mandar; y el político mas sa- - faz. no conseguirá jamas. someter á Bomibres que no anhelan, ni-quieren Otra cosa mas que ser libres: mas la desigualdad se propaga sin trabajo ni repuguancia entre las almas == y “yiles 4 : (129) viles , dispuestas en todas ocasiones 4 correr las contingencias y riesgos de la fortuna , y 4 dominar ó servir, casi imdi= ferentemente, segun esta les es favorable Ó contraria. Así bé sin duda como debió legar un tiempo, en el cual los ojos del pueblo fueron fascinados hasta tal punto, que sus conductores no tenian mas que decir al mas pequeño de todos los hombres : sé grande , tú y toda tu casta , y al Mmstante parecia grande á todo el mundo, | y aun á símismo; y sus descendientes se 1han engraudeciendo á medida que se alejaban de él : mientras mas incierta y remota era la causa , tanto mas aumen= taba el efecto; y mientras mas ociosos y haraganes podian contarse en una familia, tanto mas ¡lustre venia ella á ser. Si fuese aquí el lugar donde debiera entrarse en por menores de este órden , esplicaria facilmente de que modo, sin que aun el gobierno se mezcle en .ello, la desigualdad de crédito y de autoridad se hace inevitable entre los particulares 5), al momento en que reunidos” en vna misma sociedad , se ven obligados á compararse entre sí, y á hacer mencion de las diferencias que hallan en el uso. continuo que tienen que hacer los unos ( 130.) | Me_los otros. Estas diferencias son de muchas especies : pero én general la ri-. queza, la nobleza ó la clase, el poder «Y el mérito personal siendo las" distin= ciones principales por las cuales nos me- | dimos en la sociedad , probaré que la conformidad ó la discordancia de estas diversas fuerzas, es la indicación mas segura de un estado bien 4 mal constituido ! haré ver que entre estós cuatro géneros de desigualdad , las cualidades personales siendo el orígen de todas las otras, la ri ¿queza.es la últimaá la cual sereducen todas alfin, porque siendo la mas útil ¿inmediata Al bien estar, €s por consecuencia la mas fácil á comunicarse, y se sirven de ella muy comodamente para comprar todo el. ,Festo. Observación que puede por s misma hacer juzgar con bastante exactitud del modo COMO , y porque , cada pueblo se ha a ejado de su institacion paa , y dél camino 7 ha hecho cia el término estremo de la corrup” cion. Demostraré hasta la evidencia cuanto y de que manera este deseo uni- * versal de reputación, de honores y «Je preferencias , que nos devora á todos » ejerce y compara los talentos y las fuerzas; Cuanto escita y multiplica las pasiones 4 ña +< A o ar A > EN (131) hasta que grado hace que todos los hom res sean pretendientes ; rivalés , ó mas len enemigos; y cuantos infortunios , felicidades y catástrofes de toda especie causa todos los dias , haciendo correr la misma lid á tantos aspirantes. Manifestaré que este ardor de hacer que se hable de sí, este furor de distinguirse , es O que nos tiene casi siempre enagenados; 3 quienes debemos todo cuanto hay de mejor y de peor entre los hombres, ñuestras virtudes , y «nuestros vicios, nuestras - ciencias PR nuestros errores , nuestros conquistadores y nuestros filósofos , es decir, una multitud inmensa de cosas malas sobre un pequeño número de buenas. Probaré don que si se ye un puñado de poderosos y de dE en la cumbre de las dignidades y de la fortuna, mientras la multitud vive envilecida y desgraciada en la obscuridad y en la miseria, es porque los primeros 1o aprecian las cosas de que disfrutan, sino en cuanto los otros se ven pri= vados de ellas, y que, sin cambiar do estado , Cesarian de serdichosos , si el pueblo cesase de ser pobre. Mas estos por menores, solos, serian materia suficiente para una obra CONSi= Na - - Cid”) derable , 'én la cual se compararian las ventajas y los inconvenientes de -toda especie de gobierno , con relacion 4 los derechos del estado natural ; y en donde se descubririan todas las formas diferentes bajo las cuales la desigualdad se ha manifestado hasta este dia , y podrá manifestarse en los siglos futuros , Segun la naturaleza" de sus gobiernos, y las revoluciones que los tiempos traerán consigo indispensablemente. Se vería á la multitud oprimida en lo interior , por la misma serie de precauciones que habia tomado contra lo que la amenazaba por la parte esterior ; se veria crecer y aumentarse continuamente la opresion, sin que los oprimidos puñicies nunca saher hasta que término legaria, ni que medios legítimos les quedarian parareprimirla, y detener su curso : se verian los derechos de los ciudadanos y las libertades nacionales estinguirse poco á poco, y las reclamaciones de los débiles, tratadas de murmuraciones sediciosas : se veria 4 la política restringir 4 una porcion mercenaria del pueblo el honor de defender la causa COMUN ; se veria de allí producirse la necesidad de los impuestos ; al culti- (133 ) vador desanimadó abandonar (su campo durante la paz, y dejar el arado para ceñir la espada ; se verian nacer las máxumas funestas y ridículas de lo que aman punto de honor; y se veria tambien á los defensores de la patria venir á ser , tarde ó temprano, los enemigos de ella, tener sin cesar el puñal evantado sobre sus conciudadanos , | legaria un tiempo en que se les oiria ecir al opresor de su pais. Pectore si fratres gladium juguloqne parentis .Condere me jubeas , gravideque in viscera parta Conjugis,, invitá peragam tamen omnia dextrá, De la estrema designaldad de las condiciones y de las riquezas , de la diversidad . de las pasiones y de los talentos; delasartes inútiles , de las artes perniciosas , y de las ciencias frívolas, salieron una multitud de preocupaciones contrarias á un mismo hiempo á la razon, á la felicidad y á la virtud : se yéria fomentar por los gefes todo cuanto pudiese debilitar y desunir á ormbres reunidos; todo lo que pudiese dar á la sociedad un aire aparente de concordia, y sembrar en ella un gérmen de division real ; todo aquello que puede aspirar á las diferentes clases una des= Ni