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El Jardín Shahzadeh, un Espejismo en Mitad del Desierto

Juan y Seva San Martín, Alberto

Abstract

En la gran meseta iraní, entre las estribaciones de la cordillera de los montes Zagros y la orilla occidental del desierto de Kavir-e-Lut, a unos 40 kilómetros al sudeste de la histórica y antigua ciudad de Kerman -fundada por el primer monarca sasanida, Ardasir, en el siglo III d.C. y hoy capital de la provincia que lleva el mismo nombre- encontramos cerca de la pequeña urbe de Mahan, envuelto en un paisaje cautivador entre el desierto y las grandes montañas que aparecen nevadas gran parte del año, el jardín Bagh-e-Shahzade, como un espejismo de vida en mitad de un amplio paisaje estéril.

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ARTÍCULO 39 El jardín Shahzadeh es de la época Qajar (s.XVIII-s.XX), fue construido por el gobernador de Kerman en 1890 cerca de la ciudad de peregrinación de Mahan como lugar de reposo durante sus visitas al mausoleo del derviche Sha Nematola Wali (s.XV). El jardín, alejado de la ciudad, está rodeado por el desierto, constituyendo un jardín extramuros. Es un jardín cerrado y una alta pared lo protege del exterior, donde nacen las estériles montañas y la enorme extensión de un inhóspito desierto que contrasta con su antónimo. Al otro lado de la pared de protección, agua, vegetación, sombra y vida, una drástica oposición que realza y ensalza, aún más, las sensaciones que este jardín produce. El jardín, que forma un rectángulo de aproximadamente 110 metros de ancho por 320 metros de largo, terminando en su parte superior en un semicírculo, ocupa una superficie de unas 3,5 hectáreas y se sitúa sobre un terreno de escasa pendiente a los pies de las montañas, con una extremadamente perfecta orientación que desarrolla el rectángulo de Sur a Norte. Está cerrado al exterior por una pared de adobe que bordea todo su perímetro y que lo separa y protege del desierto. Se accede al recinto por una humilde puerta que da paso lateralmente a una antesala también rectangular, la cual se desarrolla en el mismo sentido que el jardín. En ésta, un cerramiento de ladrillo en sus lados este y oeste, que forma una celosía, deja entrever un inhóspito paisaje. El lado sur está abierto al exterior y el lado norte está coronado por un espléndido pabellón de dos alturas, donde se sitúa la puerta de entrada al jardín. La antesala está constituida por cinco terrazas horizontales; las tres inferiores, con una pequeña diferencia de cota, se estructuran simétricamente desde un amplio camino central, distribuyéndose en ambos lados un parterre de plantación, una acequia por donde En la gran meseta iraní, entre las estribaciones de la cordillera de los montes Zagros y la orilla occidental del desierto de Kavir-e-Lut, a unos 40 kilómetros al sudeste de la histórica y antigua ciudad de Kerman -fundada por el primer monarca sasanida, Ardasir, en el siglo III d.C. y hoy capital de la provincia que lleva el mismo nombreencon- tramos cerca de la pequeña urbe de Mahan, envuelto en un paisaje cautivador entre el desierto y las grandes montañas que aparecen nevadas gran parte del año, el jardín Bagh-e-Shahzade, como un espejismo de vida en mitad de un amplio paisaje estéril. EL JARDÍN SHAHZADEH UN ESPEJISMO EN MITAD DEL DESIERTO ALBERTO JUAN Y SEVA Vista norte de la antesala de acceso al jardín, con el magnífico pabellón de entrada al fondo. Puerta del pabellón de acceso al jardín, desde la que se vislumbra el interior del mismo. Entre la montaña y el desierto, como un espejismo, aparece en medio de la nada este paraje idílico. discurre el agua que sale del jardín con alineaciones de Platanus orientalis en su interior, y un camino perimetral junto a la celosía de cerramiento. Desde la última terraza, el agua de las dos acequias laterales se vierte mediante una pequeña cascada al exterior, formando en el paisaje una serpenteante vereda de verdor. La cuarta terraza, con mayor altura que las anteriores, a la que se accede por unas pequeñas escalinatas centrales, está ocupada por una gran fuente que abastece las acequias inferiores, formada por un círculo en el interior de un cuadrado, que dirige el paso desde esta terraza hacia dos rampas laterales, por las cuales se llega a la última terraza de la antesala, sobre la que se levanta la magnífica construcción que sirve de acceso al jardín. El jardín, formado por siete terrazas regulares unidas entre sí por rampas y escaleras, se estructura de forma simétrica a partir de un eje central, constituido por una gran acequia que recorre el jardín de Norte a Sur, salvando la diferencia de altura existente entre las terrazas con pequeñas cascadas que sirven de tránsito entre ellas. A ambos lados de la acequia que forma el eje central, sendos caminos acompañan a la misma en toda la extensión del jardín. Los caminos están bordeados en sus lados exteriores por alineaciones de Cupressus sempervirens y Platanus orientalis, que sombreando los mismos, refrescan el ambiente y atenúan la intensa luz dorada que invade el exterior, con el continuo movimiento del tamiz luminoso, como un juego infantil de los árboles con la luz y las sombras. En cada terraza y en los dos caminos que acompañan la acequia central, parterres longitudinales a lo largo de los mismos, situados en cota inferior y destinados a plantaciones de flor, dan un toque de color entre luces y sombras y dividen los caminos en dos partes, una ancha junto a las alineaciones de arbolado y otra estrecha junto a la acequia central. Es en la zona ancha de los caminos desde donde se salvan los desniveles entre las terrazas, mediante escaleras interiores y rampas exteriores que, a partes iguales, ocupan toda la zona ancha de los caminos. A ambos lados de los caminos, amplias huertas de árboles frutales se distribuyen simétricamente por las terrazas hasta los límites laterales del recinto, donde un camino perimetral, junto al cerramien- to exterior del jardín, bordea el mismo por dentro. En todas las terrazas, caminos transversales que atraviesan las huertas comunican el camino central con los perimetrales, junto a los muretes de contención que separan las distintas terrazas, estructurando de forma regular las zonas destinadas a la plantación de frutales. El eje central sólo se ve interrumpido por dos estanques, uno en la parte inferior próximo al pabellón de entra- ARTÍCULO 41 EL JARDÍN SE ESTRUCTURA DE FORMA SIMÉTRICA A PARTIR DE UN EJE CENTRAL, CONSTITUIDO POR UNA GRAN ACEQUIA QUE RECORRE EL JARDÍN DE NORTE A SUR Eje principal del jardín, formado por una acequia que mediante cascadas salva los desniveles de las diferentes terrazas que constituyen el mismo. Detalle en primer plano de una de las cascadas que sirven de tránsito entre las terrazas y la acequia que constituye el eje principal del jardín. Parterre longitudinal destinado a plantaciones de flor, que divide el camino en dos zonas, una estrecha junto a la acequia y otra ancha junto a las alineaciones de arbolado. Al fondo, el pabellón de entrada. Estanque inferior próximo al pabellón de entrada, formado por dos rectángulos superpuestos transversales al eje del jardín. da, formado por dos rectángulos superpuestos y situados transversalmente al eje del jardín, el otro en la zona superior, a los pies del pabellón principal del jardín, formado por un gran rectángulo situado también transversalmente, desde el que se origina la acequia central escalonada mediante cascadas, que constituye el eje principal del jardín. Dicho estanque se nutre a su vez de dos pequeñas acequias laterales, que partiendo desde la zona más alta del jardín detrás del pabellón principal, desde donde penetra el agua en el jardín de forma humilde bajo el muro de cerramiento, se divide el caudal y rodeando el pabellón central, se vuelve a juntar delante de él, donde mediante sencillos juegos de agua se reparte el líquido elemento para su tratamiento ornamental en los estanques, acequia central y cascadas, y el tratamiento agrícola para el riego de los huertos de frutales. En la parte alta, dominando todo el jardín, el pabellón central se alza majestuoso sobre el estanque superior, que multiplica mediante su reflejo la belle- ARTÍCULO42 Entre las huertas de frutales y la pared de adobe que, bordeando todo el jardín, lo protege y separa del desierto, encontramos este camino perimetral. Pabellón principal que, situado en la parte más alta del recinto, se alza majestuoso dominando el jardín. Magnífica vista que, desde el pabellón principal, se puede disfrutar del eje central del jardín. EL EJE CENTRAL SÓLO SE VE INTERRUMPIDO POR DOS ESTANQUES, UNO EN LA PARTE INFERIOR, EL OTRO EN LA ZONA SUPERIOR za del mismo. Detrás de éste, plantaciones regulares sobre varias terrazas horizontales de Cupressus sempervirens y Platanus orientalis, cuyas copas proporcionan un fondo verde que sobresale por encima del edificio, realzan aún más la singular presencia del pabellón. Existen otras edificaciones en el jardín; éstas, con menor valor que los dos pabellones, se sitúan en los laterales de la zona superior y de la zona inferior, en torno a ambos pabellones, y se utilizan como zona de servicios. El jardín Shahzadeh constituye un paraje idílico, un paraíso protegido por sus muros de un paisaje estéril, un espejismo en mitad del desierto. En la actualidad es un jardín abierto al publico que se mantiene en buen estado de conservación. Alberto Juan y Seva San Martín Ingeniero técnico agrícola ARTÍCULO 45 Plano del jardín. EN LA PARTE ALTA, DOMINANDO TODO EL JARDÍN, EL PABELLÓN CENTRAL SE ALZA MAJESTUOSO SOBRE EL ESTANQUE SUPERIOR Fertilizantes Martín S.A. SUMINISTRO DE MANTILLO PIEDRA DE ROCALLA PIZARRAS TIERRAS VEGETALES ABONOS ORGÁNICOS Oficinas: Villarejo de Salvanés, 6 Urbanización Perales del Río 28909 Getafe (Madrid) Teléfono 91 684 74 28 Fax 91 684 76 66 Almacén: Cañada Real de Merinas, s/n. Desvío Km. 14 Ctra. Valencia Desvío Km. 9,300 Ctra. San Martín de la Vega