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La policía local ante la violencia de género: guía de reflexión para la intervención comunicativa

Núñez Domínguez, Trinidad; Sell Trujillo, Lucía; Vera Balanza, Teresa; Troyano Rodríguez, Yolanda

Abstract

Este trabajo parte de dos consideraciones que se entrecruzan. La primera, que la policía local en Andalucía formada por más de 12.000 agentes (mujeres y hombres), presta un servicio de proximidad y cercanía. La segunda, que la relación interpersonal con mujeres víctimas/supervivientes de violencia de género puede producirse en cualquier momento de la vida profesional de esta policía local justamente por estar tan presentes en cualquier municipio (mucho más en localidades pequeñas; en el mundo rural). Ello hace que deban disponer de las competencias necesarias para realizar intervenciones comunicativas adecuadas con unas mujeres que se encuentran en un momento de especial vulnerabilidad. Aunque, sobre todo, consideramos que la policía debe realizar un ejercicio de reflexión sobre las competencias comunicativas que tiene y que pone en práctica.

Full text

LA POLICÍA LOCAL ante la VIOLENCIA DE GÉNERO LA POLICÍA LOCAL ante la VIOLENCIA DE GÉNERO Guía de reflexión para la intervención comunicativa Junta de Andalucía www.juntadeandalucia.es LA POLICÍA LOCAL ante la VIOLENCIA DE GÉNERO Guía de reflexión para la intervención comunicativa Dirección General de Violencia de Género, Igualdad de Trato y Diversidad Junta de Andalucía Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación 4 Edita: Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación. Dirección General de Violencia de Género, Igualdad de Trato y Diversidad D.L.: SE-989-2021 Sevilla, mayo 2021 Autoría: Trinidad Núñez Domínguez (coordinación) Lucía Sell Trujillo Teresa Vera Balanza Yolanda Troyano Rodríguez Fotografía: Agustina Martín Sobre los textos, las autoras de los mismos. Diseño, maquetación e impresión: Tecnographic S.L. 5 Trinidad Núñez Domínguez es profesora Titular adscrita al Área de psicología social en la Universidad de Sevilla. Mantiene como foco de interés el estudio sobre la competencia comunicativa, la socialización y los medios de comunicación desde una perspectiva feminista. Cuenta con acreditada experiencia docente e investigadora. Su compromiso con la gestión universitaria la ha llevado a ser Secretaria de la Facultad de Psicología (2004-2005) y Vicedecana en la Facultad de Comunicación (2010-2014). Desde el compromiso social, pertenece a la Comisión permanente del Congreso internacional para el estudio de la violencia contra las mujeres que organiza la Junta de Andalucía y a la Comisión de deontología y garantías del Colegio profesional de periodistas de Andalucía. Interesada por la transferencia de conocimiento, escribe artículos de opinión en algunos diarios y dirige el programa de radio universitaria ¿Igual-Da? La Policía Local ante la violencia de género.- 6 Ha obtenido el Premio Meridiana-2013 concedido por la Junta de Andalucía, el XX Premio de divulgación feminista Carmen de Burgos concedido por la Universidad de Málaga y el Premio Trayectoria-2015 concedido por el Ayuntamiento de Sevilla. 7 Si de algo puedo estar segura es de que cualquier instrumento que se ponga al alcance de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para combatir la Violencia de Género, será un arma más para erradicar esta lacra social que vulnera los derechos humanos de las víctimas. Por ello, desde esta Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, hemos editado esta monografía que seguro ayudará en su trabajo a la policía local, un grupo profesional que se encuentra muy cercano a la realidad vivencial de la población donde desarrolla su labor, y por tanto, a la realidad de estas víctimas, y a la necesidad de saber identificar cualquier indicio en las relaciones comunicativas cuando se encuentra gestionando una situación de violencia de género, donde las posibilidades de que la víctima o su entorno se Presentación La Policía Local ante la violencia de género.- 8 encuentren en una situación de alta vulnerabilidad son claras. La comunicación no solo es un elemento instrumental sino que también es estructural en la vida de una colectividad. Esta Guía se pone en marchar para fomentar la reflexión y el análisis de la práctica profesional en casos de violencia de género. 9 0. Introducción .................................. 7 1. Dimensiones del problema ..................... 19 2. La violencia de género ......................... 25 2.1. Conceptos básicos ........................... 32 2.2. Algunos síntomas e indicadores .............. 38 2.3. Desmontando mitos ......................... 39 3. Claves para la comunicación eficaz .............. 45 3.1. Pautas para una comunicación mediada ...... 50 3.2. Pautas en la comunicación cara a cara ........ 56 3.3. El caso de menores ........................... 67 4. Para saber más ................................. 77 4.1. Recursos y protocolos institucionales ......... 77 4.2. Otros recursos ............................... 80 4.3. Glosario de términos ......................... 82 4.4. Referencias bibliográficas .................... 89 Índice 16 La Policía Local ante la violencia de género.- 17 Con esta monografía queremos dar respuesta a la necesidad de seguir reflexionando sobre un tema trascendente, poniendo el foco de atención en las relaciones comunicativas eficaces que demandan las mujeres supervivientes de violencia de género cuando solicitan ayuda a la policía local. La idea es doble: Dotar de herramientas de intervención inter-relacio- nal comunicativa específicas para que la policía local pueda dar la mejor respuesta posible a las mujeres que lo requieran. Ha de tenerse en cuenta que la condición de víctimas/supervivientes implica una situación de vulnerabilidad. Seguir propiciando en la policía local la reflexión sobre lo que supone la violencia de género en una sociedad que debe ser sana. 19 La violencia de género no es solo la que se ejerce contra la mujer por su pareja en el entorno del hogar; es mucho más amplia y adquiere, en cualquiera de los casos, formas atroces. La Organización Mundial de la Salud en 20021 alerta que es la primera causa de pérdida de años de vida entre las mujeres de 15 a 44 años; por encima de las guerras, de los accidentes de tráfico o del cáncer. Sin embargo, aunque contar con legislación ha supuesto un paso de gran trascendencia, todavía hay mucho por lo que trabajar. De hecho, el 3 de marzo de 2010, Amnistía Internacional publica un artículo titulado “La violencia contra las mujeres sigue siendo invisible en la Unión Europea”2, con el que hace una llamada de atención para que se actúe sobre este problema. Se ofrecen datos alarmantes, como que en Suecia sólo el 12% de las violaciones denunciadas a la policía desemboca en juicio; que en Dinamarca el sexo sin consentimiento con una persona en estado de indefensión no está definido como 1. Informe mundial sobre la violencia y la salud que publica en español la Organización Panamericana de la Salud. 2. El Gabinete de prensa de la sección española de Amnistía Internacional facilita estos datos en su página: https://www.es.amnesty.org/noticias/noticias/articulo/la-violencia-contra-las-muje- res-sigue-siendo-invisible-en-la-union-europea/ (Recuperado el 20 de julio de 2020). 1. Dimensión del problema La Policía Local ante la violencia de género.- 20 violación en el Código penal, sino como abuso sexual, y no es punible dentro del matrimonio; que en Francia una mujer muere cada tres días a manos de su pareja y que en España las víctimas de violencia de género en situación irregular se enfrentan a la amenaza de expulsión si se deciden a denunciar. Aunque pone énfasis en otros países donde considera que se desconoce la magnitud del problema, ya que la violencia de género en los países de la Unión Europea sigue estando oculta. Sería en los casos de Eslovenia, Finlandia, Grecia, Holanda, Hungría, Lituania, Polonia y Rumania, porque en ellos no existen registros de información sobre violencia de género ni en las comisarías, ni en los juzgados. Países como Austria, Bulgaria, Estonia, Italia o Malta, ni siquiera tienen legislación o planes de acción para abordar la violencia. El número de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas no disminuye. La Agencia Europea de Derechos Humanos (FRA), ante esta falta de información, ha realizado una macroencuesta sobre violencia contra las mujeres a nivel europeo. Este estudio responde a una petición de datos sobre este tema, realizada por el Parlamento Europeo, con el fin de tomar medidas para la erradicación de la violencia contra las mujeres en la Unión Europea (UE). En este informe se han realizado entrevistas personales a 42.000 mujeres en los 28 Estados miembros de la Unión, con una media de 1.500 entrevistas por país. La selección de las encuestadas se hizo por muestreo aleatorio tal y como prescribe un problema generalizado. Los resultados son representativos de las experiencias y las opiniones de mujeres con edades entre los 18 y los 74 años y residentes en este marco europeo. Las entrevistas del estudio comprendían preguntas sobre violencia física, sexual y psicológica, victimización durante la infancia, hostigamien- to y acoso sexual, incluyendo nuevos medios para cometer abusos, como Internet. Se solicitó a las encuestadas que facilitaran información sobre su experiencia personal de diversas formas de violencia, 21 la frecuencia con la que habían sufrido ciertos tipos de violencia y las consecuencias que la esta había tenido en sus vidas. La encuesta recopiló también información sobre la presentación o no de denuncia a la policía, y sobre el uso por parte de las mujeres de otros servicios que ofrecen asistencia a las víctimas. Dichos resultados son los siguientes: ➜ Trece millones de mujeres en la Unión Europea experimentaron violencia física durante los 12 meses previos a la entrevista de la encuesta. Esa cifra equivale a un 7 % de mujeres con edades de entre 18-74 años. ➜ Se calcula que 3,7 millones de mujeres experimentaron violencia sexual durante los 12 meses previos a las entrevistas del estudio. Esta cifra equivale a un 2 % de mujeres con edades de entre 18- 74 años. ➜ Una de cada veinte mujeres (5%) ha sido violada desde los 15 años de edad. Esta cifra está basada en las respuestas ofrecidas a la siguiente pregunta de la entrevista: “Desde los 15 años de edad hasta ahora, ¿con qué frecuencia le han obligado a mantener relaciones sexuales mientras la sujetaban o le hacían daño de alguna manera?”. Sin embargo, debemos tener en cuenta que en algunas jurisdicciones de la Unión Europea, la definición legal de violación trasciende el requisito de que el agresor utilice la fuerza física. ➜ En la UE, el 18 % de las mujeres han sido objeto de acoso a partir de los 15 años de edad, y un 5 % de las mujeres lo habían experimentado en los 12 meses previos a la encuesta. Esto implica que 9 millones de mujeres fueron víctimas de acoso en un periodo de 12 meses. La Policía Local ante la violencia de género.- 22 ➜ Casi un 12 % de las encuestadas indicaron que habían experimentado alguna forma de agresión o incidente sexual por parte de un adulto antes de los 15 años, lo que equivaldría a 21 millones de mujeres. ➜ El 30% de las mujeres que han sido víctimas de agresiones sexuales por parte de su pareja actual o de las anteriores, habían sufrido también violencia sexual en la infancia. ➜ En cuanto a víctimas mortales de violencia de género, en el territorio nacional lo han sido 1.078 mujeres desde que se tiene constancia estadística (1 de enero de 2003 a 31 de diciembre de 2020)3. Respecto de Andalucía, encontramos un informe muy bien desglosado por parte de la Agencia de Noticias Europa Press4, en el que se ofrecen datos desde 2004 a 2020. Se confirman 196 mujeres asesinadas en la Comunidad Andaluza. Por su parte, consultado el Informe de magnitudes en materia de violencia de género en Andalucía, elaborado por la Dirección General de Violencia de Género de la Consejería de Justicia e Interior y actualizado a 26 de julio de 20185, se expone que la mayor concentración del riesgo de muerte se han producido en los tramos de edad comprendidos entre los 21 y los 50 años (periodo estudiado: 2006-2018). Igualmente recoge que el 65,2% de los casos mortales a nivel nacional, agresor y víctima eran pareja en el momento del hecho mortal y en el 52,2% de ellos las referidas muertes 3. Datos ofrecidos por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género: https://violenciagenero.igualdad.gob.es/violenciaEnCifras/victimasMortales/fichaMujeres/home. htm. 4. https://www.epdata.es/datos/datos-graficos-violencia-genero/49/andalucia/290. 5. Informe de magnitudes en materia de violencia de género en Andalucía: https://www. juntadeandalucia.es/export/drupaljda/informe_magnitudes_26_07_2018.pdf. 23 tuvieron lugar en régimen de convivencia. En Andalucía, en 4 de los 6 casos acaecidos víctima y agresor eran pareja, constando además que 2 de ellos tuvieron lugar en régimen de convivencia (p. 10). La OMS alerta sobre la importancia de la violencia machista en la salud de mujeres jóvenes. Tanto la legislación europea como la legislación nacional y la autonómica amplían el concepto de violencia de género más allá de lo que ocurra en el entorno familiar. 25 La violencia contra las mujeres es una manifestación extrema de la desigualdad de género y deja patente la existencia que un grupo social (de hombres) domina y maneja el poder en su sentido más peyorativo. Y un grupo social (de mujeres) es dominado o subordinado. Sin necesidad de ir muy atrás en el tiempo, pueden encontrarse datos tan elocuentes como los que, referidos al Estado español, se reseñan a continuación y que se convierten en una muestra de la desigualdad hecha “normalidad”; lo expresa de manera clara el Convenio de Estambul1. Por ofrecer algunos datos relevadores y vinculados al territorio nacional: ❐ En 1944 estaba prohibida la entrada en la Bolsa a “perros y mujeres”. ❐ Hasta 1961, las mujeres que se casaban eran despedidas de sus empresas. Pero, a la vez, la situación ideal de una mujer era la de casada. Por lo tanto, a las mujeres se les pedía (exigía) que estuvieran casadas y trabajando en la casa, pero no saliendo al mundo público, que era ‘cosa de hombres’. 1. BOE nº 137. Viernes 6 de junio de 2014. 2. La violencia de género La Policía Local ante la violencia de género.- 32 2.1. Conceptos básicos La reciente Ley 7/2018, de 30 de julio, por la que se modifica la Ley 13/2007, de 26 de noviembre, de medidas de prevención y protección integral contra la violencia de género aprobada en el Parlamento Andaluz especifica cuatro manifestaciones de la violencia de género: la violencia física, la violencia psicológica, la violencia económica y la violencia sexual. La complejidad de la violencia de género exige descripciones pormenorizadas, matizadas, porque si bien existe una violencia explícita y, por tanto, visible, reconocible; también existe una violencia implícita que significa que no es tan fácil de ser percibida como tal: como ofensiva, como denigrante. Por ejemplo, hay multitud de chistes que consideramos no ofensivos hacia las mujeres y que, sin embargo, ayudan a perpetuar una forma de “percibirlas” (dóciles, manipuladoras…). Se suele reconocer bien la violencia física porque es manifiesta, explícita, se puede ver: deja huellas. Pueden describirse: ➜ Contusiones simples: hematomas. ➜ Contusiones complejas: arrancamiento por tracción (de cabellos), aplastamiento. ➜ Heridas ➜ Lesiones internas Dentro de la violencia psicológica, que se reconoce con más dificultad porque puede ser explícita algunas veces pero otras no (mostrándose casi invisible), se encuentran: 33 ➜ La violencia verbal, que supone insultos o desprecios (gritos, amenazas, engrandecimientos de hechos pasados); ➜ La violencia no verbal (muecas, señalamientos…) ➜ La violencia emocional, que incluye atacar los objetos que se saben son apreciados por la otra persona o atacar/controlar situaciones vitales: romper el ritmo del sueño, controlar la comida o la vestimenta, manejar las claves de acceso al correo electrónico, etc. En momentos extremos, atacar a los hijos/hijas que se tienen en común. Entonces ya no se habla de atacar objetos sino a “personas importantes”. No quedan lejos de la memoria colectiva casos muy concretos de asesinato de los propios hijos por venganza contra la mujer. Hablamos, ahora de violencia vicaria. También dentro de este marco estaría la denominada violencia luz de gas. ➜ La violencia social: supone maltrato delante de terceras personas o el control de actividades que supongan estar con amistades. En este punto puede ser incluido el ‘sexting’. Este término anglosajón que une sexo (sex) con difusión de mensajes (‘texting’), describe la acción de publicar contenidos de tipo sexual, que han sido recogidos con un dispositivo móvil y que inicialmente la propia persona perjudicada envió a un tercero que es quien reenvía. Esa información se difunde masivamente sin consentimiento de quien lo remitió y el trasfondo que hay es la venganza y el control. ➜ La violencia estructural, que se suele reconocer poco por ser más implícita que explícita, hace referencia a la exclusión social que se produce dentro de algunas comunidades o estados. Aquí también puede incluirse la violencia económica o la feminización de la pobreza. La violencia estructural marca la vida cotidiana de La Policía Local ante la violencia de género.- 34 manera contundente. Puede llamar la atención, y considerarse alejado de la realidad del primer mundo, que haya países donde las mujeres no pueden conducir un vehículo en pleno siglo XXI como hasta junio de 2018 ha venido pasando en Arabia Saudita6 o, por ejemplo, lo que ha ocurrido en Pakistán el 3 de agosto de 2018, donde unos radicales han quemado 12 escuelas porque consideran que las niñas NO deben recibir educación7. Todo esto significa que las mujeres no son consideradas personas jurídicas plenas. Sin embargo, en el denominado “primer mundo” también se producen situaciones que ponen de manifiesto que la desigualdad es real y está cristalizada en la vida social. Un ejemplo lo suponen los salarios; unos salarios que mantienen significativas diferencias entre mujeres y hombres8 . Existen otras cuestiones que pueden ser menos visibles pero igual de reales. Es el caso de liga profesional de fútbol; en pleno 2014 las futbolistas en España no pueden ser profesionales porque sólo puede existir una liga profesional. Ello deja en evidencia que la estructura del Estado es absoluta e incompresiblemente patriarcal, como mantiene Marugán Pintos (2016). 6. https://elcomercio.pe/mundo/actualidad/arabia-saudita-prohibido-mujeres-conduz- can-vehiculos-noticia-530247. 7. http://www.aztecanoticias.com.mx/12-escuelas-fueron-bombardeadas-y-quema- das-al-norte-de-pakistan/3292679. 8. En 2014, la brecha salarial de género en el territorio español era de 23,3% (según datos de UGT publicados en 2016). 35 ➜ La violencia sexual9, como reconocen Millán, Sepúlveda, Sepúlveda y González (2008), entraña actos que van desde la penetración vaginal o anal (con el pene, objetos o dedos), sexo oral, masturbación o tocamientos, hasta las propuestas sexuales no deseadas, miradas y llamadas obscenas. Se incluye, también, el exhibicionismo y el tráfico y explotación sexual. Esto es; todo aquello que ataca a la dignidad y libertad de las mujeres en la esfera sexual. Es evidente que algo falla cuando el 52% de jóvenes varones no ve como un indicador de abuso de poder el que un chico obligue a “su pareja” a mantener relaciones sexuales. Pueden considerarse, al menos, tres formas de manifestación de la violencia sexual: ➜ Según el tipo: a) Con penetración: anal, vaginal o bucal y b) Sin penetración: caricias, tocamientos, masturbación. ➜ Según el número de episodios de abuso: a) Agresiones puntuales: sucede un solo día, generalmente realizada por un desconocido. Es la que tenemos en el “imaginario”; sin embargo, es la menos frecuente y b) Agresiones reiteradas: son las más frecuentes, las que más se ocultan y menos se denuncian porque quienes las realizan pertenecen al entorno familiar. ➜ Según la existencia o no de violencia física: a) Sin lesiones: se suele unir agresión sexual a gran violencia física pero la realidad suele ser otra. En ocasiones no hace falta ejercer violencia física sobre la víctima porque la amenaza, la intimidación o el abuso de po- 9. La violencia sexual responde a un perfil criminal de género masculino. En la literatura no se encuentran descritos casos de mujeres violadoras, aunque sí se describen “mujeres consentidoras” en cuanto que algunas mujeres conocen y amparan el comportamiento de sus parejas atacando a menores. La Policía Local ante la violencia de género.- 36 der son suficientes para que la víctima no oponga resistencia y b) Con lesiones: se producen cuando se utiliza la violencia física para actuar. Pueden ser más o menos graves, incluyendo lesiones mortales (estrangulación, etc.). Importante reconocer una implícita e invisible manifestación de la violencia: el humor, la publicidad y el lenguaje sexistas y las relaciones micromachistas. Luis Bonino (1998) es una de las primeras personas que describe y profundiza en un tipo de relación basado en el poder y el miedo pero que es de “baja intensidad” y, por tanto, prácticamente normalizado. Tal como este autor manifiesta, el micromachismo se define como una serie de prácticas cotidianas, la mayoría de las veces imperceptibles, que incluyen pequeños abusos y violencias. Atenta contra la autonomía de la mujer y se produce en un nivel micro (de intensidad baja) aunque su constante repetición termina dejando huella en la persona. Que se denominen como micro no significa que sean menos importantes sino que son difícilmente diagnosticables en una primera impresión o si no se tiene la formación adecuada. Como Bonino (1998) expone, los objetivos de ese tipo de práctica se pueden resumir en, al menos, tres: mantener el dominio; reafirmar o recuperarlo y resistirse al aumento de poder personal o interpersonal de una mujer con la que se está vinculado. El mencionado autor los divide en cuatro: a) utilitarios, como no llevar a efecto la corresponsabilidad doméstica y de cuidado de la familia o del hogar; b) encubiertos, como los engaños, las infidelidades o los silencios; c) coercitivos, como las coacciones comunicativas o el control del dinero, y d) de crisis, como rehuir la crítica y la negociación. Así pues, son prácticas de dominación masculina en la vida cotidiana cimentadas en la sutileza social/cultural. Se quedan al límite de la evidencia y pueden ser aplicadas, también, por aquellos hombres autodenominados ‘los menos machista del mundo’, cuyo estilo de vida de primera mano pudiera parecer muy lejano del modelo masculino 37 de las décadas pasadas. Estos comportamientos ejercen efectos dañinos en las mujeres y en las relaciones familiares. No se circunscribe al hogar o relación con la pareja, se da en el propio contexto de la sociedad, en las relaciones laborales, por ejemplo. Gráfico tomado de Núñez Domínguez (2016). La Policía Local ante la violencia de género.- 38 2.2. Algunos síntomas e indicadores La violencia física se puede valorar relativamente bien. Sin embargo, los otros tipos de violencia, aunque pueden resultar más difíciles de reconocer a primera vista, sus consecuencias sí son medibles. El Centro de Investigaciones Sociológicas, en un estudio realizado en febrero de 2012 para conocer la salud de las mujeres españolas, obtiene como una gran conclusión que la violencia machista afecta a la salud biopsicosocial de las mujeres. Las que confesaron haber sido maltratadas también reconocían que su salud era mala: dolores de cabeza, de espalda, fatiga crónica, insomnio, ansiedad, tristeza, depresión o ideas autodestructivas. Millán, Sepúlveda, Sepúlveda y González (2008), describen de manera precisa los indicadores emocionales y comportamentales de mujeres que sufren o han sufrido violencia de género. Resumidamente concretamos en: ∑ Alteraciones del sueño y de la alimentación, que pueden acompañarse con problemas gastrointestinales y alteraciones menstruales. ∑ Abuso de sustancias tóxicas. ∑ Disfunciones sexuales. ∑ Problemas de atención, concentración y memoria. ∑ Inseguridad y desconfianza. ∑ Cambios bruscos de conducta. ∑ Autolesiones o intentos de suicidio. ∑ Pensamientos obsesivo-compulsivos (pesadillas…). 39 ∑ Problemas en las relaciones interpersonales que oscilan entre el rechazo al contacto físico a conductas seductoras. Las consecuencias de la violencia que se ejerce contra las mujeres, tanto si la sufren en la infancia como en la edad adulta son, a cor- to plazo, devastadoras porque inciden directamente en su calidad de vida. A medio y largo plazo las consecuencias son más inciertas aunque los estudios indican secuelas psicológicas perdurables pueden afectar a su vida personal, social y laboral. Pero, como sabemos también, otra de las consecuencias es la muerte (por asesinato, por homicidio o por suicidio). 2.3. Desmontando mitos La palabra “mito” procede del término griego “mythos” y significa rela- to o cuento. Un mito, tal como reconoce la RAE, es una narración que circula en una masa social y que presenta ideas y explicaciones irreales a hechos cotidianos. Son importantes porque terminan fijando pautas de comportamiento y orientando la vida social. La sociedad ha establecido sus propios mitos para justificar comportamientos de poder de hombres sobre mujeres. Algunos de ellos son los siguientes: 1. El mito del amor romántico:10 a) El amor lo puede todo y por eso se debe perdonar todo y se tiene la fantasía de que se puede cambiar “al otro”. 10. Una lectura imprescindible y pormenorizada sobre esto puede encontrarse en el artículo de Victoria Ferrer, Esperanza Bosch y Capilla Navarro cuyo título es Los mitos románticos en España y que publica el Boletín de psicología, nº 99 en 2010. La Policía Local ante la violencia de género.- 40 b) El amor está predestinado y la “media naranja” existe y cuando la encuentras, es para siempre, cueste lo que cueste. c) El amor es lo más importante, es lo que mueve el mundo y requiere entrega. FALSO. Lo que se describe no es amor sino sumisión ante el otro, que es quien se siente con el poder de poseer, como si de un objeto se tratara. Este mito está en la base de que muchas mujeres “aguanten” una relación tóxica porque tiene la creencia de que la relación va a cambiar en algún momento y que deben esperar hasta el infinito. Por otra parte, ser una media naranja significa que no eres “nadie” sin la otra persona. Se roba la posibilidad de quererse a una misma sin estar en función del otro. 2. El maltrato contra las mujeres es un asunto privado FALSO. Durante mucho tiempo se sostuvo que este tipo de comportamientos se debían quedar en casa (la ropa sucia se lava en casa). Sin embargo, es un tema social y, por ello, se trata de un delito tipificado. Con la nueva Ley se anima a familiares, vecindario o personas cercanas que denuncien los casos que conozcan. 3. El maltrato psicológico no es tan grave como el físico FALSO. Las consecuencias de este tipo de maltrato son devastadoras y pueden provocar secuelas muy graves y persistentes tanto a nivel mental como físico. 4. Si él le pega es porque ella se lo merece FALSO. Ninguna acción puede justificar el maltrato explícito o implícito. Titulares en algunos diarios como: “Los celos desencadenaron la 41 muerte de la mujer acuchillada por su marido”11; “El parricida de Ciudad Real mató por celos”12; “Fallece una mujer en una reyerta doméstica”13; “La vida normal de la chica violada en San Fermín: universidad, viajes y amigas14; “La acosada que no pidió ayuda”15… son una muestra no sólo de mala praxis periodística sino de las creencias que subyacen en el fondo: “algunos hombres entienden a las mujeres como de su propiedad y, por ello, se sienten legitimados para hacer con ellas lo que quieran”. En ocasiones esa mala praxis también está presente en campañas publicitarias16. En el caso que apuntamos tiene el inconveniente añadido de que es institucional. Debe añadirse que se retiró. 5. El alcohol o las drogas son la causa de la violencia FALSO. Miguel Lorente escribía en 1988 un libro titulado “Mi marido me pega lo normal” (cuando bebe), en el que se describe bien cómo se justifica el maltrato. Podríamos preguntarnos si la persona que bebe alcohol va pegando por ahí a quien se encuentre o sólo le pega a su pareja. La bebida alcohólica o las drogas no se convierten en un eximente ni su consumo puede justificar actitudes violentas. 11. Diario El Periódico de Extremadura, 11/01/2006 http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/badajoz/celos-desencadenaron-muerte-mujer-acuchillada-mari- do_214965.html. 12. Diario El Periódico de Aragón, 09/06/2005 http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/sociedad/parricida-ciudad-real-mato-celos_187937.html. 13. Diario ElEconomista, 24/06/2017 http://www.eleconomista.es/legislacion/noticias/8453941/06/17/Fallece-una-mujer-apunalada-en-una-reyerta-domestica-en-Sevilla. html. 14. Diario El Español, 12/11/2017 https://www.elespanol.com/reportajes/20171111/261224141_0.html. 15. Diario El Mundo, 13/08/2015 http://www.elmundo.es/cataluna/2015/08/13/55cba8e0ca- 47412d2d8b4589.html. 16. http://www.elmundo.es/espana/2017/11/17/5a0f1f5ae5fdea9b2e8b4589.html. 48 En la Ley 7/2018, de 30 de julio, por la que se modifica la Ley 13/2007, de 26 de noviembre, de medidas de prevención y protección integral contra la violencia de género como derechos, se reconoce que toda víctima de un delito tiene las siguientes necesidades: - De atención especializada y adecuada a sus necesidades - De protección efectiva - De recuperación integral Así pues, se convierte en esencial ofrecer una adecuada “acogida” que ayude a restablecer el equilibrio emocional. Del mismo modo es importante ofrecer información suficiente. Por ejemplo, dar datos básicos e inteligibles sobre cómo funciona la justicia, cómo va a actuar el/la policía, qué derechos la asisten (legales, médicos, psicológicos, etc.). Explicitarle que se velará por conservar la confidencialidad y el anonimato. El/la policía debe atender, comprender y asistir adecuadamente a las mujeres víctimas y supervivientes de la violencia de género mujeres. Para ello se deben manejar con agilidad algunos conocimientos básicos de comunicación eficaz. Tal como recoge el Convenio de Estambul en su artículo1, los cuerpos de seguridad competentes deben ofrecer: • Respuesta inmediata • Prevención • Protección 1. BOE nº 137, de 6 de junio de 2014. 49 El contacto con la mujer violentada puede realizarse por diferentes vías, aunque las más comunes son dos: a) Llamada telefónica de ella misma o de una persona cercana solicitando ayuda; b) Que la propia víctima se persone en dependencias policiales. En cualquiera de los casos, una comunicación adecuada se convierte en imprescindible. Una comunicación eficaz es la condición previa para resolver muchos problemas y es vital en casos de atención a víctimas de violencia de género. ¿Qué se considera una comunicación eficaz? ¿Qué es lo que produce la diferencia entre una comunicación que consiga que la otra persona se sienta acogida y que el/la profesional se sienta bien? A modo de definición, la comunicación es eficaz si el efecto provocado en la persona que escucha responde a las intenciones de la persona que habla. O sea, si el efecto que se provoca en la persona receptora corresponde a lo que buscaba quien inicia el mensaje. La comunicación es deseable si transmite y se comparte todo lo necesario (y sólo lo necesario) en un tiempo óptimo. La comunicación exige/requiere intencionalidad. Por ese motivo, algunos gestos, algunos movimientos corporales no comunican aunque sí informan. Existen, al menos, tres mecanismos para mantener o re-establecer una adecuada comunicación: ➜ La redundancia didáctica: que consiste en repetir el mensaje de maneras distintas. ➜ La verificación: que supone asegurarse de que el mensaje ha llegado a su destino. ➜ El salvar conductos: que consiste en eliminar personas intermediarias en el proceso de transmisión. 50 3.1. Pautas para una comunicación mediada Para que la comunicación a través del teléfono (o de cualquier otro dispositivo móvil) resulte útil, deben contemplarse los siguientes elementos: ➜ Saber escuchar ➜ Saber preguntar ➜ Manejar el tono de voz ➜ Usar la sonrisa ➜ Gestionar los silencios ➜ Usar un lenguaje positivo ➜ Optar por un lenguaje positivo 1. Saber escuchar Escuchar es un proceso activo aunque complejo e importante porque no se trata solo de oír. La escucha es activa per se y supone que hacemos sentir a la persona interlocutora que lo que está contando nos interesa. Eso implica estar “psicológicamente” disponibles. Una escucha adecuada y útil está determinada por las siguientes características: ➜ Evitar barreras: tendencia a evaluar, a usar prejuicios ➜ Mostrarse con una actitud activa ➜ Estar disponibles para tomar notas de informaciones útiles ➜ Usar el feed-back 51 Para escuchar: • Hablar lo necesario. • Ponerse en el lugar de la persona que ha demandado el servicio. • Concentrarse para poner el foco en el mensaje y en la mujer. 2. Saber preguntar Para realizar preguntas funcionales debemos prepararnos porque aparentemente resulta fácil pero no lo es. Reflexione sobre lo que expone este pequeño cuento: Una madre pensó que su hija debería pasar por un chequeo completo antes de llevarla a la guardería. Para mayor seguridad, pidió hora a un eminente psicólogo para que examinara a la niña en busca de cualquier posible tendencia anormal. Entre otras cosas, el hombre de ciencia le hizo, con voz profunda, la siguiente pregunta: ¿eres un niño o una niña? La niñita respondió: “un niño”. Un tanto sorprendido lo intentó de nuevo: ¿cuándo crezcas vas a ser un hombre o una mujer? “un hombre” respondió la chiquilla. Volviendo a casa, la madre le preguntó por qué había respondido de manera tan extraña? Con un tono serio, la niña le dijo: “como me hizo preguntas tontas, pensé que también quería respuestas tontas”. 52 La calidad de las respuestas depende de la calidad de las preguntas. Lo más interesante es hacer preguntas simples, ordenadas dependiendo de que resulten muy personales o intrusivas y evitando las preguntas dicotómicas. Importante también se convierte en que sea una sola persona la que se haga cargo de todo el proceso de relación interpersonal. 3. Manejar el tono de voz Es un instrumento básico en la comunicación telefónica. La voz que oye la persona interlocutora es, también, la imagen del propio servicio que se está ofreciendo y contiene poder emocional. Existen, al menos, tres aspectos relevantes: - Entonación y volumen - Articulación - Elocución Para preguntar adecuadamente: • Cree un clima relajado utilizando un lenguaje sencillo. • Inicie la relación comunicativa con preguntas abiertas que conlleven poca implicación personal. • Coloque las preguntas complicadas o dolorosas en el medio de la conversación. • Procure dejar un espacio de silencio suficiente para que la mujer elabore una respuesta. • Recuerde a la mujer que nos importa su punto de vista y que no existen respuestas buenas o malas. 53 La entonación modula el mensaje reflejando un estado de ánimo determinado. Puede mostrar: dinamismo, amabilidad, pero también, aburrimiento, cansancio. El volumen tiene que ver con la intensidad con la que se pronuncian las palabras. Un tono cálido invita a la acogida; un tono seguro fomenta la percepción de querer conocer las necesidades. La articulación asegura que la otra persona entienda lo que se le está transmitiendo. La elocución la vinculamos a la velocidad de la voz. Por teléfono no se puede “correr”. Hablar apresuradamente supone la posibilidad de perder sílabas y provocaremos desconfianza. Hablar excesivamente despacio también provoca una sensación extraña en quien escucha y parecerá que no está compactado el discurso y, por tanto, que no hay discurso. 4. Usar de la sonrisa Al contrario de lo que pueda parecer, la sonrisa se percibe al teléfono y ello tiene un efecto tranquilizador y de confianza. Evidentemente el uso de ella debe estar justificado aunque no es descartable pese a que las informaciones que puedan llegar sean dolorosas o terribles. La voz debe transmitir: • Sinceridad • Cordialidad • Confianza • Cortesía • Fluidez 54 5. Gestionar los silencios Los silencios por teléfono responden a momentos de respiración que pueden ser controlables. Y como estrategia, ayuda a subrayar la importancia de palabras principales y, también, a “dar” un lugar de ho- nor a la persona que nos habla: a convertirla en el foco de atención. 6. Optar por un lenguaje positivo Existen expresiones verbales inadecuadas o bloqueadoras y expresiones que resultan eficaces. Expresiones inadecuadas o bloqueadoras: NEGRAS: Son percibidas como desfavorables, inducen a pensar de forma negativa (dificultad, riesgo, problema serio, etc.). Si se introducen de manera reiterada en la conversación, potenciaremos un sentimiento de gravedad que, quizá, la mujer no puede soportar en ese momento porque espera ser reconfortada: Algunos ejemplos: dificultad, problema, riesgo… MULETILLAS: Son usadas para encadenar argumentos. También proporcionan algunos segundos de tiempo para pensar en la respuesta que vamos a facilitar. Sin embargo, cuando se utilizan de manera habitual, se convierten en palabras que trasmiten falta de seguridad y poca profesionalidad. Algunos ejemplos: vale, bueno, mire, o sea, pues… AGRESIVAS: Son expresiones que pueden herir la susceptibilidad de la mujer, creando una barrera de defensa y provocando hacia el/la profesional o hacia el servicio al que se representa. Algunos ejemplos: no tiene razón, está equivocada, ¿seguro que eso fue así?… TECNICISMOS: Son palabras o expresiones que habitualmente 55 usamos pero que no necesariamente tienen un significado conocido para la mujer que demanda el servicio. PALABRAS DE ARGOT: Estas palabras restan profesionalidad a la comunicación. Algunos ejemplos: le pilla cerca de…, cantidad de… NEGATIVAS: Son palabras rotundas que transmiten la sensación de impedimentos hacia las necesidades del interlocutor. Deben evitarse sobre todo al principio de las frases. Algunos ejemplos: no, nunca, jamás… DE FALSA CONFIANZA: En la mayoría de los casos la persona que va a usar un servicio no conoce personalmente al/a la policía, por lo cual el uso de palabras de falsa confianza lo que hace es disminuir la credibilidad sobre el tema expuesto, pudiendo dar la sensación de engaño. Algunos ejemplos: se lo digo yo, se lo aseguro, lo que yo le diga…. Expresiones eficaces: MOTORAS: Son palabras que mueven a la acción, transmiten inmediatez, prontitud, etc. Se deben utilizar con el tiempo verbal “presente” siempre que sea posible. Usar el tiempo futuro o el condicional resta rapidez. El tiempo presente indica una acción que va tener lugar en ese momento. Algunos ejemplos: ahora, en breve, rápidamente, en este momento, en 24 horas… También se convierte en útil usar verbos en presente de indicativo como: tramitamos, gestionamos, realizamos… SIMPLES: Es importante usar un lenguaje que sea comprensible para la otra persona. Debe procurarse no usar un lenguaje excesivamente técnico. Es cierto que el uso de una determinada terminología, propia de la actividad que desarrollamos, resulta 56 familiar y comprensible al propio profesional, pero es posible que no sea lo mismo para la interlocutora y puede, por tanto, inducirle a error. POSITIVAS: Son aquellas palabras que conllevan una connotación en la mente del interlocutor, siempre positiva, sea cual sea el servicio del que hablamos. Algunos ejemplos: seguridad, garantía, calidad, confidencialidad… 3.2. Pautas en la comunicación cara a cara Para que una relación donde no haya intermediación mediática resulte eficaz, se deben tener en cuenta: ➜ La empatía ➜ La escucha ➜ La actuación interpersonal ➜ Los rituales 1. La empatía Mantener una actitud empática consiste en ponerse en el lugar de la otra persona. La empatía significa: me pongo en tu lugar para comprender cómo te sientes. En la interacción personal, tanto en el ámbito público como en el privado, lo que se suele mostrar ante la otra persona es simpatía o antipatía (como extremos de toda una gama de tonalidades afectivas) pero no empatía. La simpatía es una atracción emocional positiva que, naturalmente, impide la objetividad en el juicio y en el trato. En la antipatía se proyecta hacia el otro una fuerte agresividad que anula las posibilidades de cooperación y de trabajo en común. 57 La empatía es la condición de quien no pone sus afectos en primer plano para considerar, ante todo, los sentimientos de la otra persona. De esta manera consigue conocerla, comprenderla y llegar a una comunicación plena y profunda con ella. La persona que mantiene una actitud empática sabe dejar de lado sus propios sentimientos sin renunciar a su derecho a tenerlos. Supone estar interesado por la otra persona; es meterse en su “piel”; tratar de comprenderla, de razonar como ella, de percibir sus expectativas, sus necesidades, deseos, preocupaciones, sus motivaciones. Es estar centrado en la mujer que requiere de nuestra asistencia. Es querer ayudar, aconsejar sin imponer. Es tener en cuenta los problemas, experiencias y necesidades. Pero para eso, para poder percibir los sentimientos y pensamientos de la otra persona, hay que dejar de escucharse a sí mismo/a. Algunos de los posibles comportamientos y actitudes que se oponen a la empatía son: imponer nuestro punto de vista a toda costa; no escuchar las preguntas; no hacerlas; no intentar comprender la lógica de la otra persona; interrumpir y cortar la palabra; utilizar juicios de valor; imponer nuestro criterio, dominar. La reformulación es una de las estrategias más adecuadas para ponerse en el lugar de la otra persona. Su objetivo es captar lo que la otra persona dice, aunque también permite que la persona que habla reciba su propio mensaje y pueda reflexionar sobre él. Esto es especialmente importante cuando las circunstancias son duras y difíciles. La reformulación consiste en pedir más información al interlocutor sobre lo que ha dicho, aunque no se realiza en forma de pregunta simple sino volviéndole a decir (con otras palabras) lo que previamente dijo. También permite que la otra persona (la mujer que seguramente se encuentra en un estado de gran inseguridad) vuelva a oír el mensaje que ella misma emitió y pueda reflexionar sobre el mismo. 64 la infancia aprendemos a contestar es con nuestro propio nombre. Por contraste, para anular y despersonalizar a alguien se le nombra con una cifra o similar: algo neutro, frío, distante. No en vano el llamar al prisionero afectuosamente por su nombre de pila, después de aislarlo y maltratarlo, es una de las técnicas utilizadas para crear en él el “síndrome de Estocolmo”. Y no se puede olvidar que si el uso del nombre propio implica cercanía y amistad, cuando se emplee hay que rodearlo de las demás señales indicadoras de esta calidad en las relaciones: mirada directa, sonrisa, tono amable en la voz, etc. para no caer en una comunicación paradojal que destruya los posibles efectos positivos del uso del nombre propio. Junto al uso del nombre propio, se plantea la otra dimensión del tratamiento personal: “hablar de tú” o “hablar de usted”. Porque este es otro de los rituales importantes en nuestra cultura, el ritual de las fórmulas de apelación, que se realiza con un título o partícula que se antepone al nombre o lo sustituye como apelativo. Son los pronombres personales tú y usted. La significación de estas fórmulas de apelación en la interacción comunicativa de la sociedad actual es doble: a En primer lugar, tienen la función de señalar la “distancia” psicológica: lejanía, desconocimiento, respeto, categoría, valor social… para el usted; amistad, ternura, cariño, intimidad, proximidad… para el tú. b Marcan, también, la diferencia de status y categoría social, se habla de usted a las personas importantes y de tú a las que no lo son. En general, el pronombre usted se reserva para tres usos: el trato cortés, el distanciador y el estereotipado (Blas Arroyo, 1994). Cuando no existen vínculos afectivos entre los interlocutores y las personas están relativamente distantes, no hay confianza y se conocen poco, se guarda precisamente una distancia “de seguridad” usando el usted. Y 65 cuando haya confianza, cariño y se conozcan mejor los interlocutores y se quieran manifestar estos elementos se usa el tú. En el desarrollo de la interacción social no se deberían emplear rutinariamente una o la otra fórmula sino reflexionar antes sobre las características y posibilidades del tú y del usted para decidir su uso según con qué personas y en qué circunstancias. Eso es, en definitiva, lo que se hace en la vida normal y en las demás profesiones que incluyen relaciones personales. Y la toma de decisiones acertada sobre estas fórmulas de tratamiento es uno de los mejores indicadores para distinguir a las personas bien educadas, con las que es agradable convivir, de los groseros que hacen incómoda y desagradable su presencia. La gestión burocrática está inmersa en el trabajo que debe hacer la policía local. Los protocolos de actuación los conocen: Deben recopilar datos sobre el grupo familiar de la mujer violentada, datos patrimoniales y preguntar por los hechos, si existen denuncias previas, si existen testigos, etc. A la vez, debe ser informada de posibles medidas de protección y ayuda. Importa, también, cerrar adecuadamente la conversación que se ha mantenido. Existen dos tipos de cierre: uno abierto y uno cerrado. El cierre abierto supone plantear un espacio donde no se concreta estrictamente una segunda relación comunicativa aunque sí se explica que “quedamos a su disposición para cuando necesite”. El cierre-ce- rrado implica ofrecer día y hora para volverse a ver. Por último, el uso de lo que se denomina “buena educación” y “cortesía” debe ser aplicado porque ayudan a suavizar y, en cierto modo, a desdramatizar y modular la vivencia de la situación lo suficiente como para que la mujer adquiera confianza. La actitud cortés supone respeto, amabilidad, consideración positiva y todo ello envuelto en formas gratas que mantienen la satisfacción y el buen clima relacional. 66 A modo de resumen, ofrecemos una serie de pautas que facilitan una comunicación de calidad rompiendo barreras y salvando distorsiones: - Piense qué quiere conseguir: tenga claros sus objetivos. - Identifíquese: facilite su nombre, su puesto y explique sus objetivos. - Salude a la mujer que va a atender y pregúntele su nombre. - Tenga en cuenta tanto los factores humanos como los ambientales. - Utilice un lenguaje ajustado a su interlocutora y a la situación. - Haga saber a su interlocutora que se hace cargo de sus observaciones. - Compruebe los resultados de su comunicación. - Escuche. - Lo que diga procure que esté coordinado con sus gestos y su tono de voz. - No introduzca demasiadas ideas en sus mensajes. - Reformule si es necesario. - Excúsese si se equivoca. - Utilice “las buenas maneras” y la cortesía. 67 3.3. El caso de menores Save the Children2 recordaba que desde octubre de 2013 a noviembre de 2019, la violencia de género había dejado a 275 niñas y niños huérfanos. Y que el 22% de los casos ocurridos en 2019, vieron directamente cómo su madre era asesinada. En ocasiones sufren de violencia directa. Unicef3 reconoce que en España en 2016 se produjeron 4.650 denuncias por delito de malos tratos infantiles en el ámbito familiar y 14.569 sospechas de malos tratos generadas en el Registro unificado de sospecha de malos tratos (RUMI). Un registro que se alimenta de la información de profesionales que tienen contacto directo con la infancia (profesionales de la medicina o de la educación…). Igualmente, en el informe de Unicef citado subraya que el Consejo de Europa calcula que 1 de cada 5 niños/ niñas sufre algún tipo de violencia sexualantes de cumplir los 18 años. Incluyéndose conductas como tocamientos, exhibicionismo, pornografía o prostitución. A la vez, señala que esos abusos afectan de manera mayoritaria las niñas. Cuando las y los menores se exponen a la violencia de género que sufre la madre o se exponen a una violencia directa, se generan una serie de consecuencias en su desarrollo físico: retraso en el crecimiento, alteraciones del sueño y de la alimentación…; emocional: ansiedad, depresión, baja autoestima… y conductual: agresividad, hiperactividad, dependencias… (Díaz-Aguado, Martínez Arias y Martín Babarro, 2020; Orjuela y Horno, 2008). Es decir, las situaciones 2. Léase: https://www.savethechildren.es/actualidad/millones-de-ninos-y-ninas-afecta- dos-por-la-violencia-de-genero. 3. Léase: https://www.unicef.es/blog/violencia-contra-la-infancia-cuando-donde-y-por- que. 68 de ambigüedad o disonancia que viven pueden conducirles a la autodestrucción. Los datos son para preocuparse, como también lo puede ser el siguiente caso que narramos dado el carácter socializador de los medios audiovisuales. El jueves 10 de septiembre de 2020 Pablo Motos, en su programa de televisión El hormiguero, le preguntó a la actriz Luna Fulgencio (que había acudido para promocionar una película) si les gustaba algún chico o famoso, como Mario Casas o Antonio Banderas a lo que ella respondió que le gustaba Blanca Suárez con una ingenuidad y naturalidad propia de la edad. Sin embargo, la pregunta no iba dirigida en el sentido, incluso el presentador reiteró: pero bueno, ¿te gusta Blanca Suárez como actriz no? ¿No tienes novio ni nada no? En ese momento, ella captó la intencionalidad y más sabiamente que los adultos les respondió que no, que ella todavía tenía 9 años, no 26!4. Antes de continuar, respóndase a estas cuestiones que le planteamos: 4. https://www.publico.es/tremending/2020/09/10/el-hormiguero-una-nina-pone-en-su- sitio-a-pablo-motos-ante-una-pregunta-absurda-que-tengo-nueve-anos-no-26/. https://www.huffingtonpost.es/entry/quien-es-luna-fulgencio-la-nina-capaz-de-callar- a-pablo-motos_es_5f59d38dc5b67602f600ab87. https://elpais.com/elpais/2020/09/10/icon/1599732535_253391.html?csl=oc&prm=as-ob. 69 No utilice más de dos líneas para responderse 1. ¿En qué sentido debería gustarle a una niña de 9 años un adulto de 34 o de 60 años; sean o no famosos? 2. Hay que presuponer una sexualidad temprana y, además, heteronormativa? 3. ¿Se deben determinar gustos e intereses de menores siguiendo los estereotipos adultos? 70 71 El diálogo se puede definir como un proceso de intercambio de mensajes en una relación directa entre dos partes (dos personas, una persona y un grupo, dos grupos). Ambas partes han de manejar unos códigos comunes (hablar el mismo idioma o manejar el mismo tipo de habla), porque si no es así, difícilmente lograrán entenderse. En cambio, los contenidos (el propio mensaje) han de ser dispares o complementarios. Tienen que intercambiarse ideas diferentes para que el diálogo no se convierta en monólogo. Por ese motivo, no se debe tener miedo a discrepar. Finalmente, se ha de mantener una actitud favorable, que es lo que posibilita que haya verdadera comunicación (hay que estar interesadas/os en mantenerla). Existen muchas formas de diálogo que van a depender de quién controle y maneje el mensaje. Desde la perspectiva psicosocial, la forma más aséptica de diálogo supone que tanto emisor como receptor tienen el mismo control. Sin embargo, se producen ocasiones en la que una de las dos partes es quien posee toda la información. Otras veces se produce una relación cerrada en la que cada interlocutor mantiene como tema de relación al “otro/a”. Este es el motivo por el que conviene saber cómo y en qué situaciones se usa y, también, en qué otro tipo de situaciones habría que prescindir de diálogo. Cuando ambas partes (que vamos a denominar A y B) tienen las mismas posibilidades de conocer y expresar los contenidos del mensaje, el diálogo es simétrico y aséptico. Están en las mismas condiciones y, por tanto, ninguna puede coaccionar o dominar… usando el mensaje como instrumento. Se trata del diálogo al que se aspira siempre aunque no siempre se produzca: A * B 72 Cuando A posee toda la información o es dueña físicamente del mensaje (por ejemplo si se encuentra escrito), estamos ante una relación asimétrica. Es por esto que A puede sentirse dispuesta a informar a B o puede decidir ocultar parte del mensaje; filtrando parte, etc. Como ejemplo de esta forma de diálogo encontramos o bien una relación de poder o bien una relación de ayuda (profesorado/ alumnado; profesionales sanitarios/persona enferma; policía/ superviviente de la violencia de género). De alguna manera existe una relación de dependencia. No obstante, en el caso primero, el control está en manos de A y en el segundo caso, aunque A es quien inicia y maneja, B puede y debe hablar de sí mismo (de sus necesidades, intereses, motivaciones, síntomas…) de tal manera que posibilita que A intervenga de manera profesional o experta. (A *) B Relación de poder (AB) (BB) Relación de ayuda Existen otras posibilidades. Es el caso en que la relación que se produce cuando la relación comunicativa está cerrada al mundo privado de ambas partes, convirtiéndose cada una de ellas en el tema hablando A de B y B de A. Esta sería, por ejemplo, la situación en el diálogo de personas enamoradas o queridas. Eso sí, solo es conveniente (y eficaz) el empleo de esta forma cuando ninguno de los interlocutores sienta que se invade su intimidad. Por ese motivo, a las personas adultas le resulta difícil emplearlo con adolescentes. Sin embargo, adolescentes y jóvenes pueden emplearlo entre sí. 73 (AB) (BA) Cuando tiene que establecer un diálogo con un/a menor que ha sufrido violencia de género, se han de tener en cuenta los aspectos verbales y los no verbales de manera muy especial dado que se trata de personas altamente vulnerables. Téngase en consideración que la violencia contra menores se produce, a menudo, en entornos familiares. En muchas ocasiones, la menor cuenta su experiencia a alguien cercano (una amiga). A pesar de compartirla, pocos reciben la atención necesaria debido al estigma y el miedo a las consecuencias. En otros muchos casos, se instala “el silencio”. Respecto de aspectos verbales, el/la policía debe considerar cómo ofrece la información. Haciendo un esfuerzo de síntesis, consideramos que se han de atender a los siguientes criterios: A. Para ofrecer información ➜ Informar, con lenguaje claro y sencillo, sobre quiénes somos y el trabajo que realizamos: Me llamo XX y mi trabajo consiste en hablar sobre pensamientos y sentimientos de las personas a las que veo. ➜ Explicitar que usted trabaja con niñas/niños que han tenidos experiencias no deseables. ➜ Explicar el propósito del encuentro. ➜ Dé la oportunidad de que haga preguntas. Teniéndose en cuenta en todo momento que no se puede prometer algo que no se va a poder cumplir. 80 dores sobre esta práctica violenta que aunque en nuestro país se considera delito, es practicada. Téngase en cuenta, además, que Andalucía es la segunda comunidad donde se concentra mayor población femenina procedente de países sonde a ablación forma parte de la vida cotidiana: Nigeria, Senegal, Gambia, Guinea, Ghana o Somalia. ❐ También queremos señalar las buenas prácticas llevadas por el Grupo ProMMesas perteneciente a la Policía Local de Almonte y liderado por la Inspectora Jefe Paqui Borrero. Esta unidad se crea en 2012 con la intención de proteger a mujeres víctimas de violencia de género y a sus hijas e hijos. 4.2. Otros recursos ➜ Aplicaciones para móvil como Safe 365, Vive segura CDMX, Laudrive, Life 360, No estoy sola, o Contactos de confianza, desarrolladas todas ellas en México6 dada la gravísima situación de violencia contra las mujeres, con la intención de utilizar los sistemas GPS para generar confianza y ayuda, establecer rutas seguras y mantener en contacto para acrecentar la seguridad. ➜ En nuestro país Libres, es otra apppara luchar contra la violencia machista. Desarrollada por Telefónica y distribuida por el ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, se dirige “principalmente a mujeres que sufren o han sufrido violencia de género y a cualquier persona que detecte en su entorno una posible situación de maltrato”. Una característica importante es que permanece “oculta” para el agresor mediante un falso icono 6. https://codigoespagueti.com/noticias/aplicaciones-ayudar-mujeres-mas-seguras/ 81 en el teléfono. La finalidad de Libres es concienciar. Incluye un gran número de archivos y vídeos relacionados con la violencia machista, así como testimonios de mujeres que han logrado salir. La app permite llamar al servicio de atención a mujeres víctimas de violencia de género(016) con solo tocar un botón, de la misma forma que al 112. ➜ La app Pormí desarrollada por la Fundación Cermi Mujeres, una aplicación dirigida expresamente a ese colectivo. Incluye canales de denuncia y de asesoramiento legal, asistencia pedagógica y números de teléfono a los que llamar. Pormí también incorpora información sobre talleres y cursos relacionados con la violencia de género. ➜ La aplicación llamada Viomapp que permite a las mujeres registrar en el mapa una agresión sexual, acoso callejero o conductas inapropiadas que hayan sufrido en sus rutas habituales o nocturnas. Desarrollada por el ingeniero Joaquín Vázquez, quien trabajó para aplicaciones de la Consejería de Justicia e Interior de la Junta de Andalucía, consejería a la cual pertenece la app oficial Violencia de Género -la aplicación oficial del Gobierno contra el maltrato- y permitirá conocer, a tiempo real, un mapa de este tipo de agresiones en España. ➜ La más reciente, All Free7, una app para concientizar sobre la violencia de género en las redes sociales. Incluye juegos didácticos, información y test, entre otras funcionalidades. Fue creada en el marco del Proyecto “Jóvenes investigando jóvenes” coordinado por la Cátedra Regional UNESCO Mujer, Ciencia y Tecnología en 7. http://www.catunescomujer.org/all-free-prevenir-la-violencia-de-genero-en-el-mundo- digital/ 82 América Latina con la cooperación de la Diputación de Valencia (España) y la colaboración de la asociación E-mujeres. Informa sobre los datos personales desprotegidos en el uso de redes sociales, ¿Cómo saber si alguien intenta acceder a tu teléfono? ¿Cómo identificar expresiones de violencia de género en el noviazgo? ¿Qué podemos hacer para cuidarnos y fomentar la construcción de relaciones de pareja más confiables y seguras? 4.3. Glosario de términos Abuso sexual: Se produce cuando sin violencia o intimidación pero sin que medie el consentimiento, tuviere un contacto sexual que afecte a la libertad o indemnidad sexual de la mujer. La sumisión química es una de los métodos elegidos por los violadores. Acoso sexual: La directiva 2002/73/CE del Parlamento Europeo lo define como “La situación en la que se produce cualquier comportamiento verbal o no verbal no deseado y de índole sexual con el propósito o el efecto de atentar contra la dignidad de la persona”. Agresividad: El término procede del latín ‘aggredi’, que significa ir en contra de alguien. Así pues, agredir es atacar, destruir o hacer daño. Debemos incluir otra acepción del término que tiene un matiz aparentemente constructivo al entenderse como sinónimo de ‘espíritu emprendedor’. Es un concepto tan relacionado con lo cotidiano que tiene ese peligro parejo de parecer impreciso. En el Handbook of Social Psychology de 1998 se encuentra definida la agresión o la violencia como cualquier conducta dirigida a hacer daño a la integridad física, los bienes o la estima de una persona. Es decir, implica la aceptación de que existe intencionalidad. Puede observarse que desde este planteamiento se consideran como términos sinónimos violencia y agresión. Conviene decir, sin embargo, que existen matices. Hay 83 investigaciones que reconocen “la violencia como el revestimiento cultural de la agresividad”. Agresión sexual: Es un contacto sexual no consentido en el que se ha empleado la violencia o la intimidación. Una de sus formas es la penetración aunque no es la única. Amenazar: Dar a entender, con acciones y palabras, que se quiere hacer algún mal a otra persona. Ciberviolencia de género: Tal como lo expresa la Ley 7/2018, de 30 de julio, por la que se modifica la ley 13/2007, de 26 de noviembre, de medidas de prevención y protección integral contra la violencia de género8, es aquella violencia de género en la que se utilizan las redes sociales y las tecnologías de la información y comunicación como medio para ejercer daño o dominio. Entre ellas figuran: el ciberacoso, ciberamenazas, ciberdifamación, la pornografía no consentida, los insultos y el acoso por motivos de género, la extorsión sexual, la difusión de imágenes de la víctima y las amenazas de violación y de muerte. Ciclo de la violencia: La violencia contra las mujeres tiende a manifestarse de forma cíclica. Fue Leonore Walker quien delimitó estas maneras de proceder en una relación machista y explicitó patrones de conducta: a) Tensión (se produce una escalada de violencia que puede iniciarse con ataques verbales); b) Agresión (estallido); c) Luna de miel (el agresor pide perdón y asegura que no va a volver a pasar). Delito: Actuación contraria a la Ley que se castiga con penas. Vienen tipificados en el Código Penal y tienen previstas diversas penas que oscilan entre las multas económicas hasta la prisión. 8. LEY 7/2018, DE 30 DE JULIO, POR LA QUE SE MODIFICA LA LEY 13/2007, En su Artículo 3 “Concepto, tipología y manifestaciones de la violencia de género”, punto 4-m. 84 Estereotipos: Tal como afirman la profesora Sell9 y el profesor Imas, los estereotipos son ideas compartidas sobre las que todos (o todos los miembros de un grupo) están de acuerdo y que definen o se refieren a características o atributos de un grupo homogéneo de personas, que es el grupo estereotipado. Estas generalizaciones pueden también llegar a definir a una grupo de personas de forma tan exhaustiva que funcionen al mismo tiempo para definir y separar o distinguir a un grupo de otro. Por lo tanto el estereotipo se entiende como una noción cognitiva uniforme y homogénea sobre un grupo social, o un miembro que les representa. A veces dos grupos se estereotipan a través de la oposición, atribuyéndoseles actitudes opuestas a modo de espejo: hombres y mujeres. Los estereotipos proporcionan también una justificación de actitudes y conductas hacia el grupo estereotipado que son beneficiosas para el grupo estereotipador, ya que tiene que derivar autoestima positiva. Feminicidio: Asesinar a una mujer o niña por el hecho de serlo. Diana Russell 10 popularizó el término y consideró que algunos de los argumentos para perpetrar esos asesinatos son: la ira, el odio o la búsqueda de placer. Están sustentados en la misoginia (el sentido de superioridad de los varones frente a las mujeres). Género: Construcción cultural que designa expectativas concretas a las personas en función de su sexo. Pueden distinguirse “estereotipos de rol” y “estereotipos de rasgos”. Los primeros están vinculados a lo 9. Sell Trujillo, Lucía ye Imas, Miguel (2014). Eliminar prejuicios en los medios. En Trinidad Núñez Domínguez, Competencias psicosociales para profesionales de los medios. Madrid: Pirámide. 10. Doctora en psicología social de origen surafricano que se especializó en violaciones, abusos incestuosos y pornografía. Auténtica pionera cuya obra se extiende desde finales de los años sesenta hasta los noventa del siglo XX. 85 que se espera de una mujer-mujer: reinas del hogar y encantadas con la crianza y los cuidados familiares. Los segundos, a su generosidad, emotividad, falta de liderazgo, dependencia, abnegación. Indefensión aprendida: Es un efecto de la violencia mantenida en el tiempo. La mujer siente que no puede hacer nada para revertir la situación que vive. El resultado final es el de parálisis comportamental; de aceptación por desidia. Intimidación: Dar a entender, con acciones y palabras, que se quiere hacer algún mal a otra persona ce manera inminente y grave. Patriarcado: Heidi Hatmann11 lo definió como el conjunto de relaciones en las que se produce un desequilibrio jerárquico y donde solidariamente los hombres dominan a las mujeres. Cristina Molina lo define como “el poder de asignar espacios no sólo en su aspecto práctico, colocando a las mujeres en lugares de sumisión, sino en su aspecto simbólico: nombrando y valorando esos espacios de las mujeres como lo femenino” 12. La consecuencia, tal como afirma Julieta E. Cano es la exclusión de las mujeres en el ámbito público (mercado laboral, participación política o ciudadana); en el ámbito privado (controlando la gestión del tiempo o la gestión del propio cuerpo de las mujeres)13. 11. Hatmann, Heidi (1980). Un matrimonio mal avenido, hacia una unión más progresiva entre feminismo y marxismo. Zona Abierta, 2, 85-113. 12. Molina, Cristina (2003). Género y poder desde sus metáforas. Apuntes para una topografía del patriarcado. En: Silvia Turbert (ed.) Del sexo al género. Los equívocos de un concepto. Valencia: Cátedra/ Universitat de València, 123-159. 13. Cano, Julieta E. (2016). La «otredad» femenina: construcción cultural patriarcal y resistencias feministas. Asparkia, 29, 49-62. 86 Secuela: Trastorno o lesión que persiste tras la curación de una enfermedad o traumatismo y que es consecuencia de los mismos. Sexting: El ‘sexting’14 es un término anglosajón que une sexo (sex) con difusión de mensajes (‘texting’). Describe la acción de publicar contenidos de tipo sexual, que han sido recogidos con un dispositivo móvil y que inicialmente la propia persona perjudicada envió a un tercero, que es quien reenvía. Esa información se difunde masivamente, sin consentimiento de quien lo remitió, y el trasfondo que existe es el relacionado con la venganza y con el poder y el control. Inicialmente el término estaba unido a la difusión de textos de carácter sexual. En la actualidad se amplía a la difusión de fotos y de imágenes. Especialmente lo están padeciendo mujeres (especialmente adolescentes y jóvenes) y por ese motivo puede incluirse dentro del concepto de violencia machista psicológica. Verónica García y Ángelica Fabila15, resaltan cómo se lesiona seriamente la reputación de las involucradas. Sextorsión: Es una forma de explotación sexual en la cual se chantajea a una persona por medio de una imagen de sí misma desnuda que ha compartido a través de Internet mediantesexting. La víctima es posteriormente coaccionada para tener relaciones sexuales con el chantajista, para producir pornografía u otras acciones. 14. Brown, Jane, Keller, Sarah & Stern, Susannah (2009). ‘Sex, sexuality, sexting, and sexed: Adolescents and the media’. The Prevention Researcher, 16, 4, 12-13. Pérez San José, Pablo et al (2011). Guía sobre adolescencia y sexting: qué es y cómo prevenirlo. Madrid: INTECO. 15. García Martínez, Verónica y Fabila, Angélica (2014). Nomofilia vs. nomofobia, irrupción del teléfono móvil en las dimensiones de vida de los jóvenes. Un tema pendiente para los estudios en comunicación. Razón y palabra, 86. http://www.razonypalabra.org.mx/N/N86/V86/26_GarciaFabila_V86.pdf. 87 Víctima: Tal como reconoce el Convenio de Estambul citado16, por víctima se entiende a toda persona física que esté sometida a una violación de sus derechos. La principal novedad de la Ley 7/2018, de 30 de julio, por la que se modifica la ley 13/2007, de 26 de noviembre, de medidas de prevención y protección integral contra la violencia de género17 se refiere a la ampliación del concepto de víctima de violencia de género. En este sentido, la norma andaluza resulta más ambiciosa que la estatal por cuanto que, además de a los menores, incluye a otros colectivos como son las personas mayores, las personas con discapacidad o en situación de dependencia, sujetas a la tutela, guardia o custodia de la mujer víctima de la violencia de género, que convivan en el entorno violento, así como a las madres cuyos hijos e hijas hayan sido asesinados como forma de violencia vicaria. Víctima de trata: Es una mujer comercializada para su explotación. Se trata de una grave violación de Derechos Humanos. El Estado español ha firmado y ratificado convenios internacionales de derechos Humanos en los que se compromete no sólo a perseguir el delito sino a garantizar la protección de las víctimas. Victimización secundaria (o re-victimización): Es definida como las consecuencias psicológicas, sociales, jurídicas y económicas negativas que una víctima de violencia de género puede padecer al producirse un choque entre las legítimas expectativas de ayuda y la realidad burocrático-institucional. Una de las consecuencias más claras es la pérdida de confianza en las propias instituciones y en la comunidad en general. 16. BOE nº 137 de 6 de junio de 2014, artículo 3. Definiciones. 17. LEY 7/2018, DE 30 DE JULIO, POR LA QUE SE MODIFICA LA LEY 13/2007, Artículo 1 bis “Concepto de víctima de violencia de género”. 88 Violencia de género: La Ley 7/2018, de 30 de julio, por la que se modifica la ley 13/2007, de 26 de noviembre, de medidas de prevención y protección integral contra la violencia de género entiende por violencia de género aquella que, como consecuencia de una cultura machista y como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre estas por el hecho de serlo y que se extiende como forma de violencia vicaria sobre las víctimas que se contemplan en la presente ley. La presente Ley comprende cualquier acto de violencia basada en el género que implique o pueda implicar para las mujeres perjuicios o sufrimientos de naturaleza física, psicológica, sexual o económica. Comprende, asimismo, las amenazas de realizar dichos actos, la coerción o las privaciones arbitrarias de su libertad, tanto si se producen en la vida pública como privada. Violencia doméstica: Tal como reconoce el Convenio de Estambul18, se entiende como tal los actos de violencia física, sexual, psicológica o económica que se producen en la familia o en el hogar o entre cónyuges o parejas de hecho antiguos o actuales, independientemente de que el autor del delito comparta o haya compartido el mismo domicilio de la víctima. Durante un tiempo se utilizó como sinónimo de violencia de género. En la actualidad, la propia normativa separa los delitos. Violencia vicaria: El concepto vicario hace referencia a la sustitución o reemplazo de un individuo por otro en el ejercicio de una función o en la vivencia de una situación. Por ejemplo, se habla deaprendizaje vicario, que significa aprende a partir de la observación de los actos llevados a cabo por otras personas. Usando este concepto, se entiende 18. BOE nº 137 de 6 de junio de 2014, artículo 3. Definiciones. 89 la violencia vicaria como situaciones en quese practica algún tipo de agresión sobre una persona en sustitución de otra, la cual sería el verdadero objetivo. Existen diferentes referencias: El caso Bretón19, por ejemplo. 4.4. Referencias bibliográficas Bonino, Luis (1998). Micromachismos. La violencia invisible en la pareja. https://www.joaquimmontaner.net/Saco/dipity_mens/micromachismos_0.pdf Botías Benedit, Álvaro (2018). La lucha contra la violencia de género: Vivencias de un Policía. Madrid: Editorial Círculo Rojo. Díaz-Aguado, Mª José; Martínez Arias, Rosario y Martín Babarro, Javier (2020). Menores y violencia de género. Madrid: Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género. Marugán Pintos, Begoña (2016). Discriminación laboral de las mujeres en el deporte. El fútbol como ejemplo. En A. Román y T. Núñez Domínguez, Cine, deporte y género. De la comunicación social a la coeducación. Barcelona: Octaedro, pp. 58-78. Matud, Pilar; Gutiérrez, Ana Belén y Padilla, Vanesa (2004). Intervención psicológica con mujeres maltratadas por sus parejas. Papeles del Psicólogo, 25 (88), 1-9 http://www.papelesdelpsicologo.es/vernumero.asp?id=1155 19. https://www.lasexta.com/noticias/sociedad/sentencia-caso-breton-firme-ruth-or- tiz-puede-cumplir-deseo-enterrar-sus-hijos_201409035725ea634beb28d44601c057. html.