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Cicatrices. Florecer a raíz del cambio

Martínez Aral, Isabel María

Abstract

A día de hoy vivimos en una sociedad líquida, donde todo a nuestro alrededor fluye y cambia de manera constante. Pese a que algunos cambios son controlables, muchos otros se escapan de nuestro alcance. Es por eso que en general existe un miedo al cambio que cohíbe la libertad de las personas. Dicho rechazo suele ser causado por experiencias negativas del pasado o inseguridades que permanecen en el subconsciente. Estas reciben el nombre de heridas emocionales y aparecen como consecuencia de un suceso traumático o impactante para el individuo. Aunque muchas veces se oculten bajo máscaras y sean indetectables a simple vista, nuestro comportamiento se acaba viendo afectado por ellas. La herida emocional nos aleja de la felicidad y es por eso que se debe hacer lo posible por sanarla y cicatrizar correctamente. La presente investigación de Fin de Grado pretende mostrar una visión optimista del cambio, considerándolo una parte fundamental e inevitable de la vida. Con el objetivo de promover su aceptación, se hablará de la necesidad de la autorreflexión y el entrenamiento de la resiliencia en el proceso de curación de las heridas. Además, dentro de los factores que favorecen la resiliencia, destacaremos el gran poder de la creatividad y del arte a la hora de afrontar las adversidades. Aceptar el cambio, aceptar sus consecuencias y aceptarnos a nosotros mismos. Cicatrizar implica así transformar el daño en fuerza para volver a florecer. No se trata de olvidar el pasado, sino de aprender de él para seguir viviendo.

Full text

CICATRICES FLORECER A RAÍZ DEL CAMBIO TRABAJO FIN DE GRADO ISABEL MARÍA MARTÍNEZ ARAL GRADO EN BELLAS ARTES - UNIVERSIDAD DE SEVILLA CURSO 2021 - 2022 TRABAJO FIN DE GRADO GRADO EN BELLAS ARTES - UNIVERSIDAD DE SEVILLA CURSO 2021 - 2022 TÍTULO CICATRICES. FLORECER A RAÍZ DEL CAMBIO AUTORA ISABEL MARÍA MARTÍNEZ ARAL TUTOR MANUEL FERNANDO MANCERA MARTÍNEZ PORTADA CICATRICES FLORECER A RAÍZ DEL CAMBIO En agradecimiento a mi madre, por ser ejemplo de resiliencia y superación, y haberme brindado la oportunidad de estudiar Bellas Artes. Y a mi tutor, el profesor Manuel Fernando Mancera Martínez, por guiarme y acompañarme en este ilusionante proyecto. ÍNDICE Introducción ------------------------------------------------------------------------------- 15 Objetivos ------------------------------------------------------------------------------------- 19 Objetivos generales --------------------------------------------------------------- 21 Objetivos específicos -------------------------------------------------------------- 21 Metodología-------------------------------------------------------------------------------- 23 Cuerpo teórico ---------------------------------------------------------------------------- 27 Motor de vida ------------------------------------------------------------------------ 29 Herida ----------------------------------------------------------------------------------- 35 Cicatriz --------------------------------------------------------------------------------- 43 Referentes artísticos ---------------------------------------------------------------------- 53 Javier Pérez --------------------------------------------------------------------------- 55 Arnulf Rainer -------------------------------------------------------------------------- 56 Vincent Castiglia -------------------------------------------------------------------- 59 Tony Bevan---------------------------------------------------------------------------- 60 David Jay ------------------------------------------------------------------------------ 63 Adalina Coromines ---------------------------------------------------------------- 64 Louise Bourgeois -------------------------------------------------------------------- 67 Alicja Brodowicz -------------------------------------------------------------------- 68 Dossier----------------------------------------------------------------------------------------- 71 Tutto bene ----------------------------------------------------------------------------- 73 Todo esto es campo -------------------------------------------------------------- 85 Conclusiones ------------------------------------------------------------------------------- 95 Profesionalización ------------------------------------------------------------------------ 99 Índice de figuras -------------------------------------------------------------------------103 Figuras externas --------------------------------------------------------------------104 Figuras dossier -----------------------------------------------------------------------108 Bibliografía ---------------------------------------------------------------------------------113 Formato tradicional ---------------------------------------------------------------114 Formato digital ---------------------------------------------------------------------116 Película y vídeo --------------------------------------------------------------122 Web/Blog -----------------------------------------------------------------------124 INTRODUCCIÓN 17 A día de hoy vivimos en una sociedad líquida, donde todo a nuestro alrededor fluye y cambia de manera constante. Pese a que algunos cambios son controlables, muchos otros se escapan de nuestro alcance. Es por eso que en general existe un miedo al cambio que cohibe la libertad de las personas. Dicho rechazo suele ser causado por experiencias negativas del pasado o inseguridades que permanecen en el subconsciente. Estas reciben el nombre de heridas emocionales y aparecen como consecuencia de un suceso traumático o impactante para el individuo. Aunque muchas veces se oculten bajo máscaras y sean indetectables a simple vista, nuestro comportamiento se acaba viendo afectado por ellas. La herida emocional nos aleja de la felicidad y es por eso que se debe hacer lo posible por sanarla y cicatrizar correctamente. La presente investigación de Fin de Grado pretende mostrar una visión optimista del cambio, considerándolo una parte fundamental e inevitable de la vida. Con el objetivo de promover su aceptación, se hablará de la necesidad de la autorreflexión y el entrenamiento de la resiliencia en el proceso de curación de las heridas. Además, dentro de los factores que favorecen la resiliencia, destacaremos el gran poder de la creatividad y del arte a la hora de afrontar las adversidades. Aceptar el cambio, aceptar sus consecuencias y aceptarnos a nosotros mismos. Cicatrizar implica así transformar el daño en fuerza para volver a florecer. No se trata de olvidar el pasado, sino de aprender de él para seguir viviendo. 3130 Fig 1. Sensation, 1999-2000. Brooklyn Museum of Art Esto ha hecho que se popularicen aquellas manifestaciones artísticas ‘’que satisfacen el deseo momentáneo y la acumulación de sensaciones’’ (Fernández Cortéz, 2016: 6), tales como la performance o la instalación. Un ejemplo de ello fue la exposición Sensation, en la que participaron los Young British Artists, un grupo de artistas emergentes británicos que rompieron con los límites técnicos y temáticos normalizados y muchos utilizaron la instalación como medio de expresión (Museum, 1999). Podemos afirmar entonces que el arte fluye y cambia constantemente como cualquier otro ámbito de nuestra vida. Aunque en muchas ocasiones el cambio es incontrolado, en otras tantas es impulsado por la propia libertad de actuar del individuo. La defensa de la libertad ha contribuido notablemente en esa ruptura con el estado sólido establecido, definido de la siguiente forma: ‘’Liberarse’’ significa literalmente deshacerse de las ataduras que impiden o constriñen el movimiento, comenzar a sentirse libre de actuar y moverse. ‘’Sentirse libre’’ implica no encontrar estorbos, obstáculos, resistencias de ningún tipo que impidan los movimientos deseados o que puedan llegar a desearse. (Bauman, 2003:21) Al igual que pasa con el cambio, la libertad abre un abanico tan amplio de posibilidades en la vida que aterroriza. Resulta irónico que sean las propias personas libres quienes se obstaculicen a sí mismas a la hora de actuar. Nos da auténtico miedo tomar decisiones por la incertidumbre de lo que supondrá en el futuro, pero al mismo tiempo condenamos todo aquello que nos priva de tomarlas. Es por eso que ante dicha contradicción se nos formula una pregunta: La liberación, ¿es una bendición o una maldición? ¿una maldición disfrazada de bendición o una bendición temida como una maldición? (Bauman, 2003: 23) Existe la teoría que explica que ‘’el ser humano es libre porque es capaz de cambiar’’ (Sennett, 2013: 48), no obstante, dicha capacidad se relaciona con nuestra actitud ante las diferentes alteraciones que experimentamos tanto nosotros como los demás. Pongamos un ejemplo sencillo. Una joven acaba selectividad y debe elegir la carrera universitaria. Tiene una nota alta y cuenta con el apoyo de sus padres y de una beca económica para estudiar medicina en el extranjero. La chica, tremendamente indecisa, se acaba matriculando en la carrera a la que van sus mejores amigos y permanece en su ciudad. 3332 Vivimos entre el recuerdo y la imaginación, entre fantasmas del pasado y fantasmas del futuro, reavivando peligros viejos e inventando amenazas nuevas, confundiendo realidad e irrealidad (…) no nos basta con sentir temor, sino que reflexionamos sobre el temor sentido, con lo que acabamos teniendo miedo al miedo, un miedo insidioso, reduplicativo y sin fronteras. (Marina, 2006: 8) Se entiende la cualidad flexible del yo como aquella que permite adaptarnos a las alteraciones sin ser destruidos. Sin embargo, esta cualidad sólo se da ‘’en condiciones ideales’’ (Sennett, 2013: 47), porque las consecuencias de un cambio producido no tienen por qué ser inmediatas e incluso pueden verse influenciadas por otras anteriores. Si bien hemos estado hablando de los factores que influyen en el cambio a nivel individual, los colectivos guardan gran conexión con estos. Aún si se padecen las consecuencias de una catástrofe como una guerra o una pandemia, ‘’el daño causado o efecto traumático depende de la intensidad de la experiencia vivida y de las condiciones vitales de cada sujeto’’ (Kaufman, 1998: 4). Actualmente esto se está haciendo visible con la pandemia de COVID-19, pues dentro del suceso común experimentado, cada individuo recibirá mejor o peor el cambio a la nueva normalidad en función de sus circunstancias personales y del miedo que le tenga al virus. Si por el contrario la joven hubiese sido directamente obligada por sus padres a quedarse en casa rechazando la beca, seguramente se habría quejado de no ser libre. Sin embargo, la pregunta sería si realmente actuó de forma independiente al quedarse en casa por decisión propia en el primer supuesto. Realizar los estudios en otro país le supondría salir de su zona de comfort para empezar de cero, lo que provoca el tener que adaptarse a otra forma de vida y con ello afrontar muchas inseguridades y miedos. Luego si volvemos y analizamos la definición de libertad dada previamente, podemos deducir que no actuó completamente libre si su decisión fue condicionada por tales impedimentos. El temor al cambio paraliza y genera conformismo. Es por ello que las personas suelen aferrarse a la rutina conocida y huyen de toda anormalidad que se presente. Pese a que necesitamos una rutina estable para sentirnos seguros, la ausencia de cambios en dichos hábitos hace que a la larga se vuelvan monótonos y aburridos. Al igual que pasa con las relaciones amorosas, cuando caemos en la monotonía corremos el peligro de ‘’desenamorarnos’’ de lo que hacemos y de lo que nos rodea. De vez en cuando hace falta dejar aparte las inseguridades y plantearse nuevos retos que alcanzar. El hecho de buscar pequeños momentos que aporten frescura al día a día nos sirve como escape de lo rutinario y fuente de motivación para vivir en plenitud (TEDx Talks, 2019). No cabe duda de que lograríamos ser mucho más felices si afrontásemos los cambios venideros con esperanza. Aunque esta y el miedo surgen ‘‘de la idea de una cosa futura y pasada, de cuyo resultado tenemos alguna duda’’ (Spinoza, 1980: 174) y por tanto podríamos decir que ambos se experimentan frente a una situación de incertidumbre; se diferencian en las emociones opuestas que generan: alegría y tristeza. Vivir en la esperanza significa aguardar los efectos de los acontecimientos con actitud optimista. Aunque el miedo en su justa medida actúa como alarma ante el peligro, hay que tener cuidado porque corrompe la mente y ‘’se expande como una enfermedad’’ (Marina, 2006: 11) inundando a las personas de profunda tristeza. 35 HERIDA No podemos evitar la rigidez que viene con la edad. Lo que podemos evitar es la rigidez debida a tensiones crónicas que resultan de conflictos emocionales no resueltos (Lowen y Lowen, 1989: 9). Cuando se produce un cambio en nuestra vida genera unas consecuencias, positivas o negativas, que se adhieren a nosotros y repercuten en lo que hacemos. Aquellas negativas que perduran en el tiempo se convierten en heridas emocionales que obstaculizan el desarrollo pleno como personas. Se trata de heridas interiores que sangran pese a no ser vistas físicamente y alimentan día a día el temor de revivir las experiencias detonantes del daño. Normalmente estos sucesos reciben el nombre de traumas, los cuales se caracterizan por ser perjudiciales y ocurrir de manera inusual e inesperada (Figley, 1985). Al especificar que son heridas emocionales y no sentimentales se debe a que son provocadas por una experiencia que nuestra mente identifica como impactante y que genera ‘’un estado funcional dinámico y complejo de todo el organismo’’ y ‘’una experiencia subjetiva’’ (Soro, 2007: 11); o lo que se reconoce como emoción. Por consecuente, una herida con estas características recrea constantemente la emoción consecuente del trauma en la persona que la padece y por lo tanto ‘’dificulta la recuperación de las personas y las comunidades’’ (Gaborit, 2006: 20). Si dicha recreación se repitiese durante un periodo considerable de tiempo acabaría dando lugar a un sentimiento que es algo mucho más duradero (Damasio, 1996:246). El origen de las heridas emocionales más comunes suele darse en los primeros años de vida de la persona, ya que es la ‘’etapa del desarrollo evolutivo del hombre que marca el futuro de los individuos’’ (Retana y Sánchez, 2008: 181). 3736 En ella se almacena información dañina de manera inconsciente y no se identifica hasta alcanzar la madurez necesaria. Es decir, con una ROM o memoria recordada en la cual se fijan las experiencias impresionantes sin ningún cambio con respecto a cómo sucedieron en el momento original y la RAM o mente consciente que puede reflexionar y revisar a la anterior. Cualquiera experiencia espantosa será grabada en la memoria de largo plazo y se quedará allí con todos los sentimientos y temores de originales, hasta que sea traída a la consciencia, para revisarla y modificarla (Prigoff, 2000: 125). Gracias al psicoanálisis se comenzó a estudiar en profundidad esa dimensión inconsciente de nuestro cerebro (Freud, 1948) y provocó la aparición de una nueva corriente artística, el surrealismo. Los surrealistas dan libertad a sus ‘’impulsos naturales’’ y a su ‘’dimensión onírica’’, anteponiendo así el ‘’subconsciente sobre el pensar lógico’’ (Martínez, 1980: 17). De este modo conseguían evadirse de la realidad contemporánea para mostrar su mundo interior y reflejaban sus propios traumas e inquietudes en los personajes de sus obras. Una destacada representante del movimiento es la pintora y escritora Leonora Carrington (Fig.2), quien encontró en su arte un refugio ante la crueldad de la época alemana nazi (Leonora Carrington y el juego surrealista, 2012). Pese a que existe una parte de la consciencia presente en todos los seres vivos que permite realizar las funciones básicas de supervivencia, hay otra parte que depende del propio aprendizaje del individuo. Si una persona es maltratada durante su infancia, guardará esos recuerdos en su memoria inconsciente hasta que se dé cuenta de lo que es maltrato. La consciencia es pues la encargada de sacar a la luz las heridas que nuestra memoria tenía en segundo plano, pero para poder descifrar el subconsciente antes hay que ‘’experimentar un conocimiento reflexivo del mundo’’ (Gutiérrez, 2016: 16) y de la relación con uno mismo. Basándonos en la experiencia adquirida y desarrollo de consciencia, la vida se podría dividir en cuatro etapas: niñez, adolescencia, juventud-adultez y vejez. Entre ellas, Bernardo Stamateas destaca la transición de ser joven a adulto como punto clave en el cuestionamiento de la personalidad y de los pesos emocinales que la condicionan: Fig 2. Leonora Carrington, Laberinto, 1991 La juventud-adultez es la etapa de la conquista, de los proyectos, de los sueños. Durante esa etapa queremos prosperar, queremos soñar, queremos avanzar y lograr cosas: tenemos metas (…) Sin embargo, esta es una etapa en la que necesitas afianzarte, sanar tus heridas, para seguir proyectándote a todo lo que está por llegar a tu vida (Stamateas, 2013:10). 3938 Es una etapa de encuentro con uno mismo, de búsqueda y construcción de lo se pretende ser en el futuro. Resulta difícil enfrentar una herida del pasado porque es similar a despertar de la siesta y continuar un puzzle al que le faltan piezas y no se recuerda haber empezado. Antes de retomarlo será necesario saber dónde se encuentran las piezas perdidas para poder buscarlas y así completar el rompecabezas. Del mismo modo, cuando una persona se da cuenta de que vive incompleta por culpa de sus traumas y decide ponerles fin, se encontraría ante ‘’el principio de curación’’ (Bourbeau, 2014: 10). Sin embargo, la curación se vuelve difícil en ocasiones, ya que según uno de los principios de la bioenergética: ‘’cuerpo y mente son funcionalmente idénticos, es decir, lo que sucede en la mente refleja lo que está sucediendo en el cuerpo, y viceversa’’ (Lowen y Lowen, 1989: 9). Luego si existe cualquier herida, ya sea mental o corporal, repercutirá simultáneamente tanto en el cuerpo como en la mente. Explicaremos esta relación mental-corporal por medio de la asociación de heridas y máscaras. En base a esto, podemos defender que el ser humano lidia con cinco heridas principales a lo largo de su vida: ‘’Rechazo, Abandono, Humillación, Traición e Injusticia’’. Estas se consideran las cinco más destacadas de aquellas que, como mencioná- HERIDA RECHAZO ABANDONO HUMILLACIÓN TRAICIÓN INJUSTICIA bamos antes, surgen en la infancia. Por otro lado, las máscaras, que son otras cinco, son la forma de disfrazar esas heridas y afectan al comportamiento: ‘’Huidiza, Dependiente, Masoquista, Controladora y Rígida’’ (Bourbeau 2014: 8). Por ejemplo, si un niño es abandonado por sus padres, probablemente se convierta en un joven dependiente y malinterprete constantemente las situaciones por temor a volver a quedar desamparado. Esto no significa que todos los traumas se originen necesariamente en la niñez, porque van apareciendo otros nuevos a medida que vamos creciendo y de forma simultánea nos colocamos diferentes antifaces. La herida interior puede compararse a una herida física que desde hace tiempo tienes en la mano pero que ignoras tenerla y cuya curación has descuidado; prefieres vendarla para no verla. Este vendaje equivale a una máscara (…) Digamos que la herida te duele cada vez que alguien te toca la mano, aun cuando se encuentre protegida por el vendaje. Cuando alguien te toma la mano de cariño y tú gritas: «¡Ay! ¡Me haces daño!», resulta fácil imaginar la sorpresa del otro. ¿Realmente deseaba hacerte daño? No, pero si te duele la mano cuando alguien te toca, es que tú no has decidido ocuparte de la herida (Bourbeau, 2014: 8). Las máscaras funcionan como tapadera de aquello que está roto en nosotros, y usarlas se convierte en un acto de infidelidad hacia nuestro verdadero yo (Callois, 1986). Aunque interfieren el enfrentamiento con la realidad, también ‘’ayudan a describir el mundo íntimo de un sujeto herido’’ (Vaillant, 1993), favoreciendo así su reconocimiento de cara al exterior. Otra máscara que podríamos destacar en la historia del ser humano es la melancolía. El apego a determinadas personas y elementos de nuestra vida hace que sintamos tristeza cuando estos desaparecen. De este modo, al sufrir la pérdida de un ser querido, la melancolía actúa como ‘’anestesia’’ del dolor (Vachetto, 2015: 33), razón por la que en principio la consideramos una máscara y no una herida. Esta nos hace compensar el daño de las heridas con recuerdos alegres del pasado y a pesar de que nace de la tristeza, sin ella estaríamos ‘’desconectados de la realidad moral de la pérdida’’ (Butler, 2015: 17). MÁSCARA HUIIDIZO DEPENDIENTE MASOQUISTA CONTROLADOR RÍGIDO 41 Fig 3. Edward Hopper, Morning Sun, 1952 La melancolía pasa a ser comprendida como un sentimiento de conmoción provocado en el sujeto por su confrontación con la realidad. Se trata de una búsqueda del Yo, de la identidad, de su papel en la vida, una reflexión con su propio espíritu que no encuentra respuesta, ya que el sujeto se enfrenta a lo desconocido (Soro, 2007: 115). Podemos ver reflejada esta nueva cocepción en las pinturas de Edward Hopper, mundialmente conocidas por su atmósfera envolvente y actitud evasiva de sus personajes (Fig.3). Volviendo al ejemplo del puzzle empezado, podríamos asociar la melancolía al proceso de localización de las piezas perdidas y al comienzo de la fase de recomposición. Así, aunque acaba siendo perjudicial si se prolonga demasiado, es una máscara especial que genera algo necesario para la curación de las heridas: una autorreflexión. Como decía San Agustín: ‘’Lo presente de las cosas pasadas, es la actual memoria o recuerdo de ellas; lo presente de las cosas presentes, es la actual consideración de alguna cosa presente; y lo presente de las cosas futuras, es la actual expectación de ellas’’ (González, 2014) Por eso debemos hacer lo posible por sanar las heridas que se detecten en el hoy, porque efectivamente nuestra noción de pasado y futuro dependen de la persona que somos ahora. En el ámbito artístico, la melancolía siempre ha sido uno de los temas principales a profundizar y su percepción ha ido evolucionando con los años. Mientras que en la Antigüedad era considerada una enfermedad relacionada con la locura, para el artista moderno, pasó a tener un enfoque totalmente diferente. 43 CICATRIZ ‘’No hay cicatriz, por brutal que parezca, que no encierre belleza. Una historia puntual se cuenta en ella, algún dolor. Pero también su fin. (Bonnet, 2011, s.p) La correcta curación de una herida finaliza con la formación de una cicatriz. Físicamente, la cicatrización supone la restauración del tejido dañado mediante una serie de reacciones bioquímicas en el organismo (Laseca-Arranz, Sánchez-Dengra, Bermejo-Sanz, González-Ál- varez y González-Álvarez, 2021: 2). La duración de estas reacciones varía en función de las características biológicas de cada individuo, pero lo normal es que se acabe reconstruyendo la superficie satisfactoriamente si se siguen los cuidados correspondientes (Marqués: 9) Por el contrario, no hay ninguna cura establecida que indique los pasos a seguir a fin de cicatrizar las heridas emocionales, pues se trata de un proceso único para cada persona que decide iniciarlo. Dado que estas heridas provocan que estemos ‘’en guerra con nosotros mismos’’, para sanarlas hay que mostrar ‘’rendición a uno mismo’’ (Ruskan, 1998: 5), apartando así las máscaras de nosotros y enfrentando cara a cara las emociones reprimidas que nos hacen sufrir. Porque al fin y al cabo cicatrizar es aceptar el cambio y convertir el dolor en fortaleza para vivir en paz con nosotros mismos. Aceptar y asumir que así fue, que lo que sucedió ocurrió y nos lastimó (…) Perdonar, reconciliarse con la historia vivida de cada uno/a. Hay que pasar por el pasado, pero no para quedarnos en él, sino para sanarlo (Ríos, 2014: 14). En otras palabras, debemos buscar la ‘’belleza oculta’’ (Collateral Beauty, 2016), como bien nos invita invita en su película el director David Frankel. 4544 En ella, el protagonista cae en depresión tras la muerte de su hija y sus amigos contratan tres actores que se hagan pasar por Tiempo, Muerte y Amor para enseñarle que el secreto de la felicidad es encontrar la belleza de los pequeños momentos del día a día, valorando lo que se tiene (Fig.4). El simple hecho de vivir es motivo de celebración y de alegría.A partir del siglo XXI se le asignó el nombre de resiliencia a dicha actitud de superación: ‘’La definición de resiliencia no puede ser más sencilla: es iniciar un nuevo desarrollo después de un trauma. No puede haber una definición más simple, lo complicado es descubrir qué condiciones la permiten’’ (Cyrulnik, 2018) Una persona resiliente aprende a adaptarse positivamente ante los cambios repentinos y adversidades que se le presentan a lo largo de su vida (Grotberg, 1997). La resiliencia no es innata ni inamovible en el tiempo, sino que requiere de factores que son necesarios ‘’educar, desarrollar y trabajar con la persona y con su entorno” (López, 2008, p. 29). Es decir, se debe entrenar día a día mediante una serie de habilidades: ‘’introspección, independencia, capacidad de interacción, capacidad de iniciativa, creatividad, ideología personal y humor’’ (Wolin y Wolin, 1993). Aunque es la propia persona la que debe tener la voluntad inicial de sanar, iniciar la primera fase de introspección ‘’puede resultar doloroso y generar ansiedad’’ (Servan-Schreiber, 2004: 54), creando así una negación del trauma y bloqueando su asimilación. Es por ello que llegado este punto es fundamental buscar apoyo en lo que nos rodea. La interacción con otras personas que hayan superado una herida o que simplemente son ejemplo para nosotros por algún motivo transmiten la resiliencia y en su lugar un entorno desfavorable empeora la situación. Judith Jordan explica esta consonancia en su artículo Relational Resilience, en el que defiende que igual que contagiamos el miedo también lo hacemos con la valentía y la resiliencia (Jordan, 2004). Tanto nos afecta la gente de nuestro alrededor, que en muchas ocasiones se Fig 4 . David Frankel, Collateral Beauty, 2016 da por superada la herida cuando la persona es capaz de rebobinar el horror del trauma sin ninguna interferencia y contárselo a alguien de confianza que lo escuche (Rimé, 2005). Las personas que ayudan a sanar se denominan ‘’tutores de resiliencia’’ y estos pueden ser conscientes o no de ello. Hay tutores explícitos como los psicólogos que al ser profesionales de la dimensión emocional tratan de solucionar los traumas existentes explorando sus orígenes, y otros implícitos que elige el propio sujeto en su entorno familiar, social o cultural que actúan de manera indirecta (Salguiero, 2012). Un tutor implícito puede ser un miembro de la familia, una amistad o un profesor, quienes tienen contacto real con el herido; pero también pue- 47 Fig 5. J. Beuys, How to explain Pictures to a Dead Hare, 1965. Galería Shmela, Dusseldorf. den existir tutores culturales que normalmente están relacionados con las aficiones de cada persona. Por ejemplo, para alguien a quien le gustase el cine podría ser una directora determinada por sus películas o para los amantes de la lectura una escritora por su manera de escribir. Algunos tutores implícitos culturales están relacionados con un elemento influyente en la resiliencia que mencionábamos antes: la creatividad. Cuando una persona creativa experimenta un cambio brusco en su vida, suele controlar la situación y aportar soluciones efectivas con mayor habilidad que otras personas. Hablar pues de creatividad es hablar de potencial humano y de transformación social, es hablar de modelos de sociedad que tengan iniciativa y capacidad para resolver los problemas, es, en definitiva, hablar de progreso (Fernández, Llamas, Salguero y Gutiérrez, 2019: 467) La creatividad está íntimamente ligada al arte y por tanto también se considera un gran aliado a la hora de sobrellevar las heridas. Las manifestaciones artísticas contemporáneas ‘’favorecen la exploración, expresión y comunicación de aspectos de los que no somos conscientes’’ (Duncan, 2007: 40). Esto se debe a que es un lenguaje mediante el que el artista reflexiona y expresa libremente sus emociones o traumas, con los cuales el espectador herido se puede ver identificado y quizás descubrir aquellos que desconocía de sí mismo. En ese caso el artista ejercería como sanador, ya que conmueve al herido y despierta sus emociones ocultas. Joseph Beuys dedicó su vida a demostrar que todo el mundo tiene la posibilidad de ser artista y que el arte tiene un inmenso poder para curar las heridas. Se comparaba a sí mismo con chamán que sana a su tribu por medio de un ritual, el cual sería la obra artística, que se vive espiritualmente y no de manera racional. Vemos esto ejemplificado en su performance ‘‘How to explain Pictures to a Dead Hare’’ (Fig. 5) en la que paseaba por una galería de arte con una liebre muerta en brazos a la que le iba explicando las obras que había en la sala. A día de hoy, se ha desarrollado bastante una práctica dentro del arte que se encarga de guiar explícitamente a las personas en la cicatrización emocional: el arteterapia. 48 El arteterapia es un acompañamiento y una ayuda a la persona en dificultades (…) de tal manera que el trabajo realizado a partir de sus creaciones plásticas, sonoras, dramáticas, teatrales, escritas… generen un proceso de transformación de sí misma (…) El arteterapia se preocupa de la persona. No es un proyecto sobre ella, sino un proyecto con ella, a partir de su malestar y de su deseo de cambio. (Bassols, 2006: 20) El terapeuta se encarga de establecer unas pautas comunes previas a la realización de una obra y a continuación da libertad de interpretación para continuarla según los intereses de cada uno. La obra artística en sí pasa a estar en un segundo plano y lo verdaderamente importante es mejorar la actitud de su autor para ‘’resiliar’’ y ‘’metamorfosear’’ (Forés y Grané, 2019, p. 56). Poco a poco, se crea un espacio de diálogo y escucha de los problemas de los participantes que se animan a compartirlos, poniendo en evidencia la ‘’capacidad transformadora de la persona y de la comunidad’’ (Llanos, 2020: 192) que posee el arte. Aunque hasta ahora nos hemos centrado en la cicatrización de heridas psicológicas, tal y como se comentaba en el capítulo anterior, cuerpo y mente están conectados y por ello es preciso preocuparnos también de sanar correctamente las fisuras del cuerpo, en especial aquellas que afectan a la piel. La piel tiene memoria y es testigo de todas nuestras vivencias, por lo que está sometida a una continua transformación desde que nacemos (Méndez y Mínguez, 2021: 467). La peculiaridad de las heridas de la piel es que la aparición de una cicatriz significa que hay un tejido reconstruido, pero no asegura que se haya superado el cambio. Un ejemplo sería la persona que tras varias operaciones que le han permitido recuperarse de alguna enfermedad se avergüenza de su cuerpo. Cuando un ser humano rechaza sus cicatrices está evitando a su vez enfrentarse al trauma que las provocó. Estas se esconden a menudo porque se consideran imperfecciones de la piel; cuando realmente ‘’en la naturaleza, en el mundo real, nada está acabado, nada está dotado de una absoluta perfección’’ (Ramos, 2014: 247). Actualmente, el término japonés wabi simboliza el equilibrio y la armonía de la naturaleza, y sabi el crecimiento y desgaste que provoca el paso del tiempo. La unión de ambos da lugar al concepto de wabi-sabi, una corriente estética y filosófica que se alimenta de tres principios simples: ‘’Nada es perfecto, nada es permanente y nada está completo’’ (Takahashi y Torres, 2020). En la película Soul de Pixar (Fig. 6), se nos presenta a un músico cuya única meta en la vida es tocar jazz en un escenario junto a su artista favorita. Nuestro protagonista se obsesiona con alcanzar la perfección, descuidando así otros elementos de su rutina (familia, amigos, trabajo…) y sin atender su salud mental y corporal. A pesar de todo esto, cuando finalmente logra su sueño se siente tremendamente decepcionado. La moraleja de este largometraje recoge precisamente la esencia del wabi-sabi: que el verdadero objetivo que hay que tener en la vida es vivir. Fig 6. Disney Pixar, Soul, 2020 63 DAVID JAY CICATRIZ - ACEPTACIÓN - FLORECER En 2005, el fotógrafo David Jay inició un proyecto en el que decidió fotografiar a mujeres supervivientes del cáncer de mama. Se muestran poderosas y libres, porque han resurgido de las cenizas como si de un fénix de tratase y la vida ya no les da miedo (Fig. 13). Además de dicho proyecto, tiene otros relacionados como The unknown soldier en el que muestra el día a día de soldados que fueron gravemente heridos en la guerra de Irán o Naked Ladies, donde los modelos son mujeres y hombres de avanzada edad desnudos. Jay pretende con estos trabajos sacar a la luz realidades no deseadas, como las arrugas inevitables de la vejez o experiencias negativas como el cáncer o la guerra. El espectador empatiza inevitablemente con las fotografías, pues reflejan situaciones posibles para cualquier persona, pero a su vez reciben esperanza, porque son la prueba de que sí se le puede ganar a la adversidad. Fig 13. David Jay, The scar proyect, 2011 64 ADALINA COROMINES DESCONTEXTUALIZACIÓN - GRIETA - ABSTRACCIÓN La obra de Adalina Coromines gira en torno a la cicatriz como elemento contenedor de historia. Por medio de la abstracción reproduce grietas, rugosidades y todo tipo de huellas que son generadas por la erosión y el paso del tiempo (Fig. 14). Para ello utiliza tierra, agua y pigmentos naturales que conectan la obra con el mismo paisaje en el que se inspira la artista durante sus salidas al aire libre. De esta forma, habla del vínculo que tiene con su tierra y del poder sanador que tiene para ella estar en contacto con la naturaleza. Establece así una conexión espiritual entre sus pinturas y la cicatrización de su propio cuerpo (Kastas, 2021) El protagonismo y la descontextualización de las cicatrices en sus composiciones, así como el tratamiento de la superficie del soporte mediante cuchillas o vaciadores, guardan especial relación con una parte del proyecto artístico personal presentado. Fig 14. Adalina Coromines, Construcción huella circular, 2022 LOUISE BOURGEOIS ARTETERAPIA - HERIDA - MANCHA La extensa obra de la artista francesa se ha considerado de las más destacables dentro del arte contemporáneo. Esta gira en torno a sus propias heridas y miedos del pasado, tales como el abandono, la pérdida o las transformaciones del cuerpo con los años. Influida en sus comienzos por el apogeo del psicoanálisis, se dejaba llevar por la abstracción para explorar su subconsciente. A diferencia de Joseph Beuys, quien defendía el arte como manera de sanar al espectador, para Bourgeois era una forma de sanar al propio artista. Se convirtió para ella en una autoterapia emocional mediante la que estabilizar su salud mental. Es por eso que siguió dibujando hasta sus últimos años de vida, los dibujos la hacían mantenerse cuerda (Hutton, 2020). Nos han interesado como referentes para la obra personal sus dibujos a gouache rojo sobre papel, como se trara de Couple (Fig. 15), tanto por la utilización de la mancha agüada como por la sintetización de la figura humana. 67 Fig 15. Louise Bourgeois, Couple, 2007 6968 ALICJA BRODOWICZ DÍPTICO - NATURALEZA - WABI-SABI En el proyecto Visual Exercises. A Series of Diptychs de la fotógrafa polaca Alicja Brodowicz se nos presenta una analogía entre naturaleza y ser humano, o como ella misma aclara, entre ‘‘macrocosmos y microcosmos’’ (Brodowicz, 2018). La filosofía de la artista guarda una estrecha relación con el wabi-sabi, pues defiende que no existe lo perfecto y que el valor y la belleza recaen en las imperfecciones. Los dípticos de la serie contienen dos tipos de imagen, por un lado, pequeños fragmentos del cuerpo y por otro, fragmentos de la naturaleza que se emparejan con los otros por su similitud compositiva o de forma. Igual que la naturaleza está llena de irregularidades, donde cada flor o árbol es diferente al resto pero mantiene su belleza, con el ser humano pasa lo mismo. Se convierte así en una reivindicación del amor propio y de la mirada hacia lo natural para encontrarse con uno mismo. Figura 16. Alicja Brodowicz, Visual Exercises: A Series of Diptychs, 2018 DOSSIER 73 TUTTO BENE Gritar y no ser oído, llorar y no ser consolado, sentir un desfile de lágrimas deslizar por la mejilla, querer escapar de todo y no saber por qué. Pensamientos martilleantes, que no dejan hueco al silencio, que cohiben el más mínimo comportamiento. Según Lise Bourbeau, el ser humano lidia principalmente con 5 heridas a lo largo de su vida: Rechazo, Abandono, Humillación, Traición e Injusticia. A su vez, afirma que existen otras cinco máscaras, que son la forma de disfrazar esas heridas y afectan en el comportamiento: Huidiza, Dependiente, Masoquista, Controladora y Rígida. El proyecto está formado por cinco dípticos que muestran, por un lado, esas heridas de manera abstracta y gestual, y por otro lado, las máscaras asociadas a dichas heridas de una forma más figurativa. Se pretende crear una conexión con el espectador, una invitación a la autorreflexión, a enfrentar los monstruos que arrastramos continuamente al presente. Porque la herida emocional enjaula y poco a poco el disfraz acaba sustituyendo a la carne real. Desaparece así la motivación al despertar, las ganas de ser feliz. Parece que lo más fácil es autoconvencerse cada día de que todo va bien. Pero las palabras no sirven de nada cuando cuerpo y mente dicen lo contrario. No, no va bien y depende de ti frenar y pedir ayuda para remediarlo. Fig 17 Fig 18 7574 Díptico 1 Dependencia-Abandono 2022 Isabel Mª Martínez Aral Fig 19 Fig 20 7776 Díptico 2 Rigidez-Injusticia 2022 Isabel Mª Martínez Aral Fig 21 Fig 22 7978 Díptico 3 Control-Traición 2022 Isabel Mª Martínez Aral Fig 23 Fig 24 8180 Díptico 4 Huida-Rechazo 2022 Isabel Mª Martínez Aral CONCLUSIONES 97 Tras haber realizado el análisis y la búsqueda de referentes para el desarrollo de los principales apartados, se ha podido llegar a una serie de conclusiones. Por un lado, podemos afirmar que el cambio se hace presente continuamente en nuestra vida y afecta a las personas en mayor o menor medida dependiendo de sus condiciones vitales. Además, el miedo es contagioso, luego una sociedad de gente cobarde ante lo desconocido genera aún más miedo. Por otro lado, se ha observado la importancia de los primeros años de vida en el surgimiento de las heridas emocionales. Es por ello primordial educar a los niños y niñas desde pequeños en la resiliencia. Esto pone también de manifiesto la necesidad de cuidar la salud mental igual que la corporal y de saber pedir ayuda cuando se necesite. Cabe destacar también la función sanadora del arte ya no tan solo en el arteterapia, que se encarga explícitamente de ello, sino en todas las demás disciplinas existentes. De esta forma, muchos artistas utilizan su obra para reflexionar y al mismo tiempo hacer reflexionar al espectador, despertando así al subconsciente. Respecto a la obra personal presentada, ha ido creciendo y alimentándose de la investigación conforme se avanzaba en ella. El objetivo inicialmente marcado de encontrar un estilo visual propio ha visto su inicio, pero la limitación de tiempo ha restringido bastante dicha búsqueda. La obra se considera por eso un punto de partida para seguir evolucionando como artista en el terreno de lo gráfico. En cuanto a los demás objetivos, consideramos que el proyecto cumple todos los que se habían planteado, aunque es cierto que aún se podría profundizar mucho más el discurso. Dejamos así un camino abierto al cambio y a posibles investigaciones futuras. PROFESIONALIZACIÓN 101 Nuestra propuesta de integración profesional para los siguientes años se enfoca en el ámbito de la enseñanza artística como vía para entrenar la creatividad y afrontar los cambios con un espíritu resiliente. Para ello, en primer lugar continuaríamos formándonos mediante la realización de cursos sobre Arteterapia u otros que nos permitan comprender con mayor facilidad la mente humana, tanto de niños como de adultos. Hoy en día, se practica el Arteterapia en numerosos contextos: colegios, hospitales, academias, centros de marginación social, empresas…Bien en organismos públicos o privados son numerosas las posibilidades laborales que existen. Otra opción que tenemos sería realizar el Máster de Educación para opositar y ejercer como profesora de ESO, Bachillerato o FP, donde, aunque no de manera tan específica como en talleres propios de Arteterapia, también se puede inculcar el poder curativo del arte y de la creatividad. Paralelamente se podría llevar a cabo un crecimiento de la obra personal, ya que como se indica en las conclusiones de este Trabajo de Fin de Grado:‘‘la obra presentada se considera un punto de partida para seguir evolucionando como artista en el terreno de lo gráfico’’. Como vimos en uno de los apartados anteriores, las nuevas tecnologías e Internet se han convertido en la mayor forma de difusión del arte por lo que la creación de una buena página web y un portfolio digital se convierten en algo casi obligatorio para darse a conocer. Durante el proceso de ideación de las diferentes obras se tuvo presente la posibilidad de ocupar un espacio expositivo, luego otra propuesta a alcanzar sería exponer en alguna Galería, ya fuese de manera individual o colectiva, si se desarrollara algún proyecto con el alumnado, en el caso de que se optara por una salida en la enseñanza. ÍNDICE DE FIGURAS 105 Figura 1. Young British Artists, 1999-2000. Sensation (exposición). Brooklyn Museum of Art. Brooklyn, New York (consulta: 21 de abril de 2022). Disponible en: https://www.brooklynmuseum.org/opencollection/exhibitions/683#:~:text=Among%20the%20other%20artists%20who- se,-Wood%2C%20and%20Rachel%20Whiteread. Figura 2. Leonora Carrington, 1991. Laberinto (Pintura). Museo de Arte Moderno de México (cosulta: 21 de abril de 2022). Disponible en: https://www.oncologiaesperanzadora.com.ar/2021/05/10/de-marcas- de-nosotros-y-de-otros/ Figura 3. Edward Hopper, 1952. Morning Sun (Pintura). Óleo (71,5 x 101,98 cm). Museo de Arte de Columbus, USA (consulta: 22 de abril de 2022). Disponible en: https://historia-arte.com/obras/hopper-sol-de-la- manana Figura 4. David Frankel, 2016. Collateral Beauty (Fotograma),(consulta: 22 de abril de 2022). Disponible en: https://www.wsj.com/articles/ collateral-beauty-review-return-to-sender-1481829527 Figura 5. Joseph Beuys, 1965. How to explain Pictures to a Dead Hare (Performance). Galería Schmela, Dusseldorf (consulta: 23 de abril de 2022). Disponible en: https://www.3minutosdearte.com/cuadros-fun- damentales/joseph-beuys-como-explicar-cuadros-a-una-liebre-muer- ta/ Figura 6. Disney Pixar, 2020. Soul (Fotograma), (consulta: 24 de abril de 2022). Disponible en: https://cnnespanol.cnn.com/video/disney-pixar-soul-trailer-nueva-pelicula-perspectivas-buenos-aires-cnnee/ Figura 7. Hélène Gugenheim, 2015. Mes cicatrices Je suis d’elles, entièrement tiss.ée (Fotografía), (consulta: 24 de abril de 2022). Disponible en: http://helenegugenheim.com/?page_id=3157 Figura 8. Zöe Hillyard, 2017. Stormy Vase (Ceramic Patchwork). Cerámica cubierta de seda e hilo (25 x 20 cm), (consulta: 24 de abril de 2022). Disponible en: https://zoehillyard.wordpress.com/2017/07/14/ stormy-vase/ FIGURAS EXTERNAS 107 Figura 9. Javier Pérez, 2004. Metamorfosis I-LII (acuarela y pastel sobre papel). Serie de 52 dibujos (consulta: 29 de abril de 2022). Disponible en: https://javierperez.es/metamorfosis-i-lii/ Figura 10. Arnulf Rainer, 1974. Black Streaks (óleo y carboncillo sobre fotografía transferida en madera). The ALBERTINA Museum, Vienna (consulta: 29 de abril de 2022). Disponible en: https://metalmagazine. eu/bi/post/article/arnulf-rainer Figura 11. Vincent Castiglia, 2007. Enfold (sangre sobre papel), Dibujo, 55 x 55 cm (consulta: 2 de mayo de 2022). Disponible en: https://vincentcastiglia.com/works/remedy-for-the-living/ Figura 12. Tony Bevan, 2016. PC1617 Bevan Self Portrait (acrílico y carboncillo sobre lienzo). Lienzo de 149 x 154 cm (consulta: 3 de mayo de 2022). Disponible en: https://www.soskine.com/es/artistas/tony-be- van?view=slider#5 Figura 13. David Jay, 2011. The scar proyect (fotografía del proyecto), (consulta: 8 de mayo de 2022). Disponible en: http://www.thescarproject.org/mission/ Figura 14. Adalina Coromines, 2022. Construcción huella circular (técnica mixta), (consulta: 8 de mayo de 2022). Disponible en: https://arsmagazine.com/agua-tierra-y-pigmentos-natura- les-en-la-obra-de-adalina-coromines/ Figura 15. Louise Bourgeois, 2007. Couple (gouache en papel), 59,7 x 45,7 cm (consulta: 16 de mayo de 2022). Disponible en: https://www. artbasel.com/catalog/artwork/91560/Louise-Bourgeois-COUPLE Figura 16. Alicja Brodowicz, 2018, Visual Exercises: A Series of Diptychs. Proyecto fotográfico (consulta: 2 de mayo de 2022). Disponible en: http://alicjabrodowicz.com 109 Figura 17. Isabel María Martínez Aral, 2022. Dependencia (café, sanguinas y pigmentos aguados sobre papel Superalfa), 56 x 38 cm Figura 18. Isabel María Martínez Aral, 2022. Abandono (Punzones, vaciadores, gubias de grabado y carboncillo sobre papel Superalfa preparado previamente con ceras manley y acrílicos), 56 x 38 cm Figura 19. Isabel María Martínez Aral, 2022. Rigidez (café, sanguinas y pigmentos aguados sobre papel Superalfa), 56 x 38 cm Figura 20. Isabel María Martínez Aral, 2022. Injusticia (Punzones, vaciadores, gubias de grabado y carboncillo sobre papel Superalfa preparado previamente con ceras manley y acrílicos), 56 x 38 cm Figura 21. Isabel María Martínez Aral, 2022. Control (café, sanguinas y pigmentos aguados sobre papel Superalfa), 56 x 38 cm Figura 22. Isabel María Martínez Aral, 2022. Traición (Punzones, vaciadores, gubias de grabado y carboncillo sobre papel Superalfa preparado previamente con ceras manley y acrílicos), 56 x 38 cm Figura 23. Isabel María Martínez Aral, 2022. Huida (café, sanguinas y pigmentos aguados sobre papel Superalfa), 56 x 38 cm Figura 24. Isabel María Martínez Aral, 2022. Rechazo (Punzones, vaciadores, gubias de grabado y carboncillo sobre papel Superalfa preparado previamente con ceras manley y acrílicos), 56 x 38 cm Figura 25. Isabel María Martínez Aral, 2022. Masoquismo (café, sanguinas y pigmentos aguados sobre papel Superalfa), 56 x 38 cm Figura 26. Isabel María Martínez Aral, 2022. Humillación (Punzones, vaciadores, gubias de grabado y carboncillo sobre papel Superalfa preparado previamente con ceras manley y acrílicos), 56 x 38 cm FIGURAS DOSSIER 111 Figura 27. Isabel María Martínez Aral, 2022. Todo esto es campo (Proyecto fotográfíco), Montaje expositivo en el Espacio Laraña de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla. Figura 28. Isabel María Martínez Aral, 2022. Todo esto es campo (Proyecto fotográfíco), Montaje expositivo en el Espacio Laraña de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla. Figura 29. Isabel María Martínez Aral, 2022. Todo esto es campo (Proyecto fotográfíco), Montaje expositivo en el Espacio Laraña de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla. Figura 30. Isabel María Martínez Aral, 2022. Todo esto es campo (Proyecto fotográfíco), Montaje expositivo en el Espacio Laraña de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla. BIBLIOGRAFÍA 127 NASA, 1 de junio de 2022. Nasa Image and Video Library (en línea), (consulta: 2 de junio de 2022). Disponible en: https://images.nasa.gov REBÓN, Marta, 2017. ‘’Kintsugi, la belleza de las cicatrices de la vida’’ (en línea). El País Semanal, Psicología. 10 de diciembre de 2017 (consulta: 24 de abril de 2022). Disponible en: https://elpais.com/elpais/2017/12/01/eps/1512125016_071172.html ROVIRA, Álex, 2012. ‘‘Florecer’’ (en línea). Sensaciones. 15 de junio de 2012 (consulta: 4 de mayo de 2022). Disponible en: https://www. alexrovira.com/sensaciones/articulo/florecer#:~:text=Florecer%20 es%20un%20acto%20de,el%20aire%20y%20la%20luz. TORRALBA, Macarena, 2016.’’Kintsugi y la belleza de la griet’’. Cool Japan. 21 de septiembre de 2016 (consulta: 24 de abril de 2022). Disponible en: https://cooljapan.es/kintsugi-japones/ CICATRICES FLORECER A RAÍZ DEL CAMBIO TRABAJO DE FIN DE GRADO EN BELLAS ARTES ISABEL MARÍA MARTÍNEZ ARAL CURSO 2021 - 2022