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La asignatura de Prácticas Externas en el Máster Universitario en Escritura Creativa

Orozco Vera, María Jesús; Peinado Elliot, Carlos

Abstract

El Máster Universitario en Escritura Creativa comenzó en 2009 con el objetivo principal de formar escritores y escritoras, tratando de buscar su formación intelectual (a través de conocimiento teórico y la lectura) con la práctica de la escritura (mediante talleres literarios). El éxito del máster (que suscitó dudas antes de su implantación) se observa en la cifra creciente de solicitantes que no pueden acceder al mismo, quedando fuera de las treinta plazas ofertadas. A la coordinación del título siempre le preocupó conectar los estudios con la realidad, abrirlos a nuevas experiencias culturales y sociales, motivo por el cual se fomentaron las dobles titulaciones, se celebró cada curso un retiro creativo, se realizaron proyectos que implicaron a ONG y a organismos de la Junta de Andalucía –como se desprende del que lleva por título «Cuerpo y salud física y mental»– y se desarrollaron actividades en el entorno de la Feria del Libro de Sevilla. En ese marco de abrir los estudios a la realidad, se manifestó, por parte de la coordinación, la posibilidad de incluir en la oferta de asignaturas las prácticas externas en empresas e instituciones.

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CAPÍTULO 11 LA ASIGNATURA DE PRÁCTICAS EXTERNAS EN EL MÁSTER UNIVERSITARIO EN ESCRITURACREATIVA Mª Jesús Orozco Vera Universidad de Sevilla Carlos Peinado Elliot Universidad de Sevilla El Máster Universitario en Escritura Creativa comenzó en 2009 con el objetivo principal de formar escritores y escritoras, tratando de buscar su formación intelectual (a través de conocimiento teórico y la lectura) con la práctica de la escritura (mediante talleres literarios). El éxito del máster (que suscitó dudas antes de su implantación) se observa en la cifra creciente de solicitantes que no pueden acceder al mismo, quedando fuera de las treinta plazas ofertadas. A la coordinación del título siempre le preocupó conectar los estudios con la realidad, abrirlos a nuevas experiencias culturales y sociales, motivo por el cual se fomentaron las dobles titulaciones, se celebró cada curso un retiro creativo, se realizaron proyectos que implicaron a ONG y a organismos de la Junta de Andalucía –como se desprende del que lleva por título «Cuerpo y salud física y mental»– y se desarrollaron actividades en el entorno de la Feria del Libro de Sevilla. En ese marco de abrir los estudios a la realidad, se manifestó, por parte de la coordinación, la posibilidad de incluir en la oferta de asignaturas las prácticas externas en empresas e instituciones. El apoyo del Rectorado, gracias a las gestiones de las personas competentes –concretamente la Dra. María del Mar García Gordillo, en aquel momento directora de Secretariado de Prácticas en Empresas y Empleo–, permitió que la asignatura comenzara su andadura y se reforzara con los años, con el apoyo del vicedecanato encargado de las prácticas en la Facultad de Comunicación. Las expectativas eran muy positivas y cada curso el estudiantado comenzaba (y comienza) con ilusión esta asignatura optativa, si bien es cierto que no en todos los casos se cuenta con una experiencia que refuerce las enseñanzas del máster en grado sumo, puesto que algunas empresas, por su dedicación, se alejan en menor o mayor medida de las expectativas generadas. Sin embargo, es grato poner de manifiesto que también contamos con casos en los que ha sido una experiencia Mª JESúS OROzCO VERA Y CARLOS PEINADO ELLIOT120 enriquecedora. Sin duda, las prácticas curriculares tienen un papel importante en el ámbito universitario, puesto que ofrecen una formación complementaria en otro contexto, el laboral, y permiten al alumnado aplicar los conocimientos adquiridos en los estudios que están cursando. Tras estas reflexiones iniciales cabe reseñar, no obstante, que el primer escollo que plantea el título con relación a las prácticas externas es la pregunta sobre si la escritura es una profesión. La experiencia nos muestra que no hay apenas escritores que vivan exclusivamente de sus libros publicados: solo algún autor de best sellers se encuentra en dicha situación –un 3% en Francia, según Lahire (2006)– mientras que otros (de nombre prestigioso y con buen número de ventas) necesitan complementar con actividades «paraliterarias» (2006: 212-231), popularmente llamadas «bolos» (conferencias, recitales, asistencia a mesas, talleres de escritura, participación en mesas redondas, escritura por encargo)… La gran mayoría, sin embargo, debe tener un segundo trabajo que le permita dedicar una parte de su tiempo a la escritura, o bien se mueven (o malviven) entre múltiples ocupaciones. No se trata de algo nuevo, sino de la situación del escritor tras las revoluciones del siglo XVIII y el fin del mecenazgo. El autor se ve impelido a trabajar precariamente en medios de comunicación masivos o proclamar su independencia, para lo que ha de buscar otro empleo que lo sustente. Toda esta reflexión no es ajena a la pregunta sobre lo literario y su sentido: ¿por qué, para qué, para quiénes escribir? No es un asunto menor, pues ¿cuáles son las empresas, los oficios, con los que debe contactar el máster para las prácticas? La historia literaria está llena de autores y autoras con un primer oficio alejado completamente del literario (Pessoa, Kafka, Gamoneda…). Ninguna empresa contratará a estudiantes para afrontar el objetivo principal del máster (escribir literatura), lo que a veces provoca la decepción y la queja de quienes cursan la asignatura de prácticas: los contenidos no tienen nada que ver con lo impartido en las clases (según entonan algunos) o solo tangencialmente. El campo de las empresas de las prácticas del máster se mueve principalmente en lo que podemos denominar, adoptando la terminología de Lahire (2006), actividades paraliterarias. Quizá uno de los trabajos mayoritarios ocupados por los escritores sea la enseñanza, pues les posibilita estar en contacto con la literatura. Para Curtis (Lahire 2006: 237) era quizá el trabajo ideal para el escritor. Cabe considerar que, aunque la docencia ha cambiado en las últimas décadas, transformándose en una tarea cada vez más absorbente debido a la burocracia, lo cierto es que todos los años tenemos entre el estudiantado profesoras y profesores que desean (al cursar el máster) cumplir su sueño de dedicar un tiempo a escribir o que pretenden mejorar la escritura para aplicarlo a su docencia. Nuestro título no capacita para que puedan presentarse a la oposición, pero supone un mérito (y un complemento) bastante adecuado. CAPíTULO 11. LA ASIGNATURA DE PRáCTICAS EXTERNAS EN EL MáSTER UNIVERSITARIO… 121 Por ese motivo, uno de los convenios firmados permitió la conexión con la docencia: concretamente, se estableció un acuerdo con el Colegio San José (Sagrados Corazones) para que los alumnos pudieran realizar actividades de escritura creativa tanto en la asignatura de Lengua y Literatura, como en la deLengua Inglesa, si contaban, en este caso, con el nivel de idiomas adecuado. De esta forma, el estudiantado se introduce en la vida de un colegio, practicando la escritura creativa como un método de innovación en la docencia de la enseñanza de la lengua. Al mismo tiempo, esta práctica del taller literario les sirve como experiencia en un futuro inmediato, puesto que, posteriormente, un buen grupo de egresados y egresadas han puesto en marcha talleres literarios en librerías o bibliotecas una vez finalizados los estudios de posgrado. Según nos comenta una de las alumnas que realizaron sus prácticas en el colegio, estas fueron importantes para su currículum: contratada en una universidad de su país al regresar, le sirvieron como experiencia docente en el exterior, en la que además podía acreditar haber puesto en práctica tanto el inglés como la escritura creativa. Hay que tener en cuenta que los talleres en el colegio (en el horario lectivo de las mañanas) suponen un cierto esfuerzo de coordinación pues, debido a las programaciones, el alumnado puede realizar sus prácticas los primeros dos trimestres, pero no el último, en el que los temarios están más apretados. Por otra parte, las prácticas conllevan un esfuerzo extra para el equipo docente implicado, pues para que el taller sea útil, deben dividir la clase en subgrupos, trabajando por separado con el alumnado por turnos, lo que resulta en una reorganización de las clases. Asimismo, cabe apuntar que la vinculación entre periodismo y literatura es muy estrecha desde el nacimiento del primero. El periodismo permite desarrollar la propia escritura (hay géneros fronterizos y ambiguos), confiere una disciplina (una práctica diaria) y también puede proporcionar un mayor impacto de la creación propia (por el público que brinda el propio medio, además de por los contactos que se realizan). Por ello, los medios de comunicación han sido un objetivo prioritario de los convenios. Así se desprende de Onda Capital 95.1 FM. En esta cadena, el estudiantado en prácticas participa en la producción de dos programas de radio que se emiten diariamente: uno en directo («Las Mañanas de Onda Capital») y otro pregrabado con técnica de falso directo («Tardes de Radio»). En estos programas se informa de la actualidad, se debaten noticias actuales y se realizan entrevistas a personas relacionadas con la cultura desde las distintas artes y con enfoques variados. En la citada empresa, el alumnado (según nos comentan en sus informes) puede desarrollar habilidades comunicativas (improvisación, capacidades de diálogo). Además, se ocupa de la redacción de noticias y realiza entrevistas literarias y culturales (contactando con escritores o creadores que resulten de interés), tratando con el entrevistado y colaborando en el directo. Para la proyección del máster resulta interesante este tipo de prácticas, pues las entrevistas contribuyen a la Mª JESúS OROzCO VERA Y CARLOS PEINADO ELLIOT122 difusión del propio título y de estudiantes que han publicado obras, al mismo tiempo que se estrecha la relación entre el tejido cultural y el título. La participación en revistas culturales es otro campo de aprendizaje para el alumnado. Por ese motivo son interesantes dichas empresas. Por ejemplo, para la revista de publicación mensual El Giraldillo, el alumnado ha redactado contenidos, ha llevado a cabo la actualización de bases de datos, ha organizado ruedas de prensa, ha hecho mantenimiento del blog o de la web (corrección, desarrollo y renovación de contenidos, tratamiento de imágenes, documentación gráfica y escrita para la elaboración de artículos) y ha redactado piezas para redes sociales. En este caso, se observan tareas más repetitivas y menos creativas, que lógicamente agradan menos al alumnado, pero que son necesarias para una empresa de esta índole. Cabe considerar, además, que una parte de los escritores, como observa Lahire (2006: 292), desempeña oficios secundarios del mundo literario, como la traducción, la corrección o la edición. Por este motivo, los convenios con editoriales son fundamentales en nuestro título. El alumno aprende un oficio, al mismo tiempo que está en contacto con una editorial (que incluso podría publicarle su obra) y con otros escritores. Una asignatura optativa del máster es precisamente «Diseño editorial», por tanto, está perfectamente justificada la presencia de dichas empresas. Para una editorial como Carlinga Ediciones, por ejemplo, el estudiantado ha realizado informes de lectura, estudios de mercado, creación de contenido, tareas de edición… Como se observa, las actividades desempeñadas guardan una estrecha relación con las competencias y los contenidos del título. Así se puede apreciar especialmente en la redacción de informes de lectura de libros de ciencia ficción o de fantasía, para los que debían leer con profundidad los textos, analizando el estilo del autor, su redacción o la originalidad del texto presentado. Platero Editorial S. L. ha permitido también al alumnado participar en la corrección de textos manuscritos, en la elaboración de noticias y en eventos de firma de ejemplares. A dichas tareas se suma la elaboración de carteles y la participación en la Feria del Libro de Tomares. Por su parte, la Editorial Universidad de Sevilla contribuye también a la formación curricular del estudiantado, al proponer como actividades de las prácticas las tareas de revisión y corrección de manuscritos, tanto en formato impreso como electrónico. En el siglo XXI, la escritura encuentra proyección además en el mundo audiovisual, con el que comparte todo un terreno fronterizo. Por ese motivo es necesario buscar prácticas en empresas que elaboran guiones. En dichas empresas el alumnado realiza labores de documentación y propuestas de guion, e incluso participa en la elaboración de briefings para campañas publicitarias o desarrolla contenidos para marketing. Sirva de ejemplo el caso de la empresa 16 Escalones Producciones, para la que se han realizado trabajos de documentación para el Especial Pastora Soler Tierra de Talento. CAPíTULO 11. LA ASIGNATURA DE PRáCTICAS EXTERNAS EN EL MáSTER UNIVERSITARIO… 123 Tras este recorrido panorámico por algunas de las empresas con las que actualmente se tiene firmado convenio, y tras señalar lo que han aportado a los alumnos del máster, pasamos a considerar que, con motivo del décimo aniversario del título, llevamos a cabo en 2020 (año marcado por la pandemia, que afectó poderosamente a las prácticas) un análisis DAFO entre docentes, alumnado y personas egresadas, que abarcaba el conjunto del título. En dicho análisis se señaló como debilidad la dificultad para encontrar prácticas realmente cercanas a los contenidos y capacidades del título: es complicado conseguir editoriales suficientes para todo el alumnado (a pesar del límite de plazas). Es una tarea ardua lograr coordinarse con los colegios para que puedan ofrecer docencia en Escritura Creativa (dado que los temarios difícilmente dan cabida a la creación y los profesores han de ser muy flexibles y realizar cambios en su docencia). A dicho panorama cabe añadir que solo se había conseguido una librería que aceptara estudiantes en prácticas: hay que tener en cuenta que para este sector se cuenta con la competencia de las prácticas del alumnado de Filología, que es bastante numeroso. Las empresas restantes se relacionan más con la comunicación que con la creación, la literatura o los libros. Las principales dificultades observadas se concretan en la débil conexión con el tejido editorial y empresarial. Igualmente, se observa como debilidad que rara vez hay posibilidad real de que el estudiante se quede a trabajar (aunque en ocasiones sí ha sucedido). Con todo, esto tiene que ver con la situación del tejido cultural que se manifiesta en nuestra ciudad, circunstancia que abordaremos un poco más adelante. Algunos alumnos comentaron cómo en algunas prácticas no se aplican los conocimientos aprendidos en el máster. En este último caso, los estudiantes subrayaban errores en la información proporcionada o la falta de comunicación. Para contrarrestar este último punto, como fortaleza contamos con el protocolo de prácticas: el acta de selección, firmada por entidad colaboradora y estudiante, contiene el proyecto formativo que debe llevarse a cabo. Si las actividades no responden a lo ofrecido, el alumnado puede renunciar a la plaza sin ser penalizado. Sin embargo, con frecuencia se detecta que este no lo comunica adecuadamente hasta ya pasado el tiempo. Por otro lado, la relación entre el tutor de la empresa y el académico es escasa, por lo que (en los últimos años) procuramos incidir en este punto. También se cuenta como fortaleza la implicación del vicedecanato encargado de las prácticas y la coordinación en la búsqueda de empresas que puedan proporcionar prácticas a los alumnos. Sin embargo, se valoró como oportunidad la posibilidad que brinda la asignatura de prácticas de acercar el mundo laboral al alumnado y de aportarle conocimiento acerca de posibles salidas laborales o profesionales. En la actualidad cabe apuntar que existen algunas vías aún no exploradas: colaboración con centros de documentación, como el Centro de Documentación de las Artes Escénicas, o con pequeñas compañías teatrales, o propiciar sinergias Mª JESúS OROzCO VERA Y CARLOS PEINADO ELLIOT124 con pequeñas editoriales independientes. De hecho, hay egresados y egresadas que han comenzado a abrirse paso con gran dificultad en este mundo cultural (especialmente en editoriales) con las que se mantiene contacto. No en vano, el alumnado apreció la oportunidad que supone dicho contacto para publicar sus propias obras (algunos habían podido publicar de esta manera), para darlas a conocer o para establecer relación con otros agentes del mundo literario. Como podemos observar, las prácticas en empresas tropiezan con una importante dificultad: es complicado abrirse paso en el mundo cultural, debido a la extrema debilidad de un tejido que, comparado con otras áreas económicas, es bastante precario. Sin duda, el sector editorial constituye un baluarte de nuestra economía (aunque fundamentalmente está sustentado por libros que no son de creación). Sin embargo, el peso que ocupa Andalucía es secundario. Si bien (como en todos los indicadores que vamos a observar) ocupa la tercera posición entre las comunidades autónomas, se debe fundamentalmente a su población y extensión, encontrándose muy lejos de la Comunidad de Madrid y de Cataluña, como se observa en el capítulo «El sector editorial en el sigloXXI» del Manual de coedición (Junta de Andalucía 2014): Del total de la producción editorial, Madrid y Barcelona continúan agrupando el 66,4 % del total editado, situándose a gran distancia Valencia, con el 3,8 %, Málaga con el 3 % y Sevilla con el 2,7 %. Por comunidades, Andalucía ocupa el tercer lugar, con un 11,1 % del sector editorial, muy alejada de la Comunidad de Madrid y Cataluña (2014: 109). No obstante, hay que apreciar positivamente esta consolidación en la región del sector editorial, con más de ochenta empresas editoras. Sevilla es la provincia con más ISBN inscritos, seguida (a bastante distancia) por Málaga. En el Anuario de Estadísticas Culturales (Ministerio de Cultura y Deporte 2021), las cifras son similares. Además, cabe considerar que, en el empleo medio anual dentro del ámbito de la cultura, Andalucía es la tercera comunidad autónoma, por detrás de Madrid y Cataluña. Lo mismo sucede en el número de empresas culturales. Así, Andalucía tenía 17.742 empresas culturales en 2020; la Comunidad de Madrid 28.595 y Cataluña 25.585. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las empresas culturales de nuestro ámbito son en su mayoría unipersonales. Como se observa en Tejido empresarial de la cultura en Andalucía. Datos anuales (Junta de Andalucía 2023), en la categoría de Libros y prensa, en 2021 (los últimos datos hasta la fecha) se contaron 8.614 empresas culturales, siendo el número de personas ocupadas en estas empresas 18.617, de manera que el empleo medio fue de 2,2 personas. No es, sin embargo, una excepción. En edición de libros y periódicos se computaron 863 empresas, que ofrecían empleo a 3.501 personas, con un empleo medio de 3,6. CAPíTULO 11. LA ASIGNATURA DE PRáCTICAS EXTERNAS EN EL MáSTER UNIVERSITARIO… 125 En artes visuales, la situación no es mucho mejor. En el área de creación artística y literaria se registran 2.785 empresas culturales, con 3.200 personas ocupadas, resultando un empleo medio de 1,1. En 2009 el empleo medio alcanzó la paradójica cifra de 0,9: 2.261 empresas culturales y 1.980 el número de personas ocupadas en dichas empresas. Estos datos desenmascaran una realidad que los agentes culturales viven en su día a día: las empresas culturales no tienen, en su mayor parte, asalariados. En el área de libros y prensa, la mayoría de las empresas (5.608) no tienen; con 1 asalariado se cuentan 1.570 empresas; de 2 a 5 encontramos 1032 empresas; de 6 a 10 solo 199; de 11 a 20 hay 117; de 21 a 40 encontramos 52; de 41 a 100, solo 30. En el ámbito de la edición de libros, periódicos y otras actividades editoriales (término amplio que puede confundir la realidad de la edición de libros, más tendente a la empresa unipersonal), hallamos 484 empresas sin asalariados, 150 con 1 asalariado, etcétera. Más devastadora (si se nos permite la expresión) es la realidad de las artes escénicas, en la que se aprecian 1.544 empresas sin asalariados, pasando a 381 el número de empresas con 1 asalariado o a 220 las empresas que tenían de 2 a 5 asalariados. Como se puede apreciar a partir de los datos reseñados, la realidad fundamental del trabajador creativo es la del autónomo o trabajador por cuenta propia. Estas cifras constatan la realidad que vivimos. Si exceptuamos algunas medianas empresas, el sector está constituido básicamente por autónomos que realizan todo tipo de tareas. Una parte de nuestro alumnado, tras la culminación del máster, opta por convertirse en profesional autónomo, fundando alguna pequeña editorial o realizan tareas (de corrección, de traducción) para otras empresas. Como factor positivo cabe reseñar que Sevilla está por encima de las otras provincias en la práctica totalidad de los indicadores. A modo de conclusión, es importante tener en cuenta que el alumnado ha de asumir que, o bien se inclina por un segundo empleo en educación, o se convierte en autónomo. En ambos casos la experiencia recibida en las prácticas puede resultar muy útil. REFERENCIAS Junta de Andalucía (2014): Manual de coedición. Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Secretaría General de Medio Ambiente y Agua. https:// tinyurl.com/bdkufu3k [consulta: 22/12/2023]. Junta de Andalucía (2023): Tejido empresarial de la cultura en Andalucía. Datos anuales. Consejería de Turismo, Cultura y Deporte. https://tinyurl.com/ywztexs9 [consulta: 22/12/2023]. Mª JESúS OROzCO VERA Y CARLOS PEINADO ELLIOT126 Lahire, Bernard (2006): La condition littéraire. La double vie des écrivains. París: La Découverte. Ministerio de Cultura y Deporte (2021): Anuario de Estadísticas Culturales. Secretaría General Técnica. Subdirección General de Atención al Ciudadano, Documentación y Publicaciones. https://tinyurl.com/52aexfsb [consulta: 22/12/2023].