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Katana, bishonen y revisionismo histórico. Crónicas del pasado del anime Katsugeki/Token Ranbu

Bonillo Fernández, Claudia

Abstract

Las que antaño eran exposiciones de katana, orientadas a unos pocos entendidos, han pasado a ser eventos multitudinarios llenos de coloridos cartones de personajes de anime y merchandising de todo tipo. Esto se debe, en buena parte, a la influencia del videojuego online Tōken Ranbu, protagonizado por versiones antropomórficas de armas japonesas y una de las franquicias transmedia más relevantes de la actualidad. Consideramos que la fructífera relación de la serie Tōken Ranbu con el pasado nipón, ya que ha hecho de los personajes históricos su seña de identidad, la amplitud y variedad del reparto de su adaptación animada, así como su capacidad para vincular la Historia con el presente fundan analizar la veracidad de la representación de estas armas legendarias y determinar si es un buen medio para que los espectadores puedan acercarse a la cultura nipona a través de estas mortíferas obras de arte.

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Claudia Bonillo Fernández Universidad de Zaragoza [email protected] https://orcid.org/0000-0003-1527-5878 // ARTÍCULO Recibido: 26 de mayo de 2022 Solicitud de modificaciones: 1 de septiembre de 2022 Aceptado: 12 de septiembre de 2022 Katana, bishonen y revisionismo histórico. Crónicas del pasado del anime Katsugeki/Token Ranbu Katana, bishonen and historical revisionism. Chronicles of the past of the anime Katsugeki/Token Ranbu Revista Comunicación, Vol. 20, Nº 2, año 2022, pp. 62-75 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Comunicacion.2022.v20.i02.04 62 // ARTÍCULO 63 Huenchumil Jerez, P. (2022, diciembre). Katana, bishōnen y revisionismo histórico. Crónicas del pasado del anime Katsugeki/Tōken Ranbu. Comunicación. Revista Internacional de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Estudios Culturales, 20(2), 62-75. DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Comunicacion.2022.v20.i02.04 Resumen Las que antaño eran exposiciones de katana, orientadas a unos pocos entendidos, han pasado a ser eventos multitudinarios llenos de coloridos cartones de personajes de anime y merchandising de todo tipo. Esto se debe, en buena parte, a la influencia del videojuego online Tōken Ranbu, protagonizado por versiones antropomórficas de armas japonesas y una de las franquicias transmedia más relevantes de la actualidad. Consideramos que la fructífera relación de la serie Tōken Ranbu con el pasado nipón, ya que ha hecho de los personajes históricos su seña de identidad, la amplitud y variedad del reparto de su adaptación animada, así como su capacidad para vincular la Historia con el presente fundan analizar la veracidad de la representación de estas armas legendarias y determinar si es un buen medio para que los espectadores puedan acercarse a la cultura nipona a través de estas mortíferas obras de arte. Palabras clave: Tōken Ranbu, crítica de autenticidad, nacionalismo, Shinsengumi. Abstract What were once katana exhibitions aimed at the knowledgeable few have become massive events filled with colourful anime cardboard cut-outs and merchandising of all kinds. This is largely due to the influence of the online video game Tōken Ranbu, starring anthropomorphic versions of Japanese weapons and one of today’s most relevant transmedia franchises. We believe that the Tōken Ranbu series’ fruitful relationship with the Japanese past, as it has made historical characters its hallmark, the scope and variety of the cast of its animated adaptation, and its ability to link its History with the present, provide the basis for analysing the veracity of the depiction of these legendary weapons to determine whether it is a good way for viewers to get closer to Japanese culture through these deadly works of art. Keywords: Tōken Ranbu, historical review, nationalism, Shinsengumi. 1. Introducción. Sobre el fenómeno Token Ranbu Tōken Ranbu (刀剣乱舞) es un videojuego japonés gratuito de navegador desarrollado por Nitroplus y publicado por DMM Games en 2015 donde los jugadores asumen el papel del Saniwa, un sabio con el poder de dar vida a katana famosas y convertirlas en tōken danshi, guerreros que viajan al pasado para derrotar a las fuerzas del mal que intentan cambiar el curso de la Historia japonesa, conocido como el jikan sokōgun (時間遡行軍). Desde su lanzamiento en 2015, Tōken Ranbu ha aglutinado una multitudinaria base de fans, un éxito que debe no sólo a los atractivos y variopintos diseños de sus personajes, sino también a su estrecha relación con el pasado nipón, presentando distintos tipos de armas y escenarios que abarcan desde el periodo Heian // ARTÍCULO 64 Huenchumil Jerez, P. (2022, diciembre). Katana, bishōnen y revisionismo histórico. Crónicas del pasado del anime Katsugeki/Tōken Ranbu. Comunicación. Revista Internacional de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Estudios Culturales, 20(2), 62-75. DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Comunicacion.2022.v20.i02.04 (794-1185/1192) hasta el Bakumatsu (1853-1868), lo que ha propiciado la creación de un imperio1 transmedia (Meo, 2016). Un elemento importante de la franquicia ha sido su repercusión social. La serie ha ayudado a difundir entre el público japonés el interés por armas históricas de todo tipo, hasta el punto de que sus fans, en su mayor parte mujeres jóvenes trabajadoras, han recibido un nombre propio, las tōken joshi (刀剣女子) o “mujeres espada” (Tōken World_b, n.d.).2 Este boom por la historia militar y, en especial, por sus armas, ha propiciado numerosas colaboraciones con museos (Ishikawa Museum of History, 2021). No sólo eso, sino que se han realizado campañas de recaudación para la conservación de estas obras de arte y, gracias al apoyo de los fans, distintas instituciones han logrado obtener el dinero necesario para restaurarlas (Sugawa-Shimada, 2022). Hay estudiosos, sin embargo, que ven la proliferación de estas obras que ensalzan la parte más violenta del pasado nipón desde una perspectiva heroica y, en especial, la franquicia Tōken Ranbu, como un síntoma del creciente auge del nacionalismo (Muñoz, 2018). Después de todo, es significativo que a los enemigos se les llame “revisionistas”, teniendo en cuenta que el revisionismo histórico ha sido fuente de polémica en el Japón moderno (Yamaguchi, 2017) y no son pocos los movimientos negacionistas de las acciones del Imperio Japonés durante la Segunda Guerra Mundial (Plunkett, 2012). Este efecto, en principio colateral, se acentúa cuando tratamos el pasado más reciente, como el que vamos a explorar el resto de este artículo. A pesar de que el videojuego fue lanzado fuera de Japón en abril 2021, la complejidad de su jugabilidad ha impedido que alcance las cotas de éxito que disfruta en su tierra natal (Loveridge, 2017). Han gozado de mucha mayor aceptación sus adaptaciones a anime, Tōken Ranbu: Hanamaru (Naoya, 2016) con su secuela Zoku Tōken Ranbu: Hanamaru (Koshida, 2018), animadas por el estudio Dōga Kōbō en 2016 y 2018 y licenciadas en inglés por Funimation, así como Katsugeki/ Tōken Ranbu (Shirai, 2017), desarrollada por el prestigioso estudio Ufotable y licenciada por Aniplex America (Official Site, 2021). Es especialmente relevante esta última ya que, en vez de una panorámica superficial de distintos personajes en un mundo abierto, presenta una historia autoconclusiva que profundiza en una época concreta, compartiendo con el espectador su visión de este pasado “heroico” a través del lugar que ocupan los tōken danshi en la Historia japonesa. Esta franquicia como conjunto ha sido analizada parcialmente desde una perspectiva social (Watabe, 2021), pero no se han localizado estudios que traten las series de anime y, en concreto, aplicando un método histórico. Se optó por su visualización en idioma original, durante la que se tomaron las notas pertinentes que luego se contrastaron con las fuentes secundarias localizadas en el país nipón, ya que fuera de sus fronteras la bibliografía disponible sobre el Bakumatsu y, en concreto, sobre el Shinsengumi, es escasa y en este último caso poco fiable. Este análisis se inicia con una contextualización de la época para luego pasar a la crítica de autenticidad dividida por episodios, finalizando con unas breves conclusiones. 1 Incluye mangas (Shûkan Shōnen Jump, 2021), musicales (Myujikaru Tōken Ranbu, n.d.), obras de teatro (Butai Tōken Ranbu, n.d.), películas de acción real (Eiga Tōken Ranbu, 2019) y también de animación (Tōken Ranbu Sōgetsuka, 2022). 2 Término inspirado en las rekijo (歴女) o “mujeres historia” que se han aficionado al periodo Sengoku a través del manga, el anime y los vidoejuegos (SUGAWA-SHIMADA, 2015: 38-39). // ARTÍCULO 65 Huenchumil Jerez, P. (2022, diciembre). Katana, bishōnen y revisionismo histórico. Crónicas del pasado del anime Katsugeki/Tōken Ranbu. Comunicación. Revista Internacional de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Estudios Culturales, 20(2), 62-75. DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Comunicacion.2022.v20.i02.04 Hacia una nueva era. El Shinsengumi y el Bakumatsu El comienzo de este periodo se sitúa con la llegada de la flota estadounidense del Comodoro Mathew C. Perry (1794-1858) a la bahía de Uraga, cerca de la capital de Edo, en julio de 1853. Este evento hizo palpable la amenaza que suponían las potencias extranjeras, lo que unido a la creciente desconfianza hacia el bakufu3 por sus ineficientes reformas (Sýkora, 2010) y a un descontento generalizado por la crisis económica en la que estaba sumida el país (Frost, 1970), dividió el pensamiento japonés en dos vertientes: una estaba a favor de mantener el sistema feudal (Deal, 2006, pp.14-15), formada por quienes veían inevitable la apertura de Japón para prevenir una ocupación similar a la de China tras las Guerras del Opio (Munn, 2001); la otra era el movimiento sonnō jōi (尊王攘夷), que proclamaba obediencia al Emperador y la expulsión de los extranjeros por la fuerza, a cuya cabeza estaban los dominios de Satsuma (prefecturas de Kagoshima y Miyazaki), Chōshū (pref. Yamaguchi) y Tosa (pref. Kōchi) (Minn-Kyu, 2003). Fue en este agitado contexto cuando se formó el primer grupo policial en Japón, el Shinsengumi. Matsudaira Katamori, daimyō de Aizu, fue nombrado Comisionado Militar de Kioto y su primera tarea fue la de asegurar las calles de la ciudad para la inminente visita del shōgun. A finales de 1862 el bakufu reclutó rōnin para acabar con los jōi formando el Roshigumi, proclamando además una amnistía para cualquiera que se uniera. Uno de los alistados era Kiyokawa Hachirō, quien intentó convencer a los hombres de que su verdadero objetivo era expulsar a los extranjeros. La facción Tokugawa mandó a Kiyokawa y al Roshigumi a Edo para acabar con los extranjeros para, así, alejar a esta facción extremista del shōgun. Sin embargo, algunos hombres insistieron en que querían seguir con su deber de proteger al shōgun. Estos trece disidentes son los miembros originales del Shinsengumi. En su inicio, esta organización estaba liderada por dos hombres de fuerte carácter, Kondō Isami (1534-1868) y Serizawa Kamo (1826-1863). También formando parte de estos miembros originales estaban el segundo al mando Hijikata Toshizō (1835-1869) y el prodigio Okita Sōji (1842-1868). El recién formado Shinsengumi puso su cuartel general en Mibu, se estableció un uniforme, una bandera con el kanji de “sinceridad” y un férreo código de conducta. Su objetivo era expulsar a los extranjeros pero, sobre todo, proteger al shōgun. Para cumplirlo, era de vital importancia acabar con los jōi. El 27 de febrero de 1863, Serizawa fue asesinado por Hijikata y Okita siguiendo órdenes de Matsudaira y el Shinsengumi pasó a estar bajo control de Kondō e Hijikata. Bajo su mandato se dedicaron a la persecución activa de los grupos contrarios a las políticas del bakufu, siendo algunos de los eventos más famosos el Incidente de Ikedaya y la Batalla de las Puertas Prohibidas. El 8 de noviembre de 1868, el shōgun Tokugawa Yoshinobu (1837-1913) anunció su abdicación y la restauración del poder imperial. Este hecho dio comienzo a la Guerra Boshin (1868-1869), un conflicto entre aquellos partidarios de la restauración del poder imperial (los jōi) y aquellos que no aceptaban su renuncia (el Shinsengumi y sus aliados). Los miembros del Shinsengumi, que hasta ahora habían estado de parte del poder legítimo, eran ahora considerados traidores al emperador. La primera batalla en la que participaron fue la de Toba-Fushimi (27-31 enero 1868), 3 Nombre que se le da al sistema de gobierno dirigido por el shōgun (将軍), un dictador militar cuyo puesto tenía que ser validado por el Emperador, quien carecía de autoridad política. // ARTÍCULO 66 Huenchumil Jerez, P. (2022, diciembre). Katana, bishōnen y revisionismo histórico. Crónicas del pasado del anime Katsugeki/Tōken Ranbu. Comunicación. Revista Internacional de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Estudios Culturales, 20(2), 62-75. DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Comunicacion.2022.v20.i02.04 donde la moderna artillería de los dominios de Satsuma y Chōshū les llevó a una derrota total. Así, fueron obligados a ir retirándose hacia el Norte de Japón. Un golpe muy duro fue la captura de Kondō, quien sería ejecutado el 25 de abril de 1868. A su muerte, Hijikata asumió el mando y siguió hacia el norte, hasta la isla de Ezo, donde Enomoto Takeaki (1836-1908) y otros habían creado la República de Ezo en un intento de establecer un gobierno al margen del poder Imperial. La última batalla se desarrolló en Hakodate, donde Hijikata murió el 20 de junio de 1869 y con él, el Shinsengumi (Bonillo, 2017). Creando historias y redefiniendo la Historia. El Shinsengumi y su época según Katsugeki/Token Ranbu En este apartado analizamos los trece episodios que componen el anime Katsugeki/Tōken Ranbu, contrastando los datos históricos emitidos de tal manera que podamos ir dilucidando qué visión del Bakumatsu quiere publicitar. Debido al ámbito de estudio, obviaremos del quinto al octavo episodios ya que se centran en una misión alternativa llevada a cabo por la Primera Unidad4 durante el periodo Sengoku (1467/1477-1603). El primer episodio, “To the Frontlines”, comienza con una breve secuencia de combate donde puede verse a los protagonistas, la uchigatana Izumi no kami Kanesada y la wakizashi Horikawa Kunihiro, ambos pertenecientes a Hijikata Toshizō, persiguiendo a miembros del jikan sokōgun, para luego ser trasladados a algún punto de Japón entre el siete y el diez de marzo de 1863, cuando está previsto que vuelvan a actuar estas fuerzas revisionistas.5 Durante su trayecto hacia una ciudad castillo, no especificada, divisan un barco de vapor holandés, que Kanesada confirma ser el Trekvoorgross y que pasó por el cabo de Kokuchō el 4 de marzo de ese año. Este dato, sin embargo, es erróneo. Es cierto que a partir de la llegada del comodoro Perry empezó a volverse frecuente la llegada de barcos de potencias extranjeras, unas visitas con una repercusión social, comercial y política que ha permitido que hayan quedado registradas en los anales de la historia japonesa y, en este caso, también la holandesa (NDL, 2009). No sólo no se ha encontrado ninguna referencia a un barco con este nombre, sino que el lugar ni siquiera existe. Algo similar ocurre cuando las dos armas piden a su ayudante Konnosuke que localice a figuras históricas cercanas para ayudarles a determinar cuál puede ser el objetivo del jikan sokōgun: Araki Chōbee (1832- 1891), Fukuhara Eiichi (1858-1924) y Koizuki Takeaki (1815-1911). Puesto que la serie comparte sus datos (nombre completo, fecha de nacimiento), deberían de ser fácilmente localizables, pero, una vez más, nos encontramos con información incierta. Empezando por Araki, la única figura relevante de la época que comparte apellido es Araki Sadao, un veterano de la Guerra Ruso-Japo- nesa (1904-1905) que posteriormente sirvió como Ministro de la Guerra (NDL, 2013); sin embargo, que naciera en 1877 lo elimina como candidato. Siguiendo con Fukuhara Eiichi, tenemos a Erikawa Eiichi (1840-1931), conocido por planificar la toma del castillo de Takasaki en noviembre de 1863, quien se encontraba en la ciudad de Edo durante febrero y marzo de dicho año (Shibusawa Eiichi 4 Esta unidad está conformada por los siguientes miembros: Mikazuki Munechika, Yamanbagiri Kunihiro, Honebami Tōshirō, Ōdenta Mitsuyo, Higekiri y Hizamaru. 5 En los saltos temporales el anime sigue la denominación marcada por el calendario lunar tradicional japonés, que se diferencia unos dos meses del calendario gregoriano que se adoptaría tras la Restauración Meiji. // ARTÍCULO 67 Huenchumil Jerez, P. (2022, diciembre). Katana, bishōnen y revisionismo histórico. Crónicas del pasado del anime Katsugeki/Tōken Ranbu. Comunicación. Revista Internacional de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Estudios Culturales, 20(2), 62-75. DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Comunicacion.2022.v20.i02.04 Memorial Foundation, 2018), por lo que podría tratarse de él. El tercero, Koizuki Takeaki, parece estar inspirado en el ya mencionado Enomoto Takeaki, aunque en estas fechas se encontraba a bordo de un barco camino de Holanda (NDL, 2021). En cualquier caso, tras la llegada a la ciudad deciden alojarse al otro lado del puente; esa misma noche un gran incendio arrasa la mitad de la población. Dado que no sabemos en qué lugar se encuentran, resulta difícil comprobar la veracidad de este hecho, aunque, concretamente, el 31 de marzo de 1863 está registrado el Gran Incendio de la Era Bunyū en Toyama (富山文久の大火) (Bōsai Jōhō Shinbun, 2012). La mención al importante puente que hace Kanesada, sin embargo, hace pensar en los incendios de metrópolis como Tokio, donde era común que Nipponbashi actuara como cortafuego, o Kioto, donde una vez más el río Kamo permitía separar la ciudad en dos, lugares donde no se han registrado incendios de importancia en esa fecha. “Commander”, se centra en la presentación de los tōken danshi, y en este caso ya comparte información fiable. Como se ha comentado, el comandante es Izumi no kami Kanesada, uchigatana forjada en Kioto en 1867 por la duodécima generación de los herreros Kanesada a petición de Hijikata (Hino City, 2020); el color rojo de su vestimenta está inspirado en la saya original, con laca carmesí decorada con fénix y peonías (Monumento, 2015), mientras que el haori azul celeste con triángulos invertidos de color blanco hacen referencia al uniforme del Shinsengumi. Le acompaña Horikawa Kunihiro, katana forjada por un herrero del mismo nombre a finales del siglo XVI que Hijikata utilizaba como wakizashi (Tsurugi no ya, n.d.), y cuyo traje de estilo occidental recuerda a los uniformes de inspiración prusiana que adoptó el ejército japonés a partir de la Guerra Boshin. Mutsunokami Yoshiyuki, segundo al mando y en continuo conflicto con Kanesada, es la espada de Sakamoto Ryōma (1836-1867), quien debido a su estrecha relación con los imperialistas de Tosa tuvo una relación complicada con el Shinsengumi; forjada en 1688 en Tosa por un herrero venido de Osaka, era un tesoro familiar que el hermano mayor de Ryōma le envió como amuleto; el tōken danshi habla con el acento cerrado típico de la región y pelea utilizando una pistola Smith & Wesson Model 1 de calibre 22, arma que estaba en posesión de Ryōma (The Sakamoto Ryoma Memorial Museum, 2018). Otro miembro de la segunda unidad es Tonbokiri quien, tal y como él mismo comparte, es una lanza forjada por Fujiwara Masazane en 1532 y que estuvo activa durante el periodo Sengoku (Sagawa Art Museum, 2019). La última arma que forma parte del grupo es Yagen Tōshirō, katana corta forjada por Awataguchi Yoshimitsu durante el periodo Kamakura (1185-1333) para el clan Hatakeyama y que posteriormente fue regalada por Matsunaga Hisahide (1508-1577) al daimyō Oda Nobunaga (1534-1582), lo que justifica el comentario derogatorio que hace en el cuarto episodio comentando cómo no tiene lealtad a ningún amo.6 El tercer episodio se titula “Master’s Orders” y, aunque no presenta datos históricos concretos, es interesante por cómo dedica tiempo a los imperialistas quienes, a excepción de algunos que gozan de especial popularidad como Ryōma o Takasugi Shinsaku (1839-1867), suelen estar representados en la cultura popular como enemigos. Katsugeki no ofrece una visión novedosa, pero es destacable cómo dedica el episodio a humanizarlos, insistiendo en cómo están haciendo lo 6 Estuvo en paradero desconocido tras la caída de Nobunaga, pero fue posteriormente donada al santuario Kenkun de Kioto consagrado a este señor feudal, donde en la actualidad se conserva una réplica forjada por el herrero Mizuki Yoshimitsu (Kenkun Jinja, 2018). // ARTÍCULO 68 Huenchumil Jerez, P. (2022, diciembre). Katana, bishōnen y revisionismo histórico. Crónicas del pasado del anime Katsugeki/Tōken Ranbu. Comunicación. Revista Internacional de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Estudios Culturales, 20(2), 62-75. DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Comunicacion.2022.v20.i02.04 que creen que es mejor para el país. La serie también incide en cómo quieren expulsar a los extranjeros, un punto de vista que Mutsunokami lamenta, ya que sabe que Japón forma parte ahora de una sociedad globalizada, una visión heredada de su dueño. Sin embargo, si bien tal y como comenta el anime la posición imperante entre las clases media y baja era el rechazo a la “invasión extranjera”, esto no era lo que caracterizaba la agenda de los dominios de Satsuma, Chōshū y Tosa que los lideraban. Los imperialistas entendían que algunos de los avances industriales y modificaciones sociales venidos de fuera podían serles beneficiosos, mientras que los partidarios del bakufu como el Shinsengumi aceptaban a regañadientes la entrada de los extranjeros para evitar un conflicto que no podían ganar, pero pretendían mantener el sistema feudal que se había mantenido más o menos estable. Por tanto, la cara más negativa que enfoca el anime de estos rebeldes no refleja tanto la realidad del bando de los imperialistas sino más bien la del Shinsengumi, aunque se obvia este hecho para no asociarlos con la parte más xenófoba de su visión política. El cuarto episodio, “What I Wanted to Protect”, empieza con los tōken danshi que han sido trasladados a 1868 a Edo, donde impera un ambiente tenso debido a que se rumorea que los rebeldes de Satsuma y Chōshū pronto atacarán la capital. Su misión consiste en evitar que el jikan sokōgun, que está previsto que aparezca entre el trece y el dieciséis de marzo, interfiera en las negociaciones entre Katsu Kaishū (1823-1899) y Saigō Takamori (1828-1877) en el almacén de la familia Satsuma para permitir que el castillo de Edo pueda entregarse sin enfrentamientos. Este episodio presenta a grandes rasgos lo que se conoce como el Edo kaijō danpan (江戸開城談判, Negociaciones para la apertura del castillo de Edo [traducción del autor]); tras la derrota de las fuerzas leales al bakufu en Toba-Fushimi, el shōgun Yoshinobu huyó de la Capital Imperial para refugiarse al Castillo de Edo, donde empezó a mostrar predisposición a someterse a la nueva forma de gobierno; el seis de marzo se decidió que se asaltaría el castillo, aunque los líderes del ataque Takamori y Ōkubo Toshimichi (1830-1878) estaban abiertos a evitar la contienda siempre y cuando se cumplieran una serie de condiciones (Shizuoka Prefectural Central Library, 2020); previamente a la negociación en Edo que muestra Katsugeki, se estableció una mesa redonda en Yamaoka donde se acordó que se dejaría con vida a Yoshinobu siempre que aceptara sus términos.7 La conversación entre Takamori y Katsū presentada por la serie, por tanto, es el último paso de una compleja red de acciones diplomáticas que se llevaron a cabo a lo largo de un mes. La misión de los miembros de la Segunda Unidad se retoma en el noveno episodio, “Former Master”, cuando los tōken danshi son trasladados al veintitrés de enero de 1866 en calendario lunar (9 de marzo en calendario solar) cerca del puente Sanjō en Kioto para interceptar la llegada del jikan sokōgun que, teniendo en cuenta las fechas en las que están, con toda seguridad querrán interferir en el Incidente de Teradaya. Konnosuke explica que, tras formar la alianza de Satsuma y Chōshū, Ryōma y su escolta Miyoshi Shinzō (1831-1901) se hospedaron en la posada Teradaya, donde los policías de Fushimi intentaron atraparlos. Mutsunokami, que acompañaba en esos momentos a Ryōma como su arma, añade que escaparon escondiéndose en un almacén de ma- 7 En concreto, que se retirara pacíficamente del poder; que no se ejecutaría a los altos mandos implicados con él; que entregarían todas las armas y que debían colaborar en la medida de lo posible en la pacificación de las revueltas que iban a surgir por el cambio de poder (Tokyo Trip, 2021). // ARTÍCULO 69 Huenchumil Jerez, P. (2022, diciembre). Katana, bishōnen y revisionismo histórico. Crónicas del pasado del anime Katsugeki/Tōken Ranbu. Comunicación. Revista Internacional de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Estudios Culturales, 20(2), 62-75. DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Comunicacion.2022.v20.i02.04 dera cercano; luego Miyoshi fue a la residencia de Satsuma y tras obtener permiso, avisó a Ryōma para que fuera a refugiarse con ellos. Una vez más, el anime presenta correctamente las líneas generales de lo que constituyó este incidente. A pesar de que los dominios de Satsuma y Chōshū suelen mencionarse juntos debido a que su posición política era similar, estaban en malos términos, y fue gracias a la mediación de Ryōma y de otros diplomáticos como Takamori que pudieron establecer la Sacchō dōmei (薩長同盟) el siete de marzo, una alianza entre estos dos dominios. La posada en cuestión era un lugar habitual de reunión para los imperialistas, y ya había sufrido un incidente similar en abril de 1862 conocido como el Teradaya sōdō (寺田屋騒動). En esa línea, el almacén de madera en el que se refugió temporalmente Ryōma y que Mutsunokami comenta que sólo conoce él, en realidad está marcado con un pilar conmemorativo, y se cree que pertenecía a un establecimiento de soba; además, tal y como comenta la serie, gracias a la mediación de Miyoshi, se sabe que Ryōma pudo refugiarse en la mansión de Satsuma del área de Fushimi. “Where Loyalty Leads” continúa el episodio anterior, con los tōken danshi vigilando la residencia de Satsuma para asegurarse del bienestar de Ryōma y de que, tal y como está previsto, embarca sin incidentes junto con su esposa Narasaki Ryō camino de unas aguas termales en Kagoshima para ir a recuperarse de las heridas de la redada anterior. Aunque no aparece en la serie, la visita de la policía de Fushimi a la posada Teradaya sucedió mientras Ryōma se estaba bañando y quien le avisó del peligro y logró que huyera fue Narasaki Ryō (1841-1906), hija de una médico que había entrado en contacto con Ryōma tras la muerte de su padre; tras salvar la vida, la pareja se casó el 28 de marzo y posteriormente inició un viaje por diversas aguas termales; fue invitado por Takamori, Komatsu Kiyokado (1835-1870) y Yoshii Tomozane (1828-1891) a visitar Satsuma, por lo que el dieciocho de abril Ryōma y su mujer tomaron el barco Sankokumaru que salía de Osaka, llegando el 1 de mayo a las aguas termales Shio hitashi onsen o “agua de la grulla” (鶴の湯), descubiertas en 1806 en la ciudad de Kirishima, donde pasaron once días (Kirishima City Website, 2021). Así quedó recogido en una carta escrita por Ryōma a su hermana mayor Sakamoto Otome (1832-1879) el 4 de diciembre del segundo año de la era Keiō (9 de enero de 1867): 「是より三日大坂ニ下り、四日に蒸気船ニ両人共ニのり込ミ、長崎ニ九日ニ来り十日ニ鹿児島ニ 至り、此時京留居吉井幸助もどふ/\ニて、船中ものがたりもありしより、又温泉ニともにあそ バんとて、吉井がさそいにて又両りづれにて霧島山の方へ行道にて日当山の温泉ニ止マリ、又し おひたしと云温泉に行」 (Aozora Bunko, 2018)8 El final del episodio también introduce lo que va a constituir el conflicto central de la serie, el debate sobre cuál debería de haber sido el destino de Hijikata. Kunihiro confiesa que ha pensado que si muriera Ryōma puede que el futuro de Hijikata cambiara, pero Kanesada le contradice explicando que Hijikata no era un hombre capaz de dibujar el futuro como Ryōma. Este tema se sigue explorando en el siguiente episodio, “Iron Law”, que empieza teorizando que Kunihiro ha desaparecido en un intento de salvar a Hijikata, impidiendo la restauración del emperador y prolongando el mundo de los samuráis. Sin embargo, Mutsunokami y Kanesada están 8 “Y el tres iremos a Osaka, y el día cuatro los dos subiremos a bordo de un barco de vapor, el nueve pasamos por Nagasaki y el diez llegamos a Kagoshima, y estuvimos junto con Yoshii Tomozane que antes había estado en Kioto, y tal y como habíamos estado hablando en el barco, dijo que fuéramos a pasar tiempo a unas aguas termales, y nos llevó a los dos en dirección a la montaña de Kirishima y paramos en unas aguas termales en la montaña de Hinata, que se llaman shio hitashi.” [traducción de la autora, t.d.a.] // ARTÍCULO 70 Huenchumil Jerez, P. (2022, diciembre). Katana, bishōnen y revisionismo histórico. Crónicas del pasado del anime Katsugeki/Tōken Ranbu. Comunicación. Revista Internacional de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Estudios Culturales, 20(2), 62-75. DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Comunicacion.2022.v20.i02.04 de acuerdo en que, aunque Hijikata sobreviviera a la Batalla de Hakodate, con toda probabilidad lo ejecutarían o, en el mejor de los casos, acabaría en prisión. A continuación, se muestra un flashback de Hijikata pidiendo a su joven ayudante Tetsunosuke que entregue la mítica fotografía tomada por Tamoto Kenzō (1832-1912) y su espada, el propio Kanesada, a su hermano político en Tama, murmurando para sí “más samurái incluso que los samuráis” (武士よりも武士らしく), una línea que se atribuye tanto a Hijikata como al comandante Kondō, pero cuyo origen es incierto. Al final del episodio arde la Residencia de Satsuma, originalmente ardió durante la Batalla de Toba-Fushimi, y entre los escombros Kunihiro va a ver a Kanesada. Explica que Hijikata nunca vivió por sí mismo, pero Kanesada insiste en que vivió siguiendo su senda del samurái, algo que Kunihiro contradice arguyendo que no vio cómo murió. Esta pervivencia del ideal del samurái por encima incluso de la propia vida que defiende Kanesada es la faceta de Hijikata que ha perdurado en el imaginario social, algo que puede observarse no sólo en la cultura popular sino también en las páginas oficiales (Aizuwakamatsu City, n.d.). Centrándonos en los datos contrastados, sin embargo, resulta difícil de confirmar. No se sabe cuándo empezó su fijación con los samuráis, pero se tiene constancia de que, poco después de volver de Edo, tras una de sus estancias como aprendiz de comerciante, plantó en el jardín de la casa familiar un árbol de yadake que todavía se conserva, planta que simboliza la clase guerrera ya que se utilizaba para fabricar arcos (Itō, 2020, p.38). El debate entre Kanesada y Kunihiro es al final un debate entre el “verdadero” Hijikata y la “idea” de Hijikata que ha inspirado a las generaciones posteriores. Las palabras de Kunihiro resultan impactantes ya que implican que Hijikata murió arrepintiéndose; la sola mención de esta posibilidad es significativa, ya que sus últimos momentos se representan siempre como heroicos, algo apoyado por lo que son consideradas, con poca base, sus audaces palabras finales, recogidas en el Seizei-roku compilado por el médico Matsumoto Jun (1832-1907): “Si mueres cuando es tu hora, entonces está bien” (死すべき時に死す れば、すなわち可なり [t.d.a.]) (Itō, 2020, p.363). Esa representación polifacética de Hijikata, más allá de su posición como símbolo, queda reforzada por el análisis de Kanesada, que es admirativo a la par que crítico, citando su incapacidad de ver más allá del presente inmediato y su inflexibilidad para adaptarse a los nuevos tiempos que irremediablemente se estaban abriendo camino. El penúltimo episodio, “Battle of Hakodate” toma como conflicto central la última batalla entre las fuerzas del Emperador y las de la República de Ezo, aunque en este caso intervienen el jikan sokōgun y los tōken danshi. Más interesante es el último episodio, “Katsugeki” en el que, siguiendo la recomendación del Saniwa, Kanesada se acerca a la fortaleza de Goryōkaku para ir a ver a Hijikata y enfrentar así los remordimientos que tiene por no haber podido acompañarle en sus últimos momentos. Allí ve cómo Hijikata entrega a su ayudante la fotografía, pero no la katana, lo que provoca que Kanesada se enfrente a él y afirme que la razón por la que alejó a Tetsunosuke de Ezo fue para enviar su alma de vuelta a su pueblo natal. Dándose cuenta del error que acaba de cometer, Hijikata llama otra vez a su ayudante y le entrega a Kanesada, indicando así que, una vez más, no piensa salir vivo de la pelea. La anécdota sobre cómo Hijikata salvó a su paje Tetsunosuke tomando como excusa que hiciera llegar a su familia unos pocos objetos, es habitual en la cultura popular; lo que no es tan habitual es argumentar que salvar la vida del joven soldado era secundario, y que este gesto lo que de verdad expresa es la resignación de pelear