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LA CLASE EMPRESARIAL ONUBENSE: Una visión dinámica, 1853-1936 TESIS DOCTORAL Universidad de Sevilla Doctoranda: Cinta Concepción García Vázquez Director: Juan Diego Pérez Cebada Tutor: José Ignacio Martínez Ruiz
- 2 - Ha sido un largo camino hasta por fin tener terminado este texto, por lo que quiero dar las gracias a todo/as los que de una manera u otra habéis participado en que haya podido llegar hasta aquí. En primer lugar, a mi director y tutor, Juan Diego Pérez Cebada y José Ignacio Martínez, por su apoyo, comprensión, conocimientos y buenos consejos que me han aportado durante estos años. Gracias por haber confiado en mí y darme esta oportunidad de participar del mundo de la investigación. Por otro lado, y espero que no se me olvide nadie, quiero agradecer a todos los archiveros y archiveras que me facilitaron tan amablemente el bucear en ese mar de legajos, protocolos, …. y en especial por la ayuda, cariño y amistad que me ofrecieron Luis Carlos quien infinidad de tardes abría el archivo histórico de Huelva solo para mí, o a Juan Castizo quien durante meses me dejaba las cajas y cajas de legajos en la biblioteca municipal de La Palma; Antonio y María José del archivo de Moguer, y a la archivera de la biblioteca del Ministerio de Hacienda, quien me ayudó a hacer miles de fotografías de los libros de contribuciones, a Sandra y Monte sin su ayuda aún estaría creando la base de datos de las memorias y censos de la Cámara de Comercio, a las archiveras de la diputación de Huelva, a mis compañeros del grupo de investigación de la Universidad de Huelva, a los profesores Guimarães y Carmen Pérez mis tutores en mis estancias de investigación en la Universidad de Évora y Cádiz, respectivamente. Y a tantas personas que he conocido y me han ayudado en los Ayuntamientos, en las bibliotecas municipales, en las dos cámaras de comercio…. No se me pueden olvidar mis compañeros de despacho de la Universidad de Sevilla, Andrés y las dos Pilar, siempre dándome ánimo; a mis compañeros de Venator, en especial a Manolo y Javier, por todo lo que me han enseñado en el manejo de los datos, esas tablas dinámicas que tanto me han facilitado el tratamiento de la información…; en fin, todas y cada una de las personas que de una manera u otra han estado ahí a lo largo de estos años. Dar siempre las gracias y mil gracias a todas esas familias que me abrieron sus casas y sus cajas de recuerdos, y me transmitieron todo el legado de sus antepasados, a Nicolás Macías y sus hermanas gracias por esas tardes en vuestra casa de Punta Umbría, a la familia Benítez, a Francisco González, a Félix Soria amigo de la familia Talero, a Encarna y Antonio de Cortegana, a los jubilados de la Bodega Toro de La Palma, Antonio con el sector conservero de Isla Cristina…. Y como no a todas aquellas personas que me acompañan en el devenir de mi vida, por supuesto y muy especialmente a mis padres, sin ellos yo no estaría aquí, a mis hermanos Montse que, aunque en la distancia siempre está a mi lado, Paco y Joaquín mis “hermanitos” que con tanto cariño están para lo que sea y cuando sea. Mis cuñados John, mi cuñada Mar, mi bibliotecaria favorita siempre pendiente de renovarme ese y aquel ejemplar, mi otra cuñada María José, y como no mis tres tesoros a los que quiero con locura, mis sobrinos Alejandro, Aitana y Joaquín. A Pepe, gracias por ser mi compañero, esa persona que me apoya de forma incondicional, gracias por estar a mi lado y sobre todo por quererme.
- 3 - INDICE Capítulo 1: Los recursos físicos, las Instituciones, infraestructuras y capital humano de la provincia de Huelva. 1.1.- Huelva: sus recursos físicos. “de lo rural a lo industrial.” 1.2.- Las Instituciones. 1.2.1.- Las Instituciones transversales. 1.2.1.1.- Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Huelva. 1.2.1.2.- Junta de Obras de la Autoridad Portuaria. 1.2.1.3.- Otro tipo de participación institucional: la política. 1.3.- Las Infraestructuras. 1.3.1.- El Ferrocarril. 1.3.2.- Las carreteras. 1.4.- El capital humano. Datos sobre la población. 1.4.1.- Evolución de la población onubense. 1.4.1.1- Periodo 1870 – 1900. 1.4.1.2.- Periodo 1900 a 1936. 1.4.2.- Evolución de la densidad poblacional. Comarcas Económicas. 1.4.3.- Régimen Demográfico: Crecimiento natural. Nivel de cualificación. 1.4.4.- La población ocupada: Tipología del empleo. 1.5.- La clase empresarial. 1.5.1.- El empresario: evolución conceptual. 1.5.2.- El empresario: teorías económicas. 1.6.- La Empresa: concepto y tipología. 1.6.1.- Tipologías de empresas. 1.6.2.- La Empresa Familiar. 1.6.3.- Espíritu Emprendedor e Innovación. Capítulo 2: De la mina a los servicios urbanos: los empresarios de la Comarca Huelva- Andévalo. 2.1.- La primera generación (1870-1900). 2.1.1.- La gran minería. 2.1.2.- La minería local: el manganeso. 2.1.3.- Los efectos de arrastre: química, fundiciones y distribución. 2.1.4.- Las redes urbanas (gas, agua, electricidad). 2.2.- La consolidación de la empresa familiar (1900-1936). 2.2.1.- La sucesión familiar en un entorno económico crítico. 2.2.2.- El declive del negocio minero. 2.2.3.- Especialización, mercado interior e inversiones refugio. 2.2.4.- Servicios urbanos e “industrialismo político”. 2.3.- La actividad institucional en el sector: Junta de Obras del Puerto y Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Huelva. 2.3.1.- El Puerto versus La CCINH. 2.4.- Las infraestructuras. 2.4.1.- Los principales ferrocarriles mineros. El Ferrocarril del Buitrón (1870). El ferrocarril Tharsis-Río Odiel (1871).
- 4 - El ferrocarril de Riotinto (1875). 2.4.2.- Otras líneas mineras. El ferrocarril minero del Guadiana. El Ferrocarril minero de Peña del Hierro. El Ferrocarril de Minas de Cala. Ferrocarriles Mineros en la Línea Zafra-Huelva. 2.4.3.- Los ferrocarriles comerciales: el empresariado local. Ferrocarril Huelva-Sevilla. La línea Zafra-Huelva. 2.5.- Los empresarios y sociedades de la Comarca Huelva-Andévalo. Capítulo 3: Los sectores agroalimentarios. La Comarca del Condado: los empresarios vitivinícolas. 3.1.- Los sectores agroalimentarios: la clave para el desarrollo económico. 3.2.- El Condado Onubense: La Comarca Vitivinícola. 3.2.1.- La tupida red empresarial. 3.2.2.- La fase de expansión (1870´s-1890´s). 3.2.3.- La fase de consolidación (1900-1936). 3.3.- Las instituciones: lucha e impulso de los vinos onubenses. 3.4.- Germen del Desarrollo: la llegada de las Infraestructuras. 3.4.1.- Ferrocarril del vino del Condado. 3.4.2.- El Ferrocarril Forestal del Condado de Niebla. 3.4.3.- El Ferrocarril Moguer-La Rábida. 3.5.- El elenco de empresarios: Dos Generaciones. 3.5.1.- La Primera Generación de Emprendedores. 3.5.2.- Otros empresarios importantes del momento. 3.5.3.- La Segunda Generación de Empresarios. 3.6.- El empresariado vinatero. Capítulo 4: La Comarca de la sierra: Los empresarios chacineros y del corcho. 4.1. - La Comarca de la Sierra. 4.1.1.- La revolución industrial en la sierra: de la matanza casera a las industrias. 4.1.2.- Etapa divergente: cambios y transformación: 1870-1900. 4.1.3.- La Revolución Industrial: desarrollo económico: 1900-1936. 4.2.- La actuación de las instituciones: la CCINH. 4.3.- Infraestructuras: el trazado ferroviario y los caminos carreteros. 4.4.- El tejido industrial Serrano: Producción y Exportación. 4.5.- La élite empresarial serrana. 4.5.1.- El sector electro harinero. 4.5.2.- El sector cárnico, chacinas y jamones. 4.5.3.- Ganaderos y políticos. 4.6.- La red empresarial de la sierra.
- 5 - Capítulo 5: La Comarca de la Costa Occidental: Los empresarios conserveros. 5.1.- La Comarca de la Costa Occidental: La industria de salazón y conserva de pescado. 5.1.1.- De la charanga a la fábrica de conservas: 1870-1900. 5.1.2.- Esplendor y crisis: el Consorcio Nacional Almadrabero: 1900-1936. 5.2.- Las instituciones: La Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Ayamonte 5.3.- Las Infraestructuras: las carreteras y el ferrocarril Huelva-Ayamonte. Carretera de Ayamonte a Gibraleón. El Ferrocarril Huelva-Ayamonte. 5.4.- La salazón y las conservas de pescado: producción-exportación: 1870-1936 5.5.- La élite empresarial. 5.5.1.- Miguel y José Pérez Barroso. Sociedad Pérez Hermanos. 5.5.2.- Manuel y Antonio Feu Casanova. Sociedad Feu Hermanos. 5.5.3.- Serafín Romeu i Fages. 5.5.4.- José Tejero González y Vizcaíno. 5.6.- La clase empresarial conservera onubense. Capítulo 6: Una visión dinámica del empresariado: el nivel de intensidad empresarial 6.1.- El contexto económico de Huelva desde las instituciones mercantiles: la visión empresarial. 6.1.1- El despegue económico: 1870-1900 6.1.1.1.- La acción empresarial: Desde el primer año cameral, actuaciones y cometidos hasta 1900 6.1.2.- El estancamiento y declive: 1900-1936 6.1.2.1.- La acción empresarial: Comienzo del siglo XX, la Gran Guerra y el estallido de la guerra civil española 1936. 6.2.- Un mercado exportador: evolución y desarrollo en las comarcas económicas 6.3.- La clase empresarial en la provincia onubense. 6.3.1.- Censos de Población. 6.3.2.- Estadísticas de Contribución Industrial y Comercial 6.3.3.- Los registros de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Huelva: Libros de Memorias y Censos de Electores 6.3.4.- Registro Mercantil de Huelva 6.4.- El nivel de intensidad empresarial en Huelva Conclusiones
- 6 - INTRODUCCION Las investigaciones sobre historia de la empresa y empresarios han ido cambiando con el paso del tiempo. Al principio eran estudios de casos concretos, monografías de empresas, análisis sobre el papel de los empresarios. Sin embargo, y tal como señala Fraile (1993:187), Coll y Tortella (1992:20-22) el análisis de la historia de la empresa no debe limitarse a una historia descriptiva de casos muy específicos, sino a realizar investigaciones sobre historia de compañías, biografías de empresarios, así como estudios sectoriales y regionales, donde se una la teoría y el análisis. En este sentido, el profesor Valdaliso (1993:425) argumenta que los estudios de historia empresarial son relativamente recientes. A partir de los años setenta del siglo XX autores como Nadal (1975), Tortella (1973), Roldán-García Delgado (1973) consideraron por vez primera a los empresarios y las empresas como elementos claves en el crecimiento económico y por tanto merecedores de ser investigados. En Andalucía, el panorama es muy similar, tras los primeros trabajos de Nadal sobre el sureste andaluz, comienzan a realizarse investigaciones sobre industriales relevantes del tejido empresarial, sobre grupos o sectores, élites empresariales. Sin embargo, en pleno siglo XXI, Bustos (2008:72) expone la ausencia de un estudio global sobre la burguesía mercantil andaluza; tres años más tarde, un gran número de autores e investigadores, coordinados por el profesor Parejo (2011) publican “Cien empresarios andaluces”, obra que saca a la luz la historia empresarial andaluza a través de la biografía de un elenco de emprendedores durante tres siglos (desde principios del XVIII-hasta finales del XX), así como el papel que desempeñaron en los principales sectores de la economía andaluza, la agricultura, la minería, la industria, el transporte. Como es sabido, la historiografía tradicional aceptó la genérica idea de que la Revolución Industrial en Andalucía (y en España) fue más tardía e irregular a causa de la carencia de empresarios. Sin embargo, la interpretación revisionista de la industrialización que proponía A. Parejo en sus últimos trabajos precisamente se apoyaba, entre otras cuestiones, en la existencia de un nutrido conjunto de experimentados empresarios en el siglo XIX, e incluso antes, en nuestra región (Sánchez, 2013: 18). Centrándonos en el ámbito local, la irrupción de las grandes empresas mineras marcó un punto de inflexión en la economía provincial eclipsando en buena medida el papel desempeñado por otras iniciativas empresariales en éste y en otros sectores (Peña. 2007: 145). El análisis territorial de esas iniciativas permite plantear, en ese sentido, una
- 7 - hipótesis sobre un peculiar proceso de localización industrial y su relación con la integración de los mercados internacionales mineros por un lado; y los factores endógenos, por otro1. En el primer caso, hace algún tiempo que se viene estudiando la positiva e inmediata influencia de la gran minería en la creación de esa nueva élite empresarial que va a ejercer un papel determinante en la modernización económica local (Pérez, 2011; Pérez-García, 2019; García-Pérez, en publicación). Más específicamente, los emprendedores locales estuvieron estrechamente condicionados por la evolución del propio sector minero, protagonista de la globalización y dependiente de la gran empresa2. Es así como en torno al cambio de siglo se asiste a un conato de industrialización en la provincia de Huelva. Efectivamente, en esas fechas se extiende el tópico mediático de una provincia dinámica e industriosa que, en realidad, había comenzado a fraguarse intencionadamente en los años cincuenta del siglo XIX, en el entorno del redescubridor de la cuenca onubense, el francés E. Deligny. En efecto, la expresión California del Cobre, atribuida al financiero y socio del ingeniero francés M. E. Duclerc3 y que anunciaba el potencial industrializador de la minería onubense, va a hacer fortuna a partir de entonces4. En los sesenta y setenta un grupo de ingenieros liberales, abordan los diversos efectos de arrastre de la minería lo que les llevaba a considerar que la provincia se iba a convertir en un centro industrial de primer orden, que contaría con una línea ferroviaria que conectaría la cuenca con la ciudad de Huelva. En 1870 los informes redactados por J. Monasterio vuelven a incidir de nuevo en los mismo. Cuestiones que encuentran eco en la prensa 1 Partiendo de una revisión desde un punto de vista micro de las economías de aglomeración marshalianas (Sánchez, 2013) que combinaría dos interpretaciones: la de los modelos clásicos, tipo Heckscher-Ohlin, con su insistencia en las ventajas comparativas que ofrece la dotación de recursos locales, con la nueva geografía económica, que vincula la formación de estas aglomeraciones con la influencia de factores exógenos ligados a la internacionalización de los mercados (Martínez, 2012). 2 Sánchez (2011: 42): El interés de las nuevas investigaciones sobre la relación entre empresarialidad y procesos globalizadores en Wadhwani-Lubisnky (2017: 775). 3 El genio de la libertad, 16/11/1855, p 3. 4 Un par de años después, Rieken (1857: 49), amigo y colaborador de Deligny, recoge esa expresión, más tarde utilizada también por Gonzalo y Tarín (1888:10), que trabajó a su servicio en la Sociedad de Minas de Alosno,
- 8 - internacional especializada5 y que son abiertamente compartidas por la burguesía de negocios local6 y por las más importantes instituciones provinciales7. Por otro lado, una más compleja interpretación del proceso de industrialización regional enfatiza las estrechas relaciones entre el tejido empresarial y los factores endógenos, tales como la dotación de recursos, el entramado institucional o el capital humano (Parejo, 2011: 12-14). En realidad, hay una larga tradición de investigaciones que insisten en la relevancia del entorno a la hora de entender la empresarialidad (De Jong et alia, 2015: 5). Y es que ese impulso inicial llegado del exterior no puede hacernos olvidar que existía una pequeña burguesía de los negocios afincada en determinadas zonas de la provincia a mediados del siglo XIX. Al igual que los propios emprendedores ligados a la minería, ese grupo de empresarios vinculados a la gestión de los recursos locales se había comenzado a organizar en redes. Algunos de ellos pertenecían, a su vez, a redes nacionales, en ocasiones con conexiones internacionales, que habían llegado a Huelva desde la segunda mitad del siglo XVIII8: se trata, por ejemplo. de emprendedores levantinos, catalanes o gallegos en la costa occidental o de riojanos, jerezanos o franceses especializados en el negocio de los vinos en el Condado (Moreno 2016; Hidalgo, 2015; Fourneau, 1973: 66-67). La aproximación desde el territorio a la empresarialidad que se propone ofrece también la oportunidad de observar en el tiempo y en el espacio las muy diversas relaciones de cooperación y competición (Dana, et alia (2013) que se establecen entre los empresarios y las redes empresariales creadas. Pero, sobre todo, permiten observar cómo influyen esos factores endógenos en sus actividades. Por todo ello, esta tesis pretende abordar la influencia de ese proceso de industrialización inducido por el boom minero en el tejido empresarial en el largo plazo, 5La revista La minería (23/05/1874, p 3). 6 La confianza en los efectos multiplicadores de la minería, el papel vertebrador del ferrocarril y la ideología liberal a ultranza confluyen, por ejemplo, en el empresario local más relevante, Sundheim, cuyo pensamiento económico se resume así: “la industria minera exige para su desarrollo una libertad absoluta: la legislación es casi inútil, cuando no perjudicial; todo debe fiarse a la iniciativa individual; el Estado nada tiene que hacer sino ayudar indirectamente, reduciendo los tributos y facilitando los transportes” (RM, 1899: 153). 7 Si la Cámara de Comercio Industria y Navegación dirige sus gestiones a “influir en el porvenir de su naciente y progresivo movimiento mercantil e industrial” (La Provincia, 31/10/1892, s.p.), la otra gran institución, la Junta de Obras del Puerto, insistía en la necesidad de invertir en la construcción de una industria manufacturera de escala, aprovechando la mano de obra barata y la proximidad a las materias primas (Archivo del Puerto de Huelva (APH), Leg. 2251, 1912, s.p.). 8 La falta de arraigo y la reducción de costes de transacción en entornos empresariales personalistas animan la organización de estas redes empresariales (Granovetter, 1992; Casson, 2010). En Andalucía pueden destacarse los trabajos de Garrués-Rubio (2013), Garrués et alia (2013), Rubio (2014) y Rubio-Garrués (2017).
- 9 - partiendo de un modelo multidimensional que profundice en las complejas relaciones entre el empresario, la empresa y su entorno, desde una perspectiva integradora e institucional9, haciendo especial hincapié en el enfoque socio-cultural10. Para ello, y en un recorrido que va de lo micro a los macro, se van a analizar un grupo de empresas familiares provinciales11 desde el último tercio del siglo XIX a la Guerra Civil prestando especial atención al ciclo de negocios de estos emprendedores y estudiando los factores exógenos y, sobre todo, endógenos que determinan sus actuaciones. En realidad, la diversidad de factores que cimientan esa tupida malla de relaciones ponen en evidencia el peso del medio en el mundo empresarial12. Para ello hemos encuadrado su actividad en cuatro comarcas sectoriales, desde 1870 a 1936, hemos seleccionado un grupo de empresas familiares13 y empresarios de toda la provincia, elegidos por su peso en el seno de la vida económico-empresarial y porque en algunos de los casos han forman dinastías de al menos tres generaciones (Landes, 2006: 323)14. Por último, gracias a la diversidad de factores y acontecimientos que esa red institucional nos ha aportado hemos podido dar visión dinámica de la economía onubense. Valdaliso (1993:426) destaca que para este tipo de estudios lo primero que necesitamos es disponer de fuentes donde obtener todos los datos y elementos necesarios para la investigación, punto que no es siempre fácil. En nuestro caso, además se nos complica al intentar también enmarcar a ese elenco de empresarios dentro de las cuatro comarcas y sectores económicos: la minería, los vinos, las conservas, el corcho y las 9 Partiendo de la investigación sobre las Cámaras de Comercio provinciales, especialmente la de la capital, la más importante de la amplia red de instituciones formales e informales en torno a las que se organizaron estos emprendedores; y la de la localidad de Ayamonte referente para los empresarios de la comarca de la costa occidental. En Andalucía pueden destacarse los trabajos de Garrués et alia (2013), Rubio (2014) y Rubio-Garrués (2017). 10 Valdaliso-López, 2007: 22; Veciana, 1999: 24-26. Más allá del tópico sobre la falta de mentalidad empresarial, la controversia sobre la industrialización y la empresarialidad en Andalucía se inclina cada vez más por estudiar precisamente las condiciones del entorno (Rubio-Garrués, 2017: 795). 11. Sobre la empresa familiar española pueden consultarse, entre otros, los trabajos de P. Fernández y N. Puig (2004, 2007). Una revisión actualizada sobre el concepto de empresa familiar en F. J. Fernández (2017). En Huelva, tres trabajos sobre el mundo empresarial son los de Miró (1993), Ferrero (2000) y Pérez (2011). 12 Shane (2003). 13 Sobre la empresa familiar española pueden consultarse, entre otros, los trabajos de P. Fernández y N. Puig (2004, 2007). Una revisión actualizada sobre el concepto de empresa familiar en F. J. Fernández (2017). En Huelva, tres trabajos sobre el mundo empresarial son los de Miró (1993), Ferrero (2000) y Pérez (2011). 14 El sentido dinástico también se relaciona con una gestión encomendada exclusivamente a miembros del núcleo familiar, tal como lo entiende Casson (1999)
- 16 - blanco de pasto o común, en los primeros puestos a nivel de exportación. Según datos, referidos por López-Burgos (2009:70) a mediados del siglo XIX, de las bodegas de Moguer salían, entre 3.000 y 4.000 barriles de vino hacia Jerez, donde se utilizaba en la fabricación del vino de Jerez con destino el mercado inglés. Por último, el litoral, formado por aluviones modernos y depósitos marinos, con planicies y dunas de poca elevación, en sus aguas abundan el pescado y el marisco. A esa zona pertenecen las poblaciones de Ayamonte e Isla Cristina, donde su industria pesquera, salazonera y conservera alcanzo a finales del siglo XIX y principios del XX, la calificación de empresas de primer nivel, gracias a las numerosas fábricas de preparado de atún y sardinas existentes26. 1.2.- Las Instituciones A lo largo de la historia muchos autores han destacado el papel de las instituciones; a finales del siglo XIX fueron Thorstein Veblen, Wesley Mitchel, John Commons (Caballero, 2002:233)27. Pero será en el siglo XX, de la mano de los investigadores Coase, North, Williamson y Ostrom (Caballero, 2011:18), cuando aparece la Nueva Economía Institucional, la cual considera a las instituciones como el factor determinante del crecimiento económico, tanto en el plano empresarial como en el Estado. Esa misma línea, es también defendida por (Bjørnskov y Foss, 2012:241) y (Meléndez y Maldonado, 2014:59) quienes afirman que el institucionalismo y por ende las instituciones, condicionas el desarrollo económico y señalan que la existencia de organizaciones, particularmente empresas, son analizadas como estructuras institucionales. La literatura especializada en el crecimiento económico ha documentado reiteradamente durante la última década la importancia de las distintas instituciones y sus diferentes efectos sobre el crecimiento (Acemoglu, 1995; Glaeser et al., 2004; Rodrik et al., 2004). Por ello, la existencia de una buena estructura institucional en un país ha permitido una mayor ratio de creación de empresas y de crecimiento económico respecto a otros países de similares condiciones que no la poseen (Sobel, 2008). En nuestro análisis una de las variables a tener en cuenta, es ver el papel de las instituciones, entendidas estas 26 ACCINH. Memoria Económica año 1913. 27 Citado por (Meléndez y Maldonado, 2014:82)
- 17 - como el instrumento que sirve para establecer las reglas que van a regir la conducta de un grupo bien definido de personas, según Elster (2007:461) será maneras de hacer las cosas. Durante el siglo XVIII se expande por toda Europa una idea contraria al asociacionismo, hasta que a principios del XIX la situación gira, y en España se aprueba en mayo de 1813 la Ley de Libertad de Industria y el derecho general de asociación, la cual quedará abolida en junio de 1815 con la restauración de la monarquía absoluta, y restablecido en el Trienio Liberal. En el 1836 se declara definitivamente la libertad de industria y oficio, por lo que desaparecen todos los tipos de asociaciones. El rechazo a cualquier tipo de asociacionismo pudiera tergiversar los principios de libre mercado, limitando decisivamente su desarrollo durante buena parte del siglo XIX. Al igual que en otros países, Fernando del Rey Reguillo (1992) señala que a finales del siglo XIX surge en España un fuerte espíritu de organización patronal. Los empresarios sienten la necesidad de defender sus intereses económicos, unido al fuerte espíritu de asociacionismo, empiezan a agruparse constituyendo Liceos, Asociaciones Patronales, Ateneos, Cámaras, Ligas, Consorcios, Clubes, etc. En el caso concreto de Huelva, hemos encontrado como un grupo de empresarios muy relevantes, serán los encargados de sembrar el germen del asociacionismo empresarial en esta provincia, y de transmitirlo a sus herederos, por citar: la familia de Vázquez López, los Vázquez de Zafra, Mora Claros, Sánchez-Dalp, Nicolás Gómez González, Carlos Maurilio Morales, Mascaros, Jiménez y Jiménez, Sánchez Romero, José Matilde Macías, José Tejero, Feu Hermanos, Serafín Romeu, etc. Todos y cada uno de ellos han tenido alguna vinculación con las instituciones locales, algunos promotores de su nacimiento o constitución, tal es el caso de Manuel Vázquez López, empresario de origen onubense, miembro fundador y presidente de las dos instituciones económicas claves en la provincia, la Junta de Obras del Puerto (año 1873) y la CCINH (año 1886). De todas las instituciones que se crearon la primera fue el Círculo Mercantil y Agrícola (año 1876), como centro de reunión de empresarios onubenses, con el paso del tiempo la participación empresarial iría disminuyendo hasta quedar reducida a una aparición meramente anecdótica (Peña, 1993). Seguido de la Junta de Obras del Puerto, en 1873, donde su primera Junta Interina estuvo constituida, entre otros, por Francisco Jiménez, quien será el primer presidente hasta el año 1875, a partir de esta fecha y según Reglamento de la Junta de Obras del Puerto (03/07/1874) - (el cargo será ocupado por el Gobernador civil de la provincia) - , Guillermo Sundheim y Giese y Eduardo Díaz Gómez
- 18 - de Cádiz28. En el año 1885 fue nombrado vicepresidente Antonio de Mora y García hasta el año 1895 que le sustituiría Guillermo Sundheim hasta el 11 de enero de 1897, que tras unas votaciones sale elegido Antonio García Ramos, anulándose posteriormente su nombramiento por razones legales (ocuparía la presidencia desde febrero a junio de 1905), ocupando el puesto Manuel Vázquez López. La otra institución de gran importancia y relevancia económica para la provincia de Huelva, creada en septiembre de 1886, fue la CCINH, por iniciativa de los señores Manuel Vázquez López (su primer presidente), Antonio García Ramos (vocal), Fermín de la Sierra (vocal), Antonio Vázquez Conejo, Carlos Duclos (vocal) y Antonio Gómez Jalón, todos vinculados con el ámbito empresarial local. El primer vicepresidente fue uno de los Hermanos Jiménez, Gregorio; su otro hermano Francisco sería vocal, junto con Claudio Saavedra, Manuel Pérez Barroso, Rafael de la Corte, Matías López y José María Parejo. Dos años más tarde, por Real Decreto de 23 de mayo (1888) se deben nombrar tres señores del seno de las Cámaras para representarla como vocales en la Junta de Obras del Puerto, los primeros nombramientos recayeron en los señores José Sánchez Mora, Antonio García Ramos (ocupó el puesto hasta 1896) y Fermín de la Sierra, (fue elegido en repetidas ocasiones y mantuvo la vinculación hasta el año 1901). Otros empresarios que ostentaron el cargo de vocal fueron, Francisco Jiménez y Jiménez (periodo 1896- 1898, y posteriormente en 1902). En septiembre de 1895, Mariano Vázquez Zafra, ostentaba el cargo de presidente del Club Onubense de Regatas, y organizó todas las actividades destinadas a la celebración del día de la Cinta (La Provincia 08/09/1895). El día 31 de diciembre de 1898, se constituyó la Cámara Agrícola, siendo su vicepresidente Guillermo Duclos López y Tesorero Carlos Díaz y Díaz. A principios del siglo XX, se crea el Círculo Comercial e industrial, conocido desde 1912 como Círculo de Instrucción Comercial, será el lugar cultural de la élite onubense (Peña, 1993). En esos primeros años, nos encontramos, nuevamente, con algunos de este elenco de empresarios y miembros de la segunda generación, formando parte de estas instituciones. Podemos destacar a Gregorio Jiménez como vocal 28 Archivo A.P.H. Actas del Consejo de Administración de la Junta de Obras del Puerto, 1873-1881. En Mojarro Bayo (2010) Los miembros de la primera Junta interina: Francisco Jiménez, Francisco de Paula García, Guillermo Sundheim, Rafael de la Corte, Valentín Cabot, Eduardo Díaz, Fernando de la Cueva, Juan Delabat, Vicente Mantilla, Joaquín Alonso y Blas Tello.
- 19 - representante de la Cámara en la Junta de Obras del Puerto durante los años 1901 a 1905. Dos de los hijos de Vázquez López, Mariano y Salvador Vázquez de Zafra, el primero vocal representante de la Cámara de Comercio durante (1903-1905), y el segundo, vocal en 1916 y presidente y vicepresidente del Puerto, en 1907 y 1917, respectivamente. Los hermanos Moras y Claros; Antonio vocal representante durante (1907-1910, 1920-1922) y Andrés de Mora y Claro (vicepresidente del Puerto en 1903), José Tejero y González de Vizcaíno (vicepresidente y presidente del Puerto, respectivamente en 1905), y Guillermo Duclos López (vicepresidente en 1908 y 1923). La Sociedad Económica de Amigos del País, encargada de la defensa y fomento de los intereses morales y materiales de la provincia de Huelva, tuvo en el año 1901 al señor Mariano Vázquez de Zafra como vicedirector. En 1906, se crea la Cámara de Comercio de Ayamonte, impulsado por un selecto grupo de empresarios de la zona, siendo su primer presidente el industrial Miguel Pérez Barroso, los hermanos Manuel y Cayetano Feu Marchena ocuparon la Vicepresidencia y el puesto de Contador, respectivamente. De todo lo dicho se desprende el peso e interés de todos y cada uno de ellos, por hacer nacer un nuevo orden social y económico dentro de la vida municipal, que brote como una mezcla de lo privado y lo público29. El hecho de formar parte de alguna de estas instituciones era, en ese momento, un signo de distinción, un honor e incluso un privilegio, era el comportamiento modelo de la Restauración, que perseguían el control de su entorno inmediato (Peña, 1993). Estas corporaciones se entendían como una asociación de empresarios al estilo de las sociedades británicas. Por tanto, el asociacionismo empresarial, juega un papel muy importante en la economía onubense, promoviendo la defensa de los intereses empresariales. 1.2.1.- Las Instituciones transversales En el caso concreto de las Cámaras de Comercio, Industria y Navegación, vinieron a representar no tanto los intereses patronales, sino los generales de las empresas. Se crean gracias a la aprobación del Real Decreto de 09 de abril de 1886, haciendo referencia en la exposición de motivos a los muchos precedentes que habían tenido estas asociaciones: los antiguos consulados marítimos y terrestres, que funcionaron desde el siglo XIII; la 29 (Villacorta, 1989): El Estado abandona sus principios liberales y adopta un estilo más regulador en materia económica y social, favoreciendo con ello la interrelación entre el ámbito de lo público y lo privado.
- 20 - Real y General Junta de Comercio creada por Carlos II (Real Decreto de 29 de enero de 1679) que se ocupa del desarrollo de la industria y del restablecimiento y aumento del comercio, a lo que más tarde se le añade lo relativo a la moneda y a las minas y pasa a denominarse Junta General de Comercio, Moneda y Minas.; las Juntas Provinciales de Agricultura, Industria y Comercio, que se crean para atender las consultas que el gobierno tuviese a bien hacerles sobre cuestiones relativas a la actividad agraria, a la industrial o a la comercial; esas Juntas serán después los Consejos Superiores y Provinciales de Agricultura, Industria y Comercio. (Gaceta de Madrid, nº:102. Fecha 12/04/1886, tomo II- p 109. Exposición). Las cámaras de comercio, las podemos definir como organizaciones empresariales, que tienen como objetivo la representación, promoción y defensa de los intereses generales del comercio, la industria y la navegación. Nacen con el objetivo de representar los intereses generales de las empresas. Entre sus rasgos principales destacaremos: el marcado carácter profesional, formadas por empresarios del comercio, la industria y la navegación. La finalidad concreta de satisfacer los intereses de sus asociados de manera coordinada. Su carácter universal, actúan en cualquier ámbito, - local, provincial, nacional…-. Su doble misión, de prestar servicios a sus miembros y asesorar e influir en los gobiernos para que creen un entorno empresarial favorable. Y, por último, el no tener una finalidad de lucro. Con el paso de los años, se aprueba el Real Decreto de 21 de junio de 1901 que les confiere el carácter de establecimientos públicos, pero será tras la aprobación de la ley de Bases de 29 de junio de 1911, cuando realmente se establece la definición, organización y funcionamiento de la institución cameral (Gaceta de Madrid nº: 182, 01/07/1911). A partir de ese momento se les considera como cuerpos consultivos de la Administración pública, que deberán ser oídos necesariamente sobre proyectos, tratados de comercio, reforma de los Aranceles, valoraciones, ordenanzas de Aduanas, Código de Comercio y leyes sociales, y, en general sobre cuantos asuntos afecten a los intereses de quienes representan. Tendrán como objetivo principal: fomentar los intereses del comercio, la navegación y la industria, para ello propondrán al Gobierno cuantas reformas crean necesarias o convenientes. En cuanto a su funcionamiento, se van a encargar de realizar obras y servicios que atañen a la actividad económica, se encargarán de preparar estadísticas e informes, difundirán la enseñanza mercantil, auxiliarán y fomentarán la expansión económica de España en el extranjero, cooperando para este fin con el Centro
- 21 - de comercio exterior y expansión comercial…, y crearán bolsas de trabajo y agencias de colocación. Organizativamente, cada cámara se compondrá del número de miembros que determine el ministro de Fomento, no pudiendo ser inferior a 10 ni superior a 40; los cuales serán elegidos por sufragio de todos los comerciantes, industriales y navieros que paguen la cuota del tesoro. En ningún caso el número de extranjeros podrá exceder de la sexta parte del número total de sus miembros. Los cargos de representación serán por seis años, renovándose la mitad cada tres. Cada cámara tendrá un presidente, uno o dos vicepresidentes, un tesorero y un contador. Posteriormente, se aprobaron los Reales decretos de 25 de mayo de 1917 y de 23 de abril de 1921, relativos al funcionamiento de la junta consultiva de las cámaras de comercio, industria y navegación, los cuales se declaran extinguidos tras la aprobación del Real decreto-ley de 26 de Julio de 1929 (Gaceta de Madrid nº: 215. 03/08/1929, pp 939-950), donde junto con la Ley de Bases de 1911, regularan la organización y funcionamiento de las cámaras oficiales durante años30. Con el paso de los años, un cúmulo de factores ha contribuido a la evolución de la institución cameral en nuestro país desde la voluntariedad del Real Decreto que las instaura, al interés de la Administración en institucionalizarla, y por tanto encauzar, la acción colectiva de los comerciantes e industriales, en los momentos críticos de organización y consolidación de los intereses empresariales. En la provincia de Huelva, tal como hemos mencionado anteriormente, e crearon dos cámaras, la de Huelva y la de Ayamonte, la primera varios meses después de la aprobación del Real Decreto de 09 de abril de 1886, concretamente el 21 de septiembre de ese mismo año, mientras que la de Ayamonte será el día 10 de febrero de 1906 (Delgado, 2014:27). 1.2.1.1.- Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Huelva Tras la publicación del Real Decreto de 09 de abril de 1886, comienzan a crearse cámaras de comercio, en distintas provincias españolas, y entre una de esas fue la de la provincia de Huelva. En septiembre de ese mismo año, un grupo de empresarios locales, liderados por el también empresario, Manuel Vázquez López, se reúnen con el encargo de formar 30 Este sistema es el que ha estado vigente hasta 1993.
- 22 - listas de los comerciantes, industriales y navieros de la capital, y redactar un proyecto de Reglamento para la constitución de la CCINH, teniendo presente en todo momento, la dificultadas que esto provocaría, ya que se trataba de la puesta en marcha de una institución totalmente desconocida en nuestro país y en una provincia con escasos recursos y elementos. A pesar de esto, el martes 21 de septiembre se celebra una Asamblea General en el Ayuntamiento de la capital, presidida por el Sr. Gobernador que expresó la importancia de esa institución, y donde Vázquez López informó de los trabajos realizado por la Comisión preparatoria y paso a leer el reglamento que dicha comisión presentaba, el cual fue aprobado por unanimidad, (La Provincia, 22/09/1886). Quedaba de esa forma constituida la institución, así como los señores que formarían para de la primera Junta directiva: presidente: Manuel Vázquez López. Vicepresidente: Gregorio Jiménez. Secretario: Fernando Pérez Machado. Tesorero: León de Coto. Contador: Miguel Blázquez. Vocales: Antonio García Ramos, Claudio Saavedra, Manuel Pérez Barroso, Rafael de la Corte, Francisco Jiménez, Matías López, José María Parejo, Carlos Duclos, Fermín de la Sierra. Tras su constitución, y como se desprende de la memoria fundacional, no disponían de local propio donde poder celebrar reuniones. No siendo esto impedimento para comunicar su existencia al resto de cámaras españolas e invitar a todos los empresarios de la capital y provincia a que se uniesen a este proyecto, lo que se tradujo en un aumento de compañeros inscritos en los censos. Con ello, se pone en funcionamiento la institución mercantil que más ha luchado y defendido a la clase empresarial onubense. 1.2.1.2.- Junta de Obras de la Autoridad Portuaria Cosculluela (1973:131) en su trabajo sobre el origen de la Administración Portuaria de España recoge que “el núcleo más importante de las prestaciones a los particulares por los organismos gestores del puerto tiene jurídicamente una naturaleza hibrida, en cuanto se encuadran en dos instituciones administrativas clásicas: la obra pública y el dominio público, por una parte, y de otra, el servicio público”. Se desprende de ahí la doble línea de gestión de los puertos, por un lado, la construcción como obras públicas por parte del Estado y por otra el uso tanto público como privado que necesita de un título otorgado por el Estado (Eguinoa de San Román, 2012:34). La legislación vigente a mediados del siglo XIX sobre obras públicas relativas al derecho administrativo portuario era el Real Decreto de 10 de octubre 1845; pero no será hasta 1851, con la aprobación del Real
- 23 - Decreto de 17 de diciembre y el Reglamento para su ejecución de 30 de enero de 1852, cuando se dispondrá de una normativa específica sobre Puertos. El articulo 1 recoge: “La administración y servicio de los puertos de la Península e islas adyacentes, su limpia, conservación y obras de los mismos, pertenece al gobierno, y correrá a cargo del Ministerio de Fomento” (Mojarro, 2007:239). Con el paso de los años, y ante la necesidad y demanda presentadas por comerciantes, industriales y empresarios de constituir Juntas de Obras, estas se crean a través de disposiciones concretas y sin una norma legal previa; quedando sujetas al decreto de creación y a su respectivo reglamento orgánico de funcionamiento. Posteriormente y con el objetivo de unificar las funciones de las distintas Juntas de Obras se aprueba la Orden de 17 de marzo de 1873 y las Reales Órdenes de 14 de mayo de 1873 y 30 de noviembre de 1875, por las que el Gobierno pasó a tener un control interno y externo de las Juntas de Obras. En ellas queda establecido que la mayor parte de las funciones portuarias recaían en el Ministerio de Fomento; que la dirección de las obras correspondía a los ingenieros del Cuerpo de Caminos; la inspección a los ingenieros jefes de las respectivas provincias; la aprobación de los proyectos, liquidación y recepción de la obra al Ministerio de Fomento y por último a los capitanes de los puertos todo lo relativo a movimientos de buques y policía de los muelles. La Junta de Obras del Puerto de Huelva (en adelante APH) quedaba constituida el 31 de enero de 1874 (Mojarro y Romero, 2012:7). Podemos señalar esa fecha como el verdadero origen, en cuanto crecimiento, modernidad y prosperidad que vivirá la provincia de Huelva. Aquel viejo muelle del Dique dedicado exclusivamente a la pesca se fue transformando con el paso de los años hasta convertirse en una moderna instalación portuaria; a medida, que se fueron acometiendo proyectos de ampliación y modernización, permitió que el comercio onubense se desarrollase visiblemente. Al respecto, la clase empresarial, ya en 1913, reconocía la gestión y el esfuerzo realizado por Huelva, provincia comercial, industrial, naviera, minera, vinícola y agrícola, para con su puerto; a la vez que estaban orgullosos del engrandecimiento conseguido con las modestas subvenciones obtenidas del Estado y señalaban lo siguiente: “A raíz de la constitución de la APH, verdadero génesis, de cuanto adelanto presencia la ciudad en estos momentos, se realizaron las primeras e insignificantes obras del viejo muelle del Dique. A partir de ese viejo muelle, en el que se han movido millones de toneladas de mercancías, generales, se abría la era de progreso y prosperidad en los negocios
- 24 - mercantiles… Seguidamente empezó su comercio a sentir los efectos de su benéfica influencia y la necesidad imperiosa de continuar el modesto camino emprendido. Siguieron después las obras de balizamiento de la barra y del estuario, la construcción del muelle Sur, almacenes de depósitos, vías férreas, dragados exteriores e interiores, que proporcionaron enormes extensiones de terrenos con los rellenos hechos con los productos del dragado, construcción del muelle Norte, con grúas eléctricas de pórtico, elementos modernos de transbordo para buques de gran porte, numerosos depósitos de minerales servidos por grúas eléctricas y un sin número de importantes obras que será pesado enumerar…””.. Estos triunfos no se hubieran soñado obtener, sin la labor de la junta de Obras, que logró mostrar, para la navegación de Europa y América, las abiertas y anchurosas puertas de nuestro Puerto, enlazando las relaciones comerciales para una gran exportación e importación que pocos años antes tenía su límite…”31. 1.2.1.3.- Otro tipo de participación institucional: la política. Algunos estudios sobre el empresariado español y su intervención en la política, realizados por (Peña, 1993:80), hacen referencia a que la participación de la clase política en asociaciones y entidades propias de la clase alta onubense debe ser interpretada no sólo como una consecuencia lógica de su dedicación profesional o de su potencialidad económica, sino también como un imperativo de la propia naturaleza del sistema político de la Restauración. Además de ese carácter asociacionista e institucional, algunos de los miembros de la élite empresarial onubense asumieron una fuerte vinculación con la cultura y los movimientos sociales y políticos del momento, en ese sentido podemos señalar: - Antonio Feu Gutiérrez, dirige la publicación ayamontina de ideología republicana “La Nueva Idea”, año 15/05/1898 y Manuel Pérez Feu (empresario conservero de Ayamonte) dirige la publicación “La Estufa” durante el año 1912. - El Diario de Huelva, de ideología conservadora, fundado en 1906 era propiedad del empresario Antonio de Mora Claros. - Tomás Domínguez Ortiz dirigió el periódico “El liberal Demócrata” durante el año 1906. - Manuel Vázquez López fundó en el año 1899 el periódico político “El Liberal”. Salía en días alternos y la última fecha es 4 de febrero de 1907. 31 ACCINH. Memoria económica año 1913. pp 48-49.
- 25 - - José Tejero y González de Vizcaíno era propietario de la publicación semanal y de ideología liberal “La Lucha”, durante 1915. Diputados a cortes (1898-1923) - José Tejero y González de Vizcaíno, conservador por Valverde (1907) - Francisco Javier Sánchez Dalp, conservador por Aracena (1907-1910-1914-1916- 1918-1919-1920-1923) - José Tejero y González de Vizcaíno, conservador por Circunsc. (1914) - Antonio de Mora Claros, conservador por Circunsc. (1918-1919) Diputados provinciales de la provincia de Huelva (1898-1923) - Antonio Gómez Jaldón, liberal Ayamonte 1896 - Mariano Vázquez de Zafra liberal La Palma 1898 - Antonio de Mora Claros conservador Valverde (1903 y 1918 de forma ininterrumpida). Presidente de la Diputación desde 1 diciembre 1913 a 25 de junio 1916. - Antonio Feu Marchena, conservador Ayamonte (1913 a 1923) - José Tejero y González Vizcaíno, conservador Aracena 1905 Senadores por la provincia de Huelva (1898-1923) - Manuel Vázquez López, liberal 1898 y 1901 - Francisco Javier Sánchez Dalp, conservador 1901 - Mariano Vázquez de Zafra, liberal 1905 - Mariano Vázquez de Zafra, conservador 1907, 1914, 1918 y 1919 Tras la Dictadura de Primo de Rivera y con la proclamación en abril de 1931 de la II República, hay un proceso de cambio en las bancadas políticas. En el caso de la capital, el hasta entonces alcalde monárquico, Juan Quintero Báez será reemplazado por Amós Sabrás Gurrea (16/04 a 16/06)32 y posteriormente José Barrigón Fornieles (desde el 16/06/1931), pasando aquel a ocupar un puesto como concejal. No obstante, y ante las denuncias de irregularidades en los comicios, las elecciones se repitieron en mayo, pasando el control del poder municipal a republicanos y socialistas. (Ruiz y Álvarez, 32 Catedrático, presidente provincial del P.S.O.E., alcalde de la capital en 1931 y diputado a Cortes en 1931 y 1933, por Logroño y Huelva respectivamente. En (Ruiz y Álvarez Rey, 1990:618).
- 32 - 193641. Durante el primero de ellos se construyeron 1.434,20 Km, mientras que en el segundo 2.270,80 Km. Tomando como base las líneas ferroviarias construidas en todo el periodo, en la provincia de Huelva se pusieron en funcionamiento 826,60 Km, lo que representa el 22,31 por ciento del total de Andalucía. De las cuales, 596,5 Km fueron construidas con finalidad minera. Entre 1860 y 1876, dentro del primer impulso se abren seis tramos todos de vía estrecha y finalidad minera: San Juan del Puerto-Valverde del Camino (1868), Valverde del Camino-Buitrón (1870), Tharsis-Odiel (1871), Empalme-Zalamea la Real (1875), Riotinto-Huelva (1875) y Zalamea la Real-Mina Poderosa (1875). En el segundo impulso 1880 a 1936, se construyeron veintiocho tramos, 23 líneas mineras y 5 comerciales: Sevilla-Huelva (1880), Mina El Lagunazo (1881), Mina Sotiel-El Cuervo (1886), Huelva- Valdelamusa (1886), Valdelamusa-Lomero (1887), Empalme-La Zarza (1887), Cabezas de Pasto-El Sardón (1888), Valdelamusa-Zafra (1889), Cueva de la Mora-Valdelamusa (1899), Cerro del Andévalo-Perrunal (1901), Minas San Miguel-Tamujoso (1904), Riotinto-Nerva y Zalamea (1904), Momero-El Carpio (1905), Minas El Campanario-El Cuervo (1906), Minas de Cala-San Juan de Aznalfarache (1906), Zalamea la Real-Mina Concepción (1906), Minas de Angostura y Esperanza (1907), Tranvía de El Soldado (1907), La Joya-Tamujoso (1908), Los Silillos-Valverde (1908), Minas Sotiel-Tinto- Santa Rosa (19099´, Minas de Solo viejo (1909), Zufre-Santa Olalla de Cala (1912), Minas de Teuler-Zufre (1912), Minas del Castillo de las Guardas-Peña del Hierro (1914), La Palma-Bollullos Par del Condado (1921), Niebla-Coto Mingallete (1924) y Gibraleón- Ayamonte (1936). Tal como señalamos al comienzo, junto a los ferrocarriles mineros, entraron en funcionamiento cinco líneas comerciales, algunas proyectadas para el transporte conjunto de mercancías y viajeros y otras simplemente de mercancías. El empresariado local tuvo una escasa o nula participación en el diseño, elaboración de proyectos, construcción, etc., sin embargo, si ejercieron una labor de apoyo y lucha directamente o a través de las instituciones locales y mercantiles, o desde su posición política. A nivel estatal, la casi totalidad de estos ferrocarriles fueron calificados sin garantía de interés ni subvención, tal como recogía la Ley de Ferrocarriles Secundarios y Estratégicos, por lo que nuevamente serán los empresarios quienes tienen que luchar y reivindicar la necesidad de estos. 41 Atlas de Historia Económica de Andalucía, Siglos XIX y XX.
- 33 - Concluimos, afirmando que la red ferroviaria creada en la provincia desempeño un papel fundamental en el desarrollo económico e industrial de la zona, permitiendo la puesta en funcionamiento de proyectos, ligados a la minería, así como al sector agrícola y pesquero. Esto no hubiese sido posible sin la participación de la clase empresarial onubense, quien luchó activamente por las infraestructuras, consideradas como la pieza clave, capaz de mejorar y potenciar la actividad comercial e industrial de la zona. La iniciativa privada, fue decisiva, bien promoviendo o construyendo el proyecto, o simplemente ayudando desde las instituciones o desde su posición empresarial o política. Gracias al esfuerzo y unión de todos, y tal como comentamos al comienzo de este apartado, más del veintidós por ciento de la red ferroviaria andaluza fue construida en la provincia de Huelva entre 1860 y 1936. Todo el entramado ferroviario, lo desarrollaremos y analizaremos en mayor detalle en cada una de las comarcas económicas, separando las líneas estrictamente mineras de las restantes comerciales. 1.3.2.- Las carreteras. “En el siglo XIX las comunicaciones se revolucionan y las carreteras, con leyes y planes, adquieren carta de naturaleza, aunque otorgándoseles, en principio, un papel complementario respecto al ferrocarril42”. Las carreteras son las nuevas infraestructuras, y según palabras de Cuéllar (2013:88) “vendrán a sustituir a los irregulares caminos de ruedas o carreteros...”. En un principio, tenían una función limitada, aunque su consideración estatal cada vez será mayor, de ahí que en el año 1851 se apruebe la primera Ley de carreteras; en ese momento Andalucía contaba con una extensa red de caminos en lamentable estado y poco más de 1.000 km de carreteras. En el caso concreto de Huelva, Madoz escribió que en 1847 “los caminos están en muy mal estado, lo que afecta de forma negativa a la agricultura, la industria y el comercio” (Núñez, 2007:31). En esa época ya habían comenzado los trabajos de construcción de la vía Huelva-Sevilla, la cual pasaría por los municipios onubenses de San Juan del Puerto, Niebla, Villarasa, La Palma del Condado y Manzanilla; en cambio la otra vía que uniría Huelva-Badajoz, y que atravesaría la sierra onubense era simplemente un proyecto. A mediados del siglo XIX, del total de 1.078,29 Km de carretera con que contaba Andalucía, por la provincia de Huelva pasaban dos carreteras 42 Atlas de la Historia del Territorio de Andalucía (2009:164).
- 34 - la de Badajoz-Sevilla, y la de Sevilla-Huelva, con una longitud total de 69,65 Km, de los cuales estaban concluidos 6,69 y en ejecución 21,17; no habiendo aún comenzado las obras de la primera (Badajoz-Sevilla). Por otro lado, Huelva y Granada eran las únicas provincias en las que se estaban ejecutando obras, en el resto las carreteras estaban terminadas o no se habían comenzado los trabajos, como ocurría en Almería43. Con el paso de los años, se fueron aprobando nuevas leyes y programas. En ese sentido, podemos señalar la segunda Ley de Carreteras de 22 de julio de 1857, denominada “Ley Moyano”, cuyo objetivo era impulsar el plan de carreteras provinciales, siendo el Estado el encargado de llevar a cabo todos los trabajos de construcción, reparación y conservación. Posteriormente se aprobaron los planes generales de 1860 y 1864, gracias a los cuales quedan definidos los grandes ejes radiales a nivel nacional y comienza a generalizarse el firme denominada “macadán” (Cuéllar, 2002:182)44. En Andalucía, durante esos años, al igual que en la provincia de Huelva, predominaban los caminos carreteros y de herraduras, lo que determinaba el retraso existente45. En 1877 se aprueba la tercera Ley de Carreteras y un nuevo plan general que contemplaba el desarrollo a escala comarcal, iniciándose así la red de carreteras andaluzas. Entre las novedades aparece la posibilidad de construir carreteras tanto con fondos provinciales, como costeadas con fondos mixtos. A partir de ese momento, el Estado, junto con las Diputaciones y los Ayuntamientos, podrán auxiliar conjuntamente la ejecución de carreteras construidas por particulares con las cantidades que consideren oportunas, no excediendo nunca de la tercera parte del presupuesto aprobado. (Gaceta de Madrid, nº: 126. 06/05/1877, tomo II. p 589). En el caso concreto de Huelva, el entramado ferroviario que empieza a estar en funcionamiento por esos años fue construido con capital privado, sin embargo, la construcción de carreteras particulares destinadas a la explotación de minas, canteras, y/o la comunicación con los establecimientos industriales, debían ser solicitadas al Gobernador de la provincia correspondiente (Gaceta de Madrid, nº: 1667. 29/07/1857, 43 Atlas de Historia Económica de Andalucía ss XIX-XX: Dirección General de Obras Públicas. Memoria sobre el estado de las obras públicas en España en 1856. Imprenta Nacional. Madrid, 1856. 44 Método que consistía en la compactación de dos capas de piedras gruesas de calibre, a las que se superponía una capa de piedra fina, que recibía el nombre de recebo. Citado por (Parejo y Zambrano, 2008:128) 45 (Parejo y Zambrano, 2008:137): En 1865 los caminos carreteros ocupaban 2.642 Km y los de herradura 4.902. Cifra muy por debajo de la media nacional.
- 35 - parte oficial). Esa situación, marcará un hito en el establecimiento y desarrollo de las infraestructuras en la provincia onubense, donde hemos podido observar el predominio de la red ferroviaria sobre las carreteras. De hecho, el entramado de carreteras se fue adaptando al ferrocarril, sin que en ningún momento recibiesen atención por parte de los poderes públicos. Prueba de ello, es que Huelva era atravesada por dos carreteras principalmente, la de Sevilla-Huelva de primer orden y la de Huelva-Zafra de segundo orden, justo en paralelo a los dos grandes ejes ferroviarios. Algunos alcaldes onubenses conscientes de la necesidad de las infraestructuras para el comercio, y conocedores del lamentable estado de los caminos, aprueban proyectos de mejora de las comunicaciones, pero como se necesita la aprobación de las instituciones, muchas veces debido a cambios políticos, o problemas de presupuesto la ejecución de estos proyectos nunca se materializaba, quedándose eternamente en una intención de mejora y crecimiento para la zona. Por ejemplo, en la Comarca del Condado, el empresario y abogado Antonio Soldán y Sotelo, siendo alcalde de La Palma, solicitó a la administración varios proyectos de mejora de los caminos rurales y vecinales que unían el condado con las comarcas de la sierra y el andévalo-minero, así como la creación de una carretera que uniese a la localidad palmerina con Bollullos y Rociana y la construcción de un puente sobre el arroyo Giraldo (Ramírez, 1993:28). Se repiten las mismas intenciones tanto en la Costa como en la Sierra, en la localidad de Ayamonte, sus alcaldes y empresarios lucharon durante años por mejorar las comunicaciones terrestres con la capital, y en la sierra las carreteras respondían a un trazado escasamente vertebrador, radial y en condiciones lamentables. Sancha (2009:62) los describe como “verdaderos carriles por donde circulan carros y diligencias”. A finales del siglo XIX, y como podemos observar en la tabla 1, del total de kilómetros construidos a nivel nacional de carreteras estatales, las andaluzas están en inferioridad, con un porcentaje de tan solo del 14,36 por ciento, lo que marca la situación de retraso que tiene la región. En el caso concreto de la provincia de Huelva, ocupa la última posición con tan solo 281 Km de carreteras, de los cuales más del 56 por ciento son de tercer orden, queda definido por tanto el marcado carácter rural y aislamiento en materia de infraestructuras terrestres que tenia la provincia.
- 36 - Tabla 1.- Carretera de Andalucía 1885: Km construidos y clasificación. Fuente: Elaboración propia. Instituto Estástica de Andalucía: Parejo Barranco, A. y Zambrana Pineda, J.F (2008). Estadístcias históricas sobre el comercio interior y exterior, los transportes y las comunicaciones en Andalucía siglo XX Existían carreteras que unían la campiña del condado con la zona mineras y la sierra, por ejemplo: La finca “La Portada” propiedad de los empresarios Morales- Loewenthal, se ubicaba al lado de la carretera de acceso a los enclaves mineros y al pie del antiguo camino de Sevilla y muy cerca de la carretera a la Sierra (primer tramo del antiguo camino de El Berrocal) (Ramírez, 2009:30-34). En 1898 se construyó la denominada “Ronda de Almonte” carretera de circunvalación que rodeaba a La Palma por el lado Oeste, enlazando con los principales pueblos vínicos, lo que sirvió para facilitar el transporte comercial en la zona (Ramírez, 2009:29). Por otro lado, la carretera que unía la zona costera con la capital, concretamente el trazado Gibraleón-Ayamonte, el cual debido al intenso tránsito que tenía, necesita ser reparado constantemente. Y por último en la zona de la Sierra, la red de carreteras seguía siendo muy escasa, con tan solo seis trazados de tercer orden (Sancha, 2009:62), por lo que localidades como Aracena, Jabugo, El Repilado, Cortegana, Encinasola, Aroche, claves en el desarrollo de la sierra estaban aisladas. Durante el siglo XX, y a pesar de que Andalucía parte de una red de carreteras poco desarrolladas, con bajos estándares de calidad y con un porcentaje de kilómetros construidos inferior al nacional, en el periodo 1900-1940 se pasó de 6.233 a 16.299 Km, lo que supuso un incremento de casi tres veces (Parejo y Zambrano, 2008:138). En el caso de Huelva, y tal como podemos observar en la tabla 2 la situación no cambia mucho, en 1900 la provincia tenía 497 kilómetros de carreteras construidas terminando en 1940 con 1.369 kilómetros, lo que representó el mismo incremento que en el resto de las otras
- 37 - provincias andaluzas; a pesar de ello el porcentaje de kilómetros de carreteras onubenses a lo largo de todo el periodo analizado fue el menor, no superando el ocho por ciento hasta el año 1940. Tabla 2.- Kilómetros construidos en las carreteras andaluzas 1900-1940. Fuente: elaboración propia. Instituto Estádistico de Andalucía. Parejo Barranco, A. y Zambrana Pineda, J.F (2008): Estadístcias históricas sobre el comercio interior y exterior, los transportes y las comunicaciones en Andalucía siglo XX. Año 2008. En ese periodo, la provincia vio como en el año 1906 se terminaba la carretera Sevilla-Lisboa, lo que dio por concluido el asfaltado del tramo Jabugo-Rosal de la Frontera; sin embargo, un año más tarde se paralizan las obras de la carretera que unía San Juan del Puerto con Cáceres, a la altura de Santa Ana la Real, no retomándose las obras hasta pasados siete años. En 1910, las carreteras de 3º orden que existían en la provincia eran, la de Huelva a Sanlúcar de Guadiana, por Gibraleón, San Bartolomé y Villanueva de los Castillejos cuyas obras estaban pendientes. La de Ayamonte a Aracena por Villanueva de los Castillejos, Cabezas Rubias y Cortegana. La de Almonte al Puente de Niebla por Rociana. La de Valverde del Camino a la frontera de Portugal por Calañas y Paymogo, y la de Tharsis a Rosal de la Frontera por Cabezas Rubias y Santa Bárbara. A la vez que se consideraba de urgente necesidad la construcción del camino vecinal que uniese Alosno con la Estación de Cobujón, así como el de Aljaraque al Rio Odiel, el de Cartaya a Aljaraque y el de Trigueros a Gibraleón46. Durante años la construcción de carreteras quedó paralizada, sobre todo las de tercer orden, reanudándose durante la etapa de Primo de Rivera (1923-1930), periodo el cual es considerado como “industrioso” (Cuéllar, 2013:90). En lo referente a obras públicas, en 1926 aprueba el Real Decreto donde se recogerá el Circuito Nacional de Firmes especiales (Gaceta de Madrid nº: 41. 10/02/1926, pp 723-725), cuyo objetivo era 46 ACCINH. Memoria Económica año 1911. p 39.
- 38 - fomentar el turismo, y para ello era necesario mejorar el estado de las carreteras, proporcionando seguridad y limpieza a la misma, así como cambiar el sistema de construcción de los firmes. Tras la publicación de las provincias españolas que se verían beneficiadas de tal proyecto, Huelva quedaba excluida. La protesta e indignación de la clase empresarial, queda reflejada en los diferentes escritos presentados ante el Ministerio, uno de ellos, respaldado por la totalidad de empresarios, fue el elevado a través de la CCINH, ante el propio ministro de fomento, alegando que “ si la finalidad de la norma era fomentar las visitas turísticas a los lugares de gran valor histórico y artístico, la provincia de Huelva, tenía perfectísimo derecho a ser incluida por albergar en su territorio lugares y monumentos de singular valor, así como hechos históricos que prestan de una consideración nacional e internacional…., por citar los lugares colombinos, el vuelo trasatlántico Palos-Buenos Aires…. “. Al mismo tiempo hacen referencia a que dentro del itinerario de la vuelta de Andalucía se dice: “que se dará la preferencia a este itinerario en atención, principalmente, a la Exposición Hispano- Americana”, luego si los lugares colombinos, están considerados, ¿es posible que puedan quedar excluidos, reconociéndose por el Estado, en cierto modo, que el mejoramiento de las carreteras de Andalucía, complemente la obra de la exposición sevillana?47. A pesar del esfuerzo y la lucha por parte de los empresarios, el resultado fue nefasto, y sólo se incluyó dentro del circuito siete kilómetros de carretera a su paso por la localidad serrana de Santa Olalla del Cala48. Tres años más tarde, de nuevo se solicita ante los poderes público la inclusión de dos carreteras la de Sevilla-Huelva y la de Huelva-Ayamonte, alegando que esta última sería la ruta más rápida e importante que utilizaría el turismo internacional procedente de Portugal, nuevamente la respuesta fue desfavorable para Huelva. Por último, en el año 1939 se aprobó el Plan General de Obras Públicas de 11 de abril (BOE: 25/04/1939, pp 2236-2242), el cual en el apartado “Carreteras y Caminos”, incluía la nueva clasificación de carreteras nacionales, comarcales y locales, reemplazando así la clasificación anterior de carreteras de primer, segundo y tercer orden. Así como un plan de obras para 37 provincias, entre las que se encontraba Huelva. Por fin, se realizarían obras de nueva construcción, transformación de firmes ordinarios por especiales, y la estandarización de todos los elementos de las 47 ACCINH. Memoria Económica año 1926. 48 Itinerario VII Madrid-Trujillo-Miajadas-Mérida-Badajoz-Frontera de Portugal.
- 39 - carreteras: balizas, señales, sistemas de contención, etc. que se utilizarían durante los años siguientes. Aparece así la carretera nacional N-431 de Sevilla a Huelva. En otro orden de cosas, durante años los empresarios no solo reivindican mejoras para la provincia desde su posición política, como alcaldes, senadores y/o diputados, sino también a través de la institución mercantil principal, la CCINH. En casi todas las juntas y asambleas celebrabas se exponía el lamentable estado de las carreteras, algunas de ellas de vital importancia para el comercio y la industria, como era el caso particular de la carretera de Ayamonte a Huelva única salida de los productos de la zona costera, la cual siempre estaba en reparación “ anualmente se reparaban kilómetros completos, pero no es posible que dicha carretera se encuentre bien, ni en el presente ni en el porvenir, en tanto no se emplee anualmente en ella una cantidad de piedra igual a la que se destruye cada año”49, o la carretera de Almonte-La Palma que afectaba negativamente al tráfico vinatero50, así como la red de caminos de herraduras que atravesaba la sierra. Fueron muchos los proyectos, escritos e innumerables quejas que a lo largo de los años se enviaron al Ministerio de Fomento, a los ministros o a los ingenieros jefes de obras públicas, obteniendo siempre la misma respuesta negativa. Huelva siempre fue tratada como una provincia de tercer orden, al igual que el entramado de sus carreteras. Se observa en el mapa 1, el trazado del circuito nacional, el nivel de aislamiento e incomunicación en el que se encontraba Huelva a finales de los años 30´s del siglo XX. Mapa 1: Circuito Nacional de Firmes Especiales. España51 49 ACCINH. Memoria Económica año 1912. p 17. 50 ACCINH. Memoria Económica año 1919, pp 5 y 15. 51 Fuente: Biblioteca General del Ministerio de Economía y Hacienda (en adelante BGMEH). Memoria de los trabajos efectuados desde la creación del circuito en febrero de 1926, al 31 de diciembre de 1930. p 11.
- 40 - En resumen, podemos señalar que, en la provincia de Huelva, desde mediados del siglo XIX las carreteras perdieron protagonismo en favor del ferrocarril. La ley de carreteras de 1857 primó sobre todo en su concepción la consideración de la carretera como infraestructura orientada a integrar el ferrocarril en la red general de transportes terrestres. En este sentido Domínguez (2003: 39) dice literalmente: “la red ferroviaria se construye de forma radial, con una lógica territorial similar a la red de carreteras con la funcionalidad de impulsar el comercio nacional, dar salida a los productos, favorecer la especialización regional y diferenciar los territorios”; hecho que ocurrió en Huelva. El ferrocarril potenció el desarrollo territorial e industrial, permitiendo el movimiento de toda la producción provincial, pero siempre asociado estrechamente al impulso minero. Como se verá, esto tendrá duraderas consecuencias sociales y económicas, con un impacto en el propio tejido empresarial. Precisamente la más relevante consecuencia es que, la provincia de Huelva, aunque bien conectada con las redes internacionales mineras, va a continuar aislada en el contexto nacional y regional, por un lado, por su posición periférica, pero, sobre todo, por el fuerte protagonismo que tenían unas infraestructuras ferroviarias y portuarias organizadas en torno a los intereses mineros. La red de carreteras de Huelva, no se vería materializada hasta muchos años despues. 1.4.- El capital humano. Datos sobre la población. Las personas y por ende la población, es considerado un factor clave del proceso productivo, desde su doble posición de mano de obra, factor trabajo, y de consumidor, demandante de bienes y servicios; esa dualidad le permite activar la maquinaria del proceso económico, y por ello pensamos que es fundamental analizar la variable de la población, tal como señala Hernández (1999:26) siempre que se quiera hacer un estudio de la evolución económica de un determinado territorio, no solo se debe tener en cuenta el número o las diversas formas de estructura, sino también la capacidad y cualificación de la misma, por eso nosotros hablaremos de Capital Humano. La población onubense se distribuye en setenta y siete municipios, los cuales quedan agrupados en seis partidos judiciales (Márquez y Tornero, 2009:383): Aracena (31), Ayamonte (9), Huelva (8), La Palma (8), Moguer (8) y El Cerro (13), quien perdió su condición de cabeza de partido y paso a ser ocupado por Valverde del Camino en 1847.52 52 Madoz, Pascual (1847: 261) tomo IX
- 41 - El partido de Aracena comprendía los siguientes pueblos: Alájar, Almonaster, Aracena, Aroche, Arroyomolinos, Cala, Campofrío, Cañaveral de León, Castaño del Robledo, Corteconcepción, Cortegana, Cortelazor, Cumbres de Enmedio, Cubres de San Bartolomé, Cumbres Mayores, Encinasola, Fuenteheridos, Galaroza, La Granada, Higuera, Hinojales, Jabugo, Linares, Los Marines, La Nava, Puerto Moral, Santa Ana la Real, Santa Olalla, Valdelarco y Zufre. El partido de Ayamonte: El Almendro, Ayamonte, Granado, Isla Cristina, Lepe, La Redondela (que desapareció como ayuntamiento al integrarse en el de Isla Cristina), Sanlúcar de Guadiana, San Silvestre, Villablanca y Villanueva de los Castillejos. El partido de Huelva: Aljaraque, Beas, Cartaya, Gibraleón, Huelva, San Bartolomé, San Juan del Puerto y Trigueros. El partido de Moguer: Moguer, Almonte, Bonares, Lucena, Niebla, Palos, Rociana y Villarrasa. El partido de La Palma: Bollullos, Chucena, Escacena, Hinojos, La Palma, Manzanilla, Paterna del Campo y Villalba del Alcor. El partido de Valverde: Alosno, Berrocal, Cabezas Rubias, Calañas, El Cerro, Minas de Riotinto, Paymogo, Puebla de Guzmán, Rosal de Cristina (luego llamado Rosal de la Frontera), Santa Bárbara, Valverde del Camino, Villanueva de las Cruces y Zalamea la Real. Al respecto de esto, la composición original de la provincia sufrirá modificaciones a lo largo del siglo XIX y XX, El Cerro del Andévalo perdió su situación de cabeza de partido en favor de Valverde del Camino, tal como ya hemos mencionado; en 1841 se crea la villa de Minas de Riotinto; en 1867 las poblaciones de Almonte, Rociana y Villarasa pasaron del partido judicial de Moguer a la delimitación de La Palma (Márquez y Tornero, 2009:382), en 1885 se funda Nerva y por último en 1931 El Campillo (Peña, 1995:33)53. En nuestro estudio no vamos a realizar un análisis en profundidad de la población, pero si pretendemos incidir de manera general sobre la tendencia seguida por la misma a 53 En 1931, los habitantes de El Campillo decidieron unilateralmente declararse independientes del término de Zalamea la Real y creando una nueva villa denominada “Salvoechea”, nombre que ostentó hasta 1936. En Hidalgo Caballero, M. (1980).
- 48 - zona, la compañía de Riotinto presentaba la propuesta de reducir su plantilla, bajo la justificación del declive de la cuenca por agotamiento del yacimiento. En octubre de 1934 la plantilla se redujo en un veinticinco por ciento, por lo que muchos de estos obreros que no habían nacido en los pueblos de la cuenca minera, emigran hacia sus lugares de nacimiento; posteriormente el Frente Popular declara nulo todos esos despidos, sin embargo, tras el estallido de la Guerra Civil, algunos de los readmitidos fueron fusilados y otros huyeron (Arenas, 1999:146). Para terminar, según los datos de 1940 el incremento poblacional ha sido muy bajo (11.563 personas), tras la finalización de la Guerra Civil la población total es de 366.526, distribuidas en (174.242 hombres y 192.284 mujeres), destacaremos que debido a la contienda el porcentaje de hombres disminuyó con respecto al de mujeres, así como hubo una emigración o retorno de gran parte de la población extranjera, que residía en la provincia, el descenso fue de casi tres mil personas. Los municipios que están entre los diez primeros con mayor número de habitantes son: Huelva, Nerva, Isla Cristina, Ayamonte, Calañas, Valverde del Camino, Bollullos para del Condado, Minas de Rio tinto, Cartaya y Almonte, claramente presentes el protagonismo de la capital, como lugar de alta concentración comercial e industrial, seguida por la localidad minera de Nerva y las costeras de Isla Cristina y Ayamonte, así como Bollullos, con todo ello se pone de manifiesto la base económica provincial, minera, vinatera y conservera.
- 49 - 1.4.2.- Evolución de la densidad poblacional. Comarcas Económicas Gráfica 2. - Evolución población por comarcas 1780-194056. En la gráfica 2 la población censada en la capital se ha eliminado, para no desvirtuar la tendencia seguida por la comarca minera. Se observa como la densidad más alta de población la alcanzó La Comarca de la Sierra desde 1850 hasta 1877, obteniendo el porcentaje más alto, 27,75 por ciento, durante 1850. Pensamos que eso fue debido al gran número de municipios que conforman la serranía onubense, así como el inicio de la explotación de sus yacimientos mineros, junto con la llegada de la electricidad a sus talleres e industrias; sin embargo y a pesar de los intentos de avance la tendencia seguida en la zona fue la pérdida de población, debido en gran parte a la emigración; muchos de los habitantes serranos abandonaron sus localidades hacia lugares donde había trabajo, según señala la prensa local (La provincia 16/12/1910): “ en la comarca de la sierra la emigración de parte de su población ha sido hacia la Cuenca minera…”. Arenas (1999:118) señala que Huelva se había convertido en los años 80 del siglo XIX en la provincia con mayor movilidad interior, un 7,3%, frente a un 2,5 % que representaba la media en España. La Comarca Minera, empieza a repuntar a partir de 1887, con una densidad de población del 26,03 por ciento, sin embargo, en los dos censos siguientes de 1897 y 1900, el porcentaje disminuyó debido a la pérdida de población durante esos años. Será a partir 56 Fuente: elaboración propia. INE Censos de población
- 50 - de 1910 cuando la población total de la zona sea de 83.953 personas, lo que representaba el 27,09 por ciento. A partir de ahí, comienza nuevamente el descenso, no volviendo a recuperase nunca los datos anteriores. En la Comarca de la Costa Occidental, se ha mantenido el mismo nivel poblacional, entre un 11 y/o 12 por ciento, excepto en el año 1887 en el cual observamos un descenso poblacional, la comarca llegó a tener tan sólo el 9,92 por ciento del total provincial, hecho que recogía la prensa local “el precario estado que atravesaba la ciudad de Ayamonte, así como los escasos ingresos que contaba el municipio para poder realizar todos los proyectos necesarios…” (El Ayamontino, Semanario Independiente. 13/03/1887. año II nº: 41 p 1). La Comarca del Condado, formada por dieciséis municipios entre los que se encuentra Moguer, La Palma, y Bollullos, tres localidades agrícolas y vitivinícolas, donde la tendencia poblacional seguida por estas dos últimas es totalmente distinta a la que experimentó Moguer, localidad con una arraigada historia y riqueza que la posicionaron durante años como la pieza clave en el comercio vinatero de la zona, siendo considerada la capital del vino, sin embargo ese panorama cambia a partir de principios del siglo XX, debido en parte a la plaga de la filoxera y a la eliminación del dragado de su puerto, por lo que poco a poco su actividad comercial se fue viendo reducida, va perdiendo protagonismo y por ende población, ya que gran parte de sus habitantes emigran en busca de nuevos lugares donde poder trabajar. Mientras en las localidades de Bollullos y La Palma, la situación es bien distinta, eran pueblos muy pequeños con apenas dos mil habitantes cada uno, pero gracias a la calidad de su tierra, a las diferentes plagas que invadieron los viñedos europeos, y sobre todo por su buena posición entre la cuenca minera y la capital, vieron como fue llegando población de diferentes puntos de España y del extranjero, tal como hemos comentado anteriormente, franceses y riojanos principalmente. Analizando la evolución poblacional de Moguer, Bollullos y La Palma del Condado, entre 1780-1940, observamos que la localidad de Bollullos es la que más crecerá en términos de población, sin embargo, será La Palma la que albergue la estación del ferrocarril Huelva-Sevilla y donde se construirán las principales bodegas exportadoras de la zona, sí como la principal destilería; mientras que Moguer vivirá una pérdida poblacional enorme.
- 51 - Por último, la Capital quien durante años no superó el dieciséis por ciento del total de la población, vio como a partir de la entrada del siglo XX, fueron llegando hombres y mujeres de otros lugares, debido en parte al desarrollo del comercio y a la implantación de las principales instituciones. Y como se fragua una infraestructura de ciudad moderna, donde el bienestar y la calidad de vida, también se refleja en un aumento de su crecimiento natural. Según los datos del censo de 1940, la capital es la que mayor porcentaje de población tenía de toda la provincia con un 25,22 por ciento, más de la cuarta parte de la población onubense se concentraba en la capital. A modo de conclusión, pensamos que el crecimiento más acusado se ha producido tanto en los núcleos mineros, como en aquellas zonas dedicadas a la agricultura, ganadería y pesca, donde la llegada de las infraestructuras, el ferrocarril, la electricidad, así como el acercamiento al puerto y sobre todo la implementación de innovación y emprendimiento, sirvieron como llave para su expansión. En el lado opuesto, estarían aquellos municipios que, debido a su posición, alejadas de los centros prósperos, con malas comunicaciones y carentes de recursos explotables, fueron poco a poco perdiendo población e importancia. Por tanto, la población onubense creció principalmente en los municipios ricos, bien comunicados y emprendedores donde la actividad empresarial jugo un papel clave. Fernández (2007:83) señala que para analizar la historia de la provincia de Huelva, hay que estudiar un elemento básico: la explotación de los recursos mineros, y será a través de ellos como podremos ver la evolución económica y social, en definitiva a través de la minería se podría ver la evolución poblacional; sin embargo Cortes (1976:42) señala que en la provincia onubense, la población estaba formada por gentes que extraían mineral, por aquellos que marchaban en busca de los bancos de pesca y por aquellos que cultivaban las tierras aptas para hacer buenos vinos y cereales…; en este sentido nuestro estudio confirma la diversidad y heterogeneidad del capital humano. Además, y tal como indican Márquez y Tornero (2009:226) la provincia onubense va a experimentar un avance demográfico considerable, pero no uniforme en todo su territorio; de ahí que nos hayamos encontrado con zonas muy desarrolladas demográficamente frente a otras casi despobladas. 1.4.3.- Régimen Demográfico: “Crecimiento natural”. Nivel de cualificación. Al objeto de analizar el régimen demográfico de la provincia de Huelva, hemos observado el comportamiento seguido por las tasas de natalidad y mortalidad, a lo largo de los años;
- 52 - y hemos incluido la variable nivel de cualificación, como elemento fundamental en la formación y capacitación del capital humano. El nivel de vida de las personas repercute directamente en su demografía y en su formación, de ahí que hemos considerado oportuno unir esas dos variables, ya que a medida que la sociedad avanza, se moderniza, el incremento de su nivel de vida se refleja en las tasas de natalidad, mortalidad y en el crecimiento del nivel educativo y cultural. Hasta final del siglo XIX, España era eminentemente agraria, predominaba la economía rural, donde altas tasas de natalidad y mortalidad, estaban ligadas a la mala calidad de vida de la población, a la escasa alimentación, condiciones sanitarias precarias, epidemias, guerras, crisis en general…característico claramente del régimen demográfico antiguo. Sin embargo, a partir de los primeros años del siglo XX, la situación va cambiando poco a poco, las tasas de natalidad y mortalidad van descendiendo lentamente y de forma irregular, gracias al incremento del nivel de vida, con algunas excepciones como la epidemia de la gripe de 1918, la crisis económica de 1929 y la Guerra Civil, no obstante, el crecimiento natural fue alto, se observa claramente la existencia del régimen demográfico moderno. En la gráfica 3 hemos representado la evolución del crecimiento natural de la población, en España, Andalucía y Huelva entre 1861-1936. Gráfica 3. – Crecimiento Natural población “España-Andalucía-Huelva: 1861-1936”57. 57 Fuente: elaboración propia INE. Censos de población.
- 53 - En la gráfica 3, se observa como entre 1861 y 1895 España tiene unos niveles de crecimiento bajos, momento a partir del cual comienza a crecer. Pérez (1980)58destaca que entre 1857-1910 las provincias de Huelva y Vizcaya tuvieron un crecimiento poblacional muy elevado, respecto del total nacional, gracias al auge minero de esos años. En el plano andaluz, se observa que la población fue creciendo por encima de la media nacional, y en el caso particular de la provincia de Huelva, el crecimiento natural superó los datos nacionales y andaluces con una clara tendencia alcista hasta los años 20´s del siglo XX, momento a partir del cual decrece hasta el punto de recesión del año 1929, tras el estallido de la crisis financiera mundial. Por otro lado, en relación con la mortalidad, los dos picos más destacados, que afectan negativamente al crecimiento fueron las epidemias, la cuales por regla general siempre van unidas a momentos de crisis económicas, en el caso de la epidemia de cólera del año 1885, se unió con la crisis agrícola y pecuaria, en España hubo 628.999 nacimientos frente a 657.734 defunciones, lo que supuso un saldo negativo en cuanto a movimiento natural de la población; en Huelva se estimó que el número de fallecidos fue de 231 (Márquez, 1986:221). Durante los años siguientes y hasta el final del siglo XIX el crecimiento medio poblacional era en torno a noventa y tres mil ochocientas personas, en Andalucía de trece mil trescientas y en Huelva de dos mil quinientas, esta provincia siempre fue la que menor peso tuvo del total de las ocho provincias andaluzas. La no participación de España en la primera guerra mundial hizo que esto no tuviese repercusión sobre la población. Sin embargo, la epidemia de gripe de 1918 fue devastadora en todos los niveles, en Andalucía las provincias de Sevilla, Jaén y Granada fueron en la que hubo un mayor número de fallecidos, mientras que Huelva fue la última con tan solo 11.566 fallecidos (6.153 hombres y 5.413 mujeres). En las dos gráficas siguientes 4 y 5, hemos representado la participación del crecimiento natural de la provincia de Huelva, con respecto a España y Andalucía entre 1861-1936 (gráfica 4), y el total de nacimientos y defunciones en cada una de las poblaciones andaluzas entre 1900-1936 (gráfica 5). 58 Citado por Márquez, 1986:215
- 54 - Gráfica 4. – Crecimiento Natural Peso de Huelva sobre España y Andalucía: 1861-193659. Con los datos de la gráfica 4, podemos afirmar que Huelva es una provincia relativamente pequeña, con un crecimiento natural no superior al cuatro por ciento, en ningún momento de la serie histórica, en el plano nacional. Gráfica 5. – Nacimientos poblaciones andaluzas: 1900-193660. 59 Fuente: elaboración propia. INE Censos de población. 60 Fuente: elaboración propia. INE Censos de población.
- 55 - Gráfica 6. – Defunciones poblaciones andaluzas: 1900-1936 61 En las gráficas anteriores se puede ver como Huelva es la provincia con menor índice de nacimientos y defunciones. A pesar de algunas excepciones, como hemos visto anteriormente, los nacimientos superaron a las defunciones, por lo que Huelva será una provincia que crece social, económica y demográficamente, y tal como señala Márquez (1986:217) estaríamos ante una provincia con régimen demográfico moderno. El nivel de formación y cualificación de la población es un indicador relacionado con el desarrollo económico, y por tanto a medida que el nivel y calidad de vida de los habitantes de un territorio aumenta, estos demandan educación y cultura, lo que permite intensificar la prevención y abandonar costumbres nocivas para la población. A mediados del siglo XIX, el nivel educativo de España es muy bajo, tan solo un dieciocho por ciento de la población que sabía leer y escribir. Y desigual territorialmente, los niveles de alfabetización eran más altos en el norte, mientras que en el sur la situación era totalmente opuesta. Ante esta situación, el Gobierno prepara el Proyecto de Ley de Instrucción Pública de 09/11/1855, donde se incluye la obligatoriedad de la enseñanza para todos los españoles. Dos años más tarde en 1857 se aprueba la primera ley nacional de educación, también conocida como “Ley Moyano”, por la que se estableció la 61 Fuente: elaboración propia. INE Censos de población.
- 56 - escolarización obligatoria de todos los niños de 6 a 9 años62. Alonso (2015:44) señala al respecto “los padres tienen la obligación de enviar a los niños de seis a nueve años a las escuelas…”. Coincidiendo con esa norma, en 1858 se inaugura en la capital de Huelva el primer Instituto de Segunda Enseñanza de la provincia. La citada Ley de enseñanza, recogía entre su articulado la creación de Escuelas Normales por todo el territorio español, en Huelva se abriría dos años más tarde, destinada exclusivamente a la formación de maestros (hombres). En ese momento Huelva contaba con 234 escuelas (109 públicas, 123 privadas a cargo de particulares y 2 privadas a cargo de Congregaciones y Comunidades religiosas) (Alonso, 2015:19). Con el paso de los años, la normativa y regulación del sistema de enseñanza iría cambiando, siguiendo una tendencia u otro según el régimen político existente. A nivel nacional, y según los datos facilitados por el Censo de 1860, el nivel de alfabetización de la población es muy bajo, sólo el 26 % de la población mayor de diez años declaraba saber leer y escribir (Beltrán-Tapia, y otros, 2019:14). Si observamos los datos de la provincia de Huelva aún es menor con tan solo un 5,17%. En 1885, tras la aprobación del Real Decreto de 18 de agosto, se permite la creación de establecimientos libres de enseñanza, creados y sostenidos, no sólo por personas físicas, sino también por asociaciones. En este sentido, la CCINH dentro de su función en favor del fomento de las enseñanzas comerciales preparó durante el año 1886, un proyecto de Escuela de Comercio, el cual es remitido al ministro de Fomento, aludiendo la conveniencia de la citada escuela como elemento clave para el desarrollo de la actividad mercantil en la provincia. Durante años y hasta bien entrado 1895, el Gobierno luchó por establecer un control sobre los centros privados, llevando a cabo una política educativa de signo liberal, por lo que con ese control lo que pretendía era luchar a favor de la defensa de la enseñanza pública oficial (Alonso, 2015:59). En este sentido, plantean la necesidad de una reforma de la escuela primaria, señalando que el retraso general que vive España en todos los planos es debido a la falta de formación y educación de su población. A principios del siglo XX, el Estado en un nuevo intento de mejorar la educación primaria, crea el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, y aprueba el Real Decreto de 12/04/1901; el cual será el encargado de controlar todo el sistema, aumentará la enseñanza obligatoria hasta los 12 años y tendrá la capacidad de expedir los títulos 62 Beltrán-Tapia, Díez-Minguela, Martínez-Galarraga y Tirado-Fabregat (2019:14)
- 57 - profesionales, determinar las materias necesarias para su obtención, así como la forma de demostrar los conocimientos; manteniendo la libertad de creación y apertura de escuelas y centros educativos. Esa libertad, permitió que algunas empresas extranjeras, principalmente mineras, ubicadas en la provincia de Huelva, subvencionasen, dirigiesen y pusiesen en funcionamiento escuelas de educación primaria, junto a centros de capacitación de futuros obreros; en este sentido, y ante el problema de la falta de formación minera entre los obreros españoles, el empresario Manuel Vázquez López, junto con los ingenieros de minas, Cortés Cícero, Pizarro y Gonzalo y Tarín, convencidos de esta necesidad y de la importancia que tendría en el futuro un centro docente del que salieran hombres especializados en la industria minera, comenzaron a gestionar ante las autoridades y las diversas compañías mineras de la provincia la creación de una Escuela. El Centro se abre como Escuela de Capataces de Minas por Real Decreto de 22 de febrero de 1901. Originalmente la sede fue en el piso bajo de la casa número 18 de la calle Castelar (actual calle Rico), pero debido a que el inmueble no reunía las condiciones necesarias Manuel Vázquez López cede en régimen de alquiler tres viviendas de su propiedad al Ayuntamiento, quien se encargará de realizar las reformas oportunas para la instalación de la citada Escuela63. En sus comienzos las clases se impartían de sábado a lunes y los alumnos eran obreros de las compañías mineras e hijos de estos. Tras la aprobación del Real Decreto de julio de 1902, instrumento de control de la enseñanza privada, comienzan a abrirse en toda la provincia numerosas escuelas. Según datos recogidos en Alonso (2015:14) el total de escuelas que se abren entre 1902 y 1936 fue de ciento veintiuna. De las cuales destacaremos que cuatro eran de primera y segunda enseñanza, mientras que el resto eran solo de primera; la mayoría promovidas por particulares, algunas por congregaciones religiosas y por empresas, principalmente éstas últimas mineras, salvo cuatro que fueron subvencionadas por los ayuntamientos, dos de Huelva capital, una en Riotinto y otra en Valverde del Camino. Los años 1902 y 1924, fueron durante los cuales se pusieron en funcionamiento más escuelas, 53 y 16 respectivamente. En julio de 1907, la Cámara de Comercio de Ayamonte, solicitó al Ministerio la creación de una Escuela de Capitanes de Almadraba, a través del apoyo del 63 Web del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos de Minas. Actas Capitulares del 15 de marzo de 1901. Actas Capitulares del 6 de julio de 1901. El ayuntamiento se hace cargo, por espacio de un año, y el precio del arrendamiento es de 140 pesetas mensuales pagaderas por mensualidades vencidas. Dicho centro estuvo en varios lugares de Huelva, hasta instaurarse en lo que en aquella época conformaban las llamadas “Haciendas” en la actual Alameda Sundheim (parcela actualmente ocupada por el Museo Provincial).
- 64 - de 103 a 205, siendo las otras profesiones liberales las que subieron de 172 ocupados a 3.468. Tal como hemos comentado el porcentaje mayor de ocupados es en los trabajos forestales y agrícolas, sin embargo, podemos observar como el descenso de esta hasta el año 1920, se compensa con el incremento en ese mismo periodo de mano de obra ocupada en las minas y canteras. Tabla 4.- Porcentaje población ocupada. Fuente: Elaboración propia. INE. Inebase Historia. Censos Clasificación de los habitantes por su profesión Al ser nuestro eje central de estudio la clase empresarial, hemos podido observar que tal figura aparece recogida solo en los censos de 1910 y 1920, cuando indican datos sobre “Patronos” en la agricultura, el comercio y la industria. Seguidamente analizaremos la misma en el epígrafe siguiente.
- 65 - 1.5.- La clase empresarial. Comenzamos analizando la evolución histórica del concepto de empresarios, centrándonos en la empresarialidad y haciendo un recorrido por las principales teorías económicas que la analizan. Con ello pretendemos obtener información y datos suficientes para comprender, las decisiones y actuaciones llevadas a cabo, y por tanto definir la figura del empresario que vivió en la provincia durante esos años. Veremos si fueron grandes hombres de negocios, oportunistas del momento y del entorno, meros buscadores de rentas, emprendedores, … capaces de crear nuevas empresas. Junto a un empresario siempre hay una empresa, por lo que vamos a dar la definición y tipología de empresas, centrándonos en los negocios familiares, ya que estos juegan un papel muy importante en materia de desarrollo económico, y son el tipo de organización que más abunda en el mundo. Seguidamente haremos referencia a dos elementos claves de toda empresa, el Emprendimiento y la Innovación, los cuales según Quintana (2005:122) residen en la figura del fundador, siendo este quien lo instaura dentro de la empresa. 1.5.1.- El empresario: evolución conceptual. Si tomamos la definición del vocablo empresarios según el Diccionario de la Real Academia, este es considerado como : “ El titular, propietario o directivo de una industria, negocio o empresa”; ese concepto que en un primer momento nos puede parecer tan simple y fácil, puede extrañar una parte de complejidad; en las pequeñas empresas la figura del empresario suele ser una persona física propietario y gestor, pero con la aparición de las grandes empresas , surgen dos figuras de empresarios, el que aporta recursos y el que la dirige. Las sociedades por acciones conforman capitales destinados a la creación de empresas, pero quienes aportan capital no necesariamente dirigen la empresa. Desde un punto de vista económico, los inversionistas o capitalistas son los agentes económicos que controlan los medios de producir riqueza (Bucardo, Saavedra y Camarena, 2015:104). Históricamente, el vocablo empresario ha estado ligado a multitud de términos: comerciante, industrial, propietario, patrono, capitalista, hombre de negocios, director de empresa, empleador, etc. Pero con el paso de los años, la ciencia Económica y en concreto las diferentes teorías clásica, neoclásica y moderna quienes han ido aportando concepciones del empresario: de propietario gestor de su negocio hasta la tecnoestructura, donde la gestión está en manos de profesionales y la propiedad en inversionistas o capitalistas, en el concepto de economía marxista, la burguesía industrial.
- 66 - Hasta el siglo XV y dentro del pensamiento económico no hay ningún concepto asociado a la figura del empresario, pero será a partir de la etapa mercantilista, siglos XVI y XVII, cuando se identifica a éste con la figura del comerciante. Los economistas clásicos, A. Smith, David Ricardo y Stuart Mill, definen al empresario como el propietario del negocio, capitalista, encargado de dirigir y controlar todas las actividades realizadas dentro de la empresa, siendo el que asume el riesgo. Estos economistas clásicos fueron los precursores a la hora de analizar la figura del empresario, y por tanto los que contribuyeron a una mejor comprensión de la misma. En la teoría del empresario capitalista, Adam Smith considera al empresario como el propietario de los medios de producción, el capitalista cuya tarea consiste en ahorrar y vigilar el correcto funcionamiento de la empresa. (Buitrago y Valencia, 2008:339). Para Richard Cantillon y J. B. Say, son hombres de negocios que asumen el riesgo para que el proceso de producción pueda llevarse a efecto. Este último autor, añade que el empresario no solo va a ser el que aporte capital, asumiendo un riesgo, sino que también organizará, coordinará, y administrará todos los factores productivos69. Menudo y O’Kean (2005)70 señalan que para Say, economista clásico, los propietarios de los factores de producción son el hombre industrioso, el capitalista y el propietario agrícola. Este hombre industrioso se descompone en tres agentes, sabio, empresario y obrero, cada uno propietario respectivo de conocimiento, aplicación y ejecución. Richard Cantillon71, utiliza por primera vez el término francés “entrepreneur”, para denominar al empresario como un emprendedor. Al objeto de poder contextualiza nuestro periodo de análisis, nos hemos centrado en revisar las teorías empresariales desde finales del siglo XIX. Partimos con la escuela neoclásica, con el autor Alfred Marshall quien considera al empresario como el cuarto factor productivo, y lo define como el factor organizativo. Los economistas neoclásicos, añaden a los tradicionales factores de producción - capital, tierra y trabajo-, la organización empresarial, el cual relaciona con la figura del empresario: persona encargada de organizar y dirigir la producción. Zaratiegui (2002:5) establece que hay dos tipos de empresarios: los propietarios y los directivos, división que aparece debido al crecimiento de las empresas, en las cuales el antiguo propietario no tiene capacidad 69 Buitrago y Valencia, (2008:339) 70 Citado en Bucardo Castro, A., Saavedra García, M.L, Camarena Adame, E. (2015:105). 71 Citado por Pereira, F. (2003). En Bucardo Castro, A., Saavedra García, M.L, Camarena Adame, E. (2015:99).
- 67 - económica y de gestión por lo que aparecen los accionistas y los directivos, unos movidos por el beneficio y otros por su ganancia salarial. A partir del siglo XX, la figura del empresario cumpla un papel diferente del capitalista o propietario. El economista Knight, utiliza la teoría del beneficio del empresario, y relaciona al empresario con el riesgo, a través del cual obtiene el derecho o recompensa de apropiarse del beneficio extraordinario que se genera en el desarrollo de su actividad. Define dos conceptos: riesgo e incertidumbre, y asocia al empresario como la persona que asume el riesgo de la actividad económica, obteniendo por ello un beneficio o recompensa, que en algunos casos es incierta. El empresario corre el riesgo de que sus previsiones sobre la demanda no se cumplan y, en función de ello, no se alcancen sus objetivos y por lo tanto obtenga pérdidas. Por otra parte, Schumpeter, aporta una diferencia fundamental, separa la figura de empresario de la de capitalista, e incluye un nuevo elemento “la innovación”, para este autor la función básica y fundamental del empresario es innovar, ya que gracias a eso se diferencia de sus competidores y consigue obtener de forma temporal grandes beneficios; identifica la iniciativa, visión, imaginación y liderazgo como las características principales de un buen empresario, y tal como señalan Bucardo, Saavedra y Camarena (2015:105) se considera empresario incluso al individuo que trabaja por cuenta propia. Por último, Galbraith (1967:91), al describir las características de las empresas en los países occidentales más desarrollados, llega a la conclusión de que la actividad económica está dominada por grandes corporaciones empresariales con poder para influir en precios y costes, las cuales, debido a su gran complejidad, no pueden ser dirigidas por una sola persona, sino por un equipo, al que denomina “tecnoestructura”; con ello surge la separación entre los propietarios, individuos que aportan el capital, y la dirección, profesionales con formación, experiencia y poder que se encargan de la gestión de la empresa. En esta misma línea Galbraith (1968:34)72 indica “el empresario ha dejado de existir como persona individual, …, como fuerza directora de la empresa, quedando sustituido por la gerencia, el management”. Todo esto da lugar a la aparición de nuevas concepciones de empresario: “gerente” tecnócrata impersonal que se encarga de realizar una operación de rutina; “organizador” a quien Álvarez De Mon (2003) presenta como una persona con genio y talento, a la vez que es libre, entusiasta, responsable y con un marcado carácter recio. Al que W.G. Bennis 72Bucardo, Saavedra y Camarena (2015:106)
- 68 - reconoce y añade una nueva competencia el liderazgo, considerando por tanto al empresario como el líder de toda organización. En la actualidad, tras la implantación del nuevo modelo de economía del conocimiento, la globalización y la aplicación de avances tecnológicos, internet, etc., en las empresas, el empresario se ha convertido en un agente que dirige la empresa y la orienta acorde a todos los elementos internos y externos de que dispone, con el único objetivo de obtener el éxito y por ende maximizar el beneficio, el cual será repartido entre los propietarios/capitalistas, quienes tienen una única misión conseguir la máxima rentabilidad del capital aportado. Hemos visto la evolución y cambios no solo del concepto de empresario, sino de los roles y funciones que ha ido desempeñando. En definitiva, el empresario siempre va a estar ligado a una empresa, bien como propietario de los medios, innovador, tomador de decisiones, socio capitalista, directivo o agente económico. 1.5.2.- El empresario: teorías económicas. En la tabla 5 se detallan las definiciones que las diferentes teorías han aportado de la figura del empresario.
- 69 - Alfred Marshall señala que el empresario tiene que reunir un conjunto variado de competencias, así podemos hablar de: “El innovador” quien va a buscar nuevos métodos de producción, nuevos productos, o mejorar los ya existentes siempre con el objetivo de satisfacer todas las necesidades, llegar a todos los individuos y conseguir beneficios para la empresa; “El capitán de la empresa”, va a coordinar todas las tareas y trabajos que se van a realizar en la empresa, decidiendo de qué modo, cuáles y quien las hará; coordinando la marcha correcta del negocio. “El organizador” quien se encargará de poner orden en el mercado. “El intermediario” que establecerá las relaciones dentro y fuera de la empresa, y servirá de nexo entre la adecuada asignación de los recursos y el producto final obtenido; siendo la información la clave para tomar las decisiones y el mercado el que suministra los recursos. “El emprendedor” con iniciativa y espíritu de empresa, capaz de poner en marcha un negocio y de adaptarse a los cambios extrínsecos: “ un cambio en la moda, una guerra, una plaga, una nueva maquinaria, la apertura de un mercado, el descubrimiento de nuevas aplicaciones, la competencia de un nuevo rival” ( Zaratiegui, 2002:54). En este sentido, Marshall hace referencia a la influencia de los ciclos económicos en “la empresarialidad” y afirma que “el tener un carácter no especializado les hace ser capaz de trasladarse de una ocupación a otra” (Zaratiegui, 2002:32). Ve a los empresarios como “tipos ideales”, “caballeros victorianos”, que se han ido formando a lo largo de toda su vida. Frank H. Knight define al empresario como aquella persona que asume el riesgo derivado de la actividad económica, adelanta el dinero y ha de ser recompensado con un beneficio. Por primera vez se asociará la figura del empresario con el binomio riesgo/incertidumbre. El riesgo de aportar capital para poner en funcionamiento una idea de negocio, y por otro la incertidumbre, el no saber si al final cuando la empresa quede constituida esta va a poder fabricar o no, y lo más importante si va a obtener beneficios o por el contrario va a suponer pérdidas. El beneficio será el residuo que queda después de pagar todos los costes (Santos, 1997: 107). El empresario de Knight será el dueño de la empresa, quien soporta el riesgo y la incertidumbre de la actividad económica y asegura las rentas de los factores productivos a cambio de un beneficio. Por tanto, cualquiera no puede ser empresario, se precisa de una persona inteligente, optimista, creativo e imaginativo, el dinero es su mayor motivación y su éxito depende de su capacidad, esfuerzo y suerte. Este empresario lo vamos a encontrar identificado en la casi totalidad de los empresarios de la primera generación, durante el trascurso del siglo XX. Son
- 70 - capaces de impulsar el desarrollo del territorio, promover la innovación y el emprendimiento; a la vez que ejercen la propiedad, la toma de decisiones y dirigen la actividad de sus negocios. Joseph Alois Schumpeter, caracteriza al empresario por su carácter innovador. Será capaz de crear un nuevo negocio o modificar el existente introduciendo un nuevo bien; un nuevo método de producción; la apertura de un nuevo mercado; la conquista de una nueva fuente de aprovisionamiento, e incluso cambiando el método de dirección y organización . “ es el productor que inicia el cambio económico, educando incluso a los consumidores si fuera necesario; les enseña a necesitar nuevas cosas, o cosas que difieran en algo respecto de las ya existentes”. (Girón, 2000:1081). Ese mecanismo de actuación se pone en marcha ante una situación de crisis o desequilibrio económico; el empresario Shumpeteriano será el “destructor creativo” que rompe los ciclos ajustados del mercado mediante la introducción de una innovación que le brinda una ventana de tiempo monopolística que le permite fijar un precio muy superior al costo de los recursos utilizados para la producción (Bucardo, Saavedra y Camarena (2015:100). En definitiva, el empresario de Schumpeter será un individuo activo y creador, capaz de romper con la situación existente mediante la aplicación de mecanismos e ideas innovadoras, las cuales con el paso del tiempo generarán crecimiento y desarrollo económico (O’Kean, 1989, 1991)73. John K. Galbraith, señala que el poder económico ha ido pasando de las personaspropietarios a las organizaciones. Aparece el denominado derecho del poder restringido, o lo que él llama tecnoestructura. Este poder lo ostentan los directivos, profesionales especializados, que tienen el poder ejecutivo, toman las decisiones dentro de las empresas y coordinan la información y gestión que se realiza dentro de las organizaciones, por normal general, se trata de grandes empresas. Esa tecnoestructura, convive junto con los empresarios-propietarios, persiguiendo cada uno de ellos unos objetivos distintos, mientras que el propietario persigue la maximización del beneficio, los directivos buscan objetivos más amplios, tanto económicos como personales. También nos podemos encontrar con una tercera figura la de los accionistas, los cuales invierten capital en el negocio y su único papel en la empresa es obtener la mayor rentabilidad del capital invertido, en el caso de no ser lo que esperan, se marchan de la sociedad e invierten en 73 Citado por Palma (2006:12)
- 71 - otra empresa. En el caso de los empresarios onubenses, esta figura la vemos en las segundas y terceras generaciones. En algunos casos concretos, tras el fallecimiento del fundador, las empresas son heredados por los hijos quienes constituyen diferentes tipos de sociedades, las cuales dejan en manos de profesionales para su gestión. Tal fue el caso de los Hijos de Vázquez López, los Hijos de Carlos M. Morales, entre otros. Warren G. Bennis, afirma que el empresario debe ser innovador, buen estratega, pero sobre todo líder. En este sentido, relaciona la figura del empresario con dos nuevos conceptos: Líder “persona capaz de ejercer influencia en otros, para dirigirlos y guiarlos efectivamente hacia el logro de objetivos y metas”; y “Liderazgo” cualquier tentativa para influenciar el comportamiento de un individuo o de un grupo” (Gómez, 2008:162). Por otra parte, Pérez, Acosta y Pérez-Solís (2020:14-16) y Jáuregui (2014: blog) describen las tres habilidades que reúnen todos los líderes: Habilidades técnicas: lo constituye el conocimiento, la formación y la aptitud de la persona, en definitiva, el saber hacer el trabajo. Habilidades humanas: será la capacidad de trabajar en equipo y formar grupos de trabajo, está muy ligada con el trato con las personas, para saber comunicarse, motivar, coordinar, dirigir…. Habilidades conceptuales: ser capaz de tener una visión conceptual de la organización, pensar en términos de modelos, facilidad de trabajar con ideas, conceptos, teorías y comprender las diversas funciones de la organización y complementarlas entre sí. En definitiva, será una buena combinación de las tres junto con el liderazgo empresarial, los que determinen el motor para una buena gestión dentro de la empresa. Gómez (2008:173) señala que los líderes de las organizaciones deben ser personas independientes, con capacidad de establecer buenas relaciones, dominar con rapidez las tareas nuevas, poseer disposición y deseo de aprender cosas nuevas, dignidad, buenos modales, respecto por sí mismo y por los demás, ser atractivo al resto del equipo…; pero sobre todo desprender un nivel alto de motivación, para con ello ser capaces de que los trabajadores de su equipo desempeñen sus funciones (Gómez, 2008:167). Para terminar, concluiremos afirmando que mientras los economistas clásicos, consideraban a los empresarios como los propietarios del capital que se encargaban de supervisar y dirigir todo el proceso productivo, con la finalidad de obtener el máximo beneficio, estamos ante el modelo empresario/capitalista. Los economistas críticos, siguiendo la misma línea, no consideraron al empresario como un factor de producción
- 72 - diferenciado del capital, y centran su análisis en determinar si el empresario/capitalista es la mejor forma de organización económica; en el caso concreto de Marx este, diferencia entre el “pequeño patrón”, la función directiva y las sociedades por acciones, donde el capitalista, se encargará de que el obrero realice su trabajo para poder conseguir una mayor rentabilidad en la empresa (Marx, 1978:375-376). En definitiva, asocia la figura del empresario con la función de explotación. Por su parte, Keynes y Galbraith, hablan de la existencia de dos tipos de empresarios, lo que actúan pensando en el valor real de la empresa y los que simplemente se preocupan de las operaciones especulativas, por lo que consideran que el mejor empresario sería El Estado. Los marginalistas, consideran al empresario como el factor de organización, tal como hemos indicado anteriormente, Marshall considera al empresario como el cuarto factor productivo, siendo hombres de negocios, empresarios polifacéticos y gestores. Knight por su parte superpone la figura del propietario con la del gestor del negocio, e incluye un análisis institucional, comparando la empresa y la propiedad privada capitalista con otras posibles alternativas. Schumpeter, entiende al empresario como un individuo genial, innovador, pero sin capacidad de tomar decisiones importantes, salvo la de ahorrar o consumir. En la escuela austriaca al igual que en las teorías psicológicas y sociológicas del empresario, afirman que el “talento empresarial está desigualmente distribuido entre los individuos” (Santos, 1997:281). Uno de sus representantes, Kirzner sostiene que el empresario es aquel individuo que tiene la capacidad de identificar oportunidades de negocio que les reportarán beneficios. Por tanto, después del análisis realizado a través de algunas de las principales teorías del empresario, podemos afirmar que este siempre ha desempeñado un papel fundamental dentro y fuera de las empresas, de ahí el comportamiento de cambio y adaptación que ha tenido a lo largo del tiempo, pasando del empresario propietario, al empresario organizador, al empresario riesgo y/o innovador, al empresario director, tecnoestructura, …. 1.6.- La Empresa: concepto y tipología El Diccionario de la Real Academia Española, define a la empresa como “una unidad de organización dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios con fines lucrativos”. (RAE.es). Thompson (2006) la define como: “una entidad conformada básicamente por personas, aspiraciones, realizaciones, bienes materiales y capacidades técnicas y financieras; todo lo cual, le permite dedicarse a la producción y transformación de productos y/o la prestación de servicios para satisfacer necesidades y
- 73 - deseos existentes en la sociedad, con la finalidad de obtener una utilidad o beneficio". Para García y Taboada (2012:10) son “organizaciones económicas que tienen la capacidad de generar riqueza y empleos en la economía”. Sin embargo, y a pesar de ser claves para la economía, durante años el pensamiento económico las excluyo de sus investigaciones (Santos, 1997:11). La teoría neoclásica, entiende la empresa como “caja negra” o función de producción, donde su objetivo simplista no va más allá de la simple satisfacción de la demanda del mercado. Walras, por su parte, hace referencia a la diversidad de tipos de empresas, resultante de la combinación de los distintos servicios productivos realizados por el empresario, señalando la existencia de tres tipos de empresas las del sector agrícola, industrial y comercial (Walras, 1987:381)74. Marshall se centra en la empresa comercial y considera que la misma está formada por tres elementos: el capital, la facultad y capacidad de quien la dirige y la organización, los cuales actúan de manera coordinadas con el objetivo de hacer efectivo la producción (Marshall, 1961:596)75. Sin embargo, con el paso del tiempo, Marshall y Marx coinciden en que la tendencia es hacia la aparición de empresas cada vez más grandes, sociedades; aunque en algunos sectores continuará existiendo industrias gestionadas por hombres de negocios que trabajan con un capital propio (Marshall, 1961:602). Schumpeter considera a las empresas como iniciativas y las define como la relación de nuevas combinaciones. (Schumpeter, 1978:84)76. Más adelante, Knight considera que la asunción de incertidumbre será necesaria para la especialización y producción para el mercado, y considera a las empresas como un sistema, y tal como señala Santos (1997:110): “la inseparabilidad del problema de la incertidumbre y el problema de la gestión se traduce en la Empresa como fenómeno característico de la organización económica moderna, que es esencialmente un procedimiento para especializar la asunción de la incertidumbre”. Siendo la esencia de la Empresa la especialización de la función de dirección responsable de la vida económica, cuya característica es la inseparabilidad de estos dos elementos: responsabilidad y control (Knight (1965: 270-271). 74 Citado por Santos, 1997:54. 75 Citado por Santos, 1997:64. 76 Citado por Santos, 1997:82.
- 80 - Modelo de los tres círculos (imagen 2), siendo el que más fácilmente representa todas las peculiaridades de las empresas familiares; en este modelo coexisten los subsistemas empresa, familia y propiedad (Rius, 2010:10). Cada uno de ellos está representado por un círculo donde se agrupan personas con particulares características en su relación con la empresa familiar, y a la vez estos tres círculos crean intersecciones donde se incluirán los comportamientos entre ellos (Gallo, 2004: 244). Imagen 2: Modelo de los Tres Círculos 84 . Fuente: (Mucci y Tellería, 2003: 39) En definitiva, dentro de toda empresa familiar se generan una serie de relaciones por su estructura de propiedad y familia, que influye positiva o negativamente en el devenir del negocio, en la consecución de sus objetivos y en la toma de decisiones. No obstante, nosotros no vamos a detenernos en analizar ningún modelo o tipología de empresa, por no considerarlos relevantes en nuestra investigación. Sin embargo, si haremos referencia al emprendimiento y a la innovación, como puntos claves en todo negocio. Para su análisis es necesario tener en cuenta la figura del líder, concretamente su espíritu emprendedor, y su capacidad para desarrollar e implantar innovaciones dentro de la empresa. 1.6.3.- Espíritu Emprendedor e Innovación Espíritu Emprendedor: Quintana (2005:122) afirma que la clave de toda empresa reside en la figura del fundador. Estos deben tener capacidad de decisión, pensamiento flexible, espíritu de cambio, emprendimiento y, sobre todo ser capaces de transmitir y motivar al 84 Fuente: (Mucci y Tellería, 2003: 39.
- 81 - resto de los miembros de la organización; si por el contrario el líder permanece en el entorno familiar y se encierra en su propio ego, repercutirá negativamente en su capacidad emprendedora, poniendo en peligro la continuidad de su proyecto. No obstante, en la mayoría de los casos, el fundador mantiene vivo ese espíritu de emprendimiento, incluyéndolo como parte de la cultura de la empresa, lo que permitirá que se mantenga a lo largo de las generaciones. Los autores Gallo y Amat (2003:77) señalan que el mantenimiento del espíritu emprendedor es uno de los problemas típicos de las empresas, sobre todo las de tipo familiar. Tras la jubilación, o desaparición del fundador, si el emprendimiento no es bien gestionado, el negocio puede verse perjudicado. Hay casos en los que los herederos tratan de ser clones de su antecesor; otros en los que, sintiendo la necesidad de diferenciarse de él, optan por una estrategia opuesta; e incluso, no es extraño que simplemente, desaparezca (Quintana, 2005:122) Con respecto a la propensión de la empresa a nuevos negocios, nuevamente será el comportamiento del propietario, líder o gestor el que marque esa línea de creación y puesta en marcha de nuevas iniciativas, o mejora de las ya existentes. Jiménez y Meroño (2009:398) señalan que el espíritu emprendedor hace referencia no solo a los nuevos empresarios o las personas que crean una nueva empresa, sino a quienes transforman o mejoran la existente, en este sentido, ese espíritu es entendido como un mecanismo de cambio y generador de innovación. Si la familia comparte y se relaciona con el entorno, la compañía tiene una mayor capacidad para responder de forma dinámica e innovadora a los cambios que tengan lugar en sus mercados, de esta forma la estrategia se orienta siempre hacia las oportunidades de negocios más rentables, que no tienen por qué seguir las líneas marcadas por el pasado. Jiménez y Meroño (2009:398) afirman que otro de los elementos del emprendimiento es el desarrollo de innovaciones dentro de la empresa, por tanto, para que una empresa sea considerada innovadora, es necesario tener en cuenta el estilo de liderazgo, como sea su fundador y la cultura que se haya transmitido a los sucesores, la aptitud y compromiso que tenga la familia a nuevos proyectos o establecer cambios en los ya existentes. En líneas generales, la innovación siempre va a estar ligada a una oportunidad de negocio, la cual puede ser detectada por el fundador o a lo largo de la historia por los sucesores o continuadores del negocio. Por tanto, cuando el carácter innovador del fundador marca la cultura de la empresa, las nuevas generaciones tienen mayores posibilidades de introducir transformaciones estratégicas, en estas empresas la
- 82 - innovación es considerada como un fenómeno intergeneracional (Quintana, 2005:123), donde no solo innova el fundador de la empresa sino también sus herederos. No obstante, esto no ocurre siempre, podemos encontrarnos con empresas donde la primera generación poseía una enorme capacidad innovadora que carece de continuidad en las generaciones posteriores o el caso contrario negocios tradicionales donde la innovación nunca ocupo un papel clave, sin embargo, los herederos detectan una oportunidad de mejor en el negocio gracias a procesos innovadores. López, Serrano, Gómez y García (2011:14) señalan que partir de los pocos estudios existentes sobre innovación en negocios familiares, se han creados dos corrientes totalmente opuestas, las que consideran que estas empresas pueden ser muy innovadoras, frente a las que opinan que en estos negocios prevalece el espíritu conservador y contrario al riesgo. En nuestro estudio, hemos tomado como referencia empresas que presentaban características familiares relacionadas con el propietario, y aquellas donde han continuado la segunda generación. Uno de los mayores logros de esos emprendedores ha sido la creación de dinastías empresariales que en algunos casos llegan a nuestros días. Como hemos mencionado anteriormente, los negocios familiares han sido claves en la provincia de Huelva, donde el espíritu de emprendimiento e innovación han estado presente en la casi totalidad de ellas. Ese perfil se observa en una serie de iniciativas innovadoras, algunas vinculadas con los mercados exteriores, Morrison, Sundheim, Matías López, crearon redes comerciales en Inglaterra o Portugal, o la apertura de centros de distribución en Francia, como fue Francisco Jiménez. Otras las encontramos en el sector industrial, a través de la importación de innovación y tecnología; por un lado la implantación del método de vinificación jerezanos (criaderas y soleras), por otro la importación de moderna tecnología de destilación de origen francés como los alambiques Savalle85, por parte de Nicolás Gómez González o Charentais”, la familia Jiménez (Le Panthéon de I`ndustrie nº: 860. Nov 1891. pp 281-282) Así, como la electrificación de los talleres artesanos de Jabugo, por parte de la sociedad Sánchez Romero Carvajal y las electro-harineras de Talero y Moreno. Podemos afirmar que a lo largo de la historia las empresas han estado formadas por gente emprendedora e innovadora y donde la actitud de la persona que lideró el 85 La Ilustración Española y americana nº: XXVII de 16/07/1872 (pp. 432) y nº: XXXIII de 24/08/182 (pp 511-512 Citado por López Robledo, M.J. (2009:2-3): Corumbel nº: 383.
- 83 - proyecto inicial será determinante y marcará la cultura de la empresa para las futuras generaciones. Morris y Paul (1987) y Weerrawardena y O´Cass (2004)86, señalan que el empresario será: Emprendedor: la asunción al riesgo le lleva a iniciar negocios sobre los que no se tiene certeza de su éxito. Innovador: comportamiento favorable a la creación de nuevos productos o procesos. Para terminar, señalamos que esas cualidades dinámicas de empresas y empresarios influyen en el crecimiento y desarrollo económico de cualquier territorio (Santos, 2004:174). En este sentido se afianza nuestra hipótesis de que fueron esa red de empresarios presente en la provincia de Huelva durante unos determinados años, los que sirvieron de motor de crecimiento del territorio. 86 Citado por (Jiménez y Meroño, 2009:399)
- 84 - CAPITULO 2: De la mina a los servicios urbanos: Los empresarios de la Comarca Huelva-Andévalo87 En los últimos decenios del siglo XIX la provincia de Huelva experimenta un conato de industrialización que es especialmente evidente en la propia capital y que está estrechamente ligado a la explotación de sus ricos yacimientos mineros. En esas fechas se extiende el tópico mediático de una provincia dinámica e industriosa que, en realidad, había comenzado a fraguarse intencionadamente en los años cincuenta del siglo XIX, en el entorno del redescubridor de la cuenca onubense, el francés E. Deligny. En efecto, la expresión California del Cobre, atribuida al financiero y socio del ingeniero francés M. E. Duclerc88 y que anunciaba el potencial industrializador de la minería onubense, va a hacer fortuna a partir de entonces89. En los sesenta y setenta un grupo de ingenieros liberales, con I. Gómez Salazar a la cabeza, abordan los diversos efectos de arrastre de la minería lo que les llevaba a considerar que la provincia se iba a convertir en un centro industrial de primer orden. Señala también Gómez Salazar el papel fundamental de una línea ferroviaria que conectara la cuenca con la ciudad de Huelva, como también lo hacen otros informes, como el redactado en 1870 por J. Monasterio y que el propio Deligny, ingeniero ferroviario, había contemplado90. En realidad, la construcción de mitos con intencionalidad retórica, esto es, con ánimo de influir en la opinión pública, es una constante de la literatura minera91. En Huelva el mito cumplió muy bien su función 92, pues sirvió para movilizar a las redes de negocio nacionales y europeas que, como veremos, facilitarán la llegada de una nueva clase empresarial con estrechas vinculaciones con el sector; lo que facilitó la creación de 87 Nota: Los apartados 2.1 y 2.2 de este capítulo son una versión de lo recogido en el artículo que realice conjuntamente con mi director de tesis Pérez-Cebada: “El mito de la California del Cobre. El impacto del boom minero en el tejido empresarial onubense”. Revista de Historia Industrial, nº:76, 2019. pp 11-48. 88 El genio de la libertad, 16/11/1855, p. 3. 89 Un par de años después, J. Rieken (1857: 49), amigo y colaborador de Deligny, recoge esa expresión, más tarde utilizada también por J. Gonzalo y Tarín (1888: 10), que trabajó a su servicio en la Sociedad de Minas de Alosno. 90 Flores, (2017: 152-155) 91Mainier, 2003: 12. En ocasiones los empresarios promueven discursos que, como los onubenses, describen un contexto de oportunidades (Carr, 1986) que forma parte de determinados patrones ideológicoculturales. La influencia de estos patrones en la aparición y desarrollo de la empresarialidad en Amit et alia (1993: 820). La referencia al mito de California también fue utilizada en 1855 por un periodista alemán al referirse a un distrito minero en la cuenca del Ruhr (Ludwig, 2012: 48). 92 Al respecto dice A. M. Bernal (Ferrero, 2000:29): “Entre el mito y la historia, el discurrir de la minería onubense ha sido… uno de los referentes más reiterados – por emblemático – del pasado económico del Sur peninsular”. Sobre la inversión extranjera en el sector es significativo el título de un trabajo de A. Broder (2015): Mitos, ensoñaciones y realidades de El Dorado Minero”.
- 85 - una tupida malla de relaciones, la cual pone en evidencia el peso del medio en el mundo empresarial 93. Más específicamente, los emprendedores locales estuvieron estrechamente condicionados por la evolución del propio sector minero, protagonista de la globalización y dependiente de la gran empresa94. En este capítulo veremos, la evolución del sector minero en la provincia de Huelva y del papel que en él jugaron los emprendedores. Para ello hemos dividido dos etapas marcadas por las actuaciones de las dos generaciones de empresarios locales; seguidamente hemos analizado las diferentes actuaciones de la clase empresarial en las dos instituciones principales de la provincia, y como el nutrido grupo de empresarios, algunos políticos, de la primera generación fueron el germen en la creación e impulso del ese marco institucional. El epígrafe cuarto lo hemos dedicado a las infraestructuras, claves en todo proceso de industrialización y crecimiento de un territorio, en este caso serán los grandes ferrocarriles mineros los que marcarán la inflexión. Para terminar, hemos hecho referencia a la clase empresarial, así como una serie de reflexiones sobre las dinámicas relaciones entre disponibilidad de recursos naturales95, organización institucional y tejido productivo en el espacio provincial96. 2.1.- La primera generación (1870-1900) 2.1.1.- La gran minería Se considera la expedición de Ernesto Deligny a Huelva en 1853, que él mismo describió con detalle diez años después97, como el punto de partida del boom minero en la cuenca. Deligny recorrió la cuenca, como representante de un grupo de capitalistas franceses encabezados por el duque de Glucksberg98, registrando minas especialmente en la zona de Alosno-Calañas y participando, como gestor de varias compañías, en la explotación de esos yacimientos. Sin embargo, entre 1866 y 1892 una gran compañía inglesa, Tharsis 93 Shane (2003). 94 Sánchez, 2011: 42. El interés de las nuevas investigaciones sobre la relación entre empresarialidad y procesos globalizadores en Wadhwani-Lubisnky (2017: 775). 95 En Andalucía, la cuestión de la dotación de recursos se ha revelado desde hace tiempo como un aspecto clave de la industrialización y la empresarialidad (Parejo, 2011: 13; Garrués et alia, 2013: 110). 96 Particularmente en relación a la revisión sobre la “teoría de la maldición de los recursos” planteada en el libro de Badía-Miró et alia (2015). La unidad territorial provincial elegida deriva del mismo mito de la California del Cobre y va a ser luego promovida por las autoridades mineras que se refieren indistintamente al distrito minero de Huelva o de Riotinto. Sobre el debate en torno a la unidad de análisis en la historia industrial vid. Parejo (2006); para Andalucía, Garrués-Rubio (2012). 97 RM, 1863, 14, pp, 111-121;158-165;182-189; 208-220. 98 El auténtico “redescubridor” de las minas para Broder (2015: 75).
- 86 - Sulphur and Copper Company (TSCCL) adquirirá todas esas minas99. De manera que Deligny se convierte en el más acabado ejemplo de los “pionniers malhereux” franceses que van a abrir el camino al gran capital inglés100. Pero Deligny va a ejercer también una directa y menos conocida influencia en la conformación de la trama empresarial provincial conectando e impulsando a representantes cualificados de las tres redes nacionales que van a nutrir al empresariado local: la inglesa, la alemana y la española. En el caso británico es interesante resaltar la figura de Henry Frederick Christopher Haselden, un ingeniero civil que, como el mismo Deligny, estuvo inicialmente relacionado con proyectos ferroviarios en Europa y que en 1853 colabora con él en diversos registros de minas de hierro onubenses y va a formar parte de la terna de propietarios, con Gluckberg y Gosse, de la segunda compañía que explotó las minas de Tharsis. Esta familia, en realidad, podía presumir de una contrastada experiencia en el gran negocio minero europeo101. En España, a la vez que irrumpía en Huelva, va a promover, con el concurso financiero de importantes hombres de negocios franceses como el propio Glucksberg o los Pereire, una sociedad (H. Haselden y Compañía) para explotar el mercurio de Almadén al mismo tiempo que se introduce en la minería del carbón sevillana con la Compañía Minera y de Fundiciones de San Fernando. También va a participar activamente en el sector gasístico, dirigiendo las Compañías del Gas de Madrid y Sevilla desde los años cincuenta102. A su muerte, acaecida en esta última ciudad en 1867, sus dos hijos, Eugene y Arthur, continúan los negocios mineros del padre, aunque lejos de Huelva, en las minas de plomo del Centenillo en Linares. Será la tercera generación la que se instale de nuevo en Huelva después de la Primera Guerra Mundial, como luego se comprobará Jorge Rieken y Gerdes es un temprano representante de la pequeña pero selecta colonia alemana que se instalará en Huelva en torno al cambio de siglo. Este ingeniero de minas llegó a Huelva en los años cincuenta procedente de Santander103. Aquí, a la vez que escribe un par de obras sobre la cuenca que lo convierten en un respetado especialista (Rieken, 1857; 1860), se va a labrar una merecida fama de inquieto emprendedor minero. 99 Checkland, 1967 (capítulo 6); Chastagnaret, 2000: 384-389; Broder, (2015: 75-91). 100 Chastagnaret, 2000: 385. 101 Haselden dirigió en los años cuarenta las minas alemanas de carbón y zinc de Ischeweiler, el gran proyecto franco-belga-alemán de los hermanos Laveissière (Cameron, 1961: 376). 102 Fomento, 31/08/1853, pp. 15-16; Calzada, (2007: 119). 103 Boletín oficial de la Provincia de Santander, nº 8 (08/06/1857).
- 87 - En la primera década del boom ejerce como director de la compañía Turdetana, relacionada con la familia de empresarios francesa Grimaldi. En los años ochenta se va a desempeñar como arrendatario de minas propias a compañías extranjeras como The Bede Metal Company (Cabezas de Pasto y Herrerías) y The London Agency Limited (Sierrecilla y Segunda Manolita). Amigo personal del Deligny, según afirma éste mismo en sus “Apuntes”, participa con diversos cometidos desde los años setenta en el coto minero de Lagunazo que aquel dirigía. Al final de su vida también invierte en el servicio de aguas de la capital, haciéndose de hecho con la concesión que hasta entonces poseía su concuñado Guillermo Sundheim104. Las primeras investigaciones de Deligny desataron una primera fiebre minera que tuvo entre los españoles un importante componente especulativo105: para algunos de ellos, sin embargo, la proximidad a Deligny fue el punto de partida de una sólida carrera empresarial. Entre ellos cabe destacar a Eduardo Díaz Gómez de Cádiz. Su familia procede de la burguesía de negocios malagueña y ya en los años cincuenta ostentan la representación consular de los países escandinavos y de Holanda en Huelva106. Desde los primeros setenta Eduardo Díaz registra varias de las minas de Alosno que luego formarán el coto minero de Lagunazo y negocia, en nombre de Deligny o del Duque de Glucksberg, y en ocasiones con el concurso de Rieken, las escrituras de los restantes yacimientos del ingeniero francés. Se convierte, así, en el hombre de confianza de Deligny en Huelva, a quien presta valiosos servicios y con quien comparte también aventuras empresariales, como la participación en el accionariado de la mina Sotiel Coronada y en el de la Compañía de Minas de Alosno. Este empresario también está presente en el dinámico sector vitivinícola onubense desde los años setenta y en los noventa interviene activamente en el sector inmobiliario de la capital, construyendo diversos edificios destinados a habitación de obreros107. Deligny encontró en estas tierras un abierto apoyo de los profesionales, especialmente de ingenieros de minas que trabajaban en Riotinto, como Miguel Sánchez Dalp y Guzmán, a la sazón director facultativo de ese establecimiento. Este ingeniero, 104 Gaceta de los caminos de hierro, 11/10/1857, p. 5. Archivo Histórico Provincial de Huelva (en adelante AHPH) Protocolos Notariales (PN) 4882, doc. 129; 4887, doc. 54; 4890, doc. 42; 4962, doc. 24. 105 Chastagnaret,( 2000: 308). 106 Gaceta de Madrid, 19/11/1858, p. 1; Id. 08/12/1858, p. 1; Id. 19/12/1858, p.1. 107AHPH. PN. 4959, doc. 349; 4885, doc. 105; 4894, doc. 7; 4895, doc. 231; 4863, doc. 78; Revista de España (1874) Vol. 36, p. 195; La Provincia, 22/10/1893, p. 1.
- 88 - que forma parte de una familia de abolengo minero vinculada a Almadén108, va a asentarse en Aracena, ciudad de la cual sería alcalde en los años sesenta, a través del casamiento con María de los Santos Calonge, perteneciente a una familia de grandes propietarios serranos. Hombre de inquietudes culturales, desde un punto de vista profesional, además de su trabajo en Riotinto y de las valiosas investigaciones en los cincuenta en la zona de Tharsis, elogiadas en la prensa madrileña109, registrará desde 1855 minas, dirigirá la explotación del yacimiento de El Carpio en los sesenta110 y, más adelante, se hará con la propiedad del 4% de Sotiel Coronada, lo que le causará problemas con Eduardo Díaz111. 2.1.2.- La minería local: el manganeso. A pesar del hecho de que la provincia de Huelva se convierte a principios de la década de los ochenta del siglo XIX en la mayor productora mundial de manganeso, las grandes compañías mineras apenas tuvieron interés en su explotación. Sus criaderos irregulares y de pequeñas dimensiones, las dificultades técnicas que presentaban estos yacimientos o su estrecha dependencia de los mercados internacionales explican que este tipo de minería fuera coto cerrado para el empresariado nativo, tal como ocurre en otras cuencas112. Los más destacados mineros del ramo, que en el quinquenio final del siglo XIX alcanza las más altas cotas de producción, son, por orden, tres figuras capitales del empresariado onubense: la sociedad Sundheim-Doetsch, Manuel Vázquez López y la familia Tejero Hidalgo. Si como Gonzalo y Tarín afirmaba113 el manganeso hizo que el capital internacional pusiera sus ojos en Huelva, probablemente fueron los alemanes los que iniciaron los trabajos114 de la mano de la firma Nottebohm Brothers, agentes de los Rothschild en Amberes: primero J. Rieken como se ha visto y, después, G. Sundheim (concuñado del anterior) y E. Doetsch, el socio que desde su residencia londinense cuida de las relaciones internacionales de la empresa, explotan yacimientos de este mineral a través de la compañía del mismo nombre que fundan en 1865: de hecho, son los 108 Un pariente suyo, Bernabé Sánchez Dalp López fue Director General de Minas a mediados del siglo XIX (Gómez-Alba, 2010: 27). En 1799 un Manuel Sánchez Dalp es tesorero en Almadén (Gaceta de Madrid, 19/07/1799, p. 653). 109 La Nación, 01/01/1856, p. 3. 110 Deligny, 1863: 215-216. 111 AHPH. Jefatura Provincial de Minas (JPM) (búsqueda: Díaz Gómez); PN. 4894, doc. 7. 112 RM, 1904: 568; Ferrero, 2000: 100. 113 Memorias del IGME (MI), 1888: 543. 114Tal como el geólogo Carlos Doetsch Kalt con conocimiento de causa (es sobrino de Enrique Doetsch y yerno de Guillermo Sundheim) defendía (RM, 1902: 39).
- 89 - introductores del vapor en este ramo minero115. G. Sundheim va a ser considerado, dentro y fuera de Huelva, como el auténtico modernizador de la economía de la provincia, aunque sólo fuera por su participación en los dos grandes proyectos iniciales en los que participó: la llegada de Rio-Tinto Company Lted (en adelante RTCL) y la doble conexión ferroviaria de la ciudad con Sevilla y con Extremadura en los primeros años ochenta. Pero, además, no va a escapar a su interés ninguno de los sectores en auge en la provincia: desde el negocio vinatero (produce vinos de marca Río Tinto), al inmobiliario (llegó a acumular un enorme patrimonio rústico y urbano) o al turístico (fue promotor de los baños en Punta Umbría y construyó el lujoso Hotel Colón, el espacio de sociabilidad por antonomasia de la élite local) pasando por el sector pesquero (socio de la compañía La Atlántica) o el bancario. Sin embargo, la pesada carga financiera de alguno de sus negocios, como el ferroviario, y los problemas de liquidez en sus últimos años, van a provocar un rápido endeudamiento que llevará al empresario a la ruina: cuando muere en 1903, de hecho, sus hijos renunciarán a la herencia116. Manuel Vázquez López fue el empresario de origen onubense más destacado de su generación. De brillante carrera política, fue miembro fundador y presidente de las dos instituciones económicas claves en la provincia, la Cámara de Comercio y la Junta de Obras del Puerto. Comenzó tempranamente, a finales de los años cincuenta, en el negocio del manganeso, pero la volatilidad del sector lo hizo inclinarse por las minas de cobre, especialmente en el criadero de La Joya, que arrienda entre 1879 y 1895 a The Bede Metal. Su perfil empresarial es muy diversificado pues junto a las actividades agrarias (relacionados con la producción de vinos de su bodega), o su intervención momentánea en el negocio eléctrico, se especializa en el negocio bancario (hasta convertirse en el primer banquero de la ciudad) y, desde los préstamos hipotecarios, va a desembocar en el mercado inmobiliario, el negocio que a finales de su carrera tiene, desde el punto de vista de la carga fiscal, más peso entre sus bienes117. La familia Tejero Hidalgo representa muy bien las oportunidades y desafíos que para el minero local tuvo el manganeso. Aunque es el padre (Bartolomé Tejero) el que explota los primeros yacimientos en su pueblo natal, Calañas, en los años sesenta, van a ser sus hijos Juan (secretario del ayuntamiento y alcalde más tarde) y José Tejero Hidalgo 115 Ferrero, 2000: 183. 116 Pérez, 2011: 302-307. 117 Pérez, 2011: 248-253.
- 96 - inicialmente otro hermano, William, asume la dirección de la compañía en España, nuevos proyectos, como la participación en la construcción de un alto horno que RTCL pretendía levantar en Huelva, obligaron al presidente a fijar su residencia en Huelva en 1908. El fracaso de esa iniciativa, en 1913, y los graves problemas de liquidez que arrastra la fundición tratan de ser enjugados, sin éxito, con la venta del patrimonio inmobiliario de la casa. Finalmente, la fundición fue adquirida por un grupo de trabajadores en 1914, significativamente el año en el que la sociedad fue liquidada. Después de varias sociedades fallidas 143 , John Morrison se va a asociar con Francis K. Haselden en 1919, que trabajaba en RTCL y que era nieto del empresario que colaborara con Deligny, H. F. C. Hasselden. La sociedad Morrison-Haselden va a desarrollar sus actividades durante los años de entreguerras, aunque con un horizonte de negocios ya muy limitado: la empresa fundidora que sirvió de sostén al gran negocio de distribución a escala europea no va a llegar al último periodo alcista del sector en los últimos años veinte; para entonces se había convertido en un provinciano almacén de metales 144 . Gráfica 11: producción/exportación sector metalúrgico. Fuente: elaboración propia con datos de Parejo (2005:172) y APH. Año 1905:100 La gráfica 11 representa la evolución del sector metalúrgico desde 1905 a 1936, se observa claramente como la producción va en correlación con los volúmenes de exportación, cuyo destino era principalmente los mercados europeos, de ahí que durante 143 AHPH. PN. 1952, docs. 194 y 198; 14406, docs, 680, 691, 692, 709; 14403, doc. 158; 14404, doc. 185. 144 La Provincia, 01/01/1918, s.p.; Madrid científico, 1925, nº 1.139; Odiel, 18/10/1938.
- 97 - los años de la contienda bélica prácticamente la exportación quedó paralizada, y teniendo el punto más álgido del 1926 al 1929, con el crack el sector entra en depresión llegando a niveles mínimos a partir de 1931. 2.2.2.- El declive del negocio minero La segunda generación se enfrenta al desafío de adaptar la red empresarial construida por sus ascendientes a los nuevos tiempos. La primera respuesta es un paulatino pero progresivo alejamiento del sector minero. Es sintomático en este sentido que la nueva oleada inversora en el sector en la primera década del siglo XX145 no genere, como la primera, una nueva clase de empresarios. De hecho, la participación accionarial en estas nuevas compañías por parte de empresarios onubenses (y españoles) es testimonial y, más importante, su presencia en los Consejos de dirección es excepcional: a esta tendencia sólo escapan el empresario del manganeso Antonio Guijarro (Mines de Cuivre de Campanario) y Carlos Sundheim (Compagnie des Mines de S. Platón), hijo de Guillermo Sundheim146. Es verdad que el vínculo minero se va a mantener, a través de pequeñas participaciones, normalmente heredadas, en el accionariado de algunas empresas (de los Sánchez Dalp o de José Tejero González Vizcaíno en Sotiel Coronada, por ejemplo147) y, sobre todo, gracias a las labores de representación, que requieren normalmente formación jurídica e influencia política, en los que se especializa, entre otros muchos (Gómez Jaldón, los Duclós, J. Sánchez Mora, etc), el mismo José Tejero González Vizcaíno, siguiendo la tradición familiar. Así trabaja para compañías como The United Alkali Company, Huelva Copper and Sulphur Mines Company o Minas Tinto y Sta Rosa148. Como muestra precisamente el caso de los sucesores de G. Sundheim, sobre todo después de la “Crisis Suprema del Manganeso”, la explotación directa va dejando paso a la cesión en arriendo a esas grandes empresas extranjeras. Carlos y Justa Sundheim149, 145 Vinculada al alza del precio del cobre (Broder, 2015: 108-109) y, especialmente, al nuevo ciclo del azufre (Ferrero, 2000: 171-174). 146 Se han analizado ambas cuestiones en veinte compañías de capital alemán, francés y, sobre todo, inglés registradas entre 1899 y 1911 cuya documentación obra en el Centre des Archives du Monde du Travail (Roubaix, Francia) y en el National Archive (Londres). Vid también Ferrero, 2000: 415-425. 147 AHPH. PN. 1941, doc. 597. 148 Mojarro, 2007: 76; Madrid científico, 1906, n.º 537, p. 18 149 El hermano mayor, Guillermo, crea en 1890 una sociedad con su tío Manuel de la Cueva dedicada a la comercialización de productos agrarios procedentes de la gran finca familiar de Peguerillas, que su padre le había arrendado (AHPH. PN. 4938, doc. 636; 4944, doc. 636). Sin embargo, muy pronto se traslada a Bélgica en donde había contraído matrimonio (La Provincia, 26/11/1890, s.p.), abandonando los negocios en Huelva.
- 98 - casada con el geólogo Carlos Doetsch –sobrino de E. Doetsch-, habían recibido en herencia de su tío Jorge Rieken dos importantes minas, Cabezas de Pasto y Herrerías. Como en la mina La Joya, el cobre de sus piritas va a ser extraído por The Bede Metal hasta 1911, año en el que van a ser arrendadas al gigante químico francés Saint Gobain150. 2.2.3.- Especialización, mercado interior e inversiones refugio Tras el declive de la minería, muchos de estos empresarios extienden su actividad a otros sectores de gran importancia en la provincia. Así, el empresario Francisco Jiménez, junto con sus hijos Manuel e Ignacio Jiménez Jerez, forman una sociedad en 1907 y diez años más tarde levantan una fábrica de ladrillo, a la vez que intentan dar continuidad a sus negocios vinateros, de ellos hablaremos en el próximo capítulo. Para el empresario Tejero los negocios mineros serían su primera actividad empresarial, pero tras la crisis, y desde la segunda década del siglo XX se dedicaría al sector pesquero, con la gestión desde 1916 de una fábrica de conservas151 y una traíña que emplea en 1920 a 125 obreros. Sin embargo, va a ser sobre todo conocido como el más notable representante del sector pesquero provincial, sobre todo durante la Dictadura de Primo de Rivera152. Por otro lado, la estrategia de diversificación puesta en marcha desde los años noventa por Matías López, en la que va a involucrar a sus hijos, y que implicaba la introducción en el sector vitivinícola (Bodega Los Santos Lugares) o naviero (barco de vapor Isla Saltés) y la expansión del negocio de metales, en sociedad con el empresario local Miguel Martín Cordero, a Ayamonte y el Algarve, se ve frenada después de su muerte acaecida en 1911. En realidad, como ocurrió con la familia Jiménez, el negocio se divide: mientras Antonio López Gómez va a heredar las bodegas, su hermano Joaquín, ingeniero e influyente hombre de empresa (fue presidente de la Cámara de Comercio y vicepresidente del puerto), va a gestionar la fundición, que, en su doble función como almacén de metales y taller, se va a mantener activa hasta la segunda mitad del siglo XX153. Facilitadas por las actividades consulares de sus tres miembros, la sociedad Hijos de Eduardo Díaz (fundada en 1900 y modificada en 1907) va a gestionar, después de la 150 Pinedo, 1963: 234-237 y 365; Chastagnaret, 2000: 577. 151 (de este negocio, así como de él hablaremos en el próximo capítulo) 152 Pérez, 2011: 508. 153 Pérez, 2011: 328-329. AHPH. PN. 36399, doc. 606; La Rábida, 1931, 205, s.p.
- 99 - muerte de su padre en 1899, una importante empresa de importación-exportación de maderas, especializada en vigas de coníferas escandinavas, austriacas y estadounidenses. El producto acabado se vendía en el mercado nacional, pero también se exportaba al Norte de África 154 . En los años veinte y treinta, abandonado ese negocio, hay una evidente inclinación en esa familia por acaparar bienes inmobiliarios en el inmediato extrarradio de la ciudad (Avenida Sundheim, Carretera Huelva-Sevilla, Tres Ventanas), pero también en el campo siguiendo la tendencia provincial, de hecho, Enrique Díaz Franco de Llanos es el octavo contribuyente provincial por riqueza rústica en 1925 155 . En la siguiente gráfica 12 hemos representado la evolución junto con la tendencia seguida por el sector agrario, desde 1900 hasta 1931, en base a sus niveles de producción. Gráfica 12. Sector primario. Producción total agraria (ptas. Corrientes). Año 1900:100.. Continuando la estela del padre, la segunda generación de los Sánchez Dalp (Miguel, Francisco Javier y Bernabé) van a combinar el negocio minero (reducido a la participación de Sotiel Coronada), con la gestación de un extenso patrimonio rústico, formado a partir de enlaces matrimoniales con la familia Marañón, de la burguesía agraria sevillana. Sin perder el contacto con Huelva, en donde poseen propiedades y una enorme 154 Nuevo Mundo, 25/09/1913, s.p.; AHPH. PN. 1919, doc. 256; 11096, doc. 800; 14405, doc. 417. 155 AMH. Leg. 700/2, 921/15, 707 (A. 245), apellido D –Díaz Franco de Llanos-; Actas Capitulares (AC) 1921, pp. 253-254. Enrique llega a ser presidente de la Sociedad Cooperativa de casa baratas (AMH. AC. 1921, p. 251). AMH, Leg. 612. “Relaciones de contribuyentes rústica y pecuaria, 1925”. La huida de capitales de empresarios andaluces al sector inmobiliario en Arenas (2015: 256-261).
- 100 - influencia política desde el distrito de Aracena 156 , se van a integrar en el mundo de los negocios sevillano de la época (especialmente Francisco Javier 157 , vinculado al sector bancario, asegurador y editorial), y se van a ennoblecer a la vez que se especializan en la moderna gestión de la gran propiedad: Miguel Sánchez Dalp pasa por ser el “apóstol de todo desarrollo agrario” en España y su cortijo La Rinconada “una finca modelo” 158 . La fábrica de abonos de la razón social Wetzig-Weickert (que desde 1923 se denomina Wetzig, Weicker y Cía) atraviesa dificultades desde los años veinte. Los costes de transportes, las dificultades para la importación o la fuerte competencia en el mercado nacional de los abonos inorgánicos junto a la atonía de la demanda y las restricciones legales establecidas por el gobierno (5% de porcentaje máximo de minerales en abonos compuestos) limitan la producción al entorno de unas modestas 2.000 tn anuales 159 , si se las compara con las cifras de principios de siglo. Un perfil similar, por otra parte, al que muestra la evolución de los datos provinciales, como se aprecia en la siguiente gráfica 13 en la cual hemos representado la evolución del sector químico, y más concretamente la producción y exportación de superfosfatos. Gráfica 13: Producción de superfosfatos y Exportación de piritas de hierro, tn (1906:100 156 Francisco Javier fue un ejemplo de “cacique estable” en la sierra pues consiguió ganar todas las elecciones para el partido conservador desde 1896 hasta 1923 (Díaz, 2010: 426). 157 (de él hablaremos en el próximo capítulo) 158 La Esfera, 11/12/1920, s.p.; La voz de Menorca, 02/03/1907, p. 2; Bernal et alia, 2010: 198. 159 El Debate, 14/09/1919, p. 6; AHPH. Delegación Provincial de Hacienda (DPH) 2501, nº 12. s. n.
- 101 - 2.2.4.- Servicios urbanos e “industrialismo político” El desarrollo de las redes urbanas de servicios había dado lugar, desde finales del siglo XIX, a encendidos debates sobre la colusión de intereses políticos y empresariales160 que habían afectado a la familia Mora: a esas prácticas las denominan sus adversarios “industrialismo político”. Después de la Gran Guerra, el debate va a alcanzar de lleno a Antonio de Mora y Claros, presidente de la Diputación, diputado y alcalde de la ciudad desde 1920. Por una parte, Hijos de Antonio Mora va a seguir siendo una de las dos compañías, junto a Hijos de Vázquez López, que abastecían de agua a la ciudad y cuya gestión va a ser objeto de fuertes críticas que, de hecho, van a llevar al ayuntamiento a ceder ese servicio a una tercera empresa, Aguas de Huelva, en 1925161. Pero van a ser las maniobras para hacerse con el suministro de la electricidad las que van a desatar una campaña contra el alcalde. Su repentina muerte en 1922 pone en evidencia la irregular situación de la empresa: Sevillana, la nueva empresa adjudicataria en 1924, comprueba con sorpresa que no había existido ningún contrato oficial entre Antonio Mora y el ayuntamiento162. 2.3.- La actividad institucional en el sector: Junta de Obras del Puerto y CCINH El despegue económico que está viviendo la provincia de Huelva, se pone de manifiesto en el desarrollo de su marco institucional, concretamente en la apertura por parte de la clase empresarial de instituciones que favorezcan el desarrollo económico del territorio. En este sentido, y ante el “boom minero” que vive Huelva en los últimos decenios del siglo XIX (Peña, 1999) y (Ferrero, 1999). Un grupo de políticos, comerciantes y hombres de negocios, liderados por el empresario local Manuel Vázquez López, junto con Francisco Jiménez Jiménez, Francisco de Paula García Ortiz, Rafael de la Corte y Bravo, Guillermo Sundheim, Fernando de la Cueva, Vicente Mantilla, Valentín Cabo y Eduardo Díaz Gómez de Cádiz, vieron la necesidad de constituir una Junta de Obras en el Puerto de Huelva. La primera reunión de carácter preparatorio se hizo el día 17 de noviembre de 1873, y fue presidida por Vázquez López, Francisco Jiménez y Justo Rodríguez Alba; pero será el 08 de diciembre cuando se apruebe y quede constituida la primera Junta de 160 Esta compleja relación en España (Cabrera-Del Rey, 1994); en Italia o Grecia (Tortella-Quiroga, 2013: 222). 161 Diario de Huelva, 25/01/1931, pp. 1-2. 162 Pérez, 2011: 489-493.
- 102 - obras del Puerto de Huelva163, el primer Consejo de Administración, de manera provisional, estuvo formado por Manuel Vázquez López como Presidente honorífico, junto con Francisco Jiménez como Presidente, Francisco de Paula García (Vicepresidente), y Vocales: Guillermo Sundheim y Giese, Rafael de la Corte, Valentín Cabo, Eduardo Díaz Gómez de Cádiz y Fernando de la Cueva. El 31 de enero de 1874, el ministro de Fomento informaba de la constitución interina de la Junta de Obras del Puerto de Huelva (Mojarro y Romero, 2012:7), la cual se bautizó con el nombre de Junta Especial de Comercio y Puerto de Huelva, la junta interina referencia las carencias y necesidades que tenía el puerto onubense: “ no existían muelles por lo que la estiba y desestiba era lenta y costosa; tampoco se disponía de una buena infraestructura para poder realizar todos los trabajos de carga y descarga, y por otro lado estaba el tema de la necesidad de dragar las áreas del fondo del rio…..” 164 se prepara un Reglamento que sirva como base para la regulación de la junta, en cuanto a su funcionamiento y composición, vocales, presidente y empleados; el reglamento fue aprobado el 03 de julio de ese mismo año, y se reconoce definitivamente constituida la Junta de Obras del Puerto de Huelva. No obstante, la fijación arbitraria del número de vocales presentó muchos inconvenientes, por lo que, se aprueba el Decreto de 18 de marzo, por el cual los comerciantes tendrían representación en los puertos que eran capitales de provincia, quedando generalizado a todos los puertos que tuviese Cámara Oficiales de Comercio, Real Decreto de 23 de marzo de 1888, Gaceta de Madrid, 24/03/1888165. A principios del siglo XX, en 1900 se aprueba la Ley de 31 de marzo por la que el Ministerio de Fomento se convirtió en Ministerio de Agricultura, Industria, Comercio y Obras Públicas; seguidamente, el antiguo Ministerio de Fomento reapareció por Real Decreto de 6 de octubre de 1905 y se mantuvo durante la Dictadura del General Primo de Rivera, tras sendas organizaciones en 1925 y 1928, hasta 1931. Hemos observado como a lo largo de la primera etapa, el Puerto siempre va a estar gestionado por políticos, y hombres del comercio y de la industria. 163 Mojarro Bayo, A. Mª (2007: 243). El día 08 de diciembre de 1873 en el piso bajo de la casa núm. 10 de la calle de Sixto Cámara. 164 (Mojarro, 2007:246): La instancia de la Junta interina se elevó por el Gobernador civil de la provincia apoyando la constitución definitiva con las siguientes palabras: Este gobierno “identificado con los propósitos que le animan [...] lo acoge lleno de satisfacción, lo recomienda eficazmente a V.E. é interpone su mediación a favor del mismo, seguro de prestar con su apoyo uno de los más señalados servicios al país”. AHN. Fondos contemporáneos. Ministerio de Obras Públicas. Puertos. Expedientes varios, 1871-1880. Escrito del Gobierno de la provincia de Huelva al Ministerio de Fomento, 30/12/1873, leg 15163-1. 165 Mojarro, 2007:254.
- 103 - Tal como hemos comentado, la apertura del Puerto onubense se produjo en un momento de crecimiento de la economía local, las grandes empresas mineras, como fueron Tharsis y Rio Tinto, habían creado sus propias infraestructuras, ferrocarril, muelles, almacenes y zonas de cargas y descarga, para uso y beneficio propio; pero que a la vez redundaba en una mejora y crecimiento de las instalaciones portuarias. Pero al no poder ser usadas por el empresariado local, pensamos que esta nueva institución durante sus primeros años de existencia no aportó ningún ápice de crecimiento al comercio y a la industria locales, estos tenían que seguir utilizando las antiguas instalaciones públicas, construidas en el pasado y que en nada facilitaban la demanda y transporte de las mercancías. Sin embargo, tras la aprobación en 1875 del Real Decreto de 08/Octubre sobre propuesta de arbitrios, el panorama cambia, la recaudación obtenido fue destinada a la realización de obras de adecuación y mejora de las instalaciones, y tal como señalan, Mojarro y Romero (2012:7) se inicia así la etapa de renovación, modernización y crecimiento de la institución, se van construyendo poco a poco todos los servicios e instalaciones que el comercio demandaba, dando con ello el golpe de efecto que la economía onubense necesitaba. Tras la publicación del Real Decreto de 09 de abril de 1886, comienzan a crearse Cámaras Oficiales de Comercio, en distintas provincias españolas, una de ellas fue la de Huelva. Tal como ya hemos comentado, en septiembre de ese mismo año, Manuel Vázquez López junto a un grupo de empresarios locales, redactaron el proyecto de constitución de la que será la primera cámara de la provincia onubense. Tras la asamblea celebrada el 21 de septiembre el proyecto quedó aprobado por unanimidad, quedando constituida la institución cameral (La Provincia, 22/09/1886). Tras su constitución, y como se desprende de la memoria fundacional, a pesar de no disponer de local propio, comunican su creación al resto de Cámaras españolas e invitan a todos los empresarios de la capital y provincia a que se uniesen a este proyecto, el cual tenía un único objetivo “la lucha y defensa de la clase empresarial onubense”. La globalización impulsada por la Gran Minería hizo que una de las líneas prioritarias para los integrantes de la CCINH fueran las cuestiones relacionadas con los mercados exteriores, especialmente en los primeros decenios. Tan acreditada era a finales del siglo XIX su conocimiento del funcionamiento de las redes comerciales europeas que el Congreso de los Diputados le solicitó informes al respecto166. En sentido inverso, en 166ACCINH: Memorias año 1888. p. 5.
- 104 - 1887 la CCINH presentaba un proyecto de creación de Tribunales de Comercio al Parlamento con el objetivo de reducir los problemas de los empresarios en sus transacciones internacionales, una propuesta derivada de la experiencia acumulada en Francia, pero también en Italia o Portugal, destino de la mayor parte de la producción. No obstante, debemos resaltar la escasa presencia de actividad cameral relacionada con la minería, pensamos que la razón podría ser la existencia de una Cámara específica para esos temas, la “Cámara Oficial Minera de Huelva”, o la escasa presencia de empresarios mineros inscritos en los censos. 2.3.1.- Puerto versus Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Huelva Desde 1888 hasta 1914 En el año 1888 y ante la problemática medio ambiental que se vivió en la cuenca minera, la CCINH trató la cuestión de “los humos”, elaborando un informe en el que solicitaba al ministro de la Gobernación se buscase una fórmula que armonizase los intereses de los mineros con los de los agricultores. Ese mismo año, y tras la aprobación del Real de Decreto de 23 de mayo, comienza la vinculación entre ambas instituciones, momento a partir del cual la clase empresarial podría participar en aquellos proyectos portuarios que repercutan en la actividad comercial e industrial. Los tres primeros vocales de la CCINH que estarían dentro de la Junta del Puerto fueron los empresarios: Antonio García Ramos, José Sánchez Mora y Fermín de la Sierra. El comercio local necesitaba tener unas instalaciones adecuadas para el transporte de sus mercancías, por lo que, en parte gracias a esa labor conjunta, al año siguiente, marzo de 1889 se puso en marcha el Muelle de Hierro o Muelle Sur. El proyecto y tal como recoge la prensa local, será el comienzo de la importancia que adquiriría Huelva en el futuro, en el acto de inauguración el empresario Manuel Vázquez López, Vicepresidente de la Junta del Obras del Puerto, citaba literalmente: “brindó por el porvenir de nuestro puerto y manifestó la alegría de ver que se había dado el primer paso y con él había de comenzar la era de prosperidad y riqueza para la clase industrial de Huelva” (La Provincia 14/03/1889) El muelle de Hierro junto con el muelle del Dique de la Cabilla fueron los que utilizaban los empresarios locales para el movimiento de sus mercancías, por el de hierro se transportaban principalmente, en orden de importancia Pirita de hierro, vinos, carbón, manganeso, cereales, pipería, seguidas de harinas, corcho
- 105 - y plomo, entre otras167; y el de la Cabilla, usado principalmente por pequeñas embarcaciones y gabarras, para el tráfico de pescado y mercancías destinadas al comercio de cabotaje. Tal como indica, (Mojarro, 2007:326), serían el centro del desarrollo del tráfico público de Huelva a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. El Muelle Sur, terminó su explotación en enero de 1927, comenzando los trabajos de demolición, para levantar el Nuevo Muelle de Fábrica. El Puerto siguió realizando innumerables obras de modernización, construyó muelles para mercancía, levantó depósitos de almacenaje, adecuó la llegada del ferrocarril al puerto, levanto cocheras para las locomotoras, pantalanes, etc., así como el Muelle de Viajeros para uso de los ciudadanos, el cual se ampliaría en 1892 con motivo de la celebración del IV Centenario, evento que sirvió como justificación para la construcción del Muelle de la Rábida, cuyas obras fueron concluidas el 30 de julio de ese mismo año. Una de las primeras actuaciones que ambas instituciones realizaron conjuntamente, fue en 1894, cuando el empresario Antonio Facio presenta solicitud de concesión al puerto para instalar un depósito flotante de carbón, la CCINH analiza el mismo, y da el sí al expediente alegando que, dadas la amplitud de la bahía, el establecimiento del citado depósito no causaría perjuicio alguno a la navegación, sino por el contrario sería de gran utilidad para el movimiento marítimo del Puerto. Ese mismo año, ambas instituciones preparan escrito solicitando al Gobierno el establecimiento de un servicio marítimo mensual fijo, para el transporte de mercancías entre los puertos de Barcelona, Tarragona, Valencia y Cádiz, y con los Puertos de Rio de La Plata y Montevideo, en combinación con los del itinerario del Cantábrico y del Mediterráneo168. En septiembre de 1895 Manuel Vázquez López, recibió escrito del jefe del partido liberal Sr. Sagasta, de fecha 25/09/1895, donde le informaba que habían estado visitando la mina “Cueva de la Mora”, la cual tiene paralizados los trabajos desde hace un tiempo, una comisión de ingenieros contratados por una prestigiosa empresa inglesa, los cuales se han llevado una buena impresión. Al mismo tiempo, le autorizaba, para que de acuerdo con los señores Juan de la Cruz Durán, José García López, Antonio Gómez Jaldón, y Francisco Limón Rebollo, formalicen el contrato de arrendamiento o compra de la citada mina, cuando la casa inglesa así lo estime. A finales del siglo XIX el Puerto había crecido 167 APH. Legajo 2251. pp 42-43. 168 ACCINH: Memoria económica año 1894-95. pp 9 y 13.
- 112 - Concepción, Zalamea Copper Cº Ld., La Joya, el Lomero, Carpio, Perrunal, Las Cabezas del Pasto, Las Herrerías, Fundición de cobre de la Sociedad Minas de Cobre de Nerva, y otras muchas de menor importancia. Al año siguiente y después de meses de lucha conjunta, el Puerto no recibió el ansiado aumento en la subvención anual para la realización de obras. Por lo que el 16 de enero, el presidente accidental de la Junta, Guillermo Duclos, convoca reunión de todos los vocales, además del alcalde Mora Romero, José García López, el vicepresidente de la Asociación de Mineros Carlos Marchas, Juan Domínguez en representación de la “Unión Gremial”, el presidente del Círculo Mercantil señor Lossada, el presidente de la Cámara Salvador Vázquez de Zafra, y el director de las Minas de Campanario Arturo Marshall. La reunión estuvo liderada por el señor Duclos, quien expuso el motivo de esta, así como la situación económica del Puerto, el déficit de las cuentas y la necesidad de obtener fondos para realizar las obras proyectadas, entre las que se encontraban en primer término la construcción de los muelles definitivos, finalizó solicitando que entre todos se preparase un plan de actuación a través del cual se solicitase a los poderes públicos el aumento de la citada subvención. Seguidamente intervino el Sr Tejero, quien expuso brevemente las gestiones que había realizado en Madrid con el ministro de Fomento y director general de Obras Públicos, a los que expuso la necesidad de aumentar la cuantía de la subvención hasta 500.000 ptas., dijo que los halló en buena disposición, pero como todos los puertos están solicitando aumentos, lo más probable es que a Huelva no le den nada. A continuación, fueron interviniendo cada uno de los representantes de las distintas corporaciones, los cuales por unanimidad expresaron la conveniencia de que Huelva entera se manifestase en defensa del Puerto; el alcalde Mora Romero, no estaba en contra de la citada manifestación, pero consideraba que debía hacerse después de ver la respuesta del Gobierno; lo primero sería dirigir una exposición razonada al ministro, suscrita por todos los organismos, centros locales y vocales del Puerto; y segundo crear una comisión que viajase a Madrid, acompañada por Burgos y Mazo. Por otra parte, Juan Domínguez (Unión Gremial) mostró la conveniencia de nombrar la citada comisión, e incluso añadió que todos los gastos del viaje a Madrid podrían ser sufragados por los comerciantes y mineros. Al día siguiente el sábado 17 de enero a las dos de la tarde se celebra una sesión extraordinaria en la CCINH donde se nombran los miembros que formarían la comisión encargada de hacer las gestiones en Madrid, la prensa local (La Provincia, 19/01/1914), hace eco de esta sesión, a la vez que detalla la importancia económica que el Puerto tiene
- 113 - y ha tenido para el comercio onubense, por lo que convoca a todos los ciudadanos para que se unan y participen activamente en defensa de los intereses de Huelva. Al día siguiente, a las cuatro de la tarde, la comisión compuesta por: Guillermo Duclos, presidente accidental de la Junta de obras del Puerto, Antonio de Mora Claros, presidente de la Diputación, el Alcalde, Manuel de Mora Romero, el Presidente de la Cámara de Comercio, Salvador Vázquez de Zafra, el vocal de la Junta de obras del Puerto, José Tejero G. de Vizcaíno, en representación de la unión Gremial, de comerciantes e industriales, los señores Antonio Oliveira Domínguez, Tomás Domínguez, Juan Quintero Báez y Enrique Díaz de Llanos, marchan a Madrid arropada por una multitud de personas que se concentraron en la estación, tal como recoge la prensa local ( La Provincia, 20/01/1914): “los andenes se encontraban llenos por completo, viéndose allí a las autoridades locales y nutridas representaciones de la Diputación, Ayuntamiento, Obras del Puerto, mineros, banqueros, comerciantes, industriales, centros de recreo, obreros, …..”. Los comerciantes apoyan el acto, cerrando sus puertas durante ese día, de esa forma se confabulan a favor del Puerto toda la población onubense. Al cabo de los días, se recibió telegrama del Ministerio, donde indicaban que se estudiará la petición, pero que cualquier incremento que se haga en los presupuestos a favor de Huelva, será restado de otra provincia. Desde 1915 hasta 1936 Una vez finalizada la Gran Guerra, ya en los años veinte del siglo XX, el Puerto onubense es considerado el segundo de España por el volumen de su tráfico; existen en el mismo hermosos muelles de hierro propiedad de las poderosas Compañías de Rio-Tinto y Tharsis y tres muelles más, pertenecientes a la Junta de Obras. Aprovechando esa situación, la clase empresarial solicita al puerto autorización para instalar una línea de alumbrado hasta el Balneario del Odiel, para dar facilidad a los bañistas, pero pensando que de esa forma atraería turismo a la zona, y con ellos aumentaría el comercio y la industria. En ese sentido, el industrial Juan Martín Cabot, pide la concesión de un terreno en la zona Sur para el establecimiento de una fábrica de salazones y conservas de pescado. Al mismo tiempo que la CCINH apoyará las gestiones de la Junta del Puerto ante el Gobierno para la concesión de una subvención de un millón trescientas mil pesetas, la cual le fue concedida, gracias en parte a la labor realizada por la clase mercantil. Durante los años 20´s, se realizan nuevas obras y reformas. Tras la publicación de la Real Orden de 13/11/1923, se aprobó el proyecto de reforma del “Muelle de fábrica o
- 114 - Muelle de Levante”182, el cual llevaba más de veinte años esperando por falta de capital, (Mojarro, 2007:234). El 27 de enero del año siguiente, se inauguraron las obras de construcción de los muelles definitivos, los cuales, y tal como señala Mojarro (2007: 559) “llevaban trece años en tramitación”. A principios de 1925 comienzan los trabajos de dragado para la zona de cimiento del nuevo muelle de fábrica, sin embargo, la adjudicación de las obras se ralentizaba, por lo que el presidente del Puerto, Tomás Domínguez Ortiz, viajó a Madrid, consiguiendo la aprobación del proyecto en abril de 1926 y una subvención de treinta millones de pesetas183. Durante más de 30 años, la riqueza minera ha sido el motor de crecimiento de la provincia, impulsando la creación de empresas, el progreso moderno y sobre todo colocando a Huelva dentro del comercio mundial. Con unos volúmenes de exportación medios de más de dos millones de toneladas, sin embargo, desde el año 1922, el sector está sufriendo la crisis impuesta por las consecuencias de la guerra europea, y la gran dependencia de los mercados exteriores han provocado que las minas estén atravesando una situación bastante angustiosa. En este sentido, la CCINH se ha convertido en una abierta defensora del librecambismo184. Una tendencia que se hace evidente con motivo de la implementación de políticas proteccionistas con inmediatos efectos en la economía local, muy especialmente, con el Arancel Cambó en 1922 (“el arancel de la muerte”) ante el que la CCINH se opuso decididamente (La Provincia,15/02/1922, s.p. ). En 1927, nuevamente hay una tarea de colaboración entre ambas instituciones, concretamente el día 31 de julio, la CCINH envía escrito al Ministerio de Fomento solicitando el establecimiento nacional del Puerto pesquero en Huelva. El citado escrito recogía los puntos positivos que ofrecía Huelva, en cuanto a la riqueza pesquera que tenía, así como la rapidez y eficacia en materia de distribución de los productos en los mercados; a la vez que reseñaba la tradición pesquera de la provincia. Por todo ello, los empresarios estaban convencidos que será el Puerto de Huelva, el que albergue el llamado puerto pesquero. La prensa local, (La Provincia 03/08/1927), hacía referencia a esta cuestión, y recogía que la CCINH aprovechando la visita a la capital del ministro de Marina, le hizo entrega de la copia del texto que había enviado al Ministerio de Fomento, esperando que 182 APH. Legajo 212. Expediente de Obras “Muelle de fábrica”: proyecto reformado. Ingeniero director Francisco Montenegro, 30/03/1925. En Mojarro (2007:558). 183 Mojarro (2007:560). 184 Como también ocurre con otras cámaras como la de Madrid (Bahamonde et alia, 1988) o la de Las Palmas (Suárez, 2003).
- 115 - este intercediese favorablemente. Mojarro (2007:566) indica que la concesión del puerto pesquero representaba para Huelva una nota de progreso, impulsaría el desarrollo de la flota pesquera, se ampliarían las industrias de salazón, conserveras y frigoríficas y se abrirían nuevos astilleros. Al año siguiente, nuevamente la prensa se hace eco de este gran acontecimiento185. Una vez analizados todos los informes y proyectos presentados, la Comisión presenta escrito con diez conclusiones, las cuales son acogidas con gran optimismo por las instituciones onubenses, y según palabras del presidente del Puerto, Tomás Domínguez Ortiz: “Con arreglo a las condiciones impuestas por la Comisión, ha de establecerse en Huelva, forzosamente, el puerto nacional en la zona Sur Atlántica”. (La Provincia, 03/04/1928). Durante el año 1927, el Puerto lleva a cabo los trabajos de demolición del Muelle Sur, el cual estaba muy deteriorado como consecuencia del intenso movimiento y tráfico que había tenido de mercancías durante años. Por otra parte, plantea la propuesta de crear una fábrica de hielo, cámaras frigoríficas y terrenos para que los particulares construyeran industrias y depósitos, (La Provincia, 05/08/1927), las obras comenzaron por Ley 29 de agosto de 1931, quedando finalmente terminado en el año 1945. Tras la aprobación de la Ley de Puertos, de 19 de enero de 1928, (Gaceta de Madrid nº:20. 20/01/1928, pp 530-535), se establecía la facultad de vender, cambiar o arrendar terrenos, por módicos precios para industrias de general conveniencia, en base a ello, la aspiración de los industriales de Huelva, y así lo hacen saber al Ministerio de Fomento es que se le concedan terrenos en la zona Sur del Puerto, siendo esto de extraordinaria importancia para su porvenir186. En diciembre de 1928, se inauguró la obra de ampliación y dragado del muelle de Palos, que benefició el transbordo de mercancías. Por último, durante los años treinta, se proponen la realización de diversos proyectos de vías de circulación que conecten el puerto con la ciudad. En febrero de 1929, el ministro de Fomento, Rafael Benjumea Burin, aprueba el Real Decreto nº: 46 (Gaceta de Madrid nº:36. 05/02/1929, p 1038), por el cual se le concederá al Puerto De Huelva la cantidad de 500.000.- ptas. para la instalación de maquinaria moderna con la de poder intensificar la carga de las mercancías más importantes. Al mismo tiempo, el Ministerio de Economía, aprueba normas sobre la 185 La Provincia, 03/04/1028, 17/04/1928 y 23/04/1928. 186 ACCINH. Memoria económica año 1929. pp 41-42.
- 116 - Inspección Fitopatológica, por la que se aprueban las listas de productos a los que afecta el régimen de importación y exportación, dentro de ellas el Puerto de Huelva se vería afectado por la exclusión de poder importar cereales y otros productos agrícolas, los que se tradujo en una reducción considerable en el movimiento y tráfico de mercancías, así como en la merma de sus ingresos; a la vez que provocaría un grave perjuicio para los intereses mercantiles, ganaderos y generales de la provincia; ante esta situación se reúnen con la Cámara y convocan asamblea de carácter urgente, donde poder tratar el tema, y tomar actuaciones187. El 10 de septiembre de 1929, y ante la noticia oficiosa de que el Gobierno tiene el propósito de monopolizar el comercio de importación de nitrato de Chile, la institución cameral junto con el Puerto, consideran que Huelva podría ser el candidato perfecto para colocar uno de los depósitos de mineral que abastecería los mercados consumidores; no solo por ser uno de los grandes puertos nacionales, eminentemente comercial, si no por su situación geográfica, si el transporte de los nitratos se hiciese vía Panamá, el primer puerto español de importancia que existe al Sur de la Península, es el de Huelva. Por último, no puede obviarse que la provincia de Huelva tiene el primer yacimiento de piritas del mundo, tan importante en la fabricación de los superfosfatos. En base a todas esas condiciones, se remitió escrito al Gobierno de S.M, solicitando que en el caso de que se llegue a monopolizar el comercio de importación de nitratos de Chile, se conceda el establecimiento en esta provincia de uno de los depósitos. El Puerto además dispone de una superficie inmensa de terrenos ganados a la ría en los cuales, sin necesidad de costosas expropiaciones pueden establecerse los citados depósitos de nitratos. La clase empresarial veía en esa instalación los cimientos de una poderosa industria de fabricación de abonos compuestos, elemento estimable y valioso para facilitar más aún, la riqueza económica nacional y provincial188. Ese mismo año, aúnan nuevamente esfuerzos solicitando al Gobierno la unificación de las tarifas ferroviarias para las compañías Madrid-Zaragoza-Alicante y Huelva-Zafra. Desde hacía un tiempo se venía observando que la Compañía MZA abarata el precio del transporte de la tonelada a términos que, difícilmente cubren el coste, perjudicando con esa competencia desleal los intereses de la otra Compañía ZH. En esa época, el Puerto de Huelva se consideraba como el puerto natural de Extremadura, llegando un volumen considerable de mercancías a través de la línea ferroviaria Zafra-Huelva, en este sentido la actuación llevada a cabo por la compañía MZA perjudicaba gravemente el tráfico de 187 ACCINH. Memoria económica año 1929. p 41. 188 ACCINH. Memoria económica año 1929. pp 47-49.
- 117 - mercancías, al desviar de Huelva un movimiento que correspondía con plenitud de derechos a su puerto. Ante esta situación, ambas instituciones consideran que se están lesionan los intereses comerciales de esta provincia y los de su puerto, por lo que reclaman al Gobierno tome las medidas necesarias para que el volumen de mercancías no se ve afectado, considerando que la mejor opción sería la de aplicar una moción que existe formulada, ante el Consejo Superior Ferroviario, para unificar las tarifas de las citadas compañías. Creemos, que la intervención del poder público en este caso, está perfectamente justificada, imponiendo su autoridad y restableciendo el equilibrio de las leyes económicas189. Es muy significativo el rechazo a la Real Orden de 11 de diciembre de 1929, que regulaba las exportaciones de productos agrarios con vistas a mejorar su calidad, con el argumento de que “la libertad de comercio es casi siempre más conveniente para la circulación de la riqueza”190. La situación no cambió, por lo que las consecuencias de esas medidas, fueron nefastas para las explotaciones mineras de la provincia de Huelva, lo que provocó una disminución del censo minero de la provincia, lo que confirma las estadísticas oficiales, y una pérdida de más del diez por ciento del mercado mundial de las piritas de Huelva, en favor de Noruega, Italia y Chipre, donde la política comercial seguida era diametralmente opuesta a la de España, con reducción de impuestos, lo que precisamente los miembros de la CCINH solicitaban. A partir de los años 30´s, se viven momentos de crisis y cambios, los cuales afectan en cierta medida, al volumen de mercancías y a las decisiones tomadas. En 1930 los vocales representantes de la CCINH en la junta de obras del Puerto eran Tomás Domínguez Ortiz, Emilio Cano Rincón, Antonino Zalvide y Ángel Romero. Siendo sustituido en la sesión celebrada el 23 de septiembre de 1930, el señor Cano por Guillermo F. Poole. Esta nueva comisión sería la encargada de plantear ante el Ministerio la necesidad de que desaparezca la vigilancia fitosanitaria de las mercancías o productos destinados a la exportación en la forma en que se hacía, proponiendo que se hagan en los campos durante la recolección, en los almacenes durante la clasificación y en las fábricas preparadoras, valiéndose de los funcionarios agrónomos, y no en el Puerto, ya que a este llegará la mercancía que finalmente pueda salir, no ocasionando por tanto ningún 189 ACCINH. Memoria económica año 1929. 190 ACCINH. Memoria económica año 1930 p 39.
- 118 - perjuicio a la recaudación económica del mismo191. En abril de 1931, la CCINH presentó la información pública sobre las nuevas tarifas de fletes del comercio de cabotaje, las cuales serán aplicadas por la Junta del Puerto, según venían reflejadas en el Decreto del Gobierno Provisional192, no planteo ningún tipo de negativa a las mismas. A finales de año, el puerto informó a la CCINH del nuevo proyecto de tarifas, para aplicar a la carga y descarga de mercancías en los muelles definitivos, ante esta situación la institución cameral les comunicó que dicho proyecto lo comunicará a los comerciantes, y una vez recogida las aspiraciones de estos, la Junta será informada. Al final no se alcanzó un acuerdo, lo que supuso consecuencias negativas para el comercio, por ejemplo, un veinticinco por ciento de la cosecha de higos no se vendió, y la que se vendió fue a un precio más bajo; las exportaciones disminuyeron, lo que repercutió no solo en los comerciantes, sino en todos cuantos intervienen en el tráfico mercantil. La prensa local, (La Provincia, 04/04/1934) recogía el acto en el que el Puerto comunica la aprobación de la concesión de un depósito comercial en los muelles de fábrica, lo que afectaría a los intereses mercantiles, ante esto la CCINH expone que estudiaría el caso y adoptaría los acuerdos que estimase oportunos. A lo largo de todas estas actuaciones, proyectos y demás que hemos analizado, se pone de manifiesto que ambas instituciones no siempre fueron de la mano; hubo casos en los que los intereses conseguidos eran igual para una y otra, por lo que colaboran y aúnan esfuerzos, sin embargo, en otros momentos en los que los beneficios se inclinaban hacia una u otra, hubo enfrentamientos y disputas. No obstante, y a pesar de esas diferencias, siempre han perseguido un fin común, el desarrollo de Huelva y de su economía. 2.4.- Las infraestructuras La revolución del transporte ha estado siempre unida a la construcción de las redes ferroviarias, considerados estos como la pieza clave en el proceso de crecimiento económico. De toda la red ferroviaria que se construye en la provincia de Huelva, la casi totalidad de la misma tuvo como finalidad principal la minería. De los casi ochocientos veintisiete kilómetros de vías, quinientos noventa y siete fueron mineros. 191 ACCINH. Memoria económica año 1930. 192 ACCINH. Memoria Económica 1931-33.
- 119 - 2.4.1.- Los principales ferrocarriles mineros El ferrocarril del Buitrón (1870), es considerado el primer ferrocarril que se construye en la provincia de Huelva, el tercero de vía estrecha a nivel nacional, y uno de los primeros de España (Ramírez, 2007:184), con una clara finalidad minera, transportaba el mineral de la mina de Castillo Buitrón (Zalamea la Real) hasta la desembocadura del río Odiel, en San Juan del Puerto. Imagen 3: Trazado Ferrocarril de Buitrón a San Juan del Puerto193. Originalmente el primer denuncio de la mina fue hecho por Manuel Ardois del Castillo en 1853, quien no comenzaría su explotación hasta varios años después, cuando se hace cargo de esta el ingeniero Manuel Ortigosa. En cuanto al ferrocarril (Gaceta de Madrid nº: 184, 03/07/1859) recogía en su art. 1º: “se autoriza al Gobierno para otorgar a Antonio Mariano Balleras y Agustín Martín, sin subvención alguna, la concesión de un ferrocarril que, desde las minas de cobre de Buitrón, en la provincia de Huelva, vaya a desembocar en el río Odiel, pasando lo más cerca posible de Beas, Trigueros y Gibraleón”. Sin embargo, solo se hacen trabajos de limpieza y adecuación de la mina, dejando parado el proyecto ferroviario. Tres años más tarde, la mina es vendida a la compañía inglesa “The South Europe Mining Company Limited, quien construyó diversas edificaciones en la zona de la mina, y un embarcadero en la ría de San Juan del Puerto. Al principio el mineral era transportado por animales lo que era lento y sobre todo costoso, por lo que la empresa se plantea la alternativa de crear una línea férrea. Para tal efecto, en 1866 se crea la empresa” The Buitron and Huelva Railway and Mineral Company Limited”, a quien se le arrienda la mina y quien se encargó de la construcción de la línea ferroviaria, según concesión 193 Fuente: Peris (2012)
- 120 - aprobada por la Real Orden de 04/03/1867194. El día 5 de mayo de ese mismo año comienza la construcción del esperado proyecto, con un ancho de vía de 1067 mm, siendo este el primer ferrocarril en adoptar esta galga en España, y una longitud de 57 km (48,5 entre San Juan del Puerto y Castillo de Buitrón) que unían seis estaciones. Las obras comenzaron en San Juan del Puerto, punto donde llegaban por mar procedente de Inglaterra todo el material necesario para construcción del ferrocarril. Poco a poco van avanzado los trabajos, se levanta una estación en San Juan y se concluye el primer tramo en Venta del Eligio en mayo de 1868. Los trabajos se estaban realizando a buen ritmo por lo que, en verano de ese mismo año, queda concluido el segundo tramo en la población de Valverde. Ramírez (2007:182) señala: “una vez que el ferrocarril llega a Valverde los ingenieros ingleses eligen este pueblo como lugar de base y centro de operaciones, …, levantando almacenes, talleres, depósito de minerales, muelle de carga, oficinas y cocheras”. El tercer tramo con una longitud de 12,795 km concluirá en la mina, pero debido a la orografía, los trabajos se ralentizaron, tuvieron que construir un túnel y un puente sobre el Arroyo de los Aldeanos, finalmente la línea quedó terminada y entró en servicio el 01 de septiembre de 1870. En 1873 y tras adquirir las minas Poderosa y Concepción, construye el ramal Empalme-Zalamea, el cual entra en funcionamiento en 1875, comunicaba las minas Oriente, Palanco y Guadiana dedicadas a la extracción de manganeso. Ese mismo año se incluye el servicio de pasajeros, para ello la empresa construye coches de viajeros los cuales se colocarían a la cola de los vagones de mineral, de esa forma cualquier ciudadano podía desplazarse en ferrocarril desde Zalamea a San Juan del Puerto, dicho servicio estuvo en funcionamiento hasta 1934. Un año más tarde, en 1876, se construye el ramal Zalamea-Poderosa, en el cual se tuvo que levantar un puente sobre el río Tintillo de 36 metros de largo195. Años más tarde, en 1886 se construye el ferrocarril Sotiel Coronada- El Cuervo. En 1902, Manuel Vázquez López, S.A. promueve la construcción del Tranvía de Palanco, que comunicaba con la citada mina con Guadiana hasta 1927, año en el que entra en funcionamiento el Ferrocarril de Mina Guadiana. 194 Gaceta de Madrid nº: 67. Garrat (2010), Peris Toner, J. (2012) y Ramírez Copeiro del Villar, J. (2007) 195 AFV. Legajo 25. Inventario general del ferrocarril de Buitrón, 01/01/1942. En Ramírez Copeiro del Villar, J. (2007:185)
- 121 - La compañía se declaró en quiebra en el año 1891, pasando a manos del empresario inglés Frank Clarke Hills196, quien muere al año siguiente, sus herederos constituyen la sociedad F. C.Hills & Co., quien explotaría la línea férrea hasta 1906, momento en el que es vendida a la empresa The United Alkali Co. Ltd., quien al año siguiente abre una filial en España bajo la denominación social “Compañía Anónima de Buitrón”. Una vez comienza a funcionar la nueva empresa, esta adquiere nuevas minas por lo que construye ramales hacia ellas, así tras la compra de la mina de Sotiel Coronada, se abre el ferrocarril Mina Sotiel Coronada-El Cuervo; y posteriormente la mina de cobre Tinto-Santa Rosa (12/05/1905). Tras la compra de la Mina Poderosa en septiembre de 1906; modifica el ancho del ramal Zalamea-Mina Poderosa y lo une con Mina Concepción, abierto al tráfico en diciembre, a cuyo ramal llegaba por un lado una pequeña línea de 2 km desde la mina El Soldado, denominada tranvía del Soldado y por otro el ferrocarril de Angostura y Esperanza, este de casi 4,5 km construido en 1907. En 1909, cerca de la estación de Valverde, y justo al lado del pequeño ramal que enlazaba con el ferrocarril de la Fundición de los Silillos, se construyen las oficinas centrales, nuevos talleres para el ferrocarril y crea un ramal que conectaba Sotiel con la mina Tinto-Santa Rosa. Es tal el volumen de mineral que tiene que mover, que solicita la aprobación del proyecto de construcción de un nuevo embarcadero en la Rábida, lo que supondría tener que ampliar la línea férrea desde San Juan del Puerto hasta allí, el proyecto fue rechazado (R.O. de 28 de febrero de 1910)197, por lo que la empresa y tras presentar instancia ante el Ministerio de Hacienda, opta finalmente por iniciar en 1911, los trabajos de mejora y adecuación del puerto de San Juan, dragando el canal, y construyendo una gran explanada destinada a vías y estacionamiento de trenes y se crea un ramal que conectase con el embarcadero del río Tinto, así como una vía de enlace con la línea ferroviaria Sevilla-Huelva. En 1914, se moderniza el trazado, reforzándolo con un material de mayor calidad, y en el tramo Empalme-Valverde construye una nueva vía gracias a la cual se eliminaba el túnel. En definitiva, la línea comunicaba las vías principales y los ramales con los yacimientos mineros, y con los lugares de salida hacia la exportación, conectando con el Puerto de Huelva y con otros ferrocarriles. 196 Ramírez Copeiro del Villar, J. (2007:187), Peris Toner, J. (2012) 197 Peris Toner, J. (2012). La Junta de Obras del Puerto de Huelva presenta alegaciones al mismo, y ofrece construir un ramal que le permita llegar directamente al citado Puerto. (Los Transportes Férreos, 16/02/1910)
- 128 - No obstante, y aunque el tren se construyó con una finalidad minero-industrial, la empresa había firmado un acuerdo con el Gobierno para el asegurar el servicio público, por lo que, durante años, los trabajadores hacían uso de este desde distintas poblaciones a los lugares de trabajo, e incluso viajes ocasionales a Huelva, mediante la entrega de bonos para tal fin. En 1892, se construyó el coche de viajeros “Salón de Maharajáh”203, considerado el vagón de vía estrecha más lujoso del mundo, usado principalmente por los directivos o en ocasiones especiales, pero nunca por los obreros. En el año 1896, se construye, tal como hemos comentado anteriormente el empalme con la línea Sevilla-Huelva, de esa forma se intentaba conseguir una nueva línea de salida del mineral, y con ello aumentar los volúmenes de exportación. La compañía vive momentos de extracción a niveles altísimos, por lo que es necesario ampliar nuevos ramales, esta vez entre Zalamea la Real y Nerva, aprobados en 1901, como ferrocarril de servicio particular y uso público, se termina de construir en 1904, momento a partir del cual Riotinto estaría unida por un lado con Nerva y por otro con Zalamea. Comienza la etapa dorada del ferrocarril, con más de 20 trenes diarios, entre 1907 y 1912 el movimiento de mercancías se incrementó en un 35% (Pérez-López, 2007:242). La empresa ve la necesidad de comprar más vagones y proyecta la electrificación de la línea principal, proyecto que queda parado. Al año siguiente, y durante la huelga de 1913, los trabajadores paralizaron todo el sector, lo que repercutió negativamente en la compañía, y por ende en el ferrocarril. Tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, la empresa ve la necesidad de hacer trabajos de mejora en la línea, lo cual fue haciendo durante los años siguientes, primero renovaron tramos y poniendo en funcionamiento las primeras locomotoras eléctrica, de esa forma se esperaba conseguir una mayor rentabilidad, pero a pesar del tráfico de obreros, viajeros y mercancías, la explotación ferroviaria era deficitaria. Una vez termina la guerra, el mercado americano desaparece, y el europeo disminuye notablemente, lo que provoca una reducción de la demanda, afectando directamente a la producción. Con el restablecimiento económico, llega la mejora en el tráfico ferroviario, destacaremos que en 1927 circulaban por la línea 28 trenes de mineral diarios, y que el año 1929 fue considerado como uno de los mejores en cuanto a movimiento de mineral, casi un millón ochocientas mil toneladas, fueron movidas por el ferrocarril de Riotinto. Años más tarde, se hicieron nuevamente trabajos de remodelación a los puentes 203 Pérez, 2007.
- 129 - Manantiales y Salomón, en 1931 y 1932, respectivamente. Por último, la política arancelaria que tenía España y la Guerra Civil, ocasionaron serios problemas a la compañía. En 1955, y tras el proceso de nacionalización de las minas onubenses, la administración del ferrocarril pasó a manos de la Compañía Española de Minas de Rio Tinto, en 1970 fue transferida a la empresa Unión Explosivos Rio Tinto, y en el año 1984 se cierra definitivamente. 2.4.2.- Otras líneas mineras Junto a estos tres ferrocarriles, los cuales hemos considerado por sus características, longitud y volumen de tráfico los más representativos, se construyen otras líneas mineroindustriales no menos importantes, entre las que destacaremos el Ferrocarril minero del Guadiana, el Ferrocarril del Peña del Hierro, El Ferrocarril de Cala y todas las pequeñas vías o ramales mineros que se construyeron en la línea Zafra-Huelva. El ferrocarril minero del Guadiana, abierto en 1890, fue considerado como la unión de dos ferrocarriles distintos en su concepción y explotación (Carrasco, 2007:274). En un principio la empresa The Bede Metal, tras comenzar a explotar las minas “Cabezas del Pasto”, y ante la necesidad de reducir el coste de exportación del mineral, se plantea construir un ferrocarril que uniese el enclave minero con el rio Guadiana, concretamente con el puerto de La Laja, el cual ya había sido utilizado en el pasado para la salida del mineral de manganeso (Gonzalo y Tarín, 1888:567-568)204. El director de la compañía, en ese momento, Pedro Duclos y Fernández, presenta solicitud e informe sobre la construcción y explotación de un camino de hierro y vía área, indispensable para la explotación industrial de varias minas situadas en los términos municipales de Puebla de Guzmán, El Almendro y El Granado; el cual será aprobado por el Estado, con la única condición de que el interesado ingrese en la sucursal del Banco de España en Huelva, por semestres adelantados el importe de 1.500 pesetas anuales. (Gaceta de Madrid nº: 186. 05/07/1889, p 46). Tras su aprobación, las obras se encargarán al ingeniero alemán Guillermo Roëdiguer, quien posteriormente y a la finalización del ferrocarril, se quedaría con la explotación y el contrato del transporte. La línea comenzó a construirse a pie de la mina, concretamente en el cabezo de Las Cabezas y de Los Silos, continuaba por las sierras Madroñera y Aguaria, descendía por la rivera de la Bediguera, la cual atravesaba con un puente, y terminaba en la Cañada 204 Carrasco, 2007:276.
- 130 - de Sardón, donde se construyó la estación, la línea alcanzó una longitud de 15,471 km. Desde la estación y hasta el rio se utilizó un cable aéreo de 4,3 km de longitud, el cual unía la zona de la Cañada con el Puerto de La Laja. El ferrocarril fue concluido antes de la concesión otorgada el 27 de mayo de 1890, a favor de Carlos y Justa Sundheim. Una vez finalizado, y ya en pleno funcionamiento, la compañía The Bede Metal empieza de detectar una bajada en la ley de cobre de la mina Cabezas de Pasto, y ante la necesidad de continuar con sus negocios, abandona la explotación y alquilan en 1893 las minas de las Herrerías, a Carlos y Justa Sundheim, R.C., nuevamente surge el problema del transporte, en esta ocasión los carros con el mineral llegaban hasta la estación de Cabezas de Pasto donde se transbordaba al ferrocarril, pero ante el altísimo coste que esto suponía y la lentitud del mismo, solicitan una rebaja en las tarifas ferroviarias al Sr. Roëdiguer, quien no acepta, por lo que la empresa cancela el contrato de transporte con la citada compañía ferroviaria; ante esta situación, el negocio ferroviario ya no era rentable y el ingeniero alemán vende todas las instalaciones a Carlos y Justa Sundheim, R.C., quienes plantean la necesidad de construir un tramo de vía que uniese con minas Herrerías, por lo que solicitan autorización ante el ministerio de Fomento, para ocupar terrenos de dominio público para la construcción de un ferrocarril minero de servicio particular desde las minas Herrerías a la de Cabezas del Pasto, siendo autorizado el citado proyecto, tal como se recoge en la ( Gaceta de Madrid nº: 47. 16/07/1907, p 613), este se puso en funcionamiento en 1906, junto con un conjunto de ramales que conectaban toda la explotación. A finales de 1911, las minas Cabezas de Pasto, el ferrocarril, el cable aéreo y el puerto, junto con las minas Herrerías comienzan a ser explotadas por la compañía francesa Saint Gobain. La nueva empresa, se plantea la modernización de la red ferroviaria, sin embargo, debido al estallido de la primera Guerra Mundial, el proyecto quedó paralizo, y no empiezan las reformas hasta el año 1920. En primer lugar, se replantean el trazado, se construyó una variante de 1,5 km que rodeaba Cabezas de Pasto situando a minas de Herrerías como el punto de inicio del ferrocarril, instalándose en la zona silos de carga, talleres y cocheras. En la zona de Los Santos y en la Cañada de Sardón se colocaron estaciones de cruce, lo que permitía incrementar la capacidad de la vía, pero la reforma más importante fue la eliminación del cable, construyéndose un tramo de vía entre la estación de Sardón y el puerto de La Laja, quedando el trazado final del ferrocarril en 30,660 km. (Carrasco, 2007:282).
- 131 - Entre 1923 y 1926, se adquieren nuevas locomotoras, en concreto tres belgas que, junto con las tres inglesas, la compañía contaba con una flota de seis, las cuales marchaban a buen ritmo. No obstante, tras los años treinta y el estallido de la Guerra Civil, el negocio minero empieza a perder intensidad y con ello la línea ferroviaria, las pocas locomotoras se dedicaban a transportar manganeso, lo que ayudó al mantenimiento de la actividad del Ferrocarril del Guadiana, pero a partir de los años 40´s del siglo XX la situación política que se vivía en España, no era muy partidaria de las empresas extranjeras, por lo que en 1950 la familia Sundheim cancela el contrato de arrendamiento con la compañía francesa, y al año siguiente fundan la sociedad Minas de Herrerías, S.A., quien siguió utilizando la línea ferroviaria hasta el año 1965. El Ferrocarril minero de Peña del Hierro. A mediados del siglo XIX, el Sr Agapito Artaloitia consigue la concesión de la mina Peña de Hierro y comienza su explotación, tras varios años la vende a la compañía Nuestra Sra. de los Reyes, quien a su vez la venda en 1883 a la compañía extranjera La Peninsular Copper Company, la cual se disuelve en 1900; constituyéndose un año más tarde “The Peña Copper Mines, Company Limited”, quien comenzaría a gestionar el citado completo minero. Con el objetivo de rentabilizar y mejorar el transporte del mineral, en octubre de 1898 se había presenta un proyecto de construcción de un ramal que uniese la mina de Peña del Hierro con el ferrocarril de Riotinto, el trayecto sería de 3 km, lo que permitiría transportar el mineral hasta el Puerto de Huelva, dicho ramal fue construido y entra en funcionamiento en el año 1899, siendo controlado por la empresa Societé Anonyme Peninsular. La citada compañía tuvo que formalizar un contrato con la Rio Tinto Company Ltd., por el uso de su línea férrea; sin embargo, y tal como señala Pérez (2007:297) más que un contrato de uso del ferrocarril como medio de transporte, fue la imposición de una serie de cláusulas restrictivas y controladoras, de la producción de Peña de Hierro; limitaban las cargas, los tiempos, establecían los precios, penalizaban los retrasos, obligaban a planificar el transporte, etc…, e incluso establecieron un canon a los minerales extraídos de la citada mina; lo que colocaba a la Compañía de Peña del Hierro en una posición de desventaja en los mercados internacionales, ya que ese coste tan elevado, les obligaba a establecer unos precios de venta más altos. A pesar de eso, el ferrocarril se siguió utilizando. A pesar del intenso tráfico de mercancías, piritas de Peña del Hierro, e hierro de las minas de Cala, la línea férrea fue siempre deficitaria, sobre todo a partir de la Primera Guerra Mundial, cuando se produjo un descenso en las exportaciones. Posteriormente y
- 132 - a pesar de la recuperación económica y el incremento en la demanda de mineral, se produjo un incremento en las tarifas, hasta el punto de que a partir de 1929 era más alto el coste del transporte que el de extracción. A pesar de eso, la línea siguió en funcionamiento, hasta el año 1949, fecha en la que se suspende el servicio entre Peña del Hierro y Castillo de las Guardas, y seis años más tarde, el 26 de abril de 1955 se produce el cierre definitivo de la línea minas de Cala a San Juan de Aznalfarache. El Ferrocarril de Minas de Cala. A principios del siglo XX, un grupo de empresarios vascos adquieren la explotación minera de la zona de Cala, y comienzan la construcción de la línea ferroviaria que uniese las instalaciones mineras con San Juan de Aznalfarache. Aunque en un principio se barajó la posibilidad de construir el trazado por la Ribera de Huelva, debido a la orografía de este, esta idea se abandona. Las obras comienzan en 1900, construyéndose la línea en dos etapas, entre 1900 y 1901 se realizaría el trazado lineal con una longitud final de 96,782 km., y entre 1902 y 1904 se adquieren los carriles, cambios de vías, traviesas y pasos elevados, así como la compra de siete locomotoras, finalmente la línea entraría en funcionamiento en 1905, concretamente la fecha de inauguración fue el 19 de agosto, con el primer transporte de mineral, y al año siguiente entraría en funcionamiento los trenes de viajeros. (Garrido, 2007:355). Tal como hemos visto anteriormente, este ferrocarril establece un ramal que enlazaba con Peña del Hierro y las minas del Castillo de las Guardas, lo que generó unos fuertes ingresos a la compañía y el ferrocarril de Cala. Otro de los ramales, fue el que unía el coto minero Teuler con la estación de Zufre, con una estación en Santa Olalla y un apeadero intermedio en Martajal. No obstante, una de las peculiaridades de este ferrocarril, es que atravesaría a lo largo de su funcionamiento tres etapas: una de incertidumbre entre 1905- 1914, otras de prosperidad entre 1915-1930 y otra de declive hasta el cierre de esta entre 1931-1955. (Garrido, 2007:353). Ferrocarriles Mineros en la Línea Zafra-Huelva. El ferrocarril Zafra-Huelva, fue construido por el empresario Sundheim con la finalidad de transportar mercancías en general y viajeros, sin embargo, con el paso del tiempo, algunas empresas mineras, empiezan a construir ramales desde las minas, con el objetivo de posicionar sus minerales en el Puerto de Huelva (Romero, Manzano y Membrillo, 2007:322). Surgen así el ferrocarril de Valdelamusa-Lomero-San Telmo-El Carpio, el ferrocarril de Cueva de la Mora-Aguas Teñidas-Valdelamusa, el ferrocarril de El Perrunal, el ferrocarril de la Joya- Tamujoso y el Ferrocarril San Miguel-Tamujoso.
- 133 - Entre 1886 y 1887 se construye el ferrocarril que unía la mina Lomero-Poyatos con Valdelamusa, extendiéndose hasta San Telmo y el Carpio entre los años 1900 y 1909. La línea tenía en su trazado varios túneles, así como un puente de mampostería de pizarra y ladrillo con cuatro arcos de medio punto. El 20 de mayo de 1901, se inauguraba el ferrocarril de Cueva de la Mora a Valdelamusa, el cual tenía dos ramales, uno que unía con las minas de Monte Romero y Angelita y otro con la mina de Aguas Teñidas. El ferrocarril de El Perrunal, fue construido en 1901 por la empresa propietaria de la mina, con una longitud de 4 km y un ancho de 1674 milímetros, unía directamente la mina de El Perrunal con la estación de El Cerro del Andévalo. El ferrocarril que unía la mina de la Joya con el apeadero del Tamujoso, fue construido por los Hijos de Vázquez López, entre 1907 y 1908, con el objetivo de transportar el mineral explotado de la mina de la Joya. El ferrocarril tendría una longitud de 14.648 Km y un ancho de 610 milímetros. El Ferrocarril San Miguel-Tamujoso, fue construido en 1904 por la empresa The San Miguel Copper Mines Co. Ltd., con una longitud de más de 18 km llegó a contar con 5 locomotoras. Suponemos que era tal la importancia que tenía, que se barajó la opción de crear una línea de uniese con Peña de Hierro, sin embargo, esto no se llevó a cabo, y finalmente, el enlace se hizo con el Puerto de Sevilla. Todos estos ferrocarriles, fueron dejando de funcionar al mismo tiempo que se van cerrando las minas, y las empresas abandonan su explotación, los primeros fueron el ramal que unía con la Mina del Carpio y la Mina de la Joya en 1922 y 1924, respectivamente. En 1932 cesa la explotación del ferrocarril Mina Lomero-Poyatos con Valdelamusa. Mientras que la Línea del Perrunal estuvo funcionando hasta finales de 1969. 2.4.3.- Los ferrocarriles comerciales Ferrocarril Huelva-Sevilla, permitió que la comunicación entre ambas localidades pasó de medirse en días a horas. El origen de esta línea se remonta al año1867, cuando la Diputación de Huelva declara de utilidad pública el trazado Sevilla-Huelva. Sin embargo, y tal como señala Ramírez (2007:83): “el proyecto ferroviario cayó en punto muerto”. Por un lado, la Diputación onubense no tenía recursos y además el País estaba sumido en una gran recesión económica y crisis política, lo que no atraía a las sociedades crediticias extranjeras a invertir en España. Tras una serie de cambios en el panorama político, dos años más tardes se retoman algunos proyectos, encontrándose entre ellos el ferrocarril Huelva-Sevilla; así en agosto
- 134 - de 1869, la Comisión de Fomento presenta informe con relación al esperanzador futuro del proyecto ferroviario: “…no puede menos que acoger con júbilo proyecto tan beneficioso para la Provincia de Huelva y que ha de reportar beneficios incalculables, más aún feliz se considere bajo el punto de vista económico…”. Ramírez (1993:43) indica que con ello la provincia se abría al resto del país. El primer proyecto Sevilla-Huelva, presentando varios años atrás en Huelva por Carlos Lamiable y Watrin, empresario francés muy vinculado a grandes compañías crediticias europeas, se le otorga la concesión con una serie de limitaciones: “... Sin subvención del Estado ni expropiación forzosa, sin ningún respaldo económico por parte de la Administración Central; a perpetuidad y sin perjuicio de tercero…; en el término de un mes, el concesionario deberá entregar la suma de 6.000 escudos…en garantía…. 205. Sin embargo, por motivos que desconocemos las obras nunca comenzaron, por lo que, a finales de 1869, concretamente el día 3 de noviembre, se presenta en la Diputación onubense otro proyecto, firmado por el empresario alemán Guillermo Sundheim. Comienza así, un conflicto a nivel provincial, entre los que están a favor de un proyecto y los que están a favor del otro; provocando rivalidades y división entre varias poblaciones: por un lado, Bollullos, Manzanilla, Almonte y Rociana se posicionan a favor del empresario francés, y constituyen una comisión formada por el alcalde y empresario de Bollullos Adulfo Delgado y Caro, el investigador Antonio Delgado Hernández, algunos miembros de las corporaciones de Almonte, Rociana y Manzanilla, y los empresarios Celestino Verdier Martín, Antonio Lagares y José Iglesias. Y por otra parte, el grupo partidario del proyecto de Sundheim, formada por las localidades de La Palma, Villarrasa y Villalba, nombran por unanimidad como representantes al alcalde de La Palma, Manuel del Alcázar y Pérez206, y a los empresarios José Pérez Lagares, José García Morón, Manuel de Rojas y Manuel Díaz y Mesa207. 205 Archivo Diputación Provincial de Huelva (en adelante ADPH) Legajo 18, 1º p. En Ramírez Cepeda, M. (1993:44). 206 Corumbel nº: 44. Año 1981. p 5.: D. Manuel del Alcázar y Pérez, descendiente de D. Francisco del Alcázar quien en el año 1519 compró la Villa y Fortaleza de La Palma a D. Diego Colón, conservando esta familia sus privilegios como Señores de La Palma hasta 1811, año en el que se suprimen los señoríos y mayorazgos. Elegido alcalde en las elecciones celebradas el día 22 de diciembre de 1868, fue un hombre acorde con los tiempos, defendió los intereses de los vecinos frente a los movimientos caciquiles y tuvo interés por dotar a La Palma de centros de educación, prueba de ellos es la apertura de un Instituto de Segunda Enseñanza y una Escuela de Veterinaria. Pero uno de sus logros más importantes para el lanzamiento económico de La Palma, fue preparar las mejores condiciones para el paso del ferrocarril de Huelva a Sevilla. 207 AMLP. Legajo 25 volumen nº: 2: (Asamblea Celebrada en el Ayuntamiento de La Palma, 05/03/1870)
- 135 - Durante meses, las localidades van luchando silenciosamente, cediendo terrenos, y presionando para que comiencen los trabajos de explanación previa, así como la definición de trazado final. Sin embargo, en ese momento, se plantea por parte del Estado la venta de las minas de Riotinto, acontecimiento que influyó negativamente en el trazado de la línea Huelva-Sevilla, la cual se ve paralizada. Ambos ingenieros, se centran en el gran proyecto, Sundheim viaje a Londres y participa en el proceso de la venta de Riotinto, mientras que Lamiable se volcaría en el nuevo ferrocarril Riotinto-Huelva por lo que cede todos los derechos del ferrocarril Huelva-Sevilla al empresario José de Gavira y Gutiérrez. Tras un periodo de paralización, de nuevo se retoma el proyecto, pero ante la necesidad de unir la cuenca minera con la provincia de Sevilla, es necesario modificar el trazado original, y hacer que este pase lo más cerca de Niebla, de forma que pueda conectar con el ferrocarril de Riotinto, por esto el nuevo y definitivo trazado queda aprobado en mayo de 1871. Tras varios años de espera, el 14 de mayo de 1875, se firma en Sevilla la escritura que reconoce como único concesionario del proyecto ferroviario Sevilla-Huelva al empresario Guillermo Sundheim, quien el 12 de agosto de ese mismo año solicita una subvención a la Diputación, argumentando que este tren será “ un gran paso para Huelva y su provincia, no sólo ha de dar vida y movimiento sino ha de colocarlas entre las primeras provincias....”208. En enero del año siguiente, el proyecto experimento algunos avances importantes, como la concreción del trazado y los terrenos que iban a ser expropiados. Los propietarios de los terrenos, la mayoría empresarios locales, defensores del ferrocarril, pero contrarios a la manera de actuar del empresario alemán, el cual tachan tal como señala Ramírez (1993:96) de “actuar con bastante frecuencia al margen de la ley”, por lo que acuerdan nombrar un grupo de representantes, formado por un grupo de políticos y empresarios locales, Antonio Soldán, Manuel de la Cueva, José Pérez Lagares, Manuel Moreno, Manuel de Rojas y Pedro Tallafer, quienes serán los encargados de nombrar al grupo de peritos que tasarán y gestionarán los terrenos expropiables. (Ramírez, 2007:95). Al año siguiente, y después de años de lucha por conseguir el proyecto el Sr. Sundheim no tiene fondos suficientes para seguir y firma con la Compañía Madriz-Zaragoza-Alicante (MZA), un contrato por el cual ésta adquiría en régimen de exclusividad la explotación del futuro ferrocarril (Ramírez, 1993:137). Por fin, en octubre de 1878, comienzan las obras de construcción del ferrocarril, junto con sus estaciones y 208 ADPH. Legajo 18.
- 136 - apeaderos, quedando concluido al año siguiente. Sin embargo, la línea no se inauguró hasta el lunes 15 de marzo de 1880, con un tren correo que salió de la estación de Huelva a las 5:15 horas, con 42 pasajeros y arrastrado por una locomotora de seis ruedas (Ramírez, 1993:192). Se dejan atrás años de incertidumbre, luchas, rivalidades y sobre todo mucho sacrificio de la clase empresarial. Pero ahora lo más importante es que gracias a esos 110 Km de vía férrea, la provincia de Huelva quedará enlazada con Sevilla, lo que permitirá su expansión comercial e industrial con el resto de España y Europa; tal como expuso el Gobernador de la provincia Francisco de Asís Pastor durante el acto inaugural “ el impulso a los talentos y a los capitales que encierra en su seno elevarán a esta provincia, en breve al nivel de los pueblos más civilizados, y conquistará el puesto a que tiene perfecto derecho en la esfera social, mercantil e industrial.”. (La Provincia 16/03/1880). La historia lo recordará como un día festivo, donde los empresarios y comerciantes de la capital cerraron sus establecimientos; las fachadas de los edificios públicos, círculos, casinos y la de algunos establecimientos, como los de José Montiel y Antonio García Ramos se iluminaron con farolillos de colores. En los escaparates de los comercios se habían colocado grandes transparentes donde se leía: “Al hijo adoptivo de la ciudad de Huelva D. Guillermo Sundheim, en testimonio de agradecimiento. ¡Honor al trabajo!” (La Provincia 16/03/1880). En definitiva, comenzaba una época de progreso para la provincia de Huelva. La línea Zafra-Huelva: será la segunda línea comercial que se puso en funcionamiento en la provincia, y tal como señala Jurado (2007:111) se pensó como parte del gran eje ferroviario norte-sur, el cual uniría Huelva con la costa cantábrica. Sin embargo, y a pesar de la magnitud del proyecto, este no fue de interés en la provincia. Con el paso del tiempo, y tras la llegada de empresarios extranjeros a la zona, el proyecto es retomado, y al igual que la mayoría, este también sería realizado por iniciativa privada, concretamente, la concesión fue otorgada por R. O. de 20 de agosto de 1881 a la sociedad Sundheim y Doetchs. El empresario alemán inicia el proyecto, pero tres años después, el 25 de enero de 1884, lo traspasa a la recién creada Compañía del Ferrocarril Zafra-Huelva; aunque seguiría vinculado al mismo, como contratista de las obras. (Jurado y Perejil, 1997:16). La línea se hizo en dos tramos, el primero que unía Huelva con Valdelamusa, inaugurado en el año 1885, y el segundo desde Valdelamusa hasta Zafra abierto el 1889.
- 137 - La línea tenía una longitud de unos 185 Km, con un ancho de vía única de 1670 mm. Debido a la orografía, durante las obras tuvieron que construirse varios túneles y puentes, los primeros principalmente en el tramo Valdelamusa-Cumbres Mayores. Jurado y Perejil (1997: 46) indican que se construyeron en total 18 túneles y 19 puentes, siendo los tres más importante, el Puente del Murtigas, el de Tres Fuentes y el de Alcolea sobre el río Odiel. A lo largo del trazado se construyeron estaciones, muelles de carga y descarga y depósitos de agua. En cuanto a las estaciones, destacaremos que los edificios de Cumbres Mayores, Jabugo-Galaroza, Almonaster-Cortegana, Fregenal de la Sierra y Zafra, tenían dos plantas, además de cantinas, aseos, etc. Por último, en cuanto a las locomotoras, la compañía fue adquiriéndolas a lo largo del tiempo; entre 1883 y 1921 compró 27 locomotoras de vapor y un automotor con 35 asientos, al que llamaron “El piojo verde” 209 , construido por la empresa Sentinel-Cammell y puesto en funcionamiento en Huelva en abril de 1929. Imagen 6: Trazado ferrocarril Huelva-Zafra 210 . En un primer momento, esta línea fue construida con una clara finalidad comercial; considerada como una oportunidad de desarrollo, permitiendo a las localidades por las que pasaba salir del aislamiento y poder mover toda su producción agrícola, minera, así como el transporte de viajeros. Sin embargo, el empresario Sundheim desde un principio vio a este ferrocarril como una oportunidad para el negocio minero de hecho, muchas de las empresas mineras de la zona del Andévalo, verían solucionado el problema del transporte. Comienza a crearse ramales, tranvías o líneas férreas que enlazaban con el trazado principal, través de este llevar el mineral al Puerto de Huelva. De hecho, y tal como hemos visto en el apartado de los ferrocarriles mineros, la línea quedó unida con Valdelamusa-Lomero-San Telmo-El Carpio, Cueva de la Mora- Aguas Teñidas-Valdelamusa, El Perrunal, La Joya-Tamujoso y San Miguel-Tamujoso; 209 Jurado y Perejil, 1997: 60. 210 Jurado y Perejil, 1997:104.
- 144 - CAPITULO 3: La Comarca del Condado: Los empresarios vitivinícolas 3.1.- Los sectores agroalimentarios: la clave para el desarrollo económico La industrialización en España es un proceso consolidado, pero aún activo que tuvo sus inicios en el primer tercio del siglo XIX en un contexto marcado por los cambios potenciados por la burguesía y su revolución liberal. Martín (1990) indica que a finales del siglo XIX cuando en Andalucía ya se habían perdido las oportunidades de desarrollo industrial, con una siderurgia y una minería casi agotada y controlada por capital extranjero y donde el sector textil no era capaz de crear riqueza, es necesario dar una salida al empresariado local, por lo que la economía parece centrarse en las actividades agrarias como motor de crecimiento. En este sentido Sobrino (1998:51) señala que durante el primer periodo de la Revolución Industrial las empresas de transformación alimentaria no alcanzaron un gran desarrollo, debido a la dimensión dual de los negocios andaluces, por un lado enfocados al autoabastecimiento y por otro a la exportación de productos semi-elaborados, lo que hacía que el sector tuviese una estructura productiva muy poco desarrollada, constituida por un gran número de pequeñas y medianas empresas que se movían entre lo artesanal y lo preindustrial. Estábamos ante un modelo de economía rural y agraria poco desarrollada. En Andalucía tras la crisis finisecular sufrida con mayor intensidad en determinados sectores y en determinadas provincias, la situación cambia y se establece una nueva base de crecimiento económico, las industrias agroalimentarias. En el caso de Huelva, la verdadera revolución se producirá a finales del siglo XIX, la puesta en marcha de instituciones e infraestructuras en la provincia, jugó un papel primordial para estos sectores agroalimentarios, los cuales iniciarán la transformación industrial de la zona, tal como señala Carnero (1985:281) “ … con la movilización de medios y energías, se consigue conducir a buen fin los casos de transformaciones industriales….”217 El empresariado que surge prefiere gestionar ellos directamente sus negocios, lo que pone de manifiesto una actitud de tipo empresarial. Se establece así la nueva base de crecimiento económico, aumentando la productividad y rentabilidad de la provincia. Este patrón de comportamiento lo vamos a observar en las tres comarcas 217 Cita a Cafagna, L. (1969): La formazione di una base industriale” fra il 1896 e il 1914.
- 145 - analizadas. En el sector vitivinícola se consolida una estructura productiva basada, por una parte, en unos pocos grandes propietarios y bodegas elaboradoras que se dedican a la producción de vino y alcoholes cuyo destino principal es la exportación, junto a pequeños propietarios cosecheros que serán quienes les venden la uva a aquellos. En la comarca de la sierra, la mejora en las infraestructuras rompe la situación de aislamiento, el tejido empresarial que se va consolidando son personas con formación y espíritu emprendedor que saben aprovechar la rentabilidad de los recursos agrarios, así como los excedentes de la producción y reinvertirlos en el desarrollo industrial del sector. Por último, en la costa occidental, la modernización del sector va unida a las mejoras e innovaciones aplicadas a las artes de pesca, beneficio que usarán los empresarios salazoneros y conserveros para transformar los pequeños locales de salazón en grandes industrias conserveras, aumentado con ellos los volúmenes de producción y exportación, lo que repercutirá en beneficio de la comarca. Vamos por tanto a analizar esos tres grandes sistemas que repercuten directamente en la transformación económica de la provincia de Huelva, como son el sistema vitivinícola ubicado en la comarca del condado, el sistema cárnico, corchero y electro-harinero de la comarca de la sierra y el sistema conservero situado en la costa onubense. Como ya indicamos en el capítulo uno, hemos tomado como punto de partida las agrupaciones administrativas para construir cuatro Comarcas Económicas, la primera por orden de importancia y relevancia económica es la “Comarca Minera. Andévalo-Capital”, la cual ya hemos analizado en el capítulo dos. En segundo lugar, está la “Comarca del Condado”, fruto de la unión de los partidos judiciales de Moguer y La Palma, ambas demarcaciones se caracterizan porque su actividad principal está vinculada con la viticultura, sector que llegó a tener una importancia tal que posicionó a Huelva entre las primeras exportadoras de vino de España. En tercer y cuarto lugar, están la “Comarca de la Sierra” partido judicial de Aracena y la “Comarca Conservera” partido judicial de Ayamonte. Hemos utilizado el término Comarca, por su propia definición, territorio que comprende o agrupa a varias poblaciones218, pero también y tal como indica Rubio (2003:239) por su carácter rural, siendo esta la particularidad básica del sistema territorial 218 Diccionario Real Academia Española: Entidad administrativa compuesta por una pluralidad de municipios en el seno de una provincia.
- 146 - comarcal, factor principal a la hora de analizar su modelo productivo. Muchas de las características que definen la ruralidad de un territorio lo encontramos en las poblaciones onubenses, son núcleos pequeños, con baja densidad de población, escasas infraestructuras y cuya actividad económica principal es la agrícola. No obstante, como las comarcas que hemos creado no tienen carácter administrativo y apoyo legal, vamos solamente a analizar la presencia de actividad empresarial y económica en ella, por lo cual aportamos el identificativo Económica. Por tanto, pretendemos analizar el conjunto de poblaciones con una característica común, la producción agroalimentaria e industrial que se desarrolló en cada una de ellas: vino, productos de la sierra (corcho, ganado de cerdo, chacinas, jamones…) y conservas, productos todos de marcado perfil primario. Vamos a analizar esos tres grandes sistemas que repercuten directamente en la transformación económica de la provincia de Huelva, como son el sistema vitivinícola, actividad tradicional en el suroeste de la Península Ibérica, ubicado en la comarca del Condado; el sistema industrial de la comarca de la Sierra y el sistema conservero situado en la Costa Occidental onubense. Pretendemos recopilar información sobre la actividad empresarial y establecer una visión de su historia empresarial. 3.2.- El Condado Onubense: La Comarca Vitivinícola219 La comarca del Condado está situada al sureste de la provincia de Huelva, y se extiende desde la linde del río Guadiamar hasta la línea del río Odiel, Ojeda Rivera, J.F. (2015:48); limita al norte con la zona denominada El Andévalo, al sur con el Océano Atlántico, al este con las provincias de Cádiz y Sevilla y al oeste con el rio Odiel y la capital. Su posición central, a medio camino entre las primeras estribaciones de la sierra, y el mar, le ha beneficiado económicamente a lo largo de la historia. Al respecto Ojeda (1015:54) 220 indica que ya en el orden territorial antiguo, se habla de su ubicación central, lo que facilita el paso y el transporte de minerales y productos agropecuarios. Se le denomina Condado, porque hasta el siglo XIV el territorio estuvo en manos del Conde de Niebla, continuando con ese nombre históricamente. 219 Nota: el apartado 3.2 La Comarca Vitivinícola es una versión de lo recogido en el artículo que realice conjuntamente con mi director de tesis Pérez-Cebada: “A Longitudinal Study of Wine´s Entrepreneurs in the Huelva´s Condado”, pendiente de publicación. Saldrá en el número 127 del año 2023 de la Revista de Estudios Regionales. 220 Ojeda, 2015:54: Cita a Fernández Jurado, J (2006): En busca de Tartessos: una lectura arqueológica de Doñana. Gavala Laborde, J (1959): La geología de la costa de Cádiz y el poema “Ora Marítima”.
- 147 - El Condado está ligado a la viticultura desde finales de la Edad Media, como así lo constatan diversos autores. López (2009:11) identifica el año 1375, como el momento en el que la producción de vinos de Huelva alcanzó tal cantidad y calidad que invadió el comercio de Sevilla, creándose ordenanzas específicas para proteger al sector vinícola sevillano, de los caldos de Villalba, Bollullos, Almonte, La Palma y Manzanilla. Ropero (2001:12) señala que el vino, y otros productos derivados de la vid, como el vinagre o las pasas se vendían en el interior de la península y se exportaban a Canarias, norte de África y Países de Europa desde finales del siglo XV. Por otra parte, López (2009:12) señala que los vinos del condado gozaban de gran fama y prestigio, sobre todo en el continente americano, hay documentos que lo afirman “el vino de La Palma del Condado es reconocido como muy bueno para la salud y nada nocivo por ser elaborado con las mejores uvas” (Corumbel n: 387, abril 2010); y por último Ropero (2001:13) cita la existencia de la primera fábrica de aguardiente ubicada en la villa de Moguer propiedad del empresario de Flandes Giraldo Van Demon, “quien aportó 50 ducados en el año 1585 para elaborar aguardiente”. En definitiva, la vinificación onubense puede presumir de una larga experiencia empresarial en los mercados exteriores, pero su verdadero impulso llegaría tras la conquista de América, de ahí que recientemente el Consejo Regulador los haya reconocido como “Los vinos del Descubrimiento”. A partir de mediados del siglo XIX, tras la reforma vivida en el sector agrícola español, con un claro incremento del olivar y la vid, en detrimento de los cereales y leguminosas, cuando comience el despegue de la viticultura; de ahí que los historiadores económicos consideren el último tercio del siglo XIX como el punto de partida de una fase de auge para el citado sector. Carnero (1985:296), destaca que durante el periodo 1878-1891, se consiguieron las cotas más altas de exportación, debido principalmente a la demanda por parte de Francia y la mayor rigidez de la oferta española. En el plano onubense García (1991:267-268) apunta que a partir de mediados del XIX, se observa un abandono de las tierras de labor por el cultivo del viñedo, e incide en la rentabilidad del viñedo: “una fanega de tierra dedicada a viña puede permitir a una familia aferrarse a su propiedad…”; en relación a esto, Moreno (1993:122-130) señala que la mayoría de las tierras destinadas al cultivo de la vid estaban en manos de pequeños propietarias; sin embargo estos al no poder vivir solo de sus cosechas, parte de las mismas las vendían a las grandes explotaciones, marcándose con ello una clara diferenciación entre los pequeños agricultores y los grandes empresarios bodegueros, quienes poseían además de
- 148 - grandes extensiones de tierra, fábricas de vino, destilerías… lo que les permitía tener mucha influencia sobre el sector. Podemos pensar que ese cambio en los cultivos influyó directamente en la estructura profesional, industrial y en el comercio. Siendo el año 1870, el que se considera el punto de “inicio de la edad de oro del viñedo y del vino en la provincia onubense” (Infante, 2011:5). El estudio de la Comarca del Condado onubense, comienza en el momento en el que se produce la primera globalización del vino, proceso de industrialización que se desarrolla desde mediados del XIX, con una primera fase de expansión internacional. Esto se produce gracias al trabajo de un grupo de emprendedores, organizados en redes nacionales e internacionales, que serían los verdaderos artífices de la industrialización desarrollo del sector (Infante, 1996; López, 2010; Ramírez, 2010a, 2010b; Pérez, 2011). Y continuaremos con una segunda fase de consolidación, que abarca desde el comienzo del siglo XX hasta el estallido de la Guerra Civil en 1936. 3.2.1.- La tupida red empresarial Los emprendedores ante la falta de arraigo social, la necesidad de reducir costes de transación y la incertidumbre, sobre todo durante las primeras fases de la modernización económica, impulsan redes empresariales221 . Una vez consalidadas las mencionadas redes, sean geográficas, políticas, familiares, formales o informales, crecen las innovaciones lo que permitie la reducción del coste de la información (Granovetter, 1992; Casson, 2010). En el caso de la Comarca del Condado de Huelva, se crea una compleja cadena de relaciones con los puntos de producción, comercialización y consumo, la cual podría considerarse desde tres áreas gográficas distintas; en el plano internacional, el mercado globalizado del vino a mediados del siglo XIX, en un territorio con serios problemas de infraestructura, los empresarios debían asociarse para construir cadenas de distribución eficientes y con ello evitar problemas logístico; si lo consideramos en un contexto provincial, la coordinación con la red de empresarios provinciales, radicados en la ciudad de Huelva y los relacionados con la incipiente Revolución Industrial, fue siempre dificil, pero necesaria; y por último en un contexto local, a pesar de la dispersión de los viticultores y productores en el Condado, la mayoría de los empresarios y redes se 221 La nueva historia empresarial presta especial atención a este tipo de organizaciones (Wadhwani- Lubinski, 2017: 778). Estas redes profesionales son estudiadas en Andalucía por Rubio y Garrués (2017).
- 149 - concentraron en los tres centros vitivinícolas más importantes: Moguer, La Palma y Bollullos.222 Estas redes profesionales están conectadas con algunas de las regiones vitivinícolas nacionales e internacionales más relevantes. De hecho, varias empresas familiares han llegado a Moguer desde La Rioja en la segunda mitad del siglo XVIII, atrídos inicialmente por ciudades como Sevilla o Cádiz, puertos de las colonias americanas, sin embargo terminan en Huelva porque comprenden muy pronto las oportunidades de negocio que ofrecían los vinos de Huelva (Hidalgo, 2015). Pero será a partir de mediados del XIX, con la expansión del mercado local del vino y la intensa relación con Francia, principal mercado de los vinos del Condado, cuando comienzan a llegar a la zona nuevos inversores e incluso familias bodegueras procedentes de otras regiones y del extranjero, principalmente de La Rioja, Las Vascongadas o Francia223, los cuales se asentarán principalmente en la villa de Bollullos (Fourneau, 1973:66-67). Pero será en la localidad de La Palma donde se creará una heterogénea red de empresarios con estrechas relaciones con Cádiz: así Nicolás Gómez González poseía bodegas y viñedos en la localidad del Puerto de Santa María, por lo que establece vinculos con bodegueros gatidanos, Bayo y compañía, Bergara, Duff Goron Mackensie, y José Moreno de Mora y Vito, quien en su bodega tenía una nave denominada “La Palma” (Corumbel nº: 385. febrero 2010, pp. 2); el alemán Friedrick Loewenthal o el granadino Carlos Mauricio Morales y Sevil, quien emigró muy joven a Jerez donde su abuelo era el propietario de la fábrica de aguardientes San José, cerrada en 1872 tras un incendio que la destruyó. Pensamos, que tras el cierre de la citada factoría las bodegueras jerezanas, establecen relación con la fábrica de alcohol propiedad de Nicolás Gómez Gonzáles en La Palma, y de ahí la vinculación que años más tardes tendría este bodeguero con el nieto del señor Sevil. Esa red empresarial va más allá del ámbito empresarial y se crean verdaderos grupos familiares, por ejemplo: Ignacio Justo de Cepeda y Córdova se casó con Juana Soldán Rañón, constituyendo el monopolio vitivinícola Cepeda-Soldán, el cual se amplió varias décadas después tras los matrimonios con los Espina de la localidad de Villalba y 222 Las regiones vitivinícolas reproducen algunas características de un clúster (Becattini, 2002). Pero, para la región vitivinícola del Condado, es preferible utilizar el término clúster “Embriónico” (Dana-Winstone, 2008: 2177), ya que no logró crear un entramado complejo de industrias auxiliares (vid infra). 223(Infante, 2011): familias de origen francés, Cané, Guitart, Briout, Pierres, Neble…. establecieron sus bodegas.
- 150 - los Moreno de la localidad de Almonte, momento en el cual constituían el mayor grupo familiar de terratenientes dedicados al cultivo de la vid y la elaboración de vino de la zona. En otra línea Juan Cepeda-Soldán se casó con Carolina Morales Fontán (hija de Carlos Mauricio Morales), y un hijo de Francisco Jiménez se casó con la nieta de Nicolás Gómez…la red se extiende también a la capital, donde dos de los hijos del empresario Manuel Vázquez López, se unen a familias vitivinícolas, su hija Margarita Vázquez de Zafra e casó con Luis Morales Fontán; y su hijo Victoriano Vázquez de Zafra con María Tirado Estrada (nieta de Manuel Tirado Rañón). Por último, hay que señalar que Nicolás Gómez González, miembro clave de la élite cultural sevillana y onubense, mantuve una gran amistad con la nobleza española y francesa, fue amigo personal del duque de Montpensier (Corumbel nº: 392. septiembre 2010, pp 1-3), lo que le sirvió para que los productos del Condado de Huelva fuesen más conocidos y difundidos a nivel internacional. Finalmente, algunas relaciones informales e instituciones formales se convirtieron en una “red de redes”. La capacidad de estos empresarios y redes de transferir conocimiento, información, innovación o crédito para reproducir casos de éxito (Jerez, Burdeos, etc.), fue un arma de doble filo. Por un lado, esa intensa colaboración permitió sentar las bases de la industria vitivinícola moderna en el Condado; pero, en un mercado globalizado, la experiencia enseñó que la competencia es la condición natural de los empresarios (Granata et alia, 2016:19). Por supuesto, este comportamiento competitivo caracteriza no solo a los agentes individuales, sino también a grupos de empresarios. Por ejemplo, hubo competencia entre los cosecheros del Condado y los cosecheros jerezanos; entre los empresarios vitivinícolas de Moguer, La Palma y Bollullos por el establecimiento de infraestructuras de transporte; o entre éstos y las redes de emprendedores de Huelva. Sin embargo, las estrategias de estos emprendedores y sus relaciones con la empresa y el entorno estaban determinadas tanto por la competencia como por la cooperación. Según la literatura especializada, la cooperación está en el corazón de los negocios en red y, obviamente en los enólogos (Porter, 1998). Estos grupos empresariales funcionan bien en entornos inciertos, sobre todo en las primeras fases del crecimiento económico. De hecho, la intensa colaboración entre emprendedores, canalizada por redes profesionales, favorece el intercambio de información, experiencia y conocimientos, y en consecuencia la innovación (Lombardi et alia, 2016:94). En nuestro caso vemos las transferencias tecnológicas del método de elaboración tradicional de Jerez a la Palma del
- 151 - Condado o Bollullos o el “proceso de destilación Charentais” a Moguer. Podremos observar momentos en los que compitieron abiertamente en los mercados, junto con otros en los que se unen en defensa del comercio vínico de la zona. 3.2.2.- La fase de expansión (1870´s-1890´s) Desde mediados del siglo XIX, el sector vínico onubense vive una fase de expansión internacional que coincide con la primera ola de la globalización vitivinícola (Anderson y Pinilla, 2018; Fernández y Pinilla, 2018:210; Simpson, 2011: xxxii). En este sentido, podemos señalar que seis pequeños pueblecitos, Moguer, Manzanilla, La Palma, Almonte, Bollullos y Rociana, tenían más del sesenta por ciento del total de los viñedos de la provincia (Infante, 2011). En parte, derivado de la invasión del viñedo jerezano por el oídium, por lo que desde 1853 muchos bodegueros de la zona tuvieron que comprar vinos de otras localidades (Morilla, 1986); entre los que se encontraban los vinos de mesa del Condado, los cuales mezclaban con otros vinos para obtener un jerez de baja calidad el cual se exportaba al mercado británico, tal como señala López-Burgos (2009:69): “ En Moguer entramos en la bodega de un importante propietario…, allí se podían ver una selección de enormes barriles de vino… entre 3000 y 4000 que se envían anualmente a Jerez…”. Esta vinculación con el sector vitivinícola de Jerez no sólo permitió una fácil apertura a nuevos mercados internacionales y cadenas de producción, sino que favoreció un intercambio productivo de información y tecnología, sin embargo, esta colaboración decreció debido a los cambios sufridos en el mercado de Gran Bretaña a partir de la década de 1870, con la fuerte caída de las exportaciones de Jerez a ese país (Maldonado, 1999; Simpson, 2005; Montañés, 2000). Sin embargo, el peso clave en la globalización y evolución del vino de la provincia vino de la mano de Francia, primer país productor e importador. Durante los años 60´s y 70´s del siglo XIX diversas plagas devastaron grandes extensiones de viñedo francés y por consiguiente hay una pérdida notable de su producción, lo que le llevo a tener que importar grandes cantidades de uvas, para abastecer su demanda, principalmente de España; lo que se vio favorecido tras la firma de los tratados comerciales de 1877 y 1882, de ese país con España. Se produce así un aumento de la demanda de vinos de mesa del Condado onubense. Durante la época dorada del sector, los productos vínicos onubenses se exportaban y comercializaban en grandes cantidades, gozaban de una posición y reputación muy alta;
- 152 - existiendo en la zona un gran número de bodegas, lagares y alambiques de aguardiente (García, 1991:280), a lo que se unía el alto nivel de precios de sus productos para el momento y la zona (Corumbel n: 387, abril 2010). La prensa local (La Provincia, 04/03/1887) describía el momento así: “La preponderancia que ha tomado el cultivo de la vid en nuestro territorio, desde hace pocos años, tiene por motivo la demanda, que para la exportación al extranjero se ha hecho……aumentada en el año 1855 por la escasez de las cosechas en Francia, se elevaron los precios y la viña produjo un crecido interés a sus explotadores…la ganancia obtenida ha servido de estímulo para hacer grandes plantaciones…” Era una época de progreso en la viticultura, mejoras en los arados y podas, así como menor cantidad de yeso en la fermentación, cambios en el proceso de elaboración (Maldonado, 1999:76), iban desde la integración vertical o transferencia de tecnología hasta la implantación del sistema de soleras como se verá en las biografías de estos emprendedores. Lo que permitió que los caldos onubenses alcanzasen un su reconocimiento en los mercados nacionales e internacionales; prueba de ello es que algunos empresarios locales presentaron sus vinos en diversas exposiciones, así Juan Soldán y José Tirado en la Exposición de Agricultura de Madrid (1857) y los bodegueros Agustín Díaz y Trinidad García, los llevaron a la Exposición Universal de Londres (1862) (Corumbel, nº: 384, enero 2010, p 2). El éxito empresarial derivó en una fuerte especialización en vinos de mesa “vino común o de pasto” con destino al mercado exterior y a la industrialización del aguardiente. Con respecto al aguardiente, otro de los productos predominantes en la comarca, hasta mediado del XIX, se obtenía con vino de uva y orujo, por métodos artesanales (López, 2009:14), práctica que comienza a declinar a partir de la importación de alcohol barato (García, 1991:281), y la llegada de nuevos empresarios con nuevos métodos industriales y tecnología, tales como el alambique de aguardiente, Sistema Savalle, que instaló Nicolás Gómez González en su bodega de La Palma en los años setenta. (Corumbel, nº: 382, noviembre 2009). Este empresario, jugó un papel clave en el desarrollo de la comarca, como se desprende del dicurso impartido durante la Exposición Vinícila Nacional de 1877: “He de llamar la atención sobre el productor Nicolás Gómez González……, ha contribuido poderosamente al progreso en la industria vinícola”. Fue capaz de promocionar y posicionar los productos locales en todos los mercados, acudiendo junto con otros empresarios de la zona Antonio Soldán, amigo personal de Gómez, Manuel de la Cueva, Manuel Cepeda y Eduardo Martínez a inumerables
- 153 - exposiciones (Corumbel, nº: 384, enero 2010, pp 2-3). En ese mismo momento, paradójicamente, mientras la Comarca del Condado seguía creciendo y su única preocupación era el desarrollo de proyectos que mejorasen las infraestructuras y la comunicación de la zona, a nivel nacional se debatía sobre las medidas a tomar para evitar la ínvasión de los viñedos españoles con la plaga de la filoxera, la cuale estaba haciendo estragos en todo el continente europe. A mediados de los años 70´s y tras la venta de las minas de Riotinto, se retoma el ansiado proyecto de construcción del ferrocarril Huelva-Sevilla, cuyo trazado pasaría por la zona; lo que provoca una etapa de rivalidades entre tres zonas concretas de la comarca, Moguer, contraria al ferrocarril ya que este frenaría sus grandes industrias dedicadas al vino y su comercio exterior (1993:118), La Palma y Bollullos, partidarias, pero cada una defensora de sus intereses particulares (Ramírez, 1993:69). Tras varios años de luchas y rivalidades entre esas dos últimas localidades, al final se aprueba el trazado de la línea férrea del empresario Sundheim y se construye la estación en La Palma, pasando el primer tren por la zona en marzo de 1880. Sin embargo, a pesar de las elevadas expectativas, el Gobernador de la provincia afirmó que “El impulso a los talentos y a los capitales …. la elevarán en breve al nivel de los pueblos más civilizados... en la esfera social, mercantil e industrial” (La Provincia, 16/03/1880), los efectos positivos no fueron inmediatos, sino que sería en el medio plazo, por lo que a partir de ese momento comenzaría una etapa de transición. Durante esa etapa, observamos que la industria de destilación vínica se ve amenazada por la llegada de alcoholes industriales no vínicos de Alemania a precios mucho más bajos, hasta tal punto que las fábricas de aguardientes y alcohol del Condado quedaron paralizadas, el negocio entro en crisis y las destilerías comienzan a cerrar, un claro ejemplo fue como la moderna e innovadora destilería propiedad del empresario Nicolás Gómez González, tuvo que cerrar en 1890. (Corumbel n°388, mayo 2010, pp 2- 3). En el plano opuesto, vemos el sector vínico, el cual experimento un crecimiento exponencial, la invasión de la filoxera en el viñedo del norte de España, al tiempo que se firma un tratado comercial con Francia, beneficiándose Huelva de una licencia de exportación libre de impuestos a Séte y Burdeos, los dos puertos tradicionales de recepción de los vinos del Condado (Pinilla-Ayuda, 2002:70), incrementándose la exportación del vino de mesa, el cual se mantuvo a una distancia muy significativa de los aguardientes, el vinagre y la uva fresca como producto líder en los mercados
- 256 - prensa local (La Provincia 11/05/1922): “La Cámara de Comercio de Huelva ha realizado una gestión meritísima, que junto con Manuel Burgos han luchado en Madrid para recabar del Estado las necesarias facilidades que permitiesen proseguir la obra abandonada…” (Muriel, 2006:18). Sin embargo, en enero de 1926 la concesión se cancela por parte del Estado; durante la dictadura de Primo de Rivera las obras se retoman, pero la construcción va muy ralentizada; siendo a partir de los años 30´s y dentro del Plan de Ferrocarriles de Urgente Construcción, cuando por fin las obras fueron adjudicadas, quedando terminada y entrando en funcionamiento en agosto de 1936. El trazado era llano y lineal, solo tuvieron que levantarse dos puentes, uno para cruzar el Rio Piedras y otro el tramo del Rio Odiel que conecta con Gibraleón. La línea tenía cinco estaciones en las localidades de Ayamonte, Isla Cristina, Lepe, Cartaya y Gibraleón, donde enlazaba con el ferrocarril Huelva-Zafra, además de tres apeaderos uno en La Mezquita, donde enlazaba con el ferrocarril de Tharsis, otro en Aljaraque y otro en la Redondela. En un primer momento fue explotada por la compañía Madrid-Zaragoza- Alicante y la por la Compañía del Ferrocarril de Zafra a Huelva, hasta que en mayo de 1937 quedaría únicamente en manos de ésta última. A partir de 1940 además de mercancías también se abrió a pasajeros, y al año siguiente debido al proceso de nacionalización ferroviaria, la línea paso a formar parte de la red de Renfe. Con el paso de los años la línea fue perdiendo importancia, el volumen de movimientos y pasajeros prácticamente era nulo, por lo que se cerró definitivamente en septiembre de 1987368. Tal como indica Muriel (2006:21) aquel proyecto de ferrocarril ideado en el siglo XIX, se puso en funcionamiento casi cuarenta y cinco años después y no en su totalidad. Ya que el proyecto original de unir España con el Algarve portugués mediante la construcción de un puente que fuese desde Ayamonte hasta Vila Real de Santo Antonio atravesando el río Guadiana, nunca se construyó. 5.4.- La salazón y las conservas de pescado: producción-exportación. 1870-1936 Tal como hemos señalado, en un principio la comarca de la costa occidental se dedicaba a la industria de salazón la cual, tras las mejoras y procesos innovadores introducidos en el sector, la esterilización, el enlatado van transformándose en fábricas 368Huelva información, 05/02/2017. J. LANDERO. Ayamonte. URL: Una larga historia de 150 años (huelvainformacion.es)
- 257 - de conservas. No obstante, este sector nunca se caracterizó en la provincia de Huelva por la aplicación de procesos tecnológicos e innovadores revolucionarios, bien por ser un industria muy artesanal e intensivita en mano de obra, la cual podía conseguir de manera fácil y barata, por lo que no fue necesario mecanizar muchos de los trabajos hasta mucho más tarde. Los productos que principalmente se obtenían en estas industrias durante el último tercio del siglo XIX, eran sardinas saladas y prensadas, y demás pescados salados o en salmuera, en las estadísticas entre 1870 y 1900 no aparece ningún tipo de conservas. El tratamiento de la sardina no requiere de grandes inversiones, por lo que la mayoría de los negocios eran pequeños y de tipo familiar. Pero sí hay otros productos, con menor intensidad y frecuencia como son el atún en salmuera y otro tipo de pescados salados, ahumados y curados, lo que pone de manifiesto la tradición salazonera de la zona durante esos años. Con respecto al atún podemos señalar que en el año 1881 salieron por la aduana de Ayamonte más de 196 tn, cifra de importancia considerable para el tejido productivo del momento. En la gráfica 23, hemos representado la evolución de las ventas de pescados salados, ahumados y curados que salieron por las aduanas de Ayamonte e Isla Cristina, y el puerto de Huelva entre 1874-1936. Gráfica 23: Pescados salados, ahumados y curados. 1874-1936. Fuente: elaboración propia. Estadísticas de Comercio Exterior y APH volúmenes de exportación 1874-1936 En la gráfica anterior, queda determinado el intenso movimiento de pescado en salazón que exportaban las dos localidades de Ayamonte e Isla Cristina hasta los años
- 258 - 20´s del siglo XX, periodo en el coincidiendo con los problemas de escasez en las capturas por los que atraviesa la comarca, hay un claro predominio de la salazón de la capital. Focalizando por localidades, Ayamonte comenzará unos años antes a fabricar y vender pescado en salazón con niveles más altos que Isla Cristina, la cual comienza a vender productos por sus aduanas en 1886. Sin embargo, será la firma del tratado comercial con Portugal la fecha que marca la etapa de crecimiento, de hecho, las empresas salazoneras prosperaron y mantuvieron ritmos altos de producción. A partir de 1896 la tendencia es creciente exponencialmente. Sufriendo una etapa de retroceso a principios del siglo XX, momento en el que se inicia una etapa bastante turbulenta y cíclica, pero claramente con una tendencia decreciente donde los momentos de mayor volumen exportador siempre van a ser inferiores al último referente. La gráfica 24 representa el mercado del otro producto estrella de la comarca las sardinas saladas y prensadas. Gráfica 24: Exportación sardinas saladas 1874-1936. Fuente: elaboración propia. Estadísticas de Comercio Exterior. 1874-1935. Producto que ocupa la primera posición en cuanto a volumen de ventas en la comarca onubense durante el último tercio del siglo XIX, representó más del ochenta por ciento del total de la producción de esos años. Hubo un claro predominio de las ventas del producto en los mercados nacionales frente a la exportación, es obvio pensar que la carencia de infraestructuras, junto con el escaso desarrollo tecnológico, comercialización, embalaje y demás limitan su capacidad exportadora. Otro punto a destacar es su carácter
- 259 - cíclico, muy dependiente de las capturas, la estacionalidad o de cualquier situación que le repercuta directamente. La firma del tratado comercial por el cual se limitaba la pesca de la sardina, unido al descenso de las capturas y el precio, ve claramente su reflejo en la gráfica, como esta tuvo un descenso brutal a niveles ínfimos a partir de 1893. El repunte vendrá tras el periodo de bonanza que vive la comarca en el primer decenio del siglo XX, pero tras la limitación de las capturas, el incremento de los precios, y la imposibilidad de suministrar las demandas de la contienda bélica, vemos como el subsector de la sardina no repuntará hasta la finalización de la primera guerra mundial. Luego llegaría el declive final tras el crack del 29 y la crisis de abastecimiento de sardinas en los caladeros, a pesar de eso, en 1931 la localidad de Ayamonte fue la segunda a nivel nacional en cuanto a volúmenes de exportación de sardinas saladas y prensadas, por detrás de la localidad de Villagarcía. No debemos nunca dejar de lado, que estas industrias dependían siempre de las capturas, de ahí, y tal como hemos comentado en ocasiones anteriores, habrá años de bonanza frente a años de depresión o crisis, ya que se trata de un producto que lo suministra la naturaleza de manera natural, y en el que el hombre a veces con su intervención lo altera hasta el punto de la aniquilación. Gráfica 25: Pesca capturada-exportaciones conservas de pescado: 1900-1936 (1905:100). Fuentes: Elaboración propia. Estadísticas Comercio Exterior 1870-1935. APH. Volumen exportación 1900- 1936. Datos pesca capturada e importada (Ríos 2002:54, 61, 63, 64, 65) Para terminar, la otra industria de la comarca fueron las fábricas de conservas, producto que como tal “conservas de pescados” y “sardinas en conservas” aparece por
- 260 - primera vez en las estadísticas de comercio exterior en el año 1905 y las “sardinas en conservas, en lata” a partir del año 1930. La gráfica 25, representa la evolución de la pesca capturada en la comarca con los niveles de exportación de las conservas. Al no haber encontrado los datos de pesca de los años 1905 a 1914 hemos representado las tn de pescado importado conjuntamente por las localidades de Ayamonte e Isla Cristina, se observa como existe una relación similar y paralela al volumen de exportación. A partir de 1919 si están representadas las tn de pesca capturadas en la comarca. Queda marcado claramente las etapas de esplendor y crisis sufridas por el sector en su conjunto y como los niveles de exportación a veces tienen una relación directa con las capturas, sin embargo, el año crítico de 1922, cuando Portugal vetó la captura de sardinas en sus aguas, junto a la bajada de precios, se observa claramente el descenso en las capturas y como las exportaciones se contraen considerablemente. Tal como hemos indicado anteriormente, las conservas onubenses ocuparon primeras posiciones en el ranking exportador a nivel nacional. Así en 1921 ocupó la primera posición exportando conservas de pescados y maricos, durante varios años, ocuparía la segunda posición, en 1912 sería por el volumen exportador de conservas de sardina, y 1931 por sardinas saladas y prensadas, y los años 1919, 1920, 1932 y 1934 sería por exportar conservas de pescados y maricos, con ello podemos demostrar la calidad e importancia que la industria conservera y salazonera alcanzó en la comarca durante años. 5.5.- La élite empresarial. El empresario que encontramos en la comarca de la costa entre finales del XIX y principios del XX, son en muchos casos fomentadores, propietarios de embarcaciones o con una pequeña flota pesquera que, aprovechando las mejoras introducidas en las artes de pesca y la abundante riqueza pesquera de la zona, ven en el negocio de la salazón una nueva salida comercial. La escasa inversión de capital, y la casi inexistencia de tecnología, unido a la facilidad de conseguir mano de obra, les permitió con el paso de los años, pasar de las pequeñas charangas a auténticas industrias de salazón y conservas. La llegada de capital y empresarios de otros lugares, principalmente gallegos, catalanes, levantinos, conocedores de las nuevas técnicas, creo pozo en la zona. Ese nuevo conocimiento sentará las bases y marcará el inicio de la nueva etapa comercial e industrial que vivirá la comarca durante décadas; como hemos visto anteriormente las conservas
- 261 - onubenses fueron altamente demandas en todos los mercados, nacionales e internacionales, llegando incluso a convertirse durante la primera guerra mundial en el alimento básico para las tropas en el frente. En la tabla 12 hemos detallado el total de negocios que se dieron de alta en la comarca de la costa entre finales del XIX y el primer tercio del XX. Tabla 12: Totalidad de negocios 1886-1936. Comarca Costa Occidental. Localidad Tarifa 1: Comerciantes (comercio en general) Tarifa 2: Comerciantes (Profesiones e Industrias especiales) Tarifa 3: Industriales Tarifa 4: Artes y Oficios Tarifa 5: Comerciantes /Vendedores. Industrias en ambulancia Total Altas % Ayamonte 331 162 126 93 30 742 39,11 El Almendro 27 2 4 9 1 43 2,27 El Granado 29 7 1 4 4 45 2,37 Isla Cristina 257 105 129 83 2 576 30,36 Lepe 128 42 31 31 0 232 12,23 San Silvestre de Guzmán 35 9 6 7 0 57 3,00 Sanlúcar de Guadiana 12 2 3 4 0 21 1,11 Villablanca 40 2 6 12 0 60 3,16 Villanueva de los Castillejos 70 21 14 15 1 121 6,38 9 municipios 929 352 320 258 38 1.897 100 Total Huelva 7.770 2.516 2.359 2.180 232 15.057 % 11,96 13,99 13,57 11,83 16,38 12,60 Fuente: elaboración propia. AHPH: Memorias Contribución industrial y de comercio 1886-1936 Claramente se confirma que el tipo de empresario predominante es el comerciante en general (929), le siguen con un número de negocios muy similar los negocios relacionados con el comercio de industrias especializadas (352) y los industriales (320). Tal como hemos mencionado anteriormente, las dos localidades claves de este sector, son Ayamonte con un tejido empresarial de más del 39% e Isla Cristina con un 30,36%, seguidas de Lepe, localidad de tradición pesquera y agrícola pero donde no hemos encontrado actividad salazonera o conservera. En esta localidad los negocios principales son la abacerías y tabernas, seguidos de las tiendas de comestibles y los expendedores de frutos de la tierra. Vamos a centrarnos en algunos de los industriales que guardan afinidad y similar perfil al resto de los otros empresarios que hemos analizado en las anteriores comarcas económicas. Entre ellos, los que hemos considerado más importantes y relevantes dentro de las dos principales localidades son, los hermanos José y Miguel Pérez Barroso
- 262 - (sociedad Pérez Hermanos), los hermanos Manuel y Antonio Feu Casanova, (sociedad Feu Hermanos), Serafín Romeu Fages, y José Tejero González y Vizcaíno. 5.5.1.- Miguel (1847-1917 y José (1851–1922) Pérez Barroso. Sociedad Pérez Hermanos Los hermanos Pérez Barroso, eran hijos del empresario José Pérez Santos y Bárbara Concepción Barroso y Arenas. Ambos van a compaginar su faceta empresarial con las obligaciones públicas y la política y su implicación en distintas labores sociales de la localidad. Miguel se quedó soltero y José se casó con Francisca Feu Casanova, hija de otro industrial ayamontino, con quien tuvo cuatro hijos, Rafael, Francisca, Manuel y Bella Pérez Feu. Los hermanos eran dueños de numerosas fincas rústicas y urbanas en las localidades de Ayamonte, Huelva, Villablanca, Lepe y La Redondela (Isla Cristina) que heredan tras el fallecimiento de su padre, José Pérez en 1886. Con el paso de los años irán aumentado el patrimonio societario y personal, comprarán varias fincas en Ayamonte donde construirán sus viviendas, en 1889 adquieren varias viviendas en el Paseo de Tetuán (Ayamonte) 369, así como un edificio de tres plantas y en 1908 un solar donde construirán un inmueble de dos pisos destinado a viviendas para los trabajadores (Moreno, 2021:277). En el ámbito político, Miguel Pérez Barroso, militó primeramente en el partido liberal, siendo alcalde entre 1895-1897, en esos años fue Agente Consular de Francia en Ayamonte y diputado provincial en 1901. Después en el año 1903 pasa a formar parte del partido conservador (Cáceres, 2002:67; Delgado, 2014:30), ocupando el puesto nuevamente de diputado ese mismo año y vocal de la comisión de Diputación en 1905. Tras la constitución de la CCINA, fue nombrado presidente, cargo que ocupó hasta 1915, sucediéndole en el puesto su hermano Manuel. José Pérez Barroso, fue elegido teniente de alcalde en 1895, posteriormente regidor del ayuntamiento durante los años, 1903, 1904 y 1906370, trabajando en las comisiones de hacienda, policía rural, mercado, matadero, funciones y festejos; en junio de 1904 ocupa la tenencia de alcaldía y seguidamente entre 1905 y 1907 será alcalde de dicha localidad. Fue vocal de la sección de navegación de la 369 Archivo Protocolos Notariales de Ayamonte (en adelante APNA). Legajo 478. Escritura nº: 135. Folios 949-960. En Moreno, 2021:274 370 Archivo Municipal de Ayamonte (en adelante AMA). Legajo 32. Acta de sesión de pleno municipal, días 03/01/1903, 13/01/1904 y 15/01/1906. En Moreno, 2021:285
- 263 - CCINA. Y en 1918, participó a través de la sociedad en la creación de la Asociación de Armadores de Buques de Pesca y Fabricantes de Conservas de Pesca de la provincia. Socialmente, hicieron numerosas obras en la localidad ayamontina, Miguel instauró en 1895 el servicio de Cocina Económica, gracias a las ayudas recibidas de la clase empresarial, este comedor social sería utilizado por la población más necesitada; también participó en la construcción de una escuela para niñas, a la vez que ayudó en la restauración de algunas capillas y en la instauración de muchas de las fiestas populares de la localidad. Por su parte José siempre fue conocido por su enorme generosidad, ayudaba a todas aquellas familias necesitadas (Ayamonte, 18/07/1928 y 16/09/1929), e incluso en algunas ocasiones intervino como mediador al objeto de evitar conflictos en la localidad. Su andadura empresarial comienza en 1886 cuando el padre José Pérez Santos con sus cuatro hijos, José, Miguel, Manuel y Rafael Pérez Barroso, constituyen la sociedad regular colectiva José Pérez Santos e Hijos, cuyo objetivo era explotar una fábrica de curtidos y un almacén de calzados en la localidad de Ayamonte y un comercio de géneros en Huelva. Pero tras el fallecimiento del padre (1886), del hermano Rafael (1889) y la enfermedad del otro hermano, Manuel, se disuelve la sociedad. Será a partir de 1889, con la creación de la sociedad regular colectiva Pérez Hermanos el 20 de julio de 1889 371 . Cuando los dos hermanos Miguel y José comiencen de pleno en el mundo de los negocios. Imagen 17: Foto albarán de la Sociedad Pérez Hermanos 372 En un principio seguirán gestionando los negocios familiares, pero la nueva sociedad, con el paso de los años ira ampliando y diversificando los negocios originales, así compraron embarcaciones que dedicarán a la pesca de la sardina, construirán nuevas fábricas de salazón y conservas, serán propietarios de tres molinos mareales, una fábrica de guano y varios establecimientos industriales en la zona del muelle, próximos a la desembocadura del río Guadiana. La prensa local hace eco del notable 371 RM. Libro 2. Folio 49, hoja 25. Y en APNA. Legajo 479. Escritura 229. Folios 1546-1567. En Moreno, 2021:276 y Moreno, 2018:192 372 Garrido, 2020:119
- 264 - desarrollo y engrandecimiento de las industrias, gracias a la iniciativa de los industriales de ese momento, entre los que se encontraba Miguel Pérez Barroso (La Provincia, 22/09/1911). En 1914 le conceden el que sería uno de los proyectos más importantes para la localidad, la construcción de muelles de servicio público y gratuito en La Ribera, con ello se pretendía edificar un muelle a la altura de los tráficos, fábricas, e industrias en la zona. Sin embargo, durante años las obras fueron realizándose muy lentamente, no se cumplían los plazos, por lo que solicitaron prórrogas. En 1917, fallece Miguel, quedando al frente de la sociedad únicamente José, quien se comprometió a que el proyecto quedaría terminado en 1919, finalmente sería en 1924. En 1920 la sociedad original se disuelve y se crea una nueva sociedad denominada Pérez Hermanos con sus hijos Rafael, Francisca, Manuel y Bella Pérez Feu. En esa época la sociedad era propietaria de enormes instalaciones con muelles de servicio público, almacenes para carbón, etc. (Moreno, 2021:284). En definitiva, los negocios atravesaban una de sus mejoras etapas de esplendor y bonanza, eran referentes en el sector. José en su empeño de ampliar y seguir creciendo, va adquiriendo más y más terrenos para construir nuevas edificaciones. Así, en 1921 solicitó autorización para construir en Isla Canela un edificio destinado a almacén (Garrido, 2010:82); no obstante, muchas de esas obras y proyectos no los vio concluidas, ya que fallece el 29 de julio de 1922. En 1923, al año siguiente del fallecimiento de José, la sociedad “Pérez Hermanos” fue disuelta y comienza la nueva sociedad Pérez y Feu, a cargo de Rafael, Francisca, Manuel y Bella Pérez Feu. Los hijos varones, Rafael y Manuel siguieron los pasos empresariales y políticos de su padre y de su tío. Ambos fueron políticos y socios de la empresa, continuando el crecimiento y ampliación de la misma. No solo edificaron y construyeron más instalaciones, sino que fueron incorporando una flota pesquera, la cual estaba formada por los siguientes barcos: Guadiana, Ayamonte, Punta Bandera, Rafaelito, Santo del Mar, Sol y Sevilla, diferenciados por ser de color negro, con la bandera de España, con las iniciales P y F y un sol (Garrido, 2020:98). Diversificaron el negocio y pusieron en funcionamiento una central eléctrica. La labor empresarial la compaginaron, en el caso de Manuel con la escritura, lo que le hizo fundar en 1912 el semanario La Estufa373. Conocido con el seudónimo de “Cardenio”, fue un personaje destacado de la vida cultura de la época, autor de numerosos escritos y colaborador de publicaciones 373 Díaz (2010: 113) y Moreno (2021:287)
- 265 - periódicas en Ayamonte y de la capital onubense, en este caso en la revista de literatura, arte y ciencias “Renacimiento” (Díaz, 2010:113). Rafael por su parte, con la política fue alcalde entre 1920-1930. La sociedad Pérez y Feu estuvo en funcionamiento hasta los años 60´s del siglo XX. 5.5.2.-Manuel (1848- ¿?) y Antonio (1851-1904) Feu Casanova. Sociedad Feu Hermanos. Los hermanos Feu eran nietos e hijos de empresarios salazoneros y conserveros. El abuelo Pedro Feu Blanch fue el primer Feu procedente de Cataluña que llega a tierras onubenses, concretamente a la localidad de La Higuerita (Isla Cristina) (Bogarín, 2012:411). El padre fue Manuel Feu Zamorano considerado el propulsor y creador del imperio conservero y fomentador que la familia Feu tendrá a lo largo de los años en la localidad de Ayamonte. A su madre, Bella Casanova Balverdú, no se le conoce vinculación con el sector. Mientras que la hermana, Francisca Feu Casanova, se casó con el industrial ayamontino José Pérez Barroso. Los dos hermanos, Manuel y Antonio van a compartir su faceta empresarial, pero será Antonio el que la compaginará con la política; su carácter innovador y espíritu de cambio le acompañarán a lo largo de toda su vida. Los hermanos Feu se casaron con dos hermanas, Antonio con Cristobalina y Manuel con Matilde Marchena Vázquez, estos tendrán dos hijos varones Antonio (1881- ¿?) y Cayetano Feu Marchena (1883- ¿?). Tras el fallecimiento de su padre (1889) heredarán todo el patrimonio que este fue tejiendo con el paso de los años, una gran fábrica de salazón, varias embarcaciones, almacenes y diversas instalaciones en la zona del muelle, la base con la que los hermanos constituirán la sociedad regular colectiva Feu Hermanos en 1889374. En el plano político, resalta la figura de Antonio Feu Casanova, como primer teniente de alcalde en 1894 y posteriormente entre 1895 y 1897 alcalde de Ayamonte. Manuel Feu, se vinculará al ámbito institucional siendo el primer vicepresidente de la CCINA. La sociedad Feu Hermanos, tal como hemos indicado comienza a finales de los años 90´s del siglo XIX e irán adquiriendo terrenos con los que ampliar el negocio. Los 374 RM. Tomo 2. Folio 167. Hoja 41. APNA. Legajo 477. Escritura nº: 49. Folios 251-254. En Moreno, 2018:190.
- 272 - crea para construir las tan necesitadas infraestructuras, así como la defensa y promoción del sector conservero onubense. Prueba de ello fue que todos participaron de la creación en 1918 de la Asociación de Armadores de Buques de Pesca y Fabricantes de Conservas de Pesca de la provincia, primera patronal de la industria conservera andaluza. Estas relaciones, en algunas familias pasaron al ámbito personal, como fue el caso de las familias Pérez y Feu, quienes se unieron. Francisca Feu Casanova, una de las hermanas de los socios Feu Hermanos, estaba casada con el industrial José Pérez Barroso, uno de los socios fundadores de la primera sociedad Pérez Hermanos. De tales lazos personales y profesionales nacerá la sociedad Pérez y Feu, verdadero emporio del sector. Pero no todo fue colaboración, el modelo empresarial de Ayamonte era muy dependiente de la materia prima procedente bien de Portugal o de Isla Cristina (González, 2011:94), por lo que fue necesario crear acuerdos entre ambas localidades para que los isleños vendiesen pescado a las ayamontinos; y las diferencias que nacen a raíz de la creación del Consorcio, entre los que estaban a favor y los que veían en el gigante almadrabero el más grande competidor. José y Miguel Pérez Barroso, destacan por ser industriales muy activos a la vez que polifacéticos, generosos y que su emprendimiento y tesón los llevó a construir una de los negocios más importantes dedicados a la salazón y la conserva de la costa occidental, y que sus herederos supieron continuar. Serafín Romeu fue el tipo de empresario paternalista de la época, considerado como hombre generoso y desprendido (Diario Liberal, 14/02/1918). José Tejero, reúne todas las competencias para ser un gran líder, el conocimiento, la fuerza, la simpatía natural, el arrojo y la elocuencia necesaria, para poder estar el frente de un negocio. Pero para él no cabían los términos medios, o todo o nada. Aguirre (1919:199-204) lo describe como un hombre nervioso, impulsivo y generoso, pero sobre todo revolucionario, un gran “director de muchedumbres”. Para concluir, hemos intentado dar una aproximación del perfil empresarial de la comarca, se trata de una clase burguesa, con formación, la mayoría eran abogados, políticos, pero que además tenían conocimientos generales de la materia prima, del empleo de las herramientas, de la maquinaria, a la vez que gestionan las ventas, la calidad, los envases. Garrido (2020:112) los define como “multi-ingenieros”. De todos estos empresarios y sociedades analizadas, un punto a destacar es la escasa o inexistente información que hay de alguno de ellos, el material manuscrito es casi inexistente. Son familias que han quedado en el recuerdo de los vecinos y que un número muy reducido
- 273 - de investigadores han sacado a la luz. De ahí que haya sido imposible contactar al igual que pudimos hacerlo en las dos comarcas anteriores, con familiares o personas cercanas a los entornos familiares.
- 274 - CAPITULO 6: Una visión dinámica del empresariado: el nivel de intensidad empresarial Tal como señala Torres (2007:129) fueron los hombres del XIX los que impulsaron con distintos matices el protagonismo onubense. El despegue minero de la provincia durante el siglo XIX y su continuidad a lo largo del siglo XX, la puesta en valor de los recursos onubenses, así como el establecimiento en el territorio de empresas y empresarios nacionales y extranjeros fueron los causantes de la transformación económica vivida en este territorio. La potencia manifiesta de las explotaciones de Riotinto y Tharsis ha eclipsado el papel desempeñado por otras compañías mineras. Las aportaciones de Fourneau, Miró, Ríos o Cáceres, nos han introducido en otras parcelas destacadas de la economía onubense del XIX y principios del XX como son la viticultura, así como el comercio y la industria conservera de chacinas y pescado (Peña, 2007:145-148). Núñez (2007:34) hace referencia a que a partir de los años setenta del siglo XIX aparece una clase o élite social onubense, burgueses que se han enriquecidos gracias a la transformación de la estructura de sus propiedades o por el desarrollo de negocios o actividades mercantiles. Dicha burguesía perdurará hasta bien entrados los años treinta del siglo XX. Esa élite compaginó la dedicación a sus negocios, con el poder político (fueron alcaldes, senadores, diputados…), el poder e influencia institucional (miembros de algunas de las más relevantes CCINH, Junta de Obras del Puerto, Círculo Mercantil, …), a la vez que participaron en actividades sociales y culturales (Sociedad Colombina Onubense, Sociedad Económica de Amigos del País, Hermandad del Rocío, Patrocinio Monumento de La Rábida…). Fueron capaces de crear una gran red empresarial, caracterizada por un nutrido y heterogéneo grupo de empresarios, de diversas ramas (minería, viticultura, industria cárnica y del corcho taponero, electro-harinera, conservera), a la sombra en muchos casos de las grandes compañías mineras extranjeras, que tuvieron el espíritu y la capacidad de innovar, emprender y transformar la economía onubense. Gracias a su labor supieron aprovechar todas las riquezas de este territorio, ponerlas en valor y convertir a Huelva en un referente nacional e internacional, son en definitiva el “Gen de la Transformación Onubense”. En cuanto a la creación de ese primer tejido empresarial, a partir de mediados del siglo XIX, pensamos que jugó un papel fundamental el enfoque socio-cultural, el entorno y sobre todo la teoría del rol. La riqueza de la zona y la existencia de modelos de empresas
- 275 - a seguir, produjo un efecto de arrastre que estimuló la aparición de más empresarios. Veciana (1996) señala al respecto, que cuando el futuro empresario advierte que otros individuos en circunstancias similares a las de él han logrado crear su propia empresa, decide emprender. Sin embargo, con el paso de los años, y debido a una acumulación de circunstancias, crisis, falta de continuidad familiar, y un largo conjunto de acontecimientos que iremos viendo en el siguiente apartado, esas empresas van perdiendo importancia en la segunda generación, aunque es cierto que algunas de ellas se mantienen hasta la actualidad. 6.1.- El contexto económico de Huelva desde las instituciones mercantiles: la visión empresarial. Huelva a mediados del XIX, era una provincia muy atrasada, prácticamente incomunicada y aislada, con una economía vinculada al sector primario, principalmente la pesca y la agricultura. Poco o nada industrializada, donde la población de la sierra baja se ocupaba en el trabajo de algunas explotaciones mineras, la mano de obra de las tierras llanas se dedicaba al cultivo del campo, principalmente de la vid, en las dehesas serranas abundaba la cría de ganado de cerda con destino a la elaboración de chacina y en la costa la población se dedicaba a las faenas de pesca, en definitiva, la estructura económica se basaba en un sector primario, básico y artesanal (Núñez, 2007:32). Aunque su producción industrial tenía escaso valor económico, poseía grandes recursos naturales y una gran riqueza minera379 que la hicieron ser atractiva para inversores y empresarios nacionales y extranjeros. De ahí, que una serie de acontecimientos a nivel internacional ponen el foco en el suroeste español, lo que hace que comiencen a llegar a la zona grandes compañías extranjeras, principalmente francesas e inglesas, para explotar algunos de los yacimientos mineros existentes, considerando la expedición de Ernesto Deligny (1820-1898) a Huelva en 1853380, como el punto de partida del boom minero en la provincia. En 1856 comienza la explotación de algunas importantes minas, Tharsis, Buitrón y La Joya, por parte de industriales británicos (Márquez, 1986:255). En 1866 una gran compañía inglesa, Tharsis Sulphur and Copper 379 El informe de J. Monasterio Correa (1870) hace referencia a esa gran cuenca minera onubenses que, en realidad, parte de la provincia de Sevilla en el Castillo de los Guardias y penetra en Portugal hasta la Sierra de Grandola y llega hasta el Atlántico, ocupando una extensión de más de treinta y seis leguas en longitud. De esas 36 leguas ocupa la parte de España 16 aproximadamente, con un ancho de 3,30 leguas, lo que equivalen a 1.738 Kilómetros cuadrados. 380 Revista Minera (en adelante RM), 1863, 14, pp. 111 ;158 ; 182 ; 208-220.
- 276 - Company (TSCC), bien conectada con el mercado de productos químicos, arrendará las minas (en 1878 terminará adquiriendo su propiedad). Comienza así, la conformación de una red empresarial provincial que tendrá conexión con los representantes cualificados de las tres redes nacionales que van a nutrir al empresariado local: la inglesa, la alemana y la española. Ese empresariado local, va a ir registrando minas y ocupando los yacimientos y minerales no explotados por las grandes compañías, como fue el mercado del manganeso. Este mineral situó a la cuenca onubense a la cabeza de Europa en cifras de producción: en 1866 se extraía la mitad del manganeso que se consumía en el continente (Ferrero, 1999: 142-144). En el caso británico es interesante resaltar que la llegada masiva de empresas, capital y personal de ese origen a Huelva, hace que hacia 1870 los intereses británicos dominan los más importantes núcleos mineros, han creado una red ferroviaria y han invertido mucho capital, sin embargo, esto no se traduce en un alto grado de implantación en el seno del empresariado local. La zona del Condado, con un fuerte predominio del sector agrícola, ve como a partir de 1855 comienza una etapa de estímulo y crecimiento, aumenta la comercialización y exportación de los vinos y aguardientes, con destino tanto al mercado europeo como nacional, lo que ayudó a que se abriesen un gran número de bodegas, lagares y alambiques de aguardiente381. El viñedo europeo estaba en crisis, por lo que aumenta la demanda por parte de Francia, las cosechas vínicas de la zona de Jerez habían disminuido, y ante el aumento de la demanda por parte del mercado británico, muchos empresarios gaditanos comienzan a adquirir vinos del condado onubense, sobre todo para mezclar con los vinos finos de Jerez, y tal como señala Piquera (2010), la mayoría de los empresarios Jerezanos adquieren vinos procedentes del condado onubense382. A finales de los años 60´s, el viñedo onubense vive una etapa de crecimiento, esplendor y auge. Las buenas cosechas, la excelente calidad de sus productos y la crisis de la filoxera, extendida por el norte de España y el sur de Francia, actúan de “efecto llamada”, y empiezan a establecerse en la zona familias bodegueras francesas, Cané, Guitart, Briout, Pierres, Neble… creando sus propias bodegas desde donde envían vino a granel a Francia, (Mollevi y Serrano, 2007:134) y riojanas, Santamaría en San Juan del Puerto, Blasco en Villalba, Jiménez en Moguer, García-Gabaldón en La Palma (Ramírez, 1993:134), que 381 García Fuentes, L. (1991:280): En la Palma existen 48 bodegas y 22 alambiques a mediados del siglo XIX (López Robledo, 2010). En 1827 La Palma del Condado contaba con 14 calderos de aguardiente. 382James Warre (1823), cit. por López Robledo, M. J. (2010:2).
- 277 - junto con familias locales, Clemente, Delgado de Bollullos y Soldán, Pérez-Lagares de La Palma van abriendo las primeras bodegas en la zona del Condado. La zona de la costa occidental, tal como hemos mencionado, se dedicaba a las faenas de pesca, pero debido a la particularidad de las capturas le confiere a este sector un marcado carácter pro cíclico, de ahí que pase por épocas de riqueza y crecimiento, frente a años de escases y crisis generalizada. La llegada a la zona de pescadores y comerciantes catalanes y valencianos irán poco a poco transformando la actividad pesquera, introducirán nuevas artes de pesca, fundarán enclaves marineros y fomentarán el comercio de pesca salada (Cáceres, 1996), lo que conllevará que los municipios de Ayamonte e Isla Cristina centren su economía más en la industria y el comercio de pescado prensado y en salazón. Ríos (2005) constata que el nacimiento de la industria conservera en estas localidades es consecuencia de su riqueza pesquera, de los excedentes pesqueros del Algarve portugués y de la gran experiencia salazonera. En 1848 se abre en Ayamonte la primera fábrica de salazón y se constata la existencia de dieciocho establecimientos de salazón en Isla Cristina que daban trabajo a 747 personas (Gaceta Industrial nº: 1, p 267) y hacia 1870 en existían más de cincuenta fábricas de salazón en toda la provincia de Huelva (Ríos (2002:49). Por último, la zona de la sierra, estaba deprimida, aislada y económicamente ruralizada y seguía el mismo patrón señalado por Arenas (2009:15) quien destaca la gran distinción entre la élite y el resto de la población, lo que nos demuestra la existencia de grandes diferencias socioeconómicas intra y entre los municipios. Sus principales fuentes de ingresos eran la exportación de ganado de cerda, bien en pieza o en chacinas; una pequeña industria manufacturera de tapones de corcho, y algunos talleres artesanales de fabricación de romanas en Cortegana, las cuales, gracias a la precisión y calidad de las mismas, con el paso de los años habían ido consiguiendo fama y prestigio, lo que le permitió aumentar el volumen de exportación a partir de la segunda mitad del siglo XIX (González, 2018:8). La situación política y económica que atraviesa el país en ese momento, era de fuerte crisis económica, ilegalidad de partidos, etc… En el plano local el panorama es similar, los ayuntamientos están sumidos en una profunda crisis económica…Por tanto es necesario tomar medidas, una de ellas sería la propuesta del gobierno de vender las minas onubenses, lo que generaría crecimiento y prosperidad a la economía local. El
- 278 - proyecto quedó recogido en el Decreto de febrero de 1873 por el cual se vendieron las minas de Rio Tinto a un grupo de financieros europeos (Flores, 1986:275). A partir de ese momento comienza el verdadero proceso de industrialización de la zona. No obstante, para que un país progrese económicamente es necesario la unión de los recursos físicos, el capital y la tecnología, en el caso de Huelva y tal como hemos visto anteriormente, esta poseía ricos y variados recursos físicos, pero carecía de los otros dos factores, capital y tecnología, los cuales serán aportados por empresas extranjeras. Todas esas empresas extranjeras, van a entrar en el negocio minero, aportando capital, tecnología e infraestructura a la zona; siendo el ferrocarril y las obras de mejoras del Puerto los puntos clave para industrializar la provincia. Con la llegada del ferrocarril se construye un gran entramado ferroviario que permite la conexión entre las diferentes comarcas y estas con los mercados nacionales e internacionales. Gracias a ello, se inicia una época de crecimiento de los negocios mercantiles de las cuatro Comarcas Onubenses, (la minera, la sierra, la costa y la zona vinícola del Condado). Esta última se encuentra en el camino de paso, entre el Puerto y la Sierra-Campiña Minera. El auge económico que se vivía en la zona, durante esos años actuará de “efecto llamada”, para que otros empresarios, algunos de ellos locales, vean como opción de negocio todas las actividades refugio o servicios complementarios. Tortella (1995:133- 134) señala que un país subdesarrollado inicia su crecimiento económico y social cuando tiene capacidad de adquirir y absorber todas las técnicas que otros países han inventado. En este sentido, el caso de Huelva sería un claro ejemplo de apertura e influencia extranjera, donde tanto el gobierno como los empresarios locales, jugaron un papel crucial. Ante ese panorama, nace un joven empresario industrial-comerciante, que Díaz (1999:64) describe como la nueva burguesía, formada por la élite local y por miembros de la colonia de extranjeros asentada en la provincia. Pensamos que en buena medida estos aparecen atraídos por el entorno y tal como señala la “teoría de rol” la existencia de modelos emprendedores con éxito, estimula la aparición de nuevos empresarios, dispuestos a seguir el mismo modelo. A esa nueva clase empresarial, les une unas características e intereses comunes: “clara y abierta vocación cosmopolita, globalizadora, universal, en lógica armonía con una sociedad en pleno proceso de refundación, joven, dinámico, heterogéneo y ante todo impulsado por sus vehementes ansias de modernidad"
- 279 - (Díaz, 1999:99). Quieren gestionar y controlar su entorno inmediato, por lo que participan tanto en la creación de infraestructuras como en las principales instituciones mercantiles, la cámara agraria, el casino, la CCINH. Ocuparán puestos en el plano político tanto a nivel nacional como provincial; pero lo más importante es la red empresarial que van a conformar y que les hará actuar conjuntamente en la defensa del comercio y la industria local. Siguiendo con nuestra misma tipología de análisis, hemos dividido dos periodos 1870-1900, el despegue económico de la provincia y 1900-1936 el estancamiento y declive. 6.1.1- El despegue económico: 1870-1900 Santamaría (1882: VII) marca el año 1870 como el punto de inflexión e inicio de la revolución industrial en la provincia, consecuencia de la sistemática explotación de los recursos y el desarrollo de una fuerte infraestructura de comunicaciones, incluida las instalaciones portuarias. Ese mismo año, con el objetivo por parte del gobierno de la nación de venta de las minas de Río Tinto, encarga al ingeniero José Monasterio Correa383, la preparación de un informe minero-industrial, donde se detallen los beneficios e inconvenientes que la citada venta podría aportar a la nación y más concretamente a la provincia de Huelva. Ese proyecto permitiría colocar a la cuenca minera onubense, en muy poco tiempo, a la cabeza de todo el mercado nacional e internacional de metales. La venta de las minas de Riotinto en 1873 (Flores, 2011), fue considerada la operación mercantil que sirvió de salvavidas de la economía española en ese momento. Aunque en la provincia de Huelva ya existían empresas extranjeras, será la compañía Rio Tinto Company Limited, la que marcará el hito en la historia de la minería onubense, estableciendo los pilares para transformar a esa provincia de una economía aislada y primaria a una industrializada y abierta a los mercados internacionales. Estas compañías fueron las responsables de mejorar y renovar las infraestructuras portuarias, así como de crear todo el entramado ferroviario. Fue tal la riqueza minera que se extrajo y exportó que podríamos afirmar que el proceso de crecimiento económico se inicia con el desarrollo de la explotación minera, sin embargo, y tal como hemos visto anteriormente tanto el empresariado local como la 383 Flores Caballero, M. (1986): Figuerola, Ministro de Hacienda, Presentó a las Cortes el 15 de marzo de 1870, con carácter de urgencia, un Proyecto de Ley en cuyo Art. 52 se recogía la venta de las Minas de Río Tinto “para apresurar la amortización de todos los Bonos y cubrir el déficit". El Proyecto sería promulgado el día 25 de junio de 1870.
- 280 - mano de obra predominante en la provincia de Huelva eran artesanal, agrícola y poco industrializada, por lo que no se produce una transformación de la estructura económica de forma inmediata. El modelo económico que existió durante los primeros años, era extractivista con un fuerte predominio de grandes empresas de capital extranjero, que estaban más interesas en los mercados internacionales que en el propio territorio. Tuvieron que pasar varias décadas hasta que la clase empresarial local fuese capaz de implantar la tan ansiada industrialización de la provincia. Mojarro (2007:90) señala que aun siendo la minería la actividad que predominó en la economía onubense durante un periodo de tiempo, al no estar acompañada de una verdadera industrialización, no se produjeron cambios en la dinámica social, como sí ocurrió en el norte de España en la misma época. Márquez y Tornero (1986:380) hacen referencia al posicionamiento que tuvo Huelva en esos primeros años: “Huelva es la zona minera más importante del territorio nacional”. Junto a esa exuberante riqueza minera, la provincia era rica en muchos otros recursos los cuales, como consecuencia del aislamiento, la falta de mentalidad empresarial y sobre todo la carencia de infraestructura estaba adormecida. De ahí, que una vez el gigante minero mejora y crea infraestructuras, se produce el despertar del tejido comercial e industrial de la zona, así hemos podido observar el impulso del viñedo, de las industrias corcho taponeras, e incluso unos años más tarde, de las industrias de jamones, conservas de carnes, chacinas y pescado. Montañés (2013:120) señala que, para poder analizar el papel de esos subsectores agroindustriales en la economía, es necesario conocer el peso que ejercen en cada actividad, el valor añadido bruto generado, la evolución de la demanda, los rasgos innovadores del producto, el tipo de mercado (nacional o internacional), la estructura empresarial, el surgimiento de distritos industriales, la creación de marcas, las regulaciones del Estado, entre otras. En nuestro caso, hemos analizado la trayectoria económica seguida por los subsectores, del vino, las conservas de pescado y las chacinas. Y podemos afirmar, que hay un claro predominio del pequeño empresario-familiar, que instala su empresa muy próxima a las zonas productoras, con una producción de bajo valor añadido y poco diferenciada y con un marcado predominio de los mercados exportadores. No obstante, siempre hay excepciones y en Huelva las hubo, en número muy reducido, pero existieron grandes bodegas exportadoras, así como una central eléctrica en la localidad de El Repilado (Jabugo) que durante años fue una de las más grandes de Andalucía, las fábricas corcho
- 281 - taponeras de Higuera de la Sierra y las industrias conserveras de Ayamonte, en todas hay un denominador común empresarios innovadores, donde la tecnología está presente en el proceso industrial. Ejercieron una fuerte capacidad de enraizamiento empresarial, crearon un gran tejido productivo y un enclave industrial en una zona aislada, empobrecida y ruralizada, lo que permitirá aportar un mayor valor a la economía provincial. Durante el primer lustro de los años ochenta, se van a suceder una serie de acontecimientos que tuvieron reflejo en la economía local. En 1882, se firma el Tratado Comercial con Francia, considerado muy beneficioso para la vinicultura en general (Pérez, 1910:373), y por ende tuvo un resultado espectacular para los vinos onubenses. Comienza la etapa dorada del viñedo, se reactiva la exportación de vino y aguardiente de los cosecheros locales, con destino principalmente a los puertos franceses de Sète, Burdeos e incluso a París (Ramírez, 1998:23) y al marco de Jerez, localidad fuertemente vinculada con el Condado. En la zona de la sierra, desde hacía unos años se observa la llegada de industriales catalanes (Zapata, 1996:56)384 vinculados con empresas corcheras, quienes veían más ventajoso instalar las industrias junto a la materia prima; práctica que permitió una tendencia alcista del subsector a pesar de la crisis agraria del último cuarto del siglo XIX, y tal como vimos la casi totalidad de la producción tuvo como destino la exportación, principalmente los puertos de Europa y África, e incluso algunos años los mercados americanos. En las localidades costeras de Ayamonte e isla Cristina existen una industria conservera que representa más del siete por ciento del total nacional en mano de pequeños empresarios locales, concretamente en 1881 en España había 445 fábricas de salazón y conservas de las cuales 34 estaban en la provincia de Huelva, además de dos fábricas de guano de pescado, principalmente de los huesos y desperdicios del atún385. Sin embargo, tras la firma del tratado de comercio Hispano-portugués en 1883, la industria salazonera se vio frenada, la prohibición de faenar los barcos españoles en territorio portugués, hace que disminuya considerablemente el volumen de sardinas capturas, principal materia prima para la industria conservera onubense. En 1886 y tras la publicación del R.D. de 09/04/1886, de creación de las Cámaras de Comercio, Industria y Navegación, un grupo de la élite empresarial onubense consideran que la creación de esta institución en la provincia de Huelva, sería muy positivo. Era todo un reto, la provincia de Huelva sería pionera en la creación de esta 384 En Arenas (1995:154) 385 INE Histórico. Anuarios estadísticos. (tabla 4. Fábricas de conserva y salazón)
- 288 - de exportación; los cuales durante años representaban más el diez por ciento del volumen total, llegando incluso a superar el doce por ciento en el año 1909, con un valor de 128.514.561 ptas., frente a los 1.019.253.639 ptas. nacional. En cuanto a las importaciones siempre fueron menor por lo que su marcado carácter exportador hacía que los ingresos fuesen mayores que los gastos, teniendo como resultado un superávit comercial. La base de la economía seguía siendo, la minería, seguida del sector vinatero, después la industria marítima y sus derivados, donde las tradicionales fábricas conserveras se habían convertido en modernas industrias con escasa tecnología, pero que estaban encuadradas dentro de la tipología de empresas de primera magnitud y por último la comarca serrana, donde la industrialización había potenciado el desarrollo de fábricas de electricidad, fábricas de harinas y grandes almacenes de chacina que vendían sus productos tanto en el mercado nacional como en los europeos399. 6.1.2.1.- La acción empresarial: Comienzo del siglo XX, la Gran Guerra y el estallido de la guerra civil española 1936. Con motivo de la celebración de la Exposición universal de 1900, desde la CCINH se promueve la participación de todos los agricultores, industriales y comerciantes, para que acudan presentando sus manufacturas y artículos, de esa manera se aumentaría la visibilidad y el crédito de los productos onubenses. El sector conservero vivía un periodo de ebullición industrial tal, que en abril de 1906 los principales empresarios del sector deciden poner en funcionamiento la que será la segunda institución cameral de la provincia, la Cámara de Comercio Industria y Navegación de Ayamonte (Delgado, 2014)400. En diciembre de ese mismo, el precio de la sal, materia prima clave para el sector conservero, sube considerablemente; por lo la clase empresarial local a través de la CCINA, junto con el alcalde de Ayamonte el empresario Pedro Gutiérrez Feu, el representante de la Liga Marítima Española Gregorio Gómez Morales y el representante del Gremio de Fomentadores, el empresario Cayetano Feu Marchena, solicitan el apoyo de los empresarios de la CCINH y reclaman conjuntamente la intervención y control de los precios por parte del Estado, lo que benefició muy positivamente al sector, el cual se posiciono entre los principales de 399 ACCINH. Memoria económica año 1910. p 29 400 El 10 de abril de 1906, la revista decenal “Madrid Científico” publica: Ha sido declarada oficialmente constituida la Cámara de Comercio de Ayamonte”.
- 289 - España, los años siguientes. Pero había otro problema añadido y que preocupaba considerablemente a los industriales conserveros ayamontinos, la falta de flota, por lo que reclamaron la actuación de la cámara, y pedían que intercedieran a nivel nacional para poder ser armador y conservero: “los fabricantes debían hacerse armadores de artes de pesca, con el fin de que estén en sus manos los elementos que suministran la materia prima para las preparaciones de conservas…además de tener más completo su negocio, beneficia considerablemente los intereses de la localidad y crea más medios de vida para las clases trabaja” (Delgado, 2014:21)401. Siguiendo en el empeño de dar crédito a los productos onubenses, a través de la publicidad y la visibilidad. Los empresarios Manuel Mascaros y Salvador González, se encargaron de fomentar la participación en exposiciones, tanto a nivel nacional como internacional. Todo ese espíritu de internacionalización que se había vivido durante el siglo XIX, cuando casi todos los empresarios acudían a exposiciones presentado sus productos, Manuel Vázquez López, Guillermo Sundheim, Nicolás Gómez González, etc…ahora casi no existía, de ahí que la CCINH vio como labor clave impulsar la participación de la clase empresarial en todos los eventos comerciales, la casa industrial Sánchez Romero Carvajal y Cía., envió cuatro cajas de chacinas a la Exposición Universal de Buenos Aires402. En marzo de 1910, preocupados por salvaguardar al comercio de la gestión de los bancos, la CCINH expone al Gobernador del Banco de España, el perjuicio que ocasionaba al comercio los tipos de descuento que se estaban aplicando, por lo que secunda la petición de la Cámara de Comercio de Zaragoza y solicitan la bajada del tipo de descuento al 3,5 por ciento, de esa manera se protegía al comercio ante cualquier operación de descuento que necesitase realizar para la marcha de su actividad403. A veces, la CCINH se unía a otras cámaras para de esa forma ejercer una presión mayor, o tener más peso ante la administración central. Para tal fin, se unió a la cámara de Sevilla para protestar sobre el impuesto de transporte y con las de Soria y Segovia, para defender los intereses de los comerciantes con locales y tiendas abiertas, frente a la competencia ejercida por los vendedores ambulantes, quienes vendían sus productos en ferias, mercados, calles, plazas y a domicilio. En Huelva, la práctica habitual era que los 401 Texto recogido en la memoria de los trabajos realizados en 1909 presentada a la asamblea en 28 de enero de 1910. Ejemplar perteneciente a Ramón Berrones. Archivo particular de Enrique Arroyo Berrones. p. 23. 402 ACCINH. Memoria económica año 1910. p 44 403 ACCINH. Memoria económica año 1910. p 36
- 290 - viajantes de comercio y vendedores ambulantes, ofrecían productos procedentes de grandes empresas, lo que ocasionaba una merma para el pequeño empresario local, sin además haber abonado la cuantía obligaría de la patente404. Por esa época, el empresariado de la capital había solicitado concesiones para la gestión del agua, beneficiando con ello al sector agrícola en general y a las empresas vinateras en particular. Estas seguían teniendo dificultades para exportar sus productos a través de las aduanas francesas, en esta ocasión los vinos onubenses fueron tachados de estar alcoholizados. Ese año, después de haber convencido a los exportadores, se envían muestras de uva fresca al Laboratorio de Hacienda de Burdeos, para hacerle un análisis sobre la vinificación y se comprobase la relación entre alcohol/extracto, los resultados confirmaron la teoría de los exportadores onubenses, sin embargo, la nota recibida del Gobierno Francés a través del Ministro de Negocios Extranjeros decía literalmente: “ no hay lugar de abrogar por ahora la disposición que tanto perjudica a los vinos y pretende obtener ventaja por parte de España a cambio de concederle la pura justicia que sería el reconocer como vinos naturales a aquellos que lo sean según lo han demostrado las experiencias hechas por sus laboratorios oficiales”405. La CCINH siempre salía en defensa del sector, proponía y llevaba a cabo acciones con el gobierno francés, sin embargo, la respuesta recibida siempre fue la misma, trabas e injustificables impedimentos que mermaban considerablemente la exportación de los productos vínicos de Huelva. Al año siguiente, el sector se ve nuevamente acosado, esta vez será la junta de obras del puerto, quien comunicaba que, desde septiembre de 1911, todas las exportaciones de vinos debían pagar un arbitrio, a pesar de que la ley de transportes de 1900 las consideraba exentas. Los exportadores junto con la CCINH argumentaron que ahora sería muy difícil exigir a los cosignatarios el pago de esas cantidades, lo cuales en muchos casos no tenían ninguna relación con ellos, embarcan y después desaparecen para en muchos casos no volver a contactar nunca. Sin embargo, a pesar de luchar y escalar el problema ante los ministros de fomento y hacienda, se tuvo que abonar las cantidades, con la consiguiente repercusión económica que eso conllevó al sector. La CCINH con la intención de dar un respiro al sector y mejorar la economía, solicitó se aplicase una rebaja del treinta por ciento a los 404 ACCINH. Memoria económica año 1910. P 40.: R.O. de 18 de marzo de 1910 por la que los viajantes de comercio debían pagar una patente de 2.000 ptas., para el ejercicio de su actividad. 405 ACCINH. Memoria económica año 1910. p 22
- 291 - fletes de exportación, de las chacinas, conservas de pescado, castañas, pero sobre todo del vino406. Económicamente el año 1912 en lo relativo a los asuntos mercantiles e industriales fue satisfactorio en general, la riqueza minera continúa siendo la principal de la provincia, hasta el punto de considerar la conveniencia de crear Tribunales industriales en Huelva y Valverde del camino, debido al movimiento industrial y minero de dichas zonas. La producción vinícola cada año es mayor, gracias no solo a la reposición natural, sino a la continuada e intensa plantación con millares de vides americana. Sin embargo, las cosechas de aceite y cereal no fueron para nada favorables. En cuanto a la cebada, la falta de lluvias, hizo que la cosecha fuese más baja, por lo que se tuvo que importar cerca de 12.000 tns de grano de maíz de Río de la Plata para el engorde del ganado de cerda que disfrutaba de escasa bellota en las dehesas de la provincia. Mientras la localidad de Moguer, veía como se ponía en marcha la primera estación enológica de la provincia con el objetivo de mejorar la calidad de los vinos y licores de la tierra407. Se abre en la capital una fábrica de electricidad a vapor, denominada San José y San Antonio, que suministraba energía a 120 voltios a la capital y a las localidades de Trigueros, Gibraleón, San Juan del Puerto y una fábrica de electricidad en Alosno, que suministraba energía a dicho pueblo y a Puebla de Guzmán. En cuanto a la situación monetaria, el Banco de España, descontó 4.927 efectos sobre la capital por un valor de 18.487.500 ptas., y 3.766 descuentos sobre otras plazas de la provincia, por un valor de 3.806.578 ptas. Tenía abiertas 93 cuentas corrientes de crédito y 120 con garantía personal. Obteniendo después de todos los cobros y pagos un beneficio de 299.663,55 ptas. Señalar, también el intenso tráfico que tuvo el puerto onubense, solo superado por el de Bilbao, en cuanto a toneladas embarcadas, lo que aportó grandes ingresos a las arcas económicas408. El siguiente párrafo describe perfectamente la relevancia económica de Huelva: “Una capital de 35.000 almas que desarrolla un comercio activo, a cuyo puerto afluyen cinco líneas férreas, formando estos elementos un centro de exportación de minerales superior al de toda otra capital de la Nación…”409 406 ACCINH. Memoria económica año 1912. p 29. R.O. del Ministerio de Fomento, de 22 de abril de 1904 407 ACCINH. Memoria económica año 1913. pp 40-41. Producción: vino: 360.000 Hl. Aceite: 90.000 arrobas 408 ACCINH. Memoria económica año 1913. pp 40-41 409 ACCINH. Memoria Económica año 1912. p 49
- 292 - Pensamos, que este nivel de desarrollo económico que vive la provincia pudo ser en parte, gracias a esa labor de lucha, esfuerzo y compromiso de la clase empresarial durante años; las grandes empresas extranjeras aportaron crecimiento, pero conjuntamente con la élite empresarial, gracias a su diversidad empresarial, a ese espíritu de pertenencia a la zona, de lucha por el comercio y la industria locales, los que consiguieron posicionar a Huelva en un punto preferente y hegemónico. En 1915 estalla la primera Guerra Mundial, y la no intervención de España en la contienda, se tradujo en un aumento de las exportaciones de todo tipo de productos, principalmente agrícolas y mineros; lo que favoreció a los industriales y comerciantes, sin embargo la situación que se va a vivir en Huelva, será totalmente distinta, tal como señala la prensa al respecto: “Huelva y su provincia, por la índole especial de sus principales industrias y comercio, es la región de España que siente más las salpicaduras de la espantosa conflagración que el mundo padece” (El Reformista, 24/10/1914, p. 1), por lo que Huelva durante la contienda cae en una profunda depresión. En el año 1917 se dejan sentir en la provincia, la crisis militar, parlamentaria y, sobre todo, social que vivía el país. Mientras que Huelva vivía las protestas de los trabajadores, la huelga de los mineros y la paralización de algunos sectores, por ejemplo el corcho taponero, cuyo principal país de destino era Alemania, quien redujo el mercado como consecuencia de la Gran Guerra410. En el sector conservero hay una bajada del precio de la sardina, que junto con las medidas adoptadas por la vecina Portugal, perjudicaron drásticamente al sector411. La exportación de mineral continúa disminuyendo por lo que la economía onubense no remonta de la crisis. Para ello es necesario que inicie un difícil proceso de transición, definido como “una época crítica en la que la ciudad tiene que sufrir grandes transformaciones para acomodarse a su nueva vida” (La Defensa, 06/07/1907, p. 1). Años más tarde y tras la finalización de la contienda, el panorama no había cambiado mucho. A principios de los años 20´s la provincia de Huelva contaba con fábricas de harina, de superfosfatos y de abonos animales, fábricas de electricidad (una de ellas en construcción), fábricas de hielo, salinas, talleres de fundición de hierro, fábricas de salazón y conservas de pescado, fábricas de jabón, talleres de serrería, 410 ACCINH. Memoria económica años 1922-1923. 411 ACCINH. Memoria económica años 1922-1923. La disminución del precio de la sardina ha supuesto una disminución en el volumen de ventas de más de dos millones de pesetas
- 293 - numerosos almacenes de cereales…, con un comercio medio que salía principalmente por su puerto, considerado en esos años, por volumen de tráfico, el segundo de España. La capital, se convierte en el verdadero centro de la provincia, sin embargo la situación de los negocios, en general, no es floreciente, pues las derivaciones que la guerra europea han causado en la vida económica mundial, gravitan sobre nuestra provincia con más intensidad que en otras, debido a la característica especial de los negocios que con preferencia y por su importancia se explotan412. Comenzaría a partir de 1921, el declive de la economía onubense.413 Al año siguiente se aprueba el arancel Cambó414, como medida proteccionista cuyo objetivo era defender la producción española de las agresiones económicas del exterior, el ministro en su discurso de defensa decía así: “nuestra agricultura, nuestra industria y nuestra ganadería necesitan hoy y necesitarán siempre protección. Porque España no es un país indotado, pero es un país de riqueza muy mediana y muy modesta…”. Esta medida afectó negativamente a la economía de Huelva, al gravar la exportación de los minerales, piritas y manganeso; al sector vitivinícola con la rebaja del derecho del maíz, y a la industria de la salazón, debido al establecimiento de un arancel sobre las maderas de pino para embalajes, por lo cual había que importarlas desde Portugal. Al mismo tiempo la Junta de Obras del Puerto estableció nuevas tarifas de arbitrios lo que provocó un descenso en la actividad del puerto en favor de los puertos de Ayamonte e Isla Cristina (García, 2007:398). En consecuencia, toda la vida industrial, mercantil y naviera de Huelva se vio muy afectada, repercutiendo directamente en los negocios de toda la provincia. Comienza un proceso de transformación de la actividad mercantil. Tal como señala Miró (2007:413), fue un proceso de renovación de las actividades mercantiles, que se malogró con el comienzo de la guerra civil española. Desde la CCINH se solicita al gobierno que favoreciese a la provincia y que la beneficiase con el abaratamiento de tarifas ferroviarias, la supresión de los arbitrios de puertos, impuestos de transportes y de exportación y la reducción de los gastos de embarque, ya que con ello se estima que la situación de crisis mejoraría415. 412 ACCINH. Memoria económica años 1922-1923. 413 ACCINH. Memoria económica años 1922-1923 414 Francesc Cambó i Batlle (Vergés, Girona, 1876-Buenos Aires, 1947), mientras ocupaba el cargo de Ministro de Hacienda (1921-1922), estableció el RD de 18 de febrero de 1922 elevó los derechos arancelarios hasta el equivalente al 100 por 100 ad valorem. Conocido como Arancel Cambó, que ha estado vigente hasta el año 1960 (Constenla, 1982). 415 ACCINH. Memoria Económica años 1922-1923.
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