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La Traca. La transgressió com a norma, de Antonio Laguna Platero, Francesc Andreu Martínez Gallego y Norberto Piqueras Sánchez (Coords.); Valencia: Universitat de València, 2016 [Reseña]

Sánchez-Gutiérrez, Bianca

Abstract

La Traca. La transgressió com a norma es un excelente catálogo para los investigadores en historia del periodismo y de la prensa satírica en general, pero también para aquellos académicos que se ocupan de analizar la prensa crítica y su relación con los poderes hegemónicos, pues La Traca, como introducíamos al principio de esta reseña, se erige como caso paradigmático de que la prensa crítica también puede ser un éxito en ventas. Los autores de la obra sintetizan la fama del semanario dentro de su contexto: “La Traca fue el producto oportuno en el momento adecuado” (p. 334). En definitiva, estamos ante un catálogo más que necesario y recomendable para comprender la trascendencia de La Traca en la historia del periodismo español y valenciano, un semanario que plantó cara al poder real, al fascismo y al poder eclesiástico con el recurso más inteligente: el humor frente al terror.

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Reseñas / Número 37 institucional.us.es/ambitos/ En el número 37 de Ámbitos. Revista Internacional de Comunicación, les ofrecemos la siguiente reseña: 1. La Traca. La transgressió com a norma LA TRACA. LA TRANSGRESSIÓ COM A NORMA LAGUNA PLATERO, Antonio; MARTÍNEZ GALLEGO, Francesc Andreu; PIQUERAS SÁNCHEZ, Norberto (Coords) (2016). La Traca. La transgressió com a norma. Valencia: Universitat de València Convertirse en éxito de ventas es probablemente el mayor anhelo de cualquier editor de prensa desde que ésta se transformó en producto mercantil a finales del siglo XIX. El secreto para alcanzar ese éxito es, sin mayor objeción, la piedra angular de cualquier proyecto periodístico, que debe conseguir conectar con un público que le guarde fidelidad el mayor tiempo posible. Otro de los deseos históricos del periodismo es constituirse como un elemento imprescindible en cualquier sociedad, una suerte de notario que reparte justicia mediática, lo que comúnmente conocemos como el Cuarto Poder. Mientras actualmente la prensa “seria” sigue sumida en esta vorágine que dé con la fórmula definitiva del éxito, volvemos la vista atrás y ponemos el foco de atención en la revista satírica valenciana La Traca (1884-1938), objeto de estudio del libro que nos ocupa y paradigma de éxito de lo que acabamos de exponer. Y es que durante la II República (1931-1936) la revista se convirtió en lo que hoy conoceríamos como un superventas, no solo en Valencia, ciudad en la que se editaba, sino también en el resto del país, por lo que se vio obligada a aumentar su tirada y a crear una edición en castellano para responder a la fuerte demanda que traspasaba las fronteras hasta llegar a todos los rincones de una España pro-republicana y crítica con el poder real y eclesiástico, llegando a constituirse como esa especie de Cuarto Poder a través de sus viñetas humorísticas en las que caricaturizaban a personajes como Alfonso XIII. Por su enorme capacidad de conexión con las bases populares, el caso de La Traca es especialmente relevante en la historia del periodismo valenciano y español. 1/5 La Traca. La transgressió com a norma (Universitat de València, 2016) constituye un impecable catálogo que pone de manifiesto lo que la revista satírica La Traca supuso para la sociedad valenciana de finales de siglo XIX hasta su desaparición en 1938, cuando el franquismo fusiló no solo la publicación –debido a la masiva destrucción de ejemplaressino también a su editor, Vicent Miguel Carceller (1890-1940). Coordinada por Antonio Laguna Platero, Francesc Andreu Martínez Gallego y Norberto Piqueras Sánchez, esta publicación viene precedida por la exposición del mismo título acogida en La Nau de la Universitat de València durante el otoño de 2016. En la extensa muestra, cuyos comisarios son Laguna y Martínez Gallego, se pudieron apreciar diferentes ejemplares auténticos de la revista que han podido conservarse hasta hoy, a pesar de los intentos del franquismo por acabar con ella. Las portadas de estos ejemplares, que constituyen una inestimable fuente de información, también pueden encontrarse entre las páginas del libro, a color y cronológicamente ubicadas. La obra ante la que nos encontramos narra e ilustra en sus 347 páginas la historia de una revista cuya tendencia anticlerical, antimonárquica y sicalíptica, y que llegó a erigirse como la publicación más vendida de todo el país. No en vano, recordando uno de los trabajos de Laguna en el libro El humor frente al poder (Editorial Biblioteca Nueva, 2015), editado por Enrique Bordería Ortiz et al., encontramos que “nunca antes periódico español alguno había superado el medio millón de ejemplares por número, tal y como hará este semanario” (2015: 39), o como se autodefinió el propio medio durante su auge de ventas, “el éxito más enorme que se registra en la historia del periodismo español” (La Traca en Laguna Platero, 2015: 39). Precisamente esa transgresión a la que hacen mención los autores en el subtítulo del libro es lo que definía a La Traca, que mantuvo una firme postura crítica contra Alfonso XIII y la Iglesia, las dos torres que constituían el poder hegemónico en la etapa previa a la dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1931), lo que supuso que el semanario fuera suspendido durante la etapa primorriverista y recuperada en abril de 1931, con la proclamación de la II República y una mítica portada en la que aparecía Alfonso XIII pateado por el pueblo mientras amanece el sol republicano. Así, la revista practicó con la República un fuerte compromiso político explícito en sus viñetas hasta la llegada de las tropas franquistas a Valencia en 1938. Una vez inmersos en la obra, encontramos una estructura lógicamente ordenada que se inicia con una breve introducción acerca del caso de La Traca como el modelo referente de la prensa satírica, seguido de un más que oportuno capítulo sobre la contextualización y los precedentes de la tradición del periodismo satírico en Valencia, donde se hace alusión a la época de Nelo el Tripero o Ayguals d’Izco, pasando por Josep Maria Bonilla o Bernat i Baldoví. 2/5 El segundo capítulo narra los inicios de La Traca (1884-1892), de cómo se diseñó la revista en manos de sus creadores y de sus actividades satíricas previas: Constantí Llombart, su inspirador; Manuel Lluch Soler, primer director; y Lluís Cebrian Mesquita, primer redactor jefe. En este periodo inicial, ubicado cronológicamente dentro del marco de la Restauración Borbónica, el semanario ya definía sin ambages su postura ideológica: “Sátira contra dos grandes poderes, el político y el clerical. Esa es la tónica de un periódico republicano en una ciudad con una extendida opinión republicana y que sólo contaba, en el momento de aparición de La Traca, con un periódico de esa significación: El Mercantil Valenciano” (p. 316). Vicent Miguel Carceller, el que será el director definitivo del semanario, es el protagonista indiscutible del siguiente capítulo. Republicano y gran seguidor de Vicente Blasco Ibáñez, su fuerte compromiso político se vio impreso en la publicación traquera hasta el fin de sus días. Durante su dirección, la revista pasó por diferentes etapas, cambiando de nombre en algunas ocasiones debido a varios cierres. Encontramos aquí varios epígrafes sobre la etapa como La Traca Nova y la actitud transgresora que definía a una renacida La Traca. En ese sentido, Laguna y Martínez Gallego dedican el cuarto capítulo para narrar el lapso temporal de la Dictadura de Miguel Primo de Rivera, época en la que la revista cambia su nombre a La Sombra y, posteriormente, a La Chala, para sortear la censura, aunque con poco éxito. Los siguientes y últimos capítulos del libro se ubican en la II República, época dorada de La Traca, donde el semanario actuó en favor del nuevo orden y continuó con su carácter anticlerical y antifascista, y sus viñetas eróticas, que encontramos repartidas en el ejemplar y que demuestran un enfoque machista que es difícilmente sorteable. Como sostienen los autores, la revista funcionaba como “escuela de lectores” en una sociedad que comenzaba a dejar el analfabetismo atrás: “Sus clases de historia acerca de la monarquía española, su reconstrucción de los pecados cometidos por el clero, sus galerías de personajes célebres con retratos a doble página para su colección, sus folletos divulgativos de ideologías, partidos y líderes, así como sus fichas policiales de todos los enemigos de la República… convertirán a La Traca en un instrumento fundamental para la forja de la conciencia republicana […] y además [escrito] en un lenguaje simple y directo como el utilizado por la mayoría de la población” (p. 333). Durante la etapa del Frente Popular (febrero – julio, 1936), tal y como explican los autores, La Traca deja de ser un simple semanario satírico: “por su incidencia social, deja de tener un sentido comercial para pasar a ser, por encima de todo, un potente medio de propaganda. […] En muchas ocasiones, más que una publicación, aparece casi como un cartel al modo y forma en que se desarrolla una parte de la propaganda bélica” (p. 339). Laguna y Martínez Gallego cierran el texto con los últimos años de actividad de La Traca, que coincide con la llegada de las tropas franquistas a Valencia tras la ofensiva del Levante (abril – julio, 1938). Así, se hace mención de nuevo al enfoque antifascista que adoptó la 3/5 revista antes de la Guerra Civil, al caricaturizar a Adolf Hitler, Benito Mussolini e Hiroito; como también a su postura antifranquista, pues no duda en dibujar a Francisco Franco como homosexual, creando la figura de “la papirusa” (p. 342). Finalmente, encontramos un escueto epílogo que está complementado con la sentencia franquista que condenaba a muerte a Carceller y al dibujante Carlos Gómez Carrera, Bluff. En las sucesivas páginas, se incluye la totalidad de los documentos, dibujos, portadas y fotografías que conformaron la muestra expuesta en La Nau; así como un anexo con la versión en castellano del texto, originalmente escrito en valenciano por Laguna y Martínez Gallego. En conclusión, nos encontramos ante una obra expuesta con sencillez y rigor académico. Consideramos que la validez de este trabajo se centra en su propio objeto de estudio, pues La Traca trascendió las expectativas de lo que había sido hasta entonces la prensa satírica; y también en la dificultad, perfectamente solventada, a la hora de recabar el material, siendo conocedores de los sucesivos intentos del sistema franquista por destruir la totalidad de este tipo de publicaciones críticas. Por ello, es especialmente relevante el valor de las ilustraciones que acompañan y dan valor al texto, adecuadamente defendido por los autores. No es una sorpresa, sin embargo, el rigor investigador que se emana de estas páginas, pues el sello de Antonio Laguna ya es un aval en todo lo relacionado con la historia de la prensa valenciana, como se destaca en su libro Historia del Periodismo Valenciano. 200 años en primera plana (Generalitat Valenciana, 1990), o su conocimiento del caso concreto del director de La Traca, cuya biografía plasmó en Vicente Miguel Carceller: el éxito trágico del editor de La Traca (El Nadir, 2015). Del mismo modo, el bagaje investigador sobre medios, manipulación y política de Francesc Andreu Martínez Gallego da al lector garantías sobre el rigor científico de la obra. La Traca. La transgressió com a norma es un excelente catálogo para los investigadores en historia del periodismo y de la prensa satírica en general, pero también para aquellos académicos que se ocupan de analizar la prensa crítica y su relación con los poderes hegemónicos, pues La Traca, como introducíamos al principio de esta reseña, se erige como caso paradigmático de que la prensa crítica también puede ser un éxito en ventas. Los autores de la obra sintetizan la fama del semanario dentro de su contexto: “La Traca fue el producto oportuno en el momento adecuado” (p. 334). En definitiva, estamos ante un catálogo más que necesario y recomendable para comprender la trascendencia de La Traca en la historia del periodismo español y valenciano, un semanario que plantó cara al poder real, al fascismo y al poder eclesiástico con el recurso más inteligente: el humor frente al terror. REFERENCIAS 4/5 LAGUNA PLATERO, Antonio (2015). “Alfonso XIII, del retrato a la caricatura, de La Esfera a La Traca”. En Enrique BORDERÍA ORTIZ, Francesc-A. MARTÍNEZ GALLEGO y Josep Ll. GÓMEZ MOMPART (eds.), El humor frente al poder: prensa humorística, cultura política y poderes fácticos en España (1927-1987), Madrid: Editorial Biblioteca Nueva, pp. 25-41. LAGUNA PLATERO, Antonio; MARTÍNEZ GALLEGO, Francesc Andreu; PIQUERAS SÁNCHEZ, Norberto (coords) (2016). La Traca. La transgressió com a norma. Valencia: Universitat de València. [subir] Bianca Sánchez-Gutiérrez Universidad de Sevilla 5/5