Un nuevo Procurator Augusti de la Bética
Full text
A PUBLICAQAO DESTAS ACTAS FOl FF.ITA EM REGIME DE CO-EDICÁO COM AS SEGUINTES UNIVERSIDADES: UNIVERS1DADE DE OVIEDO IJNIVHRSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA UNIVERSIDADE DE GRANADA UNIVERSIDAD NACIONAL DE EDUCACION A DISTANCIA FIC'HA TÉCNICA Título: II CONO RESSO PENINSULAR DE HISTORIA ANTICiA - ACTAS Editores INSTITUTO DE ES1UDOS CLÁSSICOS e INSTITUTO DE AROUEOLOGIA DA FACULDADE DF. LETRAS DE COIMBRA Capa: Fernando Coroado Tiragtm: 750 cxemplnrcs Composifáo e Imprnsáu: G. C. - Orillea de Coimbra. Ida. © Instituto de Estudos ritíssicns c Instituto de Arqueología Depósito Legal N.“ 78171/94 ISBN 972-9004-12-9
FACULDADE DE LETRAS DA UNIVERSIDADE DE COIMBRA INSTITUTO DE ESTUDOS CLÁSSICOS * INSTITUTO DE ARQUEOLOGIA II CONGRESSO PENINSULAR DE HISTORIA ANTIGA Coimbra, 18 a 20 de Outubro de 1990 ACTAS COIMBRA 1993
ANTONIO CABALLOS R U FINO Universidad de Snillti UN NUEVO PROCVRATOR AVGVSTI DE LA BETICA1 Los trabajos emprendidos con ocasión de la Exposición Universal a celebrar en Sevilla en el próximo año 1992 han supuesto una doble tarea por parte de los poderes públicos: la preparación concreta de todo lo relacionado directamente con el magno aunque fugaz acontecimiento, centrado fundamental pero no exclusivamente en la Isla de la Cartuja, y la creación de una nueva infraestructura, que marque las directrices de lo que va a ser la Sevilla del inmediato futuro. Una parte de las inversiones efectuadas ha sido destinada a fines culturales y, al respecto, algunos conjuntos monumentales, y no únicamente el emblemático de la Cartuja, se han beneficiado de ello. Este es el caso del Monasterio de San Isidoro del Campo, cuya trayectoria, desde sus orígenes, ha estado siempre muy estrechamente ligada a la de Itálica. La historia del Monasterio se remonta al año 1301, cuando fue fundado por Don Alonso Pérez de Guzmán el Bueno, casado con Doña María Alonso Coronel, con quién se inicia la casa condal de Niebla y ducal de Medina Sidonia2. Este personaje es recordado especialmente por los sucesos históricos que 1 Agradecemos a José d’Encarnaría), Werner Eck y Cristóbal González Román sus amables indicaciones y útilísimas sugerencias interpretativas. Muy amplia es la bibliografía sobre Guzmán el Bueno. Citamos, por ser la referencia más reciente que conocemos, el artículo de Luisa Isabel Alvarez de Toledo “Guzmán el Bueno, entre la leyenda y la historia”. Estudios de Historia y de Arqueología medievales 7-8, Cádiz 1987-88, pp.41 -59.
716 AN TONIO CABAL!.OS RUFINO desembocaron en el asesinato por los benimerines, en alianza con el Infante Don Juan, de su hijo primogénito Per Alonso de Guzmán delante de la fortaleza de Tárifa el año 1294. A la muerte de Don Alonso en 1309 le sucedió su segundogénito Juan Alonso de Guzmán, quién continuó la obra del Monasterio, edificando una segunda iglesia adosada a la primera, para obviar la decisión del padre, que había destinado el primitivo templo3 a exclusiva sepultura suya y de su mujer. Pero no concluyeron aquí las tareas constructivas, ya que primero los Cistcrcienses, y a partir de 1431 los Jerónimos, siguieron engrandeciendo el complejo monacal. Si bien el denominado patio de los Muertos es obra del XIV, tanto la magnífica Portada de acceso como el Patio de los Evangelistas corresponden ya a la centuria siguiente. No se detuvieron aquí las tareas de restauración e incluso de nuevas construcciones, que continuaron desarrollándose a lo largo de los siglos posteriores, de lo que es significativa prueba el magnífico Claustro Grande. Para todas estas grandes y dilatadas obras se emplearon sin duda en gran número materiales de construcción procedentes de la vecina Itálica, que, tras su despoblamiento, los ofrecía en cantidad y con gran facilidad de extracción. Estas labores de pillaje no hacían sino seguir una secular costumbre, con el consentimiento y a veces con el expreso permiso real; como se ve ejemplificado en un fragmento del texto de la carta puebla concedida por el arzobispo de Sevilla Don Fernando a los pobladores de Umbrcte, pueblo del Aljarafe próximo a Itálica, fechada en la ciudad de Sevilla el cinco de Noviembre de 1313, donde se dice:... ”Lt otrosí que vos demos madera para faser estas casas e que podades traer ladriello e ripio de las aldeas viejas para faser estas casas, las quales aldeas viejas son en este tímbrete”... Este estado de cosas llevó a la situación que ya Andrea Navaggiero denunció en 1524 cuando dijo, refiriéndose a Itálica, que “tutti i marmori etpietre vive che vi erano sono lévate via ”4. Más expresivo fue aún el erudito viajero S. Sánchez Sobrino en 1774 cuando describió como “los monjes de S. Gerónimo, que son señores del lugar, han aserrado y hecho quadritos para enlosar el Presbiterio, varias columnas de hermosísimo jaspe de diversos colores ”5; así como también el propio padre Fernando de Zevallos al describir en su obra “La Itálica ”, la Conocido especialmente por el espléndido retablo del ábside y las figuras orantes de los fundadores en el presbiterio, que Juan Martínez Montañés realizara entre 1609 y 1613. 1 Tomado de A. García y Bellido, Colonia Adía Augusta Itálica, Madrid - 1979, p.53. s S. Sánchez Sobrino, Viaje topográfico, Granada - 1774; cfr. A. García y Bellido, op. cit., pp.55 s.
UN NUEVO PROCVRATOR A VGVSTi OI: LA BETICA 717 primera monografía dedicada a la ciudad antigua6, las expoliaciones que había sufrido el conjunto arqueológico. Las obras de restauración que actualmente se están llevando a cabo, dirigidas por los arquitectos Víctor Pérez Escolano y Antonio González Cordón, han llevado al descubrimiento en la primavera de este año 1990 del epígrafe a cuya descripción vamos a dedicar las siguientes páginas, y cuyo conocimiento agradecemos muy sinceramente a José Manuel Rodríguez Hidalgo, arqueólogo provincial. Al limpiar la techumbre de una de las tres alas del inconcluso Claustro Grande (plano de situación, fig. 1) se vió como ésta estaba totalmente compuesta de materiales reaprovechados, sin duda procedentes de Itálica. Entre ellos se pueden identificar al menos una inscripción fragmentada dedicada a M. Rutilias (lámina 1) y una basa moldurada de mármol blanco y espléndida factura (lámina 2), entre otras múltiples losas pulidas y varias también molduradas. La magnitud del conjunto de piezas ahora a medias puesto al descubierto, la confirmación de que el Monasterio fue edificado con materiales de reaprovechamiento italicenses, y la relativa escasez epigráfica con que se nos manifiesta Itálica, nos lleva a mantener la esperanza de que el conocimiento de este epígrafe no sea sino el inicio de una tarea de recuperación más amplia, dilatada y fructífera. El amable ofrecimiento de apoyo y colaboración plenos tanto por parte del equipo de arquitectos, como de D-. Carmen Rallo por el equipo de restauración, que de forma pública agradezco vivamente, podrá conducir a un idóneo aprovechamiento de la ocasión que ahora se nos brinda de ampliar cualitativa y cuantitativamente nuestro conocimiento de la historia de Itálica. La situación presente de la inscripción de M. Rutilio, encastrada en la techumbre del monasterio; su inaccesibilidad, debido a la altura en que se halla colocada en la cubierta y a la inestabilidad de la techumbre; su estado fragmen tario y su ubicación descontextual izada de la originaria, hacen que sea muy difícil en el momento presente describir el conjunto de criterios y datos externos constitutivos y más representativos de todo soporte epigráfico7, en aras a lograr " Publicada en Sevilla en 1886, aún cuando la confección del manuscrito haya que retrasarla a una fecha anterior a la de 1802, datación de la muerte del erudito monje de San Isidoro. 7 Nos estamos refiriendo más precisamente a los siguientes elementos, tal como fueron sintetizados, e. g., por J.-N. Bonneville, "Le supporl monumental des inscriptions: terminologie et analyse”, Epigraphie Hispanique. Problémes de méthode el d'édition, París - 1984, p.l 18: a. - El material (origen y tratamiento técnico de las caras). b. - La forma del soporte de la inscripción (elementos estructurales y adornos aplicados a la estructura; dimensiones y proporciones).
718 ANTONIO C'AIIAI I OS RUFINO N '■cvl ¡0/; i— I ¡g. I Plañía del Monasterio de San Isidoro del Campo con indicación de la ubicación del epígrafe de M. Rulilius C'osinius un análisis arqueológico preciso, que coadyuve a una mejor interpretación histórica de la inscripción. Sin embargo los datos con que contamos nos permiten exponer las consideraciones provisionales que exponemos a continuación. Muy posiblemente podemos suponer que la pieza marmórea sería un pedestal honorífico, mejor que un altar, ya que la identificación a priori con este c. I.a situación eventual del monumento epigráfico en un conjunto más amplio (monumento único o construcción compleja). d- I as relaciones entre la inscripción (contenido semántico, vocabulario) y su soporte (locali/acion y disposiciones técnicas en el soporte).
UN NUEVO PROCVRATORA VGVSTI DE LA BETICA 719 L;ím. I
ANTONIO CABALLOS RUFINO
UN NUEVO PROCVRATOR A VCVSTI DE LA BETICA 727 definitiva. Unicamente y con carácter hipotético se podría tal vez tomar en consideración a la /AJelia Marciana citada con anterioridad, y con ella tanto a su marido como quizás a los Cosinii norteafricanos28 *, tanto por la cronología de la mujer, como por el rango ecuestre y la onomástica, teniendo en cuenta que sus dos nombres son de tanta tradición en las familias de más rancio abolengo de Itálica. No creemos que por ahora se pueda arriesgar más en este tipo de consideraciones. En lo que respecta a su familia de adopción, el gentilicio Rutilius, correspondiente a un linaje plebeyo, comienza a cobrar relieve en el siglo II a.C. Según Münzer20 todos los personajes portadores del mismo conocidos de época republicana estarían emparentados entre sí. El praenomen más frecuente es P., seguido de M. y, aunque en mucha menor medida, se documentan también A., C., L., Q., Sp. y T.; mientra que los únicos cognomina que las fuentes han conservado para los portadores de este gentilicio durante más de una generación son Rufus y Lupus, precisamente, como era de esperar, debido a su significación histórica. Sobre los posibles parentescos para el personaje aquí tratado, por motivos cronológicos, vamos a prescindir de tomar en consideración a los Rutilii Rufi, entre los cuales hay que contar al famoso P. Rutilius Rufus, nacido a mediados del siglo II a.C., quién intervino en la guerra numantina como tr. mil., fue eos. en el 105 a. C., y llegó a ser una de las personalidades tanto políticas como literarias de su época30. Otro Rutilius que también actuó en Hispania fue P. Rutilius Caluus, pretor en la Vlterior en el 166 a.C.31. Aquí resulta pertinente mencionar a los numerosos RutiliiLupi, para los que un hipotético parentesco con M. Rutilius Cosinius se podría tomar a priori en consideración, tanto por el rango ecuestre de algunos de aquellos, como por adecuación cronológica, amén, claro está, de la proximidad onomástica. El número de los miembros conocidos de la familia de los Rutilii Lupi podría ascender hasta posiblemente un máximo de unos diez individuos32. Pero es 2XCosinius Maximus y Cosinius Marcianus. Con relación al primero se plantea el inconveniente de su inclusión en el ordo senatorius, mientras que el posterior Cossinfius..., marido de Aelia Marciana, era de categoría ecuestre. 2‘»RE 1 A. 1247. '"Münzer RE 1 A. 1269.34. 11 Livio 45,44,2. Münzer RE 1 A.1429.12. 32RE 1 A. 1263.20 a 1268.29 y PIR 1, R 170 a 177.
728 ANTONIO CABALLOS RUFINO plausible que datos proporcionados por fuentes independientes, sin que exista hasta ahora alguna conexión conocida, puedan aplicarse a un mismo personaje. Entre ellos se pueden identificar dos grupos, el de los que portan el praenomen P., más antiguos, con una cronología tardorrepublicana y de comienzos del Imperio33; y el de los que portan el praenomen M. De entre estos últimos, a los que hay que prestar una mayor atención, aunque sólo sea por la identidad de praenomen y gentilicio con M. Rutilius Cosinius, podemos destacar al menos a los siguientes: A. - M. Rutilius Lupus. Praef annonae en los años 103/11134 y praef Aegypti entre los años 113 y 1 1735. H. Bloch36 identificó este personaje con un productor de ladrillos de época trajanea (al menos desde el 110 al 123, cesando su actividad hacia el 12437), propietario de las figlinae Brutianae, Naeuianae y Narnienses38. A su misma familia, aunque no podemos deducir en qué grado de parentesco39, pertenecería B. - M. Rutilius Lupus. Este personaje40 fue tribunus militum legionis XXII, quaestor, tribunus plebis y legatus Augusti legionis XIII Geminae en Poetovio (Pannonia)41. Resulta difícil datar su carrera42; aunque podría haber sido comandante legionario en época flavia y antes de que la legión, lo más tarde el 90, fuese transferida a Vindobona. Schumacher43 le atribuyó el patronato sobre el kalator del 102 M. Rutilius Admetus, por lo que Lupus habría estado documentado así comopontifex ese año, 33PIR 1 R 175-177; Münzer RE IA. 1266.26 y 1267.27; Stcin-Witte RE 1A. 1268.28 y Nagl RE 1A. 1268.29. 34PIR 1 R 173. 35Stein RE 1 A. 1263.23. M,BCAR 66, 1938, pp. 184-188. 37P1R 1 R 174. 38Stein RE 1 A. 1265.24, y sobre la última P. Setalá, Prívate Domini in Román Brick Stamps of the Empire. A Historical and Prosopographical Study of Landowners in the District ofRome, Helsinki - 1977, pp.176-180. 3<,En PIR 1 R 173 se le suponía (erróneamente, cfr. Nagl RE 1 A. 1266.25) padre del leg.Aug. leg. XIII Geminae homónimo. M'Cfr. Nagl RE 1A.1266.25; PIR 1 R 172 y A. Garzetti, Nerva, Roma - 1950, nc125. 4ICIL III 10893 = ILS 3865. 42Veáse Ritterling RE 12.1723 y 1816. 43Prosopographische Untersuchungen zur Besetzung der vier hohen rómischen Priesterkollegien im Zeitalter der Antónine and der Severer (96-235 n. Chr.), Mainz - 1973, pp.l 1 y 153 s.; id. ANRXV II, 16, 1978, pp. 723 ss.
UN NUEVO PROCVRA TOR A VGVSTl DE LA BETIC'A 729 suponiendo que la cooptación debería de haber sido anterior a los años 97/98. Asimismo lo identifica con el Rutilius Lupus de la tabula alimentaria Ligurum Baebianorum44, propietario de los alrededores de Benevento; y también quizás con el M. Rutilius Lupus de una inscripción de aquella misma localidad45. Miembro de una familia muy verosímilmente beneventana46, se ha supuesto que procediese del rango ecuestre47 48. La homonimia permite tomar en consideración un estrecho parentesco con el praefectus anteriormente mencionado, así como con C.- Rutilius Lupus. Posiblemente procónsul en época de Marco Aurelio y Lucio Vero (161- 169)4K. Aún desconociendo el praenomen, la cronología ha llevado generalmente a incluirlo en la misma familia y a suponerlo probablemente nieto del anterior. Se trataría así de una familia del Samnium, emigrada obligadamente y asentada definitivamente en Roma tras la obtención del rango senatorial49. En Hispania \osRutilii documentados hasta hace muy poco eran escasamente significativos y se encontraban muy dispersos por todo el territorio peninsular50; salvo el caso de dos personajes documentados en Cádiz, sin que, por otra parte podamos rastrear ninguna conexión entre ambos51, o el de T. Rutilius Tuscillianus, 44CIL IX 1455 = ILS 6509; sobre la misma P. Veyne, MEFR 69, 1957, pp.85, col. III 3 y 89, col. IV 30, 35 y 43 s.; id. MEFR 70, 1958, pp.212 s. 45ILS 6500. U’G. Camodeca, “Ascesa al Senato e rapporti con i territori d’origine. Italia; regio I (Campania, esclusa la zona di Capuac Cales), II (Apuliaet Calabria), III (Lucaniaet Brutii)”, Tituli 5, Roma - 1982, pp.138 s. A7Cfr. A. Stein, Der rómische Ritterstand, Munich - 1927, p.370. 48Dig. 50,4,6 pr. (Ulp., 4 de off. procos). Véase PIR 1 R 170 y Nagl RE 1 A. 1263.21. 49Sehumacher, loe. cit., p.l54. 50Q. Rutilius de Sacili Maníales (El Carpió, Córdoba; CIL II 2187); P. Rutilius P. I. Menelauos de Porcuna, Jaén: CIL II2135; L. Rutilius *Munus de Santa Marta de Magasca, a tres leguas de Trujillo y a cinco de Cáceres, en la Lusitania: CIL II 688; L. RutiliusL. f. Seuerus de Lisboa: CIL II315 = 5005; Rutilius Vi...tus de Torrcquemada, BRAH 157, 1965, p.16, ns5; f(ilius) Rutili de Iruña. Alava: CIL II 5817; Rutilia de Lisboa: CIL II 315 = 5005; Rutilia ... libertfa¡ Chrysis de Mérida: AEA 33, 1960, p. 180, nu4, fig.29; Rutilia Fructuosa de Antequera: CIL II 2024; y Rutilia *Reburra/*P. f. Rufa del Monasterio de Sta. María de Ribera (La Coruña, CIL II 2566); además de los individuos citados a continuación. MEI marmorariusP. RutiliusSyntrophus(CIL 11 1724 = J. González Fernández: Inscripciones romanas de la provincia de Cádiz, Cádiz - 1982, pp.78 ss., n<J120) y una tal Rutilia Primigenia (Emérita 30, 1962, ny2ü = J. González, op. cit., pp.226 s., nu428).
730 ANTONIO CABALLOS RUFINO Q. Rutil(ius) Rusticinus y P. Rutil(ius) Antigonus. Al primero de ellos, persona notable, y secundariamente a los otros dos, padre y abuelo respectivamente, les fue erigida una inscripción a modo de homenaje por un grupo de particulares (sus “amici”). El texto procede de la Quinta da Torre d’Ares, cerca de Tavira en Portugal, y fue datada por d’Encarnaqáo, siguiendo criterios paleográficos, a fines del siglo Ií52. De Ebora, en la Lusitania, pudo ser originario el verosímil III¡uir a.a.a.ff ?luir capitalis ?¡ de la segunda mitad del siglo I o comienzos del II Q. Iulius, D. f, Gal., Cordus Iunius Mauricus53 54; que traemos aquí a colación exclusivamente por su presumible relación con Q. Iulius Cordus C. Rutilius Gallicus, quién tal vez pudo ser, bien un Rutilius de la Gallia Cisalpina54 entrado por adopción entre el 70 y el 78 en la familia de los lulii eborenses55 *, bien hijo de un Iulius y una Rutilia. Tampoco somos más afortunados analizando el cognomen derivado Rutilianus, ya que en todo caso únicamente podría tomarse en consideración al Huir olisiponense M. GelliusRutilianus, marido de la flaminica Caelia Vegeta**'; aunque sin que podamos extraer de su existencia ninguna conclusión en relación con el nuevo procurator Angustí italicense. Sin embargo, muy recientemente, J. González ha publicado dos inscripciones inéditas mencionando al tribunus militum leg. VIII Aug. Q. Rutilius, P. f, Gal., Flaccus Cornelianus, al que considera originario de la colonia de Vrso. La primera de ellas es un pedestal cilindrico que sólo menciona al personaje y el cargo en dativo57, y la segunda es la estela funeraria de Briséis, la nodriza de Rutilio Flacco5K. La cronología que, por criterios paleográficos, asigna González 52CIL II 4989; José d’Encarnagáo, Inscrigóes romanas do conventuspacensis, Coimbra - 1984, pp. 134 ss„ n-80. 53J. d’Encarnagáo, op. cit., pp. 492 s., n-414; cfr. A. Caballos Rufino, Los senadores hispanorromanosy ¡a romanización de Hispania (siglos / al IIIp.C.), Tomo I: Prosopografía, Ecija - 1990, n°88. 54La familia de C. Rutilius Gallicus de Augusta Taurinorum, nacido hacia el 26 p.C., que fue praefectus Vrbi en época de Domiciano (CIL V 6988-6990 = ILS 1008 y 7089). S5G. Alfóldy, “Senatoren aus Norditalien. Regiones IX, X und XI”, Tituli 5, Roma - 1982, pp. 359 s. 5<’CIL 11 5218 y CIL II 5221 = 4992. Resulta un personaje indiferenciado el joven tarraconense Rutilianus, AIEC 8, 1931-36, p.362, n.77 = Mem. 88, n.53 = Alfóldy, R.l.T. n*-’656. 57J. González, “Urso: ¿tribu Sergia o Galería?”, Estudios sobre Urso Colonia Julia Genetiva, Sevilla - 1989, pp.133 ss. Hallada a unos cuatro kilómetros y medio de distancia de Osuna y actualmente depositada en su Museo Arqueológico. 5XJ. González, loe. cit., p.135. Fue hallada en la finca “La Rabia”, término de Ecija.
U N N U H VO PROCVRA TOR A VG VSTI DELA BETICA 731 a este segundo texto es la de época llavia o de Trajano-Adriano. Resultaría muy atrayente poder vincularlo con el procurator de Itálica, por las consecuencias históricas que de ello podrían derivarse. Ambos poseen el mismo poco difundido gentilicio, están incluidos en el ordo equester, y la datación proporcionada para Rutilio Flacco no es tan rígida como para imposibilitar incluso que el parentesco fuera muy próximo. Nada hay sin embargo, junto a estos elementos circunstanciales y en absoluto probatorios, que certifique una vinculación directa. En cuanto al cognomen de M. Rutilius Cosinius proponemos dos posibilidades para completar el nombre C/G/...Jus: Cfalujus o G/allJus. Ambas pueden adecuarse perfectamente al espacio disponible. Para el primer cognomen tenemos el precedente de P. Rutilius Caluus, pretor en el 166 y vinculado por el desempeño del cargo con Hispania, al que nos referimos con anterioridad. No hay ningún Rutilius conocido incluido en alguno de los ordines superiores que posea el cognomen Gallus. Pero podemos aducir el caso, asimismo tratado, de Q. Iulius Cordus C. Rutilius Gallicus, presuntamente vinculado con Q. Iulius Cordus Iunius Mauricus, de supuesto origen lusitano. Ningún problema plantea la restitución de las dos primeras abreviaturas del cargo que aparecen a continuación y que, sin lugar a dudas, deben obviamente desarrollarse como Proc(uratori).Aug(usti). El cargo normalmente exige un determinativo y, en este caso, como también nos comunica y en lo que coincide W. Eck, las dos posibilidades más verosímiles a tener en cuenta son Pa(trimonii) o, más difícilmente, Pa(nnoniae)5í>. Junto a la adecuación del cargo con el lugar de hallazgo del epígrafe, como veremos más adelante, hay además un argumento que me obliga a decidirme por la primera de las posibilidades: los restos de letras de la tercera línea. Las huellas indicadas con antelación nos permiten adelantar una hipotética restitución del título del cargo, cuya mención continuaría en esta última línea, como: PROC(uratori) . AVG(usti) PA/TRfimoni(i) . Prouinc(iae) . Baeti]C(ae)m. 5“Además de los criterios internos, expuestos a continuación, hay que tener asimismo en cuenta un motivo formal. Queda algún espacio después de la última/f en la línea segunda. La única justificación plausible para que no se hubiese colocado allí una nueva letra es que se hubiese preferido respetar la separación silábica (como se hizo en la línea primera, forzando incluso el tamaño de la última O) y, en este caso, sólo se puede pensar en pa-trimonii. WIEI texto de la inscripción AE 1962,183 nos permitiría incluso desarrollar “Prouin(ciae) ”, lo que también se adecuaría idóneamente con el espacio disponible; a pesar de no ser la forma canónica de abreviarse el título de la provincia. No obstante la otra posibilidad con sólo una letra más, que hemos preferido, cabe asimismo perfectamente en el hueco existente.
732 ANTONIO CABALLOS RUFINO Si, como es de suponer, hay que datar el texto en el siglo II, más concretamente a partir del reinado de Adriano, y teniendo en cuenta que previsiblemente nos encontramos con un procurator patrimonii provincial, la manera usual de mencionar el nombre de la provincia sería Baetica, prescindiendo de citar Hispania Vlterior* 61 * *. Con respecto al término prouincia, éste se encuentra tanto en ocasiones desarrollado, como normalmente abreviado en prou. o prouinc., siendo esta última abreviatura la más usual"2. El que una tal reconstrucción del desarrollo del nombre de la provincia se adecúe idóneamente con el espacio disponible refuerza las suposiciones expuestas en la línea argumental que seguimos. Creemos pertinente realizar a continuación un breve y sintético recorrido histórico sobre la evolución del patrimonium63 para poder identificar más precisamente la actividad desarrollada por M. Rutilius Cosinius en la Bética. Desde la creación del patrimonium como organismo administrativo, asignada tradicionalmente a Claudio64, su dirección central en Roma fue encomendada a un procurator a patrimonio liberto; hasta que Vitelio transfirió la jefatura de este organismo a un caballero. Posiblemente en época de Trajano65, si no ya con Nerva, dejó de poder compaginarse la dirección de la administración del hl G. Al fóldy, FastiHispanienses. SenatorischeReichsbeamte undOffiziere in derspanischen Provinzen des rómischen Reiches von Augustus bis Diokletian, Wiesbaden - 1969, p.273 sobre los procónsules, 278 sobre los legados y 282 sobre los cuestores. h:Alfóldy, op. cit., pp.271 s., 278 s. y 281 s. Hasta el presente no ha aparecido la abreviatura prouin., lo que hace que sea considerada menos probable, aún sin que pueda ser excluida tajantemente. 61Sobre el patrimonium véanse especialmente: O. Hirschfeld, Die kaiserlichen Verwaltungsbeamten bis auf Diocletian, Berlín - 1963 (33 ed.), pp.18 ss. y 40 ss.; Ch. Lécrivain, en Dar.-Sagl., vol. IV.I, pp.350 ss., s. v. patrimonium principis; id., vol. III.2. p.960, s.v. latifundio; H.-G. Pflaum, RE 23.1240 ss., s.v. procurator, passim; A. Kránzlein, RE S 10.493 ss., s.v. patrimonium; id. RE S 10.500 ss., s.v. a patrimonio; H.-G. Pflaum, Les procurateurs équestres sous le Haut-Empire romain, París - 1950, pp.55, 60, 75, 80 s. y H. Nesselhaul', “Patrimonium und res privata des rómischen Kaisers”, Bonner Historia-Augusta-Colloquium 1963, Bonn - 1964, pp.73 ss. Repertorios epigráficos y prosopográficos sobre procuratores patrimonii en US, cfr. Índex p.429 y Pflaum, C.P.E., cfr. Índex, vol. III, p. 1025. "40. Hirschfeld, op. cit., p.40 y n.2. Para otros habría que remontar esta dependencia administrativa ya a época de Augusto (Cfr. A.ll.M. Jones, Studies in Román Government and Law, Oxford -1960, p.l06). (,:íCIL VI 798 = ILS 1448; cfr. RE 23.1249 s.
UN NUEVO PROCVRATORA VGVSTI DE LA BETICA 733 patrimonio con otra función administrativa. Por entonces el título usual fue el de procurator patrimonii, integrado en la categoría de los ducenariosf’6. Con Septimio Severo tuvo lugar un cambio muy significativo. La derrota de los partidarios de Albino, las masivas confiscaciones de sus múltiples bienes y su inclusión en la res priuata imperial’7, llevaron a una modificación en la situación del patrimonium. Muy verosímilmente, al menos a partir de entonces, la administración central del patrimonio en Roma sería transferida a la res privata(’8, con lo que a poco dejarán de mencionarse funcionarios centrales del patrimoniumM. “ Seguimos encontrando libertos con este título, debiendo tratarse de funcionarios de segundo rango tras el procurator ecuestre (A. Kriinzlein RE S 10.501). Desapareció el antiguo puesto ecuestre ducenario conjunto de procurator ab cpistulis et a patrimonio. h7Sobre la derrota de Albino, la publicatio bonorum y las riquezas atesoradas por Septimio Severo tras las confiscaciones véanse Historia Augusta, uita Seueri 12, 1-3; id. 18, 3; id. 23, 2; Cassio Dion 76, 1-8 y Herodiano 3,8. Aceptando la tesis expresada en la Historia Augusta (u. Seueri 12,4) tradicionalmente se asignaba precisamente a este mismo emperador la creación de la res o ratio priuata, con sus correspondientes funcionarios (con los procuratores rationis priuatac a la cabeza; cfr. O. Hirschfeld, op. cit., pp.20 s.; Dar.- Sagl., vol. IV. 1, s.u. “patrimonium principis”, p.352; id., vol. III.2, s.u. latifundio, p.959 ); lo que, sin embargo, según el testimonio de la epigrafía, debe retrotraerse al menos a época de Marco Aurelio (AE 1961, 280; cfr. P. Baldacci, “Commercio e stato nell’eta dei Severi’", Rev. Inst. Lomb., Rendiconti dell Academia di Scienze e Lettere, 101, 1967, pp.729 ss., esp. pp.735 ss.). Según F. Millar (cfr. The Oxford Classical Dictionary, Oxford - 19702, p.790, s.v. patrimonium) podría explicarse el error de la Historia Augusta por la gran cantidad de procuratores rei priuatae provinciales entre el 193 y el 235, como resultado de las necesidades administrativas derivadas de las confiscaciones de los bienes de los partidarios de Albino. Incluso ya con anterioridad A. Schulten (Hermes 29, p.225, n.2; cfr. también Ch. Lécrivain, en Dar. Sagl., vol. III.2, s.u. latifundio, p.959, n.9) había traído a colación, para refutar la aseveración de la Historia Augusta, la inscripción CIL VIII 8810, que parece citar un procura/tor rationis] priuatae. El testimonio fue puesto en entredicho por Hirschfeld (op. cit. p.20, n.2) por la dificultad de asegurar la lectura del epígrafe. fiíiC/r. Hirschfeld, op. cit., pp.20 s. La situación de imprecisión de los primeros momentos se manifiesta en época de Septimio Severo en el caso de A7. Aquilius Félix, descrito como procurator del patrimonio en CIL X 6657, con la mención del tan indefinido término “proc. hereditalium patrimonipriuali”-, y de la ratio priuata en AE 1945,80. Sobre estos cargos cfr. Ch. Lécrivain, en Dar.-Sagl, vol. III. 2, s.u. latifundio, p.959. Particularmente instructiva para observar la diferencia de las dos cajas es el caso de la inscripción CIL XIII 1807 de Timesitheus, el suegro de Gordiano. “ O. Hirschfeld, op. cit., pp.43 s. 7()H.A., u. Seueri 12,1 s.
734 ANTONIO CABALLOS RUFINO En Hispania habrían sido muy abundantes los bienes expropiados por Septimio Severo. El texto de la Historia Augusta70 es muy explícito al respecto: “Interfectis innumeris Albinipartium uiris, Ínter quos multi principes ciuitatis, multae feminae inlustres fuerunt, omnium bona publicata sunt aerariumque auxerunt; tum et Hispanorum et Gallorum proceres multi occisi sunt. Denique militibus tantum stipendiorum quantum nenio principum dedit. Filiis etiam suis eximeproscriptione tantum reliquit quantum nullus imperatorum, cum magnam partem auri per Gallias, per Hispanias, per Italiam, imperatoriam fecisset ”. La prosopografía permite incluso identificar a algunos de estos personajes, mencionados a continuación en la Historia Augusta7'. Es el caso de Q. Clodius Rufinus, Leg. Aug. pro pr. Numidiae en 190 ó 192 y magister fratrian Arualium en el año 193, posiblemente tarraconense y muerto por Septimio Severo “sine causa dictione ”* 72 73 74; o el de Fabius Paulinas, tal vez nieto del equopublico donato ab Hadriano M. Fabius, M. f, Gal., Paulinus, natural de Ilerda y residente en Tarraco7\ Posiblemente fuese también hispano C. Iulius Flaccus Aelianus, leg. Aug. pro pr. prou. Cappadociae en el 198, como verosímil hijo del procurator Augustorum Flaccus Aelianus14. Fue dueño de la figlina Publiliana, que llegó a ser propiedad de Caracal la75; resultando por ello muy sugerente la hipótesis de una confiscación imperial76. El último personaje a tomar en consideración es el presumible consular Mummius Secundinas, al que se puede plausiblemente asignar asimismo un origen hispano77. Una documentación especialmente idónea para el conocimiento de las consecuencias económicas de las usurpaciones de Septimio Severo es la que nos proporcionan los tituli picti de las ánforas olearias héticas. En éstas, como consecuencia de la distribución del aceite realizada a partir de entonces por la ratio priuata, desaparece el nombre de los diffusores privados en los tituli fi7s, 1'H. A., u. Seueri 13. 72CIL VI 2102; CIL VIII 4211; H.A., u. Seueri 13,5; Cfr. A. Caballos, Los senadores..., cit., nu47. 73H.A., u. Seueri 13,3; cfr. A. Caballos, op. cit., rV’72.. 74CIL 11 5678 de León, cfr. PIR21311. 7SC1L XV 425 y 426. 7í’Sobre el personaje cfr. A. Caballos, op. cit., n'-’89. 77Según la hipótesis de G. Alfóldy, “Septimius Severus und der Senat”, BJ. 168. 1968, p. 148 y, del mismo, “Eine Proskriptionsliste in der Historia Augusta”, Bonner Historia-Augusla- - Colloquium 1968169, Bonn 1970, p.5. Cfr. H.A., u. Seueri 13,1 y, sobre el personaje, A. Caballos, op. cit. nu130. 7sSegún E. Rodríguez Almeida tal vez se deba ya a Commodo la iniciativa de desplazar a los particulares en favor del Estado en las cuestiones referentes al fisco (“Monte Testaccio: mercatores dell’olio della Betica”, MEFR 91-92, 1979, p.899).
UN NUEVOPROCVRATORAVGVST1 DE LA BETICA 735 para ser sustituido por la mención de Septimio Severo y Caracalla hasta el año 208, y a partir de entonces y hasta el 212 añadiéndose el nombre de Geta. Usualmente se viene afirmando que los bienes de la ratio priuata con que se atendía a la res olearia pasaron con Macrino al patrimonium; permaneciendo la situación estable hasta que Severo Alejandro incorporó de nuevo en este circuito económico a la iniciativa privada, vendiendo a particulares parte de las antiguas propiedades confiscadas79. Con carácter general la situación administrativa en las provincias sería muy diferente a la de Roma, puesto que al menos ya desde Septimio Severo encontramos procuratores patrimonii con competencias limitadas a alguna provincia determinada; precisamente en aquellas donde los bienes patrimoniales eran abundantes, como en el caso de la Bética80. Severo probablemente sólo establecería una administración regional de la res priuata allí donde eran mínimos los bienes del patrimonium; en caso contrario serían las propias oficinas de este último organismo las que se encargarían del control provincial de la res priuata81. Hay que hacer notar sin embargo que, como se ha indicado para el caso de la aparición de la res priuata, deben atribuirse a Marco Aurelio las medidas tendentes a la descentralización del patrimonio82. En Hispania hasta ahora contábamos con mención en las fuentes epigráficas del arca patrimonii83 o de la ratio patrimonii84, es decir de su presupuesto, su caja, 7‘'Sobre el tema véase, e.g., G. Chic, Epigrafía anfórica de la Bética 11. Los rótulos pintados sobre ánforas olearias. Consideraciones sobre la Annona, Sevilla - 1988, pp.67 ss.; id., “El Estado y el comercio aceitero durante el Alto Imperio”, Producción y comercio del aceite en la Antigüedad. Segundo Congreso Internacional (Sevilla, 24-28 Febrero 1982), Madrid - 1983, pp. 163 ss.; id., “El comercio del aceite de la Astigi romana”, Habis 17, 1986, pp.25 1 s.; y, más recientemente, A. Padilla Mongc, La provincia romana de la Bética (253-422), Ecija - 1989, p.33. Consúltense con carácter general: P. Baldacci, loe. cit.; A. Mari, Ricerche sulla “resprivata ’’ del “princeps”, Milán - 1971, passim; E. Lo Cascio, “Patrimonium, Ratio Privata, Res Privata”, Aitnali 3, 1971-72, pp.55 ss. y H. Nesselhauf, loe. cit. mO. Hirschfeld, op. cit., p.45, cita al respecto los siguientes epígrafes: CIL XIII 1807, VIII 1 1105, id. 16542, id. 16543, y VI 1227; leyéndose mejor p(riuatae) que p(atrimonii) en CIL III 4800 y 4828. x 1 Cfr. P. Baldacci, loe. cit. “ Como se halla documentado para Italia. En el caso italiano estos puestos de dirección regional o local del patrimonio, aún pudiendo conservar la titulatura, estaban encomendados a funcionarios de rango inferior a los genuinos procuradores ecuestres de categoría ducenaria (H.- G. Pflaum, Les procúratelos..., cit., p.75). S,CIL II 1198. MEph. Ep. 8,26. Fisci rationis patrimonii prouinc(iae) Baeticae o Tarraconensis en CIL XV 4102, 4111, 4114, 4116, 4121-36. Cfr. además las novedades aportadas por E. Rodríguez
736 ANTONIO CABALLOS RUFINO así como también se encontraban documentados algunos funcionarios subalternos, del amplio personal necesario, entre los que se encontrarían dispensatores, tabularii, commentar tenses, ...8S; o administraciones particulares como la del Kalendarium Vegetianum86. Pero, si bien se constataba la organización del patrimonium en el caso de la Bética por lo menos hasta el 35787, aún no conocíamos ningún procurator patrimonii individual con la mención expresa del cargo. Con Trajano y posteriormente con Adriano se integrarían en el patrimonium las numerosas propiedades héticas de las familias de los Vlpii yAelii; muchas de ellas obviamente localizadas en el territorio de la propia Itálica lo que, amén de la propia significación de esta localidad, justificaría por sí solo la ubicación de la inscripción. Hasta ahora sólo podíamos suponer la existencia de propiedades de los Vlpii y Aelii en la Bética por la antigüedad del enraizamiento de estas familias en la ciudad de Itálica a través de los documentos literarios y epigráficos88, y porque su categoría senatorial y, posteriormente, su ascenso al trono así lo exigían; aunque carecíamos de documentación concreta y fehaciente al respecto. Sin embargo en nuestro repertorio prosopográfico sobre los senadores hispanorromanos recogemos al menos algunos testimonios que podrían Almeida en su reciente obra Los tituli picti de las ánforas olearias de la Bética, Madrid - 1989, cap.2, pp.57 ss.; inéditas: ny63-78 (Baeticae), n‘-’98-102 (Tarraconensis). K5£'. g., de Hispalis una arca patrimonii con un dispensator y sus vicarii (CIL II 1198, ya citada, datada por Hübner en el siglo II). También un tabul(arius) prou(inciae) Lusit(aniae) rat(ionis) patr(imonii) (Ephem. Ep. 8,26). En la Tarraconense dispensatores (CIL II 2644-5; Plin., n.h., 33,145) y rationales (CIL II 2556 y AE 1910,1). mCfr. A. Balil, “Los Valerii Vcgeti, una familia senatorial oriunda de Bética”, Oretania 3, 1961, pp.96 ss.; D. Manacorda, “II Kalendarium Vegetianum c le anfore dclla Bética”, MEFRA 89, 1977, pp.313 ss.; F.J. Lomas Salmonte y P. Sáez Fdez., “El Kalendarium Vegetianum, la Annona y el comercio del aceite”, M.C. V. 17, 1981, pp.55 ss.; A. Caballos Rufino, Los senadores..., cit., n"129 A, 129 B, 165, 166. s7Codex. Theodosianus 9.42.3, del 28 de Agosto del 357: Idem A. et Caes. Caelestino consulari Baeticae. Ubi aliquis pro qualitate criminis uiuendi sententiam passus fisco fecerit locum, super occupandis rebus eius statim officium procuratoris patrimonii litteris tuis conueniatur, ut eadem corpora fisci uiribus uindicentur et protimus super occupatione eorum scribtis conpetentibus intimetur. Dat. V Kal. septemb. Constantio A. VIII et Juliano Caes. II conss. mCfr., e.g., A. Caballos Rufino, “M.Trahius,C. f., magistrado de la Itálica tardorrepublicana”, Uabis 18-19, 1987-88, pp.299 ss.; id., “M. UIpiusTraianus pater”. Archivo Hispalense 219, 1989, pp.9 ss.