Aminta
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PRÓLOGO SSL SE3ÍOR ASÍ.TE PEDRO ANTONIO SERASSI. * n?Aminta de Torcnato Tasso es nna composición tan hermosa ,elegante yperfecta en todas sus partes, que con razón se tiene por uno de los mas preciosos ador* nos de la poesía italiana, £s indudable qne ánuestra Italia se debe toda la gloria dé este nuevo género de drama, absolutamente desconocido de los Griegos yde los Latinos, porque los italianos fueron sus inventores, yellos solos le ennoblecieron yllevaron áaquel sublime grado de perfección áqne se vió llegar en poco tiempo; merced al arte, yal fino ydelicado gusto de nuestros insignes poetas. Agustín Beccari, natural de Ferrara, hombre, ádecir verdad, de no muy exquisita literatura, pero de fecundo yfelicísimo ingenio, fue el primero que introdujo en la escena álos pastores >yqué formó con su drama intitulado el Sacr^cio ,nna acción regular ycompleta; pnes hasta qne el lo hizo no se habían visto mas que meras ysencillas églogas, sin fábula, sin enredo, y sin niogan desenlace acertado. £sta pastoral se representó dos veces con grandísimo aplauso en Ferrara en el año de i554: yen el de i555 salió á luz bajo la protección de las Princesas Estenses, Lucrecia yLe<^ ñor, entonces muy jóvenes. *Esta excelente noticia histórica del Aminta salió d luz en la heÜa edición que hizo Bodoni de la pastoral del Tasso en 1789 ;ycomo por su erudición escogida^ su buena critica ,ysu elegancia ha conseguido una aceptación tan grande dentro yfuera de ItáUa ,hemos creído hacer un servicio dlos lectores españoles en po^ nerlx al frente de esta nueofa edición de la traducción clásica de Jduregui. I
El feliz éxito que tuvo podia dejar de excitar la emula<30^ 4® los »«ra Ferrara; yasí fue que Alberto Lollp, ilustre orador ypoeta ,se dedicó casi repentiuamente acomp una comedia pastoril que intituló Aretitsa ,y estando escrita con mas artificio y otra, puesta después en escena en id63, pareció muy divertida, yennobleció mas esta nueva poesía pastpriL No pasaron cnatro años sin que cer otra tercera, que fue el Desgracia^, aup toril de Agustín Argenti, caballero también de Ferrara, que se representó coa mucho aparato en ^ en presencia del Duque Alfonso II ,del Cardenal Lnw su Lrmauo, yde sn tío el Prlrioipe Francisco .haciendo de actor principal aquel célebre Merato ,que tne comunmente repnUdo por el Roscio de^ su tiempo. El Tasso ,qne hacia poco habia ido aFerrara a« servicio del Cardenal de Este ,asistió por fortuna áaquel espectáculo, yno sena posible eaplicar el ensto qne tuvo ,ni lo qne le enamoró este hermosísimo cénero de drama. Bien vió que en manos de mas hábil artífice podria mejorarse mucho vser cosa exquisita; yes muy probable qne desde aquel momento concibiese el proyecto de escribir su Aniinta ,al cual sm embargo no se dedicó sino mochos años después. Estaba en aquel tiempo enteramente ocupado el Tasso en la composición de sn poema ,que había emprendido con mucho empeño por complacer al Duque Alfonso, qoe se mostraba deseosísimo de él, yle dispensaba infinitos favores ,yle conviro por entonMS dejar áon lado aquella idea, yreservarla para meior tiempo.- Mas no dejó sin embargo por esto de notar y conservar en la lectura que hacia de griegos ylatínos, las formas yconceptos mas bellos ynobles, coa que’poder adornar ásu tiempo su fábula, yde ello puede ser buen testigo ao Tcócrito que yo poseo, todo auotado yapostillada por él. Un viaje que Boque tuvo que hacer áRoma en euero de i573 proporcionó fácilmente ánuestro poeta la oportunidad de poner por obra su designio: por le que, viéndose mas libre délo que solía estar, y(lo que era aun mas importante) con el ánimo so.segado ytranquilo ,se dedicó ácomponer su Aminta, ytrabajó con tasto ingenio ytau afortunada facilidad ,que le acabó en menos de dos meses. Asi formó este perfectisimo drama ,que siempre será mirado como el mas noble modelo que tienen la lengua yla poesía italia-
na ae 'pnreaa, de elegancia yde L'’°risM de los ¿ncepws adaptados álas costumbres de as b^rs^as introducidas en él. óya se cons.der^ las Mies naturales, yla belleza verdaderamente anca de ^EÍád^m“s cosa digna de admiración ver con cuanta maestría supo el Tasso adaptar P™P'“ los diversos géneros, es decir, al sublime ,al »edra no Tal hnlSlde ,no diferenciando^ nada, ni aun «n esto, de su Virgilio, aquien se había propuesto por Ltd'elo. Tan |rande ,elevado yheré.co como se maestra en su gran poema ,tan apacible, sencillo se le ,vé también en esta composieion pastoril. Yasí es que, conviniéndole acomodarse entercmen.ea las costninfarés que se habia propuesto imitar ,no ^ibo menester andar en busca de palabras, frases ogiros qne fuesen raros ,óse apartasen del comnn lenguage poético, sino que solo eligió las voces mas poras ymas lindas de nuestra lengua ,ylos modismos mas delicados ,yestos los unió de manera que formasen en el verso un sonido muy sencillo, ymuy gracioso al misiBO tiempo- .•• -Pero mas qae nada se advierte su cuidado en imitar ea los mejores Griegos, yprincipalmente en Anacreoute, ea Mosco, y(como ya hemos dicho^ en Teócrito ,ciertas figuras ,ciertas traslaciones ,ciertas imágenes, ciertas gracias en sama, qae parecen naturales, yson artificiosísimas ysumamente deíjcadas. En esta imitación se conoce verdaderamente lo grande que era el Tasso, porque ni copió, ni imitó servilmente, sino qne injertó (por decirlo así) en el tronco de las bellezas griegas las suyas propias, ylas de su lengua; de modo que produjo ira froto propio de nuestro suelo, bastante agradable ,ypor fortuna mas sabroso que el primero yoriginario. Wo son menos dignas de atención ymaravilla las bellezas interiores de esta incomparable pastoral- Sn fábula está muy bien tejida, excelentemente tratada, Tel desenlace es nuevo yartificioso. La acriou es una sola, acompañada de episodios verosímiles; ylos varios accidentes que en ella se enenentrau ,se ven producidos uno por otro con suma naturalidad ,ysin necesidad de auxilios extraños :yasi se viene ádesenlazar el earedo del drama con la peripecia, ycon una
especie de reeenocimienlo <{ae >antKjne no sea como el del Edípo tirano ,tao celebrado por Aristóteles ,ni tenga toda la perfección que se requiere en la tragedia, es sin embargo muy adecuado ála calidad de los persouages yde la acción ,ypor eso causa una admiración acompañada de lo creíble yde lo verosímil, que son los dos quicios priucipales del arte poética. Así que volvió el Duque áFerrara se bicierou al momento los preparativos uecesarios para la representaciou del Amiuta, que se verificó eu efecto con gran pompa en la primavera del mismo año de 1575-, coa aquel placer de los espectadores yaplauso del poeta, que es fácil figurarse. Madama Lucrecia de £ste, princesa de Urbino, ácuyos oídos llegaron muy presto las maravillas que se decían de esta hermosísima composición ,deseó vivamente oirla ;ycomo era protectora ymuy amiga del autor, trató de que el mismo fuese con licencia del Duque áPésaro, yse la leyese ,como se verificó en efecto. Toda la corte se complació extraordinariamente en oírla ,de forma que la Princesa, habiendo obtenido cortesmente del Tasso una copia de ella ,quiso que fuese representada en el carnaval siguiente por algunos caballeros jóvenes. Cuán nuevo pareció este espectáculo, ycómo agradó átodos los que asistieron áél ,se vé en u^ carta inédita de Tiberio Almerici ,qne ha tenido la atención de franquearme el doctísimo señor Aunibal de gli Abatí Olivieri. En ella ,escrita en Pésaro el último dia de febrero de 1574 áVirgilio Almerici, qne se hallaba estudiando eu Padua ,después de hablar de un hermosísimo torneo que se hizo aquel carnaval ,yde ia representación de una comedla de Sforza de gli Oddi Perugico ,intitulada la Erojílomachia ,ódesafio de amor y de amistad, añade: ^*£1 tercer espectáculo de que se w.ha gozado este carnaval ha sido una égloga del Xasso, >^oc se representó el jneves pasado por algunos jóve- »ne5 dé Urbino, en la sala que se hizo para la veuida de nía Priucesa ,yse ha mirado como una de las compu- «siciones hermosas que hasta ahora se hau presentado »en la escena en su género ,porque los conceptos son ^bellísimos ymuy interesantes, yla acción (aunque «sencilla) es muy .agradable yafectuosa. Es bien cierto* »ao obstante* que en algunas partes principales uo se »ha representado tan bien como merecía ,especial- »mente en los afectos, que son los que producen el «mayor ínteres en la égloga. Los hombres de gusto la «han mirado como cosa rara; ylo qne se ha añadido
•graciosamente áesta égloga, yha gastado bastante, •es la novedad del coro en los entreactos ,qae la hacia •muy magestuosa ,ydaba infinito placer con sus agra> •dables conceptos álos espectadores yoyentes.” Bespues habla de que los qae la habian representado habían salido para Fossombrone árepresentársela al Cardenal de la Rovere, que lo deseaba mucho. Después de algunos años fue representada esta fábula co Mantua con la magnificencia propia del Boque Guillermo ;yel mismo Tasso convidó ávarios señores, yentre otros al Principe de Molfetta ,yáRanucio Faruesio, Príncipe de Parma. Pero con mucho mas znagoífico aparato la hÍ7;o representar en Florencia ácia el año de lOyo el gran Duque Fernando ,quien se valió, para las méquiuas yperspectivas de Bernardo Buontaleoti, célebre éingeniosísimo pintor ,ytuvo tal éxito', fne tan aplaudida la accif»n ,ysorprendió tanto álos espectadores, que se dice que el mismo Torcuato se resol-vió áir ocultamente áFlorencia á conocer 4Baontaienti, yque al momento que le saludó ydió un beso eu la frente, se volvió amarchar sin preiseutarse al gran Dnque ,que deseaba mucho verle yhonrarle. •Apenas salió 4luz esta hermosísima pastoral .cu el año de lÓSi, impresa j>or Aldo el joven, cuando no solo llamó la atención de nuestra Italia su belleza, sino que todas las naciones cultas se empeñarou á porfia en reimprimirla ytraducirla en sus idiomas. Entre estas, la nación francesa, tan aficionada 4la literatura, fue ,como era de esperar, la primera que mostró lo que la apreciaba, puesto que eu el año de 1^84» ademas de haberse reimpreso eu París segnn el original, por Abel TAugelier en 12.*^, se vio también traducida en versos franceses por Pedro de Bracb ,consejero del Rey ,éimpresa en Burdeos bajo los auspicios de Madama Margarita de Francia ,Reyna de Jíavarra. A esta traducción se siguieron después otras cuatro ,dos de ellas en verso, una del señor de Raissiguíer, y otra del abate de Forebes ,ylas dos eu prosa ,uua de Mr. Pecquet, yla última de Mr. 1’Escalopier. Casi al mismo tiempo que la primera traducción francesa pareció uua eu lengua iltrica ,hecha por Domingo Slaturichia. célebre en Dalmacia por otras traducciones. Poco después eu el año 1607 tuvo también l'a España una hermosísima .hecha por el ingenioso don Juan deJauregui, de la cual no dudó decir el grande escritor español Miguel de Cervantes, «que era
tan feliz yhermosa,* qñe costaría trabajo distingnir cual era la traducción ycual el original. En i6i5hizo también en Alemania nna elegante ersion latina en versos senarios Andrés üdebrando Potnerano, que la pnblicó en Francfort impresapor Techelí en 8.®,* ven 1628 salió áluz una inglesa del señor Oldmixon' bastante apreciada ,éimpresa en Londres, donde ya eu iSgi se había reimpreso el original italiano por Juan Voífeo ,áexpensas de Jacobó Castelvetro. En 164^ fue igualmente traducida esta pastoral en lengua tudesca por Miguel Schneidcrn ,impresa en Hamburgo en 12.®: en 1715 en idioma holandés por Juan Bautista Deílekeus ,éimpresa en Amsterdam ;ypor último, en 174^ en griego vulgar ,sin nombre de traductor, éimpresa en Venecia por Ni* coles Glica de Giovanniai en 8.® Nuestra Italia ,mas que todas las demas provincias cultivó este hermo.sísimo. género de drama, de forma que apenas hubo niugua versificador acia fines del siglo XVI ypriucipios del XVIÍ que no escribiese nna fábula ónna tragicomedia pastoril, de tal manera ,que en el año de 1614 Clemente Bartoli, caballero de ürbino^ bahía recogido hasta ochenta ,según refiere Luis Zuccoio :yen el año de 1700, época en que Monseñor Fontauin» publicó su Árninta dej^endido ^Juan Antonio^ Moraldi enseñaba en Roma cerca de doscientas. Todavía se conservan algunas pocas, que son verdaderamente hermosas, ymuy dignas de elogio, como la Filis de Sciro del Conde Guidubaldo de BonarelH; las PompasJcímhres de Cesar Cremonino, el Pastor Pido del Guarini ,la Amarilis de Cristóval Castelletí ,yla Floris áe Magdalena Caropiglia: todas las demas valen poquísimo .ypor eso con razón han sido olvidadas. Es digno de observarse qae> tanto en las buenas como en las medianas ,si se encuentra 'algún rasgo hermoso, óalgún pensamiento noble ydelicado, se ve que está, óabsolutamente tomado, óal menos imitado del Aminta ,al que sus autores se propusieron por norma ,vpor supremo yúnico modelo de la poesía pastoril. Esto dio motivo al agudo Boccalini para fingir en el 5ode sus Avisos del Parnaso y«que ciertos wpoetas rateros, habiendo rolo el escritorio mas secreto »del Tasso, en que conservaba sus mas estimadas comxposiciones, le robaron el Aminta, ydespués se le di- »vidieron entre sí ;pero descubiertos los autores del »robo ,yperseguidos por la Justicia ,aunque se aco- “gieron ála casa de la Imitación, como lugar inmune,;
vil 1 »fucron sin embargo extraídos de órden de Apolo >y «conducidos presos yergonzosamecte.” .•» jv,i De todo lo dicho se deduce coc30 cosa indadafele, que asi como el Tasso llegó áocupar con su Jerus^ejz. el primer lugar en la^ epopeya italiana, así tambiea coa la delicadeza de su Aminta lleró la fábula pastoril áun grado tan alto de belleza yde perfección, que , en uno yotro género no queda ánadie esperanza de ..,'- poderle igualar^ ymucho menos de aventajarle cuaca. ."v:
PERSONAS. Amor en hábito pastoril. Dafne, compañera de Silvia ,amada de Aminta. Tirsi, compañero de Aminta. Sátiro, enamorado de Silvia. Nerina, mensagera. Ergasto ,mensagero. Elpino, pastor. Coro de pastores.
PRÓLOGO. AMOR. ¿(^aién creyera que en esta humana forma , Tasí en estos despojos pastoriles Estaba oculto un Dios? no un Dios agora Selvaje, óde la plebe de los Dioses; Mas entre los celestes ylos grandes El de mayor poder; que muchas veces Derriba áMarte la sangrienta espada De la robusta mano; yáNeptuno, Que las tierras combate, el gran tridente; ylos rayos áJúpiter supremo. En este aspecto yen a<^uestos panos íío reconocerá tan fácilmente Mi madre Venus al Amor su hijo- Esme forzoso andar huyendo della , ydisfrazarme así, porque ella quiere Disponer á su gusto de mis flechas , yde mí mesmo ;yde ambición movida. Cual liviana muger, me insiste ylleva Alas ilustres cortes ylos cetros, yallí procura que mi fuerza emplee: ysolo al vulgo de ministros mios (;Mis menores hermanos) dá licencia Quej)uedan alojarse entre las selvas,, 1
(8) Que, desde aquí renuncio Tu aljaba ,flechas ,ejercicio yvida. Así también espero que tu Aminta Llegue ádomesticar en algún dia Esa tu condición rústica ydura, Yablande en ese pecho El intratable corazón de aoero. ¿No es un gentil mancebo? ¿no te quiere? ¿Acaso no es querido de otras ninfas? ¿Te deja átí por el amor de alguna, Opor el odio tuyo ? ¿Pues en nobleza acaso le aventajas ? Si tú eres hija de Cidipe ,yesta Nadó del Dios de nuestro noble rio ; Él de Silvano es hijo ,cuyo padre Fuó Pan ,aquel gran Dios de los pastores. No es menos que tú bella (si te miras Al espejo tal vez de alguna fuente) La cándida Amarilis, ye'l desprecia Sus afables caricias , Ysigue tus desprecios desdeñosos. Haz cuenta (y quiera el cielo que sea vana) Que él ,de tí desdeñado ,al fin procura Agradarse de aquella que le adora ; ¿Qué sentirás, me di? ¿con cuáles ojos Verás tu amante con ageno dueño, Yya en agenos brazos Feliz yalegre estar de tí burlando ? Silvia. Haga Aminta de sí lo que gustare, Yde su amov, que ámí me importa pocoj YconxQ lio mió »
C9 ) De quien quisiere sea; Mas no será, no le queriendo ,mió , Yaunque él lo fuese ,yo no seria suya. Dafne.' ¿De dónde nace tu aborrecimiento ? Silvia. De su amor solamente. Dafne. Padre apacible de hijo riguroso : ¿Cuándo se vio del corderillo manso Nacer él tigre, ni del cisne el cuervo ? Oámí, Silvia ,me engañas, óátí mesma. Silvia. Aborrezco su amor, porque aborrece Su amor mi honestidad: yamelo en tanto. Que de mi quiso lo que yo quería. Dafne. Tú quieres lo peor ;yél te desea Lo que ásí mismo. Silvia. Tú ,mi Dafne ,calla , Óhabla de otra cosa, si pretendes Que te responda. fe Dafne. ¡Qué desapacible , Qué soberbia rapaza! Dime al menos , ¿Si otro alguno te amara , Admitieras su amor desa manera? Silvia. De aquesta misma admitiré ácualquiera Insidiador de mi virgíneo pecho , Que tú llamas amante ,yy» enemigo.
Dafne. ¿Juzgas.por enemigo . Por ventura el carnero de la oveja? ¿El toro de la vaca ? ¿Juzgas por enemigo Al caro esposo de su tortolilla? ¿Juzgas por tiempo acaso De enemistad yenojo La dulce primavera , Que agora alegre yverde Enseña áamar el mundo yanimales. Los hombres ymugeres? ¿Yno adviertes Cómo todas las cosas En este tiempo están enamoradas De un amor apacible yprovechoso? Mira allí aquel palomo Con qué dulces arrullos ycaricias Besa ásu compañera. Oye aquel ruiseñor de ramo en ramo Cómo salta cantando yo amo ,yo amo. Pues la culebra (si es que no lo sabes) Deja el veneno ,ycorre Fervorosa al amante. Siente de amor el tigre , Ama el bravo león: tú sola ,fiera Mas que las fieras todas. Le niegas en tu pecho acogimiento. Mas ,¿qué digo león ,serpiente ytigre , Que tienen sentimiento ? También aman los árboles yplantas. Mirar puedes la vid con cuánto afecto Ycon cuántos abrazos repetidos
(II ) Asu marido enlaza. Ama un abeto al otro, el pino al pino , El fresno al fresno ,el sauce por el sauce, yuna por otra baya arde ysuspira ; Ysi tuvieras tú de amor sentido , Bien sus mudos suspiros entendieras. ¿Que has de ser en.efeto parameños Que las plantas, huyendo ser amante ? Muda ,muda de intento , Simplecilla de -tí ', ^ue no te entiendes. Silvia, Pues bien ,cuando alas plantas . Oyere los suspiros , Digo que entonces quiero ser amante. 'Dafne. Tú recibes dburla mis consejos Fieles ,yasi con mis palabras juegas. ¡O en -amor soi'da cuanto boba ynecia! Mas anda, vendrá tiempo en que de veras De no haberlos seguido te arrepientas. Yno te digo cuando irás huyendo Las fuentes ,donde agora te deleitas , Cuando huirás las fuentes por el miedo De verte ya tan arrugada yfea ; Bien que esto te avendrá; mas no te anuncio Esto solo, que aunque es tan grave daño. Es daño al fin común: ¿no se te acuerda Lo que Elpino contaba el otro dia , El sabio Elpino ásu Licori hermosa? ¿La que en Elpino puede con los ojos Lo que él debiera en ella con el canto. Cuando el deber en el amor se hallara?
(i a.) Pues lo contaba oyendo Bato yTlrsi , De amor grandes maestros ,en la cueva De la Aurora, do encima de la puerta Escrito está: «Lejos de aquí, profanos.” Él dijo (y dijo que se lo habia dicbo Aquel de ingenio grande Que cantó los amores ylas armas , Cuya zampona le dejó muriendo) Que hay una oscura cueva en elmfierno Allá donde los hornos de Aqueronte Exhalan negro humo abominable , Yque en aquesta con tormento eterno De llanto yde tinieblas espantosas Son castigadasmerecidamente. . Las mugeres ingratas yrebeldes. Aguarda pues, que alli se te apareje Albergue átu fiereza ,yserá justo Que saque el humo llanto de unos ojos Do la piedad jamas pudo sacarlo: Sigue ,sigue tu estilo , Desconocida ninfa yobstinada. , Silvia. ¿y qué le respondió Licori entonces Atales cosas ? Dafne, Tú del propio hecho Nada cuidas ,éinquieres los agenos. , Con los ojos le dio respuesta. Silvia. ¿Cómo. Responder pudo con los ojos solos ?
Dafne. Ellos áElpino vueltos respondieron Con una dulce risa: «tuyos somos, Yel mismo corazón de la que miras, Ri mas debes pedirle , Ni mas te' puede dar”; yesto bastara Por muy cumplido premio al casto amante. Cuando él aquellos ojos Juzgara verdaderos como bellos , yentera fé les diera. • Silvia. ¿Y por qué no los cree ? Dafne. Luego ¿no sabes Lo que Tirsi escribió, cuando perdido Sin seso ardiendo anduvo por los campos De tal manera, que ála par movia Piedad yrisa en ninfas ypastores ? No fue lo que escribió digno de risa. Si bien sus hechos ,como ves ,lo fueron; Él escribió mil troncos ,ycon ellos Creció la letra juntamente yversos , Donde me acuerdo asi baber leido; «Falsas lumbres ,espejos engañosos Del triste corazón, bien os co.nozco , Ylos engaños vuestros; ¿mas qué importa. Si Amor impide que de vos me aparte ?” Silvia. Yo estoy perdiendo el tiempo aquí en palabras Sin acordarme que es el dia prescrito Que habernos de ir ála ordenada caza Del encinal. Si te parece. Dafne ,
T (U) Me espera en tanto que en la fuente lavo El polvo de que estoy toda cubierta Desde ayer, por seguir un presto gamo. Que al fin pude matar. Dafne. Esperaréte , Yaun yo quizá me bañaré contigo : Mas ,quiero ir antes ámi casería , Pues hasta agora no parece tarde : Espérame en la tuya, iré ábuscarte, Yen tanto piensa tú lo que te importa Mas que la fuente ycaza ;ysi no sabes , Cree que no sabes, yálos sabios cree. ESCENA II. AMINIi VTIESI. jiminta. He visto al llanto mió El mar ,las piedras responder piadosas ; Ysuspirar las hojas He visto al llanto mió : Mas no he visto jamas, ni ver espero Compadecerse mi enemiga bella , (Que no sé si muger la nombre ,ófiera), Pero va niega ser muger humana La que piedad me niega. No habiéndola negado Hasta la dura inanimada piedra. Tirsi. Pace el cordero la menuda yerba , J
_ (i5) Yel lobo se alimenta del cordero ; Mas el amor de la'grimas se ceba ,. Ysin jamás mostrarse satisfecho. ^minta* ¡Ay triste! que el amor bien satisfecho Está ya de mi llanto ;solo tiene Sed de mi sangre ,yquiero que mi sangre El ymi ingrata con los ojos beban. Tirsi. ¡Ay Aminta infeliz! ¿qué devaneas? ¿Qué estás diciendo? esfuérzate yconforta. Que otra ninfa hallarás ,si te desprecia Esta cruel. Aminta. ¿Cómo podré hallar otra? Si hallarme ámí no puedo ,ysi yo mismo Me perdí ,¿qué ganancia Adquiriré jamás que me contente? Tirsi. ¡O mísero zagal! no desesperes , Que adquirirás la misma que deseas: Sabe que el tiempo largo enseña al hombre Poner freno al león ytigre hircana. uiminta. Sí, pero el desdichado No puede largo tiempo Sostener la tardanza de su muerte. Tirsi. Será breve tardanza ,porque en breve Se enojan las mugeres ,yse aplacan , Aquien naturaleza hizo mudables Mas que la hoja al viento ,yque.la punta
( ) De blanda espiga. Pero yo te ruego Que de lo oculto de tu triste estado Me des noticia jque si bien me has dicho Diversas veces que de veras amas , La causa de tu amor siempre callaste: Ymi fiel amistad pienso merece , Con el común estudio de las Musas, Que me descubras lo que átodos celas. Aminta. Tirsi ,yo soy contento de decirte Lo que las selvas ,montes ylos rios Ya saben ,ylos hombres no lo saben : Porque ya estoy tan cerca de mi muerte , Que me importa dejar quien manifieste De mi morir la causa ,yque la imprima En la corteza de una Laya infausta , Junto al lugar do yacerá mi cuerpo: Donde tal vez pasando aquella ingrata Huelgue pisar los infelices huesos Con el soberbio pie ,yentre sí diga : Este es mi triunfo ;yde mirar se alegre , Que ya es patente su vitoriá“á todos Los pastores vecinos yextrangeros Que allí traiga la suerte ;yser podria (Mas mucho espero) se llegase un dia Que ella, aunque tarde, de pie-dad movida. Llorase muerto al que quitó la vida.. Mas oye agora. Tirsi. Di, que bien te escucho , Quizá con mejor fin que tú no piensas.
(*7) Aminta. -o'io.'f sh 'f Siendo yo zagálejo;^ . 'nrrü ;r. .-j Tanto qne apenas 5con la tiennaimano >-.¡Q Podía alcanzar dalas pritnergsa-amas 'iS En los p'equeños árboles'el'Auífa^c ;; 1;:3 Tuve pura amistad con una eCE La mas amábtey bella oo icm/, 'oi.O Queal vienbo.'dió jamas sus bébrásde oróí Bien conoces la hija de Cidipsec-oic ^.rT Ydel rico Montano ,Silvia cara , Honor de naestess. selvas , Yardor de nuestras áhñas :desta digo : Viví con ésta unJiempataíií ñtfidová n" sCI Que entre dos tortolillas:n£as:cnn>foriha~{ Y Fidelidad ni. sae -verá ,ni ha vístórí üíücví-H Eran nuestros albergues rn... ¡3 Bien jnntceyptcmo-taas los ai^saéjmes t&n3 Conformes las edades ,oBueíot 3¡,í 1A Pero los pensamientos masic^íafomi^no Y Con ella muchas yeces or vsoes il esM Tendí la red ápájaros- yA Seguí con" elltf el-tóftívojp olbpselegígaBiávQ ) Yera-cbmnniJaoCaza'y siricoatóhtai •ovo iD Mas, mieptr^idé-^animales iba¿ia: presa oO Sin saber cómo, fui yo: misDior péesn :oCI Poco ápocoíhació: enlelEpeíAo.áDaió :c'i c-.oT No sé de qué-raiz (c¡c«ntrl»*-J'®f^'l' • Quersuebe de sí misma- ^a:i»acérsgj! ,.o --¡i.Q TJn incógnito afectoy :-oh 'í>7’ Que nri-deseo mcrvia .s"2;.ín ..’i-A -r 7 Avec^iempre.delante ;sí. -.;:;í Mi compañera SUvia,- -.--.al. .;jí 2
Mas este‘»s;-lrijo ,el mas ligero dañó Que t& avendrá' stú puedes transformado Quedar-engaube, en fiera, en agua, ófuegos Agua da Manto: yrfuego de suspiros. Asi me dijoAy-yo n^e fui con este Pronóstsco’infeliz ámi Ferrara ; Ycomo qúisóüios benigno ,acaso Un dia pasé por el feliz albergue , De donde dulces ycanoras voces ; Salian-de cisnes-, ninfas ysirenas : De sirenas celestes ,ysalia ' Un blando yclaro son ,con' tal dulzura , Que atónito ,gozando yadmirando , Embebecido me paré un gran rato. Estaba encima de la puérta un hombre De semblante magnánimio yrobusto , Como'por guarda de tan -gran belleza , Del cual ,según: pude entender ,se duda Si es mejor capitán que caballero : Él ,con afable ygrave cortesía , Siendo un ilustre príncipe yyo hiunilde Bajo pastor-y me convidó áqué entrase. ¡O Ip'qneVíi jlo que sentí yo entonces !: yovi celestes dioses, ninfas'belias , Nuevas lümbrespurísimas, y.Orfeos ,: Yotros bailé también sinivele.-ó nube : La Aurora vf,' cual suele aparecerse Ante los intnortales ,esparciendo Sus rayos; de: óro ysu rocío de plata : Vi fecundando relucir en torno 4lFebo'jrrá-las musas, yacogido. Elpino entrecestas ;yen^^aquel iusiante :-
Sentí mas grande-hacerme de mí 'mismo , Lleno de gran virtud ,lleno de nueva Deidad :luego, cantando héroes yguerrasj Desdeñé el pastoril rústico verso. Yaunque después por gusto ageno vine Otra vez álas selvas ,no por eso Dejé de sostener alguna parte De aquel altivo espíritu :no suena Ya mi; zampona humilde cual solia , Sino con'VOZ mas alta ymas sonora , Émula de la. trompa, hinche las selvas. Después oyóme Mopso ,ycon malvada “Vista mirando ,me aojó ,que ronco "Vine áquedar, de que callé-.gran tiempo t Pensabanr los pastores qué me hubiese El lobo visto ,yera Mopso el lobo. Esto te he dicho ,porque entiendas cuanto Crédito debe darse á lo que dice : Tú ,Aminta ,puedes esperar sin duda , Por solo que leste quiere que no esperes. *Aminta. ' Mucho me alegra todo lo que cuentas. Atí el cuidado, Tirsi, te remito Desta mi vida. * ;—'-Tirsi. - ' Yo tendré el cuidardo , \tú me espera aquí dentro de un hora. COBO DE PASTORES. ¡O bella edad del oro venturosa ! No porque miel el bosque destilaba..
(26 ) Yde las fuentes leche se vertía ; No porque dió sus frutos abundosa La tierra que el arado no tocaba. Ni venenosa sierpe consentía; No porque relucía Sin tristes nubes el sereno cielo , Ysiempre era templada primavera , Que ya no persevera; Mas la destemplan el calor yel hielo : Ni llevó nave ála extrangera tierra La vil codicia ,óla sangrienta guerra. Mas solo porque entonces este vano , Vano yfingido nombre sin sujeto . Este ídolo de errores engañoso , Aquien la urbanidad yel vulgo insano Llamó después Honor, yes en efeto He la naturaleza opuesto odioso , No mezcló malicioso Su afan en los dulcísimos amores , Ni de su dura ley tan importuna Tuvo noticia alguna Aquella libre escuadra de amadores ; Mas de una natural ,que consentía Fuese lícito aquello que placía. - Entonces por el agua ypor las flores Iban con dulces bailes retozando Los Cupldillos sin aljaba ólazo : Sentábanse las ninfas ypastores , Caricias mil al razonar mezclando , Yálas caricias uno yotro abrazo : De velo ,ni embarazo Jamás cubrió sus rosas encarnadas;
(27 ) lia pastorcilla ,ni la pura frente , Desnudo juntamente Su blanco pecho ypomas delicadas.: yámenudo en el agua detenida Triscar se yió el amante ysu querida. Tú, Honor, fuiste el primero que negaste Da fuente de deleites tan copiosa , Ta' ia sed amorosa la escondiste : Tú álos hermosos ojos enseñaste Aencubrir en sí mismos temerosa La viva lu2? que en su belleza asiste : Tú en redes recogiste Las hebras de oro que trataba el viento ; Ytú pusiste el ademan esquivo , AI proceder lascivo , Freno á la lengua ,yarte al movimiento . Efecto (o vil Honor) es solo tuyo. Que el don de amor se llamé hurto suyo. Ysuelen ser tus célebres hazañas Las penas del que oprimes átus leyes. Mas tú ,señor dé la naturaleza Ydel amor ,tú que sujetas reyes ¿Qué pretendes oculto entre cabanas , Donde caber no puede tu grandeza? Allá con la nobleza Vete áturbar el sueño al preeminente ; Deja sin tí nuestros humildes pechos En limitados techos Vivir al uso de la antigua gente. Amemos ,que no hay tregua diferida Entre los tiempos yla humana vida. Amemos ,que el sol muere yluego nace:.
(28) Anosotros se esconde ysé desliace La breve luz del día , Yel sueño etérna noche nos envía. ACTO SEGUNDO. ESCENA I. sX T Iao. Es pequeña la abeja por estreino , Ycon sus breves armas ,cuando pica , Hace molesta ygrave la herida : Mas, ¿que' cosa tan breve ytan pequeña Como el Amor, que en todo breve espacio Entra yse esconde, ya en la sombra escasa De unas pestañas ;ya entre las primeras Sutiles hebras de un cabello rubio ; Ya en los hoyuelos de una dulce risa ; Yen pequenez tan mínima le vemos ^ Hacer mortales incurables llagas? ¡Triste de mí !que es todo llaga ysangre Mi corazón yentrañas ;ymil dardos Puso el Amor en los airados ojos De Silvia. Crudo Amor ,ingrata Silvia y Mas cruda ymas ingrata que las selvas : ¡O como te compete el’nombre ,ycómo Quien tal nombre te puso ,lo entendía In La selva encubre al oso ,tigre ysierpe En su arboleda verde ;ytú en el pecho Escondes impiedad ,soberbia yodio. Fieras mayores que oso ,tigre ysierpe ;
(29 ) Que aquellas suelen aplacarse ,yestas Tío se aplacan por dádivas ni ruegos. Tú, cuando te presento flores nuevas. Esquiva las desprecias ,ponventurá Viendo en tu rostro mas bermosaa flores Pues si te traigo las manzanas ü'^escas. Tu las desdeñas arrogante ,acaso Porque en tu pecho las verás mas bellas. Cuando te ofrezco los panales dulces , Altiva los ultrajas ,por ventura . Por ser mas dulce miel la de tus labios,. Mas si no puede darle mi pobreza Cosa que no haya en tí mas dulce ybella, Amí raesmo te doy ;¿por qué desprecias yaborreces el don? que no merezco Ser despreciado ,si en el ipar tranquilo Bien me miré, cuando callado:el viento .Sus claras ondas serenaba un dia. Este mi rostro de color sanguino.. Estas anchas espaldas ,estos brazos De duros nervios ,mi cerdoso pecho , Yvedijudos muslos, son indicio De mi viril ypoderoso esfuerzo. ¿Qué piensas tú hacer destos donceles . Apenas florecido el blando bozo En sus mejillas ,que con arte ycuenta Disponen su cabello limpio ycrespo ? Mugeres son aquestos en semblante , Yen obras: dile áalguno que te siga Por selva ymonte, yque por tí combata Contra el'valiente javalí yel oso. Tío soy pues malo yo, ni tú me dejas
(3o )_ Por la forma que tengo ,sino solo Por mr pobreza: en fin las caserías Siguen de las ciudades el ejemplo : Sin duda. alguna el siglo de oro es este. Pues solo vence el oro yreina el oro. ¡O tú, quien fuiste el inventor primero De vender el amor !maldita sea Tu enterrada ceniza yhuesos fríos, Yno alzancen jamas pastor óninfa Que pasando les diga: hayáis descanso ; Mas los bañe la lluvia ,ymueva el viento ycon inmundo pie todo ganado Los huelle ;tú primero envileciste La nobleza de amor ,ysu dulzura Alegre convertiste en amargura. Amor vendible ,amor siervo del oro Es el monstruo mas vil yabominable Que el mar ytierra engendran yproducen. ¿Mas para qué me quejo al aire en vano? Usa las armas cada cual que expuestas Le dio naturaleza ásu defensa : Usa los pies el ciervo ,el león las garras, El javalí el colmillo ;así son armas De la muger beldad.y gentileza. ¿Pues cómo yo al presente no me valgo De mi ferocidad para defensa De mi salud, pues la naturaleza Apto me hizo ála violencia yrobo? Yo me quiero robar lo que me niega Esta enemiga ,yal amor ingrata. Pues como agora me contó un cabrero Que sabe sus costumbres ,ella suele
(3i ) Refrescarse ámenudo en una fuente , Yme enseñó el lugar: pienso esconderme En él entre los céspedes yramas , Aguardando á^ue venga ;ycomo vea Buena ocasión ;me arrojaré tras ella. ¿Qué. puede contrastar una mozuela Con la débil carrera ócon los brazos Contra mí ,tan ligero ypoderoso ? Llore ,suspire ,oponga toda fuerza Le piedad óhermosura ;que si puedo Revólver esta mano ásu cabello , Le allí no irá ,sin que primera tiña Por venganza mis armas de su sangre. ESCENA II. DAPWE TTIKSI. Dajne. Como te dije ,Tirsi, ya yo via Que Aminta amaba áSilvia ,ysabe el cielo Como le he hecho siempre huen oficio j Yagora con mas gusto he de hacerle. Porque los ruegos tuyos intervienen. Mas, antes me atreviera ,te prometo, Adomar un novillo ,un tigre ,un oso , Que una rapaza destas simple yhoha , Tan hobacomo bella; que no advierta Cuán ardientes yagudas son las armas Le su belleza; y,con el llanto yrisa Amuchos mate, ydel herir no entienda.
(30 Tir'sL ¿Qué muger hay tan simple que, en saliendo De las mantillas, ya no apeendar el arte De contentar yparecer herm'osáy De matar agradando ,ysaber, cuáles , Armas pueden herir ,ycuales matan ,v Ycuales dan salud yresucitan? ..^Dafne • ¿Quién es maestro de tan grandes artes? ,Tirsi. Tú finges., yme tientas: .el que enseña El canta yvuelo álas ligeras avesv El nadar ajos-peces ,el encuentro. -á Alos carneros ,álos bravos toros Usar del cuerno ,yal pabon soberbio Tender la pompa de bizarras plumas. Dafne. ¿Cuál es el nombré suyo? Tirsi. El nombre es Dafne. •Dafne. ¡jO falsa lengua ! Tirsi. ¿Luego tú no bastas Adar ámil discípulas escuela ? Aunque ,ádecir verdad ,bien pota falta Les hace otro maestro su maestra Es la naturaleza ,yálas veces También la madre yama alcanzan parte. Dafne. Tú eres en suma malicioso VTirsi: Pues yo te sé decir que no resuelvo
(33 ) si es ya tan boba Silvia ytan sencilla Como en sus hechos ypalabras muestra. Vi ayer cierta señal, yesta me puso En mucha duda: yo la hallé cercana Ala ciudad^ donde sus anchos prados Tienen entre lagunas una isleta Con un estanque transparente ylimpio ; Allí la vi, toda pendiente el cuerpo. De suerte que mostraba deleitarse De mirar ásí mesma ,yle pedia Consejo al agua cómo dispondría Por cima de la frente su cabello. Sobre el cabello el velo ,ysobre el velo Diversas flores que tenia en la falda. De allí sacaba la azucena yrosa , Yla llegaba ástí purpúreo rostro, Yásu ca'ndido cuello ,cótejanda Las colores, yluego inuy ufana. De la Vitoria ,un tanto sé reía j Como diciendo: yo en efeto Os venzo. No os traigo aquí por ornamento mió. Mas solo os traigo por vergüénzá vuestra, Ypor mostrar que os llevó gran ventaja. Mas, mientras sé adornaba ycomponia. Volvió los ojos bien acasó >yviendo Como yo la miraba, de vérgüeñza Se alzó del suelo yderramó las flores. Cuanto mas yo de verla me reía , Mas ella de mi risa sé éncendia: Yporque estaba descompuesto én parté Su cabello ,yen parte recogido , Dos ótres veces revolvió los ojos 3
r4o) De inciensos olorosos ysuaves , Ni faltará en raí pecho esta devota ypura religión ,hasta que vea Pacer el aire por el aire el ciervo , yque ,mudado el curso de los rios , Beba la Sona el Persa ,el Franeo el Tigris. Dafne. Tú vas muy alto ;ora desciende un poco Al propósito nuestro. TirsL El pnnto es este , Que en estando en la fuente tú con Silvia, Procures ablandarla ,yyo entretanto Procuraré que Aminta vaya ;ypienso Que no es menos difícil que la luyá Mi diligencia. Ve en buen hora. Dafne. Voime , Pero nuestro propósito no era ese. Tirsi. Si bien diviso desde aquí su rostro , Allí parece Aminta ,él es sin duda. ESCENA III. aminta yTIRSr. Aminta. Veré si ha hecho Tirsi alguna cosa ; Porque, si nada ha hecho. Antes de consumirme he de matarme Ante los ojos mismos de la Ingrata ;
Que, pues le agrada tanto Deste Bii corazón la viva llaga , Agudo golpe de sus ojos bellos; También debe agradarle La llaga de mi pecho , Golpe furioso de mis propias manos. Tirsí. Nuevas te traigo, Aminta, de consuelo ; Bien puedes ya dejar tanto lamento. Aminta. ¡AyTirsi! ¿qué me dices? ¿Traes la vida ó la muerte ? Tirsi. Traigo salud yvida, si te atreves Aacometerlas ;pero ve dispuesto Aser un hombre ,Aminta , Aser un hombre de ánimo resuelto. Aminta. ¿Como ycon quién el ánimo me importa Tirsi. Si estuviese tu ninfa en una selva Que, cercada de altísimos peñascos. Diese albergue álos tigres yleones , ¿Fueras allá ? Aminta. Fuera seguro ypronto. Mas que en la fiesta zagaleja al baile. Tirsi. ysi estuviese entre ladrones yarmas , ¿Fueras allá? Aminta. Fuera resuello ypresto ,
(4a _) Mas que ála fuente el ciervo caluroso. Tirsi. Mayor empresa importa que acometas. Aminta. Iré por medio el ra'pido torrente , Cuando la nieve desatada en agua Al mar se precipita ;iré por medio Del vivo fuego, yal infierno mismo. Cuando en él estuviese ,si ser puede Infierno donde está cosa tan bella. Descubre, acaba ^lo que pasa. Tirsi. Escncba : Silvia te espera agora en una fuente , Desnuda ysola; ¿irás allá? Aminta. ¿Qué dices ? ¿Silvia me espera ámí ,desnuda ysola ? Tirsi. Sola con Dafne ,que es de nuestra parte. Aminta. ' ¿Y desnuda me espera ? Tirsi. Desnuda digo: mas Aminta. ¡Ay triste! acaba : ¿Qué mas ,Tirsi? tú callas, tú me matas. Tirsi. Mas no sabe que has de ir allá. Aminta. Terrible Yfiera conclusión ,que ya en veneno
(43 ) La dulzura pasada me convierte. Cruel, ¿con cuál estudio rae atormentas? Tan poco desdichado te parezco , Que aumentar quieres la miseria mia? Tirsi. Haz tú mi parecer ,serás dichoso. Aminta. ¿Que' me aconsejas ? Tirsi. Que pasar no dejes La dicha que te ofrece la fortuna. Aminta. Dios no permita que jamas yo intente Cosa que la disguste ;ni yo supe Hacer cosa jamás contra su gusto , Sino es amarla :yel amarla es fuerza , Fuerza de su hermosura ,yno mi culpa. Así no se verá que en cuanto pueda No procure agradarla. Tirsi. Ora responde: ¿Si potestad tuvieras Para dejar de amarla , Dejárasla de amar por agradarla? Aminta. Ni tal cosa consiente Amor que diga , Ni que imagine ver en tiempo alguno El dejarla de amar ,aunque pudiese. Tirsi. Desa manera ásu pesar la amaras, Pudiendo no quererla.
(4Í) Aminta. No fuera áso pesar, mas la amaría. Tirsi. Sin su gusto en efeto. Aminta. Si por cierto. Tirsi. ¿Pues cómo sin su gusto no te atreves Aaprovecharte de tu bien presente ? Que si al principio le ha de dar disgusto. Es cierto al fin que le será agradable. , Aminta. ¡Ay, Tirsi amigo! Amor por mí responda. Que áreferir no acierto Lo que me dice el corazón: tú agora Estás muy diestro ,por el uso grande. En razonar de amor: ámí me liga La lengua aquello mismo Que el corazón me liga. Tirsü ¿No iremos en efecto ? Aminta. Iré sin duda , Mas no donde tú piensas. Tirsi. ¿Pues adonde? Aminta. Iré ámorir, si en mi favor no has hecho Mas de lo que me dices. Tirsi. ¿Y esto es poco ? ¿Crees tú que Dafne nos aconsejara
Ir ála fuente, cuando no entendiera De Silvia el pecho ?Por ventura Silvia Sabe el concierto, yno querrá se entienda Que sabiéndolo calla. Si tú buscas Hasta el consentimiento suyo expreso. Buscas derechamente disgustarla : Ysiendo asi, ¿qué es deste tu deseo Que tienes de servirla ycomplacerla? Ysi ella aguarda que tú dicha alegre Se adquiera solo por tu industria áhurto , Sin que ella de su mano te la ofrezca. Por tu vida me di ,¿qué mas te importa Este modo que aquel ? Aminta. ¿Quién me asegura Ser esa su intención ysu deseo? Tirsi. ¡O simple !ves aquí que al fin procuras La certeza que áSilvia le desplace, Ydesplacerle justamente debe , Cual tú debieras no buscarla :'¿ ydónde Tienes quien te asegure lo contrario ? Si ella así lo pensase, ytú no fueses, (Pues que la duda yriesgo son inguales) ¿Será mejor morir como animoso Que como vil ?Tú callas ,tú conoces Que estás vencido; agora me concede Esta pérdida tuya ,que yo pienso Ha de ser causa de mayor vitoria. Yamos, Aminta, vámonos. Aminta-Espera.
(46 ) Tirsi. ¿Cómo espera? ¿no ves que el tiempo huye? Entinta. Miremos antes si esto debe hacerse , Yen qué manera. Tirsi. Todo lo que falta Podemos ver por el camino mesmo ; Mas ,nada hará quien muchas cosas mira. COBO. Amor ,¿de qué maestro , En cuál oculta escuela iSe aprende esa tu larga Arte de amar incierta ? ¿Quién del entendimiento ^ Declara las ideas , Cuando con alas tuyas Al mismo cielo vuela? No lo explicó el Liceo , No la famosa Atenas > yen Elicona docta Ni Febo lo demuestra; Que si de amor discurre. Parece que le enseñan : Corto razona yfrió Con perezosa lengua. No tiene voz de fuego , Que átu primor competa ,-f Ni átus misterios altos Sus pensamientos llegan.
(47 ) Tú, Amor, eres el digno Maestro de tu ciencia , Ttú solo átí mismo Te explicas einterpretas. Tú enseñas al mas rudo Que en unos ojos lea Lo que tu mano escribe Con amorosas letras. Alos amantes fieles Desatas tú la lengua En delicado estilo Con elegancia extrema, yámucho mas se extiende Amor ,tu sutileza : ¡Raro saber yextraña Manera de elocuencia ! Que áveces con palabras Confusas éimperfetas Un corazón amante Sus sentimientos muestra Mejor que con razones Lustrosas ycompuestas ; Yaun el silencio mismo Aveces habla yruega. Amor ,lea quien quisiere Socráticas sentencias , Que yo en dos bellos ojos Aprenderé tu ciencia, yhumillará sus versos £1 mas alto poeta , Con pluma sabía escritos En doctas academias ,
(48 ) Junto alos que imprimiere Mi pastoril rudeza Con la grosera mano En.ásperas cortezas. ACTO TERCERO. ESCENA I. Tiasi TCORO. Tirsú ¡Oextremo decrueldad! ¡oingratopecho! ¡O ingrata ninfa! ¡o tres ycuatro veces Muger ingrata! Ytu, Naturaleza, Negligente maestra ,¿por que' solo En el rostro pusiste álas mugeres , Yen lo aparente ,cuanto tienen bueno De agrado ,de piedad ycortesía , Yte olvidaste de las otras partes ? ¡Ay joven triste ymísero! sin duda Se habrá dado la muerte ;e'l no parece. Bien ha tres horas ^ue le busco, ybusco En donde le dejé, yen los contornos , Sin hallarle ,ni rastro de sus pasos : ¡Ay que se ha dado muerte e] miserable! Allí delante esta'n unos pastores , Ir quiero áver si sabe de él alguno. Decid, amigos ,¿quién ha visto áAminta Acaso ,ósabe de él alguna nueva ?•
Coro. Tirsi, parecemé que esla's turbado ; ¿Qué causa te molesta yté fatiga? ¿De qué son estas ansias ysudores? ¿Hay algún mal ?por Dios que lo sepamos. Tirsi. Temo del mal de Aihintá: ¿babeisle visto? Coro. No le hemos visto desde que contigo Ha buen rato partió; ¿pero qué temes? Tirsi. No se haya muerto él mismo de su roano. Coro. ¿Él muerto de su mano? ¿por qué causa? ¿Qué Ocasión hallas? Tirsi. El amor yel odio. Coro. Dos poderosos enemigos juntos , ¿Qué no pueden hacer? habla mas claro. Tirsi. El amar una ninfa por extremo, Yel ser de ella en extremo aborrecido. Cora. Cuenta el caso te ruego, yentretanto (Este es lugar de paso) por ventura "Vendrá alguno que de él nos dé noticia, Yaun puede ser también que él misine llegue . Tirsi. Pláceme de decirlo, que no es justo Que ingratitud tan grande ytan extraña Se quede sin la infamia que merece- 4
(56 ) De buscar las reliquias miserables , Si algunas banquedado. ¡Ay Silvia, ay Silvia! ¡Ay como fue' tu suerte desdichada! .Aminta. ¡Ay de mí! ¿qué;Será lo que esta dice? Ncrina. Dafne. ,;, Dafne. ¿Qud estás hablando entre tí mesma? ¿O cómo á Silvia nombras ysuspiras? Merina. Con Ocasión bastante Suspiro el triste caso. Aminta. ¡Ay! ¿de que caso Podrá decir aquesta? que yo siento , Yo siento el corazón que se me hiela , Yenflaquece el espíritu ;¿está viva? Dafne. Cuenta que triste caso es el que dices. Merina. ¡O cielos! ¿yo he de ser la mensagera? ¿Y me obligan también áque lo cuente? Vino desnuda Silvia ámi morada, Yla causa ya debes de saberla. Después ,vestida ,me rogó que fuese Con ella á cierta caza que ordenada Estaba al bosque dicho de la Encina. Fuimos ,hallamos muchas ninfas juntas^ Yluego ábreve rato desemboca (No se' de dónde) un carnicero lobo De terrible grandeza ,cuyo labio
(57 ) Manchaba el suelo de sangrienta espuma : Silvia al momento acomodó una flecha Aun arco que le di ,dispara ,ydale En la cabeza: él emboscóse, yella Al bosque le siguió ,vibrando un dardo. Aminta. ¡O qué principios de dolor! ¡ay triste! ¿Qué fin me anuncian? Nerina. Yo con otro dardo Seguí su rastro ,pero lejos mucho , Porque partí mas tarde ;ya que estaban Dentro del bosque ,allí no pude verla ; Mas tanto fui siguiendo sus pisadas , Que en lo mas solo me hallé yespeso. En esto vi de Silvia él dardo en tierra , Ypoco mas abajo un blanco velo , Que yo misma primero asu cabeza Le revolví. He aquí cuando miraba Atodas partes ,siete lobos veo Lamiendo de la tierra alguna sangre *V ertida en cerco de unos huesos mondos ¡ Yfué mi suerte que ellos no me vieron , (Tan atentos estaban ásu pasto) : Así que ,de piedad ytemor llena , "Volvíme atras. Aquesto es cuanto puedo Decir de Silvia, yveis aquí su velo. Aniinta. ¿Has dicho poco ,ninfa? ¡o velo ,osangre! ¡O Silvia, tú eres muerta! Dafne. ¡Ay desdicbado !
(58 ) Amortecido está de pena ,ómuerto. Nerina. Aun todavía respira :esto habrá sido Algún breve desmayo :ya revive. Entinta. ¿Por qué así me atormentas , Dolor ,que ya no acabas de matarme ? Quizá ámis manos el oficio dejas s Yo soy, yo soy contento Que ellas tomen el cargo , Ya que tú lo rehúsas ,óno puedes. ¡Ay triste! si no falta Ala certeza ya ninguna cosa , Ynada falta al colmo De la miseria mia , ¿Qué espero mas? ¿qué busco?¿AbDafne, Dafne? ¿Para este amargo fin me reservaste? ¿Para este fin amargo? Dulce morir era por cierto el mío Cuando matarme quise : Tú lo estorbaste ,yestorbólo el cielo , Al cual le parecia Que con mi muerte se evitaba el daño Que ordenado me estaba ;mas agora Que ha ejecutado su crueldad extrema , Bien sufrirá que muera , Ytú sufrirlo debes. Dafne. Suspende pues tu muerte , Hasta que la verdad mejor entiendas. Aminta. ¿Qué mas quieres que espere?
(59 ) Ya sobra lo esperado ylo entendido. Nerina. ¡O quién antes hubiera sido muda! Ninfa ,dame ,te ruego , Ese su velo ,esa fimesla ysola Reliquia suya ,porque me acompañe En este breve espacio Que me queda de tiempo yde la vida. Nerina. ¿Debo darlo ,ónegarlo? Pero negarlo debo , Sabida la ocasión por que le pide. Aminta. ¿Cruel ,así me niegas Un tan pequeño don al punto extremo? Hasta en esto se muestra mi enemigo El fiero hado; pues dejarle quiero , Contigo quede ,yaun quedaos vosotras. Que yo me voy donde volver no espero. Dafne. Aminta ,aguarda ,escucha , ¡Ay de mí, con la furia que se parte! Nerina. Él camina de suerte Que es por demas seguirlo ;así yo quiero Proseguir mi viaje ;ypor ventura Será mejor que calle , Ynada cuente al mísero Montano.
C6o) CORO. No es menester la muerte ; Que si es para obligar un pecho noble , Basta la fe con un amor conforme: Ni la que se pretende Es tan difícil fama , Si persevera firme el que bien ama ; Que es premio amor que con amar se alcanza, Ymuchas veces ,si al amor inquiere , Gloria inmortal el amador adquiere. ACTO CUARTO. ESCENA I. DAFNE ,SII.VIA TCORO. DaJ'ne. El viento llev,e:con la mala nueva Que se esparció de tí tus males todos , Los por venir ,o SUyia, ylos presentes; Pues te juzgué ya muerta, y, gloria al cielo, "Viva ysana te miro :de tal suerte Ha contado Nerina tu suceso. Que ojalá fuera muda, yotro sordo. Silvia. Cierto fue grande el riesgo ,yella tuvo Causa bastante de juzgarme muerta.
(6i ) Dafne. Mas no bastante causa de decirlo. Ora cuéntame el riesgo ,yde «jué modo Tú'lo excusaste. Silvia. Yo, siguiendo un lobo. Me embosqué en lo profundo de la selva Tanto ,que lo perdí de rastro ;ymientras Yolverme procuraba al mismo puesto Donde partí primero, el lobo miro , Al cual reconocí por una flecba Que yo le babia clavado de mi mano Junto ála oreja ;vilo entre otros muchos Al rededor de un animal que habían De fresco muerto, cuya forma entonces No supe distinguir ;el lobo herido Pienso me conoció ,porque se vino Contra mí con la boca ensangrentada. Yo le esperaba audaz ,ycon la diestra Vibraba un dardo :ya tú sabes .Dafne , Si con destreza sé tirarle ,ysabes Si jamas yerra de mi mano el golpe. Ya que lo vi tan cerca de mi puesto Cuanto me pareció.distancia justa Para la herida ,le arrojé mi dardo En vano ;porque, ófue de la fortuna La culpa, ómia, por herir al lobo Clavé una planta :entonces se venia Con mas furioso encuentro áacometerme. Yo ,viéndole tan cerca que del arco Era imposible entonces ya valerme, Yno siendo señora de otras armas.
(62) Dispúseme ihuir ,ymientras huyo El me viene siguiendo :advierte agora, ün velo que revuelto yo tenia Alos cabellos ,desplegóse en parte , Yandaba ventilando ,tal que áun ramo Se marañó ;yo siento que me tiran Yme detienen sin saber quién fuese ; Mas ,con el miedo de morir ,redoblo ta fuerza ála carrera ,yde su parte El ramo no se vence ni me deja : Al fin del velo me desasgo ,ypierdo Con él algunas hebras del cabello ; Ytantas alas álos pies fugaces Me puso el gran temor ,que libre ysana De la selva salí :después volviendo Acia mi albergue ,te encontré turbada , Toda turbada ,yme espanté de verte. Porque de solo verme te espantabas. Dafne. Tú estás viva ,yalguno ya no vive. Silvia. ¿Qué me dices? ¿te pesa por ventura Que viva esté? ¿que tanto me aborreces? Dafne. Pláceme de tu vida :mas me duele De agena muerte. ,Silvia. ¿De qué muerte dices? Dafne. De la muerte de Amiuta. Silvia. Ay, ¿cómo es muertoí
(63 ) Dafne. El cómo no lo só ,ni aun el efeto Puedo afirmar: mas téngolo por cierto. Silvia. ¿Qué es lo qué dices? ¿pues áqué atribuyes La causa de su muerte ,di? Dafne. Atu muerte. Silvia. Yo no te entiendo. Dafne. La terrible nueva Be esa tu muerte ,que por cierta tuvo , Le habrá dado al mezquino el hierro ólazo, Óalguna cosa tal, que lo baya muerto. Silvia. Será vana sospecha la que tienes , Como la de mi muerte; que cualquiera Salva la vida suya mientras puede. Dafne. ¡Ah Silvia !tú no sabes ,ni lo crees , Cuánto el fuego de amorpuede en unpecho. En un pecho de carne ,yno de piedra. Cual ese tuyo ;que si lo creyeras , Hubieras ya querido áquien te quiere Mas que las mismas niñas de sus ojos, Yel espíritu mismo de su vida ; Lo cual sé yo ,yaun helo visto. Vilo Cuando huiste como tigre fiera Al tiempo que debieras abrazarlo: Volver le vi contra su pecho un dardo, Besesperado, yámorir expuesto ,
(64 ) ysin arrepentirse ,ál fiero liecho ; Pues en efeto se pasó el vestido Hasta la piel ,dejándola teñida De su sangre ;ypasara mas adentro La punta ,yfuera el corazón herido , Que tú con inas violencia ya heriste. Si entonces yo no le detengo el hrazo, ysu furor impido. Quizá aquella Herida breve fué un ensayo solo De su furor, de la desesperada Constancia suya >yle mostró la via Al hierro audaz ,para que ya supiese Arrojarse por ella libremente. Silvia. ¡Ay! ¿qué me cuentas ? Dafne. ydespués lo be visto. Cuando escuchó la desdichada nueva De que eras muerta ,del afan yangustia Amortecerse ;ycon furor extraño Luego partir de allí para matarse ; yde esta vez se habrá de veras muerto. Silvia. ¿Qué, lo tienes por cierto ? Dafne, Por sin duda. Silvia- ¡Triste de mí! ¿por qué no le seguiste Para impedirlo ?Ven, busquemos vamos: Que si la muerte mia Le quitaba la vida. Mas fácilmente espero.
(63 ^ Que mi vida le salve de la muerte. Dafne. yale segal: mas tan veloz corría , Que se despareció de mí en un puntp^, Ynada me valió buscar sus huellas. Mas ¿dónde quieres ir sin rastro alguno? Silvia. ¡Ay, Dafne !él morirá si no le hallamos. Dafne. Cruel, ¿sientes acaso que te usurpe Da gloria de tal hecho ?¿Tú en efeto Quisieras haber sido su homicida? ¿Tío te parece ,ingrata, que su muerte Debe ser obra de otra que tu mano ? Ora consuélate jque como quiera Que el desdichado muera ,tú le matas. Silvia. j ¡ODafne 1tú me afliges; . Yel gran dolor que siento de su daño. Se aumenta mas con la memoria acerba. De mi rigor pasado. Que honestidad-llamaba, yfuélo cierto; Pero fué muy -severa yrigurosa: Agora lo conozco ,yme arrepiento. Dafne. ¿Qué eslo que escucho? ¿tú piadosa, Silvia? ¿Tú en ese corazón sientes afecto i Alguno de piedad ?¿qué es lo que veo? ¿Tú lloras ,tú ?¡notable maravilla! ¿Y es de amor en efeto ese tu llanto ? Silvia. lío lloro yo de amor, depiedad lloro. 5
Este, que no sin causa No siguió las ruinas Ee su caro señor; mas quedó solo Para tomar venganza Ee mi crueldad yde su muerte injusta» Prenda infeliz de dueño Mucho mas infeliz, no te disguste Quedar en este abominable albergue : Que solamente quedas Para instrumento de venganza ypena. Por cierto yo debia Haber sido en el mundo compañera Eel infeliz Aminta ;ypues no quise , Sere' por obra tuya su consorte En el profundo abisma. Cora. Consue'late ,zagala , Que no es tuya la culpa , Sino de la fortuna. Silvia. ¿Ee que' lloráis ,pastores ? Si de mi afan lloráis ,yo no merezco Piedad ninguna, que no supe usarla : ysi lloráis la desdichada muerte Eel mísero inocente ,es muy pequeña Eemostracion de pe'rdida tan grande. Ytú, mi Eafne ,enjuga Por Dios esas tus lágrimas, si he sido Yo la Ocasión ;ysuplicarte quiero , (?ío por piedad de mí, sino del triste Que fuó mas digno della) Me ayudes ábuscar sus miserables
Miembros ,ysepultarlos : Este cuidado solamente impide El darme aquí la muerte : En este oficio solo Quiero pagar ,pues otro no me queda , El amor que me turo ;bien que puede Contaminar esta bomicida mano La piedad de la obra ;mas con todo. Entiendo ysé que le será agradable , Al menos por ser obra de mi mano; Porque me quiere yama , Cual lo mostró muriendo. Dafne Soy contenta por cierto de ayudarte En el piadoso oficio ; Mas tú ,morir del pensamiento borra. Silvia. Hasta agora riví para mí mesma Ypara mi fiereza; agora quiero Vivir lo que me queda para Aminta , Óviviré álo menos Para su helado ymísero cadáver. Tanto, yno mas ,es lícito que viva , yluego ,que se acaben Aun tiempo sus exequias ymi vida. Pero dime ,pastor, ¿por qué camino Podemos ir al valle do el barranco Tiene su asiento? Ergasto. Aqueste ha de llevaros, Yél estará de aquí poco distante.
(74 ) Dajhe. Vamos, guiarete yo, que bien me acuerdo De este lugar que dice. Silvia. ADios ,pastores ; Quedaos áDios ,áDios selvas yrios. Ergasto. Hablando va de suerte que denota Estar dispuesta ála última partida. Coro. Lo que la muerte rigorosa atierra. Amor, tú lo reparas, dulce yblando , Siempre amigo de paz ,yella de guerra. De cuyos triunfos siempre vas triunfando: Yla vez que dos almas en la tierra Ligas, sus voluntades conformando. Tanto se muestra semejante al cielo. Que no desdeñas habitar el suelo. En la pureza del celeste asiento No se han visto jamás turbadas iras; Así td en el humano entendimiento Una apacible mansedumbre inspiras : El odio ,el alterado movimiento Del blando pecho ycorazón retiras; Tcasi hace tu valor superno De todo lo mortal un giro eterno.-
ACTO QUINTO. ESCENA I. EtPINO YCORO. Elpino» Nohay duda que la ley con que gobierna Amor su grande imperio eternamente. No es injusta ni dura, yque sus obras Llenas de providencia yde misterio. Sin razón se abominan ycondenan. ¡o cuán artificioso, por caminos No conocidos encamina al hombre Asu felicidad, yentre los bienes Lo pone al fin de su amorosa gloria , Cuando él se juzga al fondo de sus males. He aqui precipitado Aminta sube Al sumo colmo del mayor contento. ¡O tú feliz oventuroso Aminta , ymas cuanto mas fuiste desdichado! Esperar con tu ejemplo agora puedo Que vez alguna aquellá dulce ingrata. Que con piadosa risa encubre ycela El acero mortal de su fiereza. Con fiel piedad mi corazón repare , Que con piedad fingida tiene heiido. Coro. Aquí se nos acerca el sabio Elpino , Yescuchad sus razones, que de Aminta
<7^) Hablando viene ,como si él viviera , Yle llama feliz yventuroso. ¡O condición dé los amantes dura! Sin duda juzga venturoso amante Al que ,muriendo ,al fin piedad alcanza En el amado pecho de su ninfa ; Esto tiene por gloria ,yesto espera. ¡De cuán ligero premio el dios alado Contenta sus secuaces !Dime, ElpinO) ¿En estado tan mísero te hallas , Que venturosa llamas ála muerte Del infeliz Aminta ,ysemejante Fin desdichado para tí deseas? Elpino. Amigos, bien podéis estar alegres. Porque es falsa la fama de su muerte. Coro. ¡O cuánto nos alegra lo que dices! En fin ha sido falso ,según eso , Que se precipitó. Elpino. Verdad ha sido ; Mas fue feliz el precipicio ,tanto. Que en una imagen mísera de muerte Le trajo vida ybien ;agora queda Entre los dulces brazos de su ninfa. Piadosa ya, lo que antes rigurosa; La cual en tanto con su boca misma Las lágrimas le enjuga de los ojos: Así voy államar al buen Montano , Della padre, yllevarlo donde agora Quedaban juntos ,porque el gusto suyo
(77 ) Les falta solamente ,yya dilata La voluntad unánime de entrambos. Coro. Iguales son de edad ygentileza. En el deseo conformes :yMontano , De nietos deseoso, yde ampararse Alegre en la vejez con tal presidio : Así que ,el gusto de ambos será suyo. Mas tú nos cuenta por tu vida, Elpino, Cuál dios ,ócuál ventura al buen Aminta Salvarle pudo de peligro tanto. Elpino. Tolo diré, escucbad, escuchad todos Lo que vi por mis ojos. Yo me estaba Junto ámi cueva ,que vecina al valle, Ycasi al pie del gran collado yace , Do forma falda su ladera enhiesta: Allí con Tirsi andaba razonándo De aquella que en la misma red ylazos Primero áél ,yáraí después ha envuelto, Yanteponiendo mi servir continuo Asu retiramiento ylibre estado: Cuando una voz nos levantó los ojos ; Yel ver de lo alto despeñarse un hombre, Yverlo dar sobre una espesa mata, Fué todo un punto. En el collado había Poco alto de nosotros ,producido De mucha yerba ,espinos ,yotros ramos Juntos yestrechamente entretejidos , Un grande haz :en este ,antes que diese En otra parte ,vino ádar el golpe : Ybien que el peso al fin lo desfondase ,
(78 ) Yél mas abajo ánuestros pies cayese , Aquel estorbo, aquel impedimento Tanto ímpetu quitó de la caida , Que ella no fue mortal :pero con lodo Tan grave fué ,que un hora larga estuvo Como aturdido yfuera de su acuerdo. Quedamos mudos de piedad yespanto- Los dos al espectáculo improTiso, Conociendo el pastor; mas, conociendo Que no era muerto ,ni tampoco estaba Para morir ,el duelo mitigamos. Tirsi entonces me dio larga noticia De sus secretos, sus amores tristes : Mas ,mientras con diversos argumentos Procuramos hacer que reviviese; Enviado ya államar Alfesibeo , Aquien Febo enseñó la medicina Cuando le dió la cítara yel plectro , Llegaron juntamente Dafne ySilvia , Que ,como luego supe ,iban buscando El triste cuerpo que tenian por muerto. Pues cuando Silvia lo conoce ,ymira En las mejillas pálidas de Aminta Una belleza tal ,que la violeta Nunca tan dulcemente se marchita ; Yél con gemido débil, que parece Que en los suspiros últimos al aire Exhala el alma águisa de bacante ; Con altos gritos yherirse el pecho Se arroja con el cuerpo que yacía Juntando rostro árostro yboca áboca.
(79) Coro, ¿Pues como no la abstuvo la vergüenza , Siendo ella tan severa ytan esquiva ? Elpino. Abstiene la vergüenza un amor débil : Mas de un amor constante es débil freno. Luegojcomo si fueran sendas fuentes Sus ojos, comenzó con vivo llanto Del joven ábañar el rostro frió : Yfue aquel agua de virtud tan grande. Que en sí volvió ,yabriendo^-a los ojos , Un ay profundo le salió del pecho Con gran dolor ;yel ay que tan amargo Partió del corazón ^se encontró luego Con el aliento de su Silvia cara , Que lo acogió en su boca, yen aquesta Se convirtió al instante dulce ypuro. ¿Quién os sabrá decir como quedaron En aquel punto entrambos? ya seguro Del amor de su ninfa el fiel Aminta , yviéndose en sus brazos apretado, ' Quien sabe que es amor, él solamente Por sí mismo lo juzgue; mas no entiendo Puede juzgarse ,cuanto mas decirse. Coro. En fin ,¿Aminta está de suerte sano , Que ya no hay riesgo de su vida? Elpino. Aminta Está pues sano ,aunque su rostro un poco Xiene arañado, yquebrantado el cuerpo ; Mas es nada en efeto jyél lo estima
(8o) Por menos de lo que es :¡dichoso joven! Que así ha dado señal de amor tan grande, yagora logra del amor el premio , Aquien las penas todas ypeligros Pasados sirven de mayor contento. Pero quedaos áDios ,porque yo sigo Mi camino ábuscar al buen Montano. CORO. NOsé si ,siendo tanta la amargura Que ese pastor amante Ha padecido en su penoso estado , Puede al presente alguna gran dulzura Parle sabor bastante , En recompensa átodo el mal pasado, ysi es mas estimado , ymas alegra el bien tras muchos males ; Amor ,de bienes tales Premia álos otros ,que en dominio tienes: Que yo no pido tus mayores bienes. Tras breves ruegos yservicios breves. Quiero me admita luego Mi amada ninfa con amor piadoso : ysolo mezcle de cuidados leves Nuestro dulce sosiego, No tan grave tormento yriguroso Mas un desden celoso , Una esquiveza blanda enamorada ¡ Guerra en fin limitada, Aquien la dulce paz ytregua siga , Que en mas ardor los corazones liga.