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CuPAUAM 49|2| (2023). 225-239 https://doi.org/10.15366/cupauam2023.49.2.008 ISSN 0211-1608, ISSN Digital: 2530-3589 cupauam 49|2| (2023) - Páginas 225-239 Recibido: 12-01-23 - Aceptado: 09-11-23 225 Cómo citar este artículo / How to cite this article Vargas-Vázquez, S., Ventura Villanueva, A. y Villarejo de Torres, A. (2023): “El mosaico romano de Adamuz (Córdoba)”. Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid, 49(2): 225-239. <https://doi.org/10.15366/cupauam2023.49.2.008>. El mosaico romano de Adamuz (Córdoba) The roman mosaic from Adamuz (Córdoba) Sebastián Vargas-Vázquez Universidad de Sevilla Facultad de Geografía e Historia Departamento de Prehistoria y Arqueología Calle Doña María de Padilla s/n. 41004Sevilla [email protected] https://orcid.org/0000-0002-6015-412X Ángel Ventura Villanueva Universidad de Córdoba Facultad de Filosofía y Letras Área de Arqueología. Departamento de Historia del Arte, Arqueología y Música Plaza del Cardenal Salazar, 3. 14071Córdoba [email protected] https://orcid.org/0000-0003-0739-6231 Alberto Villarejo de Torres Universidad de Sevilla Facultad de Geografía e Historia Departamento de Prehistoria y Arqueología Calle Doña María de Padilla s/n. 41004Sevilla [email protected] https://orcid.org/0000-0002-5907-902X Resumen Un reciente hallazgo casual producido en una finca rústica del término municipal de Adamuz, en la provincia de Córdoba, ha puesto al descubierto un mosaico de gran interés, pese a su mal estado de conservación e importantes lagunas. Las escasas escenas figurativas visibles permiten plantear, no obstante, que la temática general del mosaico gira en torno al calendario anual, representando las estaciones y los meses del año (con sus respectivos nombres inscritos) por medio de escenas campestres, realistas y cotidianas. Las representaciones conservadas se localizan en una de las enjutas del mosaico y en el interior del círculo central que protagonizaría su tema principal, en su mayor parte perdido debido a la cárcava que lo atraviesa provocada por las aguas de lluvia. Esta misma cárcava, hace posible comprobar que el pavimento forma parte de una importante reforma desarrollada en la sala en la que se encuentra. Con respecto al edificio y la sala que pavimentó, las limitaciones con las que nos enfrentamos a la hora de su definición, derivan lógicamente del hecho de tratarse de un hallazgo casual. Aun así, es muy probable, en función de los escasos restos asociados al mosaico, que se trate de un posible balneum vinculado a una villa romana. Palabras clave: pavimento romano, mosaico-calendario, estaciones y meses, villa romana, balneum Abstract A recent casual find on a rustic farm near Adamuz, in the province of Córdoba, has uncovered a mosaic of great interest despite its poor state of conservation and significant gaps. The few visible figurative scenes allow, however, to state that the general theme of the mosaic was the annual calendar, representing the seasons and months of the year (with their respective names inscribed) by means of rural, realistic and daily scenes. The preserved representations are located in one of the mosaic’s spandrels and inside the central circle that would be the main story of the pavement. Most of these representations had been lost due to the gully that runs through it caused by rainwater. This same gully, however, shows that the pavement is the result of a major renovation carried out in the room in which it is located. With respect to the building and the room it paved, the limitations we are faced with when defining it are logically derived from the fact that it is a casual find. Even so, it is very likely, based on the scarce remains associated with the mosaic, that it is a possible balneum linked to a Roman villa. Key words: Roman pavement, calendar-mosaic, seasons and months, roman villa, balneum
CuPAUAM 49|2| (2023). 225-239 https://doi.org/10.15366/cupauam2023.49.2.008 ISSN 0211-1608, ISSN Digital: 2530-3589 Sebastián Vargas-Vázquez, Ángel Ventura Villanueva y Alberto Villarejo de Torres 226 corrientes de agua de lluvia que han circulado justo por lo alto. Dicha afección ha ido degradando paulatinamente la superficie teselada y su cama, un suelo anterior de opus signinum sobre el que se asentó y otros niveles inferiores, incluido parte del geológico (figura3). Actualmente son visibles dos sectores del pavimento, cuyas dimensiones máximas son:2,53×1,97m, en el caso de la parte decorada con la representación del otoño (figura4), y1,70×0,90, para aquella que muestra la representación del mes de diciembre (figura5). De ambos sectores se deduce, además, que el mosaico tendría unas medidas totales de6,30×6,30m y que su círculo central poseería un diámetro de unos3,90m (figura6). El mosaico se realizó con el uso de teselas pétreas, principalmente de mármol y calizas de distintos colores, y de cerámica. El tamaño de las teselas oscila entre1 y1,5cm, apreciándose en los motivos figurativos algunas piezas de menor tamaño, entre0,4 y0,8cm, e incluso menores. Los colores utilizados son: blanco, crema, negro, gris, amarillo, ocre, marrón, rosa, naranja y rojo vinoso. Se asienta sobre una cama poco sólida y de grosor irregular. Su potencia media es de alrededor de15cm. Dicha potencia incluye una base de mortero de cal hidráulico, de entre2 y5cm, en algunos puntos incluso más gruesa, que descansa directamente sobre el terreno natural y que constituye un pavimento previo sobre el que se construye el mosaico analizado. 3. Descripción Mosaico polícromo organizado a partir de un esquema centrado simple, consistente en un gran círculo inscrito en un cuadrado. El marco exterior del pavimento lo componen una banda de enlace perimetral decorada con un roleo vegetal negro sobre fondo blanco y dos cenefas. La más externa está decorada con un meandro doble de esvásticas en negro sobre fondo blanco, mientras que la otra muestra una cadeneta policroma. Esta última enmarca el cuadrado central, remarcado con dos filetes negros. En él se inscribe un círculo contorneado con una banda de triángulos adyacentes o de dientes de sierra en negro 1. Introducción Las lluvias del mes de febrero de2022 caídas sobre Adamuz (provincia de Córdoba), pusieron al descubierto un mosaico de gran valor iconográfico y documental, siendo el propietario de la finca en la que se encuentra quien dio la voz de alarma sobre el hallazgo. Las autoridades locales, acompañadas del Seprona de la Guardia Civil y del Arqueólogo Provincial de Córdoba, se personaron en el lugar para constatar dicho hallazgo e iniciar los pasos necesarios para la protección del pavimento y del yacimiento en el que se enmarca (figura1). De todo ello se hizo eco la prensa y las redes sociales1. Posteriormente, los arqueólogos de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía requirieron nuestra colaboración para documentar mediante fotogrametría el mosaico y abordar su estudio, que aquí presentamos2. El pavimento en cuestión se encuentra afectado por una gran cárcava fruto de las escorrentías provocadas por el agua de lluvia, que han ido horadando toda su parte central seguramente a lo largo del tiempo, por lo que es muy probable que haya salido a la luz en más de una ocasión con anterioridad (figura2). 2. Datos técnicos Se trata de un mosaico policromo de traza geométrica y decoración figurativa. Se encuentra muy dañado, principalmente en su parte central, a causa de la cárcava antes mencionada, provocada por las 1 <https://www.eldiadecordoba.es/provincia/halla-mosai- co-romano-Adamuz-Cordoba_0_1659436237.html>. <https://www.cordobahoy.es/articulo/cultura/movimientotie rras-descubre-mosaico-romano-grandes-dimensiones-oli- var-adamuz/20220224133212111250.html>. <https://sevilla.abc.es/andalucia/cordoba/sevi-estacio- nes-po sibles-protagonistas-mosaico-romano-ada muz- 202202242052_noticia.html>. <https://cordopolis.eldiario.es/cultura/patrimonio/mosaico-romano-falta-ortografia_1_8779754.html>. 2 Realizamos dos visitas de trabajo en compañía de don Alberto Montejo, arqueólogo inspector de la Junta de Andalucía, los días2 y9 de marzo de2022.
CuPAUAM 49|2| (2023). 225-239 https://doi.org/10.15366/cupauam2023.49.2.008 ISSN 0211-1608, ISSN Digital: 2530-3589 El mosaico romano de Adamuz (Córdoba) 227 Gar cía-Dils,2017:93-95, figs.85-87), el de los ríos de Antequera (Vargas-Vázquez y Romero Pérez, 2016: 138-167) o el de la villa romana de Salar (Gon zález,2016:316-319, figs.3,4 y7; Fernández et alii,2019:182, fig.3). Todos ellos decoran estancias relevantes dentro de los complejos arquitectónicos en los que se insertan: el apodyterium de un balneum doméstico en el caso del pavimento astigitano y el triclinium de lujosas villas romanas en el de Antequera y Salar. sobre fondo blanco. Dicha composición genera cuatro espacios triangulares o enjutas en las esquinas del cuadrado, que, junto con el círculo central, acogen distintas representaciones figurativas. El esquema compositivo general de círculo inscrito en un cuadrado, como figura principal y domi nante, es por el momento poco frecuente en la Bé tica, aunque encontramos algunos ejemplos de gran interés, como el mosaico de las nereidas de Écija (Vargas-Vázquez, López Monteagudo y Figura1. Mapa de situación (a partir del IGN) Figure1. Location map (from the IGN)
CuPAUAM 49|2| (2023). 225-239 https://doi.org/10.15366/cupauam2023.49.2.008 ISSN 0211-1608, ISSN Digital: 2530-3589 Sebastián Vargas-Vázquez, Ángel Ventura Villanueva y Alberto Villarejo de Torres 228 Figura2. Fotogrametría general del mosaico (A. Villarejo) Figure2. General photogrammetry of the mosaic (A. Villarejo)
CuPAUAM 49|2| (2023). 225-239 https://doi.org/10.15366/cupauam2023.49.2.008 ISSN 0211-1608, ISSN Digital: 2530-3589 El mosaico romano de Adamuz (Córdoba) 229 de El Hinojal o Las Tiendas en Mérida, del sigloIV (Blanco,1978:51-52, Lám.94b; Caetano,2017:301). Destacan asimismo personajes en actitud parecida en otros mosaicos hispanos, como los de cacería de las villas romanas de La Olmeda, Pedrosa de la Vega, Palencia (López Monteagudo,1991:497-512; Dunbabin,1999:153, fig.160; Abásolo,2013:20 y 24; Caetano,2017:251-252), Olivar del Centeno, en Millanes de la Mata, Cáceres (García-Hoz, 1998-1999: 133-144) y Ramalete, Tudela, Navarra (Mez quíriz,2009,226-230; Caetano,2017:258), todos ellos del sigloIV. De gran interés son, además, el mosaico de Thalassius, descubierto en el paseo de la Victoria de Córdoba y fechado en los finales del sigloIII-principio delIV (Caetano,2017:258,275-276), aunque aquí el personaje no mantiene el brazo derecho levantado, y el de la Casa de los surtidores de Conimbriga, de finales delII-principios delIII (Caetano,2017:305), en este caso un mosaico de ámbito urbano. Paralelos más alejados geográficamente hablando, pero igualmente cercanos en la actitud y apariencia del personaje, los encontramos, entre otros, en el mosaico de las Estaciones de Daphne (Antioquía) (López Monteagudo,1991:497-512, figs.2-3; Dunbabin,1999:164-165, figs.169-170), en el 4. Decoración figurativa Como acabamos de señalar, la decoración figurativa del pavimento se concentraba en el interior del círculo y en las enjutas. De estas últimas, sólo es visible actualmente una y el arranque de otra. En la primera, aparece representado, en un ambiente campestre a tenor de los arbustos que le acompañan, un personaje masculino ataviado con túnica corta con cinturón y braccae, todo en color amarillo/ocre; correa naranja y blanca que le atraviesa desde el hombro derecho hacia el costado izquierdo, a la manera de un carcaj, y jabalina en la mano derecha con la que parece alancear a un animal, tal vez una liebre, oculta entre los matorrales del suelo. La actitud de movimiento del brazo se acentúa con la postura de la pierna derecha flexionada, indicando que podría tratarse de un jinete, como parece deducirse asimismo de la inclinación del cuerpo y de la posición del brazo izquierdo con el que sujetaría las riendas, así como de que sostenga con una sola mano la jabalina, cuando los cazadores a pie siempre lo suelen hacer con las dos manos. El paralelo más cercano para este personaje, aunque con diferencias, es sin duda alguna el jinete cazador de pantera del mosaico de la villa Figura3. Cama del mosaico y pavimento anterior (S. Vargas-Vázquez) Figure3. mosaic base and previous pavement (S. Vargas-Vázquez)
CuPAUAM 49|2| (2023). 225-239 https://doi.org/10.15366/cupauam2023.49.2.008 ISSN 0211-1608, ISSN Digital: 2530-3589 Sebastián Vargas-Vázquez, Ángel Ventura Villanueva y Alberto Villarejo de Torres 230 personajes, pese al dinamismo de la mayoría de las escenas, una posición frontal del torso y una ligera postura flexionada de la pierna vista, la mano derecha en alto sosteniendo la jabalina mientras que con la izquierda sujeta las riendas del caballo y en algunos casos un escudo, acercándose en gran medida a nuestro personaje. Muchos de ellos muestran, como este último, cabellera rizada. En el pavimento de Adamuz, la representación se acompaña del epígrafe, Autum{m}nus, dejando clara la interpretación de esta escena como alegoría del otoño (figuras4 y 7). El otro sector conservado con representación figurativa forma parte de la decoración contenida en el interior del círculo central. En este caso se trata de un personaje masculino a pie, con túnica de color rojizo sujeta con un cinto blanco y que se extiende por las piernas, que porta en su mano derecha una mosaico tunecino de la Casa de los Laberii de Uthina (Oudhna, Túnez), del sigloIV (Ben Abed,2006:21, fig.1.11), con un látigo o fusta en la mano derecha, en el de Cartago del Sacrificio de la Grulla, de finales delV-principios delVI (Ben Abed,2006:30, fig.3.2), y en el de la sala de la Piccola Caccia de Piazza Armerina (Dunbabin,1999:133-135, fig.137), en este último caso, el personaje, montado a caballo, intenta cazar un conejo o una liebre y sostiene la jabalina con su mano derecha, mientras que con la izquierda sujeta las riendas del caballo, en una actitud que se acercaría igualmente al cazador de Adamuz. En el caso del mosaico emeritense de la villa de El Hinojal o Las Tiendas, pese al gran parecido, el cazador sostiene con la mano izquierda un escudo, cosa que parece poco probable en el caso del pavimento Cordobés. En muchos de los pavimentos citados se aprecia una actitud un tanto estática en las caras de los Figura4. Fragmento norte del mosaico (A. Villarejo) Figure4. North sector of the mosaic (A. Villarejo)
CuPAUAM 49|2| (2023). 225-239 https://doi.org/10.15366/cupauam2023.49.2.008 ISSN 0211-1608, ISSN Digital: 2530-3589 El mosaico romano de Adamuz (Córdoba) 231 una percha de junco, imagen que en fechas anteriores ya se encuentra en el llamado mosaico de cocina de Marbella, realizado en blanco y negro y fechado en el sigloI-II, en el que la percha con las aves cuelga de un espetero (Blázquez,1981:81-83, Lám.65A, fig.23) y con sólo un ave ensartada en un lazo, en el de Ciavieja (El Ejido, Al mería), del sigloIII (Fernández,2023:83-93, figs. 39,50 y51). Como motivo de xenia también se encuentra, entre otros, en el mosaico de la caza de Althiburos (Ennaïfer,1976:109-110, láms. CXVIII, CXXb, CXXId y CXXIIb y c), en este caso decorando la cenefa exterior del pavimento, y en los de Thysdrus (El percha, seguramente elaborada con junco, con pájaros ensartados por el pico y que por sus propias características y colorido podríamos aventurar que se trata de zorzales. En la mano izquierda parece que lleva una flor. El tono rojizo del jubón de manga larga se extiende, curiosamente, por la cara del personaje, tal vez intentando marcar su condición de siervo y sin que podamos asegurar, aunque se intuye, que se pretenda marcar algún tipo de diferenciación racial; y también se extiende por el resto de elementos: percha, pájaros y posible flor (figuras5 y 8). Lo más novedoso de esta escena es sin duda la presencia de los cuatro pájaros ensartados en Figura5. Fragmento oeste del mosaico (A. Villarejo) Figure5. West sector of the mosaic (A. Villarejo)
CuPAUAM 49|2| (2023). 225-239 https://doi.org/10.15366/cupauam2023.49.2.008 ISSN 0211-1608, ISSN Digital: 2530-3589 Sebastián Vargas-Vázquez, Ángel Ventura Villanueva y Alberto Villarejo de Torres 232 Delante del personaje del mosaico de Adamuz se contempla un arbusto, ofreciendo de nuevo un ambiente campestre, y un delfín en posición vertical cabeza abajo, cuya interpretación no está por el momento muy clara. En este sentido, dudamos si forma parte de una nueva alegoría o si se configura como un elemen- to radial de transición que separa los distintos meses. La excavación completa del pavimento podría despejar definitivamente las dudas; aun así, su presencia, aunque en principio parece desentonar con el resto de motivos3, podría estar justificada por el posible ambiente acuático en el que, como veremos, se insertaría el mosaico. 3 Pese a ello, no se aprecian indicios claros que hagan pensar que pudiera tratarse de un elemento intrusivo fruto de una restauración posterior. Jem), con motivos de xenia (Ben Abed,2006:28-29, fig.3.1; Yacoub,2003:96, fig.112), en este caso son cinco zorzales, y de los jugadores de dados (Ben Abed,2006:40-41, fig.3.13), todos ellos del sigloIII. Así mismo, son muchos los ejemplos de escenas de caza menor o campestres en las que los personajes portan aves o conejos o liebres, entre otras presas, baste recordar en Hispania los cazadores a pie de la citada Casa de los surtidores de Conimbriga (Caetano,2017:308-309) y fuera de Hispania el referido mosaico de la caza de Althiburos (Ennaïfer,1976:109-110, láms. CXVIII, CXLII y CXLIII; Dunbabin,1999:112-113, fig.115), y de Kélibia (Ennaïfer,1995:182, fig.129), en el que, como en el pavimento de Adamuz, uno de los cazadores, un halconero, porta en su mano derecha un ave, tal vez una perdiz, ensartada en una percha. Figura6. Propuesta de restitución del pavimento (S. Vargas-Vázquez y A. Villarejo) Figure6. Proposed restitution of pavement (S. Vargas-Vázquez y A. Villarejo)
CuPAUAM 49|2| (2023). 225-239 https://doi.org/10.15366/cupauam2023.49.2.008 ISSN 0211-1608, ISSN Digital: 2530-3589 El mosaico romano de Adamuz (Córdoba) 233 (Parrish,1984:156-160, n.29, lám.42). Es cenas exclusivamente campestres relacionadas con las faenas agrícolas características de cada estación o de cada mes, se documentan en el mosaico anepígrafo del Calendario agrícola de Saint Roman-en -Gal, fechado en el primer cuarto del sigloIII (Stern,1981:431-475). No obstante, hemos de irnos a ejemplos muy tardíos de la parte oriental del Imperio para encontrar las referencias más próximas. Baste recordar el calendario representado en el mosaico de la villa del Halconero de Argos, que se data ya en la primera mitad del sigloVI, con parejas de distintos personajes masculinos en pie y que desarrollan labores agrícolas, acompañados por los nombres de los meses escritos en griego (Dunbabin,1999:220-221, fig.233; Weiss,2005:1122-1123, fig.3a-b), al igual que en el otro mosaico griego de los meses de la misma fecha procedente de Tebas, en el que algunos de los personajes ostentan asimismo el cabello rizado (Dunbabin,1999:276-277, fig.285), o el mosaico con la personificación de los meses y las estaciones, acompañados de inscripciones en griego, de Qabr Hiram, de finales del sigloVI, conservado en el Museo del Louvre (Weiss,2005:1124, fig.6). En cuanto a su configuración general y distribución de las representaciones se refiere, el mosaico de Adamuz se acercaría más a otros pavimen tos tam bién con la representación del calendario en dis posición radial, como es el caso de los mo saicos israelíes del conjunto monacal del yacimien- to del Tell Beit-She`an (Hagan,2013:37-42) o los del zodiaco de las antiguas sinagogas bizantinas de Beth Alpha (Sukenik,1932:21-47; Fi gueras,2001: 137-144; Dunbabin,1999:191-192, fig.203; Weiss,2005:1123-1124, fig.4), Sepphoris (Weiss,2005: 1123-1124, figs.1,2a,5,7 y10), todos ellos del si gloVI, y Hammath Tibe rias (Dunbabin, 1999:189-190, fig.202; Weiss, 2005:1125-1127, figs.2b y8), del sigloIV-V. 5. Las inscripciones Se trata de inscripciones didascálicas, esto es, explicativas de las representaciones figuradas alegóricas; en este caso las estaciones (enjutas de esquinas) y los meses del año (interior del círculo dentado). Todas El personaje representa, en función del epígrafe que le acompaña, Mensis Dece(m)ber, al mes de diciembre, y su actitud corporal, que parece que camina hacia la izquierda del espectador, permite plantear que la figura que se encuentra al otro lado del delfín, visible sólo en parte, pudiera representar al mes de enero, configurando todo el conjunto, presumiblemente en parte bajo tierra bien conservado, un calendario organizado de manera circular con los meses en sentido antihorario. De todo lo anterior podríamos deducir que nos encontramos ante un ejemplo más de representación del calendario anual, con los meses representados por distintas alegorías de carácter realista que mostrarían elementos típicos del mes en cuestión. Al exterior, ocupando las cuatro enjutas se distribuirían las estaciones, representadas de nuevo por escenas realistas y cotidianas, con elementos típicos de cada una de ellas y acompañadas, como los meses, por sus nombres. En el centro del círculo, completamente perdido, es posible que, como reflejan otros ejemplos conservados, se encontrara representado el sol, el sol y la luna o el Genio del año, en clara alusión a la protección de las estaciones y los meses, así como propiciador de las labores del campo y de las buenas cosechas. Se trata de un pavimento que cuenta con un paralelo cercano, en lo que a la representación del calendario se refiere, en el mosaico de Hellín, del sigloIII y conservado en el Museo Arqueológico Nacional, aunque salvando la distancia artística y cronológica entre ambos. En este último, también aparecen representadas las4 estaciones y los 12meses del año con sus nombres respectivos, combinadas con escenas campestres realistas (Blázquez et alii,1989a:49-54, láms.18-19,34-39); si bien, en el caso de Adamuz, el mosaico constituye de momento un unicum dentro de la musivaria hispano-romana al representar los meses y las estaciones no por medio de figuras alegóricas, mitológicas o fantásticas, como ocurre en el caso del mosaico de Hellín, sino a través de escenas realistas relacionadas con actividades de la vida cotidiana, en este caso la caza. Más cercano en ese sentido sería el mosaico tunecino de los Meses de El Jem, de finales del sigloIII, aunque en este caso se mezclan esce nas mitológicas con escenas realistas campestres, con juntándose de esta forma las imágenes festivas y agrícolas