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Dejando huellas: análisis medioambiental y paisajístico del poniente de Almería

Barrionuevo Estévez, Belén

Abstract

Durante las cinco últimas décadas, Almería se ha convertido en un ‘mar de plástico’ debido a la reciente construcción masiva de invernaderos, con una superficie que supera las 30.000 hectáreas en toda la provincia. Destaca el municipio de El Ejido, donde se encuentran más del 60% de los mismos y cuyo desarrollo es un referente agrícola y económico mundial. Esta progresiva alteración en el territorio ha supuesto muchos cambios morfológicos en el terreno y, por ende, unas consecuencias que no se pueden ocultar. La sobreexplotación de los acuíferos en la provincia es uno de grandes problemas que se ha acarreado desde los años 80 y, por los que a día de hoy no se tiene una solución clara de recuperación. Distintos puntos críticos en el territorio sufren también las consecuencias de la expansión agrícola, la cañada de Las Norias, el frente litoral de Puntas Entinas-Sabinar, la desaparición de salinas en la comarca, entre otros. En este trabajo de fin de grado, se analizará el concepto de invernadero, cómo refleja y afecta este sistema a la propia provincia y cómo ha dejado (y dejará) su huella en la ciudad.

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DEJANDO HUELLAS ANÁLISIS MEDIOAMBIENTAL Y PAISAJÍSTICO DEL PONIENTE DE ALMERÍA BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ TRABAJO DE FIN DE GRADO 2DEJANDO HUELLAS DEJANDO HUELLAS Análisis medioambiental y paisajístico del Poniente de Almería TRABAJO DE FIN DE GRADO ALUMNO BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ TUTOR MARÍA DOLORES GOYTIA GOYENECHEA GRUPO L Universidad de Sevilla Escuela Técnica Superior de Arquitectura Grado En Fundamentos de la Arquitectura Plan 2012. Curso 2020-2021 3 BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ AGRADECIMIENTOS A mi familia, por acompañarme a lo largo de este duro proceso de formación. A Pablo, por brindarme apoyo incondicional. Y a mi tutora, Lola Goytia, por guiarme y por la confianza hacia el trabajo. 4DEJANDO HUELLAS Durante las cinco últimas décadas, Almería se ha convertido en un ‘mar de plástico’ debido a la reciente construcción masiva de invernaderos, con una superficie que supera las 30.000 hectáreas en toda la provincia. Destaca el municipio de El Ejido, donde se encuentran más del 60% de los mismos y cuyo desarrollo es un referente agrícola y económico mundial. Esta progresiva alteración en el territorio ha supuesto muchos cambios morfológicos en el terreno y, por ende, unas consecuencias que no se pueden ocultar. La sobreexplotación de los acuíferos en la provincia es uno de grandes problemas que se ha acarreado desde los años 80 y, por los que a día de hoy no se tiene una solución clara de recuperación. Distintos puntos críticos en el territorio sufren también las consecuencias de la expansión agrícola, la cañada de Las Norias, el frente litoral de Puntas Entinas-Sabinar, la desaparición de salinas en la comarca, entre otros. En este trabajo de fin de grado, se analizará el concepto de invernadero, cómo refleja y afecta este sistema a la propia provincia y cómo ha dejado (y dejará) su huella en la ciudad. RESUMEN Palabras clave: agricultura, invernaderos, El Ejido, medioambiente, paisaje 5 BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ Over the last five decades, Almeria has become a ‘sea of plastic’ due to the recent massive construction of greenhouses, with a surface area of over 30,000 hectares throughout the province. The municipality of El Ejido stands out, where more than 60% of them are located and whose development is a world agricultural and economic reference. This progressive alteration of the territory has meant many morphological changes in the terrain and, therefore, consequences that cannot be hidden. The overexploitation of aquifers in the province is one of the major problems that has been there since the 80s and for which there is still no clear solution for recovery. Different critical points in the territory also suffer the consequences of agricultural expansion, the Las Norias ravine, the Puntas Entinas-Sabinar coastline, the disappearance of salt marshes in the region, among others. In this end-of-degree project, we will analyse the concept of the greenhouse, how this system reflects and affects the province itself and how it has left (and will leave) its mark on the city. ABSTRACT Key words: agriculture, greenhouses, El Ejido, environment, landscape 6DEJANDO HUELLAS ÍNDICE CAPÍTULO I. INTRODUCCIÓN Relevancia y oportunidad 11 Delimitación y elección del ámbito de estudio 11 Objetivos 12 Metodología 13 Estado de la cuestión 13 CAPÍTULO II. ANÁLISIS FÍSICO-TERRITORIAL DE ALMERÍA Marco físico 17 Morfología del territorio 17 Hidrografía superficial 18 Aguas subterráneas: acuíferos 19 Espacios naturales 20 Climatología 21 Marco administrativo 22 El Ejido 22 CAPÍTULO III. PROCESO DE CONFORMACIÓN DEL TERRITORIO Instituto Nacional de Colonización 26 Planes de Actuación 26 Evolución de la comarca 33 Pueblos de colonización 36 7 BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ CAPÍTULO IV. EL INVERNADERO EN EL EJIDO Características climáticas y tipologías de invernaderos 48 Funcionamiento del invernadero. Materiales y características 50 Suelos, sistemas de riego y recogida de aguas 52 Normativa de invernaderos en El Ejido 52 Impactos en la comarca 53 CAPÍTULO V. IMPACTO MEDIOAMBIENTAL Obtención de agua para invernaderos 56 Sobreexplotación de acuíferos 56 Gestión de recursos naturales 58 El futuro del agua 58 Degradación de los espacios litorales 60 Desaparición de salinas 60 El caso de la cañada de las Norias 62 CAPÍTULO VI. IMPACTO PAISAJÍSTICO Invernaderos en el entorno. Normativa Urbanística 66 El paisaje en el municipio de El Ejido 68 El caso de la cañada de las Norias 70 El caso de Punta Entinas Sabinar 71 CAPÍTULO VII. CONCLUSIONES 74 Futuras líneas de investigación 74 BIBLIOGRAFÍA 78 ANEXOS 80 8DEJANDO HUELLAS INTRODUCCIÓN CAPÍTULO I. 16 DEJANDO HUELLAS CAPÍTULO II. ANÁLISIS TERRITORIAL Figura 2. Elaboración propia Figura 3. Instituto de Estudios Almerienses Plano de Andalucía Imagen de Almería desde el cielo 17 CAPÍTULO II. ANÁLISIS TERRITORIAL BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ MARCO FÍSICO DE LA PROVINCIA. ALMERÍA Morfología del territorio Almería es una provincia heterogénea situada al sureste de España perteneciendo a la comunidad autónoma de Andalucía. Su ubicación se limita con las provincias de Granada al oeste y Murcia al norte; esta configuración se crea a raíz de la situación geográfica donde se encuentra, creándose la barrera perimetral entre la cadena montañosa de Sierra Nevada y la región de la Alpujarra. Cuenta con una extensión de 8.772 km2, un perímetro total de 532 km y compuesta por una población de 727.945 que se desmiembra en un total de 103 municipios (Instituto Nacional de Estadística, 2020). La provincia es partícipe de numerosas regiones montañosas que generan un relieve bastante complicado a lo largo de toda la superficie interior. Estos salientes van creando internamente numerosos valles, llanuras y distintos juegos de cotas que van estructurando el espacio morfológico, llegando a distintas zonas planas y vacíos en el relieve a lo largo de la zona costera. Destacan, sobre todo, configuraciones elevadas que superan los 2.000 m de altura, 7% del total, (García et al, 2009) como Sierra Nevada, donde se encuentra el punto más alto (2.519 m) topográficamente hablando de la provincia, Sierra María colindando en la zona norte con la provincia de Murcia, Sierra de los Filabres situada en el centro del territorio y Sierra de Gádor en el suroeste de Almería. La volumetría que se produce de la provincia cuenta con una altitud media de 860 m (García et al, 2009), superada con creces a la media de la Península con unos 660 m, aunque es la mayoría del territorio la que baja de dicha altitud y donde se crean las mencionadas llanuras acercándonos a las zonas costeras. El espacio litoral cuenta con un total de 219 km de costa y frente a él comienza un desglose de usos de suelo donde predominan los espacios agrícolas por su planicie del terreno. Entre estos espacios destacan el Campo de Dalías, el Llano de Vera y el Campo de Níjar. Figura 4. Instituto de Estudios Almerienses Altitudes medias de la provincia 18 DEJANDO HUELLAS CAPÍTULO II. ANÁLISIS TERRITORIAL MARCO FÍSICO DE LA PROVINCIA. ALMERÍA Hidrología superficial Acuífero inferior Acuífero superior El dinamismo de complejidad se extiende también al estudio de la hidrología de la provincia, donde destacan tres cuencas hidrográficas principales como se puede observar en la figura 5. Las más pequeñas son la de “Guadalquivir Cabecera” y la de “Segura” que comprenden la parte norte de Almería y cuyos cauces continúan hacia Granada. La más amplia es la llamada “Sur Oriental”, se amplia hasta por seis sub-extensiones entre las que se encuentran el Río Almanzora, el Río Antas, Aguas y Alías, el Campo de Níjar-Ramblas de Morales y Artal, los Ríos Andarax y Nacimiento, el Complejo endorreico del Campo de Dalías y los Ríos Adra y Verde. De ellos, el más extenso es el río de Almanzora el cual tiene una cuenca de un total de 2.611 km2 y una longitud total de 105 km que cruza de oeste a este de la provincia por la parte norte (García et al, 2009). Fuente: Instituto de Estudios Almerienses Figura 5. Hidrografía de la provincia Figura 6. Hidrografía de la provincia 19 CAPÍTULO II. ANÁLISIS TERRITORIAL BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ Aguas subterráneas: acuíferos Asimismo, la provincia cuenta con otro recurso hídrico además del superficial que son los acuíferos donde es posible la acumulación de aguas subterráneas. En Almería existen dos tipologías de acuíferos: por un lado, tenemos las unidades calizo-dolomíticas y, por otro, las unidades detríticas, ambas son depósitos de materiales consolidados y/o no consolidados. Además, las propias formaciones de la tierra de los acuíferos pueden fragmentarse y crear pequeñas cavidades para la acumulación de aguas ampliando los propios acuíferos (García et al, 2009). Dentro de la cuenca hidrográfica del sur oriental encontramos distintas subcuencas que dividen los complejos territoriales. De la figura 5 (demarcación hidrológica: cuencas hidrográficas), destacamos la del complejo endorreico del Campo de Dalías y parte de la de los Ríos Andarax y Nacimiento. Dentro de dichas subcuencas podemos destacar 3 acuíferos principales de gran importancia para el estudio de investigación (figura 6): por un lado, tenemos la unidad calizo-dolomítica de Sierra de Gádor ocupando la misma y conocido como acuífero inferior. Por otro lado, tenemos la unidad detrítica del Campo de Dalías, también llamada como acuífero superior, cuyas aguas contienen un alto nivel salino (Martínez, 1997) y una gran profundidad que la diferencia del acuífero inferior, además de contener una gran masa de materiales con cierto grado de impermeabilización que permiten la separación de ambas unidades. Por último, mencionar la unidad detrítica del Campo de Níjar cuya extensión cubre gran parte del Río Andarax al este de ambas unidades anteriores. Fuente: Instituto de Estudios Almerienses Figura 7. Unidades acuíferas de la provincia 20 DEJANDO HUELLAS CAPÍTULO II. ANÁLISIS TERRITORIAL MARCO FÍSICO DE LA PROVINCIA. ALMERÍA Espacios naturales Entre la heterogeneidad de la provincia, cabe espacio para encontrar espacios naturales, en los que la mayoría son ecosistemas que tienen un gran valor de conservación y por lo que se tratan como figuras de protección. Según los datos del Instituto de Estudios Almerienses (2009), se cuenta con un total de un 24% del territorio protegido, entre el que se hallan parques nacionales como es parte de Sierra Nevada, parques periurbanos que se encuentran en las periferias de distintos municipios, parques naturales cuyo valor y singularidad hacen que se deba mantener en el paisaje y, por último, parajes naturales donde se debe proteger y conservar su constitución original. De este último cabe destacar Punta Entinas-Sabinar (figura 9). Este paraje, situado frente al mar del Campo de Dalías, cuenta con un total de 1.960 has y se declara como tal para proteger tanto la flora y fauna como su geomorfología de alta importancia medioambiental. Fuente: Instituto de Estudios Almerienses Figura 8. Espacios naturales protegidos Figura 9. Espacios protegidos del Campo de Dalías 21 CAPÍTULO II. ANÁLISIS TERRITORIAL BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ Climatología Según las clasificaciones climáticas (sistema Köppen-Geiger), Almería pertenece a un clima semiárido cálido, frío y mediterráneo debido a la complejidad de su estructura de marco físico. Encontramos la provincia con una gran línea de costa hacia el mar Mediterráneo, por lo que la gran mayoría del terreno no presenta temperaturas extremas en las distintas estaciones del año. Sin embargo, dependerá del punto en el que nos encontremos de la provincia si las temperaturas son más templadas en invierno, como es en toda la proximidad hacia la zona costera, o más frías, que es lo que ocurre en todas las regiones montañosas del territorio. Es así, que las isotermas rondan en su mayoría a lo largo de toda la provincia, como se muestra en la figura 10, sobre los 15 y 23º de temperatura anual, superando levemente los 30º en verano y rondando los 12º de media en invierno. Además de tener temperaturas medias anuales durante el año por situación geográfica cerca del litoral, la provincia debe en parte su temperatura a otro factor: el viento. La alta insolación causada en Almería, de unas casi 3.000 horas anuales y su posición en el territorio hacen que en la comarca actúen vientos bastantes considerables de poniente en su mayoría. Es por ello, que en verano las temperaturas se suavizan en la mayoría de puntos del litoral almeriense y teniendo también cierta repercusión en las precipitaciones. Cabe mencionar pues que Almería es un espacio marginal frente a precipitaciones características del espacio más atlántico del país. Así se refleja en las isoyetas de precipitaciones anuales: no se llega a superar los 200 mm de media anual en toda la provincia, según refleja la base de datos AEMET, cuya escasez queda reflejada en el territorio como un aumento de la desertización. Elaboración propia. Fuente: Base de datos AEMET Figura 10. Climatología histórica de Almería MURCIA GRANADA MAR MEDITERÁNEO CAMPO DE TABERNAS CAMPO DE NÍJAR Y BAJO ANDARAX RÍO NACIMIENTO CAMPO DALÍASALMERÍA EL EJIDO ALTO ALMANZORA BAJO ALMANZORA ALTO ANDARAX LOS VÉLEZ 22 DEJANDO HUELLAS CAPÍTULO II. ANÁLISIS TERRITORIAL MARCO ADMINISTRATIVO DE LA PROVINCIA En otro orden de cosas, de acuerdo con la base de datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (2020), la provincia se divide en un total de 7 comarcas agrarias y 103 municipios. En el gráfico se muestra una división sintética de los términos municipales dentro de las zonas más amplias denominadas como comarcas agrarias. Se señalan puntos destacables como la capital de la provincia en el sur centro y litoral de Almería, y señalando el área donde se va a desarrollar esta investigación: el municipio de El Ejido dentro de la comarca agraria del Campo de Dalías. Destacar también la comarca agraria de Campo de Níjar y Bajo Andarax que tendrá gran importancia en el desarrollo del territorio agrícola de la provincia. Según la Base de Datos del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (2019), el término municipal de El Ejido, situado en la parte suroeste de la comarca cuenta con una extensión superficial de 225,4 km2 (traducida a 14 núcleos y compuestos en su totalidad por una densidad poblacional de 371,59 habitantes por kilómetro cuadrado (83.758 habitantes en total). La principal característica de este municipio es la superficie que se dedica a cultivos agrícolas mediante invernaderos, que ocupa un total de 12.743 hectáreas, lo que significa la ocupación de un 57% de la superficie de suelo del municipio. Figura 11. División municipal y comarcas agrarias de la provincia de Almería Elaboración propia. Fuente: Base de datos Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación EL EJIDO Sta María del Aguila Almerimar San Agustín Las Norias La Redonda San Silvestre Roquetas de Mar Aguadulce Puebla de Vícar Guardias Viejas Paraíso al Mar Matagorda Balerma El Canalillo Tarambana Pampanico DALÍAS 23 CAPÍTULO II. ANÁLISIS TERRITORIAL BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ TERMINO MUNICIPAL DE EL EJIDO Extensión superficial 225,4 km2 Perímetro 73.855,99 m Distancia a la capital 32,8 km Altitud sobre el mar 72m Número de núcleos que componen el municipio 14 (1) El Ejido, (2) Almerimar, (3) Balerma, (4) Guardias Viejas, (5) Paraíso al Mar, (6) Matagorda, (7) Las Norias, (8) San Silvestre, (9) Pampanico, (10) San Agustín, (11) La Redonda, (12) Santa María del Águila, (13) El Canalillo, (14) Tarambana Población total (2020) 83.758 habitantes Densidad 371,59 hab/km2 Número de extranjeros 25.510 habitantes Principal procedencia: Marruecos (64,2%) Superficie dedicada a cultivos herbáceos 12.743 ha Elaboración propia. Fuente: Base de Datos Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía Figura 12. Término municipal de El Ejido 24 DEJANDO HUELLAS “Aquí basta con plástico, sol y trabajo” (Salinas, 2020) PROCESO DE CONFORMACIÓN CAPÍTULO III. 32 DEJANDO HUELLAS CAPÍTULO III. PROCESO DE CONFORMACIÓN DEL TERRITORIO desde un 200% de cultivo de tomate y llegando a casi un 400% en el de pepino. Este plan se elabora y se lleva a cabo en los sectores I, II y III para los cuales se desarrollaron al completo dichos proyectos y se realizaron las instalaciones de colonos, mientras que los sectores IV y V se transforman principalmente por iniciativa privada. Además, se preparan los terrenos para la repoblación de los mismos y su posterior construcción de caminos, municipios y viviendas dentro de los mismos. Toda esta transformación hace que las tierras se revaloricen considerablemente en torno a un 1000% del valor anterior a la actuación del INC. La infraestructura hídrica se adaptó a las condiciones morfológicas de cada sector, es decir, dependía de la cota en la que nos situásemos. El INC optó por dividir los terrenos en dos (Rivera, 1997): el primero, los sectores que estuviesen bajo la cota de 50 metros (sectores I, II, III y VI), el regadío en ellos sería mediante aguas subterráneas a medida que fuese posible. El segundo, los sectores que se situaban por encima de dicha cota (sectores IV y V), el agua se iba a obtener mediante galerías desde la Sierra de Gádor, motivo por el que se inicia la construcción de galerías y de presas. Sin embargo, solo con la transformación de los tres primeros sectores (I, II, III) y representando el 63,5% de la superficie total tratada, la instalación de pozos y red de acequias no era suficiente para el abastecimiento de agua de los mismos. De hecho, en la década de los 70 se da la sobreexplotación de los acuíferos y se empiezan a salinizar sus aguas. Es por ello, que el Instituto empieza a plantear la utilización de las aguas superficiales con la idea de construcción de infraestructuras artificiales hídricas (pantanos) (Rivera, 1997) para poder realizar el regadío en las tierras y crear la expectativa de una gran zona unificada destinada a la agricultura. A finales de los 70, la demanda de agua es muy superior a la recarga natural del acuífero, por lo que se toma la decisión de construir el pantano de Benínar con el que se obtiene agua suficiente para el regadío de los sectores III y el IV. Para asentar a nuevos colonos, se estima oportuno la construcción de pueblos nuevos en distintas partes del campo ya que se completó la superficie de crecimiento del Sector I. En el sector III-subsector 2, se crean dos nuevos pueblos llamados San Agustín y el Solanillo para abastecer de viviendas a los colonos y ampliar la superficie de cultivo. En los años 80, tras la gran expansión de agricultura en toda el Campo de Dalías, surgen iniciativas y proyectos por parte de entidades privadas, como es la del caso QUASH S.A. y su proyecto “Tierras de Almería” (García et al, 2005). La intención de esta empresa era gestionar un número de tierras para luego venderlas a los agricultores con las facilidades preparadas. Para ello, hicieron la compra de más de 2.000 hectáreas y se pusieron en venta con todos los servicios de cultivos integrados y preparados a agricultores independientes. Además, debido a la alta demanda de agua en la zona, el riego se controlaba por turnos por lo que el cultivo no recibiría el agua que necesita para su producción. No obstante, la planificación que tenía esta entidad privada no era compatible con la gestión agronómica que se estaba llevando a cabo en la comarca. En Almería ganaba la producción familiar, donde pequeños núcleos familiares se encargaban diariamente de controlar los sistemas en cuanto a temperatura, humedad, ventilación del propio invernadero. Es a día de hoy el sistema que se sigue llevando a cabo y uno de las estrategias más efectivas de agricultura intensiva a nivel mundial. 33 CAPÍTULO III. PROCESO DE CONFORMACIÓN DEL TERRITORIO BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ EVOLUCIÓN DEL MUNICIPIO DE EL EJIDO Gráficas de población y densidad A un nivel más global, la actuación del INC en el Campo de Dalías fue un punto clave de transformación del territorio hacia una agricultura intensiva bajo plásticos. 12.000 familias viven a día de hoy de los invernaderos, lo cual crea en la provincia un gran rendimiento económico. Los datos del Instituto Nacional de Estadística reflejan como desde los años 60 y con el traslado de colonos, la comarca ha crecido exponencialmente su número de población, pasando de un poco más de 14.000 habitantes en los años 60 hasta 30.000 en los 80. En el año 1982, según información del ayuntamiento del municipio, El Ejido tomó su independencia del ayuntamiento que hasta ahora era Dalías (municipio situado a las afueras del Campo de Dalías, a unos 10 km de El Ejido) y se proclamó como municipio independiente. A este se le suman los 14 núcleos y se convierte en uno de los poblados con mayor crecimiento demográfico de la provincia. Además, es curioso como la densidad de invernaderos del municipio ha ido creciendo conforme iba aumentando la población. Cuanta más población, más necesidad de beneficio económico y, por ende, más agricultura intensiva a pesar de los problemas de obtención de aguas. Llegamos a día de hoy, en el Ejido, con un total de 83.758 habitantes (INE, 2020) y una superficie de más de 12.743 has de invernaderos. Figura 18. Gráfica de evolución poblacional de El Ejido. Fuente: elaboración propia Figura 19. Gráfica de evolución en la densidad de invernaderos del municipio. Fuente: elaboración propia 34 DEJANDO HUELLAS CAPÍTULO III. PROCESO DE CONFORMACIÓN DEL TERRITORIO Figuras 20 - 30. Ortofotos del Campo de Dalías. Fuentes: Instituto Geográfico Nacional Copernicus Landsat 1956 Figura 20 1984 Figura 23 1981 Figura 22 1973 Figura 21 1990 Figura 24 Ortofotos de evolución del Campo de Dalías (1956 - 2020) 35 CAPÍTULO III. PROCESO DE CONFORMACIÓN DEL TERRITORIO BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ 2000 Figura 26 2015 Figura 29 1995 Figura 25 2010 Figura 28 2005 Figura 27 2020 Figura 30 36 DEJANDO HUELLAS CAPÍTULO III. PROCESO DE CONFORMACIÓN DEL TERRITORIO San Agustín El Solanillo Camponuevo del Caudillo Las Marinas Ampliación Roquetas de Mar Las Norias de Mar Roquetas d d s Puebla de Vícar El Parador Pueblos de Colonización Los pueblos que se plantean realizar en el Plan General de Colonización junto al área agrícola, no solo se construían sin previsión sino que a cada colono que se le entregaba una parcela también se le ofrecía una vivienda del pueblo o de otro núcleo más cercano. Este diseño de núcleos orientados a la actividad agrícola se refleja en 8 poblados con un total de 795 viviendas en el Campo de Dalías, siendo estos: (1) El Parador de la Asunción, (2) La Puebla de Vícar, (3) Ampliación de Roquetas de Mar, (4) Las Marinas, (5) Camponuevo del Caudillo, (6) El Solanillo, (7) Las Norias, (8) San Agustín. Esta planificación de poblados se hace desde un punto de vista agrícola, es decir, que se pensaba de manera que el tiempo de desplazamiento desde la vivienda del agricultor hasta su parcela fuese el mínimo posible, por lo que se refleja una distancia base de 2,5 km de punto a punto (´módulo carro´). Estas áreas se diferencian en tres tipos: municipios independientes, entidades locales menores y barrios del municipio enclavado. El arquitecto, como diseñador urbanístico, tenía un programa de necesidades a tener en cuenta a la hora de proyectarlos. Por un lado, se debía de tener en cuenta el diseño de edificios públicos, incluyendo la parte administrativa con un ayuntamiento y una iglesia, además de servicios para la comunidad con colegios, instalaciones deportivas, edificios sociales y comercios. Y por otro, las distintas tipologías de viviendas en función de tu desempeño en el poblado (colonos, obreros y funcionarios). Para el desarrollo de la trama urbanística, se atiende a la comunicación del poblado con otros poblados, por lo que la intención de ubicación es junto a carreteras principales del Campo. Por otro lado, se sigue una trama bastante concreta para la disposición de parcelas, donde predomina una geometría jerarquizada equitativa y se disponen las viviendas diferenciando principalmente entre colonos y obreros, funcionarios y maestros y comerciantes. Dichas viviendas atenderán a las necesidades de su usuario, si la vivienda era para un obrero se desarrollará con menos espacio previsto para la misma. Por último, la configuración del espacio público se aúna en una zona central del poblado donde se otorga la identidad del poblado conformando una gran plaza en el centro de los edificios públicos (Centellas et al, 2009). 37 CAPÍTULO III. PROCESO DE CONFORMACIÓN DEL TERRITORIO BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ San Agustín El Solanillo Camponuevo del Caudillo Las Marinas Ampliación Roquetas de Mar Las Norias de Mar Roquetas d d s Puebla de Vícar El Parador Elaboración propia. Fuente: Base de Instituto Nacional de Colonización Figura 31. Pueblos de Colonización del Campo de Dalías 38 DEJANDO HUELLAS CAPÍTULO III. PROCESO DE CONFORMACIÓN DEL TERRITORIO EL PARADOR DE ASUNCIÓN Sector de colonización Sector I Superficie total 665 hectáreas (has) Reservadas 225 Exceso 85 Exceptuadas 352 Solares 20 has Regadío 645 has Arquitecto José García-Nieto Gascón Año de obra 1954 Viviendas 17 para colonos, 19 para obreros (56 total) 202 viviendas agrupadas al núcleo 322 viviendas en diseminado Equipamientos Iglesia, artesanías, escuela, cementerio hermandad, edificios administrativos Población total 2775 habitantes Capital Roquetas de Mar Nombre actual Parador de las Hortichuelas Población actual 9.841 (INE, 2020) Figura 32 (arriba). Planimetría de El Parador de la Asunción. Fuente: Instituto Nacional de Colonización Figura 33 (izquierda). Vista aérea El Parador de la Asunción. Fuente: Instituto de Estudios Almerienses Figura 34 (derecha). Ortofoto de El Parador de las Hortichuelas. Fuente: Instituto de Estadística y Cartografías de Andalucía DATOS DEL POBLADO 39 CAPÍTULO III. PROCESO DE CONFORMACIÓN DEL TERRITORIO BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ PUEBLA DE VÍCAR Sector de colonización Sector III Superficie total 1028 hectáreas (has) Reservadas 153 Exceso 32 Exceptuadas 237 Solares 20 has Regadío 696 has Improductivos 97 has Arquitecto José Luís Fernández del Amo Año de obra 1966 Viviendas 10 para colonos, 2 para obreros 121 viviendas en diseminado Equipamientos Iglesia, artesanía, escuela, hermandad edificios administrativos Población total 1738 habitantes previstos Capital La Puebla de Vícar Población actual 5.245 (INE, 2020) Figura 35 (arriba). Planimetría de Puebla de Vícar. Fuente: Instituto Nacional de Colonización Figura 36 (izquierda). Vista aérea Puebla de Vícar. Fuente: Instituto de Estudios Almerienses Figura 37 (derecha). Ortofoto de Puebla de Vícar. Fuente: Instituto de Estadística y Cartografías de Andalucía DATOS DEL POBLADO 40 DEJANDO HUELLAS CAPÍTULO III. PROCESO DE CONFORMACIÓN DEL TERRITORIO AMPLIACIÓN DE ROQUETAS DE MAR DATOS DEL POBLADO Sector de colonización Sector I Ampliación de núcleo existente, zona de influencia en el propio núcleo Arquitecto José García-Nieto Gascón Año de obra 1954 Viviendas 159 Equipamientos Iglesia, artesanías, escuela, hermanad cine-casino Capital Roquetas de Mar Núcleos cercanos Las Marinas Camponuevo del Caudillo El Solanillo Población actual 98.433 (INE, 2020) Núcleo completo de Roquetas de Mar Figura 38 (arriba). Planimetría de ampliación de Roquetas de Mar Fuente: Instituto Nacional de Colonización Figura 39 (izquierda). Vista aérea Ampliación Roquetas de Mar. Fuente: Instituto de Estudios Almerienses Figura 40 (derecha). Ortofoto de Roquetas de Mar. Fuente: Instituto de Estadística y Cartografías de Andalucía 41 CAPÍTULO III. PROCESO DE CONFORMACIÓN DEL TERRITORIO BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ DATOS DEL POBLADO Figura 41 (arriba). Planimetría de Las Marinas. Fuente: Instituto Nacional de Colonización Figura 42 (izquierda). Vista aérea Las Marinas. Fuente: Instituto de Estudios Almerienses Figura 43 (derecha). Ortofoto de Las Marinas. Fuente: Instituto de Estadística y Cartografías de Andalucía LAS MARINAS Sector de colonización Sector II Superficie total 575 hectáreas (has) Reservadas 377 Exceso 1209 Exceptuadas 89 Solares 15 has Regadío 530 has Improductivas 30 has Arquitecto José Luís Fernández del Amo Año de obra 1958 Viviendas 48 para colonos, 14 para obreros (62 total) 161 viviendas en diseminado Equipamientos Iglesia, artesanías, escuela, cementerio clínica, edificios administrativos Población total 1161 habitantes Capital Roquetas de Mar Población actual 4.520 (INE, 2020) 48 DEJANDO HUELLAS CAPÍTULO IV. EL INVERNADERO EN EL EJIDO EL INVERNADERO EN EL EJIDO Características climáticas y tipologías de invernaderos El área de Agricultura y Medioambiente (2017) define un invernadero como “recinto de material translucido cerrado, además de en la propia cubierta, en las bandas para la protección de plantas donde se lleve a cabo la actividad agraria y de germinación de semillas para uso propio” (art. 9). En la comarca elegida como caso de estudio, dicho material translucido es una capa de polietileno que permite la entrada de radiación solar limitadamente, de manera que se cree el microclima con las características de luz, temperatura, humedad relativa y ventilación adecuadas para el cultivo y desarrollo de plantas. El objetivo de estas estructuras es minimizar el coste, reducir el consumo energético y crear microclimas adaptables con el mayor número de recursos naturales. El invernadero como instrumento de producción agrícola se extiende por regiones con características áridas, como es el caso del sureste de España. Es en esta esquina de la península donde se ha concentrado hasta un 20% de cultivo bajo plástico de la superficie global (Valera y Molina, 2008), tras áreas agronómicas como la de China. En Almería, esta gran superficie de cultivo bajo plástico representa a un total de 12.000 familias, que gracias a la agricultura intensiva que se da en la provincia genera resultados de gran rendimiento económico y técnico. La superficie media que abarca cada familia para su propia explotación es de 2,5 hectáreas, donde se hace un mayoritario empleo de mano de obra familiar. La tipología estructural más utilizada es la de los invernaderos tipo parral, cuyo sistema es una estructura simple articulada metálica, en los inicios de los invernaderos se construían a base de estructuras de madera. La parte cubierta se ejecuta con una malla flexible de alambres cogida al sistema metálico vertical, sobre la que se dispone el plástico abrigando la estructura al completo. Dentro de la tipología de invernadero parral, existen diversas variedades: parral plano, parral monocapilla, parral multicapilla simétrico y parral multicapilla asimétrico. Además de la tipología de parral, existe la tipología multitunel que es utilizada también en la comarca, sin embargo, el 98% de los invernaderos son tipo parral multicapilla simétrico puesto que ofrece una mayor adaptabilidad superficial, sencilla gestión y mantenimiento y, sobre todo, exigencias energéticas bajas (Cajamar, 2017). Figura 56. Invernadero plano: tipo Almería. Fuente: Elaboración propia Figura 57. Invernadero de parral asimétrico. Fuente: Elaboración propia Parral plano: tipo Almería Parral asimétrico Características Características Altura máxima 4,2 m Altura cenital 7 m Ancho 8 - 10 m Distancia entre arcos 5 m Inclinación cubierta 6-20º Altura máxima 3 - 5 m Altura cenital 7,40 m Ancho 9,60 m Distancia entre pilares 5 m Bajo coste Mayor inercia térmica Estanqueidad alta No se aprovecha agua pluvial Buena ventilación Inercia térmica Estanqueidad alta No se aprovecha agua pluvial 49 CAPÍTULO IV. EL INVERNADERO EN EL EJIDO BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ Figura 58. Invernadero multitunel. Fuente: Elaboración propia Figura 59. Invernadero multitunel. Fuente: Elaboración propia Figura 60. Invernadero en El Ejido. Fuente: Elaboración propia Parral multitunel Parral capilla y multicapilla Características Características Altura máxima 3,5 - 5 m Altura cenital 4 - 5 m Ancho 6 - 9 m Distancia entre arcos 2,50 m Altura cenital 5,50 - 7 m Ancho 8 - 10 m Distancia entre pilares 2,50 m Elevado coste Control de clima Estanqueidad alta No se aprovecha agua pluvial Fácil construcción Ventilación sencilla Gran iluminación Evacuación de aguas 50 DEJANDO HUELLAS CAPÍTULO IV. EL INVERNADERO EN EL EJIDO Funcionamiento del invernadero. Materiales y características de mallas anti-insectos en las aperturas del invernadero, además de trampas cromáticas adhesivas (Gómez, 2021) a lo largo de los cultivos. En ciertas condiciones climáticas, como son los días más calurosos de verano donde se caracteriza la inexistencia de viento en condiciones casi desérticas, la ventilación natural no es suficiente para controlar la temperatura elevada que se da, por lo que se utilizan frecuentemente sistemas de refrigeración evaporativa (Pérez-Parra y Céspedes, 2007). Esta técnica consigue que se disminuya en valores notables y que, por el contrario, la humedad relativa se incremente a través de la pulverización de agua en el invernadero. Por otro lado, como se ha mencionado anteriormente, la cubierta del invernadero se construye con un material plástico, en la mayoría de los casos con polietileno de baja densidad que se dispone normalmente en láminas, aunque también se puede ver en disposición de mallas (Pérez-Parra y Céspedes, 2007). Otros invernaderos también usan distintos materiales plásticos, como son el plástico negro, blanco o bicolor y mallas negras, todos ellos acolchados. No obstante, para disminuir la temperatura que penetra bajo el plástico, se utiliza una técnica denominada “encalado” comúnmente conocido como blanqueamiento de plásticos, donde el objetivo es que a través de la proyección de un producto cálcico en la cubierta (Barrionuevo, 2021) pase la radiación solar suficiente en épocas de mayor insolación sin quemar el cultivo. Esta técnica, normalmente se utiliza al principio de cada cosecha para proteger el débil crecimiento inicial de ciertas hortalizas, que posteriormente se retira la capa de sustrato cálcico para obtener un mayor crecimiento y fortaleza de las mismas. Este método es bastante efectivo en cultivos que tratan con vegetales fotosensibles y, por ende, susceptible a quemaduras como son los pimientos y las habichuelas. Hasta cierto punto, el sistema de encalado en invernaderos de plástico puede presentar resultados favorables para el desarrollo del mismo, si bien tiene distintos inconvenientes que se deben tener en cuenta. La aplicación no homogénea del sustrato cálcico, en particular, puede dar a la insuficiencia de luz o, por el contrario, la abundante radicación solar a las plantas. Entre ellos, a su vez se debe tener en cuenta la difícil ejecución que supone dicho Las dimensiones espaciales diseñadas para la producción y desarrollo de un cultivo están limitadas a cuatro agentes atmosféricos básicos: la temperatura y la humedad relativa, por un lado, y la luz y el CO2 por otro. Los parámetros a tener en cuenta limitados por las consideraciones anteriores son: entre 10 y 20ºC como temperatura óptima (Huertas, 2005), que se verá dado tanto por una ventilación natural o forzada cómo por la humedad relativa del recinto y, por otro lado, la iluminancia permitida donde se alterarán los distintos aspectos (temperatura, humedad relativa y CO2) en función de las necesidades para el crecimiento adecuado de las plantas. Almería cuenta con un clima semiárido cálido, frío y mediterráneo, lo cual hace que los inviernos no sean demasiado fríos ni los veranos demasiado calurosos. Sin embargo, se han de tener en cuenta distintas características que presenta la provincia, como es la gran insolación con la que cuenta, de hasta 3000 horas de sol anuales y los fuertes vientos de poniente. Estas condiciones no son más que ventajas con las que cuenta la comarca y de las que el diseño de invernaderos se intenta aprovechar para unas estructuras eficientes a través de distintos sistemas. Para el adecuado funcionamiento microclimático anterior del interior de los cultivos, otra de las estrategias a analizar es la altura de la estructura. En los años 60 la altura media de los invernaderos era de 2m, sin embargo, a lo largo de los años se ha ido experimentando que el cultivo funciona y se desarrolla mejor cuanta más altura tenga la estructura. Esto es debido a que, si contamos con mayor volumen atmosférico, más fácil es controlar las condiciones de temperatura y humedad relativa puesto que las variaciones climáticas se reflejan en menor proporción. Por ello, la altura media con la que se trabaja hoy día oscila entre los 3,5 y 4 m de altura en función de la tipología estructural del invernadero. Además de controlar las condiciones climáticas a través del diseño estructural del invernadero, aparecen otros factores y/o sistemas básicos que suplementan el adecuado funcionamiento del mismo. El equipamiento básico de un invernadero debe contar, en primer lugar, con una gran ventilación mediante ventanas cenitales en cubierta, mediante sistemas 51 CAPÍTULO IV. EL INVERNADERO EN EL EJIDO BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ sistema, cuyas consecuencias pueden ser fatales para el técnico como para la producción. Es por ello, que existen otros métodos para compensar el efecto que soluciona el blanqueo de plásticos como es el uso de pantallas móviles de sombreo, que tienen la capacidad de contrarrestar la radiación solar tanto lumínica como térmica. El aumento de productividad que proporcionan las pantallas térmicas y de sombreo es de un 30% respecto al blanqueamiento de plásticos (Huertas, 2005), puesto que el sistema tiene la capacidad de reflejar la luz solar suficiente y acumular el calor penetrado que ofrece el tramo diurno y poder repartirlo por la noche. De esta manera, el microclima deseado tiene el mínimo de variaciones durante las 24h diarias, calidad que se refleja en los resultados tras la cosecha. Asimismo, es un sistema móvil que se adapta y gracias a su automatización, permite que el invernadero tenga las características térmicas y de humedad relativa precisas: los invernaderos que tienen instalado el sistema, contienen un higrómetro, anemómetro y termómetro que miden las características de humedad, viento y temperatura, respectivamente, cada dos segundos (Gómez, 2021) y consiguen accionar el mecanismo automático para obtener dicha calidad interior. Figura 61. Invernadero en El Ejido. Fuente: Elaboración propia 52 DEJANDO HUELLAS CAPÍTULO IV. EL INVERNADERO EN EL EJIDO Suelos, sistemas de riego y recogida de aguas Normativa de invernaderos en El Ejido. PGOU Otra de las singularidades del cultivo bajo plástico en Almería es la disposición del sembrado sobre suelos completamente modificados. La productividad del proceso se caracteriza por el sistema de enarenado de suelos, donde se incorpora una capa de tierra arcillosa de 20 hasta 40 cm de espesor con sustratos de perlita, a la que se añade posteriormente una capa de material orgánico, terminando sobre una capa de arena de aproximadamente 10 cm. Paralelamente, se desarrollan otros sistemas de cultivo debido a que distintas actuaciones en terrenos alteraron las propiedades del suelo, donde se encontraron altos niveles salinos (Gómez, 2020) que hacían imposible el cultivo sobre suelo. Es por ello, que se desarrolla el cultivo “sin suelo”, técnica conocida como hidroponía, a través de distintos sustratos porosos como son la turba, lana de roca, perlita, arcilla expandida o fibra de coco. Por otro lado, un factor esencial para el desarrollo del cultivo es el sistema de riego que se plantea en los invernaderos. Ya se mencionó anteriormente, que al principio de la actuación por parte del Instituto Nacional de Colonización se regaba a manto, lo que creaba un desaprovechamiento considerable del agua, recurso que en los años 80 escasea y es un motivo por el que los agricultores se ven obligados a buscar un método de aprovechamiento de los recursos naturales. Este método es el que se sigue utilizando a día de hoy, y es el riego por goteo que se distribuye a través del invernadero mediante tubos de polietileno. El agua que se utiliza en el invernadero, proviene principalmente de balsas y embalses, donde contamos con que el 84% de los invernaderos (Pérez-Parra y Céspedes, 2007) regulan su riego a través de ellas. Además, el 64% de los invernaderos se construyeron con una balsa propia con capacidades de hasta 760 m3, de los que no cubre más del 30% de la misma. Análogamente, se estudia la recogida de aguas pluviales en cubierta a pesar de que en la comarca sea escasa. La mayoría de invernaderos, exceptuando los que su estructura no se los permita, crean canalizaciones de recogida de dichas aguas que derivan en una balsa, donde posteriormente se puede utilizar dicha agua para el riego por goteo. De hecho, en las atípicas épocas lluviosas se considera un aprovechamiento de esa agua de hasta un 30% de las exigencias hídricas del volumen (Pérez-Parra y Céspedes, 2007). Para uso agropecuario, la normativa urbanística de El Ejido (Plan General de Ordenación Urbana [PGOU], 2018, p.92) indica que toda la instalación de invernaderos se debe ejecutar con sencillez y materiales prefabricados. Esta facilidad estructural se ve en los invernaderos de estructuras alámbricas y metálicas que tengan plastificado su envolvente y con mecanismos manuales de apertura de huecos. Además, se establece una altura máxima en el interior de invernaderos de 4,50 metros, exceptuando los sistemas más avanzados en tecnología donde se incluye la tipología multitunel. Respecto a la recogida de aguas pluviales, se apunta (PGOU, 2018, p.51) que todas las cubiertas que sean impermeables en el uso de la construcción de invernaderos (todas las que no filtren intencionadamente el agua al interior del recinto) deben tener a su disposición un depósito donde se pueda almacenar aguas pluviales. Este depósito, embalse de acumulación de agua, deben conformarse con una excavación de vaso sobre el terreno con una membrana impermeabilizante. Por otro lado, el PGOU establece una serie de condiciones respecto a la parcela y la superficie máxima donde se instala el invernadero. La ocupación máxima que se permite para este uso, es de un 85% de la superficie total de la parcela, el espacio restante estará previsto para proyectar la permeabilidad de acceso a la misma y todas las operaciones necesarias de carga y descarga de los productos relacionados con el invernadero (desde las semillas hasta la exportación del producto). Además del espacio previsto para el acceso a la parcela, se permite la construcción de servicios a la finca con almacenes agrícolas, cuya superficie no deberá superar más del 3% del total de la parcela. 53 CAPÍTULO IV. EL INVERNADERO EN EL EJIDO BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ Impactos en la comarca Esta forma de cultivar en el terreno que caracteriza únicamente al territorio almeriense, ha supuesto grandes cambios a nivel territorial, medioambiental, social, económico y paisajístico. Las más de 30.000 hectáreas de cultivo bajo plástico suponen un 13% del PIB provincial (INE, 2019) de forma directa, donde nos situamos en el 40% si incluimos la comercialización de los productos. Estos datos se traducen en aproximadamente unos 2.400 millones de euros (Otiniano, 2020) anuales facturados, con un total de más de tres millones de toneladas de cultivos (Valera et al, 2018; Cajamar, 2017) de los que más del 75% se exportan fuera de España. Esto supone una gran orientación del mercado hacia el mercado internacional europeo, lo que se lleva haciendo desde la década de los 70 y por lo que se conoce a este rincón del país como “la huerta de Europa”. Por otro lado, la visión territorial y medioambiental no es tan beneficiosa como la económica. La intensificación de la agricultura en la comarca desde los años 60 ha creado un gran vuelco en el uso de los recursos naturales, se provocó la sobreexplotación de los acuíferos como método de obtención de agua para el riego de los invernaderos en los años 90. A raíz de este hecho, se ha intentado buscar soluciones para optimizar su uso y no generar tal impacto, además de buscar otras fuentes. Sin embargo, aspirando a mejorar se ha empeorado en diversos aspectos, destacando la degradación de espacios litorales, salinizando los acuíferos y las tierras y creando humedales no deseados en distintos puntos de la comarca. Asimismo, mientras crecía el espacio agrícola en superficie no se planteó la posibilidad del impacto visual y paisajístico que esto crearía, creando puntos críticos enfrentando agricultura con naturaleza y con espacios urbanos. Además de la imagen satelital del mar de plástico. Figura 62. Construcción de un invernadero. Fuente: Elaboración propia 54 DEJANDO HUELLAS La gran deuda de la comarca IMPACTO MEDIOAMBIENTAL CAPÍTULO V. 56 DEJANDO HUELLAS CAPÍTULO V. IMPACTO MEDIOAMBIENTAL OBTENCIÓN DE AGUA PARA INVERNADEROS Sobreexplotación de acuíferos Los recursos naturales como el agua en tierras áridas y desérticas es un medio provechoso que no brilla por su abundancia. Cuando existe una alta demanda del mismo y este escasea, se empiezan a captar nuevas medidas y soluciones que no se contemplaban antes. El caso de la comarca almeriense entra en este ámbito, donde se está contemplando un gran problema medioambiental por la insuficiencia de oferta de agua como recurso esencial. El carácter semiárido de Almería provoca que las precipitaciones anuales no superen los 200 mm y que el principal instrumento de obtención de agua para el consumo sea subterráneo. Sin embargo, la inmensa agricultura intensiva de cultivo con invernaderos y la expansión de los núcleos urbanos turísticos han provocado que la demanda de agua sea superior a la que los recursos subterráneos pueden ofrecer, puesto que lo que se reclama anualmente es superior de lo que el subsuelo nos puede proporcionar. Esta situación se viene dando desde finales de los años 80, por lo que el aumento en la densidad de agricultura en estas últimas décadas ha agravado aún más la situación. A pesar de que el agua del subsuelo no puede proporcionar lo que se solicita, se ha seguido utilizando y sobre explotando estos recursos hasta que se ha provocado un gran descenso en la cota del nivel freático y, por consecuencia, la intrusión de agua marina en el subsuelo hasta el punto de salinizar el recurso natural. muestran la impermeabilidad, como ocurre en la barrera entre las unidades de Aguadulce y Balerma-Las Marinas y, semi-permeabilidad del terreno. La unidad que más destaca con la actuación del Instituto Nacional de Colonización es la de Aguadulce puesto que el agua de extracción era de mejor calidad que las demás, por lo que la mayoría de los pozos instalados se hicieron en este tramo. Esta extracción masiva de agua del acuífero superior de Aguadulce es la que ha provocado que parte de esta agua se encuentre bajo el nivel del mar (Pulido, 2000), lo que provoca en 1992 la salinización del mismo y la inutilización de esa agua para consumo. Por otro lado, la unidad de Balerma-Las Marinas tenía gran parte afrontando el límite costero con el mar, entonces la intrusión de agua marina era mucho más fácil. Debido a los numerosos bombeos para la extracción, en 1992 la demanda al acuífero duplicó lo que podía suplir y la barrera que separaba al mismo con el mar desapareció y, por ende, se salinizó (Pulido, 2000). El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en conjunto con la Junta de Andalucía, decidieron implementar una serie de actuaciones y mejoras para solventar la situación que se estaba dando (García et al, 2005). Entre ellas se encuentra la mejora de la red de distribución de acequias ya construida, para un mayor rendimiento del curso del agua, la suplementación del suministro de agua de acuífero con el trasvase de cuencas próximas, como podría ser la Cuenca de Segura y, la instalación de desaladoras como método de aprovechamiento en zona costera. No obstante, la implementación que más rentabilidad generó en el momento y ha generado durante estas décadas, en el sistema tecnológico de invernaderos, es el riego por goteo. El antiguo riego por manta, que tenía una media anual de 14.000 m3/ha (García et al, 2005) desaparece, y en cambio, el nuevo sistema tiene unas cifras de consumo de hasta 5.000 m3/ha descendiendo un 200%. Cabe destacar que el rendimiento de agua por m3 que produce este cambio de riego hace que sea uno de los más altos del mundo actualmente. El Campo de Dalías se nutre del acuífero superior, con cerca de 700 km2 cuyo esquema hidrogeológico se divide en tres unidades: por un lado, la unidad de Balanegra que ocupa la parte más oeste cuyos estratos se encuentran a 20 m bajo el nivel del mar, la unidad de Balerma-Las Marinas que comprende la parte central y a la que se extrae más profundamente y, la unidad de Aguadulce cuya superficialidad la hace más accesible (Pulido, 2000). La diferenciación entre estas tres unidades se debe no solo a la composición geológica de cada una de ellas sino también los tramos que se encuentran dividiendo las mismas que 57 CAPÍTULO V. IMPACTO MEDIOAMBIENTAL BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ Acuífero inferior Acuífero superior UNIDAD DE BALANEGRA UNIDAD DE BALERMA-LAS MARINAS UNIDAD DE AGUADULCE Figura 63. Unidades acuíferas Campo de Dalías. Fuente: Elaboración propia 64 DEJANDO HUELLAS Prohibido ver lo evidente IMPACTO PAISAJÍSTICO CAPÍTULO VI. 66 DEJANDO HUELLAS CAPÍTULO VI. IMPACTO PAISAJÍSTICO INVERNADEROS EN EL ENTORNO Normativa urbanística La gran extensión agrícola en el municipio de El Ejido, hace plantear y analizar la composición paisajística y los limites hasta los que este trazado puede llegar. El mismo se planteó en los años 50 y 60 como una necesidad con la que no se llegó a meditar las consecuencias. Por ello, para evitar la expansión de plástico incontrolada en la actualidad, el ayuntamiento de El Ejido contempla una serie de medidas en el Plan General de Ordenación Urbanística del municipio. Se exigen medidas en puntos críticos como las zonas limítrofes de suelo urbano con zonas no urbanizables, donde se delimitan 100 metros desde la zona urbana y denominada como influencia de núcleos de población (Plan General de Ordenación Urbana [PGOU], 2018, p.53), atendiendo a las características de suelo no urbanizable. En dicha área no es compatible la construcción de actividad agrícola bajo plástico, aunque si la zona urbana no está edificada se podrá permitir una menor separación con la misma para dicha construcción, llegando hasta tan solo 10 metros de distancia de separación. Asimismo, se contemplan áreas protegidas donde se establece la incompatibilidad de la construcción de invernaderos en suelos no urbanizables, como son las zonas de interés ambiental y territorial, los paisajes protegidos, parajes y reservas naturales (PGOU, 2018, p.53). En el núcleo de El Ejido, se encuentran tres zonas de gran importancia ambiental y paisajística que se incorporan en este artículo legislativo. Las mismas son: las faldas de la Sierra de Gádor limitando con el norte del municipio catalogándose, en el PGOU, como “Matorrales Sierra de Gádor” y, los espacios protegidos y de interés ambiental de Punta Entinas-Sabinar. De ahí que, en estos puntos se crea un conflicto entre intereses económicos y agrarios, por un lado, y derechos ambientales y paisajísticos por otro. EL EJIDO Sta María del Aguila Almerimar San Agustín Las Norias de Daza La Redonda Santo Domingo Guardias Viejas Matagorda Balerma DALÍAS 67 CAPÍTULO VI. IMPACTO PAISAJÍSTICO BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ Suelo urbano LEYENDA Suelo no urbanizable. De protección por el POTPA y PGOU. Zona de influencia de los núcleos Suelo no urbanizable. De protección por el POTPA y PGOU. Suelos de riesgos naturales Suelo no urbanizable. De protección por el POTPA y PGOU. Paisajes protegidos y espacios de interés ambiental Figuras 71 - 76. Ortofotos de puntos críticos del municipio. Fuente: Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía Figura 77. Planimetría de usos de suelo El Ejido. Elaboración propia. Base: Plan General de Ordenación Urbana 68 DEJANDO HUELLAS CAPÍTULO VI. IMPACTO PAISAJÍSTICO El paisaje en el municipio de El Ejido Los poblados y sus periferias La exploración del territorio nos hace ver la composición paisajística tan característica que se crea en Almería, contrastando los numerosos relieves montañosos, con las llanuras del terreno y, llegando a un gran frente litoral que culmina en el mar Mediterráneo. Sin embargo, no es la morfología del territorio la que lo singulariza, sino las más de 30.000 hectáreas de cultivos bajo plástico que conforman en la provincia de Almería. Más del 65% pertenecen al Campo de Dalías, superando las 12.000 hectáreas y, constituyendo casi un 60% de la superficie ocupada del suelo del municipio. El invernadero actúa, en este caso, como modificador del paisaje, que aparentemente lo define como ámbito industrial por su intensiva producción. Para entender la transformación territorial y urbanística por la que el municipio de El Ejido transcurre, es esencial conocer las planificaciones, ideologías y decisiones que se tomaron en el pasado. El auge de crecimiento agrícola del municipio es en los años 80-90, - donde llegamos a superficies en torno a las 24.000 hectáreas en toda la provincia, sobre casi 30.000 actuales – a partir de entonces, la densidad de invernaderos construidos reduce considerablemente. Esta minoración va encauzada paralelamente con las leyes ambientales y paisajísticas sobre la regulación de espacios protegidos a finales de los años 80. Se empiezan a tomar medidas de salvamento de espacios naturales, con distanciamientos mínimos para proteger dichos espacios y preservar lo poco que quedaba entonces. Sin embargo, no es hasta 1997 cuando se aprueban las disposiciones para sistematizar el uso de suelo y la ordenación urbana (Ayuntamiento de El Ejido, 2009) con medidas urgentes. Es en 2002, cuando se aprueba definitivamente el Plan General de Ordenación Urbana en El Ejido, hasta entonces no se había regulado ningún tipo de crecimiento urbano, agrícola o el uso de suelo determinado para ambos casos. Es por ello, que encontramos en el municipio distintos puntos de confrontación entre espacios urbanos y espacios agrícola, donde muchos invernaderos se encuentran junto a viviendas en los poblados o la indiferenciación entre ambos espacios. Asimismo, en las zonas periféricas de los municipios como el de El Ejido (figura 78) la extensión agrícola ha llegado hasta la zona montañosa de Sierra de Gádor, donde aparentemente la topografía impide al invernadero continuar en su transcurso por el terreno. Un caso parecido ocurre en los poblados de colonización del municipio, Las Norias y San Agustín, donde el módulo carro fue un concepto que ha determinado el paisaje y la trama urbana del núcleo. La justificación de proyecto de estos poblados se ve reflejada en el trayecto entre la vivienda y el invernadero, donde se diseñó de manera que el tiempo de recorrido diario no fuese más de 45 minutos. Por consecuente, era inviable una separación mínima entre usos tan distintos, por lo que no hay zona que separe la vivienda con el espacio agrícola en ciertos puntos del territorio. Se ha creado pues, un paisaje complejo mixto y con combinaciones reguladas y no reguladas por los planes urbanísticos del ayuntamiento que son de complejo análisis. No obstante, cabe destacar tres puntos críticos en el municipio; por un lado, destacamos el núcleo de colonización de Las Norias, donde además del punto anterior encontramos un espacio natural no protegido por el ayuntamiento y, por el que en el desarrollo paisajístico se va a tener muy en cuenta. Por otro lado, el conflicto existente entre paraje natural y espacios agrícolas en el caso de Punta Entinas-Sabinar, donde encontramos un distanciamiento paisajístico en consecuencia de la Ley de Costas de 1988. 69 CAPÍTULO VI. IMPACTO PAISAJÍSTICO BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ Figura 78. Ortofoto de El Ejido. Fuente: Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía 70 DEJANDO HUELLAS CAPÍTULO VI. IMPACTO PAISAJÍSTICO El caso de la cañada de Las Norias La extensión húmeda de 138 hectáreas localizada junto al poblado de Las Norias es un punto de importancia ambiental y paisajística a considerar. Como se ha adelantado anteriormente, la condición de este humedal es bastante crítica y por la que no se han tomado medidas emergentes hasta el momento. La actuación humana para la creación de la Balsa del Sapo fue fortuita, si bien esconde un potencial que no se está aprovechando de momento. Además del impacto medioambiental ya comentado, encontramos una gran valorización paisajística del entorno que se debe de tratar. La cañada de Las Norias ofrece un microclima único y un punto de interés paisajístico para las distintas especies de aves que se vuelcan sobre este espacio. Su geometría tan aleatoria es la que crea el límite tanto con el espacio agrícola como con el poblado colindante, que se ha ido sumergiendo en él conforme han transcurrido los años. Se ha intentado insertar en el elemento una barrera vegetal para no dar continuación a un paisaje mixto, sino destacar e intentar redimir el propio. Se produce pues, una paradoja en el diseño paisajístico y territorial de poblados, donde la inserción en el entorno es lo esencial y a raíz del mismo se desarrolla la población. Sin embargo, este caso es lo opuesto a lo usual: surge en el territorio un espacio natural no previsto y, por ende, en el que se debe hacer una inminente intervención paisajística. Resulta complicada la comprensión de las alteraciones de lo ya construido intentando hacer visible lo incomprensible, donde son los espacios públicos los que se instalan y se desarrollan en la ciudad y no al revés. Figura 79. Ortofoto de Las Norias. Fuente: Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía 71 CAPÍTULO VI. IMPACTO PAISAJÍSTICO BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ El caso de Punta Entinas Sabinar Es curioso ver la confrontación entre un área que no deja de reproducirse y un paraje que no quiere más que subsistir. El caso que se presenta en el límite del paraje natural de Punta Entinas-Sabinar es singular en el municipio. Se trata del único espacio natural que ha sobrevivido a las constantes transformaciones territoriales de El Ejido. Se encuentra ubicado en el litoral del municipio, entre el núcleo de Almerimar y el de Las Marinas (Roquetas de Mar), con un total de 15 km de longitud y 2 km de ancho total, contando pues con 1960 hectáreas de las que 785 se declaran como reserva natural (Agencia de Medioambiente y Agua, 2020). Al contrario que la Balsa del Sapo, es un espacio natural existente donde se encontraban salinas y una gran ambigüedad de flora y fauna en su interior. Es por ello, que resultaría aventurado intervenir en él o incluso hacer que desaparezca debido al gran impacto medioambiental que ello conllevaría. Sin embargo, las necesidades económicas y de cultivo que se presentaban en los años 60-90 eran suficientes para no querer atender a diversas consecuencias que podría acarrear dichas alteraciones del espacio natural. Es por ello, que de este espacio natural se extraía arena para el enarenado de los cultivos bajo plástico, hasta 1988 cuando se declaró la Ley de Costas. Gracias a ella, este espacio natural se conserva a día de hoy y presenta un complejo límite frente a una zona no urbanizable de espacio agrícola. Las consecuencias de no haber intervenido paisajísticamente a tiempo, serían catastróficas. Probablemente, el espacio agrícola se habría sumergido en el terreno natural y lo habría consumido hasta su desaparición, como se ha dado en otros casos. Figura 80. Ortofoto de Punta Entinas-Sabinar. Fuente: Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía 72 DEJANDO HUELLAS CONCLUSIONES CAPÍTULO VII. 80 DEJANDO HUELLAS ANEXOS 82 DEJANDO HUELLAS (…) Como ha comentado antes [en la visita turística], el clima de Almería tiene las condiciones perfectas no para cultivar en la tierra porque es muy árido, pero sí bajo un plástico. Con la poca precipitación, el 80% del agua se obtiene del agua subterránea, por lo que con tanta extensión de invernaderos se ha sobreexplotado esta obtención de agua que se hacía mediante los acuíferos. Esto ha causado la salinización de los mismos, por lo que se han optado por opciones como la construcción de desaladoras. Entonces, en el caso de CLISOL, ¿qué beneficia más: el agua de los acuíferos o el agua de las desaladoras? ¿Hay alguna diferencia de los productos, de las sales que afecten al producto? No, es un tema de manejo. Tenemos que tener en cuenta que cuando utilicemos solo agua de desaladora, no se podrá utilizar. Tendrás que mezclar agua de otra fuente muchísimo más salina porque claro, el agua de desaladora viene prácticamente sin ningún tipo de sal. Para poner el agua con el nivel de sal que necesita el agua de la mayoría de nuestros cultivos, sería anti-económico; sería muy costoso. Entonces yo creo que el futuro es esa agua desalada mezclada con agua más salobre… ¿de dónde? Pues no lo sé, incluso del mar, pero es que mira; las soluciones para el agua son muchas lo que pasa es que siempre se habla de las mismas: o trasvases o desalación. También está la desalobración, que tenemos aquí la Balsa del Sapo, que por medio de la rambla del cañuelo llega al mar de Roquetas. Esa agua tiene entre 9-10-11 ms de conductividad eléctrica, casi 3 veces menos que la del mar: sería desalobrarla. En cambio, no se hace nada ahí puesto que es decisión política que es inentendible a veces. Es un agua que casi que está inundando invernaderos allí, es un agua que no es para siempre: bajaríamos el nivel freático, pero es otra fuente posible a añadir al agua desalada. El agua del acuífero es un agua que seguiremos utilizando cada año menos porque se trata de eso: intentar extraer 40-50hm3 mínimo o menos al año. Y se irá aumentando el nivel de agua desalada. Lo que pasa es que estamos acostumbrados a usar el agua del acuífero, que es muy buena y que está entre 1-1,5ms: un agua casi perfecta para la nutrición que nosotros aportamos a nuestras Cuénteme un poco cómo surgió la idea de crear este negocio, a raíz del negocio familiar a un negocio turístico. Pues mira, fue un cumulo de cosas, vamos a ver… Lo primero es que, yo llevo toda la vida de agricultora. No pude estudiar, solo el graduado escolar. Desde los 15-16 años empecé a hacer cursos nocturnos, como la mayoría de agricultores y no he parado todavía. Entonces, mi trabajo lo conozco bastante bien, me defiendo agronómicamente hablando… eh… lo primero es que siempre tenía una obsesión, a mi me encanta ser agricultura: cuidar las plantas, hacer seguimiento de los cultivos, la vida del invernadero me encanta. Pero yo tenía una obsesión: conseguir unos ingresos que no fueran solamente vender tomate, pepino, pimiento o sandía. Entonces yo empecé a darle vueltas, de que forma podía hacer yo una actividad paralela a la agricultura, pero no dejar mi trabajo base. ANEXOS Entrevista Lola Gómez Ferrón 56 años. Pequeña agricultora en el proyecto Clisol Agro, productora de hortalizas y donde se ofrecen visitas guiadas a la actividad turística, denominada por ella como “la casa de las plantas”. 83 BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ plantas, para hacer los equilibrios nutricionales, pero es cuestión de adaptarnos a que cada vez habrá más agua desalada. Y repito: tendremos que mezclarla con otras fuentes. Eso a mi no me preocupa, a mi lo que me preocupa es que estamos muy estancados en cuanto a la forma de desalar. Yo tengo muy claro que el futuro de Almería es desalar agua, estamos muy mediatizados, muy politizados por el tema del agua. Durante muchos años, quien defendía los trasvases era de un partido político y quien defendía la desalobración era de otro. Debería de ser todo complementario porque, el negratín, comarca de Almanzora; hay veces que tienen amenaza de no poder regar porque si el negratín que es desde donde trasvasan, la cuenca del negratín está a menos del 30% de su capacidad – según la ley de agua en España no se puede trasvasar. Luego tenemos aquí el río aquí al lado, en 60km, en Motril: el Guadalfeo cada día está echando miles, millones de litro de agua dulce al mar. Y nosotros a 60 km estamos desalándola, eso es una aberración. Pero está claro que somos una península, Almería es una península rodeada de agua y entonces, lo tenemos al lado. Entonces, ¿Cuál es mi queja? Los agricultores nos quejamos porque el agua es desalada, y cada año vamos a subir más, es muy cara. Algo que no entendemos es muy simple: los murcianos, que están aquí al lado, utilizan el agua igual que nosotros, pero la tienen subvencionada por ti, por mi y por todos los españoles. A parte del tema de si hay ayuda o no, es que es muy cara, por lo cual toca mucho nuestro bolsillo y nuestra rentabilidad, pero creo que el principal problema a medio y largo plazo no es el precio, es la sostenibilidad de la desalación. Conforme se está desalando hoy en día se sigue utilizando energía fósil. Ten en cuenta que lo que provoca el coste del agua desalada en un 60% es el coste energético de desalarla porque se hace por un sistema que es osmosis inversa. Es un proceso que es muy costoso energéticamente y segundo, el residuo que se genera es muy contaminante, y es la salmuera. A mi lo que me escandaliza es que nadie hable de otras formas de desalar el agua. Lo que me llama la atención es que hay ya sistemas y hay muchas investigaciones de otras formas de desalar el agua. Primero con energías limpias, nosotros tenemos 3300 h de luz y tenemos una plataforma solar en Tabernas, un centro de referencia a nivel mundial y que, lleva 4 años con amenazas de cierre por una forma de fiscalidad que le puso el gobierno de Madrid, el gobierno nacional, y que le impedía combinar ayudas para proyectos de España con Europa. Se han despedido a un montón de investigadores maravillosos y de eso apenas se habla. En ese centro una de las investigaciones que se paró fue un sistema con energía solar, bajar presión atmosférica y conseguir desalar agua. Con la consecuencia, primero, que se utilizaba principalmente energía solar, y lo más maravilloso es que el residuo no era salmuera, era sal común. Europa es un continente deficitario en sal común, tiene que comprar sal común de otros lugares. Entonces, como esta investigación hay muchas. Se está desalando aguas con energías combinadas, renovables, en Marruecos, Canarias… Lo más triste es no solo que no se empuje hasta ahí, si no que la gente no habla de esto y esto es fundamental en el tema de agua. Yo, soy optimista en el tema del agua porque pienso que, es verdad que cada vez va a llover menos en todos sitios y que lo del trasvase hay muchas manifestaciones al respecto porque cada vez hay menos agua. Pero es cierto, que aún nos queda mucha pedagogía por hacer con los consumidores. Nosotros estamos exportando agua: esos mini pepinos son el 95% de agua. ¿Qué valor tiene el agua? ¿Cuántos puestos de trabajo genera un litro de agua en Almería? Solo te doy un dato: nosotros por cada m2 gastamos entre 500 y 600 litros m2 y año en hacer nuestras hortalizas. Un cultivo como el arroz, en la vega del Guadalquivir en Sevilla o en la zona de Valencia, gasta 5000 m2 y año, ¿Cuántos puestos de trabajo genera? Esas cosas hay que verlas… Mucha gente dice “es que no tenéis que cultivar aquí, con el cambio climático ya cada vez hay mejor clima en Europa y allí si tienen agua y…” Hay mejor clima, si, pero nosotros tenemos algo que Europa no tiene y son horas de luz y viento. Y los invernaderos son la mejor adaptación que se hizo en el mundo para un determinado clima. Entonces, por lo que tenemos que luchar es que el consumidor conozca es la cercanía percibida: el km0. Yo siempre digo en mis visitas a extranjeros: que durante 6-7 meses si quieres comer este pimiento, este tomate, este calabacín, este pepino, tu kilómetro 0 soy yo porque no lo vas a encontrar más cerca. Entonces, toda esa unión europea que nos vende la moto y todos esos conceptos tan snobs tan marquetinianos de km0, slowfood. Es lo que hace que nosotros tengamos que picar nuestras 84 DEJANDO HUELLAS décadas más de nuestra agricultura familiar. ¿Cree que hay un número excesivo de invernaderos en Almería? No, no creo que haya un número excesivo. Creo que hay una cero planificación de esos invernaderos, pero como todo tiene su razón de ser, cuando se han hecho la mayoría de ellos fue antes del año 2000. Entonces, ni la mentalidad ni la situación ni las circunstancias, daban para pensar en esa planificación. Lo que, si creo, es que no deberíamos de ir hacia cubrir mucha más superficie, deberíamos de ir hacia lo que tenemos mejorarlo. Es decir, a optimizar la superficie cubierta. Entonces, ¿cree de alguna manera que la superficie que tenemos afecta a la provincia? A nivel social, estético… El mayor impacto que tenemos el estético, es un impacto brutal estéticamente. Y más como están hechos: que no tienen adornos. Primero, están hechos un laberinto, sin planificar y luego, no hay adornos, lo cual tienen una consecuencia medioambiental no tenerlos. ¿Cuál es el futuro de nuestra agricultura? Un incremento en cuanto a la incorporación de tecnología, pero un cambio en el paisaje del mar de plástico. Ese cambio no solo va a ser paisajístico y estético, cuando nosotros empezamos a descubrir que gracias al plástico podíamos producir en invierno, empezamos a saber que podíamos vivir dignamente de nuestro trabajo. A partir de entonces, no solo tapamos con plástico lo que ya teníamos sino ocupando más tierra que estaba dedicada a baldío donde, aunque tenemos mucho desierto, pero tenemos una biodiversidad desértica maravillosa, y eso poco a poco fuimos quitándolo. Entonces se juntaron dos cosas, un incremento en el nivel de plagas porque produjimos nosotros con nuestros invernaderos un desequilibrio a nivel natural, y unas condiciones climáticas que hacía que la plaga se desarrollara más. Además, de un uso brutal de químicos, porque no teníamos sandías porque no se venden y las están trayendo de Brasil o de Senegal. Ahí no se mira en la huella de carbono. Ese es el mundo en el que vivimos. En cuanto a la infraestructura de los invernaderos, ¿cree que hay futuro más allá de lo que ya hay implantado? ¿Cómo se imagina el futuro de la estructura con los sistemas de ventilación? Creo que todo tiene que ver con la ratio por agricultor. Yo no veo como algo negativo que se reconcentre la propiedad, me explico: ahora mismo llevamos décadas hablando de 2ha por agricultor como media, ya está en 3,1 y va a ir hacia más arriba. Cuesta mucho trabajo con el diseño de empresa, la forma de llevar los costes, y todo para que 2ha sean rentables. Precisamente por eso, porque creo que le futuro está en incorporar un poco más de tecnología… tampoco demasiada. Eso de “el agricultor puede incorporar tecnología hasta su propia ruina”. Lo digo porque nosotros estuvimos muchos años obsesionados con tener la tecnología holandesa aquí y eso es un error, porque las condiciones son totalmente distintas. Pero si que es verdad que hay que hacer un híbrido, un intermedio: invernaderos que no sean pasivos como los que tenemos, o activos totalmente como los de Holanda. Para eso necesitamos, en general, incorporar más tecnología. La incorporación de tecnología con la ratio que tenemos por agricultor es bastante complicada porque poner una máquina de riego, un equipo de control de clima o cualquier inversión que se haga en la finca, tiene que hacer prácticamente la inversión para una hectárea que para 4 o 5. Entonces, el coste, el incremento de inversión por m2 se va de tal forma que, luego rentabilizar eso y amortizarlo es muy complicado. Eso es lo que va a dar lugar a que haya una reconcentración, siempre digo que llevamos unos años que estamos en un cedazo de cribar la harina, y hay que saber agarrarse para saber no colarse por los agujeros. Pero muchos nos vamos a colar, por tamaño, porque no tenemos capacidad, pero es una criba natural. Pensando un poco, es una agricultura muy sui generis, a la gente le cuesta trabajo entenderlo. Creo que vamos a ser capaces de seguir viviendo muchísimas 85 BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ otra herramienta en aquella época y llegamos a donde llegamos. ¿Qué está pasando ahora? Pues el primer paso fue empezar con control integrado, con control biológico, después de empezar a meter bichos y a hacer esos ecosistemas dentro, hemos empezado hace 5 años a mejorarlos: no solo a meter bichos si no a poner plantas que no son productoras de hortalizas si no plantas aromáticas y plantas reservorio de insectos. Y el paso siguiente, que se lleva un par de años hablando del tema de setos, es la revolución en la que estamos inmersos ahora. Y es, lo que la mayoría de agricultores puede hacer porque tienen tierras alrededor, nosotros lo que tenemos que hacer ahora es poner unas jardineras con pelo de coco, con su sistema de riego y poner ahí esas plantas. Cuando todo el mundo tenga sus plantas, no la planta que nos guste estéticamente, si no plantas autóctonas y segundo, plantas que sean reservorio sobretodo de insectos depredadores y parasitoides de la plaga. Con el tiempo, cuando todos tengamos esos setos a los que yo llamo islas de biodiversidad, lo que haremos será aumentar la biodiversidad. A lo mejor no al nivel que la teníamos cuando empezamos a hacer invernaderos, pero si aumentaríamos muchísimo nuestra biodiversidad. No solamente ayudaremos medioambientalmente a nuestros cultivos porque vamos a hacer que fuera también haya esos equilibrios, que al final te ayuden a optimizar el uso de esos insectos y a tener que invertir menos por m2 para sacar tu cultivo sano. Si no que, además, vamos a cambiar el paisaje, vamos a adornar. La ordenación del paisaje es una de las cosas que más me llamó la atención y es uno de los motivos que me impulsó a desarrollar esta investigación. Visto desde arriba este paisaje, hay muchas deformaciones de la trama urbana y en ciertas zonas se presentan ordenaciones de invernaderos que se proyectaron en los años 80, que si no me equivoco nos encontramos dentro de una de ellas… Te cuento la historia esa… Estamos justo en uno de los extremos de lo que fue QUASH “Tierras de Almería”, de los pocos latifundios que ha existido en la agricultura de invernadero en la historia de agricultura de invernadero protegida del mundo. Es la única zona que desde el catastro está planificada, es una calle más estrecha, otra más ancha… Aunque los agricultores ya hemos ido cambiando para que haya más espacios entre invernaderos, porque hay algunos invernaderos que es inexplicable como pueden echar las bandas puesto que están pegados unos a los otros. Esto tuvo y ha tenido cosas muy positivas, pero también muy negativas. Por ejemplo, esto es Mario Conde y Javier de la Rosa. Nosotros entramos en pleno derecho en la Unión Europea en el año 86 en papeles, porque de pleno derecho hasta el año 93 no conseguimos que los franceses dejaran de volcarnos camiones... ahí hubo un proceso que no fue tan fácil. Esta gente lo sabe perfectamente porque trabaja, y lo directo con el gobierno y los políticos. Ellos sabían que iban a entrar a la Unión Europea. Al principio de los años 80, empiezan a hacer estas fincas que no llegaba a 2000 ha… sobre 2000 ha de flor cortada y hortalizas, es una finca que se llevaba con gente asalariada. Hicieron como dos modelos: uno lo llevaba todo gente asalariada y otro lo hicieron y lo vendieron a la gente que venía re-emigrada, los que emigraron a Alemania o Barcelona y luego volvieron y lo compraron. Que también estafaron porque lo que hicieron fue allanar la tierra y ponerle arena, pero nadie le echo la tierra. Hubo gente que estuvo días en huelga de hambre para conseguir que la justicia le hiciera caso porque les estafaron y todos esos agricultores se arruinaron. Pero la parte de hacer invernaderos, invernaderos… fueron 1600 – 1700 ha, estos invernaderos se hicieron y era todo cultivo de tomates aparte de la flor cortada. Primero te digo lo positivo: aquí cuando se cerró, ellos sabían perfectamente que esto se iba a cerrar, eso fue uno de los pelotazos de esta gente. Ellos dijeron, cuando ningún agricultor teníamos acceso a ningún tipo de ayuda ni de nada, ellos sabrán lo que cogieron de ayudas para hacer esto. Entonces, abren la finca y empiezan a contratar a gente… Ya había gente de Almería capital y de la Alpujarra. En el año 89-90 esto se cierra y se abandona: se quedaron 5500 personas en la calle. Esto es lo positivo de lo que es Almería. Ese era el año en el que la SEAT en Martorell había hecho un ERE, una regulación de empleo brutal. En la Gillette de Sevilla la gente estaba de huelga y manifestándose todos los días. Los Astilleros de Cádiz estaban 86 DEJANDO HUELLAS ahorrar costes estuvieron 9-10 salinizando el cultivo porque los otros fertilizantes (potasio) era mucho más caro, entonces era casi todo cloruro sódico lo que significa que se cargaron la tierra. Nosotros dejamos, cuando lo compramos, esta parte de aquí que son 2000m (se refiere a la nave de entrada), que estaba baldío… compramos 15000m que eran 3 invernaderos de 5000m cada uno. 1ha la pusimos en cultivo sin suelo y otra la dejamos en suelo… y tuvimos que arrancar el cultivo. Tuvimos que echar de todo: desplazadores de sal... y aun así no nos salía el cultivo porque tenía todo cloruro. Entonces, eso es una mala praxis. Esa es la historia de estas fincas. Lo bueno: las fincas super separadas… todo planificado. Algo que los pequeños agricultores no podíamos hacer en aquella época. ¿Qué opina sobre el paisaje de la comarca? ¿Estéticamente le gusta? A las personas nos ocurre una cosa: cuando vive siempre en el mismo sitio te acostumbras a ver algo. A mi no me gusta, no me parece un paisaje bonito evidentemente, no es el paisaje de Jaén, ni de Córdoba con sus olivos. Pero claro, es que primero, yo he crecido con este paisaje, y luego vivo dentro: sé lo que este paisaje ha generado. Entonces, mi visión es imposible que sea objetiva. Aparte, yo me dedico mucho a hablar del plástico, conozco mucho de la ciencia que hay dentro del plástico. Pienso que es una obra de arte el plástico que tenemos porque empiezas a ver cómo está hecho. Yo he estado en las fábricas, he estado donde hacen los aditivos, he estado en Italia y es una pasada la ciencia que hay ahí detrás. No puedo ser objetiva, pero si es cierto que entre que vivo debajo y se lo que genera, la selva, la riqueza que genera. Y pienso en el futuro y que ese plástico va a estar adornado porque también hay gente que pregunta: ¿crees que alguna vez podréis prescindir del plástico y utilizar otro tipo de material? ¿O que venga de otro origen? Ojalá. Hoy por hoy es imposible. Un origen biológico del plástico hoy por hoy es imposible. Ya hay plásticos con origen en la cáscara de patata, pero con la degradación que produce el sol hoy por hoy es imposible. ¿Llegará el día? hasta arriba de manifestaciones, todos los días en la televisión y con menos gente parada que aquí. Aquí 5500 personas en la calle de un día para otro y no salió ni una noticia porque la propia zona, los propios pequeños agricultores reabsorbieron la mayoría de la mano de obra. Siempre hemos tenido un dinamismo brutal. Lo mejor que ha podido pasar es que esas 2000 ha se cerraron, se abandonaron y luego hubo una gestora que se formó y empezaron a alquilar a pequeños agricultores por parcelas de 1ha, 2ha o incluso 3ha con opción a compra. Nosotros fuimos uno de ellos, nosotros alquilamos un año y al año siguiente compramos dos ha. Lo peor que pudo pasar es que ese latifundio se reprivatizó. Otra cosa muy positiva fue que aquí se investigó muchísimo sobre temas de cultivo sin suelo, era solo investigación porque se hacía todo en el suelo, pero esta investigación fue la referencia para seguir luego. Lo negativo: como era un pelotazo, esto si que era una agricultura esquilmadora del medio, indiscriminada, explotadora, era de todo. Explotadora de la mano de obra no porque lo tenía todo. Esquilmadora del medio, una agricultura que como ahora vienen los fondos de inversión – que lo que hacen es comprar, subir y luego vender - que les da igual la actividad y el tejido social que eso genere, la economía de escala… esto le da igual al capital. Esta gente iba a lo que iba, entonces ¿que hicieron? Ten en cuenta que entonces había un agua buenísima, un agua de 0,8 no llegaba ni a 1ms de conductividad. Ellos, aunque había algunos otros cultivos, principalmente hacían tomate. Entonces, no se lo pensaban: fue una opción para tener suficiente sal mineral para el tomate, del puerto de Almería llegaban los barcos llenos de pallets de sal común, cloruro sódico. Nutrían con cloruro sódico… Hay invernaderos que tienen más de 55 años, que tienen la misma estructura y el mismo suelo y sigue criando… eso no es esquilmar una tierra, eso es una agricultura de primor, que es lo que somos: cuidar la tierra, solarizar, estercolar periódicamente… una serie de cosas que hacemos. Esta gente nutrió con cloruro sódico, estuvieron 9-10 años escasos. Salinizaron la tierra de tal manera, esquilmaron la tierra. Nosotros fuimos unos… ¿sabes por qué yo estoy en cultivo sin suelo? Porque compramos y lo primero que hicimos fue una analítica, y cuando vinieron los resultados no sabíamos qué pasaba. Entonces nos explicaron qué es lo que había pasado. Que para 87 BELÉN BARRIONUEVO ESTÉVEZ Yo supongo que si. Yo soy una persona muy optimista, entonces hoy por hoy tenemos que seguir utilizando el plástico con las características que tiene. Mira, estamos justo debajo de un cristal y mira como esta ahora, así está todo el año: totalmente pintado. El cristal pasa la luz directa, no difumina, entonces quema a las personas y a las plantas. Los plásticos tienen la característica de la difusión de la luz, la mitad de la luz que entra prácticamente entra difusa, con lo cual no quema. Además, esto no tiene tecnicidad: por las mañanas en la calle hay 8ºC y aquí hay 5ºC, en el invernadero hay 11ºC. Eso vale muchísimo. Me parece algo muy bonito lo que una vez dijo un TedTalk, y es que nosotros vivimos en una selva, si quitamos la cubierta de plástico de los invernaderos se crea una selva amazónica en Almería… Hay otra cosa muy a nuestro favor y es que, como siempre se dice que blanqueamos los plásticos, durante los 6 meses que están blanqueados se refleja y se ve desde el espacio los invernaderos. Decían que, además, desde los satélites se veían la gran muralla china y las pirámides de Egipto (a veces) y comparando un poco las 3 obras humanas, siempre digo, primero: los invernaderos de Almería se ven más que las otras dos obras humanas, pero además tienen una gran diferencia. Las otras dos obras humanas están hechas con gente en régimen de esclavitud bajo el mando de un rey o faraón. Esta, que es el mayor monumento que hay en el planeta de la producción de alimentos, es un monumento que no está hecho con gente en régimen de esclavitud porque nunca ha habido aquí esclavitud. Está hecho por pequeñas familias, por colectivos, por hombres y por mujeres. Que, gracias a su esfuerzo y su sudor, esto es lo que es y Almería es lo que es. Y, además, significa lo que significa para todo el continente europeo. Es así. Luego vienen los típicos ecologistas como lo pintan en la televisión, todo está lleno de plásticos y antes decían que no se puede respirar… Antes cuando utilizábamos químicos si que lo decían, pero ahora que ya hemos dejado los químicos… Para terminar, ¿cómo se imagina el futuro de las casas verdes? Más verdes por fuera, con más tecnología, más tecnificadas. Y hay un dilema que tengo sobre la mano de obra, porque ahora la mano de obra tiene que ser humana. Con todos los problemas que estamos teniendo de rentabilidad… cada vez que se sube el salario mínimo nosotros pagamos el salario mínimo porque los precios que ponemos no nos permiten pagar otra cosa. Entonces, ahora mismo es mano de obra humana y es por eso que yo considero que es la agricultura más distributiva del planeta porque nosotros, nuestros 5 trabajadores viven de nuestra finca. Todas las personas que están en las cooperativas viven también de nuestro sector. Está muy bien esto del progreso, que cada vez que una cooperativa pone una máquina para hacer pimiento california sustituye a 14 mujeres, pero en una cooperativa es mucho más rentable. Mi dilema de vida entonces es la repartición de la riqueza. Para mi uno de nuestros grandes valores es la redistribución de riqueza que hace nuestra agricultura en todos los ámbitos. Lo transversal que es, cómo genera economía en cualquiera de sus aristas. EL día que consigamos sustituir la mano de obra, tanto en cooperativas como en invernaderos, por máquinas. Supongo que sí, que nos hará ser más rentables, pero yo hoy por hoy prefiero cobrar esos 3centimos de euro por cada kilo de pimientos y que no se queden sin trabajar decenas de mujeres en mi cooperativa. La tecnificación de la sociedad tiende a dos cosas: a concentrar el capital y a aleñar mucho a la gente que no tengamos capacidad crítica.