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Protocolo y democracia: tradición, modernidad y cambios pendientes en el estado de derecho

Otero Alvarado, María Teresa

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aría eresa tero lvarado octora en iencias de la nformación y rofesora de la niversidad de evilla INTRODUCCIÓN a evolución experimentada en los aspectos socio-políticos y económicos por la comunidad internacional en los dos últimos siglos ha disminuido considerablemente en el llamado “primer mundo” las diferencias entre los seres humanos en razón de su raza, estado, sexo o religión. uy largo ha sido el camino para considerar a todas las personas iguales de iure, y muchas continúan estando sometidas de facto a las mismas u otras discriminaciones, pero desde la promulgación de la “Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano” (1789) a la “Carta de los Derechos Fundamentales” recién proclamada en la Cumbre Europea de Niza, la formulación del artículo primero de aquella ha originado ríos de tinta y de sangre: “Los hombres han nacido, y continúan siendo, libres e iguales en cuanto a sus derechos. Por lo tanto, las distinciones civiles sólo podrán fundarse en la utilidad pública”. ucho se ha escrito sobre la igualdad y las distinciones honoríficas -en las que se encuentra la base del ceremonial y el protocolo- y si efectuamos una fugaz retrospectiva en la historia de occidente encontramos tres grandes hitos que han cambiado los equilibrios de fuerzas, resquebrajando antiguas estructuras y provocando el nacimiento de nuevos órdenes mundiales: -La Paz de Westfalia (1648), primera ordenación del continente, con el nacimiento de las naciones, del concepto de soberanía y la secularización del poder político. -La Revolución Francesa (1789) con la consagración de la igualdad entre seres humanos; la representación popular; la separación de poderes y el reconocimiento IV CONGRESO INTERNACIONAL DE PROTOCOLO file:///D:/1_ponencias/1_1_tecnicas/1_1_3web.htm 1 de 16 13/05/2015 8:18 del Estado como soberano. -El Congreso de Viena (1815) que reordena Europa, declara la igualdad jurídica de los estados y establece el sistema de representaciones diplomáticas. ientras personas e instituciones eran desiguales entre sí por definición en una sociedad estrictamente jerarquizada y entre naciones subordinadas unas a otras, la ordenación del espacio y el tiempo en que confluía cada una de estas instancias no suponía ningún conflicto: los más poderosos precedían a los menos poderosos y la desigualdad jurídica creaba una identidad institucional desigual que transmitir a través del ceremonial y la etiqueta. ntendemos al ceremonial como un sistema de comunicación no verbal que se manifiesta a través de un conjunto de formalidades empleadas en toda clase de eventos, y que se utiliza desde la más remota antigüedad con la finalidad de dar culto a las manifestaciones divinas y honrar a las profanas. La etiqueta es una faceta del ceremonial, aquella parte que afecta a estilos y usos personales, al comportamiento socio-corporal, la gestualización y la vestimenta. n sus orígenes, el ceremonial aparece vinculado a la necesidad del ser humano de establecer vínculos propiciatorios con aquellos poderes de los que depende su supervivencia: el poder temporal y el poder espiritual. Un trato favorable a dioses y reyes viene determinado por la necesidad de la visualización colectiva del orden jerárquico, así como por la gratitud o solicitud acerca de favores obtenidos o por obtener. Por extensión, las distinciones honoríficas se conceden a quienes ostentan una representación (autoridades) o cumplen una función social reconocida en cualquier ámbito (personalidades) ero mientras que la jerarquización se manifestaba con toda claridad en el Antiguo Régimen a través de leyes y costumbres, y las diferencias entre individuos, príncipes y estados estaban perfectamente definidas, la incorporación de la Ilustración a los planteamientos de Westfalia y su corroboración en Viena plantea una nueva panorámica que pasa por la ya más que cincuentenaria “Declaración Universal de los Derechos Humanos” (1948) y culmina en la “Convención de los 62” y la “Carta de los Derechos Humanos” de Niza, un tímido pero real conato de Constitución Europea que ya ha hecho proclamar el principio “la identidad de Europa será constitucional o no será”. ientras seres humanos, príncipes y estados eran considerados desiguales, nada resultaba más lógico que ordenarlos según su jerarquía natural. El problema surge cuando se ha de ordenar en justicia un espacio y un tiempo entre instancias que por IV CONGRESO INTERNACIONAL DE PROTOCOLO file:///D:/1_ponencias/1_1_tecnicas/1_1_3web.htm 2 de 16 13/05/2015 8:18 definición filosófica y política son iguales, pero a las que resulta imposible ocupar materialmente un mismo ámbito espacio-temporal. Cuando el emperador era superior a los reyes, España a Sajonia y la nobleza al pueblo llano, se ubicaban en mejores lugares, pero ¿qué hacer ahora que por definición personas y estados son iguales entre sí? s en este preciso momento cuando el protocolo se incorpora al proceso civilizador en que se ve inmersa la humanidad, como un elemento progresista de orden y justicia que no puede dejar la imagen pública de las instituciones sujeta a las veleidades de la libre ocupación del tiempo y el espacio comunes por el más fuerte, el más rápido o el más rico. La indefinición del orden nos lleva a la proclamación de la ley del más fuerte, del ius primo capiendi. l Estado aparece en la era moderna como titular de esta capacidad de ordenar. Hasta entonces, el ceremonial estaba circunscrito a los ámbitos estamentales de poder, y en este proceso general, la progresiva monopolización estatal de los resortes unificadores de la nación (la hacienda, el ejército, la administración de justicia…) obliga también a una redefinición de los aspectos integradores de la identidad e imagen pública, haciendo que las naciones la asuman como misión propia del protocolo. n los actos oficiales, entre un emisor estatal que ha elegido selectivamente quienes han de estar presentes en la comunicación de su historia organizacional y unos receptores que se exponen voluntariamente a esa comunicación, la imagen a transmitir ha de ser un reflejo exacto de la identidad. Y la forma en que se visualiza la identidad de la organización y las relaciones existentes entre la organización y sus públicos y de sus públicos entre sí, determina la imagen transmitida. La ordenación de la mesa presidencial, el turno de palabra o la accesibilidad de distintas personas a distintos espacios son elementos que lanzan mensajes a los participantes en las ceremonias integrándolos en ellas. l participante en una ceremonia no es el visualizador de un espectáculo, está vinculado con la organización por ser co-protagonista del evento, por haber sido elegido para compartir ese espacio y ese tiempo común. Se produce un flujo bidireccional de influencias positivas mutuas que se convierte en un poderoso agente aglutinador de voluntades, ya que todas las organizaciones tienen un mensaje que transmitir y unos públicos a quienes dirigirlos. Pero sobre todo, todas necesitan en un momento determinado crear ese ámbito común, ese locum in unum, un universo simbólico de mitos, códigos e iconos compartidos donde cobra todo su valor el ceremonial. IV CONGRESO INTERNACIONAL DE PROTOCOLO file:///D:/1_ponencias/1_1_tecnicas/1_1_3web.htm 3 de 16 13/05/2015 8:18 n esos momentos nace el protocolo como elemento ordenador de los ámbitos espacio-temporales en que se desenvuelve el poder establecido como Estado en cualquiera de sus formas, ante la necesidad de que el emisor de la comunicación controle los mecanismos que condicionan sus apariciones y mensajes a transmitir y con ello la percepción de su imagen pública. odo ese proceso ha durado siglos, y aún no ha concluido. Cuando Platón afirmaba: “Doy gracias a dios por haber nacido griego y no bárbaro; hombre y no mujer; libre y no esclavo” no era consciente de que sus palabras iban a estar tan vigentes y durante tanto tiempo. oy día, en el umbral del tercer milenio e inmersos en una inevitable e imparable globalización, hemos de reflexionar sobre la realidad y la apariencia, sobre la identidad y la imagen. De la correcta aplicación de las normas de protocolo depende la percepción pública de los ámbitos de poder, de modo que si hacemos una mala interpretación de la misma, confundimos a nuestros públicos. Profesionales, investigadores y docentes hemos de preguntarnos si la identidad del Estado coincide con la imagen que estamos percibiendo de él; si la realidad constitucional de nuestra sociedad está adecuadamente recogida por normas y costumbres en uso; si los derechos humanos y la igualdad de todos los ciudadanos recogidos en las legislaciones nacionales e internacionales están siendo reconocidos por quienes han de aplicarla, y visualizados por quienes han de tenerlos presentes. unca como hasta hora, tras los trágicos acontecimientos del once de septiembre, la civilización occidental ha estado tan convencida de que el máximo factor de globalización lo constituye la firme apuesta por la universalización de la democracia como sistema político deseado por la mayoría, y paralelamente la afirmación de los derechos humanos y fundamentales como valores deseables para todos los seres humanos, hombres y mujeres; todas las razas; todas las religiones. Mucho antes de que McLuhan enunciara su “aldea global”, ya el Inca Garcilaso afirmaba que “mundo solo hay uno”. hora más que nunca nos encontramos inmersos en un proceso de superación de elementos considerados tradicionalmente esenciales para la nación que hacen prever un nuevo y espectacular cambio en la esfera internacional: la soberanía absoluta, la primacía absoluta de la razón de Estado, la territorialidad, la no injerencia en asuntos internos, la irresponsabilidad de los mandatarios o el respeto a los derechos fundamentales son expresiones que suenan de un modo distinto en un mundo distinto. IV CONGRESO INTERNACIONAL DE PROTOCOLO file:///D:/1_ponencias/1_1_tecnicas/1_1_3web.htm 4 de 16 13/05/2015 8:18 LA SITUACIÓN ESPAÑOLA n el camino hacia la democracia emprendido por España a la muerte del general Franco, podemos decir con orgullo que nuestro país se ha incorporado hace tiempo plenamente al concierto de las naciones del primer mundo. Sin embargo, no todos los principios aceptados por el pueblo español aparecen con la nitidez con que debían percibirse, y a veces aquello que está en la letra reflejado con claridad meridiana se incumple sistemáticamente en la práctica. Si admitimos que a través del ceremonial y el protocolo se hace visible la estructura del Estado, y que ambas disciplinas trazan un mapa, una radiografía de las fuerzas socio-políticas y económicas que coexisten en la comunidad, no tenemos más que realizar una prospección por el innumerable conjunto de actos celebrados a diario en nuestro país para poner en duda que el tránsito se haya realizado por completo y a plena satisfacción. a sea por desconocimiento, por inercia, por desidia o por viejos atavismos perpetuadores de privilegios, se producen aún situaciones anómalas en las que los principios que rigen el ceremonial y el protocolo están tergiversando realidades y transmitiendo mensajes erróneos. Nos estamos refiriendo a interpretaciones del universo común donde confluyen emisor y receptor de la comunicación que se realizan desde parámetros predemocráticos justificando esas actuaciones “porque siempre se ha hecho así”, y que se enmarcan en dos grandes bloques temáticos: las desigualdades institucionales en función de la titularidad de la comunicación y las desigualdades individuales resultantes de las diferencias naturales pero que no pueden ser discriminatorias en razón de sexo, estado, raza o religión. Desigualdades institucionales en razón de la titularidad de la comunicación. e producen en dos ámbitos distintos: actos oficiales organizados por el Estado en cualquiera de sus manifestaciones territoriales o de poderes, y actos públicos no oficiales a los que acuden autoridades o instituciones del Estado. eremonialistas y protocolistas han de conjugar una serie de factores al realizar una ordenación de los cuales tres son constantes y fijos: personas o instituciones y espacio y tiempo donde ubicarlas. Pero a la vez aparecen otros constantes pero aleatorios como titularidad del acto, territorialidad, precedencias, funcionalidad, presidencia, normativa, circunstancias externas o internas, objetivos, representatividad, mensaje a transmitir o sus destinatarios. IV CONGRESO INTERNACIONAL DE PROTOCOLO file:///D:/1_ponencias/1_1_tecnicas/1_1_3web.htm 5 de 16 13/05/2015 8:18 odos ellos coinciden con los elementos a tener en cuenta en cualquier comunicación que ya Aristóteles dejó fijados en la Retórica y la Ética a Nicómaco, y que posteriormente aplicaron en teoría de la comunicación Lasswell y otros: quién, dice qué, a quién, en qué canal y con qué efectos. os actos oficiales son aquellos de titularidad estatal en cualquiera de sus manifestaciones territoriales (central, autonómico, local) y de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) Se convocan y organizan desde organismos oficiales, con recursos humanos, técnicos y económicos de carácter público, y se rigen por la legislación promulgada al respecto (R.D. 2099/1983, art. 1º, 1.), cuyo preámbulo hace referencia expresa a la necesidad de reflejar la nueva estructura de poderes “que articulan la imagen política y administrativa de la nación”. Se ha discutido mucho sobre la oportunidad de reformar este decreto, y no es ese el objeto de esta ponencia, pero hemos de reconocer que al estar fijados los principios informadores de la mayor parte de las incidencias planteables, las incidencias que se presentan son las derivadas de la evolución de las instituciones, la casuística de la aparición de nuevas instancias de poder o la valoración de la prelación de unas autoridades con respecto a otras. os preocupan más ciertos “vicios de comportamiento” que suelen producirse en función de interpretaciones de competencias y en proporción inversa a la dimensión territorial y política de instituciones y ámbitos geográficos: n primer lugar, la selección masiva e indiscriminada de invitados a actos oficiales que plantea a posteriori graves problemas de ordenación y que hace preguntarse a los ciudadanos cuando trabajan sus autoridades además de “salir en las fotos”. Cuanto más pequeño es el lugar donde se celebra el acto, más ofendida se siente la autoridad local por no haber sido invitada, sin plantearse si debía estar presente en función del carácter del evento. n segundo lugar la reiteración en la representatividad institucional, que multiplica innecesariamente por dos, tres o cuatro la presencia de la institución, y que nos obliga como en el caso anterior a enfrentarnos a presidencias interminables que hacen inviable una imagen nítida y un mensaje fiable. n tercer lugar la usurpación de protagonismos entre administraciones y altos cargos en función de su orden de precedencias, dejando de lado los conceptos de anfitrionazgo e invitado de honor y atendiendo exclusivamente a la numeración estricta que el decreto otorga. IV CONGRESO INTERNACIONAL DE PROTOCOLO file:///D:/1_ponencias/1_1_tecnicas/1_1_3web.htm 6 de 16 13/05/2015 8:18 uestras autoridades han de entender que la presencia pública es un valor que se degrada rápidamente si se abusa de él. Los ciudadanos son adultos y activos, tienen capacidad de discernir cuando sus representantes deben estar presentes y empiezan a cansarse de tanta exposición injustificada. Pero nuestros altos cargos también han de aprender a distinguir los ámbitos propios de los ajenos, y a no invadir prepotentemente territorios o competencias de entidades de rango inferior en actos organizados por estas y en los que siempre acaban detentando su protagonismo y visibilidad. n cuarto lugar, la institucionalización de instancias no oficiales, como los representantes de los grupos políticos en las corporaciones municipales, o las juntas de portavoces en los parlamentos, creando una representación por designación paralela a la representación electiva que además suele precederla. ugerimos desde esta tribuna la necesidad de reflexionar y ser extremadamente escrupulosos sobre quienes y en qué proporciones han de ser invitados en actos públicos, acotando los listados por relaciones temáticas, competenciales o funcionales que racionalicen las ordenaciones y permitan visualizar con nitidez los mensajes institucionales. os actos no oficiales están organizados con carácter público y no familiar por personas y entidades fuera del ámbito estatal: empresas, iglesias, asociaciones, artistas, partidos políticos, sindicatos, patronales, fundaciones, clubes de fútbol, medios de comunicación, ONG, colegios profesionales, etc. Son acontecimientos especiales en la vida corporativa, convocados y producidos con recursos técnicos, humanos y económicos propios. En general carecen de una normativa ceremonial, si bien están aumentando las entidades que elaboran su propio “Manual de ceremonial o protocolo” para resolver con eficacia aquellas situaciones en que han de mostrarse corporativamente. s en este ámbito donde más problemas encontramos, cuando a los actos organizados por instancias no oficiales y no sujetos por tanto a las normas legales de protocolo acuden autoridades de la nación. Aquí entran en juego los elementos aleatorios en función de los cuales hemos de componer el esquema del acto, que nunca se justifica en sí mismo por su perfección sino por el logro de sus objetivos ay una serie de preguntas que hemos de hacernos antes de proyectar un evento y que hemos de contestar para responder a las exigencias de un plan de comunicación ceremonial coherente: IV CONGRESO INTERNACIONAL DE PROTOCOLO file:///D:/1_ponencias/1_1_tecnicas/1_1_3web.htm 7 de 16 13/05/2015 8:18 -Quién es el anfitrión y emisor de la comunicación, que invita, organiza, paga y debe rentabilizar el evento en términos de imagen. Las organizaciones privadas celebran acontecimientos propios en los que desean que se encuentren presentes sus públicos, entre ellos las autoridades, pero no deberían permitir que fuera suplantado su anfitrionazgo en las presidencias en aras de la notoriedad mediática o la rentabilidad política. -Qué mensaje ha de transmitirse, cual es la historia organizacional a comunicar en forma de inauguración, toma de posesión o junta general de accionistas y cómo ha adecuarse a la consecución del objetivo. -A quienes se dirige, cual es el público que debe estar presente y ser co-protagonista de la ceremonia con su titular. Las autoridades invitadas a un acto propio son importantes para la organización, pero no más que sus públicos internos y externos con quienes ha de seguir relacionándose al terminar el acto. -En qué canal, cómo vamos a transmitir nuestro mensaje. La ausencia o presencia de normativa propia proporciona los cauces; la cultura organizacional diseña la estética de los mensajes; la territorialidad condiciona la ordenación espacial; la presidencia vertebra la estructura del acto proyectando la identidad y el sistema de alianzas corporativas; el ceremonial conforma el mensaje reflejando el sistema de valores de la organización o las circunstancias que rodean el evento, y puede aconsejar potenciar o eliminar ciertas presencias, símbolos o actitudes. -Qué efectos queremos conseguir: los objetivos a alcanzar son la cuestión primordial a plantearse al emprender la organización de cualquier evento, y todo ha de confluir para conseguirlos. tendiendo a estos elementos, encontramos que en la mayoría de los actos públicos no oficiales, existe una cierta tendencia dominante por parte de nuestras autoridades a detentar el protagonismo de la organización convocante mediante la asunción y a veces monopolización sistemática de las presidencias. Se identifica orden de precedencias con orden de presidencia, sin tener en cuenta que un consejero presidiendo un acto de una empresa se erige en anfitrión y ubica al organizador en el papel del invitado, lanzando el ambiguo y peligroso mensaje no verbal de que quién manda en esa casa es él. xisten dos realidades muy distintas en protocolo con una terminología muy precisa: anfitrión e invitado de honor. El anfitrión es quién organiza, invita y preside, y el invitado de honor es aquél a quién quiere honrar con su participación en una ceremonia institucional. Pero eso no tiene por qué implicar la pérdida del lugar que desde la más remota antigüedad el “dueño de la casa” se ha reservado para sí mismo, la presidencia; ni la desaparición de su derecha, “la diestra de Dios padre” IV CONGRESO INTERNACIONAL DE PROTOCOLO file:///D:/1_ponencias/1_1_tecnicas/1_1_3web.htm 8 de 16 13/05/2015 8:18 como ubicación natural del huésped. os preguntamos qué piensan los ciudadanos cuando contemplan a sus autoridades monopolizando la notoriedad también en la mayoría de los actos no oficiales y relegando a sus organizadores y patrocinadores, que los han hecho posibles, a lugares marginales. Y deberíamos realizar un esfuerzo para hacer entender a nuestras autoridades que han pasado ya los tiempos en que la única instancia que podía resultar visible en nuestro país era el gobierno. urante el franquismo, la raquítica vertebración social española, la débil estructura empresarial y la inexistente vida pública fuera de la ortodoxia, hicieron posible una imagen de la sociedad establecida sobre los antiguos estamentos y adobada con elementos populistas. La transición democrática ha incorporado a la visibilidad pública a partidos políticos y medios de comunicación, en premio tal vez a su protagonismo en un cambio sin ruptura. Pero queda como asignatura pendiente asumir y aceptar que ENDESA, la Unión General de Trabajadores, Greenpeace, la Comunidad Judía, la Asociación de Víctimas del Terrorismo, los clubes de fútbol, Cruz Roja, FORD, el Colegio de Abogados, CEOE o los Amigos de la Ópera forman parte también del Estado, representan a cientos de miles de ciudadanos y son públicos activos con los que éste ha de relacionarse en las mejores circunstancias posibles. No tiene sentido la política protocolaria que llevan a cabo algunas instancias públicas de acaparar notoriedad a costa de usurpar presidencias ajenas lanzando mensajes no verbales opuestos a sus discursos y declaraciones políticas. Es un error que se paga y caro, antes o después. Desigualdades en razón de las diferencias personales. Desigualdades protocolarias en razón de sexo. Ya en nuestra ponencia del II Congreso Internacional de Protocolo hacíamos referencia extensamente a esta cuestión que centramos en dos puntos: las desigualdades de carácter legal y las de carácter consuetudinario. Desigualdades de carácter legal que se mantienen en el estado español y que afectan a la teórica igualdad, también protocolaria, entre sexos contemplada en todas las declaraciones que España ha suscrito: -la preferencia del varón sobre la mujer en la misma línea en la sucesión a la Jefatura del Estado (art. 57.1 Constitución; Nueva York 1979; Cláusula al Convenio de Atenas); -la preferencia del varón sobre la mujer en la misma línea en la sucesión en los títulos nobiliarios (Sentencia del Tribunal Constitucional) IV CONGRESO INTERNACIONAL DE PROTOCOLO file:///D:/1_ponencias/1_1_tecnicas/1_1_3web.htm 9 de 16 13/05/2015 8:18 la presencia pública de sus dirigentes no puede continuar reducida, monopolizada o dirigida en exclusiva por sus representantes políticos, sus representantes masculinos o sus representantes religiosos. n esta sociedad en la que todos los presentes desarrollamos nuestra labor profesional, el protocolo cumple unas funciones de primerísimo nivel que se enmarcan en el proceso de gestión de las organizaciones, una función directiva. Es el responsable de mostrar el mensaje institucional a través de fórmulas de comunicación no verbal que se engloban en un sistema ceremonial, y constituye por sí mismo un lenguaje y un código a la vez únicamente accesible a los iniciados pero cuyos efectos repercuten en todo el público expuesto a dicho mensaje. os grandes retos que tiene pendiente el protocolo en la sociedad española son la incorporación de los agentes sociales a la visibilidad y al protagonismo, así como la superación de las diferencias entre personas e instituciones que cumplen una misma función y son objeto o sujeto de un comportamiento diferente por ello en función de su sexo, estado o religión. Y es inútil tratar de justificar estas actitudes con razonamientos legales o tradicionales. La esclavitud ha sido legal hasta mediados del siglo veinte en algún país, y aún existe y se justifica en otros. a razón y los principios de nuestra civilización exigen que la imagen de las instituciones que los ciudadanos se han dado a sí mismos y las organizaciones a las que pertenecen coincida con la identidad de las mismas. Y los ciudadanos necesitan ver reflejada la realidad constitucional de la nación en las apariciones públicas de aquellos que son responsables de su gestión del mismo modo que necesitan comprobar cómo sus representantes y modelos culturales, económicos, sociales o artísticos, son tratados con la dignidad y el respeto que su representación y sus méritos exigen. nicamente así conseguiremos transformar “el mundo ancho y ajeno” de Ciro Alegría en el universal “nada humano me es ajeno”, con la desaparición de las fronteras al reconocimiento definitivo de los derechos fundamentales en una democracia globalizada en la que convivan ciudadanos de una sola categoría. IV CONGRESO INTERNACIONAL DE PROTOCOLO file:///D:/1_ponencias/1_1_tecnicas/1_1_3web.htm 16 de 16 13/05/2015 8:18