El Filosofo casado ó el marido avergonzado de serlo : en cinco actos
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I oEL MARIDO avergonzado de serlo. EN CINCO ACTOS. Pon Carlos. _ Pon Dionisio >Don Carlos. Pon Luis ,amigo de Don. Carlos, yamante de Do- Rosa. na Pona Jacinta muger ACTORES. Don Carlos. El Marqiies de la Rueda, amigo también de Don. Carlos ,yamante de Doña Jacinta. ^on Esteban ,padre de Don Carlos. Doña Rosa ,hermafia yor de Doña Jacinta. 'Narcisa ycriada de Doña Rosa. Un Criado^ Uescena es en Madrid ,en la casa de Don Carlos ,que tiene dos quar.;>á diferentes en el .misiuQ Piso ;ycon comunicación* ACJ'O L. ^ El Teatro representa el gabinete de •un hombre estudiosa ,con estante de libros yuna mesa en (pie hay recado de escribiry Kbros, instrumentos matemáticos ,yuna esfera junto áesta mesa. Está sentado Don Carlos solo ,.y en bata.. D* Carl.~9 fN este retiro estoy Xj^cada vez mas bien hallado» Aquí felizmente gozo la libertad, yel descanso. Aquí ni ambición ,ni envidiase Hie sirven de sobresalto : con arreglo ami fortuna^ mis deseos satisfago; vivo solo sin hacer profesión de solitario; ysin cuydar de precisas ocupaciones ,trabajo. Si un afán sério me cansa^ las musas ,con dulce trato> lue enseñan ádivertirme sin presunciones de sabios i' Me figuro finalmente, que esta pieza es un palacio^ los cortesanos mis libros, yyo su rey ,que en él mando»; Mas si en este quarto reyua .la paz ,en el inmediato todo es pura guerra :aquí soy soltero ,allá casado. •»^ Casado yo ?Si :me armé de filosofía en vano contra aquel hermoso sexo, ácuyo halagüeño encanto ,<bien ámi costa lo sé) no resiste el juicio humano. .^m Pero no es mi esposa amable? No es espejo de recato ? Yo. (amante mas que marido) ¿no soy dueño de su agrado, yde su amor? Pues porque contra el Matrimonio clamó. ..i Muy .buena es mi muger :si; pero es mi muger al cabo^ Nuevos defectos en ella voy cada dia observando A
2rii^Qsoju ociduuu que me ha ocultado hasta aquí D. Cari. Hombre ,calla, que ^«. Al A /JL SU artificio .... Ah sexo falso ! Ah Carlos, que necio fuiste! ¿Solo para tu regalo expresamente querias^ se hubiese el cielo estrenado en criar una muger sin pero ?yor,^mentecata, lo crei, yhé cometida un yerro mas que mediano. Ño hay remedio :lo que importa es no hablar de lo pasado, ^*%fI fingir paciencia por fuera, .'» i ypor dentro estar rabiando. -- Pmpieza áleér, apoyando el codo en la' m^sa ,ytan distrabído que no siente á Don Luis ,^que llega aponérsele^ detras de la silla ;ysin reparar en él prosigue diciendo. "' Vergüenza me dá mirarme!' ’' parezco un vivo retrato .de un sabio en quien los áentidoS • déla razón han triunfado... Cruel amigo !Ah Don Luis* tu fuiste quien abusando ^^^- de mi amistad ,ycreenciaj me brindaste con el vaso o* ti ’~ de veneno. Tu dixiste que era la novia un milagro, un Angel ,tan tierna ,ydócil..## D. Luisj No hay que arrepentirse tanto# J). Carlos sorprendido^ viendo áDon LuÍS% D. Cari. Quien es ?i J)» Luis. Yo, yo. D» Cari. ¿Conque vienes acogerme descuydo ? ZJ. Luis. ¿Si estás hablando conmigo, no he de responder el caso ? D. Cari. No pensé que me escuchabas# D. Luis. Tu solo en decirme agravios es en lo que piensas ;dime; ¿te he causado yo algún daño ? Don Carlos levantándose enojado^' D. Cari. Haberme casado.' D. Luis. Yqué ?-^ ¿te .parece eso tan malo ? D. Cari. No crei yo que lo fuera. D» Luis. Pues aquí tu eres el amo • todo lo que no te guste, ¿hay mas sing refgrmürlo ? es, nunca puede faltarle algo de que quexarse ;yy¿ q^^ por un accidente raro, descubriste mi secreto, desde ahgra el pecho te abro. D. Luis. Mira :el Matrimonio * D; Cari. Es una vida de esclavos. D. Luis. Para las pobres niugei'cs*. D. Cari. Yá te cogerá áti el carro como ámi ,yveras si es fácil ser siempre amante ,yamado ' ;Me tu muger solamente, ,si no echas para lograrlo tu memoria ,entendimiento, ytu voluntad áun lado. 0. Luh. Pero una muger de juicio, con natural agasajo. . . D» Cari. La mia tiene esas prendas, ;y" otras mas ;ysin embargo, no dexk de hacer su gusto por mi. 0. Luis. Vaya :hablemos claros ; ¿que la tachas ? Cari. Su imprudencia, que al fin me ha de costar cara¿ Temblando estoy :tu no sabes ->bien los sustos que yo paso ; >parece que. esta empeñada' Aen que sepa todo el barrio « -que soy* su. marido yo. '-Cada dia "va..buscando nuevas «visitas ,de que hace confianza sin reparo, sobre todo de mugeres. Cierto que anda en buenas manos mi crédito. D, Luis. Mal podras lograr ‘intento tan arduo. Qué ?siempre tu casamiento ha de estar oculto acaso ? 0. Cari. Ojalá :pues si mi padrO sabe que estoy desposado sin consentimiento suyo, secretamente ha dos años, me arriesgo ásu justo enojo. 0. Luis. El te estima, yme persuado que luego se aplacará. 0. Cari. No siento ála verdad tauto su indignacign ,como darle un
,, pesar ,porque le a.uo, filero, de manera, 6el máhdó ümigüHiilM uy ití'nu. •t Hpiio haber consultado Matrimonio con el, ¡esulta un grave cargdt Viqui para entre nosoU-os, 1,20 además de esto ,empacho de confesarme mando, laque sé ,que es un estado *uy puesto en razón ,muy útil, delicioso ,bueno, ysanto, elas costumbres del tiempo tienen ridiculizado. Esta no es razón que basta; pero* •••.11^ n. Lí/íí* Tu prudencia alabo en no descubrir anadie esa flaqueza ,yme espanto de que no hayas recurrido aotro motivo fundado, como es el de contemplar aun tio rico ,yaváro ^. que tienes 5yque (en su genio violento yextraordinario) - le privará de su herencia, «•*' si averigua el nuevo estado que sin su licencia sigues* Tu rauger es necesario que se rinda aeste argumento* » D. Carír No, no': un candado en los l^biOS es el argumento! que Hay. ••i^ Pero aun tengo otro cuydado* No es ella sola áquien temo > que divulgue lo que callo* - Su hermana aun mas •imprudente, con su^ 'ííaprichos -estraños, 1“ que un minuto^^está de risa, yotro miuutb de llanto j yá seria calla ;yá ’ale^e habla mas que- un papagayo? que tan presto tbma 'y' dexa el buen humor cobio' él malo su hermana en-fin*,’ coiV^ quien, quieres casarte ,yque yo en «presagio te prevengo desde ahora ' i que ha de darte malos ratos, con su poco miramiento; me tiene dado ámil santos* Ella me llena la 'casa " de gentes ;yestá U'atando - n' *i. ^( *^n rT i<libi: <CV c siempre aquí con sus amigas. Don Luis ,yo paso unos tragos de muerte :porque si voy ^ avisitarla asu quarto, i apenas entro ,ya callan; luego empiezan áhablar baxo, ámirarme ,asonreírse; levantan de quando en quando allá una algazara entre ellas, ypor xiertos .gestos saco, que mi dichosa cuñada atodos ha conñado mi secreto ;yque podran ser (en tres dias 6quatro) mis confidentes Madrid, ysus pueblos comarcanos. .í?. Luis» Pues esa es mucha imprud^nciáj^ ,verás que bien se lo canto átu cuñada ,ytu esposa Doña Jacinta. .• D. Cari. No :áespacio. Mejor ha de ser hablarlas con suavidad ;yte encarga adviertas ámi parienta que verá como me escapo desde luego de Madrid, yme establezco en el campo, si no rae guardan mejor el secreto. :_ ’ D. Xiz/tyí^Bien pensado. con risa falsdt pero Vin¿;se^prevend^á‘ de {pyaciéncia en todo casó* D. Cari YVm* áimitación mia en el mismo vaya haciendo de antemano bastante provisión! de ella : todpsrrla mecésitamos. Yo conozco áDoña ^Rosa, ytemo :: D. Luis. Yo la idolatro; ‘.y,.de todos suV defectos noíse me daria tanto, si la .dificultad solo estuviera'^yá en casinos* ' -'Pero como por las causas * que' sabes ,no la declara .- •mi familiayapellido, conozco quef’está dudando sien ser -mi -esposa tal vez; se huniUlsrra démasiado* A-z Lo
Lo cierto es qué elli me quiere, ysi consigue mi hermano que no se trate yá' mas • sobre aquel cuento tan agrio, • que solo por pundonor ^ he tomado yo ámi cargo; sabrá tu cuñada al punto, qual es mi sangre ymi grado. D. Cari, Yeso antes hoy que mañana. D. Lilis, Pues adiós. Voy como «un rayo áreñir átu muger, *? yáDoña Rosa... ; D. CaH, Yo aguardo*^ ín áque este^ tonto se case, yasi me veré vengado de lo que por el padezco. }unto ala mesa ^y rleci, Sale Narcisa jydespués de haber observado 4un rato áDon Carlos en silencio ;dice, í^arc* Siempre está leyendo mi amo !ajp* su muger de usted Señor : : D. Cari, Grita; eso es •: dilo mas alto. Narc, Si haré ,su muger de usted': : : 2). Cari, Dime ;¿no estoy predicando cerca de dos años há. que semejante vocablo ' no se pronuncie .en mi casa ? 'i^arc. Ya lo sé ;pero no caygo. ^ siempre en ello; y. sobre todo vX .C en decirlo ¿que .niali hago ?:.d:, !)• Carh Muchos males :el primei^ * no obedecer lo que mando ;. t‘el segundo :: íNarc. Pensará '•;.^c.. Iquien le pyga jv usted que es pécadpy dar ami ama el mismo niOHlbrej‘>'>t ique recibió del Vicario.; •-j.- >-<: r>f D. Cari, Ñarcisa. ... ’2Varc. Que mauda usted. *' .>, I J). Cari. No oyes que te estoy hablaudó? !¿Vare. Pues quien atienda: á.sus cosas),t <de usted ^tendrá bueu ttrabajo. iD. Car/. Podré decúdos 'paiabrásilr, 'Isarc, Yaunque usted quisiera quatro. D. Cari, Tu no sabes que un secreto •• I 2V„,v. D¡golei„,H4,%„, lw.Jos a¿>s jque tenemos una vida, V, que no es carne ni pescado; yyá el secreto.; íqs estorba.' t . íO::,» ik' V V h \ y. D. Cari, Ytu ám¡ nie tieiié? u JSfarc. No es un cargo de con pretender que estén callaud?“^‘* .tanto tiempo tres mugores? Yo vivü’ia en un claustro con cilicios ,oraciones, yayunos ,como ámi salvo me dexasen siempre hablar. Se levanta Don Carlos^ D. Cari. Hablad: quien os vá á1¡ nunoí no ,no soy tan loco yó, * que me empeño eu sujetaros la lengua. En un solo,asunto inpongo expreso mandato de que calleys. Narc. Pues Señor; como es el árbol vedado ese asunto ,por lo mismo con mas gusto de el hablamos,; ,Ami si me presentasen diez manjares delicados, yentre ellos me.prohibiesen probar de algún mal guisado, cabalmente mi apetito i se tiraria aaquel plato. Yasi considere usted V como estaré yo rabiawdo por hablar de su 'casorio. D. Carh Habrá espiritu mas raro ^::^de jcontradicion !que idea! que indiscreción !,que .desbarro! Esto es ser muger al* fin. Narc, Si, pero aunque asi seamos, Icon todos esos defectos m^^damos ^arzapatazos .. ^ alos hombres-,? siendo escolla - de Filósofos, ^y vanos.? .?« - El juicio tienen ustedes, pero nosotras en cambio' tenemos el atractivo. Qual es mas fuerte contrario? En vano icoñtra nosotras ^, ^cviclarnan severos, los ¡..sabios, pues su ceno -no S6,lipra de nuestros ojos^ticanos. En su ciencia ,yreflexiones, bien pueden,.estár .nados, . que si vén en una .chusca una risita ,un_ alago, adiós iaj^igo ;r¡adióse •. ti A la
Uva al asalto. «E« palabras ha dicho mi vida ymilagros. seis chiquillos al canto, nue le alboroten la casa, Lritos, lloros ysaltos. •Oué gracioso estara usted fcaballito en un palo, ójugando al escondite coa ellos para acallarlos! n. Car/. Ella se rre ami costa la gran picara ;ylo malo que tiene razonn:- mira: es arrojo temerario descubrir mi matrimonio; ^ porque me llevaré el chasco de no llegar áheredar kun .tio que Dios me ha ,dado. Jfarc. Qué !¿Desea usted ser rico ? Vaya ;son (si no me engaño ) los Filosofes ,lo mismo, que^los hombres ordinarios. /Ola !¿Aquellos pensamientos que usted tenia tan altos, que se han hecho ?Usted decía ; ¡lio hay vicio mas vil ybaxo, que el ansia de enriquecer ! ¡A quantos destru ye ,aquantos l. Yo, demasiado contento con mi fortuna, me hallo. Un tesoro de virtudes es el mayor ,el mas grato>; ypor él despreciaría el cetro de un Soberano. Yyo apuesto que si alguno . después tomara al muchacho pof la palabra ,diria : pues qué ?¿Soy^yo tonto acaso ? D. Cari, Todavía en lo que es justó^ de esa opinión no me aparto ; pero mis hijos podrán maldecirme ,si yo trato de seguir (en daño suyo ) mi Filosoña :el sabio debe elegir un buen medio : yHmí me ‘toca dexarlos bien puestos ,yno perder este rico mayorazgo Oel manao avergonzado dé serlo. Pero esos hijos réparo que todavía no existen : yá vendrán ;mas sin embargo^ crea usted que su linage no será muy dilatado. v\ hrc. Señor; es luuch^ ra^on; D. CarL ¿Y porque no ?Apenas llego átreinta años ;yasi ::- Narc. Ay amo ! Üsted quiere tener juntos % muchos dones encontrados; ycomunmente se dice , que los hombres literatos aunque por su habilidad son Utiles al estado, ' no tienen la de aumentarlo. D, CarU Narcisa ,mei-ece aplausos el cumplimiento ingenioso -'que me has hecho ;pero añado* que aunque se sufran los chistes en una criada áratos, crian alas ,ymolestan, 6Í los amos son bonazos; yal fin logran que las echen ala calle por un brazo. Creo que esta prevención que ámi Narcisa en paz hago^ la servirá de gobierno: sino es fácil remediarlo. I^arc* Un Filosofo parece ^, mal político ;ignorando •- que en despedir áquien sabe su secreto ,busca un daño; ymucho mas si es del sexo inclinado álos resabios de parlar ,de desquitarse ::- p. Cari* Cierto ,yaun es necesario^ dar uno asus confidentes, en buena .moneda el pago. Iju da un bolsillo* Toma por ahora ,ycalla. Paciencia. • JSÍarc. Era bien pesado el secreto mas con esto será un poco mas liviano. ¡Qué muchacha tan callada ms voy haciendo !Entretanto, póngame usted por remedio este ungüento mexicano. • D. Cari. Si en eso solo consiste, ;me servirás bien ? iVtíí fe.
Narc» Dé pasmo : Ah! Le daré austed de parte de su parienta un recado t;- D. CarL De quien ? Narc. De su mus;er. D. Cari- Como ? iVíirc. Ha jsi !no sé lo que me hablo» De mi ama quiero decir, que ha de venir aeste quarto átratar ciertos asuntos con usted* D. CarL Yo no me amaño áhablar con ella de diaj -es menester escusarlo. Dila ,dila que ála noche tendremos tiempo sobrado. Ahora voy áestudiar ^ con sosiego ,por espacio de ;un par de horas. Narc. Yo diré^ que hoy está usted ocupado. P. CarL No hay argumento que asi persuada ,como un regalo átiempo ,yla suavidad. Grandes remedios son ambos para gente incorregible. Con ellos veré si atraygo áNarcisa.J Ahora pues, que me siento despachado, solo ,ycon tiempo de sobra vamos áemplearle en algo. Sale Doña Jacinta sm bablaf** Como ?¡Tú en mi gabinete l ac. Temes mi vista? P. CarL Al contrario; ‘•mas te quiera que ámi vida. Pero áestas horas estraño entres aqui ;¿No te ha dicho ^' Narclsalo que hace al caso ? P. Jac. Si ,pero pensaba hablarte sobre cierto punto. P. CarL En dando * tu en una tema, acabóse. ^ P. Jac. ¿Cometo algún atentado en visitarte ?Mi gusto , yObligación satisfago. P. Cari. La obligación de una esposa, es mostrar en todo agrado. P* Jac, Sugeciou querrás decir} yme parece Don Carlos, Jbt tiiosojo casado que de todo el Matrimonio, lo que te agrada es el mando; yque yo como una esclava::^ P. CarL Eso es llamarme tirano yme ofendes. Solo pido * una atención ,un buen trato no obsequios ,ni esclavitud, ^ yque jamás de tu labio salga, Jacinta, el secreto, que estoy encubriendo tanto. P‘ D P Si alguno entrase aqui ahora, ynos viese mano ámano diria::- P. Jac^ Pues bien ,que digan: ámi que me importa ? P. CarL Alabo ^ la frescura 1¡Qué me importal Diine ,muger ,por san Pablo, ¿no sabes las causas que hay de ocultar nuestro contrato ? D.Jac. No puede ser. D. Cari. Ya se vé; si tu lo andas publicando. P. Jac. Por mi yo haré lo que quietas* ¿Pero pretendes acaso tapar la boca ,ylos ojos álas gentes ? P. Cari. Vamos ,vamos: sin duda esto se descubre. P. Jac. Marido ,yo tras de eso anáOi P. CarL ¿Y porqué ? P. Jac. Porque ya se halla mí corazón tan ufano de poseer tal esposa, que para tener el lauro completo ,solo me falta poder desde hoy divulgarlo. P. CarL ¡Con que maña unamugerif áun hombre le ata las manos ! D. Jac. Tu la has tomado conmigo no sé porque. P. CarL Si me enfado, es solo contra mi propio; porque fui tan insensato, que te creí muger cuerda, yde palabra ,en el pacto que solemnemente hicimos los dos ,antes de casarnos, de que tu hermana tan solo lo sabría. Sin embargo voy
•«.ndO val vuestro cuydado ) íf'iuelto secreto ávoces. Puedes hacer esos cargos uíiada ,que yo ;;Va!iado demasiado. ncU SSi >, *' jsos misterios ,damos ftodos que sospech^ar. _ Vivi.r.os jautos: el barrio ^unnuta lo que Dios^quierej :vo por todo ello paso. ^ Lque te suplico ,en premio ’i pciencia Don C.,los, es que al Marqués de la Rueda todo 'se lo descubramos. “ _^ )Cari- Al Marqués? ¿Qué estás diciendo, ’pe aeabalmeiité me guardo jnas que de nadie. Aunque se halla metido entre cortesanos, sin instrucción ,con un geuÍQ akgre, como muchacho, ^ es un Filosofo oculto defensor del celibato, que háce manifiesta burls de novios yetiamorados; yyo mas de ochenta veces (para decírtelo claro,) apoyando su opinión, por mi parte le he ayudado. Si voy ahora ácontarle que soy marido ,que gano ? que vaya haciendo de mí por todo Madrid escarnio. I. Jjía:. Yel matrimonio es afrenta ? Cari» Es afrenta haber mudado de ideas ,conducta ygenio, yexponerse un hombre blancQ áque le silven» I. Jac. Amigo, el Marqués no ha de ignorarlo# ^*Carl. ¿Qué motivo hay? ac» Uno solo muy prudente ynecesario) yquando lo sepas: Cari» Vaya, dimele sin mas reparo. Jac. Pues mira :ese palaciego, que átodo el genero humano. T satiriza yque defiende, que ha de ser uno d« marmol para ser hombre de juicio muy fino ,yapasionado , desde que viene á esta casa siempre rae está requebrando. D. Carc, Ati? D. Ami. D. Cari» Jacinta ? D. Jac* Qué hay? D. Cari» Buena traza# D. yac» Por libraros álos dos quizá de un lance callaba ;pero ya es tanto lo que me ostiga ,que elijo por medio ma¿ acertado, informarle francamente de que* yá es tuya mi mano# Determina (pues para eso te concedo un breve plazo, ) quien de los dos ha de darle la noticia :yo no callo si pasa del dia de hoy, porque ya estoy rebentando. P^ase» P, Cari» Mira ,espera::- Que me pesa i ¿La creeré? Vaya que es falso; porque el .Marqués::- apostemos áque todo es inventado por ella para::- No ,no: ella es muger de recato, ysospechar tál ,seria ofenderla::- En que quedamos I ¿Enamorado el Marqués ? Me alegro ,como soy Carlos-i Deque ?¿De que solicite ami muger ?Este es chasco. Yá recelo de mi honor:::- Mi honor::- Oh !¡Que raentecatog somos todos los maridos ! Buscaré al* Marqués::- Veamos si con un poco de maña, le hacemos confesar algo de su flaqueza::- Si está bien enamorado ,guapo ! No se atreverá áculparme de haber caldo en el lazo::- Por fiu tomaré un partido : Pero qual ?Ese es ,el caso. Vase^ AC- %
ACTQII. riwaujo casaao Sala de \(a habitación de Doña Jacinta, inmediata al gabinete de Don Carlos*^ Salen Doña Rosa yNarcisa* D. Rosa. ¿Couque luego ha de venir aquí el Marqués de la Rueda ? Narc. Si jSeñora. D. Ros. ¿Y te parece que él me quiere ?¿Di que piensas ? Narc. Que no, D. Ros. ¡Si supieras tu lo que .esa me desespera ! Nave. No tiene usted que jurarloi^ • El no se rinde ábellezas. D. Ros. Por lo mismo deseai’a ' que mis ojos le vencieran, ytodo será ,que un dia se me ponga en la cabeza» Yá sabes tu que hay un en el qual soy yo maestra, de atraher yavasallar aun al que mas nos desprecia. jNarc. Haga usted por conquistarle.; D. Ros. Te burlas ? JN^arc. Na,no ;de veras. D. Ros. Pues mira no he de parar hasta tanto que le veas ámis pies bien derretido. Narc. Pero usted quaudo él la quiera que vá áganar.^ D. Roí» Que ?Decirle , que desprecio sus ternezas, que ni su genealogía, ni sus muchas conveniencias, ni su distinguida^clas», le libran ,de que le tenga por un necio^ presumido» iVarr. No lo es ,Señora ,antes lleva la opinión, de qué el estaco feliz es la indiferencia r respeta mucho álas damas, ysi llegara áquei'erlas,. tubierau razón de amarle : creo que usted ,aunque^él sea como dice ,lograrla, gloria mucho mas completa, en rendirle >ycomplacerle con fina oorrespondencia, qu,e eii tensa: la voluntad siempre aese Don Luis sujeta, que aunque ha mucho que tiene intimidad estrecha yusted le quiere ;yo estoy fl7 5”' 1« .tUuJi Usted debiera emplearse en un hombre de otra esfera porque Don Luís ,ya usted vé que::- D. Ros. Te engaña la apariencia : yámi el corazón me dice que es preciso haya nobleza ** en Don Luís :yque sabemos si por razones secretas, que quizá::- X^arc. Si vé^sas cosas, se leen en las Novelas ; yo bien conozco sus fines* Aquella benevolencia ysumisión es nacida de su codicia ;él intenta hacer fortuna ,aumentando su caudal ,con las haciendas que heredó usted de su tía. Le vé usted como una seda} pues cásese usted con él; verá como se revela# D. Ros. Bien dices :me han ocurri(í(> ámi las mismas sospechas frequentemente ,trayendo conmigo misma una guerra dos años ha ,sin poder -i deshacer mi pasión ciega. Queriendo áDon Luís mil vecesi le he recibido severa: mil veces le he despreciado, revestida de soberbia. Salí de Madrid ,creyendo sanai? mediante la ausencia; pero todo ha sido en vano. Estoy hechizada::- Espera::- Con el mal humor que hoy tengo^ le haré perder la paciencia. XIare. Ahora no fuera maio tener alguna xaqueca, olfato para adquirir un poco de displicencia. Don Luís vendrá ,pero usted apenas le ve flaquea::- D. ROS0No :ya me voy disponiendo
a del marido avergonzado de serlo. indignarle eon ofensas: fuera). C C/ aíme algo para irritarme : tócame alguna materia enfadosa ,por exempio: (Je nii hermana. ¡Jare. Enhorabuena. ^pues es de saber que mi ama, con no sé que impertinencia, 'apuró yá el sufrimiento . aDon Carlos ,de manera; que le obligó aprorrumpir,.,, boy en ciertas indirectas, que podran tener acaso algunas resultas serias, con las quales es posible 'que Doña Jacinta pierda su dicha ytranquilidad*. La pesa husted ? doña Ros*^ Me delcyta esa noticia. Ha dos años ; que ni un instante me dera vivir gustosa la envidia ., que tengo ,de que posea. ... tal felicidad mi hermana* Narc* Pues, Señora ,usted convierta en iras todo eso. gozo, porque de la tal quimera, - si siguieron unas paces tan amistosas ,tan tiernas, que el Filosofo ,ppn Carlas, tuvo en ellas .la ^qu^za .^ de llorar :yo me enternezca de pensarlo. •>. .^ doña Ros* Que me cuentas?. ¿Can que en fin ,, no dexaJi; ellók de amarse ? ífaré* Con mas fineza , qne el primer dia ,ya es mi ama esclavo de su parienta. \ Ügj. Jesús que tonta! i': ^arc* Oyga usted. •/. ^ Quanto mas quiere hacer ella d^ mandona ,al quarto de hora ’ mas la estima.. O'wKoí. Que impaciencia r,^ Í 'Qné gracia ,que don tendrá? .\ acuita ,que asi maneja , con tanta facilidad ®«a hombre de aquellas prciidas S! 1fuera marido mia <iun que pecase de humilde, era cosa muy diversa. .. ,Pero sujetarse ahora ami hermana. ..Que baxeza ! Vaya jese hombre no tiene ojos. •c Ami estas cosas me vuelan ! Narc. Señora ,áquantas estamos de Don Luis. Doña Ros* Ha !me atormentas, solo con nombrarle. tfarc* Bien. Yá viene el ácia esta pieza anxente jyyo me voy; por si estorba mi presencia. Vase^ Doña Rosa se recuesta en una silla como abandonada jyse pone en ade-^ mán de pensativa. Sale Don Luis ,y después de estar mirando un rato dDoña Rosa ,que hace como que no le yé ^dic^^ D. Luis* Usted desea e&tár sola : no es verdad? Dona Ros. Si usted tuviera un poco mas de discurso, lo conociera ála legua. D* Señora; yo bien conozca ^ue mis visitas molestan austed. Dona Ros. Pero sin embargo.» No hay forran de que una pueda con seriedad.) Vers* libre de usted. D. Luis. Hoy no está para muchas ^stás: vamos con tiento. ? Sientan en\un rincón de la sala^ Doña Ros», Bien puede /..usted tomar ya la. puerta con^enfado. D. Luis* Podremos saber porqus ? D'Qña Ros. Yo no tengo que dar cuentas /anadie* r.-¡r .rcongravedadU D. Luis. Es así, Señora... '^ Pero si la ardiente hoguera de mi pecho : : Dpña Ros. Yá irá usted ádecir una simpleza.. Levantándose de pronto ,ycon enoj0¿ Don Luis* Pues no hablaré mas. Doña Ros. La ardiente hoguera !Que lengua es esa ? Me revuelve interiormente* BNo I
vi api pensases en casamiento? No hay eosa como seguir la ^Filosofía: cierto que nadie sab.e valerse de' ella como tü. D. Cari. Esta haciendo. . . sin duda burla de mi. Si sabrá ya mi secreto ? Es verdad que muchas veces. «al yo con poco miramiento, • contra los pobres maridos he dicho miF vituperios. J/larq. Como ;quieres desdecirte ? D, Cari. Si ,amigo iya casi empiezo atenerles compasión. p/larq. Pobre mozo !fuera bueno que estüvieras yá casado t, Han corrido por el pueblo ciertas voces ..... pero yo - lejos de darlas asenso, aalgunos he reprehendido que forjaban este cuento. D. CarU En eso ,Marques ,hiciste muy bien ,yte lo agradezco. ' J^arq. Delante^ de rtii ,ultrajarte ! Todo sufro menos 'éso* ; P. CarL Pero qué ?seria ultrajé si yo acaso por éxemplo :t Tal hasWo ,. ytan sonado siempre en Madrid el empeño con que has colmado de elogios el estadp ,de soltero; tanta lástima 'has mostrado « ytanta rechifla has. “hecho ' de tíQdQ> elj^.qjie para siempre se esclaviza,,slÁ remeiio; yen fin te hemos vistohacer tan solemne Juramento de, mantener la conducta dé* Filosofo ,, viviendo sin casarte ;que si ihora tiene el publico recelos de que eres novio ;será .capaz de ponerte un pleyto. Maridos ,casadas, mozas, niños ,^muchachos yviejos íse r«y’rian de tí., D. CarL Ycon mucho fundamento. Si llega asaber estfe hombre wi boda 5Uicido quedo. yf V», .1 •{' ii/ rtlosofo casado; Marq. Bien conoces la franqu.,, con que te hablo. ^* D. Cari. Yá lo veo, Marq. Di ;no es verdad que Jad,. es tu amiga ,yno mas ? D. Cari. Cierto. Marq. Yo he dicho siempre lo mkmft ytodavía defiendo,, ^ que delante de tí puede decirse.que hay un sugeto que la estima ,que la adora. .... D. Cath Sí ;pero que me importa eso^ ..corté Hay mayor martuio. ..,, , Marq. Escucha, hablando aqui sin rodeos^ yo la quiero. D. Cari. Te chanzeas ? Marq. La idolatro. D. Cari. No lo creo. Marq. De veras. D. Cari. Tanto peor. Yo mas que tü me averguetiioj pues según nuestra doctrina, ya ni uno ni otro podemos enamorarnos jamás : .yasi toma mi consejo, ydejate de Jacintas. Marq.-No puedo ,amigo , ysoy capaz de casarme con ella ;porque estoy ciego. D. Cari. Braba burla harán entonces todos de ti ,yyo el primero. Marq. Yo heredo un titulo ilustre, un mayorazgo opulento, mis parientes quieren darme estado ;yestos pretextos disculparán mi flaqueza : fuera de que es tal mi genio que si de mi se riéren algunos ,yo muy sereno les ayudaré k. reir: conque asi no disputemos t esta es cosa decidida,, yque en breve tendrá efectOjr como con aquella dama seas tu mi medianero* JD. Cari.. Quien ?Yo ? Marq. Si ;siempre he contado coa tu favor. ..... •^ no pueda ap. nr.
del marido avergonzado de serlo. encolerizado* proviene ese enojo? p.í:<i)iMuy m*l hecho. Tal me parece el imperio ue en Dona Jacinta tiene •', Ix dictamen ,que. ..... nCar/. No quiero coiit^buir aque nadie cometa esos desaciertos. f/lari^ Aqui viene yá ,procura ^ no disuadirla álo menos ¿e que se case conmigo. P. Car/. Bien :eso yo lo prometo. SaUDoña Jac. Si habrá revelado yá ap* al Marques todo el misterio. ..... Como es fiel amigo de ambos, dDoña Jacinta* Don Carlos ,le he descubierto aquel secreto ,Señora. doña Jac» Los dos ninguno teneruos# Usted dice que me quiere :. yo respondo que estoy lejos de querer áusted jamás. Es este todo el secreto? p, Carh Viva !eso es contar las cosas dDoña Jacinta* sin Qircunloquios superfinos.. doña Jac* Tiene usted mas que decirle ? .,íil lüaríiim^ Hable ustedl. ., - d>CarU Vaya :sin miedo :?(J doña Jac* Hay respuesta que dar ?^ Marq, Muchas. (. ^^ Poíia Jac. Veamos. Por largo tiempo aDoña he creydo que Don Carlos .. tributaba austed' obsequios, 'y.que en secreto aspirába ' ' atener áusted por dueño. Pero ya el mismo me ha dicho que observando los preceptos de cuerda Filosofia, solamente un buen afecto loque usted le merece. Le aquí adelante con esto, seré algo mas atrevido.^ Mientras e^tá hablando el Marques mira Lo;za Jacinta dDon darlos encogiéndose de hombros ,yUhace señas de que calle* Lo has o¡4o ya. secreto áDota Carlas- D. Cari* Silencio, en secreto dDoña Jae* Marq* Si entregar mi libertad, áD. ^ac* áusted es atrevimiento : : ; :- .ísi lo, es afirmar ,que siempre quisiera 'vivir mi pecho sujeto al feliz dominio de usted. .... Doña Jacinta quiere hablar*, yDon Car-* los le hace señas de que calle* Doña Jac. Pues como. Marq* Si, peco en sacrificar áusted vida ycaudal ,pretendiendo unir nuestros corazones con lazo >firme ,yestrecho; aqui estoy :vengúese usted de .mi[.amor .y rendimiento. ..•# DCari* ap* Un papel hago yo aqui, lucidísimo por cierto 1 Doña Jac* Levántese usted al punto, al Marquesóme voy : Marq* Este es el premio de mi fineza ? Doña Jac* Esto sufres ?dDon Cari* D* Cari* Calla por Dios. . . en secreto dDoña Jacinta* Lo que infiero ..en alta voz* de todo esto es ,que el Marques aunque adora áusted muy tierno, no logra correspondencia; que se cansa sin provecho; yque para quietud propia debe apagar el incendio . de tal pasión ,áno estar. • fundada en 'consentimiento de parte de usted ,que entonces seria error .manifiesto. Doña Jac* Bien ;diga el Marques ,styo aun con favores ligeros le he dado alguna esperanza. D. Cari* Voymeya, porque sospecho que mi presencia le impide hablar aqui sin recelo. Doña Jac* Para mi ,Don Carlos ,m agravio ese cumplimiento. No se vaya usted que ahora como amigo verdadero mió ,ydel Marques ,sabrá de su bqca todo el heciio^ CDiga
4g El Filosofo Diga usted la verdadclara. al Marq. Marq» Si ,para eso soy ingenuo. D. Cui'U Cuéntame pues quales eran PoHÍ6tidos6 'Tficdio dc los dos* sus dichos ,miradas ,gestos; si animó Doña Jacinta tu amor áveces con ellos. Pues no juzgaré bien ysi algo te dejas* en el tintero. Doíía Jac. Solamente como amigo, ^ vi comopicaddi- Don Carlos se mezcla en esto ; yes tan imparcial que sé lio disculpará mis yerros, como usted pruebe .que yo he admitido sus obsequios. * D. Si si :pierda usted cuydado» h Yo seré Juez bien severot ^ j Vaya ,Marques; * l^arq» Digo en-fin, ^^ -que quando yo tuve alientos de declarar áesta dama •« mi amor (para que confieso v; que me valí de una arenga "' .. muy redicula )rae acuerdo que soltó -una carcajada • dejándome-como un yelo. • j). Cari. Hasta ahora va muy bien# o-.: IVJar^. Picado de este desprecio, ' juré no volver áverla. u De alli adiez dias ,saliendo de tu quarto ,pasé al suyo: > yquando formé el concepto de que ella -se reiría ;r de verme volver tan presto, me recibió seria ;yyo ...x tuve que estar circunspecto, en su presencia ;cortado por segunda vez. D. Cari. Yluego? tdarq* Conocí mi tontería, . fuime ,ycallé como un muerto» D. Cari» Que mas ? i^arq^ Pasados tres meses, . ^ enamorado de nuevo, volvi averla ,yme mostró el semblante muy risueño. D. Cari. Risueño ? con viveza dDoña Jacinta* pona Ya se ye ;raucliQ* sonrUnÁos^t .i-1 casado’, Marq. Luego en tono plácente^ me dijo que si aspiraba “ áagradarla., su deseo era mostrarme ella, misma para conseguirlo un medio: yme obligó ádar palabra de observarle D. Cari. Bueno, bueno. *como Marq. Después que juré cumplirl¿^' (antes de saber su intento ) * oye :esto te. ha de dar golpe, - D. Cari. Habla pues sin mas rodeos, Marq. Me dixo con seriedad: ' Señor Marques ,aunque aprecio las atenciones de usted, ^no se las pago ,ni puedo. Mi hermana ,que^ ^stá dotada de prendas que yo no* tengo, corresponderá sin duda áese cariño yrespeto: si quiere usted complaceníe, conságrela -sus afectos; que ella con sus muchas gracia^ borrará (como lo espero) 'de la memoria de usted mi nombre. Si con mis ruegot -no consigo este favor *'escuse usted desde luego visitarme. D* Cari» Son razones ^I propias de ,müger de seso. Marq. Que elogios estos ahora ! medio enfridú*^ quedé en fin hecho un veneno, al verme burlado asi. ..... pero no paró aqui el cuento. ,^ D. Cari. Como no ?pues que mas hizo. Marq. Darme desde entonces celos; D. Cari. Con quien ? Marq. Eso es lo que ignoro : ~solo sé que con despego me dixo :que se moria por otro ,yque el mundo entero no podrá obligarla áser desleal. ^^ D. Cari* Es esto cierto? dDond Daña Jac. Amor tengo; ytendré sieni?' lo dixe ,yno me arrepiento. r D. Cari. Marques ,lo quieres mas claro- No sé como después de esto cor-
continuas en quererla,^, habiendo tantos empeños tre las mas bellas damas, Bor conseguir tus obsequios. Comunmente es el castigo de un pecho esquivo ysoberbio amar.y aborrezcan. I^as al fin ,si acaso llego Ilibrarme del amor eáDoña Jacinta tengo, la despreciaré en venganza. DCari Véngate sin perder tiempo. mna desprecios me gustan» Carlos ;supuesto que yo tan sinceramente. *’ te hé descubierto mi pecho, ‘- porque no hablas con franqueza? Dime eres tu el digno objeto por quien ami me' nialtrata ?' p. Cari Ya me voy de aquí ,yte dexo asolas con ella :mira si ápoder de rendimientos puedes lograr que en mi ausencia te trate >con menos ceño. Con ella quieres casarte;' ydesde ahora protesto que como ello pueda tser, ••' por mi parte lo consiento* Pero yo que la conozco, sé que si tiene ya puesto su amor en uno ,sin duda desperdicia tus requiebros. Busca otra novia ,Marques ; esto es lo que te aconsejo, por lastima que me causas, yamistad que te profeso. Marq, El penetra el interior de usted ;yhabla satisfecho. Doña yac. Nada áDon Carlos oculto» Marq. Señora ,yo rae contento - con merecer otro tanto. ^’v' ^ Do?ía yac. No confio mis secretos de otro que de él ;porque basta solo un amigo ,si es bueno. Marq. Los. amigos de esa especie, son amantes encubiertos. Doía Jac. Ya sea amigo ,ya amante, yo le estimo yle venero. Yno tendría vergüenza de decir mas.. Vase^ Marq. Con que luego Don Carlos es el dichoso? Doña Jac* Asi puede usted creerlo si gusta ;que yo no haré por desengañarlé de ello. Marq. Pues ya lo doy por sentado} pero sin vanidad pienso, que valgo tanto como él. Doña yac. Eso va en gustos ;yhabiendo un corazón de entregarse, no se detiene en cotejos ni exámenes, yse dexa llevar pe su ardor sin frenp. Marq. En fin ,la Filosofia * la agrada áusted ? Doña yac/.No lo niego. Marq. Lo dudo. - Doña yac. Pues sepa usted que ya mi alma tiene dueño: que aunque un Rey me pretendiese fueran vanos sus esfuerzos; ysiempre seria uno solo, toda mi gloria yrecreo. VaS^i Marq. Mas me admira su constancia; que me afligen sus desprecios. ‘Muger firme es un prodigio desconocido ,que créo formó la naturaleza "^ ^olo para mi tormento» í'- ;^Sin embargo; ápesar mío yápesar de los consejos de Don Carlos la idolatro, Si rae valiese un *proyecto. ¿ Esta es Dona Rosa ,áquien dice su hermana que puedo entregar mi corazón. Quiero ofrecérsele ;yesto no es obediencia aJacinta, si vanidad ydespecho^ Sale D.Rosa. Me fastidia este Marques tan quixote; pero viendo que no se rinde ámis ojos, yque falta este troféo ámi gloria ;es necesario conquistarle :asi pretendo dar que sentii' áDon Luí5, Marq. Es muy peligroso encuentro 'este para mi ,Señora. Doña Ros. Buen principio :ap. Don I 4UÍS escu(;ba escondido al paño. C2JVIar^.
X’lt^UóUJU LUÁÍIUÜ Míiyq. No me acerco fingiendo querer retirarse. aCTta beldad por temer me deslumbren sus reflejos. » Doña Ros. Son reflejos muy opacos. Con gracia ,yagrado» Marq. Ha dias (yo lo confieso) que me cuesta la hermosura de'.usted bastantes desvelos. Do?za Ros. Ya ámi me lo parecía: ap. siempre he sentido dispuesto, al Marq. mi corazón ,aestimar las prendas de usted ,que es cierto son de estimación. ..^ Marq. Señora, ryir. ¿solo esthnacion merézco ?'b Doña Ros. Que ?le parece austed poco? Marq. Ysi por dicha mi pecho, se declarase prendado de ese atractivo, ydespejo? ;> Dof^ia Ros. No lo a^eyera..:. ^*‘J: Marq. Yporque? p. Rosa. Porque apenas me contempla Cubriéndose el rostro con el abanico^ digna de tanta fortuna : Marq. Tiene usted vergüenza ,ómiedo de hacer tal declaración ?•. Acábela usted ;en premio de mi pasión ,yfirmeza ::::r D. Rosa. Marques ,dexese usted de ^ calle usted. Que buena alhaja ! Para que me está fingiendo que me quiere ,si es usted quantas veo tantas quiero ? Marq. Solo áusted ,péñora ,adoro^ yserá mi amor eterno. Quien ha de tener valor 'ap» de mentir como yo miento ? Ü). Rosa. Yo no me atrevo áofrecer que será tan fiel mi afecto .,/ como el de usted ;pero está » mi corazón ,tan propenso afavorecerle 'siempre, , que palpitando allá dentro, *ne dice Marq. Que dice ? D. Rosa. Nada. afectando disimulación. Este picó en el anzuelo. ap. Marq. Que fáciles ,ycreídas son estas que no teniendo .i % afición ánadie ,escuchan por vanagloria átrescientos! D. Rosa. Estos amantes novatos son mas fríos que un Enero ^ Marq. Que piensa usted ? D. Rosa. Contemplaba esas gracias. Marq. Yo suspenso me estaba admirado ahora de las de usted ,como debo. Sale D. Luis. Yo creí que eran ustedes valientes :pero ya veo que al primer choque se rinden. D* Rosa. Ya está celoso ;mealevrn» ap, con que usted nos escuchaba i D. Luis. Todo oí. desde aquel puesto. Marq. Asi lo sabrá Jacinta, yeso es lo'^que yo deseo, áver si de envidia, yrabia, acaso muda de intento Me admira ,Señor Don Luis, que usted. .í... . D. Luis. Como ?.Caballero D. Rosa. Perdone usted. Que el Señor. al üíarfii con sus celos D. Luis. No los tengo. D. Rosa. Como no ! D. Luis. Soy yo algún loco ? Yo celoso ?Ni por pienso. D. Rosa. Habrá insolencia mayor ! D. Luis. Yo' ni he contado mi cuentqí t con la firmeza de usted. D. Rosa. Ah traydor ! D. Luis. Yserá un necio, quien espere que usted tenga ahior fino yduradero. Mudarse usted no es milagro : ni lo estrano ,ni lo siento. . Dm Rosa. Me parece que aquí mismo dfi le ahogára. Marq. Ya lo entiendo- Mas feliz soy que creía, pues que no solo merezco que me haya entendido usted, sino que se haya resuelto áser infiel por mi causa. ADios ,Señora :veremos si recupera Don Luis la gracia de usted muy presto} ysegún usted le trate,
17 WXTTT «abrémos el riesgo fjue se expone ,quien piense ®^iusted mucho tiempo. vase. n‘’r2 Como la ha calado áusted ! ít Ros. Bien está :yque privilegio p»" • ,\„tes si mal no me acuerdo _ Le áusted ,que no me hiciese t‘,¡sU.s i?«> l'jof ¿g obedecerme ,no solo h* tenido atrevimiento de venir quando el Marques le estaba haciendo mal tercio, sino también de fingir que esto no le causa zelos. ’ P. ibis* Vuelvo áasegurar que no. ])oíía Ros. Pues como asi ? p.iw'í. Porque veo, que el amor que el Marques jura eusted ,es todo embeleco : que usted promete pagarle, yle engaña como áun negrpi De esta ficción quiere usted, que tenga yo zelos ?Bueno ! Dáa Rosa. ¿Y no puede gustar otrOj de mi ,como usted ? P» Luis» No es eso; sino que el Marqués Jamás la tendrá amor verdadero# b. Rosa. Porque ? Di Luis» Porque están ustedes muy encontrados de genios# D. Rosa. Pues yo le digo áusted ,que el está por mi loco yciego. ^ D. Luis» Yyo 5Señora ,respondo, que tiene otro galantéo# íioñi^»Ro$a, Yqual es? Doña Jacinta. ^*Rosa. Mi hermana ? Vaya :eso es cuento# Luis, Lo juraré. Dowa. Rosa» Disparaté !, ^*Luis, Señora ,es el evangelio. Rosa» Pues como me solicita ? Luis» Eso es lo que yo no entiendo# A. no ser que despechado, qiae no hayan hecho aprecio su amor ,ofrece auste^ en despique sus obsequios,..# La Jacinta informará ^i' áusted de lo que hay en esto# Doña Rosa» Como ?¿Solo por vengarse me está el Marqués requiriendo ? ¿De un corazón que desprecia mi hermana ,he de ser yo dueño ? ¿El ,6usted piensan que yo sirvo áfalta de hombres buenos ? D. Luis, Quien entrega su alvedrio, ao manda en su entendimiento, ni se para en reflexiones. Aqui estoy yo por exemplo, ' que sin resistencia alguna, me rendí áesos ojos bellos apenas los vi. D. Rosa. Si usted me quiere ,tiene mal pleito# Yo lio puedo atravesarle. D. Luis. Otra cosa queda dentro. Doña Rosa. Lo mismo dice la boca, 'que el corazón. D. Luis. No lo creo, aunque usted siempre lo dice. Doña. Rosa. ¡Qué confiado ysatisfecha habla usted !. ¿No hemos reñido ? D* Luis. Para hacer las paces luego, Doña Rosa. Las paces !Si :buena gana ! D* Luis. Usted se alegrará de ello interiormente ;pues sé que me está queriendo en medid de sus estrañas ideas ; que me ha destinado el cielo para su amante ;yque solo quien tubiese el sufrimiento que yo ,pudiera intentar, la' conquista de ese pecho. De su corazón de usted, ninguna sospecha tengo, porque bien he conocido que él no tiene parte en estOj| que es de suyo generoso, sincero ,inocente ,bueno, yápesar de estos caprichos, leal yamante en extremo. Doña Rosa. Yo no sé lo que me pasa... su semblante humilde ytierno, sus palabras.... Ah !Traydor ! Siempre has de salir venciendo. Salen Don Carolos yDoña Jacinta^ D. Cari» No me haga usted tal pregunta proceda como la advierto ;
%% í:Li riiosojo casaao-^ ^ ysuspenda ahora* el llanto. D. La abominable presencia Doña. Jac. Quando tan próxima veo mi desgracia ,¿quiere usted que este muda ,ycon sosiego ? D. CarL ADios ,desde hoy seré ya la irrisión de' todo el pueblo^ D. Luís. ¿Qué hay de nuevo ? DoT'ia ^ac. Que su tio ha llegado, Doña Rosa. ¿Y que tenemos ? Eso pronto se remedia con decirle sin rodeos, que nos deje ahora en pazy yque se vaya ápaseo. D. Cari. Bien dicho !Dental cabeza esperaba tal consejo. D. Jac. No sabes ,hermana mia;|i en que lance tan estrecha me ha puesto su tio ? D. Rosa. Yes ? D. yoc. Que pretende con empeño casar áD. Carlos. D. Rosa. Si ?‘Riéndose* ¡Es muy gracioso proyecto ! D. yac. Yademás de esto..#» D* Rosa. ¡Buen golpe ! D. Jac. Ha ido ahora átraernos -la novia ,que es una liina, (según noticias que tengo ) muy hermosa ,yde trece^años. - Sale D. Dion. Ea, sobrino;ven luego árecibir átu novia. Todavía la tenemos áusted por aqui ? D. Cari. Decir ^a Doña Jaciutí^* que el viage se ha descompuesto. D. Jac. Porque ? D. Cari. Después se sabrá. D. Dion. Ha poco que me dixeron que estas dos Señoras eran de Burgos ,yque partiendo ahora ásu lugar.... D* Luis. Señor, ¿D. Dionisio^ aunque cierto impedimento que se ha ofrecido ,difiere por hoy su partida ;espera que mañana marcharán. D. Dion. Lo mejor es lo mas presto, porque de verlas .aqui, me dá uu enfado ti*emendo. de usted ,ese horrible aspado nos enfada mas. Don Carlos ’ ya estoy harta de misterios ’ ysi usted nos los descubre, diré lo mió ,ylo ageno. y D. D/o». ¿Qué es lo que esa mugerL ¿Qué quiere decir aquello ?“™ D. Cari. Tiene ratos de locura, ydesbarra... •Sale un criado. Cria. Un Caballero que se llama Don Esteban, quiere entrar. D. Cari. ¿Qué dices? Cierto? ¿El que ha llegado es mi Padre ? Cria. Asi lo dice alómenos. D.Dion. Con que el loco de mi hermauOnjl ¿A que viene aqui ese viejo ? D. Cari. Tio ,no le injurie usted: D. Dion. Yque se te dá áti de eso ? D. Cari. Mucho ;porque como aPadre, siempre le amo yreverencio'. V.dcm\ Sele Don Esteban ,yabraza ¿iD. Cafloij D. Est. ¡Yá ,hijo mió ,llego áverte! Juzga tu si lo celebro. D. Cark Ano entrar ustesd tan pronto iba asalírle al encuentro D.Dion. Ybien? Que buscas aqui? dD.Eí^ D. Est. Me parece que bien puedo venir áver ámi hijo. 'D. Dion. Por ahora lo dispenso, áD.Cufli Oyes este viene áver como te chupa el dinero. D. Cari. Para mi son sus visitase muy gratas en todos tiempos. ¿Cómo usted] contra un hermano prorrumpe en tales denuedos? Es mi Padre ,yaunque siempre como buen hijo procedo; sé que no podré jamás 'pagarle lo que le debo. D. Est. Bien conozco el rorazoft de Carlos ,yquan diverso del suyo es el de su tio. Hijo ,bendígate el cielo, dexa que mi hermano diga quanto quisiere ,ygocemos la dicha de vernos juntos. D.D/oiih El será hombre de provecho
con sus bendiciones. Óel fnarido avergonzado de serlo. 23 rlMil veces mas las aprecio á.Dío». P' iodo el caudal yherencia SeUéd »Filosofo terco. ün Padi-e por lo común cuvda del mantenimiento ^ ae su hijo; aqui es al reves, porque el hijo es quien sabemos de diez anos aca... r\st. Es mayor gloria yconsuelo ^’para mi ,que él me mantenga, que mantenerle :el contento ae tenerle por arrimo ae mi vejez ,en mi pecho causa una dulce ternura ae que está el tuyo muy lejos. quien ha motivado "la pobreza en que te vemos ?, D.£fí. Mi honor. DÍDio»' Señora ,palabra que oygo siempre ,ynunca entiendo ! p, Solo entiendes de ínteres^ yde ganancias. D. dion. Para eso me levanto con estrellas* D. Esh Nunca yo mi nacimiento he desmentido aunque pobré ;- yápesar de los sucesos^ que me han arruyaado, asi mi reputación conservo, p, Bion. Si :mucho te engordará la fama de tus abuelos ! Mas padre soy yo ,qu^ tu^ tú dexarás pereciendo áese hijo tan querido, pero yo le hago heredero de mis bienes ,yle caso. jSe ofenderá usia de ello ? D. Esu No :muy noble es esa acción.»* lY de quién he de ser suegro ? D. bioíu De una niña muy ilustre^ hija (abreviemos el cuento ) de mi 'difunta juuger. D. Esu Sabe Dios quanto me alegroj porque ésa dama ysu esposo, ,que esté en gloria ,eran ^ugetos muy distinguidos... Hermano, antes de este casamiento, reconciliémonos ;hijo, ^1 bien que te envía el cielO; corresponde mi alegría. D. CarL Muy bien. Señor, pero encuentra un gran estorbo... D. Est. Qué estorbo ? vamos :yo estoy satisfecho. D. CarU Pero la novia es tan niña... D. Dion» El diablo tiene en el cuerpo este sobrino ;no vés que en unos añps tan tiernos... D. Est. Disparate !Disparate ! vámonos sin perder tiempo, ádisponer esta boda. D. Dion* Si :salgamos de ella luego»; D. CarL Para perder la paciencia, uo me faltaba mas que esto» Acto iv. Sale Don Carlos i). CarL En mi triste situación^ perplexo ,nada decido. Mil proyectos se ofrecen, yapenas áuno me inclino, quando de pensar en otro muy opuesto ,pierdo el juíciOr No sé donde voy ,ni dond® 'estoy. Sale D. Estelan. Ya te hallé ,hijo míqf» ando ha rato en busca tuya, desde que estube contigo, xne has puesto en mucho cuydadOSp D. CarL Me hallaba indispuesto. D. Esf. He visto lo disgustado que estabas, ahora mientras comimos^ Algo sientes ,que te pone tan suspenso yafligido. Tú ,que átodos diviertias antes ,con tu humor festivo, apenas nos hablas hoy, de suerte que hasta tu tio (que no se altera de nada, por mas que riña ydé gritos ^ ha sentido tu silencio. Habíame sin artificio : ,qué tienes ? 1). Cari- Nada ,Señor. D. Esu Me engañas. D. Cari- Yo? D: Est. Si ;repito ; si mi venida te cansa {tesa
2>4 El Filosofo casado ; pesar ,me volveré hoy mismo. D. Cari. No es posible. D. Car/. Cómo? yo estar pesaroso de ver austed ?tal delito cabe cu mi ?No viva yo si hay para mi regocijo, como el de gozar su vista. D. Esteb* Lo creo ::Mas que motivo te entristece de ese modo ? Algo te habrá sucedido. D. Car/. Puede ser. D. Eeteb. Medias palabras ! no soy tu Padre ,ytu amigo ? ¿y no debo también serlo, . de un hijo de quien recibo , en mi vejez ypobreza, mil favores ,mil auxilios ? D. Car/. Ha señor !eso es corrermB si haciendo lo que he debido he agradado áusted ,pretendo *en premio de mis servicios, que no me hable de ellos mas. D, Esteb. Aunque nunca los olvido callaré por darte gusto, con tal que me juzigues digno de no ignorar tus secretos. D. Carh Sí :por confidente elijo ami Padi’e ::Pero apenas quiero hablar ,me desanimo. D. Esteb* Estraño que desconfíes^ asi de un amigo fino. D. Cari. Padre ,compasión merezco^ yno cargos» D. Esteb. Yo colijo, que tu Metrimpnio es causa de que estés tan pensativo. 0, Cari. Qué Matrimrnio ?Si acaso, ap* lo sabrá yá? D. Esteb* El que Dionisio te propuso. D. Cari* Ala verdad, me ha puesto en* un, gran conflicto. D. Esteb* Yá la conocí yo bien. Te ha robado el alvedrio otra dama ? D. Carh Si ,Señor. D. Esteb* Tal vez habrá precedido algún empeño. D. Cari* Ymuy grande. D. Esteb. Eso lo siento infinita Pero no importa ;prosigue» D. Esteb* Yo lo pido : las lagrimas se te «altan, ' ypierdes el color :hijo, porque te echas ámis pies ?«u Todo lo apruebo ,ypermito. Di: corresponde átu clase^ el dueño que has elegido ^ D. Carh Si. D. Esteb* Pues quien es? D. Cari* Mi muger. D. Esteb. Tu muger !Qué ?Eres marid,í J-'« hatl* v^asada estoy de secreto 13. lEsteb* jflien :ahora no me sirvo de la autoridad de Padre. Mas porque no me lo has dicho ? D. Carh En mi boda no atendí al interés ,si al cariño. Escogí una Señorita •de un genio amable ,ybenigno, sin mas dote ni riquezas -que su hermosura :hice juicio, de que usted se ofendería, ypor eso le he tenido oculto mi casamiento : todo Madrid asi mismo le ignora. p. Esteb* Tiene tu esposa entendimiento ,atractivo ycordura? 0. Cari* En alto grado. 0. Esteb* Pues buen Matrimonio ha siÍQi 0, Car/. Tanta bondad me cautiva; ya me siento mas tranquilo. 0, Esteb* Donde vive ? 0. Cari* Aqui Señor. Ella ,yyo somos vecinoa^j está coa una muger, que dos años há convino en pasar por tia suya; ydetesta suerte me libro de las sospechas del barrio. Tiene igualmente consigo, áuna Doña Rosa ,hermana .^de mi muger ,que inferimos se casará antes de mucho con Don Luis mi amigo antiguo^ D. Esteb* Falta para entretener atu tio ,algún arbitrio. Jamás debemos contarle
25 oel marido avergonzado de serlo» el lance ,porque *imagm® que lio aprobará tu boda, yte privará en castigo de su herencia. nCarl Asi lo temo, p, Est- Yo con mis buenos oficios te ayudaré por mi parte, pas de fingir al principio que aceptas el matrimonio; luego en términos sumisos, pedirás que te dé tiempo, aunque sea un plazo fixo, ycon está dilación ¡ Ipodremos P. Cari Ya está entendida. J), Est* Pues aqui viene mi hermano; hijOj cuenta con lo dicho. Sñk D» Dion. Os burláis ambos de mi ? ¡Vaya que esto está perdido !^‘ ¡Levantaros álos postres, una tras otro, ysaliros dexandoine allí plantado! Si tu fueras jhijo mió... pero no lo es sino tuyo. En todo es muy parecida atí ,eso es lo que. siento. '•^ P. EsU Me insultas !•L.; . D. Dion» No me'des^ígá^ '^ D. EsU Puedes decir quanto quiera^ Carlos yyo nos venimos átratar.... ‘'.. - V»Dion. Es culpa "'^i , que el hijo sea lomismo^ ‘^ que su padre ?.r.1. J). Eif. Yo la tengo :>3-*^‘ vaya ,es preciso.... P. Dion» Es preciso t que tenga modo ,yme imite* ’^ C. Est. Ya se vé. i D* Dion» Señor sobrina, ¿á donde ha aprendido usted, > ádar muestras de fastidia ' en la mesa ^ylevartarse antes que na4ie ?Que lindo!' Merezco perdón ,porque.^.¿ Dion. Cómo? ¡Dexar átu tia con tres botellas ásolas l Quando beba ,necesito que me acompañen ,sino se me avinagra ámi el vino. D. Est» Hablábamos de la boda. D» Dion. Mañana ha de ser el chico, 6novio ,ódesheredado. D. Cari» Pudiéramos diferirlo; yasi*... D. Dion» La suerte está echada. D. Est. Yha de ser tan de improviso i D. Dibn» Bueno soy yo para ñemas ! óse quiere ,6no ,clarito. D. Cari» Jesús ,que hombre ! D» Dion. Los parientes, ^ de cierto Marqués muy rico, Caballero de álta clase, yen la Corte muy bien quisto, se empeñan con el hermano de mi muger ,yconmigo, pretendiendo ámi entenada; yaunque nunca he dado oídos, ásus ruegos ,si me enfada podré escucharlos propicio. jD# Cari. Usted ,Señor ,es un mui dueñO;, de aceptar ese partida. D. Est. Ns: Carlos quiere agradarte; pero quando los designios son de asuntas delicados... D. Dion» Ahora no te pedimos que no ensartes sentencias, En fia ,¿qué ibas ádecirnos ? D. EsU Que tus intentos son justosj yno apruebo ni autorizo que Carlos no se conforme. Pero como él ha seguido «iémpre la Filosofía.. v• D, Dion. Pues de eso ,de eso me irrito. Yque es Filosofo' ?Un loco que dice mil desvarios : que quiere hacernos creer con sutiles silogismos, que amedio dia hay estrellas,^ yque dos ydos son cincos Que buscaíido la verdadvive en un error continuo, casado con sus idéas, yextravagancias :un vichO' inútil en el estado : necio por todos caminos; Die 1%
El Filosofo casado \ Aquí vendrá antes de mucho un sugeto de mi parte, con orden de conducirte auna quinta bien distante, que habitaré* No mas Corte. No :no mas población grande* Mira si quieres dexar áMadrid ,yretirarte; nóno volverás áverme. D. Rosa* Tan humilde ymanejable has de ser con tu marido^ que por complacerle trates de enterrarle en vida ? Jac* Si ;' .Jacinta hará quanta mandes, áD. Qarh Siempre será su Madrid qualquier lugar en que te halles* Sale Don Luis. ' ¡ Z). Luis* Traigo una mala noticia# En la esquina de esta calle :vi átu padre yátu tio,^ que acababan de encontrarse coa el Marqués de la Rueda, por cuyo medio es constante que han sabido tu secreto. Tu tio con gran coraje ^juraba que hasta perderos no ha de parar ,pues te sales • ahora con una boda tratada sin consultarle. ^ I>. yac* Qué cuenta usted ? D. Luis* Lo que oye. D* Cari* ¿Y que decía mi padre ? J). Luís. Abogaba en favor tuyo^ Pero tu tio el salvaje sin atender ásus voces,, intenta desheredarte. Iba ábuscar un Letrado que le venda algún dictamen n de que mereces presidio, yella convento* ^, P. yac* En tal trance, me dexas ,Carlos ? jD. Cari. Que remo ! Quiero desde ahora armarme de‘ aquella' noble entereza que aun Filosoíb le cabe*. Conjúrense contra uú co p.í d< h' pJ •1 V p. t D C las sátiras populares : desherédeme mi tio ; pieuse pues en mil dislates contra mi ,que yo al momento voy resuelto ádeclararle, que su amenaza es en vano, yque mi Jacinta vale •mas que sus riquezas todas. D* Jcic. Eres mi esposo yamantej conozca ,Carlos.*. Por mí no te expongas áalgún lance. Cari. Esta es mi resolución : ahora puedes entrarte átu qtiarto ,yno volver aqui ,mientras no te llamen. D, Rosa. Su estado me compadece; Es posible que me afane yo por cosas de mi hermana ? Hago yo mil disparates por ser demasiado buena* Después de unas piezas tales como las que me ha jugado...* D. Luis. Qué piezas ? D. Rosa. Imponderables entre mugares.. ¿Que mas que ^haber sabido grangearsé > el cariño de un sugeto que pretendí me obsequiase ? D, Luis. Pues queriéndome ámi tantO siente usted que otros no la amen ? D. Rosa. ¿Acaso quiero yo áusted ? D. Luis. Si ,por mas que usted meultrají» D. Rosa. Narcisa fle quiero ? Narc. Aveces según como corre el aire^ í). Luis. Apesar de esos caprichos^ conozco bien el carácter 'de usted ,yespero* que sea esposa nxia ,quanto antes. D. Rosh. Me quisiera reir de eso; yquaiido ? D- Luis. Esta misma tarde* D.Rosa. El lo asegura de un modo aW' que parece que lo sabe*. D* Luis. Sus ojos de usted me dicen..H D. Rosa. Mis ojos son incapaces ’de decir esas mentiras. i^Qué insolencia !yo casarme CO0
33 óel ?narido avergonzado de serlo. un hombre cuya cuna Ysi acaso usted se hallase coii de la noche a> manana hecha Condesa de.... [), Rosa» Calle : -usted Conde !Desatino. d!lu¡s» Aí está Don Carlos ,que hable; bien conoce mi familia. •La parece áusted bastante, que él me abone ? jj, Rosa* Bien.... Si.... jPero...» Qué podré determinarme ?^ •Y porque hacerme misterios ? ¡)huis* Tuve motivos muy graves para ocultar mi nobleza. P. Rosa* Hasta que me desengañe Don Carlos sobre este punto no espere usted que me ablande# ¿Qué alboroto es este? í^arc* El tio ^ viene echando tempestades. Salen Don Diego yDon Estebath ¡)»dion* Buena boba ,buena boba* Donde está ese badulaque , ese Filosofo cuerdo que jamás engaña ánadie’ con opiniones erradas; yque tan solo persuade. con su acciones ?Pues cierto que esta es de las mas loables. P. Est* Hermano mió y. por Dios... Narc* Miedo me dá su semblante ^D. RoSn P. Ros* Voy áresponderle. Narc, No : eso seria irritarla. ConteniendoJa»- Dexarle gritar ,que importa ? D* liion* Pvequiebre hasta que se cánse ásu Jacinta el tal Carlos, pero sepa votoasanes, que le privo de mi herencia# í Ya solamente quien case* coa mi entenada ,ha de sér el dueño de mis caudales. •Eííe. Es posible que un sobrino aquien tu siempre estimaste : ha de lograr.. •Hío». Que se ahorque. Esu Escuca. ^ D. Dion. Os moriréis de hambre tú yél ,ysu Dulcinea, ytodo vuestro linage. D. Ros. Por gusto quiero decirle, unas quantas claridades. D. Lilis, No le enoje usted. D. Ros. Yo haré, que estas disputas se acaben. D. Dion. Señora ,es usted la ninfa con quien se casó el vergante de Carlos ? D. Ros. Yque tenemos ! D. Dio;;. Qué ?Que para desposarse ustedes ,no han observado todas las formalidades. D. RosyQue ha faltado ? D. Dion. La licencia de su tio yde su padre. D. Ros. ¿Qñe necesidad había de besar la mano ánadie ? D. Dion. Que buena caña es la novia;: ¿no tiene un genio de un Angel?. D. Ros. Es usted el suegro ?áD. Ésteb, D. Est. Sí. ' Jj. Ros. Pues si no quiere usted que ande áaraños con el Señor, medie aqui en estos debates. Según 'Don Carlos me ha dicho, usted es hombre tratable, yde razón ,con que asi aprobará por su parte el casamiento. Yusted, Don usurero triunfante, áDionisiop, con doblones mal ganados,. ¿no debería alegrarse de que elija su sobrino una xnuger de mi clase, siendo asi que su entenada no merece descalzarme ? D. Dion Es esta la Señorita #¿D# Este.^ tan modesta ,tan afable, que había de contener mi furia apenas me hablase ? D. Est. Asj me lo dixo Carlos. Dt Dion. El: grandisimo vinagre te engañó... yávi^ta de esto, querrás también qüe yo^ calle? D. Est. No debiera usted ,Señora, Ede-
34 decir esas libertades, pues forauaremos concepto de usted poco favorable. D. Rosa» Tanto peor para ustedes, que tendrán que tolerarme. D. Est» Esta era ocasión de hablar con humildad. D. Dion. Al instante vámonos de aquí :Madama, quando usted no se acordase de mi :: : ::: D. Luis^ Ya yo me temia «Rosu» que parase en esto el lance# Ustedes van engañados ::: : Señores ,oygan ,aguarden. p. Dion. No me diga usted palabra; que daré con todo ^al traste# Sino me hablaran asi tal vez pudiera aplacarme :' pero ya que se me vienen áresponder sequedades, no verán ni un quartó mió ni se me pondrán delante. ^ Sale Don Carlos. P. Cari. No vernos mas ! que violencia! Que mi tio me amenace áP. Esteb» delante de usted ,Señor, yen términos* semejantes ! Jamás me persuadiré áque usted pueda aprobarle su proceder# Si usted viese ala esposa cuya imagen . adoro ,la defendiera áun mas que yo. Su semblante^* su crianza ,ysobre todo, su condición tan afable. P. Dion. Afable !ála vista está* que loco ! P. Esf. En nuestro dictamen, tiene genio muy diverso, D. CarL Mi muger ? D. Eíí. Sí. D. Cari. Eso no cabe. Naro. Graciosa equivocación. D. Est. Es ayrada, intolerable, muy imprudente ;yme tienen enfadado sus arranques. En su presencia lo digo. «f P- V- ap< J El Filojtofo casado', D. Cari. En su presencia? mira átodas fay*., D. Dion» No me hables. * Estoy hecho una ponzoña. D. Esf. No llames su índole suave porque ahora mismo le ha dicho atu tio mil ultrajes. Piare. Que risa! D. Luis. Don Carlos ,oye. D. Cari. Dime *, amigo ;como es fácil que Jacinta D. Rosa. Don Dionisio se que xa de que le traten como merece. D. Dion. Que tal ? D. Est. Ya que ella tan arrogante nos insulta ,ayudaré .ámi hermano por mi parte. D. Cari. No ,no lo creo :Jacinta no conoce esos modales# Voy ábuscarla. D. Est. Yádonde ? D. Dion.PixQs no la tienes delante? Vaya , la Filosofía, te llena el celebro de aire. Sale Doña Jacinta sin hablar, D* Cari. Aqui viene yá en efecto, para que todo se aclare# Ven ,Jacinta# D. Est. Quien es esta? D# Luis. Su esposa# D# Dion. No nos engañes^ Su muger es ? Piare. Sí :la misma# D# Cari. Dice mi tio ,ymi padre, que tü los has maltratado de palabras ,yaun añaden D. Jac. Como puede ser ,si nunca tuve la dicha de hablarles ? D# Cari. Ay tal embrollo. D. Luis. Si atiendes, verás cmno se deshacen : creyeron que Doña Rosa que les dixo iniquidades, era tu muger. D. Cari. Yentonces, porque no les declaraste la verdad ?tu
J^U. Era imposible. '"““íó'’nrvu=l.'o «ris. Lo dicho, Cdi*o“d,yhde.-e. ADO» Carlos Óel tnanao avergonzado de serlo* por mi causa estos perjuicios, he de callar ?Si me hallase Len el Jacinta, Ltnoriria de achaque ,; .1 tio casamentero. „L.. Oué ?mi delito es tan grande ? ^aDon Dionisio ,y aDon Esteban» Don Carlos puede decir Lsiempre fueron en valde Juantas diligencias hizo, para persuadirme adarle Jii mano ,hasta que afirmó con juramentos formales, nue su padre aprobarla, muy gustoso nuestro enlace. Austed debo dirigirme áD. Esteb, implorando sus piedades, y-pues tanto quiere asu hijo, yestima el honor ,no es dable que repruebe su elección, yme cargue de pesares. D. Eíí. Rendido átanta humUdad el carazou se me: iparte- Carlos no pudo escoger inuger mas digna yamable, pero mi único dolor es que no sean bastantes las conveniencias de mi hijo# Mi hermano pensó dexarle por su heredero ,mas ya tanto ha llegado airritarse con esta secreta unión, que pretende iiaexórable, que Carlos desheredado, yen su desgracia lo pague.^ Ü.Jac. Para enternecer austed aD. UiOfi* no me valdré de otras frases, que las que mi rendimiento, ymi dolor me dictaren. Sin conseguir mi perdón se pone ^sus pt€S^ no es posible me levante. Si hubiese yo recelado, que áDon Carlos resultasen eligiendo antes la cárcel de un convento ,Horaria la pena de nO; lograrle. D. Dion. Con su llanto ,ysus palabras, Levántala enternecido* quien no habrá que no se apiade. Levanta ,sobrina mia :::::: Lo que siento es ,que contrage con los deudos de el Marques de la Rueda ,en este instante, la obligación de hacer dueño de todas mis heredades, ypinero ,ámi entenada con quien el quiere casarse. D. Cari* Pues cumpla usted su promef«t' al Marques quando gustase; ydexeme ámi Jacinta en lugar dé sus caudales. Sale el Marq. Después de reñir un poco, ya habréis hecho al fin las paces. Sea.en hora buena ,amigo: áD. Carh si me hubieras dado parte de tu boda ;hubiera estado ádarte el parabién antes. D# Cari. No te burles de los nov¡oS| que puede ser que no tardes en serlo : JMLarq. Como tu tio se conforme aqui ;infragante. D# Titon. No hay que darse tanta prisa* jyiarq. Quando Filósofos grandes como Don Carlos se casan, ¿que haremos los ignorantes ? D. Dion. Mi entenada es ya de usted;| . en nobleza sois iguales. Marq. Es cierto. 'D. Dion. Ella con sus bienes se •halla rica lo bastante. Marq. Mejor. D. Dion. Yo ofrecí entregarla los míos. Marq. No he de allanarme aadmitirlos ,eso no. No pretendo hacer alarde de mi generosidad. Pero son mis facultades sobradas, ylo han de ser inas,
^mtlíosojo mas ,quandp mis tios falten. Además de 'que:, ¿eria para mi el ‘mayor desayre .» enriquecer ,en* perjuicio -i de amigo tan estimable; yasi ha de ser condición precisa para el remate de nuestro nupcial convenio^ ''l que 'V\sted no haya de privarle de su herencia^ i--> abraza áDon Carlos el Maraes D» Cari. Onoble aruigo ! D. Est. Rasgo nuevo >áinimitable. D. Dion. Sobrinos ^mi intención era \castigaros yyvengarme : conozco qae teneis. arabos la razQn de vuestra parte» Lo siento :: ; :pero sereis ' mis herederos no obstante. JD. '^ac. Siendo ya dichoso Carlo^ se acabaron mis afanes. jD. Diofu Vamos> hermano, áñrmaJü^ estos contratos ápares. D. Carh Ysi Doña Rosa gusta^ también tres pueden firmarse. ^ n. ^ac> De que sirve hacer melindres .,áDoña Rosa» vasaao, si ya todo el mundo sabe que quieres aDon Luis ?Va es preciso que te humana aser su esposa. P. Cari. Yo sé que ocultaba diashace su estado ,pero conozco su honradez éilustre sangré C n T.-k -O• IWi D. Rosa^ Lo creo :pero con todo-.^ A7 c--r-*'' V.UU toa JMarc. Señora ,antes que se pase ia idea ,por humorada no fuera malo casarse. P. Luis. Ese corazón es mío aunqne esa lengua me agravie, P. Rosa. Si ,traydor ,por mi des¿acij nací yo para adorarte. "* Toma mi mano aunque sé que es hacer un disparate. ¡e la il ' P. Luis. Calla ,que por mas que digas nuestro amor será durable. ** P« Cari. Jacinta mia ,aunque el pueblo La tómala mm en sus sátiras mordaces redicullce esta unionj con ella hemos de probarle que un buen matrimonio es fuente de inmensas felicidades. FIN l^arcelonct :Por Carlos Gibert yTuto ,Impresor yLíbre* ro \calle de la Lioreria donde se vende. Yen Madrid en la de Manuel Quiroga calle de b Concepción ,junto el barrio nuevo. i é. 'y \