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Situación de *s heredada entre consonantes en griego micénico

Jiménez Delgado, José Miguel

Abstract

El presente trabajo tiene como objetivo elucidar la situación de *s heredada en posición interconsonántica en griego micénico. Se propone que *s se mantenía aún en esa posición a partir de dos tipos de evidencia: un ejemplo en el que se escribe s en esa posición (a3-ka-sa-ma) y la comparación con otras posiciones menos conservadoras y que, sin embargo, presentan resultados anteriores a los del primer milenio

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Resumen El presente trabajo tiene como objetivo elucidar la situación de *sheredada en posición interconsonántica en griego micénico. Se propone que *sse mantenía aún en esa posición a partir de dos tipos de evidencia: un ejemplo en el que se escribe sen esa posición (a3-ka-sa-ma) y la comparación con otras posiciones menos conservadoras y que, sin embargo, presentan resultados anteriores a los del primer milenio. Palabras clave: griego antiguo, micénico, fonética, silbante. Abstract. Situation of *s between consonants in Mycenaean Greek The present paper tackles the situation of *sbetween consonants in Mycenaean Greek. It is proposed that inherited *swas still preserved in that position. The Mycenaean evidence is twofold: orthographic, with one example of written s(a3-ka-sa-ma), and phonetic, since the position between consonants is more conservative than other positions where an intermediate stage before its disappereance in alphabetic Greek is attested for that phoneme. Key words: Ancient Greek, Mycenaean, phonetics, sibilant. 1.1. El fonema /s/ heredado tiene tendencia a aspirarse en /h/ en griego, proceso muy antiguo que ya se documenta en micénico. Dicha aspiración tiene lugar en contextos fonéticos abiertos, fundamentalmente, en posición inicial (a2-te-ro τερον «el otro» < sm » teron) y en posición intervocálica (me-zo-a2*μζοhα «mayores» < *megyosa). Las limitaciones que imponen las normas ortográficas del Lineal B no permiten saber con seguridad si este fonema ha sufrido el mismo proceso en otras posiciones, tal y como se documenta en griego alfabético. En concreto, este trabajo trata de elucidar su situación fonético-fonológica en posición interconsonántica en ese periodo de la lengua griega. * El autor quisiera hacer constar su agradecimiento al informante anónimo por sus sugerencias de corrección y al director de Faventia, el profesor Alemany Vilamajó. Los errores que aún quedan son responsabilidad única del autor. Faventia 29/1, 2007 9-21 Situación de *sheredada entre consonantes en griego micénico* José Miguel Jiménez Delgado Universidad de Sevilla. Departamento de Filología Griega y Latina C/Palos de la Frontera s/n. 41004 Sevilla (Spain) [email protected] Faventia 29-1 001-175 30/3/09 18:12 Página 9 2.1. En griego alfabético, la *sheredada presenta distintos resultados en posición interconsonántica, cf. Lejeune (1972, p. 137 s.) y Milani (1987). A la hora de estudiar la evolución de estos grupos, en primer lugar, se pueden distinguir los resultados según vaya precedida la silbante por una oclusiva o por una sonante, ya que en el primer caso la silbante se mantiene en griego, cf. ξνος, ξιος, κλψ, con asibilación de la dental y asimilación a la silbante, cf. κρυς, -υος, pero se suele perder en el segundo con alargamiento compensatorio, cf. jón.-át. μεινα de μνω, tes. συνμεννντουν, manteniéndose tras líquida, cf. λς, τλσον, ρσος, con asimilación de la silbante a la vibrante en ático (ρρος). Sin embargo, la silbante se pierde tras líquida en los aoristos sigmáticos, cf. γγελαι de γγλλω, καραι de κααρω. Por último, el grupo ns se mantiene cierto tiempo en posición final si es primario y también en posición media si es secundario (ns < *nts / nty), de forma que se ve afectado por un segundo alargamiento compensatorio posterior que se origina por pérdida de la nasal, por ejemplo, el artículo en ac. masc. pl. es en cret. τονς / τος, át. το ς, dor. τς, lesb. τος, la desinencia de tercera pers. pl. primaria -onti (dor. -οντι) es en arc. -ονσι, lesb. -οισι, át. -ουσι. En segundo lugar, ha de tenerse en cuenta si la consonante que sigue al grupo es oclusiva o sonante, pues la silbante se mantiene apoyada en oclusiva, cf. σκ!νη, σπς, $ραστ!ς, pero tiende a perderse apoyada en sonante, cf. *kheslio- > át. χι - &λιοι, dor. χ!λιοι, jón. χελιοι, tes. χλλιοι, *esnai > arc. 'ναι, dor. 'μεν, jón.-át. ε(ναι, lesb. μμεναι, *naswos > át. νες, jón. νης, lesb. να)ος, tes. νας, con casos de conservación específicos, como en el sufijo -σμς, donde el alargamiento en silbante se extendió a partir de los casos en que la raíz terminaba en dental y la asibilación evitaba su lenición, cf. Chantraine (1968, p. 138). 2.2. Los grupos triconsonánticos en los que la segunda consonante es una silbante heredada presentan los siguientes resultados en griego del primer milenio: cuando la silbante va tras oclusiva y ya le siga una oclusiva o una sonante, se produce la aspiración de ésta o su asimilación si se trata de una dental, cf. πλοχμς «rizo, trenza» < *plok-smos, χνη «eflorescencia» < *ak-sn ā , λελχαι < *λε-λεγ-σαι, +φς «cocido» < *eps-tos, con Ley de Bartholomae πσχω < *pathsk ō , .σμ! «olor» < *od-sm ā . Milani (1987, p. 435) recoge dos ejemplos irregulares: τκμαρ «signo, término» < *téksm  y /κπλερος «de seis pletros de largo» < *sweks- plethros, donde es posible tanto una disimilación de una de las tres aspiraciones que contendría la palabra como una forma en composición *swek- ante consonante, cf. át. +κδκτυλος «de seis dedos», cret. Fεκτς «sexto» (cf. DELG y GED s.u. /ξ), pero beoc. +σκηδκατος frente a jón.-át. +κκαιδκατος. Por otro lado, cuando al grupo dental + silbante sigue una nasal dental, se produce una asimilación, siendo los ejemplos posibles βλννα «mucosidad» < *mled-sna, δννος «reproche» < *det-snos y π ννος «ano» < *put-snos, cf. Milani (1987, p. 435 s.). Entre oclusivas del mismo modo de articulación se produce la reducción del grupo por eliminación de la primera oclusiva, cf. μσγω «mezclar» < *migsk ō , βλασφημεν < *mlabsph ā mein. No hay, hasta donde sé, ejemplos con dental, pero la asibilación de la primera dental tendría el mismo resultado. Por 10 Faventia 29/1, 2007 José Miguel Jiménez Delgado Faventia 29-1 001-175 30/3/09 18:12 Página 10 último, en la mayor parte de los dialectos, se documenta una alternancia $κ ante consonante y $ξ ante vocal. Sin embargo, $ξ también se usa dialectalmente ante consonante, originándose un grupo con silbante intervocálica, cf. chip. $ξ τ3οι. En tesalio, beocio, arcadio y cretense $ξ se reduce a $σante oclusiva, así beoc. σγονος (jón.-át. κγονος), tes. 4Eσπρεπεα (jón.-át. $κπρεπ!ς), arc. $σπερ5σαι, cf. Buck (1955, p. 83 s.). Detrás de sonante, la silbante tiende a mantenerse, con algunos casos de pérdida. En principio, la silbante siempre se mantiene tras nasal, ya siga una oclusiva o sonante, cf. δεσπτης «señor» < *dems-pot ā s, τριακοστς «trigésimo» < *τριακονστς, 6δυσμαι derivado de 7δ νω, χσμα de χανω. Entre líquida y sonante, se produce la transposición de la aspiración, cf. 9ρμ! «impulso» < *or-sma, es decir, la silbante se aspira y luego la aspiración se mantiene en la única posición posible en griego del primer milenio. Un ejemplo irregular sería ρνεις «borrego» < *arsneiós, pero su etimología es muy discutida (cf. DELG y GED s.u.). No se produce transposición cuando la palabra empieza por oclusiva, de forma que el grupo se reduce por pérdida de la silbante sin más, cf. κρνα «excrecencias de las vértebras» < *kersna, πτρνη «talón» < *persn ā . Por otro lado, entre líquida y oclusiva se produce la simplificación del grupo por pérdida de la sonante, cf. γοστς «palma de la mano» derivado de γερω, arc.  σεν «fuera» adverbio formado por la raíz de  ρα «puerta» con el sufijo -σεν, pero Hsch. παρτδες junto al general παστδες «sala con columnas, pórtico». La analogía explica que en la conjugación verbal se reduzca el grupo por pérdida de la silbante cuando un sufijo que empieza por silbante y dental se pospone a una raíz en líquida, cf. :γγελε «estáis anunciados» < *α ; -γγελ-σε, junto a :γγελμαι, :γγελσαι, :γγελται. Actualmente, se acepta que ρχομαι es una formación de la raíz indoeuropea h1er- «llegar» con el sufijo de presente -ske/o- (cf. LIV s.u. h1er- y GED s.u. ρχομαι): se trata, entonces, de un resultado irregular con aspiración de la silbante y coarticulación de la aspiración con la oclusiva final del grupo. 2.3. A partir de los datos, se observa que el principio que guía la evolución de estos grupos triconsonánticos es el de su evolución a grupos biconsonánticos: CSC > CC / SC. La tendencia, sin embargo, es que la silbante se conserve, como tal silbante o aspirada: se mantiene tal cual entre oclusivas del mismo punto de articulación con pérdida de la primera oclusiva, aspirada si son oclusivas distintas o si tras la silbante hay una sonante; tras líquida la silbante se conserva si sigue una oclusiva con pérdida de la líquida y se aspira si sigue al grupo otra sonante; tras nasal, la silbante se conserva con pérdida de la nasal. La reducción de estos grupos triconsonánticos por pérdida de la silbante sólo se da en algunos casos en los que interviene la analogía o que simplemente están aislados. Por otro lado, la silbante tiene mayor predisposición a evolucionar (a aspirarse) si le sigue una sonante que si le sigue una oclusiva, pues *sheredada se conserva apoyada en oclusiva y evoluciona apoyada en sonante. Dado que se trata de un contexto fonético más cerrado, la silbante se mantiene en estos grupos CSC mejor que en los biconsonánticos CS /SC, donde queda Situación de *sheredada entre consonantes en griego micénico Faventia 29/1, 2007 11 Faventia 29-1 001-175 30/3/09 18:12 Página 11 salvaguardada en contacto con oclusiva, pero se elimina mayoritariamente en contacto con sonante en una evolución que culmina con un alargamiento compensatorio. El principio en virtud del cual los grupos de tres consonantes han de reducirse a dos cuando la segunda es una silbante, hizo que la silbante se aspirara para coarticularse con la oclusiva precedente (πλοχμς) o pasar a posición inicial en grupos líquida + silbante + sonante (9ρμ!), frente a su estabilidad en grupos biconsonánticos parecidos (oclusiva + silbante, cf. κλψ, y líquida + silbante, cf. ρσος). De la misma forma, si los grupos ns son más estables que otros grupos de sonante + silbante en la evolución del griego y en su mayoría se eliminan por pérdida de la nasal, se entiende que en estos casos la silbante se conserve y el grupo se reduzca también por eliminación de la nasal, independientemente de que le siga una oclusiva u otra sonante (δεσπτης). Por último, los casos en que se situaba entre líquida y oclusiva se resolvieron por eliminación de la líquida, dada la estabilidad de la silbante no sólo tras líquida, sino también apoyada en oclusiva (παστδες), los grupos en los que la silbante se situaba entre oclusivas del mismo punto de articulación por eliminación de la primera oclusiva (μσγω), pues la silbante se mantiene tanto detrás como delante de oclusiva. 3.1. Antes de empezar el estudio de los datos micénicos, se ha de recordar que la norma ortográfica del Lineal B impone que no se escriban las sonantes ni la sen posición trabada1, cf. pe-mo *σπρμο «semilla», wa-tu Fστυ «ciudad», a-ro-u-ra *ρο ρανς «labrantíos», a3-ti-jo-qo *A<οκwς. Por otro lado, las oclusivas sí se escriben en esa posición, cf. ke-se-nu-wi-jo *κσνFιος «propio de huéspedes», a-ka-sa-no *4Aλκσνωρ, ki-ti-me-na κτιμνα «cultivada», ke-ni-qe-te-we *χερνικwτFες «aguamaniles». La primera cuestión, por tanto, a la hora de abordar la situación de *sheredada en posición interconsonántica en micénico es de orden gráfico. En un grupo CSC, en principio, debe escribirse el silabograma correspondiente a la última consonante, pero el de la primera se escribirá si se trata de una oclusiva, no si se trata de una sonante. Por lo que respecta a la silbante, sabemos que ésta se escribía si le precedía una oclusiva, cf. a3-ka-sa-ma *α<κσμ, pero nunca se escribe cuando le precede una sonante, cf. ku-su-to-ro-qa compuesto de ξ ν y *στροχw. Mi hipótesis de trabajo es que en estos casos no podemos saber si *sse conserva o no, pues el hecho de que no se note se debería a que esta posición es «débil» desde un punto de vista gráfico (tampoco se nota la sonante), mientras que sí se nota cuando le precede una oclusiva, porque en ese caso la posición es «fuerte» desde ese punto de vista gráfico (la oclusiva también se nota). 3.2. Como acabamos de ver, *sheredada se conserva en micénico en posición interconsonántica cuando le precede una oclusiva, así tenemos PY Jn 829.3 12 Faventia 29/1, 2007 José Miguel Jiménez Delgado 1. Determinadas combinaciones se suelen escribir con grafía plena, cf. Bernabé-Luján (2006, p. 40 s.), si bien se trata de tendencias, la norma es no escribir ni las sonantes ni sen posición trabada. Es el caso de sm, cf. da-so-mo, de-so-mo, do-so-mo, si-mi-te-u, pero KN V 684.1 ka-ra-ma-to κλασμτων, PY Eb 905.A, Ep 613.16, En 74.4, Eo 276.3 mi-ra *Σμλα -(cf. antrop. masc. Σμλη). Faventia 29-1 001-175 30/3/09 18:12 Página 12 a3-ka-sa-ma *α<κσμ, cf. α<χμ! «punta de lanza»2. Por otro lado, la asibilación de una dental ante silbante se da ya en micénico, siendo probable que se haya completado ya la asimilación (¿TS > SS ó S?), cf. PY Wa 730.1 ‚d‚a -so-mo δασμς «distribución» < *dat-smos y PY Sh 740 wi-so- ‚w‚o -*FσFος «igual» < *wids- wos. 3.3. Es posible que la posición de sentre una oclusiva y una sonante, donde se conserva3, presente resultados en micénico distintos a cuando se encuentra entre dos oclusivas. En este sentido, Viredaz (1982) ha argumentado que, en esa posición, ssufre ya aspiración. Los ejemplos que se aducen son dos: de-ko-to y di-pte-ra. de-ko-to (KN Le 642.1) puede interpretarse como un aoristo atemático en sigma del verbo δχομαι, esto es, *δχο, si bien Homero documenta δκτο, que sería radical atemático (¿o refección de *δχο?). La cuestión es que los aoristos sigmáticos tienen un sufijo -σα-, esto es, de-ka-sa-to *δκσατο. El otro problema es que no es seguro que de-ko-to sea un aoristo, ya que también se puede interpretar como antropónimo, dado el contexto fragmentario en el que se documenta (KN Le 642.1 ]ra-wo,de-ko-to ‚t‚a -ra-si-ja ne[), cf. DMic. s. u. A ello se añade que el mismo escriba cnosio (manus scribarum 103) de Le 642.1 emplea de-ka-sa-to en Le 641.1 y que de-ko-to es antropónimo con seguridad en PY Cn 600.2 y Jn 413.10 (gen. de-ko-to-jo). Por tanto, de-ko-to no es ejemplo de *sen posición interconsonántica. di-pte-ra (PY Ub 1315.1, 1318.2-4.7) διφρα «piel curtida» es una palabra de etimología controvertida. En principio, se piensa que sería un derivado del verbo δψω «amasar, curtir», que conoce una variante δφω que se emplea en media o con pron. reflex. en la comedia con el sentido de «masturbarse». δψειν es un desiderativo en -s-, cf. α>ξω, λξω. El verbo es probablemente indoeuropeo, pero sólo presenta el alargamiento en griego, cf. arm. topem «golpear», scr. dépati «empujar, golpear», pol. depta´c«pisar» (lat. depso «amasar, curtir» es un préstamo del verbo griego). διφρα sería un antiguo neutro en -(τ)αρ (@κταρ, νκταρ) con Situación de *sheredada entre consonantes en griego micénico Faventia 29/1, 2007 13 2. La conservación de ses indiscutible. El que la oclusiva se aspire como paso previo a la pérdida de s(/aikhsma/, de donde α<χμ! por pérdida de la silbante), tal y como quieren RISCH-HAJNAL (2007, p. 311), SIHLER (1995, p. 219), es indemostrable, pues si es cierto que en las inscripciones arcaicas se escribe χσ y φσ en lugar de κσ y πσ, también hay ejemplos de absorción de una aspiración por la silbante, caso de /ξω /heks ō / < *seghs ō , fut. sigmático de χω < *segh ō . Sin embargo, una aspiración de la primera oclusiva previa a la pérdida de sno explica los casos en que el grupo se reduce por la pérdida de esa oclusiva como λσκω < *lak-sk ō , ya que se esperaría *λσχω < *lakh-sk ō < *lak-sk ō , cf. λσχη < *legh-sk ā . La aspiración de la silbante es un paso que explicaría los casos de extensión del tipo de $χς < *ek ˆs-tos y /φς < *eps-tos. 3. MILANI (1987, p. 429 y 430) considera que a-wa-ra-ka-na (PY Un 1314.1.3B) presenta una evolución ksn > khn, pues acepta la interpretación de este término como ρχνη «tela de araña» y una etimología *arak-sn ā del mismo propuesta por BENVENISTE (1935, p. 101). No obstante, el término no parece indoeuropeo (sólo encuentra referente en lat. ar ā nea) y su etimología, por tanto, es muy discutible. Por otro lado, la interpretación de este término en las dos tablillas en las que aparece es también materia de controversia y son varias las posibilidades (cf. DMic. s.u.). Faventia 29-1 001-175 30/3/09 18:12 Página 13 paso a la declinación en - ā , cf. 'μαρ-7μρα. Véase la glosa de Hesiquio διψραB δλτος, οC δD διφρα4. Viredaz y Panagl piensan que se trata, más bien, del resultado de la evolución de depstoter ā > deph(to)ter ā (haplología, cf. a-po-re-we μφορε ς <a-pi-po-re-we μφιφορε ς) > diphther ā (cierre de e> iante labial, cf. i-qo- Fππος < *ekwos). Se trataría de un adjetivo derivado de δψω con el sufijo - tero-, sufijo que implica la oposición entre dos términos5, cf. δεξιτερς / σκαις, 7μτερος / Gμς, .ρστερος / γριος, etc. διφρα haría referencia a las pieles curtidas y se sustantivaría por elipsis de un nombre como δορ «piel sin curtir». El término al que se opondría sería δψητος, término reciente, por lo que la oposición original sería con un adjetivo como Hμς «crudo». Que el término derive del desiderativo δψω en lugar de δφω es posible, pero la vacilación micénica entre e/ise da en términos no griegos (Thompson, 2002-2003, p. 338- 344), de forma que incluso es probable que Fππος fuera un préstamo de otra legua indoeuropea6. Este hecho, unido a la complejidad de la evolución del término si fuera patrimonial, parece indicar que se trata de un préstamo, tal y como reconoce GED, p. 185. No se trata, entonces, de un ejemplo de silbante entre oclusivas. 3.4. Hay un caso posible de composición con $κ- en el que la grafía indicaría que se emplea la variante $ξdelante de oclusiva, con lo cual se reduce el grupo consonántico resultante con el mantenimiento de s. Me refiero al aoristo PY Fr 1184.1 a-pe-do-ke «entregó», que podría ser el aoristo de πεκδδωμι, esto es, *πσδωκε < *apeksd ō ke. Puede tratarse también de un aoristo con aumento de ποδδωμι, pero el aumento no se suele emplear en micénico y, de hecho, se documenta a-pu-do-ke *π δωκε (KN Od 681.b, X 408.1). La segunda solución es preferible desde un punto de vista semántico, si tenemos en cuenta que πεκδδωμι «devolver tras la cancelación de un contrato, contratar» es un verbo muy especializado en el primer milenio, cf. LSJ s. u. Un caso más claro de reducción de -eks- > -es- ante oclusiva sería PY Ta 713.2 we-pe-za *hFσπεζα «de seis pies» < *swekspedya. No obstante, es dudoso que el numeral /ξ tuviera una forma en composición sweksante consonante, siendo más probable swek-, cf. supra. Si ello es así, en we-pe-za no tenemos un grupo triconsonántico, sino un grupo biconsonántico en el que la primera oclusiva se asimila a la segunda, esto es *swek-pedya > hweppeza, tal y como se documenta con la posposición -pi cuando le precede consonante, cf. ko-ru-pi < *koruth-phi, po-pi < *pod-phi. El problema es que la mayor parte de los ejemplos de asimilación con esa posposición son de una dental, pero en el único ejemplo documentado de tema en velar ésta no se asimila: PY Ta 714.2 po-ni-ki-pi < *phoinikh-phi. Ventris-Chadwick (1956, p. 82 s.) ponen en relación la falta de asimilación en este caso con el hecho de tratarse de una 14 Faventia 29/1, 2007 José Miguel Jiménez Delgado 4. Según PANAGL (1983), διψρα muestra la metátesis φ > ψ, cf. ψερειB φερει, ψαναιB φσαι, $ξστιονB χιστον. 5. Véase la oposición que se establece en Th. 2.75.5 δρσεις καI διφρας «pieles sin curtir y curtidas». 6. Tampoco son fáciles de explicar el paso de kw a labiovelar kw(mic. i-qo), la geminación y la aspiración inicial. Todas estas dificultades redundan en el carácter de préstamo de la palabra. Faventia 29-1 001-175 30/3/09 18:12 Página 14 palabra extranjera. Directamente relacionada con esta problemática está la alternancia e-ka-te-re-ta / e-te-re-ta, ambos términos documentados en tablillas atribuidas al mismo escriba (manus 127). Se ha interpretado KN Se 891.B e-ka-te- re-ta como la forma en escritura plena de KN Se 879.b e-te-re-ta, lo que es dudoso, ya que las oclusivas en posición trabada se notan en Lineal B y se suele hacer con el timbre de la sílaba que sigue (*e-ke-te-re-ta) o, en casos excepcionales, con el de la sílaba que precede, caso de dat. wa-na-ka-te *Fανκτει (PY Fr 1220.2, 1227, 1235.1, Un 2.1, 1426.2, wa-na-ke-te en Fr. 1215.1), a partir de nom. wa-na-ka *Fνακς donde la última sílaba es trabada y no hay otra posibilidad. Sea como fuere, se suele interpretar *κστρητα «agujereados» entendiéndose que -ka representa /ks/ como otras veces en posición final (cf. KN Ld 584.2, 591.2, Od 485.b o-nu-ka ¿*νυκς o * νυχα? y PY An 5.3 to-ro-wi-ka ¿*ΘρFικς o *ΘροFκα -ς?). No obstante, es preferible interpretar κτρητα, cf. κτρημα y κτρησις «agujero, perforación», pues si no esperaríamos *e-ke-se-te-re-ta (cf. a3- ka-sa-ma): e-te-re-ta presentaría entonces la asimilación de la velar a la dental (/ettr ē t ā /), mientras que e-ka-te-re-ta sería una grafía etimológica con restablecimiento de la velar del preverbio (¿con el silabograma ka en lugar de ke para indicar frontera morfológica?). La asimilación de la velar de $κ a otra oclusiva se documenta en locrio en el primer milenio, por ejemplo, $ δμō, $ οιννōν, cf. mes. $ Φιαλεας. La conclusión es que en micénico *ek ˆstiene la forma ekante consonante y que la velar se asimila a la consonante que le sigue7. 3.5. Por lo que respecta a los grupos que empiezan por sonante, el mantenimiento de sentre consonantes cuando le precede una nasal es una hipótesis plausible si tenemos en cuenta que en micénico no se ha producido aún el segundo alargamiento compensatorio8, pues es inevitable su presencia en un sintagma como te-qa-de Θ!γwανσ-δε «a Tebas» (MY X 508.a, TH Wu 51.β, 65.β, 96.β). En estos casos, la caída de la nasal es tardía (postmicénica), por lo que es probable que también se mantenga cuando a la silbante sigue otra consonante. Más allá de los alativos en -de con sustantivos en plural tenemos tres ejemplos posibles: do-po-ta, ko-sa-ma-to y ku-su-to-ro-qa. do-po-ta (PY Tn 316.5) *δονσπτ5ς es el equivalente micénico de δεσπτης «señor de la casa». Se trata de un compuesto de la raíz de δμος «casa» y *ποτ-, raíz que indica el poder y que está presente en πσις «marido» y πτνια «señora». Situación de *sheredada entre consonantes en griego micénico Faventia 29/1, 2007 15 7. El preverbio podría encontrarse en la forma verbal o-je-ke-te-to (TH Fq 130.1), que RUIJGH (2004, p. 28 s.) interpreta y4 κσετο, entendiendo que la etimología de α «serbas» es *oya, si bien resulta preferible κετο desde un punto de vista ortográfico (se esperaría *-e-ke-se-te-to). 8. Tan improbable es que en micénico se haya producido ya el segundo alargamiento compensatorio que hay dialectos del primer milenio que todavía conservan los grupos ns, caso del argivo (δαμιοργνς, ποιFε -&σανς, ντιτ χονσα), del cretense cuando el grupo se encuentra en final absoluto o ante vocal (καδεστνς, νικσανς, σπενσα < σπενδ-σα) y del arcadio cuando el grupo es secundario (πνσα < *pantya). Cf. BUCK (1955, p. 67 s.). Que el segundo alargamiento es reciente se observa, por ejemplo, en el hecho de que cuando se alarga una a, la vocal resultante no palataliza en ηen jónico-ático, cf. ac. pl. fem. π5σας *pantyans. Faventia 29-1 001-175 30/3/09 18:12 Página 15 El primer término debe estar en genitivo *dems-pot ā s, por lo que mic. dodebe tratarse de un genitivo en grado opor analogía con el nom. *dóm-s y ac. *dóm- m ° > d ō ´ m, cf. Meier-Brügger y otros (2000, p. 217 s.). Ello implicaría que δεσπτης, o bien es más antiguo que do-po-ta, o bien ha sufrido una disimilación de o> e. Por otro lado, la posibilidad de que en do-po-ta se encuentre la raíz de δμος en grado cero (*d m ° -) con la nasal vocalizada en timbre o (*δοπτα -ς), cf. δ-πεδον, es poco probable a la vista del término alfabético. ko-sa-ma-to (PY Eb 915.A, Ep 212.8, KN Ga 685) antropónimo que se interpreta generalmente Κοσμτωρ, derivado de κσμος. La etimología de κσμος es controvertida, pero cabe la posibilidad de que remonte a *κνσμος, de forma que el antropónimo se transcribiría *Κονσμτωρ, lo que implicaría que la silbante está representada gráficamente. Las propuestas de interpretación etimológica de κσμος son varias: se puede poner en relación con lat. censeo «estimar, considerar» y ai. ś á  sati «hablar solemnemente, elogiar», que derivan de una raíz *k ˆeNs- «proclamar». Se admitiría entonces la presencia de un grupo -nsC-, si bien el sentido de esa raíz no va bien con la semántica de κσμος «orden, adorno»; poco segura es su relación con κεδνς «cuidadoso, diligente, querido», pues la etimología de este término no está clara y su semántica no se corresponde del todo bien con la de κσμος; lo más probable es que derive de *kes- «ordenar, peinar», cf. hit. ki šā i- «peinar», aesl. ?o e š˛o «peinar», kosm ŭ «pelo», lit. kasaû «rascar», cf. Puhvel (1976, p. 160). Se explica así la semántica de κσμος, originariamente «adorno» y, por metáfora, «orden», con la evolución habitual de lo concreto a lo abstracto. Por tanto, en ko-sa-ma-to no tenemos una silbante en posición interconsonántica, sino un grupo sm antiguo que se ha escrito con grafía plena, cf. de-so-mo δεσμς «cadena», do-so-mo δοσμς «entrega». ku-su-to-ro-qa (KN B 817, PY Ed 411.1, Er 880.8) *ξυνστροχw«conjunto», compuesto de la preposición ξν y στροφ. Este tipo de compuestos suelen presentar la simplificación de nsC > sC, cf. συστροφ, aunque también hay ejemplos en que se mantiene el grupo, cf. πανσπερμα «mezcla de semillas», donde podemos encontrarnos tanto ante una restauración analógica como ante una evolución distinta (*pant-sperm-). 3.6. En cuanto a la situación de la silbante entre líquida y sonante, sabemos que el grupo rs se mantiene en los nombres en micénico, cf. PY Cn 719.2 to-si-ta *Θορστα -ς(cf. Θερστης), KN Ch 897 wo-no-qo-so *Fοινκw-ορσος «de lomo tinto», y no sufre asimilación en rr como en ático. Además, hay un ejemplo de aoristo sigmático que muestra que en estos aoristos el grupo ya había empezado a evolucionar. Se trata de PY Vn 493.1 a-ke-ra2-te part. aor. de γερω (¿o de γγλλω)9. 16 Faventia 29/1, 2007 José Miguel Jiménez Delgado 9. La situación de estos grupos es difícil de elucidar, con tres posibles soluciones: alargamiento compensatorio por geminación de la sonante (RUIPÉREZ), lo que supondría una isoglosa con los dialectos eolios; alargamiento compensatorio de la vocal anterior (DUNKEL), isoglosa con los dialectos de cinco o de siete vocales largas; aspiración de la silbante como fase previa al Faventia 29-1 001-175 30/3/09 18:54 Página 16 Hemos visto que estos grupos presentan, en el primer milenio, una aspiración de la silbante que se transpone a posición inicial cuando la palabra empieza por vocal. Sin embargo, en micénico hay datos suficientes para afirmar que no se ha producido aún la transposición de la aspiración. Ello se observa en los compuestos del tipo de o-pi-a2-ra *.πhαλα «zonas costeras» (PY An 657.1), cf. φαλος (Il. 2.538), o-pi-i-ja-pi *.πιhα- «bocado» (KN passim en Sd y Sf)10. El ejemplo micénico es a-mo *ρσμο (KN Sg 1811.5, nom. pl. a-mo-ta en So passim, PY Sa 790, Wa 1148.1, dat. pl. a-mo-si en An 1282.1), término que se emplea para «rueda» y que se corresponde con gr. alf. ρμα «carro». La ortografía micénica es consistente, ya que en ninguna de sus frecuentes atestiguaciones se escribe *a2-mo, que indicaría la transposición de la aspiración. La etimología, sin embargo, es controvertida, pero en principio se está de acuerdo en que deriva de la misma raíz de ραρσκω. La cuestión es si está formado con el sufijo -ma o con la forma extendida -sma (Chantraine (1968, p. 175 s.), forma extendida que ya existía en micénico como muestran de-so-mo δεσμς «cadena» < *dh1-smos (KN Ra 1543.a, 1548.a) o do-so-mo δοσμς «entrega» < *dh3-smos (PY Es passim, Un 718.1.2, Wa 730.1, 731.A). La primera opción (ar-ma) es poco económica, ya que obligaría a postular que la aspiración es secundaria, por analogía de otros términos relacionados como 7να y Fππος11. De la misma raíz se documenta el compuesto KN Sf passim a-na-mo-to *νρσμοστος «sin ruedas (montadas)», formado con alfa privativa en su variante ν- (variante de * n ° ante vocal), mientras que ante aspiración la variante es -, cf. PY Fr 1200 a-e-ti-to *hρτιτον. El participio de perfecto KN Sd passim a-ra-ro-mo-te-me-na *ραρσμοτμνα «ensamblado, provisto de ruedas montadas» presenta una grafía plena de la reduplicación (a-ra-ro-)12, al igual que ocurre en KN Ra passim a-ra- Situación de *sheredada entre consonantes en griego micénico Faventia 29/1, 2007 17 alargamiento compensatorio (JIMÉNEZ, BERNABÉ-LUJÁN). Por lo que respecta a a-ke-ra2-te, se trata de una falta de escriba por *a-ke-ra-te, cf. PY a 1292 e-ke-ri-ja-wo / An 610.13, 724.5 Un 718.2 e-ke-ra2-wo / Un 219.1 e-ke-ra-<wo>-ne (*4EγχελyFων) y ta-ra-to / ta-ra2-to (Στρτος). Se da el caso de que las dos variantes PY An 192.10, Eo 247.6 ta-ra-to / En y Eo passim ta-ra2-to son empleadas por el mismo escriba autor de la serie Eo (manus 41). 10. En casos como i-je-re-u *<hερε ς «sacerdote» (PY Aq 218.2.3, Ea 756, Eo 247.7, 444.3, Ep 539.13, Fn 837.5, Qa 1290, 1296, KN Am 821.2), PY An 115.2 e-pi-ja-ta *4Eπιhλτας (gr. alf. 4Eφιλτης) y el antrop. TH Av 106.2. o-pi-ja-ro, cf. ;Eφαλος, la ortografía con glide, más que la transposición de la aspiración, refleja la debilidad articulatoria de ésta, de ahí las vacilaciones, cf. PY En 74.16, 659.4 i-e-re-u con hiato gráfico para notar la aspiración. También se da el caso en que en lugar de glide se escribe hiato, cf. PY Na 1179 ki-ti-e-si *κτενσι «cultivan». 11. DELG habla de una aspiración secundaria con el objeto de diferenciar la raíz de ραρσκω de la de ερω / α@ρω. 12. La representación gráfica de la reduplicación no implica que se represente también la silbante. Ya hemos visto que este fonema no se representa generalmente en posición trabada (cf. ka-ra- ma-to κλασμτων, wa-na-ka Fναξ). Hay hechos gráficos comparables: casos en que secuencias de silbante o sonante + y/wse representan con un único silabograma correspondiente al primer fonema, cf. PY Ae 134, Cn 4.1-10, 254.1, 11.97.1, Jn 150.1, 829.16, On 300.11, Xa 639 a-si-ja- ti-ja / PY Mn 162.4 a-sa-ti-ja, PY An 424.2, Mn 456.9, Na 544 sa-ri-nu-wo-te / PY Vn 130.6 sari-no-te; el diptongo ai, cuyo segundo elemento no suele representarse, se escribe sistemáticamente con grafía plena en el topónimo cnosio pa-i-to Φαιστς y su gentilicio pa-i-ti- ja / pa-i-ti-jo en una sílaba trabada por silbante. Faventia 29-1 001-175 30/3/09 18:12 Página 17