La dama muda : Comedia famosa
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COMEDIA FAMOSA. , LA DAMA MUDA. DE VN INGENIO DE LJ CORTE. PERSONAS QSÍE HABLAN EN ELLA. .Enrifie. Secama. Cintia» JORNADA PRIMERA. Sate Sücarrfa restié» ie Gaarda-FiJíat, íon aifmjas ,yttAlre m. mamoyy WA ¡fasnuinA deb-axo del iraxo^ ,ysale íOrtiO ftt~ suroso. Stcar. Oye aya Ac^ser tan sutil • el Jilíb hilo de rm fuerte,* — tjue descubriendo fu bUazá, 1todo bayben fe quiebre I in que por fgaz, ni aflato fucda Afianzar el exe de efá rueda ,que uík de -feaxos, yaltos procederes , fundado en el fer toftable fcr dama, yfer Daaia Duende. Pues ámi, qebiesi hiHado , (aunque fin mi njuchas veces ]t ^eíie nuevo, exereicio de efe Diofecillo ea cierne , que de baftagos ceñido , con tanto imperio parece, que aun al mas robusto ingeol» hace perturbar Jár'^meute. Eq fin, Baeo, quien difpuíb , que áCaravanchél vinicfe , áíér de íii Regimiento el Sargento mas valiente, que pudo hllar fe ,pues foy quien por lervirle ,yquererle, fia reftañar el aliento-, hifta los vientos le bebe. Hiceme, pues. Guarda-Viña, ptsr pafir cfti corriente vidi con algún defeaníb, fin que la fióa pudiefe^ caluiiiniarme, pues es cierto, que fí al adagio fe atiende, quien ábuen árbol fe arrima , logra delcaafe, 6daernac. '-A
Xá Dartiít Muda, Pero en meplio.^g «ta idldia,- dispuso el fiado 'jnclerrííntí, qce encontrase con un amo tan descuidado, que siempre por olsiído ncrrme paga. yde valde me consiente. Mas yoV-que ami sufrimiento 1 consulté j^^obre-^qüe ^jacesme , fue servido resolver se ha embarg^ado en su buenJuicio prudente, que para aliviar mis males, hiciese embargo asus bienes, yasi, este, manto jybasquina, despachando Jos corchetes de mis manos con deposito tan fuerte, que hacer 'mandáíñiento 'ea contra en su Consejo no puede , ysi ávía desembargo, no paga lo que me debe: con que un paso de tras de otro áMadrid mi afán se viene, donde un üopcro hace feria, sin que la. vep.ca.Je apremie, que son fieros Domingueros, yfestivamente absuelven. Yya que de San Dainaso piso la estancia ,que fértil áorilla de Manzanares logra SU; amante corriente , quiero, por fin de cansancio, echar cebo ámi mosquete* S4t4 usa boté: y. asi, esta bota (que guarda la pólvora mas ardiente, • que refino del Otofio la aflividád mas perenne) quierosaeSr ;ma? qué es esto? V* abeber ,)dne dentro C'mi4. Cint, Ay de mil Cielos ,ysledme. Soctir. finemigo ay eft campaña taños, yáellos, que es fuerte. fluido de t,spad4t ,ydice Enrique dentro. Enr. Ho huyáis ,haciéndoos cobardes, puesto que os preciáis de aleves. SCi 4r. Ola, á.zia aCa se encaminan , yasi fuerte' quiero ha>ccrme con mi n-.O'quete colado, esa sombra firme siempre. St ídfesdeidondfe siendo Argos, *esgrimiré ojos de puente. Escóndese ,ysale Enrique coa la espa¡[ desnuda ,ytrabe aCintia desma- * yaia ,ytapada. Enriq. En tanto, prodigio hermoso que acastigar; ,voy la siempre ’ -ingrata mano ,que. quiso ,l despejándote ,ofenderte , recuperando la jo ya , que su ambición iocaoientc usurpo, del noble trono de lu hermoso pecho ,áeste ,retirado verde sitio, que ya es Imperio de Ceres, pues colmo de frutos antes, que la esperanza tuviese, os entrego ,suponiendo, j que solo áello me mueve advertiros agraviada, que es una razo» tan fuerte, siendo Dama ,que ya obÜgá por io mismo que ennoblece. ,X- Fase Enrique ,ysale poco apoco Sdcarrtk- Socar. Qué es aquesto. Socarrón? J diine lo que te sucede. jj Pudiera ,ápedir de boca ,j,*] aningún hombre ofrecerse, por tentación tal empeño , como el que áti te acontece? '.U No por cierto ,que es Dama,. ,[< yDama ,que pisa verde , yestá cerca de tomarle , la que no se niega aleve. Ahora vá, yo me persigno, yen tanto que el galán buelve, quiero que ella me perdone ^ si en la tentación cayese. Hermosura ,que tapada ápares galanes vences , qué dexas para ser vista, si asi no siendo,- los prendes? * Suelve en si cintia ,siempre tapai^^ Lo que hace ser buenos mozos |íi( con qué presteza se mueve apagar con su figura lilis rendimientos corteses ! Cint. Vaigame el Cielo 1quien 1Sotar. Valgatne ámi íquieutu
De un Ingenio de la Corte, que yo soi aquí el que hago ,pero tu la que padeces, Ct«f. Qiie Enrique, asi me dexaseí ysin desear conocerme se ausentase ,quando acaso, ^ saliendo áeste sitio verde, no obstante el haver sabido de mi padre Cay Dios [)la muerte ine‘ etrcuenrra en el peligroso -azar de un fiero accidente, yno me: habla !(qué tormento I) mas sin que otro agravio aumente probara de mis rigores * ,,plos esquivos ceños crueles, Vase. Socar. No ay mas hablar, Keynsmia? ‘Ella se vcc lindamente ¿ :como si'. Socarrón fuera ¡algún triste mequetrefe :r Mas entrémos íquien ?cuenta r :si ahora ei galan bolviese , ytío hallase aqut ala Dama, .no hiívíera ,si,. Capiteles, ry Mon-tescos ,siendo, dblanco 'yo de todos sus arneses í rClaro está; pues buen remedio un chasco es bien que Je intente ||>aia que su frenesí, ki es iracunda ,se temple, la enname yUyñstese^ inria de muger,, i~‘ on este manto ,ybasquina ti no í''íene^ ,SI no despacho presto . Lodo el intento se pierde. Jalgame squi kpaciencia de todos los pretendiente?, con cuya virtud coosia «en . iSV'e la camara frequenten» I ^a-game la ligereza, "" Juevsí íc tP'' dái> pierde,' ertt-*'' crumnara ks leyes luando todo' lindo /orne, ^Viernes. ZTTV"^‘' f Ique de la cobarde prófuga turba insolente, restaure de aquesta. Dama la Joya, aque la acepte buelvo; pero aquí rendida del desmay'o ,aun no parece ^ue restaurado ásu aliento * a. su ser antiguo buelve, Yasi, acercándome mas _á su beldad reverente, (-perdone el respeto )quiero descubrir el Cielo breve de su rostro, pero no, que quien ,como yo ,mantiene en el -pecho las memorias, de Cintia ,no es bien intente en su desdoro? pero esco * la agravia ?qué’ fe oflnde 5 Nada; pues veamos quien es quien ácurioso me mueve. Al [legar ,se levanta Socarran, socar. Ay de mi fqué fantasmói* ante la vista se ofiecel Enriq. Perded el rezek, quand-o soy yo el que: os sirve fielmente y^ quien por medios rendidos ’ ver vuestra cielo pretende. Muda la vox. Secar, Ay qué gracia! tenéis Bula ^ Pues que preguntarlo, os mueve Socar. El miraros tan rendido auna abstraencia ,que tíenegran parte de .laticinios ; pues SI oy ámi sér atiendes pecarais ,si me cascarais quando Bula no tuvieseísr Emiq, Dexad enigmas, señora' que mi cortedad suspenden , ypermitid de ese sol vea los ray-os ardientes, ente Socarrón. Perdido .soy, yasí quiero de un nuevo; arbitrio valerme' pues como no me descubra, nada dei chasco^ se pierde. Señor mía por que importa, que nadie aconocer IJeoue es este recato, ademas del. que se debe, al ser honrada donceife’ A*
lO pero y5 se declaró esta asistencia perdida. Mi padre ausente fallece, mi amante me agravia aquí, yquanto al dolor fingí, lo propio es de que carece. Muere la esperanza ,ycrece la pena (rigor fatal 1) pues guando al dolor igual era el remedio ,oy la suerte de un agravio ,yde una muerte viste el aumento ámi mal. Enrique (ay de mi !)me dexa? pues claro está ,que me vio, yaunque la vida me dio , sola me dexó en la quexa; de mi peligro se alexa ; Pues quien duda ,que esto fue falta de amor ?bien se ve ; ysolo aliviarme infiero, le obligo lo Cavallero , mas no le obligó la fé. Agravio fue ,quien lo ignora? Pues pruebe con mi desdén otros agravios también este ingrato desde aora; solo la venganza dora una ofensa; ypues que vi con su desprecio (ay de mi I ) la evidencia en mi rigor, llore él mi propio dolor • pues quien se ha entrado aqui ? Sale socarrón de Lacayo. Soc. Yo, señora. Ctnt. Qué queréis? Sac. Bolvér ábesar humilde de vuestro cielo, señora, los athlantes polivisés. Cint. Quien sois? Soí. Yá no os acordáis del pobre Socarrón triste, aquel que vuestro criado fue mucho tiempo. -Cí«r. Qué decís? Tu eres Socarren? Soc. El mismo. Cint. Yqué pretendes? Soc. Servirte átí, yami señor, por que oy por mi pueda decirse Zrf Dama Mucía, Pan perdido, buelve ácasa, si es que mi hado infelice entre mis desdichas crueles , ‘ • una dicha me permite. cint. Ay, Socarrón, que ámal tiemco yqué ábuen tiempo veniste? ' Soc. A, malo ,yábueno ?Cint, Si, Soc. Que esa duda me descifres te suplico, cint. Pues sabrás, yá que ámal tiempo te dixe, que veniás ,que este es Llora Cintia. hallar la novedad triste ,i de que yá es muerto mi padre, ’ Soc. Qué desgracia !que lo dixe al entrar por el portal ! Cint. Pues en el portal, qué viste? Soc. Abiertas todas las puertas,, yera señal infalible , por que en su vida, ninguna • pudo cerrarse ,ni abrirse :]- qué penal yo he de llorar, ^ hasta que me despepite: ' Pobre Cavaüero !Ea, J ahora falta de decirme, 4 señora, templando ej llanto, el buen tiempo áque yo Ciar. Ese es ,que estando yo sola, puedo recibir ce, por la confianza que tengo de tu lealtad. Sot. El que alivies tu dolor solo deseo, yhe de hacer por divertirte quanto pueda ,pues yá sabes el buen, humor que me asiste. Cint. Ay Socarrón ,que dos peñií, oy el corazón me afligen , tan fuertes, que aun diamante • resistirlas no es posible 1 Soc. Serán sin duda ,señora , según mi mente concibe, la una algún flato, yla otra mucha parte de lombrices. Cint. Dexa esas chanzas. Soc. Pues ahofi para que el dolor alivies , cuéntame esas nuevas causas, que te atormentan. Cint, vine^ i
Cmt. Ya oíste , que murió mi padre. Soc, Si yde eso es bien que yo indicie es la una pena. Ciat. No tanta , como la que ha de añadirse, si antes no doy con mi muerte iel asumpto áque se evite. Don Sancho Girón mi tio , que oy en Sevilla reside, '.á dondi^ murió mi padre, ,quedando (según cscrive) jpadre de mi honor, r-esuelve taaquesta Corte venirse, ^para que con él (qué penal) ^áSevilla determine pasarme yo, donde tiene ,prevenido (hado terrible!) :darme estado conveniente álo noble de miestirpe. 1Mas yo ,que dexar mi Patria > Flo advierto casi imposible , j. con lagrimas noche, ydia , lo expiieo :Ha cruel Enrique, quao fácilmente apagaste la infiel llama que encendiste. Ue «« Ingenio de la Corte. ]! sin ver ,que de mí tormento que te angustia, yque'te opri.ae: la meteré bien los dedos , por si acaso se resiste , 3bomitar el cuidado de los amores de Enrique. Cint. No es fácil la explicación, siendo el motivo imposible. Sec. Es cierto,^ pero bien cabe un buen medio entre los fines. Cí»f. No le hallo, que es sin fin la pená, que al medio impide. Sec.^ Es de herida ,que amorosa tiene ausente ,quien la aplique el remedio? cint. No es amor, que es tormento mas terrible. Sqc. Serán zelos. -Cint. Atrevido , eío es suponer, que quise, yestá bien para sentirlo , no para que se publiqué. Soc. Pues qué sientes? Ci«f. De un tyrano lloré un ágravio, Soc. Pues dile, - >1'-'.i eres la causa insufrible ! te. Viven los Cielos, señora, que estoy absorto de oirte; si viene este tio ,nada mi astucia ámi amo le sirve, pero el tiempo es el Doctor •cúralo rodo :Ydime , ai ese Don Sancho tu tio , le conoces ?cint. No ,que al irse aSevilla, me dexó de muy tierna edad. K. Servirme ,pudré con esta advertencia, SI hiciere al caso ;prosigue. 'f f‘ proseguir ?no bastan, ^un apechos varoniles , tanto tropel de congolas, ^que el aliento terminen ? •fcs verdad ;pero me queda qesaber ,según dixiste, segunda fiera pena que yo tomaré, ámi cuenta el castigo ,que le apliques. cint. YYndo ,pues, ayer tarde al paseo ádivertirme de mi pena, distraída dexé eí bullicio, y' salime donde en soledad pudiese alentaralgo mas ,libre de la objeción del curioso, en que era fácil arguírme , aviendo muerto mi padre, quan poco el dolor me asiste, en Ocasión ,que mi amante pasó de un linde áotro linde de aquel Imperio ,en que Eetís Diadema de aljófar ciñe, siendo trono Manzanares , por que mas su lustre brille. Mas yo ,que en aquel parage no Ser conocida quise, no me dispuse államarle, concediéndome áseguirle; mas llegando unos aleves áeste tiempo ,me prohíban la fiel determinación ,qnc
nz ..^ (quje impMiendo v«r iEnrique: já le Djomfaré, no ay remedio, amor lo hizo, ya lo .dixe. ^ decar. Vive Dios ,que Clntia fuS la de la joya :qué oíste , Socarrón? con esto espero hacer enredos iucreibles. £int^ Quitáronme, en fin la joya, que traía ,yno te admires , que con luto ]a traxese , que era un Agnus, y, no inijáde ála devoción la pena; al arbitrio de los viles agresores me rendía el temor ,quando jcomplte un desmayo ,que el aliento improvisamente oprime. Llego Enrique ásocorrerme, yen sus bracos varoniles me recibió ,ycon el _susto no previno eí de cubrirme, bno quise; ysin mirar en el punto de quien sirve con pecho noble auna Dama, me dexb, que no es posible, sino que Enrique no fuese en esta ocasión Enrique. Esto me tiene tan muerta , que para que resucite , solo su muerte en mi rabia, nuevamente hará que anime; muera un ingrato ,qne ciego depuso la causa firme por otra ,que el accidente tal vez pudo deslucirse. Secar, Tu estás ofendida de él, ycon razón ,pero dime , no sera bien averigüar , antes que te determines aolvidarle ,si su amor es verdadero, ble finge? CiattCómo ha de séc? soc-De esta suerte* aquí mí enredo principie. Un hermano que yo tengo , tan otro yo ,que yá^ dicen somos los dos uno ^roisaio, por la semejanza ,sbve aDon Enrique, señora. Deiotn Mudd, ysin que nida me implique, yo he 'de apurar si te quiere, pero tu has de reducirte alo que yo dispusiere, _ sin andar en tiquis miquis, Ci»f.Puesqué i.nt.ecis?aír.QÍue unos® sin dexar de verle, ni oirle, no le has de hablar. Cí^ De que manera? Secar. Desde oy muda has de £n|¡, ypor señas ,lo que tu quisieres, has de decirle. Cint. yque. he de averiguar con « Secar* Cuerpo de Dios ,son anist las Damas Mudas ,que todos . con defeco tan terrible las han de querer? con esta logras, si amante prosigues, . saber, que áti solo quii^e, pues quien con tal falta insistí áamar ,no tiene otro amor, cint- Es tan fácil lo que dices, . yámi entender tan seguro, que es bien que esta nocbe.aj& el remedio, si ála rexa viniese. Socar. Yo ¡re adecirte, ám¡ hernano que le trayga,. ytu lo demás no imagines ;; impedimento, que átodo he de dar con mis ardides , salida; yha mucho tiempo, ^ que en la rexa no le oíste? Cint. Un mes que en Cádiz ha csü yaunque dél bolvib ,oirle, ni verle pude estos dias , por ser los que no permite el duelo salir ,donde con nadie se comunique. Secar. Ya he averiguado con lo que ámi me dixo Enriqafi' Pues señora ya la noche de negras sombras se viste, vete ála rexa ,yaDios. i cint. De tu ingenio es bien c® Socar. Voy áavisarle de todo j á, mi Amo, mas sin decirle» j que eüa fue la de la joya, i que esta es bien se aplique ^
De un Ingenio de la Corte, _15 Ewr.Sia alma, yvida ísu preseada Ikgo. Socar, De risa estoy perdido,; como una criatura se lo há, cr-eido, para mi ;como tampoco por ser ella muda «oge, que importa :mas de este tío los pasos es bien registre, que si me lleva la Dama, acabaranse los, chistes. ,vafe. Cint. Ay amor, ycomo truecas fáciles los imposibles 1 Pruebe Enrique los rigores de un silencio, hasta que averigüe si es cierta la ofensa, yluego ala venganza se apliquen de mi agravio el noble impulso de las iras que me irritan, despreciando áceños todas las finezas, que le rinden, por que advierta su cautela, por que sus irayciones miren, que ay venganzas nobles ,donde pudo haver agravios viles. '’a^e , ysalen Socarrón, JEnrique de noche, yha de haver una rexa en el Teatro, Socar. Lo que digo es cierto, inriq, Dexanae ,Socarrón , q’ue tu roe has muerto. SffC. La muerte de su padre fue la herida, que aJCintiahara callar toda su vida. Muda Cintia? qué pena! Socar. Qualquier muger que es muda, siempre es buena : de eso ¡a pena infieres? asi estuvieran todas las mugeres. Ypues te he declarado todo lo que ha pasado , no ya te desconsueles , pues pod ás escucharla por papeles esta noche ála rexa. EBr.Núca podrá aliviarse aquesta quexa. Socar. Esa es acción penosa. Ear . Dime,y estabaCintia muy hermosa? Socar. Eso es cosa probada , por que tuvo la boca muy cerrada. E«. Defecto,aunq. la abra, en ella infieres? Sur Tienen en ella elDiablo las mugeres; mas llega ,que ya ruido en la rexa he sentido, yque es Cintia no niego. Sale Cintia ala rexa. Enr. No al retorico Idioma de la quexa la voz fallezca aprifionando el labio , por que será el silencio menos sabido, sf sujetarse de un dolor se dexa al alma mia ,que de vos no alexas; la justa adoración sp le hace agravio, sin que la comuniqkie el desagravio-: mudo el lenguage,q la acción bosqueja, •padezca, si el que sentiros viere (da, de un padre,en quic la parca fue homicila muerte; mas creyédo vos, q. os qiriere amor ,áeste dolor lo cruel impida, q.quien si vos muriendo,con vos mucre, cobrando vida vos ,cobrará vida. Dale ella un papel ,yse va. cint. Pues la noche no dexa hacerle señas, vea, pues mi quex* reducida ála suma expresión, que veloz formó la pluma, Enriq, Ay de mi! que su cielo huyendo de mi vida áíni desvelo, ála perenne pena del triste infaustpAbisme mecodéna* Socar. No vés ,que es intratable querer ,quando está muda , que te hable? Enrtq. Un papel me ha dexado. Sai, Pues en él se verá loq.te ha hablado* Enrtq. Ven áleer de mi suerte esta sentencia de su vida ,ómuerte. S«c<ír, Vamos ,que es bien que acuda al helio chiste de la Dama Muda, JOKINADA SEGUNDA. Salen Cintia ,ySocarran. Socar, Enrique quedaba ya tan muerto con tu papel, que sin que aya culpa en él, llorando su pena está. Todo es rabia ,todo es susto , no ay alivio ásu aflicción, yá está con el candilon en el Hospital del gusto; ysi mi hermano imagina dar alivio ásu dolor , .muy humano con su amor ape-!
14 apela áCintia divina pierde por puntos el juycio^ ysi de punto es su pena, por punto su alivio ordena con un puntual beneficio; ^pundonosa imagina, que es el puntillo lo mas, ysi hablarle al punto vas, seras puntual de esta ruyna. Ct»r. Cómo ir averle ?pritaero (ay Enrique!) consintiera, , que ami presencia bolviera muerto, puesto que yo muero. Sac. Tan muerto le tienes yá, que es lastima ,ycompasión , echale tu bendición , quizás resucitará í baste un desprecio ,señora , para prueba de su amor, que yá le sobra el dolor ,, yse le llega su hora. Cint. No espere de mi bonanza , que es yá su quexa perdida; si ámi me falta la vida, qué le queda de esperanza? Próximo le contemplo el día de mi partida infelice ;. si mí labio su mal dice , qué bien dexa ásu porfia? Wi tio (ay de mi i)es preciso que prompco ila Corte llegue, yde la ausencia me entregue toda una muerte en aviso. Sol. Templa ,señora ,el enojo, que si ámorir te convienes, cierras el ojo ,á los bienes , yél abrirá tanío ojo. Por una carta he sabido, que en medio de su partida, está (por una caída) en Cordova detenido, que como lince examino las veredas de su amor, sey valiente salteador , yai atajo me encamino. Abenta ,señora, ymira, que ay remedio para todo. Ciní, Cómo darás vital modo La Dama Muda, áquien apenas respira? Sfl£. Cómo ?Linda gracia, cierto quando ay humor que ha sabido siéndole correspondido, resucitar al yá muerto ! Cint. Qual es ese? Soc. El de la flema’ que es medio muy oportuno para, no morirse uno , yreventar la postema. Ciní. Eso átí solo te pasa , que no sientes mi cuydado; cómo estará sosegado un corazón ,que se abrasa ? Soc. Dándole materia al fuego - que es hydropico, ycreed, que saciándole la sed , templará el incendio luego, cint. Ycómo es dable bailar luz para mi remedio aquí? tSoc. Cómo? negándose ásí, ycargando con la Cruz, Cint. Qué mas Cruz por testimonio buscas, que el tormento mió? Soc. Qtie huyendo de la del tio^ 1 sigas ¡a del Matrimonio. cint. Eso no será negarme , que antes será condenarme. Soc. Acabaras de entenderme, yá que yo no he de e.xplicarme. Cint. Di ,Socarrón ,qué tan fino está Enrique, que le ha hecho m.i desprecio ásu fiel pecho perder de cuerdo el camino? Soc. Que tal está su alma bella en eso no pongas duda: Quien, viendo una muger muda,-, no pierde el juyeio por ella? j Tai vez dicen, que áporha forma batalla consigo , diciendo ,que es su enensigo, yse venga en fantasía. Cint. No m.e basta ,Jo que siento en tanto golpe fatal, sin que para mayor mal se rhe añada otro tormento? Soc. E.to ,señora, no tiene mas que un remedit) ,ámi ver. Ci«/.Qu ti es?oO£.Si es qle has de hacer, en
T>e mIno^nio de en ir!e avér se contiene, hablándole ,que con eso, '( aunque su incendio es atro2) con él ayre de tu voz desahogará su exceso. Cint. Pues deponiendo el cuidado de mi tio ,determino (pintándole tu tan fino ). corresponder ásu agrado, yal mismo tiempo ,que sienta mi rigor ,ymi desden en concederme ásu bien , ynegarle lo que intenta ; mi voz no escuche jamás , que es la causa de su pena ; sienta ,pues que me condena ádesconfiar ,que es mas : temple yo ,si ,su rigor con mi presencia ,por que si está rendida su fee , bien es la ensalce mi amor; ya me determino áir áveíle ,de fiel movida , no he de ir ádarle la vida , sí antes áverle morir. Vase. Soc. Lindamente Jo ha creído mi buena Cintia !aunque ayrada tan bella es para casada , * como él es para marido. Ahora me importa mirar el como he de urdir la trama, que la joya de esta dama, mia se llegue ánombrar ; yoy dia no lo condeno tal modo de proceder , por que es muy fácil hacer propio caudal deí ageno ; manos ,yáello ,que es tarde ,í pero ya lo he discurrido, ' para ir, sin que nada aguarde «parir lo convencido , no se pierda la ocasión , que oy con el estatuto acecho, SI el parto viene derecho, tiene joya Socarrón. Vase, fc .Sale Enrique. *<?. Se postró del todo al cruel grato tyrano esquivo 15 la Corte. rigor, aquella esperanza, que labrada álos principios al buril de' una constancia, el elevado edificio formó de mi amor, ollando los capiteles altivos de los favores ,el sumo dulce soberano impyreo de aquella deidad, que cultos de ansias ,yde suspiros , son holocaustos, que admite por mas propios sacrificios. Díganlo de este vibrado Dardo, que con el nocivo zeioso veneno esgrime el desprecio ,y, no el camino de Cintia las letras, siendo al amante pecho mió algunas puntas que hieren aun el aliento ,que animo. Zelosa ,en fin ,por aver sin duda alguna sabido.,, que en San Dámaso áuna Dama libré, según averiguo, se muestra (válgame amor !) Pues qué ofensas? qué delito en desdoro suyo fué , que yo cumpliese advertido como Cavallero ?Mas adelantando el juyeio por su papel, no es ya tanto el agravio ,que imagino por esto ,quanto por que con la joya (qué delito !) me quedé :Pero si Cintia fabrico de estos indicios el. agravio, por qué noble no conoció los motivos , que en mi disculpa se ofrecen , antes de dar con altivo voraz impulso la muerte ami amor en el olvido? Por que asi mi adversa suerte para mi dolor lo quiso. / Si acaso ei dueño de aquesta joya áCintia se lo ha dicho conociéndola ?Bien cabe ; pues ahora me determino \ a
l6 Li DumA. MttAd. áembiarla aCintia prenda, por que acivierta ,que no ha ávido mi. m.3S. iot^ncion y la que el caso previno. sale SHarro'n df magsr ,cma al frináfio. Yasi co-n Socarrón i:: mas Cielos ,qué es esto que miro ! Vive Dios^ que esta es ia Dama», según, el trage, yvestido, de la jojja. Muda lot vea, ^car. Don Enrique?: ^ ,Qpc inaijdajs ,, señora secar., bidíoi conoceisme ? Mmiq. Aunque, pudiera _ el tormento en que yo vivo,, olvidarme de un acaso aviendo ,señora ,visto otra vez aquese trage eñ San Dámaso :,:.: SeciU. Quedito ha.b!ad ,que temo que escuche. -Btiriq. Q.uien ha de escuchaiiSoc.ELlindo^ espediaqulo de amor , de qu.ieri a,mante ,yrendido vivió tAy joya del alma,. af,. álo que obligas ! inriq. Q.aé he oido ! socar. Cintia ,aquella Muda Dama. iBriq. No me engañaron mis juycios, en que ambas se conociam Secar- Yo vengo, en fin ,señor mió, por mi joya ,que no quiero; ir añadiendo motivos amis desprecios, que bastam ios que por ella he sentido, apique de que mi hermano ,, (yo no sé lo que me digo) sabiendo, que os adoraba,, indignado ,yvengativo me quiera por vos matar. ^nriq- Cielos ,qué escucho . secar. Yes fixo ,^ que lo huviera hecho,, a. no haver resucitóse mi cariño á. olvidaros ,, por que. sois un necio ,un mal nacido ,, un. descortés ,pues oyendo^ -el precepto que os previno una Dama, de guardarla? vos, muy puerco-, ypresumido haciendo mucho de joya , sin respetar lo que os dixo,, la dexasteis, yos venisteis? yestos son buenos estilos para las que sin vergüenza andan por ai con designios, de que compren sus favores . oy los hijos de vecino para Dámas de mt porte no (bastante os he dicho^ yharéis muy mal de pensar, que yo soy del baratillo. Snr. Señora Secar. Venga mr joya,^ Brrriq. Escuchad,' - Seíar. Nada he de oiros. Enriq. Ni yo he de daros lá joya, í hasta saber muy distinto, I quien sois ,ycomo sabéis , que amante de Ciatia fina idolatro su silencio. _I Vive-Dios, que soy perdido, si antes que venga Cintia no me da la joya ,, digo , que no os detengáis en eso : '(iiodatnente me ha ocurrido) -if, puesto que os podrá estar mal. Enriq. Ami mal ?: por qué motivo? Secar. Por que si Cintia zelosa ,. solo por aver sabido , que teneis mi joya ,efta ; qué hari ,quando llegue á que darme.'a no queréis, prosiguiendo inadver-tido en quererme descubrir ? ynopuedo permitirlo, por que Cintia su oída I es mi sobrina-., \Enriq. Ay mas lindo laberinto! Si con ao tiestas noticias ap* darla la joya resisto , es aumentar el 3g,ravio, que ya de mi ha presumido Cintia ;yno es el estado ^ oy de mi amor tan propicio, cjue si añado estas sospechas , dexeu de ser mas esquivos SUS
De un Ingenio de uCortC' jj :sus 7elas ;ysi tas dos se comunican ,es gue esta ha de decir a^Cintía^ lo que aqui pasa conmigo r pues. ahora bien, Cintia sepa, por aquel propio canaico, que juzgo el delito cierto , como no es cierto el delito. ¿ella. Señora ,ávuestras razones he quedado suspendido , nras no para obedeceros j ypues yí que r.o consigo ver vuestro rostro tampoco, Ipor lo mismo que havcis dicho, 'intento añadir rezelos al tyiano dueño mío, Tyraoo dixe ?es verdad, yvos noest: añeis oirlo , si tan por extenso todo hasta aqui lo haveis sabido J Iypuesto ,que no presuma Lofenderos con deci os , que adoro áCiniia ,esta es 'vuestra joya ,la que ha sido ibastante estorvo atiamor, yremora ásus cariños i Tomadla, yni vos, ni yo demos áCintiá motivo ásu enojo ;mas decidla , Vsi es que averla vais) lo fino, que pGr eila ando; pues viendodelance de mi un prodigio de belltza (que claro es lo seréis vos ;no he querido por entrambas ,, nas que veao «1 modo, con que yo sirvo. iotar. Clavóse :yo os agradezco’, ymuy muchisimo estimo ct garbo. At paño Cintt^, Cihf. Qtie veo Cielos í triar. Con que aqui :;t HafecKentidol la joya ?cint. Há falsof Que cortés, yqué rendido Se muestra !mas sf las iras fio me confunden el juicio, fiquell» es ini joya, snar. Ya la tomo ,por que imagino , que el tomarla yo ,sea el Iris que temple tíi cint. Qué es lo que he oido ? Soí. La tormenta* de los Cielos. cint. Qué aguardo, con loque be visto, que no me vengo, ymas quando joya ,que al adorno mÍo sirvió ,la dé este traydor áotra? Sale chitia ,yquita la ]oja ^Srtarrín» Ettriq. Qué es lo que miro l Soc. Vive Dios, que aquesta es Cíntias malogróse mi designio ; pero antes que ella irritada iré descubra ,he discurrido un nuevo aidid, quede entrambos, me vengue áun tiempo mismo, Señoras ,mirad. Smat, Sffé<^J^ |Em ique , estos desayres conmigo peimtiis ?pero muy presto quedaieis arrepentido. Vase. Emiq, Aguardad ,por que sí Cintiar:; no la sigo ,no la sigo, por que ya no importa nada ; antes que ayas venido e» esta ocasión ,me alegro, cintia aparte. Qué esto oyga 1llamas respiro f Enr, Qué te irritas? aunno es^n tus errores convencidos con tan grande desengaño ? Pues qué ignoras ,lo que has visto? Pues dirae ,ingrata ,esta joya , por quien tu ami me has escrito tantos desprecios ,no vistes que asu dueño fqueesel misfso, -que ahora salió de aquí) ,se la daba ?Dilo ,dilo. cint. Ay mayores confusiones í Si es mia ,cómo me ha dicho , que es dé aquella Dama, Cielos! Senas ,que no es de otra la \oja, Enrtq. Qué co es suya? Ay íaberíato mayor ?. Pues ingrata, díme, puedes negamne ,que es fíxo, que es tu tía aquesta Dama ? c•y
iS youe de ella tu has sabido el Snce de Sao Dámaso; de que has tomado-motivo, para cuif^ar «ffli amor , yaun (fe cik ,según me dixo? Cmtia. Admírate ,que es mentira, también el que ella ha venido por satisfacerte atí, ydesvanecer los juicios, ápedirme la bolviese . la joya ,sin que aya visto yo hasta ahora su rostro? Yen fin ,si todo es fingido quantp he dicho en .tu concepto , creeré, que el premio áque aspiro de tu amor, mas le embaraza mi suerte, que mi delito. CtRf, Qné es esto ,que por mi pasa? dél se hace desentendido de la verdad ,óel ignora, que la- Dama ,áquien muy tibio vio en San Dámaso ,soy yo ; pero este confuso abysmo de dudas padezca el alma , mas séa sin el perjuyeio , que la vista de este aleve causa al dolor con que vivo, Hsriq. Detente ,Cjntia ;pues cómo en tan fiero laberinto de penas dexas mi fe? Mira que el pecho en que animo, 'al ayre de tus desprecioSr, el alma de mis suspiros ha de faltar ,si prosigues los rigores excesivos; no he de dexarte salir, hasta que creas ,que es fixo qiianto yo te he asegurado : Cintia ,mi bien ,dueño mío. Sale Secarip'n ,jhahU coa su ume, Bec. Señor. Cht. apare. No es Socarrón, Mas no, que según él dixo , sera so hermano ,que es todo aél muy parecido. S0C. Don Sancho Girón ,en ha ^ pretende hablarte. cfneia apart. Qué he oído , Muda. Ay mas sobresaltos ,Cielos ! Eñriq. Quien sea yo itnagino este Don Sancho Girón. Sec. Señor, dice, que es el tio de Ciñtia. Enriq. Menos ahora lo entiendo, ni sé el motivo, ^ que le mueva áverme ámií Di, que entre, ytu en el reo] esta de .esa alcoba ,_ en tanto j que averiguo su designio. Qiatm Esto mé faltaba ahora i^ Cíelos, si él avra sabido, que en casa de Enrique estoy] Ay mas raro laberinto ! Mas cómo este hombre ha Ileg;. sin que yo lo aya sabido? Enriq. Cintia ,mi bien ,no te esc aocultarte ,que es preciso ,< pues se arriesga tu decoro ,j hallar en tu ausencia alivio. Dice que si con la cabeaíifj dtce Cint. Confusa estoy no sin caua;^ quando en su venida miro mi voluntad malograda, ^ yexpuesta atanto peligro. | Aparte Enrique. J Enriq. El cielo hermoso de Ciatif parece, que^ .suspendido , haciendo lenguas las luces de sus dos astros benignos, explica confusamente su admiración al oirlo. Sale de Barba Socarrón ,si puede con botas ,yespuelas. Soc. Pedro Urdimalas me asista en enredo tan no visco, que si oy la joya no es mla,^ no ¡o ba de ser en ios sigloS Aella. Señor Don Enrique ,es^ en casa ?que muy erguido ** de presente unhombre , que paso de Barbilindo , 5' es pera de.- Barbacana, renacer para servil os. Enriq. En mi tenéis un criado tan fino, como rendido, áquién podéis sin zozobra I I mandar :Cielos ,yo ao he
De un Ingenio de la Corte. J9 tal aspeao ,ni escuchado ^ hasta ahora tan raro estilo} aoui el asiento teneis.^ ÍOf. Lindamente lo ha creído tStmtase. sentaos vos. 'tnm.yl o, sigo, qué visita será ésta? aparte. Soc. Va, pues, de chasco yaplico, para ablandar este pecho, ;algunos madurativos : Tenéis alguno de trit • ^A'tlta. No mas, ejue el averme dicho ese criado, que sois {Don Sancho Girón. ««í. El mismo. . ílnriq. Pues ved lo que me mandais, por si serviros consigo. _ ¿Sor. Estamos solos ?que importa. pnrii|. Muy bien podréis descubriros, fque en mi casa no hallareis mas oidos, que los míos, lícf. Qué bien se clava el pobrete! ^ella. Pues sabed ,como he venido áser Argos de mi honor desde Sevilla, en un brinco. tnt. El viene capaz de todo , aunque incapaz le examino. _ «.-Pues llegando ámi noticia, como vos fuisteis el mismo , que en San Dámaso librasteis áCintia (de quien soy tío ) de unos ladrones ,cobrando una joya ,que malignos se la llevan;:: tmiq. Qué escucho! aparf, luego Cintia fue el prodigio, que hizo en su pena ,por suerte , dichoso el afeólo mío? No puede ser ;mas es fuerza suspender ahora el juyeto , que es acreditar sospechas , si en algo su voz replico. ella. Es cierto ,señor D. Sancho, que hasta aquí me aveis tenido suspenso ,mas ya conozco ser lo que juzgué distinto : proseguid. S9(. Pues no ignoráis ,. como es muy mal parecido, que vos tengáis una alhaja , que en mi sobrina se ha visto Ya le voy dando la purga. af, Aella. Yasi resuelto he venido (antes de ir áver áCintia) ácobrarla, que me irrito, vive Dios, siendo quien soy, solo al llegar ádecirlo : Si salgo bien de este enredo, ap» será milagro exquisito. £ftriq. Siento en mi alma, señor, que vengáis mal persuadido, pues no para en mi ese broche, que decís ,yasi os suplico , que no paséis. adelante sobie el caso. Soc. Aqueso es lindo: ahora me queréis negar , que vos fuisteis aquel mismo, que la libró ,yse quedó con la joya? Somos Indios? Eftriq. Sosegaos ,Señor Dc>n Sancho. soc. Soy un diablo si me irrito: venga mi joya. Enriq. Escuchad. Soc. Si no la dais ,no he de oiros. Ewri^. Cielos, qué es esto? mil dudas combaten el pecho mió. Si es de la tía la joya , como es de Cintia ?pues dixo, que eiia en San Dámaso fue la que se halló en el peligro: yclaro es ,que fue su tía, por que en Cintia en el confita* de su padre, cómo avía de salir al campo ?Es fixo ; pero aunque finja Don Sancho que es su sobrina, es preciso negar, que yo fui, supuesto, que'én entrambas Damas miro el agraviar aDon Sancho , como hermano ,ócomo tío. Soc. Cierto que me parecéis un grandísimo pollino. Enriq. Per qué ,señor ?(qué groserol ) Soc. Por que no aveis respondido si, ni no, que sen palabras que saben decir' los niños, C¿ £ftr.
25 La Dama poner en salvo la Dama, que aquí aguarda;, adonde encuentre el acaso ,por qiie yo, ni sé por donde la Heve, ni áqué parte, donde libre, de quien la amenaza ,quede. cinf. Pasos escucho :(ay de mi!) Encuentrmse. Enriq. Señora. Ci«f.Si ser! este el que me ampara ?quien es? Emiq. El que éserviros se ofrece. Cint. Pues como me haveis traído , Cavallero, donde aumente mas misdesdichas?E»r¿^. Qué es esto? Cí«f.Mi hermano::aquesto conviene ap. decirle ,quando ya él , mi hermano ami tio cj;ee ; Dixo, pues ,que en esta quadra eatro ayrado adarme muerte, trayendo luz. Esr. Vuestro hermano !; chn^ Mi hermano. Enriq. Aquien suceden lances -como án:!? qué esfcucho, señora !Como aqui puede vuestro hermano haver venido, si yo-vivo solamente en esta casa, yun oriado mió, quien solo tiene llave para; elatrar ? Chn. En eso no dudéis, pues claramente le vi, Enriq. En tal confusión,, el juicio tenlo perderle. ’;^ Cinr. Mi hermalió, eníSír, ós conoce, puesto que" tan libremente en vuestra' casa se ha entrado. Enr. Aunque pueda conocerme , no tengo, señora, yo , amigos, que, aesta hora se entren tan -síq reparo en mi casat. -| yasi, 'por que no sospeche- | mas dudas, decid su nombré. | Cint. En decirlo ,nada piei'jle ^• mi honor ;Don Sancho Oíron, que ha dos' dlis solamente Átlla. oue de' Séviü'a i'Jegp. Míid.í. E»r. Q^ié oygoj Cielos ,valeduf ay mas estraño suceso ! ya el apurar me conviene quien es esta Dama. _ Ct«r» En qué os deteneis ? Enriq. No es muy leve, entre los cuidados míos , el nuevo que me suspende. Decid ,ese Cavallero ,: no es el mismo que ahora vis?» tio de Cintia, állevarla : aSevilla ?Cint. Quien sera esté' hombre, que todo lo sabe? Aella. El mismo es; mas que os d«ij quando ápeligro mi vida está, si el tiempo se pierde, en apurar lo que ahora, ni ávos ,ni áral importar paj Sacadme de aqui por Dios , óharéis que de vos sospeche, que en lugar de darme vida, queréis que me den ia muerte/, Snriq. Mal en mi sangre cupi'sf^ acciones tan indecentes; ^ ypor que no presumáis lo que decís, que atropelle j es bien por todas mis dudáS:}.;^ mas solo saber pretende j mi cuidado, si sois vos:: | Cí«r. Acabad': empeño -fuerte !j Enriq, ^'Tii de Cintia también?' cint. Seré lo que vos quisiéréiv Vamos por Dios. Enriq- ^tien ignora que ésta es ,según se entien® de Sus razones ,la Dama de la Joya ?yyá rtie advierte k'meinoria ,que es verdad í pues quando resueltamente' vino ápedirme la joya, me di so, como i3s crateíeS’ iras 'de uir hermano suyo padecía, Injustamente, por mí ,su inocencia ;maS sobre esfó ámi se me oíreéé?, mil dudas ,pcvr que Dotí quando sucedió e<;te lañe ,aun no havia llegado;
yíonque aesto llegado huvtese , i; como Don Sancho ,al pedirme íque aél le restituyese^ ^ la joya, solo por Cintia atal empeño se mueve _ yno por su hermana ,aquien por el mismo caso ofende : Cielos, quien ha de entender 'laberinto como este ?^.j- Zint. Sacadme, por Dios, de aquí. \ Inriq. Adonde queréis que os lleve? Zint, Donde gustéis. inriq. Ahora bjén , por si mis dudas fenecen, fen casa de Cintia quiero "llevarla ,donde pretende •mi valor el aguardar áque este Don Sancho entre ;af ,ysi acaso les negare [amis razones corteses ide Cintia la posesión , Iprobará de níis as dientes ijras la justa venganza , fque ásu indiscreción se debe : IVenid ,señora. .~ 'tgeld par Umano ^yla va llevando azia la puerta, int. Yadonde me lles'ais? uiq. Donde me miieve otra obligación también. 'í»f. Pues qué ,no puede saberse la casa? inriq. Es la de vuestra i-Sobrina. cint. Q^é. me sucede i .mirad r:: Inriq. Segura venís. ¡«f. Quer^yo it él aliento faílegeí No .temáis. €i»r.,No puedo. IUe¿ar, teda puerta ^sale de prisa se-t tatrott ton lux.tn el farolillo yJtO’ des se asustan. w. Donde te escondes, diablo ‘de duende ? *rriq,, Qjié miro !, ' int. Fatal desgraciaj; . ’ , H. Que el diabla ámi me metiese en ser rio ,óser demonio 1 Pero ya mi susto cese. pues aquella es Cintia í De un Ingenio de la Corte. 2j yquien mato la luz ? Repara Cintia en Snñqutm Cint. No es éste Enrique ?sin duda fue esiorvo de conocerle, hablar embozado. Inriq. Corno? Aella, D. Sancho (no se qué hacerme) en mi casa ?Socat. Qué os admira ? queíeis que diversas I,e^es ^ tengamos? pues es muy buéno, que yo en mi casa ós' encuentre con mi sobrina? yes malo que yo en la vuestra me entre? Inriq. Yo en vuestra casal Socar. Escusaos.^ ', Inriq. Como pudó Cjonocermei , si el enibdzo; me encubrió? Soc. Yo sé m¿y bien .que echáis redes para cazar mi sobrina , yáestorvarlo se resuelve mi valor, Inriq. Mal se conoce, yme admira justamente ,_, (yá que allí me conocisteis^) que de mi valor ::: , SíC;íf. Qué? Enríq.. Huyeseis.: , Socar. Qué es huir? vive Saturno, que es Dios de -la rabia siempre , -que vos fuisteis el que huyó ; mas no .es bren el deteherm;é en eso', sino,', quien es .ésa)' Áítiñqüe Cintia. ..Advierte, que me ba de qüitar la vida , quando ásaber quien soy ílegoe, ,Itniq}i Esa prevención es vana ; ipílrf. Don Sañeho ,el valor no püede remediar lo que un acaso le desdora müciias veces: áesta señora me toca (pues, de mi liego ávalerse) .ampararla 5pero asi que puesta en salvo la dexe;, si vos me esperáis aqui, yo bolveré. Socar. Que lo acepte es fuerza ,por que en tratando del honor de las mugeres. Di to-
zS i’.S todas mis irtis Se apagan ; pero no podfá saberse de quien huye?£«ríf.De un hermano Soc. Gracias muy devotamente doy al Cielo, por que solo quede despües'lde !a muerte de mi hermano ,sin quedarme hermano, qPe me maree. ’Ennq. Qué Oygo !Pues como dice, hermana alguna no tiene , si lo es esta Dama ?cint. Ya el encubrirme conviene quien soy, hasta con Enrique, aunque en tal caso me lleve á-mi casa ,que supuesto que ya quedarse aqvá quiere mi tio, yo dispondré que areñir los dos no lleguen. Seu Ea, llevad esa Dama, Enrique, donde quisiereis, que aqui os aguardo ,yno hag lo que' haveis hecho otras veces, ras iíi. Vive Dios, que yo::: Sflí- ’Ea,- andad, ^ yno de cosas tan leves os atuféis. Enriq. yive el Cielo, que sus necias altiveces he de castigar; yaqui, por si escaparse pretende,^; le he de dexar encerrado ; pero ahora se me ofrece otro empeño, yes, qué como he de poder resolverme állevar aquesta Dama en pasa de Cintia ,si este _ se queda aqui, fyO' no es fícii que allá qon ;élfa me <quede , ' ni tampoco ay alia nadie.. , con quien segura la' de^-é^' ' Scc, Qué no vais? E«ri^.Yá‘bs obedezco; veré lo que ella resuelve : Vamos, señora. cí«r. Ya os sigo. tnriq. Aquien ,si no á^mi ,suceden tantas desdichas juntas, confusos varios tropeles? , Vanse les dos. ioc. Ya se fue, ycerro la puerta: qual quedaría el camarada , La J^má Midi. viendo qtio la bizo cerrada, para que yo la haga abierta ! Abre Upuerta con otra Llave sa,A,^ mas ya rhi seguro ensancho, si desde aquí ,ysin fircion me buelvo áser Socarrón , dexando de ser Don Sancho; pues con mi amo fingiré, *«f-^ r- *í que Don Sancho, al entrar iiracundo me pegó n muchos palos, yse fue; estos juicios no son malos, vo la verdad apetezco ; qué importa, si los merezco, que me achaque yo estos palosl nada ,no ay que^ renarar. Desnudase ,yguatda U-i vestidos 'da de Laeayo, Yya que solo he quedado, para no andar tan barbado, yo mesmo m,e he.de afeytar ^ vaya ,ysin el dolor fiero , áGue un hombre se dispone la vez fatal que se pone en las manos del Ba' fiero: * hombres de conciencia i.tsani son, por que llevan sin tasa, de' nuestra carne ásu casa para toda la semana. Estas viajas fantasías '• vayan fuera ,yo las dexo , por que aquesto de ser viejo, lo han de hacer años ,ydias_ que no hace al Monge el vesO dicen ,yes falsa opinión, püís 'siendo yo Socarrón, . por Don- Sancho me han teni® mas ya que desnudo estoyy,- yser Socarrón ^ordena "" Llega 'al paño, flo bacu^^ el caso, eo «sta lacena guardando mis trastos voy » vayan adonde está el ylaMaasquiña-en reposo , hasta que sea fozoso- -, que ellos hagan otro tanto.» mas ya de ia noche el buz áboqueadas va espirando»
Vpues el día aclarando vie.ne ,tnato aquesta luz : ya mi amo, yyo^f* andanza, cada uno por su ínteres , él, el Don Qyixote es, yyo soy su Sancho Panza. Pero qué miro !subiendo viene ya por la escalera, Vun lindo chasco le es yun nuuu tiiasvM 16 espera , para cuyo fin me tiendo como un atün ,de contado en medio.de aqueste suelo, pues de mi chiste al anzuelo ya le miro yo pescado : lastima es'vér como anda Enrique en sus boberias , pues quando él busca folias, en mi hallara zarabanda. Aipana Enrique. Bnriq. Como ,haviendo ya cerrado CMte quarto, le hallo .abierto , Don Sancho ?Pero qué miro ! tu eres? ioc. Sí ,yestoy muerto. Ent iq% Ay ma.s dudas! yDon Sancho? le has visto ?Pluguiera al Cielo no le huviera visto. Enriq. Como? So(. Por que entrando yo aqui dentro le hailé ,ysacando la espada , me h* dado,. señor, tan fieros palos ,que me ha quebrantado (ay de .mi !). to.dos los huesos. Enrtq, Yse/fue? Soc. No sino pabas. Eariq. Havrl mas raro suceso ! adonde le podré hallír ? SacAr., El djxo, que iba al mornento en Casa de Ciocia. ,Y dime, adeude has llevado al dueño de mi vida;? que aunqi9¡g ya asu socorro aciídiendo (asi que Don Sancho buyo de! desafio )bien presto boivi sa casa álibrarla, íio la hallé ,yde ti creo , que pues con e!!a^ quedaste , .ia librarías del riesgo. Sfii. Esta es otra droga ,ytanto, que ns la sé ,ni ia entiendo ; peuo ya hallé kdiscuipa. , De un Ingenio de UCorte. io Enriq, No respondes? S»c. Dudas eso? como havia de faltar mi valor ?la cogí luego , yla llevé con su tia. Enriq. Hombre ,que dices? quées esto? con su tia ?quando yo ahora de dexírla vengo asegurada en la casa de una parienta ,temiendo las locuras de Don Sancho su hermano? iSac. Pues esto es cierto. ‘Enriq. Yo he de perder el sentido. Soc. Yo no, por que no le tengo ; señor ,no me queréis creer , que con su tia la dexo? Enriq. Qué tia ?Soc. Doña Patricia aquel prodigio encubierto de la joya ,la qual dice , que unas quexas en secreto tiene que darte ,yvendrá ádarlas dentro de un credo. Enriq. Qué es esto que me sucede ? si acaso delirio, ósueño? hablas de veras? sot. Ytanto que has 4e quedar satisfecho * si te aguardas áque venga. Enriq. Como el aguardarme puedo quando buscar áDon Sancho * es en mi honor lo primero, yapurar tan raras dudas? Soc. No es la menor ia que ten«o de esta tia :aquí entro yo, por si sacalle algo puedo para mi. Enriq. Pues qué notaste? Soc. Yo, señor, decirlo siento , pues es fuerza, Enriq, Diio ,^caba. Soc. .Pues lo mandas.,- obedezee? ; •recibir áCintia ,que yá sus medios eran muy corros ,por que ::: ydexando asi suspensa i el disrurso, yo la dixe.: Don Enrique es Cavallero, que sabrá quedar muy bien. Enriq. Tal acción estrañar debo en una Dama como ella, Sm. Yqj}o ,ytengo fuadaíuento.
30 Ljí Ditmn Mudit. Qaar'es ?El haver venido con tanta prisa pidiendo su joya ,que aun ay la duda de si es suya. Enriq. Apurar eso no mé conviene, por que cada vez mas duda erfcuentro. Soc. Pues qué has de hacer? :Enriq. Aun no tante, por lo que dices ,pretendo restaurar mi obligación con este anillo, que el precio es de ducientos doblones , como por que en ningún tiempo me llegue hablar de la joya : entretenía mientras buelvo. Váse Enrique. Soc. Ea ,fortuna, en campaña un rico anillo tenemos; pues alto ála lid ,basquina^ ymanto me fecit presto, iacaló de donde guarde lo' demáe. yseamos, tia ,que tio 3'3 lo hemos sido harto tiempo í, Vístese de Miiger. Pero ya yo al auditorio le oygo que me esta dic’endo , que es una^impropriedad grande fabricar, ahora esre enredo; pues ífiiamo ha de querer ver; esta tia-, ymas teniendo el motiv-G ,deque Cintia está, en su casa ,yel nuevo de querer darla el anillo , ypareciera muy necio dársele,- sin obligarla que se dcscubráprimero j pero átodo tengo yo ntuy prompto él contraveneho, yes, que áél le enfada esta tia,f por cuyo motivo creo ,sj que no la ha de rogar mucho, viendo que no quiere hacerlo. Lo otro ,que si por la duda de si será, óno, perplexo en dár el anillo está , por que en el xonocimiento venga de Doña Patricia <además de ser el mesmo este trage que ya vio) para «o la joya tengo , yle diré ,que Don .Sancho mi herniano ,fino ,yatento me la dio, yes_ imposible., que tan claras senas viendo , dexe de caer fatoncillo en la trampa de mi ingenio. Qiudase sacando IS ]eya embucha en^ carta ,ysale Cintia con manto al fa^ Cint. En esta casa vecina , apersuasión de mis ruegos, me dexo Enrique, salvando la disculpa del empeño, en que quedaba la falta de. no quedar prosiguiendo mi asistencia, ymuy confuso (sin. permitir al deseo la curiosidad de verme , sentado ,que por el eco conocerme no podía , si muda me está creyendo ) sé vino donde mi tío -le espsraba (qué tormento E) áreñir con él; mas yo resuelta áestorvarlo vengo con hablar ;( pero qué miro í ) este no es el quarto ,Cielos , de Enrique? Como no están, ni uno ,ni otro en ”_ una niuger ?(ay de mil) Quien será ?-Mas yo he de verlfr Llega cintia detrks de Socarran yy la joya. | Soc. Esta es la joya ,q^ue embaelí en esta carta del viejo I Don Sancho ,que j'o cogí, * está, Crt#. Qué es esto que veo? No es mi joya? Si, la mesma; ' mucho es que el juicio no pief®; él ,yadvierfe como ,si mi tío r: mas para qué ahora me detengo ' en dudas ?suelta ,traydora. Llega Cintia ,ycoge Socarran la quien for defenderla cae el See. Quien anda aqui I Ciut. Mas qué es esto? ' no es Socarrón? Soí
59í.ír, Cintia es :apart. ^ái fin ámis embelecos^, yjmuy mal. Ctnt. De un Ingenio de UCorte, 3í ...... Como villano , en este trage? Socar» Yo muero ^ señara :con quien habíais I Cint. Contigo hablo. Soc, No, os entiendo , que yo no soy Socarrón, Cí«f. Pues quien eres I socar. Grande "aprieto !ap, soy Chamusquina su hermano. Ciut. Verdad puede ser ,supuesto que tanto son semejantes; yaun otra vez ,si me acuerdo , tuve esta duda: mas dime, ya que su hermano te creo , quien te ha dado aquesta joya ? 58c. aresponderla no acierto. ap. Cinc. .Acaba, villano, dilo. Da voces Cintia ,ysale Enrique, Enriq. Quien da tantas voces? pero qué asombro ! Socar. Jesús mil veces !Cint, Yámeoyó. Socar. Quedamos buenos. Enriq. Ya coa tantas confusiones , hasta el aliento del pecho se impide ,para gue el alma axale el ultimo aliento; como tu en aqueste trage. Socarrón? cint. Luego es cierto que este es Socarrón ? Enriq. .Albrias ,alma : Mi bien, dudas eso? pues quien ha de ser ?mas dexa esa duda ,yal consuelo solo de mi vida atiende, que pendiente de tu acento, ai imán de tus palabras, es el yerro mas discreto: como ,Cintia ,ha restaurado ,,torpe mudo silencio . la lengua ála dulce clara suave harmonía del eco? |Cí«f. Primero he de saber yo de aquesta joya el enreda, ^ar. Advierte:: Enriq Como, traydor, fesistes asu precepto obediencia ? Sacar. He de hablar claro. _ Enriq. Qué dudas ?, ~ Socar. Pues de ti ,señora ,espero., que intercedas con mi amo me perdone, pues es cierto, que todo es en favor suyo. cint. Yo de hacerlo te prometo, socar. Pues leed esa carta. Enriq. Dice asi : Sobrina, en Cordova me detiene enfermo de cuidado una calda ,que ít en el camino ,yteniendo^ quebrada una pierna ,no podre pasará esa Corte en muchos ^ias. Dío{ te guarde. Tu Tio, Don Sancho Girón. cXnt. Q;ié es esto? Socar. Que yo he sido vuestro. Enriq Yqué te ha movido el serlo ? Soc. El querer que aquesta joya fuese para mi ,fingiendo ser yo la Dama también de San Dámaso, ypara eso con este. manto, ybasquiña te engañé áti en el paseo. Enriq. C^ué dices? con que ahora saco que la Dama que primero * se desmayó :: Cirtt. Era yo, ya restaurado el aliento , mas con la tosca presencia de un villano. . Socar. Aquese mesmo soy yo, que viendo que Cintia (áquien el rostro encubierto no conocí) se ausentaba. Cint. Juzgando "yo por desprecio aque me dexases::: Soc. Qujse Acupar su mismo puesto ; yen fin ,entrando áservir aCintia por tu precepto Cint. Entre los dos dispusimos, para averiguar mis zeljos , ^que yo me fingiese muda :: ISoc. Yyá no ay de que tenerlos, •pues yo los daba ,yloí qiiro. Cint- Con que asegurada quedo, que no fue agravio yá aq ¡e! , sino a.ntes m.er.ecinKe -ío. Ere.
Lít 'Damd ^mtq. No, por que $i aili no pude conocerte ,prosiguiendo árecuperár ra prenda , mal en mi daño cupieron tus sospechas; mas la Dama, que tapada entré aqui dentro, quien me dixó que era hermana de Don Sancho; tu no siendo, quien pudo ser 1 Cint. Yo. Eniiq. Ay mas dicha ! Cint. Que por temor de sni riesgo .^ali de casa ,buscando quien me socorriese ,4tiempo que tu (según ahora saco ) con estos rrusmos rezelos ibas en mi busca ,donde sobresaltada del miedo, =en lugar de decir tio ,_^ dixe hermano. En fin ,viniendo contigo hasta aqueste quarto. no logré el conocimiento O tuyo ,hasta que Socarren con luz áeste sitio mesmo bolvio. Snriq, Ay mas raros lances £ Muda. Sec. Ypues quedan satisfechos los enredos, solo ‘falta del tio el conocimiento, para que os caséis ios dos. cint. Nunca pudo ese rezelo acobardar ámi amor ; ypues con otro no quedo, ' venga mf tiq; pero hallé 3Enrique ya como dueño de mi vida :esta es mi mano, Enrtq, Yo con el alma la aceptoj felice soy. Cinr. Yo dichosa, iflf. Yo el desdichado aser vengo’ pues sin joya ,ysin anillo me salgo de aqueste cuento, cint. Toma la joya. Enriq. Ytambién el anillo. Soc. Pues con eso todos quedamos muy bien , ysolo falta ponernos álos píes de tanto noble, bello Auditorio discreto. todos. Por que de la Dama Muda j perdone los muchos yerros. IN. Halkrase esta Comcílta ,yotras diferentes en Salamanca ,ec Imprenta de la SantaCruz#
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