Cambio cultural de la mujer migrante de Chacsinkin, Yucatán, México
Abstract
En este artículo se abordará la transformación del sistema de valores de la mujer migrante y su relación con la práctica de una religión, que valores permanecen o se modifican y bajo que contexto, su empoderamiento y el fortalecimiento de su autonomía al constatarse independiente en el extranjero, hecho que modifica su comportamiento y su proceso de toma de decisiones.
Full text
303 CAMBIO CULTURAL DE LA MUJER MIGRANTE DE CHACSINKIN, YUCATAN, MÉXICO CULTURAL CHANGE OF MIGRANT WOMEN FROM CHACSINKÍN, YUCATAN, MEXICO María Cristina Osorio Vázquez 1 Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo Alumnas de traductoras del maya al español para la realización de esta investigación: María Francisca Poot Cahun Yulica Beatriz Angulo Castillo Resumen En este artículo se abordará la transformación del sistema de valores de la mujer migrante y su relación con la práctica de una religión, que valores permanecen o se modifican y bajo que contexto, su empoderamiento y el fortalecimiento de su autonomía al constatarse independiente en el extranjero, hecho que modifica su comportamiento y su proceso de toma de decisiones. Migración-Mujer-Cultura Abstract This article will discuss the transformation of the system of values of migrant women related to religious practices, which values remain or modified based in the context, the process of empowerment and strength of her autonomy through migration, this modifies her behavior abroad and her decision-making process. Migration-Women-Culture 1 Profesora-Investigadora de Tiempo Completo del Departamento de Desarrollo Sostenible de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo, México. Coordinadora del Programa Institucional de Movilidad e Intercambio Académico. Docente de la Licenciatura en Gestión Municipal. Profesora en la Maestría en Gobierno y Políticas Públicas impartida en la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Yucatán. Ha colaborado en publicaciones e investigaciones referentes a los derechos humanos, pueblos indígenas, educación rural, religión, desarrollo económico, migración y equidad de género. Contacto: [email protected]
304 Recibido: 23/01/2014 Evaluado: 28/05/2014 Introducción El proceso de globalización actual ha provocado un mayor grado de interdependencia entre las diferentes regiones y países del mundo, en particular en las áreas de relaciones comerciales, financieras, de comunicación, así como en distintos ámbitos de la producción lo cual genera, entre otras cosas, la demanda amplia de mano de obra; ello ha provocado el crecimiento y modificaciones cualitativas de los flujos migratorios. Casi la totalidad de los países se ven afectados por el fenómeno de la migración internacional, ya sea como países de emigración, de inmigración, de tránsito, o incluso los tres a la vez. Por ello la migración internacional se ha convertido en una característica intrínseca de la globalización. 2 Estados Unidos y Canadá son receptores de migración ilegal mexicana hoy de manera más preocupante en relación con las décadas pasadas, ya que este suceso se ha agravado por la inseguridad que se vive en México ligado al narcotráfico y actividades delictivas, a esto se le suma la falta de empleo o empleo mal remunerado, lo que impulsa a generaciones cada vez más jóvenes a la búsqueda del “sueño americano”, arriesgando sus vidas y sus pocos ahorros para cruzar la frontera en condiciones peligrosas e inhumanas. El papel de la mujer migrante se ha obviado en este proceso que transforma la estructura familiar e inclusive el desarrollo económico del país, ya que la mujer en sus envíos de remesas ha demostrado ser más constantes a través del tiempo en comparación con el hombre. 2 La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Migrantes, Paris, 2003, UNESCO, pp. 5.
305 También las motivaciones que llevan a la mujer a migrar tienen un componente emocional que no siempre está presente en el hombre migrante. Aun cuando la migración es una decisión individual y racional que los individuos llevan a cabo, basados en una evaluación económica, las mujeres migran por un deseo de independencia familiar y social, así como en la búsqueda de una autonomía que en su lugar de origen no han alcanzado. La migración femenina no se fundamenta solo en un deseo de superación laboral, sino en factores sociales tales como la ruptura o crisis matrimonial, los embarazos fuera del matrimonio, la viudez, un deseo de empezar una nueva vida o simplemente de vivir una nueva aventura, ya que la migración puede abrir nuevos espacios a las mujeres que les permita renegociar su papel de género dentro de la familia 3 . En este artículo se presenta el resultado de una investigación realizada en Chacsinkín, Yucatán, México, bajo la metodología cualitativa apoyada en entrevistas semiestructuradas e informantes clave, adicionalmente se utilizó la observación participante y el análisis de documentos vinculados a las migraciones internacionales. Como indica Le Gall “en los últimos años en la investigación sobre la migración se ha destacado el desarrollo de un número cada vez mayor de estudios relativos a la migración transnacional 4 ”. Este tipo de migración es definida como un proceso social por la cual la vida de los migrantes transcurre a través de numerosas fronteras, y donde un campo de relaciones sociales de todo tipo ocurre en diversos espacios nacionales. 3 María Elena Rivera, Nidia Obregón, y Erika Cervantes, “Recursos psicológicos y salud: consideraciones para la intervención con migrantes y sus familias”, Aportaciones de la Psicología a la Salud, no. 1 (Morelia:2009), p. 10. 4 Josiane Le Gall, « La participation des femmes au processus de migration transnationale familiale. Le cas des Shi'ites libanais à Montréal (tesis de doctorado) », Montréal : Université de Montréal, Faculté des études supérieures, 2001, p. 3.
306 Sin embargo, a pesar del creciente número de mujeres que cruzan las fronteras del mundo en la búsqueda de mejores oportunidades para ellas y sus familias, el estudio de la migración transnacional femenina se ha ignorado, siendo hasta la década de los ochenta cuando hemos comenzado a percibir avances al respecto, esto se debe en gran parte a que se ha tomado al hombre migrante como el principal proveedor material de la familia, dejando de lado el rol productivo que la mujer tiene en la sociedad. Sin dejar de mencionar que la máxima motivación para migrar tanto de hombres como mujeres es la económica. Hay otras situaciones que afectan sobre todo a las mujeres, por ejemplo la violencia familiar, que las lleva a tomar la decisión de migrar, aunque antes de poder hacerlo deben sortear una serie de dificultades visibles e invisibles de los controles familiares, la tradición y las costumbres 5 . Desde una perspectiva psicoanalítica “las migraciones constituyen cambios en la vida de las personas que pueden ser de tal magnitud que pongan en evidencia e incluso en riesgo, su propia identidad 6 ”. Es este choque cultural el que se analiza en este artículo, la realidad a la que se enfrenta una mujer tradicional, católica mexicana, quien al establecerse en Estados Unidos o Canadá se encuentra con un mundo de libertad y oportunidades que le da la opción de darle una nueva dirección a su vida, analizaremos en que se basa su proceso de toma de decisiones que la afecta a ella y a su familia, qué factores propician el fortalecimiento de su identidad y cuales lo modifican para convertirse en una mujer del “mundo desarrollado” independiente económicamente, emocionalmente y socialmente. 5 Montaner, Mariliana. (2006). “Mujeres que cruzan Fronteras. Una mirada para reflexionar sobre las mujeres centromericanas y mexicanas a Estados Unidos” [en línea]. (2006). www.unifemweb.org.mx [Consulta : 20 de julio de 2013] p. 14. 6 Lorena Godoy, “Fenómenos Migratorios y Género: Identidades Femeninas Remodeladas”. Revista Psykhe, no. 1 (Santiago, 2007), p. 43.
307 Migrar…. ¿sola o acompañada? Primero abordemos el tema de la migración asociativa, culturalmente en México es socialmente aceptable la mujer que migra junto con su marido o que tiempo después decide iniciar este proceso para reunirse con él en Estados Unidos o Canadá, es una decisión respetable y no cuestionable, la familia se hace cargo de los hijos y existe un apoyo incondicional en la mayoría de los casos. Muy diferente es cuando una mujer decide migrar sola, entonces es considerada como una mujer liberal y falta de valores, aun cuando las condiciones económicas o de violencia intrafamiliar la obligan a tomar esta difícil decisión. Esta tendencia a la migración de la mujer sola se advierte desde los años sesenta, lo que lleva a que en los últimos años se aprecia un cambio en el patrón tradicional de la migración femenina, de uno “asociativo” (migración vinculada a un migrante titular masculino) a uno “autónomo” 7 . Una de las primeras consecuencias de la mirada de género sobre los desplazamientos migratorios ha sido el pleno reconocimiento de las mujeres migrantes como trabajadoras, como personas que se desplazan movidas por una determinación laboral y una motivación personal de mejorar su situación de vida, lo cual cuestiona la imagen a través de la cual se percibe a las mujeres como migrantes “asociacionales” o acompañantes de un jefe varón 8 , en su calidad de esposas, hijas o hermanas 9 . Uno de los efectos sociales que es importante mencionar es el desenvolvimiento de la mujer casada en Estados Unidos y Canadá, mientras el esposo es el que asume el papel de proveedor y se rodea de amigos de su misma cultura para repetir los mismos patrones de comportamiento de su país de origen, es la mujer la que entra en contacto con los servicios 7 Lorena Godoy, “Fenómenos Migratorios y Género: Identidades Femeninas Remodeladas”. Revista Psykhe, no. 1 (Santiago, 2007), p. 41. 8 Adriana Medina, María Dolores Rodríguez, “Estudio sobre los efectos de la migración en las mujeres”. Revista de la H. Cámara de Diputados LX Legislatura, no. 1 (México:2008), p. 18. 9 Montaner, Mariliana. (2006). “Mujeres que cruzan Fronteras. Una mirada para reflexionar sobre las mujeres centromericanas y mexicanas a Estados Unidos” [en línea]. (2006). www.unifemweb.org.mx [Consulta : 20 de julio de 2013] p. 14.
308 básicos del país receptor, aprendiendo a desenvolverse en escuelas, hospitales, supermercados, lo cual le facilita el aprendizaje del inglés, las costumbres de la localidad y sus reglas. Sin embargo, a pesar de estar inmersa en una nueva cultura donde la libertad y la igualdad son ampliamente difundidas, la mujer que migra acompañada de su pareja continúa reproduciendo los mismos comportamientos aprendidos en su país de origen, México, dedicándose al hogar y al cuidado de los hijos. Sin embargo este rol se ve fuertemente afectado cuando ocurre un rompimiento con la pareja que la acompañó en el proceso migratorio. Estudios realizados por Godoy indican que si la mujer migrante decide iniciar una nueva relación de pareja, esta se lleva a cabo en condiciones de mayor igualdad y reciprocidad, reconfigurándose la familia bajo principio de equidad de género, este tema se abordará con mayor profundidad más adelante en este mismo artículo. Con el aumento de las oportunidades laborales para las mujeres un gran número de ellas emigran solas, dejando a sus hijos en su país de origen y reuniéndose con ellos años después. Al analizar la configuración de la familia migrante, se observa que las modalidades de migración también han cambiado, ya que en el pasado la inmigración hacia los Estados Unidos en las familias inmigrantes mexicanas pobres se mostraba como patrón que era el hombre el primero en partir y, una vez establecido, su esposa e hijos se reunían con él en el nuevo país. “Este movimiento en etapas se ha modificado en el presente al ser las mujeres quienes toman la decisión de partir dejando a sus hijos, lo cual representa un costo muy alto para la vida familiar 10 ”. Se trata en su gran mayoría de mujeres que llegan a Estados Unidos y a Canadá solas y que son acogidas fundamentalmente por redes formadas por lazos de parentesco y amistad. Aunque en general esta migración obedece a una estrategia de subsistencia, ellas señalan 10 María Elena Rivera, Nidia Obregón, y Erika Cervantes, “Recursos psicológicos y salud: consideraciones para la intervención con migrantes y sus familias”, Aportaciones de la Psicología a la Salud, no. 1 (Morelia:2009), p. 12.
309 otras importantes razones: la violencia intrafamiliar, la opresión al interior de las familias y la sobrecarga de trabajo. La migración es “una oportunidad para salir de situaciones de maltrato y abuso y para establecer relaciones de género en contextos de mayor autonomía y menor control familiar 11 ”. En este sentido es necesario destacar la participación de las mujeres como agentes uáles sean las motivaciones y las expectativas que llevan a una mujer a migrar sola como ambios positivos lgo que se constata de la revisión de diversas investigaciones, es que las migraciones activas en los procesos migratorios tanto en los lugares de origen como en los de destino, como personas con necesidades e intereses propios, dejándolas de pensar como entes pasivos, dependientes y/o subordinadas permanentemente a las decisiones de otras personas (el esposo, los padres, la familia) 12 . C pueden ser el cambio, tener la posibilidad de trabajar sin tener que pedir permiso al esposo o padre, ser libre, huir, reunirse con su familia; es la expresión de un deseo profundo de ser un individuo autónomo con la posibilidad de desenvolverse en un nuevo escenario de vida el cual no se encuentra determinado por otra persona que por ella misma. C A pueden ejercer una influencia fundamental en la identidad de las mujeres. Es decir, “el contacto directo y continuo de grupos culturales diferentes, afecta su forma de verse como mujeres 13 ”. 11 Lorena Godoy, “Fenómenos Migratorios y Género: Identidades Femeninas Remodeladas”. Revista Psykhe, no. 1 (Santiago, 2007), p. 47. 12 Adriana Medina, María Dolores Rodríguez, “Estudio sobre los efectos de la migración en las mujeres”. Revista de la H. Cámara de Diputados LX Legislatura, no. 1 (México:2008), p. 17. 13 Lorena Godoy, “Fenómenos Migratorios y Género: Identidades Femeninas Remodeladas”. Revista Psykhe, no. 1 (Santiago, 2007), pp. 42.
310 Una de las entrevistadas comentó que debido a los efectos de la migración en ella, ahora no sabría cómo vivir con un hombre como pareja, ha sido autosuficiente económicamente por más de diez años, ha sido responsable por su hija producto de un matrimonio que se desintegró debido a que su esposo estando en Estados Unidos decide abandonarla por otra mujer, esto la obligó a buscar un trabajo, el que ha realizado en la última década y según las palabras de la entrevistada “ahora no sabría qué hacer con él si regresa”. El informe de la Comisión Mundial sobre las Migraciones Internacionales (2005), por su parte, declara que “las migraciones pueden ser una experiencia de independencia para las mujeres, ya que pueden apartarse de sociedades donde predominan formas tradicionales y patriarcales de autoridad 14 ”. Las migraciones pueden permitir que las mujeres trabajen, ganen su propio dinero y ejerzan un mayor poder de decisión en sus vidas cotidianas. Las mujeres que migran también pueden tener la oportunidad de adquirir nuevas competencias y de gozar de una mejor situación socioeconómica cuando regresan a su país. Desde el ámbito iberoamericano se recupera este enfoque, planteando la necesidad de reconocer que “la migración ofrece algunas importantes oportunidades a las mujeres: posibilidades de inserción laboral, empoderamiento, cambios en los roles y relaciones de género, entre otras 15 ”. Esta misma concepción se desprende del documento de Naciones Unidas, World Survey on the Role of Women in Development, Women and International Migration, donde se indica que la migración internacional puede ser una experiencia que empodere a las mujeres. 14 “Informe Anual Comisión Mundial sobre las Migraciones Internacionales” [en línea]. (2005) http://www.gcim.org/ [Consulta : 20 de julio de 2013]. 15 “Encuentro Iberoamericano sobre Migración y Desarrollo” [en línea]. (2006) http://segib.org/es/node/4348 [Consulta : 20 de julio de 2013].
311 En el proceso de migración internacional, las mujeres pueden movilizarse desde situaciones donde se encuentran bajo una autoridad patriarcal, tradicional, hacia situaciones en donde pueden ejercitar una mayor autonomía en sus vidas (…) Cuando las mujeres se empoderan económica, social y políticamente a través de la migración internacional, no sólo se benefician ellas sino que también se benefician a toda la comunidad 16 . Sin perder los vínculos afectivos, la distancia disminuye las posibilidades de control social directo que las familias de origen ejercen sobre las mujeres migrantes. Ellas se vuelven más autónomas en sus decisiones y en su actuar, teniendo una participación social más activa. En los casos entrevistados mencionan algunas de ellas que el control se lleva a cabo de manera telefónica, ya que a través de llamadas o medios virtuales su familia les pregunta acerca del destino de sus recursos económicos y el uso de su tiempo, lo que confirma que aún de manera disminuida el control se sigue ejerciendo sobre la mujer migrante. Como menciona Le Gall “se acostumbran a “moverse” en este mundo nuevo a pesar de los obstáculos encontrados, las distancias, los problemas causados por desconocer el idioma, inclusive la discriminación 17 ”. Debido a su continuo contacto con el exterior las mujeres se desenvuelven con mayor facilidad. La administración del hogar es uno de los motivos. La mujer llega a tener una comprensión vasta de las instituciones del país receptor y cómo funcionan; son muy activas y realizan numerosos trámites administrativos relacionados con la vida diaria, particularmente en organismos gubernamentales. Ellas contactan personas, llenan formularios de todo tipo, envían cartas a diferentes organizaciones, pagan sus facturas, administran su presupuesto, etc. 16 Naciones Unidas (2004). World Survey on the Role of Women in Development, Women and International Migration, Nueva York, ONU en María José Magliano, Silvina María Romano, “Migración, género y (sub)desarrollo en la agenda política internacional: una aproximación crítica desde la periferia sudamericana” Cuadernos del CENDES, no. 72, (Venezuela:2009), p. 122. 17 Josiane Le Gall, « La participation des femmes au processus de migration transnationale familiale. Le cas des Shi'ites libanais à Montréal (tesis de doctorado) », Montréal : Université de Montréal, Faculté des études supérieures, 2001, p. 282.
318 un proceso en que confluyen tanto mecanismos psicológicos cognitivos, emocionales, motivacionales 28 ”. Los factores que influencian las creencias, los valores y las prácticas en un ser humano son la enseñanza de los padres, las prácticas aprendidas de los padres, antecedentes de los padres en relación con la sociedad de origen, normas culturales y sociales y la religión. 29 La religión transmite un modo de representar, organizar y explicar el mundo que los rodea, por lo que condiciona tanto el comportamiento interpersonal como la organización social, las normas, las costumbres, etc. Al autoidentificarse en términos religiosos…… (se) reconoce la existencia de una serie de elementos distintivos, de valores y símbolos compartidos, a partir de los cuales traza los límites de su propia actividad, estableciendo frontera simbólica entre ellos y la sociedad en la que vive 30 . La mayoría de las culturas se integran por prácticas espirituales, las madres de familia desean transmitir su cultura a sus hijos enseñándoles las tradiciones religiosas. Sin embargo el reto es cuando sus hijos entablan amistad con las personas del país receptor. Este tipo de situaciones lleva algunas veces a que las madres intensifiquen la religión como forma de mantener la disciplina en el hogar a fin de salvaguardar sus tradiciones culturales. Madres de diversos países consideran la espiritualidad como la piedra angular del sentimiento de pertenencia a la comunidad, un medio de transmitir su cultura y una fuente de enseñanzas prácticas y morales que facilitan la educación de los hijos. 28 Lorena Godoy, “Fenómenos Migratorios y Género: Identidades Femeninas Remodeladas”. Revista Psykhe, no. 1 (Santiago, 2007), p. 43. 29 Ibidem 30 Rosa María Soriano, Carlos Santos, “El perfil social de la mujer inmigrante marroquí en España y su incidencia en la relación intercultural”, Papeles de Geografía, no. 36, julio-diciembre, (Granada:2002), p. 175.
319 Ante los momentos difíciles de la experiencia migratoria que puede ser expresado cuando la mujer no ha logrado tener éxito económico esperado en el país receptor existen factores que la protegen ante la desesperación, los principales son un sistema de valores fundamentado en la fé de su religión y una red de apoyo conformado por amigos, familia y vecinos. Durante las entrevistas realizadas durante la investigación se registró entre las participantes el aumento de las prácticas religiosas que aseveraron sucedía cuando se es migrante, la fé les otorga seguridad, protección y es un medio para la conservación de su identidad y cultura. Conclusiones Las migraciones son el resultado de decisiones individuales, tomadas por actores racionales que buscan aumentar su bienestar al trasladarse a lugares donde, la recompensa por su trabajo, es mayor que la que obtienen en su país, en una medida suficientemente alta como para compensar los costes tangibles e intangibles que se derivan del desplazamiento 31 . Sin embargo los costos familiares de la migración son altos, la separación de la madre al migrar produce en ella consecuencias emocionales que pueden derivar a conductas destructivas ligadas al consumo de fármacos, alcohol y drogas. Cuando la mujer migra sola se produce un autodescubrimiento de su valor y su autonomía, tiene mayor libertad económica y un proceso de toma de decisiones totalmente diferente al que llevaba a cabo en su país de origen, donde cada decisión de la mujer es tomada con el consentimiento familiar. En este sentido, la migración constituye una experiencia que incide sobre los procesos de la identidad de género de las personas, contiene un potencial que bajo ciertos contextos puede contribuir a la modificación sustantiva de esta identidad. Al 31 Joaquín Arango, “La Explicación Teórica de las Migraciones: Luz y Sombra”, Migración y Desarrollo, no. 1, (Zacatecas, 2003), pp. 4.
320 cruzar fronteras se modifican las coordenadas de referencia individual y con respecto a los otros. Así, la migración no sólo implica desplazamientos geográficos, sino también morales, sicológicos, culturales etc., y con ello es posible, bajo ciertas circunstancias, transformar las identidades de género 32 . También se presenta el comportamiento contrario, donde la mujer critica fuertemente el enfoque liberal del país receptor y el comportamiento de sus compatriotas que han adoptado estilos de vida más abiertos, con familias reconstituidas, con mayor libertad en la educación a sus hijos y con tolerancia a las costumbres del país receptor. Un elemento común que pude constatar en mi investigación es que la religión se vuelve piedra angular para la transmisión de valores y tradiciones para estas mujeres cuya vida se desenvuelve en el extranjero, es una forma de acercarse a sus antepasados, a su niñez, a su yo anterior a la migración, a la vez que es un medio para disciplinar a los hijos que educa en el país receptor. Independientemente si adopta una postura liberal o conservadora, la religión es un medio transmisor de los valores tradicionales de su país de origen, con lo cual se identifica como ser humano espiritual y le ayuda a adaptarse con mayor facilidad, debido a que en su práctica fortalece sus redes de apoyo conformada por amistades, familiares y personas de la comunidad. 32 Adriana Medina, María Dolores Rodríguez, “Estudio sobre los efectos de la migración en las mujeres”. Revista de la H. Cámara de Diputados LX Legislatura, no. 1 (México:2008), p. 16.
321 Imagen 1: Realización de trabajo de campo en Chacsinkín, Yucatán, México (2013).