Actitudes hacia la corrida de toros (Sevilla, mayo 2011)
Full text
Revista de Estudios Taurinos N.º 33, Sevilla, 2013, págs. 211-218 ACTITUDES HACIA LA CORRIDA DE TOROS (SEVILLA, MAYO 2011) Christina Fenech* INTRODUCCIÓN urante mi estancia en Sevilla asistí a dos corridas de toros en La Maestranza, consiguiendo recopilar algunos cuestionarios del público que salía de la plaza tras los festejos. De los cuestionarios mencionados se logró sacar información sobre el perfil y las actitudes de las personas que acudieron a las citadas corridas de toros celebradas los días cuatro y cinco de mayo de 2011. Se diseñó un mismo cuestionario para el público en versión española y en versión inglesa. Se elaboró una encuesta breve (siete preguntas y un apartado de comentario) para lograr atraer al mayor número de participantes posible. Se repartieron en total setenta copias, treinta y cinco en español y treinta y cinco en inglés. Se consiguió obtener cincuenta y nueve cuestionarios completados, de los cuales veinticuatro estaban en inglés y treinta y cinco en español. Once cuestionarios en inglés quedaron vacíos. Esto puede sugerir un número mayor de españoles como asistentes a la fiesta taurina en comparación con el número de extranjeros. La fiesta, como algunos de los participantes expresaron, es «patrimonio cultural» y «a strong part of * Universidad de Malta. D
Christina Fenech 212 the spanish culture». Se puede presumir que al mencionar España se evocan las imágenes de un toro y de una bailarina flamenca: por eso los turistas, una vez en España, deciden asistir a ambos espectáculos para apreciar una parte de la cultura española. En la sección donde los participantes podían expresar sus comentarios, los españoles siempre escribieron desde una perspectiva positiva hacia la corrida, respondiendo con afirmaciones tales como: «una corrida de toros no es un espectáculo, es arte», «volveré siempre aunque la tarde no me haya gustado», «los que van en contra de los toros no saben lo que hacen, es una fiesta única», «¡Viva la fiesta del toro!». Un comentario que puede llamar mucho la atención fue: «Es una fiesta que hay que conservar para que la conozca todo el mundo». Con comentarios como este se puede llegar a la conclusión de que entre los españoles aficionados al festejo perdura ese deseo de compartir la fiesta con todo el mundo, pero no solo esto sino también el deseo de hacer hincapié en que todo el mundo la entienda y la aprecie. En contraste, la mayoría de los extranjeros al salir de la plaza realizaron comentarios negativos bastante fuertes. Además, algunos rellenaron el cuestionario para mostrar su desaprobación hacia el festejo, aunque sabían que era un cuestionario que no iba a afectar al destino de la corrida. Algunos de los comentarios que mejor reflejan esta opinión fueron: «barbaric, cruel and boring, totally disgusting inhuman torture, should be stopped, it’s a comedy and a butcher’s job, it is unbelievable, cruel and vulgar, what kind of mentality the audience has?» Otro tipo de actitud que sostienen los extranjeros al ver una corrida de toros es la de tratar esta costumbre típicamente española desde un punto de vista cultural, como cuando un turista decide ir a un museo de arte. En este sentido una persona particular comentó: «If I come to Spain, this must be seen». Según dice el refrán español: «Allá donde fueres, haz lo que vieres».
Actitudes hacia la corrida de toros (Sevilla, mayo 2011) 213 CARACTERÍSTICAS DE LOS ENCUESTADOS Los participantes fueron treinta y tres españoles (uno de los cuales rellenó el cuestionario en inglés), veinticinco extranjeros (cuatro de los cuales rellenaron el cuestionario en español) y una persona con doble nacionalidad (española y francesa) que rellenó el cuestionario en inglés. Este individuo se incluirá entre los españoles por razones de facilidad a la hora de presentar nuestros resultados. Las nacionalidades de los extranjeros eran mixtas: nueve estadounidenses, siete franceses, cuatro italianos, dos chinos, dos alemanes y una maltesa. La Fig. n.º 31 ilustra el número de espectadores entrevistados de cada nacionalidad. En cuanto a distinción por sexo, 54,2% de los participantes eran hombres y 45,8% eran mujeres. El grupo más grande de los encuestados estaba compuesto por hombres españoles (37,3%) seguidos por mujeres extranjeras (25,4%), mujeres españolas (20,3%) y hombres extranjeros (16,9%). Aunque la Fig. n.º 31.- Número de participantes de cada nacionalidad.
Christina Fenech 214 mayoría de la muestra de encuestados que acudió a la corrida fueron hombres, la asistencia de las mujeres no fue mucho menor. Se podría especular que habitualmente los hombres suelen ser más numerosos que las mujeres en este tipo de espectáculo por razones de mayor resistencia y tolerancia hacia un escenario sangriento que puede herir la sensibilidad de sus espectadores. También el mayor número de hombres comparado con el de las mujeres puede reflejar el gusto general por el fes- Fig. n.º 32.- Edades de los participantes. tejo, mostrando que es más popular entre los hombres. Se debe tener en cuenta que la investigadora estuvo en Sevilla durante la Feria de Abril y por esto se puede especular también que muchos espectadores que han participado en el cuestionario normalmente no asisten al festejo cotidianamente. Las edades de los participantes varían mucho. El participante más joven tenía trece años y el más anciano tenía setenta y cinco años. Los participantes más numerosos se
Actitudes hacia la corrida de toros (Sevilla, mayo 2011) 215 encontraron en el grupo de edad de veinte años hasta cincuenta y nueve años. Solo doce participantes superaron los sesenta años y sólo tres eran menores de veinte años. La Fig. n.º 32 muestra estos datos en cifras de manera gráfica. Esto puede mostrar que las generaciones más jóvenes no se interesan tanto por esta tradición como las generaciones de más edad. Podríamos cuestionarnos si esta tradición tal vez pueda desaparecer gradualmente con el paso del tiempo. PARTICIPANTES QUE ACUDÍAN POR PRIMERA VEZ Y PARTICIPANTES QUE HABÍAN ACUDIDO ALGUNA OTRA VEZ En la pregunta sobre si era la primera vez que acudían a una corrida de toros, catorce contestaron con un «sí» y cuarenta y cinco contestaron «no». De ellos trece españoles y treinta y dos extranjeros contestaron «no» y trece españoles y una sola extranjera contestaron «sí» (Fig. n.º 33). Eso muestra que la gran parte del público que frecuenta la corrida es aficionada y que la gente que va por curiosear o para experimentar algo nuevo es una minoría. Fig. n.º 33.- Número de extranjeros y españoles que acudieron a la corrida por primera vez.
Christina Fenech 216 VER UNA CORRIDA CUESTA DINERO Al preguntar a los participantes si merecía la pena ver la corrida considerando el dinero que se había pagado por la entrada, cuarenta y nueve contestaron con un «sí» y solo diez contestaron «no». De todos ellos, treinta y tres españoles y dieciséis extranjeros contestaron «sí» y nueve extranjeros y solo un español contestaron «no». La Fig. n.º 34 muestra este resultado. De los cuestionarios, por una parte se puede ver claramente que Fig. n.º 34.- Porcentaje de participantes que afirman o niegan que merece la pena considerando el dinero pagado por la entrada. todos los españoles siguen defendiendo la corrida con sus respuestas. Es interesante observar que el único español que dijo que no merecía la pena esta relación calidad-precio contestó, sin embargo, que volvería otra vez, apoyando su respuesta con «it’s really wonderful» y aclarando con ello su posición a favor de la corrida. Por otra parte, casi todos los que contestaron que no merecía la pena eran extranjeros. Estos participantes aclararon su posición en contra de la corrida argumentando que nunca habían estado y que nunca volverían.
Actitudes hacia la corrida de toros (Sevilla, mayo 2011) 217 LOS PARTICIPANTES QUE VOLVERÍAN A VER OTRA CORRIDA Y LOS QUE NO En la última pregunta del cuestionario, se les preguntó si volverían alguna otra vez a una corrida después de haber asistido a aquella. La mayoría respondieron «sí» (cuarenta y cinco) y el resto (trece) dijeron que «no». La Fig. n.º 35 representa estos resultados. Un participante escribió «not sure» en vez de marcar «sí» o «no». La mayoría de los que dijeron que volverían otra vez eran españoles (treinta y tres), y un solo español aseguró que no volvería. Doce de los extranjeros respondieron que volverían y los otros doce indicaron que no volverían. Curiosamente el español que había respondido que no volvería, no era la primera vez que acudía a una corrida y afirmó que sí merecía la pena verla aunque costase dinero. El mismo participante explicó en la sección de “otros comentarios” que «depende demasiado de que el toro ‘ayude’ a ser toreado». Fig. n.º 35.- Porcentaje de participantes que dicen que volverían o no a ver una corrida.
Christina Fenech 218 CONCLUSIÓN En esta investigación hemos visto los resultados de la encuesta. Los resultados obtenidos se pueden clasificar como reales y verosímiles cuando los comparamos con otros estudios especializados. La edad de los participantes encuestados confirma lo que el profesor Carlos Martínez Shaw nos había explicado en una entrevista. Entre las personas comprendidas entre los 50 y 60 años hay un alto porcentaje interesado en las corridas de toros. A partir de edades más bajas, los porcentajes empiezan a declinar. De esta especulación concluimos que la generación de jóvenes cuenta con el menor porcentaje de personas a quienes les gusta la corrida de toros. En la Fig. n.º 31 se puede comprobar la afirmación del profesor. En la entrevista nos dio unas cuantas razones por las cuales las corridas de toros no son populares entre los jóvenes. «Es cuestión de moda», dijo, «hay otros espectáculos que interesan más a los jóvenes: les interesan más el cine, los conciertos y el fútbol». El profesor Carlos Martínez Shaw asegura que una corrida de toros cuenta con menos espectadores que un partido de fútbol de alto nivel, como un Barça- Madrid, por ejemplo. Al mismo tiempo afirma que las corridas de toros se han convertido en un espectáculo minoritario que en parte está sostenido por el turismo. En nuestra encuesta había más españoles que extranjeros, aunque la diferencia no era tan grande. El profesor Carlos Martínez Shaw habla de que una parte de la plaza de toros estaría llena de aficionados (cada vez de más edad) y de curiosos nativos, mientras otra parte lo estaría de turistas. El entrevistado manifiesta que los que conocen a los toros han sido llevados por sus padres cuando eran niños, pero ahora ya los padres no llevan a los niños a ver una corrida de toros. El profesor explica que el amor hacia los toros no está pasando de una generación a otra y por esto está muriendo entre los españoles.