Sinfonía sevillana de Claudio Guerin Hill
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SZNFON~A SE VZLLANA de Cum10 Gm HaL
ARGUMENTO Sobre un mapa de Espaita se enfoca pmgresivamente Andalucia. Una vista a6ea ofrece un arbolado sim6trhmnte dispuesto. Un macizo de flores antecede a una nueva vista &rea de las ruinas de IWca. Cohmnas de HCrcules del paseo & la Alameda. Rostros de c6mes y dioses tal como se ofkcen en el muse0 de IW- ca. Bustos a&falos, bmzos arnpurados. Barrio de Santa Cruz. Forjas de hierro que encadem con el GiTadillo. Rejas y balcones & la juderia. Detalles pintorescos. Macetas y portalones floridos. Jardines.Vericuetm estrechos, callejones de facbadas blancas. Flores colgantes. Giralda enfocada de abajo a arriba y de aniba abajo. Vista panorhica de la ciudad. Mosaicos vidn'ados, azulejos policromados. Patios sevillanos donde se detecta la huella romans y babe. Los alkes males: exteriores e interiores, techos y sue- 108, balcones y fu&. Desde el Al&ar, Yista de la Giratda y ex@riores de la Catedral. Capilla de la Virgen de 10s Beyes; variados motivos religiosos. Otros interiores diversos con referentes romanos, irabes y judios. Sepulcro del cardenal Cemanbq; busto rnam6re0, soIernnidad corpka. Otros elementos escultirricos que anteceden a las pict6ricas post&^& de VaWs Leal. Semana Santa. Detalles de antorchas y velas, coshleros y pasos de palio, nazarenos, cruciticados. Vugenes y Cristos. Gente ern&- mada. N&os con dalmitica, miisicos de la banda, canasfillas y claveles. Los mstms de las idgenes contrastan con eta ornamentaci6n. Conjunto de pies que avanzan ritrnicamente; atuendos militares; grupos de marenos. El puente de Triana, El Cachom en procesi6n. Fka de Toros de la Real Maestranza. La Feria. Paseillo. Curro Rornero. Picadores, arrastre, faena.
C,aballistas, rostros populares, gitanos y payos, Planos del Guadalquivi~ dan paso a1 Hospital de la Smta Caridad. Patio con macetas y fuentes. Intenores wn msaicos y pinbras. El Gbii seglar altema con planos de hralaes. Taconeo y palmas. Y otra vez el rostro marm6reo del cardenal en la esculhm catedralicia mientras Santa Isabel de Hungria departe y reparte con sus pobres segh la pintura de este lugar. La Feria y el paseo de caba- 110s. De nuevo 10s estucos, las estatuas romanas, 10s arcos habes. La procesiin, 10s toros, el parque ... COMBNTARIO Claudio Guerin Hi (SevillaS 1938; Santiago de Compostela, 19~) practic6 el periodismo radiofhico en su ciudad natal, public6 critica cinematogr$fica en revistas especial'idas y se titulb en la Escuela ~Xcial de Cinematografia, especialidad de Direcci6nn, con premio &raordinario; trabajd como rea@zador en televisiBn y director en la industria cinematogifica e aiiola. Su drdtica muerre, al caerse de una tom cuando r cxz a 10s irltimos planos de su segundo largometraje, La campana del infinperno, cerraba treinta y cuatro &os de una vida y de una obra convertida en paradigma de una generacib que se fom6 y profesionalizb en el marc0 del franquismo. La obra de Guerin Hill, filmogr5fica y videogriika, retme un total de veinticinco:titulos. Un grupo significative de &tos podrh enmadrarse en el apartado al que denaminamos musical por cuan- to la miisica ee elemento determinante de su c sicibn, montaje y estilo. Noches en.los janrineaes de EspaZa, ~Tnia seviUam, y A Cmv&s &l fkmetlamenco, confom una trilogfa con semeiantes ca- - racterfsticas. Televbi6n Espaiiola, productora de tales filmes, denomm6 inti~ annonih a un espacio quincenal que se proponia divulgar wmposiciones musicales espaiiolas apoyadas en la imagen cinematogriifica. Adem& de las obras Noches en los jardines de Espafia, de Manuel de Falla y Stfonia sevillann, de Joaquin Turina, se realizaron oms como Diez mebdfas vascas, de Jesiis Guridi, Mddulos, de Luis de hblo, y Concierto a2 Arnjuez, de Joaquin Bodrigo, filmadas res@tivamente por Pedro Qlea, Ram6n Mas& y Jos6 Antonio P6ramo.
Guerin llq6 visunliurci6n a su trabajo mmico desarrollado en el programa Im'ma amnia; tal t&rmino aparece en ambas obras. El Diccionario de la Real Academia Bsp&ola' define este sustantivo coma eacci6n y efecto de vi&m y a1 inhitivo verbal, vismllzar, equivalente de visibiliurr, mediante tres acepciones: deresentar rnediante higenes 6pticas fen6menos de crtro car6cter. 'wiF om en la mente una imagen visual de un concepto abstrac- Bo. 11 Imaginar con rasgos visibles algo que no se tiene a la vkta~. significaci6n viene bien al proceso cinemaztogMco lle o por Guerin puesto que las abskacciones musicales, as, se concretan y materializan en kigenes del paisaje urandaluz. El realbador, visto el resultado obtenido en No- Zas jardines de Espaga al utilizar la m6sica de Falla como onora, quiso repetir el procediento tomando ahora 10s de Turina para referlrlos a un semejante documental donrude la vida y el paisaje sevillanos se hicieran evidentes. En Sinfonfa sevilEaM no hay, como en Wockes en 10s jardines de EWa introducci6n ni voz en off que advierta al espectador del dcter y el sentido de la visualizacidn. En un proyecto inicial, el realizador pretendi6 que la cabecera del programs incluyera una entrevista con Lola Rodriguez de AragBn, ahijada & Turina, que =ria grabada en el amiguo Cmervatorio madrile- &o; !as palabras de la caniante orientarian ybre la biografia y actLwdades del compositor; no tenemos noticiis de que este propdsito se cumpliera; en el montaje atimo no aparece. El realizador estirn6 que su mayor dificultad en Noches en 10s hrdines de Espafia consisti6 en ordenar 10s componentes visuaes respecto a un riano musical preexistente; por el contrario, en I'{ .Sinfanfa sevillana se plank4 integrar en un documental un tema conformado por una pluralidad de ritmos; el filme es somo un 8 ' gran mural donde se mezclan, aparentemente de forma caprichopa, 10s As diversos elementosx, klaraba en un boleth de Tele- Ir visi6n Esp~ola (sin fecha). Sigue manteniendo el concepto de wsualizacidtl para definir su trabajo: irnigenes traW de Icomponer, tambih, ma sinffonia visual de la ciudad andaluzan. .En su opinib, la escasa duraci6n de un documental (que debe W' .acomodarse al tiempo de la sinfonia) haw inabarcable un proyec- - ,I R.A.E., Dfc~zonario t.II @ladridd ) qp I
ciunara, suave o agresivo, presentari 10s objetos bajo angulaciones .- y perspectivas inurnales o 10s desfigurari al ser barridos por el brusqukim desplazamiento de la cimara. Lejos &l tque reverencial del documental hist6tic0, Guerin adopta una actitud distanciada ante unos elementos filmicos cargados de tradici6n; las figuras de 10s Hkrcules, situados en la Alda sevillana, son sueesivamente presentados por medio de dos planos, resultado de recomer ma y otra columna en vertiginosa ascensiirn; toda la simbologia del personaje, sus connotaciones relativas a la fuerza, IY; n &an sido traducidas y transmitidas al eqectador con movimiento de dea que, al repetirse, duplica la significaciirn fdtima del plano. Tales movimientos vuelve a utilizarlm el autor al presentar la Giralda: doble desplazamiento con ascenso y descenso. Los simbolos representatives de una y otra cultura han tenido mi semejante tratamiento cinematogr5fico. De mado diferente, en el museo de Mica se explora el espacio por el procedimiento de traveliies circulares (la cimara girando sobre si misma) que siguen a primeros planos de las estatuas romanas, a rastros de ciudadanos ilustres que modifican sus expresiones par medio de una ilurhcibn sometida a la intencio~lada voluntad del realizador; el machadiio mdrmol durn y etem se convierte en imagen, que no palabra, en el tiempo, por medio de 10s recursos de la luz artificial que colabora a ofrecer un modo expresionista de pwsta en escena. El raccord o continuidad del movimiento se consigue I con nuevo travelin circular que gira alrededor de la CNZ del Barrio del mismo nombre; tambien ahora, otro recurso cinematogrifico iguala, por semejante uso, a elementos simbirlicos de la cultura romana y cristiana. El plano general sobre la ciudad coincide con el i?nal del prer tiempo musical. Turina titula el segundo movirmento "Por el rfo Guadalquivir"; en palabras de GAR&. DEL Bum rclo inicia un cilido solo de violin; un 6/8 ondulante, sobre cuyo compb vuelven 10s timbres orquestales turinianos a recordamos a Dukas, se establece como caracteristico fondo sonoro. Por fin, brota la petenera, lenta, jonda, sentida, en largo solo del corno inglh. Una secci6n sckennndo, que incluye una variante del motivo schoBi~, aporta el deseado contraste antes de que reaparezca la petenera para ser recreada brevemente por el movimiento en aire de sevillanas y todo se
desvanece en un ijnal de gran peesb.3 Para este movimieao, la higenes guerinianas seleecionan muestras rqment;ttivas de la mpitectura babe; en el AIckar sevinana la &ma re* ahora una exploraci6n Eanqdrla, detenida, resuelta a paso de hombre, que permite detent~se en azulejos y colunmas, techos y a&- sonados; el descub~ de un patio es motivo para modificx el ritmo del movimiento porque la fuente va a ser descrita con un travelin circular de 180". l?.n una obsesiva bfisqueda de Ia Giralda, la ciunara salta por encima de las muralla para offrecer, desde una polimorfa anguIaci611, encadenados de la torre, mefaforizando asf el paso del tiempo en la diversa mrfdlogfa del simbolo sevillano. El interior de la CakM es un nuevo espacio ~~ en $us m(ts siguificativos lugares, desde el retablo mayor a la capina de la Vugen de las Reyes: la cfma se deleita en lo bmoco de cada elemmito; el sepulcro del carded Cemante8, Euya efigie -6- rea se ilpmb progesivamente, es un anticipo del tema ofrecldo a continuaci6n: luces g sombras, dirigidas seguidarnente sobre capillas y altares, inician el wntraste entre shbolos de vida y muerte; el recurso cinematogr~co aplicado con anterioridad a ro&m ronmoa ahandona su ambigtiedad para tarnarse de univoco sig- &icado; la semblica del color se ha puesto al sewicio del temp. de la muerte: la seehencia ha cerrado en negro. Dicho tema se ofrece simb6licamente representado en eI cuadro Lar posnimeriar, de VWs Leal. El final del movimiento musical, vhm&ffdo por medio de un violentidm0 enfoque, acaba en la imagen de La Mueae (la China en versi6n popular andaluza) ofrecida en un terrorifico primer plano que se mantiene deliberadamente mis all5 de la dica, cuando la banda sonora s6lo ofiece ya el dedcio. El tetcer movimiento, "Fiesta en San Juan de &mIfarachea, sew el autor sitado, & abre en clima feafivo, luminoso, y se ciena ci-te, con un exaltado recuento de 10s temas caracterlsticas de 10s mwimientos anferiom -el s~hottis, la petenem-. La aportacib temitica de esta pQina consiste en sendas recreaciones libres de airw de zapateado y garratin, emcando ~d. intenso pasaje andant&++.+ Guerin desarrolla ahora lo antropom6rfiwa; en Norhes.. ., la presencia humana s61o se insinuaba 3 Idem, 64-65. \ 4 Idem, 64.