Presencias y ausencias del cuerpo en programas no ficcionales de televisión
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Presencias y ausencias del cuerpo en programas no ficcionales de televisión1 Inmaculada Gordillo Álvarez Mª del Mar Ramírez Alvarado Grupo ADMIRA. Universidad de Sevilla Introducción Para el sociólogo francés Gilles Lipovetsky existen tres momentos cardinales en la sociedad del consumo. El primero de ellos se establecería a finales del siglo XIX y principios del XX, con el aumento de la producción industrial y los nuevos métodos del taylorismo; el segundo se situaría a partir de 1950, cuando el consumo deja de estar reservado para una clase privilegiada y aparece una sociedad -la posmodernacada vez más volcada hacia el presente y regida por una lógica de la seducción. Esto hace que el gusto por la moda, lo frívolo y lo superfluo se extienda a todas las capas sociales. Pero a partir de los 90 Lipovetsky señala el paso de la posmodernidad a la era de lo “hiper”, caracterizada por el hiperconsumo según una lógica individual y hedonista, que significará la tercera fase del consumo (Lipovetsky, 2006: 24-26). Y precisamente una de las características del hiperconsumo se vincula estrechamente a la pasión y la preocupación por lo físico. En realidad el posmodernismo ya había abonado el terreno del culto al cuerpo. La obsesión por el presente, el predominio del aquí-ahora en detrimento de las concepciones triunfalistas sobre un futuro utópico y feliz gracias a la fe en el progreso da paso a una “sociedad-moda” donde lo frívolo y lo efímero tienen su reino y la renovación frente a lo caduco está al servicio de la seducción permanente. En este contexto, la novedad es la norma y “mientras el principio-moda ‘todo lo nuevo es bello’ se impone como amo y señor, la neofilia se afirma como una pasión cotidiana y general” (Lipovetsky, 2006: 63-64). A partir del desencanto por los proyectos colectivos de las utopías ideológicas, surge una época vinculada al culto de uno mismo, donde la pasión por la belleza, la moda, el ejercicio físico organizan gran parte de las 1 La comunicación que se presenta enlaza -dentro de la misma línea y proyecto de investigacióncon las presentadas por los doctores/as Guarinos Galán, Jiménez Varea, Checa Godoy y Sánchez Carrero, todos profesores de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla e integrantes del Grupo de Investigadores sobre Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales -ADMIRA.
preocupaciones individuales. Aunque no es únicamente un problema de las mujeres, es significativo como en el mismo siglo, las luchas feministas en pro de derechos de igualdad han dado paso a nuevas generaciones de mujeres cuyas preocupaciones se centran, en no pocos casos, en la consecución de la belleza individual: Las mujeres ricas, educadas y liberadas del Primer Mundo, las que gozan de libertades que nunca antes estuvieron al alcance de una mujer, no se sienten tan libres como desearían. Y ya no pueden relegar al subconsciente su sensación de que esta falta de libertad está relacionada con cuestiones aparentemente frívolas, cosas que en realidad no deberían tener importancia. Muchas se avergüenzan de admitir que asuntos tan triviales como todo aquello relacionado con el aspecto físico, el cuerpo, la cara, el pelo y la ropa tengan tanta importancia (WOLF, 1991: 13) Resulta cuanto menos paradójico que poco después del primer tercio del siglo XX - fecha en que la mujer occidental consiguió el derecho al votola dieta y la delgadez empezaron a estar presentes entre las inquietudes femeninas, y conforme avanzaba el siglo esta preocupación aumentó hasta convertirse en obsesión ampliando su esfera también a los hombres. El individuo posmoderno, centrado en el hedonismo de un presente ajeno a preocupaciones de carácter histórico o ideológico, se centró en el placer de cuidarse física y estéticamente hasta llegar a extremos inquietantes a finales del XX. Este será el momento de la aparición del sujeto hipermoderno, que se caracterizará, entre otras cosas, por un fanático culto al cuerpo que pasa por el cuidado de la dieta y del ejercicio físico regular -en aras de la esbeltez y la elasticidad-, el uso de cosméticos de forma diaria, el placer de la indumentaria tanto a la hora de adquirirla como en el momento de lucirla, los tratamientos estéticos de diversa índole (masajes, depilación, manicuras…), incluso la recurrencia a la cirugía estética y reparadora para evitar defectos físicos o prevenir el envejecimiento. Pero entre el hombre posmoderno y el hipermoderno existe un cambio de matiz importante: el hedonismo, el goce y la frivolidad son sustituidos por el miedo, la angustia y las preocupaciones: “en la actualidad, la obsesión por uno mismo no se manifiesta tanto en la fiebre del goce como en el miedo a la enfermedad y a la vejez, en la medicalización de la vida” (Lipovetsky, 2006: 29). El individuo hipermoderno está aterrorizado por la vida cotidiana: el miedo al envejecimiento, a la enfermedad, al cambio climático, a un futuro incierto en el campo de la economía, a los avances
imparables y acelerados de la ciencia y el progreso, a la violencia y la falta de seguridad, lo alejan de la feliz despreocupación del posmoderno, aunque ambos confluyen en el interés por la belleza y la juventud. Sin embargo la angustia y el temor no convierten al individuo del siglo XXI en un ser reflexivo que se rebele contra el consumo desenfrenado y contra el individualismo que daba la espalda a movimientos sociales de sesgo optimista. Todo lo contrario. Las tendencias anteriores se exageran, la superficialidad, la moda, la frivolidad, el frenesí consumista, la búsqueda del bienestar y de los placeres del presente han aprendido a convivir con la preocupación por el futuro. De ahí las reflexiones que muestran, como una de las claves del nuevo siglo, la tendencia a la paradoja: La esencia del individualismo es con creces la paradoja. Ante la desestructuración de los controles sociales, los individuos, en el contexto disciplinario, pueden elegir entre aceptarlo y no aceptarlo, entre dominarse y desmadrarse. El mejor ejemplo de esto lo tenemos en la alimentación. Cuando ya han desaparecido las obligaciones sociales y sobre todo las religiosas (ayunos, abstinencias, etc.), aparecen comportamientos individuales responsables (vigilancia de peso, información sobre la salud, gimnasia) que a veces rayan en lo patológico (conductas anoréxicas) y actitudes completamente irresponsables que propician la bulimia y la desarticulación de los ritmos alimentarios. Esta sociedad nuestra de la esbeltez y las dietas es también la de la gordura y el sobrepeso (Lipovetsky, 2006: 22). Televisión y cuerpo. Presencias Si en nuestra sociedad de consumo el mercado organiza y desarrolla grandes industrias en torno a la belleza -empresas dedicadas a la dietética, a la cosmética, a la cirugía plástica y a la pornografía-, el discurso televisivo contemporáneo, que indiscutiblemente define las preocupaciones del individuo actual, no puede eludir estas temáticas. El culto al cuerpo en televisión articula programas de índole diversa, desde los géneros ficcionales a la publicidad, y desde los informativos a los programas docudramáticos.
En trabajos anteriores2 describimos las tendencias de los realities actuales a otorgar un protagonismo absoluto al cuerpo como mercancía, diferenciando los realities centrados en la belleza de otros donde el reclamo se sitúa en el terreno de la vigilancia de los cuerpos protagonistas. En relación al concepto de hipermodernidad que hemos venido describiendo, el primero de los dos grupos de realities resulta especialmente significativo. Muchos programas actuales muestran precisamente esa tendencia a la angustia y al temor por perder la belleza, la salud o la línea, y se basan en el fenómeno empresarial del coaching (término que proviene del inglés to coach, “entrenar”) que se orienta ahora hacia el campo mediático. El especialista -generalmente uno o un conjunto de ellosguía en el proceso de cambio a los protagonistas del programa. Espacios como Desnudas y Soy lo que como (ambos de Cuatro), Es fácil…perder peso (Antena 3) entran dentro de esta tendencia. El temor al futuro puede ejemplificarse claramente en una de las secciones que aparecían en Soy lo que como: para animar a los protagonistas a cambiar sus hábitos alimenticios, un programa informático los “trasladaba” en el tiempo, mostrándoles cómo podían llegar a ser 20, 30 o 40 años más tarde si mantenían la misma alimentación. El carácter apocalíptico de esta sección (niños obesos que a los cuarenta años parecían verdaderos viejos deformes; mujeres con sobrepeso que con sesenta años tenían una apariencia semejante a terroríficas brujas ancianas…) servía de revulsivo a los personajes invitados y les empujaba como medida de presión a comenzar el método de nutrición y ejercicio basado en cambios de hábitos que proponía la experta del programa. Pero no es únicamente en el campo del reality donde aparece esa preocupación por el cuerpo. En numerosos programas pertenecientes al género informativo podemos rastrear ejemplos donde se desvela el culto a lo físico. - Informativos diarios de televisión: 2 Puede verse GORDILLO ÁLVAREZ, Inmaculada y RAMÍREZ ALVARADO, Mª del Mar (2007): “Escultores de cuerpos: Cirugías estéticas y realities televisivos”, en PERE, M y ROM, J. (Eds.): Tripodos. Las encrucijadas de la Comunicación: Límites y Transgresiones. Barcelona: Facultat de Ciències de la Comunicació Blanquerna (Universitat Ramon Llull). Extra, Vol 2, pp. 861-872; y también RAMÍREZ ALVARADO, Mª del Mar y GORDILLO ÁLVAREZ, Inmaculada: “Tendencias actuales de los realities. El culto al cuerpo en DOMÍNGUEZ, Luis Miguel y LEÓN, Bienvenido (eds): Transformar la realidad. Otra televisión es posible, Madrid, Avatar Producciones (en prensa).
Aunque actualmente estamos abordando el estudio -todavía en su fase inicialde la presencia del cuerpo en los telediarios, podemos afirmar que, cada vez con más frecuencia, los telediarios españoles abordan, desde distintos ángulos, asuntos relacionados con lo corporal. El día 26 de septiembre del 2007, por ejemplo, el telediario de TVE de la edición de las 15 h. se ocupó de los siguientes temas: - En Australia el gobierno otorga 100 € a los obesos que se comprometan a perder peso siguiendo una dieta durante 12 semanas. - Atrapada una de una red de pornografía infantil. - Una turista española fotografía el rostro de una niña parecida a Madeleine McCann en Marruecos, con una familia bereber. - Varios futbolistas aseguran con cifras millonarias partes de su cuerpo (manos o piernas). - Existen clínicas que se dedican a cirugía reparadora, con intervenciones como la himenoplastia (restablecimiento del himen a mujeres que ya no son vírgenes). - Documentales: El cuerpo, sus enfermedades, su funcionamiento o sus logros y limitaciones han sido protagonistas de documentales científicos desde siempre. Pero en la actualidad, los avances tecnológicos en el campo de las microcámaras y de la imagen digital han permitido que éste aparezca desde nuevas dimensiones y con un protagonismo absoluto. Recordemos el documental estrenado el 14 de octubre de 2007, La increíble máquina humana (National Geographic) donde se describe el funcionamiento del organismo por dentro: Da un paseo de alta definición junto a National Geographic durante un día en la vida del milagroso funcionamiento del cuerpo humano. Desde la piel y los huesos, hasta el cerebro y todo lo que está en el medio: renombrados atletas, estrellas de rock, médicos y científicos nos guían a través de los cómos y porqués de nuestra vida diaria (http://especiales.natgeo.tv/la increiblemaquinahumana/about_the_show.asp) Si seguimos en el terreno del documental televisivo y centrándonos -por cuestiones metodológicassolamente en algunos de los espacios de las últimas temporadas de la televisión en España, encontramos -de forma crecientela presencia del cuerpo a partir de varias temáticas. Los programas elegidos han sido Documentos TV y Redes, ambos
de TVE 2. El cuerpo, o alguna parte de él, se vuelve protagonista absoluto de documentales como “Todo sobre el cuerpo de la mujer” o “Todo sobre el cuerpo del hombre” (Redes, 2000), “Somos asimétricos. El Universo también” (Redes, 2004), y “Senos” (Documentos TV, 2006) programa centrado en el pecho femenino como objeto erótico. Así mismo, las reflexiones en torno a la belleza están presentes en “La ciencia de la belleza” (Redes, 2004) y “Presas modelos” (Documentos TV, 2007) que muestra un concurso de belleza entre traficantes de drogas, secuestradoras y asesinas en Río de Janeiro. La alimentación en relación con la hermosura, la salud y la longevidad es uno de los temas más recurrentes, como comprobamos repasando títulos como “Somos lo que comemos” (tanto Redes como Documentos TV titulan de la misma forma a uno de sus programas de 2004), “La dieta ideal” (Redes, 2004), “¿Qué controla nuestro peso?” (Redes, 2005); la obsesión por un cuerpo saludable se convierte en el centro de títulos como “No sabíamos nada de nuestro cuerpo” (Redes, 2007), “A través del cristal” (Documentos TV, 2006), que analiza la dependencia del alcohol y los problemas de salud que conlleva, “Nuevas adicciones” (Redes, 2005) que trata, entre otras adiciones, la vigorexia3. También vemos la preocupación por el cambio climático y las incidencias en nuestra salud en “El clima del próximo siglo” (2003), “La incidencia del clima en la salud” (2002). La longevidad, la apariencia juvenil y el miedo a envejecer son las claves de “¿Cómo retrasar el envejecimiento?” (Redes, 2004), “Antienvejecimiento” (Redes, 2003), “Claves para no envejecer” (Redes, 2000). El cuerpo también es el protagonista de otros temas como “Cuerpos desobedientes” (Documentos TV, 2006) que analiza los desajustes que se producen entre el cuerpo (el sexo biológico) y el género. Entre los programas informativos dedicados a reportajes de investigación también existen muchos argumentos centrados en la preocupación por el cuerpo. Si analizamos, por ejemplo, el programa presentado por Mercedes Milá en Tele 5 Diario de, encontramos un número de casos sobresaliente. Los temas tratados son la cirugía plástica (“Una obsesión: la cirugía estética”, “Cirugía clandestina I: La Doctora Cuesta vuelve a la carga”, “Cirugía clandestina II: ¿Cirugía a domicilio y en peluquerías?”, “Cirugía clandestina III: Cirugía a precio de saldo”); la búsqueda del cuerpo delgado (“Una obsesión, la belleza I: El día a día de las anoréxicas”, “Una obsesión, la belleza II: Una obsesión por adelgazar”, “Una obsesión, la belleza III: Los tratamientos”); los 3 Desorden emocional de carácter obsesivo-compulsivo que lleva a una preocupación excesiva por trabajar la figura a través de la gimnasia y el deporte, abusando del entrenamiento y de una alimentación que permita el desarrollo de los músculos.
riesgos del cuerpo saludable a través de adicciones (“Un enigma I: La gran mentira de Altadis”, “Un enigma II: La doble moral del Estado”, “Un enigma III: Testimonio de una fumadora”, “Tabaco, enfrentados por la Ley I: Un año tras la ley”, “Tabaco, enfrentados por la Ley II: La adulteración del papel”, “Tabaco, enfrentados por la Ley III: Timos para dejar de fumar”, “Un adolescente en peligro I: El alcohol y las drogas, una gran amenaza”. “Jóvenes y drogas I: 24 horas de marcha”. “Jóvenes y drogas II: Despiertan sin recordar”, “Jóvenes y drogas III: Enfrentarse al problema”) o de la contaminación (“Contaminados I: El triángulo de la muerte”, “Contaminados II: Vertidos y enfermedades sin respuesta”, “Contaminados III: El cambio climático”). Antena 3 tampoco es ajena a esta temática. Espejo Público, un programa de reportajes que con un nuevo formato (se define como “magacín informativo”) ha pasado a ocupar la franja horaria de las mañanas, posee una sección fija dedicada a “Moda y Belleza”, donde colaboradores fijos se dedican a aconsejar sobre vestuario (Marisela Álvarez, Miss Mundo) y sobre cirugía plástica (Javier Mato Ansorena, médico). Los reportajes emitidos responden a una verdadera obsesión por el cuerpo sano, bello y joven: “Los mejores culos”, “Consejos para lucir melena”, “Cirugía estética”, “Cuidado con las dietas”, “Implantes de senos”, “Piel sana”, “Cirugía íntima”, “Cómo mantener los glúteos firmes”, “Mastopexia, modelado de pechos”, “El trasero”, “Desfile de ropa interior masculina”, “Maquillaje que ilumina y embellece” … Las ausencias en televisión: los cuerpos sugeridos Una de las principales tendencias actuales en algunos formatos televisivos es la del uso de planos subjetivos a través de los cuales la cámara adopta el punto de vista del reportero. Se trata del clásico recurso cinematográfico que nos sitúa como espectadores en la posición de un determinado personaje y nos permite mirar la escena “a través de sus ojos” enseñándonos lo que él está observando. En el caso que nos ocupa, los telespectadores vamos siguiendo la información no ficcional de la mano de un cámara que, junto a un reportero/a, nos muestra la realidad. Un modo de indicar que estamos “mirando” por medio de sus ojos es la inestabilidad de la cámara, recurso muy utilizado en los programas televisivos de este tipo. La mirada, por tanto, es la que sugiere la presencia de todo el cuerpo. De vez en cuando aparece también una mano que estrecha la de la persona a la que se graba o, incluso, partes del cuerpo del periodista. En cuanto al relato, suele mostrarse la vida de las personas, su día
a día, con una mínima intervención. Son muchos de ellos reportajes de corte social que muestran cómo se hacen determinados trabajos o cómo se vive bajo ciertas condiciones. Recientemente ha alcanzado altas cuotas de audiencia en Canal Sur Televisión Andaluces por el mundo4, programa documental que presenta la vida de ciudadanos andaluces que han decidido emigrar a distintos lugares del mundo. Rodado en formato HDV y de 50 minutos de duración, cada programa se centra en un país, estado, o ciudad y nos acerca a las vidas de jóvenes profesionales, directivos de empresas, niños de la guerra o historias de amor que han llevado a sus protagonistas a los lugares más recónditos. Los protagonistas de estas historias tienen algo en común: todos son andaluces, y todos, por un motivo u otro, viven fuera de Andalucía. El programa es una producción de Medina Media S.L., productora audiovisual radicada en Sevilla, que ha vendido el formato a Aragón Televisión bajo el nombre Aragoneses por el mundo. TeleMadrid emite también el programa Mi cámara y yo en el cual cada semana un reportero del programa recorre con una minicámara distintos ámbitos de la Comunidad de Madrid, aunque también han viajado a otros lugares como Nueva York tras los atentados del 11 de septiembre o Génova cuando las violentas manifestaciones antiglobalización. El objetivo es interferir lo menos posible en el relato a fin de ofrecer la parte más desconocida y cercana de la realidad, tratando siempre de ver las cosas desde otro ángulo, penetrando con la cámara en la vida cotidiana de los espectadores. En un principio los temas han sido diversos. De esta forma, Mi cámara y yo ha entrado en un convento de clausura, ha vivido un día entero en un poblado chabolista, ha acompañado a prostitutas durante un día de trabajo, ha recorrido las calles de Madrid con los costaleros de Semana Santa, ha comprobado cómo en pleno siglo XXI algunos vecinos de Madrid viven en 20 metros cuadrados, ha hablado con indigentes, ha pasado una noche de 'botellón' o ha recorrido el subsuelo y las alcantarillas de la ciudad. Recientemente Mi cámara y yo ha seguido la estela de programas que muestran la vida de personas que han decidido por motivos diversos emigrar a otras latitudes y ha comenzado a emitir MxM Madrileños por el mundo. 4 “Conoceremos cómo viven, qué motivos les han llevado a otros rincones del planeta, y también cómo viven y sienten Andalucía desde la distancia. Historias de andaluces de afuera, que un grupo de reporteros nos acercan desde la pantalla de la televisión pública andaluza, para mostrarnos el día a día de esa otra Andalucía que crece por el mundo sin renunciar a sus raíces, formando pequeñas Andalucías allá donde estén”. Presentación del programa en la web http://www.andalucesporelmundo.es/
Desde su primera emisión, el 28 de mayo de 2001, Mi cámara y yo ha conseguido un Ondas por su 'originalidad e innovación de su formato y su servicio a la sociedad'; el Premio de la Academia de la TV al 'mejor programa autonómico'; el Premio de Periodismo de la Fundación AENA por la emisión del reportaje “La ciudad del cielo” y el Premio del Club Internacional de la Prensa. También la cadena Cuatro, en su interés la diversificación de formatos que se desprende de la emisión de programas fundamentados en la autoayuda o en la filosofía del coaching (en el que se basan espacios como Supernanny o S.O.S. Adolescentes, o con Terapia de pareja emitido por la Sexta), ha apostado por un programa como Callejeros: Hay otros mundos, pero están en éste. A nuestro lado, aunque a menudo no los veamos. Para descubrirlos, sólo hay que mirar con atención. Esta es una de las premisas que los reporteros de Callejeros, capitaneados por su directora, Carolina Cubillo, practican cada semana; “realidad a borbotones”, como explica Nacho Medina, el subdirector del programa. Cada viernes, en horario de máxima audiencia, lanzan su mirada sobre algún aspecto de esa realidad a menudo desconocida. Una mirada limpia, sincera, exenta de juicios. Muestran la realidad sin intermediarios5. Algunos de los reportajes emitidos en Callejeros se han centrado en localidades como Triana en Sevilla o El Albayzín de Granada, el Raval en Barcelona, el barrio bilbaíno de San Francisco, Lavapiés o El Salobral en Madrid, o en temas como la almadraba, la Vivienda y la especulación inmobiliaria, las bodas gitanas, la vejez o la adolescencia, el síndrome de Diógenes, el lujo, la vida como vagabundo, sin techo o en conventos de clausura, los niños de la calle, la prostitución o la inmigración, entre otros. Callejeros, la ventana de Cuatro a la realidad (como lo define la propia cadena), celebró el viernes 8 de diciembre de 2007 sus 50 primeras emisiones con su récord absoluto de share, un 13,4%. Su máximo lo consiguió precisamente con la reposición de un reportaje titulado En otro cuerpo, que aborda la vida de un transexual y que da cuenta del interés por el tema de la presente comunicación. Este reportaje logró un 13,4% y 1.970.000 espectadores. Los resultados conseguidos por ambas entregas de Callejeros 5 “Callejeros, Mejor Programa Documental en la IX edición de los Premios de la Academia de Televisión”, en www.cuatro.com/programas/actualidad/callejeros/ “Y es que las tragedias cotidianas no salen en los telediarios, y por eso los espectadores agradecen esta visión directa que propone Callejeros: sin apasionamiento, pero sin mirar hacia otro lado. Y los protagonistas de estas historias se abren de par en par ante la cámara, porque valoran que, por una vez, alguien les preste atención”. Nacho Medina, el subdirector del programa, habla de “realidad a borbotones”.