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Evaluación del cultivo ecológico del ciruelo japonés (Prunus salicina Lindl.) y del albaricoquero (Prunus armeniaca L.). Crecimiento, fenología, producción y calidad

Pérez Romero, Luis Felipe

Abstract

La agricultura ecológica ha tenido un gran desarrollo en los últimos años aunque todavía representa un porcentaje bajo con respecto a la superficie total cultivada en el mundo. España es el quinto país del mundo en superficie y Andalucía la Comunidad Autónoma con mayor número de hectáreas de España. No obstante, el desarrollo de la fruticultura ecológica es aún escaso, debido a los problemas derivados del adecuado control fitosanitario, unos rendimientos inferiores y un sistema de comercialización menos desarrollado. En el año 2005 en el IFAPA Las Torres-Tomejil se inició una nueva línea de investigación en fruticultura ecológica. Ese año se realizó la plantación de 14 cultivares de ciruelo japonés (Prunus salicina Lindl.), y posteriormente en 2009 se plantó un cultivar de albaricoquero (Prunus armeniaca L.) injertado sobre dos portainjertos diferentes. Esta Tesis Doctoral aborda el estudio comparado, ecológico versus convencional, de estos dos frutales, centrándose en diferentes aspectos: fertilización, crecimiento vegetativo, floración, defoliación otoñal y su relación con la enfermedad de la roya, contenido en reservas de carbohidratos y nitrogenadas, producción y calidad de la fruta. Los resultados obtenidos han mostrado que el contenido de nutrientes en el suelo y en hojas fue adecuado y similar en los dos tipos de manejo. En ambas especies frutales se ha visto que el crecimiento vegetativo fue superior en los árboles manejados en agricultura convencional. El inicio de la floración sufrió un retraso y la duración de la floración fue algo menor en los árboles sometidos a manejo ecológico. Los árboles en manejo ecológico defoliaron antes, y ello estuvo directamente correlacionado con la severidad de la enfermedad de la roya, mayor en manejo en agricultura ecológica, aunque pueden estar implicados otros aspectos. Los análisis de reservas han mostrado niveles similares en ambos sistemas de manejo. La producción fue en torno a un 25 % superior en el manejo en agricultura convencional. No hubo grandes diferencias en los parámetros de calidad de la fruta, aunque es de reseñar que el calibre de la fruta convencional fue superior, mientras que el contenido en azúcar y la firmeza de la pulpa fueron ligeramente superiores en la fruta producida en manejo ecológico. En cuanto al estudio del comportamiento del albaricoquero ‘Ninfa’ injertado sobre dos portainjertos, se ha comprobado que en las condiciones ensayadas el portainjerto de melocotonero ‘Nemaguard’ ha sido más eficaz que el franco de albaricoquero ‘Real Fino’, ya que ha posibilitado árboles de mayor vigor y producción. La producción de la parcela ecológica ha sido inferior que la de la parcela convencional con ambos portainjertos. Los resultados obtenidos han sido de utilidad para determinar los cultivares de ciruelo que se estiman más idóneos para su cultivo ecológico en la zona de estudio.

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Universidad de Sevilla Departamento de Cristalografía, Mineralogía y Química Agrícola IFAPA Centro Las Torres-Tomejil Alcalá del Río (Sevilla). Tesis Doctoral Evaluación del cultivo ecológico del ciruelo japonés (Prunus salicina Lindl.) y del albaricoquero (Prunus armeniaca L.). Crecimiento, fenología, producción y calidad. Ciruelos en flor, Claude Monet Doctorando: Luis Felipe Pérez Romero Director: Dr. Antonio Daza Ortega Tutora: Dra. Carmen Ortega de la Torre Sevilla, 5 de junio 2015 D. Antonio Daza Ortega, Investigador Titular del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera. INFORMA: Que la Tesis doctoral titulada “Evaluación del cultivo ecológico del ciruelo japonés (Prunus salicina Lindl.) y del albaricoquero (Prunus armeniaca L.). Fenología, fisiología, producción y calidad”, ha sido realizada por Luis Felipe Pérez Romero bajo su dirección, en el centro IFAPA Las Torres-Tomejil, se considera finalizada y reúne los requisitos necesarios para su exposición y defensa. Sevilla, 5 de junio 2015 Fdo.: Antonio Daza Ortega TÍTULO DE LA TESIS: “Evaluación del cultivo ecológico del ciruelo japonés (Prunus salicina Lindl.) y del albaricoquero (Prunus armeniaca L.). Fenología, fisiología, producción y calidad”. DOCTORANDO: Luis Felipe Pérez Romero. ESCRITO RAZONADO DE LA TUTORA DE LA TESIS (Ratificando el informe favorable del director) Dª. Carmen Ortega de la Torre, como tutora de la Tesis Doctoral de Luis Felipe Pérez Romero, corrobora el informe favorable dado por el director de la Tesis Doctoral Dr. Antonio Daza Ortega, para su exposición y defensa. Sevilla, 5 de junio 2015 Fdo.: Dra. Carmen Ortega de la Torre A mis padres, Facundo y Pilar AGRADECIMIENTOS Hace unos años asistí a la defensa de la tesis doctoral de mi hermana, por aquel entonces yo estaba preparándome la selectividad, y realizar un doctorado lo consideraba algo muy difícil, en aquel momento si miraba hacia adelante me conformaba con sacar la carrera y ya después veríamos. Pasados unos años aquí estoy, redactando los agradecimientos de mi tesis doctoral, me parece algo extraordinario, pero no imposible de conseguir, ha requerido mucho trabajo, pero con trabajo se consigue todo. Hay una cita de Pablo Ruiz Picasso que resume muy bien mi sentir con respecto al trabajo “Cuando llegue la inspiración que me encuentre trabajando”. Aunque no solo es necesario trabajo, por encima del trabajo, en mi caso, ha sido más importante la familia. La capacidad de trabajo la tengo gracias a mi padre, que ha sido un ejemplo para mí y al que cada día admiro y quiero más. Mi madre me ha enseñado lo importante que es seguir adelante, aunque las cosas no salgan como uno espera, gracias a ello y al monopatín que me regaló en sexto de EGB, he podido llegar hasta aquí. Son muchos los valores que he aprendido de mis padres y las cosas que me han aportado, pero probablemente lo más importante ha sido su apoyo incondicional en todas las decisiones (equivocadas o acertadas), que he tomado en mi vida. Muchas gracias Papá y Mamá esta tesis es mérito vuestro. En la vida también es necesario un poco de suerte, y yo tuve la gran suerte de que Antonio Daza me seleccionara para realizar la tesis bajo su dirección, él es el gran responsable de que este trabajo haya salido adelante, tengo que darle las gracias por preocuparse en marcarme el camino e intentar que hiciera un buen currículum investigador, gracias Antonio por tu dedicación y por todo lo que me has enseñado en estos cuatro años. A Carmen Ortega por su amabilidad y disposición siempre a facilitar todos los trámites y encargarse de que todo resultara fácil. A mis hermanos por cuidarme, quererme y darme buenos consejos, aprovecho estos agradecimientos para pedirles perdón por los pucheros que hacía cuando de pequeño me dejaban en el colegio. Tengo la suerte de tener unos hermanos increíbles a los cuales admiro y quiero profundamente. A los más pequeños de mi familia, Isabel, Felipe, Paula y Michael, que tantas sonrisas me sacan. A los quedeliers (Biri, Juan cuadri, Patri, Gelo, Raúl y Guile), el grupo de Whatsapp y cerveceo que me alegra todas los días, muchas gracias por ser tan buenos amigos, me siento muy afortunado de haberos encontrado hace ya algunos años. A Juan sober que no forma parte del grupo de Whatapp, por ser un rebelde tecnológico, pero si forma parte del cerveceo habitual de los viernes, y gracias al cual conseguí mi primer trabajo, a raíz del cual empezó todo a rodar. Al resto de mis amigos de Sevilla, Torres, Ana, Meme, Carlos, Inma, Rocío, Vir, Palma, Ángel y Marina, cada uno de vosotros me aporta una pequeña porción de felicidad en mi día a día. A Pepe, mi amigo desde los 3 años, a pesar de haber vivido en distintas ciudades gran parte de nuestras vidas, siempre nos hemos sentido muy cercanos, tan cerca como cuando uno vivía en el noveno y el otro en el décimo. VI Tabla 4.13. Valores de TCSA (cm 2 ) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2005, 2006, 2007 y 2008. .......................................................................... 76 Tabla 4.14. Valores de TCSA (cm 2 ) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2009, 2010 y 2011. .................................................................................... 77 Tabla 4.15. Valores de TCSA (cm 2 ) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2012, 2013 y 2014. .................................................................................... 78 Tabla 4.16. Valores de TCSA (cm 2 ) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (en verde) y convencional (en marrón) el año 2014. ................................................................................. 79 Tabla 4.17. Valores de BCSA (cm 2 ) de cuatro cultivares de ciruelo japonés en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en los años 2011, 2012, 2013 y 2014. .......................................................................... 80 Tabla 4.18. Altura media (A) en metros de los árboles al comienzo (1) y al final (2) del ciclo y tasa de crecimiento de la altura (TCA) de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2012 y 2014. ................................................. 81 Tabla 4.19. Perímetro medio (P) en metros de los árboles al comienzo (1) y al final (2) del ciclo y tasa de crecimiento del perímetro (TCP) de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2012, 2013 y 2014.............................. 82 Tabla 4.20. Volumen (m 3 ) de cuatro cultivares de ciruelo japonés en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el periodo 2011-2014. ..... 83 Tabla 4.21. Pesos fresco y seco de ramos marcados en cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en tres momentos del ciclo de crecimiento en el año 2012. ................................................................................................... 84 Tabla 4.22. Pesos fresco y seco de ramos marcados en cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en tres momentos del ciclo de crecimiento en el año 2014. ................................................................................................... 85 Tabla 4.23. Peso de los restos de poda (Kg/árbol) de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en los años 2011, 2012, 2013, 2014 y valores acumulados en ese periodo. ............................................................................................... 86 Tabla 4.24. Peso húmedo de las hojas (g) por rama de 80 cm de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en octubre del año 2011 y septiembre del año 2014......................................................................................................... 101 Tabla 4.25. Reservas de almidón (mg/g) en ramas de madera de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en diferentes fechas del periodo 2011-2014. ............ 109 Tabla 4.26. Reservas de azúcares solubles totales (mg/g) en ramas de madera de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en diferentes fechas del periodo 2011-2014. .............................................................................................. 111 VII Tabla 4.27. Reservas de nitrógeno proteico (%) en ramas de madera de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en diferentes fechas del periodo 2011- 2014......................................................................................................... 113 Tabla 4.28. Reservas de nitrógeno amoniacal (%) en ramas de madera de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en diferentes fechas del periodo 2011-2014. .............................................................................................. 115 Tabla 4.29. Reservas de nitrógeno nítrico (µg/g) en ramas de madera de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en diferentes fechas del periodo 2011- 2014......................................................................................................... 116 Tabla 4.30. Reservas de nitrógeno total (%) en ramas de madera de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en diferentes fechas del periodo 2011- 2014......................................................................................................... 118 Tabla 4.31. Grado de defoliación (GD) de miniplantas del ciruelo ‘Mariana 2624’ cultivadas con fertilización orgánica (AE) o mineral (AC) durante el periodo en el que se simularon condiciones de temperatura y fotoperiodo otoñales. ........................................................ 119 Tabla 4.32. Longitud y anchura (cm) de las miniplantas del ciruelo ‘Mariana 2624’ cultivadas con fertilización orgánica (AE) o mineral (AC) tras 193 días de crecimiento. .......................................................... 120 Tabla 4.33. Reservas de almidón, azúcares solubles totales, nitrógeno proteico, amoniacal y nítrico en miniplantas del ciruelo ‘Mariana 2624’ cultivadas en condiciones controladas con fertilización orgánica (AE) o mineral (AC) durante 193 días. ...................................... 120 Tabla 4.34. Producción (kg/árbol) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en los años 2009, 2010 y 2011. .................................................................................. 123 Tabla 4.35. Producción (kg/árbol) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en los años 2012, 2013 y 2014. .................................................................................. 124 Tabla 4.36. Producción acumulada (kg/árbol) y ratio AE/AC de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC). .................................................................................. 125 Tabla 4.37. Diámetro ecuatorial (mm) del fruto de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) a lo largo de su periodo de engorde en el año 2012. ...................... 130 Tabla 4.38. Diámetro ecuatorial (mm) del fruto de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) a lo largo de su periodo de engorde en el año 2013. ...................... 131 Tabla 4.39. Diámetro ecuatorial (mm) del fruto de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) a lo largo de su periodo de engorde en el año 2014. ...................... 132 Tabla 4.40. Diámetro medio del fruto (mm) de siete cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en los años 2008 al 2014.............................................................................. 136 VIII Tabla 4.41. Diámetro medio del fruto (mm) de siete cultivares adicionales de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en los años 2008 al 2014. ......................................... 137 Tabla 4.42. Peso de la fruta (g) de siete cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en los años 2008 al 2014. ........................................................................................... 139 Tabla 4.43. Peso de la fruta (g) de siete cultivares adicionales de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en los años 2008 al 2014.............................................................................. 140 Tabla 4.44. Firmeza de la fruta (kg/cm 2 ) de siete cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) para los años 2008 al 2014. .................................................................... 142 Tabla 4.45. Firmeza de la fruta (kg/cm 2 ) de siete cultivares adicionales de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) para los años 2008 al 2014. ............................................................ 143 Tabla 4.46. Valores de la coordenada a* del color de la fruta de siete cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) para los años 2008 al 2014. ...................................... 146 Tabla 4.47. Valores de la coordenada a* del color de la fruta de siete cultivares adicionales de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) para los años 2008 al 2014. ........... 147 Tabla 4.48. Valores de la coordenada b* del color de la fruta de siete cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) para los años 2008 al 2014. ...................................... 148 Tabla 4.49. Valores de la coordenada b* del color de la fruta de siete cultivares adicionales de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) para los años 2008 al 2014. ........... 149 Tabla 4.50. Contenido de sólidos solubles (ºBrix) de la fruta de siete cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) para los años 2008 al 2014. ...................................... 151 Tabla 4.51. Contenido de sólidos solubles (ºBrix) de la fruta de siete cultivares adicionales de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) para los años 2008 al 2014. ........... 152 Tabla 4.52. Acidez (g de ácido málico/100 ml) de la fruta de siete cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) para los años 2008 al 2014. ...................................... 154 Tabla 4.53. Acidez (g de ácido málico/100 ml) de la fruta de siete cultivares adicionales de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) para los años 2008 al 2014. ........... 155 Tabla 4.54. Índice de madurez de la fruta de siete cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) para los años 2008 al 2014. .................................................................... 157 Tabla 4.55. Índice de madurez de la fruta de siete cultivares adicionales de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) para los años 2008 al 2014. ...................................... 158 Tabla 4.56. Contenido anual medio de nutrientes en el periodo 2009- 2013 en el estiércol aportado a la parcela ecológica de albaricoquero. .......................................................................................... 159 IX Tabla 4.57. Contribución bruta en materia seca y macronutrientes de las diferentes cubiertas vegetales utilizadas en la parcela ecológica de albaricoquero. .......................................................................................... 160 Tabla 4.58. Características químicas del suelo en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en la plantación de albaricoquero en el año 2012......................................................................................................... 160 Tabla 4.59. TCSA (cm 2 ) del cultivar ‘Ninfa’ de albaricoquero injertado sobre los portainjertos ‘Nemaguard’ y ‘Real Fino’ cultivado en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2012 y 2013. .................... 161 Tabla 4.60. Inicio de la floración (IF), plena floración (PF), final de la floración (FF) (días después del 1 de enero) y duración de la floración en días (DF) del cultivar ‘Ninfa’ de albaricoquero injertado sobre ‘Nemaguard’ y ‘Real Fino’ en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2012 y 2013. ............................................... 162 Tabla 4.61. Producción (kg/árbol y kg/ha) del cultivar ‘Ninfa’ injertado sobre los portainjertos ‘Nemaguard’ y ‘Real Fino’ cultivado en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en los años 2012 y 2013. ............... 164 Tabla 4.62. Diámetro medio de la fruta (mm) del cultivar ‘Ninfa’ de albaricoquero injertado sobre los portainjertos ‘Nemaguard’ y ‘Real Fino’ cultivado en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2012 y 2013. ................................................................................... 164 Tabla 4.63. Peso de la fruta (g) del cultivar ‘Ninfa’ de albaricoquero, injertado sobre los portainjertos ‘Nemaguard’ y ‘Real Fino’ cultivado en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2012 y 2013. ... 165 Tabla 4.64. Firmeza del fruto (kg/cm 2 ) del cultivar ‘Ninfa’ de albaricoquero, injertado sobre los portainjertos ‘Nemaguard’ y ‘Real Fino’ cultivado en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2012 y 2013. ................................................................................... 166 Tabla 4.65. Coordenadas CIELAB de color a* y b* del fruto del cultivar ‘Ninfa’ de albaricoquero, injertado en los portainjertos ‘Nemaguard’ y ‘Real Fino’ cultivado en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2012 y 2013. ............................................................................. 166 Tabla 4.66. Contenido de sólidos solubles del fruto (ºBrix) del cultivar ‘Ninfa’ de albaricoquero, injertado sobre los portainjertos ‘Nemaguard’ y ‘Real Fino’ cultivado en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2012 y 2013. ............................................... 167 Tabla 4.67. Acidez del fruto (g de ácido málico/100 ml) del cultivar ‘Ninfa’ de albaricoquero injertado sobre los portainjertos ‘Nemaguard’ y ‘Real Fino’ cultivado en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2012 y 2013. ............................................................................. 167 Tabla 4.68. Índice de madurez del fruto del cultivar ‘Ninfa’ de albaricoquero injertado sobre los portainjertos ‘Nemaguard’ y ‘Real Fino’ cultivado en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2012 y 2013. ................................................................................... 168 Tabla 5.1. Cultivares de ciruelo japonés recomendados para su cultivo en manejo ecológico en el valle del Guadalquivir. ........................................ 188 Tabla A1.1. Inicio de floración (IF), plena floración (PF) y final de floración (FF) de siete cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en los años del periodo 2007 a 2014......................................................................................................... 223 X Tabla A1.2. Inicio de floración (IF), plena floración (PF) y final de la floración (FF) de siete cultivares adicionales de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en los años del periodo 2007 al 2014. ........................................................................ 224 Tabla A1.3. Duración de la floración (días) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) para los años 2007 al 2014, valor medio de los ocho años (Media) y diferencia de la duración de la floración del tratamiento convencional y el ecológico (C-E). ................................................................................ 225 Tabla A2.1. Cinética de defoliación (0 a 5) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2008. ............................................................................................. 229 Tabla A2.2. Cinética de defoliación (0 a 5) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2009. ............................................................................................. 230 Tabla A2.3. Cinética de defoliación (0 a 5) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2010. ............................................................................................. 231 Tabla A2.4. Cinética de defoliación (0 a 5) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2011. ............................................................................................. 232 Tabla A2.5. Cinética de defoliación (0 a 5) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2012. ............................................................................................. 233 Tabla A2.6. Cinética de defoliación (0 a 5) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2013. ............................................................................................. 234 Tabla A2.7. Cinética de defoliación (0 a 5) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2014. ............................................................................................. 235 Tabla A3.1. Severidad de la enfermedad de la roya (0 a 5) en 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2009. .......................................................... 239 Tabla A3.2. Severidad de la enfermedad de la roya (0 a 5) en 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2010. .......................................................... 240 Tabla A3.3. Severidad de la enfermedad de la roya (0 a 5) en 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2010. .......................................................... 241 Tabla A3.4. Severidad de la enfermedad de la roya (0 a 5) en 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2011. .......................................................... 241 Tabla A3.5. Severidad de la enfermedad de la roya (0 a 5) en 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2012. .......................................................... 242 Tabla A3.6. Severidad de la enfermedad de la roya (0 a 5) en 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2013. .......................................................... 243 XI Tabla A3.7. Severidad de la enfermedad de la roya (0 a 5) en 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2014. .......................................................... 244 XIII ÍNDICE DE FIGURAS Figura 1.1. Distribución de la superficie de frutales en España (MAGRAMA, 2014). ..................................................................................... 1 Figura 1.2. Distribución de la superficie de frutales en Andalucía (CAPYDR, 2014). ........................................................................................ 2 Figura 1.3. a) Superficie en miles de hectáreas y b) producción en miles de toneladas de los frutales de hueso en España (MAGRAMA, 2014). .......................................................................................................... 3 Figura 1.4. Evolución de la superficie de ciruelo (línea negra) y la producción de ciruelas (línea gris) en España (MAGRAMA, 2014). ............ 4 Figura 1.5. Producción de ciruelas en España en el año 2012 por Comunidades Autónomas (MAGRAMA, 2014). ........................................... 5 Figura 1.6. Evolución de la superficie de albaricoquero (línea negra) y la producción de albaricoques (línea gris) en España (MAGRAMA, 2014). .......................................................................................................... 7 Figura 1.7. Producción de albaricoques en España en el año 2012 por Comunidades Autónomas (MAGRAMA, 2014). ........................................... 7 Figura 1.8. Países con mayor superficie de AE en el mundo (IFOAM, 2014). .......................................................................................................... 9 Figura 1.9. Porcentajes de superficie de AE en España por Comunidades Autónomas (MAGRAMA, 2014). ................................................................ 10 Figura 1.10. Porcentaje de superficie de cultivo de frutales en AE en Andalucía (MAGRAMA, 2014). .................................................................. 11 Figura 1.11. a) Cubierta vegetal de veza y avena plantada en el ensayo de ciruelo en la finca experimental Las Torres. b) Nódulos formados en raíces de planta de haba. ..................................................................... 12 Figura 1.12. a) Malla sintética usada para impedir que emerjan las plantas arvenses. b) Desbrozadora mecánica manual para eliminar las arvenses en la línea de cultivo. ............................................................ 14 Figura 1.13. a) Larva de la mosca mediterránea de la fruta y daño provocado sobre ciruela. b) Larva de gusano cabezudo y daño provocado sobre raíces de albaricoque. .................................................... 15 Figura 1.14. a) Hojas de ciruelo atacadas por pulgón ceroso [Hyalopterus pruni (Geoffroy)]. b) Daño provocado por el piojo de San José, Quadraspidiotus perniciosus (Comstock), sobre una ciruela del cultivar ‘Red Beaut’. ................................................................................... 16 Figura 1.15. a) Larva de Anarsia y daño interno provocado en platerina. b) Agallas en yemas provocadas por Acalitus phloeocoptes (Nalepa) sobre ramos de ciruelo. ............................................................................. 16 Figura 1.16. a) Ataque de roya en hoja de ciruelo. b) Daños provocados sobre rama de ciruelo por ataque de Monilinia sp. c) Ciruela momificada por ataque de Monilinia sp. .................................................... 17 Figura 1.17. a) Hojas de ciruelo con lesiones de cribado. b) Hojas de melocotonero con lepra. ............................................................................ 18 Figura 1.18. a) Hoja de albaricoque con oidio. b) Albaricoques deformados por el virus de la sharka. ........................................................ 19 Figura 1.19. Curva de crecimiento doble sigmoidea de la fruta de hueso. ....... 24 XIV Figura 3.1. Cultivares de ciruelo japonés, a) ‘Larry-Ann’, b) ‘Fortune’, c) ‘Souvenir’, d) ‘Songold’, e) ‘Sapphire’, f) ‘Red Beaut’, g) ‘Laetitia’, h) ‘Blackamber’, i) ‘Primetime’, j) ‘Santa Rosa’, k) ‘Angeleno’, l) ‘Golden Japan’, m) ‘Friar’, n) ‘Showtime’ y ñ) cultivar de albaricoquero ‘Ninfa’. ...... 34 Figura 3.2. Vista aérea de la finca Las Torres con las parcelas de ciruelo: parcela ecológica (PE) y parcela convencional (PC). ................................ 36 Figura 3.3. Croquis del diseño del ensayo de los 14 cultivares de ciruelo. ...... 37 Figura 3.4. Croquis del diseño del ensayo de albaricoquero. ........................... 37 Figura 3.5. Diagrama ombrotérmico para cada uno de los años del periodo 2007-2014. ................................................................................... 39 Figura 3.6. Riego por gravedad en una de las parcelas del ensayo. ................ 44 Figura 3.7. Tractor con grada de discos labrando en la calle. .......................... 45 Figura 3.8. a) Medida de la altura, A1, en el cultivar ‘Showtime’. b) Medida del perímetro, P1, en el cultivar ‘Friar’. ......................................... 46 Figura 3.9. Peso de los restos de poda con balanza digital. ............................ 47 Figura 3.10. Ramo de un año marcado con pintura a 15 cm del ápice (a) para cortarlo (b) y pesarlo (c) tras un periodo de crecimiento. .................. 47 Figura 3.11. a) Medida de los diámetros ØE, ØP y ØS con calibre digital. b) Medida del peso de la fruta con balanza de precisión. c) Medida de la firmeza con penetrómetro. ................................................................ 49 Figura 3.12. a) Medida del color con colorímetro. b) Medida de los SSC con refractómetro digital. ........................................................................... 49 Figura 3.13. Medición del diámetro ecuatorial en ciruela del cultivar ‘Friar’.......................................................................................................... 50 Figura 3.14. a) Ramas tomadas al azar para el análisis de reservas. b) Ramas troceadas en pequeñas porciones. c) Muestra molida. ................. 52 Figura 3.15. a) Planta con el sustrato originario del vivero (derecha) y planta lavada con la raíz desnuda preparada para plantar (izquierda). b) Bandejas con plantas en cámara de cultivo. ......................................... 55 Figura 4.1. Representación gráfica de la evolución de los macro y microelementos en hojas del cultivar ‘Souvenir’ cultivado en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón) en el periodo 2011-14. El área sombreada corresponde al rango de valores considerados adecuados. .......................................................................... 71 Figura 4.2. Representación gráfica de la evolución de los macro y microelementos en hojas del cultivar ‘Red Beaut’ cultivado en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón) en el periodo 2011-14. El área sombreada corresponde al rango de valores considerados adecuados. .......................................................................... 72 Figura 4.3. Representación gráfica de la evolución de los macro y microelementos en hojas del cultivar ‘Friar’ cultivado en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón) en el periodo 2011-14. El área sombreada corresponde al rango de valores considerados adecuados. .......................................................................... 73 Figura 4.4. Representación gráfica de la evolución de los macro y microelementos en hojas del cultivar ‘Showtime’ cultivado en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón) en el periodo 2011-14. El área sombreada corresponde al rango de valores considerados adecuados. .......................................................................... 74 XV Figura 4.5. Cronograma de floración de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (barra verde) y convencional (barra marrón) en el año 2007. El número a la derecha de la barra indica el número de días que duró la floración y el símbolo incluido en cada una de las barras indica el momento de PF. ............................................. 87 Figura 4.6. Cronograma de floración de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (barra verde) y convencional (barra marrón) en el año 2008. El número a la derecha de la barra indica el número de días que duró la floración y el símbolo incluido en cada una de las barras indica el momento de PF. ............................................. 88 Figura 4.7. Cronograma de floración de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (barra verde) y convencional (barra marrón) en el año 2009. El número a la derecha de la barra indica el número de días que duró la floración y el símbolo incluido en cada una de las barras indica el momento de PF. ............................................. 88 Figura 4.8. Cronograma de floración de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (barra verde) y convencional (barra marrón) en el año 2010. El número a la derecha de la barra indica el número de días que duró la floración y el símbolo incluido en cada una de las barras indica el momento de PF. ............................................. 89 Figura 4.9. Cronograma de floración de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (barra verde) y convencional (barra marrón) en el año 2011. El número a la derecha de la barra indica el número de días que duró la floración y el símbolo incluido en cada una de las barras indica el momento de PF. ............................................. 89 Figura 4.10. Cronograma de floración de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (barra verde) y convencional (barra marrón) en el año 2012. El número a la derecha de la barra indica el número de días que duró la floración y el símbolo incluido en cada una de las barras indica el momento de PF. ............................................. 90 Figura 4.11. Cronograma de floración de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (barra verde) y convencional (barra marrón) en el año 2013. El número a la derecha de la barra indica el número de días que duró la floración y el símbolo incluido en cada una de las barras indica el momento de PF. ............................................. 90 Figura 4.12. Cronograma de floración de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (barra verde) y convencional (barra marrón) en el año 2014. El número a la derecha de la barra indica el número de días que duró la floración y el símbolo incluido en cada una de las barras indica el momento de PF. ............................................. 91 Figura 4.13. Cronograma de floración de la media de los 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (barra verde) y convencional (barra marrón) en los años 2007 al 2014. El número a la derecha de la barra indica el número de días que duró la floración y el símbolo incluido en cada una de las barras indica el momento de PF. ............................................................................................................. 91 Figura 4.14. Cinética de defoliación de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón) en el año 2008. GD: grado de defoliación. ................................... 94 XXIII RESUMEN La agricultura ecológica ha tenido un gran desarrollo en los últimos años aunque todavía representa un porcentaje bajo con respecto a la superficie total cultivada en el mundo. España es el quinto país del mundo en superficie y Andalucía la Comunidad Autónoma con mayor número de hectáreas de España. No obstante, el desarrollo de la fruticultura ecológica es aún escaso, debido a los problemas derivados del adecuado control fitosanitario, unos rendimientos inferiores y un sistema de comercialización menos desarrollado. En el año 2005 en el IFAPA Las Torres-Tomejil se inició una nueva línea de investigación en fruticultura ecológica. Ese año se realizó la plantación de 14 cultivares de ciruelo japonés (Prunus salicina Lindl.), y posteriormente en 2009 se plantó un cultivar de albaricoquero (Prunus armeniaca L.) injertado sobre dos portainjertos diferentes. Esta Tesis Doctoral aborda el estudio comparado, ecológico versus convencional, de estos dos frutales, centrándose en diferentes aspectos: fertilización, crecimiento vegetativo, floración, defoliación otoñal y su relación con la enfermedad de la roya, contenido en reservas de carbohidratos y nitrogenadas, producción y calidad de la fruta. Los resultados obtenidos han mostrado que el contenido de nutrientes en el suelo y en hojas fue adecuado y similar en los dos tipos de manejo. En ambas especies frutales se ha visto que el crecimiento vegetativo fue superior en los árboles manejados en agricultura convencional. El inicio de la floración sufrió un retraso y la duración de la floración fue algo menor en los árboles sometidos a manejo ecológico. Los árboles en manejo ecológico defoliaron antes, y ello estuvo directamente correlacionado con la severidad de la enfermedad de la roya, mayor en manejo en agricultura ecológica, aunque pueden estar implicados otros aspectos. Los análisis de reservas han mostrado niveles similares en ambos sistemas de manejo. La producción fue en torno a un 25 % superior en el manejo en agricultura convencional. No hubo grandes diferencias en los parámetros de calidad de la fruta, aunque es de reseñar que el calibre de la fruta convencional fue superior, mientras que el contenido en azúcar y la firmeza de la pulpa fueron ligeramente superiores en la fruta producida en manejo ecológico. En cuanto al estudio del comportamiento del albaricoquero ‘Ninfa’ injertado sobre dos portainjertos, se ha comprobado que en las condiciones ensayadas el portainjerto de melocotonero ‘Nemaguard’ ha sido más eficaz que el franco de albaricoquero ‘Real Fino’, ya que ha posibilitado árboles de mayor vigor y producción. La producción de la parcela ecológica ha sido inferior que la de la parcela convencional con ambos portainjertos. Los resultados obtenidos han sido de utilidad para determinar los cultivares de ciruelo que se estiman más idóneos para su cultivo ecológico en la zona de estudio. XXV ABSTRACT Organic farming has had a great development in recent years but still represents a small portion compared to the total cultivated area in the world. Spain is the fifth country in the world in organic cultivated areas and Andalucia is the region with more surface area in organic farming in Spain. However, the development of organic fruit production is still limited mainly due to the problems of an adequate phytosanitary control, lower yields and a marketing system less developed. In 2005 at the IFAPA Las Torres-Tomejil a new line of research started in fruit organic agriculture. Fourteen Japanese plum cultivars (Prunus salicina Lindl.) were planted in 2005, and an apricot cultivar (Prunus armeniaca L.) grafted on two different rootstocks was planted in 2009. This work aims to approach the study of organic management compared to conventional management, in both fruit tree species, focusing on different aspects: fertilization, vegetative growth, flowering, autumn defoliation and its relationship with leaf rust disease, carbohydrate and nitrogen reserves, and yield and fruit quality. The results have shown that the nutrient content in soil and leaves was adequate and similar in both types of management. Tree vegetative growth in conventional management was higher in both fruit species. In organic management flowering bloom was delayed and the duration of flowering was lower. In addition, autumn defoliation happened before in tree organic management and was correlated with rust leaf although other aspects might be also involved. Reserve content was similar in both types of management. Yields were 25% higher in conventional management. Quality fruit parameters were similar between both managements, although fruit size was higher in conventional management and fruit sugar and firmness were slightly higher in organic management. Results obtained from the two rootstocks studied in apricots, indicated that ‘Nemaguard’ rootstock was better than ‘Real Fino’ since the trees showed higher vegetative growth and yield. Yields were lower in organic plots with both rootstocks. The results have been useful in determining plum cultivars that are considered more suitable for organic farming in the study area. INTRODUCCIÓN 1 1. INTRODUCCIÓN 1.1. CIFRAS Y DATOS DE FRUTICULTURA Las frutas constituyen un componente muy importante en la alimentación humana por su riqueza en minerales, hidratos de carbono, fibras y vitaminas. La producción mundial de fruta en el año 2012 fue de 636,5 millones de toneladas, siendo el quinto producto agroalimentario, detrás de caña de azúcar, maíz, arroz y trigo. China, India y Brasil fueron los tres grandes productores de fruta. España está posicionada como noveno país del mundo en producción y el sexto en superficie (FAOSTAT, 2014). La fruticultura es un sector agrario fundamental en España, con un valor económico que ronda los 7.000 millones de euros (MAGRAMA, 2014). Además, destaca también por su valor social, ya que es un cultivo que requiere mucha mano de obra tanto en los apartados de producción como de confección de la fruta, aspecto de gran importancia en diferentes regiones de España. El sector frutícola español es netamente exportador, con una tendencia creciente en los últimos 10 años. El 91 % del volumen de fruta exportado en 2012 tuvo como destino países de la Unión Europea y el 9 % restante se exportó a países extracomunitarios (FEPEX, 2014). Dentro de los países comunitarios, los principales países importadores de fruta española fueron Alemania, Francia Reino Unido e Italia. La superficie dedicada a frutales en España, excluyendo olivar, viñedo y frutos secos, representó un 4,51 % de la superficie total dedicada a la agricultura en el año 2012. Dentro de este grupo de frutales, los cítricos representan el grupo más importante, seguido por los frutales de hueso y pepita (Figura 1.1) (MAGRAMA, 2014). El melocotonero ocupa un 38,9 % de la superficie de los no cítricos, siendo la especie con mayor relevancia, seguido por manzano (15,8%), cerezo (15,8 %), peral (11,7 %), albaricoquero (10,3 %) y ciruelo (7,4 %). Figura 1.1. Distribución de la superficie de frutales en España (MAGRAMA, 2014). Cítricos 55,01 % Frutales de pepita 11,15 % Frutales de hueso 24,62 % Otros frutales 9,23 % 2 Andalucía es una Comunidad Autónoma con gran importancia en fruticultura, siendo la que mayor superficie posee en olivar, almendro, membrillo, chirimoyo, aguacate, frambueso y chumbera, la segunda en naranjo, mandarino, pomelo, ciruelo, níspero, nogal y granado y la tercera en limonero, higuera, castaño y pistacho (MAGRAMA, 2014). La distribución de superficie de frutales en Andalucía, excluidos olivar, viñedo y frutos secos, se muestra en la Figura 1.2 (CAPYDR, 2014). Figura 1.2. Distribución de la superficie de frutales en Andalucía (CAPYDR, 2014). 1.1.1. Frutales de hueso y de pepita Los frutales de hueso y los de pepita representan aproximadamente un 35 % de superficie frutícola cultivada en España y un 13,60 % de la cultivada en Andalucía, excluyendo olivar, viñedo y frutos secos. Su distribución por el territorio nacional es diferente, ya que mientras los frutales de hueso abarcan una gran amplitud geográfica que engloba desde zonas cálidas a otras más frías (Andalucía, Comunidad Valenciana, Murcia, Extremadura, Aragón y Cataluña), los frutales de pepita se distribuyen principalmente por zonas frías del norte de España, como las Comunidades Autónomas de Cataluña, Galicia, Asturias y Aragón (García, 2014). 1.1.1.1. Frutales de pepita Los frutales de pepita pertenecen a la familia Rosaceae, subfamilia Pomoideae. Las principales especies cultivadas son el manzano (Malus domestica Borkh) y el peral (Pyrus communis L.) (Phipps et al., 1990). La superficie de cultivo de frutales de pepita ha disminuido de forma importante en los últimos años en España. En el año 2012 la superficie dedicada a manzano era 30.800 ha, y la dedicada a peral 25.500 ha (MAGRAMA, 2014). 1.1.1.2. Frutales de hueso Los frutales de hueso pertenecen a la familia Rosaceae, subfamilia Prunoideae, género Prunus (Rehder, 1940). Las principales especies cultivadas Cítricos 68,36 % Frutales de pepita 2,83 % Frutales de hueso 10,77 % Otros frutales 18,04 % 3 son el melocotonero [Prunus persica (L.) Batsch], del que se distinguen cuatro formas botánicas, melocotón [Prunus persica (L.) Batsch var. persica], nectarina de hueso libre [Prunus persica (L.) Batsch var. nectarina (Aiton)], nectarina de hueso adherente [Prunus persica (L.) Batsch var. nucipersica (Borkh.) Schneider] y paraguayo [Prunus persica (L.) Batsch var. platycarpa L.H. Bailey] (IOPI, 2014), el cerezo (Prunus avium L.), el albaricoquero (Prunus armeniaca L.) y el ciruelo, del que se cultivan principalmente dos especies, el ciruelo japonés (Prunus salicina Lindl.) y el ciruelo europeo (Prunus domestica L.). A diferencia de los frutales de pepita, la superficie de frutales de hueso se ha incrementado en los últimos años en España. El principal cultivo por superficie y producción lo componen melocotoneros, nectarinas y paraguayos; el cerezo es el segundo frutal de hueso en superficie pero no en producción, seguido del albaricoquero y el ciruelo (MAGRAMA, 2014). La distribución de superficie y producción se muestra en la Figura 1.3. Figura 1.3. a) Superficie en miles de hectáreas y b) producción en miles de toneladas de los frutales de hueso en España (MAGRAMA, 2014). 1.1.1.2.1. El ciruelo 1.1.1.2.1.1. Origen, especies y distribución mundial Existen entre 19 y 40 especies diferentes de ciruelo, dependiendo de la clasificación que se use (Hedrick, 1911; Rehder, 1940; Blazek, 2007), originarios de Europa, Asia y América. De todas ellas, solo dos tienen importancia agrícola: el ciruelo europeo (Prunus domestica L.) y el ciruelo japonés (Prunus salicina Lindl.). Estas dos especies se cultivan en áreas diferentes, según sus requerimientos de frio invernal, en las zonas más frías el ciruelo europeo y en las más cálidas el ciruelo japonés (Topp et al., 2012). El origen del ciruelo japonés parece estar en China, en la cuenca del río Yangtze, donde podría haberse cultivado desde el año 300 a.C. (Yoshida, 1987) y desde finales del siglo XIX el ciruelo japonés es ampliamente cultivado en diferentes zonas de clima templado de todo el mundo (Faust y Surányi, 1999). El origen del ciruelo europeo parece que se produjo en Asia Menor (Crane y Lawrence, 1.956) y existen evidencias de haberse cultivado en diferentes países de Europa desde el siglo I d.C. (Okie y Ramming, 1999). 83,7 18,5 25,0 16,7 a Melocotonero Albaricoquero Cerezo Ciruelo 1172 117 97 211 b Melocotón Albaricoque Cereza Ciruela 10 Figura 1.9. Porcentajes de superficie de AE en España por Comunidades Autónomas (MAGRAMA, 2014). 1.2.1. Cultivo ecológico de frutales: cifras, retos y cuellos de botella En España, según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente para el año 2013, el total de superficie dedicada a la fruticultura ecológica era de 10.849 ha, una cifra muy pequeña si se compara con la superficie total dedicada a frutales en el territorio nacional, aproximadamente 1.300.000 ha si se incluyen frutos secos y cítricos. Andalucía representó aproximadamente un 43 % de esta superficie, con un total de 4.639 ha. La superficie dedicada a frutales de hueso y pepita en manejo ecológico en España en el año 2.013 fue de 4.517 ha, lo que viene a suponer apenas un 3 % de la superficie total dedicada a dichos frutales. Andalucía fue la Comunidad Autónoma con mayor superficie dedicada a frutales de hueso y pepita en manejo ecológico, con 914 ha (Figura 1.10), seguida por Extremadura (655 ha) y la Comunidad Valenciana (617 ha) (MAGRAMA, 2014). Andalucía 50,10 % Castilla-La Mancha 18,04 % Cataluña 5,71 % Extremadura 4,59 % Región de Murcia 3,78 % Aragón 3,67 % Comunidad Valenciana 3,25 % Navarra 3,18 % Resto de CCAA 7,68 % 11 Figura 1.10. Porcentaje de superficie de cultivo de frutales en AE en Andalucía (MAGRAMA, 2014). La AE se caracteriza por aplicar una serie de estrategias y técnicas de cultivo que pueden diferir de las usadas en una agricultura convencional. Estas técnicas persiguen cumplir con los principios básicos de la AE, recogidos en el Reglamento (CE) 834/2007. A continuación se refieren algunos de los aspectos más diferenciados, analizados sobre todo desde la óptica del cultivo ecológico de frutales. 1.2.1.1. Fertilización La fertilización en AE está basada esencialmente en la materia orgánica, mediante la aplicación de compost de origen animal o vegetal y la utilización de cubiertas vegetales para su enterrado como abono verde; en ocasiones está permitido el uso de algunas fuentes minerales de nutrientes, no obtenidas por síntesis, como la roca fosfórica y los quelatos (Gonzálvez y Pomares, 2008). La materia orgánica se descompone mediante la mineralización en formas iónicas solubles y asimilables, sobre todo NH 4+ , NO 3- , H 2 PO 4- , SO 42- y Ca 2+ , proceso llevado a cabo por los microorganismos presentes en el suelo (Pauli, 1967), los cuales son esenciales para la estabilidad y el funcionamiento de los ecosistemas naturales y agrosistemas (Kennedy y Smith, 1995; Alkorta et al., 2003), garantizando los ciclos de nutrientes y la descomposición del material vegetal (Mc Gill et al., 1986; Barea, 1998). El contenido en materia orgánica de un suelo representa la fuente dominante de nutrición microbiana, de forma que los suelos nutridos orgánicamente suelen contener una mayor población microbiana activa que los suelos abonados con fertilizantes minerales (Powlson et al., 1987; Gunapala y Scow, 1998). La materia orgánica, además de aportar los nutrientes necesarios a la planta mediante la mineralización, mejora las propiedades del suelo y atenúa los procesos erosivos (Zebarth et al., 1999; Ikemura, et al., 2008). Las dos formas más generales de abonar orgánicamente un suelo es mediante la incorporación de estiércol o compost de origen animal o vegetal y a Manzano 1,87 % Peral 1,82 % Melocotonero 4,58 % Albaricoquero 0,87 % Nectarino 0,49 % Cerezo 3,49 % Ciruelo 4,64 % Otros frutales 82,23 % 12 través de la siembra y enterrado de cubiertas vegetales, generalmente conteniendo leguminosas. El compostaje es un proceso de descomposición biológica y estabilización de la materia orgánica llevado a cabo por distintos organismos durante una serie de etapas que dependen en gran medida de las condiciones de temperatura, pH y humedad. El compost maduro suele ser un producto estable y libre de patógenos y semillas de adventicias (Ahn et al., 2009). Un aspecto muy importante en el manejo del compost es el control de la relación C/N, ya que la incorporación al suelo de un compost con un alto valor de la relación C/N podría provocar la inmovilización del nitrógeno disponible en el suelo, debido al consumo que se produce por los microorganismos que descomponen la materia orgánica (Arrieche, 2008; Barker, 2010). Los compost de origen animal tienen una menor relación C/N que los de origen vegetal, lo que implica que tienen un mayor contenido en nitrógeno, permitiendo una menor inmovilización de nutrientes en el suelo y una mineralización más rápida (Arrieche, 2008). Las cubiertas vegetales usadas como abonos verdes pueden ser espontáneas o sembradas (Figura 1.11. a) (Alonso y Arcos, 2008). Lo más adecuado en nuestra latitud es realizar su siembra en otoño y enterrarlas a finales de invierno o principios de primavera, antes de que se genere una competencia por el agua y los nutrientes disponibles para el cultivo (Guzmán y Alonso, 2008b). Son varias las especies vegetales que se suelen usar como abono verde: avena (Avena sativa L.), centeno (Secale cereale L.), colza (Brassica napus L.), veza (Vicia sativa L.), haba (Vicia faba L.), etc. Las especies de la familia Leguminosae o Fabaceae son de especial interés, por el aporte extra de nitrógeno que realizan al suelo gracias al proceso de fijación biológica de nitrógeno atmosférico que llevan a cabo mediante la simbiosis con las bacterias del suelo del género Rhizobium (Figura 1.11. b) (Perret et al., 2000; Oke y Long, 1999). Figura 1.11. a) Cubierta vegetal de veza y avena plantada en el ensayo de ciruelo en la finca experimental Las Torres. b) Nódulos formados en raíces de planta de haba. a b 13 1.2.1.2. Manejo de la flora adventicia El principal problema derivado de la aparición de adventicias o arvenses en una plantación frutal consiste en la competencia por el agua y los nutrientes, pudiendo ocasionarse una disminución en el rendimiento del cultivo (Zimdahl, 1993; Brown y Glenn, 1999; Weibel y Häseli, 2003). Esto es especialmente así en zonas con prolongados periodos sin lluvias como ocurre en el sur de España. La presencia de hierba durante el otoño e invierno representa pocos problemas en el sentido indicado y, por el contrario, conlleva ventajas como la protección del suelo frente a la erosión (Guzmán y Alonso, 2008a). Cuando el árbol sale del reposo invernal al final del invierno o principios de la primavera, dependiendo de la precocidad del cultivar, y posteriormente durante todo el periodo de actividad vegetativa, es cuando se debe actuar sobre las adventicias para que no compitan con el cultivo por los recursos. Esto es especialmente necesario cuando se trata de plantaciones jóvenes, con un crecimiento muy activo y que en varios aspectos tienen mayor fragilidad que las plantaciones adultas. La primera estrategia para combatir las adventicias podría consistir en impedir que emerjan, por ejemplo usando un acolchado en la línea de los árboles, acolchado que puede ser orgánico (con paja, restos de poda o corteza de árboles) o artificial (malla sintética) (Figura 1.12. a). Se han obtenido buenos resultados en algunos ensayos preliminares de este tipo (Dapena et al., 2008), aunque también se ha observado un aumento de la temperatura, que provoca una rápida mineralización de la materia orgánica (Daugaard, 2008; Julian et al., 2012). No obstante, la malla no impediría que las adventicias emerjan en la calle, y para su eliminación se puede optar por la escarda manual, método laborioso y caro (Olmstead et al., 2012) o por un mínimo laboreo superficial, de forma mecánica, labrando con una grada de discos, haciendo uso de esta técnica únicamente en los momentos críticos necesarios y evitando el excesivo laboreo por sus efectos negativos sobre los seres vivos del suelo (Kuntz et al., 2013) o los procesos erosivos (Follet y Schimel, 1989; Havlin et al., 1990; Unger, 1991; Christensen et al., 1994). En caso de no usarse malla en la línea de árboles, la vegetación espontánea se eliminaría con desbrozadoras mecánicas manuales o acopladas al tractor (Figura 1.12. b). Aunque existen productos naturales que pueden usarse como herbicidas en agricultura ecológica como el hidroxifosfato natural o el ácido cítrico, su uso en plantaciones de frutales es casi nulo. 14 Figura 1.12. a) Malla sintética usada para impedir que emerjan las plantas arvenses. b) Desbrozadora mecánica manual para eliminar las arvenses en la línea de cultivo. 1.2.1.3. Plagas y enfermedades La imposibilidad de utilizar plaguicidas de síntesis química en AE constituye uno de los cuellos de botella más importantes para el desarrollo de la fruticultura ecológica, hándicap especialmente relevante por el hecho de que son numerosas las plagas y enfermedades que afectan a los frutales de hueso en las zonas de clima templado como España. A continuación se detallan las principales plagas y enfermedades que tienen una incidencia importante en los frutales de hueso y que afectan, por tanto, al ciruelo y al albaricoquero. 1.2.1.3.1. Principales plagas y sistemas de control en fruticultura ecológica La mosca mediterránea de la fruta, Ceratitis capitata Wiedeman, es quizá en la actualidad la plaga que mayores problemas presenta para la fruticultura ecológica (García-Mari, 2003). El daño es producido por la larva, que se alimenta de la pulpa de la fruta (Figura 1.13. a). Afecta a numerosos frutales, incluidos los frutales de pepita, los cítricos y los frutales de hueso (Cunningham et al., 1978; Rodríguez y Perera, 2008). Se combate mediante trampeo masivo con atrayentes sexuales y alimenticios, siendo ésta una estrategia útil, que posibilita la reducción de forma importante de las poblaciones de mosca (Navarro-Llopis et al., 2008). También está actualmente autorizado en fruticultura ecológica el uso de Spinosad, mezcla de dos compuestos del tipo de los macrólidos producidos por el microorganismo del suelo Saccharopolyspora spinosa, y que se aplica como cebo mediante parcheo o bandas. En estudios realizados por nuestro grupo de trabajo en parcelas en cultivo ecológico de ciruelo se ha comprobado que en general estos métodos de control suelen bastar para cultivares de ciruelo tempranos y medios, pero resultan insuficientes para los tardíos, que maduran en los meses de agosto y septiembre, cuando las poblaciones de mosca son muy elevadas (Fair et al., 2012; Arroyo et al., 2013b). El gusano cabezudo, Capnodis tenebrionis (Linnaeus), es otra plaga con importancia en los frutales de hueso, extendida principalmente por Levante, Baleares y Andalucía (Domínguez, 1976). Aunque los adultos comen hojas y a b 15 peciolos, el daño más importante lo provocan las larvas al alimentarse de las raíces (Figura 1.13. b) (Cobos et al., 2011). Actualmente se combate mediante lucha biológica, aplicando varias especies de nematodos entomopatógenos pertenecientes al género Steinernema (García del Pino y Morton, 2005; Morton y García del Pino, 2008). La aplicación de riego por gravedad es una medida que puede contener en parte el desarrollo de esta plaga, al provocarse el ahogamiento de las larvas en el suelo. Figura 1.13. a) Larva de la mosca mediterránea de la fruta y daño provocado sobre ciruela. b) Larva de gusano cabezudo y daño provocado sobre raíces de albaricoque. Existen varias especies de pulgones que atacan a los frutales de hueso entre las que destacan Brachycaudus helichrysi (Kaltenbach), Hyalopterus pruni (Geoffroy) y Myzus persicae (Sulzer). Los pulgones provocan tanto daños directos sobre las hojas y brotes (Figura 1.14. a), al clavar su pico chupador para alimentarse de la savia, como indirectos, segregando melazas que atraen a otros patógenos como el hongo de la negrilla, Cladosporium sp., e incluso siendo vectores de transmisión de algunas virosis muy peligrosas como el virus de la sharka (PPV, de Plum Pox Virus), especialmente grave en albaricoquero (Alvarado et al., 2004; Cambra et al., 2006). Se combaten en AE mediante la aplicación de jabones potásicos y piretrinas naturales (García-Galavís et al., 2009; Arroyo et al., 2013c). El piojo de San José, Quadraspidiotus perniciosus (Comstock), es una cochinilla que se adhiere a las ramas y se alimenta de la savia, provocando deformaciones y seca de las mismas; puede adherirse también a los frutos (Figura 1.14. b), disminuyendo su valor comercial (Mataix et al., 2003; Alvarado et al., 2004). El extracto de neem aplicado en febrero, un poco antes de la floración, viene resultando bastante efectivo para el control de esta plaga en frutales en cultivo ecológico (Arroyo et al., 2013c). a b 16 Figura 1.14. a) Hojas de ciruelo atacadas por pulgón ceroso [Hyalopterus pruni (Geoffroy)]. b) Daño provocado por el piojo de San José, Quadraspidiotus perniciosus (Comstock), sobre una ciruela del cultivar ‘Red Beaut’. La Anarsia, Anarsia lineatella (Zeller), es una polilla cuyas larvas se alimentan de la fruta (Figura 1.15. a), haciéndola inservible para su comercialización. Su control se realiza mediante trampeo masivo con atrayentes sexuales y mediante la técnica de confusión sexual (De la Cruz et al., 2005). El agallador de las yemas, Acalitus phloeocoptes (Nalepa), es un ácaro eriófido que provoca abultamientos en la base de las yemas (Figura 1.15. b), pudiendo provocar la caída de las mismas, la pérdida de flores, amarilleos y clorosis de hojas. Tiene una incidencia alta sobre ciruelo (Durán et al., 2006, Arroyo et al., 2013c). Se controla preventivamente mediante tratamiento con azufre, fungicida autorizado en fruticultura ecológica (Arroyo et al., 2013c). Figura 1.15. a) Larva de Anarsia y daño interno provocado en platerina. b) Agallas en yemas provocadas por Acalitus phloeocoptes (Nalepa) sobre ramos de ciruelo. 1.2.1.3.2. Enfermedades y virosis Los árboles frutales son frecuentemente afectados por varios patógenos fúngicos o bacterianos provocándoles enfermedades, algunas de las cuales son de difícil control en manejo ecológico. Entre las enfermedades fúngicas que presentan mayor incidencia se encuentra la roya, producida por el hongo uredinal Tranzschelia pruni-spinosae Pers. Dietel (Dunegan, 1938). Afecta a diversas especies de frutales como a b a b 17 albaricoquero, almendro, ciruelo, melocotonero y raras veces a cerezo (Diekmann y Putter, 1996). En las condiciones de cultivo de la mitad sur de España, los primeros ataques del hongo ocurren sobre los cultivares más susceptibles a finales de junio, apareciendo manchas amarillo-marrón en el haz de la hoja, provocadas por la acumulación de uredosporas en el envés (Figura 1.16. a), y la enfermedad continúa progresando hasta la caída de hojas en otoño (Daza et al., 2010; Arroyo et al., 2014). Esta enfermedad se ha intentado controlar en fruticultura ecológica con aplicaciones de azufre, cola de caballo o extracto de ajo, siendo su eficacia de control baja (Daza et al., 2012b; Pérez- Romero et al., 2014b). Los cultivares muy susceptibles llegan a sufrir una importante defoliación prematura (García-Galavís et al., 2009; Daza et al., 2010). La Moniliosis, podredumbre marrón o momificado de los frutos, es una de las enfermedades más peligrosas que afecta a los frutales de hueso y se han descrito tres especies causantes, Monilinia laxa, Monilinia fructigena y Monilinia fruticola (Ogawa et al., 1995; Cox et al., 2011; Arroyo et al., 2012c). Monilinia sp. provoca daños sobre flores, ramas (Figura 1.16. b) y frutos que se momifican y quedan unidos a las ramas durante varios meses (Figura 1.16. c). El daño más importante se produce en poscosecha, ya que las infecciones latentes del hongo pueden desarrollarse en frutos ya recolectados y almacenados (Zuñiga et al., 2011), provocando grandes pérdidas económicas. Se deben de retirar y destruir los frutos momificados, ramas y flores afectadas como medidas de prevención que eviten un mayor desarrollo de la enfermedad en la siguiente campaña (Alvarado et al., 2004). Los tratamientos con cobre y/o azufre no constituyen adecuados sistemas de control de la enfermedad en AE (Arroyo et al., 2014). Se han probado en AE con cierto éxito sistemas de control como el uso de agua caliente (Spadoni et al., 2014) y, más recientemente, la aplicación de calor mediante microondas (Sisquella, 2014). No obstante, el control de esta enfermedad en AE constituye aún un reto que hay que afrontar con mayor intensidad. Figura 1.16. a) Ataque de roya en hoja de ciruelo. b) Daños provocados sobre rama de ciruelo por ataque de Monilinia sp. c) Ciruela momificada por ataque de Monilinia sp. La enfermedad del cribado o perdigonada está provocada por el hongo Wilsonomyces carpophilus (Lév.) Adaskaveg, Ogawa y Butler, y afecta a numerosas especies del género Prunus. Las lesiones que provoca en hojas son pequeñas manchas marrones redondeadas (Figura 1.17. a), que terminan a b c necrosándose y desprendiéndose de la hoja. Sobre los frecuente, aparecen las mismas manchas de color marrón devaluando la fruta (Alvarado et al ., 2004; Arroyo otoñal con cobre, fungicida autorizado en fruticultura ecológica, puede actuar contra este patógeno (Arroyo La lepra o abolladura es una enfermedad producida por el hongo Taphrina deformans (Berk.) Tul. en melocotoneros y por ciruelos, generalmente sólo en los cultivares europeos (Alvarado Los primeros síntomas aparecen en pri que se deforman y arrugan, para más adelante terminar cayéndose, ocasionando una merma sobre el desarrollo del árbol y la producción. La enfermedad también afecta a ramos y b el control de esta enfermedad con aplicaciones de cobre o azufre, pero los resultados son poco satisfactorios de momento. Algunos resultados preliminares de ensayos realizados en el IFAPA Las Torres qu e las aplicaciones de polisulfuro de calcio podrían reducir su severidad. Figura 1.17. a) Hojas de ciruelo con lesiones de cribado. b) Hojas de melocotonero con lepra. El oidio o cenizo es una enfermedad provocada por el hongo Sphaerotheca pannosa (Wallr.: Fr.), que afecta a varias especies de frutales de hueso como albaricoque desarrolla en primavera y otoño, siendo su incidencia prácticamente nula en verano (Arroyo et al ., 2014) causándoles distorsiones, decoloraciones y lesiones necróticas (Keil y Wilson, 1961; Grove, 1995; Reuveni y Reuveni, 1998). En AE se realiza un control preventivo de esta enfermedad mediante tratamientos con azufre moja (Arroyo et al., 2012a). Las bacteriosis que afectan a los frutales (Fuego bacteriano causado por Erwinia amylovora , chancros y marchiteces provocados por y tumores vegetales causados por ocasionar p roblemas serios en las plantaciones de Andalucía, a menos que se trate de terrenos con un grado de infestación grande y el cultivo esté establecido sobre un pie muy sensible como es el caso del híbrido GF 677. La formación de tumores se suele tratar preven antagonista Agrobacterium radiobacter Las enfermedades causadas por nematodos formadores de agallas (Meloidogyne spp.) o lesiones ( a 18 necrosándose y desprendiéndose de la hoja. Sobre los frutos, aunque menos frecuente, aparecen las mismas manchas de color marrón devaluando la fruta ., 2004; Arroyo et al ., 2012b). Previsiblemente, el tratamiento otoñal con cobre, fungicida autorizado en fruticultura ecológica, puede actuar (Arroyo et al., 2014). La lepra o abolladura es una enfermedad producida por el hongo (Berk.) Tul. en melocotoneros y por Taphrina pruni ciruelos, generalmente sólo en los cultivares europeos (Alvarado Los primeros síntomas aparecen en pri mavera en las hojas (Figura 1.17 que se deforman y arrugan, para más adelante terminar cayéndose, ocasionando una merma sobre el desarrollo del árbol y la producción. La enfermedad también afecta a ramos y b rotes (Broome, 2012). En AE se aborda el control de esta enfermedad con aplicaciones de cobre o azufre, pero los resultados son poco satisfactorios de momento. Algunos resultados preliminares de ensayos realizados en el IFAPA Las Torres - Tomejil sugieren e las aplicaciones de polisulfuro de calcio podrían reducir su severidad. a) Hojas de ciruelo con lesiones de cribado. b) Hojas de melocotonero El oidio o cenizo es una enfermedad provocada por el hongo (Wallr.: Fr.), que afecta a varias especies de frutales de hueso como albaricoque ro, cerezo, melocotonero y ciruelo. La enfermedad se desarrolla en primavera y otoño, siendo su incidencia prácticamente nula en ., 2014) ; afecta a hojas (Figura 1.18 . a), brotes y frutos, causándoles distorsiones, decoloraciones y lesiones necróticas (Keil y Wilson, 1961; Grove, 1995; Reuveni y Reuveni, 1998). En AE se realiza un control preventivo de esta enfermedad mediante tratamientos con azufre moja Las bacteriosis que afectan a los frutales (Fuego bacteriano causado por , chancros y marchiteces provocados por Pseudomonas tumores vegetales causados por Agrobacterium tumefaciens roblemas serios en las plantaciones de Andalucía, a menos que se trate de terrenos con un grado de infestación grande y el cultivo esté establecido sobre un pie muy sensible como es el caso del híbrido GF 677. La formación de tumores se suele tratar preven tivamente con la bacteria Agrobacterium radiobacter K-84 (López et al ., 1989). Las enfermedades causadas por nematodos formadores de agallas spp.) o lesiones ( Pratylenchus spp.) causan grandes problemas b frutos, aunque menos frecuente, aparecen las mismas manchas de color marrón devaluando la fruta ., 2012b). Previsiblemente, el tratamiento otoñal con cobre, fungicida autorizado en fruticultura ecológica, puede actuar La lepra o abolladura es una enfermedad producida por el hongo Taphrina pruni Tul. en ciruelos, generalmente sólo en los cultivares europeos (Alvarado et al., 2004). mavera en las hojas (Figura 1.17 . b), que se deforman y arrugan, para más adelante terminar cayéndose, ocasionando una merma sobre el desarrollo del árbol y la producción. La rotes (Broome, 2012). En AE se aborda el control de esta enfermedad con aplicaciones de cobre o azufre, pero los resultados son poco satisfactorios de momento. Algunos resultados Tomejil sugieren e las aplicaciones de polisulfuro de calcio podrían reducir su severidad. a) Hojas de ciruelo con lesiones de cribado. b) Hojas de melocotonero El oidio o cenizo es una enfermedad provocada por el hongo (Wallr.: Fr.), que afecta a varias especies de frutales de y ciruelo. La enfermedad se desarrolla en primavera y otoño, siendo su incidencia prácticamente nula en . a), brotes y frutos, causándoles distorsiones, decoloraciones y lesiones necróticas (Keil y Wilson, 1961; Grove, 1995; Reuveni y Reuveni, 1998). En AE se realiza un control preventivo de esta enfermedad mediante tratamientos con azufre moja ble Las bacteriosis que afectan a los frutales (Fuego bacteriano causado por Pseudomonas spp. Agrobacterium tumefaciens ) no suelen roblemas serios en las plantaciones de Andalucía, a menos que se trate de terrenos con un grado de infestación grande y el cultivo esté establecido sobre un pie muy sensible como es el caso del híbrido GF 677. La tivamente con la bacteria ., 1989). Las enfermedades causadas por nematodos formadores de agallas spp.) causan grandes problemas 19 en algunos tipos de suelo sobre portainjertos sensibles. Existen varias virosis que afectan a los frutales como el PDV (Prunus dwarf virus), el PNRSV (Prunus necrotic ringspot virus) o el PLV (Plum line virus), pero es el PPV (Plum pox virus), conocido como la sharka, la virosis más grave en frutales de hueso, con gran incidencia en albaricoquero, melocotonero y ciruelo, y muy extendida por el Levante español (Rubio et al., 2009). Los síntomas de la sharka se pueden apreciar en forma de anillos cloróticos, decoloraciones generales o deformaciones en las hojas y frutos (Figura 1.18. b), haciendo en muchas ocasiones inviable la comercialización de la fruta. No existen tratamientos eficaces contra las virosis, siendo los únicos métodos de control los preventivos o la utilización de material vegetal resistente (Cambra et al., 2002). Figura 1.18. a) Hoja de albaricoque con oidio. b) Albaricoques deformados por el virus de la sharka. 1.3. RENDIMIENTOS Y CALIDAD DE LA FRUTA El rendimiento en cualquier actividad agraria es un componente de suma importancia. A raíz de la “Revolución verde”, en la década de los 50 del siglo pasado, las producciones agrícolas se incrementaron exponencialmente como consecuencia del uso de nuevas variedades de semillas más productivas y la utilización masiva de fertilizantes químicos y plaguicidas (Sebby, 2010). En los últimos años se han incrementado sustancialmente los costes productivos agrarios, mano de obra, agua, energía, etc.; además, la creciente competitividad interna y externa obligan a ajustar mucho los precios de venta al público. En consecuencia, hoy día generalmente son necesarias unas buenas producciones para rentabilizar una explotación agraria. Se han realizado diferentes estudios y revisiones que generalmente muestran que las producciones de los sistemas ecológicos son aproximadamente un 20 % inferiores a las de los sistemas de agricultura convencional, aunque se observan grandes desviaciones y diferencias entre grupos de cultivo y regiones (de Ponti et al., 2012). Por ejemplo, en el sector de los frutales, se han indicado rendimientos menores en producción ecológica para albaricoquero (Milosevic et al., 2013) y manzano (do Amarante et al., 2008; Roussos y Gasparatos, 2009). Estos resultados plantean cuestiones y retos de diversa índole. Por una parte, se debe analizar si los precios de los productos ecológicos gozan siempre de un valor superior a los de los productos convencionales como para posibilitar la rentabilidad de los mismos. Por otra parte, será necesario establecer líneas de investigación y experimentación que a b 26 asimilación de nitrógeno requiere del consumo de carbohidratos (Choi et al., 2012a), y la carga de fruta, por ser un importante sumidero de las reservas (Ryugo y Davis, 1959; Roper et al., 1988). OBJETIVOS 29 2. OBJETIVOS El objetivo global de esta Tesis Doctoral es realizar un estudio holístico del cultivo de 14 cultivares de ciruelo japonés (Prunus salicina Lindl.) y de un cultivar de albaricoquero (Prunus armeniaca L.), en dos tipos de manejo agronómico ecológico y convencional. Este objetivo global incluye los siguientes objetivos específicos: 1. Evaluación de la fertilización y principales labores realizadas. 2. Evaluación de diferentes parámetros relacionados con el crecimiento vegetativo. 3. Estudio del periodo de la floración. 4. Evaluación de la severidad de la enfermedad de la roya (Tranzschelia pruni-spinosae Pers. Dietel) y la defoliación otoñal en los 14 cultivares de ciruelo japonés. 5. Determinación de las reservas de carbohidratos y de nitrógeno en dos cultivares de ciruelo japonés susceptibles a la enfermedad de la roya, ‘Friar’ y ‘Showtime’, y dos tolerantes, ‘Red Beaut’ y ‘Souvenir’. 6. Evaluación de la producción y diferentes parámetros de calidad de la fruta. MATERIAL Y MÉTODOS 33 3. MATERIAL Y MÉTODOS 3.1. MATERIAL VEGETAL En los estudios de ciruelo se han utilizado 14 cultivares de ciruelo japonés (Prunus salicina Lindell) injertados sobre el portainjerto ‘Mariana GF 8- 1’ (Prunus cerasifera X Prunus munsoniana). Los diferentes cultivares se muestran en la Figura 3.1 de la a) a la n) y algunas de sus características se relacionan en la Tabla 3.1. Además se han incluido como polinizadores los cultivares ‘Pissardii’ (Prunus cerasifera var. pissardii) y Prunus salicina Lindell cv. ‘Methley’. En el ensayo de albaricoquero se ha utilizado Prunus armeniaca L. cv ‘Ninfa’ injertado sobre dos portainjertos, el melocotonero ‘Nemaguard’ [Prunus persica (L.) Batsch] y el franco de albaricoquero ‘Real Fino’ (Prunus armeniaca L.). El cultivar ‘Ninfa’ se obtuvo en 1981 en el programa de la Universidad de Bolonia, Italia, de un cruce entre los cultivares ‘Ouardi’ x ‘Tiryntos’ (Figura 3.1 ñ). Se caracteriza por ser un árbol de vigor medio-bajo, porte abierto, floración y maduración temprana y la fruta tiene un color de piel amarillo claro y rojo difuminado y la pulpa es amarilla clara (Viveros Provedo, 2014). Los ciruelos se plantaron a raíz desnuda en el año 2005 y los albaricoqueros también a raíz desnuda en 2009, siendo el marco de plantación en ambos ensayos de 5 x 3,75 m. 34 Figura 3.1. Cultivares de ciruelo japonés, a) ‘Larry-Ann’, b) ‘Fortune’, c) ‘Souvenir’, d) ‘Songold’, e) ‘Sapphire’, f) ‘Red Beaut’, g) ‘Laetitia’, h) ‘Blackamber’, i) ‘Primetime’, j) ‘Santa Rosa’, k) ‘Angeleno’, l) ‘Golden Japan’, m) ‘Friar’, n) ‘Showtime’ y ñ) cultivar de albaricoquero ‘Ninfa’. a b c d e f g h i j k l m n ñ 35 Tabla 3.1. Principales características de los 14 cultivares de ciruelo japonés utilizados en el estudio. Cultivar Vigor Porte Color de piel Color de la pulpa Semana de maduración Fuente o Referencia ‘Larry-Ann’ Poco vigoroso Vertical Rojo oscuro Amarillo 31-32 Sudáfrica, 1995 ‘Fortune’ Vigor medio Semiabierto Rojo Amarillo 29-30 USDA, 1971, Ramming y Tanner (1993) ‘Souvenir’ Vigoroso Abierto Rojo oscuro Amarilloanaranjado 26-27 Sudáfrica, 1993, ARC ‘Songold’ Vigoroso Semiabierto Amarillo verdoso Amarillo 33-34 Sudáfrica 1970, ARC ‘Sapphire’ Vigor medio Semiabierto Negro púrpura Amarillo crema 25-26 Sudáfrica, 1992, ARC ‘Red Beaut’ Muy vigoroso Abierto Rojo oscuro Amarillo 21-22 EEUU, 1985, ARC ‘Laetitia’ Vigor medio Semiabierto Rojo Naranja 33-34 Sudáfrica, 1985, ARC ‘Blackamber’ Vigor medio Semiabierto Negro Amarillo crema 26-27 EEUU, 1980, Ramming y Tanner (1981) ‘Primetime’ Vigor medio Vertical Rojo purpura Amarillo rojizo 29-30 EEUU Patente PP09022, 1993 ‘Santa Rosa’ Vigor medio Vertical Rojo Amarillo rojizo 25-26 EEUU, Obtentor L. Burbank, 1907 ‘Angeleno’ Muy vigoroso Abierto Negro purpura Amarillo ámbar 36-37 EEUU, 1995 ‘Golden Japan’ Muy vigoroso Abierto Amarillo Amarillo 25-26 Duval (1999) ‘Friar’ Vigor medio Vertical Negro violáceo Ámbar 31-32 EEUU, 1968 Weinberger (1975) ‘Showtime’ Poco vigoroso Semiabierto Rojo oscuro Amarillo 25-26 EEUU Patente PP08037, 1992 Fuente: www.viveros-orero.com, 2014. ARC: Agricultural Research Council Infruitec-Nietvoorbi, South Africa. USDA: United States Department of Agriculture. 42 3.4. FERTILIZACIÓN, TRATAMIENTOS FITOSANITARIOS Y OTRAS LABORES REALIZADAS EN LAS PARCELAS DE ENSAYO La fertilización en la parcela convencional estuvo basada en productos químicos de síntesis. Se siguió el mismo programa de fertilización cada año del estudio, basado en la aplicación de un fertilizante complejo NPK (11-11-11, 600 kg/ha) en febrero, nitrato amónico (500 kg/ha) en abril y sulfato potásico (500 kg/ha) a finales de mayo o junio. La fertilización de la parcela ecológica ha consistido esencialmente en la aplicación de estiércol de origen animal (2,5-3 kg/m 2 /año) y la siembra y enterrado de diferentes cubiertas vegetales conteniendo leguminosas. Excepcionalmente, el año 2010, se aplicó compost de origen vegetal. En algunos momentos puntuales se han aplicado también abonos foliares constituidos por extractos de algas o por semillas del árbol de Neem (Azadirachta indica). Cada año se realizó un análisis de la composición del estiércol o el compost vegetal aportado, así como de las cubiertas vegetales, para determinar su contenido en macro y microelementos. El control fitosanitario de la parcela ecológica estuvo basado en la aplicación de tratamientos de origen natural autorizados en el Reglamento (CE) Nº 889/2008. El control de plagas y enfermedades en la parcela convencional se realizó con productos químicos de síntesis autorizados por el MAGRAMA en su registro de productos fitosanitarios. Los diferentes productos utilizados en ambos tipos de manejo para combatir las diferentes plagas y enfermedades se relacionan en la Tabla 3.5. 43 Tabla 3.5. Tratamientos fitosanitarios realizados en ambas parcelas. Fecha Producto usado Plaga Ecológico Convencional Febrero Extracto de neem Pyriproxyfen Piojo de San José Abril-junio Jabón potásico y piretrinas Imidacloprid Pulgones Junio-agosto Trampeo con atrayente sexual y alimentario Lambda cyhalotrin Mosca de la fruta Abril-julio Trampeo feromonas Anarsia Abril-julio Azufre Azufre Araña roja y acalitus phloeocoptes Ecológico Convencional Enfermedad Abril-julio Azufre Azufre, mancozeb, difenoconazol Oidio Julio-septiembre Azufre Mancozeb, ciproconazol Roya y monilinia sp. Diciembre Cobre Cobre Hongos y bacterias En la parcela ecológica se ha realizado cada año un trampeo masivo para combatir las plagas de la mosca mediterránea de la fruta (Ceratitis capitata Wiedeman) y de Anarsia (Anarsia lineatella Zeller). Para la mosca se ha usado el atrayente comercial Econex-Trypack 4 (78 mosqueros/ha), que contiene tres atrayentes alimenticios (acetato amónico, trimetil amina y putrescina) y Econex Súper (36 mosqueros/ha) que, además del atrayente alimenticio, incorpora un atrayente sexual para machos. Además, en cada mosquero se incorporaron también 2 g de lambda-cyhalotrin para acelerar la muerte de las capturas. Los mosqueros con los dos tipos de atrayentes sumaron un total de 114 mosqueros/ha y estuvieron colocados en la parcela desde mediados de mayo hasta mediados de septiembre. Para Anarsia se utilizaron trampas Econex Triangular (28 trampas/ha), que contienen un atrayente sexual y una lámina adhesiva a la cual quedan adheridas las polillas. El riego se realizó por gravedad, mediante dos surcos paralelos a la línea de árboles (Figura 3.6). Los riegos se realizaron entre mayo y septiembre, aplicándose entre 6 y 11 riegos por campaña y parcela, en función de la climatología del año y de las necesidades del cultivo. El volumen de agua por riego fue de 350.000 l/ha. 44 Figura 3.6. Riego por gravedad en una de las parcelas del ensayo. El laboreo en ambas parcelas ha sido similar y ha consistido generalmente en tres pases superficiales con grada de disco (Figura 3.7). El control de arvenses en las parcelas, cuando alcanzaban un porte elevado, se ha llevado a cabo mediante un laboreo superficial con las grada de disco, y la hierba entre la línea de árboles se ha controlado mediante desbrozadora manual (parcela ecológica) o mediante la aplicación de herbicidas (parcela convencional). Los herbicidas utilizados fueron glufosinato amónico, glifosato y oxifluorfen, aplicados a las concentraciones recomendadas. Cada año, entre diciembre y enero, se ha realizado una poda de invierno, con formación en forma de vaso, similar en ambas parcelas teniendo especial cuidado de que los árboles tuvieran un tamaño y estructura similares en los dos tipos de manejo. Generalmente, en verano también se ha realizado un aclaro interior de brotes y chupones, sobre todo en los cultivares más vigorosos. En el periodo de floración se colocaron dos colmenas en cada parcela para facilitar la polinización. Además, previamente se tuvo especial cuidado de desbrozar y enterrar la cubierta vegetal para que sus flores no actuaran de sumidero polínico competitivo para las abejas. Todos los años se ha realizado un aclareo de fruta en los cultivares que lo han necesitado, realizándose mediante entresacado manual o golpeando suavemente las ramas con un trozo de goma. 45 Figura 3.7. Tractor con grada de discos labrando en la calle. 3.5. MEDICIÓN DEL CRECIMIENTO DEL ÁRBOL Se han analizado siete parámetros relacionados con el crecimiento vegetativo del árbol: altura, perímetro de la copa, volumen formado por los brazos principales, área de la sección transversal del tronco (TCSA), área de la sección transversal de las ramas principales (BCSA), peso de los restos de poda y crecimiento de los ramos. El TCSA fue el único parámetro que se midió en los 14 cultivares de ciruelo japonés estudiados, los otros seis parámetros únicamente se midieron en cuatro cultivares ‘Souvenir’, ‘Red Beaut’, ‘Friar’ y ‘Showtime’. En el cultivar ‘Ninfa’ de albaricoquero, solo se midió el parámetro TCSA. La altura se consideró como la longitud existente entre la base del árbol y la parte más alta de la copa. Este dato se registró en los años 2011, 2012, 2013 y 2014 y para su medida se utilizó un listón de madera calibrado (Figura 3.8.a). Se midieron los tres primeros árboles de cada una de las tres repeticiones en ambos tipos de manejo, tomándose dos medidas por año, una en el mes de enero, al principio del ciclo (después de haberse realizado la poda) (A1) y otra en el mes de septiembre, al final del ciclo de crecimiento vegetativo (A2). La tasa de crecimiento en altura (TCA), se obtuvo como la diferencia entre A2 y A1. En el año 2013 no se pudieron determinar los parámetros A2 y TCA, debido a que los árboles fueron rebajados en altura mecánicamente con un apero de discos acoplado al tractor, con anterioridad a la fecha en la que se realiza la medición de A2. El perímetro exterior de la copa se consideró como aquel que estaba formado por las ramas principales de la copa del árbol. Se registró en los años 2011, 2012, 2013 y 2014, tomándose la medida con una cinta métrica a una altura de 1,5 m sobre el suelo (Figura 3.8.b). Se midieron los tres primeros árboles de cada repetición en los dos tipos de manejo, tomándose dos medidas por año, una en el mes de enero, al principio del ciclo (tras la poda) (P1) y otra en el mes de septiembre, al final del ciclo de crecimiento vegetativo (P2). La tasa de crecimiento del perímetro, (TCP), se obtuvo como la diferencia entre P2 y P1. 46 Figura 3.8. a) Medida de la altura, A1, en el cultivar ‘Showtime’. b) Medida del perímetro, P1, en el cultivar ‘Friar’. Para calcular el volumen que formaban los brazos principales del árbol se estimó que dado que la gran mayoría de árboles tenían cuatro brazos principales, siendo el volumen que más se aproximaba al que formaban estos brazos el correspondiente a una pirámide de base cuadrada. El volumen se calculó a partir del perímetro exterior (ya medido con anterioridad) y la longitud de uno de los brazos principales. Debido a que cuando se realizó la poda no era factible conseguir que todos los brazos tuvieran la misma longitud, se midió la longitud del brazo más representativo de los cuatro, es decir, se descartaron el más corto y el más largo. A partir del valor del perímetro se calcularon el lado y la diagonal del cuadrado circunscrito en el círculo para poder calcular la altura de la pirámide. Una vez obtenidas la altura de la pirámide (a) y la superficie de la base (Sb) se calculó en volumen (V) con la fórmula siguiente: 3 a*Sb V= El TCSA se calculó midiendo cada año en el mes de noviembre el perímetro del tronco con una cinta métrica 30 cm por encima del punto de injerto (Layne, 1994; Lepsis y Blanke, 2006). Se tomaron los datos de los años 2005 a 2014 en ciruelo y de 2012 y 2013 en albaricoquero. Los valores de BCSA se calcularon a partir del perímetro de los brazos principales del árbol, midiendo con una cinta métrica sus diámetros en noviembre, 20 cm por encima del punto de inserción de los brazos con la cruz. Los valores de este parámetro se registraron en los años 2011, 2012, 2013 y 2014. Los restos de la poda de invierno generados por los seis árboles de cada una de las tres repeticiones se pesaron con una balanza digital (Figura 3.9). Se pesaron los restos de poda los años 2011, 2012, 2013 y 2014 y los valores acumulados se calcularon sumando los restos de poda generados en los cuatro años. a b 47 Figura 3.9. Peso de los restos de poda con balanza digital. En los años 2012 y 2014 se ha estimado también el crecimiento vegetativo registrando el crecimiento de ramos definidos. Se eligieron 18 ramos de similares características, con un diámetro medio aproximado de 3,5 mm, que fueron marcados con pintura a unos 15 cm del ápice y se les colocó una etiqueta identificativa cuando el árbol aún se encontraba en reposo (Figura 3.10). En tres fechas diferentes a lo largo del ciclo de crecimiento vegetativo se cortaron y se determinó su peso fresco y seco. Figura 3.10. Ramo de un año marcado con pintura a 15 cm del ápice (a) para cortarlo (b) y pesarlo (c) tras un periodo de crecimiento. 3.6. DETERMINACIÓN DE LAS PRODUCCIONES Y ANÁLISIS DE LOS PARÁMETROS DE CALIDAD DE LA FRUTA Se ha determinado la producción y se han analizado los parámetros de calidad de la fruta durante el periodo comprendido entre 2009 y 2014 en ciruelo y los años 2012 y 2013 en albaricoquero. La producción se determinó pesando la totalidad de fruta producida por cada cultivar en cada uno de los dos tratamientos. Los datos se presentan en kg/árbol y kg/ha. Para lo segundo se asumió una densidad de plantación de a b c 48 666 árboles/ha para los cultivares menos vigorosos de ciruelo (‘Larry-Ann’, ‘Sapphire’, ‘Friar’ y ‘Showtime’) y 570 árboles/ha para los cultivares más vigorosos de ciruelo (‘Fortune’, ‘Souvenir’, ‘Songold’, ‘Red Beaut’, ‘Laetitia’, ‘Blackamber’, ‘Primetime’, ‘Santa Rosa’, ‘Angeleno’ y ‘Golden Japan’) y el cultivar de albaricoque ‘Ninfa’. La producción total acumulada en ciruelo se calculó sumando la producción obtenida en los seis años. Aunque en el año 2008 ya hubo cierta producción de fruta, los datos obtenidos en ese año no se han incluido en los resultados, debido a que hubo árboles que apenas produjeron fruta, resultando, por tanto, poco consistentes para poder sacar unas conclusiones relevantes. Para los análisis de calidad se recolectaron aproximadamente 5 kg de fruta de cada cultivar, repetición y tratamiento. De cada lote se tomaron 6 frutos al azar, resultando un total de 18 piezas de fruta por cultivar y tratamiento para la realización de todas las determinaciones de los parámetros de calidad. La fruta tomada para el análisis de calidad fue recolectada en madurez comercial, en la misma fecha para los dos tipos de manejo, a una altura de entre 1 y 2 m de los cuatro puntos cardinales para evitar el efecto que la posición de la fruta pudiera tener sobre los parámetros de calidad medidos en la fruta (Taylor et al., 1993). A continuación se recolectó el resto de la fruta para cuantificar la producción final. Se analizó la fruta de los años 2009-2014 para el ciruelo japonés y 2012 y 2013 para el albaricoquero. Las fechas de recolección se indican en Resultados. Se han medido los siguientes parámetros de calidad: - Diámetro ecuatorial (ØE) - Diámetro polar (ØP) - Diámetro de sutura (ØS) - Diámetro medio (ØM) - Peso del fruto - Firmeza - Color (coordenadas L*, a* y b*) - Sólidos solubles totales (SSC) - Acidez - Índice de madurez (IM) Primero se realizaron las medidas no destructivas por este orden: ØE, ØP, ØS, ØM, color y peso del fruto. A continuación se realizaron las medidas de carácter destructivo, por este orden: firmeza, SSC, acidez e índice de madurez. A continuación se detalla el proceso seguido para medir cada uno de los parámetros: ØE, ØP y ØS: Siguiendo la terminología usada por Caillavet y Souty (1950), se midieron tres diámetros de la fruta, ØE, ØP y ØS, utilizando un calibre digital Mitutoyo CD-15CR (Figura 3.11. a). El diámetro medio (ØM) se definió como: 3ØSØPØE ØM + + = 49 Peso del fruto: El peso (g) se determinó con una balanza de precisión Mettler PJ6000 (Figura 3.11. b). Firmeza: Este parámetro se midió sobre la pulpa o mesocarpo de la fruta una vez eliminado el exocarpo, con un penetrómetro 53205 TR di Turoni & C. Snc (Figura 3.11. c). El resultado se expresó en kg/cm 2 . Figura 3.11. a) Medida de los diámetros ØE, ØP y ØS con calibre digital. b) Medida del peso de la fruta con balanza de precisión. c) Medida de la firmeza con penetrómetro. Color: Las coordenadas de color CIE 1976 L*, a* y b* se determinaron con un colorímetro Minolta CR-300 sobre una zona del fruto con un color homogéneo y representativo (Figura 3.12. a). Azúcar: La SSC del jugo de la fruta se determinó con un refractómetro digital ATAGO PR-101 (Figura 3.12. b) y el valor se expresa en grados Brix (ºBrix). Figura 3.12. a) Medida del color con colorímetro. b) Medida de los SSC con refractómetro digital. Acidez: Para cada cultivar y tratamiento, la determinación de la acidez se realizó sobre tres lotes de seis ciruelas o albaricoques, correspondientes a las tres repeticiones del ensayo. Los frutos se pelaron, trocearon y se trituró la pulpa en una batidora. Las muestras de pulpa batida se centrifugaron a 7000 rpm, durante 20 minutos a una temperatura de 5 ºC. De la fase líquida se extrajeron 5 ml y se diluyeron en 45 ml de agua destilada. Se realizó una a b c b a 50 titulación con NaOH 0,1 N sobre los 50 ml hasta alcanzarse un pH de 8,1 (AOAC, 1984). La acidez se calculó mediante la fórmula siguiente: 5 100*0,0067)*(NaOH(ml) Acidez = Los valores se expresaron en g de ácido málico por 100 ml, por ser el mayoritario en ciruelas y albaricoques (Akin et al ., 2008; Singh et al ., 2009). IM: El IM se determinó mediante la siguiente relación: Acidez SSC IM= 3.6.1. Crecimiento del fruto Se determinó la cinética de engorde del fruto de los cultivares de ciruelo ‘Souvenir’, ‘Red Beaut’, ‘Friar’ y ‘Showtime’ en ambos tipos de manejo en los años 2012, 2013 y 2014 (Figura 3.13). Se midió el diámetro ecuatorial del fruto una vez por semana a partir del estado fenológico 72 (fruto cuajado) (Meier et al ., 1994), hasta alcanzar la madurez comercial (estado fenológico 87). Cada medida se realizó sobre 50 frutos tomados al azar de entre los seis árboles de la primera repetición, utilizando un calibre digital Mitutoyo CD-15CR. Figura 3.13. Medición del diámetro ecuatorial en ciruela del cultivar ‘Friar’. 3.7. DETERMINACIÓN DE LAS FASES DE FLORACIÓN Y DEFOLIACIÓN OTOÑAL E INCIDENCIA DE ROYA La floración se estudió ocho años consecutivos (2007-2014) en ciruelo y dos años consecutivos, 2012 y 2013, en albaricoquero. Se realizaron dos muestreos semanales, los martes y viernes, en nueve árboles por cultivar y tratamiento (tres árboles alternos de cada una de las tres repeticiones). Se registraron las fechas correspondientes a los siguientes estados fenológicos: inicio de floración (estado fenológico 60), plena floración (estado fenológico 65) 51 y fin de la floración (estado fenológico 69). Se determinó el número de días que duró la floración como la diferencia entre el final y el inicio de la floración. Con los datos registrados se elaboró un cronograma de floración anual del conjunto de los cultivares estudiados. La defoliación se evaluó en los 14 cultivares de ciruelo durante el periodo 2008-2014, registrándose el grado de defoliación (GD) de los árboles una vez por semana desde septiembre a diciembre. El GD se estableció como una escala de 0 a 5, donde 0 es el 0 % de hojas caídas; 1, 20 % de hojas caídas; 2, 40 % de hojas caídas; 3, 60 % de hojas caídas; 4, 80 % de hojas caídas; 5, árbol completamente defoliado. En dos ocasiones puntuales en los años 2011 y 2014 se estimó también el grado de defoliación pesando la totalidad de las hojas contenidas en 9 ramas de 80 cm de longitud , tomadas de cuatro cultivares ‘Souvenir’, ‘Red Beaut’, ‘Friar’ y ‘Showtime’, en una fecha determinada y en los dos tipos de manejo agronómico. Se realizó una determinación de la incidencia de la enfermedad de la roya en los 14 cultivares de ciruelo, en los mismos años en que se evaluó la defoliación. Para ello, se anotó el grado de afectación de la superficie foliar una vez por semana, desde principios de agosto a finales de diciembre, acorde con una escala numérica del 0 al 5, donde, 0: ausencia de enfermedad, 1: 1-20 % de superficie foliar afectada, 2: 21-40 % de superficie foliar afectada, 3: 41-60 % de superficie foliar afectada, 4: 61-80 % de superficie foliar afectada, 5: 81- 100 % de superficie foliar afectada. 3.8. ANALÍTICAS DEL SUELO Y FOLIARES En los sucesivos años del estudio se han realizado diferentes análisis de suelo y foliares. Para los análisis de suelo se tomó una muestra de suelo por cada repetición y tratamiento, de forma que cada muestra fue un composite de 6 submuestras tomadas en distintos puntos de la repetición a una profundidad de entre 10 y 30 cm. Previo a los análisis, las muestras se desecaron, tamizaron a 2 mm y almacenaron en recipientes de plástico. Los componentes del suelo analizados fueron: materia orgánica (MO), pH, conductividad eléctrica (CE), N, P, K, Mg, Fe, Mn, Zn y B. La materia orgánica se determinó siguiendo el protocolo recogido en MAPA (1994). El pH y la CE se determinaron en el sobrenadante del extracto (suelo:agua) 1:2,5. El contenido total de N se determinó mediante una digestión Kjeldahl (MAPA, 1994). El P se midió usando el protocolo descrito por Olsen et al. (1954). El K y Mg se midieron realizando extracciones con solución 1N de acetato amónico (MAPA, 1994). El Zn, Fe y Mn se determinó usando como extractante 0,05 M de ácido dietilen triamino pentaacético (DTPA) + 0,01 M CaCl 2 + 0,1 M trietanolamina, ajustando a un pH de 7,30 (Lindsay y Norvell, 1978). Durante los años del estudio se realizaron también análisis foliares de determinados cultivares, siendo los más estudiados ‘Souvenir’, ‘Red Beaut’, ‘Friar’ y ‘Showtime’. Se tomó una muestra por tratamiento y cultivar, compuesta de hojas de los seis árboles de la primera repetición. Una vez tomadas las muestras, se dejaron en una estufa durante 48 horas para eliminar la humedad. Los compuestos analizados fueron: N, P, K, Ca, Mg, B, Fe, Cu, Zn y Mn. La determinación se realizó siguiendo la metodología oficial de análisis, recogida en Madrid et al., (1996). El contenido de N se determinó mediante una 59 4. RESULTADOS 4.1. CIRUELO JAPONÉS 4.1.1. Fertilización y otras labores realizadas en ambas parcelas Las principales labores realizadas en ambas parcelas, ecológica y convencional, han tenido que ver con la fertilización, el tipo de laboreo, el riego, la poda, el control de plagas y enfermedades y el manejo de la vegetación espontánea. En el apartado de Material y Métodos se exponen las acciones fundamentales llevadas a cabo. En general, el laboreo, la poda y el riego han sido prácticamente similares en ambos tipos de manejo, sin embargo, la fertilización, el control fitosanitario y el manejo de adventicias fueron diferentes en ambas parcelas. La fertilización en la parcela convencional se basó en la aplicación de abonos químicos de síntesis tal y como se mencionó en Material y Métodos, mientras que la parcela ecológica se fertilizó con compost de origen animal, preferentemente, o vegetal, un solo año, combinado con la siembra y enterrado de cubiertas vegetales, siempre conteniendo leguminosas. Se realizó un análisis químico del estiércol animal y del compost vegetal aportado en los diferentes años. En la Tabla 4.1 se presentan el contenido medio de nutrientes contenido en el compost. Tabla 4.1. Contenido anual medio de nutrientes en el estiércol aportado a la parcela ecológica en el periodo 2006-2013. Elemento mg/kg kg/ha N 5.474 136 P 1.626 41 K 10.262 256 Ca 23.927 598 Mg 2.149 54 Na 2.712 68 B 9,10 0,23 Fe 2.126 53 Cu 13,59 0,34 Zn 34,78 0,87 Mn 92,56 2,31 Cálculo basado en la aplicación de 25.000 kg de compost/ha/año Las cubiertas vegetales también se analizaron anualmente. La Tabla 4.2 muestra los valores brutos de materia seca y de N, P y K aportados por las 60 diferentes cubiertas vegetales incorporadas en la parcela ecológica desde el año 2004, en el que se sembró, antes de la plantación, una cubierta de soja. Tabla 4.2. Contribución bruta en materia seca y principales macronutrientes de las diferentes cubiertas vegetales utilizadas en la parcela ecológica. Cubierta Siembra Enterrado kg/ha Materia seca N P K Soja Mayo 2004 Agosto 2004 10.600 320 34 206 Haba Octubre 2005 Marzo 2006 6.320 180 14 185 Colza + Veza Diciembre 2006 Abril 2007 2.500 70 8 75 Espontánea Marzo 2008 2.913 56 9 75 Veza + Avena Octubre 2008 Marzo 2009 8.320 180 19 220 Haba Octubre 2009 Marzo 2010 10.353 225 24 274 Veza + Avena Octubre 2010 Marzo 2011 4.100 140 12 120 Haba Noviembre 2011 Febrero 2012 nd nd nd nd Veza + Avena Octubre 2012 Marzo 2013 2.850 83 12 108 Haba Octubre 2013 Enero 2014 6.164 232 17 293 nd: no determinada El otro bloque importante de acciones diferentes en ambos tipos de tratamientos es el que compete al control fitosanitario frente a las diferentes plagas y enfermedades. Aunque el estudio pormenorizado de estos aspectos no ha sido un objetivo directo en el desarrollo de esta tesis doctoral, sí se ha colaborado en algunos de los estudios llevados a cabo en este campo. Los tratamientos más frecuentes en ambas parcelas se han reseñado en Material y Métodos y algunos de los datos y conclusiones relevantes se comentarán brevemente en el apartado de Discusión. 4.1.2. Resultados de los análisis de suelo y foliares Los resultados de las analíticas del suelo en el periodo 2007-2014 y en el inicio de la plantación, año 2005, se presentan en la Tabla 4.3. Se observa que la MO aparece siempre con niveles superiores en el tratamiento ecológico, generalmente próximos a un 2 % o superiores, mientras que en el tratamiento convencional su concentración permaneció en niveles en torno al 1% o ligeramente superiores, valores muy similares a los del inicio de la plantación. La relación C/N ha estado casi siempre en valores más o menos aceptables a excepción de 2008 y 2012, muy elevada en la parcela ecológica, y en 2013, excesivamente baja en la parcela convencional. Con respecto al macroelemento más importante, el nitrógeno, se aprecia que en general sus niveles fueron adecuados en ambos sistemas, pero casi siempre ligeramente superiores en el suelo sometido a manejo ecológico. También los niveles de fósforo fueron siempre ligeramente superiores en el suelo en manejo ecológico, si bien en ambos sistemas de manejo los niveles detectados han estado siempre por debajo de los considerados adecuados. Los niveles de potasio han sido similares y generalmente adecuados en ambos suelos y los de magnesio han resultado algo más elevados, y un poco por encima de los valores 61 considerados adecuados, en el suelo en manejo ecológico. En general los niveles de sodio han sido similares y más o menos adecuados, no deduciéndose, por tanto, riesgo de salinización. Con relación a los microelementos, se observan valores similares de hierro en ambos suelos, o ligeramente inferiores en el suelo en manejo ecológico, aunque estuvieron casi siempre algo por debajo de los niveles considerados adecuados. Los niveles de manganeso fueron siempre muy similares, aunque ligeramente superiores en el suelo ecológico, y pueden considerarse adecuados. Los niveles de cinc fueron similares en ambos suelos, y siempre muy por debajo de los considerados como óptimos en el suelo. Los niveles de boro y cobre fueron muy parecidos en ambos suelos y dentro de niveles considerados como adecuados el primero, y algo bajos el cobre. A lo largo de los diferentes años de la plantación se han realizado numerosos análisis foliares a distintos cultivares en fechas diferentes. A partir del año 2011 siempre se analizaron los mismos cuatro cultivares: ‘Red Beaut’, ‘Souvenir’, ‘Friar’ y ‘Showtime’. Esta opción se eligió por dos razones esenciales; en primer lugar, porque los dos primeros son cultivares muy vigorosos y los otros dos tienen un vigor medio-bajo. Además, también los dos primeros muestran una mayor tolerancia a la enfermedad de la roya, frente a la elevada susceptibilidad de los dos últimos. Como se comentará más adelante, esta enfermedad afecta mucho a la hoja y termina provocando una defoliación prematura del árbol. Las cinco tablas siguientes, Tablas 4.4, 4.5, 4.6, 4.7 y 4.8, muestran los resultados de los análisis foliares que se realizaron en el periodo 2006-2010 en diferentes cultivares, y las Tablas 4.9, 4.10, 4.11 y 4.12 muestran los resultados de los análisis foliares en los cuatro cultivares indicados en el párrafo anterior en los años 2011, 2012, 2013 y 2014, respectivamente. Los valores del periodo 2011-2014 se representan también gráficamente en las Figuras 4.1, 4.2, 4.3 y 4.4. Se observa que en general los contenidos tanto en macro como en microelementos fueron muy similares en ambos tipos de manejo en casi todas las analíticas realizadas, habida cuenta que se han contemplado diferentes cultivares y durante varios años. En cuanto a los macronutrientes, se observó que el contenido foliar en nitrógeno estuvo casi siempre entre los niveles considerados adecuados (rango 2,4-3 %), si bien existieron ocasiones, en ambos tipos de manejo, en las que dichos niveles estuvieron ligeramente por encima o por debajo de dicho rango. No se detectaron diferencias relevantes ni entre manejos ni de unos cultivares con otros. En general tampoco se han observado diferencias relevantes en el contenido foliar de fósforo dependiendo del tipo de manejo, ni entre cultivares. La mayoría de las ocasiones los niveles de este elemento estuvieron entre los niveles considerados adecuados (0,15-0,25 %), si bien hay que decir que hasta el año 2010 dichos niveles estuvieron más bien en la franja superior del rango, y a partir de ese año estuvieron en la zona inferior o ligeramente por debajo de la misma. La concentración de potasio también estuvo casi siempre en el rango adecuado (1,6-3 %) y tampoco se observaron diferencias asociadas al tipo de manejo llevado a cabo. Dentro de los diferentes cultivares se podría indicar la tendencia a que ‘Friar’, en ambos sistemas, presente niveles inferiores a los de otros cultivares. En el elemento calcio tampoco se observaron grandes diferencias entre los dos tipos de manejo. En general, los años 2008, 2009, 62 2010 y en julio de 2012 se observaron niveles algo por debajo de los considerados adecuados (1,6-3 %) y en el resto de las ocasiones la concentración fue adecuada. Salvo excepciones puntuales, la concentración de magnesio estuvo dentro de los márgenes óptimos (0,3-0,8 %), y no se observaron diferencias asociadas al manejo. De entre los microelementos, el de mayor importancia para los frutales es el hierro. Los niveles considerados como adecuados están entre 100 y 250 mg/kg. Tampoco se han observado grandes diferencias entre los dos sistemas de manejo. En general, los niveles hallados han estado dentro del rango óptimo, con excepciones puntuales, como los elevados niveles del año 2007 o los niveles algo bajos en la analítica realizada en mayo de 2012. Como se indicó para el potasio, también se podrían reseñar los niveles inferiores de hierro que se han observado en el cultivar ‘Friar’, comparados con los de otros cultivares. Los niveles de boro estuvieron siempre en el rango adecuado (25-60 mg/kg), a excepción de los bajos niveles encontrados en octubre de 2007. No se observaron diferencias relevantes entre tipos de manejo ni entre cultivares. El cobre estuvo siempre en el rango óptimo (6-16 mg/kg), a excepción de la analítica de mayo de 2012, con niveles algo elevados. No existieron diferencias entre tratamientos. Prácticamente no se observaron diferencias en los niveles de cinc entre ambos de tipos de manejo. En general dichos niveles estuvieron dentro de los márgenes adecuados (20-50 mg/kg) en el periodo 2007-2011, y a partir de julio de 2012 casi siempre han estado algo por debajo del rango óptimo. Finalmente, los niveles de manganeso estuvieron casi siempre dentro de los márgenes adecuados (40-160 mg/kg), y solamente algo elevados en el análisis realizado en octubre de 2007. Tampoco para este microelemento existieron diferencias asociadas al tipo de manejo. 63 Tabla 4.3. Composición química del suelo en las parcelas de ciruelos en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el periodo 2005- 2014. Año Manejo MO C/N N P K Mg Na Fe Mn Zn B Cu Inicial (2005) AE 1,10 13,13 482,00 9,30 0,68 1,84 0,71 7,28 10,04 0,52 1,06 nd AC 1,30 15,21 507,00 5,50 0,72 1,97 0,66 6,64 7,96 0,80 0,96 nd 2007 AE 1,30 a 17,12 a 656 a 16,21 a 2,03 a 1,90 a 0,50 a nd 103,63 a nd nd nd AC 1,30 a 15,97 a 500 a 32,95 a 2,15 a 1,98 a 0,46 a nd 101,21 a nd nd nd 2008 AE 1,99 a 19,65 a 587 a 41,24 a 1,42 a 2,50 a 0,74 a nd 97,99 a nd nd nd AC 1,30 b 17,45 a 432 b 25,19 a 1,80 a 1,98 a 0,68 a nd 197,7 a nd nd nd 2009 AE 1,27 a 6,50 a 1134,50 a 17,50 a 1,53 a 3,83 a 1,50 a 145,27 a 58,87 a 2,20 a 2,57 a 5,20 a AC 1,23 a 6,44 a 1176,80 a 5,97 b 1,07 b 3,13 b 1,30 b 150,07 a 56,23 b 1,77 a 2,87 a 6,00 a 2010 AE 2,53 a 13,72 a 1072,50 a 19,47 a 0,97 a 3,10 a 0,77 a 67,37 a 79,70 a 3,77 a 2,43 a 5,80 b AC 1,46 b 8,48 b 1017,40 a 14,70 a 1,10 a 2,27 b 0,77 a 69,83 a 74,27 a 3,40 a 2,80 a 7,50 a 2011 AE 2,96 a 15,81 a 1091,60 a 8,80 a 1,15 a 3,25 a 1,03 a 68,43 a 145,47 a 3,17 a 3,07 a 6,70 b AC 1,60 b 11,44 b 823,60 a 6,03 a 0,96 a 2,47 b 0,93 a 74,97 a 99,47 b 2,83 a 2,30 a 7,73 a 2012 AE 2,69 a 21,75 a 1066,70 a 14,17 a 0,87 a 3,10 a 0,77 a 79,17 b 94,23 a 2,70 a 2,47 a 7,47 b AC 1,03 b 7,40 b 792,30 b 10,03 a 0,87 a 2,30 b 0,63 a 87,83 a 85,80 b 2,77 a 2,67 a 8,93 a 2013 AE 2,36 a 6,99 a 1950,60 a 14,03 a 0,87 a 3,20 a 0,43 a 83,93 b 89,40 a 3,77 a 2,57 a 8,50 a AC 1,13 b 4,17 b 1551,00 b 8,67 b 0,87 a 2,20 b 0,33 a 92,83 a 83,67 b 3,13 a 2,43 a 9,93 a 2014 AE 2,89 a 10,49 a 1608,10 a 22,20 a 1,20 a 3,60 a 0,73 a nd nd nd nd nd AC 1,35 b 8,43 b 928,20 b 17,40 a 1,03 a 2,90 b 0,67 a nd nd nd nd nd MO: material orgánica; nd: no determinado. Las unidades se expresan en: % (MO), mg/kg (N, P, Fe, Mn, Zn, B, Cu) y meq/100 g (K, Na, Mg). Para cada año y parámetro, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. entre tipos de manejo (p ≤ 0,05). 64 Tabla 4.4. Analítica foliar del cultivar ‘Laetitia’ cultivado en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2006. Fecha Cultivar Manejo N P K Ca Mg B Fe Cu Zn Mn Noviembre 2006 ‘Laetitia’ AE 3,20 0,27 2,74 0,95 0,29 40,20 98,21 13,60 14,30 49,70 AC 2,90 0,20 1,93 1,08 0,34 34,40 172,32 6,50 10,90 153,80 Las unidades se expresan en: % (N, P, K, Ca, Mg) y mg/kg (B, Fe, Cu, Zn, Mn) Tabla 4.5. Analítica foliar de los cultivares ‘Laetitia’, ‘Golden Japan’, ‘Sapphire’, ‘Golden Japan’ y ‘Showtime’ cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2007. Fecha Cultivar Manejo N P K Ca Mg B Fe Cu Zn Mn Junio 2007 ‘Laetitia’ AE 2,16 0,17 2,60 2,29 0,36 33,30 167,7 11,60 23,70 74,20 AC 2,37 0,15 2,51 2,13 0,36 31,50 187,62 10,00 20,10 98,30 ‘Golden Japan’ AE 2,99 0,22 2,14 2,35 0,45 30,90 199,15 11,90 24,70 103,30 AC 3,25 0,21 2,34 2,20 0,44 30,50 205,69 13,00 23,20 112,20 Octubre 2007 ‘Sapphire’ AE 2,78 0,21 1,92 1,31 0,42 13,40 288,97 8,90 24,40 162,00 AC 2,58 0,15 2,08 3,03 0,59 3,60 334,21 5,50 50,60 308,70 ‘Golden Japan’ AE 2,48 0,16 1,69 2,50 0,53 11,30 315,98 6,20 26,10 192,20 AC 2,94 0,19 1,80 1,74 0,43 12,60 248,71 5,70 41,00 291,80 ‘Showtime’ AE 2,09 0,26 3,21 3,01 0,63 13,40 369,68 7,60 34,90 213,60 AC 2,62 0,24 2,58 2,05 0,44 6,50 270,35 6,20 55,80 356,00 Las unidades se expresan en: % (N, P, K, Ca, Mg) y mg/kg (B, Fe, Cu, Zn, Mn) 65 Tabla 4.6. Analítica foliar de los cultivares ‘Souvenir’, ‘Laetitia’, ‘Golden Japan’ y ‘Friar’ cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2008. Fecha Cultivar Manejo N P K Ca Mg B Fe Cu Zn Mn Julio 2008 ‘Souvenir’ AE 3,29 0,28 2,71 1,30 0,47 63,40 209,32 11,50 32,30 159,10 AC 3,38 0,27 2,79 1,38 0,47 64,10 221,23 12,70 64,00 370,30 ‘Laetitia’ AE 3,04 0,25 2,42 1,24 0,44 43,20 177,59 9,40 31,80 152,10 AC 2,94 0,24 2,54 1,31 0,42 38,80 190,97 8,50 32,90 153,10 ‘Golden Japan’ AE 3,34 0,29 2,04 0,76 0,36 51,50 163,66 10,80 32,30 133,90 AC 3,35 0,32 2,15 0,77 0,34 54,00 158,01 11,30 61,20 329,80 ‘Friar’ AE 2,87 0,26 2,32 1,13 0,39 64,10 154,49 12,20 40,60 101,70 AC 2,84 0,23 2,22 1,19 0,42 48,20 156,37 8,70 34,70 105,90 Las unidades se expresan en: % (N, P, K, Ca, Mg) y mg/kg (B, Fe, Cu, Zn, Mn) Tabla 4.7. Analítica foliar de los cultivares ‘Sapphire’, ‘Golden Japan’ y ‘Showtime’ cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2009. Fecha Cultivar Manejo N P K Ca Mg B Fe Cu Zn Mn Julio 2009 ‘Sapphire’ AE 2,95 0,23 2,05 1,30 0,42 29,74 193,23 10,96 23,94 77,03 AC 2,47 0,22 2,63 1,62 0,42 33,33 279,09 12,15 20,49 58,45 ‘Golden Japan’ AE 3,14 0,23 1,73 0,97 0,43 30,24 217,62 9,69 22,13 71,64 AC 3,63 0,26 2,09 1,26 0,41 33,23 321,95 12,43 25,32 75,45 ‘Showtime’ AE 2,72 0,23 2,29 1,37 0,42 28,03 202,10 10,84 27,42 62,80 AC 3,18 0,23 2,03 1,64 0,48 30,97 214,49 11,64 33,59 68,01 Las unidades se expresan en: % (N, P, K, Ca, Mg) y mg/kg (B, Fe, Cu, Zn, Mn) 66 Tabla 4.8. Analítica foliar de los cultivares ‘Sapphire’, ‘Laetitia’, ‘Golden Japan’ y ‘Showtime’ cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2010. Fecha Cultivar Manejo N P K Ca Mg B Fe Cu Zn Mn Julio 2010 ‘Sapphire’ AE 2,56 0,20 1,85 1,10 0,34 32,54 180,97 10,36 19,79 99,55 AC 1,95 0,21 2,27 1,14 0,36 30,54 190,15 10,47 17,56 95,80 ‘Laetitia’ AE 2,86 0,20 2,19 1,34 0,37 20,65 192,46 9,74 19,16 93,97 AC 2,80 0,18 2,19 0,28 0,36 29,59 164,69 10,28 18,22 85,83 ‘Golden Japan’ AE 2,65 0,24 1,72 0,83 0,33 36,49 191,52 9,62 19,38 89,73 AC 2,76 0,21 1,97 0,88 0,33 32,42 193,52 8,55 17,86 75,33 ‘Showtime’ AE 2,55 0,22 2,00 1,07 0,32 43,64 165,00 10,51 23,96 76,23 AC 2,78 0,21 2,11 1,08 0,34 50,90 191,32 8,76 23,07 64,29 Las unidades se expresan en: % (N, P, K, Ca, Mg) y mg/kg (B, Fe, Cu, Zn, Mn) 67 Tabla 4.9. Analítica foliar de los cultivares ‘Souvenir’, ‘Red Beaut’, ‘Friar’ y ‘Showtime’ cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2011. Fecha Cultivar Manejo N P K Ca Mg B Fe Cu Zn Mn Julio 2011 ‘Souvenir’ AE 2,60 0,12 2,40 2,24 0,42 27,08 171,01 13,23 23,36 110,87 AC 2,39 0,13 2,86 2,56 0,42 17,07 148,59 13,64 15,41 79,78 ‘Red Beaut’ AE 2,60 0,17 3,14 1,66 0,38 26,00 222,00 14,18 26,81 96,65 AC 3,12 0,16 3,45 1,69 0,34 18,96 167,07 14,18 16,00 70,64 ‘Friar’ AE 2,02 0,10 1,24 2,03 0,41 19,96 87,51 9,58 17,46 52,61 AC 2,54 0,12 4,17 1,82 1,59 27,50 110,81 8,39 15,66 38,46 ‘Showtime’ AE 2,40 0,16 3,02 2,22 0,41 25,10 116,77 12,31 24,35 73,57 AC 2,99 0,16 3,27 2,12 0,37 30,12 146,39 13,00 17,53 74,07 Las unidades se expresan en: % (N, P, K, Ca, Mg) y mg/kg (B, Fe, Cu, Zn, Mn) 74 Figura 4.4. Representación gráfica de la evolución de los macro y microelementos en hojas del cultivar ‘Showtime’ cultivado en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón) en el periodo 2011-14. El área sombreada corresponde al rango de valores considerados adecuados. 0,00 0,50 1,00 1,50 2,00 Mg (%) 0 30 60 90 120 150 180 Mm (mg/kg) 0 1 2 3 4 Ca (%) 0 20 40 60 Zn (mg/kg) 0 1 2 3 4 5 K (%) 0 5 10 15 20 25 Cu (mg/kg) 0,00 0,10 0,20 0,30 P (%) 0 50 100 150 200 250 300 Fe (mg/kg) 0 1 2 3 4 2011 2012 2013 2014 N (%) 0 20 40 60 80 2011 2012 2013 2014 B (mg/kg) 75 4.1.3. Crecimiento vegetativo del árbol En este apartado se presentan los resultados que se obtuvieron en la medición de diferentes parámetros relacionados con el crecimiento vegetativo de los árboles durante varios años. La mayoría de los parámetros se midieron en los cultivares ‘Souvenir’, ‘Red Beaut’, ‘Friar’ y ‘Showtime’, y el parámetro TCSA se midió en los 14 cultivares del estudio. 4.1.3.1. Parámetros biométricos del árbol: TCSA, BCSA, altura, perímetro y volumen 4.1.3.1.1. TCSA Las Tablas 4.13, 4.14 y 4.15 muestran los valores del área de la sección transversal del tronco (TCSA) de los diferentes cultivares a lo largo del periodo 2005- 2014. En líneas generales, tras el primer año de crecimiento se observó un TCSA superior en los árboles manejados en AE, que luego se igualó durante los dos años siguientes, para terminar invirtiéndose la tendencia a partir del cuarto año, más o menos rápidamente dependiendo del cultivar, de forma que en general se obtuvo un TCSA mayor en los árboles manejados en AC. Si se analizan más en detalle los resultados obtenidos cada año, se pueden resaltar algunos aspectos. Así, en el año 2005 el TCSA fue superior para los 14 cultivares manejados en AE, aunque solo 7 de los cultivares, ‘Red Beaut’, ‘Laetitia’, ‘Blackamber’, ‘Primetime’, ‘Santa Rosa’, ‘Angeleno’ y ‘Friar’ mostraron diferencias estadísticamente significativas. Los valores de TCSA en los años 2006 y 2007 fueron muy similares, sin diferencias significativas, en ambos tratamientos, a excepción del cultivar ‘Angeleno’ en 2006 (mayor TCSA en AE) y ‘Red Beaut’ en 2007 (mayor TCSA en AC). A partir del año 2008 el TCSA siempre fue superior en los árboles manejados en AC, a excepción del cultivar ‘Santa Rosa’ en 2012, ligeramente superior en los árboles manejados en AE. Las diferencias fueron estadísticamente significativas para 6, 7, 9, 8, 10, 8 y 10 cultivares en los años 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013 y 2014, respectivamente. Las diferencias encontradas entre ambos tipos de manejo fueron estadísticamente significativas para los siete años que siguieron a 2007 en los cultivares ‘Fortune’, ‘Souvenir’ y ‘Primetime’, para seis años en los cultivares ‘Larry-Ann’, ‘Songold’, ‘Sapphire’, ‘Red Beaut’ y ‘Friar’, para cuatro años en el cultivar ‘Angeleno’, solo un año en los cultivares ‘Laetitia’, ‘Golden Japan’ y ‘Showtime’. Finalmente, se puede reseñar que los cultivares ‘Blackamber’ y ‘Santa Rosa’ tuvieron un TCSA muy similar entre los dos tipos de manejo, ya que no mostraron diferencias estadísticamente significativas en todo el periodo 2008-2014. 76 Tabla 4.13 . Valores de TCSA (cm 2 ) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2005, 2006, 2007 y 2008*. Cultivar 2005 2006 2007 2008 AE AC AE AC AE AC AE AC ‘Larry-Ann’ 10,84 a 9,60 a 30,43 a 41,43 a 62,99 a 71,90 a 72,15 a 100,04 a ‘Fortune’ 10,75 a 10,71 a 41,31 a 44,01 a 77,46 a 80,27 a 99,98 b 112,51 a ‘Souvenir’ 17,31 a 13,65 a 61,68 a 61,81 a 108,08 a 109,26 a 151,92 b 176,15 a ‘Songold’ 7,79 a 7,50 a 28,02 a 30,17 a 58,79 a 62,60 a 79,00 b 92,73 a ‘Sapphire’ 7,64 a 7,07 a 31,24 a 34,68 a 54,43 a 68,01 a 73,53 b 90,58 a ‘Red Beaut’ 15,36 a 9,57 b 55,29 a 49,52 a 104,31 b 126,84 a 148,46 b 178,40 a ‘Laetitia’ 11,48 a 8,72 b 39,46 a 40,79 a 85,49 a 100,11 a 117,10 a 131,51 a ‘Blackamber’ 11,92 a 8,62 b 35,22 a 31,96 a 67,11 a 70,22 a 83,21 a 90,31 a ‘Primetime’ 13,62 a 9,58 b 43,10 a 43,50 a 68,26 a 80,54 a 100,41 b 133,10 a ‘Santa Rosa’ 10,05 a 7,10 b 40,28 a 35,35 a 67,56 a 77,98 a 95,05 a 117,27 a ‘Angeleno’ 12,46 a 8,30 b 49,26 a 41,83 b 94,22 a 94,08 a 135,39 a 152,68 a ‘Golden Japan’ 13,10 a 9,58 a 53,39 a 48,77 a 95,72 a 95,94 a 131,34 a 144,97 a ‘Friar’ 6,83 a 3,42 b 22,57 a 22,70 a 52,13 a 48,16 a 68,72 a 70,12 a ‘Showtime’ 9,95 a 6,49 a 37,26 a 36,85 a 56,06 a 62,71 a 91,84 a 87,33 a * La plantación se realizó en enero de 2005. Para cada año y cultivar, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. entre los dos manejos agronómicos (p ≤ 0,05). 77 Tabla 4.14 . Valores de TCSA (cm 2 ) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2009, 2010 y 2011*. Cultivar 2009 2010 2011 AE AC AE AC AE AC ‘Larry-Ann’ 102,95 b 137,03 a 113,78 b 155,74 a 120,16 b 193,57 a ‘Fortune’ 138,44 b 164,96 a 155,37 b 178,45 a 179,73 b 212,68 a ‘Souvenir’ 203,39 b 236,86 a 238,75 b 282,43 a 295,11 b 333,91 a ‘Songold’ 119,96 a 136,72 a 126,83 b 149,06 a 153,68 b 193,09 a ‘Sapphire’ 92, 44 a 115,76 a 102,75 b 132,75 a 118,64 b 151,55 a ‘Red Beaut’ 205,39 b 248,32 a 245,35 b 285,34 a 293,61 a 330,19 a ‘Laetitia’ 150,61 b 198,26 a 185,94 a 220,18 a 218,72 a 250,18 a ‘Blackamber’ 124,85 a 132,34 a 139,93 a 151,31 a 182,88 a 184,92 a ‘Primetime’ 141,09 b 185,55 a 166,75 b 200,06 a 200,63 b 251,80 a ‘Santa Rosa’ 160,72 a 174,39 a 180,73 a 210,05 a 232,25 a 257,84 a ‘Angeleno’ 185,99 a 216,41 a 219,09 b 271,36 a 277,94 b 329,95 a ‘Golden Japan’ 191,81 a 207,70 a 229,90 a 271,69 a 281,23 a 330,58 a ‘Friar’ 74,77 b 91,53 a 100,31 b 122,88 a 116,14 b 144,29 a ‘Showtime’ 111,13 a 154,87 a 137,58 a 183,52 a 181,44 a 235,38 a * La plantación se realizó en enero de 2005. Para cada año y cultivar, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. entre los dos manejos agronómicos (p ≤ 0,05). 78 Tabla 4.15 . Valores de TCSA (cm 2 ) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2012, 2013 y 2014*. Cultivar 2012 2013 2014 AE AC AE AC AE AC ‘Larry-Ann’ 126,42 b 202,29 a 146,21 b 251,61 a 152,46 b 259,42 a ‘Fortune’ 185,11 b 216,86 a 201,21 b 254,42 a 211,77 b 257,37 a ‘Souvenir’ 315,14 b 380,25 a 365,60 b 445,08 a 408,64 b 498,64 a ‘Songold’ 153,54 b 192,78 a 187,74 b 232,68 a 195,69 b 229,53 a ‘Sapphire’ 117,43 b 158,29 a 137,87 b 176,66 a 141,20 b 194,35 a ‘Red Beaut’ 301,16 b 363,55 a 343,56 b 396,79 a 375,26 b 441,10 a ‘Laetitia’ 213,09 a 255,62 a 242,30 a 298,28 a 250,05 a 309,52 a ‘Blackamber’ 190,57 a 198,08 a 220,34 a 227,06 a 223,60 a 245,72 a ‘Primetime’ 219,70 b 269,70 a 251,34 b 296,93 a 278,83 b 323,16 a ‘Santa Rosa’ 280,46 a 266,48 a 280,89 a 313,96 a 307,83 a 336,49 a ‘Angeleno’ 287,06 b 343,15 a 344,73 a 403,80 a 346,07 b 454,73 a ‘Golden Japan’ 308,77 a 360,54 a 322,49 a 390,38 a 337,49 b 440,04 a ‘Friar’ 125,79 b 158,05 a 133,23 b 172,99 a 142,48 b 200,48 a ‘Showtime’ 201,81 b 239,40 a 230,24 a 287,54 a 234,70 a 321,62 a * La plantación se realizó en enero de 2005. Para cada año y cultivar, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. entre los dos manejos agronómicos (p ≤ 0,05). Los valores de TCSA se consideran un buen índice del vigor de los árboles. En este sentido, los valores del año 2014, representados en la Tabla 4.16, pueden ser un buen reflejo del vigor de los 14 cultivares del estudio en ambos tipos de manejo. Aunque se observan ligeras alteraciones en cuanto a la ordenación de los cultivares en cada sistema de manejo, en general se concluye que existe un grupo de cultivares más vigorosos en el que estarían ‘Souvenir’, ‘Angeleno’, ‘Red Beaut’ y ‘Golden Japan’. En el extremo opuesto, como menos vigorosos, estarían ‘Sapphire’, ‘Friar’, ‘Songold’, ‘Blackamber’, ‘Fortune’ y ‘Larry-Ann’. El resto de cultivares constituirían un grupo de un vigor intermedio. Se observa que en promedio, el TCSA de la parcela ecológica fue un 20 % inferior. 79 Tabla 4.16 . Valores de TCSA (cm 2 ) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (en verde) y convencional (en marrón) el año 2014. Cultivar TCSA (cm 2 ) ‘Souvenir’ 498,58 a ‘Angeleno’ 454,73 a b ‘Red Beaut’ 441,10 b ‘Golden Japan’ 440,04 b ‘Souvenir’ 408,64 b c ‘Red Beaut’ 375,26 c d ‘Angeleno’ 346,07 d e ‘Golden Japan’ 337,49 d e ‘Santa Rosa’ 336,49 d e ‘Primetime’ 323,16 d e f ‘Showtime’ 321,62 d e f ‘Laetitia’ 309,52 e f g ‘Santa Rosa’ 307,83 e f g ‘Primetime’ 278,83 f g h ‘Larry-Ann’ 259,42 g h i ‘Fortune’ 257,37 g h i ‘Laetitia’ 250,05 h i j ‘Blackamber’ 245,72 h i j k ‘Showtime’ 234,70 h i j k ‘Songold’ 229,53 h i j k ‘Blackamber’ 223,60 i j k ‘Fortune’ 211,77 i j k ‘Friar’ 200,48 j k l ‘Songold’ 195,69 k l m ‘Sapphire’ 194,35 k l m n ‘Larry-Ann’ 152,46 l m n ‘Friar’ 142,48 m n ‘Sapphire’ 141,20 n Para cada cultivar, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. entre cultivares y los dos manejos agronómicos (p ≤ 0,05). 4.1.3.1.2. BCSA Se calculó el área de la sección transversal de las ramas principales (BCSA) en los cultivares ‘Souvenir’, ‘Red Beaut’, ‘Friar’ y ‘Showtime’ los años 2011, 2012, 2013 y 2014 (Tabla 4.17). En el año 2011 los valores de BCSA fueron superiores para los cuatro cultivares en los árboles manejados en AC, aunque solamente ‘Friar’ y ‘Showtime’ tuvieron diferencias estadísticamente significativas. En el año 2012 los valores de BCSA también fueron superiores en los árboles manejados en AC, con diferencias 80 estadísticamente significativas en tres de los cuatro cultivares, ‘Souvenir’, ‘Friar’ y ‘Showtime’. En la misma línea, los resultados obtenidos en el año 2013 también muestran valores de BCSA superiores en los árboles manejados en AC, con diferencias estadísticamente significativas para los cultivares ‘Friar’ y ‘Showtime’. Por último, los resultados obtenidos en 2014 de nuevo revelan valores superiores de BCSA en los árboles en manejo convencional, apreciándose diferencias estadísticamente significativas sólo en el cultivar ‘Showtime’. Tabla 4.17 . Valores de BCSA (cm 2 ) de cuatro cultivares de ciruelo japonés en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en los años 2011, 2012, 2013 y 2014. Cultivar 2011 2012 2013 2014 AE AC AE AC AE AC AE AC ‘Souvenir’ 87,05 a 103,54 a 91,35 b 111,73 a 95,68 a 116,94 a 105,87 a 126,87 a ‘Red Beaut’ 75,89 a 85,41 a 80,33 a 92,56 a 88,45 a 96,14 a 93,69 a 103,70 a ‘Friar’ 36,68 b 48,00 a 40,40 b 56,56 a 42,58 b 58,68 a 48,20 a 59,77 a ‘Showtime’ 42,92 b 64,21 a 45,97 b 66,36 a 48,43 b 78,25 a 59,38 b 81,28 a Para cada año y cultivar, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. entre los dos tipos de manejo (p ≤ 0,05). 4.1.3.1.3. Altura Se midió la altura de los cultivares ‘Souvenir, ‘Red Beaut’, ‘Friar’ y ‘Showtime’ los años 2012 y 2014. Como se indicó en Material y Métodos, ambos años se midió la altura al principio (A1) y al final (A2) del ciclo. Como se comentó previamente, cuando se realizó la poda, se intentó dejar la misma A1 para los árboles de cada cultivar manejados en producción ecológica y convencional, de forma que cuando se calculase al final del ciclo la diferencia A2-A1 (tasa de crecimiento de la altura, TCA), no pudiera ser atribuida a una mayor altura inicial de unos árboles con respecto a otros. Los datos obtenidos se muestran en la Tabla 4.18, y ponen de manifiesto que los valores de A1 en ambos tipos de manejo tras la poda de invierno fueron realmente similares en el año 2014, aunque en 2012 resultaron ligeramente mayores, 10-17 cm, en los árboles en manejo en AC. Se observó que partiendo de valores de A1 similares, los de A2 fueron siempre mayores en el tratamiento convencional los dos años estudiados. En el año 2012 se obtuvieron valores de A2 siempre superiores en el tratamiento convencional, con diferencias estadísticamente significativas para los cuatro cultivares. Los valores de TCA fueron superiores en el tratamiento convencional para los cuatro cultivares, siendo las diferencias estadísticamente significativas en ‘Souvenir’, ‘Red Beaut’ y ‘Showtime’. En el año 2014 se obtuvieron valores de A2 y de TCA siempre superiores en el tratamiento convencional, con diferencias estadísticamente significativas para los cuatro cultivares. Las tasas de crecimiento en altura para un mismo cultivar y tratamiento fueron similares en los dos años, a excepción de ‘Friar’ y ‘Showtime’ en manejo ecológico, con una tasa de crecimiento menor el año 2014. El cultivar con mayor altura fue ‘Red Beaut’, seguido de ‘Souvenir’, ‘Friar’ y ‘Showtime’. 81 Tabla 4.18 . Altura media (A) en metros de los árboles al comienzo (1) y al final (2) del ciclo y tasa de crecimiento de la altura (TCA) de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2012 y 2014. Cultivar A1 A2 TCA AE AC AE AC AE AC Año 2012 ‘Souvenir’ 2,44 b 2,61 a 3,51 b 4,11 a 1,07 b 1,51 a ‘Red Beaut’ 2,52 b 2,64 a 3,83 b 4,26 a 1,31 b 1,62 a ‘Friar’ 2,32 b 2,45 a 3,72 b 4,12 a 1,39 a 1,67 a ‘Showtime’ 2,37 a 2,47 a 3,18 b 3,63 a 0,81 b 1,16 a Año 2014 ‘Souvenir’ 2,46 b 2,53 a 3,58 b 4,07 a 1,12 b 1,54 a ‘Red Beaut’ 2,48 a 2,51 a 3,86 b 4,48 a 1,38 b 1,97 a ‘Friar’ 2,39 a 2,44 a 3,32 b 3,88 a 0,93 b 1,43 a ‘Showtime’ 2,43 a 2,43 a 2,89 b 3,46 a 0,45 b 1,03 a Para cada cultivar, año y parámetro, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. entre los dos tipos de manejo (p ≤ 0,05). 4.1.3.1.4. Perímetro El perímetro de los árboles se midió los años 2012, 2013 y 2014 en los cultivares ‘Souvenir’, ‘Red Beaut’, ‘Friar’ y ‘Showtime’. Igual que ocurrió con la altura, el perímetro al principio del ciclo (P1) fue un poco mayor los tres años estudiados en el manejo convencional. No obstante, las diferencias fueron pequeñas y, por tanto, estimamos que no condicionarían el resultado obtenido de la medición del perímetro al final del ciclo (P2). Los resultados obtenidos los tres años se muestran en la Tabla 4.19. En el año 2012, los valores de P2 y TCP fueron superiores en los cuatro cultivares, con diferencias estadísticamente significativas, cuando estuvieron en manejo convencional. En el año 2013, los valores de P2 fueron superiores con diferencias estadísticamente significativas, en los cuatro cultivares cuando estuvieron en manejo convencional. Los valores de TCP (P2-P1) fueron siempre superiores para los cuatro cultivares en manejo convencional, pero no fueron estadísticamente significativos. En 2014, de nuevo los valores de P2 fueron superiores con diferencias estadísticamente significativas en los cuatro cultivares manejados en AC y de nuevo los valores de TCP fueron superiores en los árboles en manejo convencional, aunque sólo mostraron diferencias estadísticamente significativas los cultivares ‘Red Beaut’ y ‘Friar’. ‘Souvenir’ fue el cultivar que tuvo mayor perímetro seguido por ‘Red Beaut’, ‘Showtime’ y ‘Friar’, los dos últimos con valores muy similares. 82 Tabla 4.19 . Perímetro medio (P) en metros de los árboles al comienzo (1) y al final (2) del ciclo y tasa de crecimiento del perímetro (TCP) de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) los años 2012, 2013 y 2014. Cultivar P1 P2 TCP AE AC AE AC AE AC Año 2012 ‘Souvenir’ 6,42 b 6,92 a 9,04 b 10,91 a 2,62 b 3,99 a ‘Red Beaut’ 6,42 b 7,24 a 8,19 b 10,11 a 1,77 b 2,87 a ‘Friar’ 4,98 b 5,69 a 6,09 b 7,43 a 1,11 b 1,74 a ‘Showtime’ 5,23 a 5,39 a 6,59 b 7,36 a 1,36 b 1,96 a Año 2013 ‘Souvenir’ 6,85 a 7,04 a 9,22 b 9,78 a 2,37 a 2,73 a ‘Red Beaut’ 6,83 b 7,30 a 8,28 b 8,97 a 1,45 a 1,73 a ‘Friar’ 5,64 b 6,28 a 5,80 b 6,69 a 0,24 a 0,54 a ‘Showtime’ 6,00 a 6,15 a 7,10 a 7,38 a 1,09 a 1,23 a Año 2014 ‘Souvenir’ 7,17 a 7,70 a 9,23 b 9,94 a 1,96 a 2,24 a ‘Red Beaut’ 7,57 b 8,11 a 8,23 b 9,64 a 0,65 b 1,54 a ‘Friar’ 5,92 b 7,11 a 6,29 b 7,83 a 0,37 b 0,72 a ‘Showtime’ 6,56 b 7,15 a 7,03 b 8,03 a 0,47 a 0,88 a Para cada cultivar, año y parámetro, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. entre los dos tipos de manejo (p ≤ 0,05). 4.1.3.1.5. Volumen El volumen se calculó mediante transformación matemática a partir del perímetro del árbol y la longitud de uno de los brazos principales del árbol. Se determinó en los cultivares ‘Souvenir’, ‘Red Beaut’, ‘Friar’ y ‘Showtime’ los años 2011, 2012, 2013 y 2014. Los resultados, mostrados en la Tabla 4.20, indican que el volumen fue siempre superior en los árboles cultivados en manejo convencional, aunque se observaron matices en los diferentes años. Así, el año 2011 se apreciaron diferencias estadísticamente significativas en los cultivares ‘Souvenir’, ‘Red Beaut’ y ‘Friar’, mientras que en el año 2012 no existieron diferencias significativas en ninguno de los cuatro cultivares. En 2013 se apreciaron diferencias estadísticamente significativas en los cultivares ‘Red Beaut’, ‘Friar’ y ‘Showtime’ y en 2014 se apreciaron diferencias estadísticamente significativas en ‘Red Beaut’ y ‘Friar’. 83 Tabla 4.20 . Volumen (m 3 ) de cuatro cultivares de ciruelo japonés en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el periodo 2011-2014. Cultivar 2011 2012 2013 2014 AE AC AE AC AE AC AE AC ‘Souvenir’ 1,80 b 2,98 a 1,87 a 2,50 a 2,32 a 2,77 a 2,45 a 2,90a ‘Red Beaut’ 1,93 b 3,49 a 2,03 a 2,35 a 2,26 b 2,84 a 2,33 b 2,90 a ‘Friar’ 1,28 b 2,46 a 1,40 a 1,66 a 1,49 b 2,24 a 1,55 b 2,34 a ‘Showtime’ 1,88 a 2,03 a 1,77 a 1,80 a 1,61 b 2,06 a 1,82 a 2,10 a Para cada cultivar y año, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. entre los dos tipos de manejo (p ≤ 0,05). 4.1.3.2. Crecimiento de ramos El crecimiento de los ramos se evaluó los años 2012 y 2014 en los cultivares ‘Souvenir’, ‘Red Beaut’, ‘Friar’ y ‘Showtime’. Se escogieron ramos con el mismo grosor y longitud, y en tres momentos diferentes del ciclo se determinaron los pesos fresco y seco. Los datos correspondientes al año 2012 se presentan en la Tabla 4.21 y los de 2014 en la Tabla 4.22. Aunque en las Tablas 4.21 y 4.22 se incluyen los valores del peso seco, no entramos a exponer de forma detallada estos resultados, para evitar ser redundantes, ya que, obviamente, están altamente correlacionados con los de peso fresco. El primer año los ramos seleccionados no fueron desprovistos de los frutos cuando éstos cuajaron, mientras que en 2014, después del cuajado, se eliminaron todos los frutos de las ramas marcadas para evitar competencia por los fotoasimilados entre el crecimiento vegetativo y el fructífero (Blanco et al., 1995). Los valores del peso fresco de los ramos en la primera toma de datos en el año 2012, realizada el 23 de abril, muestran un peso superior en el sistema de manejo convencional en los cultivares ‘Souvenir’, ‘Friar’ y ‘Showtime’, aunque sólo se obtuvieron diferencias estadísticamente significativas en ‘Showtime’. El cultivar ‘Red Beaut’ tuvo mayor peso en el manejo ecológico. En la segunda medición, realizada una semana después, los valores de peso fresco fueron muy similares en ambos tipos de manejo para los cuatro cultivares, sin existir diferencias significativas en ningún caso. Los resultados obtenidos en la última medida, realizada el 29 de mayo, muestran valores de peso fresco superiores en el tratamiento ecológico para los cultivares ‘Souvenir’, ‘Red Beaut’ y ‘Showtime’ y mayor en el manejo convencional para el cultivar ‘Friar’, en todos los casos sin significación estadística. 90 Figura 4.10. Cronograma de floración de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (barra verde) y convencional (barra marrón) en el año 2012. El número a la derecha de la barra indica el número de días que duró la floración y el símbolo incluido en cada una de las barras indica el momento de PF. Figura 4.11. Cronograma de floración de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (barra verde) y convencional (barra marrón) en el año 2013. El número a la derecha de la barra indica el número de días que duró la floración y el símbolo incluido en cada una de las barras indica el momento de PF. 20 20 11 16 20 22 20 21 20 21 26 26 19 19 24 24 21 21 29 22 22 21 23 21 18 18 21 26 40 50 60 70 80 90 100 110 120 'Showtime' 'Friar' 'Golden Japan' Angeleno' 'Santa Rosa' 'Primetime' 'Blackamber' 'Laetitia' 'Red Beaut' 'Sapphire' 'Songold' 'Souvenir' 'Fortune' 'Larry-Ann' 32 26 25 31 35 33 28 29 25 28 33 28 17 22 34 35 17 21 28 31 23 17 33 31 31 27 32 23 40 50 60 70 80 90 100 110 120 'Showtime' 'Friar' 'Golden Japan' Angeleno' 'Santa Rosa' 'Primetime' 'Blackamber' 'Laetitia' 'Red Beaut' 'Sapphire' 'Songold' 'Souvenir' 'Fortune' 'Larry-Ann' 91 Figura 4.12. Cronograma de floración de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (barra verde) y convencional (barra marrón) en el año 2014. El número a la derecha de la barra indica el número de días que duró la floración y el símbolo incluido en cada una de las barras indica el momento de PF. Figura 4.13. Cronograma de floración de la media de los 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (barra verde) y convencional (barra marrón) en los años 2007 al 2014. El número a la derecha de la barra indica el número de días que duró la floración y el símbolo incluido en cada una de las barras indica el momento de PF. 30 28 17 15 26 27 21 27 21 28 28 22 25 25 30 37 29 29 45 41 31 31 27 30 26 26 29 31 40 50 60 70 80 90 100 110 120 'Showtime' 'Friar' 'Golden Japan' Angeleno' 'Santa Rosa' 'Primetime' 'Blackamber' 'Laetitia' 'Red Beaut' 'Sapphire' 'Songold' 'Souvenir' 'Fortune' 'Larry-Ann' 28 28 28 27 21 21 25 27 32 36 22 28 30 34 28 30 40 50 60 70 80 90 100 110 120 2014 2013 2012 2011 2010 2009 2008 2007 92 4.1.5. Defoliación otoñal e incidencia de la enfermedad de la roya 4.1.5.1. Defoliación otoñal Se ha analizado la cinética de defoliación anual de los 14 cultivares de ciruelo japonés en el periodo 2008-2014 mediante el seguimiento del grado de defoliación (GD), asignando a la defoliación del árbol un valor de una escala numérica de 0 a 5, tal y como se describió en Material y Métodos. El GD de los cultivares a lo largo del tiempo en los sucesivos años se recoge en el Anexo 2, denominado Tablas de Grado de Defoliación (Tablas A2.1, A2.2, A2.3, A2.4, A2.5, A2.6 y A2.7). En las Figuras 4.14, 4.15, 4.16, 4.17, 4.18, 4.19 y 4.20 se representa la cinética temporal de defoliación de los 14 cultivares los años 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, y 2014, respectivamente. La observación de los resultados permite diferenciar tres fases esenciales en base a su GD, una fase inicial, en la que comienza la defoliación, sin apenas diferencias entre ambos tipos de manejo y cuya duración depende del cultivar, una fase intermedia, en la que se acentúan las diferencias entre los dos tratamientos y la defoliación se incrementa de forma exponencial, siendo mayor siempre el GD en los árboles manejados en AE, y una fase final, en la que el GD para ambos tratamientos converge hasta su máximo valor, cuando el árbol está completamente defoliado. El inicio de la defoliación para la mayoría de los cultivares de ciruelo japonés tuvo lugar a mediados de septiembre, oscilando algunos días dependiendo del año. Algunos cultivares fueron más precoces que otros en el inicio de la defoliación, como ‘Red Beaut’ (primera quincena de agosto en 2011 y 2014), ‘Friar’ y ‘Showtime’ (primera quincena de septiembre en 2011 y 2014). Otros cultivares como ‘Souvenir’ y ‘Golden Japan’ fueron más tardíos, retrasándose algunos días más el inicio de la defoliación. En general, la defoliación se inició siempre antes en los árboles manejados en AE, a excepción del año 2008 para el cultivar ‘Souvenir’ y también en 2012 algunos cultivares como ‘Souvenir, ‘Blackamber’, ‘Santa Rosa’, ‘Angeleno’, y ‘Showtime’ comenzaron ligeramente antes su proceso de defoliación en AC, aunque las diferencias en el GD fueron pequeñas. La tónica general en esta primera etapa de defoliación, que se extendió principalmente durante el mes de septiembre y la primera quincena de octubre, fue la inexistencia de grandes diferencias entre los dos tipos de manejo. La segunda fase de la defoliación tuvo lugar desde finales de octubre a principios de diciembre y su duración varió en función del año, cultivar y tipo de manejo, caracterizándose esta fase por un incremento importante de la defoliación, más acentuado en los árboles manejados en AE. Las diferencias entre ambos tipos de manejo en esta etapa fueron claras y estadísticamente significativas. El año 2013 se caracterizó por ser el año de todo el periodo estudiado en el que la diferencia entre ambos tipos de manejo fue más acentuada. De hecho, transcurrió casi un mes, desde el 30 de octubre al 27 de noviembre, en el que las diferencias entre AC y AE fueron estadísticamente significativas para todos los cultivares, excepto ‘Friar’ y ‘Showtime’, cultivares que en ese periodo estaban, en ambos tipos de manejo, más defoliados que los demás. Otros años también hubo periodos en el que hubo claras diferencias significativas en el GD entre AC y AE; así, en el año 2008 fue de 21 días, entre el 13 de noviembre y el 4 de diciembre, y en el año 2014 fue de 14 días, entre el 30 de octubre al 13 de noviembre. Aunque en el resto de 93 años del estudio (2009, 2010, 2011 y 2012), no hubo un periodo completo en el que todos los cultivares mostraran diferencias estadísticamente significativas entre los dos manejos, sin embargo, muchos cultivares mostraron también diferencias significativas en el GD en dicho periodo. En general, las menores diferencias en ese periodo ocurrieron en los años 2011 y 2012. La tercera fase, aquella en la que el GD se aproxima a 5, valor que asignamos a los árboles completamente defoliados, tuvo lugar a finales del mes de noviembre y durante todo el mes de diciembre. De nuevo, su duración y fechas exactas en las que tuvo lugar varió dependiendo del cultivar, tratamiento y año. Este periodo se caracterizó por no presentar grandes diferencias entre ambos tratamientos, ya que el GD en los dos tipos de manejo se iba aproximando al máximo valor. 94 Día del año Día del año Figura 4. 14 . Cinética de defoliación de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón) en el año 2008. GD: grado de defoliación. 0 1 2 3 4 5 293 310 324 338 352 GD 'Larry-Ann' 0 1 2 3 4 5 293 310 324 338 352 GD 'Fortune' 0 1 2 3 4 5 293 310 324 338 352 GD 'Souvenir' 0 1 2 3 4 5 293 310 324 338 352 GD 'Songold' 0 1 2 3 4 5 293 310 324 338 352 GD 'Sapphire' 0 1 2 3 4 5 293 310 324 338 352 GD 'Red Beaut' 0 1 2 3 4 5 293 310 324 338 352 GD 'Laetitia' 0 1 2 3 4 5 293 310 324 338 352 GD 'Blackamber' 0 1 2 3 4 5 293 310 324 338 352 GD 'Primetime' 0 1 2 3 4 5 293 310 324 338 352 GD 'Santa Rosa' 0 1 2 3 4 5 293 310 324 338 352 GD 'Angeleno' 0 1 2 3 4 5 293 310 324 338 352 GD 'Golden Japan' 293 310 324 338 352 GD 'Friar' 0 1 2 3 4 5 293 310 324 338 352 GD 'Showtime' 95 Día del año Día del año Figura 4.15 . Cinética de defoliación de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón) en el año 2009. GD: grado de defoliación. 0 1 2 3 4 5 264 301 320 344 GD 'Larry-Ann' 0 1 2 3 4 5 264 301 320 344 GD 'Fortune' 0 1 2 3 4 5 264 301 320 344 GD 'Souvenir' 0 1 2 3 4 5 264 301 320 344 GD 'Songold' 0 1 2 3 4 5 264 301 320 344 GD 'Sapphire' 0 1 2 3 4 5 264 301 320 344 GD 'Red Beaut' 0 1 2 3 4 5 264 301 320 344 GD 'Laetitia' 0 1 2 3 4 5 264 301 320 344 GD 'Blackamber' 0 1 2 3 4 5 264 301 320 344 GD 'Primetime' 0 1 2 3 4 5 264 301 320 344 GD 'Santa Rosa' 0 1 2 3 4 5 264 301 320 344 GD 'Angeleno' 0 1 2 3 4 5 264 301 320 344 GD 'Golden Japan' 0 1 2 3 4 5 264 301 320 344 GD 'Friar' 0 1 2 3 4 5 264 301 320 344 GD 'Showtime' 96 Día del año Día del año Figura 4.16 . Cinética de defoliación de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón) en el año 2010. GD: grado de defoliación. 0 1 2 3 4 5 287 302 315 328 343 GD 'Larry-Ann' 0 1 2 3 4 5 287 302 315 328 343 GD 'Fortune' 0 1 2 3 4 5 287 302 315 328 343 GD 'Souvenir' 0 1 2 3 4 5 287 302 315 328 343 GD 'Solgold' 0 1 2 3 4 5 287 302 315 328 343 GD 'Sapphire' 0 1 2 3 4 5 287 302 315 328 343 GD 'Red Beaut' 0 1 2 3 4 5 287 302 315 328 343 GD 'Laetitia' 0 1 2 3 4 5 287 302 315 328 343 GD 'Blackamber' 0 1 2 3 4 5 287 302 315 328 343 GD 'Primetime' 0 1 2 3 4 5 287 302 315 328 343 GD 'Santa Rosa' 0 1 2 3 4 5 287 302 315 328 343 GD 'Angeleno' 0 1 2 3 4 5 287 302 315 328 343 GD 'Golden Japan' 0 1 2 3 4 5 287 302 315 328 343 GD 'Friar' 0 1 2 3 4 5 287 302 315 328 343 GD 'Showtime' 97 Día del año Día del año Figura 4.17 . Cinética de defoliación de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón) en el año 2011. GD: grado de defoliación. 0 1 2 3 4 5 258 272 294 312 321 328 GD 'Larry-Ann' 0 1 2 3 4 5 258 272 294 312 321 328 GD 'Fortune' 0 1 2 3 4 5 217 250 264 279 294 312 328 GD 'Souvenir' 0 1 2 3 4 5 258 272 294 312 321 328 GD 'Songold' 0 1 2 3 4 5 258 272 294 312 321 328 GD 'Sapphire' 0 1 2 3 4 5 217 250 264 279 294 312 328 GD 'Red Beaut' 0 1 2 3 4 5 258 272 294 312 321 328 GD 'Laetitia' 0 1 2 3 4 5 258 272 294 312 321 328 GD 'Blackamber' 0 1 2 3 4 5 258 272 294 312 321 328 GD 'Primetime' 0 1 2 3 4 5 258 272 294 312 321 328 GD 'Santa Rosa' 0 1 2 3 4 5 258 272 294 312 321 328 GD 'Angeleno' 0 1 2 3 4 5 258 272 294 312 321 328 GD 'Golden Japan' 0 1 2 3 4 5 217 250 264 279 294 312 328 GD 'Friar' 0 1 2 3 4 5 217 250 264 279 294 312 328 GD 'Showtime' 98 Día del año Día del año Figura 4.18 . Cinética de defoliación de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón) en el año 2012. GD: grado de defoliación. 0 1 2 3 4 5 276 298 319 339 GD 'Larry-Ann' 0 1 2 3 4 5 276 298 319 339 GD 'Fortune' 0 1 2 3 4 5 276 290 304 318 332 346 GD 'Souvenir' 0 1 2 3 4 5 276 298 319 339 GD 'Songold' 0 1 2 3 4 5 276 298 319 339 GD 'Sapphire' 0 1 2 3 4 5 276 290 304 318 332 346 GD 'Red Beaut' 0 1 2 3 4 5 276 298 319 339 GD 'Laetitia' 0 1 2 3 4 5 276 298 319 339 GD 'Blackamber' 0 1 2 3 4 5 276 298 319 339 GD 'Primetime' 0 1 2 3 4 5 276 298 319 339 GD 'Santa Rosa' 0 1 2 3 4 5 276 298 319 339 GD 'Angeleno' 0 1 2 3 4 5 276 298 319 339 GD 'Golden Japan' 0 1 2 3 4 5 276 290 304 318 332 346 GD 'Friar' 0 1 2 3 4 5 276 290 304 318 332 346 GD 'Showtime' 99 Día del año Día del año Figura 4.19 . Cinética de defoliación de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón) en el año 2013. GD: grado de defoliación. 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 324 338 354 GD 'Larry-Ann' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 324 338 354 GD 'Fortune' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 324 338 354 GD 'Souvenir' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 324 338 354 GD 'Songold' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 324 338 354 GD 'Sapphire' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 324 338 354 GD 'Red Beaut' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 324 338 354 GD 'Laetitia' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 324 338 354 GD 'Blackamber' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 324 338 354 GD 'Primetime' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 324 338 354 GD 'Santa Rosa' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 324 338 354 GD 'Angeleno' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 324 338 354 GD 'Golden Japan' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 324 338 354 GD 'Friar' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 324 338 354 GD 'Showtime' 106 Día del año Día del año Figura 4.26 . Severidad de la roya sobre la superficie foliar de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón) en el año 2013. 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 Roya 'Larry-Ann' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 Roya 'Fortune' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 Roya 'Souvenir' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 Roya 'Songold' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 Roya 'Sapphire' 0 1 2 3 4 5 267 274 281 289 296 Roya 'Red Beaut' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 Roya 'Laetitia' 0 1 2 3 4 5 267 274 281 289 296 Roya 'Blackamber' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 Roya 'Primetime' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 Roya 'Santa Rosa' 0 1 2 3 4 5 267 274 281 289 296 Roya 'Angeleno' 0 1 2 3 4 5 267 281 296 310 Roya 'Golden Japan' 0 1 2 3 4 5 267 274 281 289 296 Roya 'Friar' 0 1 2 3 4 5 267 274 281 289 296 Roya 'Showtime' 107 Día del año Día del año Figura 4.27 . Severidad de la roya sobre la superficie foliar de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón) en el año 2014. 0 1 2 3 4 5 204 230 258 274 289 Roya 'Larry-Ann' 0 1 2 3 4 5 204 230 258 274 289 Roya 'Fortune' 0 1 2 3 4 5 204 230 258 274 289 303 Roya 'Souvenir' 0 1 2 3 4 5 204 230 258 274 289 303 Roya 'Songold' 0 1 2 3 4 5 204 230 258 274 289 Roya 'Sapphire' 0 1 2 3 4 5 204 230 258 274 Roya 'Red Beaut' 0 1 2 3 4 5 204 230 258 274 289 303 Roya 'Laetitia' 0 1 2 3 4 5 204 230 258 274 289 Roya 'Blackamber' 0 1 2 3 4 5 204 230 258 274 289 Roya 'Primetime' 0 1 2 3 4 5 204 230 258 274 289 Roya 'Santa Rosa' 0 1 2 3 4 5 204 230 258 274 289 Roya 'Angeleno' 0 1 2 3 4 5 204 230 258 274 289 303 Roya 'Golden Japan' 0 1 2 3 4 5 204 230 258 274 289 Roya 'Friar' 0 1 2 3 4 5 204 230 258 274 Roya 'Showtime' 108 4.1.6. Determinación de las reservas de carbohidratos y nitrógeno en madera A pesar de que en los resultados de los análisis de suelos y foliares se observa una concentración y evolución muy similar para casi todos los macro y micronutrientes de las plantas, la realidad es que todos los estudios relacionados con el crecimiento han puesto de manifiesto un menor vigor en los árboles en manejo ecológico. Por otra parte, se ha constatado también que la parcela ecológica presenta una floración algo retrasada y una defoliación anticipada. Se planteó la hipótesis de trabajo de que por una parte la acción defoliante de la roya y por otra la fertilización orgánica, con su particular tasa de mineralización, estarían afectando a las dinámicas de reservas de la planta en manejo ecológico, en concreto a las de nitrógeno y carbohidratos, reservas fundamentales para el crecimiento, el vigor y la calidad de los vegetales, en línea con los resultados de Choi et al. (2003), quienes observan que las reservas de carbohidratos se ven influidas por una defoliación prematura. En línea con esta hipótesis de trabajo, se decidió determinar las reservas de carbohidratos no estructurales y de nitrógeno en los cultivares susceptibles a la roya ‘Friar’ y ‘Showtime’ y en ‘Red Beaut’ y ‘Souvenir’, tolerantes a esta enfermedad. Se han realizado varios análisis de las reservas de carbohidratos (almidón y azúcares solubles totales) y nitrógeno (proteico, nítrico y amoniacal) en madera de los cuatro cultivares de ciruelo japonés mencionados en el párrafo anterior en diferentes fechas entre los años 2011 y 2014, ambos inclusive, y en noviembre de 2012 un análisis en raíces de los dos cultivares de ciruelo japonés ‘Red Beaut’ y ‘Showtime’. Se han escogido fechas coincidentes tanto con el reposo invernal, cuando se supone que las reservas son máximas, como con un activo crecimiento vegetativo, cuando deben haber descendido, por la utilización de las mismas. 4.1.6.1. Almidón Los resultados obtenidos sobre la concentración de almidón acumulado en las ramas de los árboles de ambos tipos de manejo se presentan en la Tabla 4.25. Se observa que en general la concentración fue muy similar en ambos tipos de manejo para los cuatro cultivares, con algunas excepciones puntuales como ocurrió en ‘Souvenir’ en marzo de 2011 (mayor concentración de almidón en el manejo en AC), en ‘Red Beaut’ en noviembre de 2012 y diciembre de 2013 (mayor concentración de almidón en el manejo en AC) y en ‘Showtime’ en diciembre de 2013 (mayor concentración de almidón en el manejo en AC). El valor promedio de las mediciones realizadas fue mayor en AC para los cultivares ‘Souvenir’ y ‘Red Beaut’ y mayor en AE para los cultivares ‘Friar’ y ‘Showtime’. En la Figura 4.28 se representa gráficamente la concentración de almidón en ramas de madera para cada cultivar en el periodo estudiado. Se puede observar que en líneas generales la concentración de almidón en ‘Red Beaut’ fue ligeramente superior en el manejo convencional, mientras que en ‘Friar’ y ‘Showtime’, en diferentes fechas, fue ligeramente 109 superior en el manejo ecológico; la concentración de almidón en el cultivar ‘Souvenir’ fue variable, siendo unas veces ligeramente superior en el manejo en AE y otras ligeramente superior en el manejo en AC. La concentración de almidón en raíces, medida en noviembre de 2012 en los cultivares ‘Red Beaut’ y ‘Showtime’ (Tabla 4.25), fue muy similar entre ambos tipos de manejo agronómico. La concentración de almidón en ramas medida en esta misma fecha, comparada con la obtenida en raíces, fue inferior en el cultivar ‘Red Beaut’ manejado en AE, similar en ‘Red Beaut’ y ‘Showtime’ manejados en AC y superior en el cultivar ‘Showtime’ manejado en AE. Tabla 4.25 . Reservas de almidón (mg/g) en ramas de madera de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en diferentes fechas del periodo 2011-2014. ‘Souvenir’ ‘Red Beaut’ ‘Friar’ ‘Showtime’ Fecha AE AC AE AC AE AC AE AC Ramas 18-3-11 27,90 b 51,10 a 34,99 a 34,97 a 38,94 a 30,51 a 39,51 a 23,34 a 20-9-11 49,27 a 48,35 a 43,28 a 47,73 a 44,09 a 41,76 a 33,26 a 44,20 a 9-11-11 12,49 a 10,06 a 8,54 a 8,13 a 15,49 a 5,59 a 8,05 a 8,93 a 16-1-12 - - 16,71 a 12,98 a - - 15,88 a 11,98 a 8-5-12 - - 11,22 a 12,06 a - - 13,62 a 11,50 a 6-11-12 - - 12,91 b 18,86 a - - 18,08 a 13,69 a 25-5-13 22,86 a 20,13 a 19,96 a 20,65 a 20,72 a 20,82 a 20,50 a 21,06 a 2-12-13 30,81 a 31,25 a 27,72 b 33,18 a 28,82 a 30,47 a 32,92 b 35,26 a 26-5-14 29,37 a 30,77 a 28,39 a 29,77 a 29,82 a 29,14 a 29,99 a 29,79 a Promedio 28,78 31,94 22,64 24,26 29,65 26,38 23,53 22,19 Raíces 6-11-12 - - 17,47 a 18,53 a - - 13,83 a 13,50 a En las filas, para cada cultivar y fecha, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. entre los dos tipos de manejo (p ≤ 0,05). 110 Figura 4.28. Evolución de las reservas de almidón (mg/g) en ramas de madera de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón). 4.1.6.2. Azúcares solubles totales Los resultados del análisis de los azúcares solubles totales se presentan en la Tabla 4.26. Los valores obtenidos fueron muy similares para ambos tratamientos, observándose sólo tres diferencias puntuales, el cultivar ‘Showtime’ en mayo de 2013, que tuvo mayor concentración de azúcares solubles totales en el manejo en AC y los cultivares ‘Souvenir’ y ‘Red Beaut’ que también tuvieron una significativa mayor concentración de azúcares solubles totales en AC en diciembre de 2013. Los valores promedio incluidos en la penúltima fila de la Tabla 4.26, indicaron valores similares en ambos tipos de manejo, siendo superior en el manejo en AC en el cultivar ‘Souvenir’, prácticamente igual entre ambos tratamientos en el cultivar ‘Friar’ y superior en el manejo en AE en los cultivares ‘Red Beaut’ y ‘Showtime’. En general, la concentración de azúcares solubles totales se incrementó al final del ciclo en los años 2011, 2012 y 2013. En el mes de noviembre del año 2011 se puede apreciar este incremento en todos los cultivares, a excepción del cultivar ‘Showtime’, en el que disminuye, y del cultivar ‘Souvenir’ en AC, también con un ligero descenso. En el mes de noviembre del año 2012 y diciembre del 2013 la concentración de azúcares solubles totales fue siempre superior en comparación con el análisis anterior, realizado en el mes de mayo, periodo de activo crecimiento vegetativo. En la Figura 4.29 se representa gráficamente la concentración de azúcares solubles totales en ramas de madera para cada cultivar en el periodo estudiado. Se puede observar que en b a aaaa aa aa aa 0 10 20 30 40 50 60 Almidón (mg/g) 'Souvenir' aa aaababa a a aaaaa aa 0 10 20 30 40 50 60 Almidón (mg/g) 'Red Beaut' a a aaaa aa aaaa 0 10 20 30 40 50 60 Almidón (mg/g) 'Friar' a a aa aa a aa aa aaaaa ba 0 10 20 30 40 50 60 Almidón (mg/g) 'Showtime' 111 líneas generales durante este periodo la concentración fue ligeramente superior en el manejo en AC en los cultivares ‘Souvenir’ y ‘Friar’ y ligeramente superior en el manejo en AE en el cultivar ‘Red Beaut’. El cultivar ‘Showtime’ tuvo una concentración superior en el manejo en AE al principio del periodo estudiado (2011), y muy similar para ambos manejos el resto del periodo (2012-2014). La concentración de azúcares solubles totales en raíces (Tabla 4.26), medida en noviembre de 2012, fue ligeramente superior en el manejo en AE en el cultivar ‘Red Beaut’ y muy similar en el cultivar ‘Showtime’. La concentración de azúcares solubles totales en ramas en el análisis realizado esa misma fecha, comparada con la obtenida en raíces, fue inferior en el cultivar ‘Red Beaut’ en los dos manejos agronómicos, similar en ‘Showtime’ manejado en AE e inferior en ‘Showtime’ manejado en AC. Tabla 4.26 . Reservas de azúcares solubles totales (mg/g) en ramas de madera de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en diferentes fechas del periodo 2011-2014. ‘Souvenir’ ‘Red Beaut’ ‘Friar’ ‘Showtime’ Fecha AE AC AE AC AE AC AE AC Ramas 18-3-11 30,88 a 32,25 a 41,33 a 35,05 a 35,78 a 28,37 a 32,79 a 23,89 a 20-9-11 9,76 a 17,95 a 12,89 a 13,18 a 13,23 a 15,58 a 26,36 a 21,93 a 9-11-11 18,06 a 17,57 a 19,44 a 15,69 a 19,97 a 21,57 a 21,29 a 19,82 a 16-1-12 - - 9,89 a 6,23 a - - 7,36 a 7,63 a 8-5-12 - - 3,75 a 2,44 a - - 2,05 a 2,99 a 6-11-12 - - 8,33 a 7,59 a - - 8,21 a 7,31 a 25-5-13 8,77 a 8,93 a 8,46 a 9,09 a 8,87 a 9,18 a 8,63 b 9,60 a 2-12-13 9,46 b 11,97 a 10,29 b 10,68 a 9,74 a 11,45 a 10,99 a 11,87 a 26-5-14 11,61 a 11,08 a 11,64 a 11,53 a 10,85 a 10,54 a 10,47 a 11,28 a Promedio 14,76 16,63 14,00 12,39 16,41 16,12 14,24 12,92 Raíces 6-11-12 - - 9,49 a 8,92 a - - 8,14 a 8,36 a En las filas, para cada cultivar y fecha, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. entre los dos tipos de manejo (p ≤ 0,05). 112 Figura 4.29. Evolución de las reservas de azúcares solubles totales (mg/g) en ramas de madera de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón). 4.1.6.3. Nitrógeno proteico Los resultados obtenidos en los análisis de nitrógeno proteico se muestran en la Tabla 4.27. El nitrógeno proteico fue la fracción nitrogenada más abundante de las tres analizadas (N proteico, N amoniacal y N nítrico). En general los niveles de N proteico en ambos tipos de manejo fueron muy similares, con sólo algunas diferencias significativas aisladas, como el cultivar ‘Showtime’ en septiembre de 2011, con mayor concentración en AC, el cultivar ‘Red Beaut’ en mayo de 2013, con mayor concentración en AE y el cultivar ‘Showtime’ en mayo de 2014, con mayor concentración en AE. No obstante, incluso en estos tres casos las diferencias fueron pequeñas. De hecho, los valores promedio fueron prácticamente iguales entre ambos tratamientos para los cuatro cultivares estudiados. En general se observó un incremento importante del N proteico al final del ciclo de crecimiento vegetativo en el mes de noviembre de los años 2011 y 2012, incremento algo más atenuado en diciembre del año 2013. Los resultados obtenidos en los cultivares ‘Red Beaut’ y ‘Showtime’ referidos al mes de enero del año 2012, muestran un brusco descenso de la cantidad de N proteico almacenado. En la Figura 4.30 se representa gráficamente la concentración de nitrógeno proteico en ramas de madera para cada cultivar en el periodo estudiado, observándose con claridad como la concentración en nitrógeno proteico fue muy similar, sólo ligeramente superior unas veces en el manejo en AE y otras veces en el manejo en AC. a aaa b a a aaaaa 0 10 20 30 40 50 Aaúcares solubles totales (mg/g) 'Souvenir' a aa aaaa aa a aaaaa aba 0 10 20 30 40 50 Aaúcares solubles totales (mg/g) 'Red Beaut' a aaaaa a aa aaa 0 10 20 30 40 50 Azúcares solubles totales (mg/g) 'Friar' a a a a aa aaa aaa aaabaa 0 10 20 30 40 50 Azúcares solubles totales (mg/g) 'Showtime' 113 El nitrógeno proteico medido en las raíces en el mes de noviembre del año 2012, fue superior en el manejo en AE en los dos cultivares analizados, aunque las diferencias no fueron estadísticamente significativas (Tabla 4.27). La concentración de nitrógeno proteico en ramas medida en esta misma fecha comparada con la obtenida en raíces, fue superior en los dos manejos agronómicos en el cultivar ‘Red Beaut’ y en el manejo en AC en ‘Showtime’, siendo muy similar en el manejo en AE para este mismo cultivar. Tabla 4.27 . Reservas de nitrógeno proteico (%) en ramas de madera de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en diferentes fechas del periodo 2011-2014. ‘Souvenir’ ‘Red Beaut’ ‘Friar’ ‘Showtime’ Fecha AE AC AE AC AE AC AE AC Ramas 18-3-11 1,49 a 1,63 a 1,17 a 1,22 a 1,70 a 1,75 a 1,83 a 1,67 a 20-9-11 2,00 a 1,74 a 2,01 a 1,65 a 1,64 a 1,73 a 1,79 b 2,42 a 9-11-11 3,26 a 3,25 a 3,10 a 3,41 a 3,07 a 3,53 a 3,13 a 3,36 a 16-1-12 - - 2,35 a 2,28 a - - 2,73 a 2,85 a 8-5-12 - - 1,88 a 1,73 a - - 2,11 a 1,90 a 6-11-12 - - 2,83 a 3,16 a - - 2,98 a 2,96 a 25-5-13 2,52 a 2,43 a 2,69 a 2,33 b 2,45 a 2,46 a 2,64 a 2,41 a 2-12-13 2,64 a 2,92 a 2,82 a 2,80 a 2,60 a 2,37 a 2,61 a 2,55 a 26-5-14 2,60 a 2,64 a 2,68 a 2,72 a 2,74 a 2,66 a 2,77 a 2,56 b Promedio 2,42 2,44 2,39 2,37 2,37 2,42 2,51 2,52 Raíces 6-11-12 - - 2,64 a 2,19 a - - 3,06 a 2,41 a En las filas, para cada cultivar y fecha, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. entre los dos tipos de manejo (p ≤ 0,05). 114 Figura 4.30. Evolución de las reservas de nitrógeno proteico (%) en ramas de madera de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón). 4.1.6.4. Nitrógeno amoniacal El nitrógeno amoniacal fue la segunda fracción nitrogenada en términos cuantitativos. Los resultados obtenidos se muestran en la Tabla 4.28 e indican que los valores fueron muy similares entre ambos tipos de manejo. Existieron algunas diferencias significativas puntuales como el cultivar ‘Souvenir’, que en marzo de 2011 y mayo de 2013 tuvo mayor concentración en AE, mientras que en diciembre de 2012 tuvo mayor concentración en AC. El cultivar ‘Red Beaut’ tuvo mayor concentración en AE en mayo de 2013 y el cultivar ‘Friar’ tuvo mayor concentración en AC en septiembre de 2011 y, por el contrario, tuvo mayor concentración en AE en noviembre de 2011. La concentración de nitrógeno amoniacal almacenado como reserva no tuvo grandes variaciones entre las diferentes mediciones realizadas, observándose sólo un ligero incremento al final del ciclo en los años 2011 y 2012. En la Figura 4.31 se representan gráficamente los valores de nitrógeno amoniacal en ramas entre 2011 y 2014, observándose claramente la similitud entre los dos tipos de manejo. El nitrógeno amoniacal medido en las raíces en el mes de noviembre del año 2012 (Tabla 4.28), fue muy similar en los dos manejos agronómicos, sólo ligeramente superior en el manejo en AE en el cultivar ‘Red Beaut’ y ligeramente superior en el manejo en AC en el cultivar ‘Showtime’. La concentración de nitrógeno amoniacal en ramas medida en esta misma fecha aa a aaa aa a aaa 0 1 2 3 4 Nitrógeno proteico (%) 'Souvenir' aa a aa aa aa aa a aab aaa 0 1 2 3 4 Nitrógeno proteico (%) 'Red Beaut' aa aaaa aa a aaa 0 1 2 3 4 Nitrógeno proteico(%) 'Friar' a a a a aa a aa ab aa a a aa b 0 1 2 3 4 Nitrógeno proteico (%) 'Showtime' 115 comparada con la obtenida en raíces, fue superior en manejo en AE y AC en el cultivar ‘Red Beaut’, y sólo ligeramente superior en el cultivar ‘Showtime’. Tabla 4.28 . Reservas de nitrógeno amoniacal (%) en ramas de madera de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en diferentes fechas del periodo 2011-2014. ‘Souvenir’ ‘Red Beaut’ ‘Friar’ ‘Showtime’ Fecha AE AC AE AC AE AC AE AC Ramas 18-3-11 0,45 a 0,22 b 0,20 a 0,31 a 0,36 a 0,31 a 0,27 a 0,31 a 20-9-11 0,40 a 0,51 a 0,45 a 0,43 a 0,31 b 0,43 a 0,39 a 0,40 a 9-11-11 0,63 a 0,66 a 0,68 a 0,64 a 0,69 a 0,59 b 0,67 a 0,69 a 16-1-12 - - 0,43 a 0,47 a - - 0,28 a 0,16 a 8-5-12 - - 0,22 a 0,23 a - - 0,25 a 0,26 a 6-11-12 - - 0,53 a 0,51 a - - 0,52 a 0,61 a 25-5-13 0,48 a 0,34 b 0,41 a 0,33 b 0,39 a 0,34 a 0,35 a 0,34 a 2-12-13 0,26 a 0,32 a 0,26 a 0,26 a 0,51 a 0,37 a 0,37 a 0,40 a 26-5-14 0,34 a 0,43 a 0,33 a 0,41 a 0,39 a 0,40 a 0,36 a 0,38 a Promedio 0,43 0,41 0,39 0,40 0,44 0,41 0,38 0,39 Raíces 6-11-12 - - 0,23 a 0,18 a - - 0,47 a 0,52 a En las filas, para cada cultivar y fecha, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. entre los dos tipos de manejo (p ≤ 0,05). Figura 4.31. Evolución de las reservas de nitrógeno amoniacal (%) en ramas de madera de cuatro cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (línea verde) y convencional (línea marrón). b aa baa aaaaaa 0 0,2 0,4 0,6 0,8 1 Nitrógeno amoniacal (%) 'Souvenir' aaa aaaa aa aa a aab a aa 0 0,2 0,4 0,6 0,8 1 Nitrógeno amoniacal (%) 'Red Beaut' ab baaa aa a aaa 0 0,2 0,4 0,6 0,8 1 Nitrógeno amoniacal (%) 'Friar' a a a a aa a aa aa a a a a aaa 0 0,2 0,4 0,6 0,8 1 Nitrógeno amoniacal (%) 'Showtime' ANEXOS ANEXO 1. ESTADOS FENOLÓGICOS Y DURACIÓN DE LA FLORACIÓN PARA CADA AÑO DEL PERIODO 2007 AL 2014 223 Tabla A 1 .1. Inicio de floración (IF), plena floración (PF) y final de floración (FF) de siete cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en los años del periodo 2007 a 2014. Año Manejo ‘Larry-Ann’ ‘Fortune’ ‘Souvenir’ ‘Songold’ ‘Sapphire’ ‘Red Beaut’ ‘Laetitia’ IF PF FF IF PF FF IF PF FF IF PF FF IF PF FF IF PF FF IF PF FF Día del año 2007 AE 67 73 89 62 69 80 61 68 91 66 77 98 62 73 102 58 64 75 65 75 103 AC 68 74 89 61 68 82 62 68 96 65 75 101 54 73 107 58 65 77 66 73 102 2008 AE 56 64 84 52 60 71 52 64 92 60 73 95 52 60 95 52 56 67 60 64 95 AC 56 64 84 52 56 77 46 64 95 56 60 92 46 60 92 52 56 73 52 60 95 2009 AE 54 62 75 48 62 70 51 57 78 57 68 78 48 57 78 48 57 68 57 68 78 AC 51 62 75 48 62 70 44 57 75 54 62 78 44 54 81 44 54 72 51 59 81 2010 AE 61 77 89 54 64 88 50 68 88 64 81 94 50 68 89 48 64 88 64 81 93 AC 61 74 88 48 64 88 48 68 94 61 77 94 48 68 94 48 64 88 61 71 93 2011 AE 59 68 84 52 60 77 55 63 84 68 77 87 52 60 82 46 56 74 61 72 90 AC 56 64 84 52 56 74 54 62 83 63 73 84 51 60 87 45 56 74 54 63 87 2012 AE 72 76 93 65 72 83 65 72 88 72 74 94 64 72 93 62 67 83 69 76 93 AC 67 73 93 63 69 81 62 69 83 69 72 90 64 69 86 60 67 81 69 74 93 2013 AE 63 70 95 60 67 91 58 65 91 72 83 95 58 63 86 59 65 76 66 72 100 AC 63 68 86 57 65 84 55 64 86 68 81 85 53 60 84 55 63 76 60 68 95 2014 AE 65 69 94 55 62 81 57 64 84 68 70 99 51 64 96 51 63 80 67 70 97 AC 62 67 93 53 58 79 53 59 83 63 69 94 50 59 91 50 57 79 55 64 92 C-E 1,63 1,63 -1,37 1,75 2,25 -0,75 3,13 1,25 -0,12 3,50 4,25 -2,75 3,38 1,75 0,12 1,50 1,25 1,12 5,13 5,75 -1,37 224 Tabla A 1 .2. Inicio de floración (IF), plena floración (PF) y final de la floración (FF) de siete cultivares adicionales de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en los años del periodo 2007 al 2014. ‘Blackamber’ ‘Primetime’ ‘Santa Rosa’ ‘Angeleno’ ‘Golden Japan’ ‘Friar’ ‘Showtime’ Año Manejo IF PF FF IF PF FF IF PF FF IF PF FF IF PF FF IF PF FF IF PF FF Día del año 2007 AE 65 68 77 69 79 101 66 76 89 67 75 86 71 81 111 77 81 110 67 70 100 AC 62 65 77 68 79 103 64 74 91 67 75 90 70 78 109 73 78 98 66 69 104 2008 AE 52 60 79 64 77 95 60 64 84 52 64 84 60 77 101 67 77 88 60 64 92 AC 52 56 73 60 71 95 56 64 92 52 64 84 56 64 95 56 64 84 52 64 95 2009 AE 54 62 68 57 68 78 54 68 75 54 68 75 57 68 78 57 68 78 54 62 78 AC 44 57 72 56 68 81 48 59 78 48 62 75 51 64 82 51 68 78 52 62 78 2010 AE 59 69 88 68 83 98 64 81 94 64 74 92 64 81 92 67 83 94 64 81 96 AC 48 68 83 64 81 96 61 74 91 61 70 94 61 81 96 65 83 94 48 68 96 2011 AE 54 63 74 68 77 91 63 74 84 57 64 82 69 77 91 68 80 91 61 70 87 AC 48 60 74 63 76 86 61 74 84 52 63 82 62 78 89 65 80 91 60 67 85 2012 AE 67 72 86 76 83 102 70 78 90 70 81 90 74 81 94 79 83 90 70 74 90 AC 62 69 81 74 81 100 69 73 90 69 76 90 72 78 94 74 81 90 69 74 89 2013 AE 60 70 77 74 85 107 70 75 95 63 72 91 70 72 105 76 84 101 68 72 100 AC 56 64 78 67 76 95 63 68 91 56 67 85 63 70 96 65 82 96 65 69 91 2014 AE 58 66 83 71 81 99 66 71 87 64 70 85 71 75 97 73 75 90 66 69 96 AC 54 63 79 69 78 91 57 69 85 57 65 84 65 70 92 68 72 83 63 67 91 C-E 5,38 3,50 -1,87 3,25 2,88 -3,00 4,25 4,00 0,50 3,63 3,25 -0,12 4,50 3,63 -2,00 5,88 2,88 -3,50 4,38 2,75 -1,25 225 Tabla A1 .3. Duración de la floración (días) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) para los años 2007 al 2014, valor medio de los ocho años (Media) y diferencia de la duración de la floración del tratamiento convencional y el ecológico (C-E). 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 Media Cultivar AE AC AE AC AE AC AE AC AE AC AE AC AE AC AE AC AE AC C-E ‘Larry-Ann’ 22 21 28 28 21 24 28 27 25 28 21 26 32 23 30 32 25,75 26,00 0,25 ‘Fortune’ 18 21 19 25 22 22 34 40 25 22 18 18 31 27 25 25 24,13 25,13 1,00 ‘Souvenir’ 30 34 40 49 27 31 38 46 29 29 23 21 33 31 26 30 30,88 33,88 3,00 ‘Songold’ 32 36 35 36 21 24 30 33 19 21 22 21 23 17 31 31 26,63 27,38 0,75 ‘Sapphire’ 40 53 43 46 30 37 39 46 30 36 29 22 28 31 45 41 35,50 39,00 3,50 ‘Red Beaut’ 17 19 15 21 20 28 40 40 28 29 21 27 17 21 30 39 23,38 26,00 2,62 ‘Laetitia’ 38 36 35 43 21 30 29 32 29 33 24 24 34 35 39 36 30,00 33,75 3,75 ‘Blackamber’ 12 15 27 21 14 28 29 35 20 26 19 19 17 22 25 25 20,38 23,88 3,50 ‘Primetime’ 32 35 31 35 21 25 30 32 23 23 26 26 33 28 29 22 28,00 28,25 0,25 ‘Santa Rosa’ 23 27 24 36 21 30 30 30 21 23 20 21 25 28 22 27 23,13 27,88 4,75 ‘Angeleno’ 19 23 32 32 21 27 28 33 25 30 20 21 28 29 22 27 24,25 27,75 3,50 ‘Golden Japan’ 40 39 41 39 21 31 28 35 22 27 20 22 35 33 27 27 29,13 31,63 2,50 ‘Friar’ 33 25 21 28 21 27 27 29 23 26 11 16 25 31 18 12 22,50 25,00 2,50 ‘Showtime’ 33 38 32 43 24 26 32 48 26 25 20 20 32 26 32 28 29,00 32,25 3,25 Media parcela 27,7 30,1 30,2 34,4 21,7 27,8 31,5 36,1 24,6 27,0 21,0 21,7 28,0 27,2 28,6 28,7 26,6 29,1 2,5 ANEXO 2. TABLAS DE GRADO DE DEFOLIACIÓN 234 Tabla A2 .6. Cinética de defoliación (0 a 5) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2013. Cultivar Manejo Día del año 267 274 281 289 296 303 310 317 324 331 338 345 354 Grado de defoliación (0 a 5) ‘Larry-Ann’ AE 0,00 a 0,00 a 0,08 a 0,13 a 0,74 a 1,52 a 2,33 a 4,18 a 4,64 a 4,87 a 4,98 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,11 b 0,32 b 0,53 b 1,31 b 2,10 b 2,72 b 3,52 b 4,97 a ‘Fortune’ AE 0,00 a 0 ,03 a 0,30 a 0,37 a 2,28 a 2,83 a 3,50 a 4,73 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,17 a 0,20 b 0,51 b 0,87 b 2,61 b 3,66 b 3,93 b 4,04 b 4,79 a 5,00 a ‘Souvenir’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,13 a 0,50 a 0,80 a 1,55 a 3,72 a 4,54 a 4,77 a 4,82 a 4,94 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,04 b 0,16 b 0,79 b 0,95 b 1,26 b 1,42 b 2,23 b 4,50 b ‘Songold’ AE 0,00 a 0,00 a 0,04 a 0,27 a 0,62 a 0,97 a 1,72 a 3,39 a 4,63 a 4,86 a 4,89 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,09 b 0,40 b 1,04 b 2,19 b 2,54 b 2,80 b 4,02 b 5,00 a ‘Sapphire’ AE 0,00 a 0,03 a 0,19 a 0,39 a 2,17 a 2,89 a 3,50 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,02 b 0,13 b 0,36 b 1,31 b 1,82 b 2,21 b 2,44 b 4,70 b 5,00 a ‘Red Beaut’ AE 1,01 a 1,11 a 1,72 a 2,78 a 3,78 a 4,37 a 4,70 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,39 b 0,56 b 0,69 b 1,06 b 1,39 b 1,44 b 2,05 b 3,67 b 3,86 b 4,29 b 4,72 a 4,94 a 5,00 a ‘Laetitia’ AE 0,00 a 0,04 a 0,24 a 0 ,28 a 0,90 a 1,18 a 2,83 a 4,22 a 4,86 a 4,94 a 4,96 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,09 b 0,29 b 0,57 b 0,86 b 1,64 b 2,01 b 4,63 a 5,00 a ‘Blackamber’ AE 0,00 a 0,12 a 0,29 a 0,56 a 2,94 a 4,50 a 4,79 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,02 b 0,13 b 0,61 b 1,57 b 2,26 b 3,41 b 4,00 b 5,00 a 5,00 a ‘Primetime’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,11 a 0,48 a 0,70 a 1,64 a 3,31 a 4,06 a 4,50 a 4,72 a 4,81 a 4,97 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,0 8 b 0,21 b 0,20 b 0,39 b 0,92 b 1,70 b 2,11 b 4,18 a 4,94 a ‘Santa Rosa’ AE 0,10 a 0,14 a 0,28 a 0,40 a 2,39 a 3,17 a 3,50 a 4,92 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,03 b 0,40 b 0,78 b 1,67 b 2,17 b 2,64 b 3,80 a 4,78 a ‘Angeleno’ AE 0,00 a 0,00 a 0,18 a 0,31 a 1,94 a 2,78 a 3,50 a 4,92 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,10 b 0,31 b 1,40 b 2,46 b 3,00 b 3,33 b 3,50 b 4,50 a ‘Golden Japan’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,13 a 0,40 a 0,81 a 1,48 a 1,89 a 2,28 a 2,61 a 4,11 a 4,91 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,11 b 0,16 b 0,28 b 0,42 b 0,47 b 1,28 b 3,99 b ‘Friar’ AE 0,42 a 0,52 a 2,56 a 3,83 a 4,77 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,29 b 1,33 b 2,20 b 2,98 b 3,72 b 3,77 a 4,00 a 4,22 a 4,56 a 4,99 a ‘Showtime’ AE 1,05 a 1,56 a 2,62 a 3,33 a 4,34 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,11 b 0,42 b 0,50 b 0,72 b 1,26 b 1,67 b 2,10 b 3,56 a 4,16 a 4,56 a 4,86 a 4,99 a 5,00 a En las columnas, para cada cultivar y fecha, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. entre ambos tipos de manejo (p ≤ 0,05). 235 Tabla A2 .7. Cinética de defoliación (0 a 5) de 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2014. Cultivar Manejo Día del año 230 244 258 275 289 303 310 317 324 331 338 345 352 Grado de defoliación (0 a 5) ‘Larry-Ann’ AE 0,00 a 0,00 a 0,93 a 2,50 a 3,50 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,10 b 0,37 b 1,83 a 2,33 b 2,33 b 3,00 b 3,83 b 4,17 b 4,37 b 4,57 a 4,83 a ‘Fortune’ AE 0,00 a 0,20 a 1, 17 a 2,17 a 4,00 a 4,87 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 b 0,37 b 0,45 b 1,33 b 2,17 b 2,67 b 3,33 b 4,27 a 4,53 a 4,80 a 4,90 a 5,00 a ‘Souvenir’ AE 0,00 a 0,00 a 0,37 a 0,50 a 2,67 a 3,33 a 3,43 a 3,87 a 4,50 a 4,80 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,10 a 0,13 b 0,83 b 1,17 b 1,17 b 1,33 b 3,33 b 3,33 b 3,67 b 4,33 b 4,73 a ‘Songold’ AE 0,00 a 0,02 a 0,03 a 0,37 a 1,83 a 3,00 a 3,50 a 3,50 a 4,50 a 4,80 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,07 a 1,00 b 1,17 b 1,33 b 1,50 b 3,00 b 3,33 b 3,83 b 4,80 a 5,00 a ‘Sapphire’ AE 0,00 a 0,00 a 1,00 a 2,83 a 4,67 a 4,97 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,07 a 0,17 b 1,50 b 1,67 b 2,33 b 2,67 b 3,33 b 4,00 b 4,33 b 4,73 a 4,97 a ‘Red Beaut’ AE 0,41 a 0,66 a 1,00 a 3,83 a 4,60 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,02 b 0,19 b 0,50 b 1,17 b 2,33 b 3,33 b 3,33 b 3,67 b 4,43 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a ‘Laetitia’ AE 0,00 a 0,00 a 0,37 a 1,33 a 3 ,33 a 3,70 a 4,00 a 4,80 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,06 a 0,07 b 1,33 b 1,33 b 1,50 b 2,33 b 3,33 b 3,67 b 4,00 b 4,50 b 4,87 a ‘Blackamber’ AE 0,00 a 0,00 a 0,37 a 2,17 a 4,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,10 a 0,10 b 1,17 b 1,50 b 1,50 b 1,67 b 4,33 b 4,70 b 4,87 b 4,90 a 5,00 a ‘Primetime’ AE 0,00 a 0,00 a 0,03 a 1,83 a 3,17 a 3,83 a 4,50 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,10 b 1,00 b 1,3 3 b 1,67 b 2,17 b 3,50 b 3,50 b 4,00 b 4,50 b 4,97 a ‘Santa Rosa’ AE 0,00 a 0,20 a 1,17 a 3,33 a 4,17 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,50 b 0,83 b 2,17 b 2,33 b 2,83 b 3,50 b 3,83 b 4,00 b 4,80 a 4,93 a 5,00 a ‘Angeleno’ AE 0,00 a 0,00 a 0,50 a 1,83 a 3,67 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,10 b 0,10 b 1,00 b 1,67 b 2,17 b 2,67 b 4,17 b 4,60 b 4,73 b 4,80 a 5,00 a ‘Golden Japan’ AE 0,00 a 0,00 a 0,10 a 0,50 a 2,50 a 3,50 a 3,50 a 3,70 a 4,17 a 4,60 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,03 a 0,07 b 1,00 b 1,17 b 1,33 b 1,83 b 3,17 b 3,33 b 3,50 b 4,00 b 4,67 b ‘Friar’ AE 0,00 a 0,18 a 1,83 a 3,33 a 4,43 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,04 b 0,60 b 1,50 b 2,50 b 3,50 b 4,00 b 4,00 b 4,77 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a ‘Showtime’ AE 0,00 a 0,18 a 1,83 a 3,83 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a AC 0,00 a 0,01 b 0,50 b 1,33 b 2,83 b 3,67 b 4,00 b 4,10 b 4,83 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a 5,00 a En las columnas, para cada cultivar y fecha, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. entre ambos tipos de manejo (p ≤ 0,05). ANEXO 3. TABLAS DE SEVERIDAD DE LA ROYA 239 Tabla A3 .1. Severidad de la enfermedad de la roya (0 a 5) en 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2009. Cultivar Manejo Fecha 9/07/09 24/07/09 18/08/09 9/09/09 1/10/09 22/10/09 30/10/09 13/11/09 Severidad de la roya (0 a 5) ‘Larry-Ann’ AE 0,28 a 0,39 a 0,56 a 0,72 a 1,61 a 2,05 a 3,33 a 4,33 a AC 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,03 b 0,16 b 0,22 b 0,87 b ‘Fortune’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,34 a 0,61 a 1,69 a 3,06 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,01 b 0,01 b 0,01 b 0,20 b ‘Souvenir’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,04 a 0,52 a 2,72 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,01 b 0,33 b ‘Songold’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,04 a 0,38 a 2,22 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,02 b 0,56 b ‘Sapphire’ AE 0,06 a 0,44 a 0,50 a 0,61 a 1,17 a 1,72 a 3,67 a 4,61 a AC 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,12 b 0,20 b 0,20 b 0,70 b ‘Red Beaut’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,02 a 0,19 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,19 a ‘Laetitia’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,72 a 1,11 a 2,61 a 3,89 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,02 b 0,04 b 0,50 b ‘Blackamber’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,22 a 0,72 a 2,11 a 4,11 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,01 b 0,02 b 0,39 b ‘Primetime’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,13 a 0,61 a 2,06 a 4,28 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,02 a 0,02 b 0,14 b 0,70 b ‘Santa Rosa’ AE 0,11 a 0,33 a 0,39 a 0,50 a 1,06 a 1,83 a 3,22 a 4,44 a AC 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,00b 0,01 b 0,09 b 0,16 b 0,73 b ‘Angeleno’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,01 a 0,46 a 0,72 a 0,89 a 3,39 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,02 b 0,06 b 0,07 b 0,72 b ‘Golden Japan’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,09 a 0,41 a 3,11 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,12 b 0,56 b ‘Friar’ AE 0,06 a 0,44 a 0,72 a 1,17 a 2,67 a 3,67 a 4,62 a 4,94 a AC 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,19 b 0,24 b 0,56 b 2,33 b ‘Showtime’ AE 0,17 a 0,56 a 0,72 a 1,17 a 3,00 a 4,06 a 4,91 a 4,94 a AC 0,00 a 0,06 b 0,06 b 0,17 b 0,24 b 0,34 b 0,47 b 2,39 b En las columnas, para cada cultivar y fecha, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. (p ≤ 0,05). 240 Tabla A3 .2. Severidad de la enfermedad de la roya (0 a 5) en 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2010. Cultivar Manejo Fecha 27/07/10 02/08/10 11/08/10 14/09/10 20/09/10 29/09/10 06/10/10 14/10/10 Severidad de la roya (0 a 5) ‘Larry-Ann’ AE 0,00 a 0,39 a 0,61 a 0,89 a 1,61 a 2,00 a 3,33 a 4,33 a AC 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,03 b 0,14 b 0,19 b 0,87 b ‘Fortune’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,34 a 0,56 a 0,91 a 3,06 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,01 b 0,01 b 0,01 b 0,20 b ‘Souvenir’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,04 a 0,52 a 2,72 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,01 b 0,33 b ‘Songold’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,04 a 0,38 a 2,22 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,02 b 0,46 b ‘Sapphire’ AE 0,00 a 0,44 a 0,50 a 0,50 a 1,17 a 1,72 a 3,67 a 4,61 a AC 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,12 b 0,19 b 0,20 b 0,63 b ‘Red Beaut’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,02 a 0,19 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,05 a ‘Laetitia’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,22 a 1,11 a 2,61 a 3,89 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,04 b 0,02 b 0,39 b ‘Blackamber’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,22 a 0,72 a 2,11 a 4,11 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,01 b 0,02 b 0,30 b ‘Primetime’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,13 a 0,61 a 2,06 a 4,28 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,02 a 0,01 b 0,14 b 0,70 b ‘Santa Rosa’ AE 0,00 a 0,33 a 0,39 a 0,50 a 1,06 a 1,78 a 3,22 a 4,44 a AC 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,00b 0,01 b 0,09 b 0,10 b 0,73 b ‘Angeleno’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,01 a 0,46 a 0,72 a 0,89 a 3,39 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,05 b 0,02 b 0,04 b 0,70 b ‘Golden Japan’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,09 a 0,41 a 3,06 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,12 b 0,48 b ‘Friar’ AE 0,17 a 0,39 a 0,67 a 1,00 a 2,67 a 3,67 a 4,61 a 4,94 a AC 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,19 b 0,24 b 0,56 b 2,33 b ‘Showtime’ AE 0,38 a 0,50 a 0,67 a 1,11 a 3,00 a 4,06 a 4,91 a 4,94 a AC 0,00 b 0,06 b 0,00 b 0,00 b 0,24 b 0,32 b 0,47 b 2,39 b En las columnas, para cada cultivar y fecha, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. (p ≤ 0,05). 241 Tabla A3 .3. Severidad de la enfermedad de la roya (0 a 5) en 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2010. Cultivar Manejo Fecha 27/07/10 02/08/10 11/08/10 14/09/10 20/09/10 29/09/10 06/10/10 14/10/10 21/10/10 29/10/10 Severidad de la roya (0 a 5) ‘Souvenir’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,11 a 0,18 a 0,47 a 0,56 a 0,94 a 1,44 a 2,56 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,05 a 0,11 a 0,39 a 0,51 a 0,61 b 0,78 b 1,11 b ‘Red Beaut’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a ‘Friar’ AE 0,41 a 0,51 a 0,61 a 2,22 a 2,33 a 3,22 a 3,72 a 3,89 a 4,06 a d AC 0,20 a 0,20 b 0,23 b 1,56 b 1,89 b 2,22 b 2,55 b 2,72 b 3,44 b d ‘Showtime’ AE 1,19 a 1,24 a 1,64 a 2,94 a 3,33 a 3,61 a 3,83 a 4,33 a 4,58 a d AC 0,37 b 0,37 b 1,33 a 2,39 b 2,67 b 2,94 b 2,94 b 3,61 b 3,83 b d En las columnas, para cada cultivar y fecha, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. (p ≤ 0,05). d: defoliado. Tabla A3 .4. Severidad de la enfermedad de la roya (0 a 5) en 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2011. Cultivar Manejo Fecha 5/08/11 13/08/11 23/08/11 7/09/11 15/09/11 21/09/11 29/09/11 6/10/11 14/10/11 21/10/11 Severidad de la roya (0 a 5) ‘Souvenir’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,17 a 0,28 a 1,39 a 1,56 a 2,44 a 3,00 a 3,56 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,07 b 0,11 b 0,56 b ‘Red Beaut’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,22 a 0,33 a 0,50 a 1,06 a 1,89 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,01 b 0,28 b ‘Friar’ AE 1,89 a 3,22 a 3,33 a 3,61 a 3,80 a 3,85 a 4,00 a 4,11 a 4,50 a 4,82 a AC 0,78 b 1,56 b 1,67 b 1,80 b 1,98 b 2,10 b 2,41 b 3,00 b 3,44 b 4,00 b ‘Showtime’ AE 2,11 a 2,50 a 2,80 a 3,00 a 3,20 a 3,61 a 4,09 a 4,44 a 4,83 a 4,89 a AC 0,50 b 0,56 b 0,60 b 0,80 b 0,85 b 0,94 b 1,61 b 2,17 b 2,83 b 3,61 b En las columnas, para cada cultivar y fecha, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. (p ≤ 0,05). 242 Tabla A3 .5. Severidad de la enfermedad de la roya (0 a 5) en 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2012. Cultivar Manejo Fecha 5/10/12 15/10/12 25/10/12 5/11/12 15/11/12 25-11-12 5-12-12 Severidad de la roya (0 a 5) ‘Larry-Ann’ AE 0,38 a 0,89 a 1,00 a 3,72 a 4,89 a d d AC 0,12 b 0,79 a 1,29 a 2,61 b 3,72 b d d ‘Fortune’ AE 0,17 a 0,39 a 0,66 a 1,61 a 3,15 a d d AC 0,02 a 0,12 b 0,31 b 1,39 a 3,06 a d d ‘Souvenir’ AE 0,00 a 0,05 a 0,21 a 2,22 a 3,89 a 4,63 a 4,68 a AC 0,00 a 0,01 a 0,03 b 0,61 b 1,78 b 3,33 b 4,00 b ‘Songold’ AE 0,15 a 0,84 a 0,88 a 4,4 a 4,84 a 4,91 a d AC 0,03 a 0,25 b 0,52 a 3,44 b 3,88 b 4,52 b d ‘Sapphire’ AE 0,89 a 2,28 a 2,33 a 4,29 a d d d AC 0,08 b 0,18 b 0,44 b 1,94 b d d d ‘Red Beaut’ AE 0,00 a 0,01 a 0,01 a 1,00 a d d d AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,72 a d d d ‘Laetitia’ AE 0,12 a 0,44 a 0,79 a 3,89 a 4,61 a 4,74 a 4,80 a AC 0,03 a 0,30 a 0,90 a 1,44 b 1,83 b 2,33 b 3,00 b ‘Blackamber’ AE 0,00 a 0,23 a 0,57 a 3,33 a d d d AC 0,00 a 0,00 b 0,10 b 0,89 b d d d ‘Primetime’ AE 0,02 a 0,32 a 0,50 a 4,16 a 4,67 a 4,93 a d AC 0,01 a 0,35 a 0,56 a 3,00 b 3,67 b 4,66 b d ‘Santa Rosa’ AE 0,12 a 0,44 a 0,79 a 3,89 a d d d AC 0,03 a 0,30 a 0,90 a 1,44 b d d d ‘Angeleno’ AE 0,03 a 0,43 a 0,50 a 2,94 a 4,75 a d d AC 0,01 a 0,04 b 0,28 a 1,72 b 3,52 b d d ‘Golden Japan’ AE 0,13 a 0,18 a 0,38 a 1,61 a 3,78 a 4,67 a 4,78 a AC 0,00 a 0,25 a 0,68 a 2,33 a 3,89 a 4,33 b 4,50 b ‘Friar’ AE 2,17 a 3,78 a 3,97 a 4,79 a d d d AC 0,57 b 2,00 b 2,39 b 3,66 b d d d ‘Showtime’ AE 1,67 a 3,00 a 3,28 a d d d d AC 0,67 b 1,59 b 2,31 b d d d d En las columnas, para cada cultivar y fecha, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. (p ≤ 0,05). d: defoliado. 243 Tabla A3 .6. Severidad de la enfermedad de la roya (0 a 5) en 14 cultivares de ciruelo japonés cultivados en manejo ecológico (AE) y convencional (AC) en el año 2013. Cultivar Manejo Fecha 24/09/13 1/10/13 8/10/13 16/10/13 23/10/13 30/10/13 6/11/13 13/11/13 Severidad de la roya (0 a 5) ‘Larry-Ann’ AE 0,00 a 0,04 a 0,23 a 0,77 a 1,72 a 2,33 a 3,00 a 3,25 a AC 0,00 a 0,01 a 0,07 b 0,54 a 0,89 b 1,44 b 2,00 b 2,28 b ‘Fortune’ AE 0,24 a 0,29 a 0,74 a 0,99 a 1,37 a 1,72 a 2,09 a d AC 0,00 b 0,00 b 0,05 b 0,17 b 0,51 b 0,81 b 1,37 b d ‘Souvenir’ AE 0,01 a 0,04 a 0,11 a 0,94 a 1,39 a 2,28 a 2,89 a 3,28 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,18 b 0,92 b 0,99 b ‘Songold’ AE 0,08 a 0,18 a 0,36 a 0,49 a 0,82 a 1,07 a 2,00 a 2,11 a AC 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,03 b 0,04 b 0,22 b 0,80 b 1,05 b ‘Sapphire’ AE 0,43 a 0,62 a 0,83 a 1,20 a 1,94 a 2,28 a 3,28 a d AC 0,00 b 0,00 b 0,10 b 0,62 b 1,00 b 1,39 b 1,92 b d ‘Red Beaut’ AE 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,08 a 0,13 a d d d AC 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 a 0,00 b d d d ‘Laetitia’ AE 0,17 a 0,42 a 0,77 a 1,01 a 1,56 a 2,72 a 3,22 a 3,44 a AC 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,27 b 0,54 b 0,80 b 2,10 b 2,22 b ‘Blackamber’ AE 0,12 a 0,17 a 0,72 a 1,61 a 3,78 a d d d AC 0,00 a 0,00 b 0,00 b 0,19 b 0,34 b d d d ‘Primetime’ AE 0,05 a 0,16 a 0,29 a 0,47 a 0,75 a 1,72 a 2,67 a d AC 0,00 a 0,00 b 0,01 b 0,10 b 0,27 b 0,56 b 1,05 b d ‘Santa Rosa’ AE 0,27 a 0,43 a 0,57 a 1,17 a 2,28 a 2,83 a 3,21 a d AC 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,43 b 0,92 b 1,72 b 2,00 b d ‘Angeleno’ AE 0,40 a 0,63 a 0,99 a 1,22 a 2,17a d d d AC 0,00 b 0,00 b 0,00 b 0,02 b 0,13 b d d d ‘Golden Japan’ AE 0,03 a 0,04 a 0,30 a 0,66 a 1,70 a 2,22 a 2,72 a 3,00 a AC 0,00 a 0,00 a 0,00 b 0,12 b 0,17 b 0,39 b 1,11 b 1,22 b ‘Friar’ AE 2,28 a 2,78 a 3,50 a 3,89 a 4,06 a d d d AC 0,23 b 0,31 b 0,50 b 0,79 b 1,17 b d d d ‘Showtime’ AE 2,61 a 3,00 a 3,67 a 4,33 a 4,58 a d d d AC 0,22 b 0,41 b 0,71 b 1,16 b 1,83 b d d d En las columnas, para cada cultivar y fecha, los valores con letras diferentes indican la existencia de una dif. sig. (p ≤ 0,05). d: defoliado. 250 Anexo 4.4. Jornadas técnicas de divulgación y transferencia IX Jornadas Técnicas del Grupo de Fruticultura de la SECH. “Adecuación agrotecnológica de cultivares de ciruelo para la producción ecológica. Fichas técnicas”. Sevilla, 3 y 4 de Noviembre de 2011 Reunión Mesa de Variedades CEIGRAM. “Cultivo ecológico de frutales de hueso. Aspectos técnicos y varietales. Cuellos de botella”. Madrid, 30 mayo 2012. Jornadas Syngenta-Technidech: “Actividades del IFAPA Centro Las Torres en fruta de hueso. Evaluación del cultivo ecológico de frutales de hueso”. IFAPA Centro “Las Torres-Tomejil”. Sevilla, mayo 2012. III Jornadas Técnicas de Fruticultura. “Cultivo ecológico de frutales de hueso. El ciruelo”. IFAPA Centro “Las Torres-Tomejil”. Sevilla, 6 de junio de 2012. La Investigación en Producción Ecológica en el IFAPA. “Frutales de hueso”. IFAPA Centro Camino de Purchil. Granada, 20 de septiembre de 2012. IV Jornadas de Fruticultura. “Avances técnicos en la fruticultura ecológica“. IFAPA “Las Torres-Tomejil”. Sevilla, 10 de Octubre de 2013. Jornada divulgativa sobre avances en investigación en producción ecológica en el IFAPA. “Frutales de hueso”. IFAPA Centro “Camino de Purchil”. Granada, 30 de octubre de 2013. V Jornadas de Fruticultura. “Fruticultura ecológica: casos prácticos de ciruelo, albaricoquero y nectarino”. IFAPA Centro “Las Torres-Tomejil”. Sevilla, 13 de Junio de 2014. Jornada Técnica sobre nuevos cultivos agrícolas. “Variedades frutales. Cultivo ecológico”. Castro del Río, Córdoba, 11 y 12 de junio de 2014. Jornadas Técnicas Fruticultura. “Fruticultura Ecológica: ciruelo japonés”. Cartaya, Huelva, 29 octubre 2014. XIV Jornada ASAJA de frutas y hortalizas. “La investigación y experimentación en fruticultura en el IFAPA. Presente y retos para el futuro. Lora del Río, Sevilla, 15 diciembre 2014. 251 Anexo 4.5. Estancias de investigación realizadas en otros centros Universidad Politécnica de Valencia, 2012 (10 días). Bajo la supervisión del Dr. Manuel Agustí. Universidad de California, Davis, 2013 (3 meses). Bajo la supervisión del Dr. Theodore DeJong. Universidad de California, Davis, 2014 (3 meses). Bajo la supervisión del Dr. Carlos Crisosto.