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HABITAR UN TRAYECTO, Francisco López Sánchez
Agradecimientos a mi tutor, Alfonso, cuya dedicación, reflexiones, consejos y referencias han sido claves para la conformación de este trabajo. Al resto de componentes del equipo docente por sus aportaciones. A familiares, amigos y otros profesores de la escuela de arquitectura de Sevilla, cuyas aportaciones , directas o indirectas, han enriquecido el presente documento. Y en especial, a mis padres, su apoyo en cada decisión que he tomado en la vida ha permitido que vaya creando mi propio trayecto.
TRABAJO FIN DE GRADO Título: Habitar un trayecto Autor: Francisco López Sánchez Tutor: Alfonso Ruiz Robles Departamento de Proyectos Arquitectónicos Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Sevilla 17 de junio de 2020 Habitar un trayecto, por Francisco López Sánchez es una obra sujeta a la licencia Reconocimiento 4.0 Internacional de Creative Commons. Para ver una copia de esta licencia, visite http:// creativecommons.org/licenses/by/4.0/. Contenido escrito original con aportaciones de otros autores referenciadas según normas APA 2020. Las imágenes creadas mediante collage son de creación propia tomando como base otras obras referenciadas según mismas normas.
RESUMEN En las dos últimas décadas la sociedad ha sido precursora de una revolución de la tecnología de redes que ha cambiado nuestro modo de habitar. La manera en la que nos comunicamos ha hecho que estemos inmersos en comunidades virtuales que no gozan de un espacio físico pero habitamos mediante un “yo” virtual, conformamos así un habitar online que se extiende por toda la geografía a la vez que se resume tras una pantalla. La disolución de lo virtual y lo presencial en cuanto al habitar se relacionan directamente con la disolución entre ciudad y vivienda. Nos convertimos en artefactos que manejan una gran cantidad de información, se desplazan, buscan arquitecturas en las que cobijarse a través de la media, espacios domesticados que sean contenedores de un habitar a medio camino entre lo público y lo privado, lo real y lo virtual. Experimentamos ciudades mutables y cambiantes variando nuestro lugar de residencia numerosas veces desde temprana edad. Estudiamos así en este trabajo las características del habitar de esta sociedad inestable para después argumentar qué espacios concuerdan con ella en cuanto al núcleo habitativo o cómo percibimos las ciudades en un contexto más urbano. PALABRAS CLAVE: habitar, experiencia, media, sociedad, emergente. ABSTRACT In the last two decades, the society has been the forerunner of a revolution in network technology that has changed our way of living. The way in which we communicate has meant that we are immersed in virtual communities that do not have a physical space but inhabit through a virtual “I”, thus forming a communication network that spans the entire geography while summarizing behind a screen. The dissolution of the virtual and the face-to-face in terms of inhabiting are directly related to the dissolution between city and house. We become artifacts that handle a large amount of information, move around, look for architectures in which to take shelter on the path of their life, domesticated spaces that are containers of a dwelling halfway between the public and the private, the real and the virtual. We experience changing and mutable cities varying our place of residence numerous times from an early age. We thus study in this discourse the characteristics and living of this unstable society and then argue which spaces agree with it in terms of the nucleus of habitation or how we perceive cities in a more urban context. KEYWORDS: inhabit, experience, media, society, emerging.
ÍNDICE Presentación, p. 9 Motivaciones, p. 9 Estado de la cuestión, p. 11 Objetivos y base metodológica, p. 15 Mapa de itinerarios, p. 19 Itinerarios, p. 21 Habitar en red, p. 21 Lo individual y lo comunitario, p. 33 Variaciones del espacio doméstico, p. 43 Espacio psicogeográfico, p. 61 El individuo como artefacto, p. 73 Conclusiones, p. 85 Punto actual de trayecto. Reflexión, p. 87 Bibliografía y referencias, p. 89
- 15 - “¿Cuándo comienza el proyecto de arquitectura y cuando el trabajo del arquitecto? ¿Cuándo debería comenzar? ¿Podríamos replantearnos nuestro papel en relación a estas preguntas? Nos interrogamos sobre esto porque estamos convencidos de que cuando comienza realmente el proceso de un proyecto de arquitectura, el trabajo del arquitecto no ha comenzado aún. Cuando recibimos el encargo, en cierto modo, el proyecto ya ha puesto sus bases”. 8 – Xavier Monteys. Catedrático de Proyectos arquitectónicos de la ETSAB – . . . . . Aproximarnos al habitar contemporáneo partiendo de la incidencia de otros factores en él. Qué papel juega la globalización y la era de la información en la que vivimos en sociedad y cómo se traduce esto en nuevas demandas en cuanto al habitar se refiere. Cómo vivimos la ciudad actualmente. La sociedad se está desarrollando tomando como uno de sus ejes centrales la media, cómo afecta esto al habitar. Referirnos al habitar en su más amplio sentido de la palabra, cómo habitamos las relaciones sociales, cómo habitamos la vivienda, cómo habitamos la ciudad. “La manera según la cual los hombres somos en la tierra es el habitar. Ser hombre significa estar en la tierra como mortal, significa habitar”. 9 Partiendo de estas cuestiones se pretende realizar un análisis del habitar actual que se orilla de un discurso eminentemente disciplinar para dar paso a un discurso más interdisciplinar que se desarrolle en base a cuatro pilares: sociedad, media, vivienda y ciudad. Remitiéndonos al texto de Xabier Moneys, un proyecto de arquitectura no empieza cuando el arquitecto comienza a proyectar sino que comienza antes. El proyecto de arquitectura comienza en cuanto la sociedad pone las bases desde las que debe partir cualquier arquitecto analizando concienzudamente la sociedad en la que está inmerso y todas sus condiciones de contorno. Este empieza en cuanto hay un contexto, y no nos referimos únicamente a un contexto físico sino a un contexto social e histórico. Se pretende así generar con este trabajo una herramienta proyectual, en cuanto a su desarrollo como un análisis y reflexión sobre el habitar de esta generación emergente que va conformando la sociedad. A la hora de concretar una metodología y siendo conscientes de que este análisis necesita una mirada hacia otras disciplinas para su desarrollo se parte
- 16 - de una bibliografía multidisciplinar que abarca desde temas relacionados con la globalización, sociedad y media hasta temas referentes a la arquitectura propiamente dicha o urbanismo. De la misma manera partimos de la relación de esta bibliografía con diferentes obras pictóricas en algunos casos para establecer lazos entre la sociedad y arte como relaciones con la suficiente entidad para el entendimiento de la generación en la que nos basamos. El objetivo de basarnos en una bibliografía tan dispar y su relación con diferentes disciplinas es la creación de un discurso lo más interdisciplinar posible que establezca las bases de análisis del habitar contemporáneo referido a esta generación emergente. Para acotar el trabajo, además de establecernos en una generación concreta, indagamos en lo más usual y habitual de las relaciones de la misma, lo que marca su día a día. Establecemos esta generación, sus comportamientos, su modo de vida, sus hábitos como campo de estudio para establecer nuestro discurso sobre habitar un trayecto. Para comenzar a establecer este discurso partimos de la presentación del mismo como una cartografía rizomática, a la que podamos acceder por diversos puntos y que se pueda hacer legible de muchas maneras, además de quedar siempre abierta a nuevas incorporaciones. “(...) unos relatos donde lo importante es el elemento de transversalidad; constituidos en una cartografía rizomática con diversas raíces, diversos tiempos y diversas sincronías”. 10 Atendiendo al concepto nombrado de cartografía. En la década de los 80 G. Deleuze y F. Guattari precisaron el concepto de “rizoma” como un modelo básico para explicar las características de la sociedad contemporánea. Sus premisas básica serían: la no-jerarquía, la descentralización, la heterogeneidad (conexión y entrelazado de diversidad) y la no-destructibilidad, podríamos afirmar que el rizoma se constituye como devenir o como proceso. Desarrollando este trabajo en cuanto al concepto del rizoma que Deleuze y Guattari proponen, establecemos para llevar a cabo nuestro discurso una serie de itinerarios argumentales que aglutinan estos cuatro pilares que ya nombrábamos anteriormente: individuo, media, vivienda y ciudad.
- 17 - Creamos así esta serie de itinerarios argumentales abordando diferentes escalas: desde el individuo unitario, su inclusión en la comunidad, la búsqueda de su vivienda y su manera de contemplar la ciudad para volver al individuo ahora visto desde un punto de vista más crítico tras un análisis del mismo y de sus condiciones de contorno actuales. Separamos las diferentes referencias que nos sirven de apoyo para construir estos itinerarios, tanto bibliográficas como pictóricas, y comenzamos a establecer relaciones entre ellas, además de una cronología de las mismas, de esta manera comenzamos a ordenar el historial de archivos con los que jugamos. Una vez realizado esto trazamos líneas transversales de convergencia entre los diferentes itinerarios. Analizamos las referencias que en cada uno se encuentran de manera intencionada para no perder estas líneas transversales. Para representar estas convergencias que se dan entre los diferentes itinerarios, creamos un mapa cojiendo prestada la iconografía de un mapa de líneas suburbanas. Hacemos propio el mapa interpretando las diferentes estaciones, llamemoslas en nuestro caso, nodos, como las referencias o ideas por las que pasan los diferentes itinerarios, estos nodos serán mas amplios o más limitados según el número de itinerarios que pasen por los mismos. La línea correspondiente a la última parte de este documento “El individio como artefacto” se situa en una posición central, pasando por todos los nodos principales del mapa al tratarse esta de una reflexión sobre el individuo que se crea a partir de los itinerarios anteriores y, por lo tanto, recoge sus ideas. Añadimos al documento un universo creado mediante diferentes ilustraciones tipo collage de elaboración propia, no creadas desde su individualidad, sino que cada una parte de diferentes elementos encontrados en las anteriores, éstas llevan al máximo exponente los temas que tratamos mediante una representación visual al inicio de cada itinerario. . . . . . 8. MONTEYS, X. (2011). “De la casa collage al proyecto collage”. Zaragoza, España: Institución Fernando el Católico. 9. HEIDEGGER, M. (1994). “Conferencias y artículos”. Barcelona, España: Ediciones del Serbal. 10. BORJA VILLEL, M. (1 de octubre de 2014). “Taller con Manuel Borja”. E. Guerrero (Presidencia). Teor/éTica. Conferencia llevada a cabo en San José, Costa Rica.
- 19 - . . . . . Figura 1. Elaboración propia. (2020). “Mapa de itinerarios” [Diagrama]. . . . . . MAPA DE ITINERARIOS
HABITAR EN RED
- 23 - “Hemos cambiado para siempre la forma en que nos comunicamos, nos informamos, trabajamos, nos relacionamos, amamos o protestamos” 11 –Manuel Castells, Sociólogo– “El trapo húmedo de Magritte destruye cualquier idea de beso al prohibir a los protagonistas de sensaciones”. 12 Los amantes de René Magritte son dos desconocidos que se gustan sin verse ni olerse, enamorados que se esconden... Podemos establecer un paralelismo entre estos personajes y las relaciones sociales que se dan hoy día, estamos cerca pero a la vez estamos lejos. Sentirnos identificados con estos dos personajes no es una idea descabellada si sustituimos el velo mojado con el que el artista cubre sus cabezas por las pantallas de los dispositivos de comunicación que utilizamos día a día. Las relaciones se diluyen en cuanto a su componente presencial. Internet, las nuevas formas de comunicación y en especial las redes sociales orbitan nuestra vida construyendo un nuevo habitar virtual. . . . . . La identidad de la sociedad actual está muy marcada por los avances tecnológicos, especialmente, gracias al desarrollo de internet y su implementación en dispositivos que podemos llevar siempre con nosotros. La red se ha convertido en el medio predilecto para comunicarnos con el mundo y para saber qué ocurre en cada momento en cualquier parte. Lo que ha conseguido esto es que las distancias se acorten e incluso que en un momento dado estas sean nulas, podemos sentirnos mucho más cerca de cualquier cosa, desde una situación que podemos ir viviendo a tiempo real, hasta de cualquier persona. Por otra parte, este continuo acceso a la información hace que todo sea mucho más rápido, mucho más débil. Las noticias que nos llegan son rápidamente sustituidas por nuevas noticias más actualizadas, las relaciones que comenzamos a través de estas no se basan, en principio, en un vínculo fuerte. Si tuviésemos que elegir una palabra para definir este estado en el que nos encontramos y que en gran parte viene dado por la media, nos podríamos resguardar bajo el concepto “líquido” propuesto por el sociólogo Zygmunt Bauman en su libro del año 2000, “Modernidad Líquida”. Zygmunt Bauman nos habla de la post-modernidad como modernidad líquida ya que, según él, no estamos en un momento dado tras la modernidad sino que aún estamos dentro de ella pero de otra manera, de una manera líquida. Este cambio en el estado de la sociedad que podríamos denominar de solido
- 24 - a líquido viene dado por unos cambios en los ideales. Hemos pasado de un estilo de vida que se basa en unos ideales hechos para durar en el tiempo, pesados y concretos, casi certezas, a un estilo de vida más leve, nos movemos más fácilmente, no tenemos ataduras, los vínculos se diluyen, estamos en “una cultura del desenganche, de la discontinuidad, del olvido”. 13 En este modelo de vida que desarrolla la generación emergente y por tanto la nueva sociedad, nos desprendemos de los patrones y cada uno creamos nuestro propio molde, determinamos nuestras decisiones. El sociólogo analiza la relación de la nueva generación con conceptos que más marcan nuestra vida como el amor, el trabajo, la educación o el consumo. Muy poco, o nada, tiene que ver actualmente la relación que pudieron tener nuestros abuelos con los compromisos que adquirimos actualmente. Tenemos una filosofía basada en aplicaciones como Tinder que te ofrecen un idilio sin compromisos, pero porque nosotros lo elegimos, no hay lugar en nuestra vida para nada que te ate a un lugar porque no sabes durante cuánto tiempo vas a permanecer en el mismo. La liberación de las ataduras es el gran anhelo de la generación emergente, liberación que nos permite el cúmulo constante de nuevas experiencias, experiencias dadas por la libertad de movimientos, experiencias buscadas. Por otro lado, una de las principales ataduras que siempre ha constreñido el tejido social es el trabajo, por ello Bauman también expone sus ideas acerca del ámbito laboral dentro del mundo líquido en el que nos introduce el sociologo. Ya no existe ese ansiado trabajo de nuestra vida, por el simple hecho de que los trabajos actuales no sabemos el límite de vida que tienen a causa de la era tecnológica en la que vivimos, que implementa inteligencias artificiales en las empresas y terminan sustituyendo a los trabajadores, “cada vez que la tecnología ha desplazado el trabajo humano, el hombre ha sabido reinventarse y de una forma u otra ha vuelto a crear nuevos trabajos, pero lo que está ocurriendo hoy en día es que la innovación y la destrucción del trabajo va mucho más rápida que la reinvención de trabajos nuevos”. 14 Por esto, se nos pide más volatilidad y capacidad de trabajo en diferentes áreas, tenemos que tener la capacidad de reinventarnos y esto, se traduce, en un interés por nuestra parte de continua formación, ya no solo educacional, sino laboral, aprovechar esta incertidumbre para convertirnos también en seres líquidos.
- 31 - . . . . . Figura 2. Elaboración propia. (2020). “Habitar en red” [Collage]. Ilustración realizada a partir de las imágenes: Magritte, R. (1928) “Los amantes” [Pintura]. Recuperado de: https://historia-arte.com/obras/ los-amantes-de-magritte e imágenes libres de derechos extraídas de las plataformas: www.pinterest. es y www.picsart.com Figura 3. Autoría desconocida. (2007). “Steve Jobs presentando el iPhone” [Fotografía]. Recuperado de: https://www.servicioapplebogota.co/29-de-junio-2007-apple-lanza-el-iphone-y-reinventa-el-te- lefono/ Figura 4. GEIGER, A. (2015). “Sur-Fake” [Fotografía manipulada]. Recuperado de: https://antoinegeiger.com/SUR-FAKE Figura 5. HACKITECTURA.NET (2006). “Wikiplaza” [Diagrama]. Recuperado de: https://wwb.cc/descargas/libro_wikiplaza/wikiplaza_SP.pdf Figura 6. Autoría desconocida (2018) “HOBU” [Fotografía]. (Amsterdam, Paises Bajos). Recuperado de: https://popupcity.net/projects/hobu/ - 11. CASTELLS, M. (2013, 1 de junio). “Internetfobia”. Diario digital de La Vanguardia. Recuperado de: https://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20130601/54374574172/internetfobia.html 12. CALVO SANTOS, M. (2006, 20 de enero). “Los amantes”. Recuperado de: https://historia-arte.com/ obras/los-amantes-de-magritte 13. TAMAYO, J.J. (2017, 19 de enero). “Zygmunt Bauman: posmodernidad, vida líquida, amor líquido”. Diario digital ContraPunto. Recuperado de: https://www.contrapunto.com.sv/opinion/academia/zygmunt-bauman-posmodernidad-vida-liquida-amor-liquido/2733 14. BRYNJOLFSSON, E. y MCAFEE, A. (2013). “La carrera contra la máquina”. Barcelona, España: Antoni Bosch editor. 15. BAUMAN, Z. (30 de abril de 2013). “Educar en la modernidad líquida. Education. Educar para Transformar”. Universidad Europea de Madrid. Conferencia llevada a cabo en Madrid, España. 16. KLUTH, A. (2008, 10 de Abril). “Nomads at last”. Diario digital The Economist. Recuperado de: https://www.economist.com/special-report/2008/04/12/nomads-at-last 17. MARTÍN, A. (2013). “Sobre los orígenes del proceso de globalización”. Methaodos. Revista de ciencias sociales, vol.1, págs. 7-20.
LO INDIVIDUAL Y LO COMUNITARIO
- 35 - “El espacio social abandona el entorno real, construido, a favor de uno imaginado, virtual. La arquitectura física ya no es necesaria para posibilitar la práctica social; ahora tenemos Facebook”. 18 – Edwin Gardner, arquitecto y teórico – “Una joven se asoma al puerto desde su ventana abierta, por la que se vierte una luz azul y apacible”. 19 Si Salvador Dalí retratase a su hermana actualmente, posiblemente se colase en la composición algún elemento no tan liviano como todos los que podemos ver en la original. Haciendo una abstracción actual de la pintura, Ana María Dalí observa el escenario de “Los Amantes” de Magritte desde la ventana mientras que todo el universo está dentro de su propia vivienda. Las ondas en las que orbitan las redes sociales y las plataformas online, se cuelan por los resquicios de la ventana alimentando los dispositivos media y convirtiéndonos en “yos” virtuales que ya dentro de su casa, dotan a esta de infinidad de posibilidades a unos cuantos clics. . . . . . Somos seres sociales, criaturas destinadas a vivir en sociedad. Nuestra vida consiste en encontrar nuestro sitio dentro de la comunidad de seres humanos. Nada más nacer, alguien interactúa con nosotros; nos cuida, nos alimenta, y en el mejor de los casos se establece un fuerte vínculo a través del contacto piel con piel. Las relaciones sociales nos acompañan desde que nacemos y juegan un papel fundamental en nuestro desarrollo como persona. La arquitectura ha tenido siempre el reto por delante de crear espacios para propiciar estas relaciones. No obstante, estamos en un momento de la historia donde el individualismo es una característica que marca la generación emergente y esto afecta al concepto contemporáneo de comunidad. Por esto, las comunidades tradicionales se ven amenazadas por este nuevo individuo. El hecho de pertenecer a una comunidad homogénea aporta seguridad pero por otra parte resta autonomía. La unión frente a lo exterior y una serie de características que en muchos casos son afines, crea en miembros de una misma comunidad una identidad común. Desde aspectos físicos como puede ser la raza o manera de vestir hasta psicológicos como creencias o culturas. Esto afecta a nuestra construcción como individuos, teniendo en cuenta que las comunidades a las que pertenecemos no son siempre elegidas por nosotros sino que dependen del lugar de donde procedemos o la familia donde nazcamos. “Todos vivimos en
- 36 - comunidad, ¿pero qué tensiones hay entre seguridad comunitaria y la libertad individual?”. 20 Basándonos, y para ejemplificar, en un modelo típico de arquitectura comunitaria, podemos fijarnos en Las casas de vecinos (fig.8). Las casas de vecinos, construidas en la primera mitad del siglo XX, son un gran patio rodeado de viviendas que se abrían a este, estructuradas en varios niveles, daban cabida a un cierto número de familias. Estas viviendas estaban equipadas con una o dos habitaciones, baño y cocina. Los vecinos accedían a ellas a través de un corredor que daba directamente al patio. Estos corredores se convertían así en un espacio de comunicación predilecto para las personas residentes en este tipo de viviendas, hasta el punto que hacían que este formase parte de la vida en común adquiriendo incluso una decoración que los vecinos iban poniendo en sus paredes. El patio era un centro de reunión donde se realizaban celebraciones, fiestas o acontecimientos donde participaban los vecinos. Esta vida en común hacía que los lazos entre las personas que formaban parte de cada casa de vecinos se estrechasen, eran lugares en los que se compartían alegrías, pesares, chismorreos, secretos e intimidades. A partir de 1950 se produce la transformación de la sociedad rural española en sociedad urbana. Este proceso, conocido como desarrollismo, se generaliza en las grandes ciudades con la reindustrialización, la construcción de nuevas infraestructuras y la transformación de las relaciones económicas y de poder entre la ciudad y su espacio rural cercano. El desarrollismo creó un fuerte movimiento migratorio hacia las ciudades que atrajo a un gran número de habitantes procedentes de zonas rurales de todo el país, en busca de mejores condiciones de vida. Las ciudades tenían que tomar un modelo de desarrollo diferente al que hasta ese momento se había podido desarrollar a causa de la masificación de las ciudades. Los modelos de vivienda comunitaria empezarían a cambiar al no ser posible una estructura como, por ejemplo, la casa de vecinos, al ser este espacio comunitario un espacio “perdido” por el hecho de no usarlo para la vivienda, que era lo que urgía en ese momento además de no poder ser monetizado. Con el desarrollo de las ciudades, la especulación inmobiliaria y la masividad
- 37 - Fig.8 Escena cotidiana en una casa de vecinos Barrio de Santa María, Cádiz Juan Encinas Fig.9 Departamentos en Tours-Illot, 1993 Francia Jean Nouvel
- 38 - de la población, se ha creado un conflicto en la creación de estos espacios sociales promulgado también a partir del desinterés por parte de los promotores dada la poca rentabilidad que estos suponen. A causa de esto, estos espacios colectivos quedan reducidos en muchos casos a la adquisición por parte de espacios que tradicionalmente serían considerados de paso, de unas características dimensionales adecuadas para que además de facilitar la circulación puedan ser usados como lugares de encuentro y esparcimiento. Podemos nombrar como ejemplo el Edificio de departamentos en Tours-Ilot, Francia, que diseñados por el arquitecto Jean Nouvel en 1993, proyectaba como espacio comunitario una serie de galerías acristaladas que rodeaban las viviendas (fig.9). El hecho de que cada vez estemos ante una sociedad más variada, más heterogénea, y que en un mismo bloque de pisos convivan personas con una realidad muy diferente: cohabitaciones, personas que viven solas, familias numerosas, familias monoparentales... cada una con una serie de características, creencias o mentalidades muy diferentes, hacen que las comunidades no sientan una necesidad de crear más vínculos de relación con sus vecinos que los estrictamente derivados de compartir un mismo inmueble. Esto alimenta esa idea de que no hay una buena razón para considerar que los vecinos de un mismo edificio terminen estableciendo una comunidad estrechamente relacionada. Se puede llegar a considerar que la creación de espacios colectivos va terminar generando un espacio residual en el edificio que finalmente se traducirá en una complicación en la gestión de los mismos, más gastos comunitarios o disminución de la seguridad, esto se une al ánimo de la sociedad por crear elementos con una rentabilidad directa, arquitectura que se pueda vender en su totalidad aprovechando hasta el último metro cuadrado. En todo caso, se considera generalmente que las promociones más idóneas para la creación de espacios de relación son las destinadas a grupos de ocupación homogéneos y, en especial, a gente de edad avanzada y a jóvenes, por ejemplo residencias de estudiantes o residencias de ancianos que sí que presumen de espacios para la colectividad amplios y en continuo uso pero por las características comunes de la gente que habita los inmuebles en los que estos se encuentran.
- 39 - Actualmente los modelos de vivienda comunitaria ya no invitan a quien consigue una vivienda a esta vida en comunidad, lo más normal ahora es que ni siquiera conozcas a tu vecino o simplificar tu relación con este a una conversación en el rellano del edificio o en el ascensor. Es ahora que vivimos en ciudades tan heterogéneas en cuanto a población se refiere, cuando nos damos cuenta de que estas relaciones que nos proporcionaban las construcciones que nos unían con una serie de personas no dejaban de ser unas relaciones “impuestas”, coincidías y estrechabas lazos con estas personas que vivían contigo pared con pared y con las que compartías un espacio común, era algo azaroso. La reducción o, en la mayoría de los casos, la desaparición de los espacios comunitarios en la mayoría de comunidades no nos hace privarnos de las relaciones sociales y esto es porque ahora somos nosotros los que creamos nuestra propia comunidad y esta, ya no es azarosa, ahora podemos elegirla. Hay que tener en cuenta también que la independización de estos servicios en útiles para la ciudad: lavanderías, boleras, bares, bibliotecas... del ámbito de la comunidad, hacen que tengan una gestión totalmente autónoma, rentable, que activa la economía y que pueden ser utilizadas por un público mucho más amplio. El arquitecto y teórico Edwin Gardner, con el cual comenzábamos este itinerario, escribe en 2013 el artículo llamado “No necesitamos arquitectura, ahora tenemos Facebook“ donde explica que “la arquitectura definitivamente ha perdido terreno en el mundo virtual cuando se trata de mantener contacto social”.21 El autor, así como este itinerario, no quiere llevar a la idea de que un mundo sin arquitectura colectiva es posible, ya que las relaciones sociales presenciales siempre van a prevalecer sobre las virtuales, pero si se hace eco del hecho de que estos espacios ahora no son inherentes a la arquitectura residencial, sino que se construyen de forma autónoma y uno elige si frecuentarlos o no. Esta perdida de espacio colectivo construido se traduce en la necesidad de creación mediante otros medios de estas comunidades ya que el paso de los años no ha hecho que dejemos de ser seres sociales. Debemos de frecuentar otros recursos que sustituyan a estas comunidades presenciales perdidas a causa de una falta de espacios
- 40 - comunitarios que activen un espíritu colectivo. Así pues, todos somos miembros actualmente de algunas de estas comunidades, que han entrado a nuestra vida casi sin darnos cuenta, estas so las comunidades virtuales. Estas comunidades virtuales involucran a individuos que pueden ser de distinta procedencia, de geografías distantes o grupos sociales diversos, organizan a sus miembros en torno a un tema o interés específico, ya sea un debate en torno a un tema concreto, un foro de creación literaria, un muro donde compartir fotografías relacionadas con un tema en concreto, el amor por el cine o la música, los videojuegos, la oportunidad de citas románticas o incluso de relaciones sexuales esporádicas.. y un larguísimo etc, no poseen una sede ni un lugar material al que acudir, sino una plataforma web o app disponible de manera digital y crea en los individuos que las siguen un sentido de pertenencia en sus miembros tan fuerte como las comunidades tradicionales, ya sea que se preste o no para el intercambio físico y presencial. Estamos ante un nuevo tipo de comunidades, mucho más flexibles, donde el individuo se siente reconocido y libre, comunidades cuya creación ha sido propiciada por los media, en concreto las redes sociales, y la sociedad heterogénea que habitamos hoy día. De este modo internet se ha convertido en un lugar predilecto para estrechar lazos con diferentes personas y para compartir conocimiento que en un segundo pasa de estar en tu cabeza a estar en una plataforma que opera a nivel global. A través de las pantallas de nuestros dispositivos todo parece cercano, accesible y hasta lo más inhóspito y diferente cuenta con una comunidad y cientos de seguidores, todo tiene su público. “Se trata de una comunidad de quienes piensan como ellos y actúan como ellos; una comunidad de mismidad, que, cuando se proyecta sobre la extensa pantalla de una conducta extensamente replicada/ copiada, parece dotar a la identidad individual electiva de la sólida base que, de otro modo, quienes eligieron esa identidad no podrían confiar que tuviera”. 22 Son infinitas las plataformas donde estas comunidades desarrollan actividad diaria: Facebook, Instagram, Twitter... no son comunidades en sí mismas, que en cierto modo si lo representan al hacernos partícipes de una herramienta común, sino que pone a nuestra disposición la creación o unión por nuestra parte a diferentes grupos, a estas comunidades de las que hablamos.
- 47 - Entendemos la vivienda como el primer lugar del habitar, el lugar donde desplegamos nuestros valores más primarios. En “Essai sur l’architecture”, escrito en 1752 encontramos los primeros escritos y las primeras formalizaciones realizadas por Marc-Antoine Laugier sobre la casa, donde se habla de la cabaña primitiva (fig. 10) como la configuración de un entorno de refugio, un lugar donde resguardarse de las inclemencias externas, mantenerse seco, a una buena temperatura y protegido. La casa también es protagonista de muchos pensamientos y reflexiones filosóficas. Martin Heidegger en 1922 comenzó a habitar una pequeña cabaña en las montañas de la Selva Negra, al sur de Alemania (fig.11). Heidegger trabajó desde esa cabaña en muchos de sus más famosos escritos, desde sus primeras conferencias hasta sus últimos y enigmáticos textos, además esta manera de habitar le llevo a reflexionar sobre el significado de la vivienda. Heidegger sitúa la casa entre el cielo y la tierra, entre lo domestico y lo divino, según él este es el lugar que toma este primer espacio del ser. Para Adolf Loos “La casa representa un módulo especial, donde todos los contenidos vitales reciben cierta forma típica (...) La casa es una parte de la vida, pero, al mismo tiempo también un modo especial de la vida, de reflejarse, de plasmar la existencia”. 26 Loos introduce la reflexión de que el habitante tiene un tiempo de vida inferior al de la vivienda, y que por lo tanto, los siguientes inquilinos viven en una vivienda que no corresponde a las necesidades de su sociedad coetánea. Entrando en un plano mas arquitectónico de vivienda construida, Le Cabanon de Le Corbusier, construido en 1952 y siendo una de sus obras más paradigmáticas, podríamos interpretarlo actualmente como un estudio de la célula mínima de habitabilidad, un proyecto realizado a partir del estudio de cuáles son las necesidades básicas humanas y cómo darles una respuesta sencilla arquitectónicamente tras una compleja reflexión (fig.12). Nos situamos ahora en 1956, año en el que se celebra el X congreso del C.I.A.M. momento en el que los arquitectos más tardíos del movimiento moderno no dudarían en ser más críticos ante lo tradicionalmente establecido por arquitectos anteriores de este mismo movimiento, nos referimos a la aparición de la tercera generación.
- 48 - Fig.10 Grabado alegórico de la cabaña primitiva Charles Eisen 1755 Fig.11 Fotografía de Heidegger delante de su cabaña en Alemania 1922 Fig.12 Fotografías de Le Cabanon de Le Corbusier 1952
- 49 - Los arquitectos pertenecientes a esta tercera generación afirmaron que la arquitectura moderna, al no conseguir alinearse con la vida de su tiempo, había perdido el contacto con la realidad (Drew, 1973). Estos catapultaron el movimiento moderno a una nueva fase de crítica, renovación y madurez. Tras una racionalidad propia de la primera generación que ya era incompatible con un entorno heterogéneo y en constante cambio y una segunda generación basada predominantemente en un exhibicionismo propio de los años 50 cada vez más anticuado y menos a lugar en cuanto a las demandas de la sociedad, se acentuaron las presiones a favor de una revisión de las bases tanto ideológicas como estilísticas de la arquitectura del momento. Esta generación, referida a la vivienda que es nuestro objeto de estudio, ya no presentaba un programa monolítico y autoritario, muestra una tolerancia nueva y una visión más madura de las condiciones de contorno de la sociedad para la que se proyecta. En 1956, Alison y Peter Smithson proyectaron La casa del futuro (fig.13) tras recibir carta blanca para proyectar como sería una casa suburbana convencional al cabo de 25 años. Este proyecto se realiza en un momento de la historia en que existía un particular interés, a causa de la novedad que suponían, por los artículos de alta tecnología y de nueva generación. Los patrocinadores de la vivienda pedían a cambio de su aportación económica que sus artículos fuesen instalados en la casa, así pues esta contaba con lo último en accesorios de cocina y electrodomésticos, como “un recogedor de polvo electroestático” o un “teléfono con altavoces Tellaloud”. Los Smithson crearon una promesa liberalizadora de la movilidad en masa y globalización con la inclusión de diversos objetos tecnológicos estandarizados que cada vez la sociedad incluía más en su habitar diario, dentro de un futurista marco arquitectónico. En esta línea de reflexión sobre la nueva sociedad, sus demandas, nuevos hábitos y adquisiciones, Cedric Price y el grupo Archigram, comienza a crear modelos utópicos sobre el habitar, sobre el espacio doméstico, sobre la unidad mínima habitacional. Este grupo ya proyectaba modelos también utópicos de ciudades en base a los requerimientos de la sociedad, The Walking city o The Plug in City, ambas proyectadas en 1964 son dos ejemplos de ciudades capaces de complementarse que resolvían de una manera teórica el problema de cómo abordar una
- 50 - Fig.13 Fotografía de La casa del futuro de Alison y Peter Smithson 1956 Fig.14 Dibujo de Una hogar no es una casa de Reyner Banham y François Dallegret 1965 Fig.15 Vista en planta Le Caravane Fleur Lotiron + Perriand 1967
- 51 - ciudad en un mundo cada vez más cambiante, pero sobre la vivienda, la investigación se hacía palpable mediante estructuras móviles, cambiantes, ligeras, neumáticas... su orientación era totalmente futurista y “antiaquitectura”, iba en un camino contrario al marcado por la arquitectura tradicional y su concepción monumental (Drew, 1973). El envoltorio habitable, neumático y normalizado recogido en Un hogar no es una casa, en 1965 por Reyner Banham y François Dallegret es la apoteosis de sus ideales, un núcleo habitable conformado por una burbuja de plástico transparente, la cual estaba completamente climatizada por aparatos extremamente complejos que haciendo uso de una alta tecnología tornaban confortable ese ambiente (fig.14). “La antiarquitectura abrió un proceso contra las preocupaciones minimizantes de la arquitectura tradicional, y esto era un índice de la profunda frustración que provocaba una arquitectura que impedía a los arquitectos abordar directamente los problemas. La arquitectura moderna promulgó un lenguaje arquitectónico único para el entorno. No es de extrañar que acabara siendo insuficientemente flexible para abarcar la necesidad y complejidad de la vida moderna”. 27 Con la proliferación de la tercera generación y la creación de un imaginario entorno a la vivienda nunca ante visto, los horizontes para los arquitectos crecen a un ritmo vertiginoso y se plantean cómo deben de adaptarse las viviendas a una sociedad cada vez más cambiante y que comienza a buscar experiencias fuera de sus fronteras natales. Inmersos en todo este momento de creación de nuevos modelos arquitectónicos, algunos arquitectos llegan a plantear incluso prototipos de vivienda móvil, siendo conscientes de que la movilidad comienza a ser una de las necesidades de la sociedad. Le Caravane Fleur de Lotiron + Perriand en 1967 es un prototipo de vivienda que en el momento del viaje se reduce a 6m3 en los que quedan contenidas las instalaciones de esta (baño y cocina). Cuando se llega al lugar de destino se puede desarrollar una superficie de hasta 24,5 metros cuadrados en 30 minutos, todo esto integrado dentro de un cerramiento compuesto por una superficie hinchable (fig.15). Vemos que la vivienda llega a ser proyectada incluso como un artefacto capaz de transportarse, claro que esto se da en un momento en el que la movilidad en masa aún o estaba en su pleno auge, además de no ser algo sencillo ni económico. Dados los actuales cambios socioeconómicos que permiten
- 52 - una facilidad en la movilidad sin precedentes, nosotros seriamos los que nos movemos hacia territorios deseados, considerados los artefactos, no necesitamos una arquitectura móvil porque somos nosotros los que realizamos esa acción y allá a donde vayamos tenemos que encontrar una arquitectura que responda a nuestras necesidades. Ideas que ya estaban en los prototipos de arquitectura creados en estos años comienzan a abordar las mismas cuestiones a las que actualmente sigue enfrentándose la vivienda como proyecto. Seguimos haciendo una inclusión de la tecnología dentro de la vivienda, viendo como esta se tiene que enfrentar a una generación emergente que se ve inmersa en una deslocalización constante e investigando sobre los materiales siendo conscientes de la emergencia climática. Además, remitiéndonos a Loos, somos conscientes de que nosotros tenemos un tiempo limitado relativamente corto en cuanto a nuestro paso por una vivienda, pero la vivienda tiene un tiempo, no indefinido, pero si mucho las longevo en cuanto a su paso por la ciudad. La línea que divide la vivienda y la ciudad cada vez se diluye más a causa de lo doméstico que nos ofrece la ciudad, y lo social que nos ofrece la vivienda en cuanto a nuestra configuración como individuos virtuales. Álvaro Soto en el libro “EXIT” dice “la ciudad llegaría así al interior de las viviendas en forma de infraestructura” 28 y es que si las infraestructuras del movimiento moderno se basaban en cuestiones funcionales e higiénicas, las de nuestro tiempo se basan en cuestiones tecnológicas y que consigan relacionarnos unos a otros amplificando nuestro habitar fuera del puro cerramiento arquitectónico de la vivienda, llevando este a otro punto de la geografía mediante la tecnología de redes. Ya en una reflexión que se acerque más a nuestro tiempo, procede nombrar el proyecto Casa para la chica nómada de Toyo Ito (fig.16), este proyecto se desarrolla en el año 1985 y consiste en un espacio creado para una mujer independiente, consumista y con un estilo de vida deslocalizado, características del habitante contemporáneo. Este proyecto es una especie de tienda-cabaña separa del exterior por una ligera membrana que se apoya sobre una mínima estructura. No hay división de usos, no es un espacio condicionado, solo un espacio diáfano con 3 muebles, uno para la información, otro para el acicalamiento de la mujer y otro
- 53 - para para comer y almacenar la vajilla. Cabe destacar la perspectiva de género de este proyecto en un momento en el que el papel de la mujer deja de ser predominantemente doméstico para pasar a ser una mujer trabajadora y que comienza a liberarse de ataduras tradicionales que la ligan directamente a las tareas del hogar. En una línea parecida Alan Wexler proyecta en 1991 La casa cajonera (fig. 17). Este proyecto comprime toda una vivienda en un cubo de menos de dos metros y medio de lado y cuatro cajones, todo completamente transportable. Aísla cada función primordial de una vivienda básica: cocina, baño, sala de estar y dormitorio. Cuando se precisa de una de ellas, ese cajón se desliza dentro del núcleo. Por la noche, la totalidad del cubo se convierte en un dormitorio; cuando la persona que lo habita tiene hambre, la totalidad de la vivienda se entiende como cocina. Podemos definir estos dos últimos proyectos como reveladores del hecho de que ya en un momento más próximo al siglo XXI seguíamos realizando ensayos de la vivienda tan antiguos como los de Le Corbusier con su mítico Le Cabanon, pero estos se actualizan en cuanto a sus materiales, puro avance tecnológico, y en cuanto a las necesidades que debe suplir la vivienda, avance social, que demanda nuevas funciones en cómo se conforman las diferentes partes que configuran el proyecto. Cabría nombrar el interés porque la vivienda sea móvil, transformable y no personalizada, e incluso como en el caso del proyecto Casa para la chica nómada de Toyo Ito, que esta tenga un lugar exclusivo para la información, en definitiva que se adapte al movimiento constante de flujos de la ciudad, a la deslocalización que presenta la generación emergente, que presentan como característica común la de pasar por numerosas viviendas a lo largo de su vida. No obstante, ambos no dejan de ser proyectos teóricos, el propio Allan Wexler reconoce que su proyecto se basa en la idea del no confort ya que se encontraba interesado en este concepto. Pero no dejan de esclarecer una serie de intenciones traducidas en base a los requerimientos de la sociedad que exponemos. Inclinándonos hacia un plano más verosímil basándonos en vivienda construida que de una manera u otra ha tenido en cuenta ciertos requerimientos no tradicionales de la sociedad actual, abordamos una serie de referencias
- 54 - Fig.16 Fotografías del proyecto Casa para la chica nómada de Toyo Ito 1985 Fig.17 Vistas Casa cajonera (Sin escala) de Alan Wexler 1991
- 55 - que pueden ser interesantes para nuestro objeto de estudio, el habitar. En 1993 Lacaton y Vassal proyectan y construyen Latapie (fig. 18), proyecto que pretende repensar los principios de la vivienda mediante la economía de medios y el pragmatismo. Esta es una vivienda pensada para el habitante nómada, atemporal, que sería capaz de dar cabida a una serie de personas con circunstancias muy diferentes. “La movilidad de las fachadas este y oeste permite a la casa pasar de estar muy cerrada a más abierta, según las necesidades y los deseos de iluminación, de transparencia, privacidad, de protección o de ventilación. El espacio habitable de la casa puede variar dependiendo de las estaciones, desde la dimensión más pequeña, de estar-habitaciones, a la más grande, incorporando todo el jardín en verano”. 29 Además de jugar con el interior y el exterior permitiendo una pluralidad de modos adaptables a las circunstancias exteriores, circunstancias que incluso podemos considerar como subjetivas ya que incluso estas dependen de quien las viva, en su interior, las dos plantas que la conforman son completamente diáfanas, solo se construye un núcleo húmedo con cocina y baño y un núcleo de comunicación en el centro de la misma. El resto de la vivienda suscita de ser colonizado por los habitantes y ordenado por los propios muebles que estos aporten a la vivienda. “La sociedad, cada vez más participativa y democrática, demanda a los arquitectos la posibilidad de intervenir en el proceso de diseño de viviendas con esquemas abiertos que respondan a los nuevos modos de agrupación social derivados de los cambios en la vida familiar. El poder del usuario informado y exigente se manifiesta en la aspiración a customizar su vivienda, a adaptarla a sus particulares necesidades”. 30 La nueva vivienda debe de buscar una adaptación a diferentes situaciones, satisfacer a una sociedad heterogénea y cambiante que refleja en la vivienda su identidad y modo de vivir. En este sentido Shigueru Ban proyecta su Naked House en el año 2000. Esta vivienda se compone de un espacio diáfano sobre el que circulan unos volúmenes cúbicos transportables, se basa en la idea total movilidad del individuo entre estos elementos y la de los cubos entre sí mismos (fig.19). El movimiento de estos cuatro volúmenes permite la unión de los mismos, creando así una
- 56 - Fig.18 Vistas Planta baja (izquierda) y planta primera (derecha) de Latapie (Sin escala) Lacaton y Vassal 1993 Fig.19 Fotografía Naked House de Shigueru Ban 2000
- 63 - “Si ha de haber un Nuevo urbanismo no estará basado en las fantasías parejas de orden y omnipotencia; será el escenario de la incertidumbre; ya no estará preocupado por el orden de objetos más o menos permanentes sino con la irrigación de territorios con potencial; ya no apuntará a configuraciones estables sino por la creación de campos habilitantes que acomoden procesos que rechace ser cristalizado en una forma definitiva; la imposición de límites, pero sobre nociones que se expanden, negando los límites, no sobre separar e identificar las entidades, sino sobre descubrir híbridos innombrables; ya no estará obsesionado con la ciudad sino con la manipulación de la infraestructura para interminables intensificaciones, diversificaciones, atajos y redistribuciones, la reinvención del espacio psicológico”. 32 –Rem Koolhaas. Arquitecto – La ciudad cambiante que habitamos ya no esta tan lejos de esos proyectos teóricos de Archigram de la tercera generación del movimiento moderno, solo que la ciudad sigue siendo un elemento estático, no obstante somos nosotros, los habitantes-nó- madas, los que hacemos de esta un lugar completamente dinámico. . . . . . La ciudad es, actualmente, un escenario de flujos y movimientos constantes, la manera en la que vivimos la ciudad es el habitar más puro hoy día, deambulamos por las urbes y nos enriquecemos de experiencias. Encontramos en estas nuestro hábitat perfecto: mutables, precursoras de revoluciones culturales, espaciales, sociales, políticas... La continua movilidad de los habitantes enriquece cada día las urbes, creándose en ellas una sociedad heterogénea que da pie a cambios en las mismas. La ciudad del siglo XX es un paradigma con el cual ya nos cuesta sentirnos identificados, esta representaba una imagen pública, una muestra de las virtudes de una población que era mayoritariamente homogénea y que se entendía como un conjunto prácticamente inmutable. Actualmente esa imagen es insuficiente y superficial ante la sociedad diversa que transita las metrópolis. Además, hoy las ciudades cuentan con un desarrollo constante de la tecnología que permite reducir la dimensión del espacio a distancias muy abarcables e incluso nulas, en el caso de la comunicación con otra persona o la adquisición de información. Esto afecta a la proyección de la persona, que pasa de tener una sola imagen presencial a múltiples imágenes virtuales. Estas imágenes virtuales, desvirtualizadas en cuanto a su presencia en las ciudades buscan experiencias del presente. Además, tenemos que tener en
- 64 - cuenta, que la ciudad actual se conforma entre lo real y lo virtual, al igual que sus habitantes, a medio camino entre lo global y lo local. Estos límites de la nueva ciudad se entremezclan “(...) una es la ciudad como objeto material, la cual es una presencia física sostenida por objetos físicos. (...). Tiene un sistema de redes que se van extendiendo en círculos concéntricos y que dispone de un orden estático y estable (...) Frente a ello, la ciudad como fenómeno es la que surgió junto con los media filtrados en la sociedad que había venido desarrollándose. Es la ciudad como información y también es la ciudad virtual como acontecimiento. (...). Estas dos ciudades corresponden a las dos caras de una misma moneda que no pueden ser separadas”. 33 En este marco de individuo, vivienda, media y ciudad, esta última muta, y se convierte en algo definido por Rem Koolhaas como La Ciudad Genérica (1995). Ante la voluntad que tenemos de diferenciarnos como individuos más que como sociedad y ante ese ansia de experimentación de todo aquello que podamos ver en el mundo, que parece tan abarcable actualmente, el marco es homogéneo pero diversificado y ofrece las mismas posibilidades de experimentación a todos los habitantes. Se produce así una contradicción pero que no por el hecho de serlo es menos real, un mundo homogéneo y neutral es el que mejor acoge a una sociedad heterogénea y personificable (fig.23). La ciudad genérica replantea las bases de la ciudad histórica, su memoria y fuerza simbólica, para dar lugar a una ciudad más neutral preparada para la coexistencia de grupos sociales, culturas, géneros, lenguas o religiones diferentes. Esta ciudad no tiene una identidad común, se basa en la diversidad e identidad de sus habitantes. La ciudad genérica pasa a ser el nuevo laboratorio de relaciones, miradas, tolerancias y reconocimientos que confrontan directamente el modelo heredado de la antigua ciudad, dominada por la memoria de un tiempo sobre el que se construía la ciudad con una identidad marcada. Esta se constituye en base a una explosión de la expansión y la demografía, representa otro modelo de concebir y mostrar la ciudad. Dada la debilidad actual – podríamos decir incluso la inviabilidad – de una identidad dominante para la ciudad, se produce en las urbes una estructura urbana que nutre a un nuevo ser social, construido a partir de las diferencias y las experiencias, de la ausencia forzada por, en muchos casos, la distancia del lugar de origen.
- 65 - Fig.23 The city of the captive globe Rem Koolhaas 1972
- 66 - “La Ciudad Genérica es la ciudad liberada del cautiverio del centro, de la camisa de fuerza de una identidad. La Ciudad Genérica rompe con este destructivo ciclo de dependencia: no es sino el reflejo de las necesidades y aptitudes del presente”. 34 Nos remontamos ahora a los años sesenta, cuando el grupo Archigram, dentro de un marco de antidiseño, futurista, antiheroico y pro-consumista, se inspiraba en la tecnología con el fin de crear una nueva realidad en cuanto a la ciudad se refiere. En 1964 Ron Herron, miembro de Archigram, propuso The Walking City (fig.24), una ciudad cuya principal característica era la posibilidad de desplazamiento, como si de una máquina se tratase, a territorios lejanos; una ciudad ambulante. Las intenciones de Herron al proyectar esta ciudad eran abiertamente utópicas, “si a la ciudad no le gusta donde está, si los residentes encuentran su entorno aburrido, opresivo o cuasi-fascista, toda la ciudad puede simplemente ponerse de pie y marcharse caminando, asentarse de nuevo en otra parte, liberada de las constricciones de la ley y de la geografía”. 35 A la ciudad andante de Herron sólo le hace falta, para su pleno –siempre utópico– funcionamiento, encontrar un lugar en el que se pueda conectar, así pues, otro de los participantes de Archigram, Peter Cook, crearía la Plugin City (fig.25) también en 1964. Este proyecto sugiere una hipotética ciudad, que contiene unidades residenciales modulares que se conectan a una gran maquinaria central, una megaestructura en constante evolución que incorpora residencias, transporte y otros servicios esenciales. Ambos proyectos sugerían un modo de vida nómada y ambas ideas se complementan: mientras una ciudad se mueve, la otra se forma de partes que se conectan unas con otras. Cook y Herron, arquitectos de los dos proyectos que explicamos, y sus otros compañeros de Archigram, anticiparon dos temas que actualmente están a la orden del día: la conectividad y la movilidad. Y aunque la analogía entre la ciudad y máquina hoy ya no es ni tan simple ni tan clara, esa manera de entender las metrópolis nos puede hacer reflexionar sobre la relación entre lo social y lo urbano.
- 67 - Fig.24 Dibujo The Walking city Archigram 1964 Fig.25 Dibujo The Plug-in city Archigram 1964
- 68 - Hablar de estas utopías y reflexiones acerca de la ciudad que respondían o se desarrollaban en entornos de grandes cambios sociales no es algo caprichoso. Esto nos hace ver que las diferentes experiencias sociales a lo largo de la historia se han traducido en la creación, aunque utópica, de un modelo, o en otros casos en la reflexión acerca de la misma. Volviendo a La Ciudad Genérica de Koolhaas, una parte de su esencia es la búsqueda de experimentación y, si atendemos a la sociedad emergente actual, esta es una de las características que más la marca actualmente, la búsqueda constante de experiencias, la deslocalización masiva. Se defienden así la ciudad como forma de expresión, nos vale para expresarnos, para satisfacer nuestros deseos de experiencia. Deambulamos por el espacio sin un punto de referencia o rumbo fijo. No tiene sentido interesarse actualmente en la idea de que la ciudad se mueva porque somos nosotros los individuos los que gozamos de esta libertad de movimiento, somos nosotros los artefactos, los que cambiamos de atmosfera. A este hecho se suma el interés de generar imágenes de la ciudad a partir de nuestra percepción, de nuestras experiencias en ellas. A causa de esto es interesante realizar el ejercicio de entender el urbanismo desde La Teoría Situacionista. Esta teoría se basa en los conceptos de la sociedad y su moralidad. La Internacional Situacionista se crea en el año 1957 en Italia, desde donde pretendían criticar el urbanismo funcionalista y racional. No solo defendían temas arquitectónicos y urbanísticos, sino que englobaban multitud de disciplinas: sociología, urbanismo, arte, literatura, política... Así pues, los situacionistas entendían la ciudad como una excusa para un deambular artístico y social, como un objeto que se puede fotografiar y en el que retrataban sus miedos y pasiones. El habitante contemporáneo, esta generación emergente de la que hablamos, no se aleja demasiado de los situacionistas en cuanto a la concepción de la ciudad como una fuente de experiencias. De este estudio de la experimentación del espacio por parte de los situacionistas surge la teoría de La Deriva. Esta teoría desarrolla la idea de deambular por el espacio, de experimentar este, incluso con desorientación y percibirlo
- 69 - como fragmentos, de esta manera tendríamos un papel activo en la composición de la imagen de la ciudad, fragmentando la misma de una manera subjetiva. Estos fragmentos podrían ser reconocidos por el individuo como un lugar de recreo y esparcimiento como un “Playground” 36 o un lugar de transitoriedad que carece de importancia, un no-lugar. Esta fragmentación siempre dependerá de la experiencia vivida del situacionista, del individuo que se desplaza según sus propios deseos. “Si nos dedicamos a la exploración directa del territorio es que preferimos la búsqueda de un urbanismo psicogeografico”. 37 La relación que establecemos entre la teoría de La Deriva y el individuo actual se basa en la manera de moverse por la ciudad, de percibirla como fragmentos. Las percepciones y conocimientos del espacio urbano cambian no solo entre personas, sino en una misma persona con el paso del tiempo. La Internacional Situacionista definió la psicogeografía en el año 1958 como el “estudio de los efectos precisos del medio geográfico, acondicionado o no conscientemente, sobre el comportamiento afectivo de los individuos” 38. Por lo que nos relacionan directamente urbanismo con psicología y añaden la teoría de La Deriva como manera experimentar la ciudad. Inmersos en este concepto de la subjetividad de la ciudad, aparecen los mapas psicogeoráficos (fig.26) como aportación gráfica de los situacionistas a esta idea de la psicogeografía y la teoría de La Deriva. Estos mapas reflejaban las diferentes percepciones que se tenían de una ciudad durante el proceso de deriva. No era un mapa con una única visión, sino que plasmaban las diferentes y subjetivas visiones que cada uno poseía de la ciudad. Representando así una ciudad que cambia según el habitante, según el observador. Podemos establecer un paralelismo entre la manera que tenemos de vivir la ciudad actualmente, y la manera en la que la vivían los situacionistas, no obstante, nosotros si tenemos un rumbo preestablecido, nos movemos por un espacio que de alguna manera si reglamos y conocemos antes de transitarlo, porque este espacio es nuestra propia ciudad, o porque estamos visitando un espacio que ya hemos explorado anteriormente mediante plataformas online. Cada uno de nosotros podemos establecer nuestro propio mapa psicogeográfico según las experiencias que vivimos en nuestra propia ciudad y las que vivimos en las ciudades que habitamos y visitamos a lo largo de nuestra vida.
- 70 - Fig.26 Guía psicogeográfica de París Guy Bebord 1957 Fig.27 Imagen de la plataforma Yellow Arrow 2004 Fig.28 Foto detalle de una flecha pegada del proyecto Yellow Arrow
- 71 - Las personas podemos incluso modificar esas percepciones de la ciudad una vez nos alejamos y después volvemos a ellas, en ese momento le encontraremos nuevas carencias o virtudes que antes no conocíamos, que hemos conocido ahora aprovechando nuestra libertad de movimiento y el conocimiento que adquirimos. En la actualidad, diferentes proyectos basados en la psicogeografía y La Deriva han surtido a la sociedad de diferentes experiencias. Uno de ellos fue Yellow Arrow, que creado en 2004 por diferentes artistas de Nueva York, Berlín y Gotemburgo planteaba buscar una nueva forma de explorar las ciudades, explorarlas a partir de los mapas psicogeográficos de los diferentes transeúntes (fig. 27). Así pues podías registrar en la plataforma tus recorridos, fotografiando lugares y compartiendo experiencias y, dando un paso más, dejar una huella del mismo en la ciudad donde estuvieras, colocando un adhesivo con una flecha amarilla que podías conseguir a través de la página web (fig.28). En este proyecto la sociedad aprovechaba todas las ventajas del habitar en red que profesamos y los nuevos medios digitales que tenemos a nuestro alcance. Con los dispositivos que nos acompañan día a día, podemos geolocalizarnos, fotografiar y compartir. Las ciudades desdibujan sus límites dentro de nuestro mapa psicogeográfico ordenado a partir de nuestras ciudades conocidas y nuestras experiencias. Habitamos un lugar físico y virtual, individual y global. La sociedad que germina ahora habita la ciudad, la recorre, la experimenta, interacciona con ella, la comparte y la añade a su memoria. . . . . . Figura 22. Elaboración propia. (2020). “Espacio psicogeográfico” [Collage]. Ilustración realizada a partir de las imágenes: HERRON, R (1964). “The Walking city” [Dibujo]. Recuperado de: https://revistabifrontal.com/archigram-la-arquitectura-como-rebelion-nomada/ e imágenes libres de derechos extraídas de la plataforma: www.pinterest.com Figura 23. KOOLHAAS, R. (1972). “The city of the captive globe” [Dibujo]. “OMA”, Architectural Desing 47, no.5. Figura 24. HERRON, R. (1964). “The Walking city” [Dibujo]. Recuperado de: https://revistabifrontal. com/archigram-la-arquitectura-como-rebelion-nomada/ Figura 25. COOK, P. (1964). “ThePlug-In city” [Dibujo]. Recuperado de: https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-302799/clasicos-de-arquitectura-the-plug-in-city-peter-cook-archigram Figura 26. DEBORG, G. (1957). “Guía psicogeográfica de París. Discurso sobre las pasiones del amor. Pendientes psicogeográficas de la deriva y localización de unidades de ambiente” [Guía]. recuperado
- 72 - de: http://h2o-arquitectura.blogspot.com/2005/12/la-deriva-situacionista-por-guy.html Figura 27. Autor desconocido. (2004). “Web del proyecto Yellow Arrow” [Imagen extraida de una web]. Recuperado de: https://cartografiarussafa.wordpress.com/2-los-mapas-como-experiencia/ Figura 28. Autor desconocido. (Año desconocido). “Foto detalle de una flecha pegada del proyecto Yellow Arrow“ [Fotografía]. Recuperado de: https://cartografiarussafa.wordpress.com/2-los-mapas-co- mo-experiencia/ - 32. KOOLHAAS, R (2006). La Ciudad Genérica. Barcelona, España. Editorial Gustavo Gili. 33. ITO, T (2000). Escritos. Barcelona, España. Arquilectura 34. KOOLHAAS, R (2006). La Ciudad Genérica. Barcelona, España. Editorial Gustavo Gili. 35. MANAUGH, G (2006, 13 de Abril). The Helicopter Archipielago. Blog BLDGBLOG. Recuperado de http://www.bldgblog.com/2006/04/the-helicopter-archipelago/. Traducción propia. Texto original: “If the city didn’t like where it was, for instance – if its residents found their surroundings boring, oppressive or even quasi-fascist – the whole thing could simply stand up and walk away, re-settling itself elsewhere, freed from the constraints of law and geography.” 36. 36. ROODE, I., LEFAIVRE, L. (2002). “Aldo Van Eyck: Playgrounds”. Rotterdam, Paises Bajos: NAI PUBLISHERS. 37. DEBORD, G (1958, 1 de diciembre) “Teoría de la deriva”. Texto aparecido en el # 2 de Internationale Situationniste. Traducción extraída de Internacional situacionista, vol. I: La realización del arte, Madrid, España, Literatura Gris. 38. DEBORD, G (1958) “Teoría de la deriva” . Texto aparecido en el # 2 de Internationale Situationniste. Traducción extraída de Internacional situacionista, vol. I: La realización del arte, Madrid, España, Literatura Gris.
- 79 - Fig.30 Collage de apps (Airbnb, Google maps)
- 80 - El papel del habitante en la ciudad contemporánea se transforma a la misma velocidad que la propia ciudad. El individuo de la generación emergente se convierte en un sujeto que se desplaza de un punto a otro, precedido por su “yo” virtual que de alguna manera ya ha transitado estos lugares con anterioridad gracias a la tecnología de redes (fig. 30). Somos transeúntes anónimos que se desplazan entre realidades diferentes, viajeros en busca de experiencias. Nos hemos convertido en estos artefactos que se proyectaban para suplir la falta de movilidad de la arquitectura estática ante la gran complejidad que supone una arquitectura dinámica. La experiencia modifica nuestra identidad, una identidad fluida que se adapta al mundo fluido que habita y experimenta. Esta nueva manera de vivir implica un cambio en la manera de experimentar el espacio habitable. Si experimentamos lo urbano a través del movimiento y lo terminamos haciendo nuestro, nuestro hogar se encuentra en la propia ciudad, en sus lugares interiores y exteriores, privados y públicos. Sus calles, plazas, tiendas, restaurantes, gimnasios, parques y oficinas. Estamos, como hemos visto en este itinerario, en un proceso de exteriorización de la vivienda, pero también de domesticación de lo público. En definitiva, hemos creado una red de individuos-artefacto que a través de diferentes pestañas buscan alojamiento, experiencias, y se mueven por la ciudad como si ya la conocieran, llegando a un espacio arquitectónico adquirido durante unos cuantos días, complementando con este el trayecto que habita, un trayecto que va saltando entre espacio virtuales y reales, en constante creación de su identidad y de su vida. La manera de vivir la arquitectura y las ciudades cambia para ellos apoyados por un yo virtual que se mueve por los espacios antes incluso de conocerlos presencialmente, arquitectura que se convierte en algoritmos, las ciudades se diluyen en un mapa mental, pertenece a comunidades al alcance de la mano y tiene una vivencia constante de experiencias.
- 81 - . . . . . Figura 29. Elaboración propia. (2020). “El individuo como artefacto“ [Collage]. Ilustración realizada a partir de las imágenes: BOTICIELLI, S (1485). “El nacimiento de Venus” [Pintura]. Recuperado de: https://artsandculture.google.com/asset/the-birth-of-venus/MQEeq50LABEBVg?hl=es&avm=2 e imágenes libres de derechos extraídas de la plataforma: www.pinterest.com Figura 30. Elaboración propia. (2020). “Collage de apps (Airbnb, Google maps)” [Captura]. Capturas de pantalla realizadas en mi móvil. - 39. ANTHONY, L., (2013, 11 de octubre), “El cambio está en la mente de las personas. Entrevista con Manuel Castells”. Recuperado de https://ssociologos.com/2013/10/27/manuel-castells-el-cambio-es- ta-en-la-mente-de-las-personas/
. . . . .
- 85 - Podemos establecer una serie de conclusiones en base a estos itinerarios: Estamos en un momento de continuo cambio, la revolución que vivimos tecnológica, virtual y de transporte ha creado una sociedad heterogénea y cambiante en todos los puntos de la geografía. Todo el espacio que nos rodea o visitamos es una mezcla sin precedentes de diversidad de culturas e identidades. Por otra parte, nos caracterizamos por la autoconformación de nuestra identidad a partir de las experiencias que vivimos, tarea propulsada por las redes sociales. Estas nos hacen partícipes de comunidades, nos permiten mostrar nuestras diferentes capas haciendo que formemos parte de múltiples realidades al alcance de nuestra mano conformándonos como seres virtuales que profesan un habitar virtual. Este habitar virtual que practicamos cada día nos envuelve en un habitar presencial que se convierte en inestable y que suscita de cambios ya sea por motivos laborales, estudiantiles, o de puro placer. Lo estable y perdurable lo concebimos como algo negativo frente a lo ligero y volátil. Ante esta situación de dinamismo que adquiere nuestra vida, nos convertimos en artefactos con un modelo basado en el movimiento entre lugares virtuales, físicos y psicológicos, contrario a todo lo predefinido, que buscan la experimentación. Este habitar, que cambia el concepto de relación con una comunidad y pluraliza los modos de convivencia choca con una arquitectura predefinida y en muchos casos heredada de modelos completamente estáticos y personalizados que ya no responden a la generación emergente y su modelo de vida deslocalizado. El espacio urbano actual que vive la generación emergente se basa en el movimiento, lleno de experiencias y posibilidades. La consecuencia de este espacio y sus opciones es una ciudad en red, compuesta por lugares principales y secundarios que cada uno clasificamos subjetivamente en un mapa psicogeográfico propio, una ciudad sin centro ni identidad común, dominada por la heterogeneidad, La Ciudad Genérica. Conformamos mediante nuestro habitar en los diferentes núcleos urbanos un mapa psicogeográfico que finalmente no entiende si quiera de fronteras, solo de experiencias relacionadas con los lugares donde las vivimos.
- 86 - Nos vemos inmersos en una deslocalización desde temprana edad, pero esto no quiere decir que podamos prescindir de la vivienda como punto de referencia. No podemos establecer una modelo inmutable de la vivienda de nuestro tiempo, esto es algo utópico y más en un momento en el que todo es tan cambiante. No obstante si podemos asegurar que la vivienda no puede dejar de ser una arquitectura de ensayo, que los modelos del movimiento moderno que solemos coger como referencias por su buen funcionamiento en el siglo pasado, los aplicamos de una manera muy superficial y resultan insuficientes actualmente. La vivienda debe de favorecer el cambio y el dinamismo, siendo consciente de su longevidad, definiéndose como un elemento intermedio entre la vivienda tradicional y el espacio urbano. Para direccionar estos nuevos replanteamientos, debemos de cuestionarnos qué es la vivienda retornándonos al origen y liberándonos de ideas preconcebidas. Proyectar según nuestras experiencias y hacer de nuestros proyectos un reflejo de la sociedad que nos rodea, cambiante, mutable, heterogénea y dispar. El replanteamiento del espacio domestico suscita de variaciones, algunas funciones domésticas se han exteriorizado, otras funciones urbanas se han domesticado, tenemos que entender la vivienda como un lugar de interacción con un habitante cambiante, un lugar donde desplegar nuestros intereses y necesidades. Debemos proyectar en base nuestras experiencias actuales, relacionar más que nunca la vivienda con la ciudad, proyectar entornos seguros en las ciudades que conformen un mapa psicogeográfico que cambie nuestra percepción de lo que conocemos a priori de una ciudad una vez que la vivimos. Entender que todas las funciones que tenemos que realizar cada día ahora se establecen en un espacio entre lo virtual, lo presencial, lo urbano y lo doméstico. Nuestro oficio es proyectar en base al habitante, la arquitectura debe de estar siempre estrechamente relacionada con la sociedad para la que construye. El habitante es el inicio de la arquitectura, el urbanismo e identidad de todo proyecto. El proyecto, sea de la índole que sea debe de desarrollarse en estrecha relación con la sociedad a la que sirve, en caso contrario la arquitectura dejaría de tener sentido y ya solo sería pura invención formal.
- 87 - Este trabajo se ha realizado durante un periodo de confinamiento a causa de una emergencia sanitaria que ha afectado a toda la población. Considero que es un punto de trayecto en el que hacer una reflexión. El habitar en red que se describe ha tenido el mayor despliegue visto nunca a causa de tener que prescindir por un momento del habitar presencial con las comunidades a las que pertenecemos. La comunidad universitaria, por ejemplo, ha cambiado las aulas por las plataformas online para poder continuar con la docencia y toda la bibliografía y correcciones de este trabajo se han conseguido o llevado a cabo a través de la red. Las viviendas que habitamos han sido espacios prácticamente semipúblicos ya que las videoconferencias necesarias para relacionarnos, trabajar o seguir el ritmo universitario han hecho que, a través de una pantalla, numerosas personas entren en nuestro hogar. Nos hemos dado cuenta de que en muchos casos la vivienda se convierte en una serie de espacios demasiado marcados por un solo uso y con una falta de flexibilidad incapaz de abordar los cambios que ha supuesto este momento o que demanda la vida en general, el trayecto que habitamos. Las viviendas se han transformado en guarderías, oficinas, universidades y tras esta vivencia muchas personas se plantean ahora más que nunca la posibilidad del teletrabajo o continuar sus estudios online, pero para ello se necesita una vivienda que se adapte, una vivienda fluida en un momento en el qu habitamos de manera flotante. Muchas ciudades peatonalizan sus calles porque es la necesidad actual, al igual que dentro de unos años, pueden existir una serie de necesidades que el urbanismo también tenga que hacer frente. Los urbanistas despliegan estrategias para hacer las ciudades seguras, cogiendo referencias de su propio mapa psicogeográfico. Los individuos nos hemos adaptado a esta situación, pero en muchos casos no la arquitectura y el urbanismo estáticos que nos rodean. Seguimos habitando nuestro trayecto y viviendo experiencias que, remitiéndonos a Koolhaas, arquitecto con el que empezaba este trabajo de fin de grado, nos deben servir para establecer las bases de la arquitectura actual y del futuro.