Una nota sobre el léxico del mozárabe sevillano. El andaluz Cambuco “Barranco”
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UNA NOTA SOBRE EL LEXICO DEL MOZARABE SEVILLANO. EL ANDALUZ CAMBUCO «BARRANCO» Stefan Ruhstaller The author shows that thc ccltic roul * CAMBOS «curve» did not lcavc only thc well known dcscendcnts in Northcrn lbcr ic romance, but also penctratcd in Western Andalu sian mozarab dialccts. The proof is modern Andalusian dialectal lcxis. cspccia ll y the word camhuco ( «vallcy. gorgc» ), of very li mi tcd geographical diffusion, co ll ectcd by the aut ho r in oral inquiry as a common a nd as a place name. En una encuesta oral realizada en Carmona (provincia de Sevilla) a fin de recopilar materiales para el estudio del habla local he recogido una voz cambuco. Los informan tes rústicos la definieron como «terreno quebrado, ondulado, con arroyos>>, «barranco». Esta misma voz ha entrado en la toponimia del término municipal, donde me han s ido indicados dos lugares denominados Los Cambucos y Los Cambucos del Zorro1, res - pectivamente, lugares que se caracterizan por llama ti vas ondulaciones del terreno. Fuera del término de Cannona he podido encontrar exclusivamente materiales toponímicos: en los vecinos términos de El Arahal y de Canlillana existen un Arroyo del Cambuco2 y un El Cambuco'. En estos tres nombres de 1 ugar menor aparece una voz cambuco en un contexto He recogido ambos nombres no sólo en encuesta oral, donde he escuchado las pronunciaciones [l o' 'kambüko] y (lohkambúko de óru]. sino también de las hojas cata~ t ralcs de la localidad. Figura en las hojas catastrales de esta localidad, así como en el mapa del Servicio Geográfico del Ejército, coordenadas 14-41/25. Dato del Inventario de toponi mia andaluza (cito en adelante Inrentario ), de la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía (Sevilla 1990). t.8. s. v.
364 Stefan Ruhstal/er morfosintáctico que es indicio claro de la vitalidad del apelativo de esta forma, un apelativo hasta ahora completamente indocumentado en las obras lexicográficas. Su difusión geográfica parece ser 1 imitadísima, a juzgar por su total ausencia tanto de todos los vocabularios como de Ja toponimia de fuera de los términos municipales de Carrnona, Cantillana y El Arahal, y esto último a pesar de que el significado «terreno quebrado» es muy apropiado para la creación de nombres de lugar menores. Etimológicamente, no me cabe duda de que cambuco remonta, en último término, al céltico *CAMBOS «curvo)}4, que ha dejado una larga serie de de scendientes en Ja Península Ibérica. Quiero recordar el cast. cama «pieza encorvada que forma parte del arado}}, «pina, trozo de madera de las ruedas)}, «Ca da una de las nesgas que se ponían a las capas para que resultaran redondas, o Jos pedazos de tafetán con que se ha cían los mantos de las rnujeres)} 5; leonés camba (del arado); gallego cambas «los dos casi-se- micírculos de la rueda)} y cambito «palito torcido por la punta}}; ast. tener camba «estar torcido (el árbol)}}, cambóll «pina de la rueda)}; en Cespedosa, camba «piedra curva que cierra Ja puerta de las fincas rústicas}}; port. cambar «encorvar)}, etc., etc.~ Un r epresentante andaluz de esta familia es, además, cambujo «teja que forma el lomo, o sea, que va boca abajo en un tejado}) 7• Todas las palabras que acabo de enumerar comparten entre sí el rasgo semántico básico «curvo}}. También lo contiene -ap licado al terrenoel apelativo cambuco de la Campiña sevillana, puesto que designa el barranco, el te rreno quebrado u ondulado, como vimos antes8. Observamos tanto en cambucocomo en el otro andalucismo señalado, canzbujo, una conservación del grupo etimológico -mb-, lo cua l no corresponde al tratamiento fonético castellano9; estas voces procederán, por ende, de otro dialecto. Mucho más verosímil que un posible origen leon és o portugués-concebible sobre todo en un vocablo de la parte más occidental de Andalucía, esto es, la provincia La temlinación - uco puede ser el sufijo diminutivo de esta misma forma. VéaseJ .Corominas -J .A . Pascual, Diccionario crítico etimol611ico castellano e hispánico-citoen adelante DECH-(Madrid, Gredas, 1980-1991) s.v. cama 1/. En andaluz existe, además, la acepci ón «cara int erna de los aros o cinchos de un tonel» -véase A.Alcalá Venceslada, Vocabulario andaluz (Madrid, Real Academia Española, 19 51) s.v.- , no señalada por J.Corominas. Ejemplos del DECH, s.v. cama 11. Véa~e A.Alcahl Venceslada 195 1: s.v. Una semejante motivación corográftca tienen probablemen te también otros topónimos hispánicos que parecen contener la misma raíz cam( b ) -: Colm enar de Cambillo-V.López Azorín, Repertor io de nom bres geogr áficos. Badajoz (Zaragoza, Anubar, 1979) s.v. -, Cambija y Fuente Cambija - V.Cervero Pozo , Repertorio de nombres 11eográjicos. Toledo (Valencia, Anubar, 1975) s.v.- , Camas (macrotopónimo de Sevilla), Fuente de las Camas, Camón , Camonar- M.C. Yago Andrés, Rep ertorio de nombres geo11ráficos . Guadalajara (Valencia, Anubar, 1974) s. v. - , Las Camas -M .A. López Navarro, Repertorio de nombres geográficos. A vil a (Zaragoza, Anubar, 1979) s.v.-, Si erra de las Camas - M.P. Noblejas Pérez, R epe rtorio de nombres geográficos. Hu elva, (Zaragoza, Anubar, 1979) s.v.- , Cambalones -M.R. Muñoz Pomer , Repertorio de rwmbres geográficos. Jaén (Valencia, Anubar, 1974) s.v . -, Cambe ro, Cambo , El Cambulto, Cambul/ones -lnventario, t.7 [Málaga] s.vv.-. Confróntese la forma cas t. cama «pieza encorvada del arado», que revela la evolución -mb-> -m-, ca - racterística del castellano.
Una nota sobre el léxico mozárabe sevillano. El andaluz cambuco barranco. 365 de Huelva y la Sierra Morena sevillana -, parece una ascendencia mozárabe10, en vista de la difusión geográfica de cambuco y cambujo. Es, pues , probable que estas voces formal y semánticamente relacionables constituyan reliquias mozárabes, que demuestran que el céltico *CAMBOS «curvo» no sólo tiene arraigo en el norte peninsular -donde cuenta con abundantes derivados dialectales-, sino que penetró también en las hablas romances primitivas de Andalucía. 'º La no reducción de -mb- en el mozárabe de la región de Sevilla viene confirmada por el testimonio del Botánico Anónimo en el que figuran lo s nombres de plantas colonbina «palomina»-véase M.Asín Palacios, Glosario de voces romances registradas por un botánico anónimo hispanomusu/mán (Madrid-Granada, 1943) nº 155 , p.80-, co/onbares y colonbaira «verbena, palomera» (nº 154, p.79), los tres derivados del lat. COLUMBA. Esta voz latina está contenida también en el hldrónimo huelvano Río Corumbel ( < COLUMBARIUM), que igualmente revela conservación del grupo -MB-. Menos instructivos son, en cambio, los topónimos, sacados del Repartimielltode Sevilla, que aduce A.Galmés de Fue ntes-Dialectología mozárabe (Madrid, Gredos, 1983) 205-, puesto que se trata sin excepción de nombres de difícil interpretación etimológica (el caso de Palomares que figura ahí incluso es una evidente creación caste.llana de después de la Reconquista, pues acabamos de ver que en el mozárabe de la región de Sevilla había triunfado la voz COLUMBA sobre PALUMBA). Para una crí ti ca de otros ca sos de interpretación dudosa, véanse mis estudios -realizados en el marco del Proyecto Diccionario Toponomástico de Andalucía Occidental- Toponimia de la región de Carmona de la Serie ROMANICA HELVETICA (Berna/Múni ch , Francke Verlag, 1992), capítulo 5. 1. 2., y «Nombres de lugar mozárabes de Carmona », en Histor ia. Instituciones. Documentos 18 (1991) 247-255.