Observaciones literarias sobre la educacion de la juventud española
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LITERARIAS SOBRE LA EDUCAaON DE LA. JUVENTUD ESPAÑOLA* * ^w-^urojR P. S. S. S. MADRID IMPRENTA DE LA REAL COMPAÑÍA l835.
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iwuuuHumuummuuvmuimi ALA AMABLE JUVENTUD ESPADOLA. las obras literarias de ciencias yartes salen dluz pública sin llevar al frente una moderada dedicatoria ,suelen indicar la triste idea del país donde tal sucede. Sinembaryo de esto hemos visto (pie en los pasados siylos ha - bia flujo por dedicar ,de tal manera que no estaban Ubres de tropezar en una dedicatoria las sombras de los muertos mas envejecidos. Pero así como los hombres su-
(4) pieron esclavizarse desta especie de manía 9también se apartaron de ella mudando de rumbo al estremo de no hacer casi uso de tales dedicatorias :procedimiento que no aprobarépara todos casos ypor parecerme que un libro científico es sin ellas semejante dlos templos suntuosos que mandaba construir »•• el emperador Adrianopara no colocar en ellos simulacro alguno. Para evitar estos dos estreñios tan manifiestamente opuestos ycomo en cierto modo estravagantesy he resuelto consagrar esta pequeña obrita ala dulce memoria de la Juventud Española seguro de que cuando no apruebe su mérito ,que
(S) conpeso es muy limitado, apreciará álo menos el interés <I“C tomo por sus progresos en el estudio de la carrera literaria. leago el alio placer de haber empleando la por de mis años en la noble ocupación de la primera enseñanza de la tierna juventud ,yP°r l„ mismo debe convencerse que la eo„un corazón sirnéro, y mi objeto no es otro que inspiran: la el amor constante yla mayor aplicación álas demias ybellas arles, yac son sin disputa alguna el precioso resorte que proporciona al hombre de conocimientos la mas satisfactoria representación en la sociedad civil. Creo frme-
mente que esta tiuuiifestación ¡tigemía que hago de mi sana intención inclinará desde luego la generosa bondad de la Juventud Española áque se digne dispensar á nu produccioneita su favorable acogida, en la firme confianza de que una tal fineza la mirará siempre como la mas alta recompensa que puede apetecer su apasionado yatento servidor, «$>.. ¿y,.. ^ i*- s. S. s. J•JJ
al QUE leyere. fio convencimiento en que me ^Jlo de cuán difícil en escribir con acierto en materia Je cieno.as, lm* niJades Ybellas letras amperlaconismo element,| que constituye su mas esencial utilidad ,me liacc vacilar con es- Sno al lomar la pluma, aunque ... 0tra liarte me anime la costumbre radicada entre los hombres sabios ,que han escrito para la instrucción de la Juventud con meto- Jo sencillo ybreve, dejando al tiempo, al estudio yconstancia de los instruidos la meditación Je obras clásicas para conseguir Uig-
,/8> namcntc la opinión de buenos literatos. Confieso francamente que mis fuerzas no son bastantes para emprender una obra q„ereúna tan elevadas cualidades; pero álo menosman.restaré mis buenos deseos, ‘'0,"°tod®aquello que permi- Lun '. aeSfe,a ‘le m!s alcances, blís dnd °T,G PUeden Scr aplicaminares lograr un feliz éxito en nenne~ •rcomo las cosas pe uenas v.enen áser grandes en I°dcn de un modo al parecer•insensible; yen el nroJZt quieren una maravillosa grandeza por medio de «„ prolijo ydotenulo examen J11 servaciones ,i,,ls pequeñas obsu vaciones podran servir al estudioso como de plantel para otras mayores ,que al mismo tiempo podrían muy loen desenrollar lóanos mas diestras que las mias pa- Fa .comunicar ios conocimiento»
humanos con mas clara lógica, pureza de lenguaje yerudición. De aquí nacen los vehementes deseos que tengo de que se exciten los sabios de nuestra España, dando espansion ásus luminosos principios, al ver como nos animamos áejecutarlo los que tan poco podemos. Ellos con mas facilidad que nosotros podrían abrir un vasto y anchuroso camino áfuerza de trillar la senda de lo útil ynecesario, yde esto procede creerme c0nderecho ápublicar mis pensamientos revestidos de alguna que otra idea de varios A. A. tanto antiguos como modernos, con el nombre de Observaciones sobre las ciencias ?/ Bellas Artes para educación de la Juventud $titulo poi cierto que no solo es grato amis oidos, sino también obligatorio á mi corazón tanto por las leyes de mi estado, como por el noble interés que me inspira el amor de
(i6 ) seguridad yplacer de la tripulación las inciensas aguas del Océano. En efecto su perfecta posesión proporciona al hombre de un modo admirable la facilidad de que sus voces ódicciones sean una pronta ybien ordenada imagen de sus pensamientos, ennobleciendo su desempeño con aquella propiedad de voces en sus discursos que solo puede nacer de un conocimiento adquirido metódicamente con el estudio de la lengua patria, que por las razones que mas adelante daremos, ypor la común opinión de los hombres mas ilustres en ciencias debe ser la primera yúnica puerta por donde el hombre haga su entrada al templo de la sabiduría. Solamente un ciego empeño, que por mucho tiempo ha dominado ,en sostener la ignorancia yel sistema horroroso de oscurantismo, ha podido negarse al convencimiento de esta verdad ,que se hace mas evidente formando una ligera reseña de las muchas ymuy apreciables obras de consumada yoriginal literatura que han publicado los sábios españoles ,cuyo lenguage
(*7) puro, castizo ysublimemente organizado les lia grangeado el decoroso título de Padres de la lengua Castellana. En efecto sus obras se deben mirar como modelos de magestad, elegancia yarmonía para poder adquirir los mas sólidos conocimientos en una lengua de las mas cultas yabundantes que se conocen. Tales son las célebres ysábias producciones de un Alonso Saavedra, de un Fr. Luis de Granada, de un Maestro Fr. Luis de León, de un Miguel de Cervantes, de un Antonio Solís, de un P. Ribadeneira, un Inarte yun Mayans, cuyas Empresas políticas, Historia natural ysagrada, traducciones de Santas Escrituras, Quijote ;y otras de costumbres, Historia de Mágico, vidas de los Santos, Tratados de educación, Fábulas literarias, documentos de política yciencias, viages, yotros inumerables escritos que han ilustrado yrejuvenecido el orbe literario: no despojando de sus inmarcesibles laureles poéticos al guerrero Alonso de Ercilla ,Garcilaso, Lope de Vega ,Calderón, Iglesias, Villegas, Melendez ,Moratin, Quintana yotros no me- 3
('«) nos dignos del laurel de Apolo. Pues si todos estos ymuchos mas claros varones han echado los fundamentos áesta lengua culta ysuperabundante, hallando en sus esci ítos un sinnumero de voces de diversos significados ,sal ática, sólidos conceptos ,est do magestuoso, bellas ¿ingeniosas liases, en las que sin pompa vana reinan áporfía el lenguage del ingenio yla naturaleza persuasiva que nace del corazón: Si todas estas cualidades manifiestan la susceptibilidad que tiene nuestra lengua de imitar, ysegún su genio particular de podei libremente rivalizar con las mas castigadas en toda clase de 1rases ,metáforas, alusiones, tropos ,figuras, sinónimos yalegorías, capaces de invención en cualquiera otia que pueda inspirar la retórica mas ingeniosa ysublime, ¿que pueden mas apetecer ni exigir de ella los literatos ? El tratado de Sinónimos del académico Huerta, yla edición corriente del Diccionario de la Real Academia Española deben estar ála cabeza de nuestras bibliotecas, y por decirlo mejor, en nuestras manos, para
(*9) poder aprovechar el ameno pasto de su lectura ,puesto que sin faltar ála verdad es lengua la castellana que no tiene por qué ceder ála griega ni ála latina ;pues siendo por el contrario una de las principales hijas que la lengua latina dejó huérfanas, ha heredado ytiene por dote la hermosura ygallardía de su difunta madre ,habiéndola tocado la magostad yla dulce armonía en el venturoso dia del repartimiento. Este concep- to se prueba suficientemente con la lectura comparativa de las infinitas palabras analógicas que conservan una yotra lengua en sus versiones respectivas. Pero para formar una idea del rango que ocupa el idioma español ,basta decir lo que repetia Carlos I, rcyde España yemperador de Alemania', á saber: "que el idioma español era bueno para hablar con Dios, el francés con los amigos, el italiano con las damas, el ingles con los pájaros, yel aleman con los caballos ”Si este encomio prodigado por un príncipe que no había hecho mas estudio formal que las cuatro ócinco lenguas que medio sabia, no es suficiente para disculpar álos españo- /
les las alabanzas que puedan rendir eq obsequio de la belleza ygrave compostura de 6u lengua ,séalo el que hacen los hombres eruditos de naciones que no llevan la nota de amor por las cosas de España. Tal es entre estos Monsieur Pluche, que hablando de las lenguas, al referirse ala española ,dice lo siguiente: "La lengua española es la mas hermosa de todas las vivas, y la que participa mas de las riquezas de la griega ,tanto por la diversidad de locuciones yde la gran copia determinaciones siempre completas, como por la justa dimensión de sus palabras todas sonoras (Espectáculo de la naturaleza,tomo 6.°)." El famoso italiano Julián Goselini ,que lloreció en el siglo XVI, no pudo menos de confesar ,ápesar de su natural oposición ala lengua cas— tellana ,el cambio de su opinión d íavor de esta cuando D. Juan Sedeño, caballero español ,respondió dlas dudas que le propuso el citado Goselini ,quien contestó dSedeño de este modo: "Muy ilustre señor: No me arrepiento de haber provocado dV. S. por ver cuán valerosamente se defiende :me
convencen sus defensas ;ysi mis dudas sirvieron áescitar su valor ,las resoluciones de V. S. me han aprovechado para hacerme aprender lo que ignoraba tocante asu le guage ,el cual es digno ciertamente de aprenderse ya que se manifiesta tan abundante ytan capaz de cualquier concepto, particularmente en los escritos del Sr. Sedeño (Carta de Goselini, pág. Sq)” He aquí los altos elogios que en honor de la lengua castellana hace tres siglos que pronunciaron unos sabios estrangeros, yesto no obstante que de continuo estampaban sátiras amargas yvenenosas contra las cosas de España. Conducta por cierto bien diferente de la de nuestros góticos doctores, que sin conocer el relevante mérito de su idioma nativo, le miran con sumo desprecio, al mismo tiempo que con obstinado empeño defienden áfuerza de easuismos la pedantería latina vel estudio de algunas lenguas estrañas, que jamas pueden reportarles la mas leve chispa de /honor ni de utilidad. Yo quisiera que estos sábios en penumbra dejasen de mirar con el desprecm que lo
(22 ) lian hecho hasta el dia el estudio de la lengua nativa, único medio para llegar áconocer ydetestar aquel lenguage macarrónico que sin conocerlo ellos mismos Jos pone tan en ridículo ála vista de los hombres sensatos. Quisiera también que fueran tan dóciles éingenuos como lo fue Goselini; pero la ignorancia no quiere meterse áexaminado! aporque pierde tiempo ypleito todo de una 'vez. Abraza con una loca pertinacia el estudio de las lenguas estradas ,ydescuida tenazmente uno tan obligatorio como el de la suya ptopia ,procediendo en esto como aquellos animales que no nombro ,y todos conocemos, los cuales teniendo paso abierto por un camino ancho ybien trillado, toman las sendas mas tortuosas éinvisibles para caminar por ellas en fuerza de su inclinación al error. Lstu causa puede considerarse como la primordial del atraso de las ciencias naturales ymistas en España ,yesta es la funesta caja de Pandora en la cual no hay bienes ni queda esperanza de ellos. Esta es la germinadora de las obscuridades metafísicas, yla
(23) institutora de la manía de quererlo espiritualizar todo, sea del rango que fuere, siendo muy cierto que sus prosélitos no mu arán de condición en tanto que la sigan : quiero decir, que siempre serán idiotas con detrimento del bien público. En corroboración de cuanto llevamos probado con relación ála hermosura yconocidas ventajas c nuestra lengua ,deberemos decir que los genios caprichosos que hacen alarde de abandonar su estudio, son comparables al que descuidando sus negocios domésticos, que con facilidad puede organizar, pasa aponer Arden en los de su vecino no teniendo de ellos el mas leve conocimiento. l>c esta adecuada comparación deduciremos el grave atraso que cansan las lenguas estradas alos progresos de las ciencias cuando la enseñanza <le estas se quiere depositar esc tísicamente vcon empeño en alguna de aquellas. ”’es,e .nal cometido en España Para reparal ebit por el rudo sosten de la lengua lalma, se hace necesario reflexionar que si t« os os sabios de Grecia yliorna se hubieran dedicado al estudio de las lenguas estrangulas.
ycursado en sus aulas con ellas, nivelando su tesón con el que por tamos siglos han tenido ytienen los españoles en favor de la cngua latina, es evidente (pie ni unos ni otros hubieran podido sobresalir en las ciencias prop,as ymistas comodo iograroni n¡ sus '--liguas natales respectivas se hubieran eva oal gra<Io (le c„. «e” 1 ’aUndeSI>UeSde Perdida la tan vu,,aJa<lc su vitalidad. Pérdida irreparable que por sí sbIa dar¡a oseurocabos del olvido, si no la sostuviér«ios por «na ,„suIsa preocapacion Pero sfanáticos que imaginan neciamente que la lengua latina diviniza ,por decirlo así ,el ango de la sublime literatura ,yq„cc¡- fran las cencas toda su grandeza en ceñirse al mezquino circulo de saber escribir algunas composiciones en este difu„,0¡dio,na ¿se persuaden ilustrar sus conceptos de un modo tan pegajoso? Si Cicerón levese las tales operaciones ,sobre no entender su Jerigonza ,le moverían ála mas justa indignación en vista del destrozo hecho áuna lengua que tantas vigilias le habla costado ele-
(*S) varia al grado ilustre de su perfección. Es también verdad que por unánime y general convencimiento de los sabios que sucedieron alos romanos se adoptó el idioma latino para conservar en él los preciosos depósitos que ya tenia de ciencias yliteratura, asi como los que en adelante se fuesen trabajando ,pudiéndose conservar los titiles conocimientos que inventaron las anticuas naciones ilustradas, yque apaso nías lento iban perfeccionando las presentes, motivo muy fundado para que en aquellos tiempos se hiciese general el estudio de la lengua latina como lo liabia sido su imperio. Pero en el dia ¿qué ideas órasgos de sabiduría yerudición se bailan en los escritos de los griegos yromanos que no los tengamos ya en nuestra lengua ,ytal vez mejorados en el método ,tino yprogresión de sus conceptos, sin que hayan perdiJo en su estilo yenergía tanto como suele ponderarse por ciertos espíritus exageradores eternos de las cosas pasadas vcríticos mordaces ycorrosivos de las presentes? Si se toma
.(3o) noles han hecho lo mismo en sus colonias ypuertos Comerciales, de manera que entre tres lenguas vivas han estirtguído hasta el esqueleto del idioma latino ya difunto. Hemos probado hasta la evidencia que ni viageros ,comerciantes ,ni diplomáticos necesitan apelar en el dia para nada al latin ,que si bien fue útil en tiempos rilas lejanos ,es en el dia sumamente perjudicial ,yen España mas que en otra parte, por tener que curarse de una especie de manía que ha tenido en sostenerle con grave atraso de su ilustración ynotables daños en sus intereses generales. Los idólatras de la lengua latina insisten en España sobre su defensa ,buscando por pretesto que las ciencias eclesiásticas yciviles se hallan escritas en latin, que se cursan en esta lengua ,yque la Iglesia la tiene adoptada para cantar las divinas alabanzas. Sea en buen hora que se deba respetar esto último ,aunque sobre ello no dejaríamos de decir alguna cosa, porque no ignoramos cómo ycuándo acaeció este notable establecimiento ;pero en
(3,) cuanto álas ciencias no sagradas soy de parecer ,que la mayor injuria ydaño contra justicia que la nación ysu g'obierno pueden hacerse ásí mismos es mantenerlas ypermitir se mantengan escritas en latín ;¡y ojalá se las comiera la polilla en los estantes de las bibliotecas siempre que no entraran en las aulas áfomentar un semillero de dudas insolubles yun plantel de perpetuas ignorancias! Dichosa época será la en que los españoles lleguen átal punto de noble despreocupación, que desterrada del campo de Minerva toda som— bi ade latinidad, presida en justo desempeño de sus derechos la espresiva ,grave y niagestuosa lengua castellana ,que tanto se ha trabajado para su cultivo ,desarrollo, ynoble armonía hasta colocarla en el lugar distinguido que ocupa. Ypara que no se nos crea parciales óabsolutos novadores del sistema de hispanismo, decimos, que nadie tomaría el camino de la prudencia, reprobando el estudio de la lengua latina, si hubiese de dedicarse ála carrera eclesiástica en tanto que la Iglesia no deter—
(34 ) sahr al fin de ella un ridículo pedante, se formarán rápidamente sabios literatos que' por la elevación de su espíritu yla erudición de su entendimiento sean la gloria yel honor del Estado, el ornamento de las letras ,yla guía segura de la ilustración fundada sobre principios conocidos por ley de naturaleza. Retórica ij Poética. Estas artes hijas de la filosofía sehan considerado en las escuelas como partes agregadas ála gramática general de una lengua cualquiera. Ellas son las preceptores que dan reglas para poner en práctica el arte de pensar yrazonar, de los que hablaremos en el lugar que les corresponde. Saber palabras sin poder fijar fácilmente el orden, modo yrazón con que se producen ,es lo mismo que no saber nada. Para contener las voces relativas ála idea de las cosas, basta la memoria impulsada do ]a voluntad áquererlas reunir ,llevándolas al exámen. Este depende del entendimiento.
(35 ) ysin su acción no puede verificarse. La Retórica no puede salir del círculo prescrito en la fijación arriba indicada. Su carácter consiste en la estricta observancia yconocimiento de las partes yfiguras de que puede ydebe componerse el lenguage para que sea digna imagen de rectos pensamientos, avisando por medio de reglas conocidas yconstantes cómo ycuándo se aparta de las leyes gramaticales por acudir al método que con ella ha establecido el uso común yacuerdo de los sábios. Estos preliminares anuncian que un discurso Retórico no se ha de formar como el Oratorio, ni éste como el Poético. Cada ramo tiene su estilo particular, como veremos. La Retórica consiste en la buena yacomodada ilación de los tropos ,figuras ,frases ymetáforas de que hace uso el lenguage ,organizando estas partes de manera que sin salir del recinto que prescribe la sintáxis ya natural ofigurada ,puedan abrir el paso ála Elocuencia yPoesía ,para que estas dos entren con la debida magestad en el campo de lo sublime ymaravilloso del discurso.
(36 ) Unecesidad de la Retórica está probada dmanifestar el influjo que por su naturalexa ejerce sobre la formación de las lenguas, sobre sus progresos yperfección; pudiendoser mirada como el complemento de todas las partes de que se hallan compuestas. Un Gramático que no la conoce, se batía en el mismo caso que un Aritmético que ignora la regla de proporción. El primero ¿fibra palabras, el segundo conocerá guarismos, pero no podrán entrar el uno ni el otro en la necesaria combinación*. Un Retórico está, por decirlo así ,en la iniciativa de los misterios de la filosofía, de la Oratoria ,de la Poesía yla Elocuencia. Aunque no las desempeñe, puede juzgar de ellas con acierto, yno está lejos de examinarlas ysaberlas. La Retórica dispone el juicio para entrar con paso firme álas operaciones del discurso, decide ála voluntad en fuerza del impulso que presta la rectitud al entendimiento, echando Jos cimientos sobre que se ha de fundar el suntuoso edificio de las ciencias. Siendo nuestro ánimo dar en estas Observaciones ideas
(37 ) fijas acerca de lo útiles que son las ciencias sobre que se fundan mas bien que de~ tenernos demasiado en recopilar preceptos, por estar estos marcados en obras clásicas que tenemos impresas con singular aceptación ,trataremos de los efectos yutilidad de la Poesía, suponiendo que nuestros lectores podrán remitirse álas tales obras siempre que lo juzguen conveniente, tocando por nuestra parte muy de ligero en los preceptos cuando se nos haga absolutamente necesario. Aunque ya llevamos hecha una reseña en honor de la bella arte de la Poesía ,al abrir el presente párrafo nos acusaríamos de omisos si dejásemos pasar en olvido algo de lo mucho ybueno que de ella podemos decir. Un autor de conocido mérito dice: que la Poesía es una llama celestial encendida en pocos ,yyo añado que esta razón será por lo solicitada que es de muchos. Es surúas noble ocupación representar en versos ó en elevada prosa las bellezas del arte ylos hermosos encantos de la naturaleza, narrar con dulces cadencias los hechos glo-
(36 ) necesidad de la Retórica está probada al manifestar el influjo que por su naturaleza egeree sobre la formación de las lenguas, sobre sus progresos yperfección; pudiendo ser mirada como el complemento de todas jas partes de que se hallan compuestas. Un Gramático que no la conoce, se halla en el mismo caso que un Aritmético que ignora la regla de proporción. El primero &ftbrá palabras, el segundo conocerá guarismos, pero no podrán entrar el uno ni el otro en la necesaria combinación. Un Retórico está, por decirlo así ,en la iniciativa de los misterios de la filosofía, de la Oratoria, de la Poesía yla Elocuencia. Aunque no las desempeñe, puede juzgar de ellas con acierto, yno está lejos de examinarlas ysaberlas. La Retórica dispone el juicio para entrar con paso firme álas operaciones del discurso, decide ála voluntad en fuerza del impulso que presta la rectitud al entendimiento, echando los cimientos sobre que se fia de fundar el suntuoso edificio de las ciencias. Siendo nuestro ánimo dar en estas Observaciones idea»
(37) fijas acerca de lo útiles que son las ciencias sobre que se fundan mas bien que detenernos demasiado en recopilar preceptos, por estar estos marcados en obras clásicas #* que tenemos impresas con singular aceptación ,trataremos de los efectos yutilidad de la Poesía, suponiendo que nuestros lectores podrán remitirse alas tales obras siempre que lo juzguen conveniente, tocando por nuestra parte muy de ligero en los preceptos cuando se nos haga absolutamente necesario. Aunque ya llevamos hecha una reseña en honor de la bella arte de la Poesía, al •abrir el presente párrafo nos acusaríamos de omisos si dejásemos pasar en olvido algo de lo mucho ybueno que de ella podemos decir. Un autor de conocido mérito dice: que la Poesía es una llama celestial encendida en pocos ,yyo añado que esta razón será por lo solicitada que es de muchos. Es su mas noble ocupación representar en versos ó en elevada prosa las bellezas del arte ylos hermosos encantos de la naturaleza, narrar con dulces cadencias los hechos glo-
(38 ) riosos de varones ilustres, hasta elevar el alma al vehemente deseo de imitarlos. Ella ps el signo mas constante del entendimiento yel fruto mas precioso de la imaginación, cuyas facultades egercemos muchas veces antes que la razón; ypor esta causa es el ramo mas antiguo yadelantado de la literatura. Así sucede, que poseído el hombre de una esquisita sensibilidad se mueve con frecuencia ácantar poéticamente sus dichas ódesgracias, los bienes que disfruta, los males que teme, ylos dioses que adora. Canta la grandeza de los cielos ,la hermosura de la tierra, los héroes que celebra y los hechos que admira ,valiéndose de la cadencia yarmonía de los versos para es— presar con mas gracia ,con mas energía é interés sus placeres ypesares. Yaun los salvages que nacen yhabitan en los dilatados bosques yescarpadas cimas de los montes de Africa yAmérica, hacen resonar en ellos sus métricas canciones, celebrando las gracias de la naturaleza, las victorias que consiguen de sus enemigos, la caza de que se alimentan, ycon la que se predisponen á
(39) un ilimitado valor, así como al veráe vencidos yllevados al sacrificio, componen himnos de muerte para esforzar el ánimo, ypasar el amargo tránsito con la serenidad de los valientes. Con la Poesía vemos cómo se agitan las pasiones, ycuando se hace de ella el uso conveniente inspira ventajosamente todas las virtudes. Los poemas tanto épicos como dramáticos que se componen con el laudable objelo de reprehender el vicio yalabar las buenas acciones, ¿cuanto bien producen al género humano..? Pero cuando el hombre naturalmente maligno abusa de estos sábios principios, ¿no desdora yhumilla este arte, que nació para complacer yservir de gloria yesplendor ála naturaleza? Es claro, que cuando en vez de una sana moral ,de una crítica suave óuna sátira inocente ,se pone mano álas armas prohibidas de la impudencia, del descaro yla maquinación, ó aunque esto no se haga ,se divierta yacos-* tumbre al pueblo ácontentarse con lecturas yrepresentaciones vacías de sentido ,y no [locas veces llenas de insulsas hagate-
(48 ) frases ,yen fin la exacta economía de las palabras en la formación de los periodos, todo esto los condujo ásacar de los discursos mismos los preceptos para aprender á decir bien, que es lo que forma la cartilla que propiamente se llama Retórica. Debiendo añadir átodo lo espuesto hasta aquí, que el mejor ymas sólido estudio de la Elocuencia consiste en la observación constante de las bellezas yprimores de los mejores oradores, evitando siempre con suma atención el recargar la memoria con crecidas reglas de Retórica ,que solamente sirven de embarazo para una marcha rápida yespedí ta en los brillantes progresos de la importante, útil ypreciosa carrera de la Elocuencia. Aunque es cierto que no se puede poseer la sublime yencantadora Elocuencia sin tocai en su verdadera base, que por principios m concusos es la Lógica, sinembargo me ha Pa „*>lla del recido conveniente para tratar en arte de pensar yrazonar en cuanto tengan relación áformar lo que propiamente se ma Filosofía de la Elocuencia ,hablai pr
(49 ) mero de esta noble arte por separado ,dejando para después discurrir sobre la Oratoria. bu este concepto paso ádecir que la parte constituyente de la Elocuencia es la sublimidad de las ideas, la pronta presentación de las imágenes que la imitación y comparación ofrecen al entendimiento ,yel feliz, desarrollo de estas con el auxilio \lel arte de razonar, ordenado éilustrado con los preceptos de la Retórica. Por este medio estiende la Elocuencia su mágiíb poder derramando sus copiosas luces yradiantes brillos sobre la Poesía, igualmente que sobre la Oratoria, que son el espejo claro en el que la Elocuencia mira ,por decirlo así su obra perfeccionada en su mayor estension Siendo evidente que estas dos interesantes facultades no podrían sin el soberano influjo de la Elocuencia inspirar aquel inesplieable mentó, que al mismo tiempo que conc.be el entendimiento, no puede espresar la lengua. La Elocuencia tiene el mismo imí**10 sobre las pasiones de los hombres que la música yel canto armonioso de la 4
(5o) Poesía. Enardece sus ánimos, mueve sus co* razones, suspende yagita sus sentidos ypotencias, llegando su exaltación en algunos casos al punto de que egecuten cosas inesperadas, cambien de improviso su voluntad ysus acciones, acaloren sus entendimientos, prorrumpiendo en cortas yenérgicas espresiones ysentimientos de mas larga nar* ración, de los que mas adelante citaremos algunos egemplos. Es la necesidad de la elocuencia tan sentada, yde principios tan conocidos, que su irresistible fuerza impulsa y mueve al hombre con la misma facilidad que el timón ogobernalle hace cambiar de dirección aun navio, llevándolo sobre las aguas áun punto determinado. - En los países donde se han gobernado y gobiernan por medio de cuerpos representativos lia sido yes tan indispensable la cooperación de la elocuencia ,que no pueden, ni han podido existir sin su acción continua yprotectriz. Los magistrados no tendrían sin ella el medio ycond ucto mas seguro para descubrir los crímenes cometidos contra las leyes ,del mismo 'modo que un firme
(5.) , apoyo para interponer con energía ytino la defensa de la vida, honra, yhacienda de sus conciudadanos \ni los grandes capitanes hubieran conseguido los laureles que les ha proporcionado en aquellas ocasiones en que las armas llegaron áser carga pesada para sus soldados. La Elocuencia se debe mirar corno señora de los ánimos yárbitra en las deliberaciones públicas, yen fin como el arte de espresarse bien ,esto es ,con vehemencia ,fuego, yenergía ;ysegún el griego Isócrates como la ciencia de hacer lo pequeño grande ylo grande pequeño. Ella tiene la potestad de arrastrar en pos de sí los corazones humanos, de moverlos ávoluntad del hombre que la posee, yformar de las pasiones un incendioque áveces suele ser inestinguible :razón por la que algunos llaman á la Elocuencia unas veces arte divino, yotra» funesto ^gun el uso que se hace de él. Por su actividad descubre áfuerza de luchar con la imaginación los sofismas de la lógica artificial ,perfecciona la natural en el hombre de corazón franco, ylo conduce áuna escitacion maravillosa ,cuando tiene nece«- c
(5>) dad de decir lo que 9Íente. Alarma el furor bélico, arranca las lágrimas yel consentimiento en los casos mas difíciles-, yda materia para que la Poesía ylas artes inventen cosas grandes ysuntuosas. Quiere un perfecto laconismo ,huyendo de la pesadez ylas digresiones importunas. Es la base inseparable de la Oratoria sagrada yprofana ,ycomo queda dicho, hay gobiernos ynaciones que sin ella no solo se hubieran visto paralizados en el curso de su elevación ygrandeza, sino que aun después de haberla conseguido por su medio ,se han visto destruidos en el momento en que la abandonaron. La Elocuencia ha sabido salvar las repúblicas ,las armadas ylos egércitos en medio dé los mayores peligros. Alejandro el Grande decia en cierta ocasión álos soldados macedonios ,que querian abandonarle en una empresa de conocido riesgo :Idos , ingratos ,huid ,cobardes, sin vosotros subyugaré al universo ,yAlejandro hallará soldados donde encuentre hombres. El valeroso éintrépido Aníbal se valió de su elocuencia para inspirar ánimo ásus soldados
(53 ) en la célebre batalla de Tesino: Compañeros, les decía ,-los romanos debe/i temblar , no vosotros: pasad la vista por este campo de batalla ,y no vereis retirada para los cobardes :todos perecemos hoy si quedamos vencidos. ¿Pero que' prenda mas segura del triunfo? ¿que' señal mas visible de la protección de los dioses que el habernos colocado entre la victoria yla muerte ?Perícles, famoso orador de Atenas ,origen yverdadero autor de la Elocuencia por la alta eficacia de sus enérgicos discursos gobernó ycontuvo la ligereza de los atenienses por cuarenta años. Demóstenes ,príncipe de los oradores griegos ,después que áfuerza de aplicación ytrabajo venció la debilidad de su voz, ycierto defecto de la lengua ,triunfó por su elocuencia, yninguno pudo competirle, pues ámanera de centella incendiaria todo lo aniquilaba ,tanto que Filipo ,rey de Macedonia, intrépido yafortunado guerrero, decia ,que temia mas áDemóstenes sobre la tribuna que átodos los egércitos y armadas.de Atenas. Ypor último Focion, áquien Demóstenes llamaba la segur de sus
(54 ) discursos, reuniendo ásu pericia militar su elocuencia lacónica yespresiva ,mereció la confianza de que los atenienses le encargasen el mando de los egércitos por cuarenta y cinco veces. Pero aunque todos estos ilustres oradores son dignos de la mas grata memoria ,ycon ellos cuantos de fama nos recuerda la venerable antigüedad ,pregunto ahora :¿qué dirá la posteridad de aquellos elocuentes y esforzados caudillos que ilustraron la Elocuencia al mismo tiempo que con sus espadas hicieron conmoverse los ángulos del orbe? ¿Un Federico, rey de Prusia ,un Gustavo Adolfo ,un príncipe Eugenio, un Villars ,un Mariscal de la fuerza ,un Napoleón? ¿qué de un Duque de Almenara, un Arias-Mon, un Campomancs ,un Jovellanos ,ytantos otros cuyas doctas plumas ylenguas decidieron, digámoslo así, de la suerte de los imperios yde la estabilidad de los primeros potentados del mundo ? Tal es el mágico yabsoluto poder que tiene la Elocuencia sobre los hombres vlas
(55 ) cosas que los rodean. Las purpuras consulares de las repúblicas ,el mando militar de los egércitos ,las regencias legislativas ,la presidencia de los senados ,las cátedras mas insignes de las ciencias, ylos títulos mas honoríficos de los gobiernos ¿cuántos los han debido al vencedor resorte de su afortunada elocuencia ?La esperiencia de todos los tiempos ,la historia de todos los pueblos yel innumerable catálogo que pudiéramos formar ,ano ser tan sabido de todos, nos escusa de probanza. Por otra parte ¿cuántos defectos no ha cubierto en los hombres el respetable velo de la Elocuencia ?Dígalo el sanguinario Sila, quien debió el triunfo de la célebre batalla de Orcliomenes áestas dos elocuentes ypatéticas espresiones : Me es licito morir aqui ,dijo á sus soldados, que huían: vosotros si os preguntan dónde abandonásteis ávuestro general, diréis que en Orcliomenes. ,f Mas pregunto yo, los que le obedecieron, ¿lo egecutaron áimpulsos de su elocuencia, ópor consideración ála persona de su gefe ?Bien se deja conocer en qué parte se hallaba la fuerza i
..(56 ) impulsiva para obrar con rectitud. Claro es que en la Elocuencia; la misma que hizo sábio áCicerón ,áPropercio ,áSéneca á Quinto Hortensio, áYarron yotros infinitos Estas pues son las glorias ,los laureles v las ventajas qne ofrece el arte incompara 1 ble de la Elocuencia, que sobrepujando en poder atodas las ciencias, se imprime en las potencias ,yocupando dulcemente los sentidos ydominando el corazón ,hace del hombre un imán que arrastra tras de sí el albedrío de sus semejantes. Debiendo inferir Je cuanto hasta aquí se ha dicho de la nohle Ciencia de la Elocuencia ,que la naturaleza misma es la verdadera maestra que hace elocuentes álos hombres en los grandes intereses yen las pasiones fuertes: dos puntos que se deben mirar comoel verdaderoorinen de los discursos sublimes ybrillantes. Siendo asimismo evidente que la sabia filosofía d.nge su acC.on, yp„rJo mismo nQ ]# seen aquellos vanos idiotas, que contentos con los títulos de doctores de Elocuencia, no mcf itan sobre sus caminos para conocería, antes por el contrario envanecidos con solo
(5?) saber su nombre, no la visitan, ni ella quiere como agraviada descansar en sus habitaciones, cayendo sobre ellos la sentencia de maldición de una pluma docta ,que hablando de losignorantes preciados de sabios, dijo: Poco sabe quien ignora el modo de aprender. Hagamos ,por último ,una ligera reseña de la elocución, supuesto que de ella no solamente sacóla Elocuencia su denominación, sino que también ella es la que siempre ha decidido del mérito délos Oradores, la que forma las diferencias de los estilos, yen fin la que da fuerza ynervio álos discursos sublimes yenérgicos. Notemos que la palabra elocución es genérica en cuanto indica la manera de enunciar los pensamientos del alma ;pero la elocución oratoria' se reputa c< - mo una voz que marca ycaracteriza el arte de hablar según las reglas de la Retórica, que no deben ser otras que las que inspira la naturaleza misma, dirigidas por un gusto bno yuna razón bien nivelada. La posesión de la elocución es tan precisa álos Oradores, que sin ella nunca pueden espresar sus con-
(64) ñar la regularidad de sus cultos, ymanifestar la marcha yconducta de sus gobiernos. En !os países donde la sociedad se dirije por medio de cuerpos representativos, se puede decir sin temor de faltar ála verdad, que no pueden existir sin ella, ycomo esto sea mas general que las monarquías absolutas, es evidente su ejercicio entre todas las naciones. Absoluto por corrupción era el gobierno de las Eapaaas en tiempo de Floridablanca, Campotnanes yJoveUanos, ypor eso no dejaron estos ilustres españoles de hacer notorios al mundo sus elevados talentos en la Oratoria. Pero donde sin duda ha progresado hasta el noMe asiento en que la vemos hoy ha sido ála sombra ytutela de los pueblos libres. No dice la Historia de Méjico que en esta capital hubiese mas oradores que Motezuma ,orador que respondió elegantemente al discurso político religioso que Je hizo el valerosísimo Fernando Cortés 5pero eh las repúblicas de Tlascala no fallaban los Nicotencales ,Magistcacines, Caupolieanes yColocolos, Oradores de unas naciones á quienes han reputado groseras ybárbaras
(65 ) unos historiadores llenos de parcialidad ,y ytan escasos de consideración que olvidan el estado en que hace cuatro siglos se hallaban las naciones de que ellos mismos forman parte. Concluiremos la disertación sobre la benemérita yútil Oratoria ,diciendo que contiene las mismas ventajas que la ilustración, la sabiduría-, la elocuencia ytodas aquellas ciencias que son los benéficos conductos por donde las naciones reciben el todo de su bienestar yel respeto de sus pabellones. La religión recibe todo el grado de gloria yesplendor de que su fin augusto es susceptible ,las leyes su decoro ,claridad y yprevisión en contener los crímenes, las costumbres venerandas su mejor sosten ,las perjudiciales su mas inmediata éinfatigable reprobación ,las artes ylas ciencias su mas dispuesto escitador, ypor decirlo así ,la laboriosa agricultura se honra con ella ,así como los mas célebres romanos ,siendo perfectos oradores, no dejaron el yugo ni el arad° de las manos. Díganlo los Balbos ,los Co- 1amelas ,los Melas ylos Varrones ,todos
(66 ) sabios, todos ilustres, todos ciudadanos y todos labradores. En igual paralelismo se hallan los filoso? jos de mas séquito yreputación entre la venerable antigüedad. Es muy factible que los mas de ellos no desconociesen el primer arte para cubrir las necesidades d<?l hombre yrecurso mas general de los primeros siglos. Lo es asimismo que sin recursos rara vez se adquiere la ilustración yla sabiduría, yqon mayor razón escasearian estos cuandolas escuelas no eran tan comunes, ni se admitían en ellas las clases mal acomodadas, al paso que no habiéndose estCndido Ja industria de las ciencias mistas, era la agricultura la que disfrutaba el señorío de la misma tierra que rompía el hombre con sus afanes. De aquí resulta que la mayor parte de filósofos de quienes hemos hecho mención tratando de la Elocuencia están en posesión de un lugar hablando del punto presente ,así como le tienen en el rango de la Oratoria. Los hombres elocuentes que no han sido célebres ni han hecho progresos en la indi- i
,(67 ) Ca acarrera ,es porque les ha faltado genio, lempo yegercicio en ella. Un escritor no tará tal vez al alcance de ser orador ,pero Un hombre sabio yelocuente tiene para ello todo el camino andado, ysolo le falta fijarse en cpuntoen que conozca que según sus conocimientos puede ydebe permanecer. Con estas premisas yel ejercicio obtendrá forzosamente la consecuencia de salir orador, y yo creo que todos los que lo han 'logrado, incluso Demóstenes, lo han practicado así. robada la conocida necesidad de la Oratoria, ycomprendiendo en favor de esta cuanto se tiene dicho acerca de la Elocuencia ,nos resta incluir una especie de vaticinio, por el cual osamos decir ,que si la comenzada resurrección de la libertad en España sigue su marcha como debe hasta el punto que nuestra imaginación se ha figurado, no tendrá nuestra nación que ambicionar las glorias cantadas hasta hoy en favor de los griegos, romanos, ingleses yfranceses Porque llegará dia en que los discursos oráoslos de algunos españoles sean el asombro '613 EuroPacivilizada yel modelo de una
(68 ) Elocuencia que aparece como ápaso lento mas activa ,mas fundada en bases sólidas, que toca mas los órgauos sensorios, yexcita cada vez con mayor impulso el lenguage de la claridad yla razón ,apartando aquellas sutilezas espiritualizadoras éincomprensibles que han estado en boga por tanto tiempo, yde las que por desgracia se conocen estampadas las huellas despreciables. De las Matemáticas. Esta ciencia es compuesta yauxiliada de otras, que todas juntas tienden aun fin determinado, que se hace absolutamente estensivo átodas en general tanto mistas como propias. En opinión de todos los hombres ilustrados se deben mirar las Matemáticas como la llave maestra para conseguir la exactitud de los conocimientos humanos, ócomo la aguja náutica que en la inmensa carrera de la literatura previene los escollos en que se puede tropezar, yseñala el rumbo recto y seguro que se debe seguir para evitar el uaufragio álos que se interesan en el profun-
(e9) «o estudio de las ciencias yartes liberales^ Hablando de ella se la puede llamar ciencia universal por la íntima relación que' tas demas tienen con el todo que la compone, haciendo ver que todas necesitan de stt auxilio ydirección: así es que las comunica aquel esmalte de belleza yexactitud que solo está vinculado álos que apoyan su estudio sobre bases que han adquirido con el de la susodicha ciencia, norma ymatriz de la exactitud yproporción en laS demas. Y mediante aque todo lo que es mensurable es objeto de las Matemáticas, diremos que ningún individuo de cualquiera clase que sea puede hacer una carrera brillante tanto en las artes como en las ciencias sin su efectivo auxilio ya práctico ,ya teórico, siendo este tanto mas eficaz si reúne ambas cualidades. Los principes, los magistrados, los diplomáticos, los militares, los eclesiásticos, los artistas, ycomo éstos los agricultores necesitan tener idea de las Matemáticas hasta elpunto en que tienen relación con el desempeño de sus obligaciones ,ypor decirlo en to<^ata estension de que su necesidad es
Í7») susceptible, hasta el bello sexo adornaría con ellas la disposición de su entendimiento, baria sus cálculos mas exactos, yestimularía la superior viveza de su imaginación para el desempeño de sus labores ycuidados domésticos. Pitágoras, Platón, Aristóteles ,ánaxágoras cop otros muchos sabios enseñaron las Matemáticas ásus discípulos con el fin expreso de ilustrarles el entendimiento por medio de lá resolución de los problemas para que así entrasen bien dispuestos al pro-’ fundo estudio de la sabiduría. En efecto, las Matemáticas son el arte admirable ,que procediendo por demostraciones ,es el mas propio no solo para desviar al espíritu de toda proposición ócosa incierta ,sino también para inducir ála razón áno convencerse mas que de cosas evidentes. Sobre dar mayor estension al entendimiento, mas egercicio ála memoria ymas aptitud ála voluntad, acostumbra de tal forma al hombre para qut. se dedique anuevos descubrimientos, ybusque verdades conocidas ,que le constituye capaz para conocer áfondo las canti-
(7>) .,, dades ,número yrelación proporcional tela materia: razones poderosas que convencen para decir que las ciencias matemáticas son como queda demostrado la base de todas las demas en fuerza de la influencia esencial que tienen sobre todas ellas. Bajo este concepto debemos prefijar ,que siendo la Aritmética, Geometría, Arquitectura, Astronomía, Hidráulica, Mecánica; Química, Óptica, Pintura ,Escultura ,Música yotras las partes constituidas sobre principios matemáticos ,debe su estudio arrojar los mas útiles y ventajosos conocimientos ;ypor tanto daremos en estas Observaciones las ideas mas ge nerales que se deben tener acerca de ellas con una breve yclara esposicion de sus definiciones ,algunos de sus mas esenciales preceptos yuna ligera disertación de las ventajas que resultan de su estudio yadelantamientos ála sociedad yála marcha de los progresos en la ilustración. Aritmética. La ciencia del cálculo por medio de los
guarismos se .llama Aritmética, óarte de contar. La parte superior ymas estensiva de esta ciencia se desempeña calculando con letras ycon especies muchas veces indeterminadas^ esto se llama Álgebra. Se deben reputar una yotra como la puerta principal sin cuyo paso no se puede entrar ála pacífica ysabia posesión de Jas demas ciencias cuya inteligencia es dependiente de estas.’ La Aritmética es un resorte inequivocable para restablecer el orden de las cosas ylos tiempos en la vida social. Dispone el entendimiento para que pueda discurrir con exactitud acerca de las demas ciencias ,ypreviene los errores numéricos que pueden ocurrir en el comercio ycambio de cosas éintereses de la sociedad, bien sean por malicia ópor ignorancia de las partes contratantes. Reúne 6divide las cosas como mejor conviene ,diferencia las especies yJas denomina para calcularlas ,ysiendo el alma del comercio ,sirve de balanza para no defraudar ,ni poder ser defraudado. Es la base para entrar al conocimiento ycálculo de las lineas en la Geometría ,tan indispensa-
(73 ) ble para ésta ,como ésta lo es para la arqui tectura civil, militar ynaval. Geometría. Esta ciencia es la del cálculo de las líneas ,yen ella se cifran las reglas mas seguras yuniformes para la exactitud ycomparación de las medidas. Es estrictamente la segunda parte de las Matemáticas ,yestá comunmente dividida en Geometría yTrigonometría plana yesférica. De sus combinaciones resultan todas las exactitudes yfiguras que las Matemáticas están obligadas á considerar, formando su análisis yentrando al exámeti demostrativo de su perfección total ;en lo cual yel cálculo lotgarítmico consiste la parte de Matemáticas puras ,pues las relativas álas operaciones sublimes de las mismas se llaman mistas. Su teórica ypráctica tiene por objeto la medida de todo cuerpo en su estension ó longitud, latitud óanchura, yespesor ó profundidad. Por medio de la Altimetría mide la elevación de los montes ylas altu-
(8o) diar óingerirse con ella ,deberíamos respetarla sumisamente antes que seguir el dictamen de nuestra propia ciencia, óel de todos los filósofos antiguos ymodernos, con cuya conducta hariamos ála religión el homenage mas justo ydecoroso que se la puede tributar como única verdadera. Yen vista de que ya quedan anotadas las partes de la Filosolía ,que son como las fuentes de que se derivan todas las ciencias ,cuya totalidad forma el tratado general de aquellos conocimientos necesarios para adquirir la sabiduría ,hablaremos de <*su importancia, de su necesidad ydemas causas que la hacen tan respetable. Es tan precioso su estudio para los que aspiran á una brillante ilustración que sin él nunca pueden hacer progreso alguno en la difícil carrera de las letras ,antes por el contrario hallaría ácada paso el que tal intentase nuevas éinsuperables dificultades. La Filosofía no solo tiene la mas alta influencia en todas las facultades científicas ,sino que también beneficia yabre un fácil yanchuroso camino al mas rápido co- V
(8>_) nocimiento ydiestra ejecución de las artes liberales con las que tiene la mas íntima y recíproca correspondencia ,escitando asimismo la emulación de los buenos ingenios para que consagren su tiempo ysus atenciones á las profundas meditaciones que exigen los arcanos de la naturaleza ,yde los cuales ella sola es digna de examinar las causas ylos efectos. El resultado de tan continuado desvelo es adquirir aquellos sublimes conocimientos, tino yluces claras que abren álas artes yciencias nuevos yabundantes manantiales de perfección ,que aumentando la industria ,el comercio yla navegación hacen álas naeiones de ignorantes, despreciables ypobres ,sabias ,ricas yrespetables. Razones tan ciertas como poderosas que en lodos tiempos han llamado la atención de muchos talentos superiores ybenéficos para la humanidad, que dando impulso álas referidas ciencias yartes ,capaces de hacer la felicidad particular ygeneral de los seres racionales, las han ejercitado, ensenado y aplaudido. I6
(*0 Bien conoció Cicerón el inapreciable mérito de la Filosofía cuando dijo: que el virtuoso Sócrates fue el primero que tuvo la gloria de hacerla bajar del cielo ,que la colocó en las ciudades yaldeas, que la acomodó álas costumbres, álas obligaciones yal examen del bien que proporciona ydel mal qne puede ocurrir; yen fin, que hizo de ella la regla de la conducta que debe nivelar las operaciones del hombre constituido en armoniosa sociedad. Yála verdad es la Filosofía un sabio yconstante preceptor que con la mas profunda sabiduría y elegancia esplica los fenómenos de la madre común naturaleza, que penetra ydescubre los tan altos como í'ecónditos secretos -que ocultan los reinos animal, vegetal ymineral ,que examina las regiones elementales, los mares insondables ycuanto tiene bajo su mano tan oficiosa como diestra. Ella es muda como la naturaleza áquien examina; pero su ciencia habla con mas fuego, con mas energía ymas alma que los mas elocuentes oradores. Ella mueve ,instruye y deleita ,ysu lenguage magestuoso, ameno
•'( 83) ycolmado de todas las gracias, no solo convence ,sino que encanta yembelesa ácuantos la escuchan con la debida atención. La Filosofía prepara ybeneficia la razón del hombre ,aumenta yenriquece el vasto campo de su erudición para que el germen que derrama en él por medio de las ciencias fructifique una sólida ilustración. Ella enseña al orador áenriquecer sus discursos con ideas sublimes, inspirándole aquel gusto lino ydelicado ,aquellos secretos del arte que comunican al ingenio una íuerza tan mágica como irresistible, yaquel movimiento grandioso ,que arrastrando la voluntad, introduce en el alma el agradable veneno de la persuasión. Ella dá las reglas para guardar conformidad.yunión entre la voz, la acción yel sentido de las palabras: circunstancias que son el nervio yvida de la. elocuencia; yella es, en fin, la instauradora de la sabiduría yel arte de embellecer las cosas, dando testimonio de estas verdades aquel genio vasto yprofundo del autor de la Elocuencia Pericles el ateniense, asombro del mundo, grande orador, exce-
(84 ) lente político ,afortunado guerrero ybuen ciudadano, que educado por el filósofo Anaxágoras ,aprendió en su escuela áconocer la inteligencia suprema ,ádespreciar los vanos temores de la superstición, áenriquecer su. estilo con pensamientos ypalabras, dignas de servirlos de imagen, dando ásus discursos aquella energía vigorosa formada por una sábia yveraz filosofía ;motivos por cierto que pudieron inducir ála perfección con que en aquellos tiempos se desempeñaba el buen arle yestilo de pensar yrazonar como polos fijos de la perfección en todas ciencias. Las ventajas de estas doctrinas filosóficas son formar corazones amantes del bien público, enemigos del error, de las tinieblas, de las superfluidades, de las vanas sutilez.as ysofismas arriesgados éinductivos ila bajeza del alma, inspirando por el mismo herbó un juicio recto, unas costumbres apacibles ,yuna entereza incontrastable para descubrirá los pedantes ycharlatanes, que debieran avergonzarse del imprudente descaro con que hacen alarde de sus rancias
(85 ) preocupaciones ,presumiendo ser maestros ydoctores de unas facultades desconocidas para ellos. ¡Cuán bueno sena que estos falsos impostores ,convencidos de su orgullosa necedad ,bajasen sus erguidos cuellos ,sirviéndoles de yugo esta célebre máxima de Plutarco! Para enseñar es necesario estudiar primero. SECTAS FILOSOFICAS. De la Itálica. Pitágoras de Samos merece los mayores elogios por lo mucho que trabajó en reformar las costumbres, éinspirar ásus semejantes con su doctrina yejemplo el amor á la virtud. Habiendo oido discurrir áun filósofo sobre la inmortalidad del alma ,miró la sabiduría como la primera ymas interesante obligación del hombre el adquirirla , ydesde luego se dedicó ásu estudio con el mas ardiente empeñó, basta lograr enseñarla en escuelas públicas con feliz suceso. Esto mismo, ylo que se leerá mas adelante, nos
(86 ) ha estimulado ápresentar esta sucinta narración de los principales filósofos que dieron reglas éinventaron, como Pitágoras ,sus respectivas sectas; lo que hacemos con el noble fm de que ios modernos tengan ála mano materiales comparativos para meditar sobre el importantísimo estudio en que los antiguos hicieron tantos ytan importantes progresos. Por lo respectivo áeste primer filósofo, podremos decir que vivía en comunidad con’ sus discípulos, ypara esperimentarlos les hacia sufrir un noviciado de dos años, durante los cuales debían guardar un profundo silencio, sin poder preguntar la razón de lo que les enseñaba. Las palabras de Pitágoras eran respetadas por sus discípulos como las de un oráculo, terminándose sus controversias ydisputas con esta espresion :El Maestro lo ha dicho. Confeso este filósofo la inmortalidad del alma; pero erró groseramente estableciendo quimóiica doctrina de la meternpsícosis ó transmigración ¡dbl alma de unos cuerpos á otros, por cuyo motivo prohibió matar y
(87 ) comer los animales. Vivió en Crotona, Me taponto yTarento, por lo que su secta se llamó Itálica. Una de sus máximas era: Que la guerra se debía hacer ácinco cosas :a las dolencias del cuerpo ,dla estupidez del entendimiento ,álas pasiones del corazón, álas sediciones de las ciudades ,yála discordia de las familias. Secta Jónica. -íf (V ry («1 >J Tlíales de Miletto ,uno de los siete sabios de Grecia ,fue institutor ymaestro de la Secta Jónica. Enseñó que el agua era el principio yfundamento elemental de todas las cosas; que Dios, áquien suponia ser la inteligencia yel alma de la materia, lo había formado todo del agua, añadiendo asimismo que todo estaba lleno de espíritus. Dccia :que la cosa mas difícil de saber era conocerse asi ,la mas fácil aconsejar d otros ,la mas dulce conseguir lo que se desea ;yqae para -vivir bien era necesario contenerse dentro de los límites de lo justo yrazonable ,absteniéndose de cometer oque-
(88 ) 7/"c¡"':se aafros. Por la norfec- «o„ de estas máximas se deja conocer que Thaies ytodos los filósofos antiguos „„ hau comet'do ?randes ««ores en la parte de la filosofía moral, soloen la metafísica no va- e"Para dlscíl>ulos ¡os filósofos actuales. Secta Peripatética. Aristóteles Estagira ,macedonio, yuno de los mas célebres discípulos de Plamn ’ aparto mucho de su modo de pensar yfu’„ do la Secta de los Peripatéticos. Su doctrina sobre la dtvinidad es equivoca en algunos rrTan pront°^ei sea Dios ,como que haya un Dios superior limas ‘de A"^Sailt» quino purificó sus sistemas, se ensena su doctrina en las mas célebres . vers,dudes. Enseñó este filósofo en el Liceo k'; “JS ’d0Dde SaIió huyendo por una acusación do ¡muín ii •„lc Jrn pieclad que interpu- 5,0 cotltra el Eurimedon. .• 'US,II1 °^^un Gregorio Nacianceuo dicen que murió de ¡tesar por no poder ave-
mar. (%) riguar la causa del flujo yreflujo del También es posible que sea el titulo que se dá ásu secta debido áun filósofo llamado Peripates ,no siendo impedimento para ello que éste haya florecido antes ódespués que Aristóteles Estagira. Secta de la Academia media . Arcesilao, autor ymaestro de la Academia media, pasó de un estremo áotro. Manifestó dudar de todas las cosas ,suspendiendo su juicio en todo, como si no hubiera verdades en el mundo, ni objetos capaces de 1 inspirarnos el convencimiento necesario para llegar áellas, cuando tenemos tantos que sin conocerlos tenemos que confesar su verosimilitud óaproximación ála verdad. Secta de la Academia nueva. Carneados de’Cirene fundó la Academia nueva, yen oposición álas doctrinas de Arcesilao, reconoció que babia verdades, pero tan confusas yobscuras que no se podían
(96 ) fuerte ynovador, niegan, sin tener pruebas que presentar, la existencia real yverdadera de un solo Dios, autor yconservador del universo? Pero en vano pretenden negar, una cosa que jamas han de poder conseguir verla estampada como doctrina. Pos cielos yla tierra anuncian espresa y positivamente lo contrario, yDios mismo se ha dignado decírnoslo así para que lo creamos firmemente. En vista de esto será justo que hagamos una breve observación sobre las decantadas sectas de que hemos hecho una sucinta mención ;sectas que tanto mal han causado ála verdadera creencia, yque para evitar el que pudieran ocasionar en adelante será bueno describirlas con su verdadero colo- .rido. ¿Acaso se podrá decir con razón que estos ylos demas filósofos antiguos llegaron átocar el punto céntrico de la verdadera, filosofía? No por cierto; antes por la inversa procedieron dejándose arrastrar del vano espíritu de presunción, sacrificando el amor que debieran haber tenido ála verdad por el ciego empeño de hacer triunfar su opinión.
(97 ) sus sutilezas ynovedades con grave daño de los hombres yde la recta razón. Yen efecto, sus sistemas sobre la divinidad yla suprema felicidad parecen mas bien sueños éilusiones de un enfermo en lo mas exaltado de su calentura ,que pensamientos meditados por hombres sanos y despiertos. Por cualquier lado que se miren son sus aserciones un producto de quimeras, estravagancias ydesvarios: son una nuj be obscura sin esperanza de claridad en su horizonte ,que por muchos siglos ha impedí-* do que los hombres abracen la sólida filosofía yconozcan las virtudes cristianas, virtudes que la unen íntimamente con Dios, que establecen el orden de circunspección y armonía en la vida social, garantizando al fin la felicidad presente yfutura átodos los que se prestan cordialmente áobedecer sus máximas sabias ysaludables. 7
f (98) DE LAS CIENCIAS YARTES filosóficas. Química. La Química es parte constitutiva de la Filosofía, yno es otra cosa que el arte de examinar los cuerpos yobjetos de que la Física ha tomado ideas yha verificado sobre ellos su meditación. Investiga yanaliza los factores componentes de los cuerpos por medio de esperiencias ,máquinas, combinaciones yseparaciones simultáneas, óno, según las cualidades de que estén dotados, ó las que adquieran pasando de un estado á otro ,ypor esto se llama también Física— esperimental :asimismo hace la esplicacion ypone en práctica por los medios conducentes la fuerza activa que une álos cuerpos entre si. La antigüedad de su práctica la comprueban las sagradas letras cuando refieren que el sumo sacerdote Aaron, áinstancias del pueblo prevaricador éincons--
(99 ) tante de Israel ,fundió los becerros de oro con los zarcillos yaderezos que las damas hebreas conservaban del célebre saqueo hecho en Egipto. Operación que no pudo verificarse sin el auxilio de dos artes, que aun en el dia son susceptibles de mayor perfección ,cuales son la Estatuaria para los moldes ,yla Química para el vaciado yfundición. Por la misma razón de antigüedad ,y la idea que nos dan los monumentos que de los hebreos ,griegos ,romanos yotras naciones han llegado ánuestro poder, es su estudio útil ,sábio ,hermoso yen sumo grado interesante. Ignoramos si la remota y respetable antigüedad conoció para practicarla reglas elementales. Creo que carecemos de estos testimonios ,yque las mas recientes son las que dió el célebre químico Lavoisicr, víctima tan sabia como desgraciada de la revolución francesa. Este ingenio infatigable éinmortal la elevó áciencia demostrativa en fuerza de sus continuados análisis ysintesis ,manifestando con prósperos sucesos la composición ydescomposición de muchos cuerpos que antes eran con-
siderados como simples elementos ,tales como el aire, agua yotros muchos, que se descomponen yarrojan de sí unos elementos óbases desconocidas teóricamente hasta el tiempo de Lavoisier. Los célebres Davis, Gay-L„sac, Berceihus, Orhla ,Nuñez Taboada, Pruse yotros innumerables son también dignos de la mas alta recomendación en los fastos de la Química por los muchos éinteresantes descubrimientos con que han enriquecido su estudio átodas luces noble éimportantante. La Química se debe mirar como una tierna ybenéfica Madre de la humanidad que con mano consoladora reparte indistintamente sus dones átodos los individuos que obedecen sus preceptos yoyen su voz interesante. La Química estiende su dilatado imperio poniendo en ejercicio los tres reinos de la naturaleza animal, vegetal ymineral, teniendo como ásu tutela' todo el mundo físm éh ,as grandes bases de sólidos y fluidos. Ella lo examina todo, ycomo maestra sapientísima enseña al hombre los fac-
(luí) lores que constituyen el cueiqx) de los animales, dá el conocimiento de las combinaciones ycualidadesde las yerbas yflautas para que se perfeccione la terapéutica, sometiendo ásu análisis ysintesis el dilatadoreino 'vegetal. Dirije al descubrimiento y examen del precioso yoculto reino miueral, haciéndole desentrañar sus recónditas concavidades, yponer ála vista yadmiración de los hombres el oro, la plata ,los brillantes yotras preciosidades, como sales, azufres ,lápices ,tierras necesarias para las artes, carbón de piedra ,fabricación de cristales, china ,loza de pedernal, yotras invenciones no menos maravillosas que útiles, lias aguas minerales ,las termales ,las potables ycuantas son útiles al género humano ¿xjuién duda que todas las elabora la Química del modo mas perfecto ydelicado en el inmenso laboratorio que la próvida naturaleza ha puesto ásu táctica disposición?... Las sales, los plomizos, los metales ytantos otros objetos útiles para la medicina salen la mayor parte de ellos en un estado que apenas tienen los hombres que hacer con (
dios para que sean aplicables al bien de la sociedad. La pintura yotras artes tienen de su mano cuantos artículos necesitan presentados desde el seno de la naturales, ytemplados en grande horno por la infatigable previsión de la Química. Ella enriquece yadorna los templos, los palacios ylas cámaras de los reyes con vasos ypreciosas alhajas de todos metales. Se prepara por su medio la pólvora ylas armas, que s, bien son duras invenciones, Ya se han hecho necesarias ápesar de las doctrinas filantrópicas del presente siglo. Dá los hermosos mármoles ,jaspes, pórfidos, venturmas, ylas preciosas maderas de caoba oeana ,guayaran ,ciprés, nogal ycedro.’ Llena el tesoro público de moneda, yensena con sus reglas el bello arte del colorido con las mas encantadoras combinaciones Los licores ycuantas composiciones ha inventado el hombre han sido todas con su energ,co ypoderoso auxilio. Es una ciencia <l«e se viene álas manos del hombre sin ser vista ni oída, ycomo por encanto está siempre auxiliándole. Preside como reina de
(l°3) las ciencias en todas las oficinas ytalleres de la sociedad civilizada. Sin las demás ciencias todo se podría efectuar mas ómenos perfecto ,pero sin esta sería muy poco ymalo lo qué se pudiese hacer. De esta ciencia se puede decir que la naturaleza está en ella, yella en la naturaleza. Alos físicos les proporciona el todo de sus recursos pará curar en sus dolencias asus semejantes ,gozando los irracionales de igual beneficio cuando están al servicio del hombre. Es el alma de la Farmacia ,yel arte que de consuno coopera con la naturaleza ála conservación de la salud. Es la modificadora que <lá reglas para que las medicinas lleguen ámerecer este nombre ,morigerando los venenos hasta llegar áconvencer al hombre de que no existen ,ydisminuye óaumenta la acción de las cosas según lo exija el caso en que sean aplicables álas enfermedades que oprimen la naturaleza humana. Yúltimamente, la Química es agente inmediata yresorte poderoso' para impulsar la agricultura y hacerla florecer. Facilita al agrícola el conocimiento de los terrenos en sus diferentes
calidades ,para que pueda depositar en ellos las semillas productoras de los frutos que han de alimentar álos individuos de la sociedad jálos animales que les sirven según su especie, Los multiplicados descubrimientos útiles que de algunos anos aesta parte ha hecho la Química en el mundo civilizado, no ha dejado de llamar notablemente la respetable atención de algunos estados llenos de ilustración, que conociendo el gran interés que reporta esta ciencia, se han inclinado ápromoverla^ auxiliarla dándola el mas vigoroso impulso, ya estableciendo cátedras para su enseñanza, ója estableciendo magníficos laboratorios para sus operaciones prácticas, siendo las naciones que mas se han señalado en estos pasos honoríficos Francia, Inglaterra, España ,Alemania, Portugal yhusia ,con algunos otros de Italia, en donde reside aún el pasado gusto por las ciencias jartes liberales. En estas naciones se conocen diariamente los progresos agigantados (fue, bajo la dirección de sabios maestros, hace la estudiosa juventud, siendo ja su estudio tan universal que hasta los
(,o5) f• principes yproceres de la mas alta gerarqtna tienen ámucho honor ostentar su aplicación áella ,yábeneficio de sus escolentes laboratorios salen con feliz éxito de sus operaciones, adelantando lo que es imaginable en un arte que reúne lo útil álo agradable, como producto de las luces y la civilización. Astronomía. Esta ciencia es la que trata de la esfera Celeste dando aconocer su magnitud en todos los conceptos mensurables, la de las estrellas ydemas cuerpos ,llamados también celestes porque se contienen dentro, de su dilatado recinto. Ejecuta con el auxilio de la geometría, el cálculo yla óptica las operaciones mas útiles ycuriosas. Armado el astrónomo de un telescopio ylos útiles geométricos recorre ansioso la esteusa capacidad de los cielos, ysujeta con tan justa medlda >como cabe e»lo posible, los innumerables globos que giran ynadan sobre el ether, que todo lo llena. Los caldeos fueron
(lI2) es una parte integrante. Su primordial olíjeto es buscar por reglas yprincipios demostrativos el nivel de las aguas ydemas fluidos; pero su continuo examen lia llegado á encontrar que ella misma es el mas perfecto agente de la nivelación. Los hombres, siempre fecundos en invenciones ingeniosas y agradables, han hecho yhacen con ella cosas dignas de la mayor admiración. Las fuentes primorosas ,los hermosos surtidores llenos de un nevado sorprendente ,las mangas que imitan las lluvias naturales, las cascadas artificiales 1 ,las formidables presas de los rios ,los canales de dirección contraria á la natural de las corrientes ,yla separación de las aguas para la construcción de puentes yedificios en sitios acuosos, son todos ellos obras en que la hidráulica tiene la parte mas noble ymas difícil de desempeñar con acierto. Es de suma recreación el ver de lo que esta ciencia es capaz en grande yen pequeño. Los jardines de Aranjuez, la Gran- ja yotros ,con los gabinetes de hidráulica que de poco tiempo áesta parte se han manifestado al público, son un testimonio evi-
(n3) dente de cuanto llevamos manifestado ,debiendo añadir en honor de la verdad que según su naturaleza aún es este arte susceptible de mayores maravillas yde una estraordinaria utilidad. Náutica. Esta ciencia Físico-Hidráulica-Matemá- tica tiene un fuerte enlace con la Astronomía ,Geometría ,Geografía yCálculo ,de tal manera que un buen piloto debe ser un sábio. Debe tener un conocimiento general de otras muchas ciencias ,ser perfecto Aritmético ,ytener una idea de la arquitectura naval. El principal objeto de la náutica es dirigir los navios ybuques que sirven como de depósitos ambulantes átoda clase de géneros yefectos que giran para el uso ycomercio de los hombres. Es la conservadora de la vida ,existencia ycomodidad de los mismos ,poniéndolos ácubierto de los peligros que corren mientras permanecen sobre el inconstante piélago de las aguas, yque algunas veces son inevitables
(4) apesar de todos los esfuerzos de la inteligencia humana. o El piloto prevee por su cálculo yseñales astronómicas las tormentas ,la serenidad yel flujo yreflujo de los mares con fijación de tiempo. Mide la altura de la tierra, de los cielos yde cuanto se le presenta úla vista. Conoce por medio de la brújula óestrella polar la dirección de los vientos, ypor el de la sonda ócuerda de mensuras la profundidad del seno de las aguas* Gradúa los rumbos ódirecciones por la escala de grados, ysabe ácualquier hora en qué parte del mundo se baila sin ver otra cosa que cielo yagua. Levanta planos del mar ysus límites con la tierra que la. inmensidad de las aguas deja descubierta ,y evita los escollos yobstáculos que se oponen ásu expedita navegación-,' anunciando álos hombres de mar la proximidad átierra aun mucho antes de que la puedan ver. Un buen náutico tiene que saber con perfección la ciencia de ambas esferas ,esto es, celeste yterrestre; pues de otro modo seria el embarcarse una locura confirmada. /
Optica La Optica es ciencia Físico-Matemática, que enseña el modo de aumentar ódisminuir los objetos ,presentándolos ála retina éiris de nuestra vista con las diferentes modificaciones que producen los rayos de la luz, ya sobre el mecanismo de la vista natural ,ósobre el que tienen los vidrios ó cristales de que nos valemos para el auxilio yperfección que nos proponemos alcanzar sobre los indicados objetos al instante que se ofrecen ánuestra vista. El telescopio ,eí microscopio yotros muchos lentes ya cóncavos ,ya convexos, planos yde otras figuras, son frutos preciosos de* las dilatadas meditaciones yesperimentos que los hombres han hecho por medio de esta Utilísima ciencia ,supliendo con ella la limitada fuerza de nuestros 'órganos visuales, reparando sus defectos de cortedad ódemasiada fortaleza que naturalmente suelen adquirir ótener ,descubriendo una multitud de cosas yseres animados que por su
(n6) pequenez no estarían al alcance de nuestra vista. El materialismo de los cristales ha hecho en nuestros dias rápidos descubrimientos ,contribuyendo ála perfección de las mas agradables invenciones ,como son las Linternas mágicas, Cámaras Ópticas, las Fantasmagóricas ,ysobre todas ellas la útilísima de la Cámara obscura para ejecutar con brevedad yprecisión el bellísimo arte de la miniatura. DE LAS TRES NOBLES ARTES. Pintura. Esta noble arte tiene una inconcebible antigüedad, yes sin duda alguna la que mas honor hace al género hümanoy la primera contribuyente ála marcha de la ilustración. Su acción es tan maravillosa como útil; ycon el auxilio de los colores imita perfectamente lo mas bello éinteresante de la naturaleza. Émula de la historia nos ha transmitido modelos exactos de sus hechos heroicos, de ñus obras yde los edificios
(M7) suntuosos de la antigüedad. La pintura nos conserva hasta hoy una copia del célebre ymagnífico templo' de Jerusalen que hizo construir Salomón para que todas las naciones adorasen en él al verdadero Dios. El sepulcro que Artemisa reina de Caria erigió ála memoria de su marido Mausoleo ,delineado por los célebres arquitectos Scopas, Timoteo, Leocharis yBriaxis es obra tan magnífica yprodigiosa que esta en el rango de una de las maravillas del mundo, ypor esto se dá el nombre de Mausoleos alos sepulcros de los reyes. En el tratado de arquitectura se bará referencia de todas las demas maravillas yobras pertenecientes áella que abora hemos tocado por incidencia, para dará conocer que el dibujo, grabado ypintura son los conductos por donde recibimos las dulces impresiones que nos causa la memoria de aquellas obras verdaderamente admirables. La pintura es una benéfica ydiligente auxiliadora de las ciencias ylasartes, necesitando todas ellas del dibujo ,que es la base de esta encantadora profesión. En efecto ,todos los aman-
(n8) tes ele las bellas letras, todos los artífices como los arquitectos ,escultores ylos hombres científicos ,ya sean naturalistas ,geómetras, estatuarios ,de metalurgia ,filósofos ymuchos otros que omitimos, están en la precisión de no poder dar paso en sus respectivos estudios sin apelar álos modelos yrecursos que para lograr su perfección les presenta la inteligentísima ynoble arte de que hablamos. Nada queda libre de sus tentativas ingeniosas ,el papel ,el pergamino, los metales, las maderas, el lienzo ,las piedras ,las conchas ,yhasta las hojas de los árboles son el teatro en que ejecuta sus animadas yespresivas representaciones. Ella estiende sus colores del modo mas generoso para imitar el cielo estrellado, el mar embravecido por la tempestad ,la dulce calma de las aguas pacíficas, las escuadras, los combates yel campo florido regado con sangre de los batalladores, los montes elevados yla congelación de nieve que perpetuamente corona sus cimas inaccesibles, las escarpadas rocas que tocan en las nubes, los prados
(“9).. amenos ,los árboles frondosos ylas v» fosas (lores, con cuanto la natura era de mas agradable yespresivo en sus res hermosos ydilatados reinos. Ella (-'a al liombré con la mayor exactitud rcopia fielmente sus facciones, contorne», aire y espresion basta significar las inclinaciones de su ánimo ylas impresiones de su espíritu, según las pasiones de alegría, re temor, tristeza 6furia de que pueda bailarse poscido.. Cuantos animales existen por el aire, en la tierra ysurcan el mmen s„ concurso de las aguas son objeto de su sabiduría ynoble imitación, de tal manera que las obras de la pintura competirían con las de la naturaleza, si al pintor le fuera dado comunicarlas aquel impulso ymovimiento que solo se halla en la mano únicamente poderosa del supremo Hacedor del universo. Para desplegar su destreza tenido en todas las naciones varones estraordinarios que han sido el honor é yla admiraciou del mundo. Ea iustra Grecia produjo, algunos que no solo dieron las primeras reglas para dirigirla con el mas
feliz suceso ,sino que llegaron ápoder inspirar el buen gusto en esta sublime arte. Polinoto, insigne pintor, pintó en el Pórtico del consejo de Atenas la guerra de Troya, obra que hizo de balde, ostentando su generosidad para con el gobierno; pero reconocido éste ásu rasgo ybuen desempeño le dió las gracias por medio de un decreto que espidieron los Anficciones, ordenando que se le asistiese de balde por donde transitase. Apolodoro fue el primero de los griegos que representó en lienzo ycon colorido las bellas formas del cuerpo humano, valiéndose del mágico secreto del claro-obscuro. Zeuxis escedió átodos en el artificio de sus sombras, yhabiendo llegado áser muy rico ,regalaba sus obras, diciendo con arrogancia que las daba porque no había dinero que fuese bastante para pagadas. Sus cuadros de Penelope yHelena están en la reputación de obras maestras. Se dice que pintó un niño con un iácimo de uvas en la mano pero con tanta espresion que las aves acudían ápicarlas. Dibujó una vieja tan chocante yridicula,
que concluido el retrato le acometió tal pa sion de risa que le ocasionó la muerte. Parrasio fue arrogante en la simetría ,pero poco decente al espresar sus obras. Este mismo Parrasio pintó un velo que cubría el niño yracimo de uvas de •Zeuxis, pero con tal primor, que pensando su autor que el velo era naturalmente de tela clara, lo mandó levantar yse notó estar pintado. Pamfilo fue el primero que reunió las ciencias ála pintura, yexigia un talento ásus discípulos por la enseñanza de un año. Timantes venció áParrasio pintando un cícople cuyo •dedo median dos sátiros; pero lo que le dió mayor fama fue la célebre pintura del sacrificio de Iphigenia, en cuyo cuadro después de espresar con la mas viva yenérgica espresion el dolor de Agamenón ydemas personages que asistian al sacrificio, puso un veló sobre el rostro de la víctima que iba áser sacrificada ,dando áentender con este brillante ras^o de sabia moderación que aquel O dolor era inesplicable después de haber el arte hecho cuanto estaba asu alcance para
I (>28) late, lo han tenido que hacer por dos. razones :la #primera porque la nación en masa (con muy pocas escepciones) ha pensado ypiensa así :la segunda porque no tenían los españoles que no sabían latin ideas de Júpiter yDanaej de Siquis yCupido, ni hasta poco tiempo hace habían visto, oido, ni tropezado con un mal compendio de Mitología; pues las transformaciones de Ovidio estaban prohibidas ydescuartizadas en las especerías. Aun los. mas encopetados pintores de España buscaban el premio, protección órecompensa de su trabajo, yesto no lo hubieran encontrado pintando cosas no comprehensibles ála mayor parte de los españoles. Pero en esto mismo encuentro yo una hipótesis que nos pone ácubierto de la referida inculpación ,deduciendo que si pintando asuntos tan aislados, mezquinos y pobres se halla verdad, gusto, estilo ydemas buenas circunstancias ,¿qué no hubieran hecho nuestros artistas si sé les hubiera permitido ,como en el dia ,pintar uña Venus óuua Putiphar algo licenciosas... ?hubieran ejecutado muy bien ,y
f,29 ) hubieran sido pagados muy mal. Asi es que por la razón inversa se pudiera decir de algunas naciones que la noble profesión de la pintura no ha progresado en ellas mas que para desdoro de la hermosa naturaleza y ofensa de los ojos virtuosos. Confesemos pues, que la fragilidad humana es un mal ,yel escándalo son dos. En atención alo propues- to diremos que la escuela propiamente lia— piada Española es en la que se ha seguido la marcha de que llevamos hablado; pues las ramificaciones no son mas que dos conocidas con el nombre de escuelas ;de las cuales, yde algunos de sus gefes, haremos la mención que se merecen del modo siguiente: ....... ,, ,¡.3/7 oh ';.i t>b esjunur; Escuela Sevillana. Esta escuela debe su origen ála escuela Granadina de tiempo de los árabes ,adulterada por ellos mismos ymuerta al tiempo de su espulsion. La Sevillana empezó áprogresar con pasos muy lentos hasta fines del reinado de los reyes Fernando VéIsabel I, 9
(i3o ) en el cual se vieron hombres que hicieron con la pintura lo que Carneadea con el senado romano; esto es, que la forzaron á que hiciese mas de lo que podía hacer como arte, tocando en milagrosas algunas obras de las que hicieron Bartolomé Murillo, Velazquez de Silva, el racionero Alonso Cano, el mudo Zurbarau, Francisco de Rivera ,y últimamente Morales (el Divino), Mengs, Maella ,Bayeu ,Goya ,López yotros no menos dignos de ser nombrados que los ya referidos. Escuela Valenciana. -te Bflinr hb irntuoji a¿ -ínjonom Esta escuela mas suelta ,mas airosa , aunque de menos fondo yclaro-obscuro que la Sevillana, no es por eso menos verdadera. Lleva miíehas ventajas álas mejores de otras naciones en el floreo yadorno por un buen gusto singular, imitado por otras escuelas con muy poco suceso ,yejecutado por ésta con suma maestría ygeneral aceptación. Sus gefes han sido muchos ybuenos sin embargo de no tener la antigüedad de la Espaíío- I
(, 3.) la propiamente dicha, ni de la Sevillana. Jordán, Estevez Atmeller, ios Camarones y otros muchos han trabajado áporfia cosas llenas de ingenio, de invención ycierto aire negligente de esta escuela ,que se concibe mas bien que se produce. Tal es el estado de la pintura en nuestra amada patria ^estado que si las guerras yrevueltas no nos hubieran arrebatado los mejores originales unos de grado, yotros (que son los mas) por fuerza ,podríamos en el dia entrar en competencia con Londres ,París yRoma ;pero esta pérdida no es de años ,es pérdida de siglos ygeneraciones. Escuela Francesa. Esta escuela ,que no tiene el griego de la Italiana ,ni los principios de la Española, se espresa sin embargo de un modo bien original. No tiene abundancia de sombras, pues hace mas uso del claro para espresar las formas de los cuerpos que el correspon-* diente álas reglas generales ,yesta es la razón por qué aventaja átodas las naciones em
(«3») ía viveza del colorido. Anuestro modo de ver «o parece sillo que los franceses son discípulos ^de los chinos ,pues espresan como ellos la dulzura de las sombras yla clara viveza de ios colores. Son escelentes en imitar ía naturaleza siempre que esto sea en asuntos variados yalegres. Su dibujo de paisage es ligero, airoso yespresivo, yes en ío ÓIÍlco <lue ÍQsfranceses guardan alguna verdad. Hablando con la franqueza debida, no es la pintura el arte mas favorable al genio vivo yfugaz de los franceses ,que son poco prolijos yno muy profundos en todas materias. Todo lo saben, ynada saben » fondo; pero son tan águilas en la ejecución de sus proyectos ,como los españoles yalemanes tortugas. Mr. David, pintor de cámara del grande Napoleón, ha hecho revivir en brancia el gusto de Atenas yRoma. Sus discípulos serán escelentes ,conservarán la escuela de su maestro; pero esta marcha se desvanecerá con la misma rapidez que se ha tomado ,prevaleciendo el genio nacional sobre las doctrinas particulares :circunstancia común atodos los tiempos vnació-
( , 35 ) «es. No por esto es mi ánimo negar que los franceses Kan tenido ytienen buenos profesores de pintura; ¿pero qué vale eso para los que pudieran tener según sus elementos...? Escuelas Alemana yFlamenca, . Estas escuelas tienen las mismas ómayores conexiones que la de dos hermanosque lian sido engendrados áun tiempo y educados por una misma mano. Ambas escuelas tienen una espresion particular españolizada, fuerza en las sombras, turbiedad en el colorido ,yuna acción ,una verdad en las formas yuna gravedad en la invención, que en los pinceles Wosco yRuvcns Kan sido inimitables. Sus pinturas de costumbres son lo mas bien imaginado de cuan- to se hace y-ha hecho en Europa, yála verdad que no son tan. felices para pintar Historia. Sus paisages ,en cuanto no se separan de imitar los que ásu vista ofrece su país mismo, son muy buenos; pero cuando han querido imitar las copias, osacar del natural algo eslrangero ,han venido a
.(« 34 ) formar por lo común una mezclaconfusa de lo suyo ylo ágeno. La profundamente meditado™ ysabia nación británica tiene su modo particular de ejercer la pintura; pero siendo sus resultados iguales álos que se acaban de manifestar, yno estando recibida anación inglesa en Europa como escuela de pintura ,consideramos su gran mérito como el que tiene un individuo particular cuando se busca por objeto la generalidad. La pintura está en nuestro siglo mas adelantada que ha estado jamas en cuanto ála parte artística; pero unas modas menos útiles ,menos agradables ymas costosas han sustituido el lugar de donde la noble pintura no se había hecho acreedora áser despojada; ¡pero tal ytanta es la inconstancia de los hombres yde los tiempos! Escultura yEstatuaria, 'Ambas artes son una misma ,pero ejecutadas de un modo muy diferente. El escultor toma en sus manos un pedazo de piedra ,madera ,úotra materia que le sea
(, 35 ) útil, yal golpe de escoplo, gubia ymazo erige una estatua ,dando contornos )for ma que imite lo hermoso de la naturaleza áun pedazo de materia ,cuya forma no indicaba mas que la simple existencia de la materia misma. La escultura fue como el complemento de la pintura ,ypoco menos antigua que ella. La estatuaria sucedió ála escultura, ysu práctica se hace por medio de modelos cu cera, barro, yeso yotras materias aparentes que reciben después toda clase de metales derretidos ,que en perdicndo el calor quedan de nuevo en su estado compacto ynatural, en el cual admiten a golpe de cincel cierto repaso que perfecciona las formas de la estatua fundida basta dejarla en términos que si no esceden, al menos compitan con la naturaleza, sin que se pueda bailar mas diferencia entre una es tatúa bien vaciada yun hombre óanimal natural que el de las leyes del movimiento, voz yanimación. Las obras mas célebres de escultura son el Júpiter Olímpico que lnzo el sabio escultor Phidias ,una de las maravillas del mundo, el Júpiter Amen de los
(i36) egipcios, la estatua de Diana Efesina lo t ^polo Deifico, la colosal en Rodaste, ^mism° dios, otra llamada de Belbedeo, el pode Laocoonte, otro de los Gladiatores ro~ =la V.„us de Mediéis, la Diana i Prax tdes; yen nuestros ^ panol de Daoiz yYelirrí#» i * caballero Sola vi, 7J°1>°rel rl Tvr í’ya^am°sa estatua vaciada lum P°7*CO,OCada Cn **sobre la columna del grande ejército en la plaza V, doma Otras estatuas de esculJa yJ™' do colocadas en sitios públicos de varios pu'ses eEuropa no son menos dignas de mencionarse; pero los límites de estas Observactones no nos permiten ser mas espre- «vos ;solo d,remos que los hermosos rilie- . “C“Tl"Ura y^iado de metales que .. hecho yhacen la gloria yel honor de sin hl rS°n,am0S y,aD buenos-q»o trat d <r , aSta h°y“P^ccido una obra L trate de todos ,hay volúmenes en los que la htceri 1,a "etV" eSCn'“>esl“dedicada í <as mas bellas descripciones acerca de “°':J7trabajos que ambas artes han producido desde i, mas -remota antigüé
(*37) hasta nuestros dias ,en los cuales se lia copiado lo mejor de los antiguos con suma perfección ,yse han inventado cosas no menos bellas que las suyas ,yque ellos no se avergonzarían de haberlas ejecutado. Arquitectura. *La noble yliberal arte de qüe vamos á tratar está consagrada ála comodidad yseguridad personal del género humano ,por cuyas razones es no menos útil que agradable. Suministra reglas para construir edificios con orden ysimetría; yofrece también muchas ventajas ála sociedad ,de que hablaremos en el lugar que ácada una corresponda. Los griegos yromanos, amantes celosos de las nobles artes ,hicieron alto aprecio de la arquitectura ,dejando en evidente testimonio de esta verdad tantas vtan consumadas obras, que ápesar del tiempo <lue todo lo destrhve, de las guerras que todo lo asolan ,yde los hombres que todo 1° trastornan, han llegado hasta nosotros, que llenos de admiración veneramos su gus-
( * 44 ) propietarios ,supuesto que su riqueza bieo considerada no nace de otros principios que de los ya indicados. Siempre que los colonos tuviesen casas proporcionadas para poder dar ensanche ála industria ,que tanta falta Ies hace, podríamos decir lo que el célebre conde de Cabarrús :que la industria agrícola eran las verdaderas Indias de una nación culta ylaboriosa. Razón poderosa que convence que el abandono en que los propietarios tienen la arquitectura rural de sus posesiones es upa de las causas que mas influyen en el abatimiento en que se halla la industria agrícola ,sin la cual el colono es un miserable. Música . La Música es una de las artes liberales tan antigua como el sonido de la voz en los hombres, ytan apreciada de ellos como cosa suya yanáloga ásu naturaleza. Es el arte mas dulce yalhagüeño, el mas semejante ála elocuencia ,que tiene un conocido imperio sobre la potestad auditiva.
_ ’(« 45 ) sobre las sensaciones mas esquisitas ydelicadas del hombre, yaun nos adelantamos adecir que en esto es mas activa ,mas enérgica yagradable que la elocuencia. Sus acordados ysonorosos ecos, sus alegros, sus tránsitos, sus ascensos ydescensos suspenden las potencias ,ponen los sentidos en reacción por medio de los nervios áquienes hiere en fuerza de un secreto inconcebible que todos los que están en acción de la parte acústica esperimentan yno pueden bastantemente esplicar. Hasta en la mavor parte de los animales causa los mas estraordinarios movimientos, imprimiendo en ellos las mismas sensaciones de regocijo ,tristeza ycuantas produce en los racionales. En efec- to, un golpe de .música armoniosa excita ysaca de su quicio al generoso caballo, haciéndole relinchar yllenarse de una orgullosa vanidad* que se aumenta hasta enfurecerle. Cuando la música es alegre, levanta su erguido cuello con cierto aire de hinchazón tan bien espresada como pudiera hacerlo el hombre mas gallardo yenvanecido. Anuncia el placer con que oye las enio
(.46 ) cantadoras entonaciones de la música; yá la verdad la esperiencia tiene bien demostrado como el agudo ypenetrante sonido del clarín enciende hasta la exaltación la bravura del caballo, nacido sin duda para la guerra. Cierto es sin disputa que la armonía de la música influye conocidamente sobre el espíritu del hombre. Casiodoro dice que por medio de los cinco tonos (hoy ocho) llamados Dorio, Frigio, Acolio, Jastio yLidio imprime la música en el alma su singular contraste yvariedad de afectos. El Dorio provoca ála vergüenza ycastidad: el Frigio inspira el furor bélico: el Acolio calma la efervescencia del ánimo, inclinando al sueño álos ya tranquilos yserenos: el Jastio aviva el entendimiento de los tardos, encaminándole ála meditación de las cosas celestiales; ypor último el Lidio templa §1 tedio del ánimo, entreteniendo al hombre para que se distraiga de los desvalimientos ymiserias que suelen oprimirle ,ypor esto las antiguos hicieron tan grande uso de la música, que la introdujeron hasta en los banquetes áfin de
(*47 ) evitar el daño que. la destemplanza del vino yla comida pudiera causarles tanto en el ánimo como en el cuerpo. De Aquiles y Clinias se lee que recurrían ála música para calmar sus pasiones cuando por algún acontecimiento se hallaban trastornados. Santo Tomas de Aquino refiere de Pitágoras que por medio de composiciones armoniosas logró librarse de ciertos vicios que le dominaban. Yel mismo Pitágoras calmó con iguales composiciones el ardor sensual que devoraba áun joven reduciéndole áuna vida casta yarreglada. El profeta Eliseo tomó el recurso ,hallándose inquieto yturbado en fuerza del celo que tuvo contra Joran rey de Israel ,de calmar la cruel agitación que padecia con las armoniosas consonancias. Las sagradas páginas nos dicen que David templaba el furor de Saúl con los dulces acentos de su harpa. Ysi la música como queda demostrado tiene tanta influencia sobre los espíritus, sobre las sensaciones del hombre, y sus facultades intelectuales, no la tiene me- nor en opinión de muchos autores sobre las
(( i.48 )' •eiiíeiínledacles del cuerpo. Demócrifo, constante observador de la naturaleza ,señaló para :remedio de muchas dolencias la consonancia aguda yfuerte de los clarines v chirimías. Xenocrales restituia la salud á muchos enfermos con la melodía de la música. Hismías del mismo modo curaba los dohesites de la Beócia. Teofrasto escribió que -algunos sanaban de la mortal picadura de Ja víbora con la suavidad de la música. El griego, Xeuófilo vivió ciento ycinco años sin conocer otra medicina que los acentos xh tices de la música, Pero omitiendo esta historia que algunos tendrán por fabulosa, ciñámonos álos hechos que nos ofrece nuestra propia Península, de los que somos testigos. j\ otorio es que en algunas provincias de nuestro suelo en •especial en la de la Mancha aparece en algunos tiempos la Tarántula ,llamada también Araña de Apulla (acaso por tener allí su origen), cuya picadura adormece al que la padece, ymuchas veces le ocasiona la muerte. Pero esto mal terrible es un hecho que se cura con la música tañendo una sonata llamada vul-r i
górmente Tarántula,que con una viveza" de aumentación yun sencillo compás pone al enfermo en un movimiento tan fuerte y •f violento que por medio del sudor copioso que le escita ,arroja el veneno mortífero que la Tarántula le había introducido con su peligrosa picadura. Y¿quién sabe si quiso la Providencia que así como la música ejerce un poderoso influjo sobre las enfermedades del espíritu, yla corporal de que acabamos de hacer mención ,tuviese también acción sobre otras muchas del cuerpo, que se ignore todavía, por no haberse hecho aplicable á ellas? Siempre que resultase un bien ála humanidad, debería importar muy poco álos médicos que las enfermedades se curasen con la música ócon las medicinas, pues les pagarían mejor sus enfermos, no teniendo que dar tanto álos boticarios ,que se enriquecen ámuy poca £osta con medicamentos que no valen la pena de nombrarlos. De este modo terminaeia cierta coalición amistosa que algunos laculiativos tienen con los boticarios de su laya para extraer el oro por el gasto dé
(15°) cuatro yerbas exóticas yun poco de agua, como si en España no hubiese plantas de tanta ómas virtud médica que las mas decantadas del Perú yHonduras. Confesemos por último que hay enfermedades procedentes de causas morales que atenúan el vigor espiritual ydestruyen la relación íntima que tiene nuestro físico con las mismas facultades ,yque estas se pueden fácilmente curar con la música ,la conversación ,el juego, la distracción, &c. : siendo cierto que muchas veces se curan las dolencias físicas por medios morales, así como los males morales por los físicos. Pero son algunos médicos tan parecidos álos poderosos que miran al indigente con ojos de oro ycorazón de hierro. Son tan indiferentes que es mucho peor que si fuesen abiertamente malos. Entonces todo el mundo los huiría; pero un espíritu indiferente no se niega álo que se quiere exigir de él; ¿y esto como lo hace...? díganlo los que hayan tenido la desgracia de tener padres, maestros óesposas indiferentes. Un médico, un juez yun gobierno indiferente son
(. 5.) la ruina de la sociedad :así como el uso vicioso de los brebajes farmacéuticos ,deque son causa muchas veces aquellos facultativos que tienen conocido finjo por recetar ,hace tanto daño ála naturaleza como provecho alos bolsillos de los boticarios ^pero los regalos, las relaciones interesadas yotras cosas de esta especie son tan antiguas, tan usuales yde un manejo tan trillado yfácil que hicieron decir á Plinio, hace mas de mil años, que los brebajes, pócimas, cerotes yepítimas de las boticas no tienen otra virtud que la de hacer ricos álos que las mandan ylas elaboran. Conociendo los primeros griegos la fuerza yvirtudes de la música, hicieron alto aprecio de ella yla emplearon para civilizar á los pueblos.. Los espartanos dirigieron ála música sus mayores atenciones ,pues formaba una parte esencial de su educación. Polibio hace observación de lo muy útil que fue álos Arcades, en razón de que habiéndola abandonado una de sus ciudades ,cayeron sus habitantes en la mayoi fe-
(i5a) rocidad ybarbarie. Plutarco presenta la música como uno de los medios mas poderosos para mitigar unas pasiones yreemplazarlas con otras mas dulces ysuaves calmando el espíritu ,pero esto es cuando la música pertenece álas composiciones magestuosas y patéticas que infunden amor ála virtud l>or medio de las sensaciones mas nobles y elevadas, apartando de los oidos aquellos «onos que producen un aire desenfrenado ylicencioso, cuyas composiciones reprendía Aristóteles álos actores teatrales de.su sHo. En el nuestro que se llama (porque su generación lo pretende así) el siglo ilustrado,- tendría este ytodos los filósofos por desmoralizados que fuesen mucho que reprender tanto en los teatros como fuera de ellos. La impudencia, el descaro, la pocá gracia, yc'ei ta poesía de puerta franca para cor— romper la verdadera sal. ática, sin imaginación ni gusto, son los modelos de nuestros teatros, yla música suele ser plagiada de tres ócuatro naciones estrangeras. Últimamente, si Aristóteles dijo lo que debió decir contra la mala música, cuando el mun-
(. 53 ) cío estaba en pañales, por decirlo así, ¿qué diría ahora este sabio filósofo si viera que las naciones que se precian de adorar al verdadero Dios lian elegido para cantar sus alabanzas en los templos una música incentiva, sensual yafeminada? No era semejante áella la que la Iglesia tenia establecida en los primeros siglos del cristianismo. ¡Ah reformas ,ylo que lardáis: cómo se conoce que los hombres os aborrecen ! Teología en general. ;-4 . La meditación, el ejercicio de las virtudes sociales, la abstraocion de los intereses terrenos yun fondo de bondad en el corazón son los preliminares que todo hombre debiera poner en constante práctica para entrar debidamente al santuario de una ciencia que es la conductora para conocer la grandeza de Dios ysus divinos atributos, así como el camino que nos ha de conducir ála vida bienaventurada según la fó y la verdadera religión cristiana. Nada le puede ser al hombre mas interesante que el es-