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1 PIGMENTOS Y SALUD OCULAR ESTRELLA MÁRQUEZ GARCÍA
2 FACULTAD DE FARMACIA TRABAJO FIN DE GRADO GRADO EN ÓPTICA Y OPTOMETRÍA PIGMENTOS Y SALUD OCULAR Estrella Márquez García DEPARTAMENTO DE QUÍMICA ANALÍTICA Tutoras: Mª Dolores Hernanz Vila Berta Baca Bocanegra TFG DE CARÁCTER BIBLIOGRÁFICO 6 de julio, 2022
3 RESUMEN La importancia de la salud visual es cada vez mayor, siendo el crecimiento de la esperanza de vida una de las razones más importantes en los últimos años. En los últimos tiempos, ha aumentado de forma considerable el estudio sobre el papel que tienen determinados pigmentos en la salud visual. Se ha investigado la función que ejerce el pigmento macular compuesto por los carotenoides como son la luteína, zeaxantina y meso-zeaxantina, y se ha demostrado que este pigmento actúa protegiendo a la retina frente a lesiones de onda cortas. Las xantofilas del pigmento macular captan la luz azul de elevada energía, de manera que protege a la mácula del daño oxidativo. Otras funciones que tienen los pigmentos maculares son la disminución del deslumbramiento y de la aberración cromática. La carencia de pigmento macular está directamente relacionada con enfermedades visuales como son la degeneración macular asociada a la edad y la retinosis pigmentaria. Por lo que es muy importante la evaluación del estado del pigmento macular y el estudio de dichas enfermedades de forma preventiva. Para medir la densidad óptica de pigmento macular se realiza desde un punto de vista no invasivo: psicofísico, necesita la participación del paciente de forma activa; o físico, utilizando técnicas objetivas. Los beneficios que tienen los pigmentos maculares sobre la salud ocular han sido demostrados por la ciencia, siendo la ingesta de estos pigmentos en forma de suplementos alimenticios una estrategia en auge para reducir tanto la gravedad como el número de casos de alteraciones visuales asociadas a carencia de pigmento macular. PALABRAS CLAVE Pigmentos maculares, salud ocular, suplementación, DMAE, retinosis pigmentaria.
4 ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN .................................................................................................................... 5 1.1. EL OJO HUMANO .......................................................................................................... 5 1.1.1. ANATOMÍA DEL OJO .............................................................................................. 5 1.1.2. FUNCIÓN VISUAL ................................................................................................... 8 1.2. IMPORTANCIA DE LA SALUD VISUAL ........................................................................... 8 2. OBJETIVOS ........................................................................................................................... 10 3. METODOLOGÍA ................................................................................................................... 11 4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN ................................................................................................. 12 4.1. PIGMENTOS IMPLICADOS EN LA SALUD OCULAR ..................................................... 12 4.2. ENFERMEDADES ASOCIADAS A LA CARENCIA DE PIGMENTOS MACULARES. .......... 15 4.2.1. DEGENERACIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD (DMAE). ............................... 15 4.2.2. RETINOSIS PIGMENTARIA. ................................................................................... 18 4.3. MÉTODOS DE MEDIDA DE LA DENSIDAD ÓPTICA DEL PIGMENTO MACULAR. ........ 19 4.3.1. IMPORTANCIA DE LA DETERMINACIÓN DE LA DENSIDAD ÓPTICA DEL PIGMENTO MACULAR. ........................................................................................................................... 19 4.4. ESTUDIOS DE SUPLEMENTACIÓN. .............................................................................. 23 4.4.1. SUPLEMENTOS DE LA DEGENERACIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD .......... 23 4.4.2. NUTRICIÓN DE LA DEGENERACIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD ............... 24 4.4.3. ADMINISTRACIONES DE VITAMINA A Y ACEITES DE PESCADO PARA LA RETINOSIS PIGMENTARIA. ................................................................................................... 26 5. CONCLUSIONES ................................................................................................................... 27 6. BIBLIOGRAFÍA ..................................................................................................................... 28
5 1. INTRODUCCIÓN 1.1. EL OJO HUMANO El ojo humano es el órgano principal del sistema visual y uno de los órganos sensoriales más importantes. La vista nos permite captar y relacionar imágenes de nuestro entorno, se trata de uno de los sentidos más apreciados que tenemos. Los sistemas que componen el ojo son complejos y fascinantes (Castañeda-Escobar y Malacara- Hernández, 2004). 1.1.1. ANATOMÍA DEL OJO El globo ocular es una esfera ovalada de 24-25 mm de diámetro compuesta por las siguientes capas: esclerótica, úvea y retina (Fig. 1). Está rodeado por los párpados, pestañas y cejas para su protección (Fernández et al., 2011). Figura 1: El ojo humano (Fuente: http://leodimieri.16mb.com/ descargada el 15/03/2018). La esclerótica es el recubrimiento externo del ojo, que va de la córnea al nervio óptico. Es un tejido fuerte, fibroso y opaco de color blanco. Se caracteriza por su gran resistencia, ayuda a mantener la forma y el tono ocular. La parte anterior de la esclerótica está cubierta por la conjuntiva y debajo de esta capa encontramos la córnea, que es transparente, carece de vasos sanguíneos y tiene una gran densidad nerviosa. Además de su función protectora, es la responsable de la potencia óptica del ojo (Fernández et al., 2011).
6 La úvea es el recubrimiento intermedio del ojo, que se sitúa por debajo de la esclerótica, y es el tejido con más vasos sanguíneos de todo el organismo. Esta capa está formada por el iris en cuyo centro se encuentra la pupila, el cuerpo ciliar y la coroides, que es una capa delgada, que aporta el oxígeno y los nutrientes al ojo (Fernández et al., 2011). La retina es la membrana interna y delicada del ojo humano (Fig. 2). Está formada por una capa epitelial pigmentada externa, el epitelio pigmentado y una lámina interna, y se conecta al cerebro por medio del nervio óptico. La función de la retina es transformar los rayos de luz que recibe en impulsos nerviosos, que llegan al cerebro y posteriormente allí se transforman en las imágenes que vamos a percibir. Está rodeada por dos capas: la coroides, encargada de la nutrición de la retina, y la esclerótica que la protege. Figura 2: Zona transversal de la retina central (Fuente: http://www.elsevier.es/es-revista- medicina-familia-semergen-40- articulo-un-caso-eritropsia-S1138359311002693 el 15/04/2018). Dentro de la retina se distinguen zonas de mucha importancia como son (Fig. 3): o Papila óptica: es la región donde entra el nervio óptico en nuestra retina, y por donde entran y salen las arterias y venas retinianas, responsables de su nutrición. No tiene células fotosensibles, de manera que representa una zona ciega dentro del campo visual que se conoce como punto ciego. o Mácula: es una zona pequeña ubicada en el centro de la retina. Posee una gran densidad de vasos sanguíneos y fotorreceptores de tipo conos. Es la encargada de la
7 percepción fina de los detalles y del movimiento. Ésta contiene pigmentos maculares que son la luteína, la zeaxantina y la meso-zeaxantina. Dentro de la mácula se encuentran: o Fóvea: es una pequeña depresión situada en el centro de nuestra mácula. Es la llamada retina central, ya que posee una gran cantidad de conos y es la que proporciona la visión a mayor resolución y precisión. o Foveola: es la zona más delgada de la retina, rica en células fotorreceptoras tipo conos, pero carente de células ganglionares. o Retina periférica: es la que nos permite la visión periférica y la visión nocturna. En esta zona se encuentran los fotorreceptores denominados bastones. Figura 3: Diagrama de las zonas de la retina. Visión frontal. (Fotografía: Danny Hope. Obtenida el 9/11/2008 de www.flickr.com Diagrama: Usuario Zyxwv99 de Wikipedia, subido en fecha 9/11/2014. Imagen descargada de Wikipedia versión en inglés el 24/03/2018) Además de las partes ya mencionadas, el ojo posee otras estructuras con una función visual destacada. Entre ellas cabe destacar el cristalino, una estructura con forma de lente biconvexa, que está situado detrás del iris. Es transparente, flexible, no contiene estructuras vasculares y no posee nervios en su interior. Se nutre principalmente del humor acuoso, que lo baña en su zona anterior, y su principal función es la acomodación ocular. Por su parte, el humor vítreo es un gel claro que ocupa la cavidad posterior del globo ocular (Fernández et al., 2011).
8 1.1.2. FUNCIÓN VISUAL Los ojos son órganos capaces de recibir estímulos luminosos de nuestro alrededor. Los rayos de luz que ingresan al ojo viajan a través de la córnea, ingresan a la pupila, atraviesan el cristalino y llegan a la retina. La luz que se recibe crea una imagen al revés en nuestra retina, y aquí es donde las células fotorreceptoras convierten la luz en impulsos nerviosos que viajan a través del nervio óptico hasta la parte posterior del cerebro. Una vez allí, el cerebro interpreta las señales recibidas y restaura los sentidos que percibimos (Masvision, 2020). La visión fotópica nos permite ver objetos con buena luz, una tarea que realizan las células sensoriales (llamadas conos) que son las responsables de la visión cromática. La pupila también está involucrada en este proceso, ya que cuando hay mucha luz, se contrae y se vuelve pequeña. Por el contrario, el escotópico nos permite ver de noche. Cuando no hay suficiente luz, se activan los bastones, que son los responsables de la visión cuando hay poca luz, y la pupila se dilata permitiendo que entre más luz (Zeiss, 2017). Además de estas estructuras principales, otros componentes del ojo también juegan un papel importante en la función visual, como el pigmento macular. El pigmento macular absorbe la luz azul de elevada energía y protege la mácula del daño oxidativo. Las funciones adicionales de estos pigmentos son disminuir el deslumbramiento y la aberración cromática, y mejorar la distinción y el contaste de detalles finos (Loughman et al., 2010). 1.2. IMPORTANCIA DE LA SALUD VISUAL La salud visual es cada vez más importante, y el aumento de la esperanza de vida es una de las principales razones fundamentales. Estas circunstancias han propiciado un incremento en la investigación sobre las patologías oculares, especialmente las que afectan a la población mayor (la degeneración macular, entre otras) y cómo se pueden combatir, o al menos, como se pueden mantener estables, con el objetivo de mejorar las enfermedades oculares (Jiménez y Hijar, 2007).
9 En este sentido, se ha producido un aumento considerable en las investigaciones recientes sobre el papel de determinados pigmentos en la salud visual. El porcentaje de personas con problemas de salud visual está aumentando y la gama de personas con estos problemas se está ampliando. Los trastornos relacionados con la visión están comenzando a afectar a adultos jóvenes y adultos, y la necesidad de estrategias para ayudar a prevenirlos es cada vez mayor (Afepadi, 2019). La ciencia sugiere que ciertos pigmentos son beneficiosos para la salud ocular. En este sentido, se ha investigado el papel del pigmento macular formado a partir de los carotenoides luteína, zeaxantina y meso-zeaxantina. Se ha demostrado que este pigmento protege la retina del daño de onda corta, evitando así ciertas enfermedades oculares (Loughman, 2010). Por ello, la ingesta de los carotenoides en forma de complementos alimenticios se plantea como una estrategia para reducir el número de casos (Afepadi, 2019).
16 La degeneración macular es una enfermedad ocular que daña la parte central de la retina, llamada mácula, lugar donde se localiza el pigmento macular, el cual es fundamental para visualizar los detalles finos y la resolución de la imagen (García y Matías, 2015) (Fig. 7). Los síntomas de esta enfermedad, que pueden afectar en el día a día de un paciente, son la alteración de imágenes y líneas, y también la visión de áreas borrosas y oscuras en la zona central. Figura 7. Fondo de ojo con degeneración macular. https://es.wikipedia.org/wiki/Degeneraci%C3%B3n_macular_asociada_a_la_edad Encontramos varios tipos de DMAE: la DMAE no exudativa (90% de los casos), y la DMAE exudativa. Sus grados se muestran en la Tabla 1. Tabla 1. Tomografía de coherencia óptica de dominio espectral; EPR: epitelio pigmentario de la retina. https://www.laboratoriostheacom/medias/thea_informacion_68.pdf
17 La DMAE es una de las primeras causas de ceguera y de mala visión. Se trata de un importante problema de salud pública, que perjudica al 8,7% de la población mundial de edad avanzada en el mundo (> 55 años) (Cohen et al., 2001). Nolan et al. (2007) llevaron a cabo un estudio que relacionaba la densidad óptica del pigmento macular (DOPM) junto a los factores de riesgo de la DMAE en sujetos irlandeses. Tras la finalización del estudio, demostraron que la falta de pigmento macular se asociaba con factores de riesgo de degeneración macular asociada a la edad. Por lo tanto, llegaron a la conclusión de la existencia de una interacción entre los factores de riesgo de DMAE y los factores que influyen en los niveles de DOPM. Tanto el aumento de la edad, el tabaco, los rayos UV, los problemas de obesidad como la ingesta de una dieta pueden afectar en la aparición de DMAE y en una reducción en los niveles de DOPM (Raman et al., 2012). Los experimentos demuestran que los pacientes con niveles bajos de luteína y zeaxantina tienen una mayor prevalencia de DMAE, y que los niveles altos de luteína y zeaxantina protegen contra la DMAE. De tal forma, la suplementación con estos carotenoides puede reducir el riesgo de DMAE y su progresión.
18 Debido a su fuerte impacto, se apunta al desarrollo de medidas preventivas eficaces para descubrir los mecanismos fisiopatológicos de la DMAE. Actualmente, se ha demostrado que complementar micronutrientes con propiedades antioxidantes son útiles para disminuir la progresión a formas avanzadas de DMAE (Schalch et al, 2007; Zeimer et al, 2009). 4.2.2. RETINOSIS PIGMENTARIA. La retinosis pigmentaria (RP), también conocida como retinitis pigmentosa (Fig. 8), es un trastorno hereditario que provoca la pérdida de la visión, comenzando por la disminución de la visión nocturna y pérdida de la visión periférica. Se trata de una enfermedad del ojo humano, en la que se produce daño en la retina. Está provocada por ciertos trastornos genéticos que afectan a la hora de responder a la luz, y se caracteriza por la pérdida progresiva de fotorreceptores y de otras células de la retina (Kierstan, 2021). Figura 8. Retinosis pigmentaria. https://www.imo.es/es/retinosis-pigmentaria La retinosis pigmentaria es la enfermedad degenerativa hereditaria de la retina más frecuente debido a que la pérdida visual es progresiva en el tiempo y conduce a la ceguera, pero los casos en los que se llega hasta este punto son pocos. Ésta aparece de manera silenciosa y lenta. Los síntomas de la RP suelen aparecer en la infancia, pero los problemas graves de visión no aparecen hasta la edad adulta. Los defectos de visión que producen esta enfermedad afecta principalmente a la orientación y a la navegación (Kierstan, 2021).
19 Los síntomas más comunes son la pérdida de la visión nocturna, la pérdida gradual de la visión periférica, la pérdida de la visión central y los problemas de visión cromática. Esta enfermedad puede ser diagnosticada y medida por pruebas genéticas, electrorretinografías, examenes del campo visual y tomografías de Coherencia Óptica. No existe cura y se aconseja a los pacientes protegerse los ojos de la luz solar intensa, llevar una dieta equilibrada con vitaminas y hacerse chequeos regulares (kierstan, 2021). 4.3. MÉTODOS DE MEDIDA DE LA DENSIDAD ÓPTICA DEL PIGMENTO MACULAR. 4.3.1. IMPORTANCIA DE LA DETERMINACIÓN DE LA DENSIDAD ÓPTICA DEL PIGMENTO MACULAR. Anteriormente a la determinación de la densidad óptica del pigmento macular, se utilizó una estimación del riesgo del progreso de DMAE mediante motorización del fondo de ojo (Fig. 9) (Frederick et al., 2005). Otra limitación que presenta la observación del fondo de ojo como técnica de estimación de la progresión de la enfermedad es la imposibilidad de detectar los estadios tempranos actuales de la DMAE y, en consecuencia, no hay fuerza para sugerir un tratamiento preventivo para estos pacientes (Rougier et al., 2008; Howells et al., 2011). Figura 9. Clasificación de DMAE en una escala de observación basada en la presencia o ausencia de marcadores celulares basales, principalmente la variabilidad del pigmento en el
20 epitelio pigmentario de la retina. Un procedimiento para evaluar el riesgo de progresión de la DMAE. https://www.laboratoriosthea.com/medias/thea_informacion_68.pdf Para medir la densidad óptica de pigmento macular se lleva a cabo mediante técnicas no invasivas: psicofísicas, donde la participación del paciente es más activa; o físicas, donde no participan los pacientes, por lo que son más objetivas (Rougier et al., 2008; Howells et al., 2011). a. Los métodos psicofísicos son utilizados por varios equipos, como son el Macuscope y el Quantifeye. Estos métodos engloban la sensibilidad de umbral espectral, coincidencia de color, fotometría de movimiento aparente y micro basada en dicrometría, y cromatografía de tipo parpadeo (FHF). Debido a la gran dificultad y tiempo requerido para lograrlo, solo se sigue utilizando FHF. Funciona aplicándose un estímulo óptico intermitente de dos longitudes de onda diferente sobre la mácula, creando un efecto parpadeo de manera que el paciente debe percibir y adaptarse. Posteriormente, se calculará la intensidad del pigmento macular como la diferencia en la intensidad de la luz azul que necesita para observar el efecto de parpadeo entre la zona foveal y las regiones exteriores (Dolz et al., 2013). b. Los métodos físicos engloban la autoflorescencia, la reflectometría del fondo de ojo, la espectroscopia Raman y los potenciales evocados visuales. No se necesita la participación activa del paciente, trabaja más rápido y aumenta su reproducibilidad, especialmente en las técnicas basadas en la reflectometría. Este método se puede ver afectado por la interferencia de las estructuras anteriores del ojo, ya que esta técnica consiste en hacer dos imágenes del fondo de ojo usando dos filtros diferentes para longitudes de onda: 480 y 540 nm. Lo que permite calcular la densidad óptica del pigmento macular es la superposición de estas dos imágenes mediante un algoritmo. Este método se ve significativamente afectado por la interferencia de las estructuras anteriores del ojo (Fig. 10) (Dolz et al, 2013).
21 Figura 10. Representación esquemática del método de reflectometría para determinar la densidad óptica del pigmento macular, basado en el análisis de la diferencia entre la luz reflejada por el área macular y la luz reflejada por el área paramacular. https://www.laboratoriosthea.com/medias/thea_informacion_68.pdf Dentro de los métodos físicos existe un instrumento que utiliza esta tecnología: o VISUCAM 500. Visucam 500 se trata de un método no invasivo, fácil de usar y rápido. Es una tecnología novedosa para determinar la densidad del pigmento macular. Cuando se mide, se obtienen 4 valores, que son los siguiente: el área de la retina donde se encuentra el pigmento, el volumen total del pigmento, el valor máximo de la densidad del pigmento y el valor promedio de la densidad del pigmento (Fig. 11).
22 Figura 11. Representación de los 4 valores en la determinación de la densidad del pigmento macular a través del Visucam 500. https://www.laboratoriosthea.com/medias/thea_informacion_68.pdf La ventaja frente a otros métodos de medición es la capacidad de analizar de forma comparativa los valores de la densidad del pigmento macular (hasta 8 valores seguidos) obtenidos de un mismo paciente en días consecutivos, lo que le permite analizar cambios en la densidad óptica del pigmento macular, evaluar las etapas de la enfermedad e incluso controlar el cumplimiento del paciente con los suplementos de antioxidantes (Fig. 12) (Dolz et al., 2013). Figura 12. Los cambios producios en los valores de la densidad del pigmento macular realizados en diferentes días. https://www.laboratoriosthea.com/medias/thea_informacion_68.pdf El Visucam 500 permite determinar la densidad óptica del pigmento macular, aunque se encuentra limitado en diferentes ocasiones que se alteran la zona de la mácula o la transparencia de ciertos medios, como son cataratas, hemovítreos, cicatrices retinianas, etc (Dolz et al., 2013). La Tabla 2 proporciona un esquema de algunos dispositivos actualmente disponibles para medir la densidad óptica del pigmento macular. Tabla 2. Dispositivos disponibles en la actualidad para medir la densidad óptica del pigmento macular. Se describen las características más relevantes de 4 instrumentos de medida. https: //www.laboratoriosthea.com/medias/thea_informacion_68.pdf
23 4.4. ESTUDIOS DE SUPLEMENTACIÓN. 4.4.1. SUPLEMENTOS DE LA DEGENERACIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD LUTEÍNA Y ZEAXANTINA Estos carotenoides son poderosos antioxidantes, y existen valores altos de ellos en la retina, en concreto en la región macular. Los niveles más elevados de luteína se correlacionan directamente con los valores séricos incrementados y una mayor densidad del pigmento macular (Robert, 2019). Bone et al. (2000) realizaron el estudio de 23 pares de ojos de donantes, y notaron que los ojos con valores bajos de luteína y zeaxantina eran aquellos que tenían signos de DMAE. Los mismos autores, Bone et al. (2001) evaluaron de nuevo los valores de luteína y zeaxantina, pero esta vez en 56 ojos de donantes afectados por DMAE y 56 ojos de donantes sin padecer la enfermedad. El resultado obtenido fue que tenían un 82% menos de posibilidad de desarrollar DMAE los ojos que tenían cantidades máximas de luteína y zeaxantina. La investigación de Seddon et al. (1994) evaluaron la relación que existía entre la ingesta dietética de carotenoides y vitaminas A, C y E y el riesgo de DMAE. Concluyeron que dosis de luteína bajas de 2,4 mg/día podían duplicar los valores séricos, y que dosis de 6 mg/día reducían la prevalencia de DMAE en un 43%.
24 Una prueba de un suplemento nutricional de luteína antioxidante observó una mejora en la calidad de la función visual, con luteína sola o al combinarlo con otros nutrientes. Con la adición de DHA, la acumulación de luteína en la densidad del pigmento macular es más efectiva. Por lo tanto, las personas con buena salud deben incluir un complejo vitamínico de 2 mg de luteína en su dieta, mientras que los pacientes con DMAE deben tomar 6-10 mg/día durante varios meses como suplemento nutricional (Robert, 2009). VITAMINA A Y CAROTENOIDES. Goldberg et al. (1988) confirmaron que los carotenoides (como la vitamina A) protegen las membranas celulares de fotolesiones. La vitamina A es necesaria para un suministro adecuado de rodopsina para el funcionamiento óptimo de los bastones. Una deficiencia severa de vitamina A conduce a queratomalacia, xeroftalmia y trastornos visuales. Uno de los primeros estudios, condujeron a documentar el vínculo entre los niveles bajos de vitamina A y la degeneración macular y abogaron por incorporar frutas y verduras amarillas a la dieta. VandenLangenberg et al. (1998) realizaron un estudio posterior en el que encontraron una buena asociación entre la ingesta de betacarotenos y el número de drusen. El betacaroteno, un precursor de la vitamina A, debería proporcionar un efecto protector similar en personas sanas. 4.4.2. NUTRICIÓN DE LA DEGENERACIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD ALIMENTOS QUE CONTIENEN LUTEÍNA. En la espinaca, el brócoli, la col rizada, y otras frutas y verduras verdes y amarillas se incluyen los carotenoides luteína y zeaxantina. Estos se concentran en el pigmento macular. Su acumulación va a depender de la ingesta de alimentos y de las concentraciones séricas. La retina puede concentrar estos carotenoides a niveles superiores a los valores séricos. La evidencia sugiere que la luteína en el pigmento macular proviene exclusivamente de la dieta y brinda una fuerte protección contra la DMAE (Koh et al., 2004) Seddon et al. (1994) realizaron un estudio donde observaron que las personas con menor probabilidad de desarrollar DMAE eran las que consumían alimentos ricos en
25 luteína 5 veces a la semana. Además, aquellos con valores de luteína sérica en el quintil superior tenían un riesgo 43% menor de DMAE. Richer (1999) mostró que la densidad del pigmento macular aumenta al comer 110-220 g/día de espinacas a lo largo de 4 meses. El contenido de vitamina K que poseen las espinacas pueden interferir con los anticoagulantes. Los datos preliminares indican una función visual mejorada en pacientes con DMAE donde se incrementó las verduras de color verde oscuro en sus dietas. TRATAMIENTO TERAPEÚTICO ACTUAL DE LA DEGENERACIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD ATRÓFICA. Actualmente, según García et al (2012) no existe un tratamiento eficaz clínicamente probado para mejorar o prevenir la progresión de la DMAE atrófica. En las primeras etapas de la enfermedad, definidas como DMAE tempranas no existe una indicación específica para el tratamiento. El estudio de enfermedades oculares relacionadas con la edad (AREDS: Age-Related Eye Disease) es un ensayo clínico financiado por el Instituto Nacional del Ojo, uno de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos. Este estudio tiene como objetivo mostrar si una combinación de vitaminas y minerales antioxidantes reducen el riesgo de desarrollar DMAE. Finalmente, no se encontró ningún beneficio para retrasar la progresión de la DMAE atrófica con el uso de estas combinaciones. Se recomienda una dieta rica en zeaxantina y luteína, que aumentan la resistencia macular a los radicales libres que se encuentran en frutas y verduras. Otras recomendaciones dietéticas incluyen pescado azul y frutos secos, ya que tiene un elevado contenido de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga de la familia de omega-3. Entre ellos, el ácido docosahexaenoico (DHA) parece estar directamente involucrado en la prevención del daño retiniano relacionado con la edad (Mares et al. 2011). La DMAE moderada o avanzada tienen un alto riesgo de progresión. En estos pacientes, la investigación realizada por AREDS encontró un beneficio de tomar el suplemento, ya que resultó una reducción del 25% en el riesgo de progresión. Aunque es importante señalar, que las dosis altas de estos suplementos no están exentas de riesgos.