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Mitrídates Eupátor, el último de los grandes monarcas helenísticos

Ballesteros Pastor, Luis

Abstract

This article is an attempt to prove the Hellenistic character of Mithridates Eupator. Against the most widespread opinion, the expansion of the Pontie Kingdom was promoved by the Greek elements of Pontus, who where interested in creating a new commercial framework through the unification of the Euxinus. The wars against Rome were the result of this policy of expansion, and concealed the important actions which Mithridate carried out both in domestic government and foreign relations.

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Dialogues d'histoire ancienne Mitrídates Eupátor, el último de los grandes monarcas helenísticos Monsieur Luis Ballesteros Pastor Abstract This article is an attempt to prove the Hellenistic character of Mithridates Eupator. Against the most widespread opinion, the expansion of the Pontie Kingdom was promoved by the Greek elements of Pontus, who where interested in creating a new commercial framework through the unification of the Euxinus. The wars against Rome were the result of this policy of expansion, and concealed the important actions which Mithridate carried out both in domestic government and foreign relations. Résumé Cet article tente de montrer le caractère hellénistique de Mithridate Eupator. Contre l'opinion la plus répandue, l'expansion du royaume pontique a été encouragée par des éléments grecs du Pont, intéressés à la création d'un nouveau cadre commercial grâce à l'unification du Pont-Euxin. Les guerres contre Rome ont été le résultat de cette politique d'expansion, elles ont masqué les actions importantes que Mithridate a menées, tant en politique intérieure qu'à l'extérieur. Citer ce document / Cite this document : Ballesteros Pastor Luis. Mitrídates Eupátor, el último de los grandes monarcas helenísticos. In: Dialogues d'histoire ancienne, vol. 20, n°2, 1994. pp. 115-133; doi : 10.3406/dha.1994.2180 http://www.persee.fr/doc/dha_0755-7256_1994_num_20_2_2180 Document généré le 06/06/2016 Dialogues d'Histoire Ancienne 20.2, 1994, 115-133 MITRIDATES EUPATOR, EL ULTIMO DE LOS GRANDES MONARCAS HELENÍSTICOS Luis BALLESTEROS PASTOR Université de Grenade - Espagne La figura de Mitridates VI Eupátor, rey del Ponto, nos ha sido siempre descrita bajo tintes claramente peyorativos, no sólo como un personaje cruel y sanguinario, sino sobre todo, como enemigo de Roma, opuesto a lo que tradicionalmente se ha considerado "Civilización". El rey del Ponto ha sido catalogado asi como pertenenciente al mundo oriental que, heredero de aquellos persas a los que se enfrentaron los griegos y Alejandro acabó рог veneer, resurgiría siglos después para oponerse al avance del Imperio Romano. Cegados por el valor ejemplarizante de la Historia Antigua, y siguiendo las lineas trazadas por Mommsen, los investigadores han negado y niegan repetidamente a Mitridates Eupátor su pertenencia al Mundo Helenistico, al que, segun se dice con insistencia, este habria permanecido ajeno, puesto que aunque confluian en su persona y su reino rasgos de lo oriental y lo helénico, en el fondo predominaba la primera de estas influencias1. Entre los occidentales, sólo P. Lévêque se ha lanzado a 1. En tal sentido, cf. Th. Mommsen, Historia de Roma, Madrid 1956, t.II, p. 284-5 ; Th. Rein ACH, Mithridate Eupator, roi de Pont, Paris 1890, 116 Luis Ballesteros Pastor defender abiertamente la tesis contraria, al afirmar que el Ponto "se había helenizado profundamente, hasta el punto de que Eupátor puede ser considerado como el ultimo de los grandes monarcas helenísticos"2. Deberíamos por tanto dilucidar qué hay de verdad detrás de todas estas afirmaciones y cuánto deben a visiones heredadas de la tradición. En realidad, son muy pocas las bases sobre las que estas se asientan : la genealogia de Mitridates, su educación, la organization de la corte y el reino pónticos, y, como telón de fondo, las luchas que mantuvo contra Roma que, en si, no tienen por qué introducir matiz alguno en la consideración cultural del rey y su reino. Respecto a la genealogia de Mitridates, es cierto que este mismo alardeaba ante sus súbidtos de su ascendencia persa, que se remontaba al propio Darío o a uno de los "siete persas" que atentaron contra Gaumata3. Pero además de que posiblemente dicha reivindicación se deba a una reconstrucción genealógica ficticia p. 299-0 ; M.I. Rostovtzeff, Scythians and Greeks in Southern Russia, Oxford 1922, p. 149 y ss. ; F. Geyer, RE 15.2 (1932) ce. 2163-2205 (s.v. Mithridates 12), ce. 2198-9 ; P. Zancan, Mitridate Eupatore, AIV, 93, 1933/34, p. 1217-1232, p. 1227 y ss.; M. Castagna, Mitridate VI Eupatore, re del Ponto, Portici 1938, p. 19 y 140 y ss. ; W.W. Tarn, G. T. Griffith, La Civilization Helenística, Mexico 1969, p. 124 ; D. Magie, Roman Rule in Asia Minor, Princeton 1950, v.I, p. 124 ; M. Mazza, Mitridate, en I Protagonisti délia Storia Universale, t. II, L'età délia Grecia, Milán 1966, p. 449-476, p. 452 y ss. ; É. Will, Histoire Politique du Monde Hellénistique, Nancy 1967, v.II, p. 420 ; B.C. McGing, The Foreign Policy of Mithridates VI Eupator, King of Pontus, Mnemosyne supl.89, 1986, p. 107; L. BOFFO, Grecità di frontiera : Chersonasos Taurica e i signoři dil Ponto Eusino (SIG^ 709), Athenaeum, 67, 1989, p. 211-259 y 369-405, esp. p. 240 n. 121 y p.394. 2. P. Lévêque, La Aventura Griega, Barcelona 1968, p. 418. 3. Sobre la descendencia de uno de los "siete", cf. D. S. 19. 40. 2 ; Flor. Epit. 1.40.1 ; Vir.Ill.76A ; y de Darío: Sall.H/sí.fr.2.73M ; lust. Epz'i. 38. 7.1 ; App.Mith.9 y 115. Ambas tradiciones no se contradi cen, dado que Darío mismo fue uno de los "siete", como afirmó E.A. Molev, Mithridates Ctistes, Ruler of Pontus, en The Black Sea Littoral. Materials of the 3rd. Ail-Union Symposium on the Ancient History of the Black Sea Littoral. Tsqaltubo 1982, Tbilisi 1985, p. 581-589 y 274. DHA 20.2, 1994 Mitrídates Eupátor... 117 realizada con afán propagandístico en la propia corte póntica4, Eupátor poseía del mismo modo sangre macedonia, dado que sus antecesores Mitrídates II y Farnaces I habían contraído matrimonio con princesas seléucidas, e incluso es posible que su propia madre, llamada Laódice como la primera de estas, perteneciera también a esa misma casa real5. También el nombre del rey marcaba la confluencia de estas dos lmeas de su genealogia, puesto que Mitrídates era un nombre dinástico que no indicaba una vinculación particular con el culto a Mitra6, mientras que рог otro lado, los sobrenombres Eupátor y Dioniso se enmarcaban en la tradición helenística siguiendo la pauta que ya habían marcado sus dos antecesores en el trono, que adoptaron epítetos reaies griegos. En lo que se refiere a la educación del rey, se ha interpretado su práctica en el ejercicio de las armas y en la equitación como reflejo de la tradición irania7. Pero la afición рог la caza y la destreza con las armas formaban parte tanto de la tradición oriental como de la griega, desde la Iliada hasta Alejandro8. De hecho, la educación de Mitrídates fue básicamente griega, y este encarnaba los valores aristocráticos: conocía los ritos sagrados y amaba la musica, era un brillante orador y un extraordinario poliglota9. Posiblemente se educó junto a otros miembros de familias notables del reino que, 4. E. Meyer, Geschichte des Kôningreichs Pontos, Leipzig 1879, p. 33 y ss. ; Th. Reinach, op. cit., p. 21 ; cf. P. Panitschek, Zu den Genealogischen Konstruktionen der Dynastien von Pontos und Kappadokien, RSA, 17-18, 1987, p. 73-95. 5. Sobre la primera de estas princesas, véase Porph.fr. 32. 8J ; sobre la segunda, F. Durrbach, Choix d'inscriptions de Délos, Paris, 1921-1922, (que citaremos por Choix) nQ74. La hipótesis sobre la tercera fue defendida por Th. REINACH, op. cit., p. 47, 50 y 52, que reafirmó después en : Remarques sur le décret d'Athènes en l'honneur de Pharnace Ier, BCH, 30, 1906, p. 46-51, p. 49 y ss. Contra esta tesis se manifesto F. Stàhelin, RE 12.1 (1924) cc.708-709 (s.v. Laodice 23). 6. No se han constatado en el Ponto trazas de este culto, según indica M. Boyce, A History of Zoroastrianism, en В. Spuler (éd.), Handbuch der Orientalistik, 1,8,1,2,2A v.II, Leiden 1962, p. 167. En contra, se expresó Th. Reinach, op. cit., 245. 7. Cf. B.C. McGing, op. cit., 44; J.J. Portanova, The Associates of Mithridates VI of Pontus, (Tesis), Columbia 1988, p. 83. 8. Cf. С Préaux, El Mundo Helenistico. Grecia y Oriente (323-146 a.C), Barcelona 1984, v.I, p.7. 9. App.Mz£/z.ll2 ; P1u.Sm//.24.1 ;Val.-Max.8.7.16 ; Plin.HN7.24.88 ; 25.3.6 ; Quint.Jttsf.11.2.50 ; Gell.NA 17.17.2 ; Vir.IU.76.l. DHA 20.2, 1994 118 Luis Ballesteros Pastor donde sabemos, fueron de origen griego10. También la apariencia externa de Mitrídates iría orientada en un sentido helenizante antes que persa, ya que, aunque es cierto que Mitrídates poseía una tiara, probablemente emplearía la diadema, con la que aparece representado en las monedas11. Nadá hay pues de extraňo en que el monarca apareciera como representante de la realeza ancestral ante las capas indigenas de la población, en tanto que ofrecia una imagen helenizada a los habitantes de las ciudades, como también lo hacian seléucidas y lágidas12. Alejandro fue el modelo que Mitrídates pretendió imitar en todo momento. Esto suponia por una parte un deseo expreso de distanciarse de otřas monarquías orientales, como los capadocios y armenios13, pero al mismo tiempo se trataba de ponerse al frente del mundo helénico que, sojuzgado por Roma, se volvia a levantar en busca del rescate de su esplendor perdido. De hecho, ya el mismo nombre Dioniso lo relacionaba al conquistador macedonio, que emuló a este dios tanto como a Heracles, y que fue recibido por los atenienses como Nuevo Dioniso14. Esta asimilación con Alejandro tuvo también su reflejo en las imágenes del rey plasmadas en monedas, monumentos y joyas15, asi como en determinadas 10. Cf. Str.10.4.10 ; Plu.Pomp.42.3 ; Choix, nQ136d y f ; Th. Reinach, op. cit., p. 52. JJ. Portanova, op. cit., p. 246-7, cuestiona que el titulo de saeuntrofofi que aparece en las inscripciones aluda a ello, aunque el pásaje estraboniano no déjà lugar a dudas. 11. Sobre la tiara, cf. Plu. Pomp. 42.3. Sobre las monedas, cf. W.H. Waddington, E. Babelon, Th. Reinach, Recueil général des monnaies grecques d'Asie Mineure I.l2, Paris 1924, p. 12 y ss. ; G. Kleiner, Pontische Reichsmunzen, MDA1(I), 6, 1955, p. 1-21. 12. Cf. D.C.36.9.2 ; Sall.Hzsi.fr.5.3M ; Cic.Pomp.9.24. Cf. W. Schubart, Das hellenistische Kôningsideal nach Inschriften und Papyri, AP F, 12, 1937, p.1-26, p.2 ; C. Préaux, op. cit., v.I, p. 4. 1 3 . Cf .P. Panitschek, art. cit., p. 94. 14. Str.3.5.5 ; D.L.6.63 ; G. Kleiner, Bildnis und Gestalt des Mithridates, JDAI, 68, 1953, p. 73-95, p. 81. 15. Cf. ibid., p. 81 ; A.N. Oikonomides, Mithridates VI, Archeion Pontou, 22, 1958, p. 220-243. La única esta tua sobre la que hay un atribución unanime se halla en el Louvre, y représenta al rey como Heracles : cf. F. Winter, Mithridates VI Eupator, JDAI, 9, 1894, p. 245-8 ; G. Kleiner, art. cit., p. 86 con n.55 ; B.C. McGing, op. cit., p. 99-100 con n.62. Para otras posibles representaciones de Mitrídates como Heracles, véase : G. KRAHMER, Eine Ehrung von Mithridates VI Eupator in Pergamon, JDAI, 40, 1925, p. 183-205 ; A.N. Oikonomides, DHA 20.2, 1994 Mitrídates Eupátor... 119 actuaciones en que imitaba al gran macedonio, a quien incluso manifesto haber superado con sus victorias sobre los escitas16. Pero la helenización del Ponto bajo Mitridates no se limito a la actitud personal de su rey, sino que se tradujo también en un sistema de organización de la corte y el reino según el modelo de otros estados helenisticos. El acercamiento de los reyes del Ponto al mundo griego partia de los orígenes mismos de la dinastia, deseosa de reafirmar su independencia frente al poder persa. Estos participaron también en las querellas de los Diádocos, intentando obtener asi ventajas para su reino. Fruto de dicha política, los matrimonios con princesas seléucidas debieron influir notablemente en la organización interna de la corte póntica. Este acercamiento al mundo griego avanza notablemente con el traslado de la corte a Sinope por Farnaces I (c. 185-155/4 a.C), mientras que ya bajo su hijo Mitridates V Evérgetes (c.150-120 a.C.) se détecta una organización claramente helenistica, con un grupo de fûoi, "amigos del rey", que formarian un consejo (auvéôpiov). Por lo tanto, nuestros datos sobre el proceso de helenización de la corte póntica bajo Mitridates VI no se deben a un repentino cambio de tendencia, sino al extraordinario aumento de las fuentes de información disponibles17. De los personajes que ocuparon puestos de relevancia en la organización del Ponto en este momento, la inmensa mayoria son de origen griego, y sus cargos están insertos en unos esquemas de organización de raiz helenistica18. Aunque posiblemente en el Ponto existió el título de reina19, parece estar constatada la existencia de otras esposas del rey20, pero esto no tiene por que llevarnos a una valoración cultural del Ponto en sentido oriental, como se ha hecho repetidas veces, ya que los macedonios no eran monógamos, y de hecho se constatan A Statuette of Mithradates the Great, Archaeology, 15, 1, 1962, p. 13-15. Para un repaso de las representaciones atribuidas al rey, cf. B.C. McGiNG, op. cit., p. 99 y ss. 16. Str.12.8.18 ; 14.1.23 ; App.Mith.2Q, 89 y 117 ; Iust.37.2.4-5 ; 38.7.2-3. 1 7. B.C. McGiNG, op. cit., p. 39. 18. Cf. E. Olshausen, Zum Hellenisierungprozess am pontischen Kôningshof, AncSoc, 5, 1974, p. 153-170; J.J. Portanova, op. cit., passim. 19. Plu.Lwc.18.3, Choix, nQ74. 20. Plu.Lwc.18.5 ; Pomp.36.2 ; App.Mith.21, 87, 107 ; D.C.37.7.5 ; Memn.30.1. DHA 20.2, 1994 120 Luis Ballesteros Pastor numerosos casos de poligamia. No podemos, pues, pensar en un harem al estilo turco21. Pero cabe preguntarse hasta que punto la helenización del Ponto era una simple intención de sus monarcas que afectaría sólo a los círculos de la corte, o, más alla, supondría una transformación de las estructuras internas del reino. La opinion tradicional es la de considerar al Ponto como un pais en el que pervivian de manera prédominante las estructuras de época aqueménida, y en el que la organización urbana afectaba tan sólo a las colonias griegas de Sinope y Amiso situadas en la costa, cuya entidad tampoco séria, segun se ha creido, digna de ser tenida en cuenta ni por su territorio, ni como focos de irradiación de la cultura helénica22. Sin embargo, hay que empezar por considerar la importancia de determinadas villas orientales que contaban con instituciones y un cierto grado de autonomia, y se hallaban en una situación de dependencia comparable a la de las poleis helenísticas23. Consideramos además que hay que valorar el interés de los monarcas pónticos, sobre todo desde Farnaces I, por helenizar el reino. Este rey no sólo trasladó la corte a Sinope, sino que además realizó la fundación de Farnacia, en la costa oriental, con la union de dos pequenos enclaves griegos, 21. Como pensaron entre otros, Th. Mommsen, op. cit., t. II, p. 285 ; Th. Reinach, op. cit., p. 295 y ss. y 341. Sobre la poligamia entre los macedonios, cf. G. H. Macurdy, Queen Eurydice and the Evidence for Woman Power in Early Macedonia, AJPh, 48, 1927, p. 201-214, p. 205 y ss. ; S.B. Pomeroy, Diosas, rameras, esposas y esclavas, Madrid 1987, p. 142 ; E. Carney, What's in a Name ? : The Emergence of a Title for Royal Women in the Hellenistic Period, en S.B. Pomeroy (éd.), Women's History and Ancient History, Chapell Hill, 1991, p. 154-172, p. 156. 22. Cf. E. Meyer, op. cit., 66 ; Th. Reinach, op. cit., p. 28 y 238 ; F. Geyer, art. cit., с. 2201 ; M.I. ROSTOVTZEFF ; H.A. ORMEROD, Pontus and its Neighbours : The First Mithridatic War, САН IX, p. 211-260, p. 213 ; D. Magie, op. cit., v.I, p. 179 y ss. ; B.C. McGing, op. cit., p. 8-9 ; J.J. PORTANOVA, op. cit., p. 73. Lúculo afiadió 120 estadios a la x"Pa de Sinope (Plu. Luc. 19.6), a pesar de que A.H.M. Jones, The Cities of the Eastern Roman Provinces, Oxford 19712, p. 155, interpretara erróneamente a Plutarco como si la donación no hubiera supuesto una adición a un territorio preexistente. 23. P. Briant, Villages et communautés villageoises de l'Asie Achéménide et Hellénistique, JESHO, 18, 1975, p. 165-188 = Rois, tributs et paysans, Paris 1982, p. 137-160, p. 158 y 142. DHA 20.2, 1994 Mitrtdates Eupátor... 121 Cotiora y Cerasunte, antiguas fundaciones de Sinope24. También Mitrídates VI fundó la ciudad de Eupatoria en la confluencia de los ríos Iris y Lico, cuya x^Pa limitaba con la de Amiso, que ocupaba una parte de la region de Gacelonitis, y fue ampliada por Pompeyo, al igual que la de Zela25. Al mismo tiempo, este rey propició la existencia de cecas en distintos lugares del Ponto, que Reinach calificó de "aldeas en vias de helenización", pero que, como en los casos de Amasia, Comana o Zela, se diferenciarían de simples nucleos rurales, en los que la moneda no habria tenido finalidad alguna26. De hecho, Pompeyo pudo organizar una buena parte del corazón del reino póntico dentro del sistema provincial, dividiéndolo en once territorios ciudadanos (noÀixEÎcu), lo que confirma la existencia al menos de unas élites helenizadas que permitieran la pervivencia del esquema organizativo impuesto tras la victoria romana, mientras que otras areas, menos urbanizadas, fueron cedidas a dinastas clientes de Roma que habian ayudado en la guerra contra el Ponto27. 24. Sobre Sinope: Plb.23.9.2 ; Str .2.3.11 ; Liv.40.2.6. Sobre Farnacia : Str.12.3.17. 25. Str.11.8.4; 12.3.30; App.Míř/i.115. La existencia de otra fundación llamada Eupatoria como suburbio de Amiso, que Reinach, op. cit., 247 y 349, dedujo de App.Mith.78, que habla de la vecindad de ambos lugares, ya fue criticada por W. RUGE, RE 6.1 (1907) c.1161 (s.v. Eupatoria). No se trataría, como afirmó A. H. M. Jones, op. cit., p. 423 n.24, de un error geográfico de Apiano, sino de la vecindad de las Xcópai . Sabemos de otra fundación real que no podemos datar con precision, llamada Laodicea (Str. 12. 8. 16), en las orillas del río Lico. Sobre su ubicación cf. E. Olshausen, J. Biller, Historischgeographische Aspekte der Geschichte des Pontischen und Armenischen Reiches. Teil 1, Untersuchungen zur historischen Géographie von Pontos unter den Mitrhadatiden, Wiesbaden 1984, p. 24 y ss. 26. Cf.Th. Reinach, op. cit., p. 255 ; W.W. Tarn, G.T. Griffith, op. cit., p. 112. G. ViTUCCi, Gli ordinamenti costitutivi di Pompeo in terra d'Asia. l.La provincia di Bitinia Ponto, MAL s.8, 1, 1947, p. 428-447, p.436 ; A.H.M. Jones, op. cit., p. 41. 27. Str. 12. 3.1 ; cf. App.Mzf/î.115 y 117 ; Str.12.3. 37-38 ; 12.3.40. A.N. Sherwin- White, Roman Foreign Policy in the East, Londres 1984, p. 230 y 258. Contra el carácter urbano de estas fundaciones de Pompeyo, véase W.G. Fletcher, The Pontie Cities of Pompey the Great, TAPhA, 70, 1939, p. 17-29, p. 18 y ss. ; cf. A. Dreizenther, Pompeius als Stadtegrunder, Chiron, 5, 1975, p. 213-246, p. 236. Fletcher fue DHA 20.2, 1994 122 Luis Ballesteros Pastor Precisamente los sectores comerciales griegos debieron apoyar en sus inicios la política de Mitrídates, y constituyeron la base sobre la que se asentó su imperio. Determinados grupos de griegos de Sinope y Amiso pudieron haber actuado en favor de Eupátor cuando una série de querellas intestinas, promovidas probablemente por miembros de la aristocracia tradicional del reino, lo obligaron a abandonar la corte28. También siguiendo una costumbre de sus predecesores, el rey póntico realizó ofrendas en Delos cuyo significado politico y económico no debe pasar desapercibido. De un lado vemos que, en dos de ellas, ciudadanos atenienses (Heliánax y Diceo) aparecen como sacerdotes dedicantes, y por otro, los dioses a los que se dedican (Poseidon Esio, los Dióscuros y Zeus Urio), son protectores del comercio y la navegación marítima. Se trataría asi de una constatación del interés por las relaciones comerciales entre Atenas y el Ponto, y en particular con Amiso, antigua colonia ateniense que contaria con un nutrido grupo de nombres de negocios en su antigua metropoli29. Al mismo tiempo, se trataba de reclamar el reconocimiento de la monarquía póntica como pertenenciente al mundo helénico. Posiblemente, estos mismos sectores griegos del Ponto serian en gran medida los impulsores de la expansion del reino por las costas del Mar Negro. El proceso unificador que sufre toda la region del Euxino bajo la égida de Mitrídates Eupátor beneficiaría principalmente a los grupos de comerciantes griegos de las colonias en su ribera, y puede ser comparado a la unificación de Grecia bajo Filipo30. Junto a las ya citadas ventajas derivadas de los nuevos rotundamente criticado por M.I. Rostovtzeff, Historia Social y Económica del Mundo Helenístico, Madrid 1967, v. И, р. 1149-1150 n.66. 28. Cf.Iust.37.2.7-9 ; Memn.22.2J. El viaje por Asia Menor que relata Justino (37.3.4-7) pudo deberse a una intriga, dado que a su regreso descubrió una conspiración de su esposa y hermana Laódice con dignatarios de la corte, en cuya represión el rey pudo haber contado de nuevo con el apoyo griego : Cf.J.J. PORTANOVA, op. cit., p. 560 y ss. 29. Choix nos. 113 y 114. M.I. Rostobtzeff, op. cit., v.II, p. 908-9 y 1024 n.113 ; JJ. Portanova, op. cit., p. 564-5. 30. D.M. Pippidi, I Greci nel Basso Danubio dall'età arcaica alla conquista romana, Milán 1971, p. 136 ; D.B. SHELOV, Le royaume pontique de Mithridate Eupator, JS, jul./dic. 1982, p. 243-266, p. 264 ; Id., The North Black Sea Cities and Mithridates Eupator, VDI, 164, 1983, p. 40-58. DHA 20.2, 1994 Mitrídates Eupátor... 129 y sobre todo en la masacre de los itálicos de Asia. Pero esta no fue ni tan masiva como afirmaron los antiguos, ni suponia novedad alguna respecto a las prácticas empleadas en la Grecia antigua, en cuyas guerras las matanzas en masa eran frecuentes58. Al mismo tiempo, adopté el titulo de "rey de reyes", con la intención de aparecer ante sus subditos orientales como simbolo del retorno del esplendor aqueménida59. Pero más alla de todas estas vanas esperanzas, Mitrídates planteó un programa de reformas que trataban de colmar aspiraciones seculares de amplios sectores del mundo helénico : remisión de deudas, repartos de tierras, y reconocimiento de la ciudadania de esclavos y metecos60. Con una insólita capacidad política, Mitrídates šupo compaginar la satisfacción de estas aspiraciones con el apoyo de los sectores dominantes. Es un hecho constatado que se llevaron realmente a cabo medidas en este sentido, pero no lo es menos que las guerras mitridáticas no fueron, como se ha pensado con insistencia, una lucha de las capas inferiores contra los poderosos61. Éstos últimos tenían mucho que ganar, gracias a la 58. Cf. D.C.fr.109.8 ; Th. Reinach, op. cit., 129 ; P. DUCREY, Le traitement des prisionniers de guerre dans la Grèce antique des origines à la Grèce romaine, Paris 1968, p. 56 y ss. Sobre las exageraciones del numero de víctimas, cf. P. A. Brunt, Italian Manpower (225 B.C.- A.D. 14), Oxford 1971, p. 224 y ss. 59. Este titulo aparece en la inscripción de Ninfeo cit. en n.32, y concuerda con la descripción del rey en el discurso recogido por Posidonio (fr.36J = Ath.5.213a), que empela unos términos similares a los de Plutarco (Luc. 21. 5) cuando describe la corte del rey de reyes Tigranes de Armenia. 60. Iust.38.3.9 ; App.Mith.22 y 61-62 ; Posid.fr.36J = Ath.5.212a ; Memn.23.1 ; Plu.Sert.24.3 ; ILS 38 ; cf.Sy//.3 785. 61. Cf. T.R.S. BROUGHTON, "Roman Asia Minor", en T. FRANK (éd.), An Economie Survey of Ancient Rome, Baltimore 1938, v. IV, p. 499-950, p. 512 ; M.I. Rostovtzeff, op. cit., v.II, p. 1056-7 ; E.J. Jonkers, Waren der Aufstand des Aristonicus und die Mithridatischen Kriege Klassenkampfe ?, JVEG, 18, 1964, p. 383-391, p. 390-1 ; Th.C. Sarikakis, "Les Vêpres Éphésiennes de l'an 88 av. }.-C", EEThess, 15, 1976, p. 253- 264, p. 261 ; A. Momigliano, La Sabiduria de los Bárbaros. Los Limites de la Helenización, Méjico, 1988, p. 60. Jonkers refutó que las Guerras de Mitrídates fueran luchas de clases en sentido marxista, como habia defendido R. Gunther, Der Klassencharakter der soziale Utopie im 2. und 1. Jh. v.u.Z., en Sozialôkomische Verthâlnisse im Alten Orient und im Klassischen Altertum, Berlin 1961, p. 94-105. DHA 20.2, 1994 130 Luis Ballesteros Pastor exención de impuestos рог cinco aňos que proclamé el rey y, sobre todo, gracias a la inserción en todo el marco politico y comercial que se habia constituido en el Mar Negro, y que proporcionaba unas excelentes perspectivas de ampliación de mercados y de intensificación de la actividad económica. La financiación de este programa séria realizada gracias a las sustanciosas confiscaciones realizadas tras la conquista de Bitinia, la masacre de los itálicos, y la captura de los tesoros de Cos. Los repartos de tierras se habrian hecho del mismo modo con las propiedades de los itálicos y de aquellos que, como los quiotas, fueron castigados por sus simpatias prorromanas62. Las eventuales manumisiones de esclavos se dieron sólo en circunstancias muy puntuales y nunca de manera masiva, ni como parte de un programa de cambio de estructuras, ya que este recurso era conocido en las prácticas de guerra subversiva del mundo griego63. Mitridates en ningun caso fue un reformador social, ni un revolucionario, sino que tuvo la capacidad de emplear en provecho propio el descontento de amplios sectores de la población, sin por ello alterar las estructuras vigentes. Además de un estratega ideológico, Mitridates fue también un estratega militar consumado. Sus victorias suponen el canto del cisne de las tácticas helenísticas64. Comenzó su reinado derrotando a los escitas gracias a la falange conducida por Diofanto. Su avance por Anatolia al comenzar la guerra contra Roma fue un verdadero paseo militar, pero fruto no de la improvisación, sino de una táctica bien planeada, que en un golpe de mano lo llevó a apoderarse de Bitinia, y fue envolviendo el Asia romana hasta que en el 88 toda la provincia estaba bajo su poder65. Del mismo modo, su avance por Grecia y el Egeo fue, salvo el escollo de Rodas, rápido y fáčil. Cuando Sila desembarcó en Grecia, con un ejército considerablemente 62. Cf.App.Miffc.18, 46-47, 115 y 117; Iust.38.3.10 ; LAI 14.3 ; Memn.23 ; Posid.fr.36J = Ath.6.266. 63. J.C. Dumont, A propos d'Aristonicos, Eirene, 1966, p. 189-196, p. 195 64. P. LÉVÊQUE, La guerre à l'époque hellénistique, en J.P. VERNANT (éd.), Problèmes de la guerre dans la Grèce ancienne, Paris 1968, p. 261-287, p. 275. 65. Sobre las campaňas de Diofanto, cf. L. BOFFO, art. cit. Sobre la táctica de la conquista de Asia en la Primera Guerra Mitridática, cf. Chr. Marek, Karien im Ersten Mithridatischen Krieg, en P. Kneissl ; V. Losemann (eds.), Alte Geschichte und Wissenschaftgeschichte. Fetschrift fiir Franz Altheim zum 65. Geburtstag, Darmstadt 1988, p. 285-308, p. 289 y ss. DHA 20.2, 1994 Mitrídates Eupátor... 131 menor que el póntico, nadá hacía prever que pudiera alzarse fácilmente con la victoria. En las derrotas de Queronea y Orœmeno la táctica móvil de las legiones romanas se mostró una vez más superior a la ordenación masiva de la falange. Otros medios de guerra helenísticos, como los carros falcados, mostraron también su ineficacia. Como gráficamente describe Plutarco66, el rey se planteó en su ultima guerra contra Roma la adopción de las tácticas y el armamento romanos, pero en esta ocasión, el ejército romano se préparé rápidamente contra la invasion de Asia y abortó cualquier intento de extender el conflicto. Ello no impidió que Capadocia y Bitinia fueran rápidamente ocupadas, pero el asedio de Cicico résulté más difícil de lo previsto. Las ultimas victorias como aliado del rey de Armenia y con la reconquista de su reino demostrarian hasta que punto su capacidad militar no habia mermado ni con los aňos ni con las adversidades. Las conquistas militares fueron seguidas de una organización de los nuevos territorios recién adquiridos, lo que contrasta con quienes han considerado a Mitrídates sólo un hábil militar, pero que no supo ajustar de manera adecuada las distintas partes del vasto imperio que habia creado67. Estas fueron organizadas en satrapias que probablemente coincidirian con las diferentes regiones anexionadas. Este sistema ya habia sido puesto en práctica рог el propio Alejandro, y continuado con los Seléucidas68, рог lo que no supone tampoco un aspecto particularmente distintivo del sentido nogriego del imperio póntico. Tampoco la imposición de tiranos en las ciudades, como ocurrió en Atenas, suponia un acto de "despotismo oriental", dado que en la época helenistica fue muy frecuente la instauración de tiranos por parte de los seléucidas, que, bien considerados por los sectores dirigentes, se convertian de hecho en agentes del poder real y garantes de la paz social69. Las ciudades recibieron en ciertos casos la instauración de guarniciones reaies, y también de funcionarios encargados de su supervision, en ocasiones como represalia, pero en otřas como medida puramente táctica o administrativa. Ninguna de estas prácticas suponia novedad alguna 66. Flu.Luc.7A-5. 67. E. Meyer, op. cit., p. 86 ; F. Geyer, art. cit., c.2198. 68. P. LÉVÊQUE, op. cit., p. 424. Cf. Plu.Sw/Z.11.2 ; App.Mzí/í. 21-22, 35, 46 ; SyH.3 741. 69. C. MossÉ, La tyrannie dans la Grèce antique, Paris 1969, p. 152. Cf. Str.14.1.42 (Tralles); Plu.Lwc.3.3 (Colofón) ; App.Mith.28 ; Str.9.1.10; Posid.fr.36J = Ath.5.213f (Atenas) ; App.Mith.62. DHA 20.2, 1994 132 Luis Ballesteros Pastor respecto a los hábitos consagrados en la época helenística70. Mitrídates рог tanto no fue sin más un represor de las libertades griegas, sino que actuó según costumbres profundamente arraigadas en su época. El hecho de que las guerras contra Roma hayan sido objeto de la mayoría de las referencias que dedican a Mitrídates las fuentes antiguas no tiene por que suponer que el unico objetivo de este rey era el de expandir sus dominios a toda costa, ni que latiera en él un odio innato hacia los romanos. Estos enfrentamientos nacen de la propia dinámica expansiva del reino póntico bajo su mandata, que tarde о temprano tendria que chocar con los intereses de Roma, que ya ténia territorios en Asia, y no iba a consentir que el Ponto controlara en favor suyo el paso por los estrechos de entrada al Euxino71. Tampoco dicha expansion tiene que ser el reflejo de un espiritu particularmente belicoso : no olvidemos que la conservación y engrandecimiento del territorio es uno de los deberes primeros de todo monarca helenistico, y que la guerra es el medio natural de resolución de los antagonismos entre reinos72. La controversia sobre el carácter helenistico o no de la monarquía encarnada por Mitrídates Eupátor puede parecer inútil si se tiene en cuenta que en el periodo que nos ocupa (siglo II/I a.C.) no existe un concepto tan restringido de lo griego, pero el hecho es que esta cuestión aún se plantea dentro de una dicotomia tajante de bárbaros frente a griegos73, tal vez camuflada en un menosprecio implicito hacia la cultura oriental, fruto del actual liderazgo de Occidente. Es necesaria una redefinición de la concepción tradicional sobre helenismo y cultura helenística, puesto que para los griegos el término éXA.ïiviGTT|ç designaba a un no griego que conociera la lengua griega о aceptara la cultura griega74. Al mismo tiempo, no constatamos apenas ninguna valoración cultural del rey por parte del mundo griego que, por el contrario, lo acogió con un entusiasmo de cuya sinceridad no podemos dudar, y le concedió honores similares a 70. App.Mith.21, 22, 48 ; IGR IV 298 ; véanse además las inscripciones de Olbia y Apolonia cits, en n.32. Cf. С Préaux, op. cit., v.I, p. 200 y ss. 71 . M.I. Rostovtzeff, op. cit., v. II, p. 1055. 72. P. LÉVÊQUE, art. cit., p. 279 ; C. Préaux, op. cit., p. 7. 73. Asi, por las obras recientes de MccGiNG, Portanova y Boffo. 74. O. Lordkipanidzé, Les problèmes fondamentaux du littoral de la mer Noire dans l'Antiquité, en O. LORDKIPANIDZÉ; P. LÉVÊQUE (eds.) Le Pont Euxin vu par les Grecs, Paris 1990, p. 341-344, p. 342-3. DHA 20.2, 1994 Mitrídates Eupátor... 133 los que habían recibido otros reyes75. Tampoco los romanos, a los que tantos problemas había causado, expresaron opiniones sobre el carácter bárbaro de Mitrídates, sino que antes bien, lo reconocieron como el más grande rey desde Alejandro76. Рог tanto, consideramos sobradamente constatado el carácter helenístico de la monarquía encarnada por Mitrídates, de su reino y de sus actuaciones políticas. Pero tras el politico estaba el hombre. Mitrídates es sin duda un ser singular, que despertó incluso la admiración de sus propios adversarios romanos. Grande por su poderio y admirable por su tenacidad, que le hizo resistir hasta el fin, fue sin duda el personaje que marcó toda una época. Época en la que el Mundo Helenístico languidece antes de ser totalmente dominado por Róma, pero que se revuelve por ultima vez contra su Destino intentando, deseperadamente, restaurar una estructuras que ya habían cumplido su ciclo histórico. Ciertamente, el Ponto era un reino situado en los confines del mundo helénico, ciertamente, su inserción en este se produce de manera tardia, ciertamente, en la dinastía póntica confluían la sangre persa junto a la macedonia, pero résulta innegable que Mitrídates, el ultimo de sus reyes, fue el unico capaz de coger con orgullo el estandarte del Helenismo y plantar cara a Roma, tal vez románticamente, como ultimo valedor de unos tiempos, de un mundo, que iba a ser enterrado para siempre en Accio. 75. Cic.FZac.59 y 61 ; App.Mith.62 ; D.S.37.26. Mitrídates půdo haber sido arconte epónimo de Atenas en el 88 : cf. Th. Reinach, L'histoire par les monnaies, Paris 1902, p. 113 ; Chr. Habitch, Zur Geschichte Athens in der Zeit der Mithridatischen Kriege, Chiron, 6, 1976, p. 127-142. Tambien fue estefanóforo de Mileto : T. Wiegand, Milet, Berlin 1914, p. 268 nQ125 1.5 ; y ténia una estatua en Rodas, que fue respetada durante la guerra (Cic.IIVerr.2.65.59). 76. Cic. Mur. 15.32; Acad. 2. 1.3 ; App.Mith.109 y 113; Iust.37.7.1 ; Vell.2.18.1 ; Plin.HN 25.3.5 ; D.C.37.11.2. DHA 20.2, 1994