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La ilación sintáctica en el discurso alfonsí

Cano Aguilar, Rafael

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Cahiers de linguistique hispanique médiévale La ilación sintáctica en el discurso alfonsí Rafael Cano Citer ce document / Cite this document : Cano Rafael. La ilación sintáctica en el discurso alfonsí. In: Cahiers de linguistique hispanique médiévale. N°21, 1996. De la variation linguistique et textuelle. En l'honneur de Jean Roudil [1. Linguistique Médiévale ] pp. 295-324. doi : 10.3406/cehm.1996.880 http://www.persee.fr/doc/cehm_0396-9045_1996_num_21_1_880 Document généré le 15/10/2015 LA ILACIÓN SINTÁCTICA EN EL DISCURSO ALFONSÍ 1 . Desde que la Lingüística actual ha vuelto a descubrir que los textos son algo más que lugares de donde extraer ejemplos adecuados para las hipótesis más o menos teóricas que los lingüistas intentan construir, el modo en que se produce el engarce entre los enunciados que constituyen el texto objeto de análisis se ha convertido en una de las preocupaciones centrales de la investigación. Tal engarce viene a ser elemento fundamental para conseguir la cohesión sintáctica, básica para la coherencia de sentido inherente a todo texto que haya de considerarse orno tal. Esto es lo que en el lenguaje culto no técnico se conoce como " ilación del discurso ", y a lo que nos solemos referir, empleando un cuasihomónimo, al hablar de " discursos bien (o mal) hilados " : ilación e hilazón que van desde la lógica a la sintaxis de lo que se dice. Con esta línea de investigación la Sintaxis se abre a la Pragmática (o al " Análisis del discurso " o a la " Teoría del texto "), rompiendo definitivamente con viejos formalismos teóricos y analíticos *. 1) La bibliografía sobre estas nuevas direcciones de la Lingüística es amplísima. Entre las obras que más interés han prestado a las cuestiones de cohesión sintáctica figuran, en la corriente de " lingüística textual " : T. van DlJK, La ciencia del texto, Barcelona : Paidós, 1989 ; E. Bernárdez, Introducción a la lingüística del texto, Madrid : Espasa-Calpe, 1982, y Teoría y epistemología del texto, Madrid : Cátedra, 1995 ; C. Fuentes, Aproximación a la estructura del texto, Málaga : Librería Ed. Agora, 1996. Y dentro del " análisis del discurso " : M. Stubbs, Análisis del discurso (trad. de G. González), Madrid : Alianza Editorial, 1987 ; J. Lozano et ai, Análisis del discurso. Hacia una semiótica de la interacción textual, 3a éd., Madrid : Cátedra, 1989 ; G. Brown y G. Yule, Análisis del discurso (trad. de S. Iglesias), Madrid : Visor, 1993 ; D. Maingueneau, Introducción a los métodos de análisis del discurso (trad. de L. Castro), Buenos Aires : Hachette, 1989, y L'analyse du discours, Paris : Hachette, 1991 ; I. Iordan, Introducción al análisis lingüístico del discurso, Wilhelmsfeld : Gottfried Ebert Verlag, 1994. Para una aproximación desde la Gramática, véase G. Rojo, " Estado actual y perspectivas de los estudios gramaticales de orientación funcionalista aplicados al español", Verba, 21, 1994, 7-23. 296 RAFAEL GANO Muy variados son los procedimientos por los que se logra la trabazón sintáctica de un texto, la cohesión entre sus elementos, y no entraremos a enumerarlos^. Entre todos ha atraído especialmente la atención la conexión entre enunciados oracionales, simples o complejos internamente, realizada por mecanismos que no se dejan clasificar bajo los marbetes tradicionales de " coordinación " y " subordinación ", ni tampoco pueden despacharse sin más como " yuxtaposición " ; tal conexión viene explicitada por elementos, originariamente adverbios o de función equivalente, pero también de otro origen, que pasan, pues, a convertirse en enlaces (¿conjuntivos ?) de nuevo tipo^. Estas conexiones pueden darse dentro de un " período ", es decir, dentro de un conjunto oracional vinculado internamente por relaciones de coordinación y subordinación, situado entre pausas amplias delimitadoras ; pero con mayor frecuencia se atiende a ellas cuando se dan entre períodos, es decir, cuando adquieren el rango de conexiones " transfrásticas "4. 2. Ya viejos estudios filológicos habían apuntado hacia estos nuevos territorios de investigación. Es conocida la serie de trabajos que a finales de la década de 1950 y principios de la de 1960 A. Ma Badía Margarit dedicó a la lengua alfonsí : en uno de ellos 2) El trabajo clásico de M. A. K. Halliday y R. Hasan, Cohesión in English, London : Longman, 1976, ha inspirado numerosos estudios. En España ha tenido continuadores : H. Mederos, Procedimientos de cohesión en el español actual, Cabildo Insular de Tenerife, 1988. 3) S. Güi Gaya, el primer gramático español que parece haber distinguido con claridad estos elementos los llamó enlaces extraoracionales (Curso Superior de Sintaxis española, 9a éd., Barcelona : Biblograf, 1967, Cap. XXIV, donde, por cierto, se anticipan los procedimientos que después parecen haber descubierto Halliday y Hasan). A ellos se dedican diversos estudios de C. FUENTES : Enlaces extraoracionales, Sevilla : Ed. Alfar, 1987, y La sintaxis de los relacionantes supraoracionales, Madrid : Arco Libros, 1995. Desde otra perspectiva analítica, centrada sobre todo en el diálogo, es fundamental el estudio de S. Stati, Le transphrastique, Paris : P.U.F., 1990. Naturalmente, muchos buenos estudios de sintaxis descriptiva, histórica o no, contienen alusiones a tales elementos, y a su función en la estructuración de los períodos oracionales. 4) Hay ya algunos estudios sobre estos otros conectores interoracionales, dos sobre la misma época : J.-Cl. Chevalier, " 'Otrosí' et 'asimesmo'. Étude sémantique et syntaxique d'après la Crónica de los Reyes Católicos por su secretario Femando del Pulgar ", Bulletin Hispanique, 72, 1970, 376-385 ; R. EBERENZ, " Enlaces conjuntivos y adjuntos de sentido aditivo del español preclásico : otrosí, eso mismo, asimismo, demás, también, aun, etc. ", Iberoromania, 39, 1994, 1-20, y otro sobre la Edad Media en su conjunto : E. RlDRUEjo, " Conectores transfrásticos en la prosa medieval castellana ", Actes du XXe Congrès International de Linguistique et Philologie Romanes, T. I, Francke Verlag, 1993, 629-642. LA ILACIÓN SINTÁCTICA EN EL DISCURSO ALFONSÍ 297 desarrolló una caracterización de notable éxito posterior, la de que la lengua alfonsí supone una " sintaxis trabada " frente a la " sintaxis suelta " del Poema del Cid, contraposición que justifica, no ya por una diferencia de estilos, como lúcidamente había visto Dámaso Alonso en 1941 (hoy hablaríamos quizá de diferencia de tipos de discurso, o de intención enunciativa), sino por una diferencia de épocas, de modo que la trabazón alfonsí venía a ser un " estadio superior " en el avance de la lengua castellana5. Como primer rasgo de esa " trabazón ", Badía destaca muy justamente la " necesidad de ilación " (antes aun de la " preocupación por la subordinación sintáctica "), ilación que viene dada por la reiteración de la coordinación copulativa, y también por el recurso a la subordinación oracional (que luego reaparece como segundo rasgo, independiente) ; en la coordinación incluye como " partículas y conjunciones coordinantes " a luego, estonces, desi, allí, despues desto y otrossi, que difícilmente los gramáticos clasificarían con ese rótulo ; y por último alude, aunque sin profundizar, a las " referencias a elementos de otra oración contigua (pronombres personales, posesivos, demostrativos, adverbios pronominales) ". Badía, pues, entrevio claramente dónde se producía lo que él llamó ilación, hoy nombrada cohesión ; pero no intentó ahondar en la cuestión, mezcló denominaciones gramaticales y, como hoy diríamos, " textuales ", o estableció separaciones no justificadas, y, por último, creyó que la " ilación " definía a un tipo de discurso (el histórico de la Primera Crónica General) frente a otro (el Cantar del Cid), cuando lo que en verdad hay son distintos mecanismos y modos de ilación. 3. La búsqueda de ilación en la lengua alfonsí no es exclusiva de los textos históricos, sino que puede considerarse una constante de los textos producidos en el entorno del Rey SabkA Pero esa 5) D. Alonso, " Estilo y creación en el Poema del Cid" [1941], en Obras Completas, T. II, Madrid : Gredos, 1973, 107-143 ; A. Ma Badía Margarit, " Dos tipos de lengua cara a cara", Studio. Philologica in honorem Dámaso Alonso, T. I, Madrid: Gredos, 1960, 115- 1 39 (véanse también : " La frase de la Primera Crónica General en relación con sus fuentes latinas (avance de un trabajo de conjunto) ", Revista de Filología Española, XLII, 1958-59, 179-210, y " Los " Monumenta Germaniae Histórica " y la " Primera Crónica General " de Alfonso el Sabio ", Strenae. Estudios de Filología e Historia dedicados al Profesor Manuel García Blanco, Universidad de Salamanca, 1962, 69-75). Heredero de estas preocupaciones es mi estudio " Período oracional y construcción del texto en la prosa medieval castellana ", Glosa, 1, 1989, 13-30. 6) No podemos estar seguros de hasta qué punto ello depende del deseo de crear una lengua que refleje en la expresión el proceso del pensamiento y la reflexión, es decir, 298 RAFAEL CANO ilación adquiere diversas formas, no según los distintos tipos de textos (históricos, narrativos, frente a jurídicos y científicos, expositivos y argumentativos) sino más bien en función de las necesidades concretas de enunciación que el autor, o traductor, manifiesta en cada momento : ése es el sentido que tiene el contraste de las secuencias lineales con parataxis reiterada (narración o descripción) frente a la expresión circular iniciada con subordinadas (causales, condicionales...), que incluyen a su vez otras, hasta concluir en la " principal " que viene a ser consecuencia y cierre del razonamiento previo (discurso razonador), y que se manifiesta, por ejemplo, en tantos prólogos regios7. Por otro lado, los mismos mecanismos formales de ilación pueden aplicarse a intenciones discursivas diferentes. Así, la ilación conseguida mediante demostrativos, y otros pronombres, que refieren anafóricamente a elementos de los períodos previos, se presenta para la narración de hechos, unida habitualmente, aunque no de forma obligatoria, a la parataxis reiterada : E cuando Hercules llego a aquel logar... Quando esto oyó Hercules, plogol mucho... E quando Gerion lo sopo... E mando en aquel logar fazer una torre muy grand... (PCG, I, Gap. 7), pero puede estar vinculada igualmente a pasajes descriptivos, con los anafóricos introduciendo los diferentes elementos o aspectos que se describen : Hercules el segundo fue otrossi de Grecia... e fue natural duna cibdat que dixieron Fenis... et esta cibdat pobló Fenis... Y este segundo Hercules llamáronle por sobrenombre Sanao... Mas Hercules el tercero... Este tercero Hercules fue de muy grand linage... {PCG, I, Cap. 4). la intención de construir un tipo de lengua " superior ", incluso " elitista " (véanse mis reflexiones contenidas en " Américo Castro y la obra científica alfonsí : algunas consideraciones en torno al Libro de la Ochaua Espera ", Homenaje a Américo Castro, Universidad Complutense, 1987, 65-75), o si más bien procede de la intención, también muy fuerte en los textos alfonsíes, de aclarar y explicitar al máximo lo que se dice, en suma, del tan alabado " didactismo " alfonsí (cfr. ahora F. Márquez Villanueva, El concepto cultural alfonsí, Madrid : Ed. Mapfre, 1994, en especial 29-34 y 35-42). 7) Véanse los análisis sintácticos, en esta dirección, que he realizado sobre diversos pasajes de la obra alfonsí en " Período oracional y construcción del texto en la prosa medieval castellana", Glosa (Universidad de Córdoba), 1, 1989, 13-30, y en Análisis filológico de textos, Madrid: Taurus, 1991, 79-97 (en especial 91-95). LA ILACIÓN SINTÁCTICA EN EL DISCURSO ALFONSÍ 299 Cumpliendo algún tipo de función dentro de su oración, en especial " circunstancial ", y más aún " causal " (" E por esso... "), los demostrativos y anafóricos sirven para la argumentación y el razonamiento encadenados, además de introducir los elementos objeto de descripción : Et esta figura es de su natura fría... Et porque esta figura non parece tanto... Ca la rayz destas figuras todas es catar... Et por esso buscaron los omnes maestrias... Et esta carrera les demostró dios pora saber cierta mientre las cosas... Et desto ueno gran pro... (LSA, fol. 17o), pero en ocasiones no es fácil separar tales funciones de la meramente secuencial : Después de aquellos omnes... vinieron ya otros... Otrossi estos pararon mientes en las criaturas... Sobresto començaron a seer ya mas sotiles, e a assar mas... (GEst, p. 63). Es en cambio claramente temporal, como aún hoy, la expresión en esto, para señalar, no secuencia, sino coincidencia temporal : E asmo otrossi quando serie bien de trasquilar, e puso en que tiempo trasquilassen... Et en esto, andando Jabel por los montes, assaco otrossi primero que otri ell arte e las mahestrias pora prender los uenados... {GEst, p. 13). En los textos narrativos o históricos uno de los papeles fundamentales en la trabazón lingüística, obviamente, está en manos de los elementos de significación temporal. Así, en Estonia de España encontramos abundantes ejemplos en que la secuencia de adverbios deíctico-anafóricos y de subordinadas temporales establece, a la par que la sucesión de los hechos que se cuentan, la ilación de lo que se dice : Quando Cipion ouo todas sus faziendas guisadas... E assi cuerno lo mando... E cuerno la flota estaua bien guisada... Desque esto ouo fecho... E desque esto ouo librado... E quando llego a los montes... (PCG, Cap. 29 : todo el capítulo se organiza de este modo) Combinada con la parataxis reiterada (Et... et... et...), la trabazón por medio de signos que mantienen la significación " temporal " puede cumplir otros objetivos enunciativos : en el Libro de la Espera sirve para delimitar los pasos que el aprendiz ha de realizar en la medición astrológica (aunque es recurso menos habitual que la repetición de la conjunción copulativa) : 300 RAFAEL CANO Quando^ esto quisieres saber... & desi multiplica las horas... & lo que saliere... & depues alca el polo septentrional... (LSA, fol. 30r) ; puede utilizarse igualmente, ya sin significación " temporal ", para sumar elementos (no oracionales) que constituyen los distintos miembros de un conjunto previamente anunciado : ... a de parar mientes que aya todas estas cosas, primero buen entendimiento. & después buena memoria, desi buena connoscencia. Et otrosi... (LSA, fol. )9 Ahora bien, la expresión de la reflexión en los textos alfonsíes consiste habitualmente en la conexión que suma aspectos diferentes del pensar, nuevos argumentos, pero también contrapone unos a otros, o los justifica. Para estos últimos movimientos mentales, la lengua alfonsí utiliza básicamente los mismos conectores de la sintaxis oracional : mas y pero (coordinantes " adversativas ") para la contraposición, ca (" causal " ¿coordinante o subordinante ?) para la justificación ; para la adición hay una mayor variedad de elementos, de utilización además específica (sumables, eso sí, a et), que pueden matizarse con los valores de una relación de " consecuencia ". Así, reflejando los tristes pensamientos de Aníbal ante las derrotas de sus hermanos el texto alfonsí se organiza así : ... mas con tod aquello, tan grand era el pesar... E otrossi fallauasse el mismo cuerno solo... ca ell otro so hermano menor... E por end semeiol que... Demás que sabie que... e por end semeiol que... Desi enuio sos cartas... Mas no lo quiso el fazer... Pero en cabo non pudo... (PCG, I, Cap. 32). Como habrá podido observarse, el tipo de relación entre períodos (o " transfrástico ", según la terminología de Stati) más característico de la lengua alfonsí es el que añade, suma nuevas informaciones : ello es congruente con la frecuencia de la reiteración paratáctica y de la acumulación de relativas en la 8) En el Libro de la Espera la sucesión reiterada de parágrafos que se abren con las secuencias " Quando esto quisieres saber... " y " Si esto quisieres saber... " sirve, indistintamente, para plantear los distintos problemas o posibilidades de medición que pueden surgir, y para dar paso a su solución (en lo que consiste la " oración principal "). 9) A este objetivo sirven, naturalmente, las enumeraciones que distribuyen sus miembros por medio de las secuencias del tipo " lo uno... lo al... ", etc. LA ILACIÓN SINTÁCTICA EN EL DISCURSO ALFONSÍ 30 1 exposición y en la narración, según fue ya señalado por Badía. Esa adición puede consistir en la incorporación de elementos nuevos, o en el despliegue de elementos contenidos ya en uno catafórico previo. La contraposición y la justificación de lo dicho previamente son también habituales, pero para ello se emplean (casi) exclusivamente los mismos conectores que en las relaciones sintácticas " frásticas " ; la adición, en cambio, es formalmente más variada. 4. Los criterios por los que se llega a aislar el otro tipo de conectores " ilativos ", que no coinciden con las " conjunciones " tradicionales, han sido presentados en numerosas ocasiones, y no insistiremos en ello, pues no constituyen nuestro objetivo fundamental^. En conjunto, estos conectores proceden de adverbios anafóricos, o de focalizadores que presuponen una serie anterior, así como de expresiones demostrativas. En principio, desempeñan una función sintáctica propia en la oración que inicia el nuevo período, pero en muchas ocasiones tal función intraoracional cede en importancia ante la función de conexión ; no creemos, sin embargo, que haya que esperar a comprobar que tales conectores carecen de cualquier otra función para considerarlos como tales, pues al tratarse por lo general de expresiones indicadoras de función " circunstancial ", no exigidas en la valencia verbal pero admisibles en casi cualquier tipo de oración, es difícil comprobar si la supuesta función oracional que desempeñan es pertinente o no en su oración ^ : basta con que el posible papel sintáctico de tales elementos no sea relevante en la interpretación de la frase en cuestión ; además, esta oscilación entre existencia o no de función oracional en estos elementos puede aclararnos el modo histórico por el que se constituyeron en el papel de conectores. Por otro lado, si bien es cierto que tales elementos gozan de cierta movilidad en su colocación (frente a lo que ocurre con las conjunciones), también lo es que al predominar en ellos la 10) Para el español aparecen expuestos dichos criterios en C. Fuentes, Enlaces, 68-73 (vuelve sobre ellos en La sintaxis..., 1 1-14), y en I. J. Jordan, Introducción, 71-72 ; en ambos casos con la bibliografía pertinente. 1 1) Sólo si la posible función es impensable, por razones semánticas, o si ya viene desempeñada por algún otro sintagma, podremos afirmar la conversión en conectores puros de estos elementos. 302 RAFAEL CANO función conectora, tienden a ocupar la posición inicial del período ; es además posible la existencia de una pausa entre ellos y el resto del enunciado, pero en nuestros textos tal cosa es imposible de comprobar, aunque pueda imaginarse en muchos casos. En los textos alfonsíes analizados el número de unidades ante las que nos podemos plantear la cuestión de si funcionan como conectores entre períodos o " transfrásticos " es muy escaso ; son, por otro lado, elementos comunes en los diversos textos, y aun en los distintos tipos de enunciado de cada texto (la ilación " transfrástica " suele dejarse, pues, en mano de los conectores " frásticos " : et/mas, pero/ ' cá). Esos elementos parecen agruparse así : aun, demás y otrossi adicionan períodos, unos sobre otros ; ante y empero los contraponen ; onde y por ende encadenan el razonamiento, estableciendo relaciones de consecuencia lógica. A ellos podríamos unir algunas expresiones ocasionales ^ construidas sobre todo con demostrativos. 4.1 Hemos visto más arriba (§ 3) que para la conexión aditiva los textos alfonsíes pueden basarse en el encabezamiento de los períodos con adverbios que significan sucesión temporal. Ese mismo sentido puede lograrse con la utilización de adverbios originariamente locativos, más específicamente de " origen ", que encadenan una secuencia sucesiva en el tiempo : Desi13, assi como cuenta la Biblia... dio les estas leys... Desi, maguer queles auie dicho dicho esto... dixo les assi... : que nin furtassen, nin mintiessen... desi mando que... Desi que nin fiziessen tuerto... Desi diz la Biblia adelant que... (GEsL p. 553). Que estos adverbios han adquirido indicación temporal lo muestra claramente la coordinación que establecen con expresiones temporales como despues desto (p. ej. en Part, p. 420), o la alternancia con Et depues... et depues (p. ej. en LSA, fol. 26Y). En todos estos casos la indicación de secuencialidad puede añadirse a la coordinación con et (aunque no es necesario), de valor neutro en principio. 12) Deliberadamente, hemos dejado fuera de nuestra consideración el funcionamiento como conectores de este tipo de conjunciones como et, mas, pero y ca, pese a que los estudios de Sintaxis histórica que se han ocupado de la coordinación, copulativa y adversativa, y de las relaciones sintácticas de causalidad aún no les han hecho la debida justicia en este papel. 13) Con este elemento se inicia el capítulo. LA ILACIÓN SINTÁCTICA EN EL DISCURSO ALFONSÍ 309 pero también puede alternar con él, por lo que sus respectivos valores parecen haberse hecho intercambiables (sin embargo, esto es muy ocasional) : Falsos christianos llama Sancta Eglesia a todos aquellos que dan ayuda... a los enemigos de la fe contra los christianos. E aun a todos aquellos que les uenden o les dan armas... e otrossi a los que ge las lieuan [Part, p. 268). Para la conversión de otrossi en un conector de períodos no es imprescindible que se coloque al comienzo de éste, pero sí es lo más habitual, y, desde luego, tal posición facilita su interpretación en ese sentido. Si además la oración encabezada por otrossi no repite elementos léxicos de las anteriores, sino que introduce alguna nueva circunstancia, dato, etc., distintos de los expresados por las anteriores oraciones, pero propios de su mismo universo de sentido, parece que otrossi es ya un mero conector, desvinculado de su primitivo carácter de adverbio focalizador : ¿... ca tul mateste ? E querellalo e testigúalo la su sangre que tu esparzist sobre la tierra... Otrossi la tierra en que tu morares... porque se abrió e recibió de tu mano la sangre de tu hermano... non te dará fruto (GEst, p. 9). ... ca ellos fueron omnes que sopieron los grandes saberes... et ouieron sabiduría... e sopieron tomar conseio... otrossi ellos fueron los meiores cabdiellos del mundo... (PCG, 18M1-18). No obstante, en los textos analizados lo más habitual sigue siendo que, incluso en posición inicial, el período que se abre con otrossi repita elementos léxicos de la secuencia anterior. No se rompe, pues, el vínculo con las características de su función de focalizador, si bien, debido a la posición que adopta en el enunciado, no puede señalarse con claridad si hay algún elemento específico focalizado, o si se trata de toda la secuencia que inicia : ... mas por todo esso no serie padrino aquel quel assi touiesse, ol sacasse de pila. Otrossi no puede seer padrino de confirmación el que no fuere crismado (Part, p. 20). E el preigador deue aun catar la manera de las palabras de que preiga... E aun mas deuen a fazer que... Otrossi el que preigare no deue fazer entender la Gramatiga al pueblo... (ibid., p. 116). La repetición de elementos léxicos no tiene por qué ser literal : puede haber sustituciones más o menos sinonímicas, o parafrásticas, y tampoco tiene por qué guardarse ningún tipo de paralelismo sintáctico en las frases conectadas por otrossi : 310 RAFAEL CANO Era omne que beuie muy poco uino... Otrossi en comer era tan comunal que se pagaua de comer quequier quel auiniesse (PCG, 93al-5). Et todo ombre que esto quisier fazer a de parar mientes... Et sin todesto que sea bien sotil... Et otrossi a mester que el qui por ello obrare que sea entendu do... (LSA, fol. 16v). Como puede observarse, es el marco ideal la conexión con otrossi para introducir las diferentes posibilidades reales que pueden regularse en una ley, por lo que no ha de extrañar que este elemento aparezca con especial intensidad en Partidas, y que en siglos posteriores acabara fosilizado en la lengua jurídica. Tal situación aún no se ha producido en nuestros textos, donde otrossi, pese a la evidente predilección que siente ya por él este tipo de lengua, es normal en los otros discursos ; as, es habitualísimo en el Libro de la Espera, donde se enumeran los distintos actos (mediciones, observaciones, etc.) que debe cumplir el aprendiz de astrólogo, uno tras otro1 6. Por último, hay que señalar que el sentido laxo de conexión aditiva que supone otrossi le permite deslizarse a otros sentidos, por ejemplo a la relación de consecuencia lógica : Thubal... el quinto fijo de Japhet, e las sus generationes poblaron las Espannas, segund dize Ysidoro... E otrossi de como cuenta por si e por otros don Rodrigo... de Tubal e délos suyos uinieron los espannoles... (GEst, p. 57) ; o a una vaga noción de justificación (por ejemplo, de haber dado una serie de prescripciones) : [Enumeración de las características que debe reunir el bautismo] Otrossi nuestro sennor Ihesu Christo nos dio exiemplo en su babtismo : que ningún omne non se puede assi mismo babtizar, mas deuelo recebir por mano dotri (Part, p. 18). 4.2. La relación de contraposición o contrariedad, formalizada sintácticamente en la coordinación adversativa, tiene poca presencia aún en los textos alfonsíes en la conexión de períodos. Los 16) Hasta tal punto domina otrossi en la lengua de este texto, que en una misma oración pueden darse varios casos de presencia, cada uno con su valor : " Otrossi fallaras el grado sennalado del equinoctio llegado con el al orizon otrossi. & los grados que se mouieron del equinoctio, otrossi .c. & lxxx. " (LSA, fol. 28v). LA ILACIÓN SINTÁCTICA EN EL DISCURSO ALFONSÍ 311 elementos utilizados para esta función son muy pocos, y su presencia es además muy ocasional17. Sólo empero en Partidas alcanza un uso destacable. Es dudosa la clasificación de ante(s) como conector de períodos ; ello depende de cómo entendamos la pausa previa (para la cual ni la puntuación originaria ni las interpretaciones de los modernos editores sirven de mucho). En cualquier caso, se trata de un conector que, aun funcionando dentro de un período, no llegó a gramaticalizarse como nexo adversativo excluyente (muy próximo a sino : hay siempre negación en la oración anterior), aunque siglos más tarde generaría combinaciones de valor semejante {antes bien, etc.) : ... non desamparo por esso la tierra dEspanna ; ante punno en defendella lo mas que pudo (PCG, 22b34-36) Partir no se puede el derecho del padronadgo magar que sean los padrones muchos. Antes es por si cada uno padrón pora poder fazer... (Part, p. 331). También puede citarse, como nexo adversativo, algún sintagma con demostrativo : [Descripción de cómo los clérigos deben vestir bien] E con todo esto guardar deuen todos los clérigos que en quanto pudieren que acuerden en sus uestiduras con aquellos con quien uiuen porque non semeien estrannados dellos ca serie cuerno manera de soberuia (Part, p. 101). Ya hemos indicado que sólo empero adquiere cierta frecuencia, y sólo en Partidas, para manifestar las posibles excepciones a una obligación general, o las matizaciones que pueden excusar, atenuar, etc. el cumplimiento de un mandato general : ... dixiemos que todos los omnes de nuestro sennorio se deuen trabaiar de saber estas leyes, e los que las no sopiessen, que se non podrien escusar de la pena en que cayessen faziendo contra ellas. Empero razones y ha en que algunos omnes se podrien escusar de no caer en la pena... (Part, p. 8). ... si la [la limosna] quisiesse fazer de las cosas mal ganadas... nol ternie pro... Otrossi no puede seer fecha almosna de las cosas que los omnes ganan de robo o furto... Empero de las cosas que 1 7) A excepción, naturalmente, de mas y pero, tan normales en la interrelación oracional como en la " transfrástica ", con idénticos contenidos. 312 RAFAEL CANO ganan las malas mugieres faziendo so pecado con los uarones e de lo que ganan los omnes por maldezir e los malos ioglares e los remedadores bien pueden fazer almosna délias... (ibid., p. 108). La matización, restricción o corrección, no obstante, puede salir del marco definido por las excepciones a la ley general, y consistir en la contraposición de dos contenidos que se suponen, por alguna razón, contrarios18 : ... los clérigos... dotra guisa deuen seer castigados que los seglares... Empero deuense guardar los prelados que quando ouieren a ferir algunos de su orden... que no lo fagan por desamor mas por castigamiento (ibid., p. 123). Desque Hercules ouo conquista toda Esperia... ouo sabor dir andar por el mundo... e prouar los grandes fechos que y fallasse ; empero non quiso que fincasse la tierra sin omnes de so linage... {PCG, 10M8-53)19. 4.3. El último grupo semánticamente delimitable de los conectores entre períodos es el que manifiesta relaciones que podrían denominarse " consecutivas " (o " de consecuencia ", para evitar la confusión terminológica con las correlaciones sintácticas así llamadas), para las que muchos gramáticos tradicionales reservaron el nombre de " ilativas "2°. En ellas el conector establece que lo que viene detrás se desprende lógicamente de lo enunciado con anterioridad, y está encadenado conceptualmente a ello. Se trata, pues, de un mecanismo de ilación propio, en principio, del lenguaje razonador y discursivo, es decir, de la " argumentación ". No 18) En este sentido, ha de señalarse la presencia de empero en correlación con la concesiva como quier que : "... dixo que cuerno quier que el auie grand cuedado de castigar a aquellos que eran en so poder que fuessen buenos, empero si algunos y ouiesse que tirassen a maldat, que no yazie el en culpa... " (Part, p. 118). Gfr. E. Montero Cartelle, " La trayectoria y el origen del pleonasmo en la expresión concesiva del castellano medieval y clásico ", Homenaxe ó Professor Constantino García, I, Santiago de Compostela, 1991, 321-336. 1 9) Es de destacar, finalmente, cómo en el texto analizado de General Estoria aparece, en los contextos propios de empero que hemos señalado la combinación e(t) pero : "... et Adam con sus manos e con fustes arrancaua las yeruas e mouie la tierra, mas a grand lazerio de si ; e pero labraua la lo meior que el podie... " (GEst, p. 6), " ... Cayn... numqua estido assosegado nin quedo en un logar, nin la su cabeça eriel su cuerpo del... Et pero, segund departen los sanctos Padres... non se entienda que aquella tierra se mouie... " {ibid., p. 1 1) 20) Véase A. Narbona, Las proposiciones consecutivas en español medieval, Universidad de Granada, 1978, Cap. 5 (pp. 313-353 : "Partículas y locuciones ilativas"). LA ILACIÓN SINTÁCTICA EN EL DISCURSO ALFONSÍ 313 obstante, estos conectores pueden aparecer igualmente en el discurso narrativo, encadenando las acciones que se explican y prestándoles así una cierta lógica en su desarrollo, junto a la noción de " secuencia temporal " que también manifiestan. Al igual que en los tipos anteriores, los elementos usados no son muy variados. Destacan, básicamente, dos, onde y por ende, cuya delimitación mutua de entornos no es fácil, y junto a ellos algunos de aparición más o menos esporádica, formados en general con demostrativos, pero también con algún adverbio. 4.3.1. Ya señalamos más arriba (cf. & 3.), entre estos conectores esporádicos, las expresiones de consecuencia con demostrativos anafóricos (del tipo desta manera, por esto, por esso, etc.), expresiones que siguen siendo, por lo general, sintagmas que cumplen una función, casi siempre de " causa ", dentro del período que introducen. Dentro de este grupo ha de señalarse un curioso rasgo sintáctico que no he documentado fuera de Partidas. Se trata de la adjunción de esto a una oración causal, iniciada con porque, añadida como motivación a posteriori (tanto sobre la enunciación como sobre el enunciado, y muchas veces sobre ambos a la vez) a una afirmación general, orden, etc. enunciada previamente ; la oración causal surge tras una pausa : Otrossi el comer a demás es uedado a todo omne e mayormientre al clérigo. E esto porque castidat non se puede bien guardar con muchos comeres e con grandes uicios {Part, p. 98). Ga estonce no deue quedar fasta que aya sumido el cuerpo e la sangre de Nuestro Sennor ... E esto porque tan sancta e tan onrrada cosa cuerno esta no deuen dexar de la acabar... [ibid., p. 265). Es posible que este empleo surgiera de frases como : " Entrar no deue ... E esto es porque... " [Part, p. 265), donde esto funciona como sujeto en una oración que viene a constituir la explicación de la anterior, a la que se conecta con el e(t) transfrástico. Funcionamiento y estructura muy semejantes presenta un sintagma preposicional con el relativo neutro que (equivalente a " lo que " o " lo cual ") como núcleo : Porque... por ende... e desto nascen grandes contiendas... For que conuiene a los reyes que an a tener e a guardar sus pueblos en paz e en iusticia que fagan leyes... [Part, p. 3). 314 RAFAEL CANO Las correlaciones sintácticas consecutivas, cuando aglutinan sus elementos, pueden convertirse fácilmente en conectores del tipo que estamos considerando, pasando de la subordinación sintáctica a la conexión transfrástica si el entorno es favorable (existencia de pausa fuerte previa, etc.). Pero dada la forma en que se transmiten los textos medievales, no es nada fácil en muchas ocasiones señalar si de (tal) guisa que, de (tal) manera que o assi que pertenecen a uno u otro tipo de relacionantes : sólo la mencionada posibilidad de pausa y el que la construcción iniciada por estos nexos no pueda referirse exclusivamente (por razones de significación) sólo a la oración anterior sino a todo el conjunto en que ésta se integra es lo que nos permite verlos como conectores entre períodos^. 4.3.2. De los adverbios usados en este tipo de relación el menos frecuente es pues^. De hecho, en los textos analizados sólo tiene cierta presencia continuada en algunos folios del Libro del Saber de Astrología. En este texto sirve para introducir, en un tipo de frase que tiende a estereotiparse, la resolución " visual " de un problema producida por un conjunto de actuaciones previas o que se desprende de enunciados de validez indudable : Et los otros seys signos meridionales... siempre se mueuen so ell orizon, & non parece ninguno dellos. Pues manifiesto te sera que mientre el sol fuer en los seys signos septentrionales siempre sera parecido... (fol. 35r). ... alca el polo... & mueue el alchora... & ueras las estrellas... & ueras que... Pues manifiesto te sera que en aquel logar nunqua se pon estrella ssi suue hy... (ibid) ; o bien el engarce con un problema siguiente y su resolución, más o menos dependiente del anterior, también en una forma fraseológica muy fijada : Sepas que esta cosa non puede acaecer si non en los logares... Pues quando esto quisieres saber en ell alchora, alca el polo... (fol. 3 21) Para todo esto, véase A. Narbona, op. cit., Caps. 2 ("Consecutivas de manera"), 3 (" Consecutivas de intensidad-manera ") y 4 (" Así que "). También J. A. Bartol, Oraciones consecutivas y concesivas en las Siete Partidas, Universidad de Salamanca, 1986, quien aplica la clasificación de Narbona al texto jurídico alfonsí. 22) Para la historia de pues en español consúltense J. A. Bartol, Las oraciones causales en la Edad Media, Madrid : Paraninfo, 1988, y J. A. Martínez, " Del pues " temporal " al " causal " y " continuativo " ", Actas del Congreso de la Sociedad Española de Lingüística. XX Aniversario, II, Madrid: Gredos, 1990, 599-610. LA ILACIÓN SINTÁCTICA EN EL DISCURSO ALFONSÍ 315 Sepas que quando el sol se para en el zonte... estonce non faze ninguna cosa erecha ninguna sombra, & el sol non puede uenir sóbrelas cabeças en derecho délias. Pues quando esto quisieres ueer en ell alchora, alca el polo... (ibid.) En otros contextos, pues introduce un resumen de algo anterior, que sirve para poner en marcha nuevas caracterizaciones : E estos delà linna de Adam... ouieron buenas costumbres... e la uida destos dize la estoria e los días, et por los annos dellos ua contada la estoria de la Sancta Escriptura... Pues, saluo ende estos de la linna e pocos otros, todos eran de comienço tales como auemos dicho ; e biuien mas a maneras de costumbres de bestias que non de omnes... (GEst, p. 61-2). 4.3.3. El relativo de origen onde puede seguir teniendo valor como locativo (" ... la casa de Abraham que fue patriarca e mucho amigo de Dios, onde fue echada Agar... ", Part, p. 118), más o menos abstracto en ocasiones (" ... por llegar mas ayna a Abraham onde uienen los ebreos... ", GEst, p. 20)23. ]\jo obstante, como relativo, dentro de un período, su sentido se desplaza más bien al de recuperar la frase anterior e insertarla como motivo explicativo dentro de la que inicia (su valor es, pues, más bien el de " por lo que ", en una estructura relativa no-restrictiva) : ... e Noe e sos fijos... nunca ouieran afazimiento ninguno conlos de Gaym, porque nada aprendiessen dellos, onde todo lo mas que los de la edat de Noe... sopieron dessi lo assacaron después del diluuio... (GEst, p. 16). ... et pone ende este exiemplo, en que cuenta que el primero fijo de la uaca es sancto a Dios, onde diz que non conuiene a tomar le, nin domar le... (ibid., p. 553). Ese valor queda claro, pero también parece irse limitando a mero enlace interoracional, cuando su función es repetida por un sintagma preposicional con el que las fronteras no eran demasiado nítidas : 23) Es dudoso que en el siguiente pasaje onde tenga valor locativo " en donde " para referirse a un autor fuente de la información referida : " Desi, en cabo destos annos, assi como cuenta Iosepho, fues pora Dios onde diz quela su fin non es fallada escripia " (GEst, p. 22). 316 RAFAEL CANO E querellalo e testigúalo la su sangre que tu esparzist sobre la tierra, onde seras tu por ende maldito (GEst, p. 9)24- Ese mismo sentido de referencia como " motivo " al enunciado anterior respecto del que introduce es el que manifiesta onde cuando se convierte en conector de períodos o interfrástico, al iniciar un nuevo período tras pausa. Es uno de los estilos más característicos de la lengua alfonsí, especialmente en el tipo de discurso razonador y argumentador, en el que cada segmento del enunciado sirve de soporte conceptual al que viene a continuación. De los numerosísimos ejemplos que podrían citarse representan muy bien los entornos discursivos propios de onde los pasajes de la Primera Crónica General donde Dido expone, en su carta a Eneas, los recovecos de su mente, que va del amor y la preocupación por la suerte que Eneas pueda sufrir al intento de explicar (y explicarse) por qué eligió tan mal en su amor : Mas dotra guisa me contece : que quanto tu mas de mal me quieres tanto tamo yo mas ; e cuerno quier que me querello a ti... numqua por esso contra ti mengua mi amor... Onde ruego yo a Uenus, tu madre, e a Cupido, tu hermano... que ayan piedat e duelo de mi... (40a50-¿4). Mas pero deues me perdonar en tanto, ca si yo case, fiz lo con omne onrado... e otrosí auie fijos, por que toue que no era omne mouedizo... Onde si yo erre, por esto fue e por las yuras grandes quem el fizo... (42a 1-9). Igualmente, los numerosos pasajes del Libro de las estrellas fixas que son en el ochauo cielo en los que la caracterización de las estrellas permite al autor extraer la idea de que los hombres han de saber sacar provecho de ellas para su beneficio personal, conclusión para la que onde sirve de constante introductor : ... & por que esta assi como ombre fuerte & arreziado, unos le llaman poderoso, & otros ualiente, & esso mismo quiere dezir vrion. Onde en esta figura qui bien escodrinnar su fecho fallara grandes huebras... (fol. 5v). 24) La proximidad de sentido y funcionamiento con por ende puede observarse también en el siguiente ejemplo, donde nuestro adverbio parece formar correlación con porque, posición en principio propia más bien de por ende: "... e por que se mouien [las estrellas] e nunca quedauan de andar nin se parauan en ningún logar e andauan apartadas unas dotras, onde dixieron que auie cada una délias su cielo apartado... e llamaron les planetas " (GEst, p. 65). LA ILACIÓN SINTÁCTICA EN EL DISCURSO ALFONSÍ 317 Et por ende es temida por muy buena & por muy noble... Ca la nobleza deste signo recibela déla estrella, & la estrella de iupiter. Onde conuiene que en todas estas cosas pare mientes el qui deste signo se quisier ayudar... (fol. 10»). Y, por último, en Partidas el adverbio onde introduce las consecuencias jurídicas (o teológicas), y también el deber de actuación en algún sentido, que brotan de la afirmación que acaba de enunciarse : Otra manera y a de babtismo, que llaman de Spiritu Sancto. E esta es quando mete Dios en corazón de alguno que se babtize en agua, e non puede fallar qui lo batee. Onde si muriere con tal entencion cuerno esta, es saluo, tan bien cuerno si fuese bab tizado (p. 19). Ascondudamientre son descomulgados algunos de manera que no lo saben muchos, pero sabenlo pocos omnes. Onde si acaeciesse que tal descomulgado cuerno este entrasse en la eglesia... acertándose y alguno daquellos que son sabidores dello, deuenle amonestar en poridat que salga della (p. 265)^5 Una aplicación muy específica de este valor de ilación lógica que establece onde viene constituida por las explicaciones metalingüísticas, de " razón de nombres ", con que se justifica el sentido y la elección del significante para tales o cuales elementos léxicos. Esta relación puede establecerse de varias maneras : o bien se narra primero el hecho de la denominación, del " poner nombre " (con o sin digresiones " etimológicas "), y onde introduce la definición (lexicográfica) que se desprende de él : Et es bigamia auer dos mugieres, ca dezimos enel latin bis por dos, e en el griego dizen gamos por mugier ; e ayuntando estas dos palabras... conpusieron ende los sabios... este nombre bigamia ; onde quier dezir bigamia tanto como uaron auer dos mugieres en una sazón e en uno... (GEst, p. 12) ; o bien se dan en primer lugar las razones de la denominación, y con onde se introduce la que parece consecuencia obligada, el hecho mismo de poner el nombre, el acto de " denominar " : 25) De nuevo, en esta función reaparece la proximidad con por ende, con el que puede alternar encabezando períodos : " E ninguno deue tomar della [la iglesia] otra cosa fueras aquello quel es otorgado por el derecho de Sancta Eglesia. Onde porque algunos legos... defendió Sancta Eglesia que lo no fiziessen e no fizo esto sin razón que si en la uieia ley ninguno del pueblo no era osado de tomar ... mucho menos se deuen atreuer los christianos... E por ende mando Sancta Eglesia que si algún christiano tal cosa fiziesse... que fuesse descomulgado " (p. 325). 318 RAFAEL CANO Cinco razones ponen los sabios por que fue dicho este nombre Cesar... la primera... la quinta razón... Onde por cada una destas cinco razones, et mayormientre por todas en uno, llamaron a Julio este nombre Cesar (PCG, 89MQ-90a43)26 ; o con onde se introduce alguna circunstancia pertinente, explicativa, de la denominación : ... et Eua fue prennada, e parió un fijo, e pusieron le nombre Cayn... tanto quiere dezir en el nuestro lenguage de Castiella como heredamiento. Onde dixo Eua luego quel uio, assi como cuenta el quarto capitulo del Génesis : " Herede omne, e conuiene a saber que por Dios " (GEst, p. 7), o una explicación, o definición, alternativa a la previamente dada : Et Abel... quiere dezir en el nuestro lenguage castellano tanto como lloro o cosa que non es duradera. Onde dize otrossi Gregorio... que Abel tanto quiere dezir como baho, por que assi como el baho se ua ayna... assi fallescio ayna Abel... (GEst, p. 7). En situaciones como estas últimas la relación lógica causaconsecuencia que manifiesta onde puede quedar diluida, hasta el punto de que este adverbio llega a enlazar simplemente dos secuencias que vienen a significar lo mismo (el primer ejemplo), o en las que se limita a introducir una circunstancia lateral (el segundo), o un ejemplo concreto de alguna afirmación general previa (el último) : Thubalcaym... fue ferrero en todas obras de cobre e de fierro e que labro muy bien de martiello en todo metal. Onde, como dize assi mahestre Pedro... este Thubalcaym fue el primero que el arte déla ferreria... fallo (GEst, p. 14). La quarta manera es maldat que han los omnes en si naturalmientre... E por esto se fazen sieruos del pecado. Onde contra esto es el sagramiento del cuerpo de nuestro sennor Ihesu Christo (Parí, p. 18). E cuentan las estorias que cuando los sennores murien en las batallas, quelos canes guardauan los lechos en que ellos uinien e numqua dellos se partien. Onde fallamos que quando mataron a Lason... un su can, de duelo que ouo, non quiso comer e dexose morir (GEst, p. 560). 26) Este acto de denominación sirve para introducir un nuevo período con onde, que ahora aporta (repitiéndola) la significación de lobo : "... e daquel nombre lieos... le dixiemos e dezimos los latinos lobo, onde lobo tanto quiere dezir como ladrón " (ibid.).