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El catedrático don Francisco Arquillo Torres, referente contemporáneo de la conservación y restauración de obras de arte en España.

Nava Arquillo, Aránzazu

Abstract

El conocimiento de la situación histórica de la conservación-restauración de obras de arte, nos permite situar en el tiempo la evolución y los criterios aplicados en la época de referencia de esta tesis doctoral. Se estudia la personalidad humana, docente, artística y profesional en el ámbito de la Restauración de Obras de Arte, del Catedrático D. Francisco Arquillo Torres, que ha ejercido su magisterio durante más de cuarenta años. Persona de reconocido prestigio en este campo a niveles nacional e internacional, ha realizado trabajos de restauración en obras de gran nivel histórico y artístico, aplicando criterios respetuosos con la autenticidad, empleando las tecnologías y técnicas científicas más avanzadas, siendo además autor de numerosas publicaciones. Ha sido experto de U.N.E.S.C.O. y de O.E.A. para América Latina en Restauración de Obras de Arte, habiendo visitado países de Centroamérica y Suramérica y comisionado por el Ministerio español en distintos países europeos. También se recoge en este trabajo la producción artística personal presentándose una selección de pinturas, esculturas, dibujos y grabados.

Full text

Facultad d e Bellas Art es Departamento de Pintura Programa de do ctorado: Pi ntura y Cons ervación - Resta uraci ón Línea de Investigación: Investiga ción experimenta l de los div ersos métod os y técnica s de interve nción en la conservaci ón del pa trimonio art ístico y cul tural TES IS DOC TORAL EL CATEDRÁ TICO DO N FRANCISCO ARQ UILLO TO RRES, REFERENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTAURACIÓN D E OBRAS DE A RTE EN ESP AÑA ARÁNZAZU NAVA ARQUILLO P ara optar al grado de Doct or por la Universidad de Sevilla Dirigida po r Dr. D. David Arquillo Avilés Sevilla, 2015 AGRADEC IMIENTOS Al Catedrático D . Francisco Arquillo Torres, protag onista de esta inv estigación, por aportarme sus conocimientos y exp eriencia y d edicarme afablement e todo el tiempo que h e necesitado, además d e proporcionarme la do cumentación n ecesaria para llevarla a c abo. A D. David Arquillo Avilés que co n tanta generosidad y paciencia me ha ori entado y asesorado, po niendo todo el cari ño y el sab er en la dirección de és ta su primera Tesis Doctoral. A mis padres Lorenzo Nava Min ondo y María A rquillo Torre s, quienes ti enen el inapreci able mérito de haberm e apoyado, ince ntivado y levantado en difíciles mome ntos personales, haciéndome mantener l a ilusión para alcanzar e sta meta. A mi hermana Bego ña que junto a mi cuña do Salvador, me han a yudado y motivado incondicionalmente. A mis abuelos Jo sé y Catalina por su t ernura y porque en épo ca de absoluta caren cia económica, tuv ieron la voluntad y el valo r de favorecer y alentar la vocació n artística de su hijo, sacrific ando incluso la sit uación familiar y como con secuencia, per mitirme dispo ner de la información contenida en esta T esis. Y a mis abuelos Lorenzo y R am o na por su cariño y el entusiasmo en e ste propósito. A mi tío Pepe, entrañabl e y especial para mí, que compartía conmigo la misma ilusión. Por último, a las demás personas q ue también me han ayudado a cum plir éste impo rtante desafío personal. Í NDICE INTRODU CCIÓN 13 DEFINICIÓN DEL TEMA . 13 DEMARCACIÓN DEL TEMA . 15 ANTECEDEN TES . 15 GRADO DE INNOVACIÓ N . 17 OBJETIVOS 21 ESQUEMA DE DES ARROLLO 25 METODOLOGÍ A Y PLAN DE T RABAJO 29 I. APARTADO HISTÓRICO 3 5 I.1. CONTEXTO HISTÓRIC O ESPAÑOL ANTERI OR AL COM IENZO DE LA INVESTIG ACIÓN . 35 I.2. REFERENCIA S HISTÓ RICAS SOBRE L A CONSERVACIÓN Y RESTAURACI ÓN . 40 II. NACIMIENTO Y FORMA CIÓN ARTÍSTICA ( 1940 - 1962) 5 1 II.1. PRIMER OS AÑOS Y COMIENZO DE LA FOR MACIÓN ARTÍS TIC A (1940 - 1957) . 51 II.2. ESTUDIOS E N LA E SCUELA S UPERIOR D E BELL AS ARTES DE SEVILLA (1957 - 1962) . 59 III. PERÍ ODO DE ESPECIALI ZA CIÓN Y COMIENZO DE L A ACTIVIDAD PROFESIONAL (1962 - 1975) 7 7 III.1. ESCUELA S UPERIO R DE BELLAS ARTES E INSTITU TO DE CONSER VACIÓN Y RES TAURAC IÓN DE OBRA S DE ARTE . MADRID. (1962 - 1965) . 77 III.2. ACADEMIA ESPAÑO LA DE BELLAS ARTES E INST ITUTO CENTRAL DE RESTAURACI ÓN EN ROMA (1965 - 196 8) . 84 III.3. REGRESO A MAD RID, MISI ONES INTERNA CIONA LES Y DOCENCI A. EN LA ESCUELA SUPERIO R DE BELLAS ARTES DE VALENCI A (1968 - 1971) . 97 III.4. TERCER PE RÍ ODO MADRILEÑO. DI RECCIÓN DE LA ESCUELA DE RESTA URACIÓN Y PR OYECTOS INTER NACIONAL ES (1971 - 1975) . 104 IV. RETOR NO A SEVILLA COMO CATEDRÁ TICO DE REST AURACI ÓN DE LA FACULTAD DE BELLA S ARTES (19 75 - 2010) 115 IV.1. PRIMER A ETAPA DE S U ACTIVIDAD DOCENTE Y PROFES IONAL ( 1975 - 1978) . PERÍO DO CORRESP ONDIE NTE A LA TITULA CIÓN D E PROFE SORADO DE DIBUJO . 115 IV.2. SEGUNDA ET APA DE SU AC TIVIDAD DOCE NTE Y PROF ESIONA L (1979 - 1981) . PERÍODO C ORRESP ONDIE NTE A LA TITU LACIÓN DE DIPLOM ATURA EN BELLAS ART ES . 14 3 IV.3. TERCE RA ETAPA DE SU ACTIVIDAD DOCENTE Y PROFES IONAL ( 198 2- 1994) . PERÍODO C ORRESP ONDIENT E A LA TITULACIÓ N DE LI CENC IATU RA E N BELLAS ART ES . 170 IV.4. CUARTA ETAPA DE SU ACTIVIDA D DOCE NTE Y PR OFESION AL (1995 - 2010). PERÍODO CORRESP ONDI ENTE A L A TITU LACIÓN D E GRAD O . 224 V. PROFESOR EMERITO E N LA FACULT AD DE BELLAS A RTES DE SEVI LLA (2 010 - 2013) 27 7 VI. PERÍ ODO POST -DOCENTE (2014 - 2015) 29 9 CONCLUSION ES 30 9 INDICE DE FIGURAS 31 5 CATÁLOG O DE OB RAS RESTAURAD AS 33 9 BIBLIOGRAFÍA 38 5 ANEXOS 41 9 A. DOCUMENTAL . 4 21 B. CURSOS, CO NFERENCIAS Y PUBLI CACIONES . 72 5 C. CONGRESOS, SEMINAR IOS Y JORNADAS. 73 9 D. INFORME S CIENTÍFIC O - TÉCNIC OS . 74 9 E . CAMPAÑAS DE ALUMNOS . 7 61 F. SERVIC IOS INSTIT UCIONA LES . 76 7 E L CATEDRÁTICO D ON FRANCISCO A RQUILLO TOR RES, R EFERENTE CONTEMPORÁNEO DE LA CONSE RVACIÓN Y R ESTAUR ACIÓN DE OBR AS DE ART E EN ESPAÑ A Tras la reivind icación de una esp ecífica y may or profesionalizació n, nace la inq uietud de formar a pr ofesionales mediante una enseñan za cualificada, co mo dejó patente el pintor - restaurador del Museo Nacional de Pinturas y Escultu ras y académico , Vice nt e Poleró y Toledo en su obra Arte de la Restauración . Debemos destacar que el s iglo XX ha sido decisivo para la situación actual de esta d isciplina en la Europa Occidenta l, el mundo medite rráneo y espe cialmente en Esp aña, gracias a las estructuras so ciopolíticas creadas en torno a los bienes culturales. La importancia de las in stituciones y leyes para defens a del patrimon io, dará lugar al nacimiento de org anismos públicos y priv ados creados para velar por la salv aguardia de l legado histórico - artístico, aparecie ndo organismos e inst ituciones como ICO M, ICOMOS e ICCROM en tre otro s, comités y consej os dependi entes de la UNESCO , cuyo f in es sistematizar los criterios de intervención, estableciendo pautas sobr e la fo rmación del restaurador. Paralelam ente surgen centro s especializados en la investigación e int ervención sobre las obras, entre los que podemo s destacar los de Londres, Bruselas, Roma, Berlín y Madrid, a los que suceden lo s regionales como el I APH en Sevilla. Esta dinámica de reco nocimiento hacia la l abor del restaurado r es contemporán ea a la creación de cent ros docentes qu e imparten est a disciplina, cuyo fin primor dial es la formación adecuada d e estos especialistas en los aspectos artístico, técnico , cie ntífico e histórico. Podemos citar las facultades d e bellas artes que iniciada la s egunda mitad del s ig lo XX comienzan a imparti r tal disciplina, como son las de Madrid, Valenci a, Sevilla y Barcelona, a las que posteriormente s e incorporar á n otras. En consecue ncia, el siglo XX es consi derado el p eríodo fundamental para el reco nocimiento de la obra como testimonio histórico y cuando los aspectos científicos, técnicos y artísticos se consideran imprescin dibles para determinar el estado de conserv ación, poder aplicar la metodología adecuada a sus circuns tancias materiales, as í como empl ear criterios aco rdes con la importancia del d año, la categoría artís tica y su función. Es entonces cuando se des pierta el afán por p roteger el P atrimonio Histó rico -A rtístic o heredado del pasado y comienzan a reda ctarse los p rimeros documento s y “Cartas del Restauro”, que serán punto de partida de un amplio abanico de c ongresos, reuniones, normas, leyes, o rganismos e institu ciones, cuyo ob jetivo será salvaguard ar los bienes c ulturales como hoy se denomina al conjunto patrimonial. Recientemente s e han prod ucido cambios y ampliacio nes en el ár ea formativa y educativa, especialmente en el nivel superior universitario, introduciéndose nuevos planes de estudios con materias que abarcan el tema que nos ocupa desde distintos puntos de vista y que tienen como interés gen eral la protección y trans misión de nuestro l egado cultu ral. Así, la formación de experto s profesionales en dis ciplinas diversas co mplementarias a la p ropia de 16 INTROD UCCIÓN Conserv ación -R estauració n, favorece significati vamente la s alvaguardia de todo aquel bien cultural que sea digno de ello asegurando su perdurabilidad. GRADO DE INN OVACIÓN El planteamiento conceptual de la conservación - restauración ha experim entado un gran progreso en los últimos tiempos, avanzándose obje tivamente en pocos decenios más que en varios siglo s en lo referente a criterio s, materiales, m étodos de intervención y té cnicas analíticas, por ello , conocer cuáles han sido los avances, las innovaciones, las n uevas tecnologías que en la actualidad se aplican, es de capit al importancia. Para ello, es precisa la investigación sobre algunos exponentes de la conservación y restauración en España, ya que han contribuido de manera determinante al e stado de la cuestión. El estudio sobre el desarrollo histórico de un período acotado de nuestra historia reciente en la faceta de la conservación y restauración de o bras de arte, tomando co mo referencia a un experto profesio nal de reconocida cualificación en es te campo, co nsideramos que ap orta una visión distinta de la que generalmente se tie ne cuando el tema se aborda sin nin gún tipo de referente personal. Los motivos que orig inan la pro puesta de esta in vestigació n y la elecc ión d el tema com o proyecto de tesis, ha surgido del in terés que profeso por tal actividad y ser consciente de que a medida que se avanza e n su conocimiento, aumenta la inquietud po r profundizar en el estudio de las in novaciones qu e han hecho posib le la evolució n y desarro llo de las técnicas y los materiales, has ta llegar al estado que actualment e se encuentran. Ello ha sido v iable gracias al trabajo y ded icación de expertos en distintas disciplin as como: químico s, físi cos, biólogos, historiado res del arte, ingenieros , informáticos, especia listas en tecnología p unta aplicada , y principalme nte el de los restauradores, pro fesionales cualificad os respon sables de la buena conservación de los b ienes c ulturales. En el ej e de e ste pl anteamient o sobre el desarro llo de la r estauración e n España, principalmente desde la segunda mitad del s iglo XX ha sta nuestros días, consideramos que existe un r eferente dig no de estudi o, el profes or Francisco Arquillo Torres, p ersonalidad en este c ampo que ha marcado una prolífica etap a de la res t auración en Sevilla, Andalucía, España e incluso s obrepasando nuestras fro nteras con colaboracion es internacionales dada su amplia formación do cente y profesional. Basándonos en esta inf ormación previa se estable ce la hipótesis de trabajo, trat ando de forma genérica la restauración de obras de arte y sus co nnotacion es, con el propó sito de aportar información que complemente y enriquezca los conocimientos existentes, pues muchos datos que se inclu yen , la mayoría inédito s, servirán para contras tar diversos 17 E L CATEDRÁTICO D ON FRANCISCO A RQUILLO TOR RES, R EFERENTE CONTEMPORÁNEO DE LA CONSE RVACIÓN Y R ESTAUR ACIÓN DE OBR AS DE ART E EN ESPAÑ A planteamientos en lo que respec ta a los tratamiento s y clarificar determin adas cuestiones relativas al tema inv estigado. Se pretende apo rtar, aunque sea d e forma insuficiente , una aproxim ación a la fi gura d el profesor Arquillo que contribuya a constatar el merecido reconocimiento como do cente y restaurador. Asimis mo realizar un estudio de las contribu ciones metodo lógicas y de las técnicas y criterios aplicados por el P rofesor y establecer unas conclusiones. Como con secuencia de este traba jo se p retende rev elar a spectos h u manos, docentes y profesionales , alg unos de gran interés dignos de ser c onocidos. Con ello intentarem os demostrar la dec isiva influencia que s u trayectoria ha tenido en el mundo de la conserv ación - restauración, principalmente en la ciudad de Sev illa. 18 OBJETIVOS OBJETIVOS OBJETIVOS El tema objeto de la inv estigación se aborda en v arias vertientes, tomando como referenc ia los aspectos relativ os a la c onservación -r estauración de obras plásticas y a especificado s en la demarcación del tema, entendiendo que dentro del contexto la tray ectoria del p rofesor Arquillo debe ser uno de los aspectos fundamentales a estudiar en un mundo artístico tan complejo y apasionante. Sev illa, su ciudad n atal, es depositaria d e un valioso patrimonio de excepcional c ategoría artística y excelente calidad técnica, que requiere un delicado y experimentado cuidado para su conservación y rest auración. Es aquí d onde la Cátedra de Co nservación y Restau ración de Obras de Arte de la Facultad d e Bellas Artes de la Un iversidad Hispalense cob ra vital importancia y de la que el prof esor Arquillo ha sido titular durante más de cuar enta años. Partiendo del ámbito n acional, progresivament e se diversifica el estudio para introducirnos en la Comunidad Andalu za y finalizar en la pro vincia de Sevilla don de el Profesor ha ejercido su magisterio, demo strando siempre sabidurí a y conocimiento y dejando u na huella indeleble en la fo rmación de muchísimas generacio nes de restauradores. Se consultarán normativas, “Cartas de l Restauro” y leyes que han dete rminado un nuevo conce pto sobre interve nciones en la obra de a rte y se analiza n los distinto s enfoques que ofrece el au xilio de disc iplinas científicas y t écnicas en el aspecto analí tico, ampliand o el campo de posibilidades in vestigadoras. 21 ESQUEMA DE DESARROLLO ESQUEMA DE DESARROLLO ESQUEMA DE DES ARROLLO El trabajo se centra en lo s apartados siguientes : Recopilación documental que permita situar el estado de la cuestión en el tiempo, principalmente en el período est udiado, es decir, asp ectos: político , artístico, cultural, docente y s ocial. Estudio analítico y c rítico de las técnicas y criterios de intervención en obras de a rte en el período contemplado e n la investigación. Aportacione s al campo de la restauración de la tecnología cient í fica empleada e n el estudio de obras de a rte. Descripción de l as aportacion es del profesor D. Francisco Arquillo al mund o de la r estauración durante su trayectoria docente y profesional. Análisis bio gráfico personal, in cluyendo las circunst ancias y aco ntecimiento s más significativos de su actividad . 25 METODOLOGÍA Y PLAN DE TRABAJO METODOLOGÍA Y PLAN D E TRABAJO METODOLOGÍ A Y PLAN DE TRABAJO Metodologí a La metodología a s eguir con el fin de recaba r la informaci ón necesari a para la el aboración del proyecto se ha llevad o cabo siguiendo las siguientes pautas: Consulta de fondos bibliográficos y documentales y del archivo personal del profesor Arquillo. Recopil ació n de bibliografía gene ral, enlaces webs y documentación gráfica, que en la medida de lo posible cont ribuya a que el desarrollo d el tema sea ameno y se vea enri quecido con aportaciones inéditas. Valoración del empleo de las n uevas tecnologías en el sector d e la c onserva ción y r estauración de o bras de arte. Al tratarse d e una investigació n en que el aport e documenta l es básico p ara estructu rar con rigor metodoló gico el estudio objeto de la tesis doctoral, se ha realizado una selección de aquellos documentos considerados más ilustrativ os de la traye ctoria humana, do cente y profesional del protagonista, contando con su autorización para inc luir algunos de carácter pe rsonal. Grabación de ent revistas al profesor Arquillo, to mando como refer encia para su elaboración , el comentario personal hecho de cada uno de los docume ntos contenidos en un anexo documental. Confección de un catálogo de obras restauradas por el profesor Arquillo e i nclusión de los anexos siguiente: A) documental, B) curso s , conferencias y publicaciones , C) congresos, seminarios y jornadas , D) informes científico - técnicos , E) campañas de alumno s , y F) servicios institu cionales. 29 E L CATEDRÁTICO D ON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RESTAUR ACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA Los hechos y circuns tancias respeta n el ord en cro nológ ico recog iéndose en el momento en que sucedieron, huyendo de la fría organizac ión compartimentada con el fin de comprender mejor la evolución de lo s acontecimientos y su interrelación . En lo que respecta a la parte biográfica d el protago nista de este trabajo , al pretender recoger el desarrollo de toda una vida, se ha estimado conveniente hacer ref erencia a determinadas anécdotas o sucedidos, qu e indudablemente colabo rarán para conocer mejor la personalidad del P rofesor. Como con secuencia de cuanto a ntecede, se ha confeccionado una línea en el tiem po en la que aparecen aquellos acontecimientos n acionales releva ntes , de diversa índole, que han influido de alg una manera en l a trayecto ria for mativa, prof esional, doc ente y pers onal de D . Francisco Arquillo Torres. Inicialmente s e interca lan acontecimient os histó ricos a niv el mundial par a situar las circunstancias globales del mo mento en que se inicia la inv estigación. T ambién se recogen hechos histórico s significativos acon tecidos en España y los más relevantes d e Sevilla durante el período 1940 - 2015. No se ha re alizado la san gría al co mienzo de cada p árrafo, habida cuenta del conflicto qu e crea en el diseño y co mposición de las páginas al existir muc ha informació n gráfica. Con el fin de adaptar los documento s al tamaño máximo que permite el diseño del A n exo A) documental, ésto s se sitúan en la orient ación adecuada (v ertical/horizo ntal), para s u mejor visualización. El orden de los documento s para su lectura siempre es de arriba abajo. Referente a las citas y referen cias bibliog ráficas, una vez co nsultadas d iversas fuent es, se ha considerado opo rtuno emplear la norma ISO 690:2013 (spanish). El software de gestió n de citas bibliográficas e mpleado es el Mendel e y, el cual ha p ermitido agilizar, e conomizar y garantizar la correcta elaboración de las referencias do cumentales. Plan de tra bajo El corpus se estructurará en los capítulos siguientes: • Apartado histórico . • Nacimiento y formació n artística (19 40 - 1962). • Perí odo d e especialización y co mienzo de la actividad prof esional (1962 - 1975). 30 METODOLOGÍA Y PLAN D E TRABAJO • Retorno a Sevilla como Catedrát ico de Restauració n de la Facultad de Bellas Art es (1975 - 2010). • Profesor Emérito en la F acultad de Bellas Art es de Sevilla (201 0 - 2013). • Período p ost -docente (2014 - 201 5) . 31 CAPÍTULO I APARTADO HIST ÓRICO APARTAD O HISTÓRICO CAPÍTULO I Fig. 12 Fig. 13 era reacio a difun dir información sob re los secret os de taller, lo cual, unido a que el juicio de una intervención solía expresarse sólo por los resultado s, ha produci do un oscurantismo inform ativo de difícil interpret ación . A pesar de tantos inconveniente s, los estudios realizados hasta el pres ente para analizar su des arrollo, están basados en hechos y cir cunstancias documentalmente contrastadas, que nos per miten conocer cuá l ha sido la mentalidad en cada época, sobre la conservación de las o bras consideradas de valor histórico, ar tístico, cultu ral, docume ntal, afectiv o et c. y cuáles los criterios de intervención. Dado el certe ro análisis sobre la H ist oria de la R estauración contenido en el discurso de ingreso del profesor Francisco Arquillo , como Académico Numerario de la Real Acade mia de Bellas Art es Santa Isabel de Hungría de Sevilla, pro nunciado el 6 de marzo de 2007, res umimos lo expuesto s obre el siglo XX, momento en que se inicia y desarro lla el concepto que hoy día tenemos sobre la con servación del patrimonio histórico - artíst ico 12 (Fig. 12 ). La llegada del S. XX reordenó el planteamien to de la Conservación - Restauració n con criterios má s científico s y respetuoso s con la aute nticidad, a lo que infl uyeron sin duda algu nas de las publicacion es del s. XIX so bre el tema, entre las que podemos significa r la citada de Poleró, la de Horsín Deon en 1851 “D e la conse rvation et de la restauration des tableaux” 13 (F ig. 13 ) y la de Ulises Forni en 1866 “Manuale del Pittore- Restauratore”, a unque posiblemente el libro de Mariano de la Roc a y Delgado de 1871 sobre “E l arte de la Pintura de Pacheco ” co mplementado con aportaciones del auto r, influiría más d ecisivamente en los planteami entos del n uevo s iglo 14 . 12 ARQUILL O TORR ES, F. 20 01. Pi nceladas histór icas so bre la conserv ación y r esta uració n de obras de ar te. Temas de estétic a y arte . Se vill a: Real A cademi a de Bel las Art es de S anta Isa bel de Hungrí a, pp. 17 - 41. Bibliote ca pers onal de Fra ncisco Arquillo. 13 DÉON, H. 1851. De la conserv ation et de la r estauration des table aux. Parí s. 14 PACHECO , F. 1649. Arte d e la pintura, s u antigu edad y grande zas [en línea]. S.l.: Faxardo. [Consulta: 1 octubre 2014]. Disponi ble e n: htt ps://b ooks. google. com/b ooks? id=TBFP AAAA cAAJ& pgis=1. 41 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO AR QUILLO TORR ES, REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CONS ERVACIÓN Y R ESTAURA CIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA Será un período denso en acontecimien tos de carácter sociopo lítico y cultural que mar cará el devenir de la Co nservación y Restauración. He chos como el desar rollo del capitalismo y socialismo, con lo que ello supone para el concepto de propiedad privada y el espectacular avance que experimentan la ciencia y la tecnología, serán determinantes para el cambio de mentalidad de una socied ad, que tien e que tomar conciencia de sus derec hos de libr e acceso a la fo rmación, la cultura y la información co mo bienes colectivos . Van a contin uar los l amentables expo lios de o bras de arte y de objetos arq ueológicos qu e ya vimos en ép ocas pretérit as, consecuen cia de la gran dema nda que aún existe a nivel internacional. P ero la escasez de este tipo de piezas de valor histó rico o artístico y la mayor dificultad para obtenerlas, d ará lugar a un nuevo merc ado, el de las f alsificacion es, que proliferará de forma alarmante creando la confusión a las instituciones pú blicas y los coleccionistas. Para luchar cont ra esta moda se despie rta aún más el concepto d e Patrimonio y su importanci a como heren cia cultural, a doptándo se medidas p ara luchar con tra el fraude y e l pillaje; procediéndose al control y seguimie nto de las obras median te una política d e catalogación e inventa riado, respaldada por una legisla ción específica y pro tectora. La importancia que adqui ere la recuperación de los tesoros artísticos s e refleja en la creació n en 1888 del Staalichen Museum de Berlín, primer centro euro peo donde empi ezan a aplicarse m étodos científicos y te cnológicos con per sonal cualifica do. El debate abierto en el S. XIX sobre los criterios de restauración s e convierte en el S. XX en un asunto que a v eces trasciende los límites nacionales, tratándo se en congresos, convenciones y otros foros especializados, intentando establece r los límites y criterios d e las intervenciones, cons iderándose a Camilo Boito el precede nte de este nuev o planteamien to para univer salizar el compromiso con la salvación del Patrimonio His tórico- Artístico, quien en el Congreso de Ingenieros y Arquitectos italianos celebrado en Roma en 1883, habí a presentado un do cumento normativo sobre crit erios de in tervención, lo que pod íamos considerar el e mbrión de la s futuros documentos qu e instarán a los país es a proceder con criterios ba sados en la investigación, el rigor científico y la doc umentación, que garanticen la conse rvación y la salvaguar dia de la autentici dad. Entrado e l S. XX, el ejempl o de Berlín es seguido por otros países organizando labor atorios científicos en los mus eos más importantes, es el caso del British Museum de Londres en 1919, el Museo del Louvre en 192 5, el Museo de Boston en 1927, el Metropolitan Museum de N ueva York en 1930 y centros especializados c omo el Institute Royal du Patrimoine Artistique de Bruselas en 1934 y el Istituto Centrale del Restauro de Roma en 1939, cuyo primer director fue Cesa re Brandi, historiador y crítico de arte y especialista reno mb rado a nivel mundial po r sus estudio s sobre la teoría de restauración. La nueva situ ación había pr opiciado también la creación en 1926 de la primera organización internacional de es te carácter, L`Office Internationa l del Musées dependiente de la Sociedad d e Nacione s, con sede en París. 42 APARTAD O HISTÓRICO CAPÍTULO I Continuando con la dinámica i nternacio nal de vel ar por la t utela y conservació n de los bienes patrimoniales a niv el mundial, las instituciones y expertos en la materia promulgan las denominadas “ car tas” que tratan temas r elat ivos a bienes muebles e inmuebles, de algunas de las cuale s se extraen los aspect os que se consideran más signific ativos. La de Atenas 15 de 1931, plantea que la conserv ación del Patrimonio Artí stico de la Humanidad inte resa a todos los estados tu tores de l a civilización, deseando que éstos se presten recíprocamente una c olaboración cada vez más amp lia y concreta, p ara favorecer la conservac ión de los monument os artísticos e hist óricos, abogándose p ara que se adopte la tendencia de abando nar las restauracio n es integrales manten iendo, siempre que sea posible, l a ocupación de los monumento s para as egurar su continuida d vital. Que el traslado de las escul turas monu mentales d el lugar para el que fu eron creada s, como principio , debe consi derarse ino portuno , recomendando como medi da de precaución, la conservació n de los mo delos origina les cuando aún exi stan, y la ejecució n de copias cuando aquellos falten. También se sugiere a los diferentes estados o institucion es responsables , que realicen un i nventario de los monumen tos históri cos, acompañado de fotogr afías y datos. La del Restauro 16 de 1 932, conside ra que la conservac ión y restaurac ión es una acti vidad hecha de cie ncia, arte y técnica, a lcanza ndo la respo nsabilid ad de este ti po de t rabajo tan to a los pa rticular es como a l os entes púb licos. Tam bién prop one que la reconstr ucción de las partes falt antes puede realiz arse sólo cu ando se base en d atos proporcionados por e l propio mo numento, debiendo cons ervars e todos los elementos que tengan un carácte r artístico o histórico sin importar la época a la que pertenezcan, debiendo ser señalados los elementos nuevos que se incorpor en. La de Venecia 17 de 1964, dice que la co nservación de un monumento implica la de sus condiciones ambientales , debiéndose rechazar las nuevas construcciones, destrucción o utilización que pueda alter ar la relación de l os vo lúmenes y los co lores. Además afirma que el monumento no puede ser sepa rado de la his toria de la q ue es testimo nio, ni del ambiente en que se encuentra. Asim ismo que los elementos de escultur a, pintura o decoración q ue son partes integran tes del monu mento, no pueden ser sepa rados de él má s que cuando ésta sea la única forma a decuada para asegurar su cons ervación, y que los elementos destinado s a re emplazar las partes que falten deben integrarse arm oniosamente en el conjun to, pero dis tinguiéndos e a su v ez de las zonas or iginales, a fin de que la restauración no f alsifique el monumen to, tanto en su as pecto artístico como histó rico. Se prohíben remociones o demoliciones que cancelen el pas o de la obra de arte a través del tiempo, la a lteración de las co ndi ciones ambientales e n las que ha llegado hasta nue stro tiempo, así como el leva ntamiento de las pátinas, instando a que las integra ciones sean distinguibles a s imple vista. 15 AA.VV. 1931. Carta de Ate nas. G uatemal a. Rec upera do a par tir de http: //www .unesc o.org/cul ture 16 BRANDI , C. 1972. Ca rta del r estauro 1972. Rec uperado a partir de htt p://ipce .mcu. es 17 Carta Internacional sobre la conservación y la r estauración de m onumentos y sitios . 1965. Venecia. Recu perado a partir de htt p://ww w.tal actor. com/ar chivos /legint /1964_I COMOS_ Carta Vene cia.pdf 43 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO AR QUILLO TORR ES, REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CONS ERVACIÓN Y R ESTAURA CIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA La del Restauro 18 de 197 2, especifica que las obras de arte en su acepción más ampli a, abarcan el ambiente urbano , los monumen tos y c onjuntos a rquitectó nicos, la pintura y la escultura, los hallazgos pa leolíticos y las expresiones figurativas de las culturas populares y del arte contempo ráneo. En c uanto a las limpiezas d e las pinturas y l as esculturas policroma das, se acons eja que no llegue n nunca a l esmalte del col or, respetand o la pátina y los pos ibles barnices anti guos. Del mis mo modo asegura que toda interv ención de be realizarse de tal forma y con tales técnicas y mat eriales, que pueda n da r la segur idad de que en el f uturo sea n posibles nuev as interven ciones de salvaguar dia y restaur ación, y que las medidas enc aminadas a preser var de las accione s degradante s y de las variaciones atmosféric as, térmic as e higromét ricas las obras, no debe n alterar sensiblemente el as pecto de la materia y el color de la s superficies. La del Restauro 19 de 198 7, define el significado de lo s términos de uso más frecuente : conservaci ón, prevención , salvaguardia, rest auración, man tenimiento, e tc. En relación con l as condicio nes de contamina ción ambienta l grave determi na que, en caso de que no se pueda pon er remedio e n un tiempo razonabl e, es oportuno retirar s in demora l a obra o la s obras de ma yor valo r y significado, co locándolas en lugar adecua do donde sea p osibl e establec er condiciones ambien tales apropiadas, du raderas y posit ivas. A propósit o de la influencia de los visitantes establece que, en cada caso , se deberá permitir una entrada máxima de personas en relación a la cubicaci ón del espacio, a las c aracter ísticas de las superfic ies expuest as a las visitas y a las vari aciones est acionales y cot idianas, climát icas y micro - climáticas. También en est a carta se contempla la con servación y restaurac ión del libro y bienes de archivo. La dinámica en torno a la Conservac ión de Bienes Cultu rales, va a favorecer l a conciencia ción de mu chos países que van a do tarse de c entros es pecíficos pa ra el estudio , conservación y restaur ación. Como eje mplo podemos citar el Opificio delle Pi etre Dure de Florencia en 1978, centro dedic ado a la conservac ión y restau ración de obras d e arte 18 BRANDI, C. y D´OSSAT , G.D. A., 1972. Carta del restauro . 1972. S.l.: D´Ossat , p. 1. “ Art. 1. - Todas las obras de arte de todas l as épocas, en l a acepción má s amplia, que va desde los m onument os arquitec tónicos a los de pintura y es cultura, aunque s ean fragm ento s, y desd e el hal lazgo paleol ítico a la s expresion es figurat ivas d e las culturas populares y del a rte contem poráne o, pertenec ientes a cualq uier pers ona o ente , co n la finali dad de su salvagua rdia y restaura ción, son objet o de las presen tes instrucc iones que tom an el nombre d e "Carta del Resta uro 197 2 ". 19 MARCONI (CO ORD.), P ., BAL DINI, U., DEL GRANO MANGA NELLI, F., DI G ESO, G. , DI F RANC O, L.M., MALT ESE, C., MORA , P., P APA, A., RIZ ZA, G. , TEMPE STI, G . y TOESCA, I ., 1987. Carta de 1987 d e la cons ervac ión y restauración de los objetos de arte y cultur a . 1987. S.l.: s.n. p. 1. “ Art. 2. - Las definiciones de los signif icados de los términos de uso m ás frecuent e en los textos qu e siguen son las s iguientes: Conservación : el conjunto de actuaci ones de prev ención y salvagua rdia encamin adas a as egurar una duració n, qu e pret ende s er ilimitada, para la configurac ión material del objeto co nsiderado. Prevención : el conjunto de actuaci ones de conserv ación, al más largo plazo p osible , moti vadas por con ocimi entos prospe ctivos, sobr e el objeto considerado y sobre las condici ones de su c ontexto ambiental. Salvaguardia : cualquier m edida de conserv ación y pr even ción qu e no im plique int erve ncione s direct as sobr e el obje to con sider ado. Restauración : cualqui er interv ención que, r espetand o los princ ipios de la conser vació n y sobre la base de todo tipo d e indagacion es co gnoscitivas previ as, se dirija a resti tuir al o bjeto, e n los lími tes de l o posible, una relativa legi bilidad y, donde s ea necesar io, el uso. Mante nimiento : e l conju nto de acc iones rec urrente s en los programas de inter ven ción , encaminada s a mante ner los objetos de inter és cultural en condi ciones óp timas de integridad y func ionalidad, especi almen te después de que hayan sufr ido intervenc iones exc epcionales de conservación y /o restaurac ión” . 44 APARTAD O HISTÓRICO CAPÍTULO I Fig. 15 Fig. 14 realizadas en materiales pétreos , el Instituto Central de Restauración de Obras y Objetos de Arte, Arqueología y E tnología de Madri d, creado en 1961. A niveles regionales también se crean centros de la misma naturaleza, como es el caso del I nstitut o Andaluz del Patrimoni o Histórico (IAPH), que comienza s u anda dura en 1989 . Una circunst ancia digna de ser reseña da, es que en el S. XX se consolidan y raciona lizan los criterios y las intervenciones de resta u ración, ha ciéndose acre edor al méri to de haber sabido aglutinar la s experiencias anteri ores en pro de la tutela y defensa del Patrimonio Histórico- Artístico, deno minado en ocas iones Patrimonio Histórico, Patrimonio Artístico o Patrimonio Cultural y ho y definido p or la UNESCO como Patri monio Cultur al y Natural , considerándo se que toda manifesta ción artís tico - plástica lleva implí citas connotaciones históricas, ar tísticas, t écnicas, esti lísticas y c onceptuales y que su conser vación es tar ea de todos. No obstante hayamos tomado como punto histórico de partida el s iglo XX, entende mos que es obligado hacer refe rencia a dos grandes teóricos del s iglo XIX, por la gran influen cia que han tenido en los p lanteamientos de la restauración mo derna, son el arquitecto francés Eugène Viollet le Duc 20 (1814 - 18 79) (Fig. 14 ) y el crítico ing lés John Rusk in 21 (1819 - 1900) (Fig. 15 ). Desde muy jov en , Viollet le Duc 22 asumió la responsabilidad de aten der al mant enimiento de los monumentos medievales franceses, labor que juntamente con la de otros personajes contempo ráneos determi nó la crea ción de la Commission de Mon uments Hist oriques 23 de la que fue nombrado auditor en 1840 . A partir de este momento inicia s us estudios críticos sobre la forma de co nstruir y de interveni r en la restauració n de monumento s, ideas arquitectónicas qu e influyeron de forma decisiva en la teoría mod erna de la arquitectura. 20 GOUT, P. 1914. V iollet - Le - Duc, sa vie, son œuvre, s a doc trine . París: E. Champion. Libro de referencia para conocer los planteamientos arquitectónico s de Viollet - Le - Duc. Pue de c onsulta rse la public ación co mplet a en: http://ebooks.library.cornell.edu/cgi/ t/text/text - idx?c =cdl;cc= cdl;r gn=ma in;view =text;i dno=cdl2 47 21 SERRAN O, L.A. 201 2. Las fue ntes de la hi storia del ar te en la época c ontempor ánea . S.l.: Ediciones del Serbal, S.A. p. 307. " El escritor inglés John Ruskin (1819 - 190 0), crí tico de ar te, sociól ogo, rep utado ac uarelis ta y verdade ro def ensor de la H ermandad Prerra faelista, pens aba que la gra ndeza d el arte era l a <<expresión del pensami ento d e un hombr e hec ho por Di os>>; d e ahí q ue abogara , como P ugin, p or el renacim iento del gótico, para él el únic o estilo capaz de refle jar el del eite de l hombre ante la natur aleza, obra tambié n divi na. Esta búsque da de la i dentidad h ombre - na turaleza, l e hará r echazar l os avanc es téc nicos traídos por l a revoluc ión ind ustrial, acercá ndolo a un soc ialism o utópic o que, com o a Wi lliam Mor ris , lo lleva rá a vincul ar la vida diari a del tr abajador c on el arte." 22 VIOLLET - LE - DUC, E.E . 1996. La construcci ón medie val. Dic tionnaire ra isonné de l’arc hitecture fr ançaise d u XIe au X VIe sièc le . Madrid: Ed. Reverte. En este artículo realiza un profundo estudio sobre la arquitectura medieval, mediante ejempl os, analizados detalladamente y justificados con asombrosa perspicaci a, sin perder la oportunida d de mostrar los como muestra a s eguir por la arquitectura ac tual. 23 VIOLLET - LE - DUC, E.E. 18 76. Archives de la Commission des monuments historiques... París.: s.n. 45 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO AR QUILLO TORR ES, REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CONS ERVACIÓN Y R ESTAURA CIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA Fig. 17 Fig. 16 Su acercamient o a la arqu itectura histórica, s e produce tra s el abandono de la valoració n romántica de la ruina pr opia del momento y la aplicación, s egún él, del análisis raci onal que conlleva solucion es constructivas de las partes faltantes s iguiendo el estilo o riginal, es decir, la denominada “restauració n estilística”, incluso completando partes que nunc a fueron terminadas o pro yectadas, no co nsiderando la huella del paso del tiempo o las partes faltantes como documento histórico. De las numerosas publicacio nes realizadas hacemos énf asis en uno de s us grandes proyectos, el Dictionnair e raisonné de l'a rchitecture française , publicado en diez volúmene s entre 1854 y 186 8 24 (Fig. 16 ) . El otro gran teórico de la restauraci ón fue John Ruskin ( 1829 - 1915), escrit or, artista y crítico de arte . En su obra: Modern Painters, by a Graduat e of Oxford , analiza y desarro lla los principios que debían constituir los fundamentos del arte 25 (Fig. 17 ) . Con respecto a la rest auración considera, que en una obra que ha de ser intervenida es fundamental el resp eto al valor de l a ruina y su hist oricidad, es decir, b usca la autenticidad histórica y estética de la o bra, considerando que el v alor de un edificio no radica en la riqueza de lo s materiales o bellez a arquite ctónica, sino en su historicidad, llegan do a de cir que “ más vale un trabajo grosero que nar re una historia o recuerd e un hecho, que una obra por rica que sea, sin signi ficación” 26 . 24 REDACCI ÓN. 20 11. EUG ÈNE VIOLLET LE DU C Y LAS TEORÍA S DE RE STAURAC IÓN FR ANCES AS. << la restauració n es entendi da como a dquisició n de un “e stado id eal” de la obra de ar te, com pleta, per fecta y cerrada, in dependiente d e las v ariaciones e xperimental es a los larg o de su histori a: Ést a es la parad oja de la “restaurac ión en estilo .” >> [en líne a]. [Consulta: 2 5 juli o 2011]. Di sponi ble en: http://l oslugar estie nenmemo ria. blogspot. com .es/2011 /06/ eugene - viollet - le - duc -y- las -teorias- de.h tml 25 RUSKIN, J. 2000. Las siete lámpa ras de la arquitectura. En: Ad literam ; 12. 4 a . Barcelon a: Alta F ulla, pp. 216. En esta publ icació n John Rus kin plant ea un a serie de consejo s no sujeto s a una tem poral idad, entre los que destaca: la sincerida d, simplicidad, amor a la obra propia a ctual y respeto a la pasada. 26 REDACCI ÓN. 20 11. Y ll egó JOHN RUSKI N, y co n él, el pensami ento m oderno so bre la conserv ación d el Patrimonio: «Teoría s obre la Conservación de los Monumentos.» (III). "P ara Ruskin, el monume nt o tiene un valor documen tal que nos lo transm ite graci as a las diferent es alteraci ones que ha sufr ido, y la origina lidad de la materia c on la que fue c onstruida, p or ello no se pued e sustitui r la materia sin al terar su im agen actual, con la que nos ha ll egado, sólo se permite reali zar las actuac iones n ecesarias par a conse rvar y mantener el esta do en el que n os lleg ó." [en lí nea]. [Consult a: 6 di ciembre 2011] . Disponi ble en: http://l oslugar estie nenmemo ria. blogspot. com .es/2011 /07/ y - llego -john- ruskin -y- con -el- el.html 46 APARTAD O HISTÓRICO CAPÍTULO I Fig. 18 Pero las teo rías restaur adoras de V iollet le Duc y l as conse rvadoras de Ruskin, inician un declive debido a los cambios de pens amiento europeo s, pero la capacidad itali ana para aglutinar los nuevos postulados en C onservación y Restauración consigu e aunar las dos teorías, comenzándo se un nuevo tiempo en lo referente a lo s criterios y téc nicas de intervención. Son unos mo mentos en que Eur opa lucha po r la recuperación d e sus raíces cristian as manifestada en sus monumentos medieval es, que unida a los avances científ icos como consecuencia de la revolu ción industrial, le permi te grandes log ros científicos. En este co ntexto de recup eración d e la ra zón po r encima del sentimiento nacional que proponía el romanticismo, la recuperació n de los monumentos que se ade cuasen a estos nuevos postulados marcarían la prime ra mitad del s iglo XX, siend o Italia el país que influyó de manera decisiva en la creació n de una teoría de restauración , que todavía hoy marca las intervenci ones en monumentos, planteamiento que inicialmente se debió al historiador Camilo Boito 27 ( 1836 - 1914) (Fig. 18 ) y que tiene como p rimer axioma la preeminencia de la insta ncia históric a y la salvagu ardia de la autenticidad documental de la obra de arte. Estos nuevos conceptos en la intervenci ón arquitectónica también fueron aplicados a lo s bienes muebles, principalm ente a las pin turas y esculturas, t ratando de conciliar las dos corrientes anteriores, estab leciendo para ello ocho crite rios claves para intervenir en un monumento: • Difere ncia de estilo entr e lo nuevo y lo v iejo. • Diferencia de los materiales utilizad os en la obra. • Supresión de elemento s ornamentales en la part e restaurada. • Exposició n de los restos o piezas que se hayan prescindido. • Incisión en cada una de las piezas que se coloquen, de un signo que indique que se trata de una pieza nueva. • Colocación de un epígrafe descriptivo en el edificio. • Exposición vecina al edificio, de foto grafías, planos y documentos sobre el proceso de la obra y publicación sob re las obras de restaur ación. • Notoriedad. 27 FONTELA S AN JUAN, C. 1998. Arte e i dentida des cul tural es: actas d el XII C ongreso Nac ional d el Comité Español de Historia del Arte : 28, 29, 30 de septiembre y 1 de octubre, Oviedo 1998 : homen aje a D. Carlos Cid Priego . Oviedo: Uni versi dad de Ov iedo. p. 454. "... el t eóric o Camilo Boito (1836 - 1914) de fine y acuña e l término restaur o moder no , el cual lleva implícito la ine vitable complementariedad de las disciplinas implicadas en la restaur ación. A trav és de este nuev o concept o, el m onumento ad quiere un a dimensi ón dúplice: arq uitectónica e hi stórica a la v ez y que con lleva también su valoraci ón como documen to estratigráfico". 47 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO AR QUILLO TORR ES, REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CONS ERVACIÓN Y R ESTAURA CIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA También es el momento en que em pieza a concebirs e la restauración como una disciplin a profesional regulada p or instituciones y o rganismos interna cion ales, pudiendo citar entre ellos , la Oficina Internacional de Museos y el Instituto de Cooperación Internacional. Posteriormente a l a Segunda G uerra M undial, se crean otros organismos dependientes de Naciones Unidas , como: United Nations Educational Scie ntific and Cultural Org anization (UNESCO), International Council on Monuments and Sites (ICOMOS ), International Council of Museums (ICO M ), International Centre fo r Conservation and Rest oration of Objects of Museums (ICCRO M ), Organiz ation of World Herita ge Citi es (OCPM ), entre otros. Pero el co ncepto de la conservació n y restauració n de obras de arte h a ido adaptándo se a nuevos criterio s según la épo ca, ex perimentando modificaciones sus tanciales, sien do en el siglo XX cuand o socialmente adqui ere mayor im portancia y el comple mento de las ciencias auxiliares fav orece intervenciones c on rigor técnico , artístico y científic o. Finalmente y en relación co n el s iglo XIX debemo s constatar dos aspectos muy importantes: el comienzo de la pro fesionalización del restaurador y la dotación de especialistas a los museos mediante concurso público . 48 CAPÍTULO II NACIMI ENTO Y FORMACIÓN ARTÍST ICA (1940- 1962) NACIMIEN TO Y FORMA CIÓN ARTÍST ICA (1940 - 1962) CAPÍTUL O II Fig. 20 Fig . 21 Fig. 19 II.1. PRIMEROS AÑO S Y COMIENZO DE LA FORMACIÓN ARTÍS TICA (1940 - 1957) El 1 9 de julio de 1940, año di fícil de carencias y muchas dificulta- des, en la calle Juan del Castillo del ba rrio de la Puerta de la Carne ( Sevi lla) nace Francisc o Arquillo Torres (Anexo A. 1) en una familia tradicional de cinco hi jos, cuatro niños y una niña, haciendo el nú- mero dos por orden de nac i- miento, si endo bautizado en la histórica i glesia de Santa María la Blanca 28 (Fig. 19 ) con el n ombre de Francisco Vicente de la Santís ima Trinidad Arquillo Torres, hijo de José y Catalin a , oriundos de Puerto Real y Rota (Cádiz) respecti vament e (Fig. 20 y 21 ) . Desde pequeño tuvo una plena identificación con su hermano Pepe, un año mayor que él, unión entrañable que perduró hasta 2013 en que falleció. En recuerdo de tanto cariño fraternal mostramo s una fotografía del “dúo” en sus primeros años (Fig. 22 ) . Obviamente nuestro protagonista no puede ser otro que el del rizo en la frente. Se da la circunstanc ia que pocos días después de su nacimiento, el 30 de julio de 1940, se crea en Sevilla 29 la 28 LACAVE, J.L. 2000. Guía de la España j udía: iti nerarios de Sefarad . S.l .: Edicio nes El Al mendro . p. 105. "...la que era Sinagoga Ma yor, conver tida en iglesia de Santa Mar ía la Blanca en 1931. Hoy día no es posi ble hacerse una idea cl ara de có mo sería es te templo mientras fue. .." . 29 CORZO SÁN CHEZ, R. 2009. L as Academi as de B ellas Ar tes de Andal ucía . Su origen , hist oria y orga nizaci ón actual. Temas de estética y arte . Sev illa: Re al Aca demia d e Bellas Artes de Santa I sabe l de Hu ngría., p. 222 . “… de mod o que c uando en 1940 s e creó l a E scuela Supe rior de B ellas Artes para impar tir una form ación de nivel superior al de las Esc uelas de Ar tes Aplicadas y Ofic ios Artísticos, el nuevo cent ro adoptó también el apelativo de S anta Isabel de Hungría, la patr ona de la Ac ademia, y dur ante muchos años se m antuvo una Fig. 22 51 EL CATE DRÁTI CO DON FR ANCI SCO ARQ UIL LO TO RRES, RE FERENTE CONTEMPORÁNEO DE L A CONSER VACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS DE ARTE EN ES PAÑA Fig . 26 Fig . 24 Fig. 23 Escuela Superio r de Bellas Artes de Santa Isabel d e Hungría , teniendo como sede la que fue casa del pintor Gonzalo Bilbao Martínez (Fig. 23 ) . Su organización corrió a cargo d e D. José Hernández Díaz (1906 - 1998) , Catedrático d e Historia del Art e y Rector de l a Universidad de Sevilla, A lcalde de la ciuda d hispalense, President e de la Rea l Academi a de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, Director G eneral de Enseñanza Univ ersitaria, primer directo r de la Escue la Superior de Bellas Artes e impuls or de su pas o a f acultad 30 (Fig. 24 ) . E n reconocimiento al pro fesor Hernández, en 198 1 se colocaría una pl aca en el propio centro (Fig. 25 ) . La otra persona que intervino en su organización fue D. Joaquín Romero Murube (1904 - 1969) poeta, ensayista y Director - C onservador d e los Reales Alcázares de Sevilla 31 (Fig. 26 ) . Ambas person alidades estable ciero n sus infra estructuras y elevaro n a la Dirección General d e Bellas A rtes una selecció n del profesorado realizada entre los artistas lo cales más destacados 32 . Como dato anecdótico , de los muchos que pretendemos inclui r en este trabajo sobre Francisco Arquillo, su p adre era a justador mecánico de la empr esa Construcciones Aeronáuticas S .A . (CASA ) y posteriormen te en la empresa Indust rias Subsidiarias de Av iación (ISA ), actividad a la que hacemos referencia expr esa, pues más adelante cuando su hijo comenzar a los estudios de Bellas Artes, l a difícil situación económica le agu dizó el ingenio y aprovechando los conocimientos profesionales, fab ricó gran parte del material es colar que nuestro pro tagonista necesitaría identidad casi paralela entre l os Académic os y los Cat edrátic os de la Escu ela, al i gual que se organizab an sus actividades c on una coor dinac ión muy direc ta." 30 SÁNCHEZ SÁNCHEZ, J.M. 2006. Reseña histórica | Bellas Artes. Sitio web oficia l de la Facultad de Bellas Arte s de la Universi dad de Sevilla. [ en línea]. [Con sulta: 17 septiembre 2015]. Disponible en: http://bel lasartes.us.es/resena - historica 31 ROMER O MURUB E, J. 2007. Memoriales y div agaciones . Sevilla: Universid ad de Sevilla. p. 63 . 32 LAMILLAR, J. 2004. Joaquín Romer o Murube : La Luz y el H orizonte . S.l.: Fundación José Manuel Lara. p. 144. "Tras la creac ión de la Escu ela de Bellas Artes de Sevilla, y par a organizar la, son nombr ados delega dos del ministerio Jo sé Herná ndez Díaz y Joaquín Romero Murube, lo que le obligar a p ermanec er unas h oras..." . Fig . 25 52 NACIMIEN TO Y FORMA CIÓN ARTÍST ICA (1940 - 1962) CAPÍTULO I I Fig. 27 Fig. 28 para los estudios, como po r ejemplo: paleta de pintura, espátulas, bastidores, cabal lete para paisaje y un larg o etc., conservando todavía algún instrumental que guarda celosamente, después de ser usado por su hermano Joaquín y su hijo David durante los estudios de Bellas Artes. Concluida la contiend a españo la en 193 9 y la Segunda Guerra M undial en 1945 , comenzaría un nue vo ciclo, no sólo para Europa, sino para el mundo entero , pues la catástrofe sufrid a removió las concien cias de los mandatario s de los dis tintos países, ado ptándose m edidas para que tales suceso s no volvieran a repeti rse. Co n tal propósito, en octubre de 1945 se creó la Organización de las Naciones Unidas (ONU), no gubernamental, con el deseo de conseguir un entendimiento a nivel de todas las naciones que l a formaban, a la que siguieron de inmediato otras dependientes como: l a Organización de las Nacio nes Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultu ra (UN ESCO), el Fo ndo de las Naciones Unidas para la I nfancia (U NICE F), la O rganización M undial de la Salud (OMS) así como otras que se unirían años más tarde con el mismo propósito fundacional, cuyos objetivos eran: mantener la paz y la seguridad internacional es, fomentar ent re las naciones relaci ones de amistad y pro mover el p rogreso social, la mejora del nive l de vida y los derecho s humanos , si bien , tan lo ables propósitos muchas veces han estado condicionados a in tereses económicos y políticos de la mayorí a de los estados miembros. En nuestro país acontecieron por estas fechas hecho s dignos de reseñar, co mo la muerte de Alfonso XIII en Roma en 1941 33 (Fig. 27 ) , que había estado exiliado en Francia des de 1931 al proclamarse la Segunda R epública (Fig . 28 ) . La creación de las Cortes Españ olas en 194 2 y la ley fu ndamental del r égimen llamada Ley de Suces ión, promulgada en 19 47 , confirma ba a España como m onarquía después de la muerte de Franco . En Sevilla en tal p eríodo de tie mpo también su cedieron acon tecimientos sign ificativos, no d e tanto calado y repercusión co mo los precedentes, p ero muy importan tes para sus ciudadanos, entre los que cabe destacar por su interés a nivel social, la construcci ón de la 33 PRESTO N, P. 2012. J uan Carlos I (edición actualizada ): El rey de un pueblo . S.l. : Pen guin Ra ndom Ho use. p . 135. Grupo Editorial España. "Alfon so XIII m urió el 28 d e febrero d e 1941. Unas semana s antes , el 15 de enero, había abdic ado en su hijo y her edero, d on Juan." 53 EL CATE DRÁTI CO DON FR ANCI SCO ARQ UIL LO TO RRES, RE FERENTE CONTEMPORÁNEO DE L A CONSER VACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS DE ARTE EN ES PAÑA Fig. 29 Fig. 30 Fig. 31 Universidad Labo ral en 1947 34 (Fig. 29 ) y como hec ho lamentable, la gran r iada que se produjo el mismo año 35 (Fig. 30 ) . La infancia de nuestro protagonista transcurrió en la barriada del Tiro de Línea de Sevilla y ya desde su niñez apuntaba condiciones artísticas y buenas maneras para ex presarlas. Del análisis de cuanto hemos podido recopilar de estas fe chas tempranas posteri ores a 1950, de ducim os que era un buen estudiante, organizado y metódico, que obtenía buenas califi- caciones y siempre imprimía un to - que artístico a los trabajos escolares (Fig. 31 ) . De la década de los cincuenta hemos encontrado algunos ejemplos que sirven como testimonio de su interés por el dibujo . En el colegio lo s modelos eran los compañero s de 34 CABALLE RO, J. D. 2010. EL MOVI MIENT O MOD ERNO EN SEVILL A | ENSE Ñ - ARTE. E L MOVIMIEN TO MODERNO EN SEVILL A. LA VA NGUARD IA IMPOSI BLE [ en línea] . [Consulta: 28 se ptiembre 2012]. Dispon ible en: http://a prende rsocial es.blog spot.com .es/ 2010/01 /el - movimiento - mode rno - en - sevilla.html. 35 FREIJEIR O, A.B. y PADR ÓN, F.M. 1 992. Historia de S evilla . S.l.: Universidad de Sevilla. p. 532. "... baste de cir que las in undaciones de 1940 y 1941 p usieron al descubi erto las de ficienc ias de las o bras aco metidas durante e l mandat o de Alf onso XIII. Por es o, en 194 4 se reac tualizó u n proyect o de 192 7, paraliz ado des de 1933, desti nado a aislar el p uerto y la ciudad d el río, d esviando a éste por un can al que, comenzado en l a Cartuja y por detrás de l a vega de Triana , desemboc ara próxim o a S. Juan de Aznalfar ache. Con él, el río sevillano se cerraba c onverti do en dárs ena, c on una esc lusa y un t erraplén en sus extr emos… " . 54 NACIMIEN TO Y FORMA CIÓN ARTÍST ICA (1940 - 1962) CAPÍTULO I I Fig. 33 Fig. 32 Fig. 34 Fig. 35 clase (Fig . 32 ) y en su casa la familia, si bien “ la abuela María ” era su preferida porq ue hacía gala de mayor “profesionalidad”, soportando con quietud envidiable el tiempo que su nieto necesitaba para dibujarla (Fig. 33 ) . Pero es de justicia recono cer que la vocación se vio estimulada por su maestro D. Segundo Gil Ramírez, a quien dice, siempre le tuvo tanto respeto como admiración, pues n o solamente le ayudó al darse cuenta de sus cualidades artísticas, sino que años después convenció a sus padres de que había que dej ar volar la ilusión de Paco y favorecer su formación en el mundo del arte. Una de las “obligaciones ” que le había impuesto su maestro fue llevar siempre una libre ta de apuntes, pero no para ano tar temas escolares, sino para que com enzara a analizar la naturaleza , estudiar la figura h umana y expresarlo a t ravés del dibujo. Los acontecimientos importan - tes de toda índole a nivel i nternacional con tinuaron mar - cando el devenir de muchos países . De 1950 a 1953 ac ontece la guerra entre las dos Coreas (Fig. 34 ) tiempo s de la llamada “ Guerra Fría” 36 que estuvo a pun- to de p rovocar el enfrentamiento bélico entre la s dos grandes potencias, EE UU y la URSS . E n 1953 fallece Stalin 37 (Fig. 35 ) , personaje político que tuvo gran influencia en la Segunda Guerra M undial y después de ésta. El profesor Arquillo me comenta, que por esas fechas se constru ía el hospital de la s eguridad social entonces lla mado García Mor ato, justam ente en los mismos años en que se est aba produciendo la G uerra de Corea. Fueron tanto s los accidentes laborales que se produjeron durante la const rucción, que en el argot popular el centro ho spitalario se cono cía como 36 SWIFT, J. 200 8. Atlas históri co de la Guer r a Fría. Madrid : Edici ones Ak al. S.A. p. 4 3. "J ohn Swif t. EL AP OGEO DE LA GU ERRA FRÍ A. Ma pa 16 . Corea : divi sión y guerra 38º N Pyong yang H aeju“. 37 LAVIGNE , M. 1 997. Del socialismo al mercado: la difícil transició n económica de la Europa de l Este . S.l.: Encuentr o. p . 37. 55 EL CATE DRÁTI CO DON FR ANCI SCO ARQ UIL LO TO RRES, RE FERENTE CONTEMPORÁNEO DE L A CONSER VACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS DE ARTE EN ES PAÑA Fig. 36 Fig. 37 Fig. 38 “ Corea ” , nombre que conservó durante muchos años, hasta que en 1986 pasó a denominarse Virgen del Rocío . A nivel nacional tam bién acontecieron hechos importantes. En 1950 España entra en la Organización de las N aciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO ) 38 , en 1951 s e crea el Mini sterio de Inf ormación y Turis mo, que sería en gran medida el moto r de desarrollo de la economía española , y e n 1952 ingresa en la UNESCO . Como hemos po dido comprobar, est a primera et apa de Francisco Arquillo se vio salpicada de grandes acontecimiento s políticos a nivel int ernacional y nacional, no debiendo olvidar el ingreso de España en la ONU en 1955, diez años después de haberlo solicitad o por primera vez. E n 1962, nue stro p aís solicitó la entrada en el Mercado Común Europeo, posteriormen te en 1977 Ado lfo Suárez reiteró la solicitud, pero no se firmaría el acta de adh esión h asta 1985. E n definiti va, España prácticamente se vincul aría a todas las organizacio nes internaci onales 39 . Una de las grandes obras qu e por estos años se realizó en Sevilla, fue el cierr e del r í o en la zona de Chapina en 1950, en previsión de riadas como l a ocurrida en 1 947 (Fig. 36 ) . Retomando el pe ríodo juvenil de Francisco Arquillo, a la edad de doce años pasó por la et apa de monagu illo junto a su hermano Pepe y en todo momento recordando lo que le había dicho su maestro, “siempr e con la libret a de apuntes a cuestas”. Lógicamente en la iglesia se en tretenía dibujan do a las personas q ue a ella acudían (Fig. 37 ) y e n su casa “erre qu e erre”, presentando co mo muestra su primer auto rretrato an te 38 TORREAL DAI, J .M., 1987. C ensura y l iterat ura vasca . Amsterda m.: Rodo pi. p. 67. 39 AA.VV. 2015. Acta de Adhesi ón de España a la s Comuni dades Europeas , Wikipedia® [en línea]. [Consul ta: 28 septiem bre 20 12]. Di sponible en: https://es. wikipedia.org/ wiki/Acta_de_Adhesi%C3%B3 n_de_Espa%C3%B1a _a_las_Comunidades_E uropeas. 56 NACIMIEN TO Y FORMA CIÓN ARTÍST ICA (1940 - 1962) CAPÍTULO I I Fig. 39 el espejo (Fig. 38 ) . M e recuerda qu e su madre le d ecía “Pa co c ambia de tema y vet e a jugar un ratito a la calle”. De estos momento s conserva dibujo s y vivencias inolv idables, una de ellas, el r egalo que le trajo de Roma el cura de su parroquia y que le hizo mucha ilusión; fue la bendición del papa Pio XII (Anexo A. 2) , recuerdo que conserva co n mucho cariño. En el dorso del cuadro e scribió: “ Eugenio Pacheli (Pio XI I). Murió el 9 de octubr e de 1958 a las 3,52 minutos madrugada. ” S iempre ha sido amante de los recuerdo s, a los que además de l reconfortante valor sentimental, le sirv e para rememorar pasajes de su vida , en que el esfuerzo y el trabajo han sido sus signo s de identidad, cir cunstancia qu e podemos comprobar po r la documentación incluida en esta tesis. En septiembre de 195 3 gracias a su férrea vo luntad y al ánimo que D. Segundo le inculcaba, se presentó al examen de ingres o en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artístico de Sevilla (Anexo A. 3) , en la sede de la calle Amor d e Dios, pos teriormente co ntinuó en la Ron da de Capuchinos, más adelante en la calle Zaragoz a y finalmente en el Pabelló n de Chile. Un hecho i nsólito ac ontec ido por estos a ños , fue la nevada que se prod ujo los días 2 y 3 de febre ro de 1954 40 , dejan do rincones esplendo rosos e insó litos como la Plaza de España cubierta de nieve (Fig. 39 ) , pais ajes nevados que solo volvería a contemplar más ad elante durante su estancia en Madrid. Perman ecerí a en Art es y Ofi cios h asta el curso 1957 - 1958, obteniendo altas califica - ciones en t odos los cursos en que estuvo matriculado . En la asignatura del último curso “ Dibujo del Antiguo ” , mereció la calificación de Sobresal iente y Premio de Estado (Anexo A. 4 y 5) con un dibujo de San Jerónimo (Fig . 40). Al finalizar el curso s e presentaría al exam en de ingreso en la Escuel a Superior de Bellas Artes. Pero antes, en los meses de verano previos a la realización del examen en el mes de 40 SALAS, N. 199 3. Sevilla: c rónic as del si glo XX, Vol umen 3 . Colecci ón. Sev illa: U nivers idad de Sev i lla. p.225. "En "ABC", 1 f ebrer o 1992, J ulio Ál varez R ubio, recuerda la nevada de Sevilla de 1954 : "...sobr e la medi a noch e [del 1 al 2 de febrero] Sevil la estab a cubiert a de un alb o y frío man to níve o, en el que los pas os de los transeúnte s dejaban pro fundas huel las oscuras . Transeúnt es escaso s, sí, los que a aquellas horas deambulaban por Sevil la, pero que al ll egar a casa dab an la noved ad, prov ocando la consigui ente curiosi dad de los sevillanos y sev illanas que no c onocían tal cosa , de tal maner a que ya, a primeras hora s de la madrugada, S evilla, c ubierta de nieve, ri valizaba en el ge ntío que por sus call es transitaba - y creo que no exagero - casi, casi, com o la madrugada del Vierne s Santo . Hubo urban as bat allas de bolas de nieve, broncas , cristales rotos en los tranvías y en al gún aut omóvil, y al gún qu e otros br azo y pi erna ro ta..." ”. 57 EL CATE DRÁTI CO DON FR ANCI SCO ARQ UIL LO TO RRES, RE FERENTE CONTEMPORÁNEO DE L A CONSER VACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS DE ARTE EN ES PAÑA Fig. 40 Fig. 41 septiembre, estuvo “entrenándose” de forma autodidacta, si bien, bajo la supervisión de su renombrado maestro, siendo uno de los trabajo s el autorretrato que mostramos (Fig . 41 ) . 58 NACIMIEN TO Y FORMA CIÓN ARTÍST ICA (1940 - 1962) CAPÍTULO I I II.2. ESTUDIOS EN LA ES CUELA SUP ERIOR DE B ELLAS ART ES DE SEVILLA (1 957 - 196 2) En may o de 1957 , Francisco Arquillo se presentó al examen de ingres o en la Escuela S uperior de Bellas Artes (Anexo A. 6) , superando la prueba con un ejercicio de di bujo (Fig. 42 ) y otro de pintura (Fig. 43 ) . Fig . 42 Fig. 43 59 EL CATE DRÁTI CO DON FR ANCI SCO ARQ UIL LO TO RRES, RE FERENTE CONTEMPORÁNEO DE L A CONSER VACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS DE ARTE EN ES PAÑA Fig. 57 Me dice que una vez titulado po r la Escuela Superior de Bellas Artes d e Sevilla, la empresa donde trabajaba su padre, le ofreció inco rporarse al departamento de delinea ción, pero no obstante los d eseos familiares, Francisco se resistía po rque consideraba que su cam ino era otro. Ante tal tesitura , se entrevistó con la asistenta social de la empr esa para justificar le su negativa. Semanas des pués , esa misma persona le dio una de las mayores al egrías de su v ida, al de - cirle que había estu diado y medit ado el tema y que lo t rasladaría a sus s uperiores, pues tanta ilus ión merecía una ay uda para continuar los estudios, aconsejándole que solicitase una ayuda económica al Patronato Medina- Galnares de la pro pia empresa. Francisco formalizó la solicitud acompañad a del expediente académico. Me confiesa que es el documento más importante que ha escrito en su vida, por l as consecuencias que tuvo para su futuro y en el que aparece por primera vez la p alabra “ Restauración ” (Anexo A. 22 ) . Ta l vez una premonición que se haría realidad más adelante. No obstante el escrito se encuentra en el Anexo Documenta l, transcribimos el contenido. MEMORIA QUE S E ACO MPAÑA El que suscr ibe Francis co Arquillo Torres, hij o del productor de esa empresa de su digna dirección José Arquil lo Mey, tiene el honor de exponer: Que después de haber di sfrutado durante lo s dos últi mos cursos de la valio sa ayuda de ese Patronato , que tan dig namente p reside y m ediante l a cual me h a sido po sible culmi nar la primera fase de los estudios de Bellas Artes, me to mo el atrevimiento de dirigirme a V .S. en la presente memoria par a en primer l ugar manifes tarle mi agra decimiento y en segundo tener el ho nor de q ue dicha ayuda po r motivos qu e a con tinuaci ón expongo , si lo tiene a bien me sea c ontinuada. Intentaré po ner en su c onocimien to las as piraciones que po r ser mucha s me parecen inalcanz ables, pero que con la nueva ayuda que soli cito del Patronato las p ueda lograr. 66 NACIMIEN TO Y FORMA CIÓN ARTÍST ICA (1940 - 1962) CAPÍTULO I I La principal de todas cons iste en llegar a ser algo, en el difícil mundo d e la pin tura, en un día no muy lej ano, ¿Cómo cons eguirl o? Dios, el Pa tronato y m i trabajo son la sol ución. Quiero poner en su conoci miento algo de lo que has ta ahora he s ido y de lo que as piro a ser en lo sucesivo: des de pequeño y cuan do solo cont aba trece años ingresé en la escuela de Artes y Oficios de esta Capital, ya que el profeso r que en aquel ti empo tenía e n la Escuela Parroquial de Santa Genoveva, donde cur sé la enseñanza primaria , creyó verme cualida des para el dibuj o y me enca uzó por él, d esde dicha e dad fueron t ranscurriend o los curs os hasta un nú mero de seis, y en los cual es siempre lo s conseguí c ulminar co n buenas no tas, logrando a lgunos p remios, lo que aumentó mi estímu lo haciendo que mi ú nica ilus ión sea l a pintura y en general las Bellas Ar te s. Después de haber adquirid o la formación prelimi nar me presenté y obtuve el Ingreso en la Escuela Superior de B ellas Artes se Santa Isabel de Hungría, difícil de conseg uir por ser la primera ve z y contando solame nte diecisie te años, esta c ircunstancia m e animó de nuevo pues ya me en contraba en cauzado por los cami nos que me llev arían a la aspiración de toda mi vida. También como en la anterio r Escuela los c ursos los fina lizo favorablemente co n las notas que V.S. puede comp robar por el Certificad o adjunto . Cuando realiza ba el segundo Curs o expuse por pri mera vez en un certamen juvenil de Arte donde logré el Primer Premio de la categoría A, representando en dicha obra a Sevilla en la Nacional de Madr id. Después de todo lo expuesto me encuentro en una situació n muy favorable para lle gar a la meta soñada. A través de consultas con mis superi ores, he llegado a la conclusión de q ue necesito un nuevo Curs o de Perfeccio namien to y amplia ción e n la capital de España, p ara logr ar mi completa fo rmación y po der opos itar a una de las plazas del Ministerio, además de esto Madrid es el Centro Artísti co Nacional y posee la Escuela de Bellas Artes más completa de España co mo he podi do co mprobar en mis viajes d e Estu dio, haci éndome la pr egunta de si algún día po dría ser a lumno de la citada Escuela, ya que posee c ursos de perfeccio namiento y asignatur as que desgr aciadamente se e ncuentran t otalmente olvidadas e n esta Esc uela de Sevilla; tal es el caso de la pintura a l fresco, grabado, dibuj o del Natural, colorido , restaur ación etc . Y tenien do un cuadr o de pro fesores d e los más completos de España con un laborato rio do nde el alumno , puede co mponer sus propio s colores co sa siempre muy conveniente para el artis ta; por estos motivos, s u ambiente artístico y sus frecuentes exposiciones considero i ndispensa ble y lógico mi trasla do a dicha Ca pital en el c urso venidero. Mas como lo s recursos económicos de m is padres no me permiten realizar lo expuesto, ya que ha sta el momento presente, por ser lo s estudios en Sevilla ha n colaborado hasta c a si lo imposible, no debo continuar obli gándoles a tales esf uerzos económ icos. Uno de los p rincipales mo tivos qu e me impulsan a ello es pr oporciona r una satisf acción a mis padres y a ese Patronato, pues se positivamente que un triu nfo mío lo sería igualment e de ellos. 67 EL CATE DRÁTI CO DON FR ANCI SCO ARQ UIL LO TO RRES, RE FERENTE CONTEMPORÁNEO DE L A CONSER VACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS DE ARTE EN ES PAÑA Nuevamente le manifiesto el agradecimiento de mis padres y el mío propio po r tan valiosa ayuda. Sevilla 7 de J unio de 1962 Francisco Arquillo Una vez finalizados los estudios en Sevilla y debido a su buen ex pediente académico, la Fundación Medi na Galnares le co ncedió la beca de ma yor cuantía, diez mil pesetas, p ara ampliar estudios en la Escuela Superio r de Bellas Artes San Fernan do de Madrid (Ane xo A. 23 y 24 ) . Las asignaturas cursadas y el elenco de pro fesores respons ables de la formación artística de nuestro protag onista en la Escuela Superior de Bel las Artes de Sev illa , se relacion an en el cuadro siguiente: PREPAR ATORIO ( MATRÍCULA L IBRE ) Preparación del exam en de ingreso Dibujo del Antiguo y Ropajes José María Labrador Arjona Preparatorio de Colorido Rafael Cantarero Mesón Preparatorio de Modelado Carmen Jiménez Serran o Liturgia y Cultura Cristia n Evaristo Pavón Barq uero PREPAR ATORIO (OFICIAL) Dibujo del Antiguo y Ropajes José María Labrador Arjona Preparatorio de Colorido Ramón Monsalve Carúz Preparatorio de Modelado Carmen Jiménez Serran o Liturgia y Cultura Cristia na Evaristo Pavón Barq uero PRIMER CU RSO (PINTURA) Dibujo del Natural 1º Miguel Pérez Aguilera Colorido Juan Rodríguez Jaldón Procedimiento s Pictóricos Juan Miguel Sánchez Fernández Anatomía Artíst ica Antonio Galán del Amo SEGUNDO C URSO (PINTUR A) Dibujo del Natural 2º Miguel Pérez Aguilera Perspectiv a José Martínez del Cid Colorid o y Composi ción 1º Alfonso Gross o Sánchez 68 NACIMIEN TO Y FORMA CIÓN ARTÍST ICA (1940 - 1962) CAPÍTULO I I Historia General de las Art es Plásticas José Hernández Díaz TERCER CURS O (PINTURA) Dibujo del Natural en Movimiento Sebastián García Vázqu ez Colorid o y Composi ción 2º Alfonso Gross o Sánchez Paisaje Miguel Gutiérrez Fernández Teoría e Histo ria de la Pintura José Hernández Díaz PROFES ORADO Dibujo Decorativo Alberto Balbon tín de Orta Dibujo G eométrico y P royeccion es José Martínez del Cid Historia de las Artes Plásticas en Españ a Antonio Sancho Corbacho Pedagogía del Dibujo Antonio Sancho Corbacho PROFES ORES SUSTI TUTOS Dibujo del Antiguo y Ropajes Preparatorio de Colorido Francisco Mairel es Vela Anatomía Dibujo del Natural (I - II) Juan Abascal Fuentes Perspectiv a D ibujo Geomét rico y P royecciones Juan Cordero Ruíz Historia General de las Art es Plásti cas Teoría e Histo ria de la Pintura Antonio de la Banda y Vargas Liturgia y Cultura Cristia na Narciso Gut iérrez De las condiciones que tenía par a el ejercicio artístico dan muestra alg unos trabajos realizados en la Escuel a Superior d e Bellas Artes, de los que mostram os ejemplos de las siguientes as ignaturas: “Preparato rio de modelado ” (Fig. 58 ) , “ Colorid o y composic ión I” (Fig. 59 ) , “Proced imientos pictó ricos” (Fig. 60 ) , “Dibujo del natural” (Fig. 61 ) , “Persp ectiva” (Fig. 62 ) , “Dibujo g eométri co y proyec ciones” (Fig. 63 ) “Dibujo del natu ral en movimiento ” (Fig. 64 ), “Color ido y comp osición II” (Fig. 65 ) y “Paisaje” (Fig. 66 ) . 69 EL CATE DRÁTI CO DON FR ANCI SCO ARQ UIL LO TO RRES, RE FERENTE CONTEMPORÁNEO DE L A CONSER VACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS DE ARTE EN ES PAÑA Fig. 58 Fig. 59 70 NACIMIEN TO Y FORMA CIÓN ARTÍST ICA (1940 - 1962) CAPÍTULO I I Fig. 62 Fig. 63 Fig. 60 Fig. 61 71 EL CATE DRÁTI CO DON FR ANCI SCO ARQ UIL LO TO RRES, RE FERENTE CONTEMPORÁNEO DE L A CONSER VACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS DE ARTE EN ES PAÑA Fig. 66 Fig. 64 Fig. 65 72 NACIMIEN TO Y FORMA CIÓN ARTÍST ICA (1940 - 1962) CAPÍTULO I I Fig. 67 El título de Profesor de Dibujo l o obtuvo en 1962 a los veintidós años de edad, habiendo alcanza do en los cinco años de carrera la calificación medi a de notable , según muestra el expedient e académico (Anexo A. 25 ) . En el viaje fi n de carrera tuvo el privilegio de visi tar en To ledo el estudio - museo de Victor io Macho 45 y conocer personalmente a uno de los maestros de la escultu ra contempo ránea española (Fi g. 67 ) . Poco tiempo después , las Escuelas Superiores de Bellas Artes iniciarían u n proceso de cambio , que terminaría con la adscr ipción a la Un iversidad por la Ley G eneral de Educación de 1970 46 , pero los numerosos problemas de gest ión retrasaron cinco año s el comienzo de la actividad. 45 MINISTERI O DE EDU CACIÓN , CUL TURA Y DEPO RTE. 201 2. “Vict orio Mac ho…Nac ió en Palenc ia, en 188 7. En 1897 se tr asladó a S antander, do nde ingre só en la Esc uela de Art es y O ficios. Poster iormente se tras ladó a Madrid, donde asisti ó a la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Sus primeras obr as son bustos - ret ratos de miembros de la socieda d santanderin a. Se consagr ó como escultor con su primera obra públic a, el monumento a Pérez G aldós en el J ardín del Retiro de Madrid. Al estal lar la guer ra civ il se instal ó en Colombia. Tras su paso por Perú, en 1952 volvi ó a España p ara fijar su r esidencia e n Toledo, don de cons truyó su casa - muse o … falleció en 1966. Port al de prom oción de la cultura de España. Ministeri o de Educ ación, Cultura y D eporte. (SEGIT TUR) Soci edad Est atal para la G estión d e la Inn ovación y las Tecnologías Turísticas. S.A. [en lín ea]. [Cons ulta: 12 a gosto 201 4]. Di sponible en: http://www .españaesc ultura.es/es /artistas _creadores /victor io_macho.ht ml. 46 MINISTERO DE EDUCACIÓN Y CIENCIA. 1988. El sistema educativo espa ñol . Madrid: M iniste rio de Educa ción y Ciencia. p. 10. "La Ley Gener al de 1970 es tablece u na ordenac ión del sis tema cuya e structur a sigue vigent e excepto para nivel es universi tarios. Si bi en muchos ar tículos y c apítulos e nteros ha n sido der ogados o 73 EL CATE DRÁTI CO DON FR ANCI SCO ARQ UIL LO TO RRES, RE FERENTE CONTEMPORÁNEO DE L A CONSER VACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS DE ARTE EN ES PAÑA Las enseñanzas de la Escuela Superi or de Bellas Artes se r eordenaron con nu evos planes de estudios universitario s, cambiando la denominación del título de Profes or de Dibujo por la de Licenciado en Bellas Art es. Habría que espera r hasta lo s años 1983 47 y 1988 para que se pr odujeran cambios importantes en el planteamiento de los estudios super iores univers itarios, que desem bocará en el nacimiento de un tercer ciclo de estudios denominado Doctorado, en que la investigación to ma protagonismo 48 . Actualmente la Facultad se encuentra e n plena reordenación de los estudios y ada ptación al nuevo Espacio Europeo de Educación Superior, pretendiendo compatibilizar sus signos de identidad tradicionales con las nuevas tecnologías y planteamientos innovadores que exige el mundo contemporáneo 49 . modificado s p or la legislac ión poster ior, la organizaci ón formal d el sistema estableci da por la L ey en s u Título I se man tiene actualmente.” 47 Ibídem. p. 10. "I.4. LA LEY DE REFOR MA UNI VERSIT ARIA. LE Y DE REFO RMA UNI VERSIT ARIA DE 2 5 DE AG OSTO DE 1983 (L.R.U.) ... Seg ún se señala en el Título prel iminar de la L ey, los fi nes gener ales de la Uni versidad s on los siguie ntes: 1. El servici o público de la educación su perior c orresponde a la Univ ersidad, que l a realiza mediante la docenci a, el estudi o y la inves tigación... 48 Ibídem. p. 154. “ XV.1.2. Cent ros de Enseñ anza U niversi taria y Ti pos de Es tudios. El Real Decreto 53 7/198 8 de mayo, por e l que se m odific a el Real Dec reto , 185/19 85, de 23 de ener o, que r egula el tercer ciclo d e estudios universitari os, la obtención y exped i ción del títul o Doctor y otros estu dios post gradu ados, e stablec e qu e los programas de Doctorado, q ue compr enden al men os dos curs os académicos, s e estruc turan en cur sos y seminarios y t ienen como fi nalidad la e special ización del es tudiante en un c ampo cie ntí fico, téc nic o o artístico det erminado , así como s u forma ción en las té cnicas de i nvestigac ión. La Tesis Doctoral debe presentarse e n un plazo máxi mo de cinco años desd e la admisión d el doctorando en los programas d e Doctora do, aunq ue este p lazo será am pli able por la C omisión d e Doctora do prev io inform e del Departamento corresp ondiente." 49 LÓPEZ, A.G ., AGU IRRE, B. M., MA RTÍN, I.T. , IBORRA , J.M., PÉREZ, R. B., TE JADA, S.C. , MENÉN DEZ, Y.R. , RISCO , A.B., GARCÍA, A.G. y LÓPEZ, J.J.J. 2013. Investi gación y Doc en cia en Bel las Artes . S. l.: Mus ivisua l. p. 139. "… el nuevo Plan B olonia quier e aproximar m ás la educaci ón superi or al mercado y realidad lab oral - c on el objetivo de motivar al alumno - , es ideal buscar l a fórmula que sirv a para a unar formac ión con práctica. " 74 CAPÍTULO III PERÍODO DE ESPECI ALIZACIÓN Y COMIEN ZO DE LA ACTIVIDAD PRO FESI ONAL (1962- 1975) P ERÍ ODO DE ESPECIA LIZACIÓN Y COMIENZO DE LA ACTIVIDAD P ROFESIONAL (1962 - 1975) C APÍTULO III III.1 . ESCUELA SUPERI OR DE B ELLAS ART ES E INSTITUTO DE CONSERV ACIÓN Y REST AURAC IÓN D E OBRAS DE ART E . MADRID (1 962 - 1965) . La llegada de Francis co Arquillo a la capital no había sido por primera vez, pues en varias ocasiones la visitó con motivo de viajes de estudios. Uno de ellos para contemplar la magna exposición so bre Velázquez celebrada en 1961 en el Museo del Prado, c omo const ata una fotografía d e 1960 50 en la que se encuentra delante del Museo acompañado, entre otros al umnos, por Eduardo Naranjo 51 , Cristóbal Toral 52 y Juan Barreto 53 (Fig. 68 ) . El traslado a Madrid para cont inuar los estudios era una “aventura” de mayor empeño y duración , y el comienz o de su trayectoria en el mund o de la Conservación y Restauración de Obras de Arte. 50 AA.VV. 19 61. Velázq uez y lo Ve lazqueñ o: cat álogo de la exposic ión ho menaje a Diego de Sil va Vel ázquez en el III c entenari o de su muerte 166 - 196 0 ; Museo del Prad o, del 10 de d icie mbre de 1960 al 23 de febrero de 1961. 2 a . Madri d.: Minis terio de Educa c ión Nacional, Dirección General de Bellas Artes. 51 PUENT E, J. de la y NARA NJO, E. 20 05. Eduardo Nara njo . S.l.: Lunwerg. Eduardo Naranjo n ació en Monesterio (Badajoz) en 1 944, fue discíp ulo de D. Edua rdo Aco sta. Es tudió e n la Es cuel a de Arte s y Ofi cios ha st a 1960, y el mis mo año ingres ó en la Escuela de Bellas Artes de Sa nta Is abel de Hu ngría, un año des pués se tr asla da a la capital para come nzar s us es tudios de pintura en la Escuel a de Be llas Artes de San F ernando. 52 TORAL, C. 200 2. La vida en una maleta: autorretrato d e un pintor . S.l.: Temas de h oy. Cristóbal Toral, pin tor gaditano (Torre - Alháquime. 1940), ingre sa en la Escuela Bellas Art es de Sevilla y posteriorment e en la de San Ferna ndo. Num eroso s prem ios le avalan y ser á en 19 66 cuando dé comi enzo a u na larga li sta de exposici ones indi viduales naciona les e int ernaci onale s, entre l as que cabe desta car la re alizada e n 1972 en la Galería Staempfli (Nueva York), una antología en el Ce ntro Cultural de la Villa de Madrid en 1994, M useos como Guggenheim o Pom pidou han sido testi gos de una dilatada y prestigiosa carrera artística. 53 JULIA SA EZ, J. y G ALLARD O, D. 2014. Juan B arreto ha expues to su pint ura e n el Muse o Eugenio G rane ll. La mirada act ual [en lí nea]. [ Consult a: 20 s eptie mbre 201 4]. Disponible en: http://lamiradaactual.blogsp ot.com.es/2014/04 /juan- barreto - ha - expuesto - su - pintur a - en.html Julia Saez nos indica q ue “La muest ra, tit ulada “En to rno a Galicia” ha r ecordado l a llegada de Juan Bar reto (Sev illa, 1943)… e n 19 68, el pintor comenz ó su tr ayector ia artís tica impara ble ha sta hoy y dond e per manec ió”. Fig. 68 77 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTAURACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA Me cuenta que llegó a Madrid después de viajar en el “catalán”, tren que durante la noche hacía el tra yecto Sevilla - Barcelona con esc ala en la capita l de España. En la Puert a del Sol compró el diario “Pueblo ”, periódico que se significaba por p ublicar una amplia sección de alquileres y po r teléfono comprometió a buen precio una habitación en la c alle de Alcalá, aparentemente todo perfecto ya que la Esc uela Superior de Bellas Artes de San Fernando se encontraba en el número 13 de la misma calle. Desde la Puerta del Sol comenzó a caminar hacia el alojamiento co mprometido y despu és de más de un a hora llegó al número 3 85 frente a la Plaza de To ros de l as Ve ntas y es que no había podido imaginar una calle tan larga con Parqu e del Retiro incluido. El profesor Arquillo me recuerda el impacto que le causó el asesinato de John F. K ennedy la mañana del v iernes 22 de noviemb re de 1963 54 . Caminaba por la calle de Alcalá ha cia la Escuela Superior de Bellas Artes y a la altura del Banco de España se enteró de la noticia que conmocio nó al país y al mundo entero (Fig. 69 ) . En el curso a cadémico 1 962 - 19 63 se matriculó en las especialidade s de Pintura Mural, Grabado Calcográfico y Restau ración, que se impartían durante tres cursos académicos (Anexo A. 26 ) , teniendo co mo profesores a tres excelen tes catedráticos: D. Luis Alegre Núñez (Grabado), D. Manuel López Villaseñor (Pintura Mural) y D. Francisco Núñez de Celis (Re stauración) 55 , siendo los dos últimos de los que más aprendió, según me dice , si bien el profesor Núñez de Celis (1919 - 1996) 56 fue fundamental para su futuro y del que guarda un recuerdo imborrable ( Fig. 70 ) . Había sido la persona que supo “entusiasmarle” por la Restauración y le inculcó el respeto hacia la s obra s de arte , reconocién dome que gran parte de lo que puede haber conseguido profesionalmente, ha sido gracias a la ayuda in estimables y los consejo s de su profesor D . Francisco. 54 OMISTE R PEREZ, A. 20 10. La teorí a de la C onspiraci ón . Tercera ed. S.l.: Lulu.com. p. 444. 55 PRA DO, M.N. 2009. Museo Nacion al del P rado. [ en líne a]. [ Consulta: 23 se ptiembre 20 12]. Dis ponibl e en: https://www.mu seodelprado.es/enciclo pedia/enciclopedia -on- line/voz/nune z - de - celis - francisco / “…Resalta s u labor doc ente, como profe sor de di bujo en l as Escuelas de Artes Aplicad as y Ofici os Artístic os de Sevilla y d e Madr id, y com o catedrátic o de restaurac ión de la Escuela de B ellas Art es de San Fer nando d e Madrid. Su car rera culm ina al ser nom brado direc tor del Departament o de Restaur ación y Conserva ción en la Facultad de Bell as Artes de Madrid. Asimismo, ti ene un papel rel evante c omo impulsor y asesor, tanto del Instituto d e Restaurac ión de Madrid c omo de la Escuela d e Restaurac ión...”. 56 OLTRA N AVARR O, G. 20 13. Autor retratos del Estado. El sello postal d el franquism o . S.l.: Univ . de Castilla La Mancha. p. 142. Fig. 69 Fig. 70 78 P ERÍ ODO DE ESPECIA LIZACIÓN Y COMIENZO DE LA ACTIVIDAD P ROFESIONAL (1962 - 1975) C APÍTULO III Fig. 72 Fig. 71 Fig. 73 Aún conserv a testimonios gráf icos de estos momentos: en el aula de “ Pintura Mural ” recibiendo in dica - ciones de López Villaseñor (Fig. 71 ) y en el aula de “ Restaur ación ” con Núñez de Celis (Fig. 72 ). Mostramos un ejercic io de cada asignatura: “ Grabado ” (Fig. 73 ). “ Pintura M ural ” (Fig. 74 ) y extrac - ción del muro de parte del fr esco anteriormente citado . (Fig. 75 ) . 79 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTAURACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA Fig. 75 Fig. 74 Aunque había sup erado las asign aturas del primer curs o en las tres especialidades , la nota alcanzada en “ Restauración ”, s obresaliente y P remio de Estado (Anexo A. 27 ) , le marcó claramente el camino a seguir, prosig uiendo los estudios en Madrid grac ias a que la empresa ISA, a la vist a del aprovechami ento demostrad o, le prorrog ó la beca durante dos años más , (Anexo A. 28 ) para centrarse única mente en la es pecialidad de R estauración, e n la que continuó obteniendo excelentes calificaci ones (A nexo A. 29 ) . Si bien la restauración en España durante el perí odo d e la guerra civil práctica mente se paralizó en la adminis tración pública y a nivel de o tras instituciones, con carácter pri vado las circunstancias no fueron más favorab les. Pero finalizada ésta, lo s numerosos desastres sufrid os por el Patrimonio Hist órico - Artístico durante la contienda, favoreció el aug e de tal actividad a tod os los niveles, abrién dose un amplio campo de po sibilidades profesionales. Los grandes mus eos retomaron la activid ad en sus talleres y los artistas y profesio nales cualificados remprendieron este trabajo , para salvar de la d esaparición u na ingente cantidad de obras, si bien, gran número d e piezas y conju ntos artísticos fueron irrecuperab les dada la gravedad de los daños de que habían sido objeto. 80 P ERÍ ODO DE ESPECIA LIZACIÓN Y COMIENZO DE LA ACTIVIDAD P ROFESIONAL (1962 - 1975) C APÍTULO III Fig. 76 Fig. 77 En 1963 , obtuvo p or oposic ión un a plaza de r estaurador en el Instituto de Conservación y Restauración de Ob ras de Arte, Arqueolo gía y Etnología de Madrid (Anexo A. 30 ) , permitiéndole inte rvenir en much as obras important es, como po r ejemplo las pinturas de Zurbarán de la sa cristía del M onas terio de Guadalupe (Cáceres). El 1 7 de nov iembre de 1964, el diario Arriba publicó un reportaje sobre una expo sición de Zurb arán , insertando dos fotografías en la que Francisco Ar quillo se encuentra trabajando en el marco y l a pintura representand o a Fray Gonzalo de Illescas, obisp o de Córdoba, cuadro datado en 16 39 (Fig. 76 ) . En el Instituto de Restaura- ción tuvo como compa ñeros a los cuatro hermanos Cruz Solís, Joaquín, José, An tonio y Raimundo, que componían un excelente equipo de res- tauradores de escultura (Fig. 77 ) . En la capital de España prosi- guió con su actividad artística presentándose a varios con cursos de pintura. Con motivo de la Navidad del año 1964, participó en un concurso de christm as organizado 81 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTAURACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA Fig. 78 Fig. 79 Fig. 81 Fig. 80 por el Aten eo madrileño, o bteniendo el se gundo premio con la obra den ominada Nacimiento (Fig. 78 ) . Su actividad pro fesional en el Institu to de Conservación p or las mañanas, las simu ltaneó durant e dos años con los estudios de r estauración en ho rario de tarde. L as calificaciones obtenidas durante la carre ra en Sevilla, un idas a las alcanzad as en Madrid, le hi- cieron acreedor a un reconocimiento na- cional, al serle oto rgado el nombram iento de “Becario Distinguido” por su brillante expedient e académ ico, g alardón qu e le fue entregado en el Pal acio del Pardo por el Jefe del Es tado (Fig. 79 ) (Anexo A. 31 , 32, 33 y 34 ) . Su pasión por el dibu jo siempr e le acompañó , así que dur ante las prá cticas de las milic ias universitarias en Montejaque ( Málaga ) (Fig. 80 ) , se distraía dibujando cuanto se le ponía delante. Sus compañeros le pedían el consabido retrato , los mandos que le hici era una orla con el retrato del comand ante el día de su santo, etc. y como no podía ser de otra forma , la tienda de cam paña estuvo presente (Fig. 81 ) . La vocación artística la seguía 82 P ERÍ ODO DE ESPECIA LIZACIÓN Y COMIENZO DE LA ACTIVIDAD P ROFESIONAL (1962 - 1975) C APÍTULO III Fig. 82 ejerciendo sin p ausa, así que se pres entó a la Exposición de Artes Plásticas celebrada en Madrid en 19 64, organizada p or el Sindicato Esp añol Univ ersitario (SEU) , siendo seleccionado un cuadro suyo (Anexo A. 35 y 36 ) y en el m ismo año, cuando realizaba las prácticas del s ervicio militar como alférez de co mplemento, participó en el II Saló n Militar de Pintura celebrado en Cádiz (Anexo A. 37 ), obtenie ndo el primer premio con diploma de honor (Anexo A. 38 ) , con un grabado (Fig. 82 ) representando el mismo tema del cu adro indicado como (Fig. 52 ) . De cuanto hasta ahora ha sido expuesto podemos extraer una conclusió n, que su vocación artística era incues tionable y que ha habido varias perso - nas que fueron fundamen- tales en su vida: sus padres, que tanto se sacrificaron para que su hijo se realizase vocacionalmente, D. Segundo Gil Ramírez, quien desde la etapa es colar consideró y medió para que sus condi ciones artísticas no se malo grasen y pudiese emprender los estudios de Bellas Artes, y D. Francisco Núñez de Celis, auténtico mentor y persona fundamental en su carrera, proporcionándole el asesoramiento y ayuda cuando fue necesario para encauzar su vida profesional. En las entrevistas mantenidas con el profesor Arquillo a fin de obtener documentación histórica de lo s hechos acaecidos en su vida, siempre había un acontecimiento, una noticia o cualquier otra cir cunstancia, que just ificaba el recuerdo entrañable h acia las personas referenciad as. Desde que es tudiaba en Sevilla sentí a inclinación hacia la docencia, aspiració n que se reavivó en la capital de España , motivo por el que d uran te los cursos 1 963 - 1964 y 19 64 - 1965, impartió clases de “Dibujo ” en un centro de enseñanza media (An ex o A. 39 ) , al s er estas prácticas requisito impres cindible para dedicars e a la enseñanza . El currículum acad émico, s u actividad pro fesional como r estaurador, a sí como el ejercicio artístico que nunca abandonó, fuer on recogidos en el Boletín Informativo de ISA , empresa donde trabajaba su padre, que durante dos años hizo el seguimiento de su actividad al considerarlo “ …uno de los b ecarios más signific ativos del c ometido social de la empresa ”. (Anexo A. 40 ) . 83 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTAURACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA III.2 . ACADEMIA ESPAÑOLA DE BELLAS ARTES E INST ITUTO CENT RAL DE RESTAURAC IÓN EN ROMA (1965 - 1968) En 1965 , se presentó al co ncurso convo cado por el Ministerio de Asuntos Exterio res para proveer una plaz a de becario en la especialidad de Rest auración en la A cademia Esp añola de Bellas Artes de Roma, adjun tando a la solicitud, como era prece ptivo, dos cartas de presentación, una firmada por una persona de rec onocido prestigio en el campo objeto de la beca, el catedrático de Restauració n de la Escuela Superior de Bella s Artes de Madrid D. Francisco Núñez d e Celis (Anexo A. 41 ) y otra de una institución, el Instituto Central de Restauración de Madrid (Anexo A. 42 ) . Los documentos manifiestan cl aramente las c ualidades que, según los represen tantes de las instit uciones, poseía Francisco Arquillo para el ejercicio de tal actividad. En agosto del mismo año le fue concedida la beca s olicitada (Anexo A. 43 ) incorpo rándose a la Academia de Roma a pr incipios de septiembr e, para iniciar l os estudio s de Restauración en el Istituto Centrale d el Restauro 57 de la misma ciudad italiana . El instituto, creado po r Cesare Brandi en 1 939 (Fig. 83 ) , estudioso conocido a nivel mundial por sus estudio s sobre la Teoría de la Restauración , er a una de las instit uciones euro peas más prestig iosas, que además de contar con un plan tel de expertos en todas las áreas relacionadas con la c onservación d el P atrimonio, impartía cursos formativos d e tres años limitado s a quince al umnos, diez italianos y cinco extranjero s. Francisco Arqu illo no tuvo pro blemas para ser admitido dado su excelente currículum acadé mico, formand o parte del seleccionado gru po con alumnos de Suiza, Hungría, Malta y Reino U nido. Como uno de los requisitos para se r admitido en e l Instituto era conocer la leng ua italiana, p reviendo la posibilidad de que la beca le fuese concedida, se había matriculado en el Instituto Italiano de Cultura en Madrid y durante tres meses adquirió los conocimientos necesarios , para superar el examen or al y escrit o de italiano que tuvo q ue realizar para ser admi tido. Posteriormente comenzó a dar cl ases particula res para perf eccionar el idio ma y poder seguir las cl ases con normalidad. 57 DIRECCIÓN [sin fecha]. I SCR - Istituto Superior e per la Conservazion e ed il Restaur o. Storia. [en línea]. [Consulta : 20 s eptie mbre 20 13]. Disponi ble en: http://www.icr.ben iculturali.it/pagina. cfm?usz=1&uid=9 . Fig. 83 84 P ERÍ ODO DE ESPECIA LIZACIÓN Y COMIENZO DE LA ACTIVIDAD P ROFESIONAL (1962 - 1975) C APÍTULO III Fig. 100 Fig. 101 Fig. 102 E n el año a cadémico 1967 - 1 968 , realizó el Corso di Perfezionamento sui Dipinti Murali , en el Centre Internat ional d’Etudes pou r la Conservat ion et la Res tauration de s Biens Culturels , de Roma (Anexo A. 53 ) . De este cu rso recu erda l a interven ción en l os murales etruscos de T arquinia, en l a provincia de Viterbo, h abiendo tenido el privilegio de pr esenciar el d escubrimien to de varias t umbas en excelen tes co ndiciones de conser vación (Fig. 100 ) . Conserva un grato recuerdo de do s de los profesores que, s egún me dice, más le enseñaron: Pao lo Mora 59 (Fig. 101 ) y Paul Philippot 60 (Fig. 102 ) . Por estas fechas , el 9 de octubre de 1967, saltó la impactant e noticia de la muerte del “Che” Guev ara (Fig. 103 ) , otro de l os hechos internacionales de rel evancia que sucedie ron estando en el extranjero . 59 CORZO, M. A. 1998. New slette r 13.2 Summ er 1998. Publications & Resou rces of Getty C onservation In stit ute [en línea]. [Consulta : 5 oct ubre 2014]. Disponi ble en: http://w ww.ge tty.ed u/conse rvatio n/public ations _resour ces/ne wslett ers/13_ 2/gcin ews09.h tml. 60 PRICE, N. S., TALLEY, M. K. y VACC ARO, A. M. 1996. H istoric al and Philosophical Issues in the Conser vation of Cultural Heri tage . S.l.: Gett y Publi cations. p. 34 3. 91 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTAURACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA Fig. 104 Fig. 105 Fig. 103 Fig. 106 Desde que obtuvo la bec a para la Academia E spañola de Bellas Artes de Roma, la intención era casa rse antes de fin alizar su estancia en Italia, con el fin de que su esposa también co nociera la ciudad eterna , y así lo hizo. El 10 de a gosto de 196 8 , meses antes de finalizar los estudios en Roma, contrajo matrimo nio con Esperanza Avilés Garri do en su ciu dad natal, Sevilla (Fig. 1 04 ) (Anexo A. 54 ) . Como ya hemos comentado que durante los meses de vacaciones estiv ales el pag o de la beca había que pe rcibirlo fuera de Italia y España, el mes de agos to retiró la mensualidad en Lisb oa, se casó en Sevilla e inmediatamente emprendió viaje “en camping” hacia Francia, Alemania y Sui za, con el fin de incorpo rarse a la Academia de Roma a pri ncipios de septiembr e. Recuerda q ue estand o el 20 d e agos to en el campin g de Mestre (V enecia ) (Fig . 105 ) , se p rodujo la i nvasión de Chec oslovaquia y para alejarse de la zona en conflicto emprendió viaje hacia el sur . Aún conserva la m atrícula del coche como eleme nto decorativo de muy gratos recuerdos (Fig. 106 ) . El nuevo estad o civil le co nllevó numero sos problemas a la lleg ada a la Acad emia, ya que según la dirección , el re glamento interno pro hibía residir con la es posa. Fueron muchos l a s estratagemas que se ingenió y los motivos que adujo para salvar la situación, pero finalme nte su mujer tuvo que trasladarse a una residen cia religiosa próxima, en el Gianicolo, cuya hora máxima de entrada eran las nueve de la noche. Francisco Arquillo esgrimió numerosos argumentos sobre lo absurdo de la medida, 92 P ERÍ ODO DE ESPECIA LIZACIÓN Y COMIENZO DE LA ACTIVIDAD P ROFESIONAL (1962 - 1975) C APÍTULO III Fig. 108 aduciendo que no se controlaba c on el mismo rigor la estancia nocturna de supuestas modelos de los p intores, pero finalmente le f ueron r etirados todos los enseres del dormitorio. Ante tal estado de cosas , se alojó en una habitación en el barrio del Trastevere , presentando a la direcció n de la Academi a un escrit o solicitando l o s enser es que co nstab an en el inventario firmado p or el titular de la beca, siéndo les restituidos de inmediato (Anexo A. 55 ) . Para superar lo s estudios en el Istit uto Centrale del Restauro de Roma, había tenido que realizar durante dos meses de l verano d e 1968 , prácticas de restauración de p inturas murales en el castillo de Sermoneta , en el municipio de la provincia de Latina (Fig. 107 ) (Anexo A. 56 ) y en la B asílica Inferior de Asís, lugar donde Francisco Arquillo se encuentra del ante del mural representando María Magdalena y el Cardenal Pont ano (Fig. 108 ) . Tales prácticas s e realizaban a modo de reválida de los conocimientos ad quiridos durante los tres años de estudios. Me cuenta que la compañía de su esposa, titulada e n Magisterio, supuso una ayuda fundamental para su perar la prueba final en el Istituto Cen trale del Restauro y o btener el título correspondiente. Finalizados los es tudios en 196 8, debió entregar a la Acade mia Española una m emoria de l as actividades realizad as durante s us años d e permanencia en la misma, be cado por el Gobierno Españo l. De dicho trabajo extraemos algunos párrafo s significativos. Comenzaba diciendo: En esta breve sínt esis de los tres años de permanencia en esta Ac ademia Española de Bellas Artes, intentaré exponer las consecuencias y conocimiento s derivados de esta gran experiencia, que ha sup uesto un tra scendental ca mbio en mi a ctividad pro fesional. Haciendo referen cia a la obtención de la be ca es cribía : “Con fecha 2 de agosto de 1 965 me fue comu nicada la reso lución del concurs o convocado con fecha de 1 8 de mayo (B.O.E. nº 129 de 31 del mismo mes), para pro veer una plaza de Fig. 107 93 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTAURACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA Becario en la especiali dad de Restauración en la Academia Españo la de Bellas Artes d e Roma, habie ndo sido designa do para ocupa r dicha pla za”. En relació n con la a ctividad académica cursada en el “Istituto Central e del Restauro” decí a: “Además de las correspond ientes práctica s dentro del propio Insti tuto, durante lo s meses e stivales el “Restau ro” efectúa “le missioni”, de splazando a grupos d e alumnos selec cionados , a los puntos de It alia donde e xistan en curso restauraciones de pinturas murale s, habiendo tenido la oportu nidad durante los t res cursos de real izar práct icas con profesionales del Centro, ent re las que podemos c itar como más interesan tes las seguidas en la Basí lica Inferior de Sa n Francisco de Asís y en el Aula Isiaca de l Palatino de Roma. Con respecto a las conclusiones extraídas de la e stancia en Italia especifi caba: Ha sido una etapa de mi vida plena de no vedades y con ab undancia de conocimiento s, principalmente de orden t écnico y de novedosos criterios de intervención, finalizando con la obtención del correspondient e título de capacitación profesional, o btenien do por puntuación el número cuatro de los quince alum nos que reali zaron el curs o trienal (10 italianos y 5 extranjeros). Como es tudios complem entarios de res tauración he segui do en Ravenna un curso de capacit ación para la técnica d el mosaico, así c omo prác ticas de resta uración de pinturas murales en el castillo de Sermoneta, en la villa de Ninfa (región d el Lacio) y en los mura les etruscos de Tarquinia. Durante el período de tr es años residiendo en la Academia E spañola de Bellas Artes emprendí la restaura ción de las pinturas murales del claustro de la Academia, teniendo l a oportunidad de real izar numerosos viajes por E uropa, visitando mu seos y centros de restauración, citando a título de ejemplo las ciu dades más importantes de Italia artísticamente y países como Portugal, Francia, Suiza, Alemania, B élgica y Holanda. La memoria fechada el 5 de noviembre de 196 8 finalizaba con: …la más viva grat itud a los organismos que me han ofrecido l a oportunidad de una inolvidable estancia en Italia (Ministerio de Asunt os Exteriores, Real Academia de Sa n Fernando y Academia Es pañola de Bell as Artes de Roma). Como recoge la memoria, du rante sus tres año s de estancia en la Acad emia, en sus rato s libres había trabajado de manera altruis ta en la restauració n de las pinturas murales a l fresco del claustro, conjunto formado por los treinta y dos lunetos que pueden observarse entre la arq uería de me dio punto (Fig. 1 09 ). Las pinturas fueron realizadas entre 1587 y 1588 por Nicolò Circignani “Il Po marancio” , por encarg o Costanzo Boccafuoco, cardenal ti tular de San P ietro in Montori o 61 (Cat. 2) . 61 AA.VV. [sin f echa]. La Aca demia | acca demia spagna. [ en lí nea]. [C onsul ta: 19 julio 20 12]. Di sponi ble en: http://www.a ccademiaspagna.org/ la - academia /. "El conjunt o fue r ealiz ado entr e 158 7 y 15 88 por Ni colò 94 P ERÍ ODO DE ESPECIA LIZACIÓN Y COMIENZO DE LA ACTIVIDAD P ROFESIONAL (1962 - 1975) C APÍTULO III Fig. 110 Fig. 111 Fig. 109 En una publicación del Instituto Diego Velázquez (Anexo A. 57 y 58 ) , el director de la Acade mia hace referencia a las pinturas, escribiendo lo siguiente sobre Francis co Arquillo : …Nosotro s hemos procur ado consolidar y limpiar los frescos originales re staurándolos moderadament e, y hemos confi ado esta tarea al becario de restauración, D. Francisc o Arquillo To rres, quien la ha llevado a cabo en buena parte de l os frescos con resultados lisonjeros. Durante los más de tres años que permaneció en la Academia, los directores de l a misma fueron el pintor D. Joaquín V alverde Lasarte 62 (Fig. 110 ) y el arqueólogo D. Antonio Blanco Fr eijeiro 63 (Fig. 11 1) , teniendo de los dos un buen recuerdo, si bien con el primero fue con quien más se identifi có. Circignani “I l Pomarancio” por enc argo Costan zo Boccafuoco, c ardenal titular de San Pedr o in Montori o, siguiend o los c ódigos del mani erismo t osca no, con un estil o sencil lo, eleg ante, a v eces con esc orzos for zados y agrupando en un mi smo lunet o episodi os ocurridos en distintos momentos". 62 AA.VV. 19 80. Andalucía, Volum en 2 . S.l.: Editorial Noguer, p . 316. “Figura de r elevanc ia indiscutible e s Joaquín Valver de Lasarte (18 96), pension ado en Roma, di rector de la Ac ademia españ ola de dicha ciuda d, primera medal la (193 2) por su obr a Ayer , y aut or de la Ale goría d e las Be llas Ar tes ( 1935), ...”. 63 REDACCI ÓN 201 4. Antonio Blanco Fr eijeir o. En: Wiki pedia [en línea]. [Consulta : 5 octub re 2014] . Disp onible en: https://es.wikip edia.org/wiki/Antonio _Blanco_Freijeiro . “Fue Miembro Ordinario del I nstituto Arqueológ ico Ale mán de Ber lín y Ac adémico de Nú mero d e la Real Ac ademia de Bellas Artes de Sant a Isabe l de Hungría d e Sevill a, en 196 3, y, des de 197 7, igual mente de la Rea l Academ ia de l a Histor ia de Ma dri d, de la que fue biblio tecario per petuo. Muy p oco incl inado a los cargos , ejer ció no obsta nte varios añ os como Vicedeca no de la Facul tad d e Filosof ía y L etras d e la U niver sidad de Sevilla (1966 - 197 4) ”. 95 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTAURACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA Fig. 112 Fig. 113 Todavía guarda en su memoria el descubrimiento de una pintura mural al fresco , de muy buena factura representando el Calvario , con c aracteres e stilís ticos renacentistas del siglo XVI (Fig. 112 ), que apareció durante la r estauración del muro que cierra el patio donde se encuentra el templete de San Pietro in Montorio , o bra de Bramante (Fig. 113 ) , colindante con la Academia Españo la de Bellas Artes 64 . Lo importante del hecho , es que la pintura estuvo descubierta solamente unas horas y que la única documentación existente es la fotografía que to mó Francisco Arq uillo, pues ante el problema que supondría el comunicarlo a las au toridades ro manas, el entonces d irector de la Academia o ptó por cerrar el hueco y q ue la obra quedase nuevamente oculta. Había sido el primer español en obtener una beca de Restauración en la Academia Es pañola de Bellas Artes d e Roma y también en superar los tres cursos de especialidad en el Istituto Centrale del Restauro , logran do el título de “ Idoneitá all’Esercizio del la Professione di Restauratore ” (Anexo A. 59 y 60 ) . 64 AA.VV. (1 968). Arc hivo español de ar te , Vol umen 41. I nstituto Di ego Vel ázquez. p. 87. “…confi ado esta tar ea al becario de restaur ación, don Francisco Arquillo Torres, quien la ha ll evado a c abo en bu ena parte de los frescos con resu ltado lisonjer os”. 96 P ERÍ ODO DE ESPECIA LIZACIÓN Y COMIENZO DE LA ACTIVIDAD P ROFESIONAL (1962 - 1975) C APÍTULO III Fig. 115 Fig. 114 Fig. 116 III.3 . REGRESO A MADRID, MI SIONES IN TERNA CIONALE S Y DOCEN CIA. EN LA ESCUELA SUPERIOR D E BELLA S ARTES DE V ALENCIA (1968 - 1971). Finalizada su estancia en Italia, en 1 968 regresó a España reinco rporándo se al Instituto Central de Conservación y Restauración de Obras de Art e, Arqueolog ía y Etnolo gía, de Madrid (Anexo A . 61 ). Debido a los cono cimientos sobre las t écnicas pictóricas m urales adquiridos en Italia, fue nombrado responsable del departamento de Pintura Mural, dirigiendo e interviniendo en la sede del Centro , en e l tratami ento de obras de not able importancia, así co mo en diversos puntos de la geografía nacional y en varios países d e América Latina. A petición d e la Direcció n General de B ellas Art es , realizó la extracció n del muro, t raslado a nuevo soporte y restauración, de l boc eto a escala real , pintado al fresco por Danie l Vázquez Díaz en su estudio de la calle Ma ría de Molina de Madrid (Fig. 114 ), para la decoració n pictórica de la Sala d el Descubrimi ento en el M onasterio de l a Rábida (Huelva) . La obra se encuentra expuesta en el Museo de Arte Contemporáneo de la capi tal de España (Fig. 115 ). Comparando el bo ceto recuperado del estu dio con la obra definitiva en el m onasterio (Fig. 116 ), se comprueba que hay cam bios de composición en las figuras del fondo . 97 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTAURACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA Fig. 119 Fig. 117 Fig. 118 En 1969 , el Instituto Centr al de Res- tauración de Madrid le envió a Colom bia para la restauración de las pinturas murales del s iglo XVI, de la Casa del Fundador Gonzalo Suárez Rendón en la ciudad de Tunja, capital del departamento de Bo yacá, distante 150 Km de Bogot á, trabajo realizado durante si ete m eses (A nexo A. 62 ), que contó co n el recono cimiento del Go - bierno departamental y de los medi os de comunicación , no sólo c olombia - nos , sino también españo les (Anexo A. 63 y 64 ). El trabajo se presentó en un congreso internacion al celebrado en Madrid en 1972. V emos el de - rrumbamiento de las pinturas (Fig. 117 ), retirando la gasa que habí a sido pegada a la pintura con un a resina acrílica para pro tegerla durante la manipulación (Fig. 118 ) y el conjunto una vez finalizad o el trabajo (Fig. 11 9 ) . La restauración supus o un reto importante, ya que las pintu ras al temple realizadas en soporte de caña sobre morte ro de cal y arena, unido a las vigas d e la te chumbr e me diante cuerdas, se habían caíd o sobre un falso techo, que posteriormente se de rrumbó , produciéndose la ro tura de los murales en infinidad de fragmentos. Como puede deducirse de lo expuesto, el trabajo fue com plej ísimo y dilat ado en el tiempo, aplicando el tra ta miento siguiente: 98 P ERÍ ODO DE ESPECIA LIZACIÓN Y COMIENZO DE LA ACTIVIDAD P ROFESIONAL (1962 - 1975) C APÍTULO III Fig. 121 Fig. 120 • Fabricación de paneles a escala 1:1 para la orden ación de los fragmentos. • Adhesión de una gasa de algodón con resina acrílica reversib le, pues al tratarse de un procedimiento pictórico soluble en agua no se de bían emplear adhesivos acuosos. • Sustitución del soporte de caña por otro fabricado con form a de nido de abeja en papel Kraft, fibra de v idrio y resina ep óxica. • T ratamiento del mo rtero origin al, igualando el espesor y rellenand o las partes desaparecidas con mezcla de cal y ar ena. • Adhesión del mortero al n uevo soporte, empl eando como carga el mortero original triturado, mezclado con resina epóxica. • Retirada de las telas adheridas a la superficie me diante disolvente nitro celulósico. • Limpieza superfici al y reintegra ción cromática de las parte s faltantes, co n intensidad más baja que el original para diferenciar las p artes reconstru idas o restauradas . • Ap licación de un sis tema metálico desmontab le, para fijar los paneles a las vigas de la techumbre. En un documento extendido por la embajada española se certifica el tiempo que permane ció en Colombia (Anexo A. 65 ), durante el que recibie- ron la visita del embajador españo l Manuel Az - nar Zubigaray (Fig. 1 20 ) . A la inauguración de la obra as istieron los presi - dentes de Venezuela, Rafael Caldera Rodríguez y de Colombia Carlos L leras Restrepo (Fig. 121 ) (Anexo A. 66 ). Resulta al menos curio so, que en los Registros de la Sección Consular de la Embajada de España en Bogotá, figuraba con la nacionalidad española , pero con estad o civil soltero. Me dice el Profes or que fue una oportuni dad perdida , que ese documento no lo hubiese te nido en la Academia de Roma para “justificar” su soltería y decir que su esposa era la modelo (Anexo A. 67 ) . 99 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTAURACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA Fig. 122 Se estaba convirtiendo en una norma , que los acontecimi ento s de gran reliev e sucedie ran cu ando se encontr aba en el extr anjero. Por eso s u estancia en Colombia coincidió con la llegada el ho mbre a la luna e l 20 de juli o de 1969 (Fig. 122 ) . Encontrándose en Colombia, fue convocado concurso oposició n a la Cátedra de Restauración de la Escuela Superio r de Bellas Artes San Carlos de Valencia, presentand o en la repr esentación diplomática españo la en Bo gotá, la instancia para participar (Anexo A. 68 ) . Al no aparecer Franci sco Arquillo en la relación p rovisional de admitid os realizó el correspondiente recurso, demostrando que la do cumentación había sido entregada dentro del plazo reglamentari amente estab lecido, siendo admitida su participació n . El concur so celebrado en Madrid durante do s meses, al que se presentaron dieciocho candidatos, cons istió en los siguientes ejerc icios eliminatorio s: • La Pintura y la Escultura en la Historia del Arte ( teórico ). • Los procedimientos pictóricos y escultórico s ( teórico ). • Restauración de una escultura e n madera y una pintura sobre tela, trabaj os acompañados del informe técnico previo y la memoria f inal (teórico - p rácticos). • Extracción del muro de una pintura al fresco y colocación en nuevo s oporte ( te órico - práctico). • Exposición pública de un tema del pro grama propuesto p ara la asignatura elegido por sorteo ( teórico ). Por unanimidad de los cinco mie mbros del T ribunal que juzgó e l concurso oposici ón , Francisco Arquill o fue propuesto para ocupar la Cátedr a de Res t auración de Cuadros y Estatuas en la Escuela Superior de Bellas Artes de Valencia. Ante la tardanza del no mbramiento por supuestas irregu laridades en la s olicitud de presentación al con curso, remitió e scrito al Directo r General de B ellas Artes justif icando la lega lidad en la fecha de presentación (Anexo A. 69 ) . 100 P ERÍ ODO DE ESPECIA LIZACIÓN Y COMIENZO DE LA ACTIVIDAD P ROFESIONAL (1962 - 1975) C APÍTULO III Al tener cono cimiento Francisco A rquillo de que uno de los opositores impugn ó el fallo del Tribunal, solicitó al Ministerio de E ducación y Ciencia copia del escrito de recurso (Anexo A. 70 ) . Con fec ha de 16 de julio de 1970, el Ministerio le dio traslad o de la resol ución, desestiman do la reclamación present ada contra el fallo del tribunal califica dor (Anexo A. 71 y 72 ), así como del títu lo de Catedrático Numerario de Res tauración de Cuadros y Estatuas de la Escu ela Superior de Bellas Art es de Valencia (Anexo A. 73 ) . Resuelto el co ntencioso sob re la cátedra, el 3 de ago sto se perso nó en la Escu ela Superior de Bellas Artes d e Valencia para cumplimentar l a toma de po sesión (Anexo A. 74 ) , no pudiendo formalizarla porque según le comunicaron , el Ce ntro se encontraba en período de vacaciones, co mo lo constata el do cumento qu e presentaría al día siguiente en so licitud de prórroga para cumplim entar el acto ad ministrativo . En su condición de restaurador del Instituto de Conservación y Restauración al que pertenecía hasta ent onces, había cont raído determinados compromisos internacio nales, como por ejemplo una misión a Cuba en calid ad de Consulto r de UNESCO, a rea lizar del 1 al 31 de agost o de 1970. S egún el contr ato, el come tido era “ … ofrecer un curso a lo s técnicos del Museo Nacional d e La Habana que comprenderá : proceso compl eto de restaur ación de cuadros al óleo, de sde la investiga ción preliminar d e la obra hasta el proceso en sí de su restauración ” . (Ane xo A. 75 , 76 y 77 ) . Como anécdota de su esta ncia en La Habana mostramos la factura del hotel Haban a Libre donde se a lojó (Anexo A. 78 ) . Por tal motiv o debió solicitar al Mini sterio una p rórroga de treinta d ías para hacer efectiva la toma de posesión (Anexo A. 79 ) . Francisco Arquillo se marchó a Cuba con pasaporte de Nacione s Unidas que salvaba cualquier situación a dversa de orden político, pero los problemas cont inuarían con la “dichosa Cátedra”. Co nsideraba qu e estando en contacto permanente con Madrid, recibiría oportunamente la no ticia de la co ncesión de la prórro ga, o en el pe or de los caso s la denegación , con e l tiempo suficiente para reg resar a España. Pero la comunicación te lefónica con la península tenía un a demora mínima de dos semanas y mediante tel egrama el tiempo se dilatab a de forma parecida. Ante ta l estado d e incertidumbre , decidió cumplir la misión í ntegramente y esperar que “ la providencia l e echara una mano ”. Las noticias so bre el desarrollo de los acontecimiento s las esperaba con avidez p ues entendía que estaba en juego su futuro, pero éstas ll egaban con “cuentagotas” y a destiempo. A través del padre de su cuñado Lorenzo Nava, que residía en Madrid, aunque 101 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTAURACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA Fig. 123 Fig. 124 Fig. 125 tarde, iba recibiendo noticias “por entregas” l legándole tres t elegramas que, co mo puede comprobarse, lo tu vieron en vilo hasta el final (A nexo A. 80 , 81 y 82 ). Felizmente el tem a quedó resuelto p ara poder tomar po sesión de la cátedra de Valencia a su regreso de Cuba, como consta en el propio título, pero teniendo solamente tres días para ello. Recuer da la situación anímica que vi vió durante la tensa espera de acontecimientos, y también que La Habana le regal ó moment os inolvidables. A nive l profesional colaboró en la salvación de un conjunto pictórico de J oaquín Sorolla, compuesto de seis pinturas de grandes dimensiones que habían sufrido un tratamiento lamentabl e, habiéndos e tornado de color amarillento (Fig. 123 ) . A nivel humano conoció a un excelente grupo de técnicos del Museo Nacional, personas muy temerosas al principio de hablar del férreo control del régimen cas trista. La precaria situación económica solamente les permitió ofrece r un café de despedida y un recuerdo para él entrañable, un fo lio firmado por todo el personal del Museo (Anexo A. 83 ) . En el cu rso 1970 - 1971 emprendió la actividad que tanto le apasionaba. Su ant ecesor en la Esc uela Superior d e Bellas Artes de Valencia había sido el catedrático D . Luís Roig d’Aló s (Fig. 124 ) , f allecido cuando s u capacidad intelectual y conocimiento s profesionales habían prestig iado la profesión en España y el extranjero, por tanto, para el profe sor Arquillo comenzaba u na etapa exigente, para dar co ntinuidad al nivel adquirido por la enseñanza de Restauración en la Escuela S uperior de Bellas A rtes levantin a, gracias a tan insig ne maestro 65 . Una de las cuestio nes que le sorp rendió grat amente al hacerse car go de la asignat ura, fue el rigo r que su antecesor imprimía a l os trabajos que se realizab an en el aula , considerando además que la parte técnica y 65 ARTES, B. y CARLOS, S. 2013. L os Roig, una famili a dedicada a l arte y su conserv ación. Archivo de ar te valenciano , v ol. XCI V, p. 187 ." Otro de l os disc ípulos de Lui s Roig fue J osé Lu is Regidor Merino, adoptad o por su suegro y al que ed ucó com o a un hijo más. José Luis Regidor se es pecializó en pi ntura y escult ura e intervino e n una gran c antidad de o bras como a yudante de L uis Roig d’ Alós, así mism o, tras el f allecimi ento de Luis, se hizo cargo de la asignatur a de restaurac ión hasta que F ra ncisco Ar quillo ga nó la c átedra en 197 0. A partir de este peri odo se de dicó de form a profesi onal a l a restauraci ón". 102 P ERÍ ODO DE ESPECIA LIZACIÓN Y COMIENZO DE LA ACTIVIDAD P ROFESIONAL (1962 - 1975) C APÍTULO III Fig. 127 Fig. 126 artística d ebía comple mentarse con el aporte valio sísimo de la investi gación científica. Aunque solamente permaneció un curso en Valencia, fue tiempo suficiente para de sarrollar una intens a actividad tanto docente como a nivel pro fesional, potenciando principalmente la re stauración de pint uras murales. Le queda un muy grato recuerdo del que fuera su compañero y amigo D. Francisco Baños Martos, catedrático de Dibujo y jiennense de pro, que tanto le ayudó durante su período valenciano (Fig. 125 ) . La labor desarro llada no so lo mereció el reconocimiento d e compañeros y alumnos, sino también de otras p ersonas como la que le remit ió una misiva muy peculiar (Ane xo A. 84 ). Su relación con el Instituto de Conservación y R estauración de Madrid al que había pertenecid o y los contac tos con org anismos internacionales prosiguiero n . En los me ses de vera no de 1971, coincidiendo con las vacaciones estivales se traslad ó a San José de Costa Ri ca, para aco meter la res tauración de las pinturas que dec oraban el techo del Foyer del Teatro N acional realizadas a finales del s. XI X por el italiano Luig i Vignani , representando la Aurora, el Medi odía y la N oche. A unque el trab ajo estaba planifi cado para doce meses, sus obligaciones docentes le impidie ron permanecer to do el tiempo (Ane xo A. 85 ). Su regreso a la capit al costarric ense para estar p resente en la última f ase del trab ajo no se produciría hasta el verano siguiente. Debido al deficiente estado de conservación que presentaban, los lienzo s que se encontra- ban pegados al techo fueron separad o s para su tratamiento, colocad o s posteriormente en un soporte fabricado con fibra de vidrio y resina epóxica, y poste rior - mente rest aurada s y r estituidas a su lugar. En las fotografías sig uientes vemos las dimensiones de la sala do nde se encontraban las pinturas (Fig. 126 ) y una vez concluido el trabajo (Fig. 127 ). 103 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTAURACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA Fig. 128 Durante los trabajos recibieron numerosas visitas de personalidades , entre ellas l a esposa del presidente de la República , D. José Figueres Ferrer y v arios cargos ministeriales (Fig. 128 ) . En octubre de 1971, fue nombrado Director d e la Escuela de Artes Aplicadas a la Restauración , dependiente del Instituto de Cons ervación y Restauración de Ob ras de Arte d e Madrid (Anexo A. 86 ) . Posteriormente, el 5 de nov iembre, el nombramiento es ratificado en los términos siguientes ( Ane xo A. 87 ) : Este Ministerio ha tenido a bien dis poner que D. FRANCISCO ARQUILLO TORRES pase en comis ión de servicio s a ocupar el cargo para el que ha sido design ado por Orden de 2 7 de octubre, conti nuando en la s ituación de servi cio activo en el Cuerpo de Catedráticos de la Escuela Superior de Bellas Art es . III.4. TER CER PERÍ ODO MADRILEÑO . DIRECCIÓN DE LA ESCUELA D E RESTAUR ACIÓN Y PROYEC TOS INTERNACION ALES (1971 - 1975) No obstant e su nombramiento como Catedrát ico de la Escu ela Superior d e Bellas Art es de Sevilla, perman ecería en Madrid co mo Director de la E scuela de Artes Apli cadas a la Restauración y prof esor de la misma hasta 1 975, continuando sus relaciones internacio nales a través de UN ESCO, OEA y el Minis terio de Asuntos Exte riores de España, de las que recogemos varias. Una de las misiones internacionales en calidad de experto en pintura c olo nial (Anexo A. 88 ) , fue la realizada en 1 972 en Juli (Perú), a so licitud del Min isterio de Asunto s Exteriores en colabor ación con UNE SCO (Anexo A. 89 y 90 ) , cuyo trabajo a desempeñar consistía en: Conseiller les autorités r esponsables du Centr e du Restauration d’objet s dàrt de Juli, au Pérou, sur : • L’equipement nécessa ire au bon fonctionneme nt du Centre. • Le personnel requis, ta nt en nombre qu’en nive au de compétence. • Le programe de travai l. 104 P ERÍ ODO DE ESPECIA LIZACIÓN Y COMIENZO DE LA ACTIVIDAD P ROFESIONAL (1962 - 1975) C APÍTULO III Fig. 129 • Les techniques de restau ration. La misión a desarrollar era muy impo rtante, ya que ad emás de lo especif icado en el contrato, realiz ó también el asesora miento en otros aspectos de la restau ración de obras de arte dentro del plan COP ESCO 66 (P rog rama nacional p eruano de pro tección y pu esta en valor del patrimonio cultural de la zona Machu Picchu –Cuzco–Puno ), como eran , el inventariado de obras, su catalogaci ón y el estudio de un modelo de info rme científico técnico para deter minar el estado de conservación. Se muestra la cr edencial del Ins tituto Nacio nal de Cultura de Pe rú, donde, entre otras atribuciones aut orizadas dice: “ El se ñor Francisco Arquillo T orres, Técnico de UN ESCO, viaja a los departamentos d e Cuzco y Puno en mis ión oficial con la fina lidad de visitar los Monumentos Históric os y Obras de Arte de la zona y dictar las medida s urgentes necesarias para su conservación . ” (A nexo A. 91 ) . Aunque se desplazaba a distintos puntos del país, su lugar de residencia era Lima, do nde a petición del Instituto Nacional de Cultura, realizó informes té cnicos sobre el estado de conservación de una pintura de estilo cuzqueño del Museo de Arte de Lima (Anexo A. 92 ) , de una serie de cuadros del convento de San Agustín de la misma ciudad (Anexo A. 93 ) y confeccio nó el informe que le habían s olicitado sobre el Centro de Restauración de Pinturas de Juli (Fig. 12 9 ) (Anexo A. 94 ) . Durante la participa ción en el programa peruan o también imp artió numerosas clases y dictó cursos sobre Co nservació n y Restauración , como al que hace referencia e l diploma oficial que se extendió a los alumnos (Anexo A. 95) . Su estancia mereció el ag radecimiento de la Corporación de Foment o y Promoció n Social y Económica de Puno (Anexo A. 96 ) y su actividad quedó recogida en la nota de prensa de un diario local (Anexo A. 97 ) . Durante su estancia en Juli, a petición de la direcció n del M useo de Bellas Artes de la Paz, se desplazó a Bolivia p ara asesorar s obre la solución de u n problema rela cionado con una colección pictórica, viaje que realizó en bar co por el T iticaca durant e toda una no che, el lago navegable más alto del mundo, a 3.856 m sobre el niv el del mar ( Fig. 130 ). 66 GARCÍA, N.F. 19 83. Legislaci ón turística pe ruana coment ada . S.l.: Edi ciones & Publica ciones F. J uárez C . El Plan Gub ernam ental de nomina do COP ESCO te nía como funció n princip al la im plemen tación de una polític a de desarrollo regio nal con una inversión consid erable. La Comisión Espec ial del Plan será el órgano encargado de l a Direc ción Eje cutiva. 105 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTAURACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA Fig. 130 Fig. 131 Fig. 132 La anécdota de este viaje fue , que durante su estancia en La Paz se produjo un golpe de estado, dirigiéndose de inmediato a la Embajad a Española, que lo trasladó en automóvil con muchas dificultades a la ciudad de Desaguadero, frontera terrestre c on Perú, para retornar a su punto de origen que e ra Lima. Como dato anecdótico mo stramos el documento referent e a la autorizació n para cambiar los soles peruanos , por los dólares que portaría a España en su condición de funcionario de las Naciones Unidas (Anexo A. 98 ) . Fechas anterio res a su viaje a Pe rú, el Minist erio de Asuntos Exteriores de España le había enc omendado hacer esc ala en la República Do minicana, par a emitir un informe técnico sobre los daños causados durante una revuelta ob rera a una pintura sobre tabla representand o la Virgen de la Antigua , que se venera en la Catedral de Santo Domingo (Fig. 131 ) (Anex o A. 99 y 100 ) . Casi coincidiendo con la misma f echa del caso anteriormente citado, el 21 de mayo de 1972 se produjo en Roma el atentado a la P iedad de Miguel Ángel, que le origin ó daños importan tes en varias partes del cuerpo , si bien el más grave radi caba en el rostro (Fig. 132 ). En 1973, un año después de su misión en Perú, UNESCO solicitó nuevamente su presencia proponiéndole un contrato de dos años (Anexo A. 101 ) , propuesta que también le hizo el gobierno peruano (Anexo A. 102 ) , pero sus responsabilidades docente s n o le permitieron aceptar las . Durante los años que dirigió la Escuela de Artes Aplicadas a la Restauraci ón de Madrid se acometió la reforma d el plan de estudios, para lo cual fue enviado a Italia por el Ministerio de Educación y Ciencia, con la finalidad de info rmar sobre 106 P ERÍ ODO DE ESPECIA LIZACIÓN Y COMIENZO DE LA ACTIVIDAD P ROFESIONAL (1962 - 1975) C APÍTULO III Fig. 134 Fig. 133 la enseñanza de la Res tauración en las principales instituc iones académicas, e mitiendo el correspondiente informe (Anexo A. 103 ) . Una de las aportacion es previstas en el nuev o plan , era contemplar las cam pañas de restauración de obras “in situ”, experiencia que ya F rancisco Arquillo en s u condición de profeso r de la Escuel a de Resta uració n , que también dirigía, había puest o en práctic a con los alumnos del último curs o en la Casa de las Conchas de Salam anca (Anexo A. 104 , 105 y 106 ) . Según me dice el profesor Arq uillo “los milagro s existen”, p ues no puede c alificarse de otra manera el giro que dio su vida profesional y familiar el 7 de no viembre de 1973. En una recepción oficial coincidió con el entonces Director General de Bellas Artes D . Florentino Pérez Embid 67 , 68 (Fig. 133 ) , muy amante de la ciudad de Sevilla a unque su lugar de nacimiento fuese Hu elva, de hecho es considerado como una de las personas que más hicieron para la recup eración del tesoro h istórico artístico de la ciudad hispalense . Francisco Arqu illo le comunicó el deseo de regresar alg ún día a su ciudad natal y vincularse a la Escuela Superio r de Bellas Artes. El Direct or General le dijo que le remities e un escrito exponiendo los mo tivos por los que deseaba traslad arse a la capital andaluz a. Sobre el tema tu vo una larga conv ersación co n el entonces directo r del Museo de B ellas Artes d e Sevilla D. Jo sé María Benjumea Fernández-Angulo (Fig. 134 ) , amigo personal de Pérez Embid y a la vez una de las perso nas interesadas en el regreso a Sevilla , juntamente con D. José Hernández Díaz , Director de la Escuela Superio r de Bellas Artes, quienes le acon sejaron la remisió n del escrito al Director General (Anex o A. 10 7 y 108 ) . Semanas después , de manera inesperada y sorprend ente, recibió una comunicación redactada en lo s términos que recoge el título de Catedrático (Anexo A . 109 ) que se transcribe: DELEGACI ÓN PRO VINCIAL DE EDUCACI ÓN Y CIENCI A DE MADRI D . Diligencia. - Para hacer constar que en virtud de Or den de 19 de septiembr e de 1.973, la dota ción de la Catedra de Restauración de Cuadro s de la Escuela Superior de Bellas Artes de Valencia pasa a integrarse en la plantilla orgánica de la misma clase de Sevilla, continuando el Catedrático 67 ATENEO CI ENTÍFIC O, L. y A. de M. 2014. Flo rentino P érez Em bid. Presi dentes / El Aten eo / Inici o - Ateneo de Madrid [e n línea ]. [Consul ta: 6 octubr e 2014] . Disponi ble e n: https:/ /www.at eneodema drid. com/inde x.php/e sl/El - Ateneo/Pre si dentes/Fl orenti no - Perez -E mbid 68 E. B. 200 5. Flore ntino Pér ez Embid, e n vía s de ex tinción. En: EDICIÓ N IMPR ESA – AYUNTAMIENT O. ABC. SEVILLA. [en lí nea], Di sponibl e en: http://sevilla .abc.es/hemeroteca/h istorico - 19 - 11 - 2005 /sevilla/Sevilla/floren tino - perez - embid - en - vias - de - extincion _ 71 23953 11240.ht ml 107 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTAURACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN ESPAÑA Fig. 135 Numerario p or oposició n de dicha disciplina, D. FRANCISCO ARQUIL LO TORRES , nº de registro de personal a17EC - 82, desempeña ndo su activida d en la última Escuela mencionada . En consecuencia de lo anteriormente expues to, y conforme a la autorización concedida a esta Delegación por reso lución de la Dirección General de Bellas Artes, de 26 - 10 -73, en el día de la fecha c ausa baja en la cát edra de R estauraci ón de Cuadros y Est atuas de la E scuela Superior de Bellas Artes de V alencia, D. FRANCI SCO ARQ UILLO T ORRES , nº de registro de personal a17 EC - 82 a quien se refiere el presente título. Madrid , siete de noviembre de 1973. EL DEL EGAD O PROVI NCI A L . Una segunda diligencia dice: Para hacer constar que en cumplimi ento de la Orden de 1 9 de septiemb re 1.973 y resolución de la Dir ección General de Bellas Artes, de 26 de octubre 1.973, en el día de la fecha se d a posesión de la Cátedr a de Restauración de c uadros y Estatuas d e la Escuela Superior de B ellas Artes de Sevilla a D. F RANCISC O ARQUIL LO T ORRES , nº de registro de personal a17EC - 82, a quien se refiere el presente título, el cual continuará d esempeñ ando el cargo de Director de la Escuela de Restauración del Instituto de C onservación y Restauración de Obras de Arte de Madrid, en comisión de s ervicios, para la que fue nombrado po r Orden de 27 de octubre de 1.971, y cons iderando al referi do Cated ráti co en la situación de servicio activo en el Cuerpo de Catedráticos numerarios de Escuela s Superiores de Bellas Artes. Madrid, siete de no viembre de 1973. Sus contactos co n especialistas internacional es eran constantes y m uestra de ello es el intercambi o de cartas con el Dr. Marijn issen, autor de una publicació n muy importante so bre la restauració n de escultura policro mada, de obligada le ctura para qui enes trabajan en to rno a la conservación y rest auración de obras de arte 69 (Anexo A. 110 y 11 1 ) . El 8 de abril de 1973 , muere en Mougins (Francia), P ablo Ruíz Picasso (Fig. 135 ) . 69 MARIJNI SSEN, R.H. 1967. Degradation, conservati on et re stauration d e l’oeuvre d'art. Br uxelles.: Ed. Arcade. 108 P ERÍ ODO DE ESPECIA LIZACIÓN Y COMIENZO DE LA ACTIVIDAD P ROFESIONAL (1962 - 1975) C APÍTULO III Fig. 136 En 1974 el Com isario General del Pat ri - monio Artístico N acional, encomen dó un informe sobre la organización de un Cen - tro de Conservación y Restauración, si- guiendo las pautas de dos grandes insti- tuciones euro peas, como eran el Istituto Central e per il Restaur o d e Roma ( Italia ) (Anexo A. 112 ) y el Royal Institute for Cultu - ral Heritage ( IRPA ) de Bruselas ( Bélgica) , desplazándos e expresa mente a lo s dos países acompañado de D. Gonzalo Pera- les, Director del Instituto de Restauración y D. Eduardo Porta, químico experto de Naciones Unidas (Fig. 136 ) . Su inquietud investig adora en el campo de la Conservación y Restaurac ión de Obras de Arte continuaba traduciéndose en publ icaciones y comun icaciones en congreso s especializados nacionales e internacion ales (Ane xo A. 113 ) . Durante los años que dirigió la Escuela de Artes Aplicadas a la Restauració n se alcanzaron logros importantes, como la refo rma del plan de estudios, la dotac ión de un equipo de profesores cualificado s y el reco nocimiento a nivel nacional del s ervicio que la institució n docente prestaba a la sociedad. De su gestión como Director de la citada Escu ela dan fe numerosos documentos consultados, habiendo se leccionado los referentes a un tema poco común en cuanto al planteamie nto y resolución, que de forma esquemática contamos . Por necesidades docentes se convocó a concurso público una plaza de profesor y u no de los restauradores del Instituto, que había sido compañero durante años, le solicitó que lo propusiera para ocupa rla. El profesor Arqu illo le indicó que si est aba interesado se presentara al concurso en igualdad de condiciones que los demás aspirantes , respuesta que contrarió al restaurador quien reaccionó airadamente diciéndole que tenía contactos en el Ministerio y se lo impondrían. Días más tarde el Director General de Bellas A rtes le remitió un escrito “recomendándole” que lo propusiese para profesor del c entro (Anexo A . 114 ) . Al considerar que era una impo sición no la ac eptó, enviá ndole su negativ a a la pro puesta (Anexo A. 115 ) . La decisión también la comunico al Comis ario Nacional del P atrimonio Artístico (Anexo A. 116 ) , quien d ías después acusó recibo de la carta (Anex o A. 117 ) . En reconocimiento y ag radecimiento a la actitud del Señor Falcón, rest auró personalment e una pintura sobre tabla p ara un museo deter minado. Se muest ran dos fotografías relacionadas con la limp ieza de la citada obra (Figs . 13 7 y 138 ) . 109 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTA URACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN E SPAÑA Fig. 147 Fig. 148 Conscient e d e que los compromisos más importantes que debía afrontar en su nueva responsabilidad eran, c olaborar en la formació n de restaurado res cualificados y difun dir la importancia de l a Conservación y Restauración , para salv aguardar el rico patrimonio de una ciud ad y una región cargada de historia y de tes timonios artísticos, nu nca cejó en el empeño . Proseguía di ctando conferencias, acudiendo a c entros de enseñanza para trasmitir a la juventud la impo rtancia y respeto que el acerv o artístico me recía y organ izando expo siciones sobre las posib ilidades de recuper ación de las obras de arte , qu e por circunstancias de diversa índole se encont rasen en precarias con diciones de conserv ación. Uno de las instituciones que iban a ser fundament ales para desarrollar tal labo r fu e sin duda el Cabildo Catedral M etropolitano, fo rmando parte de comisiones especializadas e interviniendo con los alumnos de la especialid ad, en la restauració n de numerosas o bras y conjuntos p ictóricos y escultóricos de la Cated ral e iglesias de la archid iócesis sevillana . Uno de los hechos más sign ificativos de estos momentos en que el Profesor tu vo gran protagonismo, fue el nombramiento como Secretario General p ara organiz ar en 1976 en Sevilla , el Primer Congreso Nacional d e Conservación de Bienes Culturales c elebrado en nuestro país (Fig. 147 y 148 ) (Anexo A . 12 0) . A l eve nto asistieron gran número de especialis tas de todos los puntos de la geog rafía española, s esión inaugural pr esentada por el profesor Arquillo , que contó con la presencia de representantes de diversas instituciones españolas y de organ ismos europeos c omo el Co nse jo Internacional de Museos (ICOM). Me recuerda los innumerables prob lemas y dificultades p ara llevarlo a cabo , pudiéndose celebra r gracias a l a colaboración econó mica que había recibido de distintos instituciones , entre ellas la Excma. D iputación Prov incial de Sevilla (Anex o A. 121 ). Por estas fe chas se estaba trabaja ndo en la trans formación de las Es cuelas Superi ores de Bellas Artes en Fa cultades Un iversitarias, cel ebrándose r euniones bilaterales Mi nisterio - Escuelas . E n la fotografía aparec en los profesores de Sevilla q ue participaron en una celebrada en Madrid ( Fig. 149 ). 116 RETORNO A SEVILLA COMO CA TEDRÁTICO DE RESTAURACIÓN D E LA FACULT AD DE BELLAS ARTES (1975 - 2010) CAPÍTULO IV Fig. 149 Fig. 150 Fig. 151 Las relaciones iniciadas con el Cab ildo catedralicio hisp alense proseguían, siendo elegido miembro de la Comisió n que iba a tratar la restauración del Retablo Mayor de la Catedral, maravilloso con junto artístico cuya r estauración se iniciarí a un año despué s (Anexo A. 122 ) . Su formación y contrast ados conocimientos en la restauración de murales, le facult ó para acometer e n 1976 la re cuperación d e las pinturas del artista Fran cisco Hohenleiter 73 ( 1899 - 1968) (Fig. 150 ) r epresentando temas alusivos al mundo del teatro (Cat. 13) , que decoraban el edificio del Teatro Colis eo España, c onstruido con motivo de la Exposición I beroamericana de 1 929 celebra da en Sevilla y considerad o una de las obras más importantes dentro del estilo regionalista que caracterizó a la ciudad en el primer tercio del siglo XX (Fig. 151 ) . Originariamente se den ominó C ine Reina Merc edes, pocos meses antes de la Exposición f ue llamado T eatro Reina Victo ria, inaugurá ndose el 3 de dicie mbre de 1931 como C oliseo España 74 , 75 . 73 FLÓREZ, A. U. 2013. Ho henlei ter y Orce, los rescatado s del Col iseo España . ABC . Sevi lla, 23 abri l 2013. p. 35. 74 AA.VV. [s in fecha]. Ba se de da tos Patri monio Inm ueble de Andalu cía. [en lí nea]. [C onsulta : 10 agost o 2013] . Disponi ble en: http://www.ia ph.es/patrimonio - inmu eble - andal ucia/res ume n.do?id=i 1729 4&ids=41 091009 7 . “El proyect o se redacta sobr e el solar de antiguo c onvent o de Sant o Tomás c on fecha 8 de Diciem bre d e 1924 por e ncarg o de D. Ildelfons o Marañón Lav ín. Originari ame nte se den ominó c ine 'Rei na Merced es', pero m eses an tes de la Exposición ya era t eatro 'Reina Vic toria' y se inaugur ó en plena Repúb lica como 'C oliseo España', e l 3 de Diciembr e de 1931. El coste de la obra f ue de unos dos mil lones de pes etas. El edi fici o fue proyectado inicialmente c omo cinemató grafo, acon dicionándose posteriormen te como te atro, por l o que se redujo el aforo pr evisto (de 2 755 esp ectador es a 21 00), am pliánd ose el esce nario, al que, a pesar de to do, sie mpre l e faltó profundi dad. El Coliseo se convirtió e n sede bancari a en 1979 ( Banco de Vizca ya), tras una r eforma 117 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTA URACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN E SPAÑA El edificio se convirtió en sede bancaria en 19 79 y actualmente es un centro administrativo de la Junta de Andalucía. Dado el interés que entendemos supuso la intervención del profesor Arq uillo , exponemos de forma muy esquemátic a la complejidad de la operac ión llevada a cabo. El rescate d e este conjunto pictórico realizado con el procedimiento pictórico del “temple d e clara de hue vo”, lo acometió al ten er conocimiento que en el p royecto de remodel ación del edificio para ubicar la oficina regional del Banco de Vizcaya, no s e contemplaba la conservación de las pin turas, lo que inevitablem ente conlleva ba su d esaparición. El Profe sor consiguió contactar c on el ingeniero respon sable de los trabajos y tras entrevistarse en v arias ocasiones, le so licitó permiso para realizar pr ácticas con los alumnos de la especialidad de Restauración durante una sema na . Conseguida la aut orización, comunicó a la Facultad d e Bellas Artes el traba jo que iban a desarro llar los alumno s (Anexo A. 123 ). Del documento de la empresa autorizand o los trabajos (Anexo A. 124 ), puede deducirse lo avanzado de las labores de d emolición de la estructura interna y el riesgo que implicaba la recuperación de las pinturas. Al quedar únicamente las vigas que soportaban la techumbre, tuvieron que trabajar a la int emperie colocando paneles a modo de suelo (Fig. 152 ) . La conclusión del atrevimiento y voluntad por recuperar l a obra , fue que la totalidad de las pinturas, 175 m 2 (Anexo A. 125 ) fue s alvada. Se empleó la técnica del st rapo , que extr ae del muro únicamente la película pic tórica (Figs . 153 y 154 ) , después de lo cual, fueron trasladándolas a la Facul tad de Bellas Artes do nde se encuentran des de entonces. sustancial dirigida por L uis Fernand o Gómez Stern y J osé Chapa. T ras su v enta en 2 002 y pos terior restauració n sigue usándose c omo oficinas de la Junta de Andalucía.” 75 SALAS, N. 1 993. Op. ci t. p. 66. El autor indica q ue ent re los año s 1941 - 1960 el edificio “ Coliseo España” contaba e n el censo de cine s de invier no de la ciudad de Sevi lla. Fig. 152 118 RETORNO A SEVILLA COMO CA TEDRÁTICO DE RESTAURACIÓN D E LA FACULT AD DE BELLAS ARTES (1975 - 2010) CAPÍTULO IV Fig. 154 Fig. 153 En teoría, el método empleado consiste en pegar varias capas d e tela empleando cola orgánica disuelta en agu a, método acuos o compatible con el procedimie nto pictórico. Al tener las telas mayor adhesión a la película pi ctórica que ésta al muro, mediante tracción se separa la pintura del muro . En las siguientes fot ografías se muestra el proceso de trabajo seguido, observándose cuatro huecos, dos se corresponden con puertas y otros dos con el lugar donde Hohenleiter había retratado a los autores del pro yecto, los arquitectos Aureli o y José Gó mez Millán (Figs . 155 , 156 y 157 ) . Tras las indagacion es oportunas, s e supo que los retrato s habían sido retirados del muro para evitar su pérdid a, empleando el méto do de “stacco ”, t écnica que consis te en extraer l a pintura con el soporte mural incluido. La persona y lugar a donde fueron llevados no pudo conocerse, pues según los res ponsables de l a demolición del edificio el tema no debía trascender. Durante la realización de esta t esis doctoral, el Pro fesor me ha comunicado que conoce el lugar en que se encuentran los fragm entos y que la persona que los tiene en su poder estaría dispuesto a devolv erlos, aunque lógicamente si es para insertarlos de nuevo en s u primitivo l ugar si las pinturas s on restau radas. Al tener cono cimiento la empresa constructora que se h abía extraído todo el conjunto , reclamó las p inturas, pero Francis co Arquillo ad emás de la auto rización para interv enirlas, había conseguido otro documento de cesión de los resultados de las prácticas. La empresa nunca pudo pensar que en una semana se pudiese llevar a cabo tan ingente obra, pero el Profesor y los alumnos habían aceptado el reto de su salvación, trabaja ndo incluso de noche para alcanzar el objetivo . 119 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTA URACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN E SPAÑA Fig. 155 Fig. 156 120 RETORNO A SEVILLA COMO CA TEDRÁTICO DE RESTAURACIÓN D E LA FACULT AD DE BELLAS ARTES (1975 - 2010) CAPÍTULO IV Fig. 157 El reconocimiento po r el trabajo realizado llegó de mu chas instituciones, entre las qu e citamos la enviad a por la Real Academia de Bellas Artes de la ciudad (Anexo A . 126 ) . A nivel institucional el P rofesor era reconocido p or sus conocimientos y expe riencia, motiv o p or el que numerosas instituciones solicitar on su opinió n autorizada, co mo la invitació n que en 1977 le hace el Museo del Prad o para dictaminar s obre una obras de Veláz quez y Goya, sol icitadas por EE UU para la celebración de una magna expos ición conmemorati va de su b icentenario (Anexo A. 127 y 128 ) . Sobre este tema me refie re, que el fin de conv ocar a varios expertos para es tudiar determinadas pinturas im portantes del Museo del Prado ( Las Lanzas y L as Hilanderas , de Velázquez, L a Maja Desnuda , de G oya, El caballero de l a mano en el pecho , de El G reco y otras obras) , no er a otro que buscar problemas en su estado de conservación y en base a un dictamen coleg iado negativo , justificar la no procedencia de su tras lado. También m e comenta que, sin entrar en detalles que no vienen al caso, la pintura española estuvo represe ntada en el ev ento americano , pero con obras de nivel artístico menor . Desde que se integró en la dinámic a docente, t anto media como u niversitaria, sie mpre ha considerado que la enseñanza debe ir unida al compro miso responsable de participar en s u desarrol lo y actividades (véas e Anexo F d e Servicios Ins titucionales). So bre éste tema referimos tres sit uaciones vividas en la Faculta d de Bellas Artes de S evilla en la que fue Jefe de Estudios, Director del Departamento de Conservación y Restauración y Director del Departamento de Pintura (Anexo A. 129 ). 121 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTA URACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN E SPAÑA Fig. 158 Fig. 159 En 1977 el Cabildo Met ropolitano acordó enco mendar a Francisco Arquillo la realizació n de un estudio so bre el Retablo Mayor d e la Catedral 76 , con el fin de cono cer el est ado de conservación que presentaba (C at. 1 5) y cuya conclusión fue, que el avanzado grado de deterioro exigía una intervención urgente . Baste observ ar tres ejemplos del grado de deterioro para comprende r que la intervenció n estaba justificada; un o referente a los elemento s ornamentales, roto s y atados con alambres (Fig. 15 8 ) , otro de una figura cubierta de polvo por falta de mantenimiento (Fig. 159 ) y finalmente, los dañ os en las po licromías . E ste último cas o se produjo con motivo de la Exposición Iberoamer icana de 1929 , al aplicarse una mano d e cola animal para “refrescar” el color, operación qu e fue nefasta, pues al cristaliz ar la cola y perder la flexibilidad, pr odujo la tracción o arranqu e de la capa pictórica (Fig . 160 ) . E l primer alzado de la estructura que el Profesor hizo superando todas las adversidades del mundo, dada las dificultades para acceder a la parte posterior del Retablo , es el croquis incluido en el dictamen técnico p revio (Anexo A. 130 ) . Conocidas las conclusiones la inst itución catedralicia le responsabilizó de la restauración. Se trata del mayor conjunt o escultórico en madera policromada de la cristiandad (Fig. 161 ) , con más de mil figuras , y al decir de muchos h istoriadores , no existe en toda la cristiandad un retablo más fastuoso e impresionante, y según un Experto - Consultor de UNESCO venido a Sev illa para conocer el proce so de restauración “ es un milagro del arte ” , como consta en el titular de una entrevista que l e hizo la prensa 76 REDACCIÓN. 2010. La restauración del retablo mayor de la Catedral durará c uatro años. El Correo de Andalucía. “El pr oyecto, cuya redacc ión está a punto de culmi narse por parte de un equipo mul tidisciplinar en el que part icipan arqui tectos y r estauradores , se halla "a la esper a de pres upuesto" y s e inscribe en el marco de la li mpieza gen eral del inter ior del templ o metropolit ano, aco metida a raíz de la conclusió n de la restauració n de los dos pilares agr ietados d el trascoro. ” Fig. 160 122 RETORNO A SEVILLA COMO CA TEDRÁTICO DE RESTAURACIÓN D E LA FACULT AD DE BELLAS ARTES (1975 - 2010) CAPÍTULO IV Fig. 161 Fig. 162 local (Anexo A. 131 ) . El Retablo fue comenzad o por Pyeter Dancart en 1481, co ntinuada e n 1497 por el Maestro Marco 77 , al que sustituyeron en 1508 los hermanos Jorge y Alejo Fernández. El mo numental conjunto se finaliza en 1564 añadiéndo se le los costados, parte en la que intervinieron lo s más renombrados escultores del momento, ent re ellos , Roque de Balduque, Pedro de Heredia, B autista Vázquez “El Viejo ”, etc. La obra est á coronada po r un calvario del s iglo XIV, de dos metros de altura , de magnífi ca categoría artís tica y g ran valor hist órico, cuyo crucificado se denomina vulgarmente “Cris to del Millón” (Fig. 162 ) . Debido al dilatado tiempo empleado en su realiz ación , casi un sig lo, posee una peculiarid ad única al est ar presen tes tres estilos : Gótico, Renacimiento y Man ierismo. El profesor Arq uillo había adquirido una madur ez formativa en el campo de la Restauración , que le permitía afrontar reto s profesionales impo rtantes como el que acababa de i niciar. Constituyó un equipo de personas capaces y especializadas para estudiar los aspectos históricos, artís ticos, científ icos y técnicos de la obra, f ormado por: restauradore s /as , fís ico, químico, biólogo e historiad or a . Las investigaciones, la meto dología de trabajo y los criterios d e intervención , eran presentados en congresos especializados durante el proceso de restauración. Toda la información rec opilada fue finalmente publicada en un libro sobre el Re ta blo 78 . El profesor Arquillo co nsidera que, al menos en Andalucía, fue pio nero de esta nuev a mentalidad y mane ra de trabaja r, vinculand o la investig ación científica a la actividad restauradora . Presentamos tres pág inas del libro sobre El Retablo May or de la Catedral de 77 SOLA, E. 1988. Los Reyes Católi cos: los reye s que sufr agaron la mayor q uimera de la histori a . S.l.: Anaya. p. 117. 78 FERR AND , M. y SEVILL A, M. de P. y C. de A. de 198 1. El Retabl o mayor de la Catedr al de Sevi lla: est udios e investigaci ones realizad os con motivo de su restauració n. S.l.: Monte de Piedad y Caja d e Ahorros de Sevilla. 123 EL CATED RÁTICO DON F RANCISCO ARQUILLO TOR RES, REFE RENTE CONTEM PORÁNEO DE LA CONSER VACIÓN Y RESTA URACIÓN DE OBRAS DE ARTE EN E SPAÑA Fig. 163 Fig. 164 Fig. 165 Sevilla , que muestran algunos de los est udios analíticos rea lizados a la o bra, para conocer l a distribución estratig ráfica ( Fig. 163 ), caracterizar los pigme ntos y aglutinantes (Fig. 164 ), y conocer lo s insecto s xilófagos que atacaron la madera (Fig. 165 ) . La gráfica correspo nde a las mediciones de humedad y temperatura en el R etablo durante el año 1979, registradas en un termo - higrógrafo colocado en la estructura portante del pr imer cuerpo. La media fue de 26 0 C de temperatura y una humedad relativa d el 70 % (Fig. 166 ) . Dada las dimensio nes de la obra debió instalars e un enorme anda mio (Fig. 167 ) , donde trabaj ó un equipo compue sto por diecisiete alumno s /as del último curso de la especialidad de Restaur ación . Era como rememorar en Sevill a aquellas campañas de alumnos iniciadas en la Casa de las Conchas de Salaman ca, pero “a lo grande” 79 , 80 . 79 FERRAND 1976. Sev illa Al día. El Retabl o Ma yor. ABC , vol. 18/11/19 76, p. 19. "Sevilla al día . EL RETABLO MAYOR. Ya ha c omenzado la res tauración del r etablo mayor de l a Catedral. ¿De v eras? De veras. Inc reíble parece, tal c omo estam os acostumbra dos; per o desde q ue se adv irtió seriame nte el pel igro h asta que Fig. 166 124 RETORNO A SEVILLA COMO CA TEDRÁTICO DE RESTAURACIÓN D E LA FACULT AD DE BELLAS ARTES (1975 - 2010) CAPÍTULO IV La bajada del Cristo del Millón el 28 de marzo de 1977, por p rimera ve z desde su colocación en el siglo XVI, representó un acontecimiento importante para la ciudad de Sev illa, a la que asistieron todo s los medios de comunicación locales, hablados y escrito s y algunos nacio nales, así como rev istas especializadas 81 . Pre sentamos dos foto graf ías del desc endimiento del c rucificado aparecidas en el p eriódico Sur oe ste (Anexo A. 132 y 133 ) . Ese día , en el diario de trabajo el acontecimi ento quedó reflejado d e la forma que sigue : Sobrecogedor e impr esionante ha sido el descendimiento del Cristo del Millón q ue corona el R etablo M ayor de la Catedral de Sevilla. Afortunada mente todo se desar rolló sin ningún co ntratiempo, en medio, eso sí, de un gener al nerviosismo. Para todo s nosotros fuero n momentos muy impo rtantes, es un aconteci miento en todos los órdenes y el co mienzo en si de u na obra de gran r esponsabilida d y que signifi ca mucho para todos y cada u no de los co mponentes d el equipo. Comentar la s horas, la n oche anterior a las 11 ,30 de la mañana de ho y en que se ha efec tuado dicho descendimiento, puede ser muy significativo; l a preocupación, la impaci encia, los recelos de que algo, po r aquello de la fa talida d, saliera mal, impidió que el descanso, el sueño, fuera tranquilo y r eparado, fue u na noche inq uieta y nervios a, deseando y temien do por momen tos que todo p asara, que pudi éramos ver d e cerca éste magnífico Cri sto, que fue elevado a una alturas de 36 met ros hace 500 años y que en todo este tiempo ( “mucho ha llo vido, creo yo”) no hubo ocasión siquier a de besar l os pies. Es una tall a gótica bellísima y los siglos no han rest ado encanto a la misma, c reo yo que la han aumentado . pusieron ma nos a la obr a las huest es de Fr ancisco Arqui llo - ese catedrá tico que co noce como nadie ta n difíci l y hermoso m enester , todo se riedad, volunt ad y sabi duría - ha tr ascurrid o poquísim o tiempo." 80 ORTIZ DE LANZAGORTA, J.L. 1977. El Retablo de la Catedral de Sevilla es un milagro del arte. En: Encuentro con Eduar do Por ta, vol. 03 /04/09 77, no. c, p. 33. “EL “RETABL O DE LA CAT EDRAL DE SEVILL A ES UN MILAGRO DEL ARTE. Francisc o Arquillo ha consegui do un gran eq uipo en la Escuela Superior de Bellas Artes...” 81 MONTÊQUI N, F. - A. de 1985. El Retabl o Mayor de la C atedral de Sev illa. Fr ancisco Arquil lo Torr es Manuel y Ferrand Manuel González . Journal of the Society of Architec tural Historians [en l ínea], v ol. 44, no. 4, p p. 396 - 397. [Co nsulta: 28 julio 2013]. Disponi ble en : htt p://jsah. ucpre ss.edu /content /44/4/ 396.abs tract. Fig. 167 125 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 168 El descendimiento fu e un acto m uy solemne; la Esco lanía de la Virgen de los Reyes enton aba cánticos a propiado s y sonaba el órgano catedr alicio. P ersonalidades y numeroso público presenciaro n cada mov imiento, a cual más emocio nante. Una vez terminado el trabajo las felicitacion es y parabienes se multiplicaro n, y la alegría general fue nuestr a mayor compens ación. Semanas después del magno acontecimiento, la Condesa de Barcelona visitó el taller de restauración ubicado en el Colegio de San Mig uel , dependencia cate dralicia donde eran trasladadas las esculturas que , por su mal estado de conservación no permitían la rest auración “ in situ,” como fue el caso del “ Cristo del Milló n ” 82 que corona la majestu osa obra 83 , imagen qu e vemos en el primer plano de la fo tografía, completament e ennegrecida por la su ciedad (Fig. 168 ). El 3 de abril el diario ABC de Sevilla recog ió la información ilu strándola con fotografías, mereciendo para el rotativo la impo rtancia suficiente para dedicarle la port ada el domingo 17 de jul io (Anexo A. 134 ) . El trabajo tuv o seguimiento de la prensa duran te todo el tiempo que se empleó en la restauración y como muestra adjuntamos ot ra página del mismo periódico meses después (Anexo A. 135 ) . La revista A rchivo Españo l de Arte publicó un artículo d e cuatro págin as , realizado por el entonces Director del Museo del Prado D. Alfonso Pérez Sánche z, del que recogemos la 82 Op. cit. FERR AND, M. (1 981). 83 REDACCI ÓN. 19 77. EL M AYOR CON JUNTO POLIC ROMADO DE LA CRI STIAND AD. ASI VA LA R ESTAUR ACIÓ N DEL RETABL O. ABC. [en línea] , vol. 15/05 /1977, no. c, p. 12. “En unas depen dencias d e la planta baj a del antiguo cole gio de San Mi guel, e n pleno ce ntro de Sevi lla, ha si do insta lado el taller para lo s trabajos d e restauració n del retablo m ayor de la Cate dral, califi cado por los ex pertos com o el más grande c onjunto policromad o de la cristi andad. Todos los m iembros de l a cátedra de R estauración de la Escuel a Superior de Bellas Artes, b ajo la direcci ón de Francis co Arquillo, y con la colaboració n de un equi po es pecial for mado por un biólogo, u n historiad or, un quím ico, un radiólogo y un fotógrafo, así como los alu mnos de l os últimos cursos de la c átedra, tr abajan en l a primer a fase de esta delic adísima obra, fase que correspo nde al desmontaje y tr atamiento de las figuras… ” 126 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 169 Fig. 170 primera y última pág ina (Anexo A. 136 ) . El ABC e ditado en Madrid del domingo 5 de febrero , le dedicó cuatro páginas a todo color (Anexo A. 137 y 138 ) . El estudio sobre la historia material de una ob ra que se somete a un proceso de restauración, en o casiones aport a información valio sísima para configur ar su transcurso en el tiempo y conocer aspectos importantes descono cidos , y en una obra tan gigantesca como el Retablo Mayor de la Catedral de Sevilla no podía ser menos. En la escena Adán y Eva en el Paraíso situada en el primer cuerpo en el costado del evangelio no aparecía la figur a de Eva (Fig. 169 ) , ten i é ndo conocimiento de su existe ncia por una fotografía de 1932 encontrada en un archivo durante la búsqueda de documentación 84 (Fig. 170 ) . Habíamos comentado qu e sus relaciones internacion ales proseguían , aunque el Profesor, dedicado intensament e a sus clases en la Facultad y a la restauración d el Retablo Mayo r, las hacía coincidir con ago sto, mes de vacaciones . La reputación alcanzada en el primer viaje a P erú en calidad de experto de Nacion es Unidas, fue la causa de que en 1977 fuese r eclamada su presencia para otra misión internacio nal en dicho país, por la O rganización de Estados Ameri canos (OEA) y el Ins tituto Nacional de Cultura del Perú . En esta ocasión para impartir durante un mes, un curso de restauració n de Imaginería y Pintura , en el Centro I nteramericano Subreg ional Andino de Restauración d e B ienes Mu ebles en Cu z co (Anexo A. 139 ) . El juicio que mereció a los resp onsables la labor desarro llada , queda explicitado en el correspondiente documento (Anexo A. 140 ) . Obviamente, el pro fesor Arquillo tuv o la oportunidad de conocer gran parte del rico patrimonio histó rico - artístico peruano y el privilegio de visit ar las ruinas de Machu Picchu (Fig. 171 ), poblado andino construido a mediados del siglo XV , obra maestra de la arquitectura e ingeniería incaica . 84 ARQUILLO TORRES, F. 1982. La restauración del Retablo Mayor de la Cated ral de Sevilla. Primera fase. III Congreso de Conserv ación y Restauraci ón de Bienes Culturales. IC OM - ESPAÑA. Valladolid. En esta publicación dio a cono cer distintos as pe ctos téc nicos em pleados en la int erve nción del Retablo. Fig. 171 127 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 172 Una de las misiones d e este desplazamiento a Perú , era conocer la zona arqueológica de Chan Chan 85 , situada a 6 Km de la ciudad de Trujillo y emitir informe sobre determinad os aspectos de los tratamientos de conservación que se e staban siguiendo. Se trata de una metrópoli pre - colombina de la cultura Chimú construida en adobe, que tuvo su apogeo en el s iglo XV, actualmente conjunto arqueológico declarado Patrimonio de la Humanidad en 1986. En la fotog rafía aparece Fran cisco Arquillo con miembros del Instituto Nacional de Cultura peruano (Fig. 172 ) . Retomando la actividad docente , e l profesor Arquillo siempre ha considerado fundamental que los alumnos que cursan la esp ecialidad de Restauración, ad quieran conocimientos practicando so bre obra real, fórmula para in centivarlos y que asuman responsabilidad y adquieran destreza en el trabajo, m áxime cuando ya poseen una base artística y emprend en una etapa de especialización. En cumplimiento de esta premisa , conseguía obras de inst ituciones religi osas y segla res para práctica escolar, considerando que ambas partes se be neficiaban co n esta política de colaboración, pudiend o poner como ejemplo la restau ración de la imagen de un soldado romano , de l paso del Cristo de la C oronación d e E spinas de la h ermandad del Valle en Sevilla (Anexo A. 141 ) . Además de la actividad do cente y las restauracio nes de carácter profesional, participaba en jurados, comisio nes, tribunales, etc. (Anexo A. 142 ) , y as umía compromisos de gran repercusión mediáti ca, como fue el estudio sobre el estado de conservaci ón de la imagen de Jesús del Gran Poder d e Sevilla (Anexo A. 143 ). Si desde el retorno a su ciudad na tal había observad o una actitud cont raria al intrusis mo profesional, lo que sucedió en la restauración de la imagen del Gran Poder , que debió actuarse de urgencia en dos ocasiones posterior es dados los p roblemas derivado s de la int ervención , acrecentó s u intransi gencia, al considerar que l a ineptitud y falta de formació n es muy osada y cualquiera co n inquietudes art ísticas se consid era capacitado para restau rar una obra de gran categoría artíst ica como la citada. 85 HIGUE RAS, A. 2008. Cul tural Heritage Manage ment in Per u: Curent and Fut ure Cha llenges . Handbo ok o f South Ameri can Archa eology . New Yor k: Spr inger Scie nce & Bus iness Media, p. 1025. "I n Peru, the first long- term manag ement plan aimed a t a single archaeol ogical WHL sit e is the 1 999 Chan C han Master P lan, whi ch started 13 yea rs after Chan Chan b eing declar ed by the UNESCO a heritage site in danger. The di fficulties of Chan Chan´s Mast er plan (Plan Maestr o) are symptom atic of the con ditions domina ting the cultur al scene when the main objectiv e is lim ited to u sufruc t in the f orm of t ourism r ather than t o redr ess to…“ . 128 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 173 El profesor considera que e n el caso de los imagineros, salv o honrosas excepcione s, son grandes en la creació n pero nefastos en la restau ración, porque la o bra de arte “impone condiciones irrenunciables ”, entre ellas, el respeto a la autenticidad p ara no modificarla arbitrariamente , y tales premisas , la mentablemente no suelen cumplirlas. Uno de los temas preocupantes del momento era el estado de las pinturas murales al fresco del M onasterio de San ta María de la R ábida (Huelva) 86 , que r ealizara Daniel Váz quez Díaz con el tema del descub ri miento de América, mo tivo por el que en 1977 , el profesor Arqu illo en compañía del Prior del Monas terio y del en tonces Director Gen eral de Bellas Artes D. Antonio Lago Carballo, efectuaron una v isita de inspección co mprobando los deterio ros que presentab a. Tras la visita, el Ministerio de Cultura le enca rgó a l p rofesor Arquillo la realización de un dicta men técnico sobre el estado de conservación de los frescos, al que s eguirían otros dos informes en 1978 y 1979, coin cidie ndo con l as cam pañas de ve rano que realizó con los alumnos , para la resta uración de pint uras murales del claustro mudéjar d el M o nasterio (Anexo A. 144 ) . En el estu dio realizado se proponían las a ctuaciones par a salvar las pinturas , pero h ubo que esperar hasta fe chas próximas a la Exposición I nternacional de 1992 celebrada en Sevilla, para que lo s frescos fues en restaurado s. Sobre el tem a Francisco Arquillo manifestó s u punto de vista en varios periódico s . La primera restauración de una imagen artística e históricamente importante que llevó a cabo en Sevilla , fue el C rucificado de la Vera Cruz en 1978 (Fig. 173 ) , la escultu ra en madera policromada más antigu a que procesiona en la Semana Santa s evillana, datada en el s iglo XVI (Cat. 20 ) , y que gracias a la documenta ción radiográfica, s e le pudo descubrir y recuperar un sudario dorado y estofado, que se encontraba oculto a causa de una intervención del siglo XVIII . En el hueco de la cabeza apareci eron papeles con nombres de miembro s de la H erman dad de fech a próxima a su fundació n 87 . La reseña fue pu blicada en el perió dico El Correo de Andalucía el ( Anexo A. 145 ) . 86 OLMEDO , M. 19 77. El de terioro de las pi nturas de Vázqu ez Díaz e n la Rá bida es un hecho i nsólito . ABC. [ en línea], v ol. 06/ 03/1977, p. 17 . Disponible en: http://hem erot eca.abc.e s/nav /Navigate. exe/hem erote ca/sevi lla/abc.se villa/1 977/03/ 06/031. html 87 VERA+C RU Z, H. de l a S. 2012. Sa ntísimo Cristo de la Vera Cruz - Hermandad de la Vera Cruz. Sevilla. [en línea]. [Consul ta: 20 sep tiembr e 2012]. Disponibl e en: http://www.veracruzsevilla. org/titula res - herma ndad - vera - cruz - sevilla/santisimo - c rist o - de - la - vera - cruz . “En 1978, tras la r estauraci ón llevada a cabo p or el Prof. de la Universi dad de Sevil la, D. Francisc o Arquillo Tor res, se rescató l a polic romía original del es cueto sudari o anudado en la c adera izquierda, c uya alista da estampació n imita a un tejido hebr aic o de nota ble belle za. La s 129 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A La restauración del Retablo Mayor de la Catedral transcurría a buen ritmo y con absoluta normalidad, pero sorprendenteme nte, el día 15 de abril d e 1978 la prens a local publicó un artículo a pe tición de una asociació n denominad a ADELFA, so licitando que se paraliz asen las obras , esgrimiendo, entre otros argumento s, que estaba siendo restau rado “…por un equipo y de acuerdo con unas técnic as que no ofrecen suficientes g arantías ” (Anexo A. 146 ) . Francisco Arquillo remitió al mismo periódico la respu esta que sigue, publicada d ías después (Anexo A. 147 ), aunque si n el alarde tipo gráfico del artículo ant eriormente refe rido. Ante el estado de la cuestión y con el fin de rebatir juicios c arentes de rigo r y veracidad, la c omisión c onsti tuida para la restauración del R etablo invitó a los miembros de la asociación a visitar la o bra, retract ándose días después en el mismo periódico , aduciendo que el juicio emitido había sido fru to de la desinformación. El daño ya se había consumado , pues las obras fueron suspendida s y cuando se remprendieron , la Fundación March había retir ado la subvención que le tenía asignada de un millón de pesetas anuales, re sultando paradójico que diez días después de la nota de prensa, la prop ia Fundación había remitido al profesor Arquillo una carta relativ a al Retablo, juntamente con doce ejemplares del número sete nta del boletín info rmativo de la prop ia Fundación, correspondiente al mes de abril (Anexo A. 148 ) , d educiéndose el beneplácito de la misma por el desarrollo d e los trabajos. Gracias al empeño puesto por el entonces directo r del Museo de Bellas Artes de Sevilla D. José María Benjumea y Fernánd ez Angulo , se creó la Asoci ación de Ami gos del Retab lo, con cuya ayuda la restauración pudo continuarse, pues no obstante hubiese sido informada puntualmente la Fundación March de todos los acontecimiento s relativos al tema, la ayuda económica que prestab a no pudo recuperarse . Las colaboraciones econó micas para dar continuidad a la restauración fueron numerosísimas, mo strando la página primera de las aportaciones , significando do s de ella, de la Duquesa de Alba y d e la propia F undación March, que había retir ado la subv ención cuando se suscitó la polémica (Anexo A. 14 9 ) . A pesar de las advers idades el trabajo , concluiría y en el diario de trabajo abierto po r el Profesor el día del comienzo y rellenado a diario po r un miembro del equipo , fueron recogiéndo se puntualmente cuantos hechos y circunstancias eran considerados dignos de reseñar. Lo escrito el pr imer y último d ía (Anexo A. 150 y 151 ) ofrece una visión “aproximada”, de lo que supuso tan ingente obra para cuantos tuv ieron el privilegio de intervenir en la restauración. dimensiones y el formato del paño d e pureza facili tan la datación del si mulacro en los comedi os del Quinientos. E n dicha restaur ación, y al igu al que en otra s imágenes de esta índole, f ue encontrad o en el interior de l a Image n un docu mento. A dif erencia de otr os, en dic ho documen to no qued aba reflej ado el nombre del A utor de la Imag en, sino que a parecían un a serie de nombr es que datan l a mayoría de el los del Siglo XVI o XVII , al par ecer, p osibles miemb ros de l a Junta de Ofi ciales d e la Herm andad, per sonajes pertenecient es a los Caballero V einticuatro de la Ciudad , y miem bros des tacados de l a corporaci ón…” . 130 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 175 Fig. 174 Fig. 177 Fig. 176 Pudiera pensarse que la extensión dada a este trabajo es excesiva, no obstante consideramos , que finalmente deben ser mostradas fotograf ías comparativas de antes y después de la intervenció n (Figs. 174 y 175 ) . Grupo escultórico de l a Santa Cena completamente c ubierto de polvo antes de la intervención (Fig. 176 ) y aspecto que presenta después de la restauración (Fig. 177 ). 131 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 179 Uno de los d ibujos realizados por Ale jo Fernández en l a hornacina de un o de los apó stoles de la viga de imaginería. Con el consentimiento del Cabildo los dibujos fueron extraídos de la madera y colocados en un nuevo s oporte, con la intención de exponerlos en un futuro museo catedralicio (Fig . 178 ) . El espléndido calvario gótico qu e coron a al Retablo, presidido por el Cr isto del M illón , fue expuesto como muestra la f otografía (Fig. 179 ) y recoge la prensa local (Anexo A. 15 2 ) . Fi g. 178 132 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 180 Fig. 181 Concluido el trabajo, el Cabildo Catedralicio dejó const ancia escrita de su complacencia po r la labor realizada (Anexo A. 153 ) . La información obt enida en los archivos catedralicios por la histo riadora Dña. María Fernanda Morón de Castro, y la derivada de la investigació n científico - técnica prev ia y durante la restauración, propiciaron que dos años despué s cuando se publicó el libro El Retablo Mayor d e la Catedral d e Sevilla , se incluyera un amplio capít ulo firmado po r Francisco Ar quillo , sobre las investigacio nes realizadas y el proceso seg uido en los trabajos (Anexo A. 154 y 15 5 ) , publicación que fue presentada por alguno de sus autores, entre ellos el P rofesor (Anexo A. 156 y 157 ) . P ero la actividad restaura dora proseguía sin descanso pasando por sus manos o bras pictóricas y escultóricas impo rtantes y de gran renombre, no s ó lo de su ciudad natal, sino también de otros puntos de la geografía nacional. En la última etapa del R etablo ha b ía acometido la restaura ción de una pintura de excelente nivel artístico ; un cuadro de Santa Rosa de Lima pintado por Murillo (Cat. 1 2) . Me dice que tal joya exigía un profundo estudio científico -técnico, que ratificase su atribución estilís tica e histórica y la aut oría, objetivo que felizment e se cumplió . La operación más delicada co nsistió en la realización de una lim pieza media , para respetar la pát ina adquirida a través de s u paso en el tiempo (Fig. 180 ) . En la trayectoria del p rofesor Arquillo ha habido res tauraciones de gran repercusió n mediática, c omo la “Esp eranza Macarena” (Fig. 181 ) (Cat. 22) , una de las imágenes sevillanas más significativas a n ivel popular , que cuenta con devotos en muchos países, principalmente en Latinoamérica, y que según los maca renos “es la más fiel representación de la que está en los 133 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A cielos ”, trabajo que marcaría su vida profes ion al debido a la categoría histórico - art ística de la obra y su gran carga devocional. No constaba documentalmente ninguna intervención anterior, si bien, habían existido actuaciones de to do tipo realizadas con po co acierto, como evidenciaba la pro pia imagen. E fectuado el informe técnico y el proyecto de trabajo encargado po r la H ermandad, correspondía a ésta elegir la prop uesta más idónea ent re las do s solicitadas, una del I nstituto de Conservació n y Restauración d e Madrid y o tra de Francisco Arqui llo. La decisión de la Junta de Gobierno para aco meter la restaura ción fue difícil y digna de ser contada. Días antes de determinar quién realizaría la restauración, se reunió la Junta de Gobierno, acordándose proponer a Fr ancisco Arquillo la constitución de un equipo c on los restauradores del Instituto de Restauración. La respuesta del P rofesor fue la que consta en la carta qu e el 13 de no viembre de 1977 remitió al Hermano Mayor (Anexo A. 158 ), con siderando impr ocedente la colabo ración que se le proponía , haciéndole determinadas puntuali zaciones, entre ellas las sig uientes : La restaura ción de la imagen de Ntra. Sra . de la Esper anza Mac arena es una empresa de imprevisible trascende ncia y po r consiguien te es ob vio supo ner que la res ponsabi lidad alcanza cotas in sospechadas. Ante una res tauració n de es ta naturale za es f undame ntal la labo r de un equipo coherente y compenetrad o que ofr ezca las garantías necesar ias, debiéndos e huir de col aboracio nes es porádicas que ll evan c onsigo u na inevita ble fal ta de co ordina ción que re dundaría en detrimento de la i magen. Si bien en otro mo mento ha tenido que recurrirse a la capital de Es paña en sol icitud de asesoramiento o a yuda, en la actualida d lo considero innecesario dado el elevado nivel profesio nal de los titulad os existent es en nues tra ciudad, que pueden e quipara rse sin ninguna dud a a los más prestigios os del paí s y afrontar cua lquie r tipo de rest auración co n plenas gara ntías de é xito. Ante la situación plante ada, la Junta de Go bierno realizó vo tación secreta para d ecidir sobr e las propuestas, res ultando elegid o Francisco Arquillo por unanimidad, q uedando ello reflejado por escrito , juntamente como el re conocimiento po r el posterior acier to en la restauración (Anexo A. 159 ) . Como ejemplo de la admiración y c ariño de los macarenos hacia su Virgen, se trans cribe una dedicatoria entrañabl e inserta en el artículo de u na revista de la H er mandad, escrito por un miembro de la Junta de Go biern o, que dice: 134 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 193 Fig. 195 Fig. 196 Fig. 194 Al tratarse de una ima gen de gran devoción y repercusión popular, hubo que reconstruir las parte s faltantes de la Virgen que eran piezas postizas independientes de la figura y tratar con criterio ar queológico la talla primitiv a (Fig. 193 ) . La mano y los pies del Niño fueron reconstruidos (Fig. 194 ) , así co mo la mano derecha de la Madre que desaparición juntamente con las joyas (Fig. 195 ). Aunque sevillano de nacimiento , el largo periplo fu era de su ciudad natal especializ ándose en otros puntos de España y en el extranjero le supuso un gran recono cimiento, pero a su vuelta a Sevilla era prá cticamente un desco nocido y debió empezar de c ero. Me recon oce que par a superar el dicho de que “nad ie es profeta en su tierra”, había tenido que restaurar dos obras muy importantes, el Retablo Mayor de la C atedral y l a imagen de L a Esperanza Macarena . Ello unido a su voca ción y constancia en lo que le apa sionaba, com enzó a dar sus frutos, pues la actividad h asta este momento y la desarrollada a con tinuación así lo confirma. La pintura sobre tabla representando la Virgen de la Rosa realizada po r Alejo Fernández en el siglo XV I (Cat. 1 7), a consecuencia de un incendio había sufri do daños muy graves en la película pi ctórica (Fig. 196 ), que fuero n resueltos felizmente . Rela cionados con la res tauración de esta o bra son los dos documentos que sigue n 92 , 93 (Anexo A. 174 y 175 ) . 92 FERRAND , M. 1977. L A VIRGEN D E LA ROS A. ABC DE LAS ARTES , vol. 08 /12/1977 , no. c, p. 61 . “La obra más famosa de Al ejo Fernánde z, de la par roquia de Santa Ana, ha sido desmonta da y trasl adada para su restauració n. La magní fica tabla deteri orada por los años y p or un pasado inc endio del templo, ser á restaurada bajo la dir ección de Fra ncisco Ar quillo." 141 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 197 Fig. 198 Por mediación de la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de la prov incia de Sevilla, se le encom endó el estudio de dos obras muy im- portantes para determinar el estado de con servación, el se - pulcro del Cardenal Cervantes , que se encuentra en la Catedral de Sevilla ( Fig. 197 ), tallado en alabastro por Lo renzo Merca - dante de Bretaña en el s iglo XV y que es pieza fundamental de la estatuaria tard o - gótica . Otra de las obras fu e la pintura mural al temple repres entando La Batalla de Lepanto (Cat. 18) realizada po r Lucas Valdés en el s iglo XVIII. Tie ne un m arco original de escayola dorada , aparentando ser una pintura sobre tela (Fig. 198 ) . No quisiera dejar de lad o una circuns tancia que sucede varias veces por est os años . La inci- piente Escuela Superior de Bellas Artes de Las Palmas de Gran Canaria , no disponía del pro- fesorado con acr editación académi ca para cons tituir los tribu nales de r eválida, motivo por el que se desplazaban profesores de la de Sevilla, entre ellos Francisco Arq uillo (Anexo A. 176 ) . 93 INFANTE - G ALÁN, J. 1977. ENTRA EN RESTAU RACIÓN LA « VIRGEN DE LA ROSA ». A BC. , vol. 08/12/1 977, no. c, p. 26. “La m ás famosa o bra de Alejo Fern ández es pr opia de la iglesia parroquial de Santa Ana , de Triana. Una vez rest aurada p or el prof esor Arquillo será dev uelta en abr il al barri o trianero.... " 142 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 199 Como aconteci - miento impor - tante que suce - dió durante el período que se desarrolla en este capítulo, hacemos refe - rencia al 6 de diciembre de 1978, fecha en que fue ratificada en referéndum la nueva Constitución E spañola, entrando en vigor el 29 de diciembre del mismo año (Fig. 199 ) 94 . Dos fechas hist óricas referentes a la Comunidad An daluza, se marcan en el calend ario: en 1978 el primer Gobier no preautonómico presidido por Plácido Fernán dez Viagas (Fig. 200 ) , y en 1982 el primer Gobierno autonómico cuyo presidente fue Rafael Es curedo Rodríguez (Fig. 201 ) . IV.2. SEGUNDA ETAP A DE SU ACTIVI DAD DOCENTE Y P ROFESIONAL ( 1979 - 1981) . PERÍODO CORRESPO NDIENTE A LA TITULACI ÓN DE DIPLO MATURA EN BEL LAS ARTES. 1979 fue otro año denso en acontecimientos relacionados con su profesión. Las restauraciones dirig idas en la Facul tad de Bellas Artes y las realizad as a título particular fueron numerosas, así como las conferencias impartidas y otras ac tuaciones dignas de señalar. El entonces delegado provincial en Sevilla del Ministerio de Cult ura D. Manuel R odríguez- Buzón Calle, había s olicitado colabo ración de la Cated ra para restaurar varias obra s de la Colegiata de Osuna (Sevilla) qu e se encontraban en malas condiciones de cons ervación, entre las que se encontr aba el magnífico C rucif icado de la Misericordia d e Juan de Mesa, que será posteriormente restaurad o en 1985. 94 GONZ ÁLEZ - T EVIJANO S ÁNCHEZ, P . (E d) 2007. Constituci ón Española . Madrid. : LA LEY . ”A probada por las Cortes el 31 de octubre d e 1978. Ratific ada en r eferé ndum por el pue blo españ ol el 6 de dici embre d e 197 8. Sancionada por el Rey Don Juan Carlos I el 27 de diciembre de 1978 y publicada en el Boletín O ficial del Estado el 29 de dic iembre d e 1978 ”. Fig. 200 Fig. 201 143 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 203 Fig. 202 Como hemo s reseñado con anterioridad, dar a conocer las posibilidades de recupe ración de las obras de arte ha sido s iempre un reto para él y ejemplo de ello es la exposición organiz ada por la Delegación Pro vincial del Ministerio de Cultura en una importante biblioteca pública sevillana (Anex o A. 177 y 178 ) , para mostrar un núme ro significativo de pi ezas restaur adas bajo su dirección en la Facultad de Bellas Arte s como práctica escola r, algunas de cuyas obras pertenecían al Panteón (Fig. 202 ) (Cat. 25 y 26) de la Colegiata , monumento renacentista del más bello plateres co 95 , 96 , evento que tuvo eco en la prensa local (Anex o A. 179 ) . La exposición fue inaugurada con una conferencia del profesor Arquillo . La repercusió n de los trabajo s anteriormente cit ados, fue el mo tivo por el que e l Mi nisterio de Cultura le encomendó un estudio sobre las pint uras mura les de Daniel Vázquez Díaz del 95 MORÓN DE CASTR O, M. F. 2004. L a puerta del sol de la C oleg iata de Osuna. Cuadernos de l os Amigos de los Museos de Osuna. , 6 , 27 - 30. En l a pág. 28, la pr ofesor a nos indi ca que fue el IV Conde de los Télle z Gir ón (1531 - 1558) quien le vanta l a colegi ata con su pante ón fam iliar. 96 GOITIA , F. C. 2001. Histo ria de la Ar quitec tura Española: Edad moderna, Edad co ntemporánea . Fundaci ón Cultural Santa T eresa. p. 109. "U no de los conjunt os más or iginales del pla teresco sevil lano es la colegi ata de Osuna, con su Pante ón Ducal." 144 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Monasterio de L a Rábida en Huelva, realizadas entre 1929 y 1 930, representando escenas del Descubrimiento de América (Fig. 203 ) (Anex o A. 180 ) 97 . Bajo la coordinaci ón del p rofesor Arquillo se llevaron a cabo profundos estudios científico- técnicos en los que participaron investigadores de la U niversidad de Sevil la, redactándo se un informe final dete rminando las caus as y consecuencias del det erioro que presentaba, acom pañado de un proyecto de res tauración. Visualmente se apreciaba en las pinturas la pérdida de definición del dibujo y la pulverización de la superficie pictórica que iba desprendiéndose paulatinamente, así como manchas blanquecinas de considerable extensió n. Dado el inter és del tema tuvo un seguimiento significativo en los me dios de comunicación (Anexo A. 18 1 y 182 ) . Me comenta el Prof esor a modo de resumen , que el pintor no realizó correctamente el procedimient o del fresco, que ex ige una selección rigur osa de los materiales, al haber mezclado a veces la cal con el yeso y empl eado en algunos caso s la arena del mar, con los problemas de sulfatación y de sales que ello conlleva en presencia de humedad. Este hecho lo confirmó el ayudante que tuvo e n su ejecución, un fraile muy joven que en el tiempo en que se pin tó la obra era el co cinero del m onasterio y que Vázquez Díaz lo había inmortalizado retratándolo en el mural . Algunos sustentaban la teoría que el problem a radicaba en la contaminación ambiental producida por el polo industrial de Moguer, he cho no creíble ni contras tado, máxime cuando a escasos metro s se encuentran al exterior las pinturas del c laustro mudéjar, en las que no concurren las circunstancias degradantes de los fre scos del pintor onubense. Sob re el estudio realiza do por el Pro fesor, extraemos u nas líneas del ar tículo publicado en la prensa en enero de 1982 98 . Para el experto de la ONU y de la OEA para la conserva ción de bienes cul turales, y catedrático de Restauraci ón de la facultad de Bellas Artes de Sevilla, Francisco Arquillo Torres, lo s daños registra dos en lo s frescos del pintor onubense en La Rábida se centran en tres apartad os fun damentales : notabl e atenuació n de la i ntensida d de lo s c olores, caída violenta de alguna s zonas de mort eros y dis gregación de la sup erficie pictórica. 97 OLMEDO , M. 1977. El det erior o de las pinturas d e Vázqu ez Díaz e n la Rá bida es un hecho i nsólito . ABC, vol . 06/03/19 77, p. 17. "… Si se pretend e salvarlas, l a rápida sucesión de daño s obliga a una inme diata intervención , dice el pr ofesor Arquillo. Es d el dominio pú blico que las pi nturas murale s de Daniel Váz quez Díaz, en el m onaster io de La Rábi da, sufr en un serio d eterior o. Franci sco Arquil lo Torres, catedrá tico de Restauración de Pintura y Escult ura de la Es cuela Superi or de Bellas Artes de Santa Isabel d e Hungría , nos habla del pr eocupante t ema.” 98 GONZÁLEZ , A. 19 82. Lame ntable e stado de conserv ación de los fres cos de Vá zquez D í az en el monaste rio de La Rábida (Hu elva). El País [en línea], vol. 29 - 01 - 1982. [Consul ta: 17 sept iembre 20 14]. Disponi ble en: http://el pais.c om/diario /1982/ 01/29/c ultura/3 81106 809_85 0215.htm l 145 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 205 Fig. 204 Sin embargo , para el citado profeso r - que ha dirigido ya restaura ciones en el convent o franciscan o - es v ital resp onder a una lógica pr egunta: ¿Cómo es posi ble que la obra d e Vázquez Díaz se vaya degr adando con tan veloc idad, mient ras que otros fresc os mudéjare s del siglo XV, situados a tan sólo veinticinco metros de la misma, sigan tenie ndo un colorido y resistencia perfecta? La r espuesta de Arquillo Tor res no pued e ser más co ntunden te y polémica: "La ejecu ción técnica de los fres cos de Vázquez Díaz no s e adecuó a las exigen cias del muro r abideño . En relación con el aspecto artístic o se escribió mucho sobre su estilo innovador y la influencia en la pintura es pañola. El pro pio artista dijo en 19 35 , que cuando pintó los frescos de La Rábida se comenzó a reconocer su obra en España y América (Anexo A. 1 83 ) . El boceto recuperado del estudio del pintor en Madrid (Fi g. 204 ) , correspo nde al ángulo inferior izquierdo de la (Fig . 20 3 ) , que com o puede comprobarse hay cambios en algunos perso najes. Casualmente es a parte de la composició n coincide con la fot ografía en que el artista se encuentra pintando en el Monasterio onubense (Fig. 205 ) . 146 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 206 Fig. 207 Un mes antes de la Semana Santa de 197 9, la imagen de Ntra. Sra. de la Paz (Cat. 3 4 ) , obra del imaginero Anto nio Illanes Rodríguez 99 , sufrió las consecuencias de un incendio que le calcinó gravemente el lado dere cho del rostro (Fig. 206 ) . Recurriero n con urgenci a al profesor Arquillo para que con sus conocimiento s y experiencia intentas e recuperar la maltre cha enc arnadura. Después de un trabajo intenso, la imagen fue devuelta al culto con el tiempo suficiente pa ra cumplir los preparativ os previo s a la salida p rocesional d el Domingo de Ra mos, aunque lamentablemente “ diluvió ” y no puedo cumplir con la estación de pen itencia 100 . Me confiesa que fue uno de los trabajos más a gradecidos de s u larga vid a profesional, ya que como pudo demostrar en una conferencia celebrada pocos me ses después, la policromía fue regenera da, conservándo se prácticamente en su totalidad l a encarnadura dañada (Fig. 207 ) (A nexo A. 184 ) . Dado el interés que consideramos tuvo esta restauración, mostramos dos foto grafías s ignificativas: un detalle de la mej illa derecha dañad a (Fig. 208 ) y la misma zona tra s el trabajo de regener ación (Fig. 20 9 ) . 99 REDACCIÓN. 2001. La Paz. ABC . Sevi lla, 8 abril 2001. p. 53. "La Virgen d e la Paz es asimi smo obra de Antoni o Illanes, que c obró por ella 2.500 pese tas. Realizada e n 1939, ha sido res taurada por Sebasti án Santos (195 5) y Franc isco Arq uillo (197 9)." 100 SANVIC ENTE, EFE, T. y DOCUM ENTACI ÓN, S. de 1979. L a Virgen d e la P az r estaurada. ABC , vol . 03 - 04 - 1979, no. c, p. 5. "Deteriora da por el incendio sufrido en la par roquia de San Sebastián , la imagen de Nuestra Señora de la Paz ha si do ráp ida y felizm ente restaur ada por el catedrá tico de la Facultad de Bellas Ar tes, Francisc o Arquillo. Gr acias a la r apidez con que ha sid o efectuad o el tr abajo, la titul ar de la c ofradía d el Porvenir po drá salir bajo palio el Domingo d e Ramos." 147 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 210 Fig. 208 Fig. 209 A ños más tarde se celebraría el veint e aniversario de su restauración , como recuerda u n periódico local (Ane xo A. 185 y 186 ) . Cuando se restaura una imagen d e gran devoción popular, inde pendientemente de su categoría histó rico - artística, la rea cción de los devotos es imprevis iblemente agr adecida. Baste leer dos cartas dirigidas al Profesor , remitidas por el Alcalde y el Presiden te de la hermandad para comprenderlo , referent es a la restaura ción efectuada a la imagen d el s iglo XVI representando a Santa María de Nazaret , patrona de Chiclana d e Segura ( Jaén ) (Cat. 3 7) (Anexo A. 18 7 y 188 ) . La restauración de la imag en de Ntra. Sra. de los Milagros patrona del Puerto de Santa María ( C ádiz ) ( Cat. 2 9) (An exo A. 189 ) , tambié n constituyó un acontecimiento para la ciudad, si bien en este caso la inter vención fue mucho más compleja dada la situación en que s e encontraba la talla. Se trata de una o bra de gran valor artístic o datada en el s iglo XIII, que había sido objeto de numerosas transfo rmaciones a lo l argo de la h istoria y pintada la encarnadura de color oscuro. L a documentación fotográfica evidencia la mutilación s ufrida, restando d e la 148 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 211 Fig. 212 Fig. 213 imagen primitiva ún icamente la cabeza, qu e fue adaptada a una es cultura renacent ista (Figs . 210 y 211 ) mutilada a su vez para adecuar las vestiduras de te la . La investigación documental sobre este inte resante caso, permitió consultar documentos para trazar su his toria material. A finales del siglo XIX , en una fotografía del historiador Padre Fidel Fit a Colomer (183 1 - 1918), la imagen portaba una especie d e coraza de plata con brazos articulados que le c ubría integramente el cuerpo, regalo de los Duques de Medinaceli. Para la toma de la fotografía l e fue retirada su mitad inferior 101 . Este documento fotográfico fue publicado por D. José Hernández Díaz en sendos trabajos de 1948 y 1971 102 (Fig. 212 ) . Sobre la épo ca de la mu tilación existe v arias versiones, pudiendo ser la más certe ra la que situa el hecho en 1671, convirtiendo una Virgen sedente entronizada con el Niño en los bra- zos, de 70 cm de altura, en lo que contemplamos en la actualidad de 1 40 cm , aproximadamente. En relación con su negritud , según la leyend a es oscura desde mediados del sig lo XIV, teniendo esta moda su origen en un retrato biz antino que la tradición adjudicó a San Lucas. P rimitivamente e ra visible la t ez clara, po licromía que s e encuentra cubierta por varias capas 101 REDACCI ÓN. 200 9. Iconogra fía de l a Virgen de los Milagr os. Recu perado 22 de febre ro de 2 013, a par t ir d e http://www.g entedelpuerto.com/ milagros/, “Tarjeta no circulada qu e muestra una fot ografía real izada por el célebr e histor iador Padre Fidel Fita , S.J. en los años final es del siglo XI X. (…) Estas tarjetas se vendí an al público en l a Iglesia M ayor Pri oral y, al dorso de la mi sma, s e puede observ ar un sello de dic ha Parroquia.” 102 Idem. “ …máximo especi alista en la ic onografía mar iana de la ar chidiócesis hispal ense de la époc a fernandina… ”. 149 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 215 Fig. 214 de color marrón 103 , como el Profesor pudo d emostrar científicamente en el congreso María Santísima de los Milagros entre l a Historia y la Leyenda , celebrado en el Puerto de Santa María (Cádiz) en 19 91 (Anexo A. 190 ) 104 . El criterio seg uido en la intervenció n fue respetuo so con la autenticidad de la imag en, apli - cándo se un tratamiento cons ervador como se aprecia en la fotografía fin al (Fig. 213 ) . Para su exposició n al culto s e atavía con vestid os de tela como viene sucediend o desde su transfor- mación . Si bien el Profesor se dedicaba inte nsamente a las labores de restaura ción, nunca olvidaba su vocación artís tica pintando cuadr os “por necesidad vital” como él dice , o interviniendo en eventos artístico s, siendo invitado en numerosas ocasiones a participar en jurado s de expo - siciones (Anexo A. 191 ) . El Profesor, salv o en alguna situación coyuntural, siempr e ha impartido do cencia en el último año de la especialidad, co nsiderando que había que estimular el trabajo de prácticas del alumno con obras de cierto nivel artísti co. Ello conllevaba obv iamente el control y asesoramiento permanente, pero en contrapartida, el alumno desarr ollaba capacidad d e decisión, seg uridad en el trabajo y g ran sentido de la respo nsabilidad. Esta filoso fía la ha venido aplicando des de sus primeros años como docente, con resultados que los propio s alumnos han considerado óptimos, como puede deducirse de los resu ltados de la evaluación que se realiza al pr ofesorado en la U niversidad de S evilla. Los 103 Idem. “ E n la restauración ef ectuada en 19 79 por el Profe sor Arq uillo, s e vi no a demostr ar que el mor eno no era el col or original de la imag en. Por me dio de estu dios est ratigráfi cos y mic roscópic os comprob ó que la faz original era cl ara, con una encarna dura blanca baj o la oscura y que se fue e nnegreci endo con capas suc esivas. Posibl emente la costu mbre d e asemej arla a los ic onos biza ntinos d e tez morena de mod a en el siglo XIV o la i nterpretaci ón del Canto Pr imero del Cantar de los C antares “S oy Negra per o hermosa» hiciera que la talla fu era virada al color negro ; también pudi era ser que l os barnic es aplicados para s u prot ección acabaran dá ndole ese aspecto.” 104 Idem. “ En 1991 se organ izó el Congre so “María Sant ísima de los Mil agros entre l a Historia y la Leyenda”. Or ganizado p or la Comisi ón de las Bo das de Dia mante de la Coronaci ón Canóni ca de la Virg en.” 150 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CAPÍTUL O IV Fig. 216 Fig. 217 documentos que siguen dan testimonio del tipo de obra s para la práctica de los alumnos (Anexo A. 192 y 193 ). Los dos problemas que mo stramos (Figs . 214 y 215 ) se encuentras resueltos en el catálogo de obras restauradas (Cat. 4 2 y 4 3). Desde que comenzara la actividad docente, l as campañas de verano las consideraba como continuación de la s clase s , per o con obras que no pueden trabajarse en el aula , como la pintu ra mural o los retablos que dadas sus característic as han de realizarse “in s itu” . Tres de las más importan tes sobre pintura mural , fueron llevadas a ca bo en lo s años 1978, 19 79 y 1980 en el M onasterio de Santa María de La Ráb ida (Huelva), r estaurando las pinturas murale s del siglo XIII del claustro mudéjar en los dos primeros año s (Cat. 27) y en el t ercero la decoración de los s iglos XV, XVI y XVI I de la iglesia conventual (Cat. 31) . Las conclusiones obtenidas sobre el estudio ma terial de las pinturas fue el siguie nte. Cuando a principios del siglo XX el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco 105 fue a restaurar el M onasterio, se encon tró con las pinturas del claustro cubiertas por un enfoscado de cal y arena encalado. Puede observarse que para as egurar la adhes ión del mortero se picó la pintura original (Fig. 2 16 ) . Teniendo conocimiento de que bajo l a capa de cal existían pinturas, proce dió a la recuperación encar - gando a los albañiles que realizaran la labo r, pudien- do imaginar el resultado de la operación seg uida por personas inexpertas. 105 ALVAREZ L ÁZAR O, P. F. (Ed.). 2001. Ci en años de educac ión en España: en torno a la creación del Minister io de Instrucc ión Públic a y Bellas Arte s . Madri d: Minist erio de Educació n. En es ta public ación s e indica que fu e uno de los expone ntes de l a arqui tectura e cléti ca del si glo XIX e n Españ a. Entre otras constru cciones cabe destacar: el del palac io que lleva su nombre en el Retiro y el del edificio del ent onces Ministerio de Fomento. 151 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 218 Fig. 220 Fig. 219 Partiendo de los escasos fragmentos de pintura original que pudieron recuperarse, Velazquez Bosco hizo reconstruir la pintura de los cuatro muros del claustro, tomando como modelo las p inturas del claustro del M onasterio de San Is idoro del Campo , en Santiponce ( Sevilla ) , con el resultado que muestra un a fotog rafía de la épo ca (Fig . 217 ) . En la primera de las campañas en el Monasterio de L a Rábida se actuó en el claustro mudéjar , donde d ebido al procedimient o pictórico empleado en la reconstrucci ón, temple de cola animal y a la humedad del lugar, las pinturas fue ron perdiéndose paulatinamente hasta casi desaparecer , permaneciendo ú nicamente los fragmentos primitivos pintados al fresco , que ya existían cuando se produjo la intervención de Velázquez Bosco a principios del siglo XX (Fig. 218 ). A solicitud del prior y previa aprobació n de la Orden Franciscana di eron comienzo los trabajos. La primera o peración consist ió en calcar los elementos o rnamentales y marca r las coordenadas de su situación para reproducirlos posteriormente ( Fig. 219 ) . Se siguió el criterio de r econ strucción a bajo nivel y distinta intensidad que el original en las partes perdidas , emplean dose el procedimiento del fresco, debido a que las pinturas se encuentrab an al aire lib re, en una zona muy húmeda y pr óxima a un polo industrial, que no permitía el empleo con garantías de otro p rocedimiento pictórico (Fig. 220 ) . Se muestran tres fases del trabajo: estado en que se encontraba el muro (Fig. 221 ) , 152 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CAPÍTUL O IV Fig. 224 Fig. 221 Fig. 222 Fig. 223 colocando mortero de cal y arena para la reconstrucción (Fig. 22 2 ) y el resultado de la intervención, d estacándose la parte o riginal al ser más clar a que la recon strucción nueva que pasa a un segundo plano (Fig. 223 ) . Durante la segund a campaña recibiero n la visita del Ministro de Cultura D. Ma nuel Clavero Arévalo (Fig. 224 ) . Hacemos un receso en la dinámica de trabajos, para hacer ref erencia a la relación que mantuvo con el insigne escultor D. Enrique Pérez Comendador, que admiraba desde que l o conoció cuando estudiaba en la Escuela Supe rior de Bellas Artes de Madrid . Era una persona amante de Sevilla, ciudad que frecuentaba, teniendo la ocasión de saludarlo durante la restauración del Retablo Mayor de la Catedral , en otras situacio nes similares y posteriormente en l a vi sita que realizó al taller donde se est aba restaur ando la imagen de L a Macarena para conocer el proces o. Pérez Comendado r hace referencia a es a visita en una carta que le envía al Profes or, mediando para que se interese por la situación de unos amigos (Anexo A. 194 ) . En este año dirigió la restauración de dos pinturas murales de s ignificado valor his tórico - artístico, como fue ron: l a Virgen del Coral datada en 1375 (Fig. 225 ) (Ane xo A. 195 ) , que se encu entr a en la i glesia de San Ildefon so de Sevilla (Cat. 3 3) , después de haber tenido v arios emplazamientos como nos explica una lápida conmemorativa (Anexo A. 196 ) . Posteriormente la im agen de Ntra. Sra . de Rocamador qu e se venera en la i glesia de San Lorenzo de Sevilla desd e finales del s iglo XIV (Cat. 32) . Con res pecto a esta última pintura, me cuenta 153 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 225 Fig. 2 26 la anécdota acaecida el día de la presentación de la obra después de la restauración. El Señor Cardenal José María Bueno Monreal asistente al acto, cuando le presentaron a Francisco Arquillo le preguntó si su padre no había podido ir a la inauguración, y es que el P rofesor tenía un aspecto muy juvenil como correspondía a sus treinta y nueve años. Con motivo de la rest auración del Retablo Mayo r de la Catedral, el Profesor había establecido una fructí fera relación con el Cabildo Metro politano para la cons ervación del patrimonio catedr alicio y fruto d e ello fueron n umerosas actuaciones importantes , como la ya referenciada d e la pintura mural de San Cristobal y o tras obras pictóricas y esc ultóricas también relevantes . Una de ellas era la pintura representando la c rucifixión que cuelga en la galería porticada del P atio de los Naranjos de la C atedral hispalense. Cuan do se acometió el trabajo la primera operació n era descolgarlo del muro para t rasladarlo a la Facultad de Bellas Artes, pero sorprendentemente , se trataba de una pint ura mural pintada al óleo y enmarcada como si de una obra exenta se tratase , por tan to, el planteamiento cambió completamente (Fig. 226 ) . Sería prolijo reseñar las numero sas conferencias impartidas por el profes or Arquillo en todo tipo de instituciones, siempre e xplicando las po sibilidades de recuperación del P atrimonio pictórico y esc ultórico, aunque guarda un especial recuerdo de aquellas celeb radas en centros do centes como los institutos de enseñanza media y los co legios. Según me dice, en esos lugares es do nde hay que sembrar la semilla del respeto y reconocimiento hacia nuestro legado histórico y donde el esfuerzo es más rec onfortante. Como anécdot a me refiere su p articipación en u n ciclo de charlas de diver sa temát ica en el centro de enseñanza media l os Padres Blan cos de Sevilla , donde estudiaban sus hijos, cuya inte rvención había sido precedida por otra relacio nada con los ferrocarriles , incluyendo todo tipo de maquetas con circul ación de trenes incluida, l ógicamente con notable aceptación y alegría d e los alumnos. 154 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CAPÍTUL O IV Fig. 227 Fig. 228 Me confiesa que sentía preocupa ción , porque hablar de “cosas viejas”, como alg unos califican las obras art ísticas antiguas, después del éxito de la ant erior era una misión de consecuenci as imprev i sibles. L a experiencia, la ps icología para implicar a lo s alumnos y las sorprendentes imágenes proyectadas, fueron argumentos suficiente y por ende la reacción de los jov enes sorprendente , interrumpiéndole con preguntas en numerosas ocasiones. La semana siguiente fue n uevamente invitado para hablarle a los alumnos d e un curso más avanzado, que no asistier on, pues según la dirección del centro el tema también lo debían conoce r los alum nos de COU. El Profe sor me recuerda otras que considera tuvieron gran repercusión, co mo las jornadas culturales organ izadas por el Minis terio de Cul tura en la p rovincia de Sevilla y la primera conferencia s obre la restau ración del Retablo Mayor de la Catedral, q ue como es ló gico se celebró en la Facultad de Bellas Art es (Ane xo A. 197 , 198 y 199 ) . L as demás sobre el mismo tema vinieron después (Anexo A. 200 ) . Las numerosas colab oraciones con el C abildo catedr alicio propició su nombramie nto como miembro de la Comisió n para la Conservación del Tesoro Artístico e Histórico de la Catedra l (Anexo A. 201 ) . D urante la última camp aña en el M onasterio de L a Rábida, el Pro fesor había con ocido el deficiente esta do de conservación del crucifica do que preside e l altar mayor, proponiendo al prior trasladarlo a la Fac ultad para su restauració n (Cat. 4 5) . Planteaba do s problemas importantes , la reducción v olumétrica de la madera d ejando hueca la policromía y la mut ilación de la cabellera original para c olocarle una de pelo nat ural . Por su espectacularidad ins ertamos las imágenes en el texto (Fig s . 227 y 228 ) . Aunque pudiera resultar reit erativo, sigue siendo nuestro propósito recoger en este trabajo las restauraciones importantes llevad as a cabo por el Profesor, mu chas de ellas procesionales como ya se ha podido comprobar. Ahora citamo s varias de arraigada devo ción popular, como el C rucificado de la Vera Cruz de la ciudad de Lebrija ( Sevilla ) ( Cat. 35) , la Virgen de la Piedad de Jerez de la Frontera (Cat. 36) , y la imagen de Ntr o. Padre Jesús de la 155 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 229 Fig. 230 Fig. 232 Fig. 231 Salud de la H ermandad de l a Candelaria de Sev illa (Cat. 38) , espléndida imagen atribuida tradicionalmente a P edro Roldán y últimamente con mayo r fundamento a Francisco de Ocampo y Felguera, qu e la realizaría en la prim era mitad del s iglo XVII, que además de los consabidos pro blemas de una escultura de esta s características , tenía túnica de tela encolada que había perdido la consistencia y hubo que consolidarla interiormente. Ejemplo del nivel artístico de a lgunas de las o bras que se r estauraban en el aula de la asignatura que impartía el P rofesor , es la obra que comentamos a continuación Se trata del relieve r epresen tando l a Purificación (Fig . 229 ), realizado por Juan Martínez Montañés y policromado po r Fr ancisco Pa checo (Cat. 28) , que estuvo desaparecido desde 1 937 y recuperado hacia 19 75 en las condiciones que muestra la f otografía (Fig. 23 0 ) . 156 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CAPÍTUL O IV Fig. 234 El reto era importante, p ero el Profeso r depositó toda su confianza en los alumnos considerándo los capacitados para salir airo sos del trance. Desde el primer mom ento entendió que el criterio a seguir , no podía ser otro que reconstruir el conju nto para hacer leg ible la composición, pero estableciendo diferencias entre lo antiguo y lo moderno. Tomando como refe rencia la foto grafía anterior a los daños ampliada a escala 1:1 se acometió el trabajo , reconst ruyendo con arcilla de forma s implificada las partes fal tantes en dos ocasi ones , hasta conseguir el tratamiento adecuado de las formas (Figs . 231 y 232 ) , logrando que dest acasen clarame nte las partes o riginales, a las q ue se les ap licó un tratamiento de conservación sin completar las parte s que faltaban, únicamente neutralizando los p roblemas para darle la estabilidad necesa ria (Fig. 233 ). Con la simplificación de las formas s e consiguió que la s partes reconstruidas perdiesen inte rés visual y no distraj ese n la con t emplación de la escena . El alto r eliev e va mon - tad o e n un so porte de las mismas dimensio - nes . Las part es nuev as r econs truidas e n r esina epó xica y fibr a de vi - drio son in dependien- tes, pudiéndose sepa- r ar del origina l si se est imase c onv enient e. Finalment e se le aplicó un color neutro que ento na s e co n las distin- tas p artes d el conjun to (Fig. 234 ) . Fig. 233 157 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 235 Aunque el propó sito de este trabajo es realizar una lab or de síntesis , seleccionand o la documentación relativ a a la activida d de Francisco Arquillo q ue mejor pueda traza r su perfil humano, docente y profesional, la vasta do cumentación que compone su currículum, en ocasiones pudiera par ecer que los acontecimi entos se solapan . A principios de 1 980, se le encomienda que realice determinadas operaciones en las pintu ras de Daniel Vázquez Díaz del m onasterio de la Rábida ( Huelva ) , antes de ser sometidas a una restauración integ ral (An exo A. 202 ) . En septiembre, el Ministerio de Asuntos Exteriore s de España le propone una misión in ternacional a realizar en la ciudad de Recife , del estado de Pernambuco (Brasil) (Fig . 235 ). Se adju nta la propuesta y la p rimera página de la agenda del P rof esor (Anexo A. 203 y 204 ) . Su compromiso do cente le impidió aceptar la mis ión propuesta de un mes dad o el i nminente comienzo del curso académico, p ero ante la insistencia del Ministerio y realizando las gest iones adecuadas, se le concedió el permiso p ara desplazarse a Brasil durant e una semana . El proyecto se realizó proponiendo a un colabora dor que viajó inicialmente para r ealizar el trabajo de c ampo y recog er la información n ecesaria. En la última sem ana Francisco Arquillo obtuvo la informació n “in situ”, sistematizó lo s datos obtenidos, se entrevist ó con las autoridades competent es y emitió el informe final requerido po r ambas instituciones, la española y la brasileña (Anexo A. 20 5 ) . Por estas m ismas fechas, el Rector de la Un iversidad de S evilla le enco mienda un estudio sobre el es tado de conser vación de las o bras artísticas del Panteó n de Sevillanos Ilustres, ubicado en la cripta del templo de la Anunciación co ntiguo a la Facultad de Bellas Artes, conjunto presidido por un espléndido crucificado renacentista (Cat. 47) . Posteriormente s e aprobaría el pr o yecto de restau ració n (Anexo A. 206 ) , e n el que particip ar on alumnos d e la especialidad de Restau ración , para los q ue el Profesor solicit ó la contraprestación económi ca correspondiente (Anexo A. 207 ) . El Panteón contenía importantes t esoros artísticos como: escultur as en piedra y madera policromada, sepulcros y sarcófagos en márm ol, escudos heráldicos etc., entre los qu e significamos los sig uientes: t umba de Lorenzo Suárez de Figueroa ( s iglo XV), l ápidas de Francisco Duarte y Catalina de Alc ocer (s iglo XVI), c rucificado (s iglo XVI), t umba de Benito Arias Montano (s ig lo XVII) , l ápidas de Pedro Ponce de León (s iglo XIX), l ápida de José Ge stoso Pérez (s iglo XX), sepulcro de Valeriano y Gustavo Ado lfo Bécquer (s iglo XX), etc. (Cat. 46) . 158 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CAPÍTUL O IV Fig. 236 Con motivo de la Exposició n Universal de 1992 , muchas de las piezas reseñadas , principalmente s epulcros y sarcófag os, fueron trasladad as a un nuevo emplazamiento , la i glesia de Santa María de las Cuevas en la Isla de la Cartuja 106 . Es de con ocimiento general que l a ciudad de Sevilla atesora un rico y diverso ejemplo de culturas, his toria y arte, por tanto un lugar privilegiado para que el P rofesor pudiese intervenir en obras de notable nivel artístico, co mo fue el caso de las cuatro tablas pintadas po r Alejo Fernández, que pueden contemplarse en la S acristía de los Cálices de la Catedral de Sev illa (Fig. 236 ) (Cat. 40 ) . Una vez más quer emos ha cer referen cia, a unque puedan parecer que abundamos excesiva mente en el tema de los tr abajos y colabo raciones del Profeso r, e ntendemos que es la justa consecu encia d e un vasto y dilatado ejercicio profesio nal y docent e, con numerosísimas ob ras restauradas, tanto p ictóricas como escultóricas. Una de ellas es e l C rucificado de la Vera Cruz de Arcos de la Fro ntera (Cádiz ), datada en e l siglo XVI 107 (Cat. 44) (Anexo A. 208 ), y otra la imag en de Ntra. Sra. del Ro sario de la H erma ndad de la Macarena, escultura del s iglo XVI mutilada en el s iglo XV III y transforma da para adecuarla a la mo da de vestir (Cat. 41) . El profesor Arquillo ad quirió prestigio como profesional no solamente en su ciu dad natal, sino que también era r eclamado en otros puntos de la geo grafía nacional. En Jerez de la Frontera (Cádiz ) intervino la espl éndida imagen del Señor de la Coronación , de l siglo XVII (Cat. 106 ARQUILL O AVIL ÉS, D., 2 000. La I gles ia de la A nunciac ión, patrimonio artístico de la Univer sidad de Se villa : historia, adaptac iones, refor mas y restaurac iones / Dav id Arquillo Avilés ; [director] , F. Ar quillo Torres . 2000. Sevilla . En esta tesis do ctoral se recogen todas las int ervenciones conocidas en el inmueble desde e l s. XVII. 107 BENDICI ÓN, L. 2011. Vera Cruz : La Bendición. [en línea]. [Consult a: 20 mayo 2013]. Disponibl e en: http://l abendi cion.web node.e s/herman dades - de - penite ncia/juev es - santo/vera - cruz/. “El Cristo de l a Vera Cruz es uno de los más valiosos de la Sem ana Santa de Ar cos. Obra de Antón V ázquez, c omenzó a trabajar en la mism a un 21 de en ero de 15 45, al q ue conoci eron c uando esta ba en Arcos para montar el Retabl o Mayor de San P edro. La im agen es d e ojos sem icerra dos, la bios en treabie rtos, c abeza c aída, gu edeja rizada, flácida sobre el hom bro derech o, abri llantada por el sudor de la agonía , y de un more no casi ver de, debido a las claras de l os huevos, que le unt aban, a lo largo de los si glos, para poner lo brill ante. Es un Cri sto impresionante , de remini scencias góticas, rígidas y ennegreci das, aunqu e en la última restaur ación realizada por Arquillo en Sevilla , se descubre que el Cris to es de c olor clar o, dándosel e una pátina oscura para no vari ar mucho. La c orona del Cristo es d e oro, conc retamente 7 87 gramos, h echa por V. Gargall o Alexandr e, en Sevil la en el s . XVII I”. 159 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 254 Fig. 255 Fig. 256 Damos a conocer una sorprend ente radiografí a del Niño, vié ndose que tiene el mismo mecanismo de la Madre en el interior del busto, y que únicamente se encuentra po licromada la cabeza, el cu ello y las manos hasta el comienzo del antebrazo (Fig. 255 ). Cada brazo tiene seis articulacion es : alojamient o en el hombro, hombro , mitad del brazo, codo , mitad del antebrazo y muñec a (Fi g. 256 ). El profesor Arquillo consid eraba que la actividad de restauración debía s er únicamente respon sabilidad de quienes habían recibido formación específica , y que el intrusismo en este tipo de trabajo era muy negativo, denunciando el hec ho siempre que le era posible. Entendía que una obra de arte merecía el respeto absoluto de su autenticidad, no debiéndose modificar ni altera r el mensaje primitiv o del artista. Algunos imaginero s sevillanos se dieron por aludido s, así que la res tauración de las dos imágenes de v írgen es más importantes y representat ivas de Sevill a, L a Macarena y la Virgen de los Reyes , la s eligieron como argumento para desprestigiar al P rofesor (Fig. 257 ) (Anexo A. 214 ) . El hecho motivó que interpusiese una querella por in jurias (Anexo A. 215 ) . 166 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 257 Habida cuenta de la trascendencia que habían tomado l os acont eci - mientos, el entonces President e del Cons ejo de Hermandad es y Cof radías D. José Sánchez Dubé, se entrevistó con Francisco Arquillo para intent ar reconducir el tema lo antes posible. El P rofesor acced ió poniendo una condición: que el autor de la entrevista en el periódico El C orreo de Andalucía , re presentando a l os entr evistados , se retractase por escrito y el documento fuese difundido en la prensa. Reunidas las dos partes, Se ñor Arquillo y Señor Carrero en pr esencia del S eñor Sánchez Dubé, se redactó el correspondiente documento , firmado al margen, que finalment e a petición del Presid ente del Co nsejo no fue publicado , por tanto , ve la luz en estos momentos (Anexo A. 216 , 217 y 218 ) . Siguiendo la línea de cooperació n con el C abildo Catedralicio, dir igió los trabajos de restauración de las p inturas murales del crucer o de la iglesia de Santa María Magd alena de Sevilla, en es ta ocasión como co nsecuencia de la so licitud de colaboración que había hecho el Arzobispo de la ciudad al Ministerio d e Cultura (Anexo A. 219 ) . La restauración de la imagen de Ntra. S ra. de la Bella , patrona de Lepe (Hu elva) (Cat. 5 6) , datada a finales del s iglo X VI y de gran devoción popular, que había sido muy dañada en 1936 y reconstruida pos teriormente por el esculto r D. Juan Luis Vasallo , representó un acontecimiento para los leperos (A nexo A . 220 ) . Realizado el inf orme preceptivo pa ra conocer el estado de cons ervación de la imag en, l a H ermandad convocó un c abildo g eneral para decidir sobre la propuesta de restauración presentada. Lo insólito del caso fue , que tras la exposición realizad a por el profesor Arquillo sobre la situación de l a imagen y el t ratamiento que consideraba n ecesario ef ectuar, se procedió a una votación en su presencia mediante papeletas , para decidir si se acept aba o no su propuesta (Anexo A. 221 ) . En estos momentos traemos a colación una de las consecuencias que tuvo lo publicado sobre L a Macarena y la Virg en de los Reyes en contra del pro fesor Arquillo. Para comprobarlo bast e dar lectura a la noticia difundida en La voz de Lepe (Anexo A. 222 ) . 167 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 259 Fig. 258 Fig. 260 Tal vez u no de los acontecimiento más importantes d e la década de los 80, fu e el acaecido el 10 de septie mbre de 1981, con la llegada a España del cu adro El Guernica procedente del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA ), donde se encontraba depositado tempo ralmente por el propio Picasso, que había estableció una cláusula para que e l traslado a nuestro país se produjera una vez que se recuperaran las libertad es democráticas (Fig. 258 ). La relación person al entre el profesorado de la Facultad de Bellas Artes era esp léndida, y como muestra de ello puede citarse el viaje en autobús que realizaron a Alcoy en 1981 , po r invitación de la em presa de productos artísticos , Lienzos Levante, para con ocer la fábrica y las técnicas de producción. Vemos de izquierda a derecha a D. Miguel Pérez Aguilera, D. Juan Cárceles, D. Francisco Arquillo y D. Francisco Maireles, atendiend o explicaciones (Fig . 259 ) . En la siguiente fotog rafía aparecen los prof esores presenciando la fabricación de lienzo s para pintar (Fig. 260 ) . L a ciudad 168 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 262 Fig. 261 Fig. 263 Fig. 264 La ciudad de Sevilla, donde durante tantos años ha e jercido su magiste rio, le encargó que recuperase de una estancia del ayuntamiento, un friso de pinturas murales a l fresco re alizadas por el artista G ustavo Bacarisas . El motivo de la operación fuero n las obras de a mpliación y mejora de las sedes de los partidos político s, actuación a la que también influyó la fu tura Exposición Universa l de 1992. Las pinturas arran cadas del muro fu eron colocadas en un nuevo soporte rígido y colgadas en distinta ubicación. Las siguientes fotografías enseñan: la retirada de las telas que fueron encoladas e n la superfic ie pictórica para realizar la extracción (Fig. 261 ) y un detalle del friso concluido (Fig. 262 ) . En la finalizació n del períod o que estamos analizando acontecen do s hechos trascendente en la política española ; en 1981 d imite Adolfo Suárez y Leopol do Ca lvo Sotelo lo su cede como President e del Gobierno (Fig. 263 ) , y el 23 de f ebrero del mismo año se p roduce el intento de g olpe de e stado por parte del teniente coronel Antonio Tejer o (Fig. 264 ) . 169 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 265 Fig. 266 IV.3. TERCERA ETA PA DE S U ACTI VIDAD DOCENTE Y PRO FESIONAL (19 8 2- 1994) . PERÍODO CORRESPO NDIENTE A LA TITULACI ÓN DE LICE NCIATURA EN BELLA S ARTES. En e l prime r año de ésta nueva etapa, se produjeron dos acontecimientos relevantes casi simultáneos, uno de carácter p olítico y otro religioso. El Partido Socialista Obrero Español g ana las elecciones siendo investido Felipe González como Jefe de Go bierno (Fig. 265 ) . Poco tiempo después la ciudad de Sevilla es vis itada por primer a vez por un papa: Juan Pablo II (Fig. 266 ) . Recién inic iado el año 1982, la Universidad de Sevilla le encomendó un estudio s obre la creación de un centro R egional de Cons ervación y Res taura c ión de Obras de Arte, d ados sus conocimiento s en el tema y la necesidad de una institución de estas características en nuestra Comunidad, proyecto que nunca consolidó por problemas eco nómicos (Anexo A. 223 ) . Años más tarde, en 1989 , se crearí a el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH ). El entonces Presid ente de la Real Academi a de Bellas Arte s de Santa Isabel de Hu ngría D. José Hernán dez Díaz, le enca rgó la restaura ción de un cuad ro de Picass o , propie dad de la Institu ción , que se encontraba en condiciones lament ables y que Francisco Arq uillo realizó de manera altruis ta (Cat. 54) . Uno de los problemas p ara su recuperación rad icaba en que había que conservar las inscripciones del dorso. En síntesis , e l proces o consistió en l as fases sigu ientes. A. Tratamiento de la tela para corr egir las defo rmaciones, cerr ar la grieta, limp ieza de la suciedad superficial y pr otección de la película pictó rica. B. Pegado de l cuadro por el dorso sobre un sop orte de metacrilato, empleando una resina termo plástica y presión en vacío. 170 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 268 Fig. 267 Fig. 269 Fig. 270 C. Lijado de la cara posterio r del soporte, respetan do las parte s donde se encontraban el título del cuadro , negro danger y la fecha de su realización, “1 907” , par a que continuasen siendo transparente. D. Limpieza definitiva de la su perficie pictórica. E. Reconstrucc ión de la prepara ción faltante y r eintegración cro mática. El tratami ento dado al dorso del so porte plástico permite ver la grieta que presentaba el cuadro. Las fotografías que siguen corresponden a: e stado en que se encontraba el cuadro (F ig s . 267 y 268 ), e stado final viénd ose por la parte de atrás la grieta que tenía el soporte (Fig. 26 9 ), r esultado del traba jo después de r ealizarse la reintegració n cromática v isible , mediante la combinación de las técnicas del rayado y el punteado (Fig. 270 ) . 171 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 271 Fig. 272 Varios años después y con el fin de reso lver la polémica suscitada con relación a su autenticidad, se realizaro n varios estudio s en la Facultad de Bellas Artes sobre los materiales constitutivos , empleándose, entre otras, la no vedosa técnica de la difracción de RX ( Fig. 271 ) , de la que mostramos un d iagrama de caracterizació n de pigmen - tos (Fig. 272 ). El estudio fue realizado por Jacques Castain, inves tigador del Centre de Recherch e et de Restaura tion des Musées de France. Los resultados obtenidos de las inv estigaciones l levadas a ca bo (histórica, estilís tica, técni ca y físico - química), confirmaron que la obra presenta caract erísticas análogas a otras pinturas del mismo período picas siano, por lo que la atrib ución puede ser acertad a. 172 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CAPÍTUL O IV Fig. 273 A petición de la Real Academia de Bellas Artes, el trabajo de recuperación de la o bra fue presentado en una confer encia (Anexo A. 224 y 225 ) . Reciente mente hacía mos referenci a a las co nsecuencias que pudieron derivarse de las acusaciones v ertidas por tres imagineros en un medio de prensa, ante la inminente restauración de la ima gen de Ntra. Sra. d e la Bella , patron a de Lepe (Hu elva) (Fig . 273 ) . C omo ya pudimos comprobar en una r evista local, la h ermandad de positó toda su confianza en el P rofes or y el trabajo fue realizado a satisfacción de todos. Lo que la imagen represent a para la ciudad, queda patente en las noticias de prensa (Anexo A. 226 y 227 ) y en el do cumento de la alcaldía (Cat. 5 6) (Anexo A. 228 ) . En los últimos meses de 1982 se organizó en Madrid , una magna exposició n conmemora tiva del Tricentenario de Murillo. Era habi tual que el profesor Arquillo organizase v iajes de alumnos para asistir a eventos de esta natur aleza y la muestra d e Murillo reu nía gran atractivo e interés. Como responsab le del viaje solicit ó al Decanato la auto rización correspondiente y una ayuda económica. Para la autorización no hubo problemas, para la subvención, sí (Anexo A. 229 y 230 ) . La Facultad d e Bellas Art es también cel ebró su exposició n homenaje al p intor sevillan o, en la que participaron los profesores 110 (Anexo A. 231 ) . Francisco Arquillo por “deformación profesional” presentó en catálogo la obra titulada Desequilibrio sin concluir (Fig. 274 ), porque la hacía expresament e para la exposición y calcul ó mal el tiempo . 110 COMAS, R. , MURIL LO, B.E. y ARTES, U .S.F. de B. 19 82. Homenaj e a Muril lo en el Tricen tenario de s u muerte : exposici ón de l os Profe sores de la Facu ltad d e Bellas Artes de Sevil la; Facul tad de B ellas Artes del 8 al de 1 3 Noviembr e . Sevilla: Museo de Bellas Arte s. 173 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 274 Fig. 276 Fig. 275 Al p reguntarle el porqué del título me responde , que pr etende transmitir el mensaje de que el arte es un valor emocional sup erior al tecnológico, motivo p or el que el plato de la balanza con el fragmento de un relieve de Monta ñés pesaba más (Fig. 275 ) . El catálogo de l a expos ición incluía el currículum de los profesor es p articipantes (Anexo A. 232 ) . L ógica mente el d esequilibrio , fue concluido y ex puesto (Fig. 2 76 ) . 174 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CAPÍTUL O IV Fig. 279 Fig. 278 Fig. 277 La autoría de una imag en y su atribución histórica su elen determinarse tras el estudio de los aspectos iconográficos, estilísticos y técnicos . En contadas ocasione s , durante los trabajos de r estauración se tien e la oportuni dad de encontrar datos relativ os al artista que realizó la obra. El Pro fesor ha tenido la oportu nidad de vivir varios de estos casos emocionantes e inolv idables, alguno ya recogido an teriormente al que se suma el que a continuación hacemos ref erencia. En 1983 r ealizando el estudio técnico de la espléndida imagen de Nt ro. Padre Jesús de la Humildad y Paciencia de Cádiz, pudo fotografiarse mediante la introducción de un endoscopio la inscripción siguiente : “ ACABO ÇE AÑO 1638 – Jacinto Pimentel ” (Fig. 277 ) , realizada po r el propio artista en el interior de la imagen. A part ir de ese momento, el aut or anónimo pasó a llamarse Jacinto Pimentel (Fig. 278 ) . La Catedral de Sevilla construida entre 1433 y 1506, es el tercer templo crist iano en dimension es, edificada en el solar que quedó tras la demolición de la antig ua mezquita almohade, de la qu e conserva s u alminar que es la Giralda, si bien mo dificado su co ronamiento por un campa nario realizado p or Hernán Ruíz entre lo s años 1558 y 156 5 (Fig. 279 ) . Cuentan que cuando se ordenó su construcción el Cabildo dijo: "Hagamos una obra tan g rande que los q ue la vean acabada nos tengan por locos." Se trata de un monumento que si arquitectónicamente es una pieza interesan tísima y única po r los diferentes estilos que la configura , su contenido alcanza niveles artístico s insuperables. El profesor Arquillo ha tenido el privilegio de interveni r en la restauración de muchas de las obras que el templo contiene. 175 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 281 Fig. 282 Fig. 280 Podemos recordar el Retablo Mayor, varias vidrieras, lo s retablos de las capillas de la Magdalena y la Asunci ón , y realizar estudios sobre escu lturas en b arro cocido realizadas por Mercadante. So bre este último tema s e publicaron en prensa algunos artículos (Anexo A. 233 ) . Uno de los estudios más importante s que realiza en estos mo mentos , es el referido a las esculturas de Lorenzo Mercadante de Bretaña , a solicitud de la Comisión de Monumentos Históricos y Artístico de la Provin cia de Sevilla, estudio en que basaría posteriormente el trabajo de investigació n para optar al grado d e Doctor. Se trata de doce escult uras de tamañ o mayor del natura l, únicas en su género, que decoran las jambas de las po rtadas del Nacimiento y el Bautismo , que primit ivamente es tuvieron polic romadas. Se muest ra la primera portada (Figs . 2 80 , 281 y 282 ) . La conclusión del estudio fue , que el conjunto escul tórico presentaba un estado de deteri oro muy avanzado . N o obstante la delicada situació n de las obras no se hizo nada por atajar el problema, aunqu e el Profesor siempre que las circuns tancias s e lo permitían evidenciaba la situación (Anexo A. 234 y 235 ) . Como consecuen cia de lo manifes tado por el P rofesor en la prensa , y de la camp aña promovida para s alvar las es culturas , varios p rofesores de la Facul tad de Bellas Artes sevillana se opusieron públicamente a que se interviniesen las ob ras (Anexo A. 236 ) . Como consecuenci a de ello el P rofesor fue nuevamente entrevista do , manife stando el desacuerdo total con las manifestacio nes vertidas so bre el tema. 176 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 283 Y a en 1983 había denunciado la situación de las portadas sin que se produjese ningún tipo de consecu encias , por ello , tres años más tarde y ante la pasivid ad y negligencia d e las autoridades eclesiás ticas y de las instituciones públicas, organizó una campaña de denuncias que tuvo su origen en una extensa entrevista en prensa, cuyo titular decía: “ Las esculturas de Mercadante de la Cat edral corren el riesgo de desaparecer . ” (Anexo A. 237 ) . Al igual que había hecho con su discurso de ingr eso en la R eal Academi a de Bella Art es el año 2000, posic ionándose en contra de la restitu ción del Giral dillo a su emplazami ento original después de la restauración, también fue crítico en lo refe rente a la s figuras de Mercadante, diciendo: Un caso parecido es el de las f iguras en barro cocido de Lorenzo Mercadan te de B retaña que decoran l as portadas d el Nacimient o y el Bautismo en la Catedral de Sevilla, ejemplar es únicos por su excepciona l categoría a rtística e hist órica. En 19 83 se prop uso igualmente, después de u n profun do es tudio, retir arlas del empl azamiento origin al para su tratamiento, ante el lamenta ble estad o de conservació n que presentaban , y que, una vez pa ralizadas las causas de de terioro y regenerada la materia cerámica, s e estudias e la conveniencia d e restitu irlas a su primitivo lugar o reemplaz arlas por copias. Las críticas a esta propu esta, algunas de la s cuales se ampa raban en q ue fueron hechas para ese lugar y que debían morir en él, lograr on su obj etivo: qu e las fig uras permanec ieran en su lu gar, aunque no se trata se de sillares arquite ctónicos, sino de obras irrepeti bles 111 . La Semana Santa de Sev illa se caracteriza, entr e otras cosas, por la categoría art ística de m uchas de sus imág enes procesionales, pudiend o citar a es te resp ecto el C rucificado de la Buena Muerte de la H ermanda d de los Estudia ntes, escultura realizad a por Juan de Mesa en 162 0 112 (C at. 59) . El 27 de febr ero de 1983 cua ndo la H ermandad trasladaba s us imágenes titulares desde la C api lla de la Univ ersidad hasta la iglesia de la Anunciación, u no de los brazos de la cruz golpeó sobre el pavimento desprendiéndose la cabeza y dañándose varias p artes del cuerpo 113 (Fig. 283 ) (An exo A. 238 ) . Aunque existe el documento contractual de la hechura de la imagen, se descon ocía la existencia de otro documento manuscrito en el interior de la cabeza, que dice: “ Ego feci Joanne s de Mesa, anno de 1620″ 114 (Fig. 2 84 ) . 111 Arquillo T orres , F. (2001 ). Pincel adas his tór icas sobre la conserv ación y restauración de o bras de arte. Temas d e esté tica y arte . Re al Academia de Bellas Artes de Santa Isabel d e Hungría. N o 15 . pp . 17 - 41. 112 Opus cit. Exposici ón Universitas Hispal ensis: patr imonio de la Univ ersidad de Sevil la, p 50. 113 CATTONI, A. 2 008. Cuando el Señor se rompió. ABC. Sevill a, 27 febrer o 2008. p. 26. 177 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 286 Fig. 284 Fig. 285 La comisión constituida a efectos de la intervención, designó a Francisco Arq uillo para llevar a cabo las operaci ones necesarias para q ue la imagen recuperara el estado anterior al incidente. La prensa dio oportuna información de lo sucedido (Anexo A. 239 y 24 0) . De una circular d e la H e rmandad recog iendo el tema, puede deducirse la co mplejidad de la decisió n a adoptar para elegir la persona qu e habría de realizar el trabajo (Anexo A. 241 ) . La restauración fue muy controvertida por diversos motivos, el principal , po r que la H ermandad pretendía que la realizaran técnicos del Instit uto de Conservación y Restauración de Obras de Arte, Arq ueología y Etnología de Madrid , mientras que el Rector de la U niv ersidad consideraba que quien debía llevarla a cabo era el Catedrático d e Conser vación y Restauración de la Facultad de Bellas Artes al ser la escultura p atrimonio universitario . Fue solicitado al profesor Arqu illo un informe científico- técnico so bre el esta do de conserv ación de la imagen y un proyecto de intervención, que estudiado por la Co misión, con sideró que era e l adecuado para subsanar lo s problemas que la obra presentaba, si bien , el objetivo prioritario era dev olver a la imagen el estad o anterior al acc idente y no la restauración integ ral 115 (Fig. 285 ) (Anexo A. 24 2 y 2 43 ) . 114 AA.VV. 1986. Univer sidad de Sev illa: patri monio mon umental y artístico : arquitectura, escultura, pintura y artes ornamentales, Sevilla, Universidad de Sevilla, p . 95 . “El profes or Arquil lo Tor res se encarg ó de l a restaurac ión y fue entonc es que ap areció el pequ eño trozo d e perg amino c on el si guiente te xto: EGO JUANE S DE M ESA FE CI ANNO DE 1620. ” 115 SÁNCHEZ , A.C. de T. 1999. L a Hermandad de los Estudi antes: aproxim ac ión a la hist oria de una co fradía sevillana en el siglo XX , Univ ers idad de Se villa. p. 190 “En esta r estauraci ón, que fue ejecutada por Fra ncisc o Arquillo, se tr ataba de ceñir se sólo a la re paración de los desper fectos , ya que se pensaba re alizar una 178 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 287 Fotografía de la Comis ión Consultiva ante la ima gen después de la restau ración, en la qu e se encuentran: D. José Hernández Díaz, D. Juan Cordero, D. J uan Abascal, D. Ricardo Comas , acompañada po r D. Francisco Arquillo (Fig. 286 ) . Por motivos cas i siempre de índole académica era muy crítico y exigent e , planteando todo tipo de cue stiones en las Juntas de Facultad y po steriormente, si lo consideraba necesario , mediante escrito s relativos a los t emas tratados. Mostramos una respuesta curiosa de l Señor Decano que refleja lo anter iormente expuesto (Anexo A. 244 ) , aunque tal actitud crític a también produjo hechos poco gratos, unas veces fue su vehículo quien pagó las consecuenci as , y otras g raffitis de todo tipo alusivos a su pe rsona, como el que realizaron en los ascensor es del centr o como consecuencia de haber denunciado lo que consideraba u n acta irregular (Fig. 287 ) . Ante la reconversió n de las Escuelas Superio res de Bellas Artes en facul tades univer sitarias , los profesores debían obtener el grado de doct or presentando a la Comisió n Calificadora del Ministerio de Educ ación y Cienci a (Real Decr eto 458/1981 y Orde n 25/2/82) , el currículum acompañado d e un trabajo de investigació n y de los méritos artísticos. El profesor Arquillo realizó un estud io sobre las figuras de Lorenzo Mer cadante de Bretañ a que decoran las portadas de la Catedral de S evilla y un cuadro pintado expresamente pa ra tal fin. El tribun al calificador o torgó al profesorad o de Sevilla la calif icac ión que aparece en el documento correspondiente (Anexo A. 245 ) . Algunos prof esores no aparecen en la relación al no haber superado los requisitos exigidos. En este año había restaurado una escultura de Juan de Mes a de calidad suprema, que le permitió cono cer el virtuo sismo plástico y técni co del insign e maestro co rdobés, y aho ra le encomendaban el Crucificado de la Vera Cruz de Las Cabezas de San Juan ( Sevilla ) (Cat . 58) . Sobre esta última obra contamos algunos de los hechos acontecidos antes, durante y después de la restauraci ón por considerarlos interesantes. Para poder llev ar a cabo el estudio sobre el estado de co nservación de l a imagen ha bía que obtener la autori zación del cura p árroco, ya q ue era propiedad de la iglesia. Realiz ado el resta uración más profund a posteri ormente. Dur ante la m isma se enc ontró un doc umento o not a en el interior de l a cabez a, que con firma la a utoría de Juan de Mesa." 179 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 288 Fig. 289 Fig. 290 estudio y presentado el proyecto de trabajo se decidió acomete r la restauració n. Hacemos un inciso para con tar la anécdota sobre los preparativos para las salidas procesio nales. Como el mantenimiento era respo nsabilidad de la parroquia, el párroco le remitió al sacristán y éste a su s eñora , que muy airada ante las preguntas del Profesor le dijo : “ mire Ud., para limpiar mi cristo yo utilizo lo mejo r del merca do, Mister Proper ”. En es e moment o com prendió el motivo del preocupante estado de conservación de la policromía (Fig. 288 ) . Otra anécdota fue que el párr oco impuso que la restauración se realizase en la p ropia iglesia y no e n Sevilla, ante el temor de qu e no volv iese o lo cambi aran por otr o habida cuenta de su valor artístico, he cho al que el Profe sor solamente accede ante circunstancias excepcionales como la restauración de la imag en de L a Macarena o la Virgen de los Reyes . Puntualizamos que las Cabezas de San Juan es un pueblo de la provincia de Sevilla que se encuentra a 50 Km. Sopesó la situació n y en agradecimie nto a la H ermandad por las atenciones y confianza en su persona, aceptó realizar el trab ajo “in situ”. Durante una ob servación del interio r de la imagen con el en doscopio para conocer el estado de la estructura (Fig. 2 89 ) , descubrió la existencia de un sobre en la zona de la esp alda (Fig. 290 ) , hallazgo que inmediatamente puso en conocimiento de la Junta de Gobierno, reclamando la presenc ia de un notario p ara extraerlo y dar fe de su co ntenido (Fig. 291 ) . 180 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 292 Fig. 291 Fig. 293 Fig. 294 Antes de extraer el docu mento, el profesor Arqu illo atribuyó la imagen a Juan de Mesa, pues entendía que la calidad técnica y la categorí a artística, eran equip arables a otros do s crucificados de Juan de Mesa que había restaur ado anteriormente, el de la Mi sericordia de Osuna y el de la Buena Muert e de Sevilla, in cluso en la con strucción de l a estructura (embón) y el tipo de madera empleado (Fig. 292 ) . Estaba a pu nto de celebras e en la Real Academia de Bellas Art es de Sev illa las Jornadas de Estudio sobre Juan de Mesa y la escultura andaluza de su tiempo (Anexo A. 246 ) , oc asión propicia para hac er público el doc umento que, entre otros dato s, certificaba s u autoría (Anexo A. 247 ) , documento que una vez fotografiado y tratado se había intro ducido nuevamente en la imagen, después de lo cual se co municó al cura párroco . Para recordar el a conteci - miento la hermandad editó un tríptico, presentado por el Profesor, en el que apa recía el texto del documento (Anexo A. 248 ) . Las fotog rafías siguien - tes muestran el antes y el des- pués de la intervención (Figs . 293 y 294 ) . En los estudios sobre la escul- tura barroca andaluz a, el cru ci - ficado no aparecía atribuido a Juan de Mesa ni a su círc ulo, considerándo se obra anónima. El Presidente de la Acad emia D. José Hernánde z Díaz, había preguntado en varias ocasiones al profesor Arquillo si había en contrado algun a información en el interior de la imagen durante la restauración, hecho que ocultaba , pues el dí a del descubrimiento se estableció un 181 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A pacto entre todos los presentes, para no difundir la noticia hasta que fu ese hecha pública en las jornadas so bre Juan de Mesa que iban a celeb rarse en Sevilla 116 (Anexo A. 249 y 25 0 ) . La importancia del descub rimiento motivó que en varias o casiones fuese retomada la noticia, como la publicada en 1999 en que el Profesor reco rdará la restauración 117 (Anexo A. 251 ) . El lector puede imaginar la indig nación del s eñor cura al no haber podido tener en sus manos el do cumento, máxime cu ando certifica ba que l a imagen era pro piedad de la H ermandad. Tamb ién el pres idente de la Real A cademi a , que presidía la sesió n, se mole stó cuando el profe sor Arquillo proyectó el document o de la autoría. Me cuenta que a lo largo de su trayectoria profesional ha vivido situac iones y anécdotas de todo tipo, unas reconfortantes y ot ras menos gratas co mo la que a continu ación referimos. Dado el prestig io alcanzado por el Pro fesor, su nombre fue utilizado indebidamente por otr o s profesionales para promocionar su trabajo . Un c aso de éste tipo sucedió cuando en la celebración del cabildo de una hermandad para apro bar la restau ración de una imagen, se dijo públicamente que el Profes or iba a asesorar al equipo de trabajo. Teniendo conocimiento de lo sucedido , remitió una carta al h ermano m ayor de la h ermandad negando cualquier tipo de vinculación con el tem a (Anexo A. 252 ) , dando lugar a la respuesta correspondiente por parte de la hermandad (Anexo A. 253 ) y a la noticia de prensa correspondiente (Anexo A. 254 ) . Compa tibilizar la labor propia de restauración con otras actividades rela cionadas , era el planteamiento que siempre se había trazado Francisco Arquillo, es decir, inves tigar, resta urar y trans mitir, filosofía que conllevaba conferencia s en distinto s foros, como las celebradas en una parroquia (Anexo A. 255 ) , en la Facultad de Medic ina de la capit al hispalens e (Ane xo A. 256 ) y en la Universidad Intern acional Menéndez Pelay o (Anexo A. 257 ) . La restauració n de la imag en de Ntro. P adre Jesús de la Sentencia la realizaría e n 1984 (Fig. 295 ) (Cat. 60 ) , si bien 116 ARQUIL LO TO RRES, F. 1983. Analo gía form al, est ilísti ca y té cnica e ntre dos imáge nes de crucifi cados : el d e la Buena Muer te, obra autó grafa de Juan de Mesa , y el de las Ca bezas de San J uan atr ibuido a l mi smo artista. Pr imeras jornadas d e estudio s obre de Juan d e Mesa y la escultu ra andaluza de su tiempo. Sevilla.: s.n. 117 GELÁN, F. 19 83. El C risto de la Buena Muerte , trasla do a su capill a. ABC. , v ol. 1983/0 9/07 . Sevilla. pp. 18 - 19 - 29. "Hallad o el doc ument o en el interi or de l a imag en. El C rist o de la Vera C ruz de las Cabez as de San J uan, o bra de Juan de Mesa. El r estaurador Francisco Arqui llo presentó el esc rito probándol o en las jornadas s obre el imaginero. " Fig. 295 182 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 297 Fig. 296 Fig. 298 Fig. 299 la noticia ha bía aparecido un año antes, pues era intenció n de la H erma ndad de l a Mac aren a que el Profeso r llevase a cabo la restau ración de sus tres imágenes titulares, hab ida cuenta de los óptimos resultad os de las dos primera s intervenci on es , Ntra. Sra. del Rosario y Ntra. Sra. de la Esperanza (A nexo A. 258 ) . Es sabido que cada restauració n plantea problemas diferentes y que las consecuencia s del estado de conservación están determinadas por distintos tipos de ca usas. Si bien la ima gen de Ntro. Padre Jes ús de la Sentencia le fu e realizada una intervención int egral , nos centramos únicament e en lo que supuso corregir la ines tabilidad que había originado grietas asce ndentes en las piernas. El tema fue resuelto mediante la fabricación de una nueva peana , compuesta de dos partes sobrepu estas con el eje a 90 ° , más consistente y de madera de mejo r calidad, con p iezas interio res para permitir una pequeña oscilación durante las s alidas procesio nales (Fig. 296 ) . El mecanismo in terior consis tía en unas rotulas en acero in oxidable , con alojamiento para dos pern os rosca dos (Fig. 29 7 ) introducidos en lo s pies de la imagen (Fi g. 298 ) , en el mismo lugar de los clavos que, como se obs erva en la radiografía, unían antes la imagen a la base (Fig. 299 ) . El resultado se muestra en las fotografías s iguientes (Figs . 300 y 301 ). Obsérvese que la barra de apoyo qu e tenía antes en la parte d e atrás ha desaparecido , al adquirir la so lidez y consistencia ne cesaria la unió n de la fig ura a la base . También pue de apreciarse que la nueva peana respeta el dis eño de la anterior, y el estado de los pies antes y después de la restauración. El resultado del trabajo fue a plena s atisfacción de los devotos y de la Ju nta de Gobierno de la H ermandad (Anexo A. 259 ) . 183 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 300 Fig. 301 Fig. 302 Por estas fe chas salta la noticia de la in minente restaur ación de la s Meninas de Velázquez, la obra más importante y e mblemática del genial pi ntor sevillano (Anexo A. 260 ) . Como no podía ser de otra forma, el hecho tuvo gran repercusió n a todos los niveles sociales, fundamentalmente en los ambientes cultur ales , y como no , en los profesionale s españoles de la Restau ración. De la simple lectura de la pr ensa de Madrid que aborda el tema puede extra erse una co nclusión clara, el t emor a que la precipit ación y el se cretismo dañaran irremediabl emente la o bra (Ane xo A. 261 , 262 , 263 y 264 ) . Sobre el tema solicito al Profesor s u opinión autorizada. Me dice como punto de partida, que es cuestionable que un cuadro de 32 0 x 276 cm haya podido ser limpiado con p lenas garantías en sólo un mes y medio, cuando además se han llevado a cabo , salvo el reentelado (operación que cons iste en reforza r la tela origi nal con una nueva adherida al dors o) , todas las operaciones de un pr oceso completo de restauración. La revista del Museo del Prado publica el capítulo “La rest auración de las Meninas de Velázquez ” detallando la investigación prev ia y el trabajo seguido (Fig. 302 ) (Ane xo A. 265 ) . Considerando qu e la obra fue realizada en 1 656 en plena madurez del artista con cincuenta y siete años, en unos momentos en que emplea con una maestría s ingular la téc nica de las veladuras. Baste este h echo para comp render la dificultad para diferenciar la pelí cula base de óleo de una veladura superficial y ésta de un barniz protector oscurecido por el tiempo. Piensa que no se llevaron a cabo los estudios previos suficientes para discernir hasta donde debe actuarse , para no retirar al mi smo tiem po del barniz altera n do una veladura subyacente . El P rofesor considera que posiblemente e l 184 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 314 celebracio nes, como en el almuerzo que org anizó la H e rmandad en su homen aje (Anexo A. 283 ) y la co mida que le dedicar on los “Hermano s Costaleros” conjuntamente con la “Juventud Macarena” (Anexo A. 284 ) . Como dato curioso de la última comid a celebrada en la Real Venta de Ant equera, en el díptico d e la invitació n dibujaron al p rofesor Arqu illo en plena labor restaurador a (Fig. 313 ) . Es posible que leyendo este trabajo, en algunos momentos pueda pensarse que el P rofesor tiene una pers onalidad irrefl exiva, pro pensa a la p recipitación en s us actuacio nes, pero nada más lejos de la realidad. Dice que c uántas veces ha re currido a lo s medios de com unicación ha sido para aclarar cuest iones y exponer objetivamente la verdad de los hechos, pues su postura permanente d e oposició n al intrusismo, tan habitual po r estos lares, y que llama “ restauración furtiva”, le ha supuesto estar en guardia permanent e en defensa de la profesión. Podemos recordar la p olémica suscitada en la r estauración del Retablo Mayor de la Catedral y l as acusaciones sobre la restauración de las imágenes de L a Macare na y la Virgen de los Reyes que t erminó en una querel la. Ahora escribe un artículo periodístico en la mis ma línea, donde puntualiza sobre otro tipo de acusaciones referidas a su trabajo (Anexo A. 2 85 ) , en definitiva un permanent e estar a la expectativa de lo que pudiera apar ecer en los medios de comunicación. Obviamente lo s éxitos alcanzados en su trayectoria pro fesional trascendi eron los límites de s u provincia, citando dos casos significativos que lo justifican: el aseso ramiento solicitado por la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Jaén, para resolver lo s problemas de conservación de una escultura en piedra de gran valo r artístico y sentim ental , obra de José Capuz (Fig. 314 ) (Anexo A. 286 ) , o la propuesta de colaboración planteada por la Embajada de lo s Estados Unidos en España , para un convenio d e colaboración co n la Cátedra de Restauració n de la Facultad de Bellas Art es (Anexo A. 287 ) . Las relac iones con institucio nes civiles y religi osas le permitían to mar parte activ a en la tutela y conservación del patrimonio histórico - artístico , e influir para que cualquier intervención s e realizase por profes ionales cualificados y con plenas gara ntías de respeto a la autenticid ad de las obras. En esta línea de co laboración fue nombrado Asesor Técnico del Departamento para la Conserv ación, Defens a y Promoció n del Patrimon io Histórico, Artístico, Documental y Bibliográfico del Arzo bispado de Sevilla (Anexo A . 288 ) . 191 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 315 Francisco Ar quillo había adquirido f ormación y experi encia tanto en restauración de pintura como de escultura, aunque me reconoce que su debilidad siempre ha sido la pintura mural , si bien, han sido las característi cas del trabajo las que han marcado su trayectoria, en la que la escultura policro mada ha ocupado gran parte d e su actividad. Por el número y cat egoría artís tica de las o bras intervenidas considero qu e es un privilegiado, aunqu e no es menos cierto que la con fianza y el r econocimiento es la consecuenci a del bi en hacer, pues siempre ha consid erado la obra de art e como un testimonio hist órico - artístico irrepe tible digno del mayor respeto . De las muchas y excelentes obras que ha restaurado del barroco andaluz, conserva un especial re cuerdo d el Crucificado d e la Misericordia de Osuna ( Sevilla ) , primera escultura que intervino del imaginero Juan de Mesa (Fig. 315 ) (Cat. 66) , pues la investigación sobre esta o bra le permitió obtener info rmación valiosísima sobre la técnica d el artista, que posteriormente cotejaría con o tras para determinar la auto ría. Si bien la activ idad de restaurador del profesor Arqu illo era incesant e, debemos co nsiderar que gran parte de su tiempo lo asignaba a la docencia y la investig ación en la Facultad de Bellas Artes. Su gran capacidad de trabajo le pos ibilitaba sacar tiempo para toda clase de actividades rela cionadas con la p rofesión, como viajes p ara realizar dictámenes técni cos, conferencias en cualquier tipo de institución a las que se of recía d e manera altr uista , etc . Citamos como ejemplo la part icipación en un ciclo de conferencias organizado por el Consejo de Cofradías de Huelva ( Anexo A. 289 y 290 ) . Es una persona que a nadie resultaba indiferente. Para quienes no le conocían bien era objetivo de críticas po r una aparente acritud pe rsonal o por su rígid o comportamiento , y en ocasione s por su autoridad como profesor. Los que han tenido la oportunidad de conocerle y tratarle el j uicio es diametral mente opuesto , destacándose por s u calidad humana y por s u vocación de s ervicio a los demás, principalm ente a los alumnos, de quienes siempre se ha sentido muy próximo, pero “cada uno cumpliendo su ro l”, de lo que dan fe las m ás de veinte campañas de verano , los numero sos viajes de es tudios, la cons tante superación del horario de dedicaci ón docent e y otro s muchos ejemp los que s ería largo enu merar. Con anterioridad hemos visto “dedicatorias” en un ascensor de la Facultad no muy cariño sas para el Profeso r. Ahora aparece rá en un dibujó anónimo, más benévolo, representándolo 192 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 316 como un alquimista (Fig. 316 ), y más adelante mostraremo s otros ejemplos co n gran carga irónica. Su gran fuerza de v oluntad era lo qu e le permitía ser tan ambicioso y acaparador del tiempo, aunque de otra forma no hubiese podido lle var una vida tan comprometida co n el trabajo . En ocasiones se ntía la necesidad de ponerse delante de un lienzo para exter iorizar los senti mientos y recrearse en su vocación pictórica, pero las circunstancias casi siempre le limitaba los fo rmatos, como h emos visto en la pintu ra anterior y en este otro cuadro denomin ado Otoño (Fig. 317 ) , porque h a pre tendido comenzar y termin ar cualquier empeño, posiblemente influenciado por la disciplina qu e impone l a actividad restauradora. En relación con las imág enes devocion ales refiere que cada imagen deja una huel la particular. Durant e los trabajos se estab lece una relación entrañable con los devotos y hermanos de la cofradía, porque tienes en tus manos su valo r más preciado y el reconocimien to y cariño desborda lo s límites de lo comprensible. En 1985 le e ncomenda ron la restauración de la imagen ya cente de Nt ro. Padre Jesús de lo s Remed ios , de Castil leja de la Cuesta ( Sevilla ) (Cat. 65) , concebida para cumplir la doble función yacente y crucificado. A principios del s iglo XX modificaron la articulación d e los hombros , perdiendo la movilidad y convirtiéndose en yacente de la forma burda que indican las fotografías que siguen (Figs . 318 y 319 ) . P uede apreciarse que la musculatura no concuerda con la posición que tienen. Fig. 317 193 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 320 Fig. 319 Fig. 318 En la vista po sterior a la restau ración puede o bservarse una m arca perimetr al en los hombros, que indica por donde habría que actuar para recuperar la do ble función, al habérsele colo cado interiormente u na rótula de articulación (Fig. 320 ) . Esta restauración t ambién le dejó el recuerdo d el poema que uno de los hermanos de la cofradía escribió (Anexo A. 291 ) . C omo ya es sab ido, el P rofesor continuaba con su participación en diferentes actividades, en este caso como miembro d e un jurado de pintura con su entrañable compañero Fra ncisco Mairel es (Anexo A . 292 ) . Cuando restauró la imagen d e Ntra. Sra. de los Milagros , patrona del Puerto de Santa María, hubo muchas dificultades para i mpartir una conferencia s obre la labor realizada, ya que muchos consideraban que las fotografías del proceso no debían exponerse públicamente. Pero algunos años después, llegó la oportunidad y el sentido común , y en u nas jornadas artísticas municipales el 194 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 321 Fig. 323 Fig. 322 P rofesor pudo mo strar la labor realizada y just ificar la necesidad de la intervención (Anexo A. 293 , 294 y 295 ) . En su ciudad natal proseg uía con la organización de expos iciones como la que recoge la prensa en 1986 titulada “Conserv ación y Res tauración d e Obras de Arte” (Fig. 321 ) , e n la que fueron expuestas piezas tan importantes co mo : un relieve de Juan Martínez Montañés, dos puertas de coro del siglo XI II, esculturas y pinturas del siglo XVII , etc., que se presentaban en pleno proceso de re stauración (Fig. 322 y 323 ) (Anex o A. 296 y 29 7 ) . Este tipo de exposiciones cumpl en un doble objetivo, mostrar las pos ibilidades de recuperación del Pat rimonio Histórico - Art ístico, aplicando las técnicas, los m ateriales y los criterios ad ecuados al estado de conservació n , y concienciar a la so ciedad de la necesidad d e velar por el manten imiento de nuestros tesoros artísticos. Como además se exponían paneles explicativo s sobre las campañas de verano que realizab an los alumnos p ara intervenir obras “in situ ”, se recibieron s olicitudes para este tipo de colaboración (Anexo A. 298 ) . Aunque únicamente ejerció en Valencia durante un curso académico antes de trasladarse a Madrid en comisión de servicios , para dirigir la Escuela del Institut o de Conservación y Restauración de Obras de Arte, su relación con la ciudad lev antina prosiguió p articipando en muchas de las actividades d e la Facultad de Bellas Artes, como curso s, conferencias, comisión de planes de estudios, etc. (Anexo A. 299 ) . Con respecto la última colaboración citada de 198 7, que se tratab a de la elabo ración del plan de estudios de la especialidad de Co nservación y Restauración, re cibió la felicitació n del Rector de la Univers idad Politécnica a través del Rector de la de Sevill a (Anexo A. 300 ) . 195 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 325 Fig. 324 En homenaje al co mpañero fallecido Man uel Ferrand, con quien el p rofesor Arquillo aparece convers ando (Fig. 324 ) , l a Facultad de Bellas Art es organizó una exposición con obras del profesorado (Anexo A. 301 ), dejando cada uno una pincelada de sus sentimie ntos hacia el entrañable amig o (Anexo A. 302 ) . El Profes or escribió: Manolo Ferr and era amigo de to dos y confieso sentirme org ulloso de haber pertenecido a ese numer osísimo grupo de personas que se ho rraron con su a mistad . Manolo, siempre serás recordado co mo el compañer o afable, cariñoso, de exq uisita sensibilida d y refin ado gus to, dotado de una inteligencia poco co mún de la que tantas veces nos diste muestras inequívocas. Tení as la extraña capacida d de e ntender y compren der el mundo del arte y de sus gentes; lá stima que el des tino ha ya trunca do tanta ilusi ón y nos niegue t u presenc ia. Manolo, que al lá arriba, d onde los valore s son más r econocidos, si g as deleitando con la s util y delicada pluma y e l prov erbial ing enio que en este mundo te cara cterizó, por que aquí a bajo ya quedan m uestras suficientes de tu generos idad c omo perso na, amigo y arti sta. Se ha podido compro bar durante la lectu ra de esta Tes is Doctoral, que en esta etapa intermedia la escultura policromada de caráct er religioso ha ocupado g ran parte de su actividad, lo que se refl eja en su participac ión en el VI Co ngreso de Con servación de Biene s Culturales celebrado en Tarragona, donde pre sentó la comunicación: “El factor devocional como causa de deterioro y transformació n de la imaginería religiosa” (Fi g. 325 ) (Anexo A. 303 ) . Las prácticas escolares mediante las campañas de verano, generalm ente en el mes de julio, era una oportunidad que se les brindaba a los alumnos para t rabajar en obras que por sus característic as, pinturas murales y retablos, era necesar io intervenirlas “in sit u”. El Profesor dice que su experiencia y un poco de psicología eran suficientes para incentivar al alumno en este tipo de prácticas y cada vez que se organizaba una campaña , la totalidad del curso d eseaba asistir. Era una experien cia única que les permitía conviv ir en grupo, t rabajar en equipo e interven ir 196 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 327 Fig. 326 en la restauración de obras que no habían podido realizar en el aula y obviamente , siempre con la asist encia de profesores que dedicaban su tiempo pa ra que fuera posible la realización. Después de la restauración de la Vir gen de Guadalupe las relacione s con la c omunidad franciscana continuaron, esta vez con campañas de verano. D ice que para alumnos y profeso res era rememorar aquellas experiencias ino lvidables en el Monasterio de Santa María de La Rábida años atrás. La primera de Guadalupe se realizó en 19 85 y consistió en la restauració n de las pinturas murales del Camarín (F ig. 326 ) (Cat. 6 4) . La grata experiencia , los óptimos resultados de la primera en Guadalupe y la petición de la comunidad franciscana para continuar ese tipo de colaboración (A nexo A . 304 ), estimuló a profesores y alumno s para proseguir con las campañas est ivales. En la celeb rada en 1986 se actuó en las pinturas de los paramento s verticales del Relicario T esoro (F ig. 327 ) (Cat. 6 7) , y en 1987 se intervino en la pintura de la cúpula 119 (Fig. 328 ) (Cat. 70 ) en la que fue descubierto el nombre del auto r, llamado Miguel López (Fig. 329 ) . La prensa sevillan a dio información pun tual de la labor que la Cáte dra de Restauración de la Facultad de Bellas Art es de Sevill a estaba llevando a cabo en el Monasterio de Guadalupe (Anexo A. 305 ) . Si bien todas las realizadas h asta el momento habían resultad o muy positivas , las seguidas en el M onasterio de Guadalupe con asistencia de alumno s de otras facultades, fuero n inolvidables . 119 BOVILLE , B. 1987. Jóv enes r estaura dores sevil lanos en G uadalup e: fin de la se gunda cam paña en e l monasteri o extremeño. ABC. Cult ura. Sevilla, 11 a gosto 1 987. p. 35. " Ha sido dirigi da por el catedr ático Francisco Arq uillo. Hace un as semanas , todos reunid os, termi nando de lim piar, recogi endo bártulos, cansados, a ve intitantos met ros de altur a, los alumn os de la Fac ultad de Bellas Artes de Sev illa dieron el último toqu e a las pint uras m urales del r elicario de Guadal upe..." 197 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 329 Fig. 330 Fig. 328 Por estas fechas se dio la coincid encia de intervenir en dos grandes conjuntos pictóricos murales de manera c orrelativa. Despu és de l monasterio extremeño , la siguient e obra fue la decoración mural de la Capilla d e Europa en Algeciras (Cádiz), trab ajo en el que se descubri eron amplias su perficies de pintura primitiva realizada en el s ig lo XVIII , que se encontraban cubiertas por un repinte de pi ntura plástica aplicado en el s iglo XX . En l a fotografía s e ve la retirada del repint e de color rosado que cubría el original (Fig. 330 ) (Cat. 73) (Ane xo A. 306 ) . Durante el relato de la vid a profesional y docente del pro fesor Arquillo introducimos todo tipo de actividades, coloq uios, exposiciones , asesoramiento s, invitaciones v arias tras una restauración (Anexo A. 307 ), informe s, colaboraciones en revistas (Ane xo A. 3 08 ) e incluso “charlas de café” y tertulias , aunque obviamente el tema “ Restauración ” era en casi todos los casos el hilo conductor (Anexo A. 309 ) . Del año 19 87 recuerda con esp ecial interés la dirección de una tesis doctora l , compleja como todas las que giran en torno a las t écnicas artísticas y la Restauración, pero en este caso diferente por los objeti vos “colater ales” alcanzados , ya que el excelente trabajo del doctorando tuvo como consecuencia la salvación de una obra del s iglo XVII . Se trata de un crucificado de excelente factura, realiza do con la técnica de las telas encoladas y policro mado al óleo, que se encontr aba completamente destrozado (Cat. 72 ). El estudio sobre su historia materia l permitió localizar un do cumento fotográf ico de 1934 antes de producirse los daños (Fig. 331 ) . 198 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 331 Fig. 332 Había sido troceado presentando un estado de conservación ruino so, hasta tal límite que para p oder presentarlo en una exposición sobre proce sos de restauración, tuvieron que suspender con hilos de ny lon cada una de las part es que lo componían (Fig. 332 ) . En las fotografías siguientes pueden comprobarse los daños sufridos po r la imagen (Figs . 333 , 334 y 335 ) . Recogemos en estos momentos un acontecimiento de gran importancia que s e produce para la ciudad de Sev illa por estas fechas : l a Giralda, la Catedral, el Alcázar, e l Archivo de Indias y s u entorno, son declarados Patrimonio de la Humanidad por la O rganización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UN ESCO). Con referencia a las numeros as tesis do ctorales dirigidas por el prof esor Arquillo a alg unos profesores de esta Facultad, que debieron alcanzar el grado de Doctor p ara cumplir los requisitos legales ex igidos por las nuevas leyes, resulta al menos curioso que aquellos con personalidad muy marcada, considerados conflictivos por algu nos, recurriesen al profesor Arquillo para que les dirigiera la tesi s, superando todos la prueba con un excelente trabajo d e investigación mer ecedor de l a más alta calificación. Fig. 333 Fig. 334 Fig. 335 199 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 336 Fig. 337 Fig. 338 Fig. 340 Fig. 339 Dice el Profesor que algun os creen que restaurar una obra da d erecho a firmarla como si fuera una creación personal, pues numerosos casos de é ste tipo se ha localizado . Mostramos ejemplos en contrados durante los estudios previos de dos imágenes renac en tistas, que además de los consabidos daños, presentaban esta circunstancia . En uno de ellos, en la peana ha bían escrito “Se restauró siendo Al calde D. Ju an Jiménez Álvarez año d e 1.902 Pizarro. Esculto r. Sevilla ” (Figs . 3 36 , 337 , 338 y 339 ) (Cat.7 1) . E n el segundo caso el imaginero introdujo su nombre confundiéndolo con el nuevo es tofado “ ABASCAL 1961 ” (Fig. 340 ) (Cat. 89) . Obviamente podemos suponer sin tem or a equivocarnos, que las dos escultur as fueron repolicromadas en g ran parte y se hicieron camb ios formales. Quienes nos dedicamos al mundo de la restauración sab emos, que la labor en una obra ha de ser anónima , respetando siempre su autenticidad. Sorprendentemente, en uno de los casos hasta el a lcalde de la ciudad quiso tene r protagonismo. Alternando su labor restauradora con la puramente creativ a, mostramos un cuadro al óleo realizado en 1987, que llamó Génesis . Francisco Arquillo me dice, que mediante insinuantes figuras que surgen del vacío , movidas por el viento , pretendi ó recrear có mo pudo ser la creación del mundo (Fig. 341 ) . Siguiendo la línea planteada en la redacción de esta tesis, volve mos a recoger nu evos testimonios de su activid ad complementaria a la docente, c omprendidos en el períod o de tie mpo 200 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 341 que analizamos. Me comenta que participó en actividades cultura les de universidades , institutos, colegio s, etc., siendo esto s últimos los más gratif icantes (A nexo A. 310 ) . Presentamos también do s intervenciones relacionadas con herman dades , la s olicitud de participación en una revista onubense (Anexo A. 31 1) y el nombramiento de Asesor A rtístico de una de las cofradías más impo rtantes de Sevilla (Anexo A. 312 ) . D esde que cesó co mo C atedrático de R estauración de la Esc uela Superior de B ellas Artes de Valencia para trasladar se a Madrid en Comisión d e Servicios, siempre ha mantenido contacto con la Un iversidad Politécnica valenci ana a la que pertenece la actual Facultad de Bellas Artes, reconociéndome que la relac ión ha sido posible gracias a los buenos oficios de la C atedrática de Restauración Dña. Pilar Roig Picazo. Además de confe rencias y cursos de doctora do (Anexo A. 313 ) , participó en la puesta en marcha del nuevo plan de estudios de la especialidad de Co nservación -Restauración de Bienes Culturales (Anexo A. 314 ) . Pero las rela ciones con la dirección de la Facultad no eran t an cordiales y a s abiendas de las muchas dificultades e inconvenientes que había planteado , al no favor ecer la instauración de la nueva especialidad , remitió un escrito al Sr. Decano por el logro alcanza do (Anexo A. 315 ) y otra al Rector de la Un iversidad cambiando parcialmente su con tenido (Anexo A. 316 ) . Posteriormente la Gen eralitat de V alencia le concedió una ayuda para una estancia de dos semanas , en calidad de investigador , en el Departamento de Pintura de la Fac ultad de Bellas Artes (Anexo A. 317 ) . 201 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 342 Fig. 343 El Profesor se había enfre ntado a complejas situaciones de gran dificultad para reso lver problemas técnicos durante una restauración , pero el autorretrato realizado con el procedimiento pictórico del pastel pintado por Danie l Vázquez Díaz (Cat. 75) , que intervino en 1988 con graves problema s de deformación del soporte debido a la humedad, consider a que fue una de las restau raciones más co mplicadas, pues sab emos que en el pastel los pigmentos quedan depositados en la superficie del soporte y la sola manipulac ión puede prod ucir deterioros. El tratamiento aplicado ofreció u nos resultados excel entes como se comp rueba en l as fotografías de antes y después , habiendo conseguid o eliminar las deformacio nes del sopo rte conservando íntegramente la pintura (Figs . 342 y 343 ) . Ha tenido la enorme s uerte de te ner en sus man os para restaur arlas, maravillo sas obras , piezas de imaginería de to das las épocas artísticas, co nfesándome que las imágenes medievales tienen para él un plus de interés por su carga histó rica. En torno a la imagen de Ntra. Sra. de la Torre , de T ejeda de Tiétar (Cáceres) (Cat. 79) , existe una hist oria bastante complicada que relata la persona que contactó con el p rofesor Arquill o para que llevara a cabo la restauración. Los responsables se la entre garon al Profe sor en 1985 , pero los asuntos administrativos , políticos y eco nómicos retrasaron el trabajo var ios año s. Para que el le ctor se haga cargo de la absurda situación v ivida, seleccionamo s varios documentos s ignificativos del abundante número existente so bre el tema desde 198 5 hasta 1989, en que la imagen retornó a Tejeda una vez restaurada (Anexo A. 318 , 319 , 320 , 321 , 322 , 3 23 y 324 ) . En varias ocasiones la prens a regional dio not icias sobre ello (Anexo A. 325 ) . 202 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 344 Fig. 345 A modo de conclusión podemos decir, que en es te tipo de trabajos de notoria complejidad y responsabilidad comp artida por varias instituciones, tod os buscan el lógico prota gonismo y nunca se cumplen los propósitos iniciales . En resumen que tras años de espera la restauración fue concluida felizme nte. La operación más import ante consistió en el levantamie nto de capas de yeso y burdo s repintes hasta co nseguir liberar la encarnadura primit iva (Fig. 344 ) . En las partes donde la policro mía había desaparecido se aplicó el criterio de diferenciación , para conseguir la armonía colo rista sin confundir lo nuevo con lo antiguo (Fig. 345 ) . El prof esor Arquillo había mantenido una estre cha relaci ón con el Patronato de Art e de O suna, ya sea restaurando pinturas y esculturas , como interviniendo en actividades culturales v arias, como en un ciclo d e conferen cias celebra das po r el veinticinco aniversario de su fundación (Anexo A. 326 y 327 ) , evento similar al que se había celebrado en la H ermandad de la Macarena con motivo de la c oronación c anónica. Del libro editado sobre este último acontecimiento, se presentan la portada y la primer a página del capítulo d edicado a la restauración de las imágenes titul a res , que había efec tuado añ os atrás (Anexo A. 328 y 3 29 ) . Las campañas realizada s con los alumnos d urante numerosos cursos s e organizar on y llegaro n a término a plena satisfacción de todos. Son una oportunidad única para restaurar obras de arte que de otro modo sería prácticamente imposible da do el elevado coste económico que supondría , y también una ocasión apro piada para que los fu turos restauradores practiquen en obras que, como y a hemos dicho en ocasiones an teriores, d ebido a sus características no han tenido oportunidad de hace rlo en la F acultad , es d ec ir, pinturas murales y ret ablos, por tanto, hay un beneficio recíproco, propietarios de la obra - alumnos. Pero no siempre esta a ctividad puede des arrollarse con no rmalidad, pues en ocasio nes la organización se comp lica por causas ajenas como en el ca so que contamos acto seguido . Se 203 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 346 Fig. 347 recibió una solicitud de la parro quia de San Pedro de Marchena en la pr ovincia de Sevilla, la que fuera antiguo convento de Santo Domingo, para organiz ar una campaña en el verano de 1989. La dec oración pictórica de los plementos de la bóveda de cruc ería gótica y la ornamenta ción realizada s en la primera mitad del s iglo XVII, objeto de la campaña, presentaban un estado de conservación lamentabl e, siendo seg ún los historiadores, u na de las obras más importantes q ue se llevaron a cabo , cuando se produjo la remodelación del convento para adecuarlo como iglesia (Fig. 346 ) (Anexo A. 33 0 ) . Todos los preparativo s discurrían a l ritmo previsto y con buenas perspectivas, hasta que la política intervino do nde nunca debió hacerlo y el trabajo no se acometió. Más adelante se retomó el tema con v istas al siguiente verano, pero las dificultades pe rsistían, po r lo que definitivamente el proyecto quedó abandonado. Me comenta el profeso r Arquillo, que de las nu merosas campañas de alumnos organizadas en distintos puntos de la geografía nac ional, nunca encontró tantas dificultades e inc onvenientes como las que pretendió realizar en la provincia de Sevilla, proyectos que se truncaron porque alguien del estamento público así lo decidió. El P rofe sor conse rva los do cumentos q ue hacen refer encia a esto s hechos (Anexo A. 331 , 33 2 y 333 ) . Por encarg o de A ENA (A eropuerto s Espa ñoles y Naveg ación Aérea) proc ed ió a la ext racción del muro , de una pintura al óleo sobre soporte de tela r epresentando D. Quijote y Sancho Panza ante los molin os de viento (Cat. 78) , que se encontraba en el antiguo aeropuerto San Pablo de Sev illa, que iba a ser dem olido al realizars e un o nuevo con motivo de la Exposi ción Universa l de 1992 (F ig. 347 ) . Una vez recuperada la pintura fue enrollada de m anera conveniente hasta que se decidiese un nuevo emplazamiento. 204 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 348 Años despué s, en 2004 , l a Fundación AENA se dirigi ría al Profesor preg untándole sobre la posibilidad de que r etomase el tema para la t erminación de l trabajo, ya que la o bra aún se encuentra con las telas encoladas en la superfici e pictórica colo cadas para r ealizar la extracció n. Pos iblemente el presupuesto pudo haber sido la causa de que los contactos no prosperasen . Se muestra la primera página del escrito de e nero de 2004 en respuesta a la carta recibida de la Fundació n (Anexo A. 334 ) . Si bien hemos pretendido que los acontecimientos relevantes acaecido s durante el desarrollo de esta tesis quedasen recogidos, en la parte fi nal de este trabajo solamente ha remos mención a aqu ellos de entidad muy importante , como entendemos que es el caso d e la caída del muro de Berlín el 9 d e noviemb re de 1989 (Fig. 348 ). S iempre ha mantenido una excelen te relaci ón con todo el personal d e la Facultad: profesores, PAS, alumnos, etc., y entre aquellos a los qu e profesaba un afecto es pecial se enco ntraban D. Francisco García Góm ez y D. Armand o del Rio Llabona, grandes artistas y mejor es amigos , y a su vez compañeros a cadémicos e n la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevill a, ambos fallecidos recientemente. En la fotografía aparecen con el profeso r Arquillo en uno de los patios de la Facultad (Fig. 349 ). Las figuras en barro cocido de Lorenzo Mercadante que decoran las portadas de l Bautismo y del Nacimiento en la Catedral de S evilla, había sido un tema que Francisco Arqui llo nunca olvidó, habida cuenta de que estaba en juego un conjunto escultórico único en su género y Fig. 349 205 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 350 de una categoría artís tica inconmensurable. P or la desidia incomprensible de la administra ción y de la pro pia institución religio sa, las obras morían sin que nadie reparara en tan triste realidad. Francisco Arquillo retomó una vez más la o fensiva denunciando la situación en un periódico local (Anexo A. 335 ) y en una revista de Historia del Arte de gran difusión, de la que se presenta la portada y la primera págin a un artículo (Anexo A. 3 36 y 337 ) . En varias ocasiones fue invitado a participa r en cursos de v e rano en diversos puntos de la geografía nacio nal, tipo de compromis o que aceptaba de man era altruista, p ues el objetivo que siempre se marcó no era otro que transmitir la necesidad de velar por la in tegridad de nuestros tesoros artísticos, difundiendo las posibilidades existentes p ara su cons ervación (Anexo A. 338 ) . Como ejemplo de s u colaborac ión en todo tipo de actividades , hacemos una selección de algunas que consideramos representativas: charla - coloquio organizada por un a hermandad religiosa (Anexo A. 339 y 340 ) , participa ción en una exposición itinerante organizada por el minis terio de Educación y Cie ncia y la Junta de Andalucía (Fig. 350 ) , montaje de un stand donde se mostraban distintos grados de deterioro en obras pictóricas y escultó ricas y la problemática que gira en torno a la c onservación - res tauración , expo niendo como pieza representativa un cuadro de Pablo Picasso cedido por la Real Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría de Sevilla. En el cat álogo, el P rofeso r a lo largo de seis pág inas exponía de forma did áctica aspectos investigadores en el campo de la Restauraci ón. Se muestran v arias páginas (Anexo A. 341 , 342 y 343 ) . Ante la inminente cele bración de la Exposición Un iversal de 1992, dirigió la restauración de obras del Patrimonio Histórico Ar tístico de la U niversidad sev illana, entre ellas varias en la i glesia de la An unciación, de las que hemos seleccionado las más significativas (Fig. 351 ) (Cat. 84) . C on motivo del incendio producido en l a parroquia del pueblo de Gines ( Se villa ) , que calcinó numerosas obras pictóric as y escultóricas de no table interés artístico e his tórico, se solicitó al Profesor que informase sobre los daños producidos en Fig. 351 206 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 352 Fig. 353 Fig. 3 54 determinadas piezas (Anexo A. 344 ) . La imagen d e la Virgen de l os Dolores , realizada p or Juan de Asto rga en 18 16, quedó muy dañada como muestran las fotografías (Figs . 352 y 353 ) y recoge la prens a local (Anexo A . 345 ) . El profesor Arquillo propu so tratar la madera que se encontraba calcin ada para paralizar la progresión del dete rioro y cons ervar los restos d e la imagen al cons iderarlos un testimo nio valiosísimo. Pos teriormente realizar una nueva imag en sobre la base de l a documentación fotográfica existente antes del incendio y de lo s restos que quedaron tras el mismo, que aportaban datos formales imprescindibles p ara conseguir una ré plica prácticament e idéntica. El trabajo de recuperación de la imagen fue encargado a un escul tor que partiendo de la madera sana origin al, es decir, retirando la parte calcinad a, reconstruyó la nueva “a imagen y semejanza de la pr imitiva” (Fig . 354 ) , a la que realme nte poco se parece, aunque la información que se difun de sobre la imagen se sigue atribuy endo a Astorga. Como conc lusión p odemos de cir , que se ha perdido la o bra primitiva y la actual es completamente nueva , y que si se hubiese optado por la solución propuesta por el Profesor, la imagen reconstruid a sería igualmente de nueva factura, pero se conservaría el documento de la talla original, que afortunadamente conocemos por la información fotográfica que publicamos. Con respecto a este tema transcribimos lo que publica una we b local 120 : 120 RAMÍREZ CANO, R. 2014. Virgen de los Dolores de Gine s. Besa manos. www.rafaes .com [en línea]. [Consulta : 13 o ctubre 2 014]. Disponibl e en: http ://www.rafaes. com/html - 2004/dolo res - gi nes - besamanos.htm 207 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 355 Fig. 356 Hay que reco rdar que la i magen de Nt ra. Sra. de lo s Do lores es obra de Juan de Astorga de 1 816. La misma suf rió un incendio en 1990 en la qu e se registra ron graves daños. Final mente Juan Miñarro logró r econstruirla sobre la pr opia talla. El C rucificado de la Vera Cru z de la ciudad de Dos Hermanas ( Sevilla ) (Cat. 82), se encontraba en tales condicio nes de cons ervación , que planteaba p roblemas para su integridad física cuando pro cesionaba en Semana Santa , motivo por el que s e decidió retirarlo del culto y encargar un nuev o crucificado a Manuel González Migolla (1931), sigu iendo los cánones est ilísticos barroco s 121 (Figs . 3 55 y 356 ) . El primitivo crucificado data del s iglo XVI, siendo el más antiguo que procesiona en la ciudad. Está realizado con papel mezclado con resin a vegetal y refo rzado interiormente con fib ra de magüey, pro cedimiento técnico habitual en los p aíses americanos , circunstancia q ue para algunos historiado res confirma su pro cedencia de allend e los mares, posiblement e de Pe rú , como se es cribe en una web local 122 . En la actualid ad la Hermanda d de la Vera Cr uz dispone de dos crucificados. L a imagen de l antiguo Cristo de la Vera Cruz, e s una de las joya s de la Semana Sant a Nazarena; est á confecciona do en papel ón y es o bra del siglo XVI de autor desco nocido. El tro nco y los miembros pr esentan un n otorio arcaísmo frente a l a cabeza qu e se encuentr a mucho más trabajada . Durante mu cho tiempo s e le cu bría con un s udario de tela y se l e tocaba con cabellera nat ural. Fue resta urado por Manuel P ineda Cal derón en los año s 1945 y 1950; por Juan Abascal también en dos ocasiones, en 1977 baj o la dirección de José Hernández Día z y la segunda en 1982. En Cabildo celebrado en s eptiembre de 1989 , se aprueba s u restaurac ión, encarg ando el trabajo de Fran cisco Arquill o. Esta última rest a uració n tardo en realizarse 120 días y en ella se abrió al Cristo, vaciándolo, limpiándolo y confeccionando una caja interior nueva procedente d e un arca del siglo XVIII. Volvió a procesionar en 1990, después de 20 años sin poderlo hacer debido al mal es tado de cons ervació n en que s e encontr aba. El Santo Cristo de la Vera Cruz va sobre un a Cruz realizada en 1997 obra de 121 JRIVERO1 963 201 4. Dos h ermana s, Sevil la, 1931, Recuer do bendici ón. En: E n vent a directa ESTAMP A RECUERD O DE LA BEN DICION DE LA NUEVA I MAGEN DEL ST MO.CRIST O DE LA VER A CRUZ , MEDID A 11X 16,5 CM. RECORD ATORI A MUY DI FICIL D E ENCONT RAR, tod ocolec cion.c om [en línea]. [Consulta: 18 enero 2014]. Disponible en: ht tp://ww w.tod ocolec cion.ne t/cole ccionism o/dos - herman as - sevilla - 1931 - recuerdo - bendicio n - cristo - vera - cruz - una - joya~ x33276373 122 COFRADIAST V, G . 2014. Her manda d de la Vera Cruz. Se mana Santa Dos Her manas (Sev illa). CofradiasTv [en línea]. [Consul ta: 13 oc tubre 20 14]. Dispo nible en: http: //www .cofradia stv.e s/2014/0 2/herma ndad - de - la - vera - cruz - seman a - santa_23.ht ml. 208 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 357 Fig. 358 Fig. 360 Fig. 359 Francisco Ar quillo. E n lugar de la imagen d el Cristo de papeló n procesio naba un Cris to de Manuel González Migolla ( 1931), restaurado por Ma nuel Pineda Calderó n. Si bien la nueva imagen sustituyó a la original , en varias o casiones reputados imagineros intentaron resolver el tema para que la imagen antigua pudiese procesionar , sin obtenerse los resultados requeridos , motivo por el que la realizada en 1931 ha e stado a l culto como titular de la H erman dad, hasta que gracias a la intervención del profeso r Arquillo fue restituida la imagen primitiva. Para solucionar los daños que pr esentaba la imagen, el profes or Arquillo debió acometer un proceso de enorme dificultad técnica, ya que el problema radicaba en el inter ior, motivo por el que fue abierta por sitios estratégicos en l a parte de atrás: pier nas, sudario, espalda y brazos, par a neutralizar el fuert e ataque de insecto s y consolidar y reforzar la est ructura (Fig. 357 ) . Exponiendo de forma sintéti ca los deterioros y la labo r realizada, en el brazo podemos observar un ejemplo de la deformación anat ómica producida en la escultura, por efecto de los mov imientos del soporte a causa de la lluvia , que en numerosas o casiones cayó sobre la imagen haciendo perder consistenci a a la estructura (Fig. 358 ) . Al r ealiz ar el c ort e y le v ant ar la c apa su perficial apar ece la fibr a c ar c omida (Fig. 359 ) . La estructura era una especie de sándwich intermedio de fibra de magüey (Fig. 360 ), formado 209 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 376 Fig. 377 Cruz de Tenerife ) (An exo A. 355 ), y el informe sobre las pinturas murales de la i glesia de Ntra. Sra . de l Águila en Alcalá de Guadaira ( S evilla ) (Anexo A. 356 ) . En 1992 organiz ó en Sevilla el IX Congr eso de Conserv ación y Restau ración d e Bienes Cult urales (Fig. 376 ) , que al coin cidir con la Exposici ón Universal de es e mismo año cel ebrad a en la ciudad , tu vo que res olver e l problema del alojami ento de casi mil personas. El Profesor p resentó dos comunicaciones : “¡¡Salvemos lo s Mercadantes d e las portadas del Baut ismo y el Nacimiento en la Catedral de S evilla!!” y “Estudios realizados con motivo de la restauración de la imagen de Santa María de Guadalupe. Guadalupe. Cáceres”. El libro de actas ll eva en portada , el antes y el después de la rest auració n del cuadro de Picasso y a comen tado en e l año 198 2. Finalmente mo stramos el documen to de la Universidad N ac ional de La plat a ( Argentina ), invitándole a participa r en un semin ario de postgrado para desarrollar el tema: “ pi ntura de caballete ” (Anexo A. 357 ) . En Sevilla la Semana Sant a y todo lo que gira en to rno a esta celebración religiosa, adq uiere tanta importan cia que a veces t rasciende los lím ites de la ló gica. Por es o en la proximidad de la denominada “Semana Mayor” , s e celebra n toda clas e de eventos y acontecimien tos relacionado s con ella , co mo pregones y ci clos de co nferenc ias don de se evocan histo rias y vivencias qu e renuevan el senti miento cof rade de los s evillanos, y co mo no, también se habla de otro tema muy entroncado con esta celebració n, como es la restauración de las imá genes p rocesion ales. D ada la vinculación del Profe sor con las hermandad es por su ejercicio prof esional, en fechas próximas a la Semana de Pasión participa en ac tos de esta naturaleza, como por ejemplo el org anizado cada año por el c olegio Marcelo Spíno la, de Umbrete ( Sevilla ) (Anexo A. 358 ) . Las dos imágenes titulares de la H e rmandad de la O sufrieron las co nsecuencias del fanatismo y los desmanes de la G uerra C iv il Española . El Jesús Nazar eno , una de las imág enes trian era s más venerada y que rida por los sevillan os sufrió daños importantes (Fig. 377 ) , teniendo que ser restaurado , con mej or voluntad que acierto , por el escultor Castillo Lastrucci , pue s entre otras actuaciones cuestionables, lo 216 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 378 Fig. 379 Fig. 380 repintó en su totalid ad cubriendo la encarn adura primitiv a. La imagen de la Virg en que se encuentra a su lado no fue r estaurada, haciéndose una nueva. El preocupante estado de conservación que presentaba el nazareno , con importantes daños en la policromía , y con una estructura que se resentía en las salidas procesionales con riesgo evidente para su integridad física, motivó que se encomendase n la res tauración al prof esor Arquillo (Cat. 9 2 ) (Anexo A. 359 y 360 ) . En la fotografía se está eliminando el repint e alterado, apare ciendo vig oroso el color primitivo de la encarna dura (Fig. 378 ) , que salvo en zonas puntuales que fueron rellenadas con yeso para reparar d años, se encuentra en b uenas condiciones de conservación. Aunque toda la figura sufrió deteri oros importantes, lo s del rostro fueron los más graves. Podemos observar en la fotogra fía del proceso de restauración que, en el entrecejo, ojo y ceja izquierda , a ún son visibles los daños producidos po r golpes (Fig. 379 ) . El trabajo obtuvo el beneplácito general, publicándose la noticia en prensa y revistas, p resentando la po rtada y primera página de una de ellas (Anexo A. 361 y 362 ) . La Exposición Universal d e Sevilla en 1992 en la que estuv ieron representados 112 países, significó un antes y un después para la ciudad, que se convirtió durante unos meses en el centro del mundo. E stuvo s ituada e n los terreno s de la Isla de la Cartuja 217 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 381 Fig. 382 Fig. 383 do nde se encuentra el que fue antiguo monaste rio de los monjes cartujos (Fig. 380 ). En agosto de 1993 el Pr ofesor sufrió una operació n que le tuvo alejado de la Facultad hasta diciembre del mismo año . Cuando se reincorporó fue recibido de la forma que muestra la foto grafía. Los profesores y alumno s habían organizado la bienv enida decorando el aula con corazones. Me cuenta que para él fue muy emoci onante el recibimiento p or el cariño que le demostraron y que aquellos momentos le vienen muchas veces a la memoria (Fig . 381 ) . En cierta ocasió n recibió la visit a de una persona que po rtaba docume ntación exhaustiv a de un supuesto autorretrato de Goya. Realizado el estudio científico - técnico , artístico y radiográfico (Fig. 382 ) , consideró que, a la vist a de los datos arrojados por la investigación, la obra no pert enecía al insigne ma estro. N o obstante la desilus ión del propietario, ést e decidió restaurarlo, siendo la operac ión de limpieza la f ase más signi ficativa del proceso (Fig. 383 ) . E l hecho de personas que creen tener un tesoro lo ha vivido muchas ve ces, pero pocas la supuesta fortuna se convirtió en re alidad. 218 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 385 Ya ha quedado cons tancia de las nu merosas obras del p atrimonio de la Univ ersidad de Sevilla r estauradas bajo la dirección del pro fesor Arquillo , y ahora continúa con la labor actuando en u n grupo de relicarios originarios de la iglesia univers itaria sevillan a de La Anunciación, dest acando el que representa a S an Francisco Javier , o bra de Juan de Mesa (Cat. 93 ) . Otra de las fig uras era Sant a María Magdalena , que presentaba la policro mía del rostro totalment e dañada por la pérdida de gran parte del color (Fig. 384 ) . Ante el generalizado de terioro se decidió llevar a cabo una reintegración inv isible del rostro, trab a jo que l os alumnos realizaro n con respeto ab soluto a las partes o riginales exis tentes, documentand o exhaustivamente el trabajo dado el interés que tenía el proceso que se estaba siguiendo. Del c arácter didáctico del trabajo es ejemplo la fotografía que presentamos , en que medio rostro muestra el result ado de la reintegración cromática y el o tro medio las partes donde fue reconstruida la p olicromía, que bajo la radiación ultravio letas (UV) aparecen de col or azul oscuro (Fig. 385 ) . La relación d e la Cátedra de Restauració n con la institu ción universitaria e ra de franca colaboració n. Durante vario s mandatos rectorales se responsabilizó de inventariar pintu ras y escult uras en función del estado de conservació n y de programar las actu aciones conducentes a la restauració n de aquellas obras que lo necesitaban. En esta etapa de campañas de alumnos que se prolongó durante varios cursos, se restauraron nu merosas obras, citando como ejemplo: cuadro s de la galería de rectores (Cat. 4 8) , pinturas que decoran los despachos del equipo rectoral (Cat. 10 2) , obras en otras dependencias de la Universidad, y los espléndidos lienzos del P araninfo (Cat. 9 8 y 9 9) , algunos de medidas gigantescas, como el firmado por Márquez de Velasco en 1649 (Cat. 9 7) (Anexo A. 363 ) . Fig. 384 219 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 386 Fig. 387 Como anécdot as del último trabajo citado, hacemos referen cia a las dificulta des para descolgarlo del muro (Fig. 3 86 ) , y que el cuadro debió t rasladarse a la Facultad enrollado , pues no salía por la puerta del P araninfo ni entraba en el aula. Todo el proceso debió seguirse en ho rizontal, al no permitir la altura del techo colocarlo en vertical (Fig. 387 ) . Finalmente, también enro llado fue devu elto al Paraninfo. 220 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 389 Fig. 388 El enorme marco dorado fue restaurado simultáneamente (Fig. 3 88 ) . Se fabricó un bastidor de madera sin cuñas, consiguiéndos e atirantar el lienzo median te el empleo de tensores metálicos, sistema novedoso y sobre todo eficaz (Fig. 38 9 ) . Concluido el trabajo la obra fue colg ada en el Paraninfo para el acto de apertura d el curso 1994 - 1995 (Fig. 390 ) . Tan compleja y laboriosa restauración s e llevó a cabo en menos de dos meses gracias a la encomiable labo r del alumnado , con el resultado que puede apreci arse (Fig. 391 ) (Anexo A. 364 ) . Fig. 390 221 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 392 Fig. 391 Como su ofrecimiento para colaborar con las instituciones era una con stante, no le faltaba este tipo de dedicación, siendo muestra de e llo las participaciones que siguen. Fue invitado por el Consejo General de H ermandades y Cofradías de l a ciudad de Sevil la , a participar en la mesa redonda so bre “Restauración y Conservación d el Patrimonio”, en las Jornadas Diocesana de Consejos Locales de Hermandades y Cofradías (Anexo A. 365 ) . Intervi no en las jornadas “La Conservación del Patrimonio en el Mundo Mediterrán eo”, presentan do un trabajo relativo a los criterios en Cons ervación y Restauración (Fig. 39 2 ) (Anexo A. 366 ) . Participó como pro fesor en el “I Curso Superior de Conservació n y Restauración de Pintura Mural” , organizado po r el Centro Internacional para la cons ervación del Patrimonio , celebrado en La Laguna ( Canarias ) (Anexo A. 367 y 368 ) . Estuvo presente en las jornadas nacionales sob re la profesión celebrada en Madrid (Anexo A. 369 ) . Finalmente , hace mos referencia a otra campaña de alumnos celebrada en Sevilla, para restaur ar el retablo mayo r de l a i glesia de Ntra. Sra. de la O (Fig. 39 3 ) (Cat. 95) . 222 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 393 Fig. 395 Fig. 394 Fig. 396 Como punto final de esta etapa, podem os ver la labor de restauración que se está r ealizado en una pintura al óleo sobre cobre, soporte cuyas característic as implica gran complejidad t écnica a la hora de intervenir la p intura. Se está llevand o a cabo la lim - pieza de la superficie pic- tórica (Fig s . 394 y 395 ) (Cat. 95) . En 1995, el profeso r Arquillo viajó a Roma y realizó una visita nostálgica a la A cademia de Bellas Art es donde había residido co mo becario durante tres añ os. Pero ahora con toda su fami lia, dándose la circuns tancia que su hijo David obtendría más adelante la misma beca y es di rector de est a tesis d octoral (Fig. 396 ) . 223 EL CATED RÁTICO DON FRANCISCO A RQUILLO TORR ES, REFE RENTE CONT EMPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y REST AURACIÓN DE OB RAS DE ART E EN E S PAÑA Fig. 397 IV .4. CUARTA ET APA DE SU ACTI VIDAD DOCENTE Y PRO FESIONAL (1995 - 2010) . PERÍODO CORRESPO NDIENTE A LA TITULACI ÓN DE GRAD O. Como con secuencia de la relación existente entre las instituciones y hermandades, las restauraciones que realizaba el Profesor se iban conociendo y divulgando, trascendiendo los límites provin ciales y r egionales como se ha podido com proba r . El resultado de la intervención en el C rucificado de la Vera Cruz de la ciudad de Ce uta, imagen que planteaba g raves problemas de conservació n (Fig. 397 ) (Cat. 10 5 ) (Anexo A. 370 , 371 , 372 y 373 ) , tuvo como consecu encia que el Co nsejo de Hermandades y Cof radías de Ceuta le solicitase un estudio de la V irgen de África , patrona de la ciudad de Ceuta , y de otras imágenes locales (An exo A. 374 ) . Pero el mundo de las imágenes devo cionales es a veces t an complejo, que su restauración representa verdaderamente un trabajo complicado , pues a la dific ultad técnica que ello pue de suponer , a veces se añade la acti tud de las juntas de gobierno pretendiendo dictar el criterio a seguir. Si bien de be observarse una actitud compre nsiva y en cierto modo tolerante, e l plan de trab ajo que debe imponerse es el recogid o en el proyecto de trabajo previamente aprobado. En ocas iones, el ambiente que rodea la devoción hacia las imágenes desbo rda los límites de la sensatez, dándose casos en que el sentimiento religioso se to rna intolerante con o tras imágenes. En este s entido traemos a colación vario s casos de est e tipo que corroboran lo dicho. Las dos hermandades de un pueblo mantiene n tal rivalidad que incluso afecta a las relaciones personales. Comparten una capilla dividida en d os por un muro d e separación , y cada imagen tiene su ca marín a un lado con orientación opuesta . Otro caso de esta naturaleza acont ece en un pueblo en que las dos hermandades existentes se caracterizan por un determinado color, motivo por el que las puertas y ventanas exteriores de las casas están pintadas con su color respectiv o. 224 RETORNO A SEVILLA COM O CATEDR ÁTICO DE R ESTAURACIÓN DE LA FA CULTAD DE BE LLAS ART ES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 398 Fig. 399 Fig. 401 Fig. 400 Finalmente recog emos el curio so hecho, que cuando existe tal riv alidad, el Prof esor solamente tendrá o pción a restaurar una d e las dos, por muy buena co nsideración profesional y excel encia en el resultado de la intervención en “la otra”. La restauració n de la imagen de la Divina Pastora de Cant illana ( Sevilla ) (Cat. 10 6) , fu e un trabajo cargado de todo tipo de emociones, baste saber lo que rep resenta la imag en para el pueblo asistiendo a los actos relig iosos, a la procesión qu e se celebra en el mes de septiembre o a la romería, para comprenderlo . Fue una intervención complicada, pues años antes, con el fin de reforzar la estructura le h abían introducido un armazón de barras metálicas qu e afectaba a todo el cuerpo. Las consecuencias fuero n graves para la imagen, motivo por el que la H er mandad se vio en la necesidad de recurrir al profesor Arquillo para resolver el prob lema planteado (Anex o A. 375 ) . Hemos seleccionado algunas fotografías qu e muestran el daño que se le pro dujo a la imagen al introducirle los pernos de hierro ro scados, que hubo que retirarlos debid o a los deterioros estructurales que estaban originando . Lo s numerosos agujeros que se realizaron tenían quin ce milímetros de diámetro y la varilla metáli ca sólo ocho , por tanto , el movimiento a causa la holgura era lo que producía las tensiones en la madera . En las fotografías que siguen podemos ver: extracción de uno de los pernos de la zona de la espalda (Fig. 3 98 ), agujero practicado para intro ducir la varilla de hierro, r etirándose madera de la bo ca de entrada para permitir la orientac ión hacia el antebrazo (Fig. 399 ). Una vez retirado el armazón metálico interior , se rellenaron los agujeros con espigas de ma - 225 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 402 Fig. 403 Fig. 404 dera para macizar la s perfora ciones (Fig. 400 ), pudiéndose aprecia que las espigas que se están introduciendo tienen la dirección de los agujeros que le habían si do realizados en el brazo y el antebrazo (Fig. 401 ). Uno de los devotos en agradecimiento al Profesor por la restauració n de “ su virgen” , le compuso un poema (Anexo A. 376 ) . Sus colaboraciones en todo tipo de actos culturales nunca cesaron, como en tertulias y encuentros (Anexo A. 377 ) , jo rnadas (Anexo A. 378 ) , conferencia s (Ane xo A. 37 9 y 380 ) , tribunal en exposicio nes artísti cas (Anexo A. 38 1 ) , prensa (Ane xo A. 38 2 ) etc. , prosiguiendo también las actividad es relacionad as con la Universidad de Sevilla , p articipando en una exposición sobre s u Patrimonio Artís tico, Bibliográfico y Científico (Anexo A. 38 3 ), y realizando personalmente a petició n del Rectorado , la restauración de dos esculturas muy significativ as para la Universidad: Santa Ana y la Virgen Niña del Coleg io Santa María del Buen Aire (Cat. 10 7) y la Virgen con Niñ o en terracota , obra de Torrigiano , que se encuentra en la Capilla U niversitaria (Figs . 402 y 403 ) (Cat. 10 1) . Considerando que las campañ as estivales de alumnos eran fun damentales para su formación, el profeso r Arquillo e ntendía que redu cir esa activ idad a los veranos era insuficiente, po r ello programó el curso ord inario alternando prácticas fuera del ce ntro. La restauración de pint ura mural segui da durante varios cur sos en la i glesia de San Lorenzo de Sevilla, resultó una fórmula muy atractiva y bien acogida por lo s alumnos (Cat. 10 4 ) . La dinámica de trabajo del Prof esor le obligaba a estar al día en todo lo relacionado con su actividad profesional y aunque él dijo que la informática no iba a condicionar su actividad, fue consciente del erróneo planteamient o y aceptó la realidad, que las nuevas tecnologías eran fund amentales para el trab ajo que desarro llaba. Si bien se manejaba con so ltura delante del ordenador, fue más exigente y s e matriculó en varios cu rsos de informática (Ane xo A. 38 4 y 385 ) , pudien do afirmar que do mina los pro gramas que le so n necesario s. Ha colaborado con otras univ ersidades en tema s relacionados con los bienes culturales, como la particip ación en el curs o “Metodolog ía e intervención en la rest auración de pintura mu ral (Carrera del Darro) ”, 226 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 406 Fig. 405 organizado por el Cen tro de Enseñanzas Propias de la Universidad de Gran ada y en el congreso organizado en Cuenca por la Universidad Internaci onal Menéndez y Pelayo sobre “Res tauración de Obras de Arte so bre soporte de madera”, donde presentó el trabajo “Escultura po licromada. Pro blemática y técni cas de restau ración. Caso s puntuales en esculturas de gran rel evancia ” (Fig . 404 ) (A nexo A. 38 6 y 387 ). En cierta ocasió n su compañero José Anto nio García Ruiz le mostró un cuadro suyo representando un desnudo (Cat. 10 3) , que presentaba deterioros importan tes. Analizada la situació n y conocidas las causas que originaban los d años, el profesor García Ruíz le reconoció que no había considerado suficientemente la importancia que tiene la técnica de ejecución al realizar un a obra (Fig. 405 ) . El asunto radicaba en q ue había superpuesto v arios procedimientos pictóricos en el orden siguiente: temple de huevo magro, acrílico y óleo, es decir, que sobre una superficie de nula porosidad, había continuado pintando con aglutinante graso difícilmente adherente sobre una superficie plástica, p roduciéndos e el levantamiento de la película pi ctórica y su caída en grandes superficies. Le dijo que había experimentado ese método en esta obra, pero qu e conocida s las con secuencias co rregiría el pro blema . El hech o nunca más volvió a reproducirse como se comprueba en su producción a raí z de entonces. En 1996 estableció el primer conta cto con la ciudad de Ayamonte, participand o con una conferencia en el aniversario de una hermandad (Anexo A. 388 ) , relación que prosegu iría llevando a cabo varias restauraciones imp ortantes que oportunament e serán reco gidas en este trabajo. En estos momentos , el orden cronológico de sus actividades no s permite situar más colaboraciones , que ló gicamente son con secuencia del p resti gio y e xperienci a como conoc edor de l mundo de la R estauración . Interv iene en se minario (Anexo A. 389 ), congr eso (Anexo A. 390 ) y jurado de exposici ón (Anexo A. 391 ) . Por su s méritos académicos y prof esio - nales , la Real Academia de Medicina de 227 EL CATED RÁTICO DO N FRANCIS CO ARQU ILLO TORRES , REFER ENTE CONTE MPORÁNEO DE LA CON SERVACIÓN Y RES TAURACIÓN D E OBRAS D E ARTE EN E SPAÑ A Fig. 407 Fig. 408 Fig. 409 Sevi lla le distinguió con el nombra miento de Académico Correspondiente en diciembre de 1996 (Anexo A. 392 ) titu lando el discurso de ingreso : “ Con servación del P atrimonio H istórico Artís tico” (Fig. 4 06 ) (Anexo A. 393 ) . El profesor Arq uillo en una fotografía d e 1996, el día de la inauguración del c urso acadé mico 1996 - 19 97 , acompañado d e la profesora Dña. María Fernanda M o - rón de Castro y del profesor D. Juan Carlos Arañó G isbert (Fig. 407 ) . Durante la visita de la alcaldesa de Sevilla Soledad Be cerril a la Facultad. En la fotografía apare cen D. Juan Co rdero Ruíz, decano , y los profeso res Dña. Carmen Jiménez Serran o, D. Antonio Zambrana Lara y D. Francisco Arq uillo Torres (Fig. 408 ) . Como decidimos complementar el trabajo con hechos sig nificativos d e la vida es pañola, recogemos que en 1996 el Parti do Popular gan ó las eleccio nes y José María Azn ar López alcanz ó la presidencia d el Gobierno d e España (Fig. 409 ), y que e n octubre de 1997 fue inaugurado en Bilbao e l Museo de Arte Contemporáneo Guggenhe im, que a los fondos artís ticos y a la po lítica de exposiciones une el avanzado diseño arquitectónico del edificio donde se ubica (Fig. 410 ). A partir del año 199 7, el P rofeso r iniciaría una et apa de cola boración con la Universidad de La Laguna (Tenerife) , interviniendo durante varios años en los cursos de verano auspiciado s por la institución 228 RETORNO A SEVILLA COMO CATED RÁTICO D E REST AURACIÓN DE L A FACUL TAD DE BE LLAS AR TES (1975 - 2010) CA PÍTULO IV Fig. 410 universitaria y o rgani - z ados por el Ayunta- miento de la Villa de Adeje (Ane xo A. 3 94 y 395 ) , event o muy s e - guido por la prensa local (Anexo A. 396 ) . Si bien hoy se tiende a la especialización en una parcela determi- nada en la C onse rva - ción -R estauración del P at rimonio A rtístico: tejido s, cerámica, pap el, m ateriales etn ográficos, pintura mural y de caballete, escult ura en sus d iversos material es, etc., el pro fesor Arquillo se ha realizado profesionalmente en tres ár eas diferent es: pintura mural, pin tura de caballete y esc ultu ra en madera policromada. Por ese m otivo también encontramos en su currículum trabajos de pintura sobre tabla , como las espléndidas puertas de coro del C onvento de Santa Clara de Moguer (Hue lva) (Cat. 11 7) . El Prof esor considera que e s importante no s ólo restaurar de forma óptima y resp etuo sa una obra, sino que tamb ién es fundam ental ganarse la confianza del depo sitario de la misma, que en el caso de las hermandades adquiere un significado especial, ya que las imág enes son su patrimonio artís tico más i mportante y preciado. Referimos el caso de una hermandad de la ciudad de Dos Hermanas (Sevilla), a la que restauró sus cuatro imágene s. En 1990 el C rucificado de la Vera Cruz , en 1997 las imágenes de Ntra. Sra. del May or Dolor (Cat. 12 3 ) y la Virgen de la Asun ción (Cat. 12 1), y en 2006 la figura de San Sebastián patrón de la lo calidad (Cat. 14 9) . En la Diócesis de Sevilla la res tauración de una imag en propiedad de la i gles ia necesita la autorización del Arzob ispado (Anexo A. 397 ) , previo informe sobre el esta do de conserv ación de la obra y el proye cto de trabajo, que debe ser realizado por un p rofesional cualificado, circunstancia que no siempre se cumple, sucediendo hechos graves por intr usismo . La Universidad de Sevill a posee un rico pat rimonio artístico que en varias ocas iones se ha mostrado públicamente . Uno de ellas fue la exposición “Patrimonio recup erado de la Universidad de Sevilla” celebrada en el Real Alcázar en 1997 (Anexo A. 398 ), en la que se exp usieron más de treinta obras pictóricas y escult óricas, restaurad as en la Cátedra de Restauración de la Facultad de Bell as Artes bajo la dire cción del p rofesor Arq uillo. El acontecimiento tuvo gran repercusión en lo s ambientes culturales sev illanos, co n un núme ro importante de v isitas y gran reperc usión mediática (Ane xo A . 399 y 400 ) . 229 [Document text truncated for crawler view.]