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Sobre la posibilidad de una Esfera Pública Europea. Conversación entre Juan Torres y Sami Naïr

Torres López, Juan; Naïr, Sami

Abstract

Los profesores Sami Naïr y Juan Torres conversan acerca de la posibilidad de que en Europa se instaure una verdadera Esfera Pública Europea, que se define como un espacio de conversación y deliberación entre ciudadanos que persiguen el interés general, un espacio en el que se oponen diferentes lógicas y que es fundamental para la construcción del vínculo democrático.

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Resumen Los profesores Sami Naïr y Juan Torres conversan acerca de la posibilidad de que en Europa se instaure una verdadera Esfera Pública Europea, que se define como un espacio de conversación y deliberación entre ciudadanos que persiguen el interés general, un espacio en el que se oponen diferentes lógicas y que es fundamental para la construcción del vínculo democrático. Abstract Professors Sami Naïr and Juan Torres talk about the possibility of establishing an authentic European public sphere, defined as a space of conversation and deliberation for citizens who seek to serve the public interest; a space where opposing rationales are revealed and which is essential for building conduits for democracy. Palabras clave Esfera Pública, Europa, interés general, neoliberalismo, democracia, crisis Keywords Public Sphere, Europe, common interest, neoliberalism, democracy, crisis Sumario 1. Introducción 2. Conversación 3. A modo de conclusión Summary 1. Introduction 2. Conversation 3. In conclusion Sobre la posibilidad de una Esfera Pública Europea. Conversación entre Juan Torres y Sami Naïr On the possibility of an European Public Sphere. Conversation between Juan Torres and Sami Naïr Juan Torres López (Universidad de Sevilla) [[email protected]s] Sami Naïr (Universidad Pablo de Olavide) [[email protected]s] Editado por María Teresa Fernández Ostos* (Universidad de Sevilla) E-ISSN:2173-1071 IC – Revista Científica de Información y Comunicación 2013, 10, pp. 15 - 34 * María Teresa Fernández Ostos (Universidad de Sevilla) ha editado la conversación, además de redactar sus notas, introducción y conclusión. 16 Juan Torres / Sami Naïr E-ISSN:2173-1071 IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 15-34] 1. Introducción Tenemos el placer de ofrecer a nuestros lectores de IC, Revista Científica de Información y Comunicación, el contenido de una conversación entre dos intelectuales, a la vez prestigiosos, prolíficos y comprometidos con la sociedad como son el economista Juan Torres López y el politólogo Sami Naïr. Debatieron sobre la existencia y la posibilidad de una Esfera Pública Europea, en línea con el espíritu de nuestro número monográfico. La conversación sirvió también como Acto de Clausura del Máster en Comunicación y Cultura, que se imparte en la Facultad de Comunicación, y fue moderada por María Lamuedra Graván, editora de la revista IC. La hipótesis de partida con la que se inició la conversación fue la posibilidad de que exista o pueda existir una Esfera Pública Europea y explora la posibilidad de que la incipiente oleada de protestas sociales que se vienen sucediendo en Europa, especialmente desde 2011, algunas de las cuales han tenido un carácter paneuropeo, pueda generar una verdadera esfera pública europea, es decir una que se construya desde la sociedad y converja hacia las instituciones, desde abajo hacia arriba. Ambas personalidades han trabajado en numerosas publicaciones. En el caso de Juan Torres, catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla, destacan sus estudios iniciales sobre economía de la comunicación y el marco institucional de la vida económica y últimamente sus análisis de la economía internacional que han dado lugar a numerosas obras de divulgación económica comprometidas con la educación de la ciudadanía. Sobre la actual crisis económica ha publicado, junto a Lina Gálvez, Desiguales. Mujeres y hombres en la crisis financiera; La crisis económica. Guía para entenderla y explicarla y La crisis de las hipotecas basuras. ¿Por qué se cayó todo y no se ha hundido nada? con la colaboración del diputado Alberto Garzón; Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar en España¸ con prólogo de Noam Chomsky; Lo que España necesita. Una réplica con propuestas alternativas a la política de recortes del PP; Contra la crisis otra economía, otro modo de vida y Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero. Desde 2008 es miembro activo del Consejo Científico de ATTAC España. Sami Naïr, profesor invitado en la Universidad Pablo de Olavide, politólogo, sociólogo y ex Delegado Interministerial francés para las Migraciones Internacionales y al Codesarrollo, también tiene una amplia trayectoria de publicación tanto en colaboraciones como en solitario. Trabaja principalmente temas de migración, siendo el creador del concepto de codesarrollo. En su última obra ¿Por qué se rebelan? Revoluciones y contrarrevoluciones en el mundo árabe realiza un análisis del surgimiento y los motivos de las revueltas árabes. Entre sus obras podemos destacar Polítique de civilisation, junto a Edgar Morin; El peaje de la vida, junto a Juan Goytisolo; La inmigración explicada a mi hija, La Europa claves 17 SobRE la poSIbIlIdad dE uNa ESfERa públICa EuRopEa IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 15-34] E-ISSN:2173-1071 mestiza. Inmigración, ciudadanía y codesarrollo o La lección tunecina. Como la revolución de la Dignidad ha derrocado al poder mafioso. En la actualidad Sami Naïr dirige el Centro Mediterráneo Andalusí en la Universidad Pablo de Olavide. El presente documento recoge la transcripción de los planteamientos expuestos durante la conversación entre los dos profesores universitarios así como las conclusiones que se desprenden de las mismas. 2. Conversación [ María Lamuedra ] [ ¿Cómo sería una esfera pública europea? ¿Es posible y necesario? [ Juan Torres ] [ Se puede hablar de la idea inicial de Habermas sobre la esfera pública como “el lugar de la conversación”. Yo creo que es una metáfora valiosa como punto de partida. Ese espacio que se encuentra entre la esfera de lo privado y la estructura del Estado es efectivamente la esfera de la conversación, la esfera donde se media. El profesor Martín Serrano diría que es “el espacio de la mediación”. Y es un espacio fundamental en las sociedades porque es donde, de nuevo siguiendo a Martín Serrano, “las contradicciones que pueden hacer que una sociedad estalle se conviertan en elementos de su cimentación”. Entonces, yo creo que sobre la esfera pública la cuestión no es preguntarse si es posible o no en Europa, sino qué puede estar ocurriendo allí para que pase lo que está pasando. En estos momentos tenemos delante de nosotros un laboratorio que es trágicamente esencial, que es lo que está ocurriendo en Europa y lo que está ocurriendo con la crisis. Yo subtitulé el libro en el que hablaba de la crisis de las hipotecas basura diciendo “por qué se cayó todo y no se ha hundido nada” porque me parece que esa es la cuestión que creo que obliga a conceder un interés singular hoy día a la esfera pública. Yo creo que la degradación de ese espacio de la conversación es lo que está consiguiendo que a pesar de que se está cayendo todo, sin embargo no se hunda nada, porque permite que la crisis se utilice, en lugar de para poner patas arriba el orden que la ha provocado, para que se sostenga incluso de una manera mucho más fuerte el poder que sostenía la sociedad en la que se produjo. Por ello, creo que es interesante preguntarse qué está pasando en ese espacio de la conversación en Europa, en concreto, para que los discursos hayan cambiado de tal forma que un hecho como la crisis en la que estamos se convierta en un mecanismo de refortalecimiento del dominio oligárquico y desestructuración de toda la sociedad en Europa. Solo así podríamos entender, 18 Juan Torres / Sami Naïr E-ISSN:2173-1071 IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 15-34] por ejemplo, cómo es posible que se le pida a Grecia, cuyo gobierno por cierto acaba de anunciar hace una hora que se cierra la TV pública, que cierre su sector público y que privatice todo porque esa es la solución para su deuda, cuando el dinero que quizá se pueda obtener con ello durante cuatro o cinco años será 20 o 25 veces menos de los que paga anualmente en intereses. Es decir, que se le esté pidiendo una renuncia, un esfuerzo que es materialmente inútil como si fuese realmente su salvación. Algo debe estar sucediendo en la esfera donde “se conversa” para que o nadie sea consciente de ello porque no se habla de eso, o para que si se conversa sobre ello, no se produzca una respuesta decisiva. La esfera pública efectivamente no es que sea necesaria o no, sino que es un espacio consustancial a la vida social y lo que tenemos que pensar es qué hacer para que ese sistema de mediación se pueda convertir en una vía para hacer que las contradicciones hagan que acabe una dominación como la que tenemos en lugar de fomentar una sociedad como en la que estamos. Esa es la cuestión que a mí me parece interesante debatir sobre la esfera pública hoy día en Europa. [ Sami Naïr ] [ El problema de la esfera pública es complejo. Estoy de acuerdo con lo que acaba de decir Juan Torres, pero al mismo tiempo me parece que el concepto de esfera pública a nivel europeo es síntoma de carencia en Europa. ¿Qué es la esfera pública? Efectivamente es un espacio deliberativo como dice Habermas, pero es más que deliberativo. Es un espacio en el que ocurre algo absolutamente excepcional en la construcción del vínculo democrático. Lo que los griegos llamaban el modelo dialógico, donde se oponen varias lógicas, y gana, supera o impera el discurso que convence más. Lo que significa que tenemos frente a nosotros ciudadanos que disponen de la capacidad y los instrumentos conceptuales necesarios para poder juzgar el discurso de uno y otro, en un interespacio común. Para la construcción de un espacio público sobre todo a nivel nacional es imprescindible tener algo en común. ¿Cuál es el contenido de ese algo en común? Es fundamentalmente el concepto del interés general. Para que se pueda construir entonces un diálogo dentro de un espacio determinado tenemos que tener como punto de referencia último la búsqueda común del interés general y este interés general lo conseguimos precisamente a través de la dialogía, la oposición de los discursos. El objetivo fundamental entonces del espacio público es el interés general. La carencia en Europa existe en la medida en que nunca hemos discutido sobre este, es decir sobre la posibilidad de un interés general europeo. Recuerdo aquí que, como diputado europeo, con otros compañeros hemos intentado, cuando se escribía la Constitución europea, en 2002, poner por encima de la mesa este tema. claves 19 SobRE la poSIbIlIdad dE uNa ESfERa públICa EuRopEa IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 15-34] E-ISSN:2173-1071 Pero nadie dentro del grupo socialista quiso hacernos caso. Los alemanes, de izquierdas, me dijeron claramente: “si piensas que vamos a adoptar el concepto de interés público francés, te equivocas”. Pedí el porqué, aunque nunca tuve la intención de “imponer” la “versión francesa”, pues me contestó un laborista británico: “¡Porque es demasiado costoso y desarrollado!” Con lo cual, ni siquiera aceptaron integrar en la Constitución el concepto americano de interés “Universal”, una suerte de caridad para los pobres de los pobres… Las multinacionales que han impuesto el Tratado de Maastricht ¿representan ellos el interés general? ¡Por supuesto que no! Ni siquiera es posible pensar este concepto de interés general en la retórica europea. El Parlamento europeo no tiene el derecho de hacer leyes, es el único parlamento en el mundo que se contenta con hablar. Como decía Giorgio Napolitano, presidente de la República Italiana, durante su era de eurodiputado “estamos aquí para hablar, hablar y hablar”. Pero los diputados del Parlamento europeo no tienen derecho a hacer leyes, aprueban las propuestas de la Comisión Europea únicamente en el sector comercial, el resto es música. En cuanto al Consejo Europeo la comunicación es muy difusa, hemos visto a jefes de Estado, uno de los 17 o 30, después de la reunión ante las cámaras de televisión, declarar sobre el consejo mantenido y sus decisiones de tal manera que los periodistas para poder entender realmente el contenido de las reuniones tenían que investigar y usar a veces información de segunda mano poco confiable. Respecto a la Comisión de Bruselas, su poder estriba y yace en el hecho de que no está obligada a dar explicaciones sobre sus decisiones. Resumiendo, nos encontramos en Europa con un espacio en el que ni la democracia, ni el interés general, ni el espacio público existen. Hemos construido una máquina de dominación nunca vista en la historia de Europa. Lo que se ha construido a partir del Acta Única Europea de 1986 hasta hoy, no ha existido nunca antes a nivel institucional o a nivel europeo. No se trata solo de un sistema anti democrático, sino de un sistema ademocrático, fuera de la democracia. Ahora, ¿cómo se está explicando la crisis a los ciudadanos? De la siguiente manera: “no podemos hacer absolutamente nada, no hay alternativas, es así porque es así” ¿Por qué es así? “Porque en la reunión de Bruselas han dicho tal y tal cosa.” Pero la ciudadanía no sabe absolutamente nada de la crisis. Lo sabe, evidentemente, porque sufre las consecuencias de la crisis. Por lo cual estamos ante una situación de negación no solamente del espacio público, del concepto de interés general, de la democracia, sino ante algo más profundo: estamos en el momento de negación del principio en sí de la soberanía popular. El voto de la ciudadanía no sirve absolutamente para nada porque el poder se encuentra en otra parte. Esta es la realidad: plantear la posibilidad de un espacio público necesita desvelar lo que le dificulta. 20 Juan Torres / Sami Naïr E-ISSN:2173-1071 IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 15-34] [ Juan Torres ] [ Lo que viene ocurriendo es que la crisis ha proporcionado la excusa perfecta para poder llevar a cabo todo el desmantelamiento de los primitivos andamiajes que habían sido necesarios para construir el discurso europeo pero que sobraban al proyecto comercial de la Europa unida. Han hecho creer a la ciudadanía que estaban siendo ciudadanos europeos, algo que incomodaba, pues era justo lo contrario de lo que estaba en el proyecto original. El presidente de Philips, que fue el que convocó a cuarenta grandes empresarios para hacer el Acta Única, recuerda que el pulso más grande que tuvo que vencer, que luego lo perdió con el comisario de la competencia, fue que él quería que el Tratado de Maastricht se firmara en el año 1991, porque era el centenario de su empresa, porque, por lo demás, el proyecto de las grandes empresas entraba perfectamente en los planes de lo que iba a ser el Acta Única. Y obviamente eso se puede lograr cuando efectivamente no hay deliberación posible, cuando se ha anulado toda posibilidad de que la ciudadanía delibere y reclame cualquier otra alternativa en relación con lo que están haciendo. Lo interesante además es que eso va a acompañado por el nacimiento de un discurso. No es solo una estrategia de andamiaje sino que aparece un discurso que plantea las cuestiones en otro imaginario colectivo. Es curioso cómo la pérdida de la posibilidad de que la ciudadanía participe, delibere sobre lo que está ocurriendo, va acompañado con una inyección constante y creciente del sentimiento de culpa. La crisis ha proporcionado la oportunidad de generar un discurso que desdibuja a la ciudadanía, que es lo que nace en la esfera pública, porque la esfera pública tiene como capacidad crear ciudadanía. No somos ciudadanos si no nos movemos con los demás en la escena pública; o somos súbditos o somos personas que convivimos en lo privado y en lo público. La crisis es la excusa para terminar de eliminar completamente cualquier posibilidad de diálogo o conversación de la ciudadanía sobre los temas que se están discutiendo arriba. Y esto tiene un momento culminante con las políticas de “austeridad” que, además de reducir gastos y desmantelar las estructuras de bienestar, hacen descansar sobre la ciudadanía la culpa de lo que está ocurriendo: es precisa la austeridad frente a su anterior despilfarro, porque vivió “por encima de sus posibilidades”. Como cualquier análisis empírico puede demostrar, la austeridad no resuelve nada en una crisis como la que vivimos, en ningún lugar ni en ningún momento de la historia ha habido algún país del mundo que haya salido de ella recortando gasto y reduciendo la demanda efectiva como hacen las políticas de austeridad. Pero al imponerse se somete a los ciudadanos a una especie de terapia de culpabilidad que genera la sumisión necesaria para poder llevar a cabo sin oposición lo que de verdad se pretende que es el desmantelamiento de toda la estructura de servicios públicos. claves 21 SobRE la poSIbIlIdad dE uNa ESfERa públICa EuRopEa IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 15-34] E-ISSN:2173-1071 [ Sami Naïr ] [ Fundamentalmente estamos llegando a un momento de construcción de la NoEuropa, porque la palabra es falsa. No están de acuerdo todos los países, pero estamos en el punto de un enorme proceso histórico de privatización que empezó con el Acta Única en 1986, se formalizó con el plan de ajuste del Tratado de Maastricht, que se intentó constitucionalizar en 2005 y empezó a fracasar a partir de la crisis hipotecaria mundial, primero en Wall Street en 2007 y después con Lehman Brothers a partir de 2008. Se trata de un proceso perfectamente racional, pensado y elaborado desde la perspectiva de las élites financieras, económicas que dominan hoy en día el campo mercantil a escala planetaria. No se puede hablar abstractamente, porque si se analiza el proceso como un proceso abstracto se plantea evidentemente la pregunta sobre quiénes son los responsables: ¿hay un cerebro detrás? Por supuesto que no. Hay algo mucho más peligroso que un cerebro porque éste se podría equivocar. Se trata de un sistema con su estructura, su coalición que desarrolló sus grandes líneas a finales de los años 70 y primeros de los años 80, con la contrarrevolución reaganiana y thatcheriana y un cierto modelo de organización de vínculo social a escala planetaria. Este modelo muy sencillo es el que podemos llamar fácilmente ultra liberal, o de manera mucho más clásica el modelo del homo economicus, como sujeto de la construcción del vínculo social. En él los seres humanos son únicamente seres económicos, no existen como seres humanos, siguen una función mercantil y cuando pierden esta función merecen desaparecer. El modelo del homo economicus fue analizado y construido conceptualmente desde el s. XVIII, y podemos encontrarlo en la Fábula de las abejas de Bernard Mandeville. Ahí tenemos el modelo que ha dominado y ha sido considerado como el modelo ideal para una tradición económica, la tradición anglosajona. Ese modelo venció en EEUU e Inglaterra, y frente a él se construyó otro de organización y de vínculo social, el modelo europeo ilustrado, que proviene de la tradición latina, nacido en el s. XVII-XVIII y basado en la idea de contrato social y de interés general. En el modelo del homo economicus anglosajón lo importante es el interés privado, mientras que en el modelo europeo, sobre todo desde la filosofía de la ilustración francesa y alemana, se sitúa por encima de todo el interés general. El contrato social de Rousseau propone como idea más importante para la construcción del vínculo social el interés general. Podemos decir que desde hace prácticamente dos siglos asistimos a una batalla permanente entre estos dos modelo, con Inglaterra siendo el país en el que concretamente se enfrentan las dos tradiciones, una representada por los tories, los conservadores, y otra por los laboristas. El siglo XX fue el de la victoria del modelo europeo hasta tal punto que para afrontar la crisis (la primera crisis económica desde Roosevelt y hablo en presencia de un economista) 22 Juan Torres / Sami Naïr E-ISSN:2173-1071 IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 15-34] se adoptaron modelos basados en la tradición europea. Al mismo tiempo se produjo, también a lo largo del s. XX, la radicalización de este modelo europeo a través de la revolución rusa, socialista, comunista, que iba mucho más allá de la construcción del concepto de bienestar, hasta desprestigiar totalmente el interés privado y aplastar al individuo, lo que representaba una extremización, es decir, el extremo del extremo del modelo. Pero sobre grandes rasgos se trataba de un modelo europeo basado en la idea del bienestar y del interés general. ¿Qué es el Estado de bienestar? Es el estado en el que impera el interés general y no el privado. Este modelo ha sido destrozado sistemáticamente desde la puesta en marcha de la construcción de la Europa liberal a partir de 1983 y más aún a partir de 1986. El objetivo fundamental de la construcción europea fue destrozarlo para reemplazarlo por el anglosajón, no solamente en Europa sino a escala planetaria. Y la paradoja es que ese modelo anglosajón no resulta para nada contradictorio con los que están ahora llegando a la superficie de la historia: el modelo chino, el modelo indio, es decir el modelo de los países emergentes que no tienen tradición social. China tenía la tradición comunista pero ésta ha desaparecido, queda únicamente la dictadura del partido, que es el individualismo generalizado del bellum omnium contra omnes, como decía Hobbes: “la guerra de todos contra todos”. En Europa nos encontramos prácticamente en un espacio pequeño a escala planetaria en el que seguimos con el sueño de un modelo social colectivo basado en la igualdad, la transmisión de la educación, los servicios públicos, todo lo que ha constituido la civilización europea. Lo que significa que estamos, en mi opinión, en un debate no solamente económico o político sino de civilización: la civilización está cambiando. Juan Torres ha recordado que hace una hora acaban de cerrar la televisión pública en Grecia. ¿Quién lo ha exigido? La troika del Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea. La troika viene y exige, y mañana exigirán acciones parecidas aquí, porque al mismo tiempo están exigiendo cerrar los hospitales, las escuelas públicas, etc., absolutamente todo lo que tiene que ver con un proceso no mercantil. Hecho que hay que entender bien: el objetivo de la troika y de dicho proceso son los espacios no sometidos a la mercantilización, no sometidos al sistema de venta, al sistema de provecho. La desaparición de la televisión pública hoy llevará mañana a dos, tres o cuatro grandes multinacionales del audiovisual que invertirán en Grecia de manera privada, venderán publicidad y algún canal podrá tener un discurso revolucionario; lo que no importa, porque serán privados y la gente tendrá que pagar más para ver la televisión. Tendrá que pagar más para mandar a sus hijos a las escuelas, pagar más para ir a las universidades. También se privatizarán las universidades. claves 23 SobRE la poSIbIlIdad dE uNa ESfERa públICa EuRopEa IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 15-34] E-ISSN:2173-1071 Con lo cual, el proceso global es el de privatización y se trata de una nueva civilización en la Europa que tenemos hoy construida por las élites financieras con la complicidad de las élites políticas, ya sean de derechas o de izquierdas. Con su complicidad objetiva en nombre de Europa nos están vendiendo la privatización generalizada del vínculo social. También quisiera hacer hincapié en la función del discurso sobre la “austeridad”. Es necesario reflexionar sobre el objetivo de este concepto de austeridad en el contexto de la crisis y del liberalismo imperante hoy en día en Europa. Esencialmente está siendo utilizado para provocar el proceso de privatización y no para solucionar los problemas de las sociedades, porque ello llevaría a una estrategia totalmente diferente frente a la crisis. Cualquier estudiante de economía del primer año sabe perfectamente cómo actuar para realzar la economía. Existen muchos modelos. Pero ellos dicen: “no, la situación es mala porque la gente gasta mucho”. Y para que la gente no gaste hay que echarla del trabajo, hay que quitarle derechos. Al estallar la crisis, ¿qué hacen? El Estado toma el dinero de los impuestos de la gente, da ese dinero al sector privado, responsable de la crisis, y ahora vuelve hacia los ciudadanos y les dice: “tenéis que hacer sacrificios y pagar”. Yo desafío a cualquier economista o responsable político a exponernos la situación exacta de los bancos europeos. ¿A dónde fue el dinero que se les ha otorgado?. Les desafío y si encuentro uno que me pueda decir la cantidad de dinero que se destinó a tal banco u otro, yo le felicito, porque se ha mantenido totalmente en secreto. No sabemos dónde ha ido a parar ese dinero. Cualquier Estado un poco responsable hubiera debido exigir transparencia a cambio del rescate a los bancos. Con lo cual el discurso de la austeridad hoy en día tiene una función muy sencilla: crear las condiciones para la privatización del vínculo social y del sistema social europeo, acabar con el modelo social europeo definitivamente para facilitar a las multinacionales europeas un campo en el que el mercado de trabajo sea comparable con el de China, Brasil, India o EEUU con asalariados sin derechos, precarios con sueldos muy bajos. O dicho de otra manera: provocar la desinflación salarial para destinar más dinero a los sectores dominantes de la economía. El discurso de la austeridad no tiene otra función lógica, porque desde el punto de vista conceptual es totalmente ilegítimo. No tiene sentido racional: ¿hasta dónde vamos a privatizar? ¿Hasta dónde tenemos que hacer sacrificios? No hay límites y el discurso de las élites es un discurso de mentirosos, mienten cuando nos dicen: “dentro de seis meses finalizará...”. Podemos buscar los pronósticos de la Comisión de Bruselas, son tres al año y en cada uno nos dicen “dentro de seis meses la situación va a mejorar” y seis meses después “no, la situación es muy difícil, mucho peor que antes, pero dentro de seis meses mejorará”. Mientras saben perfectamente que no es ésta la cuestión. Se trata de una contra- 30 Juan Torres / Sami Naïr E-ISSN:2173-1071 IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 15-34] 1 Nota de la editora: Dato añadido por Juan Torres, a lo que Sami Naïr da la razón. El profesor Torres se refiere al hecho de que la república Popular China mantenga deuda americana. Según el suplemento económico CNN Expansión, en agosto de 2013 China poseía 1.275 billones de dólares en bonos del Tesoro, situándose como primer acreedor extranjero. China y Japón abandonan deuda de EEUU. CNN Expansión (en línea). Viernes, 16 de agosto de 2013 [consultado: 25/09/2013] en: http://www.cnnexpansion.com/ economia/2013/08/16/china-y-japonabandonan-bonos-de-eu bajo una idea constitucionalizada de que es el imperio de una moneda común pero que es una ilusión porque el Euro ha conseguido lo que era impensable, que los creadores de dinero se convirtieran en soberanos y que además quedaran completamente al margen de cualquier mecanismo de control estatal. Que detenten todo el poder pero que sean prácticamente o al menos institucionalmente invisibles. Esa es la perversión mayor de la construcción europea, porque nos encapsula en una burbuja que no existe. No estamos creyendo que portamos y somos dueños del Euro cuando lo tenemos en nuestras manos, pero eso no es lo que parece. Y entonces eso también tiene una influencia en muchos planos, por ejemplo, significa que no hay nadie que tenga soberanía sobre el Euro, salvo Alemania, que la tiene de facto, que no de iure. Y esto tiene un impacto fundamental porque significa que no hay posibilidad de que se haga política económica en Europa. No es posible hacer política económica en Europa mientras se deje de lado el control de la oferta monetaria a la banca privada. [ Sami Naïr ] [ Quisiera añadir en ese sentido un elemento muy interesante: efectivamente Alemania es el único país que tiene soberanía monetaria, no solamente en Europa, sino probablemente a nivel mundial. Porque los estadounidenses con el dólar tienen soberanía en el sentido de que la Reserva Federal puede crear moneda pero al mismo tiempo están sometidos al Comité Central del Partido Comunista Chino1 y a las desregulaciones de la fluctuación del dólar a nivel planetario. El Euro no está sometido a eso, porque Alemania prohíbe una fluctuación del euro a nivel europeo. Alemania decide cuál debe ser el Euro, con sus criterios impuestos en Maastricht, sus políticas de tipos de intereses. Japón tampoco tiene soberanía monetaria a nivel mundial, sí en su propio espacio, pero fuera es el dólar quien impera. Lo mismo sucede fundamentalmente con China. Mientras que fuera de Alemania sigue siendo Alemania quien impera, en todos los países europeos. [ Juan Torres ] [ Y la conclusión de eso es que en estos momentos, en mi opinión particular, hay que hacer estallar el régimen del Euro. Es imposible que Europa se salve con un régimen monetario como el que tiene, porque es la No-Europa. Es imposible y eso plantea también un problema que tiene que ver con lo que planteaba María Lamuedra: ¿Dónde podemos unir esas luchas paneuropeas, que sin duda son importantes? ¿Contra un abstracto? Creo que la lucha paneuropea tiene que pasar por un cambio de situación de nivel nacional, a nivel de las diferentes naciones. Es imposible modificar la situación de Europa si no es ganando batallas en los Estados Nación europeos, hoy claves 31 SobRE la poSIbIlIdad dE uNa ESfERa públICa EuRopEa IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 15-34] E-ISSN:2173-1071 día no hay otra posibilidad. El terreno paneuropeo es importante, es un espacio que sin duda va a fortalecerse, que va a reverdecer, pero creo que es imposible que eso se produzca si no es a través de una confrontación muy directa en los Estados Nacionales. [ Sami Naïr ] [ Yo estoy totalmente de acuerdo contigo, es justamente lo que llevamos diciendo desde el comienzo de la crisis en 2007. Por una razón muy sencilla: para que las cosas puedan cambiar a nivel europeo se necesita una democracia europea. Pero la democracia solamente se puede desarrollar dentro de un Estado Nación, fuera no existe porque nosotros no vamos a imponer a los alemanes o a los griegos una orientación dividida. Se pueden hacer manifestaciones comunes, y se han hecho, pero ¿después? Los políticos lo mencionan y poco más. Mientras que actuar a nivel nacional sobre los gobiernos y los programas de los partidos políticos, es otra cosa. Aquí podemos cambiar las cosas y tener un gobierno que diga a nivel europeo: “mi ciudadanía, mi pueblo, eso no lo acepta”. Hubo un jefe de Estado que intentó decirlo pero lo quitaron en 24 horas. Fue el señor Papandréu quien cuando le pusieron el cuchillo al cuello obligándole a adoptar las medidas, tuvo el coraje de responder: “a mí, personalmente mis electores no me han elegido para aplicar su programa. Voy a consultar a mi pueblo. Si lo acepta perfecto, lo pongo en práctica, porque se trata de una invención, no es el programa que he presentado en mi campaña electoral. Si lo aplico traiciono mis promesas”. Y entonces los medios financieros, el FMI, el señor Sarkozy y la señora Merkel se reunieron y le dieron 48 horas para dejar el poder, y encontraron para reemplazarlo un alto funcionario de Goldman Sachs, de la principal agencia de seguros; culpable, entre otras cosas, de haber fabricado las falsas estadísticas que el gobierno griego había entregado a la Comisión de Bruselas y que provocaron los ataques de los mercados en contra del euro. Nos encontramos en una situación muy difícil y los dirigentes tienen mucha suerte, porque la ciudadanía no consigue descifrar lo que está pasando, lo digo sin desprecio. Estamos ante un modelo dictatorial. Ahora Juan Torres dice que debemos hacer estallar al Euro. Mi posición al respecto es un poco distinta, en el sentido en que, concretamente, creo que el país que tome esta decisión hoy en día es como si decidiera saltar de un avión sin paracaídas, se puede destrozar. Hubiéramos podido por ejemplo decidir organizarnos frente a esta política de austeridad con una salida concertada entre, por ejemplo, España, Italia, Francia y Grecia. Los demás países se hubieran quedado aislados y sin la posibilidad de destrozar económicamente a los otros, pero eso resultó imposible. En cuanto a la salida del Euro, soy mucho más pesimista que 32 Juan Torres / Sami Naïr E-ISSN:2173-1071 IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 15-34] 2 Robert Mundell: premio Nobel de Economía en 1999 por “sus análisis sobre las políticas fiscales y monetarias bajo diferentes sistemas monetarios y sus análisis de las áreas de divisas”. Desarrolla su tesis en su obra International Economics. MUNDELL, R. A. International Economics, New York: Macmillan, 1968. Juan Torres. Según mi parecer, no será necesario, pues analizando lo que está ocurriendo he llegado a la convicción de que el Euro puede más bien estallar solo por su cuenta. Ahora el problema se encuentra entre Francia y Alemania. Se trata de un juego muy cínico, para averiguar quién va a cargar con la responsabilidad del estallido. Ambos países la rechazan. Pero es un juego y saben perfectamente que con su actual política el Euro tal y como existe ahora no tiene futuro. Se están barajando salidas: unos buscan un Euro con 9 países, otros con 4 países, otros la posibilidad de transformar la moneda única en moneda común con un sistema monetario en el que podemos devaluar. El debate está abierto. A nivel europeo muchas personas, intelectuales y asesores, trabajan sobre esta problemática. Sabemos que el Euro tal y como existe ahora no podrá seguir porque corresponde a un error fundamental de construcción. El concepto de moneda única fue elaborado por Mundell.2 Según él, para que una moneda única pueda existir es necesaria una convergencia de los fundamentales de la economía y así poder llegar a lo que él llama una zona optimal monetaria. De ahí que se necesita también un Estado político. Mundell toma como ejemplo el Estado federal de EEUU. Él es profesor canadiense y recibió el Premio Nobel por esta teoría con EEUU, con un Estado detrás, como ejemplo. Nosotros, en los años 90 cuando el debate sobre la moneda única afloró a la superficie decíamos “no va a funcionar, porque no hay un Estado detrás que pueda asegurar la cohesión social y económica que favorezca la convergencia económica”. Mientras, ellos, con el cerebro totalmente comido por la visión monetarista de la historia, pensaban que la moneda iba a construir la política. Por ello ni se previó la posibilidad de crisis dentro de la zona, ni cómo salir del Euro. Fue una condena a perpetuidad. Hemos visto en el año 2000 la puesta en marcha del Euro, en el 2004 – 2005 los primeros signos de divergencias y hoy en vez de tener una zona monetaria optimal tenemos una zona monetaria mininal, con divergencias cada vez más importantes entre los países del norte y los países del sur de Europa. Este vicio hubiera podido ser superado si hubiéramos decido construir la moneda única y al mismo tiempo un gobierno político europeo. Porque este gobierno político europeo hubiera podido decir “hay que adelantar a España, Italia y Grecia mucho más dinero para poder cohesionar la economía y los fundamentos económicos”. Pero no se hizo, con lo cual el Euro, tal y como existe ahora, es imposible que pueda seguir funcionando. Técnicamente, no se trata de un problema ideológico. Estoy convencido de que o bien estallará por su cuenta o tendrá que cambiar. Abogo por el cambio progresista del euro, pues es una moneda que puesta al servicio del interés general europeo, puede servir al desarrollo económico de los países europeos. claves 33 SobRE la poSIbIlIdad dE uNa ESfERa públICa EuRopEa IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 15-34] E-ISSN:2173-1071 3. A modo de conclusión La ausencia de un nexo común entre los europeos, más allá de la economía y de la moneda común, torna la esfera pública europea en una realidad imposible. Así pues, según palabras del profesor Sami Naïr, a las élites europeas no les interesa que la ciudadanía conozca cómo funciona el sistema por lo que plantear la mera existencia o inexistencia de un espacio público implica desvelarlo. El profesor Juan Torres añadía que en la actualidad el proceso de mediación que sucede en esta esfera pública deficiente, en vez de servir para comprender y afrontar las contradicciones sociales vigentes, derivadas de la imposición de un modelo economicista por parte de una minoría hacia una mayoría, está sirviendo para afianzar este poder injusto. El modelo de ciudadano europeo, que se ha presentado durante la conversación entre los autores, responde a un modelo anglosajón alejado de los principios europeos del interés general. Este modelo conceptualiza al ser humano como mera entidad económica, y la conforma en términos individualistas, lo que aleja al conjunto de ciudadanos de un beneficio colectivo a favor de uno individual y privado. Siguiendo los planteamientos del profesor Juan Torres, la pérdida del sentimiento de grupo, unido a la culpabilidad instigada por el engañoso mensaje de la “necesaria austeridad”, desprovee a la ciudadanía de elementos fundamentales para afrontar y superar el ingente retroceso social. El profesor Naïr argumenta que se trata de un cambio de tal magnitud que se puede considerar un cambio civilizatorio, que desprecia la tradición humanística y el desarrollo social de Europa en los últimos siglos. Ambos autores han expuesto que Europa no existe como concepto social, sino que es una construcción metafórica en torno al Euro, cuyo único nexo de unión es la economía capitalista guiada por las élites financieras de los países integrantes. En este espacio semántico no todos los países están en las mismas posiciones de poder. El papel que desempeña Alemania como guía y director, ajena a las fluctuaciones monetarias, la sitúa por encima del resto, lo que hace difícil la existencia de un espacio comunicativo común. Todo el proceso financiero europeo persigue el fin de la privatización conjunta con la banca privada, donde las élites financieras vuelvan a tomar el control sobre la ciudadanía. Para salvar a la Unión Europea habría que eliminar el Euro. Con esta premisa el profesor Juan Torres finaliza su exposición llamando a la presión social ejercida internamente en cada Estado Nación para cumplir con un objetivo paneuropeo mayor. Por su parte, Sami Naïr señala que en su opinión ningún país tomaría la iniciativa de revocar al Euro debido a las duras represalias que caerían sobre el mismo. Opina, sin embargo, que el Euro terminará por estallar debido a su deficiente construcción, carente del respaldo de un Estado, es decir, una verdadera Unión Política Europea. 34 Juan Torres / Sami Naïr E-ISSN:2173-1071 IC – Revista Científica de Información y Comunicación 10 (2013) [pp. 15-34] La pregunta inicial del monográfico que nos ocupa ¿Cómo sería una esfera pública europea? ¿Es posible y necesaria? Se responde con la afirmación de que no existe el pueblo europeo y por lo tanto no puede existir una esfera pública. Europa es un conjunto absorbente de 27 pueblos diferentes sin identidad común más allá de la económica. Para que se diera una esfera pública europea sería necesario un gobierno político que diera forma a los objetivos de la ciudadanía y construyera un espacio común donde debatir los asuntos de su interés. Mientras que la Unión Europea se base únicamente en una identidad monetaria sin apoyo político detrás, las sucesivas crisis acabaran con ella.