José Francisco Jiménez-Díaz y Santiago Delgado-Fernández (editores). Political Leadership in the Spanish Transition to Democracy (1975-1982), Nueva York, Nova Science Publishers, 2016 (pp. 218) [Reseña]
Full text
Anduli • Revista Andaluza de Ciencias Sociales Nº 15 - 2016 • 196 • Fátima Recuero López José Francisco Jiménez-Díaz y Santiago Delgado-Fernán- dez (Editores). Political Leadership in the Spanish Transition to Democracy (1975-1982), Nueva York, Nova Science Publishers, 2016 (218). La Transición española (1975-1982) es un proceso histórico muy estudiado desde diferentes perspectivas. Sin embargo, a pesar del reconocimiento de que las élites políticas desempeñaron un papel clave en el devenir y en la culminación exitosa de la misma, especialmente en un contexto de debilidad de los partidos políticos, han sido escasas las aportaciones académicas que han indagado sobre esta cuestión existiendo así un importante vacío en lo que respecta al análisis de los líderes políticos que marcaron la Transición española. Esta obra aborda dicho análisis realizando un estudio sistemático sobre el perfil y la actuación política de los principales líderes políticos que protagonizaron la transición a la democracia en nuestro país. Para ello los autores parten de dos premisas fundamentales. En primer lugar que los líderes políticos son actores determinantes en las transiciones hacia la democracia debido a su capacidad para configurar el régimen político resultante de dicho proceso. Y en segundo lugar que las élites políticas desempeñaron un rol clave en la Transición española debido al contexto de negociación en el que se desarrolló la misma. Ambos argumentos justifican el objetivo de este libro, debido a que la importancia de los líderes en los procesos democratizadores, y en concreto en el español, exige analizar la figura política y el desempeño de los mismos para comprender la complejidad de un periodo histórico como la Transición española. Por tanto, este libro examina el modo en el que los líderes políticos favorecieron el tránsito de un régimen autocrático a un sistema democrático en España a través de sus decisiones políticas y sus actuaciones estratégicas. Con este propósito, los autores distinguen entre dos categorías de líderes dependiendo del papel que los mismos ejercieron durante la Transición: los líderes principales que condujeron este proceso de cambio político mediante un liderazgo innovador y los líderes secundarios de la Transición, los cuales colaboraron ya sea de forma directa o indirecta con los primeros. Los autores conciben el liderazgo político como un proceso que se construye socialmente, de modo que las competencias del líder, su comportamiento político, su red de apoyo y el contexto en el que desarrolla su actuación se constituirían como elementos fundamentales. Esta concepción del liderazgo, entendida como un proceso de interacción entre el propio líder y el contexto histórico que lo rodea, es esencial para comprender el papel que los líderes políticos ejercieron en el devenir de la transición a la democracia en nuestro país. En cuanto a su estructura, esta obra se divide en dos partes y once capítulos. Tras el primer capítulo introductorio, los autores analizan la figura de diez líderes políticos en cada uno de los diez capítulos restantes separándolos en dos partes de acuerdo con el papel que ejercieron durante la Transición. Así, en la primera parte se examinan los actores políticos principales que protagonizaron este proceso, mientras que en la segunda parte se estudian los líderes secundarios que participaron en el mismo. Los diez capítulos que abordan el análisis de los diferentes líderes siguen la misma estructura de acuerdo con la concepción del liderazgo adoptada, lo que favorece la sistematización y la comprensión del perfil y de la actuación política desempeñada por cada uno de ellos. Anduli • Nº 15 - 2016 • 196-198• ISSN 16960270 • Nº DOI: http://dx.doi.org/10.12795/anduli.2016.i15.13 •
• RESEÑAS • • 197 • En el primer capítulo los editores definen el enfoque teórico y el contexto histórico a partir de los cuales se examinará a los principales líderes de la Transición. Así, tras indicar el objetivo general y los líderes políticos objeto de estudio en el contexto de la Transición española, se exponen los diferentes enfoques académicos existentes en la investigación sobre las transiciones democráticas. Posteriormente, se realiza una breve revisión bibliográfica del proceso de democratización en nuestro país para después incidir en el papel clave que ejerció el liderazgo político durante el mismo. El análisis pormenorizado de cada uno de los principales líderes políticos se inicia en el capítulo segundo con la figura de Torcuato Fernández-Miranda. En él Julio Ponce lo define como un líder intelectual que contribuyó a la transformación del sistema político sin que se produjeran rupturas que pusieran en peligro la paz y el orden social. Su carácter de estadista le llevó así a primar la estabilidad del Estado a través de la continuidad de elementos del régimen anterior. El tercer capítulo se centra en uno de los actores más importantes de la Transición, Adolfo Suárez, el cual lideró el proceso de transformación política en España mediante la Presidencia del Gobierno. José Francisco Jiménez examina el liderazgo innovador de Suárez a través del análisis de su personalidad, su biografía y del contexto político en el que desarrolló su carrera política. Asimismo, pone especial énfasis en su visión política de cómo debía realizarse el proceso de democratización en España, algo que llevó a cabo con sus decisiones, su apertura al diálogo y sus habilidades negociadoras y persuasivas. Sin embargo, su liderazgo entra en un proceso de declive debido a que no es capaz de adaptarse al nuevo contexto de competición partidista, lo que se refleja en la caída de la UCD. Felipe González es el líder analizado en el capítulo cuarto. Su legado político destaca por haber contribuido a la consolidación del sistema democrático en nuestro país al hacer posible una alternancia política que culminaría el proceso de la Transición. En relación con ello, Manuela Ortega analiza especialmente el liderazgo de González, que califica como visionario y participativo, por haber conseguido persuadir a la mayoría de los españoles mediante su visión de futuro de España que consiguió trasladar con éxito a la ciudadanía mediante sus habilidades comunicativas. Asimismo, su visión de cambio para nuestro país, hacia una sociedad más democrática, moderna y europea, logró obtener el apoyo de los miembros de su partido, destacando también el papel de algunos de sus colaboradores más cercanos como Alfonso Guerra. En el quinto capítulo, por su parte, se aborda la figura de Santiago Carrillo. Robles Egea analiza en él las principales características del liderazgo del Secretario General del PCE, que podría calificarse como innovador pero también como autoritario y contextual. Carrillo, líder del principal partido de la oposición al régimen franquista en la clandestinidad, contribuyó al éxito de la Transición democrática con la política de consenso que siguió tras la legalización de su partido, algo que se refleja por ejemplo en la Constitución de 1978. Sin embargo, su continua adaptación política e ideológica al contexto y la férrea disciplina que ejerció en el seno de su partido contribuyeron a la pérdida de respaldo ciudadano al Partido Comunista. López Nieto cierra la primera parte de la obra con el estudio del liderazgo de Manuel Fraga en el capítulo sexto. La autora califica su liderazgo político como singular debido al limitado éxito que logró durante la Transición, a pesar de su gran formación y experiencia pública, al identificársele con el régimen autoritario anterior. No obstante, participó en todos los acuerdos que se alcanzaron durante la misma, siendo además ponente en el proceso de elaboración de la Constitución. Asimismo, con la fundación
Anduli • Revista Andaluza de Ciencias Sociales Nº 15 - 2016 • 198 • de Alianza Popular, y su refundación en el PP, consiguió la unidad del centro derecha evitando así la creación de partidos extremistas. La segunda parte de la obra, relativa a los líderes políticos secundarios de la Transición o coro político, da comienzo con el capítulo séptimo. En él Carlos Sánchez expone la actuación política de Fernando Abril Martorell dando muestra de su colaboración con Adolfo Suárez, así como de su papel en el proceso de negociación durante la Transición, especialmente con Alfonso Guerra, en diversas cuestiones como la Constitución o la descentralización territorial. En el capítulo octavo Santiago Delgado analiza el surgimiento y la consolidación del liderazgo político de Francisco Fernández Ordóñez durante la Transición española, prestando especial atención al contexto familiar, intelectual y político en el que se desarrolló el mismo. Asimismo, hace hincapié en su participación en el proceso de cambio político en España, en el que intentó trasladar las expectativas sociales a las reformas que necesitaba el país y para lo cual consiguió importantes apoyos. Sus posiciones ministeriales contribuyeron a que pudiera implementar determinadas propuestas políticas, como por ejemplo la reforma fiscal. La figura de Alfonso Guerra es abordada en el capítulo noveno por Belén Blázquez. En él se expone la vida y la carrera política de este controvertido e importante líder. Así, destaca la participación de Guerra en la renovación del PSOE, lo que contribuyó a la estabilidad del nuevo sistema democrático. Asimismo, colaboró con Felipe González en la consolidación de su proyecto durante la Transición, a pesar de sus diferencias. De igual modo, contribuyó al éxito electoral del PSOE con su especial habilidad para la oratoria. Francisco Collado analiza, por su parte, el liderazgo de Jordi Pujol desde un enfoque constructivista en el capítulo décimo. La Transición democrática posibilitó la toma en consideración de nuevo de las reivindicaciones catalanas. En este contexto Pujol consigue convertirse en el líder del nacionalismo catalán a partir del capital simbólico adquirido a lo largo de su trayectoria, como expone el autor, e institucionaliza su liderazgo con la creación de CiU y la llegada a la Presidencia del Gobierno catalán. Por último, Francisco J. Llera y Rafael Leonisio cierran la obra con el análisis de la figura de Xabier Arzalluz en el undécimo capítulo. Los autores analizan el rol del líder del PNV en la Transición, en la que su puesto de parlamentario le posibilitó protagonizar un papel importante en las negociaciones constitucionales como representante del nacionalismo vasco. Asimismo, prestan especial atención a la evolución del liderazgo de Arzalluz en el seno de su partido, ya que consiguió hacerse con el control del mismo partiendo de una posición desfavorable. En definitiva, esta obra presenta un fundamentado análisis del liderazgo político en la Transición española, que contribuye a profundizar en el conocimiento existente de la misma a través de sus protagonistas. La relevancia de esta contribución académica radica en el hecho de constituir la primera aportación que aborda un estudio sistemático de la actuación de los líderes políticos durante la Transición, poniendo así en valor una realidad hasta el momento desatendida como es la indisociable relación entre los procesos históricos, especialmente los democratizadores, y los actores políticos que los configuran. La aportación de esta obra tiene también su traslado al momento presente, ya que el creciente descontento con el sistema político resultante de la Transición no puede entenderse sin conocer en profundidad el modo en el que se gestó el proceso de negociación entre los líderes que provenían del régimen franquista y aquellos que pertenecían a la oposición democrática.