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El castigo de la lascivia : la gran comedia nueva

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si Sl^í Plicg. 4. ¡Sí3 LA GRAN NYEV EL CASTIGO DE LA LASCIVIA. Hablan en ella las pcrfonas íiguicntes.’ Cal^n. AngdtOy Galan» .^dustí'do^ Calan. Arnoldoy Calan* Enrtqacy Barba. Bdhrcy Graciofo^ Eeliday Dama. Artemí dorayDama. Nlfctay Ct Jada. Majicat Mtiry ^-M5« )i JORNADA PRIMERA. m tendera aI Theatro una efcala de un halcón*, fin^efe un terremoto ,jf dicen dentro en lo alto. Muera el adultero alcve> Precipitado Faetón áel centro de el Abyfmo, íiiabozo de el horror. ^'Jeia: ypues ya de fus culpas ^rpe, el numero lleno, ^/ecutefe el caftiVo fJiUliciade Dios. Tn> fantafmas, áquien ym bulto, ycon voz, la amenaza, /brazo en la execucic n: por mas quc(eii Fuego,Aire,yTierra) f* •'í Csál^ '% :'í erpivitiis de furor al viento folo acacliille, no fabré temeros yo. Arnol, Villano, alevofo, injuífoy difsimülado ladrón de aquella fama mas pura, que ael lado vivió del Sol, efpera, yno ael plomo huyi quien fe atreve ala opinión, íi puede no fer cobarde el que fabe fer traidor- DomJc, Primero ael de efta pillóla,’ efcandalofo embrión, verás qué muerte te di quien elhonor te quito. Fel. Ay infelice de aquella, cubera cuya eftímacion, >.A fie no ííendo la vida aun una> Ton ya los fupHcíos dos ! Arnol.y Dm. Muere amis iras. J)$$ ttros arrlb/^^y j'rAen abaxo Belitre ,yAngello terciando la capay con efpadtiyy broqucly atrepellándole* Cobarde, íi entre el adufto fragor, con que funefta la noche ville ala vaga Region • del Aire, en fulfureas fombras, fu callginoío horror, oyes el ardiente cftruendo, con que preñada íilvo dos veces, Sierpe de fuego, que clcupc en voraz pavor Kitldo de efpadas arriba* ponzoñas de plomo, acuya primer ciega confuíion, ¿e aceros fucede, airado duro eftrepíco fe roz: íi entre el langcíenco combaí® del uno» yotro rumor, colérica, de Domíclo : la airada voz fe efciichb, como ami reftado orgullo embaraza tu temor, que adarle focorio Tuba ? Infame, aparta. Bí/, Señor, mira que hace obícuro, yhuele áquelo. AmoL Aíeve agrelTor de mi honra, fiera enemiga, donde os ocultáis \Ang. Yo voi:: í:^ 1.* la efcala vil, que hizo aun yen*» cómplice de otro m.vyor, fj rinde, ofe defanudaj peíie ael inftcuinento atroz, que le niega ala innocencia, ydio paffo ala traición 1 ^Ifuhir Angelio baxx ¥elic!s pof lit ejcala <te apoco, ameollo vefilr,de fioerte,que llegando aI medio de ella ,con el ultimo ^líer/n-m uerfo ,fe defata arriba cae, quedando depnayada. Pero quien baxa ?Fd. Ay de mí l donde en tanta confufion, Cielos (íi le llevo ya íníeparable ael error ) voi aefeonder del caíligo transfuga mi turbación í Mas ay ¡qaie al grave, afrentoía pefo de mi deshonor> Jesvs Cae« Bellt. Faltóle la efcala, por la efcala de Jacob ! ^Ang. Q^ien vá? Es Domicio ?No habla! Bel. Qiié ha de hablar, íi fe achoco del golpe ?Ang. Di luz. Belitre, al cautelofo farol, que ocultas. Bel. Hetela aqui: buenas noches nos dé Dios. Cm una linterna de hurta luz. llegan ami* nocerla. Arriba Domicio,dexandofe 'ver focui poco de efpaldas aj balconyCon efpada defnuda yyunapifióla en la cinta» Es macho, bhembra ? 'Dom» Por mas, que en las fombras que abultb- .el Chaos, con todo fu abyfmo combata mi indignación: aél, no ati, vuelvo la erpaldaj íigue, íi tienes valor, villano Amoldo, el defpecho , de mí deíefperaclon. Arnsl. Aunque íliiGon pavorofa, peleando atu favor, tu pecho efeonda ami aceroj^ y2mí colera el balcon> te he de matar, fLa voxe primera.'í^o podrés, “que efpiritu fuperíor le auxilia. Mas ay de ti, fiera, íi tu obftinacion le dcfprecía efta piedad aIci clemencia de Dios ! Dora» Todo el Infierno me valga l Echafe ahora del balconm Bel. BelUfsima devoción l Ang. Domicio ?Dam. Si. Ang* Te has herido ? Bel. Te has perniquebrado ?Dom. ^fano eíloi. BeU Pues en mi vida arrojo mayor J hoiflbicei-esdeícfperado. Una muger no baxo por la eí'caia ?Fe¡. Ay de mi trille ! Yitihc en »Filkie* ,embszafe Domich ,Jit- Ia litñi dBelitre^ Is OCídtH» Cal«l!ei‘os, Ulo luis, 1111,1 nuiger ínfeüce, hniien lama, vida, honor, fe iiijiUb, mano atrevida, úcrilega profano, de vuclfro favor íc ampara, contra el airado rigor de fu fortuna; cumplid de nobles la obligación. Ponedme en lalvo, li acafo mueven vueftra compalsiun ks lagrimas en mis ojos, los fuipiros en mi voz. Eiuhitblndo enfsereto Angelio .yDemhte. Cwj. Quedas encerado íVaft. Si. Señora, ávueftra aflicción leíponde con la obediencia mi valor: Capitan íoí, aquien obedece hoi furto, ftaaett, velero Galeón de guerra: lo que ala noche reíu del curio veloz de íus tombras, paíTareis en él, que palabra os doi como Catholico:; Bd. Miente, que es Herege, juco aDios. *5'Como noble, yCaballero, de no ofender la atención, que al refpeífo de una Dama d^“^n hombres como yo. '•No encargará el juramento. '1oos figo fin elección. Vamos. Fd. Enemiga fuerte, ya tu injufta indignación *10 temo; pues ael infaufto f'hago de tu furor, que le queda que perder vive íin honor ? ‘•Juque de aquí, Vanfe, Arde dwflii.arwyy dicen dentro» Dent. 1'llego: ruego Sale Dorn. Éa, baltardo cencor, ira aleve. Cana infame de mi injulla inclinación ! Ya que de efta luzifel breve, débil ,trémulo o^rendor crece agigante, de el fueg» voraz la ardiente ambición, arda en la caía de Amoldo quanto agravio apadtiiib mi ótenla; yen la cadena, que la obftinacion forjo de mis infultos, haciendo fombra aun error, de otro error, rapto, adulterio, yviolencia, cierre el ultimo eslabón de el incendio, haciendo efpaldas ámi faga. . Salen Artemidoray y¡íifets. Nlf;t. Yafallo tu padre, que como es | día de Correo hoi, yla aufencía de tu hermano (por la inquieta condición de fus arrojos )trahc fiemipre fobrefaltado afu amor, él miímo vá por ios pliegos, < por verlos antes, ypor laber íi ha partido ya, Anem. Oqué mal afu aflicción paga el cuidado Domicio ! Pero quando no fe vio, que al cierno afeito de un padre íatisfaea con rigor la ingL'acicad de ua mal hijo f Nff, Hago la feña ?Jn. Si. Sale Eduardo Noy ' pues íin cu avilo, afus rayos íiempre atento gyraíbl, ileM mi amor ya áabrararfey que íhflimmauie amante uol> es infliixo de (u fé, no diligencia del Sol. Bellifsima Artemidora ? Artem. Mui lifonjero llegáis.^ ^Mdtíar. Mi hrme atedio agraviáis. Anema No mucho, pues no íe ignora, que en elle afeólo que adora Az es pues con perfección mas pura, lobran ávueftra hcrnioriira votos de mi adoración* Jín» Tu pafsion:: idíp. De ella mealexo: ^ mas legara es mi elperanzaj ^ pero ácu deíconfianza décoriecciones ru efpejo. Dexí^lo ya. Edt,. Ya lo dexo^ fi a(si ofende el que afsi adora:: mas qunndo mi íc^ (enera, lograra en fegura unión callo lazo ?Art, En tal pafsion,, nuuca, Eduardo, 6ahora.£í/. Como í: Cl 'oamí hermano por puntos mi padre eftáj con él fin duda vendrá otro iaomicida tyrano: Aurelio, áquien cafo es llano» que ml dei'dénciefprecio: darle Domicio juro mi Ui-Uio, ymi líbertadí' '* irura nufltra voluntad aqual extremo llegó !; Mas efpacio no fe dá áel logro de nueftrafé: ya amas no aguardes, porque nai hermano lo írapedirái pídeme ámi padre ya, dueño Eduardo, feñory lio el peres aque traidor Angelio:: Fieros deívelos í: lio tropos me dés de zelos Rhetoricas de amor. Si de mi padre el cenfejo burla enI>omÍGÍo el dobles ? ^Aijgelio:: Ed. Angelio otra ves ? oenores.que liega el viejo. ^hablarle miíé afpira., No es tiempo, si, qn,e fufpira un pliego leyendo, vés. Ediu líeme ?^rt. No; halla defpnes aeirá pieza te retira, EfíOüdcfe Edi,ardo,y fa(e Enrique crabmí'a -s Xüvr^invYA^ j7ntUíia, d» aníTt carta. (SM}! ifaabrafada en las ruinas de i íncendioj celebró fus funerales, adq, eos dias defapareció de Ñapóles ,hj* cíendo publica fu afrenta la confefl , fion de una criada ,que en el fagr^dg * de un Convento buícó refugio áel I caftígo de el delito, de que fue com, pllce. Divúlgale, que Amoldo paitü en feguímiento de los agrelforesj y ílendo vueftro hijo el reo de tanto . crirnen ,os doi el avifo ,para qaefi ^ huvielle aportado avueftra cala, ’ prevengáis can tiempo el remedió .que pide tantodaño. Dios os f>uar. de.. ® Como, Cíelo fagrado,. mílaíllma no os mueven yaviieílra piedad debe nai gemido^, la emmíenda del pecado , de un hfjo inobediente, yobllinadol ^ No mejoró fu vida de-fu muerte el recuerdo^ yalacfperanza pierdo.^ 'yya aguardo, con pena repetida, óCarde, ónunca verla reducida, Eadre ?Señor ^Eas 2.C^é tienes ?. c, Enriq, Níleta ?Artemidora ? aquí etlaís ?Art, Por qué lloratu fé >.v/y. Qíié cienes, di ? Enriq. Penas, dc'Idenes, *males lin talla, en numero los bienes. Tuajeve hermano ciega con inj Hilos enojos mis lailiinados ojos. Aun golfo de dolor torpe me entrega un hijo vil. ;uif. Pues heteló que Ileea. ^^Tn'iCíOy Angelio ,jBelitre» -Dr», Fiada lograr,padre,yíeñor,ufano, coiopdó-a cus pies, beíar tu mano», que llego no creí* De rodillas. -Bnr. Nunca llegaras ! Dale la mano volviendo eVroflro» Wifíí. Nuevo ífáac,^.übcdlente hada las aras,. tu hermano vuelve ,humilde ver fe a A. <ri t ti hyó % m *5# 3dexa. Boü. ygreen piel de pjw.Tu, hermofa Artemldora, iauiaii dos veces mi carino adora, lutiii ana, otra hermano, de tj iviette éltás? tienes i.iliiü í.‘ ¡¡ríí/»- £ii le de vérce, G3Í alto al fogón, yparlarémos- Bíl. Vamos. VAnfelos dos. I» Ang. Q¿e ni aun para matarme afus enojos, ^¿p. Arternidora, en mi ponga los ojos ! Bella ingrata, por ti afuírir me obli*t rt ella. A feüceya: cu ieas bien llegado. el repetido oprobrio, que configo. Si de vueilra lalud el dulce eftado l^ebeis de venir loco. Lioeu logioj en albiiclas ^lí^^ño E.U. Qué gente:: mas zelofo arH de vclvee (ano ya avueftras caricias qué coco } aDomIcio:: ‘AngeHo no es aquel? Porqiianto; íjí. Meiicíra es granJe, ytoma: Ciclos, ianü :coino manzana de Sodoma. no dará un Infelícc con fus zelos ! Igual nueva os merezca la fá mía. WPero atendamos. í»r. En vueilra compañía .cruel tyrana !. (en vano contener quiero el veneno) ®Domiclo llegó*- ’g^ -E>trA;.^vSacame, hermana, de una duda cruel :Padre qué tiene; ap, mal puede volver buenoel que nunca' lo ha (ido.. id Qué ojos les echa el viejo 1. Yyo qué mido, ^ recio, ypauto ,en tu aurencía ,Xus ^ acciones,. menreveré aofcularte los talones l í»f. De tan buen Muñidor, bien fe promete (i! corrección- C.}. HÍi que qnando un hijo afeólos le ptcr viene, trás de prolixa aufencía quefurpíra, ^lií me oye, ni me habla ,ni me mira? ^^ru. Su paciencia acryfolas: yo, hermano, me retiro, ejuizá afolas declarará contigo fu cuidado. ^^edaje al pañoa ^'^oSy que lo afcahuete' ap.- quedado, aie trasluce de aquarenca varas! Cpues^ Angeiío no impide } bien ni-rnt-^. T.-r ..Veté fi la raaoii, que en mí fe mide, labrar logra lo inculto de cile leño. Sien pantos, tUjfenora, no reparas, ^ quaiido aelle Cu píe encifra mi fe aU- ^ voca, dame con fu chapín un punto eiii boca,. poique mudo me tengas.- Belitre,- vengas. - Niletilla ? f* BeliCi*e hqué, hai, menguado ?- oomo en auíencia mía lo has. paífa- ^ do? ^^ hl acordado en CUS rebefes? orrecerce áel diablo, muchas Veces: ^astu Cu folédad,que aotro-com niuto, •ík tX ííife c. havras fido. Ve, ’tu Bruto: °ntras no llaman nueílros amos,. JS)í!/7?.Tu aU’aJo roPct'OjCu arrugado cena ael labio dé el díígulto que percibe. Em\ Ornando honor tanto ya ofendido vive:: mas torpe él labio errój mejor profiere: Qúando honor tanto ya ,ofendido muere ael bruto antojo, .torpe devaneo^ facriiego deí’eo de tus acciones barbaras, traidoras, .la caula me preguntas, qno ignoras N.iciiles racional ?Eres Cíariltiano Díóte Tygre feraz el pechoHircano Oen la dalíe curlaítes del Abyfmo el turor» el eílrago, el parafirmo, qpe alimenta fus turias ? Vemx- 1 1/ * V * H t,m.Düáo por ¡nimias con cokiica taz, pal-Dr.iS^íTraves. Enr Pues i^noíar ateclas iO que labes, en ella caica, (i aella las limuas, tus culpas^y mí muerte mira elciacas. Vafela^ yhe haciendo extremos* Edié.y Art, Qi}^ contendrá ? Quando aleerla afpira, le enciende enfuña ,yfe defpccLa en u‘a ! Dow. Viven los Cielos fantos, m .que íi apelares tantos en mis brazos ligara al Chronifta Infame, que baxara, íi mas intuitos efcribir codicia, allevar ael Infierno la noticia] Eiafgala^ Mas ya qtu decrepita imprudencia el limite pal so de mi paciencia, que aabrafarfe en mi colera conCpira ami razón atiende, bámi ara. "Aitem. Recelos, atención. Edu. Zelos, alerta. ^^ jíl ^emo Nlf yBel. Nlfa, aquí del o'ir. Ang. La voz defpierta* Enr. Yojalá fea mi defabrimiento efta ves fola, injufto. Efcucha atento. Lanceftre, País elado ^ del Norte, fértil Provincia de Inglaterra, en quien (aun no la Fe de Chriíto extinguida áel deforden, quejiitroduxo la facrilega perfidia de Bolena) entre pavefas calientes, cenizas tibias arden del Romano Culto las CathoHcas ruinas, iiuftre cuna me dio, tu el ser, fu iangre la antigua eltii'pe, que coronada la fien de Laurel, yOliva, ya el Cerro obtuvo Britannol yaduíla elirclla enemiga l'u Influxo.en tropel violento de eferagos, yty ramas, con que a(cc nací del Orbe efcandalüÍA noñciá. «/ Vivota VI racional ia pi-ira?r laz*, pues nativas coimtiigo la futía, el odio, lafaña, el reucof, ámi ica la vida fue de mi madre barbara injulla primicia, pues tropezando en lu muirte, pisé el umbral de la vida. Tan dueño de mis defeos, (defde mi infante puericia) creci en los brazos del faulló, del poder, ylas delicias (del hecho de la torpeza baílardas viles Lucinas ! ) que ya recelar me hice de tu amor, cuyas benignas permiíslones, poco apoco forjaron contra s'i mifmis rayo aduílo, que encendió la nube de las caricias. Rayo dixe, ydlxe blen^ puesafsi comoimprovifa llama (que concibíb lenta en fu entraña entumecida, tupida nube )primero raiga el feno, en que fe abriga afpídde fuego, ydelpues paíTa afer defcle fu íi ma alto eftrago (cu las diílantes regiones, ylas vecinas) de la infeníible, yviviente robuftéz vejetatiVci: Afsi yo, áquien educaron mal, con blanda dllcipllna, las dulzuras ’de un oí-ebto, que alhaga, mas no laftlma^ incorregible ael precepto, yprompto alas demahas, atu refpedfo primero, yluego aia eftibleclda immunldad de las leye'^, violé las no holladas lineas. Quanto yerra e1padre lbqiiantoi cbya terneza nociva hiere ael hijo con alhago's, ycon ceños rio acaricia ! Yya áel rapaz desenvuelto, torpes oprobvios que dióta, gr LA GRAN condición: que ya ainflexible tj^oncoj ^robut^ii • • íirbol débiU planta cierna, dexafte crecer torcida, i) por todo junto, eii.finj pero para cjué fuícica mí memoria elle defprecioí fien mí colera oprimida es fuerza eftár deíairados, halla que por mí coníiga (apelar de ios caducos didtatnenes, qtie^coníilias) en el Sollo de mí ^guílo, laureaiTe de lus dichas. Belitre, yAngelIo( vuelva ^atar el diTcurfo )unida familia, séquito breve eran de mi comitivaj cjuando con los documentos^ que te oyo mi rebeldía por ceremonia, partiendo tu bendición# ymi prilFa, nos dio fu rumbo la noche, yte hallo en Lahceftre el dia-. Los varios calos omito, que vi en Colonias diáintas, ydel principal íuceilo patio ala hitloria fiicinta* Llegué aÑapóles la bella, en cuya fiemprc lucida, . apacible, numeroía, stenta corteíania de Caballeros, yDamas, bebió el oído, yla villa, todo el agrado que rinde, todo el donaire que hechiza. Pero como alas comunes lierinofuras, no le aplica mi antojo, que hemprc rayo, alo mas fublime afpira (vil ley del humvino abufo, que anteponer ciego intla, el que le le dIBculca ael que fe le facilita !) En una pufe los ojos, tan alca, tan entendida, tan perfeóla, yfoberana:: mas por qué defaaedltan % -J* V. r m COMR fu ser hyperboles coitos, tan todo cómo ella iniíma ? Apoder mayor realce dállele, ael que' en (u laz brilla, la exaltara lo impoísibic aíupcrior Gerarquia. Eralo, en fin,.poc elpofa de Amoldo, aquieii la Milicia de Antecellores glorlofos, fangre indiixo elciarecida. Pero eílrechando amlitad con él (haísi es bien fe díga, la que de (li honor dos veces fue caiitelofa aileíina ) de fu ííncéridad noble, fu deshonra le fabrica perjura fé, halla el eftrado de Felicia introducida. , Qué mal domefticos riefgos, inconfiderado mira, quien fin futió el vidrio expone ael golpe de que peligra ¡ Confianza incauta, aquella, que aelemento ardiente fia, con necias feguridades, leve paja, yleca aüílal Pues rudo Cazador, cree fu inculta Phílofophia, que baxe cl Ave ael íenuelo, yno fe prenda en la liga! Yaaíside Felicia ardiendo alas frequentes viíicas el Vefuvío de mi pecho, mas que el de íu Monarchia, de una^en otra audacia torpe mí pafsíon decirla, lilonjeandola hermofa, por profanarla lalciva. Vivera no, ve/ienoía negra ponzon.i elcuplda^ con diente afsl Imprime agudo en la planta que le pila, como ella Aipid delu fama, en l^a no vivolada Libia, ami voz, en laña, el aire con los ojos atofsiga. Hada el extremo, en que ya de una amenaza veíllda de Cl ¿eel nombíc Je la inariJo, co’t.inciu ínylc1.ij Sacfí coitibiCi (mollento ÍaGac/-i- que ei Sol anidi^ mas del raego, el Lacón dulce yjno ¡a alcanza, yla avlfa. El Jelj’echo mío entonces apela en tenaz poefia, aque la fuerza, lo que la volantad no, conliga. De una criada me valgo, que hecha ael oro doble eípía, vende el honor de fus dueííos:^ yuna noche, que tenida en mas atezado horror, negó obediencias aCyntia, cieno de eftk" fuera Amoldo (qiiando fu anfencia no finjan ífciupulos de la honra ) abviolencia fe animan mis arrojos; yteniendo fletada ya, yprevenida una eícala en fu balcón, yen el puerto una Saécia, alfegiuada la fiisa, lübo coa accíoa furtiva aíer vil ladrua de un Celo, ímmoble entonces no g/ca. Auna quadra me introduzgo, donde purpureas cortinas Zílan de coítofo lecho ^orneadas varandiüas. Pavellon corro de grana, y5^1 nube de Olandas 6nas> J^bozan Sol eclypfado. ^^peados, ytelas ricas. eclypfado, yno mal, pues en Felicia yacía, ^^^cindades de el ncfgo, pjal íeguira, ybien dormida. ^^eftades del femblante ««enfrenan; yfoHdtan fncandor, los deídos, Jeshojadas clavellinas. ^“perto afu enemigo ]] pedio, aunque no le rinda, ‘‘na ael umbral 4el peligro, nata ael amor de envidia. ,i Qd 1.4* V & (Í42) tlí (tV» es éSi a) Nunca en mas bello dcíoiden, acudiendo acorregirla, luplib cortez el cabello delmanes de la camlía- Negrg golfo de azabache, en ccefpasrondas tendidas, dei peciip Inunda, ydel cuell. la animada nieve viva. « Ya en el templo de fu honor parafifmos agoniza la lampara, de quien folo fuemi Intención la torcida. Mirípofa ya afu llama 'mi amor, torpe Abeja liba en el clavel de fu labio, la Aroma mejor del HIbla. Interior ¡mpuHo aquí 'llamo al alma^ mas remiíla afu luz, por la que abrafa,;; defprecía la que ilumina. La que arde en la quadra matg; yaefla luz, que leve eípira, las que en fus ojos fe encienden, no fe deípieitan, fe ecly pían. Gigante el fufto, la embarga la tacukad difcurliva, yeminente el riefgo, aun es monte, que fu fuga implica. Acerada llave cierra fu labio, daga bruñida, cuyo filo, en fu focorro, corto ael auxilio la fila. Viendo íu conílaiicia entonces, ^ (yaa mi violencia rendida). , que fus ímpulfos no bailan, que fus laíllmas no obligan} bde fu vida canfada, bde mis fuerzas vencida, undefiniyo la poílee, Yuna afrenta la amancilla. £l callo lecho violado fue apenas, quando concita el Cíe! ocontra mi toda fu colera vengativa. DelUS eternas vífagras pareció que defaíida ,tanta Immenfa pefiidumbrea .dcfplomada fe defquicia, 6 \‘ Som-^ JO oran Sombras del Ábyfmo impuras abukan ,yacerrorizandel ambleo de la quadra las raridades vaJas. Brama el Mar, gime la Tierra, arde el Aírevy cii el (clima de una voz, que me tuBeiiaza, yun impalto, que me auxilia, enera por el qiiaico. Arnoldoi yála luz de unabuxia, * que en tímidos explendores,, tremulosi'á yos pai pí:a, cadáver fu lionor alumbra, yácelebrarle cpnfpira, '’ de la venganza eu el templo^ las honras aíii^ cenizaSí -*•' Ofendido, auna pillóla la efeondida lumbre atiza, yoprobrios dé.plohio, ael aire boca de fuego vomita En el niiímo idioma,- áun tiempo,, doi con una carabina ^ ‘ refpiaefta yde la luz^folo fue un tiro, yotro -homicida*. Vuelve con la obfcui idad áabultar la fantasía -' nuevo horror. Felicia bella (de mí torpe alevoíia compilce innocente )huye,, ytras fu fuga’afllgidav por el balcón,, ya ala calle mí taror fe precipita- Llega (tn leíion ael fuelo, donde Id faña bandida de mi enojo, ya en Angelío halíandoquien la apadrina} viendo fu etpada ámrlado,. Beiicre en leal vigilia, proíiipto el baxrél aladeva,, yen mi poder áFelibia} corno el coto^ que acolíado>' ' en la capa fe defquíca del hombre, que fe le efeapa,» yde. la voz, que le filvaf " prendo en diípueíla materia >que la cafa exc inga,, ynago de fu riefgo etpaldas •k $ i5 iU velufiigftivav COMtUlAf Ael golfo el leño fe cntceg.i, yáel vienta el lino, que hinchapropicia efta vez ,del Noto la violencia embravecida. Ael vernos en mar di liante del Alba la liermoQ rifa, todos guílofjs fe alegran, folo Felicia fufpira. De fu fama, áel conocerme^ latragedufolemníza, yavilla del Agreiror vierten fangre las heridas» Incoiifolable fu pena,. 'crece el golfo de Sicilia, ryde piedad de fu llanto, perdona ála nave Scila. Ya los piélagos de el Norte rizo la embreada quilla, yáver la eílrangera DIofa falen las Nimphas Marinasv quando enjugando en fus ojos, quanto encendió en fus mexillas,. áquien la profano ingrata * correfpondíb agradecida. Por lifonjas del amor, áel Aurora íuccefsiva, la feguridad del puerto faludb nueftra cruxía. Llego, en efecto, acu cafa, yquando átí fe arrodilla mi refpeílo, recatando fu amocofa idolntiía, fevero me reprehende?, delpegado me defvías, con oprobrios. me baldonas,^ con pliejos me fifcaiizas. ,, rí' ... Ypues cu loca ímprauencia, de nada deíeníendida, ámiínübecieacii aísi la arenca mateara quita:' , (que Una corrección' ñn tiempo _ nunca emmíenda>y íiempre obíd Ola, Belitre,' ve ael punto por Felicia", aquí refida fu beldad. Víven los Cielos, que pues tanto me limieas, átu pefar, yde quantos mis intentos contradigan, , '^n © i9 fi auxilio tie la gracia (ücorre. Pues cu áun dpolo la honra hieres, cuya mancha lavará lok) la vida ¿c quien le mato la fama, yella, lin terreno dueño, que la acule ,(blo agrav ia adueño divlnoj en cuya aka piedad confiada. Ama aun, mas ama iun tí polo, que olvida la ofenfa, que el llanto lava. Id, Ha, Cíelos !que dice bien, diciendo mal, la baílarda futileza, que aun defpecho. me entrega dcíefperada. Suficiente ni eficaz auxilio (ay de mi ! ) no bafta ami remedio ?Aa»i emmienda la piedad de Dios no alcanza í No hai clemencia ? No hai clemencia^ miento, que si la haí, ytanta, que no hal culpas que la impidan, ii la contrición ia llama. HNo hal Miiericordia ?No. HPues no quiero que me valga: muera deípechada, ymuera. Ea, aparente fantafma, que aun tiempo real, yfingida, engañas, ydeíengañas, pues es verdad quanto dices, ymentira quanto hablas: í^hora! ahora! JFí/, Quebrare ílcryftal infame. 1‘x^i'arle, da. dts p»¡fo$ Arnoldt ,y elii ,fi retira affuftaí!a* Aguarda, torpe enemiga, no rompas fcfpejo, laclara itmade mi honor. Detente, Petfido traidor, no hagas ‘^umiltad, tercera infame cla afrenta. Mas ya airada ‘^tolera, llega, ya pongo en Lanceltre la planta, yde vofotros, aleves, ' ^^^yas torpes, villanas é'i vidas,^aun no ha de teraplíifie 1,1 ardícnce led de mi hiña ! La vil mancha de mí honof en vuellra íangre lavada vere elfa noche: felá Troya encendida el Alcázar que 03 refugia? yefte acero:: £7n^H!iítlty yTítlicia Je dejtnaytttí jií, Id. Ay de mi !Nifeca lLaura í Attemidora ?Domicío ? ‘^Muerta íol] Cae, ydefines de decir dentro el medio vtrJo¡ ^falen^or lasarte que ejld An^elio, J^ifetn ,j *<ií» /írtemidern. aue al verle. Ce detiene íypor U 9M. ^«. J^ ArternUora^ qite al verleyfe detiene Jj ^arteqnefalen Belitre ,yDomlch ,fe entn Armld$y de faene ,que^ volviendo el rofiré Dom¡ci$y le ve de efpaUatl vh 4 ft le efeapay qHedaHd9 cenfafóo í>ent. Ait. 'y Felicia llama* DexémoHos vér, cautela, yefta fombra fe dfeshaga, dexando en Domício ímpreflos zelos, ydeíconfianzas. ^j‘‘uido, y:: que huvleíl< de íce, de mi hado impelido, un infiel aborreciddi lo primero con quien dieire í Bem. Qué fufto, Felicia mía:: pero quien Tale de aquí ? Traidor, aguarda, que aísi labre lo que pretendía tu infame inceiicion, aleve. Alas viven los Cielos, que de entre mis brazos fe fue ! Bel. Trafgos acantaros llueve la cafa: dolledos higas, que el corazón nie.alterb. Bom. Pues villcslc tu íSet Yo n05 •4 mas baila que tu ló digas. *Bom, Pues, majadero, deque íc alfombrí) tu fantafii ?’ Bd. Alliiücmeen corceíia. •T» ytengo miedo por fé. ' gelio ?Jng. Nod¡gas moí. Bom. Angelío ?Jng. ^ luego hablaréiiios los do.s. Befara en el Belitre, yfe üj'ftíftst Bt¡. Otro demonio iPorDios, Cq« i: 'i 1 ^: Tju^ñl^íutaoácáñaTT Aei veilc, auncjue le corteje, tenj^o horror álu fe.ilJAd, que liiiíer neceísidad ., - tiene una cara de herege. - El (ano, quai tus le lufre, por enfalmo, bien le uiíde, yun ülorcíUo delpj'de, • como aefcarpints de azufre. E.l le halla, le defparece, es trampa de toda ley, yhace ventajas áel Rey, pues donde no eftá, parece*. Con ello el cerrvor que entablo da de qul-'n es tcíliiTiOnío, yen llegaudoa eile demonio, eftoíjQue me doí al diablo. Doke áBeiTebíi, tremendo hereíTe, áel diablo ce maiido. rw Bchcre, qu^eftas rezando : BcL Nada, queeíloí ofreciendo. Felicia ?N/T. Señora?: Amiga?; oltatuadc nieve es l El la ño vuelve eftavet^, ' ^rt. Pluguieire ael Ciclo l Ha, enemiga J, >q.,, ..^ Pero yo me vengaré, í,; fi verifico mis zclos. Pero no querrán los Cielos dar elle aHvx:) amlfé. Pero el deírnayo profundo la ha dexádo rí%ítri-cuci*tav BeL Mas quando fe quede muerta lera todo lo del mundo» T>om. Atu lecho la llevad, donde el )échargo,retuelva. jírt. Ruego al Cleío, que no vuelva ! I^if, Eda carga por. micadi ;. Belitre, ayuda mi amarga congoxa, llévale un pie.. BeL Hija, foi flUco, ypodré echarme yo con la carga; LievAnla Artemldcra^ y. Pero, (e ñor, víve^PiQS,^ ^^ que es tr icar aHí atuheematia, »,r crueid ui granvie, acción -tyra-iia \ -^»s‘ Q^’en os tflTiece en ello avcs?>^ B.L Yo me meco. Aloshrvientes v.f, s* no toca, inuuaacomcj Sel> Ha, perro, que eres vermejo ! Pues me mece el diablo. Míete;, Sil. Mi<*ntes ami ?Juro aDios ! Do/n. Belitre, vete, yefpera. Sel. Mientás ami ?Sal afuera. Ya que quedamos los dos ^áTolas, Domicio, ahora da ael labio cu fenclmlento. ^Dwn. Yo vi un hombre, Ya lo sí, '> Dom. Qlic de ella pieza faliendo:: ' .AnT. No lo Icnoro. Dom. Dio motivo ^áque le íiguieire. Es cierto. Dom» Haybfeme.. fira cobírde. Dom. Como üufion. No lo encíédo. Do. Refuelcoen humo. Jin. Fue engano de la vida. bom. Yo fofpecho:: An¿. Sofpechas bien. Dí?.Qae Felicia:: Jng» Es verdad. DoTw.Pues qué remedio! A}2/¡. Matarla, Dom. Menos cruel ie procuro. No IcencueftCro ,mas píadolo. Dom^^ Pues en tarit9 áotra platica paísémos. Ang. O, pelar dermis rencores,, que frulfrandome el intento, le vcngo.a encontrar remillo, donde le efpeié reíuelto ! Dom. Yo he tecibido un pa peí:: De Quien? Dem. Decirlo no puedoi porque ami mano íin firma liego. An. Yqué coutienei Vom* ^Un Cabaliero, que vive de vueílros oroccjírnicntos »quexoioMoiaos eípeia junco ala Quinta de Arnefio. .Dios os gii irde: qué os parece ? An¿. Breve, ycompcndícío-^ pero de quienloípechais que fea ? Finja, que io ignoro. Dom. Eípeto de tantas partes el ray o,- que eludo cuyo es el trueno. *An^. Yhas de lallr ?Dí?.. Q uien lo da¿! Yquando ha de lev? di. Dí?.Lu^§^' An'¿. Pues vamos. Dom. Ello no, folo me llaman, ylolo ir tengo.; An^. {íi fixelle:; Dom. En nada duílo» Ang^ Una traiaon ?D^w. No la temo? que llevo commigo íiempre é I ii toJo el infierno. >r. Es verci^i'-i:) pnes concuinaz, Mf. por UfenJa de el ddpeno vis biiicaiKto el prcLÍpício ^ ultimo. Djfi, Que ellas dIciencio^ j^,Qn: no puecendo apurarte^ D#;#.ííiccs bleir, aDios. rjtfe. 5ib Angello ? /dr. Belu ArCímldora míi ? /w. Vuellra? Guardad el requiebro para otra Dama, que yo ii! quiero, ni puedo íe.rlo. lanía crueldad? An^ Efcnchadmc, que bablaros en ello intento. ^j|.Quéimp^oitvi, ti mi cautela eícende en fu fingimiento dilcordIa> que ha Je poblar laS cárceles de mi imperio? Ya GS atiendo. Art. Serc breve. Señor Angelío, querer violentar un alvedrlo, yatropellar una fe, es pueccxtú tan injufto, tan grolfero proceder, üíudia tan villana, *; penfamicnto tan infiel, que huyendo fu ty rania, adominio tan cruel íu poder limito el Cielo, fiendo imraenfo fu poder. Si nació con voluntad ti alma libre, por qué íe ha de quebrar en la mia lo inviolable de ella Ley ? Yo no me puedo cafar (quien eílo duda ?)con quien del Summo Pallor de Roma dexa la obediente Grey. ^tile impedimento grave' i^tro figue menor*, yes, aunque quererlo pudiera, «? quifiera querer. SI os dió' palabra mi hermano, ^^tciamentela cfeeís, puesinadic pudo empeñar penda que fuya no fue. Iaunque Domicío porfié que-yo la «vano os dé. TX h podrá qúicarmo la vida, ma‘s no hacer que os quiera bien, SI porque en cafa os hoí peda indignamente, entendéis, que de el trato, bla porfia he dedexarm^ vencer: Junto con los golfos vive el eicolio, yáei baiben de uci embate, yotro embate., fiempre firme le veréis. Efcollo me combatís, golto foís^pero entended, que han de encontrar vuellras olai uno (iempre mi defden. Si preíumlsfangre iluftre, moílradme que la teneis, definiendo noblemente áel ruego de una muger. Yo entregué mi voluntad áotro dueño, yno podré, fin romper mPichas cadenas, rcCcatarla de fu Argel. Que es Eduardo mi Amante> no creo que lo dudéis, ni ignoráis que por él muero, yque no Vivo fin él. Pues ya de efta confefslon fue vucftro pécho el papel, donde coil pluma de acero tan noble verdad firme. Yaunque los méritos vueílros le excedan, íi ya leiamé, el que yo proceda ciega, por qué o's hará defcorccsf Yo he de (er faya> oDomlcí® (fi vos no lo relolveis ) podrá crliipnp'har de mí vlda^ pero no de mi altivez. SI con elle deíengaño no üs obligo'á fer cortés, romped por donde quifiereis; peco entendido tened, que primero que llamarme efpola vueílra, daré áuna ponzoña los labios, yla garganta áun cordel. Vén,>-llíeca. N¡f. Todo eílo, por mas que mi Ama plaguee C2 áeílc hercgazo, es lomlfmo, que decirlo aLucifer. Vanfc^ 4^»^. Elfo pretende mi aducía^ ypues lograda fe vé de Arceinldora, yFelicia en el del pecho ella vez^ aobrar Inviíible acuda en los que quedan, porque junte áel trlumpho de las dos la perdición de los tres. Vjtfeé ^ñlcn Dof?}¡c¡o ,y£dtfAyd9 con capas ,j cfpad/iSyy Bclhrt al paño. Dom. No creyendo, que fuefics con arrogante empeño, de elle papel el dueño, que atanca os acrevieireis,. no ostraxo tantcs mí aliento, .fto. envuelto en un caftigo, un efearmié- £da. Dudando, que falíer&is (quando ael mundo acobwirdo). ael fulo, en que os aguardo,. 51 que yo foi iLipIeials, nombre no quife darle, Cl^« V^orq con fangre vaetlra he de firmar- Pero antes que el acero focaie otras conclulioncs, venceros con razones prudentemente quiero: íl aeftas no os reducIlFeis, la muerte llevareis, porq venifteis.. Aunque no he de doblarme aperluaíiones tocas, en voces, decid, pocas, 'lo que int-entais hab-armeV fi en dllcuríos mas c!aros (daros, la miicrce antes no os doi,qLie vinca BtL Pues avér como crece eíle janee íucrtrecho, de mí amo en airecho • # m «s aquí iieguéi aunque pefe Pof derventuia mía hice ligera aufencia; vuelvo, yvueftra violencia áArtemidorá obliga áel culto de una adultera enemiga. Contra si, contra el mundo, contra mi, contra el Ciclo, vive a'vuellro defvelo, en ultraje profundo^ ycontra vos no ignoro, pues es decoro vneftco íu decoro. Aun infetto villano la teneis ofrecida, yverla reducida íolicitais en vano atan defigual yugo, Ííendo vil fervldumbre fu verdugo; Yo, aunque mi muerte fea, deíiílo de fu maiio^ fi me cfreceis humano, que Angello no potséa gloria áfu error tan alta: qué reípondels ? Dow. C^ue el íufiimiento falcare/. Abuen puerto ha llegado l Pues hablen los aceros. Klncn^ Dom.'A mísimpulfos fieros:: Ed. Amí esfuerzo enojado:: Bel, Gran baleen he elegido !, Díw.Pcro la elpada íc ha defguarnc lysfgí^arncfcU la efpad^a Domkio* Peíie áel Cielo !Eda.. No impart^> Id por otra: yo aguardo. Mui finaple es Eduardo. Bom, Sin. guarniciones corta: reñid, que latisfecho, guarnición de fus idos es mi £dtí>» Macaros con ventaja, no es tríum.pho que apetezco: aun conlonance lamió, (mió. los teros plenfo ver defide el andasdu. Yo adoro áAi Cernidora,, yvuídro padre atento, macJb en íu tcííamento,. qiie^ié a-guna trai'dín'a, no ic opiiíielle en vano, la mia dcrguarnezco', Dzfpi>ar r¡ü Rlñin, ya rayo fe delgaja demasadiv.iefphsra. 2ji'/. Lleverx los Diablos aemien Hom. Gran pulfo !Ed. Dieífro acero 1 Bel. Bueno efl:^ lo mirado !Yafi. Altoaxontarlo. Airado .te he de matar. Díw. Primero am! dicha, en el logvq de fu mano. iámi futía indiguad íI ** rt £L CA:i7j€0 DJE x.A LASCIVIA. mis ay áe mílqucbrofem^ la efpada. jé Edu. Eftá bien. Dom. Eft^ bíefi. ^lUohciyxs, que deiarmado, ^jeAh. Tendrá caílígo ni ccagiavio^ 111 ofendo. O® fu rmírínn. ^ j)m. Eli colera me enciendo ! p¿ii£í al CiMjindignado ! li ácanto críuinpho amagas, fallezcamos el duelo con las dagas. FJuííríio hefpaday. acemetenfe cen las tropkx.a pifA-jdofe Ucap'iy Domich ¿hü'h'le ,jy y/i’/f poKiiy^d'fJc en medio Eit'' rtQQx.ado. Cotí bandñ ncgra el rojhro. iL Si haic, mas ay de mi ,qtropezando ¡¡^ en ídí capa^ cai !Dom^VoiI] acabando ^ u^vida. íaCisfjga af^I la ardiente lant de mí fiuor. En. Bárbaro, tente. Ir/. Alentad,. anfias mías !Lávantafe^ i dm, b¡ dcondido tenias ca:c reguarda(íe,con ;tccrones baxss, i-;^iu*o deí preciabas las ventajas. Jfc 1.4. Quien, qnandoQl obra mal ^dc critendído:^ }& íí’w. Mantenerla labré. ^ íw^Demlcreiidído .ptobvira la furia airada^ ^jUicn fe mueva. Su voz dexo cortada ‘^yifmoíidad mía. - l--n pavor ocupo la fantasía, qmearoío amí aliento el exercícío, Ciado uuirpa. £;:i>vSieuemc,Domicio: . Eduardo.' . ^temor he vílto tCiu Voz ael ímpeiIo>no reñftoi ** 1jmyiberio, qestremeces llevarme ofrece.^, :— ycon Temblante rccatadob w n^"«,^^beenciCeaior?-. ^ '”'_Y-aha5 fibllgado valot aicgulr ce5p?ro mira-, ^g» I*-'- aunque voi fin acero,voi con Ira, ^ ¿Ib córraftanne los defdenes ^ 2)j vii.fi/í.Seguro vienes íl ^^ mejor acero, °®i'-io, que yo aguardo’ liempue., •^ ?!®i í'ifa mas f'rme E^uardí?», 5¿r4 £ fu traición. Vaft. En. No me íigues ?Dem. Ya te figo. V»»f por un»ptHrt» ,jfaU por otra Arnolfy íTcbo^ailt, ten ejpada dejh»da dtbitx$ dtl kr'tz». Arn. Ea, noble enojo mío J ca, colera valiente ! c;r, irritada venganza !. ya pilamos de LanccAre^ las piedras. Elta es la calle-, cuyo lírnlce contiene la injufta cafii, q.uc gnard.a la vil torre, que defiende (torpe Alcázar )de mi honra los enemigos crueles. Efta es la noche (íi el Cielo mis intentos favorece) que ae! iiicendio de mis iras>. entre cenizas calientes, el cadáver de mi honor, pyras formando de muertes^ ála vida de la fama renacerá mejor Phenix. Eíla es la cafa, yaunque en fus Íntimos retretes, turba de criados, guarda los cobardes delínquentesf quando Introducir no logre los airados intereíTes de mí enojo, dentro, donde con íolo Un golpe me venguej^ puedo, que obfeura la noche, tan funello el manto tiende, que de confuíos horrores medio-mundo enlobreguece» centinela de fu umbral Íeréí mas con tan aleve vigilia, que qnan'do todas, coa lo que’velan,. defienden : yo en la plaza de mi afrenta, yo de mi ofenfa en el fuette^ con contrarios inlíicutos ofenda con lo que vele. Tan diverfas han de fer, ' en opuedos procederes, de ios fuero? Jvíijicarís ai lA CKAN COMEDIA de cttá 'NUlícii» ícyes, que el que alu ^uevea llegando, ciitiar, plalir intenCf, Ían'’ilenca inueice he de darle, qua^idu adanne el nombre llegac Oque largan, ion las horas en el Relox iii'ip^cíentc de un noble ofendido !Pero ti \x oblcurídad no miente, un bulejíe acerca, Arrhn.'ip auu lado, [i el cmrdñi ' £m lqííe^y DmUio. JE Tjr. Ya que el fiemprc rigor clemente de Dios, de fu gran Jufticla el jufto Impulfo detiene^ yhaciendo del golpe amago, qiiandü amenaza, yno hiere, efpera entre muchas culpas íoio un dolor penitente. Cumpliendo con fu precepto, que me manda, que amonefte áDomido, de fu ira ^el dulce amago, le entregue mi obediencia.' ^nda» Ya que en mudo callado Glenclo, prendes la voz, yguardado el roftro, cresegnima dos veces, pues de tus plantas guiadas mis cobardes timideces, afuerza de oculto imperio me has inducido obedlentei ya que de mi cafa miras los umbrales, ylinteles, qué aguardas po^ra .explicarte? quando-Intentas dexar verte ? qué es lo que quieres de mi ? qué de mis dudas pretendes ? aqué hafta aquí me conduces ? Sombra, baílombro, quien eres? £nr. Entra en tu caía, yfabiaslo, (\rn. Qinenyá? Enr. Domicíói^y quien puede el pallo eftorvaríe ?Arn. Ahora jsn. Muerto foí !Ar. Ymi vengan5:a, felice piintipio tiene. Gente viene ,yaquí mas no es püfsible detenerme, no me conozcan*, mas yo volveré, Felicia aleve, con tu muerte, acoroinr mi venganza de laureles. Vafe, Vm. Pelie ael Cielo !que dlípuío, que yo fin armas vlnlelTe, para que amis ojos mllinos, yen mis brazos, de eíla fucite logre una punta traidora fus Impulíos inclementes ! Cadáver elado yace, ni refpira, ni íe nf^uevey bulto es de nieve, de marmol eftatua ímmoble parece ! Válgame Dios !quien ferá hombre^ que mí nombre miente, redimiendo con lu vida, muerte, que ami me previenen r Pero alos trémulos rayos, que en poca luz, farol breve, en elle zaguán dílpenía, mis defengaños apelen. De elle modo he de faber, llegando areconocerte, h®mbre Infeliz*: ^U’hale la banda del rojhro ,31 dexando qtíC caer la. capa ,queda armado en la acojlumhraday yDomlclofe retira defpa*vórido, mas ay, trifie ¡ Padre, Enrique.? Em\ No me afrenWJ qon^eíLe nombre, intimando cenizas, que aun, no obedeces* Tu puedes íer hijo mío ?- Vil, facrilego, iníolente, honxiQí da, de,s honello , vuelve en tí, tu vid itrueque eda amenaza del Cielo: ri' lo verás: inlufto, muere. Etnge dar una eftocada dEnrique cao en brat^Qs de Vomicii» íirva de exemplo alas gentes tu arropeaitimíenco. Ael miuid^ eícandailzadoiciencn tus ínfuitQs: áDiusdubeu los lamentos innocentti^. torpea te acufai^ Eítragos cE 4 violadáspíiréIes7 ¡[)';oscií»¿sciK)jr.cio, luütiíw las culpas tienen, nnieitc tCema ce amenaza, viK'iv’e en íi> Domiciu, vuelve ! j)e!pieita ahnra Jel Uieño, qik’íiTifiiro, yl.iicivo duermes, oc.'nae} que aimmeula noche delpiertes, qnando deípievces ! ef\ j),;n.ToJo maiicnca me va! j?. ! PaJrc^ A;4UiU'da, efcucbia, tcntc> tye, ir.iia:: pero ya eluíre !e cleívaneee.^ \lJjjame DÍds !Sí fue fiicño ello que VI? Sí hie leve exhalación de la v41:a ? Siei iiulion aparente ? Si ha tidva cni^ano de el fufto ? 0cs cierta avíío celefte, para que yo de mi v-fda e! errado rumbo emmíende ^ Mucho puede efta amenaza ! Elle ama^í »mucho puede ! Elle luido mucho pafma ! Mucho elle avilo estremece ! Mas qué pronuncio dMí or^ullo^ íe iinde tan fácilmente '¿^unaapaiíencla foñada ? ^aunque verdadera fuelle,• p^iael aurepeniimieiuo ^empo queda conveniente- Coronémonos de irías tíii »a piimavera iertll cíela juventud florida, qí'e luego vendrá defteril' '‘'=’ieino de la vejezi efcarcha, cuyas nieves, *"jOnces apaguen quxmtos yOles ahora fe encienden. ^no he de alterar edades? ,temores, ceífen, ^ne,aliento cobarda ceda ael esfuerzo valiente* ''f?! hi rumbotnivida gudos, ypor placeres? ntorpes viva,. lunado petítverc, mi ley fea ini alvedrío, broiwe íeié, que rcbelcle leiííla Jd brazo ímr.mo los impul fivos eíncéles. Sin la diiigen cía mía me bulvjue Dios, (i me quiere} que pnes por mi dío fu vida, r.ü h.i de piXítender mí muciTe# * Si los auxilios rep.ulío, con que llamarme reluelve, dlí peúfelos eficaces, de mas délos fúficieuCes.^ Yqiiando de ía Jullícla el levero plazo llegue, en el Tribunal Supremo, Dios Juez, yyodelinquente, 6piadoío me perdone, 6Irritado me condew^ * f ^JORNADA tercera, Hnvra luces en un bufete. Tocan fordlms ,'jy atahaiUlos deflemplados ydefeubrefe DomicU reclinado en una jihta de refpaldo ,como dor-^ rniddy ypor lo altOíW atravijfando el theatro 'S? poc oapoco fobre un Dragón ále ftete cahex^as], 4éna mugery profanamente bizarra ^con corona de oroy una copa en tamañoyyun letrero e7ila frenteycómala van pialándolos verfjs ^ymi» adiendo la dijhaneia del theatvo con el efpacio dz ios vetjos ,que Domicio dirá co7no en fueñosyj kel ultimo fe ocuka,- Que pavorofo eflruendo’" de la región implica, -la raridad del aíre embaraza, yrdlliíla ? Yhace c]ae de los Orbes la maquina confuta, errante^titubee, yeicremecída cruxa ? Mas c]uc aílumbros dcícoge* un lienzo, que dlbuxa el myfteríoíp vwelo' de Evangélica pluma ^ ADragón formíJable, de cuellos tiecc, ocupa eis -fe la inonl'truot.i ítnpctíoía hcimuiura. Cubien preciólas piedras, franjan bj iÜances puncas, de rozagantes granas coftoía vellidura. Laíciva vital nieve en (u<t miembros rebujan» del purpureo ropage» libres cieícnvokuras. El marfil, que organira, con fragrantés unturas de preciados ungüentos, torpe aroma perfuma. Del vagante cabello, corona rilas lluvias, dcslüinbcante diadénaa, que fus fienes circtib. Sobre papel de nieve, doradas letras rubias, myftciíofo carácter en fu frente rotulan. Copa de oro en fu mano, en dulces amarguras, brinda abominaciones, ponzoñas, ycicutas. Torpes execraciones, por rubíes pronuncia, yfacrilegos nombres de blasfemia ardoíila. Los pueblos la entronizan, íiete mentes la encumbran, thiuibuíos de Reyes laincienfin.y la ahúman. Formidable belleza ) Porcentoía cllructura ? Quien (6rniiger terrible ! ) quien eres? La Luxuila. Dom, Nü en vano mearrebatas, c]uc mucho me confundas ? Oye, aguarda. Ocultafe* ^cnt, Edu'. Afii figue DifparM* el caítígo ala culpa. Válgame el Santo Ciclo ! que temerofa lucha me avlfa como amago ? como golpe executa ? T>¿m. Ang. Ay de mi ! % Srt/^3!#4n77r<5;f Ucáija terciAdoyoní^í^^ (n la unta^ jon-ü zn la mmoy t.nado el ‘¿;lt¡lÍ9, Ya que ardientes mis zelos ce ícpul: m, ^ínjufto Angelío, nadie ¿me embarace la luga. WDow, Ya es muí otro mí fuílo* Hombre, cuya locura ^en mí cala aellas horas arroganebs conlulta: como dcapar pretende?, por donde de elb. agii id ctpada lia de impedirlo la fulminante punta ? Pero, Eduardo ?£dtt. Si. Dame paíb). Dom. Ahora dudas, que hade darte mi enojo la mtictte furibunda^ Edu, Aintentarlo, de mi ira la colera lanuda, pues la ventaja miras, 'fácil fuera la tuya. Mas de armas dehgnales no he de valer mi furia, quando aplazado duelo peude.aun de tu fortuna. Ypues ya de mis zelos ^ueda la acción feo-ura, -parabufcarla calliT ventanas hai, por una, quando otros de cobardes, yo de valiente huya. ^Dom. An-ojbfe por ella; fcguiréle, aunque obrcura le refiioie Ja nociie. i $ 1^ I í '4 ¥V/ife^ «s Al entrayfe fale Belitre con cniuid en* cendidd ^jchazo, 3t7. Sepamos donde oculta í*tó Xacara pe río na ayaji translug,?.. Ténganle ala Juíticía de Un chuzo. Boíti.. Ahora tebiudaS; bufón ?BeL Por aquel alto Dios, que crio las uvas^ íi no hablas, te embaz©. ^Dom, Aquien íjgues ?qué bafeas ? B'd. Luego el tiro no ojlíes ? lili lii^isdü . fl¡.Üií^0OM\^o\¿C.hü¿a, que catg^'-'^'-^ bocAS, aiipataiidole en bulUi, _^ lies que es lampara Angciío, lli vital olio chupa. Éjíng, Pclle ael nombce qtK lnjiuú I^I t VÉ 4/. «íqa5 Th6!e,y aceitólo*, ladeícalabradura no fue cola mayorV pje dándole eo la nuca, ¡loh’zo mas de matarle^ tendióle; Aaquam peiuiicat j)>. Aquieii dio nuiei Cc iJScl, AAngellc;. | tan iTibidlta ciíatura, quede i]uck]uíeia cofa if quema, yle chair.ufca.- Vm. Aquicn dices íBel. Ael diablo. S;ilefor dnras del, dandclt anu pefeozada Mientes, vil, que ningunaliunirma faña alcanza ' /s **' actendeíine amí, ynunca- ’• puedo morir yo. Btl. No ?. . No, traidor. Bel. Pues faeuda. ulicd con mas templanza, . que tengo malas pulgas, ynones oiga el diablo. ^«^. Pienfas, que fe me oculta,, villano, que áEduardo dille entrada fegura, yque íuíní el cautela de tu traición fe ny uda? MPor Dios,.qiie rme vó el juego !' el luibla cor las brujas, ^el diablo fe lo dixo: uo efenpo de fus uñas ! Belitre ?Bel. Señor, mieiKe’ por quantas coyunturas íicne. Mas qué quería, . que^acolTandome azurras, IJo haga yo de las mías, Atiendo él de las Cuyas 5 diente. Viven los Cielos, ^^^í^uda SigHele. tu pecho l .¡«n Simón, ySan Judas V, ^-JesvsmevaJgá !' *micirilti brazo, yal darle con Uda- !t detitne Anzdio^ \ el poder del Inherno ! Dexadle, que lu iwfiiKa -baxeza víf le abona. Btl. Por tan honrada excufa iufted befo las naanos: Ha, perro, cena aobfeutas De c>os te has ya lib<'ad^> . yambas mortales tundas í (^ien no te conociera ! Yo sé, que no ellonuidas, por no oir la reípuefka. A}}g. De las balas la impulfa violencia, logró el jaco rechazar con fortuna^ bien, que impélicio áe! goIpe> cai. Bel. Mala ventura te dé Dios, íi tal fue. Ang, En fin> mañana juzga bufcarlc mi valor, _ ymítal le. Hablan dfarte-, yfaU Vélkioy-qiadansioj t dd£añe. ÍFel. Conhifa: imaginación mía, que ciega, éii reloluta áel fupeiíor auxilio,, que tu difcutío alumfera, .vanos pretextos te obftan, yte embarazan dudas: donde, liuitando áel delcaníe eftas horas noéturnas; defvelada me llevas ? ,, Ang. Obren ya mis aftuciasy que fi efte lazo falva, todas mis iras fruftra. . j' Fw. Pero aquí efta Domiclo. Ar.g. Proleguid, pues. Dom. En fintUTia arrebatado quife feguiila, qiiando anuncian' ellragos, y.amenazas, que los feniidos turban voz, yeílruendo, del fueñu' pavoroías reinitas. Oráculos celeíles los crcr, mas ya auiUa la traición de Eduardo,' .elhorror quecompuifa Djnl 678 iTii pecho, Cafur.les iaccilv>^', no aniibulan an*mos gcnci'olüS. Id. Que tei'á Iv) que alíuLu corazón can icbel Je r X>9rn, Bienaíces, la dulziira de ¿qu;! bei’n-ioío hechizo, aquella Beldad lLiír/;ma, aquel agrado, aquella bella delcompoítura, ios Icncidos me roba, las pocencias me iirurpa. mucho, íi mí laña, para ruina cuya, tbulcbá tü tofpeza aquella idea impura ? Ypues el alta avifo ^ inútilmente pulfa tuobltinaclon, yo haréj que la infernal clauiura fea tu eterna C'^r cel . 'X>m. Sus luces me deslumbran, . yyo he de amar:: Fd. .Los zclos (yo me pierdo! )me buícan. Sale. Aquien, Domiclo ?Vsm. AquicB fácil, aleve, mjufta, ' en fu quadra no oculte nuevo amante, yacuda de un fingido deímayo, aapadrinarfe. F¿L Mucha es la tazón, que Irrita la baftarda calumnia de cus infames zelos; pero ya que me acvifas tan iin razón, finguiend<3> pretextadas ceniuras , quando en otra idolatras, oye ella vez: Yalgana| . obre mas un delpeclio, que logro una^cordura* O, pelar del Infierno ! que burlan lo mi alinea cautela, con las armas que pensé vencer, trlunapha ! po7n. Ya te atiendo, profiguí. yojalá halle dllculpa tu perjuro cariño ! fid. De la ncclve ala una relación ?rero en tanto, qiiccl polvo le (acuda n, yo aquí me ciendo> donde áel lueño que me hiirgi, pues me tienta la ropa, ylos ojos me anubla,, le diré a.cabezadas el (heno, yia íokura. Fd-Afc, Fd, DivíJiédo el imperio de las lom’brjj (madre ciel (ueño, Jei inlulco ebjob.i tyranvi.poceílua de los morciies, érala iioche en íu Uinello Sollo, ciando de laHel domellíco aiidliaJo barbara, aleve, oblcenamenc^ loco, áetcalar de mi honor el fuerce Alcazit llcgalles, alterando mi repolo. Ael fado viva, ymuerta áhdefenh defperté ael íobreíalto, yaei ahóbii] ycreVque (oñ.íb Imi defdicha: mas^quado.fueron 1iicño los oprobdot! Contacrll.ego acero me amenazas*^ yliri valecme riiegos,mI lollozos, el lecho profano de la pureza, cómplice mi temor de cus arro/as. O, primero, zrifulco rayo ardiente, | que delatara el encendido globo, ¡ mi vida retoiviera, no violada, en cehízas.en humo,en nida,en poivo!^ Vuelve mi eípofo de fingida aulencia, oic mi, bde fu afrenta, recelólo} yentonces, Bafilifcos de Bulcano, incendio efeupen, yvomitan plomo. Deiínqiiente inculpable mí innocencbr la fuga elige, por refugio folo:: (qué ciego error !mas quando un ti' te acierta ?) ála irritada furia de mi erpofo. Por el balcón pVecenio derpeñarm?} pero mi (ueiCe, para mas deílrozo, la efcala me enfeno, que muio alv^'C en un’hierro añado, para hicer otm* Ael trágico gravamen de mí afreu'^j el canamo tenaz, vencido rompo} ycayciido,á fu Immenfa huígo el caftigo, ydoi en el opeobíb' c*X' Corderilla iidukada, yofendida,^ ^ ,y/. prclla voráz me entrego aladró de Angelio rae íocorro, yen fu celebra como agudezas, hiriendo corno ir.alicias I Crece líbre, éimprudente aeledtle antes (e inclina un cteiorden, que le alhagne, que no precepto, que le aflíxa. Píenla que le quiere, yyerra, que Iv aperderle le cria, uoleeftima para Dios: luego paca quien le eftíma ? Tu en efte error comprehendíd(>> por Cjiié ellrañas fucce(blvas mis culpas, ti encadenadas en tu omíísíon fe acriminan ? De la nlíiez tropezando en traveíluras Indignas,- ala adulta edad lleopué; en cuya ciega inapericia deaketos, creciendo aíncendro' la centella deíprendida de aquella preñada nube, íuecaliginoía mina, que ardió mal dlislmulada,- yabraso bien encendida. Corno el campo de los viciosya mi juventud florida,, acoronarte de Refas, pava ceñiiTe de efpinas.- Mugeres, yjuegos fueron Polos, fobre que en mi eftriva^ de la eiphera de la culpa la maquina: yde ia Hydra^ formidable delpecado, en mi inclinación malígnalas Capitales cabezas, Ira, Süberbia,.y Lafeivía.- Lanceftre lo digaj en cuya; tor^e Seena de defdichas, protanadas fus clauíuras,- rrfuitadas fus familias, nerón los violados lechos,» qne mis violencias publican,» elpeífaculo funefto, *n tragedia rjepetida. Atantoerror, tu prudencia- [yaque no de la Jufticia jjmana, aquien tuvo ciega,. »culpablemence omilía,^ TL CASTIGO EN LA LASCmA. tu authoridad, omi arrojo )' de la Jufticia Divina temerofav ode cjiie' en tanta noble opinión ofendida. alguna dieíle en mi muerte,’ eícanniento ami olíirdia, meordenafte, que dexalTe la Patria, yen nuevo clima, bel celefte azote huya, bmodere la avaricia de mi apetito: qué error ! pues ni redime la herida el Ciervo en la fuga, aquien da plumas la flecha mifma, ni entre cftrangeras coftumbres beberá mejor doétrina el que transfuga, no ael crimen^ lino ael lugar que le gcíca, no huye el error que delinque, fino el brazo cjue caftiga.' Obediente ella vez'fol'a alas voces que aca-edita tu confejo de prudencia,’ mi valor de cobardia, dexé tu cafa una noche, fin mas faufto, 6cotnpañia,^ que un amigo que meayüdé,^ yun criado que me afsiíla. Belitre, yAngelío:: Angello, en quien (de Damon, yPichías^- de Píladfs, yde Oreftes, ni de quantas las antiguas memorias, que en bronce efculp^n las Chronicas mentidas de (u Anal )no It^ualb alsiiná^ ala aun mas allá de fina firme amiflad^ yaquien tii^ (objeto de tu ojeriza ) nunca con buen roftro, tiempré' con airado ceño miras, halla negarle afus altas^ generofas bizarrías’ kmano de Artemidora}’ bporque la Pontificia Llave, reprueba (pretexto' que vlftlb cu hypocrefia )' opor caílígár en él (;qaé tarde 5)mi endurecida I•<