Las cuatro heridas del deporte moderno [Reseña]
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Sociología del deporte (Sd) s Vol. 1 s Número 1 s Junio 2020 s pp. 83-84 s ISSN: 2660-8456 Gonzalo Ramírez-Macías Universidad de Sevilla Sociología del deporte (Sd) Vol. 1 s Número 1 s Junio 2020 s pp. 83-84 ISSN: 2660-8456 Sánchez García, Raúl Las cuatro heridas del deporte moderno Jaén, Piedra Papel Libros, 2020, 80 páginas El deporte tiene, sin duda, una enorme trascendencia en la actualidad. Su repercusión cultural, social, económica y política lo hace ser uno de los fenómenos más exclusivos de la sociedad postmoderna en la que vivimos. De hecho, el deporte suele ser valorado acríticamente como una práctica saludable, que socializa y enseña valores e, incluso, ayuda a desarrollar la personalidad. Son pocos los que se atreven a poner en duda esta concepción idealizada, de ahí la valentía del libro de Raúl Sánchez García, que sin negar el potencial que el deporte tiene, lo analiza de forma crítica. El punto de partida de su análisis son cuatro categorías, fundamentadas en relaciones de poder, que han intervenido de forma sustancial en la vertebración del deporte: la clase social, el género, la raza y la discapacidad. El libro arranca con una breve síntesis sobre el origen del deporte moderno, incidiendo en el hecho de que éste se configuró a partir de unos parámetros precisos, basados en la construcción etnocéntrica del patriarcado capitalista colonialista, que tenía en el gentleman a su modelo: un hombre blanco, de clase alta, con todas sus capacidades intactas. Este es el legítimo deportista, frente a otras figuras subordinadas cuya presencia en el deporte es ilegítima. Estas otras personas son consideradas inferiores, por contraposición al legítimo deportista en alguna de las cuatro categorías que son objeto de análisis. Así, el obrero pertenece a una clase social inferior y degradada moralmente, por lo que su presencia en el deporte no es acorde con la caballerosidad propia de esta actividad. La mujer, por su debilidad física e intelectual, no está al nivel del hombre para la práctica deportiva. En cuanto a la raza, todo aquel que no sea blanco es considerado como inferior, por tanto no puede ni debe practicar deporte. Finalmente, sobre la discapacidad, si bien no apareció inicialmente como categoría definitoria del deporte, pronto marcó la diferencia entre los cuerpos deportivos apropiados y los inapropiados. Estas categorías han ido fraguando nuestra concepción del deporte, hasta el punto de que, en muchos casos, las consideramos como aspectos naturales y, por tanto, no es posible ponerlas en cuestión, pues son algo dado a partir de lo cual se desarrolla el deporte. Ésta es la tesis más sobresaliente del libro, la cual se desgrana a lo largo de sus páginas a partir de argumentos y ejemplos precisos (Semenya, Kaepernick, Pistorius o los obreros que construyen los estadios de fútbol cataríes), que tratan de refutar esa concepción dócil y falsamente naturalizada del deporte. Las conclusiones muestran que las categorías de clase social y raza, si bien han desaparecido de forma explícita, siguen mostrando su influencia en la organización y en la percepción de la realidad deportiva de manera soterrada. Sin embargo, en los casos del
Gonzalo Ramírez-Macías84 Sociología del deporte (SD) s Vol. 1 s Número 1 s Junio 2020 s pp. 83-84 s ISSN: 2660-8456 género y la discapacidad, hay una lucha explícita por el mantenimiento del statu quo actual, basado en supuestos argumentos naturales, o la redefinición de estas categorías a partir de la superación de los estereotipos que la caracterizan. Estas son las actuales cuatro heridas del deporte moderno, que los y las profesionales del ámbito deportivo podremos asumir y tratar de resolver, o soslayar, manteniéndonos fieles a la visión idealizada del deporte. El reto es mayúsculo y no acaba ahí, pues el libro finaliza apuntando a otra posible herida, la cual se está fraguando en la actualidad: los eSports. ¿Son verdaderos y legítimos deportes? ¿Realmente esa es la cuestión o que las grandes instituciones deportivas, como el COI o la FIFA, controlen este negocio que tan relevante es para las nuevas generaciones? La conclusión que se apunta es que los criterios que definen lo deportivo no son exclusivamente técnicos o fisiológicos, sino que los factores económicos y políticos también están implicados en la definición de lo que es deporte. De hecho, no está habiendo especiales problemas para la consideración de los eSports como auténticos deportes en entornos digitales. Sin duda, los intereses económicos y políticos están beneficiando esta concepción. En definitiva, Las cuatro heridas del deporte moderno es un libro valiente y cuenta con una sólida argumentación, que huye de estereotipos sobre la supuesta valía incuestionable del deporte. De hecho, pone el punto de mira en categorías, determinadas a partir de relaciones de poder, que definen el deporte y que han sido tomadas como inamovibles, cuando en realidad son construcciones impuestas por la clase dominante.