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Ser diferente, ser bilingüe: Creando espacios inclusivos

Pérez Cabello, Ana María; Cole Díaz, Rocío Macarena

Abstract

Este estudio cubre dos requerimientos básicos en el proceso educativo: ser inclusivo y conseguir alumnos bilingües. Todos tenemos que pasar por un proceso de aprendizaje que no siempre es lo suficientemente flexible como para adaptarse a personas con necesidades especiales. Por otro lado, hoy en día se nos pide tener un certificado en una lengua extranjera, principalmente en inglés, con el objetivo final de poder tener un título universitario. Todo el mundo, sin excepción, necesita al menos un B1. Incluso aquellos que no pueden hacer el examen en igualdad de condiciones debido a una discapacidad. Como apunta Chan (2011) “La discapacidad forma parte de la condición humana...Casi todos nosotros tenemos alguna discapacidad, temporal o permanente, en algún momento de la vida” (párr. 4, citado en Smikey, 2011b). Se presentan diferentes situaciones en las que la metodología en lengua extranjera se adapta a alumnos que tienen una necesidad especial.

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— 1375— CAPÍTULO 119 SER DIFERENTE, SER BILINGÜE: CREANDO ES PACIOS INCLUSIVOS ANA MARÍA PÉREZ CABELLO* Y ROCÍO MACARENA COLE DÍAZ** *Universidad de Sevilla; **Colegio Adharaz INTRODUCCIÓN Este estudio cubre dos requerimientos básicos en el proceso educativo: ser inclusivo y conseguir alumnos bilingües. Todos tenemos que pasar por un proceso de aprendizaje que no siempre es lo suficientemente flexible como para adaptarse a personas con necesidades especiales. Por otro lado, hoy en día se nos pide tener un certificado en una lengua extranjera, principalmente en inglés, con el objetivo final de poder tener un título universitario. Todo el mundo, sin excepción, necesita al menos un B1. Incluso aquellos que no pueden hacer el examen en igualdad de condiciones debido a una discapacidad. Como apunta Chan (2011) “La discapacidad forma parte de la condición humana…Casi todos nosotros tenemos alguna discapacidad, temporal o permanente, en algún momento de la vida” (párr. 4, citado en Smikey, 2011b). Hawkins (2011) habla sobre su propia experiencia, la discapacidad no debería ser un obstáculo para el éxito. Yo mismo he sufrido una neuropatía motora durante la práctica totalidad de mi vida adulta, y no por ello he dejado de desarrollar una destacada carrera profesional como astrofísico y de tener una feliz vida familiar…. será una herramienta inestimable para las instancias normativas, los investigadores, practicantes, defensores de los derechos y los voluntarios relacionados con la discapacidad.” Cuiaydo en Smikey (2011) resume así el informe sobre este tema realizado por la Organización Mundial de la Salud (2008). En todo el mundo, las personas con discapacidad tienen peores resultados sanitarios, peores resultados académicos, una menor participación económica y unas tasas de pobreza más altas que las personas sin discapacidad. En parte, ello es consecuencia de los obstáculos que entorpecen el acceso de las personas con discapacidad a servicios que muchos de nosotros consideramos obvios, en particular la salud, la educación, el empleo, el transporte, o la información. Esas dificultades se exacerban en las comunidades menos favorecidas. (párr. 4). En relación a los obstáculos que se nos pueden presentar como personas discapacidad, UNICEF (2013) asevera. Las niñas y niños con discapacidad, si se les da la oportunidad de prosperar en igualdad de condiciones, son absolutamente capaces de superar los obstáculos que Ser diferente, ser bilingüe: creando es pacios inclusivos — 1376— atentan contra su inclusión. La sociedad se beneficiaría si se centrara en lo que los niños pueden lograr, en lugar de lo que no pueden hacer. (párr. 1) Las palabras de Lake (2013) no están lejos de la nuestra realidad cercana, aunque no se perciba como la discapacidad funcional, En algún lugar, a un niño alguien le está diciendo que no puede jugar porque no tiene la capacidad de caminar, y a una niña alguien le está recordando que no puede aprender porque es invidente. Ese niño merece una oportunidad para jugar. Y todos nos beneficiaríamos si esa niña, y todos los niños del mundo, pudieran leer, aprender y aportar su talento a la sociedad. (Lake, 1013) Morán (2015) recomienda a las autoridades pertinentes la incentivación de la formación del profesorado en sistema Braille y, a los ya profesores “la elaboración de recursos didácticos que faciliten el proceso aúlico para los no videntes” (p.56). METODOLOGÍA Esta investigación se basa en un estudio directo de casos en la enseñanza no reglada en la docencia de inglés como segunda lengua. Pretende mostrar cómo se siente el alumno, qué estrategias nos pueden ayudar a superar los obstáculos y cuáles ofrecen las instituciones. Estos obstáculos suelen ser percibidos por los docentes como físicos más que emocionales (Padilla, 2011) frente a la percepción de los estudiantes que suele ser la inversa. En concreto, se describen ha trabajado con distintos estudiantes que, principalmente, sufren algún tipo de pérdida auditiva que les impedía oír de manera total o parcial. Este proceso ha sido siempre tratado en un ambiente muy inclusivo. Es necesario, por lo tanto, describir en este apartado las circunstancias en las que se desarrollan la mayoría de los casos. Ninguno de los demás alumnos en el grupo sabía nada al respecto ni descubrieron que su compañero tuviera una discapacidad. Estos alumnos siempre han sido tratados como un miembro más de la clase, sin ninguna diferencia entre unos y otros. Entre los distintos casos de discapacidades o dificultades que se nos han presentado, tomaremos como ejemplo los tres más destacados. El primero es una chica con una hipoacusia severa congénita que solo puede oír hasta un 20% de lo considerado normal. Esta chica nunca informó de su discapacidad, Todos en la clase comentaban que tenía una actitud extraña hacia todos. Muy cerrada en sí misma, apenas participaba, etc. Cuando un alumno daltónico reconoció su daltonismo delante de todos, sin ningún tipo de tapujo, ella decidió que era el momento de dar el paso y habló. En privado reconoció su dificultad para oír. Su gran dificultad, pues un 10-20% es muy poco. Fue entonces cuando hubo un cambio radical en la clase, la disposición de los alumnos y la forma de proceder. La primera acción fue hablar con Cambridge y Trinity para ver qué facilidades daban, y en base a eso Ser diferente, ser bilingüe: creando es pacios inclusivos — 1377— trabajar con la alumna. Esos cambios no solo facilitaron que ella lograra su deseado objetivo, sino que toda la clase subiera su nivel de inglés en general, de manera más que notoria y muy satisfactoria. Una vez reconoció su deficiencia auditiva y se presentaron sus papeles médicos a las entidades correspondientes, se le hizo una adaptación del examen oral que le permitió superarlo con éxito. El segundo caso es otra chica que, tras sufrir un accidente, perdió audición, siéndole reconocida una hipoacusia moderada que le otorgaba una discapacidad del 48%. Sólo podía oír un 50-55% por el oído izquierdo y un 40% por el oído derecho. Ella dio a conocer su discapacidad desde el primer momento. Obtuvo su certificado de B2 a la primera, con su debida adaptación, y sin la menor dificultad. El tercer caso es un chico que nació con espina bífida y, entre otros, presenta problemas auditivos. Las entidades examinadoras consideraron innecesario adaptarle el examen de B1 a su discapacidad y, efectivamente, él pudo obtener su certificado fácilmente y con muy buen resultado. Para el B2 estamos comprobando que sí necesitará una adaptación pues al subir el nivel presenta dificultades para asimilar y procesar la información. Conocida la naturaleza de los alumnos, veamos las adaptaciones que ofrecen las entidades examinadoras. Llama la atención como los alumnos con discapacidad optan por la obtención de un certificado en una lengua extranjera a través de una entidad reconocida por el MCERL. Con esto nos referimos a que, en estos casos, descartaríamos y desconoceríamos qué facilidades ofrecen instituciones como la Universidad de Sevilla a través del Instituto de Idiomas (IDI) o la Universidad Pablo de Olvide (UPO), pues sus certificados únicamente servirían para validar el nivel mínimo exigido, B1, y poder cerrar el expediente académico con la finalidad de obtener el título universitario pertinente. Nos centraremos en lo que ofrecen Cambridge y Trinity y siempre relacionado con las partes que afectan a la comunicación oral, es decir, las pruebas que evalúan las habilidades en listening y speaking. Comenzando con Cambridge, no ofrecieron ninguna distinción en la prueba de expresión oral o speaking. Los alumnos disponían del mismo tiempo que el resto de los candidatos para hacer su examen oral. Por el contrario, para la prueba de comprensión oral o listening, la facilidad que se les ofrecía es que un examinador les leyera dos veces los ejercicios correspondientes a esa parte, teniendo que responder al mismo tipo de preguntas que el resto de los compañeros. Por otro lado, Trinity facilitó la prueba de comprensión oral de igual modo que Cambridge lo h ace, leyendo el texto al alumno que así lo necesite. El ejercicio que se les lee sería exactamente igual al que una persona sin discapacidad auditiva se enfrentaría a través de un audio. La prueba de expresión oral también sufrió una Ser diferente, ser bilingüe: creando es pacios inclusivos — 1378— modificación y esta variación consistió en que se viera incrementado el tiempo de duración del examen según el porcentaje de discapacidad que se presentara, llegando a otorgarse incluso tres veces más de tiempo extra para su desarrollo. Estas alteraciones del examen les ha permitido dos cosas: 1. En el caso de la comprensión oral, las alumnas pudieron oír de viva voz los ejercicios con los que se las examinaba, facilitando así su comprensión al poder leer los labios. En todos los casos se comentó que los examinadores no gesticulaban, quedando todo limitado a la lectura de labios. 2. Para el caso de la expresión oral, facilitó el que se dispusiera de más tiempo para que el examinador hablara más despacio, repitiese las cosas y gesticulara para facilitar su comprensión de manera notoria. RESULTADOS Una vez sabemos qué facilidades ofrecen las distintas instituciones examinadoras para obtener los certificados de nivel, toca trabajar dentro del aula para preparar con el alumno el tipo de prueba que va a realizar y agilizarles el proceso de aprendizaje del idioma de la manera más rápida y próspera posible. Partimos de que la clase que se va a utilizar ha de estar lo más alejada posible de ruidos exteriores. Si es posible, que la clase que se vaya a utilizar se aísle también para insonorizarla al máximo posible, como si de un aula de música se tratara. Ayuda el tener el suelo con alfombras y antideslizantes en las patas de las sillas, para evitar que los movimientos entorpezcan la audición del alumno con la discapacidad acústica. Respecto a la mesa, nosotros hemos optado por una mesa grande y ovalada. Las mesas pequeñas e individuales o para dos personas son susceptibles de moverse y causar más ruido. El tamaño predeterminado de la mesa hará que el número de alumnos sea limitado, a ser posible en poca cantidad, para que la conversación que se trabaje en ella sea lo más efectiva y provechosa. Suponiendo que la clase fuese grande y el número de alumnos elevado, sería interesante el uso de un micrófono en la frecuencia correcta, pero en nuestro caso no ha sido necesario. La primera solución que aportamos a la hora de trabajar con el grupo ha sido siempre la de sentar a los alumnos en el aula de forma tal que todos se vean las caras. Ya sea en un círculo o en forma de U, los alumnos se han de ver todos entre sí las caras y también la del profesor. En toda situación de comunicación normal, las personas se ven y se miran a la cara. En un aula normal, sentados unos detrás de otros y con la vista hacia la pizarra no podemos unos con otros. Siempre se terminan tomando posturas incómodas para poder vernos. Además, si hablamos mirando hacia adelante, el sonido se desplaza en una dirección contraria, de tal manera que dificulta el entendimiento incluso en personas con un nivel normal de audición. Ser diferente, ser bilingüe: creando es pacios inclusivos — 1379— El segundo punto de nuestro plan de trabajo es hacerles hablar con la cara descubierta y de frente, abiertamente. Muchas personas tienen el mal hábito de hablar con el codo apoyado sobre la mesa y la mano sobre la barbilla, o con una mano cubriéndose la boca, con los hombros hacia delante, etc. No solo se trata de un hábito muy poco saludable, al mantener la espalda en una postura más incómoda y reclinada hacia delante, sino que estas costumbres dificultan mucho la comunicación incluso entre las personas consideradas como normales. Para hablar han de mantener una posición abierta, con los hombros hacia atrás, la cara descubierta y bien visible y disponibles a la vista de todos. Cuando hablemos hemos de hacerlo despacio y de manera clara, vocalizando. Les enseñamos a hablar en grupos de palabras. Un ejemplo simpático suele ser el de usar como recurso a los políticos y es que… ¿Cuántas veces los oímos dar un discurso y decimos que ha sido una maravilla, cuando no han dicho ni tres palabras con sentido? El hablar despacio y vocalizando nos facilita notoriamente la transmisión y comprensión del mensaje. La comunicación no verbal es una gran aliada. Cuando hablemos es muy recomendable usar todos los gestos posibles para hacernos entender con mayor facilidad. ¿Habéis probado alguna vez a utilizar un lenguaje inverso con un perro? Es decir, al decirle con un tono amable que lo moleríamos a palos, el animal moverá el rabo lleno de felicidad. Por el contrario, si le decimos de forma brusca lo mucho que le queremos, tenderá a contraerse, poner el rabo entre las patas, alejarse de nosotros, etc. Es importante gesticular y utilizar un tono de voz adecuados. Respetar los turnos de palabras es más que necesario en esta situación. Muchas veces vemos en los programas de debate de la televisión como empiezan a hablar y discutir todos a la vez, haciendo que el mismo sea ininteligible. Algo tan simple como esperar a que una persona pueda terminar de hablar, o hacer un gesto para indicar que otra persona quiere iniciar incluir también un tema en la conversación puede hacer que la comunicación sea mucho más simple y más clara. Para el alumno con hipoacusia será mucho más fácil entender el tema y podrá ser partícipe en el momento que considere que puede aportar más datos al tópico. Cuando el alumno con la discapacidad es de un lugar diferente, es recomendable evitar las jergas propias del lugar para que no se encuentre con dificultades a la hora de entender a los compañeros y sentirse excluido de los chistes y bromas que puedan hacer dentro y fuera de la clase. Esto haría también que no se llegase a situaciones comprometidas como se ha mencionado anteriormente. Además, habría que recordar que en muchos casos en las academias hay distintas edades entre los alumnos, lo que hace que el registro sea diferente entre ellos. Los jóvenes van adquiriendo nuevas expresiones que los mayores desconocen, y si hay un alumno con un problema auditivo le resultará aún más difícil conocer ese nuevo uso de las palabras. Ser diferente, ser bilingüe: creando es pacios inclusivos — 1380— A la hora de practicar los ejercicios de audio, sobre todo cuando el resto de la clase desconoce la discapacidad de un compañero, es buena tarea hacer el ejercicio normal, con dos repeticiones al igual que se hace en los exámenes oficiales, pero además es recomendable que el profesor lea el ejercicio para que quien está afectado del oído pueda comprender más fácilmente el contenido del ejercicio. Una vez más, sería poder mostrar la cara, que se lean los labios y lo que sea pertinente para dar a entender el mensaje de la actividad. Por último, será muy útil hacer muchos ejercicios donde se lean los audios para que los alumnos que lo necesiten tengan más opciones a desenvolverse en una clase normal. Esto supondría también un ejercicio para el profesor a la hora de leerle texto, ya que ha de intentar evitar acentos. Igualmente supone una práctica de distintos ritmos en la lectura para adaptarlo a la necesidad del alumno con hipoacusia. Recientemente, nos hemos encontrado ante una nueva y muy inesperada situación que nos ha obligado a pasar de la formación presencial a la formación online. Como siempre ocurre, este cambio tiene a la vez ventajas e inconvenientes. Viendo el lado positivo, la formación online nos permite ahorrar tiempo al no ser necesarios los desplazamientos, la comodidad de tener cuanto se necesita a mano y no existir preocupación por dejar algún material indispensable atrás (cuestiones típicas como olvidarse el libro, el cuaderno… o incluso los deberes en casa), una mejor y más provechosa administración del tiempo, etc. Por otra parte, esta modalidad de formación online tiene como inconvenientes el hecho de necesitar dispositivos electrónicos que pueden tener un coste económico que no siempre está al alcance de todos los bolsillos, contar con una conexión a internet lo suficientemente potente como para no sufrir el típico retraso (lag) o las caídas/desconexiones, conocer y entender el uso de las nuevas tecnologías, que la clase no coincida con momentos de alta carga de tráfico en la red con los consiguientes problemas de sobrecarga de la misma, que los alumnos estén no muy presentables o se nieguen a poner las cámaras, no disponer de cascos y micrófono que eliminen el ruido de fondo, el ruido de fondo en sí, etc. Visto esto, hemos de hacer una adaptación en un doble sentido. Por un lado, los alumnos habituales. Ellos van a pasar de recibir una formación presencial a una virtual. Por otro lado, los alumnos con discapacidad auditiva. En este caso, el cambio será aún más brusco pues todos los inconvenientes vistos anteriormente dificultarán aún más su aprendizaje. Una persona con hipoacusia, así como el formador, necesitarán contar con una muy buena conexión a internet y con dispositivos que permitan una muy clara visión de la persona. Igualmente, y siempre que haya clases en grupo, será conveniente que todos los alumnos tengan la cámara puesta, las bocas despejadas (que no usen cascos con micrófono incorporado que pueda ocultar y Ser diferente, ser bilingüe: creando es pacios inclusivos — 1381— dificultar la lectura de labios) y una buena disposición hacia la cámara mirándola de frente y enfocando bien la cara. Ante esta situación se ha comprobado que resulta más provechosa la formación particular de la persona con este tipo de necesidad. Los grupos tienden a causar más ruido de fondo y los programas disponibles muestran las pantallas de los compañeros cada vez más pequeñas a medida que aumenta el número de personas en la sala. Dicho lo cual, será necesario mantener una única pantalla para el desarrollo de la formación. CONCLUSIÓN A veces cuesta entender por qué una persona pueda querer ocultar su discapacidad, pero cuando se leen noticias como la mostrada, en la que una niña es discriminada por su discapacidad, se pasa a entender su postura. No nos gusta que nos tachen de diferentes ni raros ni discapacitados. La definición de inclusión en principio iba dirigida a casos de niños de otras culturas para evitar los problemas de racismo. No obstante, con el tiempo se han ido añadiendo cada vez más particularidades. Y las discapacidades son un tema muy importante y enriquecedor que nos hace mejores personas y ciudadanos. Por suerte es cada vez más común encontrar escuelas inclusivas. Centros que meten en cada aula, entre sus alumnos, a algún niño con algún tipo de discapacidad. Esos niños son tratados como un miembro más del grupo, sin ningún tipo de distinción, a excepción del momento de hacer exámenes. Si es un niño con una discapacidad visual, no es de extrañar que los libros con las asignaturas, los cuadernos, el pupitre o mesa de trabajo y demás, y por supuesto los exámenes, estén modificados con la intención de facilitarles el aprendizaje. La inclusión es importante desde edades bien tempranas pues enseña a no hacer distinción entre las personas. Todos son tratados por igual. Aprenden a comportarse como un grupo, un todo que ha de lograr una meta común, ayudándose unos a otros a conseguirlo rápido y de forma efectiva. Podemos decir que, a parte de la hipoacusia, hemos tratado más casos de discapacidades. El chico con espina bífida presenta también una mal formación en sus manos y eso ha requerido de una adaptación también para el examen escrito. También algo tan simple como el daltonismo puede hacer que en la prueba de expresión oral del examen de Cambridge se vuelva todo un imposible al no poder distinguir nada en las fotos que se les muestran a los alumnos. O que los niños daltónicos hayan desarrollado la habilidad de pedirles los colores a los compañeros por el nombre dado en el ejercicio, para no tener que hacer ellos la ardua tarea de identificarlos. Esas personas desconocen que Cambridge les permite llevar sus propios colores marcados en la lengua materna, para que así los selecciones ellos en inglés. Ser diferente, ser bilingüe: creando es pacios inclusivos — 1382— Otro inconveniente que afecta ya a nivel administrativo es el hecho de que la administración no vea necesario reconocer la discapacidad a una persona según su poder adquisitivo. Este es el caso de un hombre que es completamente sordo del oído izquierdo y tiene lo que podría considerarse por audición normal en el oído derecho. Gracias a que su padre tenía un buen trabajo, la administración nunca le quiso reconocer el grado de discapacidad al considerar que no veían necesaria ningún tipo de ayuda. Lo que la administración no ha considerado en ningún momento es que muchas personas no tienen por qué necesitar ayuda económica, pero sí para adaptaciones para casos como los que hemos expuesto en este estudio. Obviamente, las distintas entidades examinadoras no proporcionan adaptaciones a quien no tiene la discapacidad reconocida por la administración correspondiente, aunque disponga de un documento emitido por un médico certificando la condición de la persona como discapacitado. Con esto queremos mostrar que las facilidades están para todos por igual y que sólo hay que decirlo. Las soluciones aportadas han servido para que, aunque haya algún alumno, como se suele decir vulgarmente, que esté trompeta, no haya ningún problema en comunicarse todos con todos. Pues es una clase, sí, pero la comunicación es el fir principal y común. También conviene recordar a los alumnos que a un nuevo idioma no se le puede exigir lo que no se ha logrado en la lengua materna. Las personas controlan de manera profunda el vocabulario y las expresiones en uno o dos campos concretos y muy específicos, pero no todos. No todo el mundo es capaz de entenderlo absolutamente todo de la medicina o de la arquitectura o de leyes o de deportes. Todos controlamos la parte que más nos interesa o gusta, en lo demás somos auténticos ignorantes. Si esto es así en la lengua materna, ¿por qué se le exige más al idioma que se está aprendiendo? Igual ocurre con las canciones. Se escriben en prosa, buscando una rima y a veces con expresiones sin mucho sentido y que al cantarlas no les damos ni vocalización. Como ejemplo podríamos recordar a la cantante Shakira… ¿De verdad todos son capaces de entender la letra completa de todas sus canciones? Las jergas llevan implícitos muchos chistes y bromas populares, como pueden serlo los premios de los números (quién no ha oído eso de 5 por el c… te la hinco). Muchas veces ocurre que los más jóvenes traen nuevas expresiones que a los mayores les cuesta entender por desconocimiento y desactualización. Más aún cuando hay una discapacidad auditiva de por medio. En internet, desgraciadamente, no encontramos nada para la enseñanza del idioma a personas con pérdida de oído. Salen enlaces a numerosas webs con ejercicios para practicar, pero nos encontramos con el problema del audio y es que una hipoacusia requiere de la lectura de otra persona para poderle leer los labios. Si el Ser diferente, ser bilingüe: creando es pacios inclusivos — 1383— déficit no es severo y se encuentra en una habitación aislada de ruidos, podrá practicar con alguno de los ejercicios propuestos en internet, CDs, etc, pero cuando tenemos a alguien como la chica que sólo puede oír un máximo de un 20% de la capacidad normal, la lectura de textos es obligada y necesaria. Aún queda mucho camino por andar… Esperemos que sea más llano que abrupto. REFERENCIAS Abid, A., 2013. Estado Mundial de la infancia Niños y niñas con discapacidad . New York: UNICEF. https://www.unicef.es/noticia/los-ninos-con-discapacidad-pueden-superar-los- obstaculos-contra-su-inclusion Durán, L. (2019). Un campamento de inglés expulsa a una niña discapacitada tras las quejas de dos familias. El Mundo. https://www.elmundo.es/madrid/2019/07/01/5d1a13c121efa0dc0e8b45f6.html Hawking, S. (2011). Prólogo. En OMS (2011), Informe mundial sobre la discapacidad. Resumen. 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