Carta nona y ultima á Irénico : en que Padua Melato le cede parte de sus manuscritos con el encargo de corregir, y publicar ó dar al público los que convenga. Con tres adiciones importantes
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- CARTA NONA Y ULTIMA Á IRÉNICO: En que Panva MuLaro le cede parte de sus manuscritos con el encargo de corregir, y publicar 6 dar al público los que convenga. Con tres adiciones importantes. Barcelona: Imprenta de la Viuda Pla. Año 1823.
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po er y PEAD pl os CARTA: NONA Y ULTIMA Á IRÉNICO+ POR DON MACARIO PADUA MELATO. 3 Lia la ma A A (197 S .] y) dis LINDA 17179 A e MV . il ri S.L EN “EOI R Ie sa X 8! l. Mi: caro *Irénico: He recibido con particular gusto la Nota que ha impreso Vi. para manifestar el principal fin que me propuse en los escritos publicados desde 1815. Dice Vm. muy bien que no: ban sido mi-objeto: principal los disturbios políticos de la Buropa z:sino ek ecsámen del carácter propio de la potestad eclesiástica, y de sus:relacio= nes, ya con las supfemas potestades civiles, “ya tambien: con las: per= sonas y cosas desu 'propia gerarquía. Es muy cierto:que en cuanto; á los disturbios públicos, mi modo de: pensar ha sido constantemente opuesto á las ideas de los contratos implícitos ó sociales, dirigidos: 4;po= ner la autoridad del -que manda pendiente del: libre consentimiento del que obedece. Sin embargo, los varios sucesos de la España en estos-años, y las mudanzas de gobiernoocurridas'en ella, han influidomucho'en que unas mismas espresiones dichas siempre en un'sentido: obvio , natural y muy justo, al paso que parezcan muy oportunas en unos tiempás ó lugares., en otros parezcan injustas d intempestivas. Como-en.medio de todo disturbio civil'suelen ser grandes los gritos, por una: parte. en: den, fensa del justo respeto: que deben los particulares 4. la+autoridad que se. halla de hecho constituída ; y-por otra en zelo-contra las injusticias que facilmente parecen, y tambien: á veces son notorias, y sieimpre contrarias á la salud 6 ú la conservacion del pueblo: de aquí es que especialmente. en escritos algo acalorados facilmente se halla. alguna espresion dictada por el vivo zelo de la: justicia, que:el lector:incauto-atribuye'á odio ó furor de partido conta la autoridad que está: mandando. Así: nismo fa= cilmente se interpretan contrarias á la justicia notoria «algunas. proposiciones que son dictadas:g-por:el debido respeto y. obediencia. á: la ¡potes= : tad constituida, ówpor:el fundado temor de-ocasionar con la inobediencia males mucho peores que los que puedan resultar del cumplimiento * del mandato injusto. AQIMO E TUANS -+:22 A haber podido yo concluir»algunos trahajillos comenzados :sobre el particular, me: parece que hubiera dejado:bastante instruídos por ámbas partes: los delicados procesos políticos principalmente ventilados estos años en el tribúnal público:de la opinion de España +: de modo que hubieran podido los lectores dar:cada uno su voto con perfecto conocimiento de causa. Pero ni he: podido concluirlos cuando convenia; ni puedo ahora prometerme fuerzas ni tiempo para hacerlo. Y por. lo mismo he pensado'en esta, que será la última Carta que dirija Uim., hacer como un testamento literario dejando en poder de Vm.: mis apuntes, y encargándole el cumplimiento de algunas mandas de justicia á favor de los lectores de mis Observaciones sobre. la potestad. eclesiástica y de mis UIT
2 CARTA IX. Y ÚLTIMA Cartas dirigidas 4! Vw, Comiénzo poir lo relativo al respeto 4 las autoridades constituídas ; y pasaré despues á hablar de las principales cuestiones ventiladas entre los católicos sobre primado pontificio. 3. Ante todas cosas es mi voluntad que al tiempo de mi muerte se entreguen á Vm. todas las Notas Ú apuntes de ellas que se hallen entre mis manuscritos, y no estén impresas al fin del tomo tercero desde pág. 3974 456: Estas Notas se refieren 4-cuatro puntos principales : Soberanía y: Legitimidad, Sulud del pueblo, y España; y se dirigen todas 4: distinguir y aclarar ideas , á discutir dudas, y á fijar máxintas oportunas para contener los espantosos disturbios, que no tardaron: en:fermentar:'trocando en temores y «sustos las lisonjeras esperanzas que habia concebido la España, cuando nuestro deseado Monarca admitió la Constitucion de Cádiz: disturbios. que principalmente fermentaron en el mismo salon de Córtes con algunos decretos precipitados 6 injustos: en las capitales de la monarquía y de sus provincias con asónadas tamultuarias contra la libertad del mismo Rey y demas autoridádes constituídas ; y. en los montes y países abiertos con cuadrillas de particulares 'armados, en' las que facilmente: :se metian $ mezclaban hombres:malos que cometian grandes injusticias. -4. Las ideas de soberanía y de soberano se fijaban en el gobierno de los príncipes supremos 6 de las potestades superiores , de que habla Ciceron en el importantísimo pasage que nos conserva $. Agustin (de Ctvit. Dei 'L. WM. 0.21): Respública estres populi , cum. bene ac juste gez ritur; Se'dividia en las:tres clases ó géneros que designan las: palabras inmediatas + sivé ab: uno rege,' sive d paucis optimatibus , sive ab universo populo; S. Agustin en :el citado capítulo prueba que la república de Roma era ya tan injusta en tiempo de Ciceron, que ni era ya mas que república aparente , ni: el gobierno era verdadero pueblo. Así en boca de Ciceron prosigue: Cum verd injustus est Rex... aut infusti op=. vimátes::. aut injustus:ipse populus . .. non: jam vitiosam. .. sed.omnind mélam:esse tempublicam: quontam non esset res populi , cum ty= rannus eam'factione capesseret, nec '¡pse populus jan populus esset , sé esset injustus , quonians non esset multitudo juris consensu et utilitatis communione sociata. "50 Sobre“estas palabras de Ciceron se recuerdan:en las Notas los coimánes principios: de:que la presuncion-de la justicia . está 4: favor de quien manda:, cuando la injusticia no es muy clara ó:otoria; que el mandato ciertamente injusto no tiene fuerza! para obligar en conciencia ; y que con todo:la ley natural para evitar mayores «ales ó públicos ó particulares , manda á veces cumplir'mandatos notoriamente injustos, sufriendo: grandes injusticias , con tal que puedan sufrirse, sin ofender: 4 Dios. Sobre estos y “Otros principios sé daban en. las notas algunas reglas para conocer cuando realmente se disuelven por la injusticia todos ó6'alguno de'los vínculos que unen al Soberano con su pueblo: sea el Soberano de cualquiera de las tres clases, si fuere simple; y si fuere
poro A TRÉNICOS 3 temperado, sea de la calidad que fuere su temperamento: 6: COmposicion. | Anta. ito 6. Se declara en las Notas que la soberanía en toda clase 6 género de gobierno es un derecho natural del Gobierno con la obligacion de gobernar bien ó justamente ; y es tambien de derecho natural en el pueblo 6.en los gobernados la obediencia al gobierno. Pero el derecho :natural permite que por pactos: y conventos se fijen: algunos puntos, como las leyes 6 las contribuciones. De donde se sigue que de las tres formas de gobierno pueden hacerse otras muchas , en que por ¿institucion humana variable se halle el depósito de la autoridad soberana, no todo en una de las tres clases simples, sino de varias maneras reunido en alguna persona moral, que resulte de la union de la persona física de un Rey con las personas moralés de las otras dos formas simples, Y de alguna de estas con la otra ó:con el Rey. De aquí resulta que la soberanía se divide en pura y mixta ó mezclada: en simple y confusa d compuesta; y en absoluta y temperada. Resulta igualmente que hay varias especies de soberanías mixtas, confusas Ó temperadas, que pueden ser conformes con la ley ó:con el derecho natural , no ménos que las simples, pu= ras Ó absolutas. y] H e 7. —En-las mismas Notas se resumia 0 indicaba cuanto se dijo en las Cartas 4: Irénico sobre soberanía , especialmente en la cuarta , en que se hallan las mas importantes ideas y principios sobre autoridad social, y soberanía ó principado supremo; y en la quiuta en que se demuestra que es imaginaria la soberanía de todo. el. pueblo , si por el nombre pue= blo se entiende la reunion de:todos los socios:ó individuos de él; y.se trata de la ¿independencia de todo soberano., ó potestad suprema de un país, sea la persona física de un rey , sea: la moral de un cuerpo de optimates, 6 la de todo el pueblo, en cuanto con este nombre se entiende la reunion de las solas cabezas de familia en pueblos pequeños, y en pueblos numerosos la union de los representantes de ellos que puedan juntos deliberar y mandar. Una de las notas se detenia en lo que se dice n. 61s. de la Carta 1V , del Soberano absoluto»: y de la necesidad 'que:de él hay en toda nacion independiente; y contrayéndose: á las so= beranías temperadas, observaba la diferencia esencial que hay entre una monarquía temperada con cámaras 0 córtes de diputados, y una demoeracía temperada con Dictador 6 Emperador, en aquellos casos estraordinarios en que las dos ó tres partes que componen la persona moral del Soberano absoluto no saben ó¿ no pueden reunirse en un'modo de pensar para dar remedio á los grandes males de la república.» +0 03 8. Como legitimidad ó legalidad :suena lo: mismo que conformillad con la ley: de ahí es que no debe confundirse la legitimidad natural, ue proviene de derecho natural, con la civil que nace del derecho civil; de ímbas debe distinguirse la legitimidad. de derecho de gentes, en cuanto este derecho suele mirarse como medio: entre el natural y el civil. Mas en cuanto á la legitimidad de las potestades públicas , principados
4 CARTA: IX: Y ÚLTIMA, supremos Ósoberanías civiles, la distincion que mas debe atenderse es la que hay entre la legitimidad de derecho , y la que lo es unicamente de hecho. Y en esta no debe confundirse la legitimidad de derecho natural interno. y de conciencia, con la legitimidad esterior 6 de impunidad civil que resulta del derecho de gentes voluntario , en cuanto supo= ne la guerra justa por ámbas partes, en cumplimiento de la ley natural, que sin.duda manda en conciencia tolerar un: mal gravísimo 'cuando no puede impedirse sin ocasionar otros peores. Ni debe tampoco confundirse la obligacion que sin duda tiene el Soberano injusto de com= pensar al Soberano desposeído y al pueblo tiranizado todos los daños que les haya causado, con los derechos que puede tener á que en todo el tiempo que su fuerza sea la que mande en el país, y conserve: el buen órden de la justicia , y la quietud pública que de tal buen órden:resulta, los ciudadanos particulares le obedezcan en-todas las providencias dirigidas á este fin ; inclusos los pagos precisos para la manutencion de las tropas , oficinas, agentes y ministros... g- La salud del pueblo es la suprema ley. En las Notas sobre este punto se observaba que la salud del pueblo en esta máxima quiere decir la conservacion del pueblo, esto es que el pueblo no caiga en la anarquía ¿, ni se vea en la precision de unirse de: nuevo y constituirse ó hacerse pueblo, eligiendo otra forma de gobierno, ú otras personas ó familias que le gobiernen: operacion en que son inevitables gravísimos males del mismo pueblo. Se advertia que cuando Ciceron y 5. Agustin resuelven redondamente que las grandes injusticias llegan á destruir del todo 4 la misma república:ó al mismo pueblo, hablan de las repúblicas 6: pgobiernos simples 0 puros y y no de los mixtos, compuestos ó temperados. Porque en estos es mas fácil que:las injusticias no lleguen á romper el vínculo que por derecho natural forma al pueblo uniéndole $ conservándole unido en gobierno ; y es cuando se remedian y precaven las injusticias con solo romper: aquellos vínculos 6 pactos , con que por institucion humana se:habia unido con un gobierno simple de los tres algana parte de las otras dos «formas, para tener un gobierno temperado ó mixto , que estuviese depositado en una persona moral compuesta de personas de diferentes gobiernos simples. - 1o. Así el pueblo romana pudo muy bien llamarse democracia temperada, miéntras conservó la magestad en el pueblo; aun en aquellas épocas en que tenia Dictador, óen que respetaba la autoridad del senado , la ide: los dos: cónsules, ó de algun triumvirato , decemvirato ,ó centumvirato', y tambien en las épocas en que elegia Emperador, el Cuál tenia á su disposicion la fuerza armada ó el ejército. Es:cierto que el:'emperador , considerándose como dictador perpetuo , tenia por irre= vocable su autoridad despues de elegido, como lo vemos en la respuesta de Vespasiano á sus electores. Mas el pueblo conservó siquiera un resto de su Magestad antigua: miéntras que conservó. el derecho de elegir sl= fesor enel imperio; ó bien le eligiese reunido en el foro , ó representa.
y 200004 TRÉNICO.* : «do:en el ejército , 6 en:cl senado. De donde resulta: que en las monarguias temperadas, especialmente en las hereditarias, es mucho mas fácil que las injusticias de las facciones ó partidos, sin romper los vínculos que por derecho natural competen-4 la monarquía , no hagan mas que restablecerla 6 reducirla al estado de simple, pura'ó absoluta , rompien- «do los vínculos que la hacian mixta. ó temperada , y eran efectos de pactos 4 convenios entre las dos partes esenciales ó:indispensables de toda sociedad y que son el pueblo y el gobierno ; esto-es los dirigidos Ú gobernados , y los gobernantes ó directores. | 11. Por fin en las notas relativas á la España se recordaban las datas, y lo. mas substancial de los principales sucesos del Escorial en el otoño del año 1807, de los de Aranjuez en el invierno siguiente, y de los varios posteriores hasta marzo:de 1820. De todo resultaban eviden= tisimamente probadas cuatro proposiciones. Primera: La España ni en las Córtes de Cádiz, ni ántes, ni despues pensó nunca en ser democra= cía temperada. Con la mayor constancia quiso siempre conservar la monarquía antigua: quiso conservarla sin restablecer el temperamento de electiva que sin duda: habia tenído : quiso continuar en ser monarquía hereditaria ; y quiso serlo en la familia de su deseado Fernando. 12.: Segunda: El Rey al admitir en 1820 la Constitucion de Cádiz pudo ceder parte de sus derechos, y «por pacto sujetarse 4 la Constitu= cion para el curso ordinario de las cosas públicas. Pero no pudo ceder el derecho. natural que tenia sobre la corona de España , como tal miembro de tal familia. Asimismo:en cuanto á la obligacion de hacer cuanto pudiese á favor del pueblo ,-ó de las cosas públicas de España, siempre que.se le. proporcionase ocasion, no pudo creerse desprendido de:ella por ningunas renuncias, sin que primero el pueblo de España con libre consentimiento le admitiese la renuncia de sus derechos perso= nales. que hubiese hecho, y que eran los únicos que podia ceder. 213 Terceras La Francia como potencia independiente pudo sin duda introducir. en España una fuerza armada, para destruir un gobierno que juzgaba perjudicial á la misma Francia. Por consiguiente era indu= dable que luegoque la fuerza armada de Francia ocupaba un pueblo, partido, provincia ó plaza , cesaba de estar allí constituído el gobierno que lo estaba poco ántes; y no quedaba otra constitucion ú otro gobier= no constituido , que el que queria la potestad superior de la fuerza armada que le ocupase, por mas que fuese fuerza estrangera, 14. Cuarta proposicion:: De donde resultó que en Setiembre de 1823 quedaba ya notoriamente disuelto el vínculo que hubiese unido al ac= tual Monarca de España con las Córtes, para formar la monarquía española en gobierno supremo soberano ó de la clase de los mistos d com puestos; y por consiguiente la monarquía española quedaba puesta segun el derecho natural.en el estado de simple, pura ó absoluta. Alomenos por dos razones ;::4 saber por haber «desaparecido: de toda España, hasta. de Gádiz mismo» las córtes ó el cuerpo de representantes del pue.
6 CARTA 1X. Y ÚLTIMA blo: y tambien por haber en todo el resto dejado de. estar constituído el gobierno constitucional, y hallarse restablecido el anterior por la fuerza armada de un Soberano independiente de la España. 15. Como estos dos últimos resultados eran fáciles de prever, alomenos cuatro Ó seis meses ántes, pareció superflua:la impresion de las Notas á fines de marzo del mismo año , que fué cuando llegó la ocasion en que se habia proyectado imprimirlas como esplicacion de otras, Ahora mas que nunca los cristianos particulares, en especial los españioles como católicos y como escarmentados por la esperiencia, debemos estar plenamente convencidos de que la reforma de los abusos ó las mejoras del gobierno político de: un vasto país y. nacion muy numerosa, particularmente «de toda monarquía ,sea simple y pura, Ó sea mixta ó temperada , es acto propio de la misma soberanía absoluta : acto en que no debemos meternos, 4 no ser con atentas súplicas, los socios que componemos la parte mayor del cuerpo de la monarquía, que se llama el pueblo ó la muchedumbre dirigida.ó gobernada; sino unicamente aquella parte 0 aquel miembro principal del Cuerpo que se ilama la cabeza ó el gobierno, y consta de las personas morales $ físicas que son los gobernantes Úú dirigentes de las cosas públicas. La AA 16. Las semillas. de disturbios civiles, de insubordinacion á las potestades públicas, y de corrupcion de costumbres que el comun enemi= go del linage humano no dejó de esparcir por España:en “los siglos in= mediatos, y sobre todo desde el verano del año séptimo del presente, y entre las calamidades de la invasion de Bonaparte y las 4 ella“consiguientes , levantaban sin cesar de los corrompidos lagos de los placeres sensuales , al soplo de los impulsos de la vana curiosidad y de la:loca soberbia , muy densas nieblas de la triple concupiscencia. Y estas impedian ó frustraban aquel celestial rocío, ó pequeña y frecuente Uuvia de sus gracias, con que el. Sol de justicia suele presentar á la vista de los mortales el íris de la verdadera paz. De ahí provino que entre :los sucesos estraños del principio del año 1820 ,en especial desde:7 de marzo hasta fines de octubre, la serpiente: infernal halló sobrados medios para confundir las cosas de manera, que no tardaron en verse tales: 7n- Justicias cubiertas con la capa de autoridad competente, y tales vislum= bres ó apariencias de justicia con que brillaban algunos arrebatos con= tra la autoridad constituída , que fué fácil la ilusion de muchas almas sencillas y bien intencionadas , que eran sin pensarlo instrumentos de que se valia el demonio (que tenia en ello bien asegurada su ganancia) para escitar odios y furores, para frustrar todos los planes de moderacion , y para contener todos los impulsos del espíritu cristiano de sufrimiento , de paz y de caridad. | 17. De estas obvias observaciones entiendo que son consecuencias necesarias las siguientes. 1.* No debemos admirar ahora que en los escritos en que justamente se celebra la total disolucion del gobierno de faccion ó partido, y el restablecimiento de la monarquía anterior ál
pr A IRÉNICO. ++ constitucional del año 12.,'se lean algunas especies que á primera vista “parezcan contrarias á las ideas mas comunes sobre gobierno verdaderamente constituído ó establecido. Semejantes proposiciones. deben todas - interpretarse y tomarse en buen sentido, como claramente fundado en uno de dos motivos muy justos. O en el derecho de gentes, que súpone siempre justa la ocupacion de un país, cuando es acto de la fuerza de un soberano, independiente que la juzga necesaria para conservar el suyo propio. O tambien en la notoriedad de que las injusticias del gobierno constituído le han ya destruído, ó han roto sus vínculos: notoriedad que cuando es verdadera suele al principio ser conocida de pocos, y facilmente tarda en serlo de muchos de los ciudadanos mas amantes de su patria. , 18. 2.* Tampoco debemos admirar que por toda España se oyesen ó leyesen en el marzo del año 20 y meses inmediatos, ni tampoco despues en los años siguientes ántes de la entrada y de la estension del ejército pacífico francés , muchas proposiciones que parecen ofensivas de la justicia de ciertas empresas Ó máximas. Sin embargo todas pueden interpretarse benignamente por alguno de varios motivos: ya por el justo respeto que debe el vecino particular al gobierno del pueblo de que es miembro: ya por las densas nieblas que suelen obscurecer y confundir la gravedad y la verdad, y echar dudas sobre la notoriedad de las injusticias públicas: ya sobre todo por el miedo de ocasionar con la resistencia males peores que el mismo mandato injusto: miedo que nun= cabrabrá sido ni tan fundado, ni tan digno de caer en varon constante como en muestra España en los dos ó tres afñios últimos. | 19. 3.2? No olvidemos nunca lo mucho .que ha sufrido nuestro deseado Fernando así en Francia como en España mismo por no ocasionar peores males; “y mucho ménos el bondadoso corazon que le hacia mirar como olvidados sus derechos mas inamisibles, por miedo de que su justaivindicta aumentase los trabajos de la oprimida España: Considérese loque poco ántes decíamos de les derechos particulares de nuestra real familia en España , y de todos los príncipes soberanos independientes en sus dominios; y combinémoslo con lo que en las Seis cartas á Irénico IV. 59 s. aludiendo á lo que sucedió en España en su gloriosa insurreccion contra las tropas de Bonaparte, se dijo sobre las dificultades que suele haber en distinguir lo que es realmente mision de la autoridad pública y de lo que es mera empresa de un individuo particular ; y entre estas las que despues merecen 6 no/merecen que las adopte y premie la autoridad pública , al paso que se va restableciendo. Esta conbinacion dá 4 conocer el mérito estraordinario que hayan podido contraer con la España algunos varones distinguidos, á quienes la divina Providencia haya puesto en disposicion de conocer la voluntad decidida dela «potestad superior cuando era todavía muy oculta , y de pelear en su defensa cuando era mas oportuno. Por otra parte la sola considera. cion del generoso sufrimiento de nuestro Augusto Soberano en Cádiz nos
14 Cartas 1x0 Y ÚLTIMA Sr. Bossuet contra: todos' ellos. (Y «que en:las circunstancias actuales será muy útil que registrando Vi. siquiera los: índices alfabéticos de mis Cartas, Observaciones, y Apéndices», se asegure de que no falte en él Diseño. ninguna observacion ó especie de las que se han tomado del Sr. Bossuet sobre. tres puntos “ahora importantísimos, Este sabio hace ver cuan falso y «ridículo: es fingir:que los fundadores de una soberanía que la ceden á persona 6' familia determinada , la dan siempre con la condicion de que quede «privada de ella si la emplea en daño de los súbditos. Demuestra que el pueblo judaico. las dos veces que estableció como quiso su Rey d príncipe soberano , le estableció dejándole del todo independiente del pueblo; y lo:que.es mas demuestra cuawm fácil es que la esperiencia: y las luces mas claras de la recta razon se reunan para convencer ¿un pueblo ó nacion numerosa, de que le está mas á cuenta esa ponerse á ser algunas veces maltratado por-un» Soberano, que ponerse en estado de tener que sufrir sus propios Jurores si se reserva algun poder ( Véase Carta Y. n. 21 4.23) s 31. Constante el Sr. Bossuet en este modo de pensar, miraba'con indiferencia que las monarquías: de grandes naciones se llamasen absolusas como entóncesla de Francia, ó:constitucionales como la de Inglaterra, Hubiera dejado á otros el cuidado de impugnar la obra: del protestante Jurieu en defensa de la Constitucion de Inglaterra , si: el famoso ministro se hubiese ceñido á este objeto , por mas que hubiese alabado el gobierno de Inglaterra, y le hubiese preferido al de Francia. Mas el sabio y celoso obispo no pudo ver con indiferencia que:se esparciese entre sus diocesanos un sistema de pactos fingidos, y de defensa anticristiana de la fé, que trastornaba todo gobierno: civil ó real, fuese de. uno, fuese de pocos , ó fuese de muchos: abriendo muy ancha' puerta: para el espíritu de insubordinacion de los particulares contra el gobierno civil ó las autoridades públicas establecidas sobre ellos; y siendo un perenne volcán de frecuentes insurrecciones, que mas ó ménos pronto estienden la anaruía , madre del despotismo tiránico de muchos , que es el peor de todos. Y esta fué la causa que precisó al Sr. Bossuet á dirigir á los protestantes de su diócesi las Advertencias contra las cartas del ministro Jurieu. De la quinta Advertencia del Sr. Bossuet, cuyo título es: El fundamento de los imperios. trastornado por Jurieu, doy un breye estracto en las Observaciones n. 89 á 955 y no dudo que celará Vim. que en mi Diseño haya algunas líneas sobre los tres primeros puntos: á saber , que la obediencia á los reyes perseguidores es un precepto de nuestra: religion divina: que S, Pedro y S. Pablo la mandaron principalmente para tiempos de persecución ; y que decir que el precepto de obe= decer era solo para miéntras no hubiese fuerzas , es Muy injurioso á los apóstoles. 32: En el Diseño indico alguna vez la confusion de ideas. con que los incautos defensores del primado pontificio suelen proponer el estado dela cuestion en las dudas principales que sobre los derechos del pri=
21001 8 ÍRÉNICOS' 557) 15 mado se ventilan: entre católicos. Pero me: parece necesario insistir mas en disipar una confusion ahora tal vez; mas perjudicial que:nunca. La confusion nace de no declararse bien si las dos dudas son dudas teológicas ó de derecho. divino sobrenatural, ó bien dudas jurídicas relativas al derecho humano civil ó canónico: 'Ó: tambien al derecho divino natural, ea cuanto resultan de alguna ley, costumbre ó pacto , que real» mente nacidos de mera institucion humana deban no obstante obedecerse en fuerza de la;ley natural. La primera.de las dudas es: ¿: El, Papa tiene autoridad, derecho ó potestad moral para ¡juzgar y destronar dá los reyes? Mirar esta duda como: teológica es examinar sí la respuesta afirmativa 6.la. negativa son parte del depósito de la fé, que Jesucristo confió á los apóstoles y á la Iglesia paraque le conservasen íntegro y puro hasta la segunda «venida del Señor. Pero. mirar la duda.como de derecho divino natural ,. es averiguar si realmente la misma luz natural del entendimiento nos propone la tal potestad del Papa como axioma. notoriamente cierto , Ó.como-proposicion verdaderamente demostrada : al modo que nos enseña la existencia de Dios como verdad claramente cierta. Y mirarla como punto de derecho civil d canónico , es indagar si los hombres se la han dado y si han podido dársela: si las potestades civiles y los pueblos de la tierra se han convenido todos en ceder esta potestad al.¡romano: Pontífice : si las autoridades eclesiásticas ó alguna de ellas han tenido derecho para dársela; si los mismos papas han po-= dido tomársela ; y si ha habido algun emperador de todo, el mundo que ya podido hacer una Donacion á la Iglesia, ó darle una,nueva Constitucion y; de que haya nacido tan estrañía supremacía. Ó potestad superior á los-reyes en todo el mundo y para todos los tiempos venideros... > 3 3». En cuestiones de derecho natural ó humano. no tienen lu. gar las censuras de heregía y de cisma: las cuales solo son justas y -ciertas en las disputas 0 discusiones teológicas, cuando recaen sobre doctrinas 6. sobre autores sin duda contrarios á alguna verdad que la Iglesia católica ha propuesto ya como claramente dictada por Ja revelacion divina , y por lo mismo digna del asenso firmísimo de la fé. Esto basta para conocer que las censuras que con tanta liberalidad suelen regalar los incautos defensores del primado pontificio á los católicos ,, que siguiendo los priucipios del Sr. Bossuet no piensan como ellos , se disiparian por sí mismas con solo esplicar con distincion y claridad la cpis nion de quien habla, ó alomenos la del autor. á quien censura, Por lo que no es de admirar la confusion de ideas. con que de propósito pro= curan algunos distraer á los lectores y á los oyentes, atolondrándolos con altisonantes y confusas censuras de heregía , de cisma, de indiferencia de religion y aun de impiedad , á fin de que ni vean ni quieran ver aquellos libros, ni oigan ni quieran oír aquellos autores, en quienes hallarian: su prouto desengaño, Los fingen y se los pintan en general como enemigos para herirlos; y para mejor lograrlo, nunca declaran, cual es el error que los hace jansenistas; pero mo por eso dejan de apli-
16: CARTA 1X. Y ÚLTIMA carles' luego el nombre téchnico de jansenistas 5 ni de añadir d veces, que los jansenistas son peores que los ateistas y los fracmasones. A tanto llegan el furor y el odio de algunos de esos locos ó delirantes declamiadores, mas dignos sin duda de la compasion cristiana y de las oracio= nes ode los mismos católicos calumniados, que del desprecio y de las sá= tiras de los :amadores del mundo. Moto 7 $ Sin embargo no puede dejar de penetrarse: de amargura y sobresal- to el corazon católico , al considerar tan afectada confusion en los incautos defensores de un dogma tan importante , como es el del primado del romano Pontífice; pues con ella se fomentan las calumnias de los Moshemios y demas fieros enemigos de la reunión con la Iglesia antigua, de las que en estos siglos últimos.se han separado de ella para formar otras nuevas: 'acusándonos claramente:á los católicos romanos con intolerable: generalidad , de que procedemos de mala fé con ellos siempre que tra= tamos del primado pontificio. Mas esto ya pertenece á otra manda for= zosa que deseo encargar á Vm. á favor de mis lectores en el párrafo si= guiente. ' AÑ bota OPA de $. TL e de Os 34- /s sin duda notoriamente falsa y aun. ridícula la “calumnia de Moshemio y de algunos otros protestantes , que insisten en que es Lér máxima comun de los católicos romanos el proceder de mala fe en las disputas con ellos, en especial en las relativas al primado pontificio. Sin" embargo no' puedo negar que temo sobrado fundadas las sospechas muy comunes entre los protestantes moderados , y entre los católicos defenso= res de las máximas del Sr. Bossuet, d de la escuela llamada de los parisienses 6 galicanos, de que álgunos incautos escritores de la escuela de los italianos ó romanos ( Véase Observ. n. 55 ) han caído en sensibles faltas de buena fé, en especial de dos maneras. 1.2 Proponiendo testimonios de santos Padres , y antiguos autores eclesiásticos , cánones de concilios y decretales de romanos pontífices, conociendo ellos mis-' mos que no vienen al caso, por ser fingidos ó infielmente copiados, Ó. por no hablar del punto de que se disputa, Ó por ser espresiones meta= fóricas , ó razones de sola congruencia , y no de necesaria verdad. 2. Truncando y desfigurando Jos testos 6 palabras, y discurriendo mucho" en confundir el sentido mas obvio y literal de los pasages de la sagrada Escritura y santos Padres que alegan los parisienses ; y sobre todo des-' figurando las opiniones de estos, hasta atribuirles errores que han impugnado de propósito los mismos autores á4 quienes los atribuyen. 35. Habrá notado Vm. que en mis escritos hablo varias veces de tales sospechas : las que ántes solia despreciar como infundadas , y suelo presentar como temibles desde que ví adoptadas , con sobrados indicios de ser efecto de faccion ó de espíritu de partido, los nuevos sistemas de Constitucion humana del primado de la Iglesia dada por Carlo=
| Vo A IRÉNICO. 00 17 magno , de confusion entre la Infalibilidad de la Iglesia, y la Irrevocabilidad de las providencias de las supremas potestades*civiles, y de aquella Supremacía tan estraña que el Conde Le Maitre atribuye al Pa= pa, para administrar justicia á un pueblo que pide remedio de los ma- , les que padece, y propone como tal la:mudanza de la persona y de la dinastía que le están gobernando. Tan justos temores se me han aumentado ahora por una casualidad, de que debo dar razon á Vim. por ser resulta de la Nota que Vm. acaba de: publicar sobre el fin principal á - quese han dirigido mis escritos de estos años. 36. Enviéla luego que la tuve á uno de mis amigos mas antiguds, y de mi'mayor respeto y confianza'::el cual como verdadero amigo no “tardó en venir á manifestarme el sentimiento con que habia visto que .en la Nota se recuerdan las prohibiciones de la Liga de la teología mo= derra con la filosofía Gc., porque, añadió, se halla un singular elogís «de este escrito del Abate Búnola en el libro de las Nunciaturas apostóblicas de Pio VI. Sorprendióme:en:gran manera: esta especie, que yo tenia. totalmente olvidada; pues de:otro modo «hubiera procurado que Vm. añadiese algunas espresiones para manifestar el justo respeto que Vm.:y yo profesamos á la buena memoria de-tan santo Pontífice. Tomé luego de entre mis libros el de las Nunciaturas; y aunque al principio no ha- 1Mé el elogio , con todo me consoló el ver en la portada que se habia impreso en Roma el año de 1789; pues al pronto me ocurrió, que nin= gun elogio que hubiese hecho el romano Pontífice de:una obra impresa ya' entónces en italiano y en Italia , podia en nada debilitar la justicia dela severa prohibicion hecha muchos años despues enla córte de España por las autoridades civil y eclesiástica de ella, y dirigida no contra el original italiano , sino determinadamente contra la traduccion es» pañola publicada en. Madrid el año 1798. Hallada despues la cita en la púg. 171 he leído varias veces la nota 4.*, y el testo 4 que se refiere: he cotejado el de S. Cipriano que la nota contiene con el. original de las obras del Santo ; y atendiendo á la espresion de la nota ¿ntegre legen= dus est 4c. he meditado mucho lo que dice, no el original italiano de Bónola pues no le tengo , pero si la traduccion prohibida. 37: Manifesté á mi buen amigo con la confianza de nuestra sincera amistad , que el cotejo del original de“S. Cipriano con-el objeto de la Nota de la citada pág. 171 habia hecho fermentar en gran manera los temores de falta de buena fé, que me tienen: consternado desde que leí entre Jas obras del cardenal Orsi el resúmen de la famosa disertacion= cilla de Moshemio sobre el dogma romano del Primado pontificio. Díjele francamente que no podia digerir aquella nota; y le supliqué que me diese algun corroborante. En efecto la modesta y franca contestacion del amigo fué para mi de: algun consuelo; porque entendí que ni mis temores le parecian tan graves, ni mis sospechas tan fundadas como á mi mismo. Lo que, teniendo tan conocida como tengo la cristiandad y la ilustracion del estimable anciano, Ye hace esperar que cuando re-
18 CARTA IX; Y ÚLTIMA novemos nuestra conversacion sobre tan displicente asunto , participaré de sus oraciones y de sus luces, adquiriendo algunas reflexiones ó noti cias que sirvan. para tranquilizar mi ánimo, Gon igual confianza me encomiendo 4'las oraciones y. pido las luces de Vim., y para mejor conseguirlas , voy á descubrir ú Vm. mi corazon comprimido. Me deten= dré algo en manifestar las ideas que tengo formadas de la doctrina que S. Cipriano enseñó en la Iglesia y defendió contra los hereges sobre el dogma de la unidad de la Iglesia y del Episcopado, y tambien sobre su modo de pensar en órden al primado pontificio , y las equivocaciones y errores en que cayó sobre la Unidad del bautismo. Despues indicaré con ligereza , como quien “anda descalzo pisando espinas , los puntos en que me parece evidente que la nota y los testos á que se refiere adoptan y suponen ciertas algunas máximas opuestas á lo que dice el Santo. 8. Ante todas cosas debo confesar á Vm. que habiendo meditado muchísimo desde el tiempo de mis estudios sobre los escritos de S. Cipriano , estoy intimamente muy conyencido de que despues de las palabras y de los ejemplos del mismo Verbo de Dios hecho honbre que tenemos en los libros del Nuevo testamento, y de lo que nos dijo S. Pablo en sus Cartas sobre la Unidad de la Iglesia de Jesucristo, no tenemos fuentes ni tan copiosas ni tan claras ni tan respetables delo que se nos enseña en este importante dogma , como las que la divina Providencia nos ha conservado .en los preciosísimos escritos de tan ilustre mártir. Pero para mejor conocer la doctrina de S. Cipriano así en lo relativo á la Unidad general de la Iglesia y del episcopado , como en el particular punto: del primado de la cátedra de S. Pedro, será del caso tener presentes tres observaciones sobre los tiempos y las tareas de su pontificado. 1.2 El pontificado de S. Cipriano duró de 9. á 10 años desde el de 248 4 258. Entretanto presidian en la cátedra de S. Pedro, primero $. Fabiano que sufrió muy glorioso martirio el año 250 en la persecucion de Decio ,en la que S. Cipriano solo fué desterrado. El emperador Decio, como dice nuestro Santo (Carta 51 á Anton. Ed. de Vallad. 1807) mas bien hubiera sufrido que se levantase contra él mismo un competidor del imperio, que ver restablecido en Roma un nuevo obispo Ó sacer= dote de Dios. Por esto aquella sede vacó 16 meses; y entre las cartas de S. Cipriano son muchas las de este tiempo , ya del Santo al clero de Roma, ya de este á aquel. En el año 251 fué elegido S. Cornelio , cu= yo pontificado duró dos años y algunos meses. Y en el de 253 despues del breyísimo intervalo del pontificado de S, Lucio, comenzó el de S. Estéban, que duró como unos cuatro años hasta el de 257. 39. 2 En la vida de 8. Cipriano escrita por su diácono Poncio, y en las actas de su martirio es fácil dividir en dos mitades d partes casi iguales el pontificado del Santo. La primera comprende el tiempo de la persecución, en cuyo principio fué martirizado el papa S. Fabiano: ademas la larga vacante que le siguió, y el pontificado de $. Cornelio. Y la otra parte comprende el breve pontificado de $. Lucio y el de 5. Es-
o A TRÉNICO. - A 19 téban en que' se renovó ó exasperó la persecucion, de que fuéron víctlmas S. Estéban en Roma , y S. Cipriano en Cartago, En ámbas épocas como observa el diácono Poncio, conservó Dios con muy particular providencia la vida de: nuestro Santo, y dirigió sus pasos paraque en todo su pontificado fuese el Santo un maestro uviversal , quí doceret penitentiam:lapsos y veritatem hereticos., schismaticos unitatem , filios Dei acem, En úmbas y en el crisol de la persecucion le purificó y le hizo brillar: brilló desde su destierro en la primera con varias obras y cartas , y brilló en la segunda en su misma Iglesia con sus instrucciones y ejemplos , y con el mas valeroso martirio sufrido á la vista de sus feligreses en la misma Cartago. De modo que fué siempre una brillante estrella ó norte que guiaba las almas, aun:en medio de las'borrascas de las divisiones Ó cismas:, por el seguro rumbo de la paz y de la Unidad de:la Iglesia al puerto de la salvacion: Ut inter resultantes collidentium sehismatum fuctus Ecclesiz. ¡ter medium librato limite gubernaret. His 40: 3. Mas aunque fuéron constantes en todo el pontificado del Santo su paciencia, su vigilancia y su prudente valor en defensa de la Unidad y de la paz de la Iglesia, fuéron muy distintos los enemigos con quienes tuvo que combatir. En los primeros cuatro años fuéron continuos sus combates contra los lapsos rebeldes á la Iglesia , contra los hereges enemigos desu fé, y contra los cismúticos destructores desu unidad. Mas en los últimos cuatro años solo le vemos combatir con cristianos católicos, muchos de los cuales eran realmente enemigos de la paz de la Iglesia , y á otros el Santo se los figuraba tales. Así lo veremos con el sencillo exímen que vamos á hacer de los principales escritos que nos quedan del Santo en cada una de tan distintas épocas. ponia 41. El principal de los de la primera es el celebérrimo tratado del Santo, cuyo título primitivo segun S. Fulgencio era de la unidad de la Iglesia católica , aunque en varios manuscritos lHevaba el título de simplicitate prelatorum, y S. Agastin le mencione como una carta dirigida á los prelados de la Iglesia. En efecto el tratado comienza así ; ,, Como el Señor, hermanos amantísimos , nos advierte que debe- ,, mos ser la sal de la tierra , y nos manda que por nuestra: inocencia amados sencillos y y con todo nuestra sencilléz ande y unida con la prudencia: ¿cuan justo es que con mucha vigilancia pro- , curemos precaver y disipar los artificios con que el demonio procura 35 que los que somos ya cristianos nos descuidemos enel cuidado de ¿, nuestra salvacion Y” Advierte que mas que la persecución de los gentiles, debemos temer los alagos de la triple concupiscencia, con que la serpiente infernal desde el principio del mundo verbis mendacibus blandiens, rudes animas incautá credulitate decipit; y nos advierte que para no volver 4 entrar en la vida del hombre viejo , debemos siempre fijar nuestros pasos sobre los vestigios, y por las sendas que Cristo con sus palabras y ejemplos nos dejó fáciles de aprender y de ejecutar, vestigiis Cuarsrz, . . verbis ejus insistere; quecumgue el. docuit es fecit, ¿y merezcamos ser 11
¿20 CARTA IX. Y ÚLTIMA discere et fucere debemus. El principal objeto de este escrito. es-sin du= «da la impugnacion de la heregía y del cisma. de los novacianos,' como manifiesta su mismo contesto , y han observado «todos los editores. Así. no es de admirar que nuestro Santo, para dar luego una clara y sublime idea de la Unidad de la Iglesia y del episcopado, capaz de contener á los lapsos rebeldes , 4. los hereges, y á los cismáticos , advierta que el demonio vigndo destruído el culto de dos ídolos, «inventó las heregías y los. cismas , quibus subverteret fidem.,:weritatem corrumperet, scinderet unitatem.co 0 42. Despues de esta introduccion entra en el principal asunto , discurriendo así en substancia: ,, Heregías y cismas nacen , porque no se »» busca la verdad por el camino recto y fácil. El Señor edifica su Igle- "sia sobre Pedro, y le encarga el pasto de sus ovejas. Y aunque dá des- ») pues igual potestad d mision á todos los apóstoles:con todo para ma- », nifestar la unidad , instituye una cátedra , y dispone con su autoridad »» el orígen de dicha unidad , señalando el Uno en quien comienza. Loc erant utique eb ceteri apostoli quod fuit Petrus , pari consortio prediti et honoris et potestatis , sed exordium ab.unitate proficiscitur. Primatus Petro datur , ut una Curisri Ecclesia:et cathedra una monstretur. Et pastores. súnt omnes, sed grex unus ostenditur, quí ab apostolis omnibus unanimi consensione pascatur. .. Hanc Ecclesia unitatem qui non tenet, tenere se fidem credit? quí Ecclesie renititur et resistit, qui cathedram Petri, super quam fundata est Ecclesia , deserit , in Ecclesia esse confidit? ... Quam unitatem firmiter tenere et vindicare debemus , maxiamé episcopi qui in Ecclesia presidemus, ut episcopatum quoque ¿psum unum atque indivisum probemus. Nemo fraternitatem mendacio fallat: memo fidei veritatem perfida prevaricatione corrumpat. Episcopatus nus est. cujus á singulis in solidum pars tenetur. Ecclesia quoque una est, que in multitudinem latids incremento fecunditatis extenditur. .. Nec perveniet. ad Carisrí premia qui relinquit Ecclesiam Curisti. . «Álienus est, prophanus est , hostis est. . > hiyiai 2:43» Dicit Dominus : Ego et Pater unum sumus. Et iterum de Patre et Filio:etSpiritu Sancto scriptum est : et.hi trescinum.,sunt. ¿Eb quisquamcredit hane unitatem de diviná firmitate venientemy sacramentis eelestibus coherentem scindi in Ecclesia posse, et voluntatum collidentium divortio separari ?.. . Quis ergo sic est sceleratus et perfidus, quis sic discordiz furorevesanus», ut aut credat scindi posse, aut audeat scindere unitatem Dei? Vestem Domini? Ecclesiam Curisrr? Monet ipse in Evangelio suo, et docet , dicens : Et erit unus grex el unus pastor. Et esse posse uno in loco aliquis existimat aut multos pastores , aut plures greges? Apostolus item Paulus, hane eandem nobis insinuans unitatem, obsecrat et hortatur, dicens: Obsecro vos, fratres, per nomen ¡Domini _nostri Jesu CHristi ut idipsum dicatis omnes, eb non sint in vo= bis schismáta. Et iterúm dicit: Sustinentes invicem in dilectione, satis agentes servare unitotem spiritus in conjunctiane pacis, ¿Stare tu el " A ii
A IrÉNICO+ +: > 21 vere putas posse de Ecclesia recedentem? Sedes tibi alias et diversa do- . miúcilia condentem ? > 44. Estas últimas y Otras muchísimas espresiones van directamente contra el antipapa Novaciano, en especial por aquella estraña y ambicio= sa pretension que el Santo calificó de huwmanain facere Ecclesiam, como despues veremos. El Santo se detiene en fijar la altísima idea de la unidad de la Iglesia y del Episcopado, tomada de la unidad de las tres divinas personas en la naturaleza divina; y la lama sacramentum. unitatis, y vinculum concordie inseparabiliter coherentis; y creo que en este lugar, ántes de concluir el ligerísimo estracto que voy haciendo del opúsculo de la Unidad , será del caso indicar las máximas mas importantes que sobre ella nos dá el Santo. 1.* Dios es uno, aunque hay Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu Santo. Asimismo la Iglesia católica es una ó única , aunque bay Iglesia católica en Roma , la hay en cada una de otras muchísimas ciudades de Jos países católicos, y la hay en cualquier parage del mundo en que se halle un obispo católico unido con - algunos cristianos, aunque no sean mas que dos ó tres, á quienes dirija con la doctrina de Jesucristo á la salvacion de sus almas. Asimismo el obispado es uno ó único en todo el mundo, aunque sean muchos los obispos. Porque. no está todo el obispado en un solo obispo , sino que cada obispo tiene ¿n solidum una parte del obispado. 45. 2. La unidad de la naturaleza divina en las tres divinas personas es la mas íntima y esencial union del conocimiento y del amor divino con el mismo Dios conocido y amado. Asimismo la Unidad de la Iglesia y del obispado debe ser union entre todas las. particulares congregaciones , entre todos. los. fieles y el obispo de cada una, y entre todos los obispos y todos: los fieles de todo elmundo, que sea union verdadera de los entendimientos y. de las voluntades ,-ó para decirlo mas claro, union en la fé y en la caridad: en la fé de los misterios revelados por el Verbo de Dios hecho hombre, y en la caridad del amor de Dios y de las criaturas por Dios y en Dios, inspirada por el Espíritu Santo. 46. 3 A la infinita perfeccion de la naturaleza divina es consiguiente tal unidad en el conocimiento y en el amor de las personas diyinas, que no puede haber entre ellas mas distincion que la de príneipio 4 procedencia: es imposible entre ellas toda mayoridad ó minoridad, y toda idea de subordinacion. Al contrario en la Iglesia y en el Episcopado, siendo tanto las sociedades como los individuos puras criaturas, la misma caridad exige que en aquellas y en estos reine el buen órden, que comience por la Unidad; y por consiguiente exige la subordinación de los demas fieles de una iglesia particular al obispo de ella, y la subordinacion de las demas iglesias á la que sea la cátedra de $. Pedro: derecho que nunca dudó 5. Cipriano que era entónces, como es ahora, muy propio de la Iglesia y del verdadero obispo de Roma. Esta subordina - cion es la que se llama el primado de S. Pedro; porque nace de que el Santo fué el Uno en quien Jesucristo quiso comenzar y comenzó tante
22 CARTA IX. Y ÚLTIMA la unidad de la Iglesia, como la del Episcopado. De donde resulta que la primacía de S. Pedro se estiende como la Iglesia católica por todo el mundo; pues en cualquier parte del mundo el obispo, que es el primero actualmente puesto por Dios como vicario de Cxisro en aquella Iglesia, es sucesor de S. Pedro como de los demas apóstoles; y por otra parte como S. Pedro fué puesto por Dios como el uno óel primero de los. apóstoles, así ha sido y será siempre el primero de los obispos aquel de ellos , que la Divina Providencia haya presentado Ó presente á todo el mundo, como particular sucesor de 5. Pedro. - 47. 4% El primer testo de S. Pablo que poco ántes copié de $. Cipriano, consiste en las palabras que dirigió el Apóstol á los corintios en su primera carta (Lv. 9. 10 ) despues de la introduccion , en que los felicita por las muchas gracias que han recibido de Dios en consecuencia de haber sido llamados á la Iglesia: Fidelis Deus per. quem vocati estis in societatem Filii ejus Jesocarisrr Domini nostri. Pues luego añade: Obsecro vos fratres, y lo demas de S. Cipriano. El segundo testo es tomado de la carta 4 los de Efeso (c. IV. 2. 3 ). Léanse alomenos las palabras de los tres versos que siguen al primer testo de S. Pablo, y las que preceden al segundo con las que le siguen hasta el verso'6.,'6 mejor hasta el 16, y hasta'el 24 y 25. Y se verá con cuanta tazon ha» bia sentado el Santo contra los hereges y los cismáticos, furiosos fomen= - tadores de la discordia, aquella su célebre máxima , que en un mismo lugar no puede haber muehos obispos 6 pastores, ni muchas iglesias ó rebaños. Renovando luego el Santo la memoria de la espresion' de JEsU= carro unus grex et unus pastor aplicada á la Iglesia, tiene presente que la unidad de la Iglesia ha de ser unidad $ union de la féy dela caridad, á imitacion de la Unidad divina de naturaleza y distincion de personas en Dios, misterio fundado en el conocimiento y en el amor in finito del mismo Dios. Por esto se lamenta de que haya quien llegue á figurarse que permanece en la Iglesia, cuando él mismo se separa de ella, y se procura otras sillas en que sentarse, y Otras casas en que juntar sus gentes. | 48. Fijadas estas cuatro máximas de $. Cipriano sobre el dogma de la unidad de la Iglesia, continuemos la rápida lectura de su precioso libro ó carta de la Unidad. Despues de las citadas palabras , sedes sibi alias et diversa domicilia condentem, recuerda el Santo la union de los padres, hermanos y demas familia en la casa de Raab, el cordero pascual, figura de Cristo, que debia comer en su misma casa toda la familia reunida; y particularmente la unidad y la: simplicidad de familia que se observa en las palomas , símbolo del Espíritu Santo; y poniendo por última señal de ella oris ósculo concordiam pacis agnoscere, legem circa omnia unanimitatis implere , prosigue: Hac est in Ecclesia noscenda simplicitas, et charitas obtinenda, ut columbas dilectio fraternitatis imitetur , ut mansuetudo et lénitas agnis “et óvibus coequetur: Quid facit in pectore christiano luporum feritas , eb canum rabies? «..
A TRÉNICO.. > 23 Observa luego el Santo que no debe sentirse que se salgan de la Iglesia los genios fomentadores de odios , de disputas, de enemistades y de atropellamientos. Las heregías nacen de que el mal genio no quiere paz, y la perfidia huye de la unidad. Pero. Dios lo permite dejando ¿4 cada ' uno el uso del libre albedrío ,manente propiz libertatis arbitrio , para ejercicio y prueba de los buenos creyentes. Supone como muy notorio que no pueden ser verdaderos obispos aquellos temerarios que sin esperar la ordenacion ó disposicion de la divina Providencia se meten á obispos. Ellos se abroquelaban con la, sentencia del Señor, que donde se hallan dos ó tres congregados en su nombre, allí está en medio de ellos. Observa que los que corrompen el Evangelio ó le interpretan mal, y los que se separan de la Iglesia, ellos mismos se declaran escluídos del capítulo ó junta de que habla el Señor. Porque el Señor discípulis suis unitatem suadebat et pacem., con aquellas palabras ostendens non multitudini, sed unanimitati deprecantium plurimum tribul. Porque realmente no están unidos ó congregados en nombre del Señor, los que consta que ellos mismos se han separado de Cristo y de su Iglesias non enim nos ab illis, sed illí á nobis recesserunt.. 49. Los hereges y los cismáticos dui conventícula sibi diversa cons. tituunt,se apartan de la cabeza y del orígen de la verdad. El Señor ha. bla solo con los que están en la Iglesia, ubicumque fuerint duo aut tres collecti in nomine meo, ego y inguit , cum els sum: cum simplicibus scilicet atque pacatis, cum Deum timentibus et Del precepta servantibus, eum his, duobus vel tribus licet , esse se dixit. Demuestra en seguida que el Señor en aquella promesa léjos de fomentar la division de la Iglesia, reprende discordiam pérfidis , y encarga fidelibus pacem sua woce , haciendo ver que mas se alcanza paucorum concordi prece, quam discordiosa -oratione multorum. Se detiene algo mas en hacer ver que á los rencillosos y fomentadores de cismas les aprovecha poco la oracion, y no los purifica el martirio. Esse martyr non potest qui in Ecclesia non est: ad regnum pervenire non poterit quí eam, que regnatura est, derelinquit. Se detiene en ponderar cuan necesaria es á los cristianos la unidad de la caridad fraternal. Y observa que el Señor en los dos preceptos de amar ú Dios y al prójimo, al paso que reunió toda la ley y los profetas , unitatem simul et dilectionem magisterio suo docult. | | dá ely 50. Se lamenta el Santo de que en aquellos años se estendia mas que ántes heretice. pravitatis el schismatum veneñata pernicies. Encarga que no se trate familiarmente con aquellos que se apartan de su obispo , levantando otro altar, y haciendo otras juntas ó congregacio= nes, contemptis episcopis et Dei sacerdotibus, Se lamenta de aquellos quí Dei traditione contemptá , alienas doctrinas dppetunt , et magisteria humane ¡institutionis inducunt. Gompara este delito con la caída de los. lapsos, y advierte que no deben escandalizarse los fieles de que tambien algunos confesores de la fé se hayan unido con los cisimáticos. Desea el
3o CARTA IX. Y ÚLTIMA guientes. 1,% El decreto de S. Estéban : Nihil innovetur-misi quod trae ditum est Sec. solo mandaba que por ninguna razon ni pretesto , ninguna iglesia se aparte nunca de la práctica que crea venida de los apósto= les por, tradicion divina 6 del Señor.:2.% No intentó S. Estéban: que las iglesias de Africa: debiesen sujetarse 4 su decreto sin exámen ni Juicios solo: por. ser decreto del sucesor dle $. Pedro. 3.2 Por desgracia se reu= nieron varias ocasiones Ó causas de que los africanos, y despues con su: ejemplo Firmiliano y otros obispos de Capadocia cayesen en tan grosera é iúfandada sospecha contra el Pádre Santo. 4.2 Los errores ó equivoca= ciones en que:cayó S. Cipriano contra el-papa S. Estéban merecen comxpatarse con las negaciones de S. Pedro, y «demas faltas del primero de los apóstoles y obispos , que la divina Provideneia dispuso que sean autenticamente conocidas y publicadas en la Iglesia hasta el fin del mun» do: 5.2. Es digno de considerarse cuauto participó S. Cipriano de la ca= ridad sobreeminente de S. Pedro, y: cuanto se acreditó sucesor del santo Apóstol en Cartago en el tiempo en que la divina Providencia: le tuvo colovado en aquella: Iglesia como el primer Pastor: de ella: y. el Juez Vice-Christi , con aquel admirable celo con que:en tiempos tan dificiles: defendió la paz de la Iglesia, y promovió la unanimidad de la fé y de la caridad , tanto en la Iglesia como en el Episcopado. y 63.6. La union de la sencillez de las palomas con la prudencia de. las serpientes, que tanto recomienda $. Cipriano á los obispos en el ima portante tratadito ó carta de Unitate .Ecclesia catholica ó de Simplicia tate prelatorum, consiste principalmente en que los obispos con la sen= cillez de las palomas deben procurar siempre la unanimidad .ó la maz yor unidad posible, no solo. en la fé de las verdades ya claramente propuestas por la Iglesia católica como reveladas por el Verbo de Dios he= cho hombre, sino tambien:en las máximas , cánones. 6 reglas de'conducta qué son por lo general conformes con la fé y con la caridad. Mas en lo'que:tocaal bien particular de aquella parte del obispudo., régimen ó gobierno de la Iglesia que en determivado tempo ó lugar la divina Pro= videncia les tiene confiada á cada uno de ellos ¿n solidum , deben añadir á la inocencia de las palomas tambien la prudencia de la serpiente. Deben acudir con la oracion:4 Dios, y examinar con detencion y sinceros des seos de'acértar , el punto que ocurra , para formar con juicio el dictá= men práctico de su. conciencia. Pues si obran contra él, sin duda pecan, y conforimándose con él, solo pecarán:si caen en error ó en ignorancia: que sean culpables. Lo que tiene mucho lugar en aquellos casos en que: se interesa la salvacion eterna de alguna ó de algunas almas vivientes Ó de hombres mortales ; pues estas son. las primeras y tal vez las únicas que Diós tiene particularmente confiadas: 4 «cada ministro, y de cuya: pérdida le exigirá muy estrecha cuenta. péiwtnaito (sb vs 64. Bien conoce Vim., amigo , tanto ó mas que yo ,.cuan necesario. es ensla»época presente que los teólogos católicos procuremos indagar lo que los papas y demas santos obispos de los tres primeros siglos. practi..
: ná TRÉNTCO. 70000 23 daban en susriglestas, 8 bien solo «por: unánime consentimiento: de Tos obispos vecinos ¿0 tambien como recibido de:los apóstoles pór tradicion de su divino Maestro: tradicion que con singular esmero buscaban 6 procuraban aprender en las iglesias madres ó principales, fundadas $ particularmente ilustradas por los mismos apóstoles; y sobre todo enla de Roma, como la primera, la mayor 6 la mas principal entre. las principales. Por lo mismo deseo que desde ahora «medite Vm. muy despacio los:seis puntos indicados sobre la: controversia entre S. Estéban *y S. Cipriano, para ver si en mi Diseño, aun en el estado imperfecto “en que se imprima primero en castellano, convendrá añadir algunas líneas á las que hay en mis Apuntes sobre Primado pontificio , y relaciones de mayoría ó superioridad de la Iglesia de Roma respecto de las demas : aunque supongo que la mayor exactitud ,' distincion y: claridad bastará que se procure en la edicion latina: que se haga despuesi' +! > 65. Pero: de cualquier modo juzgo preciso que los teólogos 'españo-. les en defensa de la Unidad de la Iglesia y del Primado pontificio cómo centro de ella, tengamos ahora y siempre muy presentes algunas de las verdades que en defensa é ilustracion de tan importante dogma resultan «contra las heregías de los protestantes que las impugnan y tanto de lós mismos errores 6 equivocaciones, como de las'lamiinosas doctrinas de S. Cipriano. En el tratado de la Unidad de la Tglesia y en Jas mis2 mas cartas y concilios del Santo y demas obispos de Africa sobre sú controversia con el papa S. Estéban , es donde mas claramente está propuesto y probado el dogma católico del Primado pontificio del obispo de Roma como sucesor particular de S. Pedro , en ser el uno ó el 'oré gen: instituido por Cristo para ser el prímero'en el régimen 6 gobierno de la Iglesia. En las Observaciones n. 402 s. despues de algunas clíusulas del libro de la Unidad de la Iglesia, y de las cartas principales dé S. Cipriano contra S. Estéban, se colige que sin cerrar los ojos no es posible dejar de ver que S. Cipriano en las palabras de Carsro á $. Pes dro, Super hanc petram Ce. tiene por cierto que el Señor constituyó é S:. Pedro el PRIMERO DE LOS OBISPOS, Ó CABEZA DE LA IGLESIA, Y ORIGEN 6 canzro de la vniDaD de ella. Se observa luego que sobre el gobierno de la Iglesia fija el Santo estos dos principios. 1.% Los demas apóstoles son iguales á S. Pedro en el honor y en la potestad del apostolado , es-- to. es del gobierno ó ministerio de la Iglesia. 2.2 La Unidad de la Iglesia de Crisro exige que este honor y esta potestad comienze. por Uwo que es Pedro. De estos dos printipios:sesiguen dos notorias tonsecuen= cias. 1.2 La superioridad del primer apóstol 'sobre los demás no puede perjudicar á la ¡igualdad de todos en el honor y en la potestad del apostolado. 2.* El primer Apóstol debe tener sobre los demas toda la superioridad que sea necesaria para la unidad de la Iglesia. 66. Se observa tambien que al paso que $. Cipriano dice que los relados de la Iglesia están muy particalarmente obligados á hacer ver la Unidad de ella:en S, Pedro, para probar la wnidad del episeóopadoy CET AA IMITA IE. A. A RIE PRA A A
2 CARTA 1X. Y ÚLTIMA sienta, este: otro principio: ¡Episcopatus unus est, cujus dá singulis im: soli» dum pars tenetur: del cual 'se siguen otras «los consecuencias muy semejantes á las. primeras, á saber. 1.2 Los derechos de primacía que tie= me el primer obispo respecto de los otros , esto es el obispo de Roma so= bre los obispos de las demas iglesias , exigen de estos toda la subordi= nacion que:sea necesaria parague el obispado sea uno € 1NDIV1S0 en 10= da la, Iglesia, 2.2 La'subordinacion de los demas obispos respecto del de Roma no puede impedir que: cada obispo en su Iglesia tenga todo el. honor y toda la potestad del episcopado. Es fácil observar que tanto los: romanos como los africanos, y los mismos santos Estéban y Ciprianoy convenian en que la unidad del bautismo tiene gran conexion con la unidad de la Iglesia y. del: episcopado. Convienen tambien en que el primado pontiticio es instituido por Jesucristo , paraque en S. Pedro y en los sucesores del-Santo comienze la unidad de la: Iglesia y del obisa pudo ;.y por lo mismo debe ser:este: primado uno de los vínculos de que resulta la unanimidad de la fé en la. doctrina revelada por el Verbo de Dios, y la unanimidad en la caridad inspirada por el Espíritu Santo. + 1.67. ¿Mas al paso que convenian en estas ideas generales, es fácil observar que.em;los tres primeros siglos de.la Iglesia, no se habia biem fijado la significacion-de algunas voces, que de las escuelas ó sectas de los, filósofos se iban “aplicando 4:las verdades s, misterios ó máximas de la revelacion divina; y estaban en particular todavía muy confusas las. ideas de causas y de efectos. Ahora facilmente conocemos todos que las criaturas son muchas veces meros instrumentos., con que-Dios ó la pri mera ¡causa produce por. sí. sola varios. efectos; mas otras veces se com= place Dios, en. adwitir.como eoncausas: á algunas criaturas que.se llaman, causas segundas y 6-coeficientes con la primera; porque realmente influyen tambien ellas en el efecto con virtud que Dios les ha dado: la cual se mira como propia de la criatura, Ó como propiedad que la criatura ha recibido de Dios. De aquí es que el carácter y las gracias sobrenaturales que son efectos del bantismo. son meros efectos de la primera. causa ; pera el. mismo bautismo 6 el acto:de lavar con agua, y las paz. labras cou que debe administrarse $on actos 0 acciones del: hombre que» bautiza: son actos humanos y sensibles que Dios ha constituído como sacramento 6 señal sensible de las gracias insensibles que el mismo Dios. comunica entónces por sí solo. De donde resulta que el. haber ó no ha-, ber sacramento pende del libre albedrío del hombre que le hace ó ad», ministra; pero los efectos que el sacramento causa en quien le recibe; de ningun modo pender del hombre que le dá, sino. unicamente de: Dios. : : 68. De lo dicho hasta aqui resulta que el primado pontificio es una autoridad, una superioridad , una potestad moral, una mayoría ó primacía de Uno de los sumos sacerdotes del «primer grado de la gerarquía , sobre todos los demas de la Iglesia cristiana. Es la superioridad que concedió. Cxisro 4 5. Pedro cuando al formar el colegio
| eps A IRÉNICO. + 33 “apostólico le constituyó el primero, prímus Petrus» el gefe, el que llevase la voz.de los demas. esto es el primero y superior entre todos los llamados al ministerio apostólico general; y por lo 1ismo desde entón= ces S. Pedro á mas de ser llamado á este ministerio general, fué tambien lawado, como á ministerio propio suy0» al ministerio particular de primacía entre los apóstoles : del cial ha sido y será sucesor suyo ordi= nario el que le sucedió y suceda en la particular direccion; de la Iglesia que quedó vacante en'su muerte : al modo que suceden al mismo S. Pes dro y á los demas apóstoles en el ministerio general apostólico todos los demas obispos : cada uno en los tiempos, en los lugares, y para los oficios 4 que la divina Providencia los envia , coloca ó destina con mision ordinaria ó-estraordinaria para ejercer como sacerdotes y jueces en lugar de Crrsro las potestades de: dicho ministerio general recibidas de Dios en la consagracion sacramental. A Boal "1 ¿1 169. Pero lo principal que en este punto debe ahora observarse es que la potestad moral ó derecho del primado pontificio no consiste, ni en'mera instruccion , ni en solas exortaciones Ó consejos dados de palabra y con el ejemplo , sino que es un verdadero derecho ó potestad de mandar , regir 6 dirigir con imperio, pudiéndose sin reparo aplicar en: muy buen sentido: al. romano Pontífice aquel célebre verso, Tu regere imperio populos , Romane, memento. Bien que ningun católico perderá: nunca de vista que el reino ó imperio de Jesucristo NO es reino Ú dominacion terrena y temporal, sino celestial y eteraa, Es imperio de la fé. de la caridad, dirigido no 4 reunir fuerzas y armas para sujetar con: violencia 4 las voluntades rebeldes , y hacer que á pesar suyo estén su-. ietas, rendidas y cargadas de cadenas á los pies de la justicia Ó vindicta. ública. Es el derecho de dirigir Ó regir mandando á las voluntades de los súbditos ó dirigidos , para ganarlas , y lograr que ellas mismas de | buena gana ó con gusto se sujeten dóciles á las verdades de la F,yá los preceptos de la caridad. Con presencia de este carácter de la potesl distincion de la dominacion terrena, tad eclesiástica , y de su esencia facilmente se descubre que la subordinacion de los cristianos al obispo particular que. Dios les envia para su direccion, y. la de los demas obispos respecto del que Dios constituyó primero ó gefe de todos los denias, no puede ser una procedencia sin mayoría ó sin subordinacion,como Jo es entre las tres divinas personas. Una simple mirada de las lí- _neas del breve Diseño de la confesion de S. Pedro como fundamento de la Iglesia militante, basta para descubrir el llamamiento de Dios Pa= dre, el pecado de Adan que “hizo necesario el misterio del Verbo de Dios hécho hombre pará ser crucificado , y la union de una sociedad ó cuerpo moral de hombres mortales y débiles, cuyo régimen, gobierno ó imperio comience siempre por S. Pedro ó por el particular sucesor de su primacía. id 1985 1 yo. Con presencia de lo hasta aquí dicho confio, estimado. Irénico, que Vu, admitirá dos postulados que yo. deseo que pasen como ciertos
34 ¡ CARTA IX. Y ÚLTIMA. en la presente discusion. :1.%WVo puede negarse que S.'Cipriano:cayó en dos errores notables sobre la unIDAD DE LA EÉ Y la UNIDAD DE 'LA CA= ainDaD. Porque el principio del Santo, Non:est de consuetudine praseribendum , sed ratione vincendum., es error notorio si se aplica á las costumbres venidas delos apóstoles como reveladas por el Verbo de Dios hecho hombre. «Además cayó el Santo enel error de que no podia el bautismo) purificar ó santificar el alma, si en el hombre que bautiza= ba. no 'estaba actualmente el Espiritu Santo. 22 :Las espresiones de S; Cipriano contra:8. Estéban indican mas:error, y'mas desafecto que lo que pensaba y queria aquel Santo; 'cuya falta es mucho mus escusable de lo que comunmente:se Cree: Mucho deseo que Vm. examine con cuidado todos los documentos y: memorias relativas á: la controversia entre S. Estéban y S.:Cipriano., queese hallan entre las obras del Santo, de Eusebio, y sobre todo de S. Agustin; y' que combine las espresiones de que-S. Cipriano. usa, con “las espresiones 4 modos de: hablar del tiempo de S. Agustin», y de estos últimos siglos... == -=71. > En especial deseo que tenga Vm. muy presente la Observacion de S.» Agustin (De Bapt. C. Donat. Lib. VI.) cuando al entrar en-el examen del famoso concilio de Cartago de mas de ochenta obispos unás nimes'contra el valor del bautismo dado por hereges, dice: En: aquex llos tiempos en que esta cuestion se trataba con disputas , pero sin per= juicio de la caridad y de la unidad , muchos ilustres obispos, entre los: cuales se distinguía S. Cipriano , opinaron que entre hereges 0 cismátiz eos no podia hallarse el hautismo. de Cristo. Mas este modo de pensar solo provino de que no distinguian el sacramento del efecto 4 del uso del” sacramento. Y como entre hereges y cismáticos no se halla' el uso. y el efecto de los sacramentos que limpien de los pecados y santifiquen el co. razoy, por esto se figuraban que tampoco podia haber sacramento. Así habló S. Agustin; y yo'no dudo, que del exámen que Vim. haga con. esta lente 6 prisma, de cuanto nos queda de la antigua disputa del tercer siglo sobre bautismo dado por hereges, sacará el público tres utilidades muy' notables. 1.% La demostracion de que: en las obras de S. Cipriano bien estudiadas está solidamente probado , y; suficiente, mente esplicado el primado del sucesor” de S.'Pedro por institucion divina. 2.* La disipacion completa de las nieblas de unidad física dela Iglesia , con que los protestantes quieren impugoar 6 confundir el primado pontificio; y que Va. les hará ves que el influjo de la cabeza vi=, sible de la Iglesia no ha de ser mas que inflajo moral em todo' lo relativa 4'donés y gracias sobrenaturales, como efectos de los sacramentos, Pues todo influjo físico d real que inmediatamente obre¡ en: el 'alura del hombre, debe ser propio de la cabeza vivificamte 6 del mismo: Dios hecho hombre (Apénd. VI. ni 43% s.) 3.2 La ilustracion de la idea que tanto. inculca S. Cipriano en todos sus escritos , y Poncio en la vida del San- 10, sobre mirar el curso regular , natural y ordinario de la Divina Providencia como particularmente dirigido par: Diog al hiena de sus escogi> s
<A TRÉNICOS 14D. 45 dos, páraque sean eternamente felices en la gloria del cielo , ó paraque sean santificadas sus almas en la vida mortal, aunque por culpa suya propia hayan de ser despues privadas de la gloria eterna. Esta máxima eristiana bien considerada-nos enseñará que un. mismo suceso del órden regular dela divina Providencia debe ser'imirado por el buen católico, á veces como castigo de Dios, yd veces como premio: 4 veces como estímulo á que sea constante en su tarea $ actual ministerio, y Ú veces al contrario como amenaza para «que varie. de Jugar, de método, ó de rumbo; pero tomando siempre: por norte la santificación de su propia alma, y lasde aquellascalmas de hombres vivientes que están particularmente 'confiadascá sul cuidado, segun las. actuales (disposiciones ordina= rias'ó 'estraordinarias de la Divina Providencias. "2000200 «72 Con gusto me detendria mucho, estimado Irénico,, “sobre estas utilidades , y sobre los dos postulados que deseo que se “admitan como. ciertos ¿siempre que se trate: de las controversias del siglo tercero sobre valor del. bautismo: dado por» hereges. Pero: me contentaré con añadir que sobre el modo con que comenzó esta disputa , se me ofrece una ob= servacion muy obvia, que me parece “poco atendida' en' un asunto de tanta importancia, para: conocer «el. verdadero» carácter de la. potestad: que el Señor dió 4 la Iglesia, y del gobierno que en ella instituyó para el tiempo: de su ausencia. Todos: hablan de la controversia sobre valor. del bautismo comio ventilada'entre los dós santos Estéban y Cipriano; y. el:caso es que el punto. nose disputó entre ellos, «-sino'como inciden= te movido por el antipapa Novaciano, elegido primer obispo de la Igle= sia católica, ó antipapa y cuando: habia ya 'en' Roma%un obispo lesitimo “que eta S. Cornelio. Pues pretendió el cismático enviar ú Cartago y las ¡iglesias principales de Africa nuevos obispos que las gobernasen , no: como-S. Cipriano que:era primero de Cartago y de toda Africa, y como otvos obispos que cran cada uno el primer pastor de su Iglesia , se= gon la institucion divina y práctica apostólica “de señalar 4 cada Iglesia su obispo legítimo ; sino como elegidos por institución humana del ambicioso presunto obispo de Roma: ,'que quiso entónces hacer la novedad de enviar obispos á las demas iglesias , como los emperadores de Roma enviaban prefectos 0 gobernadores 4 regir las ciudades ó provin= iy ui cias en-lo civil. 15 q olss cad 73. En el «tratado de la Unidad de la Iglesia supone S. Cipriano que es error de los novacianos el admitir el bautismo dado por hereges. Despues en la carta á Antoniano ( 5% al. 52 ) habla primero de lo tra= tado y resuelto ántes en su correspondencia con el clero de Roma en la vacante de S. Fabiano, sobre reconciliacion de los lapsos 5 y manifiesta que Novaciano fué quien estendió la célebre Carta 30 (al. 31) de aquel clero al Santo. Añade poco despues que entre los obispos de Africa se habia escitado la duda de si debia concederse la penitencia pública á: los adúlteros; y que los obispos de aquella provincia in totum penitentie locum contra adulteria clauserunt. Y añade luego, Non tamen
—— e e e A É 36 CARTACIXÍ Y ÚLTIMA 4 coepiscoporum Suoruin 'collegio recesserunt,- aut catholice Ecclesia unitatem vel duritie vel censura sue obstinatione: ruperunt , ut quía apud alios adulteris pax dabatur, gui non dabat de Ecclesia separa= retur. Manente concordia vinculo, et perseverante catholica :ecclesia individuo «sacramento ,. actutnsuuin «disponit et dirigitunusquisque episcopus y rationem. propositi «sul. Domino redditurus.: Prosigue poco despues: Por lo que toca á la persona de Novaciano tu me preguntas qué heregía introduce. Mas yo €n primer lugar te digo, que nada.nos importa saber qué es lo que enseña, siendo ya notorio que enseña fuera de la Iglesia, por ser: indudablemente «cismático, Ó haberse él:mismo salido; de la Iglesia; y. añade; Jactet se licet et philosophiam vel eloquentiam suam superbis vocibus pradicet.,. ya está fuera: de la Unidad de la Iglesia.. Porque adulter. atque extraneus episcopus feriú desertoribus per ambitum. nititur , despues que Cornelio está ya constituído obispo por diez y seis coepíscopos nuestros. Et cum sit 4 Car1sro una Eccle= sia per totum mundumin multa membra divisa , item. episcopatus UNUS episcoporum. multorum concordi «numerositatediffusus y Izix post Dei traditionem., post. connexam. et ubique conjunctam cutholica Ecclesia unilatem ,;HUMANAM:CONETOR ECCLESIAM FACERE , el per plurimas cis . vitates novos apostolos suos mittat, ut quedam recentia institutionis sue fundamenta constituat. Prosigue impugnando tan nueva y ambiciosa pretension; y de todo concluye, Qui nec umtatem ¡spirits «nec conjunctionem pacis observat , et se ab Ecclesia vínculo alque; 4 sacerdotum. collegio separat , episcopi nec potestatem habere potest. nec honorem ;-pues que episcopatús nec unitatem voluit tenere, nec pacem. ano ets - 74. De estas y otras espresiones de la carta 4 Antoniano resulta claramente que Novaciano , luego que fué elegido S. Cornelio, entró en la ambiciosa pretension de ser elegido «antipapaz aunque ya se habian apartado de su. heregía sobre lapsos los confesores Máximo y otros presbíteros de Roma que habia seducido , y á quienes habia desengañado el Santo en tiempo de la vacante. Y claro está que para conseguir su fin Novaciano, le convenia por una parte borrar el alto concepto que el clero y pueblo de Roma tenian del santo obispo de Cartago; y por otra desconceptuar tambien á S. Cornelio, á cuyo favor obhraba con tan activo é ilustrado zelo S. Cipriano. Novaciano al paso que.era ambicioso $ intrépido, tenia gran fania de sabio, elocuente y severo en la observancia de las leyes y costumbres; y cabalmente S. Cipriano en el trata= dito de la Unidad de la Iglesia , de que habia enviado copia á los confesores. de Roma que habian entrado en la heregía d cisma de los lapsos , suponia que era error de los novacianos el tener por válido el bautismo dado por hereges. Este modo de pensar del Santo no podia dejar de ser reprobado en. Roma y donde era comun la idea de que la práctica de Roma venia del mismo S. Pedro; y que la práctica introducida . de pocos años en Africa y.en algunas provincias de Asia, era novedad. contraria á la tradicion diyina y apostólica, Con la luz de esta observas
cr TRÉNICO. 2 87 cion se entiénde facilmente por qué al principio del pontificado de:S. Estéban nada decia este Santo sobre el valor del bautismo dado por here- «ges; y al contravio:S. Cipriano le ¡escribia quejándose fraternalnvente de que fuese indulgente con Marciano:de Arles y demas pocos hereges novacianos, que se mantenian' separados; y en la carta á las Iglesias: de España: manifestaba temores de que el santo Papa Estéban se habia dejado sorprender con ideas inexactas sobre eleccion legítima de los obispos. Este recelo de S. Cipriano tenia sobrado fundamento en la anterior ambiciosa solicitud del antipapa: Novaciano, cuando ya despreciado en Roma con la eleccion de S. Cornelio entró en la pretension de:crear fal: sos obispos enel Africa, que le sostuviesen á él en la de Roma: trocan= do en humana la; institucion divina de hacer obispos legítimos , daña- - diendo á la Iglesia antigua .divina otra Iglesia católica - humana. 75. Por poco que se medite cuan formidable enemigo de la «paz de la Iglesia tanto en Roma como en Cartago, era un antipapa tan hábil y tan intrépido como. Novaciano, que desde la capital del Imperio enviaba obispos á la capital de Africa , paraque unidos :con los cismáticos rebeldes contra S. Cipriano , fomentasen disturbios en su Iglesia , y frustrasen sus conatos de asegurar la paz en la de Roma: no se admirará que S. Cipriano procurase con tanta eficacia continuar con la mejor armonía y paz con S. Estéban, áú pesar de la distinta práctica delas dos iglesias católicas de Roma y de Cartago sobre. el modo de reconciliar á. los hereges bautizados solo por hereges ó cismáticos. Léase con atencion la Carta que S. Cipriano con su concilio escribió 4 S. Estéban, en que le incluyó las otras dos sobre bautismo dado por hereges (ántes n. 58); y será fácil conocer que el Santo no le escribia paraque mudase la práctica de Roma , sino paraque no condescendiese con las instancias de los novacianos declarados úocultos, que intentaban romper la paz entre las iglesias de Roma y de Africa con motivo de'esta variedad de opinion y de costumbre. Es muy constante la eficacia con que el Santo repite en todas sus cartas con afectación . que no debe romperse la paz entre los obispos por aquellas. y semejantes disputas. Pero de cualquier modo no puede negarse que el miedo que S. Cipriano y los demas obispos africanos tenian ú la intrepidez y ambicion de Novaciano, los deslumbró hasta:hacerles concebir contra S. Estéban unas sospechas ¡n= fondadísimas, aunque muy escusables por la confusion de ideas , Y : multitud de cuidados. y trabajos de aquellos tiempos, y sobre todo por el zelo ardentísimo con que S. Cipriano procuraba la paz de la Iglesia, y reconocia al obispo de Roma como sentado en la cátedra de S. Pedro, Ú como sucesor del primado Pontificio , y como tal «el. primero, el mayor , y el superior de todos los obispos del mundo. E 76. «Sin embargo llama muy particularmente ahora nuestra atencion la singular providencia con que Dios dispuso que entónces fuese el gefe de la Iglesia y del Episcopado un varon de tan singular ilustración en la fé, de tan sobreeminente caridad , y tan prudente y activo en defen-
33 CARTA IX. Y ÚLTIMA der la Unidad dela Iglesia:, como fué 5. Estéban. Recibe el Padre Sánto las primeras: cartas de S. Cipriano. En Roma habria sin duda muchos de: los católicos» que desearian complacer á los africanos , que tanto habián contribuido en defender á 5. Cornelio y al 'mismo-8. “Esté. ban contrá Novaciano. Pero podrá $. Estéban adoptar: la: novedad «de Africa, y abandonar la práctica de Roma? De ningun modo ; pues:ega tá muy persuadido de que la práctica de Roma viene de 5. Pedro, ¿Rechazará la novedad y fulminará anatemas contra los que abandonen . la práctica de! sus iglesias introducida por los apóstoles como mandada por Jesucrisro ?:Nolo; permite el estado actual ni de la!iglesia de Róma, ni de las iglesias de Africa y de Asiá. Pues ¿que respuesta podrá dar el santo:Papa al«obispo y concilio de Cartago; y que decreto podrá estender sobre el asunto'en su concilio de Roma, si como parece regus lár atendida la naturaleza y circunstancias del asunto , le trata el Santo con el numeroso clero. de Roma, con: los obispos que se hallan: en ella, y tambien con'muchos fieles! piadosos para: tomar una acertada :resolucion en tan: dificiles circonstencias?. 20 JE lo sal 77.0 Eusebio (H. B.-L. MIL cap. 3 ) nos. dá de tan estraño :apuro muy exacta idea con estas pocas palabras: », Cipriano en Africa ha- ,, ce la novedad de mandar que se bautize á los hereges quese convier- 5, tenz más para Estéban es un pesar gravísimo cualquier novedad con- y, tra la:tradicion ápostólica. Primus omnium Cyprianus non nisi per bap= tismum ab errore prius: emundatos Stephanus nihil aduersus traditionem innovandum ratus, gravissime 1d tulir. De lo resuélto por S. Estéban solo tenemos dos breves cláusulas, que copia S. Cipriano: en-su carta á Pompeyo , como palabras espresas del Reseripto: de S. Estéban , y como toda la substancia de la resolu= cion-del Papa en el concilio. La primera cláusula: es 'la resolucion to=- mada:én vista dela: propuesta de los africanos , y está ceñida 4 las sinientes formales palabras: Si quis 4: quacumque heresi venerit ad. Nos, nihil innovetar 5 nisi quod traditum est, ubmanus illz imponantur ad penitentiam. Las palabras inmediatas de S. Cipriano antes y despues y toda esta Carta, y las otras en que se impugna con estrañio furor el jus: to decreto de $. Estéban, manifiestan claramente la grosera equivocacion de los africanos em figurarse que era una providencia general, con que S. Estéban: intentaba mandar á toda la Iglesia: católica: que creyese en adelante:como de fé, omnium hereticorum.baptismata justa esse.et: legitima , por declararlo así el mismo Estéban como Primado de: toda la Iglesia. Pero los mismos impugnadores del decreto suponen de varias maneras que el santo Papa insistia en que la iglesia de Roma no bacia mas que lo que le habia enseñado el mismo S. Pedro como tradicion recibida: del Señor ; y que muchísimas de las iglesias de Africa y de Asia que ahora pretendian nulo el bautismo dado por los hereges , habia poco tiempo que bautizaban á los bautizados por hereges , y que ne dudaban que no por esto dejaban de salvarse. , , admittendos esse censuit. VFerum-.
A A E / sk TrÉniCO. 20 39 78. Fuétambien muy regular que Si Estéban en la cárta Ú Yescrip- to á S, Cipriano le recordase: agradecido, la eficacia'»com: que éste Santo habia tantas veces insistido en que:la iglesia de.Roma era la eátedra de S. Pedro, la primera ó. la mayor y:mas principal de todas las iglesias del mundo; para convencerle de que no debia admirar que la Iglesia romana-conservase una práctica observada: en ella constantemente desde el tiempo de S. Pédro!, y que: novaceptase otraposteriormente introdaz cida' en otras iglesias. Pues al cóntrario era justo que estas examinasen de muevo cual era la tradicion que habian recibido de los apóstoles 6 ellas mismas Ó sus iglesias madres: con lo que descubririan seguramente que la práctica primera y universal fué la que sin alteracion se habia - conservado en Roma, y en la mayor parte de las iglesias. Como S. Cis priano. ya: enel tratado de la Unidad de la Iglesia, ya tambien despues solia suponer que el tener por válido el bautismo dado por los:hereges era:una novedad introducida en África por los novacianos que allí eran favorables á los rebeldes contra la Iglesia , no es de adinirar que el san+ to Papa en su contestacion observase, que los hereges que entónces ha= bia en Roma ningun error tenian sobre esta materia; sobre la'cual es= taban muy conformes con la práctica general de la Iglesia romana. A - esto pueden aludir las palabras obscuras que se añaden á: las anteceden tes de la resolucion formal del concilio de Roma; 4 saber, .cum- ¡psi heretici ad se venientes non baptizent, sed communicent tantum; 000 79. Perdone Vi. querido Irénico, la: pesadez con que me detengo tanto en la controversia entre:los santos Estéban y Cipriano sobre bautismo. Hágase Vm. cargo “de que soy un” viejo: caduco, que:he pasado una larga vida dedicado siempre á: estudios «eclesiásticos con el fin de trabajar en defensa de la 1glesia de Jesucristo : estudios en que desde mi mocedad :el órden general de la divina Próvidencia me ha proporcionado el singular beneficio de ser dirigido por muy esperimentados Mentores. Mas ha de medio siglo que oía graves lamentos de que la serpiente infernal moviendo enemistades y odios entre las escuelas católicas de teología y: lograba tener en inacción 'ó silencio, y:tal vez cruel mente perseguidos 4: algunos de los mas: laboriosos sembradores de: la! divina palabra , «y 4 muchos operarios de la viña del Señor , enla mis= ma Europa católica especialmente en Francia, y con mas frecuencia en: las vastas regiones de la China, y otras tierras de misiones de Asia Africa y América. No tardaron mucho en verse algunos síntomas de la: - espantosa confederación delos dosfanatismos de la incredulidad! y de la anarquía , que contra los altares y los otronós «promotió 'la serpiente infernal, y cuyos últimos'estragosvé incendios tienen todavía ú la España' como sofocada: entre escombros y ruínas. Péro ya! no: hay que temer! ni en España ni:en Europa, que saque ninguna nueva cabeza la mons=- truosa hidra de la anarquía. Lo:repito con gusto; querido Irénico , y' quisiera poder repetirlo ' todos los minutos en todas! las plazas y calles. de Españ, La alianza delos: soberanos: de ¿Daxopd:, tar notoriamente) e A
46 : sos. Por lo misino' nunca ha sido“tan fácil'como ahora: el cortar por medio el tronco ó el cuerpo de la hidra 6 monstruo anárquico de que nacen facilmente nuevas cabezas , facciones', revoluciones ó partidos , que van destruyendo los gobiernos y los mismos pueblos. Pero los españoles somos católicos , y sabemos que la serpiente infernal nunca dejará de tentarnos como á Eva, hasta con la loca idea de que podemos ser dioses 6 partes de la divinidad. Sabemos igualmente que las puertas del infierno nunca dejarán de combatir el edificio levantado sobre la confesion de $. Pedro para desunirle , desplomarle, hacerle bambolear y arruinarle. Por lo wmismó conocemos que el espíritu anticristiano de division destituido ahora de los feroces ausilios de las facciones anárquicas , obrará con mas ac» tividad con las máquinas dela triple concupiscencia. 3: Con la luz de tan notorias verdades deben nuestros jurisconsultos y nuestros teólogos conocer que por ser españoles y por: ser católicos deben proceder en la indagacion de la verdad con el pundonor y. sinceridad del carácter español, y con el espíritu de caridad y de paz que manda nuestra religion divina , en todas las dudas que ocurran sobre derechos y deberes de la real autoridad de nuestro augusto Monarca, ya con relacion á sus vasallos, ya con respecto á la potestad eclesiástica. Deben tener muy presente que las sospechas de falta de buena fé, de sineeridad y de candor son las que mas fomentan la confusion de ideas, y las que mas introducen y exasperan los disturbios civiles y religiosos, Sobre Jo cual no puedo dejar de prevenir que tanto nuestros teólogos como nuestros juristas deben ahora con muy particular vigilancia atender á que no pueda sospecharse de su exactitud , candor , veracidad y buena fé en las doctrinas que tomen los jurisconsultos de la luz de Ja razon natural, y los teólogos del depósito de la revelacion divina , sobre dos puntos delicados, de que siglos hace que se vale el anticristiano espíritu de division en la guerra que las potestades del infierno no dejan ni dejarán de hacer nunca contra los tronos y los altares 5 y estos dos puntos son los pactos implícitos y los contrabandos. 4. Fuera un insulto irracional y anticristiano el pretender que nuestro augusto Soberano D. Fernando VII. en el gobierno de la monarquía española depende de otra voluntad humana en fuerza de algun pacto ¿m- _plícito ; y no lo fuera ménos el pretender que en sus conco rdatos Ó pactos esplícitos queda obligado á algo, que no está clara é indudablemente -espresado en el concordato ó pacto, ó bien no subsiste con las ¿mismas «circunstancias de cuando el contrato se hizo, ¿Guardo ¡nuestro «augusto Fernando heredó la monarquía de su padre y.abucios, el derecho, la autovidad yy la suprema potestad de regir y gobernar “la España los recibió del mismo Dios Criador omnipotente: del mismo Señor que es el Ser 4l- tísimo., cuya existencia ha sido siempre, es y será su misma esencia : el Ser inmaterial inuwble, infinito, cuyas leyes eternas dirigen toda la naturaleza ó todas lasecitaturas del universo visible, en especial las inteli» ¿gentes , como lo son los:hombres. sta verdad, que conocemos con la luz natural grabada en nuestros entendimientos y en nuestros corazones, ii IO A ASADA PEE A IATA
5 esto es , concedida á la naturaleza de nuestra alma, la conocemos Pr bien con la luz sobrenatural de la revelacion divina ; pues S. Pablo nos enseña que los reyes , ó las potestades civiles del linage humano, son los ministros de Dios en el gobierno de sus pueblos. 5. Los contrabandos son seguramente mas ha de un siglo en España losabusos d escándalos mas ofensivos del pundonor y sinceridad del carácter español , y del espíritu de fidelidad , de veracidad, de buena fé y exactitud en el pago de los tributos, que mos inspiran nuestra religion divina , y el ejemplo de los cristianos. de los primeros siglos. El gobierno de España para impedir los irreparables perjuicios de las malas doctrinas sobre contrabaudos y otros puntos , ha tomado á veces el medio de prohibir ó mandar la enseñanza ó libre curso de estos ó de aquellos libros ó$ doctrinas. Así por ejemplo se prohibió en las Universidades la doctrina jesuítica , suponiéndola. de moral relajada; y despues en tiempo de un famoso ministro se pasó una circular recomendando la enseñanza de la buena doctrina moral contra los contrabandos. Pero semejantes remedios. escitan siempre la curiosidad de examinar mas y mas el libro ó la opinion prohibidos ó mandados enseñar; y cuando se vé que la prohibicion ó mandato son en todo, d alomenos en parte (como sucede muchas veces) dictados por espíritu de partido, .ó con falta de sinceridad ó buena fé,, las resultas son buscarse y estimarse mas lo que se intenta que sea detestado, y despreciarse y aborrecerse lo que se intenta hacer adoptar. El remedio radical de todos los males que causa en España la confusion de ideas, en especial sobre pactos implícitos y sobre contrabandos , y .en general sobre todo lo relativo á la potestad eclesiástica , ha de consistir por parte de las autoridades eclesiásticas y civiles en contener al fanatismo ó al furor de los ánimos exaltados. 6. Por ejemplo : sobre pactos implícitos la potestad civil debe contener al jurisperito exaltado que censura con las notas de sedicioso y re- Delde al sencillo teólogo que hablando con candor y de buena fé, dice que le gusta la opinion de tal autor famoso que defiende que el Papa tiene el derecho ó la potestad de deponer á los reyes , alomenos á los bautizados , en fuerza de un pacto implícito del bautismo. Y asimismo la potestad eclesiástica debe contener al teólogo iluso que se atreve á imponer á un jurisperito las notas de cismático, herege ú otras que juzgue mas ediosas, porque niega tal potestad del Papa ;ó porque dice que el pacto solo impone obligacion por la ley ratural que manda cumplir con lo que se promete, pero la promesa nunca recae sino sobre un consentimiento deliberado que sea efecto de eleecion sin duda libre. Ninguna de las obligaciones contraídas en el bautismo es efecto de pacto en el que fué bautizado cuando niño. Todas sou cargos ú obligaciones que Dios impone á los que reciben aquel sacramento : obligaciones que pueden llamarse pactos, desde que el cristiano bien informado de. ellas se declara obligado á cumplirlas, insistiendo en querer gozar de las gracias del sacramento, Dejo al cuidado de Vin. el estender en su lugar y tiempo esta primera observación , y paso á otra mas urgente.
e > eibar les as que adoptó Rousseau en su famoso coritrato 'Sócial', con tanto gusto' de los' incrédulos é impíos. a dedo ¿codes CACA OC 8.* Pero uadie duda que la divinidad que Rousseau reconoce en Jrsuorisró, noes divinidad réal 6 verdadera, sino metafórica. Y ¿como será ' posible que nieguen á Jesucrisro el ser verdadero Dios los calvinistas, los lúteranos y todos los demas cristianos que como los católicos ronranos creen los misterios de la Trinidad y de la Encarnación ? En'órden “4 los protestantes y pata *dividirlos, y hacer adóptar 4 muchos la divi= nidad metafórica de Jesucrisro como Hijo de Dios, tiene el demonio vna arma poderosa en el error del espíritu privado,'al cual es fácil conceder 14 divinidad del Espíritu Santo, y así tener en “los nombres de: Padre, Hijo" y Espíritu Santo tres divinidades metafóricas y de que fa= cilmente resulten los misterios de tres Personas en una” sola Naturaleza divina , y de una persona en dos naturalezas divina y humana, segun los* varios sentidos de las voces y espresiones del idioma griego relativos ¿ ersoña y d naturaleza, éntes que los fijase S. Leon el Grande en su nunca bastante citada y aplaudida carta 4 Plaviano , €n defensa de la fé de los misterios de la Trinidad Santísima y de la Encarnacion contra los errores de Nestorio y 'de Futiques. Uy PA | 9. “Para dividir 4 los católicos entre sí y ganar 4: muchísimos, va reno= vando ahora el demonio dos máquinas muy usadas, y sin duda tan formidables como nunca. La primera es el odio furioso entre los fanáticos exaltados de los dos partidos. que tantos males han causado ú la Iglesia, desde que apareció €n el mundo la Concordia: mas fecunda en ocasionar
sa, sl ] pa discordias, fomentadas por la vane curiosidad de penetrar los ocultos jui» cios de Dios, y por la-loca>soberbia''de: figurarse conocer los misterios! mias superiores 4 nuestra ihteligencia 6 razom natural. : Y porque quisiera > hasta olvidar los dos nombres de:guerracon' que suelén indicarse: tales? partidos, me contentaré con decir «que paravatacar "4: la divinidad verdas> dera de Jesucristo se intenta meter en campaña al cuerpo religioso lla: mado La compañía de Jesus, y hacerla pelear en defensa de lá divinidad * metafórica que le concede Rousseau: Los'enemigos de esta Compañía aña=! dieron 4 sus anteriores calamnias, lá de que tenia sobre divinidad y* evangelio el mismo sistema de Rousseau , desde que se publicaron'algunos libros de dos jesuitas , que realmente hablaban muy mal de la divinidad: de Jesuckisro. Se suponia que estos errores habian venido todos: delos - incrédulos de Inglaterra ; y solo se dudaba si el sistema de Rousseau era - el'mismo , el padre 6.el hijo del de los jesuitas. Sin embargo:«nada hay. que recelar por'esta' parte, amigo Irénico; porque de tan grosera: é in=' fame calumnia queda la Compañía: completamente vindicada en elomes de: Diciembre de 1761 del célebre periódico: conocido con el nombre de: Memoires de Trevoux. Los sabios jesuítas ,sus autores, citan varios de sus hermanos en la Compañía , en especial al eruditísimo y juiciosísimo P.. Tournemine, que impuguaron desde el principio ¿ y unos ú otros siempre despues , las estravagancias, las ilusiones 6 locuras de aquellos: dosfranceses hermanos suyos , que dieron ocasion átales calumnias contra* los jesuítas en general. : 911039 28115 9h. 2008691 200: 10. La segunda máquita que el infierno está ahora renovando: y mo-- viendo con estraña violencia para arruinar el edificio levantado>sobre la confesion de S. Pedro, es la que se monta con las disputas del primado'pon- - tuficio; y fué la principal ó una de las principales con que separó tantas igle= sias protestantes de la antigua con que estaban unidas. Ahora parece que: pone muy particular confianza enaquellos':resortes,'ruedas,'manubrios - y fuerzas dé'la triple concupiscencia, que están impelidos d'agitados'por los ímpetus del espíritu de la dominacion terrena. Pues irrita y exaspera - á los enemigos declarados del primado pontificio, y abate y confunde á-- sus defensores mas prudentes y mas “versados en el estadio de los libros: sagrados y de las tradiciones divinas , presentando como parte de este dog=;: ma católico el derecho'ó la potestad de privar d las persodas'ó' dinastías? reinantes de los tronos que poseen "potestad que la misma JTelesiavomás: ná nunca ha' tenido por verdad dogmíática ó artículo de fé, y son ahiofa + poquísimos los católicos que ereén tan fandada la opinion que la dá al Papa, comola que se la niega. Al mismo tiempo el demonio ó6 el anticristiano espíritu de division, procura y logra" que éntre* los protestantes, en especial donde han cundido la incredulidad y la indiferencia: en punto de! religion ¿ise hóga de moda esta aparente disohja dé la:autoridad del súces: sor'de'S; Pedro'; hasta presentarse Obras de sabios sil dudo ilustrados: que la defienden. Los temores que con este motivo concebí desde la primera vez que leí la famosa obra del protestante conde: le Maitre intitulada Du Pape impresa en Lyon el año 1819 , han ido crecigutlo'y aviván: fal ride visedo El 103 scserog
55 : dose continuamente con las noticias que han venido de Francia. Hace tiempo. que-temia que se iba formando entre nuestros vecinos, alguna espantosa conspiracion contra la divinidad de Jesucristo ó de su Iglesia, ó-algun proyecto de catolicismo nuevo que dejándole el antiguo. nombre de Iglesia de.) esvcrisro, y las apariencias y algunas prácticas mas Comunes del antiguo régimen y disciplina, la trocase en un establecimien- to puramente humano, desprendido de todo misterio conocido unicamen-. te por revelacion: verdadera ó del Dios verdadero; y conservando los símbolos ó principales artículos de la confesion de la fé, los mirase.todos como metáforas ó alegorías, parábolas ó. novelas, no reconociendo en. la naturaleza mas divinidad que la estravagancia de llamar Dios al Universo entero, ó al mismo mundo corpóreo y divisible : de modo que cada hombre tenga su partecilla de divinidad. Parece imposible que en este siglo y en: países cristianos haya hombres que quieran llamarse filósofos, adoptando sobre-la divinidad ideas tan ridículas, Con todo mis temores de que se'introducia con estraña ligereza , como suelen las nuevas modas en Francia , la nueva impiedad ó locura de adoptar la divinidad material 6 divisible como la materia, se han ido trocando por desgracia en demostracion demasiado evidente. 11. Alomenos yo no puedo dudar de que existe alguna faccion, diabólica del anticristiano espíritu de division, que entre los cristianos de varias sectas y entre los sabios de cada secta, y sobre. todo entre los católicos romanos de varias escuelas Óó países, está fomentando ahora la estension de las ideas de Rousseau sobre divinidad de Jrsucnisro y doctrina del evangelio, Porque si le sale bien este primer paso, le será. fácil despues sacar por consecuencia , que no hay persona +ni naturaleza verdaderamente divinas, ni mas misterios de revelacion divina que las verdades que conocemos , sabemos y probamos con las solas Juces de la recta razon natural. No puedo dudar de la existencia de, tan diabólico proyec- to; porque me lo demuestra una brochure impresa en Bayona que pocas semanas hace llegó 4 mis manos , y contiene dos cartas con la fecha de los Pirineos. En ella se pretende que la franciasonería no es mas que la misma doctrina del evangelio. Yo no he podido distinguir si el Autor quiere que le tengamos por protestante ó por católico romano ; pero debo confesar que se esplica como cristiano decidido, y son muchísimas las máximas que copia y. cita tomadas de la sagrada escritura en especial del Evangelio; pero sin oponerse 4 las ideas de la doctrina evangélica y de la divinidad de Jesucristo que presenta Rousseau en su contrato, Habla de revelacion divina ; pero siempre en términos que puedan acomodarse 4 la sola luz natural de la razon3 y sin necesidad alguna de reve-. lacion sobrenatural ó verdadera , ni mas. distincion que entre verdades reveladas ó demostradas por medio de los sentidos, y Otras demostradas inmediatamente por el discurso ó por el entendimiento. Alaba mucho al conde Le Maitre, y : :: pero basta, y aun sobra. Y pues que el cristia= no corazon de Vm. , amigo Irénico, se habrá llenado de amargura con las especies que acabo de apuntar , voy á trocarla en dulces y seguras 05= peranzas con la observacion siguiente.
5 Sie - 3.2 Una dé his verdades mas consolatorias que nuestra religion divina nos presenta en medio de las aflicciones naturales de la vida mortal, es la de que la Divina Providencia ordena con infinita suavidad y eficacia el curso ú órden regular de todos los movimientos naturales de los cuerpos celestes y terrestres, y de todos los sucesos de la historia humana, del modo mas oportuno paraque se vayan cumpliendo sus soberanos desigaios sobre el establecimiento y perfeccion del reino eterno de Jxsuexisto y sobre la predestinacion de los santos. Esta disposicion de la Pror videncia la aplica particularmente S. Cipriano á la institucion delos obispos en sus sillas ó cátedras. Y muy raros serán los católicos que en los dos pontificados últimos no hayan observado que tanto la vida larga de Pio VI y de Pio VII,como tambien el curso regular de los sucesos po- -Míticos de la Europa, hasta de aquellos con que la:impiedad proyectaba destruir la Iglesia, los dirigia Ja Divina Providencia á la conservacion de ella ó al alivio de sus males. Con el conocimiento de esta conducta de «divina Providencia, desde que concebí los temores de proyectos de catoli- .cismo nuevo, que me juspiraron algunos libros venidos de Francia, puse mi confianza en la sobreeminente caridad de Pio VII como sucesor de S, Pedro, mirando Ja conservacion de su vida como.una prenda de que la divina Providencia queria valerse .de tan respetable ancianidad , para .remediar los males del Estado y de la Iglesia de España, y romper.el mu- -ro de division que tiene separadas de la verdadera Iglesia con.que esta- «ban unidas, á las muy numerosas de distintos países. Grande fué y muy justa mi pena, al ver tan lisonjera esperanza frustrada con la muerte de Pio VII. Pero por lo mismo fué estraordinario el gozo de mi alma al .recibir la noticia cierta de que por el órden regular de la Divina Providencia teníamos ya verificada: la eleccion de Sumo Pontífice, y que habia tomado el nombre de Leon XIL La circunstancia de verificarse con tanta proutitad la eleccion. del Padre Santo, y sobre todo la: de haberse propuesto el nuevo Sumo Pontífice por particular protector y modelo ¿ 'S. Leon el Grande, es para mi una demostracion evidente de que la Divina Providencia ha enviado á su Iglesia tal sucesor de S. Pedro ,-tal romano Pontífice, en tal tiempo, paraque en su pontificado sea tan confundido «y aterrado el espírita del .4nticristo ó de division,como lo quedá en el pontificado de 5. Leon el Grande. En la carta que escribió á S. Fla- “viano,:y en la historia de su tiempo, se presenta este Santo Doctor de la ¡Iglesia y sucesor de 5. Pedro con la ¡nayor ilustracion y constancia en la «fé, y.con toda la eminencia Ú fervór de la caridad, en defensa de la fé «de la unidad de persona en el mismo Jesucristo con la distinción de dos maturalezas divina y humana; y tambien en defensa de la Divinidad y ¡Unidad desu cuerpo místico 6 Iglesia. - Cuando pues.la Divina Providencia deja tan poco tiempo vacante la cátedra de S. Pedro, y coluca en ella un varon fuerte, que ya á seguir los pasos de S. Leon el Grande , no dudemos de que en.el nuevo pontilicado será confundido ó disipado el espíritu del Anticristo que jotenta solvere Jesum. La fortaleza de la lé que nuestro santísimo Padre Leon
» 52 > XII ha heredado tambien de-S.: Pedro, triunfará ahora no ménos que la de Leon el Grande:en: el «siglo V.-de-todos los artificios y vivlen=" cias del espíritu del Anticristo enla defensa de que'la naturaleza divi=" na de Jesucristo es la naturaleza de un Ser eterno, inmaterial, inmoble, infinito y omnipotente , por: mas que: las potestades del infierno para des. truirla,sobre renovar las:antiguas máquinas, inventan: otras que parecen mas artificiosas» y violentas. La sóbreeminente caridad delTeoñoXibtrivar dará del espiritu del Anticristo en la defensa de la Unidad: de la: Per= sona de Cersro en dos: Naturalezas”, que son' verdaderamente divina la una y humana Ja otra; y.en la defensa de la Unidad del edificio levantado: porel divino Arquitecto sobre la confesion de S. Pedro. Disipará la confusion-de ideas», y fijará y aclarará los sentidos varios ó dudosos: de las vo= ces relativas 4 la: gerarquía divina decla. 1glesia 3: «como: Leon:e! Grande. £ó los. varios derlas voces persona y naturaleza en:su cartará S. Flaviano. Repitamos pues; amigo Irénico:, que:en el pontificado de Leon XUb se verá completamente confundido el espíritu: del Anticristo en sus ¿comatos solvendi Jesom,ó en su persona, ó en su cuerpo místico, Quedarán mas y mas aseguradas enla persona de Jesucristo la Unidad personal y la distincion de naturalezas; y en el. cuerpo místico de Jesucristo 4 en la Jglesia militante ¡quedarán la Unidad: de su fé católica , yla Unidad moval ó social de su. gobierno y ilustradas ysostenidas con-el: vínculo del Primado Pontificio institaído por: el mismo Divino Arquitecto y paráque desde todo el mundo sean visibles las dos unidades desu Iglesia. De lo dicho hasta aquí es fácil sacar una sencilla consecuencia que quisiera grabar en: los torazones de los españoles, eclesiásticos y seglares, militares y paisanos , de todo sexo, edad ó profesion , desde: los mas 'sa= bios 4 los mas ignorantes, desde los mas ricos á los mas pobres:, y desde los que habitan en las capitales:hasta los carboneros y: pastores que no salen de los montes ó desiertos. Á saber: Son ahora indighos de llamarse españoles ó católicos , 1-2 los que ya se descuidan de dar continuas gra=w cias á la divina Providencia: por el beneficio quenos ha hecho: de resta= blecernos bajo el dominio de la antigua monarquia hereditaria española 3 y los que en el pago de tributos, y en el cumplimiento de las órdenes de nuestro augusto Fernando y de'sus ministros , no: proceden con de buena Fé, prontitud y fidelidad que las actuales circunstancias imperiosamente exigen. 2.2 Los que no tributan con humildad especiales acciones de gra+ cias á la divina Providencia por la eleccion de nuestro santísimo Padre Leon XIE; y:no imploran con fervor la proteccion: divina paraque su Santidad: triunfe ton tanta gloria como S. Leon el Grande del espiritu del Anticristo: go Sobre todo mo. dehien, ser tenidos ni:por españoles, ni por católicos los que siendo ahora tanta la urgencia: de que se solide pronto en España la puz pública con el generoso perdon y total olvido de los agravios , escitan odios y venganzas con: acusaciones vagas y con ¿hfundadas sospechas y con calumnias » llegando algunos á la audacia de cubrirse con afectadas apariencias de amor y de respeto á las augustas personas y derechos: del Rey y. del Papa, para. fomentar. mas. y.mas la exaltacion de los partidos y el anticristiano espíritu de division. sd ar A A