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FACULTAD DE TURISMO Y FINANZAS GRADO EN FINANZAS Y CONTABILIDAD El Riesgo de liquidez en el marco de Basilea III Trabajo Fin de Grado presentado por Carmen Bayón Franco, siendo el tutor del mismo Filippo Di Pietro. Vº. Bº. del Tutor: Alumna: D. Filippo Di Pietro D. Carmen Bayón Franco Sevilla. Mayo de 2017
GRADO EN FINANZAS Y CONTABILIDAD FACULTAD DE TURISMO Y FINANZAS TRABAJO FIN DE GRADO CURSO ACADÉMICO [2016-2017] TÍTULO: EL RIESGO DE LIQUIDEZ EN EL MARCO DE BASILEA III AUTOR: CARMEN BAYÓN FRANCO TUTOR: DR. FILIPPO DI PIETRO DEPARTAMENTO: DPTO. ECONOMÍA FINANCIERA Y DIRECCIÓN DE OPERACIONES ÁREA DE CONOCIMIENTO: ECONOMÍA FINANCIERA Y CONTABILIDAD RESUMEN: La reciente crisis económica y financiera sacó a la luz los desequilibrios estructurales de algunas de las principales economías del mundo, además de las debilidades de sus respectivos sistemas financieros. Basilea III surgió como respuesta a dichos desequilibrios. El objetivo del presente trabajo consiste en introducir el concepto de riesgo de liquidez y sus derivantes. Además de analizar el conjunto de medidas introducidas por Basilea III, concretamente los nuevos requerimientos en materia de liquidez, como son el “Liquidity Coverage Ratio” y el “Net Stable Funding Ratio”, los cuales pretenden fortalecer el sistema financiero y mejorar la liquidez de las instituciones financieras ante escenarios de estrés. Concluyendo el presente trabajo con un análisis de la evolución del “Net Stable Funding Ratio” junto a indicadores macroeconómicos y de capital regulatorio para ver su evolución e impacto en la economía real. PALABRAS CLAVE: Basilea III; LCR; NSFR; Riesgo de liquidez; Regulación bancaria.
Grado en Finanzas y Contabilidad Facultad de Turismo y Finanzas – Universidad de Sevilla -2-
TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -IÍNDICE CAPITULO 1. INTRODUCCIÓN ..................................................................................................................................................................................... 1 1.1. JUSTIFICACIÓN DEL TRABAJO ...................................................................................................................................... 1 1.2. OBJETIVOS ........................................................................................................................................................................................................... 1 1.3. METODOLOGÍA Y ESTRUCTURA DEL TRABAJO ......................................................................... 2 CAPITULO 2. EL RIESGO DE LIQUIDEZ EN LOS BANCOS ...................................................................................... 3 2.1. INTRODUCCIÓN AL RIESGO DE LIQUIDEZ ............................................................................................. 3 CAPITULO 3. INTRODUCCIÓN AL CONCEPTO DE LIQUIDEZ Y RIESGO DE LIQUIDEZ ............................................................................................................................................................................................................................................................... 7 3.1. EL RIESGO DE LIQUIDEZ Y SUS DIMENSIONES .......................................................................... 7 3.1.1. Riesgo corporativo y riesgo sistemático ....................................................................................... 7 3.1.2. Riesgo a corto plazo y riesgo estructural .................................................................................... 9 3.1.3. Riesgo de liquidez de fondos y riesgo de liquidez de mercado ....... 11 3.2. BASILEA III Y LOS NUEVOS REQUERIMIENTOS DEL RIESGO DE LIQUIDEZ ............................................................................................................................................................................................................................. 12 3.2.1. Indicador a c/p - LCR ............................................................................................................................................... 12 3.2.2. Indicador estructural - NSFR ...................................................................................................................... 15 3.2.3. Instrumentos de “monitoring” ..................................................................................................................... 19 3.3. CRITICAS A BASILEA III ............................................................................................................................................................ 24 CAPITULO 4. EVOLUCIÓN DEL NSFR, INDICADORES MACROECONÓMICOS Y CAPITAL REGULATORIO .................................................................................................................................................................................................... 27 4.1. ANÁLISIS DE ESPAÑA ................................................................................................................................................................. 27 4.1.1. Evolución del “Net Stable Funding Ratio” ............................................................................. 27 4.1.2. Evolución de la tasa de morosidad ................................................................................................... 28 4.1.3. Evolución de la tasa de desempleo ................................................................................................. 30 4.1.4. Evolución del PIB............................................................................................................................................................ 31 4.1.5. Evolución del ratio de densidad ............................................................................................................. 32 4.1.6. Evolución del “TIER 1” ........................................................................................................................................... 34 4.2. ANÁLISIS DE LOS PAISES DEL SUR DE EUROPA Y ALEMANIA .............. 35 4.2.1. Evolución del “Net Stable Funding Ratio” ............................................................................. 35 4.2.2. Evolución de la tasa de morosidad ................................................................................................... 36 4.2.3. Evolución de la tasa de desempleo ................................................................................................. 38 4.2.4. Evolución del ratio de densidad ............................................................................................................. 39 4.2.5. Evolución del “TIER 1” ........................................................................................................................................... 40 CAPITULO 5. CONCLUSIONES................................................................................................................................................................................ 43 BIBLIOGRAFIA ....................................................................................................................................................................................................................................... 45 ANEXOS ............................................................................................................................................................................................................................................................. 47
TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -1CAPÍTULO 1 INTRODUCCIÓN 1.1. JUSTIFICACIÓN DEL TRABAJO Tras el inició de la mayor crisis financiera mundial, con la caída de Lehman Brothers el 16 de septiembre de 2008, esto supuso un antes y un después en la supervisión y regulación de los mercados financieros internacionales, ya que se puso de manifiesto que la normativa existente hasta el momento, es decir, Basilea II, no era suficiente para mantener la estabilidad financiera mundial y asegurar la solvencia y liquidez de las entidades financieras. A raíz de esto, los agentes supervisores se vieron obligados a endurecer los requisitos en materia de capital, y a su vez en materia de liquidez ya que antes de la crisis financiera no existía una regulación específica en lo que respecta al riesgo de liquidez. Estos cambios en materia de regulación y supervisión son los que van a dar nombre a lo que conocemos hoy en día como Basilea III. Concretamente el presente trabajo se centra en el riesgo de liquidez con la finalidad de analizar el papel que ha tenido en la última crisis financiera, pero sobre todo entender las consecuencias que puedan tener sobre el sistema financiero la introducción de las medidas en materia de liquidez por la parte del Comité de Basilea. La elección de este trabajo por mi parte surge debido al interés en este tema cuando cursé la asignatura de sistemas y mercados financieros, continúe vinculada a estos temas cuando cursé las asignaturas de mercados financieros derivados y gestión bancaria. Pienso que este tema es relevante debido a los efectos que va a tener en el sistema bancario, y que a la vez ese efecto se pueda ver reflejado en las empresas y consumidores particulares. Personalmente he considerado interesante un trabajo sobre estos nuevos requerimientos del riesgo de liquidez, los cuales son el cuerpo de este trabajo. El riesgo de liquidez al cual están expuestas las entidades financieras se pueden subdividir en el riesgo de liquidez de fondos y el riesgo de liquidez de mercado, estos conceptos serán explicados a lo largo de este trabajo. Además de la nueva normativa en materia de liquidez, también es importante analizar los dos nuevos ratios de liquidez, el ratio de financiación estable neta y el ratio de cobertura de liquidez. Para concluir, otro motivo que me ha llevado a realizar este trabajo, es la implementación que están realizando las entidades financieras de los dos nuevos ratios de liquidez mencionados en el párrafo anterior, y el impacto que podrían tener en la economía real. 1.2. OBJETIVOS El objetivo del presente trabajo consiste en mostrar al lector los nuevos requerimientos de liquidez propuestos por Basilea III, al mismo tiempo que mostramos los diferentes riesgos de liquidez al que se exponen las entidades financieras y el análisis de los dos nuevos ratios de liquidez que pretenden mitigar los efectos de dichos riesgos de liquidez. Por ultimo analizaremos la evolución que ha sufrido el coeficiente de financiación estable neta en inglés “Net Stable Funding Ratio” (NSFR). Junto a otros indicadores
Bayón Franco, Carmen -2macroeconómicos y capital regulatorio, los cuales he considerado que son los más relevantes en relación con el riesgo de liquidez. 1.3. METODOLOGÍA Y ESTRUCTURA DEL TRABAJO Para alcanzar los objetivos propuestos en este trabajo he hecho uso de los diferentes artículos de investigación sobre la materia. Destacando el uso de los documentos realizados por el Comité de Basilea, contrastando así de manera fehaciente las características y datos que conciernen a los requerimientos en materia de liquidez. Los informes del Banco de España y de la Autoridad Bancaria Europea también han sido imprescindibles para la realización de este trabajo. La estructura del trabajo ha sido realizada para que el lector se vaya introduciendo en los conceptos que conciernen al riesgo de liquidez de una manera paulatina. Exceptuando este primer capítulo introductorio, vamos a resumir los capítulos que vienen a continuación. En primer lugar, en el capítulo 2 he querido introducir al concepto del riesgo de liquidez en los bancos, es decir, mostrar de una forma general como afectó el riesgo de liquidez a las entidades bancarias, y como a raíz de ello surgieron los diferentes requerimientos y normativa en materia de liquidez. Utilizando los documentos realizados por el Bando de Pagos Internacionales, y la revista de estabilidad financiera del Banco de España. En el capítulo 3 vamos profundizando en concepto del riesgo de liquidez y sus diferentes variantes. A continuación analizamos el ratio de cobertura de liquidez y el ratio de financiación estable neta, es decir, los dos nuevos ratios introducidos por Basilea III. Además, analizamos los instrumentos de “monitoring” que evalúan y miden el cumplimiento de dichos ratios, mostrando a través de un informe realizado por la Autoridad Bancaria Europea, la evolución de estos dos nuevos ratios de liquidez. Para finalizar este capítulo, después de haber explicado y mostrado de una manera empírica gracias a los datos aportados por el informe de la Autoridad Bancaria Europea la evolución de los dos nuevos ratios en materia de liquidez, concluyo dicho capitulo con una crítica a Basilea III, destacando los aspectos positivos de su implementación, y por otro lugar los aspectos negativos junto con las repercusiones que puede conllevar la implementación de estos nuevos requerimientos. La información recabada a través de los documentos expedidos por el Comité de Basilea han sido fundamentales para el planteamiento de los cálculos que se deben llevar a cabo en los ratios, y las ponderaciones de las diferentes partidas del balance. Añadimos dos nexos al final de este trabajo, extraídos de los documentos de Basilea para una mejor comprensión de la materia. El capítulo 4, es el capítulo empírico de este trabajo. Donde realizo 11 gráficas a partir de los datos obtenidos en Bankscope 1 analizando la evolución del NSFR junto a los indicadores macroeconómicos que he considerado más relevantes dada la materia de este trabajo. El análisis realizado, ha sido dividido en dos epígrafes. En el epígrafe 4.1., analizamos la evolución del NSFR y los indicadores macroeconómicos únicamente para España, mientras que en el epígrafe 4.2, realizamos el mismo análisis que en el epígrafe 4.1., para los países del sur de Europa y Alemania. Finalizando este trabajo con la conclusión obtenida tras la realización del mismo. 1 Bankscope es una base de datos a nivel mundial que incluye información financiera sobre más de 30.000 bancos, públicos y privados, a nivel internacional.
TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -3CAPÍTULO 2 EL RIESGO DE LIQUIDEZ EN LOS BANCOS 2.1. INTRODUCCIÓN AL RIESGO DE LIQUIDEZ La agudización de la crisis en 2008, con el agotamiento y la escasez que experimentó la financiación condujeron a reforzar y endurecer el tratamiento regulatorio del riesgo de liquidez, cuya regulación prudencial implantada hasta ese momento se había mostrado insuficiente. La normativa conocida como Basilea III, publicada por el Comité en diciembre de 2010, tras un proceso consultivo iniciado en diciembre de 2009, ha supuesto un referente en la regulación. Los documentos, “International framework for liquidity risk measurement, standards and monitoring”,” Principles for Sound Liquidity Risk Management and Supervision” y “A global regulatory framework for more resilient banks and banking systems”, contiene las reformas de Basilea III para reforzar la regulación internacional de capital y liquidez con el fin de promover un sector bancario más resistente. El objetivo de estas reformas es mejorar la capacidad del sector bancario para absorber perturbaciones procedentes de tensiones financieras o económicas de cualquier tipo, reduciendo con ello el riesgo de contagio desde el sector financiero hacia la economía real. El paquete integral de reformas diseñado por el Comité se basa en las conclusiones extraídas de la reciente crisis financiera párrafos llevan sangría de medio centímetro, como se muestra aquí. El tratamiento regulatorio del riesgo de liquidez ha estado sometido a importantes cambios en la historia reciente de las entidades bancarias. Los motivos de estos cambios han sido diversos. Domingo, B. (2010), desde su experiencia como inspectora de entidades de crédito del Banco de España, destaca los siguientes: a) Fallos detectados durante la crisis en la que nos encontramos inmersos por parte de la propia banca en su gestión al asumir excesivos riesgos que posteriormente no se reflejaban en la valoración de los activos. b) Fallos en los mercados y el comportamiento de sus participantes. c) Escaso interés prestado a la innovación financiera desarrollada en los años previos a la crisis. d) Atención insuficiente a la calidad real de las contrapartes finales reforzadas por el exceso de confianza en el buen funcionamiento de los mismos. Pero estos fallos no son los únicos que han originado una evolución en la orientación del tratamiento regulatorio del riesgo de liquidez; los supervisores y reguladores también han contribuido a tal causa. La falta de profundización en las revisiones, la falta de comunicación con otros supervisores y la admisión de lagunas importantes en la implantación de las reglas ya definidas, destacan entre algunas de las equivocaciones de los supervisores. Los reguladores, por su parte, confiaron de manera excesiva en la capacidad de gestión de las entidades y escaseó una regulación prudencial. Todos estos errores apuntan hacia una inadecuada atención prestada al riesgo de liquidez antes del estadillo de la crisis. A raíz de dicha crisis financiera, la gestión del riesgo de liquidez se ha visto abordada desde una perspectiva diferente al enfoque
Bayón Franco, Carmen -10Figura 3.1. Indicador de la liquidez en los mercados monetarios Fuente: Fortuño, M. (2015) Como consecuencia de dicha crisis, los reguladores nacionales e internacionales centraron una mayor atención en la liquidez, promoviendo unas recomendaciones generales no vinculantes a desarrollar, junto a unas normas detalladas de obligado cumplimiento que incorporan una serie de ratios y principios sobre cómo gestionar el riesgo de liquidez. Los supervisores han adoptado los principios sobre un buen gobierno y gestión de la liquidez “Principles for Sound Liquidity Risk Management and Supervision” establecidos por el Comité de Basilea. Estos 17 principios, los cuales se adjuntan en el Anexo 1, establecen que cada entidad es responsable de la buena gestión de su riesgo de liquidez, por lo que debe definir un marco de gestión consistente que pueda garantizar que la entidad mantiene la liquidez suficiente, incluyendo un buffer de activos líquidos de alta calidad y libres de cargas con el que puedan hacer frente a situaciones de tensión y escenarios de estrés. Según Danske Bank (2007) el riesgo de liquidez estructural es considerado un desajuste de liquidez a largo plazo en una entidad o empresa. El objetivo es garantizar que dicha entidad no cree innecesariamente una gran necesidad de financiación en el futuro. La cuantificación del riesgo de liquidez estructural es importante cuando le entidad planifica sus actividades de financiación. Este fue uno de los puntos que las entidades de crédito no predijeron, dando así lugar a las propuestas de Basilea III en materia de riesgo de liquidez. El riesgo de liquidez estructural se basa en un desglose por vencimientos de los activos, pasivos y elementos extra patrimoniales de la entidad. Los cuales basan estos cálculos en las fechas de vencimiento contractuales de los productos que ofertan, pero tienen en cuenta que algunos elementos del balance tienen vencimientos que hacen que sus fechas de vencimientos reales no coincidan con sus fechas de vencimiento contractuales. Un claro ejemplo son los depósitos a la vista, ya que estos depósitos son fuentes de financiación a muy corto plazo, sin embargo, se consideran una fuente relativamente estable de financiación, cuando en realidad no lo es. Basilea III pretende con sus requerimientos en materia de riesgo de liquidez, supervisar e incentivar a una combinación de financiación correcta, para que de este modo, dicha financiación esté bien diversificada y las entidades bancarias puedan responder de una manera eficiente a las tensiones de liquidez.
TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -11El Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2016) distingue tres principales subtipos de riesgo de interés estructural, los cuales son: El riesgo de brecha “gap risk”: el cual surge de la estructura temporal de los instrumentos de la cartera de inversión y describe el riesgo resultante del perfil temporal de las variaciones de las tasas de interés de los instrumentos. La magnitud del riesgo de brecha depende de si las variaciones en la estructura temporal de las tasas de interés se producen sistemáticamente a lo largo de la curva de rendimientos (riesgo paralelo) o se diferencian en función del plazo (riesgo no paralelo). El riesgo de base “basis risk”: describe el impacto de variaciones relativas de las tasas de interés de instrumentos financieros con plazos de vencimiento similares pero cuya valoración se basa en diferentes índices de tasas de interés. El riesgo de opción “option risk”: surge de las posiciones en derivados basados en opciones o de los elementos opcionales implícitos en los activos, pasivos y partidas fuera de balance del banco, cuando el banco o sus clientes pueden modificar el nivel y el perfil temporal de sus flujos de efectivo. El riesgo de opción puede a su vez desglosarse en riesgo de opción automática y riesgo de opción conductual. Los tres subtipos de riesgo de interés estructural modifican potencialmente el precio/valor o las ganancias/costes de los activos, pasivos y partidas fuera de balance sensibles a las tasas de interés, de manera que pueden afectar negativamente a la situación financiera del banco. 3.1.3. Riesgo de liquidez de fondos y riesgo de liquidez de mercado El riesgo de liquidez de fondos ha jugado un papel clave en todas las crisis bancarias históricas. La crisis crediticia global de 2007 tuvo todas las características de una crisis de liquidez de fondos, a medida que los mercados interbancarios se derrumbaron y los bancos centrales de todo el mundo tuvieron que intervenir en los mercados monetarios a niveles nunca vistos. En primer lugar, vamos a definir la liquidez de fondos como la capacidad de liquidar obligaciones con inmediatez. En consecuencia, un banco es ilíquido si no puede liquidar dichas obligaciones en un corto plazo. Dada esta definición, el riesgo de liquidez de fondos es el riesgo de que la entidad no sea capaz de hacer frente de forma eficiente a flujos de caja previstos e imprevistos, presentes y futuros, así como a aportaciones de garantías resultantes de sus obligaciones de pago, sin que se vea afectada su operativa diaria o su situación financiera. El banco deberá considerar las interacciones entre las exposiciones al riesgo de liquidez de fondos y al riesgo de liquidez de mercado. El banco que capte liquidez en los mercados de capitales deberá reconocer que esas fuentes podrían ser más volátiles que los tradicionales depósitos de minoristas. En el caso de situaciones de tensión, los inversores en instrumentos del mercado monetario podrían demandar una retribución mayor por el riesgo asumido, exigir la refinanciación a plazos de vencimiento considerablemente más cortos, o negarse por completo a conceder financiación. Además, suponer un perfecto funcionamiento y liquidez de los mercados financieros podría no ser realista, pues los mercados de activos y de financiación pueden desaparecer en periodos de tensión. La falta de liquidez de mercado podría complicar al banco la obtención de fondos mediante la venta de activos y, de ese modo, aumentar la necesidad de mantener liquidez de fondos.
Bayón Franco, Carmen -12El riesgo de liquidez de mercado se define como el riesgo de que una entidad no pueda compensar o deshacer fácilmente una posición a precios de mercado a causa de una insuficiente profundidad o de distorsiones en el mercado. Ambos conceptos, si bien son independientes, no cabe duda de que guardan una estrecha relación. Para obtener fondos con los que hacer frente a las obligaciones, las entidades acuden a los mercados, tanto al interbancario como a los diferentes mercados de activos, y al mismo tiempo, el precio de los activos en el mercado va a afectar al coste de la financiación. Y no hay que olvidar que la obtención de fondos se hace en gran medida a través de los mercados de activos. El riesgo de mercado se calcula generalmente a partir del precio de mercado actual de una posición. Sin embargo, este precio de mercado comúnmente omite una consideración de las cuestiones de liquidez, especialmente cuando un activo es bastante ilíquido. Cuando un activo se vuelve ilíquido, puede suceder que no podamos encontrar un comprador para comprar el activo y, en consecuencia, el riesgo de mercado aumenta. Debido a la tendencia del riesgo de liquidez de mercado al riesgo de mercado compuesto, no debemos aislar el riesgo de liquidez de mercado del riesgo de mercado. Como resultado, argumentamos que el riesgo de liquidez de mercado es una parte integral del riesgo de mercado. En consecuencia, la medición del riesgo de mercado debe tener en cuenta el riesgo de liquidez. 3.2. BASILEA III Y LOS NUEVOS REQUERIMIENTOS DEL RIESGO DE LIQUIDEZ Basilea III exige el cumplimiento a las entidades bancarias de dos ratios mínimos de liquidez. El primero de ellos orientado hacia el corto plazo y en la tenencia de activos de alta liquidez, utilizando coeficiente de cobertura de liquidez para su control. El segundo ratio está orientado hacia el largo plazo utilizando el coeficiente de financiación estable neta. Su objetivo es limitar la dependencia de la financiación mayorista por parte de las entidades y buscar una financiación más estable y solvente. Además de los dos ratios mencionados en los párrafos anteriores, explicaremos los instrumentos de “monitoring” que desarrolla Basilea para la correcta medición y supervisión del riesgo de liquidez. A través de un estudio realizado por la Autoridad Bancaria Europea sobre la evolución del coeficiente de cobertura de liquidez y del coeficiente de financiación estable neta se puede observar la exitosa implementación que están teniendo tanto en los bancos del grupo 1 como en los bancos del grupo 2. 3.2.1. Indicador a c/p – LCR El “Liquidity Coverage Ratio” (LCR) o coeficiente de cobertura de liquidez está orientado hacia el corto plazo y en la tenencia de activos de alta liquidez, utilizándose este ratio para su control. El Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2013) define el Coeficiente de Cobertura de Liquidez como: “el cociente entre los Fondos de Activos Líquidos de Alta Calidad y las salidas netas de capital para los siguientes 30 días naturales al cálculo del ratio. Estas salidas serán calculadas en base a unos parámetros”.
TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -13La fórmula para el cálculo del LCR se muestra en la Figura 3.2.: Figura 3.2. Ratio de cobertura de liquidez Fuente: Banco Internacional de pagos El LCR establece la obligación de mantener un colchón suficiente de ciertos activos líquidos “High Quality Liquid Assets” o HQLA para cubrir las salidas netas de caja que previsiblemente se producirán en un escenario de estrés a corto plazo (30 días). El fondo de activos líquidos “High Quality Liquidity Assets” toma presencia en la definición del coeficiente de cobertura de liquidez (LCR) en la parte del numerador. Un activo será de alta liquidez cuando pueda transformarse en efectivo en el mercado obteniendo por la transformación una pérdida escasa o nula, además de poder transformarse en efectivo en periodos determinados de tensiones en los mercados y que esté libre de cargas. Para poder formar parte de este fondo, los activos deberán cumplir una serie de características fundamentales. El Comité de Basilea (2013) describe los factores que ayudan a determinar si el mercado de un activo puede o no utilizarse para obtener liquidez en un contexto de posibles tensiones. Factores relacionados con los activos: Escaso Riesgo: los activos de menor riesgo suelen poseer mayor liquidez, es decir a menor riesgo en mercados monetarios mayor facilidad para hacerse líquidos. El rating que posea el activo, así como una menor duración serán motivos positivos para hacer más líquido dicho activo. Facilidad y certidumbre de valoración: la liquidez de un activo aumenta si los participantes en el mercado están de acuerdo en su valoración. De igual modo los activos estructurados que habitualmente se ofrecen en las entidades son más fáciles de valorar, y por tanto más líquidos. Baja correlación con activos de riesgo: el comportamiento de activos con riesgo no conllevara relación con el comportamiento de los activos incluidos en el fondo de activos líquidos. Por ejemplo, la probabilidad de que los activos emitidos por instituciones financieras sean ilíquidos es mayor cuando el sector bancario atraviesa tensiones de liquidez. Cotización en un mercado de valores desarrollado y reconocido: Al ser activos que se negocian en mercados regulados poseen menor riesgo de contrapartida lo que les otorga mayor liquidez. La cotización de un activo eleva su transparencia. Factores relacionados con el mercado: Mercado activo y amplio: al ser activos negociados en mercados organizados, el volumen de negociación es importante, al igual que una frecuencia de negociación alta, lo que facilita su conversión en liquidez. Escasa volatilidad: Los activos cuyos precios permanecen relativamente estables y son menos propensos a sufrir fuertes caídas de precios a lo largo del tiempo tendrán una menor probabilidad de inducir liquidaciones forzosas para cumplir con los requerimientos de liquidez. Deberá existir evidencia histórica de una relativa estabilidad de los términos (tales como precios y
Bayón Franco, Carmen -14descuentos) y volúmenes negociados en el mercado durante periodos de tensión. Huida hacia activos de calidad: en crisis sistémicas, el mercado históricamente ha mostrado una tendencia a desplazarse hacia estas clases de activos. Por lo que en momentos de tensiones de liquidez, los participantes del mercado optan por activos más seguros, como serían los incluidos en el fondo de activos líquidos. Por lo tanto, les otorga mayor facilidad de conversión en liquidez. Las salidas netas de efectivo toman presencia en la definición del coeficiente de cobertura de liquidez en la parte del denominador. Las cuales hacen referencia a la diferencia entre las salidas de efectivo y las entradas del mismo en su totalidad previstas para un horizonte temporal de treinta días, considerando un escenario de estrés en los mercados y aplicándose porcentajes de salida y entradas de flujos en caso de situaciones de tensión. Como reflejo de esto, se han definido unos porcentajes de salida de fondos, que cada entidad tiene que aplicar sobre los flujos de fondos esperados del período. Estos parámetros se han fijado teniendo en cuenta el origen de la fuente de fondos, ya sea otra entidad financiera, una gran empresa, o un particular; la estabilidad de los flujos, ya que cuanto más estables, menor es el porcentaje. Por otra parte, se incluyen tanto los flujos originados en balance como los de fuera de balance. Domingo, B. (2010), respecto a las salidas, podemos distinguir en cuanto a la base de depósitos: Depósitos minoristas: – Se supone que los depósitos más estables, es decir, aquellos totalmente cubiertos con un Fondo de Garantía de Depósito y aquellos donde el cliente mantiene más relaciones con la entidad, tienen una salida extra del 7,5%, donde se incluyen las pymes. Los menos estables, tendrán una salida mínima la cual fijará el supervisor del 15%. Depósitos mayoristas: – Se distingue entre empresas no financieras y Administraciones Públicas donde se mantienen relaciones operacionales con la entidad, con un 25%; empresas no financieras y Administraciones Públicas en general, un 75%, y empresas financieras, el 100%. Financiación con colateral: Si el colateral es activo apto para el numerador, o la operación está casada con otra: será un 0%; en el resto de los casos, se aplicará un 100%. Tratamiento de titulizaciones, vehículos y otros elementos: un 100%. Riesgos contingentes: además de los vencimientos contractuales se aplica un % variable, según la contraparte, sobre el saldo restante. Y, en cuanto a las entradas, en principio se incluyen los fondos originados por los vencimientos de operaciones dentro del período, sobre los que no hay dudas en cuanto al cumplimiento. Tendremos en cuenta: • Que entran todos los flujos procedentes de operaciones sobre las que no hay dudas y que vencen en el período. • Y en cuanto a la financiación con colaterales, se da un tratamiento simétrico al de las salidas: si el colateral subyacente es apto para formar parte del numerador: un 0%; si no lo es, un 100%. La frecuencia con la que las entidades financieras deben presentar la información sobre el LCR es mensual. A su vez, las entidades financieras deberán estar preparadas para informar en cualquier momento en que les sea requerido por las Entidades Supervisoras el estado en el que se encuentra el ratio y sus posiciones de
TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -15liquidez. Se establece el plazo de demora para la presentación de la información con un límite de dos semanas. El Comité de Supervisión Bancaria establece el año 2015 como fecha inicial de aplicación, estableciéndose el coeficiente para el ratio en un 60%. Este requerimiento inicial ira aumentándose de forma anual y periódica en un 10% hasta alcanzar la cifra mínima fijada del 100% en el año 2019. A continuación en la Tabla 2.1., mostraremos el calendario de aplicación del ratio de cobertura de liquidez o LCR: Tabla 3.1. Calendario de aplicación del LCR Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del Banco Internacional de pagos 3.2.2. Indicador estructural – NSFR Para complementar al “Liquidity Coverage Ratio” o coeficiente de cobertura de liquidez se ha definido un ratio a largo plazo. Este ratio llamado coeficiente de financiación estable neta o “Net Stable Funding Ratio” (NSFR) de corte más estructural, persigue evitar que las entidades financien el largo plazo únicamente con fondos obtenidos en el corto plazo. Es una medida que representa hasta qué punto las entidades guardan un equilibrio entre la duración de sus activos y la de sus pasivos. La fórmula para el cálculo del NSFR se muestra en la Figura 3.3.: Figura 3.3. Coeficiente de Financiación Estable Neta Fuente: Banco Internacional de pagos. El Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2014) define el coeficiente de financiación estable neta como: “el cociente entre la cantidad de financiación estable disponible y la cantidad de financiación estable requerida (presentadas con anterioridad). Este cociente deberá ser siempre superior al 100%”. Es decir, lo que se pretende es evitar desequilibrios en los vencimientos del activo y el pasivo, para que, si se produce una situación de estrés, al juntarse en el tiempo las obligaciones a corto plazo con algunas obligaciones a largo plazo no se tensionen aún más los mercados. Este principio de gestión, que a simple vista parece bastante lógico, no lo han seguido muchas entidades, dada la experiencia de la crisis que se experimentó en 2007. Por ello, se ha querido forzar a mantener ese equilibrio. Este ratio relaciona necesidades de liquidez y disponibilidades de fondos, calculadas en función de un escenario de estrés, en este caso, en el largo plazo. En el numerador se incluyen las fuentes de financiación estables que la entidad mantiene en su balance, las cuales se calculan aplicando un porcentaje de estabilidad sobre cada una de ellas. En el denominador se calcula qué parte del activo puede considerarse ilíquido en el largo plazo, así como qué parte de los vencimientos de activos a corto plazo (destacando los préstamos) debería ser renovada dentro de lo que es la gestión continua y normal de la entidad, ya que se supone que el banco va a mantener sus actividades, y por lo tanto, la concesión de préstamos. Luego, lo que estima dicho ratio son las necesidades de fuentes estables de fondos, es decir, Año 2015 Año 2016 Año 2017 Año 2018 Año 2019 Porcentaje Requerido 60% 70% 80% 90% 100%
Bayón Franco, Carmen -16fuentes a largo plazo casi siempre, que permiten a una entidad aun en situaciones de estrés continuar con su actividad, considerando un horizonte temporal a largo plazo. La financiación estable disponible o “Available Stable Funding” (ASF) y la financiación estable requerida o “Required Stable Funding” (RSF) se calibran para reflejar el presumible grado de estabilidad de los pasivos y de liquidez de los activos con arreglo a dos dimensiones que establece Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2014): Plazo de vencimiento de la financiación: El NSFR generalmente se calibra de forma que los pasivos a largo plazo se presumen más estables que los pasivos a corto plazo. Tipo de financiación y contraparte: El NSFR se calibra bajo el supuesto de que los depósitos a corto plazo, es decir, con vencimientos inferiores a un año efectuados por clientes minoristas y la financiación suministrada por pequeñas empresas clientes, presentan un comportamiento más estable que la financiación mayorista con el mismo vencimiento procedente de otras contrapartes. A su vez, con el fin de determinar la financiación estable requerida (RSF), se han aplicado los siguientes criterios: Creación de crédito resistente: El NSFR exige la financiación estable de parte del crédito concedido a la economía real, a fin de garantizar la continuidad de este tipo de intermediación. Conducta bancaria: El NSFR se calibra bajo el supuesto de que los bancos podrían tratar de renovar una parte significativa de los créditos al vencimiento para mantener las relaciones con sus clientes. Plazo de vencimiento de los activos: El NSFR asume que ciertos activos a corto plazo (con vencimientos inferiores a un año) requieren una menor proporción de financiación estable, porque los bancos serían capaces de permitir el vencimiento, y no la renovación, de parte de esos activos. Calidad y valor liquidativo de los activos: El NSFR asume que los activos de alta calidad libres de cargas que pueden ser titulizados o negociados, y por tanto fácilmente utilizados como colateral para garantizar financiación adicional o vendidos en el mercado, no necesitan estar totalmente financiados con financiación estable. El Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2014) establece que la financiación estable requerida (RSF) toma presencia en el denominador del NSFR y se calculara con arreglo a las características generales del perfil de riesgo de liquidez de los activos y posiciones fuera de balance de la institución financiera. Hace referencia al perfil de liquidez que posee la entidad con respecto a activos y posiciones fuera de balance que posee la misma. Se calcula asignando, primero, el valor contable de los activos de la institución a las categorías que enumeraremos más adelante. El importe asignado a cada categoría se multiplica después por su factor asociado y se suman los importes ponderados, al que se añade el importe de las actividades fuera de balance multiplicado por su factor RSF asociado. Los factores RSF asignados a los diversos tipos de activos pretenden aproximar el importe de un activo concreto que tendría que ser financiado, bien porque será renovado, o bien porque no podría ser monetizado mediante su venta o utilizado como garantía de una operación de financiación garantizada en el transcurso de un año sin incurrir en gastos significativos. Los activos deberán asignarse al factor RSF apropiado en función de su vencimiento residual o valor de liquidación. Al determinar el
TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -17vencimiento de un instrumento, deberá presuponerse que los inversores ejercen cualquier opción para prolongar el plazo de vencimiento. A continuación enumeraremos en la Tabla 3.2., los tipos específicos de activos asignados a cada categoría y su factor RSF asociado: Resumen de las categorías de pasivo y factores RSF asociados Factor RSF Componentes de la categoría RSF 0% Reservas en Bancos Centrales, efectivo y prestamos libres de cargas concedidos a otras entidades con vencimiento residual inferior seis meses. 5% Activos de Nivel 1 libres de cargas, excluidas monedas, billetes y reservas en el banco central. 10% Préstamos libres de cargas a instituciones financieras con vencimientos residuales inferiores a seis meses, cuando estén garantizados con activos de Nivel 1. 15% Activos de nivel 2A libres de cargas. Los restantes préstamos libres de cargas a instituciones financieras con vencimientos residuales inferiores a seis meses no incluidos en las categorías anteriores. 50% Activos de nivel 2B , HQLA sujetos a cargas, prestamos sujetos a cargas concedidos a otras entidades con vencimiento superior a seis meses e inferior a un año, depósitos mantenidos en otras instituciones…. 65% Créditos no incluidos en categorías anteriores con vencimiento superior a un año y ponderación por riesgo inferior al 35%, hipotecas para compra de viviendas con vencimiento superior a un año y ponderación por riesgo inferior al 35%,…. 85% Materias primas negociadas físicamente (oro incluido), prestamos libres de cargas con vencimientos superior a un año y ponderación por riesgo superior al treinta y cinco por ciento,…. 100% Activos sujetos a cargas con vencimiento superior a un año, activos no incluidos en categorías anteriores,….. Tabla 3.2. Resumen de las categorías de pasivo y factores RSF asociados Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del Banco Internacional de pagos Por otro lado, el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2014) establece que la cantidad de financiación estable disponible (ASF) tomará presencia en el numerador del NSFR y se mide en función de las características generales de la estabilidad relativa de las fuentes de financiación de una institución, incluidos el plazo de vencimiento contractual de sus pasivos y las diferencias en la propensión de los distintos tipos de proveedores de financiación. La cantidad de ASF se calcula asignando, primero, el valor contable de los recursos propios y ajenos de una institución a una de las cinco categorías que mostraremos en el cuadro más adelante. El importe asignado a cada categoría se multiplica después por un factor ASF y la ASF total es la suma de los importes ponderados. El valor contable representa el importe por el que se contabiliza un instrumento incluido en los recursos propios o ajenos, antes de la aplicación de deducciones, filtros u otros ajustes de naturaleza reguladora. El Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2014) insta que al determinar el vencimiento de un instrumento, se deberá presuponer que los inversores ejercen una opción de amortización anticipada en la primera fecha posible. En el caso de financiación con opciones que puedan ejercerse a discreción del banco, los supervisores deberán tener en cuenta los factores de reputación que podrían limitar la
Bayón Franco, Carmen -18capacidad del banco para no ejercer la opción. En el caso de pasivos a largo plazo, únicamente la parte de los flujos de efectivo simultáneos, o posteriores, a los horizontes temporales de seis meses y un año deberá tratarse como si su vencimiento residual efectivo fuera igual o superior a seis meses e igual o superior a un año, respectivamente. A continuación mostraremos en la Tabla 3.3., los componentes de cada una de las categorías ASF y el máximo factor ASF asociado que debe aplicarse para calcular el importe total de la financiación estable disponible de la institución financiera con arreglo a la norma: Resumen de las categorías de pasivo y factores ASF asociados Factor ASF Componentes de la categoría ASF 100% Capital regulador total (excluidos instrumentos de Nivel 2 con vencimiento residual inferior a un año). Otros instrumentos de capital y pasivos con vencimiento efectivo residual igual o superior a un año. 95% Depósitos (a la vista) sin plazo de vencimiento y depósitos a plazo estables con vencimientos residuales inferiores a un año, realizados por clientes minoristas y pequeñas empresas. 90% Depósitos sin plazo y depósitos a plazo menos estables con vencimientos residuales inferiores a un año, realizado por clientes minoristas y pequeñas empresas. 50% Financiación con vencimiento residual inferior a un año procedente de sociedades no financieras. Depósitos operativos. Financiación con vencimiento residual inferior a un año procedente de soberanos, entidades del sector público (PSE) y bancos multilaterales y nacionales de desarrollo. Otra financiación con vencimiento residual de entre seis meses y menos de un año no incluida en las categorías anteriores, incluida la financiación procedente de bancos centrales e instituciones financieras. 0% Todas las demás rúbricas de recursos propios y ajenos no incluidas en las anteriores categorías, incluidos los pasivos sin plazo de vencimiento determinado (recibiendo un tratamiento específico los pasivos por impuestos diferidos y las participaciones minoritarias). Pasivos derivados a efectos del NSFR netos de activos derivados NSFR si los primeros son superiores a los segundos. Importes pendientes de pago en la fecha de la operación a raíz de compras de instrumentos financieros, divisas o productos básicos. Tabla 3.3. Resumen de las categorías de pasivo y factores ASF asociados Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del Banco Internacional de pagos Está previsto que el coeficiente de financiación estable neta entre en vigor en el año 2018 estableciéndose como norma mínima y de aplicación inmediata. A su vez, se espera que los bancos cumplan el requerimiento NSFR de forma continua y que lo divulguen al menos trimestralmente. El calendario de implementación tanto para el ratio de cobertura de liquidez como para el coeficiente de financiación estable neta lo mostramos a continuación en la Figura 3.4.:
TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -19Figura 3.4. Calendario de implementación del LCR y NSFR Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del BIS 3.2.3. Instrumentos de “monitoring” El Comité de Basilea está supervisando el impacto de las nuevas medidas y requerimientos que se irán implantando, con el objetivo de conseguir un marco regulatorio global para los bancos y un sistema bancario más resistente. La participación en el ejercicio de dicho seguimiento es voluntaria. El Comité espera que tanto los grandes bancos de gran actividad internacional como las instituciones más pequeñas participen en dicho estudio, ya que todos ellos serán afectados de manera más o menos significativa por algunas o todas las revisiones de las distintas normas. El objetivo es el de llevar un control del impacto que sus medidas tienen en las entidades financieras, y cuenta con una herramienta denominada “Quantitave Impact Study” (QIS). El objetivo de la misma es monitorizar el impacto de sus diferentes medidas en las entidades. Dicho estudio se divide en tres partes: la primera parte hace referencia a los cambios en los ratios de capital exigidos a las entidades así como el cumplimiento de los estándares mínimos. La segunda parte haría referencia al ratio de apalancamiento de las entidades, y la última parte al cumplimiento de los nuevos requisitos de liquidez en las entidades. La Autoridad Bancaria Europea (ABE) ha estado supervisando y evaluando el impacto de las normas de Basilea III en una muestra de bancos de la UE desde junio de 2011. Este ejercicio se realiza semestralmente con las fechas de cierre de diciembre y finales de junio. La participación de los bancos en el ejercicio de seguimiento es voluntaria y los datos sólo se presentan de forma agregada, con el fin de garantizar el anonimato y la confidencialidad de las entidades de crédito. El ejercicio monitorea y evalúa los siguientes aspectos de la implementación de Basilea III: La adecuación de los estándares de liquidez: el coeficiente de cobertura de liquidez (LCR) y coeficiente de financiación estable neta (NSFR). Los cambios en los ratios de capital de los bancos en Basilea III. El nivel de insuficiencias de capital, incluidos, cuando proceda, sobrecargos de capital para los bancos mundiales de importancia sistémica (G-SIB). El impacto en los ratios de capital y en el déficit, resultante de cambios en la definición de capital derivada de la nueva norma, denominada Tier 1 de capital ordinario (CET1). -Los cambios incluyen reglas modificadas sobre las 60% 70% 80% 90% 100% 100% Implementación del LCR: 01/10/2015 2016 2017 01/01/2018 2019 Implementación del NSFR:
Bayón Franco, Carmen -26-
TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -27CAPÍTULO 4 EVOLUCIÓN DEL NSFR, DE OTROS INDICADORES BANCARIOS Y MACROECONÓMICOS En este capítulo empírico se han realizado 11 gráficas a partir de los datos recabados en Bankscope. Esta base de datos contiene información de empresas y “business intelligence” por país, región y a nivel mundial. Cuenta con una base de datos global, Orbis, que cubre más de 170 millones de empresas. También cuenta la información de más de 30.000 bancos, públicos y privados, a nivel internacional. En este estudio he analizado la evolución del NSFR, y de los indicadores macroeconómicos más significativos en relación con el riesgo de liquidez, en donde hemos incluido la tasa de morosidad, la tasa de desempleo, el PIB. Incluyendo los activos ponderados por riesgo sobre el total de activos y el “TIER 1”. El periodo comprendido para este análisis es desde el año 2004 hasta el año 2013. Este análisis, ha sido dividido en dos secciones. La primera sección es el análisis de la evolución de los ratios citados en el párrafo anterior para España. Y en la segunda sección hemos realizado el mismo análisis, exceptuando el análisis del PIB, para los países del sur Europa, es decir, Portugal, Italia, Grecia y España. Incluyendo también a Alemania. En las tablas de Excel se puede mostrar la siguiente nomenclatura: DE: Alemania; ES: España; GR: Grecia; IT: Italia y PT: Portugal. 4.1. ANÁLISIS DE ESPAÑA 4.1.1. Evolución del “Net Stable Funding Ratio” Podemos observar en la Figura 4.1., como el coeficiente de financiación estable neta, en los años previos a la crisis tenía un porcentaje más elevado, llegando al 1,24% en 2006. Esto era debido a que los activos antes de la crisis financiera no estaban tan deteriorados como en los años posteriores a la crisis. Como consecuencia, los bancos sufrieron ese desequilibrio entre su financiación estable disponible y su financiación estable requerida. En la Figura 4.1, vemos como en la primera fase de la crisis económica española, desde el año 2008 hasta el año 2010, el NSFR mantiene una tendencia decreciente. Destacamos como en el año 2012 los bancos tuvieron el menor porcentaje de NSFR situado en un 0,96%, en dicho año los bancos españoles se encontraban con unos balances muy deteriorados puesto que fue el peor año de la crisis financiera para España. A partir de los acuerdos de Basilea en 2010 con la introducción oficial del NSFR, y su calendario de implementación fijado para el año 2018, los bancos deben seguir aumentado su financiación estable disponible, es decir, intentar aumentar por ejemplo, sus depósitos a corto plazo, ya que estos tienen un comportamiento más estable frente a los del largo plazo, para así poder evitar desequilibrios entre los vencimientos de los activos y pasivos y poder ofrecer una financiación equilibrada.
Bayón Franco, Carmen -28Tabla 4.1. Promedio de NSFR por año para España Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de Bankscope 4.1.2. Evolución de la tasa de morosidad La tasa de morosidad es uno de los indicadores clave para evaluar el grado de recuperación económica. En el caso de la economía española, podemos observar en la Figura 4.2, como antes del estallido de la crisis la tasa de morosidad se situaba en un 0,58% en el año 2006, ya que sin ningún requerimiento en materia de capital, liquidez, y a su vez con unos organismos supervisores que no preveían el desastre que se vaticinaba, ninguna entidad bancaria supo poner límite a la concesión del crédito. A partir del 2008, vemos en la Figura 4.2, cómo va aumentando de manera significativa, llegando a alcanzar en el año 2013 un 12,12%, es decir, una diferencia de casi 11 puntos porcentuales en apenas 7 años de diferencia. Año Promedio de NSFR 2004 1,099776985 2005 1,150125957 2006 1,247319917 2007 1,153689819 2008 1,077279775 2009 1,061271059 2010 1,075919213 2011 1,02257172 2012 0,965697055 2013 1,041674001 Total general 1,071077872 0 0,2 0,4 0,6 0,8 1 1,2 1,4 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 Evolución del NSFR Figura 4.1. Evolución del NSFR en España Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de Bankscope
TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -29Es importante analizar el efecto de la tasa de morosidad en los balances bancarios. La partida de créditos concedidos que figuran en el activo del balance, pasan a ser créditos dudosos de cobro, lo que hacen deteriorar la calidad del activo. Los acuerdos conocidos como Basilea II y III pretenden evitar o mitigar los efectos cíclicos propios de la actividad bancaria como los que ocurrieron en el año 2007, y requerir a los bancos que sus préstamos tienen que basarse en la solvencia a largo plazo. Nos remitimos a la Figura 4.2., en la que observamos a través de la tendencia de la tasa de morosidad, cómo se produjo ese efecto cíclico propio de la actividad bancaria. Tanto las medidas adoptadas en materia de liquidez como en materia de capital pretenden evitar futuros desajustes cíclicos de la actividad bancaria, que en un siguiente paso se extrapola a la economía real. En la actualidad, tras el saneamiento de los balances por parte de los bancos, y el cumplimiento de los indicadores de solvencia y liquidez presentados en los acuerdos de Basilea, nos encontramos en el año 2017 en una tasa de morosidad del 9,32%. Año Promedio de NPL 2004 0,796363636 2005 0,6075 2006 0,589285714 2007 0,7325 2008 2,26047619 2009 4,035217391 2010 5,524074074 2011 6,463870968 2012 9,322222222 2013 12,1262963 Total general 5,286794258 Tabla 4.2. Promedio de la tasa de morosidad por año para España Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de Bankscope 0 2 4 6 8 10 12 14 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 Evolución de la tasa de morosidad Figura 4.2. Evolución de la tasa de morosidad en España Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de Bankscope
Bayón Franco, Carmen -304.1.3. Evolución de la tasa de desempleo La economía española se ha sustentado durante los últimos 50 años en un modelo productivo mucho más intensivo en mano de obra que en capital, e impulsado por sectores de bajo valor añadido, como son la construcción y el turismo. Durante el auge de la burbuja inmobiliaria muchos trabajadores centraron su actividad en dichos sectores. Como podemos observar en la Figura 4.3., el periodo que comprende desde el año 2004 al año 2007, el desempleo en España alcanzó mínimos históricos, situándose en el 2007 en un 8,19%. Dicho auge terminó en el momento en que estalló la burbuja inmobiliaria, la cual hizo caer a muchos sectores en cadena. El rápido aumento de la tasa de morosidad junto con la restricción del crédito en los años posteriores al 2007, hicieron que no solo se vieran afectados directamente los trabajadores del sector de la construcción, sino todas las empresas que dependían directa o indirectamente de ellas. Lo que hizo que se fuera contagiando a todos los sectores en cadena, elevando la tasa de desempleo hasta un 26% en 2013. Debemos tener en cuenta que una mayor tasa de desempleo, hace aumentar el número de impagos y esos impagos se traducen en una devaluación del crédito. A diciembre de 2016 España presenta una tasa del desempleo estructural del 18,2%. Año Promedio de UR 2004 11 2005 9,100000381 2006 8,5 2007 8,199999809 2008 11,30000019 2009 17,89999962 2010 19,89999962 2011 21,39999962 2012 24,79999924 2013 26,10000038 Total general 17,69634686 Tabla 4.3. Promedio de la tasa de desempleo por año para España Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de Bankscope
TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -314.1.4. Evolución del PIB Antes de la crisis, podemos observar en la Figura 4.4, la tendencia expansiva que seguía España, sin embargo sufrió una fuerte recesión a partir del año 2007, pasando de una variación del PIB de 3,76% en el año 2006 a una variación de -3,57% en el año 2009, registrándose en este año la mayor caída del PIB. El origen de esta caída fue una combinación de problemas estructurales propios de la economía española y la fuerte influencia externa de la crisis financiera mundial. Esto dejó ver la fragilidad de los bancos, y como esa fragilidad se extrapolaba a todos los sectores. Como ya comentamos en la Figura 4.3., el enorme peso que tenía el sector de la construcción en el PIB, sumado a un fuerte endeudamiento acumulado por las familias y empresas, y por consecuencia la contracción del crédito por parte de los bancos, hizo que España entrara en una etapa de recesión y por tanto, una caída del PIB bastante significativa comparada con los años de bonanza. Como podemos constatar en Figura 4.4., las políticas de austeridad llevadas a cabo por el Gobierno no tuvieron los resultados esperados. El año 2012 también fue otro de los peores años en lo que respecta al PIB, ya que decreció hasta el 2,08%. Además de la contracción del crédito citada en la Figura 4.3., las políticas de austeridad, y un elevado crecimiento de la tasa de desempleo, debemos incluir entre las causas de este descenso una reducción del gasto en consumo final y una reducción en las exportaciones. Esa disminución del PIB se tradujo en un aumento del déficit público respecto al PIB. Además ese decrecimiento del PIB durante un periodo prolongado de tiempo se ve reflejado en la pérdida de calidad de los créditos concedidos. Sin embargo, a raíz de dicha situación el sector bancario empezó a endurecer las exigencias en materia de solvencia y liquidez, garantizando así un nivel mínimo de activos de alta calidad con los que poder hacer frente a las tensiones de liquidez a corto plazo y poder ofrecer una financiación estable resistente para hacer frente a las tensiones en el largo plazo. 0 5 10 15 20 25 30 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 Evolución de la tasa de desempleo Figura 4.3. Evolución de la tasa de desempleo en España Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de Bankscope
Bayón Franco, Carmen -324.1.5. Evolución del ratio de densidad El ratio de densidad es definido según el informe del Banco de España realizado por Arroyo, J., Colomer, I., García-Baena, R., & González-Mosquera, L. (2012) como “la proporción de activos ponderados por riesgo (Risk-Weighted Assets, RWA 2 ), por el total de activos, usada para hacer comparaciones entre bancos”. Este ratio nos da una idea del perfil de riesgo del sector bancario español. Los activos ponderados por riesgo constituyen el denominador del ratio de capital, este ratio mide la salud financiera de un banco. Basándonos en la Figura 4.5, la cual muestra la evolución del ratio de densidad, es decir, los activos ponderados por riesgo sobre el activo total, nos explica en cierta medida el ratio de capital. El crecimiento 2 Risk-Weighted Assets - activos ponderados por riesgo, se definen como la suma de los activos de la empresa, ponderados según el riesgo que cada activo suponga para la empresa. Año Promedio de GDP 2004 3,166754693 2005 3,723042003 2006 4,174126284 2007 3,768945822 2008 1,115925266 2009 -3,573794025 2010 0,013804783 2011 -0,617622686 2012 -2,088745234 2013 -1,229951981 Total general 0,156864679 Tabla 4.4. Promedio del PIB por año para España Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de Bankscope -4 -3 -2 -1 0 1 2 3 4 5 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 Evolución del PIB Figura 4.4. Evolución del PIB en España Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de Bankscope
TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -33excesivo de los balances de los bancos y la caída en el nivel y calidad de sus fondos propios, fue el origen de esta crisis financiera. Los bancos no contaban en sus balances con un colchón de activos suficientemente resistente para hacer frente a las tensiones de liquidez que se experimentaron a partir de 2007 y de esta manera, demostraron su falta de liquidez y su poca solvencia ante el escenario de estrés al que se vieron sometidos. Observamos en la Figura 4.5., el descenso del ratio de densidad desde el año 2009 hasta el año 2012. Este descenso se produjo debido a la reducción de la base de capital, consecuencia de las pérdidas a las que incurrieron los bancos a causa del incremento de la morosidad y las bajas rentabilidades, y sumado a unos activos ponderados por riesgo cada vez más elevados. A su vez la calificación de la deuda pública era cada vez más negativa, siendo la deuda pública el activo con un menor riesgo y por consecuencia, al que se le exige un menor capital que lo respalde. Al mismo tiempo la venta de carteras de activos en mora, supone una menor ponderación y por lo tanto unos menores activos ponderados por riesgo. Es importante destacar como un mayor riesgo de la entidad se refleja en un menor ratio de capital. Año Promedio de RWA/TA 2004 59,32782553 2005 63,2533861 2006 65,3074169 2007 67,94978508 2008 63,09198585 2009 61,8090542 2010 59,34300942 2011 54,51565512 2012 45,05973589 2013 44,25463801 Total general 57,5463571 Tabla 4.5. Promedio del ratio de densidad por año para España Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de Bankscope 0 10 20 30 40 50 60 70 80 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 Evolución de los activos ponderados por riesgo Figura 4.5. Evolución del ratio de densidad en España Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de Bankscope
Bayón Franco, Carmen -344.1.6. Evolución del “TIER 1” El capital básico o “TIER 1” es la medida central de la fortaleza financiera de un banco. Incluye el “core capital” es decir, las acciones ordinarias, reservas y también se pueden incluir las acciones preferentes. Estos fondos son los que garantizan la viabilidad de una entidad financiera en escenarios de máxima tensión La crisis financiera ha demostrado que en los fondos propios del sector bancario había muchos instrumentos híbridos, títulos de peor calidad que, ante una situación de estrés, se vieron insuficientes para impedir el colapso de bancos. En la Figura 4.6, apreciamos como el “TIER 1” empezó a crecer en los años 2009 y 2010. Este incremento se debe a que es en 2010 cuando se introducen medidas para mejorar la solvencia y los ratios de capital propuestas por el Comité de Basilea. Sin embargo, observamos en la Figura 4.6., como decrece de forma significativa en 2012, mismo año en que se produjo el rescate bancario en España. Sin embargo, a partir del año 2013 vemos como el “TIER 1” aumenta, esto se pudo deber a las ampliaciones 3 de capital realizadas por las entidades bancarias, los recortes en dividendos y el aumento en la emisión de bonos convertibles. Año Promedio de Tier1 2004 9,866 2005 9,574545455 2006 9,059166667 2007 9,404285714 2008 9,962105263 2009 10,66578947 2010 11,46 2011 11,17708333 2012 9,267272727 2013 11,86043478 Total general 10,42831461 Tabla 4.6. Promedio del “TIER 1” por año para España Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de Bankscope 3 BBVA realizó una ampliación de capital por un importe nominal de 34,2 millones de euros en 2013. Banco Popular realizó en el año 2013 una ampliación de capital por importe de 2.500 millones de euros.
TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -354.2. ANÁLISIS DE LOS PAISES DEL SUR DE EUROPA Y ALEMANIA 4.2.1. Evolución del “Net Stable Funding Ratio” En la Figura 4.7, podemos ver de forma clara la tendencia que siguieron los países más castigados por la crisis como fueron Portugal, Italia, Grecia y España. Todos siguen una tendencia decreciente en el NSFR a partir del año 2007, destacando Portugal que pasó de tener un 1,4% en el año 2007 a un 0,80% en el año 2010. La mala gestión por parte de las entidades bancarias en no recurrir a una financiación equilibrada, puso en jaque el débil sistema económico. Esta tendencia es el reflejo del deterioro de los activos y pasivos de los balances bancarios, consecuencia de la falta de captación de pasivo y unos activos cada vez de menor calidad. En contraposición, los bancos alemanes, no sufren el mismo deterioro en sus balances, mitigando así los efectos de la crisis financiera, de modo que la evolución del NSFR no se ve afectada significativamente. Sin embargo en 2013, último año del cual tenemos datos, podemos ver en la Figura 4.7, como todos los países han ido aumentando su porcentaje con vistas a la implementación del NSFR en 2018. 0 2 4 6 8 10 12 14 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 Evolución del TIER 1 Figura 4.6. Evolución del “TIER 1” en España Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de Bankscope
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TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -43CAPÍTULO 5 CONCLUSIONES Una vez finalizado el estudio sobre el riesgo de liquidez en el Marco de Basilea III, las conclusiones que he obtenido son bastantes satisfactorias. En el capítulo 2, se ha estudiado el riesgo de liquidez en los bancos introduciendo al lector hacia una idea global del efecto del riesgo de liquidez y la falta de regulación sobre la misma. Este capítulo muestra como a raíz de la crisis financiera han surgido las reformas pertinentes en materia de liquidez. Concluyendo, como las reformas de Basilea III están intentando mitigar esa falta de regulación que presentaban las entidades bancarias antes de la crisis financiera a través de los nuevos requerimientos en materia de liquidez. En el capítulo 3, he profundizado en el concepto de riesgo de liquidez. Este análisis nos ha aportado una visión más profunda sobre los distintos riesgos de liquidez a los que se exponen tanto las entidades financieras como las no financieras, y de esta manera si en algún momento nos enfrentamos a ellos como parte de una entidad, saber identificarlos, gestionarlos y mitigarlos. Al mismo tiempo, el estudio sobre el coeficiente de cobertura de liquidez y el coeficiente de financiación estable neta nos aporta un conocimiento muy actual en materia de liquidez. La implementación del LCR y del NSFR en su totalidad en los próximos años, tendrá sus efectos positivos y negativos en las entidades bancarias. Siendo algunos de los efectos positivos el aumento del control sobre el riesgo de liquidez, reduciendo de esta manera la exposición de las entidades bancarias a futuras crisis de liquidez. Por otro lado, uno de los efectos negativos podría ser la contracción de la oferta de crédito y el encarecimiento de la misma. Este estudio nos puede llevar a comprender los futuros sucesos que acontezcan en materia de liquidez. El estudio sobre los instrumentos de monitorización introducidos por Basilea III, son bastante útiles para el seguimiento y medición del riesgo de liquidez. Siendo de esta manera, más fácil el control sobre qué entidades cumplen o no con los estándares de liquidez establecidos. En el capítulo 4, el análisis descriptivo realizado con los datos de Bankscope nos muestra la conexión entre el NSFR, indicadores macroeconómicos e indicadores de capital. Se ha podido observar como los efectos de un sector concreto, en este caso el sector bancario, tiene una repercusión muy importante en la economía real. En conclusión, los nuevos requerimientos en materia de liquidez por parte de Basilea III pueden marcar un antes y un después en la gestión de las instituciones financieras. Si las autoridades supervisoras siguen un exhaustivo control de las entidades bancarias, y los bancos cumplen con los requerimientos de capital y liquidez, se podría evitar otro posible colapso del sistema financiero a nivel mundial. Sin embargo, las entidades bancarias presentan hoy en día una doble problemática, por un lado tienen que hacer frente a los nuevos requerimientos de capital y liquidez, pero aún quedan secuelas del deterioro en sus balances, luego tienen primero que acabar de sanearlos y en segundo lugar cumplir con estos requerimientos. Como hipótesis personal, pienso que estos nuevos requerimientos se podrían traducir en un cambio en el modelo del negocio bancario, intentando incentivar la contratación de otros tipos de productos, con los que cumplir los estándares de liquidez.
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TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -45Bibliografía Arroyo, J., Colomer, I., García-Baena, R., & González-Mosquera, L. (2012). Comparing riskweighted assets: the importance of supervisory validation processes. Estabilidad Financiera, 22, 9-29. Caruana, J. (2010): “Basilea III: hacia un sistema financiero más seguro”, BIS, septiembre, pp. 8. Banco de Pagos Internacionales. Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2016): Normas (standars). Riesgo de tasas de interés en la cartera de inversión. Banco de Pagos Internacionales. Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2014): Informe a los líderes del G-20 sobre la implementación de las reformas reguladoras de Basilea III. Banco de Pagos Internacionales. Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2014): Basilea III. Coeficiente de Financiación Estable Neta. Banco de Pagos Internacionales. Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2014): Normas de Divulgación del Coeficiente de Cobertura de Liquidez. Banco de Pagos Internacionales. Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2013): Basilea III. Coeficiente de Cobertura de Liquidez y herramientas de seguimiento del riesgo de liquidez. Banco de Pagos Internacionales. Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2010): Basilea III. Marco Internacional para la medición, normalización y seguimiento del riesgo de liquidez. Banco de Pagos Internacionales. Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2008): Principios para la adecuada gestión y supervisión del riesgo de liquidez. Danske Bank (2007). “Risk Management 2007”, Information document, noviembre, pp. 64. Domingo, B. (2010). “Las nuevas propuestas de Basilea en materia de riesgo de liquidez: de un enfoque cualitativo a un enfoque cuantitativo”, Banco de España, Revista de estabilidad financiera, mayo, nº18, pp.70-77. EFE (2012): “Banco Popular culmina con éxito su ampliación de capital por 2.500 millones”, ABC.es, 29 de noviembre, http://www.abc.es/economia/20121129/abci-popular-culmina-ampliacion-201211282233.html (Consultado: 21/04/17) Europa Express (2013): “BBVA ampliará capital en un 1,21% para el dividendo flexible”, Expansión.com, 29 de septiembre, http://www.expansion.com/2013/09/25/mercados/1380126716.html (Consultado: 21/04/17) European Banking Authority (2017). “CRD IVCRR /Basel III Monitoring exercise-results based on data as of 30 june 2016”, febrero, pp. 26-36. Fortuño, M. (2015): “El riesgo de liquidez y la contribución de Basilea III”, Euribor.com, 28 de octubre, http://www.euribor.com.es/bolsa/el-riesgo-de-liquidez-y-la-contribucion-de-basileaiii/ (Consultado: 12/04/17) Houben, A., S. W. Schmitz y M. Wedow (2015). “Systemic liquidity and macroprudential supervision: Synopsis of the 2nd Macroprudential Supervision Workshop in Vienna (Special Topics)”, Oesterreichische Nationalbank, Financial Stability Report, n. º 30, pp. 85-93. International Monetary Fund (2010). Global Financial Stability Report, capítulo 2, “Systemic Liquidity Risk: Improving the Resilience of Financial Institutions and Markets”, octubre, pp. 5783. Nesvetailova, A. (2008). “Three facets of liquidity illusion: financial innovation and the credit crunch”, German Policy Studies, vol. 4(3), pp. 83-132.
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TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -47Anexos ANEXO 1 – Principios para la adecuada gestión y supervision del riesgo de liquidez. Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2008) Principio 1: El banco es responsable de la buena gestión del riesgo de liquidez. El banco deberá establecer un robusto marco de gestión del riesgo de liquidez que garantice que la entidad mantiene liquidez suficiente, incluido un colchón de activos líquidos de alta calidad y libres de cargas, con la que hacer frente a una serie de eventos generadores de tensiones, incluidos los que ocasionan la pérdida o el deterioro de fuentes de financiación, tanto garantizadas como no garantizadas. Los supervisores deberán evaluar la suficiencia tanto del marco de gestión del riesgo de liquidez del banco como de su posición de liquidez. Asimismo, deberán adoptar las medidas oportunas si detectan deficiencias en cualquiera de estas áreas, con el fin de proteger a los depositantes y limitar posibles daños sobre el sistema financiero. Principio 2: El banco deberá establecer con claridad una tolerancia al riesgo de liquidez adecuada a su estrategia de negocio y a su papel en el sistema financiero. Principio 3: La Alta Dirección deberá desarrollar estrategias, políticas y prácticas para gestionar el riesgo de liquidez con arreglo a su tolerancia al riesgo y para garantizar que el banco mantiene suficiente liquidez. La Alta Dirección deberá analizar continuamente información sobre la evolución de la liquidez del banco, con notificación periódica al Consejo de Administración. Al menos una vez al año, el Consejo de Administración del banco deberá examinar y aprobar las estrategias, políticas y prácticas relacionadas con la gestión de la liquidez, cerciorándose de que la Alta Dirección gestiona con eficacia el riesgo de liquidez. Principio 4: Para todas las actividades de negocio relevantes (tanto dentro como fuera de balance), el banco deberá incluir los costes, beneficios y riesgos de liquidez en los procesos de formación interna de precios, medición de resultados y aprobación de nuevos productos, a fin de que los incentivos a la asunción de riesgos de las diferentes líneas de negocio concuerden con las exposiciones al riesgo de liquidez que sus actividades ocasionan a la entidad en su conjunto. Principio 5: El banco deberá contar con un adecuado proceso de identificación, medición, vigilancia y control del riesgo de liquidez. Este proceso deberá incluir un marco robusto que ofrezca una proyección completa de los flujos de caja resultantes de los activos, pasivos y partidas fuera de balance para una serie de horizontes temporales relevantes. Principio 6: El banco deberá vigilar y controlar de forma activa las exposiciones al riesgo de liquidez y las necesidades de financiación dentro de cada entidad jurídica, línea de negocio y divisa, así como entre éstas, teniendo en cuenta las limitaciones de índole jurídica, regulatoria y operativa a la capacidad de transferir liquidez. Principio 7: El banco deberá establecer una estrategia de financiación que ofrezca una eficaz diversificación de las fuentes y plazos de vencimiento de la financiación. Asimismo, deberá mantener una presencia continua en los mercados de financiación elegidos y estrechas relaciones con los proveedores de fondos, a fin de promover una eficaz diversificación de las fuentes de financiación. El banco deberá calibrar periódicamente su capacidad para obtener con presteza fondos de cada fuente.
Bayón Franco, Carmen -48Además, deberá identificar los principales factores que afectan a su capacidad de captar fondos, vigilándolos estrechamente para asegurarse de la vigencia de las estimaciones sobre su capacidad para obtener financiación. Principio 8: El banco deberá gestionar de forma activa sus posiciones y riesgos de liquidez intradía a fin de cumplir puntualmente con sus obligaciones de pago y liquidación, tanto en circunstancias normales como en situaciones de tensión, contribuyendo así al fluido funcionamiento de los sistemas de pagos y liquidación. Principio 9: El banco deberá gestionar de forma activa las garantías constituidas, diferenciando entre activos sujetos a cargas y libres de cargas. El banco deberá vigilar la entidad jurídica y la ubicación física donde se hallen las garantías y la forma en que éstas podrían movilizarse con presteza. Principio 10: El banco deberá realizar pruebas de tensión periódicas que contemplen una gama de escenarios de tensión a corto y más largo plazo, propios de la institución y para el conjunto del mercado (tanto individual como combinadamente), con el fin de identificar fuentes de posibles tensiones de liquidez y garantizar que las exposiciones existentes en cada momento guardan relación con la tolerancia al riesgo de liquidez establecida por el banco. El banco deberá utilizar los resultados de las pruebas de tensión para ajustar sus estrategias, políticas y posiciones de gestión del riesgo de liquidez y para desarrollar planes de contingencia eficaces. Principio 11: El banco deberá disponer de un plan formal de financiación contingente (CFP) que establezca con claridad las estrategias a adoptar ante un déficit de liquidez durante situaciones de emergencia. El CFP deberá definir las políticas que permitan gestionar una serie de situaciones de tensión, establecer líneas de responsabilidad claras e incluir procedimientos nítidos de activación y refuerzo del plan. El CFP deberá también someterse a actualizaciones y contrastes periódicos a fin de garantizar que su operativa es robusta. Principio 12: El banco deberá mantener un colchón de activos líquidos de alta calidad y libres de cargas como seguro frente a una serie de escenarios de tensiones de liquidez, incluidos los que implican la pérdida o el deterioro de fuentes de financiación garantizada habitualmente disponibles. No deberá existir ningún obstáculo de índole jurídica, regulatoria u operativa que impida utilizar estos activos para obtener financiación. Principio 13: El banco deberá difundir información al público de forma periódica a fin de que los participantes en el mercado puedan mantener una opinión informada sobre la idoneidad de su marco de gestión del riesgo de liquidez y de su posición de liquidez. Principio 14: Periódicamente, los supervisores deberán realizar una evaluación completa del marco general de gestión del riesgo de liquidez del banco y de su posición de liquidez, a fin de determinar si ofrecen suficiente capacidad de adaptación a las tensiones de liquidez atendiendo al papel desempeñado por el banco dentro del sistema financiero. Principio 15: Los supervisores deberán complementar sus evaluaciones periódicas del marco de gestión del riesgo de liquidez y de la posición de liquidez del banco mediante el examen de una combinación de informes internos, informes de supervisión prudencial e información procedente del mercado. Principio 16: Los supervisores deberán intervenir para exigir al banco una eficaz y puntual adopción de medidas correctoras de las deficiencias detectadas en sus procesos de gestión del riesgo de liquidez o en su posición de liquidez.
TFG-FICO. El riesgo de liquidez en el marco de Basilea III -49Principio 17: Los supervisores deberán establecer canales de comunicación con otros supervisores y autoridades públicas competentes, tales como bancos centrales, tanto dentro como fuera de sus jurisdicciones nacionales, con el fin de promover una cooperación eficaz en materia de supervisión y vigilancia de la gestión del riesgo de liquidez. Esta comunicación deberá ser periódica en condiciones normales, incrementándose oportunamente la escala y frecuencia del intercambio de información durante periodos de tensión. ANEXO 2 – Herramientas de seguimiento. Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (2013) I.Desfases de plazos contractuales: El perfil de los desajustes de vencimientos contractuales identifica desfases entre las entradas y salidas de efectivo contractuales durante intervalos temporales definidos. Estos desfases de vencimientos indican cuánta liquidez tendría que conseguir un banco en cada uno de esos intervalos temporales si todas las salidas ocurrieran en la primera fecha posible. Este parámetro indica en qué grado el banco depende de la transformación de vencimientos para cumplir sus contratos en vigor. II.Concentración de la financiación: Este parámetro ayuda a identificar las fuentes de financiación mayorista de tal importancia que su cancelación podría causar problemas de liquidez. De este modo se promueve la diversificación de las fuentes de financiación, como recomiendan los Sound Principles del Comité. III.Activos disponibles libres de cargas: Estos parámetros ofrecen a los supervisores datos sobre el importe de los activos disponibles libres de cargas del banco y sus características básicas, como moneda de denominación y ubicación. Estos activos podrían utilizarse como garantías para obtener HQLA o financiación garantizada adicionales en los mercados secundarios, o bien son admisibles por los bancos centrales, por lo que podrían ser fuentes de liquidez adicionales para el banco. IV.LCR por moneda significativa: Aunque el cumplimiento del LCR se exige en una única moneda, los bancos y supervisores también deberán vigilar el LCR en las distintas monedas significativas con el fin de captar mejor los posibles desajustes cambiarios. Ello permitirá al banco y al supervisor estar al tanto de cualquier posible desajuste cambiario que pudiera surgir. V.Herramientas de seguimiento relacionadas con el mercado: Los datos de mercado de alta frecuencia con un escaso o nulo desfase temporal podrán utilizarse como indicadores para la detección temprana de posibles dificultades de liquidez en los bancos.