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Ejes de cortesía lingüística en Eurípides

Rodríguez Piedrabuena, Sandra

Abstract

Este trabajo ofrece un análisis de cómo se distribuye la expresión deferente e insultante en virtud de tres ejes de cortesía lingüística: Hablante-Oyente, Hablante-Punto de referencia, Hablante-Testigos. En el siguiente ejemplo Teseo insulta al Heraldo en el eje Hablante-Testigo, hablando de él de forma insultante a un tercer participante: E .Supp.426-28: κομψός γ’ ὁ κῆρυξ καὶ παρεργάτης λόγων. Sí que es sofisticado el heraldo y artificioso de palabras. La escala, por un lado, en la expresión de insultos y, por otro, de la deferencia es inversa en relación a estos ejes. Así, es posible plantear un contínuum semicircular de in/sinceridad pragmática. El eje H-O es la zona más fluctuante para la expresión tanto deferente como insultante, ya que puede redundar en usos hiper- e infra-corteses. El eje H-T se presenta como el más potente tanto para la deferencia como para el insulto.

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173 ISSN 0213-2095 – eISSN 2444-3565 Veleia, 2022, 39, 173-192 https://doi.org/10.1387/veleia.22353 ejes de Cortesía liNGÜístiCa eN eUríPides liNGUistiC PoliteNess aXes iN eUriPides sandra rodríguez-Piedrabuena* Universidad de sevilla resUMeN: este trabajo ofrece un análisis de cómo se distribuye la expresión deferente e insultante en virtud de tres ejes de cortesía lingüística: Hablante-oyente, Hablante-Punto de referencia, Hablante-testigos. en el siguiente ejemplo teseo insulta al Heraldo en el eje Hablante-testigo, hablando de él de forma insultante a un tercer participante: e.Supp.426-28: κομψός γ’ ὁ κῆρυξ καὶ παρεργάτης λόγων. sí que es sofisticado el heraldo y artificioso de palabras. la escala, por un lado, en la expresión de insultos y, por otro, de la deferencia es inversa en relación a estos ejes. así, es posible plantear un contínuum semicircular de in/sinceridad pragmática. el eje H-o es la zona más fluctuante para la expresión tanto deferente como insultante, ya que puede redundar en usos hipere infra-corteses. el eje H-t se presenta como el más potente tanto para la deferencia como para el insulto. PalaBras ClaVe: cortesía lingüística, deferencia, insultos, suplicantes. ABSTRACT: this paper provides an analysis of the distribution of deference and insults with regard to three linguistic politeness axes: speaker-addressee, speaker-referent, speakerbystander. in the following example, theseus insults the Herald in the speaker-bystander axis, since he abusively speaks of him to a third participant: e.supp.426-28: κομψός γ’ ὁ κῆρυξ καὶ παρεργάτης λόγων. the herald is a real smart-alec and over-argumentative. the scale, on the one hand, of insulting and, on the other, of deference, works inversely. therefore, a semi-circular continuum of pragmatic in-/sincerity is advanced. the s-addressee axis is the most unstable zone, both for the expression of deference and insults because it leaves way to overand under-politeness, respectively. the s-bystander axis is more effective both for the expression of deference and for conveying insults. KEyWORDS: linguistic politeness, deference, insults, suppliants. * Correspondencia a / Correspondence to: Sandra Rodríguez-Piedrabuena, Universidad de Sevilla, c/ Palos de la Frontera, s/n (41004 Sevilla) – [email protected]s – https:// orcid.org/0000-0003-4675-6471. Cómo citar / How to cite: Rodríguez-Piedrabuena, Sandra (2022), «Ejes de cortesía lingüística en Eurípides», Veleia, 39, 173-192. (https://doi. org/10.1387/ veleia.22353). Recibido: 17 diciembre 2020; aceptado: 3 marzo 2021. ISSN 0213-2095 - eISSN 2444-3565 / © 2022 UPV/EHU Esta obra está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional 174 saNdra rodríGUez-PiedraBUeNa Veleia, 2022, 39, 173-192 1. introducción1 en este trabajo abordaremos cómo se distribuyen las expresiones deferentes e insultantes en función de tres ejes de cortesía lingüística: el eje hablante-oyente (H-o)2, hablante-punto de referencia (H-pto.ref.) y hablante-testigo(s) (H-test.). dichos ejes, parten de los que propone Comrie (1976, 1-12), aunque, como especificaremos, no los entendemos exactamente en sus términos, sino más bien de una manera próxima al modo en que los emplean Brown y levinson (1987, 180; 182). el eje del H-o alude a la referencia directa al interlocutor; el eje del H-pto.ref., a la referencia a entidades referidas al interlocutor; el eje del H-test., a la referencia al oyente o a entidades referidas al oyente, tomando como interlocutores a terceros presentes en la interacción. en nuestro caso, analizaremos la deferencia y el insulto en función de si se dirigen al interlocutor (H-o), a algo referido al interlocutor (H-pto.ref.) o si se habla del interlocutor a un tercero en la interacción (H-test.). el corpus se compone de una selección de escenas de suplicante (e. Heracl. 55-287; Supp. 110597; Andr. 515-746; Hec. 218-443, 726-863; e. Or. 380-724)3. dichas escenas presentan un elenco equiparable de personajes (Kopperschmidt 1966): un suplicante (ἱκέτης) y un supplicandus (Naiden 2006) o σωτήρ al que se puede añadir un tercer personaje, que generalmente interviene como oponente (ἐχϑρός) del suplicante, por ejemplo, los heraldos en Heraclidas y Suplicantes. el elenco completo está en Heraclidas: Yolao (suplicante), demofonte (supplicandus), Copreo (oponente)4; en Supplicantes: adrasto (suplicante) con etra que intercede en su favor, teseo (suppli can dus), Heraldo (oponente); en Orestes: orestes (suplicante), Menelao (supplicandus), tindáreo (oponente). las súplicas de Hécuba son bilaterales: Hécuba suplica a odiseo (Hécuba 1) y a agamenón (Hécuba 2). el caso de Andrómaca es más complejo. el supplicandus de andrómaca (y su hijo) empieza siendo Menelao, pero, ante su crueldad, acaba siendo Peleo, a su vez oponiéndose a Menelao. 1.1. Expresión deferente e insultante Por expresión deferente entendemos elogios, halagos y, en general, muestras de respeto, incluyendo fórmulas de tratamiento. las cuestiones relacionadas con los elogios, halagos o alabanzas han sido tratadas desde la retórica tradicional sobre todo en el ámbito del género epidíctico. alabar supone un problema para el laudator y para el laudandus. en el caso del laudandus, podemos hablar de «conflicto de preferencias» (Pomerantz & Heritage 2013, 220-221) a la hora de reaccionar a un cumplido, es decir, aceptar el cumplido sin más implica alabarse a uno mismo y rechazarlo supone estar en desacuerdo con el interlocutor. en el caso del laudator, recrearse en el elogio des1 agradezco a los revisores por ayudarme mejorar mi trabajo, así como a María lópez romero, Bernard Comrie y jan N. Bremmer por facilitarme bibliografía indispensable. 2 Hablante-oyente traduce speaker-addressee; otra opción sería traducir emisor-destinatario. escandell Vidal (1993, 28-29) prefiere usar «emisor» para hablante y «destinatario» para oyente, dado que son más precisos —hablante y oyente, stricto sensu, refieren a capacidades en abstracto mientras que emisor y destinatario denotarían participantes contextualizados e intencionales—. 3 Para el análisis de este corpus en el marco de la teoría de la cortesía, cf. rodríguez-Piedrabuena 2020a, 271-297. 4 el nombre no figura en los parlamentos de la tragedia en sí, sino solo en la hypothesis y en las abreviaturas marginales en las que el personaje es etiquetado (allan 2001, 34-35[1g], 131, 136). lo uso aquí en favor de Heraldo para que sea más sencillo diferenciarlo del Heraldo homólogo de Supplicantes. igualmente ocurre con el hijo de andrómaca en la tragedia homónima, Moloso, cuyo nombre no forma parte del texto euripideo. ejes de Cortesía liNGÜístiCa eN eUríPides 175 https://doi.org/10.1387/veleia.22353 Veleia, 2021, 38, 173-192 pierta recelo si revierte en adulación y falta de sinceridad. Pernot (2015, 72-77) trata sobre la crítica antigua a la retórica epidíctica, empezando por el discurso fúnebre de Pericles (th. 2.35ss), el Menexeno platónico (Pl. Mx. 234c-235c) y el Simposio (Pl. Smp. 177b-195a). el exceso de alabanza es una preocupación y hay que calibrar bien su uso: (1) e. IA 977-980 (Clitemestra-aquiles): Κλ. πῶς ἄν σ’ ἐπαινέσαιμι μὴ λίαν λόγοις, | μηδ’ ἐνδεὴς τοῦδ’ ἀπολέσαιμι τὴν χάριν; | αἰνούμενοι γὰρ οἱ ἀγαθοὶ τρόπον τινὰ | μισοῦσι τοὺς αἰνοῦντας, ἢν αἰνῶσ’ ἄγαν. «¿Cómo podría alabarte con palabras sin pasarme, | ni, quedándome corta, perder tu favor? | Pues, cuando son alabados los nobles de cierta manera | odian a los que los alaban, siempre que los alaben demasiado.»5 en el siguiente ejemplo, Yolao cambia el tópico a la vez que se alaba a sí mismo de manera mitigada: (2) e. Heracl. 202-204 (Yolao-Coro / demofonte): πόλιν μὲν ἀρκεῖ· καὶ γὰρ οὖν ἐπίφθονον | λίαν ἐπαινεῖν ἐστι, πολλάκις δὲ δὴ | καὐτὸς βαρυνθεὶς οἶδ’ ἄγαν αἰνούμενος. «es suficiente con respecto a la ciudad; pues, en efecto, odioso es | adular demasiado: muchas veces | yo mismo reconozco que me pesa cuando soy alabado en demasía.» Como consecuencia de los problemas que experimenta el laudator, se generan estrategias para elogiar indirectamente (Pernot 2015, 89). Cayless (1999) ha tratado mecanismos de elogio indirectos y directos en poesía helenística y latina, sobre todo con respecto al punto de vista del laudator. así, estudia el «elogio focalizado», mediante el cual el laudator no es el hablante, que queda desfocalizado en forma de otro personaje o incluso de un objeto que habla o de una divinidad, lo que confiere autoridad al elogio (Cayless 1999, 13). los elogios desfocalizados de este tipo son en sí bastante explícitos (e.g. theoc. Id. 14.60-65), pero están insertos en escenas dramatizadas entre personajes distintos al poeta. otros mecanismos mediante los cuales el laudator se desvincula del elogio tienen que ver con la praeteritio, la recusatio, el aplazamiento (deferral) o la invitación a que elogie un tercero (referral). es decir, son metacomentarios del laudator o, en el caso de los textos poéticos, afirmaciones programáticas sobre su disposición al elogio. los metacomentarios son más propios de la poesía romana, mientras que el elogio focalizado es más frecuente en la poesía helenística (Cayless 1999, 71; 96; 190-191). desde el punto de vista del laudandus, encontramos el «elogio por asociación», un recurso auxético que consiste en establecer comparaciones implícitas con el laudandus, por ejemplo, elogiar a su linaje. en el siguiente ejemplo, una vez que Yolao ha sido aceptado como suplicante, econtramos una alabanza bastante directa, pero emplazada en el futuro y por comparación con los ancestros: (3) e. Heracl. 320-328 (Yolao-demfonte): ἐγὼ δὲ καὶ ζῶν καὶ θανών, ὅταν θάνω, | πολλῷ σ’ ἐπαίνῳ Θησέως, ὦ τᾶν, πέλας | ὑψηλὸν ἀρῶ καὶ λέγων τάδ’ εὐφρανῶ, | ὡς εὖ τ’ ἐδέξω καὶ τέκνοισιν ἤρκεσας | τοῖς Ἡρακλείοις, εὐγενὴς δ’ ἀν’ Ἑλλάδα | σῴζεις πατρῴαν δόξαν, ἐξ ἐσθλῶν δὲ φὺς | οὐδὲν κακίων τυγχάνεις γεγὼς πατρός, | παύρων μετ’ ἄλλων· ἕνα γὰρ ἐν πολλοῖς ἴσως | εὕροις ἂν ὅστις ἐστὶ μὴ χείρων πατρός.6 «Yo, tanto en vida como una vez muerto, cuando muera, | con mucha alabanza a ti cerca de teseo, oh querido, | te ensalzaré y al decir lo siguiente lo alegraré: | que bien recibiste y protegiste | a los heraclidas; que, bien naci5 las traducciones son propias. 6 la promesa de alabanza futura es un tópico en los himnos homéricos (e.g. h. Cer. 495) para evitar el φθόνος divino. 176 saNdra rodríGUez-PiedraBUeNa Veleia, 2022, 39, 173-192 do en la Hélade, | preservaste la gloria patria; y que, procedente de gente noble, | resulta que en nada eres peor que tu padre, | con otros pocos, pues uno solo entre muchos podrías quizá | hallar que no sea peor que su padre.» dado que su corpus se compone de textos poéticos a partir del periodo helenístico, los mecanismos de elogio indirecto, según Cayless (1999, 13; 97; 190), no se relacionan tanto con la necesidad de mitigación sino con la de integrar elementos panegíricos en géneros poéticos menores (e.g. idilios, elegías y epigramas frente a epinicios) y con evitar panegíricos trillados. es más, con frecuencia elogios directos e indirectos conviven en el mismo texto (Cayless 1999, 7; 17), por lo que no habría lugar a pensar en intimidación para elogiar directamente al patrón de turno. en nuestro caso, al abordar diálogos en textos dramatizados, encontramos que la alabanza puede aparecer en contextos de Fta. Veremos cómo, en estos textos, la distribución de alabanza directa e indirecta no es aleatoria, sino que responde a patrones según el contexto, el tipo de participantes y la relación entre ellos. No analizaremos todas las posibilidades de alabanza indirecta, sino que daremos peso al punto de vista en el que se sitúa al laudandus y no al laudator, como ocurre en el elogio focalizado que estudia Cayless (1999). Concretaremos cómo se distribuye la expresión deferente en función de ubicar al laudandus según tres ejes de cortesía que definimos a continuación a partir de adaptar el sistema de Comrie (1976). en el marco de la teoría de la cortesía, Brown y levinson (1987, 178-187) hablan de la estrategia de cortesía negativa «give deference» con ejemplos muy diversos que van más allá de las fórmulas de tratamiento. Hay dos caras de la moneda en la realización de esta estrategia: por un lado, humillarse a uno mismo, por otro, ensalzar al interlocutor. en el siguiente ejemplo, la deferencia se expresa en los dos sentidos: (4) e. Supp. 186-192 (adrasto-teseo): ἐγὼ δίκαιός εἰμ’ ἀφηγεῖσϑαι τάδε· | Σπάρτη μὲν ὠμὴ καὶ πεποίκιλται τρόπους, | τὰ δ᾽ ἄλλα μικρὰ κἀσϑενῆ· πόλις δὲ σὴ | μόνη δύναιτ᾽ ἂν τόνδ᾽ ὑποστῆναι πόνον· | τά τ᾽ οἰκτρὰ γὰρ δέδορκε καὶ νεανίαν | ἔχει σὲ ποιμέν᾽ ἐσϑλόν· οὗ χρείᾳ πόλεις | πολλαὶ διώλοντ᾽, ἐνδεεῖς στρατηλάτου. «es justo que yo te cuente lo siguiente. | esparta es cruel y remilgada en modales | pero en lo restante insignificante y débil: tu ciudad | sola podría resistir este apuro | pues contempla la piedad y | tiene a un joven, a ti, como buen pastor: por cuya falta, | numerosas ciudades perecen7, necesitadas de un dirigente.» Pasando a la expresión insultante, House y Kasper (1981, 170) denominan técnicamente a los insultos como «intensificadores léxicos», como «ítems léxicos que están fuertemente marcados por su connotación social negativa». Un ejemplo del corpus es el siguiente: (5) e. Heracl.166-168 (Copreo-demofonte / Yolao): εἰ γέροντος οὕνεκα, | τύμβου, τὸ μηδὲν ὄντος8, ὡς εἰπεῖν ἔπος, | παίδων <τε> τῶνδ’, ἐς ἄντλον ἐμβήσῃ πόδα. «si por un viejo, | una tumba, que no es nada, por así decirlo; | y por estos chavales, te metes en un charco.» Bremmer (2000), partiendo de una clasificación de finales del xix sobre los oradores, clasifica los insultos en tres tipos: sociales, morales y religiosos. Kamen (2020) estudia los insultos en una gradación que va de insultos benignos a malignos, de la burla ritual en festivales, pasando por los insultos en comedia y la invectiva en la oratoria ática, al gradiente extremo, la afrenta al honor (ὕβρις). en el caso de los insultos benignos, el factor que hace que los insultos no sean insultantes sino más bien 7 aoristo gnómico. 8 Cf. Barrett 1964, 280 ad e.Hipp.638-639; denniston 1939, 94 ad e.El.370. ejes de Cortesía liNGÜístiCa eN eUríPides 177 https://doi.org/10.1387/veleia.22353 Veleia, 2021, 38, 173-192 burlones tiene que ver, no tanto con los insultos en sí, sino con el contexto en el que se producen, por ejemplo, en los simposios íntegramente masculinos, los festivales dionisíacos y los asociados a deméter (Bremmer 2000). el prototipo mítico de esta práctica ritual es el episodio en el que Yambe hace burlas a deméter para animarla tras el rapto de Perséfone (Kamen 2020, 18). la función del insulto benigno en contexto ritual es análoga a la de los actuales carnavales (Kamen 2020, 34) y tiene que ver con contribuir a estrechar los lazos de la comunidad con la risa compartida. en nuestro caso, el rango de insultos en tragedia es limitado, dado que, por ejemplo, las expresiones soeces no forman parte de la lengua literaria trágica9. el insulto más común en griego antiguo es μιαρέ (μιαρός), pero solo hay un ejemplo en tragedia, frente a 33 en aristófanes; a su vez, κάκιστε, es mucho menos frecuente en aristófanes, mientras que es el insulto más común en tragedia (dickey 1996, 167; Bremmer 2000). Por otra parte, mientras que hay ejemplos de hipercortesía en tragedia (rodríguez-Piedrabuena 2020b), parece difícil hallar ejemplos de insultos infracorteses, es decir, de insultos amistosos. No es el caso, por ejemplo, que ofrecen las aperturas dialógicas de la comedia palliata, en las que son frecuentes los insultos sin que puedan considerarse descorteses10. 1.2. Ejes de cortesía Comrie (1976, 1-12) propone tres ejes de cortesía lingüística, restringiendo el concepto de cortesía a expresión de deferencia o respeto. los ejes son hablante-oyente (speaker-addressee) y hablante-referente (speaker-referent). a dichos ejes se añade el eje hablante-testigo (speaker-bystander): un emisor (X) hablando con un destinatario (Y) sobre un referente (z) puede cambiar, por ejemplo, su léxico sin que el cambio esté condicionado por la relación entre X, Y y z, sino más bien por la presencia de un tercero y su relación con X. Como ejemplo de los tres ejes de cortesía (Comrie 1976, 11 n. 4; 12 n. 8), tenemos la siguiente situación: dos súbditos de la reina en un desfile pueden comentar que los soldados sudaban, pero que la reina transpiraba (cortesía en el eje hablantereferente); ahora bien, en un comentario dirigido a la reina, los mismos súbditos dirían que los soldados transpiraban (cortesía bien en el eje hablante-oyente o en el eje hablante-referente); si los dos súbditos hablan entre sí con la reina de testigo, pueden igualmente decir que los soldados transpiraban en lugar de sudaban (eje hablante-testigo). Para Comrie (1976, 2), los tres ejes funcionan como sistemas independientes, de manera que el hablante puede mostrar cortesía de forma independiente hacia cualquer individuo involucrado en la situación discursiva, bien el destinatario, algún referente o un testigo. sin embargo, no parece que los tres ejes estén disociados ni sean homogéneos, sino más bien que hay una jerarquía que parte del eje H-o como eje primario, ya que condiciona la elección de términos para aludir a un referente;11 además, hay solapamientos, el referente puede ser el testigo (si se habla de alguien en tercera persona que está presente). si volvemos al ejemplo artificial de los súbditos, el hecho de seleccionar transpirar y no sudar hablando de la reina, puede estar condicionado por el grado de familiaridad que tengan los súbditos entre sí para 9 sobre el empleo de insultos mediante metáforas como elemento característico de la lexis trágica, cf. lópez eire 2004, 27-28; para los insultos en relación a las fórmulas de tratamiento, cf. dickey 1996, 167-174. 10 Berger 2017, 27. Véase asimismo Barrios lech (2016, 202-214). 11 Véase, por ejemplo, Nevala (2004, 2149-2150) en relación a las fórmulas de tratamiento y de referencia: «direct address may be considered “a norm” governing reference in two separate ways. Firstly, referential terms are often chosen and derived from the range of direct address formulae used of the referent either by the writer or the addressee. secondly, if address is taken to be a norm in the sense that […] direct address usage is more consistent, reference may be said to derive from it in this case as well». 178 saNdra rodríGUez-PiedraBUeNa Veleia, 2022, 39, 173-192 decir que la reina sudaba más que por un deseo de deferencia a un referente que no forma parte de la interacción. en definitiva, el eje H-pto.ref. se define peor, como apunta Nevala (2004) al aplicar los ejes de cortesía lingüística al estudio de las fórmulas de tratamiento y de referencia en el inglés temprano epistolar. según la autora (Nevala 2004, 2150), en la referencia, la necesidad de identificar al referente neutraliza términos que, en las fórmulas de tratamiento directas se consideraría de cortesía positiva (por ejemplo, nombres propios). esto hace que la escala de cortesía en el establecimiento de la referencia sea secundaria en importancia. en otras ocasiones, se selecciona un término de referencia u otro por su fuerza persuasiva sin que la cortesía tenga mucho que ver. Por ejemplo, en la siguiente petición, a Helena le interesa referirse a Clitemestra como su hermana más que como la madre de electra (e. Or. 94-95), algo que electra capta inmediatamente: (6) e. Or. 94-95 (Helena-electra): Ελ. βούλῃ τάφον μοι πρὸς κασιγνήτης μολεῖν; | Ηλ. μητρὸς κελεύεις τῆς ἐμῆς; τίνος χάριν; «Helena: ¿Quieres ir por mí a la tumba de mi hermana? electra: ¿de mi madre me ordenas? ¿por qué?» Un grado más autónomo puede presentar el eje H-test., ya que puede condicionar la elección de términos por encima del receptor directo. los ejes de cortesía de Comrie son aducidos por Brown y levinson (1987, 180; 182), pero no veo que entiendan el eje hablante-referente en los términos de Comrie, aunque lo citen. Más bien, parten del eje hablante-oyente y, en función de dicho eje, establecen una triangulación entre el hablante y el oyente, ambos en relación a un posible elemento referido, bien al hablante, al oyente o ambos. Por eso hablamos de eje hablante-punto de referencia (con respecto al hablante o al destinatario). Por ejemplo, uno puede hablar de «mi choza / tu palacio», auto-humillando el punto de referencia propio y ensalzando el del destinatario. así, la manera en que el hablante comunica su relación con un referente implica comunicar qué tipo de relación hay entre el hablante y el oyente. Volvamos al ejemplo (2), que además podemos entender como una recusatio. si analizamos el fragmento previo a este pasaje, en relación al cual la ciudad «ya está suficientemente elogiada», vemos que ese elogio es indirecto porque Yolao cambia de interlocutores, ya no son los laudandi (el coro y demofonte) sino Copreo, de manera que los laudandi quedan como testigos del cumplido (eje H-test.). es más, dicho cumplido es doblemente indirecto, pues se alaba a la ciudad que habita demofonte y al coro de ancianos en lugar de a ellos personalmente (eje H-pto.ref.): (7) e. Heracl. 189-201: ἢ τὸν Ἑλλήνων ὅρον | φεύγειν δικαιοῦθ’ ὅστις ἂν τἄργος φύγῃ; | οὔκουν Ἀθήνας γ’· οὐ γὰρ Ἀργείων φόβῳ | τοὺς Ἡρακλείους παῖδας ἐξελῶσι γῆς. | οὐ γάρ τι12 Τραχίς ἐστιν οὐδ’ Ἀχαιικὸν | πόλισμ’, ὅθεν σὺ τούσδε, τῇ δίκῃ μὲν οὔ, | τὸ δ’ Ἄργος ὀγκῶν, οἷάπερ καὶ νῦν λέγεις, | ἤλαυνες ἱκέτας βωμίους καθημένους. | εἰ γὰρ τόδ’ ἔσται καὶ λόγους κρινοῦσι σούς, | οὐκ οἶδ’ Ἀθήνας τάσδ’ ἐλευθέρας ἔτι. | ἀλλ’ οἶδ’ ἐγὼ τὸ τῶνδε λῆμα καὶ φύσιν13. | θνῄσκειν θελήσουσ’· ἡ γὰρ αἰσχύνη <πάρος>14 | τοῦ ζῆν παρ’ ἐσθλοῖς ἀνδράσιν νομίζεται. «¿acaso juzgáis que es un | prófugo de la frontera griega cualquiera que huya de argos? | de atenas, por lo menos, no. Pues no por temor a los argivos | van a expulsar a los hijos de Heracles del territorio. | Pues no se trata de una traquis cualquiera ni de una | ciudad aquea, de donde tú, no por justicia, | pavoneándote de argos, de la manera que preci12 allan 2001, 148: «the contemptuous tone of the sentence is marked by τι (“some”)». 13 s. OC 877-879 es un paralelo, con la diferencia de que se trata de una auto-alabanza en el eje del punto de referencia. 14 Para esta lectura, cf. Wilkins 1993, 77. ejes de Cortesía liNGÜístiCa eN eUríPides 179 https://doi.org/10.1387/veleia.22353 Veleia, 2021, 38, 173-192 samente también ahora estás hablando, | pretendes expulsarnos, suplicantes sentados al altar. | Pues si eso va a ser así y dictaminan tus razonamientos | sé ya que esta atenas no es libre; | pero conozco su temperamento y naturaleza: | preferirán morir, pues entre nobles varones, la vergüenza | tiene más consideración que el vivir.» 2. deferencia en esta sección analizamos la distribución de expresiones deferentes en función de los tres ejes de cortesía lingüística: eje Hablante-oyente, eje Hablante-Punto de referencia y eje Hablante-testigos. Personajes Número de palabras Demofonte (Heracl.) Yolao (Heracl.) Def. (H-O) Def. (H-pto. ref.) Def. (H-Test.) Humillarse Copreo (Heracl.) Teseo (Supp.) Adrasto (Supp.) Heraldo (Supp.) Etra (Supp.) Menelao (Or.) Menelao (Andr.) Andrómaca (Andr.) Moloso (Andr.) Peleo (Andr.) Odiseo (Hec.) Hecuba 1 Hecuba 2 0 20 40 60 80 100 120 140 160 180 200 Agamenón Orestes (Or.) Tindáreo (Or.) Figura 1. Distribución de la expresión deferente (Def.) por personaje. Como ilustra la primera gráfica (fig. 1), la expresión deferente se asocia a suplicantes (Yolao, adrasto, Hécuba 2). en términos de cortesía lingüística, son personajes sin Poder (Factor P) en la interacción. Por el contrario, Hécuba en su primera súplica y orestes no emplean expresiones de- 180 saNdra rodríGUez-PiedraBUeNa Veleia, 2022, 39, 173-192 ferentes. se trata de suplicantes rechazados que llegan incluso a insultar a los supplicandi (vid. infra). destaca Menelao en Orestes, ya que, como supplicandus, es decir, como personaje con Poder, no tiene, en principio, necesidad de recurrir a estrategias de cortesía, entre ellas, la deferencia. sin embargo, emplea expresiones deferentes cuando se dirige a orestes. Podemos considerarlo como un rasgo para caracterizar el lenguaje diplomático mediante el que Menelao rechaza a orestes. 2.1. Eje del Hablante-Oyente Yolao solo halaga directamente a demofonte una vez ha sido aceptado como suplicante (e. Heracl.320-328, ejemplo (3)), quizá en términos gratulatorios, mientras que prescinde del halago directo como estrategia en su súplica. Como suplicante, emplea expresiones deferentes de manera indirecta, evitando así que el halago sea percibido como adulación. en esto difiere de adrasto, suplicante rechazado en la tragedia homóloga, que sí emplea halagos directamente dirigidos a teseo: (8) e. Supp.163-167 (adrasto-teseo): ἀλλ᾽, ὦ καϑ᾽ Ἑλλάδ᾽ ἀλκιμώτατον κάρα, | ἄναξ Ἀϑηνῶν, ἐν μὲν αἰσχύναις ἔχω | πίτνων πρὸς οὖδας γόνυ σὸν ἀμπίσχειν χερί, | πολιὸς ἀνὴρ τύραννος εὐδαίμων πάρος· | ὅμως δ᾽ ἀνάγκη συμφοραῖς εἴκειν ἐμαῖς. «o poderosísimo en la Hélade, | señor de atenas, me da vergüenza | rodear tu rodilla con la mano postrándome en el suelo, | un canoso varón, antes afortunado tirano; | sin embargo, es necesario ceder ante mis circunstancias.» otro ejemplo es e.Supp.186-192, cuyo texto aparece en el ejemplo (4)15. Finalmente, encontramos e.Supp.113-114 (ὦ καλλίνικε γῆς Ἀϑηναίων ἄναξ, «oh, señor que vence bellísimamente de la tierra de atenas»). el ejemplo (8), además de contener una expresión de reluctancia (Brown & levinson 1987, 188), incluye deferencia consistente en ensalzar al interlocutor. dicha expresión deferente podría considerarse afectada, a juzgar por el empleo del superlativo (v. 163: ὦ καϑ’ Ἑλλάδ’ ἀλκιμώτατον κάρα)16, de la misma manera que en e.Supp.113-114 (ὦ καλλίνικε γῆς Ἀϑηναίων ἄναξ); a ello se suma que adrasto se humilla a sí mismo (v. 166: πολιὸς ἀνὴρ τύραννος εὐδαίμων πάρος). la expresión afectada continúa en (4), si advertimos que ἐνδεεῖς στρατηλάτου «necesitadas de un dirigente» (v. 192), es pleonástico con respecto a οὗ [sc. ποιμένος ἐσϑλοῦ] χρείᾳ «por cuya falta [sc. la de un buen pastor]» (Collard 1975, ΙΙ 158). así, las expresiones deferentes de adrasto difieren de las de Yolao, en tanto que tienen cierto grado de afectación, son directas y personales (e.Supp. 190-191: νεανίαν […] ποιμέν’ ἐσϑλόν). la siguiente expresión deferente en el eje H-o se formula, en cierto sentido, de manera indirecta, puesto que hay que inferir a partir del enunciado negativo: (9) e. Hec.802-805 (Hécuba-agamenón): ὃς [sc. Νόμος] ἐς σ’ ἀνελϑὼν εἰ διαφϑαρήσεται, | καὶ μὴ δίκην δώσουσιν οἵτινες ξένους | κτείνουσιν ἢ ϑεῶν ἱερὰ τολμῶσιν φέρειν, | οὐκ ἔστιν οὐδὲν τῶν ἐν ἀνϑρώποις ἴσον. «[ley] que, cuando llega hacia ti, si va a ser destruida | y no pa15 Morwood (2007, 159) interpreta el pasaje más allá del emisor y del contexto interactivo. sin embargo, no parece primar el sentido proposicional descontextualizado (a interpretar como encomio a atenas), ya que teseo rechaza a adrasto y solo lo acepta tras la mediación de etra. 16 ἀλλ’, ὦ καϑ’ Ἑλλάδ’ ἀλκιμώτατον κάρα | ἄναξ Ἀϑηνῶν «oh, la cabeza más fuerte en la Hélade, | señor de atenas». ejes de Cortesía liNGÜístiCa eN eUríPides 181 https://doi.org/10.1387/veleia.22353 Veleia, 2021, 38, 173-192 gan castigo quienes matan | a los huéspedes u osan llevarse los sacrificios de los dioses | es que no hay nada equitativo en los asuntos humanos.» se trata de algo similar a la manera en la que Yolao emplea la estrategia (§ 2.2, 2.3). el supplican dus Menelao es más cortés en su rechazo a orestes que el propio orestes en su súplica. la expresión deferente dirigida a orestes incluye una expresión de acuerdo (ξυμπονῆσαι […] βούλομαι) que precede al rechazo en un segundo término de par adyacente no preferente: (10) e.Or.682-683 (Menelao-orestes): Ὀρέστ’, ἐγώ τοι σὸν καταιδοῦμαι κάρα | καὶ ξυμπονῆσαι σοῖς κακοῖσι βούλομαι. «Yo siento respeto por ti | y quiero compartir el pesar por tus males». 2.2. Eje del Hablante-Punto de referencia Yolao expresa deferencia indirectamente en el eje Hablante-testigos, como veremos (§ 2.3), así como en el eje Hablante-Punto de referencia, al inicio de la rhesis: (11) e.Heracl.181-183 (Yolao-demofonte): ἄναξ —ὑπάρχει μὲν τόδ’ ἐν τῇ σῇ χϑονί—| εἰπεῖν ἀκοῦσαί τ’ ἐν μέρει πάρεστί μοι, | κοὐδείς μ’ ἀπώσει πρόσϑεν, ὥσπερ ἄλλοϑεν. «señor —existe esto en tu tierra— | hablar y escuchar por turno me es posible | y nadie me apartará antes, como precisamente ocurre en otros lugares.» en efecto, el halago está formulado de manera implícita (allan 2001, 147): «the implied compliment to the athenian judicial system, and in 183 to athens itself, which has the courage that other cities lack to stand up to the Herald, makes for a sympathetic opening to his speech.» Nótese finalmente que, con κοὐδείς, Yolao, más que estar hablando en términos genéricos, podría estar refiriéndose a Copreo sin siquiera llamarlo por su nombre. el siguiente cumplido con el que Menelao se dirige a tindáreo también se puede clasificar en el eje H-pto.ref.: (12) e.Or.476 (Menelao-tindáreo): ὦ πρέσβυ, χαῖρε, Ζηνὸς ὁμόλεκτρον17 κάρα. «oh anciano, hola, que compartes el mismo lecho que zeus.» el adjetivo ὁμόλεκτρον hace referencia a un elemento relacionado con tindáreo, a saber, su lecho, digno del mismo zeus. 2.3. Eje del Hablante-Testigos Hay un único ejemplo en el corpus de deferencia en el eje Hablante-testigos. en él, Yolao recurre a cambiar de interlocutor sin dirigirse directamente a demofonte. expresa así deferencia indirectamente, teniendo como testigos a los receptores del halago (sc. el coro de ancianos ateniense y demofonte). se trata del ejemplo (7), previamente discutido (§ 1.2). Hay ejemplos de Edipo en Colono, tragedia de suplicantes que se sale del corpus y que además no es del mismo autor, que nos ayudan a comprobar algunas de nuestras predicciones. Por ejem17 Biehl 1965, 54: «ausdruck der ehrerbietung». sin embargo (Willink 1986, 164), tindáreo (e.Or.508) emplea el mismo adjetivo más adelante sin la connotación de «co-esposo» sino simplemente de «co-compañero de lecho», cf. Bond 1981, 63 ad e.HF 1, 339, 1268; para el problema textual en e.Or.508, cf. Biehl 1965, 30. 188 saNdra rodríGUez-PiedraBUeNa Veleia, 2022, 39, 173-192 dose a Yolao. la palabra δραπέτας es insultante, como indica allan (2001, 144): «runaways: with δραπέτας the Herald implies that the Hcld. are no more than runaway slaves and the property of eur. (cf.175-176, 267)». los otros dos ejemplos restantes en el eje Hablante-testigos son el ejemplo (5). en dicho ejemplo, Copreo se dirige a demofonte insultando a Yolao. stevens (1976, 12) habla de τύμβου como coloquialismo: «in ancient writers on Comedy τυμβογέροντες is cited as one of the mocking terms applied to old men […]; cf. in colloquial latin sepulcrum, e.g. Plaut. Pseud.412»34. en cuanto a ὡπλισμένοι en el último ejemplo sigo la lectura del manuscrito (lP): (25) e.Heracl. 171-174 (Copreo-demofonte, sobre los suplicantes): κακῶς γὰρ Ἀργείοισιν οἵδ᾽ ὡπλισμένοι | μάχοιντ᾽ ἂν ἡβήσαντες, εἴ <τι> τοῦτό σε | ψυχὴν ἐπαίρει, χοὐν μέσῳ πολὺς χρόνος | ἐν ᾧ διεργασϑεῖτ᾽ ἄν. «Pues mal contra los argivos, estos, aun armados, | podrían luchar, cuando crezcan, si eso | te anima; y es que, mientras tanto, hay mucho tiempo | en el que podríais perecer.» Murray (1902) y Pearson (1907) siguen una conjetura: ὡπλισμένοις (schenkl). Wilkins (1993, 74) no llega a editar la lectura del manuscrito, pero ofrece una interpretación relevante para el presente análisis y en consonancia con la actitud insultante de Copreo35. en la intervención de Menelao en Andrómaca, como supplicandus que acaba siendo «oponente», los insultos están bien representados, teniendo en cuenta que el texto acotado de e.Andr.515-746 para el presente análisis es inferior al de otras escenas de ἱκεσία. Hay tres ejemplos en el eje Hablante-oyente36 y uno en el eje Hablante-testigo (e.Andr.649, Menelao-Peleo / andrómaca: ἡμῖν δ’ ὀνείδη διὰ γυναῖκα βάρβαρον). tindáreo destaca en comparación con el resto de personajes del elenco por su empleo de insultos, especialmente en el eje Hablante-testigos. en ello confluye con Copreo. los siguientes ejemplos son insultos en el eje Hablante-testigos, dado que tindáreo se dirige a Menelao insultando a orestes, aun cuando el suplicante forma parte de la interacción: (26) a. e. Or.479-480: ὁ μητροφόντης ὅδε πρὸ δωμάτων δράκων37 | στίλβει νοσώδεις ἀστραπάς, στύγημ’ ἐμόν (cf. Biehl 1965, 55). «el matricida ese, una serpiente ante la casa | emite destellos insanos, mi abominación.» b. e.Or.481: ἀνόσιον κάρα38 «ser impuro». c. e.Or.491: πρὸς τόνδε σοφίας τίς ἄν ἀγὼν ἥκοι πέρι; «¿Qué discusión cabal podría concernir a este?» el texto de (26c) tiene problemas de transmisión (πρὸς τόνδ’ ἀγὼν τίς σοφίας ἥκει πέρι:). aquí seguimos la lectura de Porson, que defiende Porter (1994, 103 n. 11). Willink (1986) edita la lectura de Murray (πρὸς τόνδ’ἀγὼν τίς <ἀ>σοφίας ἥκει πέρι), aunque considera que «el τίς de Murray es una aberración» (Willink 1986, 167). si interpretamos que no se trata realmente de una pregunta prototípica, sino de una pregunta retórica o irónica, la puntuación no es «aberrante» y casa con la caracterización hostil del personaje. la interpretación alternativa, con τις indefinido, tiene, según Willink, «un efecto moderador», «as though tynd[areus] were apologizing for his 34 Pearson 1907, 59: «euripides’ style gives a foretaste of the New Comedy»; cf. Wilkins 1993, 73. 35 «there is a slight case for ὡπλισμένοι (l) […]. a sneer at the Heraclidae under arms is appropriate here, for the argives are later defeated by the Heraclidae in a miraculous way». 36 e.Andr.676 (Menelao-Peleo); e.Andr.689 (Menelao-Peleo); e.Andr.744-746 (Menelao-Peleo). 37 Cf. Will 1961, 97. en cuanto a δράκων, Biehl 1965, 54: «metaphorisch (“Mörder”)»; Willink 1986, 164 contempla: «its abusive use as a “monster” word». 38 Willink 1986, 165: «(very) strong epithet». ejes de Cortesía liNGÜístiCa eN eUríPides 189 https://doi.org/10.1387/veleia.22353 Veleia, 2021, 38, 173-192 “clever” language; perhaps also with ironical meiosis». esto no es coherente con la caracterización del personaje en ningún momento de la interacción (cf. Porter 1994, 103 n.11; rodríguez-Piedrabuena 2019). los escoliastas ya captaron que la oración es interrogativa (ἐρωτηματικῶς). de nuevo, si nos trasladamos a Edipo en Colono, tragedia de suplicantes no euripidea fuera del corpus, encontramos ejemplos análogos. No son exactamente insultos en tercera persona a un tercero, aunque resultan igualmente despreciativos por caracterizar la manera en que los personajes entran en contacto por primera vez. así, el primer contacto de teseo (supplicandus) con Creonte (oponente) es en el eje H-t, es decir, no establece contacto dirigiéndose a él (s. OC 904), sino que habla de él en tercera persona antes de dirigirle la palabra (s. OC 909) con una imposición directa (οὐ γάρ ποτ’ ἔξει…): (27) s. OC 904-910 (teseo-sirvientes / Creonte): τοῦτον δ’ ἐγώ, | εἰ μὲν δι’ ὀργῆς ἧκον ἧς ὅδ’ ἄξιος, | ἄτρωτον οὐ μεθῆκ’ ἂν ἐξ ἐμῆς χερός· | νῦν δ’ οὕσπερ αὐτὸς τοὺς νόμους εἰσῆλθ’ ἔχων, | τούτοισι κοὐκ ἄλλοισιν ἁρμοσθήσεται· | οὐ γάρ ποτ’ ἔξει τῆσδε τῆς χώρας, πρὶν ἂν | κείνας ἐναργεῖς δεῦρό μοι στήσῃς ἄγων· «a este yo, | si llegara al punto de la ira que se merece, | no lo dejaría indemne de mi mano; | pero la verdad es que, las leyes que precisamente él introdujo, | a esas y no otras, se amoldará; | pues nunca saldrás de esta tierra, hasta que | las conduzcas y hagas que se presencien aquí ante mí.» a su vez, edipo (s. OC 1348-1353), como hizo teseo previamente con Creonte, no responde directamente a Polinices tras su súplica (s. OC 1284-1345), sino que se dirige primero al coro hablando de su hijo en tercera persona para pasar a insultarlo bruscamente (s. OC 1354), como indica el escoliasta (δαιμονίως τῇ ἀποστροφῇ χρῆται ἀπὸ τοῦ χοροῦ ἐπὶ τὸν Πολυνείκην, cf. jebb ad loc.). 4. Conclusiones la deferencia explícita, es decir, en el eje Hablante-oyente, no parece ser una estrategia especialmente eficaz en el corpus. Hay preferencia por evitar halagos que puedan revertir en adulación y expresar deferencia indirectamente bien en el eje Hablante-testigos, bien en el eje HablantePunto de referencia. esta es la manera en la que Yolao emplea el marcador de cortesía, destacando como el único suplicante que usa expresiones deferentes en el eje Hablante-testigos. Frente a ello, adrasto y Hécuba (en su segunda súplica) emplean la deferencia directa en el eje Hablante-oyente hasta el extremo de la adulación, siendo adrasto rechazado y viéndose la anciana en la necesidad de cambiar de estrategia a punto de ser rechazada. los insultos, fundamentalmente elementos léxicos, se sitúan, por su semántica, en el gradiente extremo de las estrategias de descortesía. esto es así especialmente en el eje Hablante-testigos, dado que, como ilustra la segunda gráfica (fig. 2), tan solo cuatro personajes del elenco total profieren insultos en este eje: Copreo, teseo, tindáreo y Menelao en e.Andr. estos personajes, a la luz del análisis global de estrategias de des/cortesía (rodríguez-Piedrabuena 2019, 2020a), se presentan como los más conflictivos. en un sentido afín, Venegas lagüens (1991, 205-206) ya recalcó lo siguiente en su estudio de caracterización lingüística: «a more serious type of direct insult is the criticism by one character to another person who is also present. the offence is, in this case, double, since the insulted party has to bear the humiliation of being observed by those present.» 190 saNdra rodríGUez-PiedraBUeNa Veleia, 2022, 39, 173-192 el funcionamiento de la deferencia y el insulto en función de los ejes de cortesía lingüística nos permite plantear un modelo de contínuum semicircular de in/sinceridad pragmática (fig. 3) en la expresión deferente e insultante. el eje Hablante-oyente es la zona más fluctuante para la expresión tanto deferente como insultante, ya que puede redundar en usos hipere infra-corteses. así, los cumplidos directos en el eje H-o pueden ser interpretados negativamente, si no como hipercor te sía, como adulación; a su vez, los insultos infra-corteses en el eje H-o, aunque no se prestan a documentarse en tragedia, se producen en el género cómico. el eje Hablante-testigo (Htest.) se presenta como el eje más potente, de nuevo, tanto para la deferencia como para el insulto. el eje Hablante-Pto. de referencia, en ambos casos, funciona en un gradiente intermedio del contínuum. Figura 3. Contínuum semicircular de in/sinceridad pragmática en la expresión deferente e insultante. ejes de Cortesía liNGÜístiCa eN eUríPides 191 https://doi.org/10.1387/veleia.22353 Veleia, 2021, 38, 173-192 Bibliografía allan, W., 2001, Euripides: The Children of Heracles, oxford: aris & Phillips. Barrett, W. s., 1964, Euripides: Hippolytus, oxford: oUP. Barrios-lech, P., 2016, Linguistic Interaction in Roman Comedy, Cambridge: CUP. Berger, Ł., 2017, «estrategias de la cortesía positiva en la apertura diálogica en Plauto y terencio», Revista de Estudios Latinos 17, 11-35. Biehl, W., 1965, Euripides: Orestes, Berlin: akademie-Verlag. Bond, G. W., 1981, Euripides: Heracles, oxford: oUP. Bremmer, N. j., 2000, «Verbal insulting in ancient Greek culture», Acta Antiqua, 40.1-4, 61-72. Brown, P., & s. C. levinson, 1987 [1978], Politeness: Some Universals in Language Use, Cambridge: CUP. 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