Un soneto de Juan Sierra : "Postal de Sevilla"
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Fundación de Estudios Taurinos Nº 4, Sevilla, 1996, págs. 179-188. UN SONETO DE JUAN SIERRA: “POSTAL DE SEVILLA” Joaquín Alegre Herrera POSTAL DE SEVILLA ALuís de Toro Buiza «Mística de naranja su verbena colgada en un desmayo de cintura, se repliega tu blanca arquitectura, traspasada del mástil y la pena, en la mañana donde abril resuena su vara de clavel hecha frescura, el álgebra de sol, la sombra pura que a la Giralda te incorpora plena. Protegido en el oro de ancha torre, ¡qué azul de puerto junto a tu alma corre reciennacido en nácares de frío! ¡Y qué verdor torero tu costado si ondula su contorno soleado en la viva parábola del río...!» Juan Sierra REVISTA-N”4.qxp 23/02/2011 19:53 PÆgina 177
I.— ELPOETASEVILLANO JUAN SIERRA1. Nacimiento y muerte en Sevilla bien puede afirmarse que no son accidentes de la vida del poeta Juan Sierra (1901- 1989), poeta sevillano por su condición de artista dedicado a su ciudad1. Su poética, como la de otros sevillanos coetáneos — Luís Cernuda, José María Izquierdo, Joaquín Romero Murube, Rafael Laffón...— , es inseparable de la ciudad en que vive y escribe. Estos escritores, a decir de Carlos Colón, «locos todos de amor —errados, diría Cernuda— por la ciudad... han conformado un pequeño género literario que podríamos llamar Lacrimae —De las lágrimas—, como las canciones isabelinas de amor desolado de Dowland»2. Juan Sierra no fue un poeta taurino, en el sentido en que entendemos que lo fue, por ejemplo, en grado sumo, Gerardo Diego; pero la taurinidad la tenía en el verso. Aveces recurría a ese concepto atmosférico de lo taurino, presente de un modo sutil en su poesía. Nos ha dejado un soneto, “Postal de Sevilla”, en que retrata la estampa más taurina de la ciudad. II.— MOTIVOS TAURINOS EN SU POESÍA. La Sevilla esencial de Juan Sierra era, seguramente, la que se exterioriza en las procesiones de la Semana Santa, Joaquín Alegre Herrera 180 1Sus libros de versos se han reunido en un volumen en 1991. Véase, en bibliografía, Sierra [1934-1982] (1991). 2Carlos Colón Perales (1991: 35). REVISTA-N”4.qxp 23/02/2011 19:53 PÆgina 178
que son el tema de su segundo libro de poemas Palma y cáliz de Sevilla (1944). Aquí y allá, en este libro dedicado a la “Pasión según Sevilla”, Juan Sierra ha recurrido a motivos taurinos para expresar imaginativamente sus emociones religiosas, como en estos versos dedicados a la Virgen del Rosario de Montesión: «¡Alma de la blancura presa en los redondeles/ celestes de la gracia taurina de Ultramar!». La gracia de la Virgen, dicha sevillanamente, es gracia taurina. Yes que en su sentir estético, cohabitan devoción religiosa y sentido vivo de la ciudad, de la que es parte aquello taurino. Por eso el paisaje sevillano es motivo predilecto de su obra, como en el poema en prosa “La Esperanza de Triana y la Un soneto de Juan Sierra: “Postal de Sevilla” 181 Fig. nº 52—Sevilla a principios de siglo vista desde Triana. El trasiego del Puente de Triana en primer término y, al fondo, la ciudad en la que se divisa la Plaza de Toros (Apud: de una postal). REVISTA-N”4.qxp 23/02/2011 19:53 PÆgina 179
cárcel del Pópulo (recuerdo)”. Antes de que pase la cofradía, el poeta entretiene la espera en la calle, contemplando su ciudad: «Un costado de Sevilla se ha nimbado de luz... Allí el cielo dibuja ya un sol agudo, luminoso, en oro ancho y fresco, húmedo de río. En ese lado de la Sevilla frontera del agua, la Plaza de toros reluce con la nieve de los pueblos que llegaron al horizonte en las barcazas moradas del alba... Los panaderos de Alcalá llaman a todas las puertas...»3 (Fig. nº 52). La cárcel del Pópulo era antiguo convento agustino que se levantaba en el Arenal, en la actual calle de Pastor y Landero, destinado a cárcel desde 18374. Sus presos le cantaban saetas a la Esperanza de Triana cuando volvía al amanecer del Viernes Santo al arrabal trianero —escena delicadamente evocada en el poema—. La cárcel fue derribada en 1935. Cuando el poeta compone su obra, la cárcel del Pópulo, y las saetas de los presos, ya eran tan sólo un recuerdo. Juan Sierra poetizaba muy vuelto a su memoria. III.— DOS SONETOS SEVILLANOS. Juan Sierra vuelve a contemplar aquel costado de Sevilla en el soneto “Postal de Sevilla” de su libro Claridad sin fecha (1947). Tenemos a la vista un paisaje de Sevilla. ¿Reconocemos la perspectiva? La ciudad nimbada de luz, en que el álgebra de sol, la sombra pura, recorta el blanco case- Joaquín Alegre Herrera 182 3Fragmento del poema incluído en el libro Palma y cáliz de Sevilla. 4Véase la entrada “Pastor y Landero” en Montoto [1940] (1990: 356). REVISTA-N”4.qxp 23/02/2011 19:53 PÆgina 180
río de la ciudad: la Giralda, la Torre del Oro, la Plaza de toros y el río. Sí, logramos divisarla. La Sevilla del soneto es la Sevilla ribereña, contemplada desde la banda opuesta de Triana, donde el poeta exclama: «¡qué azul de puerto junto a tu alma corre...! ¡Y qué verdor torero tu costado...!». Es reconocible el aire de familia que comporta del soneto de Juan Sierra y este otro célebre, “Giralda”, compuesto por Gerardo Diego tras una visita a la ciudad en 1925, y que apareció publicado en 1928 en el número 8 de la revista sevillana Mediodía, en la que también colaboró Juan Sierra: GIRALDA «Giralda en prisma puro de Sevilla, nivelada del plomo y de la estrella, molde en engaste azul, torre sin mella, palma de arquitectura sin semilla. Si su espejo la brisa enfrente brilla, no te contemples —ay, Narcisa—en ella, que no se mude esa tu piel doncella, toda naranja al sol que se te humilla. Al contraluz de luna limonera, tu arista es el bisel, hoja barbera que su más bella vertical depura. Resbala el tacto su caricia vana. Yo mudéjar te quiero y no cristiana. Volumen nada más: base y altura». Un soneto de Juan Sierra: “Postal de Sevilla” 183 REVISTA-N”4.qxp 23/02/2011 19:53 PÆgina 181
Evitemos establecer una prelación entre sonetos. Los dos, el de Sierra y el de Diego, son magníficas muestras de esta forma literaria. El carácter de cada poeta ha determinado no obstante un resultado poético distinto. El soneto de Diego es propio del viajero, del turista que se detiene en la contemplación estética del monumento. El resultado es un soneto de objeto casi abstracto, de conceptos exactos, muy racional. El soneto de Sierra es el propio de un morador de la ciudad, que apenas contiene la efusión emocional ante su visión. Ambos sonetos pujan en brillantez de imágenes y en aciertos expresivos; pero mientras en el de Gerardo Diego prevalece la experiencia estética, en el de Juan Sierra late experiencia vital. IV.— UNA ESTAMPAPOÉTICO-TAURINA DE SEVILLA. Desde la otra orilla, nuestro Juan Sierra descubre el alma de la ciudad, contemplando su costado de verdor torero y su azul de puerto. Una perspectiva que el poeta ve taurina, como sugiere el verso «¡y qué verdor torero tu costado...!», dando crédito a la fama de río tauromáquico del Guadalquivir, porque, como ha dejado dicho con gracejo el escritor arcense Jesús de las Cuevas, «así como la Maestranza es, quizá, uno de los cosos más ribereños de España..., el Guadalquivir es el Joselito de los ríos»5 (Fig. nº 53). De muchos modos pudiera explicarse aquéllo que fuese lo sevillano; acierto poético es expresarlo con lo tauri- Joaquín Alegre Herrera 184 5Jesús de las Cuevas (1991). REVISTA-N”4.qxp 23/02/2011 19:53 PÆgina 182
no, que es la concreción más llena de aire y garbo de lo propio de Sevilla. ¿De qué otro modo este costado de la ciudad, divisado desde la ribera de Triana, puede llamarse torero? Y si taurino es lo sevillano, bien puede decirse que esta postal de Sevilla muestra pudorosa, secretamente, en ese verdor torero de la Plaza de toros y el río, una estampa taurina de la ciudad6. Un soneto de Juan Sierra: “Postal de Sevilla” 185 6Muy significativa es la dedicatoria de este “soneto taurino” a Luis de Toro Buiza, autor, como es sabido, del libro Sevilla en la historia del toreo, publicado en 1947. justo el mismo año de Claridad sin fecha. Fig. nº 53.—Sevilla: el Guadalquivir. La plaza de la Maestranza desde el Altozano (Triana) hacia principios de siglo. La estampa más taurina de la ciudad es la contemplada desde la ribera de Triana. Ala orilla del río, la Plaza de Toros como traspasada del mástil de la Giralda. Es el costado de verdor torero y el azul de puerto de Sevilla. Una postal como ésta tendría entre las manos de su imaginación Juan Sierra al componer su soneto (Apud: de una postal). REVISTA-N”4.qxp 23/02/2011 19:53 PÆgina 183
V.— LASEVILLA CELESTE. Pero ahora dudamos si no habremos visto ilegítimamente más realidad de la que el mismo poeta se ha atrevido a retratarnos. ¿Qué Sevilla es ésta del poema? No la ciudad por la que deambula realmente el poeta, sino la ciudad fantasmagórica entrevista en una vieja tarjeta postal, que se hace poema en el retiro de un gabinete. No, no ha querido Juan Sierra que la ciudad de todos los días sea la ciudad de estos versos, sino la que idealmente le viene a las mientes acariciando su imagen fotográfica. Algo doloroso hay en esta huida de la ciudad más crudamente real, que cambia y envejece cada día; pudiera haber dicho el poeta, con el verso de Baudelaire, «La forme d’une ville / Change plus vite, hélas!, que le coeur d’un mortel»7. Tal vez no sea real esta Sevilla que nos muestra sus versos. No real, pero sí verdadera. Una ciudad más alta, una “Sevilla celeste” es la que nuestro poeta canta; el paisaje que mora en su interior, y que es igual a su propio espíritu: el alma de la ciudad en la que se reconoce. La visión de una ciudad luminosa y primaveral, pura geometría y cromatismo, es el regalo de Juan Sierra a sus lectores, como obra de arte de su espíritu maduro. Cuando el poeta envejezca, cuando ya la ciudad le sea extraña, abandonará el rigor estrófico, y en largos versos desolados, como son los de su poema de senectud “Un corto paseo”, dirá: Joaquín Alegre Herrera 186 7 «La forma de la ciudad/ cambia más rápido, ay, que el corazón de un mortal», citado por Walter Benjamín [1938] (1972: 101). REVISTA-N”4.qxp 23/02/2011 19:53 PÆgina 184
«Estos paisajes son de cuando yo ya hubiese muerto/ Algunos amigos de mi edad han muerto y no verán estos paisajes/ Dios mío yo me aprovecho y los veo los miro antes de morir/ Veo este progreso de la ciudad este cielo que se compadece de toda esta juventud agobiada por la dictadura del trabajo/ Bajo la enorme generación de la especie humana...»8. Un soneto de Juan Sierra: “Postal de Sevilla” 187 8El poema “Un corto paseo” pertenece al cuarto y último libro de versos que publicó Juan Sierra, Sevilla, Renacimiento, 1982, que reúne poemas de diversas épocas del autor, entre ellos los desgarrados poemas de la vejez. REVISTA-N”4.qxp 23/02/2011 19:53 PÆgina 185