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Fray Antonio Rendón: un mercenario en el Chile del Quinientos

Luque Azcona, Emilio José

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 25 FRAY ANTONIO RENDÓN: UN MERCEDARIO EN EL CHILE DEL QUINIENTOS. Emilio José Luque Azcona La conquista y posterior incorporación de Chile al imperio español fue un proceso largo y complejo, dentro del cual desempeñaron un papel vital los religiosos que desde un primer momento se trasladaron a la zona. La orden de la Merced destacó en esta misión, al ser sus miembros los primeros regulares en llegar a territorio chileno y servir en los momentos iniciales de la conquista como capellanes de ejército1, dentro de un clima de aislamiento, pobreza y continuos levantamientos de los naturales. Fray Antonio Rendón y Sarmiento, natural de Jerez de la Frontera, fue sin duda uno de los miembros de esta orden que más destacaron por la tarea realizada en la zona durante la segunda mitad del siglo XVI, distinguiéndose tanto en la propagación del cristianismo, como en el auxilio de las tropas españolas de la conquista y la organización de la provincia chilena. La mentalidad de frontera: un jerezano de fines del medievo Nada ha influido más en los hombres que el ambiente en el que se formaron, los modelos que tomaron como prototipos de superioridad y, sobre todo, la tradición familiar que recibieron en herencia. Por ello resulta de importancia capital realizar un análisis de las características de la tierra que vio nacer a nuestro mercedario y del seno familiar en el que se crió, para lograr así una mejor comprensión de su vida en el contexto de la mentalidad del momento que le tocó vivir. Cuando comentemos las vivencias de Rendón en tierras chilenas, veremos a un religioso que desempeña su labor evangelizadora en una zona de frontera, marcada por la guerra. Esa situación de convivencia con una cultura diferente, a la que se trata por todos los medios de transmitir el modo de vida castellano, posiblemente traería a su memoria los valores y las historias que de pequeño le inculcaron en su ciudad natal. El apelativo "de la Frontera” que posee Jerez desde el siglo XIV, es la revelación del papel que a esta ciudad le había tocado jugar desde su definitiva incorporación a la  1Frías Valenzuela, Francisco: Historia de Chile Santiago, Nacimiento, 1959, tomo 1, p. 361.  26 Corona castellana, hasta la conclusión de la Reconquista con la última campaña de la Guerra de Granada en 1492. Hasta ese momento, la presencia una frontera de cercana fue generando en los jerezanos unos modelos económicos y sociales enraizados en los esquemas medievales más profundos2. Aunque el nacimiento de Rendón se produjo, como veremos, poco después de finalizada la reconquista, esa mentalidad que los años de lucha habían ido forjando en Jerez se mantenía para entonces aún muy viva. Además, la amenaza bereber continuó muy presente en la costa occidental andaluza tras la derrota del reino nazarí de Granada y los contactos con África, impregnados del espíritu comercial y de cruzada de la época, fueron frecuentes y variados3. El nacimiento de Rendón en el seno de una familia noble, aunque no muy provista de medios económicos4 es un dato importante a destacar, puesto que la frontera había estampado su sello característico entre los individuos de la siempre pujante nobleza media y baja jerezana que, en el ejercicio de las armas y en el prestigio que estas generaban. Habían encontrado un cauce adecuado para abrirse paso hacia un nivel socio-económico más elevado5. Entre los antepasados de nuestro mercedario, se encontraba Garci Pérez Sarmiento de Burgos, cuyo arrojo había decidido uno de los combates del cerco de Tarifa en tiempos de Sancho el Bravo, hecho que le supuso ganar la "alcurnia" de Rendón6• Seguramente nuestro personaje, siendo aún muy niño, oiría hablar en su casa de las hazañas de sus antepasados y de lo que la recién desaparecida frontera mora había venido significando para su familia. El escudo familiar, compuesto de banda de oro en campo verde y rojo, orlado con roeles de oro y siete lanzas sobre el morrión, llevaba el lema «vencer y nunca vencido"7, lo cual muestra la tradición guerrera de los Rendón.  2Rajas Gabriel, Manuel: "Consideraciones sobre la vida en la Frontera de Jerez durante el siglo XV". Actas de las II Jornadas de H' de Jerez. Jerez de la Frontera. Biblioteca de Urbanismo y Cultura, 1989, p. 25.  3Borrego Plá, M" del Calmen: "La zona jerezanoportuense y África a finales del cuatrocientos: un mundo de relaciones e intercambios'". Congreso de H' del Descubrimiento. Madrid, 1 992, tomo 1, p. 1 32. 4Sancho de Sopranis, Hipólito: "Irradiación misionera del convento de la Merced de Jerez". Revista Missionalia Hispánica, nº 31 (Madrid, 1954), p. 29.  5Rojas Gabriel, p. 26. 6Parada y Barreto, Diego Ignacio: Hombres ilustres de Jerez de la Frontera. Jerez, Guadalete, 1675, p. 393. 7Ibídem, p. 393.  27 Por otra parte, resulta de gran interés para una mayor comprensión de la mentalidad de nuestro mercedario, el hecho de que éste tomase el hábito en el convento de la Merced de Jerez, dado el importante papel que los religiosos de este convento habían desempeñado durante la Reconquista. La mencionada orden se había instalado en Jerez durante la segunda mitad del siglo XIV buscando un punto estratégico para sus actividades redentoras en el vecino reino granadino, sumando su labor a la de los alfaqueques existentes en el rescate de cautivos8. El hecho de que una de las actividades principales de la orden de la Merced fuese la redención de cautivos, y más concretamente que fuesen especialmente los mercedarios de Jerez, entre otros, los que realizasen dicha tarea durante la reconquista, hace que la estancia de Rendón en este convento fuese determinante en su formación, la cual se orientaría en la trayectoria que estamos apuntando. Además, ese papel desempeñado por los miembros de la citada orden jerezana puede explicamos en parte el importante número de religiosos de este convento que, al igual que Rendón, se embarcarían rumbo a América durante el siglo XVI.  8Sancho de Sopranis, Hipólito: Historia de Jerez de la Frontera desde su incorporación a los dominios cristianos. Jerez de la Frontera, Jerez Industrial, 1965. tomo ", p. 71.  28 Al finalizar el proceso de reconquista peninsular, el espíritu de cruzada se mantuvo vivo, y fue entonces cuando América se presentó para la Iglesia como el lugar idóneo en el que continuar con la conquista espiritual. Una difícil y controvertida tarea en la que se ocuparía Rendón, precisamente en tierras chilenas. Aunque no sería el único. Según se recoge en el cuadro anteriormente expuesto, destacaría también fray Antonio de Almansa, que militando con Almagro, sería uno de los primeros en pisar territorio peruano, para participar posteriormente en la campaña chilena9, pasando en ello graves penalidades, como declaró en el Cuzco el 18 de octubre de 1538: ”Los trabajos que se pasaron en el dicho viaje de Chile, de hambres, e nieves e ríos e ciénagas, e despoblados sin agua, fueron muy grandes e insoportables, e todos los españoles que fueron en el dicho viaje, perdieron mucho... “10ICI. En conclusión, el hecho de que Rendón naciera en una zona muy marcada por la intensa vida de frontera hasta poco antes de su nacimiento, que se criase en el seno de una familia noble, y que hubiese tomado su hábito en la Merced de Jerez, son factores que nos ayudan a comprender mejor la mentalidad de nuestro mercedario. Esta, sin duda alguna, le marcaria profundamente en el desempeño de su labor evangelizadora en la frontera araucana. La etapa peninsular de Rendón y su embarque a Indias: un período oscuro en la historiografía. Los datos que puedan arrojar algo de luz sobre las vivencias y sucesos acontecidos a Rendón durante su infancia y adolescencia son desgraciadamente muy escasos, y la polémica se inicia ya en cuanto a su fecha de nacimiento. La mayor parte de los autores la sitúan entre los años 1495 y 1497, afirmación que hasta el momento no hemos podido confirmar al revisar las partidas de bautismo de las distintas collaciones jerezanas del momento, localizadas en el Archivo Diocesano de esta ciudad, al conservarse para esa fecha sólo partidas para las de San Dionisio y San Miguel, y no  9Sancho de Sopranis. "Irradiación misionera", p.20.  10Nolasco Pérez, Pedro: Religiosos de la Merced que pasaron a la América española. Sevilla, Centro Oficial de Estudios Americanistas de Sevilla, 1923, p. 259.   29 aparecer en ellas la suya11. Otros autores afirman que nació en 1513, basándose en una carta de 1575 en la que Rendón dice contar con unos sesenta años, «año para el que estaba ya viejo y enfermo"12:. No obstante, fray Gabriel de Sotomayor afirma que Rendón «lleno de merecimientos, muy cumplidos los cien años (sic), antes de 1605, rindió el alma al Creador en el CUZCO,”13 De ser cierto lo dicho por este religioso, nuestro mercedario tuvo que haber nacido antes de 1513, por lo que sería errónea la hipótesis de que su nacimiento se produjo en dicha fecha. Los partidarios de esta segunda postura piensan que existe una confusión con un fray Antonio Rendón que también tomó el hábito en el convento de Jerez, que fue maestro en Teología y que nunca pasó a América. Creen que este Rendón era de mayor edad que el que estuvo en Chile (el cual nunca fue maestro), y que probablemente sería de la misma familia del misionero”14. No obstante existe una mayor unanimidad en destacar el hecho de que el Rendón misionero fue maestro en Teología, y que tomó el hábito de la Merced en el convento de su ciudad nativa en 151115, lo que vendría a incidir en la primera teoría referente a su nacimiento, pues resultaría imposible que ello hubiese sucedido de no haber nacido antes, aunque poco más podemos añadir por ahora a este controvertido tema. Tampoco ha sido posible, por el momento, averiguar quiénes fueron sus padres. No obstante, su nombre de pila no fue el único ni tampoco el primero en su familia, pues sabemos que entre sus antecesores se encuentran un Antón Sánchez Rendón, nieto del anteriormente citado Garci Pérez, así como un Antón Palomino, cartujo en Santa  11Actas de Bautismo de San Miguel (14881507). Archivo Diocesano de Jerez, Sacramentales, Caja n275.- Actas de Bautismo de San Dionisio (1491-1551). A.D.J., Sacramentales, Caja nQ24.  12Vázquez Núñez, Guillermo: La orden de la Merced en Hispanoamérica. Madrid, Revista de Poyo, 1968, p. 157.  13Ferrador, Martin: "Jerez y América, fray Antonio Rendón y Sarmiento", Revista del Ateneo, n" 20. (Jerez de la Frontera, 1926), p. 75.  14Vázquez Núñez, p. 157. 15Sancho de Sopranis, "Irradiación misionera", p. 29.  30 María de las Cuevas de Sevilla y hermano de Benito Sánchez Rendón, a quien Carlos V confirmó la alcurnia de Rendón en 1530• 16 Por la época de Fray Antonio se constata en Jerez la presencia de María Rendón y Sarmiento, probablemente hermana suya y esposa de Juan Núñez de Villavicencio17, miembro de uno de los linajes más importantes de esta ciudad, con grandes bienes raíces y enterramiento en San Lucas18. Al nacer, como vimos, en el seno de una familia noble con escasos recursos económicos, hemos de pensar que Rendón pasaría su infancia entre dos mundos, uno ideal y otro cotidiano, habiendo un claro desnivel entre el ser y el aparentar. Todo ello, en el resplandor de una vieja gloria histórica, ganada por sus antepasados en batallas y servicios hechos a la Corona. Suponiendo que naciera entre 1495-97, Rendón tomaría el hábito en el convento de la Merced de Jerez en 1511, con apenas quince años de edad. Por aquellos años el citado convento se situaba a extramuros de la ciudad, entre la puerta de Santiago y la puerta de Rota, en el mismo lugar en el que hoy se encuentra la basílica de Nuestra Señora de la Merced, que guarda la virgen del mismo nombre, actual patrona de la ciudad. Para la fecha en la que ingresó Rendón, en el edificio conventual aún no se había construido la Capilla mayor, pues esta comenzaría a edificarse algún tiempo después, en 1517, a costa de Francisco de Espínola y de su mujer Violante de la Cueva19, sufriendo en los siglos venideros numerosas ampliaciones y reformas. Sin embargo, nuestro mercedario estuvo muy poco tiempo en la Merced jerezana. ya que tras cursar humanidades parece ser que comenzó en 1515 sus estudios de Teología y Derecho en la casa que la citada orden poseía en Salamanca, colegio agregado a la Universidad y centro de formación intelectual de Castilla durante casi todo aquel  16Ferrador, Martín: "Jerez y América, fray Antonio Rendón y Sarmiento". Revista del Ateneo, n" 1 9. (Jerez de la Frontera, 1926), p. 37.  17Parada y Barreto, p. 393. 18Sancho de Sopranis, Hipólito: Historia de Jerez de la Frontera desde su incorporación a los dominios cristianos. Jerez de la Frontera, Gráficas del Exportador, 1964, tomo 1, p. 373-374.  19Muñoz y Gómez, Agustín: Noticia histórica de las calles y plazas de Jerez de la Frontera. Jerez, Guadalete, 1903, p. 234.   31 siglo20• Por ese año en el convento de Jerez no se impartían esos estudios, ya que no sería hasta fines de esa centuria cuando se crease una especie de colegio universitario, donde se cursasen los primeros estudios de Artes, Filosofía y Teología.21 Tras graduarse en Derecho Canónico y Teología, pasaría a Burgos, al ser nombrado comendador de la Merced de dicha ciudad. Dicho cargo lo desempeñaría entre 1534 y 1539, distinguiéndose no sólo como hombre de ciencia y gobierno, sino como eminente predicador22. Para entonces, nuestro mercedario era una persona muy cualificada, y sin duda capacitada para la labor que en los años venideros desempeñaría en tierras americanas, a las que arribó en 1546, haciéndolo concretamente a Tierra Firme, donde residiría por un corto período de tiempo23 Guillermo Vázquez-Núñez afirma que fue uno de los veinte religiosos escogidos por sus aptitudes y cualidades, que pasaron hacia 1546 en compañía del visitador P. Francisco de Cuevas24, dato este que no hemos podido confirmar, al no conservarse las licencias otorgadas por la Casa de la Contratación entre los años 1542 y 1548•25 No obstante, en una carta fechada en Chile el 28 de febrero de 1573, fray Antonio Rendón afirma haber gastado « ... veintisiete annos en estas partes de Indias ... ,,26, por lo que podemos afirmar, con toda certeza, que el mercedario pasó aproximadamente a Indias en 1546, con una edad aproximada de cincuenta años, en caso de haber nacido entre 1495-97, o de treinta y tres años, en caso de haberlo hecho en 1513. Tras una breve estancia en Tierra Firme, se dirigió a las misiones de la América meridional, arribando al Perú en unos momentos de fuerte tensión política, al haber  20Sancho de Sopranis, "Irradiación misionera", p. 29.  21Rodríguez Doblas, María Dolores: El antiguo convento de la Merced de Jerez de la Frontera. Jerez de la Frontera, Centro de Profesores de Jerez, 1990, p. 20. 22Sancho de Sopranis, "Irradiación misionera", p. 30. Todo parece confirmar que el mercedario Rendón y Sarmiento que se graduó en Derecho Canónico y Teología fue el que pasó a América.  23Ibídem, p. 30. 24Vázquez Núñez, p. 157. 25Galbis Diez, M' del Carmen: Catálogo de pasajeros a Indias. Sevilla, Ed. de la Gavidia. 1946, tomo 1I1 (1539-1559). 26Nolasco Pérez, p. 265.   32 quebrantado los oidores la voluntad del monarca sustituyendo al virrey Núñez Vela por el insurgente Gonzalo Pizarra, mostrando así su clara oposición a la aplicación de las Leyes Nuevas emanadas de la Corona. La guerra civil sería cercenada con la derrota de Gonzalo Pizarro en el Cuzco en 1548, a manos del gobernador Pedro Gasca. Para esa fecha es muy probable que Rendón se encontrase en esa ciudad, dado que el mercedario pasó una prolongada estancia en ella antes de partir hacia Chile en 155027. Los primeros mercedarios que llegaron a tierras chilenas, pasaron de Lima o del Cuzco, al ser éstos los centros más importantes que tenía la Merced en el Perú. Rendón conocería en el convento del Cuzco a fray Antonio Correa, procurador de este convento según un documento del 26 de julio de 154928, que partiría para Chile poco antes que él y que más tarde fundaría el convento de su orden en Santiago29. Su obra en tierras chilenas: un religioso en tiempos de guerra Nuestro mercedario saldría del Cuzco hacia Chile en 1550, formando parte de la célebre expedición transandina de Francisco de Villagra30. Habían pasado apenas diez años desde que la primera expedición de Pedro de Valdivia a tierras chilenas hubiese dado paso al proceso de asentamiento español en la zona, y los resultados hasta ese momento habían sido muy poco fructíferos, debido a la escasez de medios, y sobre todo, a la feroz resistencia del elemento autóctono a la dominación del elemento foráneo. No obstante, en esos momentos comenzaba a desarrollarse en Chile una activa labor colonizadora, fundándole las ciudades de Concepción (1550), La Imperial y Valdivia (1552), Villarrica, Angol, y los fuertes de Arauco, Tucapel y Purén con la finalidad de consolidar la presencia española en el corazón de la Araucanía, zona que englobaba el grueso de la población indígena chilena. Se estima en aproximadamente un millón el número de personas que habitaba, a la llegada de los españoles, el territorio comprendido entre Aconcagua y Chiloé31. Desde el río Aconcagua hasta el golfo de  27Sancho de Sopranis, Historia de Jerez de la Frontera, tomo 11, p. 153. 28Barriga, Víctor: Los mercedarios en el Perú en el siglo XVI. Arequipa, La Colmena, 1939, tomo 11, p. 154. 29Vázquez Núñez, p. 149 30Sancho de Sopranis, "Irradiación misionera:', p. 30. 31Villalobos, Sergio: Historia de Chile. Santiago, Ed. Universitaria, 1993, p. 70.  33 Reloncaví vivían los mapuches, pueblo con el que Rendón tomaría contacto, y que se encontraba dividido en tres grupos: los araucanos, los picunches y los hui/fiches. Aunque poseían una lengua común, presentaban diferencias en la conformación anatómica y en ciertas costumbres: forma de las rucas, modo de enterrar los difuntos, características de las armas, etc... .32. Los españoles se encontraban con las mismas dificultades que habían tenido los inkas para dominar dichos pueblos: dispersión de la población, imposibilidad de llegar a un acuerdo con un lonko que tuviese la representación de todos y el hecho de que, mental y tradicionalmente, no concibiesen la sujeción a un poder central, el concepto de tributo ni el de conquistado33. Por todo ello, los inkas habían fijado su frontera en el río Maipo, aproximadamente donde posteriormente Valdivia fundaría Santiago. Los españoles en cambio concentrarían después todos sus esfuerzos por dominar el corazón poblacional del Chile indígena a pesar de la carencia de bienes económicos realmente atractivos que justificasen el tremendo esfuerzo. El deseo de Valdivia por ampliar su territorio y cubrirse así de gloria, poder y prestigio; el anhelo de los conquistadores por ser vecinos de ciudades y apropiarse de tierras, de minas y del trabajo de los indígenas para satisfacer sus ansias señoriales; y el deseo de los religiosos por evangelizar a aquellos pueblos, constituyeron los principales incentivos de esta empresa, en la que tomó parte activa nuestro mercedario. Apenas llegado a Chile, fray Antonio se dirigió al sur del territorio34. Al igual que los mercedarios compañeros suyos, como Antonio Correa, Antonio de Olmedo y Miguel de Benavente, debió pasar antes por Santiago del Nuevo Extremo, principal núcleo urbano de la zona, fundado por Valdivia en 1541 y que para entonces contaba sólo con siete casas construidas junto a la Plaza Mayor y un templo rústico en proceso de construcción en el costado oeste de la misma, junto al cual había un cementerio y probablemente unas casas para vivienda del clero que servía los oficios religiosos35. Aunque su destino final sería la Imperial, en donde actuaría como misionero entre 1553  32Silva, Osvaldo: Atlas de Hª de Chile. Santiago, Universitaria, 1994, p. 30.  33Villalobos, p. 69. 34Vázquez N0ñez, p. 158.   40 “después quel dicho fray Antonio Rendón es provincial de la dicha Orden, los religiosos della que hay en este reino, han vivido y viven muy honesta y recogidamente, doctrinando a los naturales e procurando su conversión, teniendo en ello mucho cuidado; en lo cual entiende este testigo se ha hecho gran servicio a N.S. e a S.M.”64. Terminado su provincialato, se dirigió en 1578 al Cuzco, tal vez con la intención de conseguir más vocaciones65. No obstante, el mercedario no regresaría a tierras chilenas, ya que fue nombrado provincial del Cuzco, cargo que desempeñaba en 158066. Dos años después tuvo lugar el 111 Concilio de Lima, uno de los más importantes celebrados en Indias en el siglo XVI, por recoger la aportación de los anteriores, contar con los decretos del tridentino y asumir la gran experiencia pastoral que ya se tenía en ese momento67. Pero fray Antonio Rendón, que sin duda podría haber aportado mucho a los objetivos del Concilio, inexplicablemente no asistió como representante de su orden, haciéndolo fray Nicolás de Ovalle68. No obstante, nuestro mercedario fue reelegido como provincial, muriendo poco después, y según lo dicho por fray Gabriel de Sotomayor, lo hizo antes de 1605 con más de cien años y dándosele «cristiano enterramiento en el convento de la Merced de dicha ciudad"69. Con su fallecimiento, fray Antonio Rendón entraba ya en en la historia de la Orden Mercedaria en Indias. Hombre de su tiempo, con toda una vida dedicada a la predicación, estaba convencido de la necesidad de cristianizar a aquellos pueblos con culturas y creencias distintas, justificando incluso la guerra para ello. Fue fiel a su propósito de evangelizar a los pueblos del Chile del quinientos, en unos momentos en que el clero chileno no sobresalía por su preparación y moralidad, por haberse, entre otras cosas, relajado las exigencias canónicas e ingresar en él un gran número de soldados que sólo deseaban rehuir las penalidades de la guerra de Arauco, por no existir en Chile colegios donde aprender latín, filosofía y teología hasta fines del siglo XVI, y  64Vázquez Núñez, p. 167. 65Ibídem, p. 167. 66Ibídem, p. 168. 67Mora Mérida, José Luis: "La Iglesia indiana en el siglo XVI", en Navarro García, tomo 1" p, 271, 68Aparicio, Severo: "Los Mercedarios en los Concilios Limenses", Madrid, separata de la Revista Estudios, 1973, p, 15,  69Ferrador, p, 462,  41 por ser para muchos la iglesia la única posibilidad de sustento material70, Rendón, con su comportamiento y labor llevada a cabo, serviría de ejemplo para aquellos españoles que, como él, justificaban el proceso de conquista, siempre que sirviera para algo más que para el enriquecimiento de unos cuantos a costa del trabajo y sometimiento de la población indígena.  70Encina, tomo 111, p, 462.