Rellenos cerámicos en las bóvedas de la Catedral de Sevilla
Full text
Rellenos ce ámicos en las bó edas de la Ca ed al de Se illa
En es a comunicación se analiza la écnica cons uc-
i a de las alca i as de asijas ce ámicas a pa i de la
in o mación ob enida en nue e bó edas de la Ca e-
d al de Se illa. Todas se localizan en LOnas di e en-
es y sus echas de cons ucción an desde mediados
del siglo XV has a inicios del siglo XIX.
El es udio de las bó edas ha sido abo dado p inci-
palmen e po la His o ia del A e y cl Cálculo de Es-
uc u as. Pa a es as disciplinas, el obje o de análisis
ha sido la pa e más isible que es el in adós, en el
que han p imado aspec os deco a i os po un lado, y
empujes y ensiones es uc u ales po o o. Las in-
e io idades cons uc i as de es os elemen os de cu-
b ición han pasado desape cibidas pa a los in es iga-
do es; aunque se conocen a g andes asgos g acias a
edi icios en uina y es au aciones de cubie as, ello
no ha ascendido a es udios más p o undos. Es e de-
sin e és po los espacios en e los iñones y los mu-
os la e ales, lo que conocemos como senos, ha eni-
do p opiciado po su di ícil acceso y ambién po lo
esidual de los ellenos. Todo ello iene de e minado
po la mayo i a ia u ilización de ejados como sis e-
ma de cub ición. En ese caso sólo se equie e un a -
mazón de made a independien e de las es uc u as
abo edadas, po lo que los ellenos, no malmen e
consis en es en escomb os, son me amen e es imo-
niales y su única unción es la de di igi las ca gas
e icales en las zonas de con ac o en e las es uc u-
as po an es (pila es y mu os) y las mismas bó edas.
Sin emba go, puede da se cl caso de que se p oyec e
una cubie a plana y ansi able, ya sea como azo ea
Ál a o Jiménez Sancho
o como piso de una plan a supe io , pa a lo cual es
necesa io pasa de una supe icie con exa, de inida
po la sección de la plemen e ía, a o a más o menos
ho izon al. Así pues, es en es a ocasión cuando se e-
quie e que los senos de las bó edas con engan una
solución que pe mi a alcanza po lo menos la al u a
de la cla e. El uso de azo eas se desa olla en aque-
llas zonas con índices de plu iosidad medios o bajos.
Pe o ambién, las ca ac e ís icas del edi icio así pue-
den eque i lo. En la Ca ed al de Se illa, la exis en-
cia de id ie as en la na e cen al de e mina que las
na es la e ales engan una cubie a ansi able pa a
da espacio y acili a la epa ación de los en anales.
Po o o lado, la eno me anchu a de las na es hubie-
a demandado ejados con pendien es an p onuncia-
das que la al u a inal hubiese sido deso bi ada.
En el caso se illano. la ob ención de una cubie a
plana ha supues o la adopción de dos soluciones: po
un lado, do a a es as zonas de un po en e elleno, y
po o o, le an a una se ie de abiques coneje os o
empalomados. En ambas écnicas, la idea consis e en
c ea espacios lib es pa a alige a el peso, que en el
caso de las alca i as ce ámicas se aduce en bu bujas
de ai e de inidas po los mismos ecipien es. Según
odas las e idencias, el uso de alca i a es más an i-
guo, siendo inalmen e sus i uido po el empaloma-
do, aunque como e emos, ambién se dan si uacio-
nes mix as.
El uso de ecipien es ce ámicas en los ellenos se
debe a las p opias ca ac e ís icas de es os ma e iales;
pesan poco y son muy manejables po lo que educen
Ac as del Te ce Cong eso Nacional de His o ia de la Cons ucción, Se illa, 26-28 oc ub e 2000, eds. A. G aciani, S. Hue a,
E. Rabasa, M. Tabales, Mad id: I. Juan de He e a, SEdHC, U. Se illa, Jun a Andalucía, COAAT G anada, CEHOPU, 2000.
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eno memen e el peso del elleno; la g an a iedad de
amaños de asijas en el me cado pe mi e ap o echa
el espacio mucho mejo , y po úl imo, es un ma e ial
muy abundan e y ba a o, En odos los ellenos es u-
diados en la Ca ed al de Se illa, se u ilizó «loza que-
b ada», nomb e con el que se conocían desde el siglo
XV los desechos ce ámicas p oceden es de ho nadas
de ec uosas. Po an o, a las cualidades in ínsecas de
los ecipien es ce ámicas se une la posibilidad de se
eciclados como elleno de bó edas.
El uso de alca i as es una cos umb e cons uc i a
conocida en es as la i udes, pe o a a ez ha sido es-
udiada a queológicamen e. Las no icias que as-
cienden se deben en la mayo ía de los casos a e-
e encias pe sonales de los écnicos esponsables de
las es au aciones o de los mismos albañiles. En los
abajos de ehabili ación del Monas e io de la Ca u-
ja se ac uó po p ime a ez en Se illa con una me o-
dología adecuada, aunque ampoco se conocen las
ca ac e ís icas de los enenos apa ecidos. Po o o
lado, el Se ei del Pa imoni A qui ec onic de la Di-
pu ación de Ba celona aplica la me odología a queo-
lógica a la exca ación de cubie as desde hace a ios
años.
Po odo ello, los abajos en la Ca ed al hispalen-
se son de g an in e és. P ime o po la en idad de la
ob a, se a a del edi icio gó ico más ex enso del
mundo con 9.600 m'; y po el amaño de las bó edas,
las mayo es que miden lI me os po 1I me os en-
e ejes de sopo e, sob epasan con c eces a la mayo-
ía de edi icios andaluces y españoles. En segundo
luga po el núme o de ac uaciones acome idas, en
o al 9 bó edas. Te ce o po la complejidad cons uc-
i a de los ellenos, en los que se ap ecia una cla a
e olución en el a amien o de és os. Y inalmen e
po la in o mación ecogida en los Lib os de Fáb ica
y o os documen os del A chi o ca ed alicio que
apo an no icias di ec as, como ac u as y pedidos de
ma e iales, en iqueciendo así el conocimien o del
p oceso de cons ucción del edi icio.
La Iglesia Ca ed al de San a Ma ía de la Sede de
Se illa comenzó a cons ui se en o no a 1434, a me-
dida que se iba de ibando la mezqui a almohade del
siglo XII, que había sido adap ada como ca ed al
desde la conquis a c is iana del año 1248. El edi icio
p opiamen e gó ico se e minó hacia 1515, aunque
las ob as se han pe pe uado has a p incipios del siglo
XX, comple ándose la ob a del XV con di e en es
dependencias.
A. Ji nénez
A a és de los esul ados de los sondeos es posi-
ble aza un p oceso e olu i o en los enenos de la
Ca ed al que se ha is o con i mado y comple ado
con in o mación p oceden e de ob as an e io es. Los
es udios se han localizado an o en las cubie as de
capillas como en las de na es la e ales y cola e ales,
no así la cen al que no iene elleno al ca ece de
azo ea. También, se ha ac uado en la bó eda de la sa-
c is ía de la capilla de la Vi gen de la An igua, y en
la bó eda de la cáma a al a sob e dicha sac is ía, am-
bas de p incipios del siglo XVI. Y po úl imo, en el
Pabellón de O icinas anexo a la achada su occiden-
al, de p incipios del siglo XIX. En nues o es udio
hemos podido comp oba que du an e los ochen a
años de cons ucción, la écnica de las alca i as e o-
lucionó desde enenos masi os muy he e ogéneos
hacia o os más simples y o denados.
A con inuación pasamos a desc ibi las ac uacio-
nes ealizadas según la an igüedad de las bó edas. El
p ime sondeo se localizó en la cubie a de la capiIJa
de San Lau eano. Es a es la p ime a es ancia desde la
achada p incipal, siendo una de las p ime as en
cons ui se, al ededo de 1440-1450, así pues mues-
a uno de los enenos más an iguos usados en la Ca-
ed al. Exca amos casi un cua o del o a] en la zona
de con ac o en e el mu o de la achada occiden al y
el de la na e cola e al. La alca i a es á o mada po
un e ido de mo e o de cal muy compac o que se
ex iende di ec amen e sob e los siIJa es de la plemen-
e ía. En es e mo e o, an es de que agua a, se enca-
ja on ecipien es ce ámicas de ipos muy a iados,
los cuales ue on cubie os con nue as capas de mo -
e o. Las asijas, odas de a e ía, es án colocadas sin
ninguna pau a, sólo se ad ie e cie a p eeminencia
de las más g andes en la zona más p o unda, ya sea
e ical u ho izon almen e. Se u iliza on ecipien es
de amaño g ande y mediano; como can implo as y
cán a os, des acando le emen e los g andes dolios.
Las bocas apa ecen apadas con un ozo de lad illo.
También se echa on lad inos, ejas y o os es os de
escomb o ( igu a 1). Ap eciamos una cla a he e oge-
neidad en los componen es de es e elleno, así como
cie a imp o isación, pa en e al comp oba como es e
sólido y pesado eneno ue a ec ado po la cons uc-
ción, una ez solada la cubie a, de una escale a de
ca acol que al pa ece no es u o p e is a desde el
p incipio. Se comp ueba que el uso de loza en las al-
ca i as es á p esen e desde e] p incipio de la ob a, sin
emba go, no se le saca el máximo pa ido pues el e-
Rellenos ce á1l1icos en las bÓ edas de la Ca ed al de Se illa 563
[,igu a 1
Alca i a de la capilla lk San Lau cano. Des aca el e ido
de mo e o en el que se cncajan las asijas
sul ado es un elleno muy pesado que equie e mu-
cho má., abajo.
La ,iguien e bó eda in es igada se si Úa en la e -
ien e no e. en la na e la e al (a la al u a de la capi-
lla de San An onio). sicndo la Única que se ha exca-
ado una mi ad comple a. Podemos echa ia a
mediados del siglo XV siguiendo la c onología ge-
ne al del edi icio. E, la que ha p esen ado esul ados
más in e esanlcs. La p ime a di e encia espec o a la
an e io es el e es imien o ex e io de la plemen e-
ía con dos capas de lad illos y mo e o cali70. So-
b e el asdós se cons uyó una es uc u a abo edada
de lad illo dispues a diagonal men e. Es a bó eda se-
cunda ia que se apoya ,ob e los mu os la e ales
los iil0nes. deja un l'spacio 1ib e en e la plemen e'-
ía y ella misma ( igu a 2). En lo, nue os senos o -
mados po es a es uc u a y el asd6s,e encuen an
las alca i as. l;slOS ellenos. de ca ac e ís icas pa e-
cidas a los is os cn el p ime caso. mani ies an una
mayo lógica cons uc i a. Se coloca on los eci-
pien es más g andes (los dolios) en las zonas ¡mís
p o undas. ,iemp c en posiciÓn e ical y con las bo-
cas hacia abajo. Pos e io men e, se enió una capa
de mo e o de cal cub iéndolos sólo po encima. so-
b e la que se eoloca on más asijas. nue amen e cu-
bie as po más mo e o ( igu a .3). En es e caso se
u iliza on g an a icdad de ipos y amaños, ap o e-
chando las o mas pa a ocupa mejo los espacios.
Es e elleno alcanza la al u a de la cla e de la bÓ e-
da de lad illo" sob e le!que ,e asien a la sole ía. He-
mos comp obado que la misma o ganiz, eión sc epi-
e en cada cua o, COI1lo cual esul a un conjun o de
Figu a :2
In e io de la bÓ eda secunda ia de lad illo. Se obse a el
apoy'o ('1) los Illu os
la e ales yl'! I asdÓ.,
cua o bÓ edas de lad illos dispues as adialmen e
sob e la plemen e ía.
Como emos. la alca i a de asijas y capas de
mo e o es la ónica gene al en la Ca ed al. sin em-
ba go, es di ícil explica la u ilización de es a es uc-
u a abo edada de lad illos, ya que no conocemos
ningÚn pa alelo. Es una écnica muy p ác ica y ade-
cuada ya que do a de al u a su icien e pa a la cubie -
a plana. En es e ca,o. el que se ecu ie,e a los elle-
nos en los nue os espacios que se o man. indica que
exis e una cos umb e cons uc i a de la que no se
p escinde. No obs an e, se consigue educi sensible-
men e el espacio ocupado po las alca i as.
Figu a 1
Vi, a gene al en la que se e la bCJVedasob e la pk nelllc ía
y los senos secunda ios cnja ados
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O a de las bó edas sondeadas se encuen a en ]'1
e ien e su , en la na e cola e al a la al u a de la ca-
pilla de San José, echada a mediados del siglo XV.
Exca amos algo menos de un cua o, jun o a un bo-
a el en el mu o su de dicha na e. El elleno se dis-
pone sob e el asdós, que es á e es ido con ]ad illos
y mo e o de cal. Consis e en dalias colocados en po-
sición e ical y con la boca hacia abajo. Sob e es os
apa ecen nue amen e capas de mo e o de cal en las
que se me ie on abundan es ecipien es de pequeño y
mediano amaño. La di e encia con el an e io adica
en ]a educción del espeso de la capa de mo e o que
sólo apa ece sob e los dalias ( igu a 4). Un hallazgo
impo an e es la exis encia de un o i icio en la pa e
más p o unda del seno, es á ocupado po un ubo ce-
ámica que a a iesa la plemen e ía y sale al in e io
de las na es. No sabemos con ce eza su u ilidad,
pe o quizás pudo se i pa a desagua los apo es
plu iales du an e la ase de cons ucción an es de
que se coloca an las asijas y se sala a. Desde el in-
e io del edi icio se ad ie en es os ubos en casi o-
dos los in adós.
Figu a 4
Alca i a con dalias en posiciÓn e ical cubie os po mo -
e o y g an can idad de asijas.
La siguien e bó eda, echada en o no a 1470, es á
localizada ambién en una na e cola e al de la e -
ien e su (delan e de la capilla de ]a Vi gen de los
Do]o es), la única exca ada en e el c uce o y la ca-
bece a. En ella se cons a a una educción adica] del
e ido de mo e o que queda en una simple capa de
egula ización de 15 cm con lad illos y ozos de do-
lios, sob e la que se asien a la sole ía de la cubie a.
A. Jiméncz
El elleno consis e básicamen e en dalias, apilados
e icalmen e y boca abajo ( igu a 5). En e es os
apa ecen algunas asijas a modo de calzo.
Figu a 5
Alca i a compues a exclusi amen e po dolios.
Del análisis de a ias o og a ías de las ob as del
cimbo io omadas a ines del XIX, podemos in e i
la a!ca i a de una de las bó edas si uadas en e e]
c uce o y la cabece a. Puede ap ecia se una acumula-
ción casi exclusi a de dolios en las cubie as, p oce-
den es del aciado de las bó edas colindan es a la
que se de umbó. Del buen es ado que p esen an esos
ecipien es deducimos que no podían es a den o de
mo e o, pues se hubiesen ac u ado comple amen e
( igu a 6). Así pues, c eemos que las a!ca i as de la
cabece a se ían de las mismas ca ac e ís icas que las
de la bó eda an e io .
A inales de 1997, se ealizó un sondeo en la bó e-
da de la sac is ía de la Vi gen de la An igua, cons-
uida en 1514. P esen a un elleno o mado po do-
lios en posición e ical y ecipien es pequeños
encima de es os. Des aca e] hecho de que odas las
asijas es án colocadas en seco, es deci , sin mo e o
alguno. Las cub e una capa poco consis en e de ie a
con cal que si e de asien o a la sole ía ( igu a 7).
Es a bó eda supone una mues a más del p oceso po
el cual se educe la p esencia de e idos de mo e o.
La e olución de los ellenos culmina con la im-
plan ación de los empalomados, sin emba go, encon-
amos si uaciones in e medias en las que bó edas
con alca i as ce ámicas, al se es au adas a pa i del
siglo XVI, p esen an abiques jun o con asijas de
los ellenos o iginales. Un cla o ejemplo lo emos en
Rellenos ce ámieos en las bó edas de la Ca ed al de Se illa 565
Figu a 6
Fo og a ía de 1884. Se obse an sob e odo dolios. con lo
ljue deducimos ljue la alca i a se ía muy simila a la an e io .
la bó eda de la Capilla de la Vi gen de la An igua y
en la cáma a al a de la sac is ía de dicha capilla,
Figu a 7
Alca i a con asijas en seco. Bó eda de la Sac is ía de la
Vi gen de la An igua.
cons uidas en 1512 y 1516 espec i amen e. La p i-
me a su ió epa aciones
a
ines del XVII, que con-
sis ie on en la cons ucción de abiques empaloma-
dos pa a sos ene una nue a sole ía, sin emba go. los
espacios en e es os se ellena on con los ecipien es
p oceden es de las alca i as del XVI ( igu a 8). Des-
conocemos las ca ac e ís icas de la alca i a o iginal,
pe o debido a la g an can idad de ecipien es ecolo-
cados suponemos que es a ían en seco. En el segun-
do caso, sólo se le an a on empalomados en las zo-
nas la e ales, colocándose a ias bo ijas debajo de
és os. El elleno o iginal, conse ado en el es o del
asdós, se basa en los g andes dolios en posición
e ical y boca abajo. Sob e es os apa ecen o os e-
cipien es de mediano amaño cubie os desigualmen-
e con mo e o de cal ( igu a 9). Es a combinación de
écnicas ambién ha sido cons a ada en las A a aza-
nas de Se illa, donde en el siglo XVIII. pese a la
consolidación del uso del empalomado, se in odu-
je on g an núme o de asijas.
Figu a 8
Alca i a mix a en la bó eda de la capilla de la Vi gen de la
An igua. Empalomado del siglo XVIII y asijas ecoloca-
das. p oceden es del elleno o iginal de 1512
Finalmen e, como in del p oceso encon amos el
empalomado como única écnica desa ollada en las
cubie as del pabellón de o icinas, las cuales echa-
mos a p incipios del XIX.
El hecho de enja a las bó edas iene una un-
ción es uc u al cla a; la de sos ene una cubie a
plana. Con el iempo a e olucionando hacia solu-
ciones más e sá iles has a desapa ece al se sus i-
uido po el empalomado, en el p oceso se dan si-
566
Figu a 9
Alca i a de 1514. El empalomado es una e o ma del si-
glo XVIII
uaciones mix as, como en las e o mas de la An i-
gua. En es os casos, impe a un cie o mime ismo en
la cons ucciÓn de alca i as. Se con inua con una
adición que ya pa ece ene poco sen ido cons uc-
i amen e hablando. La e olución que emos en los
ellenos de las bó edas de la Ca ed al en los que se
a pasa p og esi amen e de un elleno macizo, en
los p ime os momen os, a o os mucho más lige os
y adap ados an o a la plemen e ía como a los mis-
mo ecipien es, en cues ión de a ios años, es una
endencia gene al. Es posible que exis an alca i as
con ca ac e ís icas dis in as a las aquí p esen adas
pe o es e iden e que la ob a se desa oIJó ambién
ma cada po las pa icula idades de los maes os
mayo es y los a esanos implicados. Todo ello e-
leja un pano ama con muchos ma ices pe o que si-
gue una línea de abajo ma cada po la expe iencia,
en la que los ellenos an e olucionando a la ez
que lo hace el edi icio.
La u ilización de asijas en la cons ucción se co-
noce desde el Impe io omano, aunque en onces se
usaba pa a alige a el opus caemenlicium en bó e-
das, como puede e se en el ci co de Majencio, ce ca
de Roma o, más p óximo a noso os, en la Casa de la
Exed a (I álica). Aunque el undamen o es el mismo,
el alige amien o de es uc u as, no c eemos que exis-
a una elación di ec a con los ellenos de bÓ edas
medie ales, eso sí, indica la exis encia de una la ga
adiciÓn medi e ánea de uso de ecipien es ce ámi-
cos pa a educi el peso de elemen os de cub ición.
A. Jiménez
Se á en la Edad Media cuando el uso de ce ámica
en la a qui ec u a se illana enga un cla o auge. No
exis en da os de ellenos ce ámicos en cons uccio-
nes musulmanas (debido a la escasez de edi icios
abo edados comple os), y sólo apa ecen en ob as
c is ianas a pa i del siglo XV. En la mayo ía de los
casos en aquellos edi icios eligiosos y ci iles de
cie a en idad que usan bó edas con asiduidad.
En lo que se e ie e al es udio especí ico de los
conjun os ce ámicos, el análisis de los ellenos es de
g an in e és pa a la A queología, al es udia la p o-
ducción y dis ibución de es e p oduc o an impo an-
e a lo la go de los siglos. Además el amplio epe o-
io y el buen es ado en el que apa ecen, lo con ie en
en un pun o de e e encia cla e pa a el conocimien o
de las ipologías de la p oducción al a e a. En Se i-
lla, des acan los es udios ealizados po el p o eso
Fe nando Amo es y Nie es Chis e ,' en que se ana-
lizan asijas encon adas en edi icios de la capi al y
ambién de poblaciones ce canas. Po o o lado, el
apoyo en los a chi os que no malmen e se conse an
en los edi icios eligiosos posibili a enma ca los de-
pósi os en echas más p ecisas. Pa a el caso de la Ca-
ed al, Jose Ges oso in o ma de la comp a de g andes
can idades de loza queb ada pa a el elleno de las bó-
edas en el e ce cua o del siglo XV, dando has a
13 nomb es de olie as a incados en T iana.2
En cuan o a la expansión de la écnica de las alca-
i as de loza de a e ía exis en hallazgos po a ias
zonas de la Península Ibé ica.' P incipalmen e, se
concen an en dos ocos: po un lado en el Le an e.
En Valencia, enemos el caso del Con en o de S o.
Domingo, donde casualmen e g an pa e de los eci-
pien es u ilizados p ocedían de Se illa.4 En Ba celo-
na, el Se ei del Pa imoni A qui ec onic de la Dipu-
ación de Ba celona encon ó algunas asijas en una
bó eda del pa io Manning de la Casa de Ca idad,
pe o po ]0 que deduzco de la publicación ue un
descub imien o no edoso.' También hay cons ancia
de alca i as en Mallo ca.
Pe o es en o no a Se illa donde se da la mayo
concen aciÓn de edi icios con ellenos de loza que-
b ada.6 En la misma ciudad es casi una cons an e en
ob as que an desde el siglo XV has a el XVJJI. En
los pueblos de la p o incia (Ca mona, Ma chena,
Sanluca , San iponce) sucede los mismo, aunque en
esos casos los ecipien es suelen se p oducción 10-
cal.7 En Huel a, han apa ecido en iglesias de T igue-
os y Niebla. También encon amos alca i as en Cá-
Rcllenos ce ámicos en las bó cdas de la Ca ed al de Se illa S67
diz y su p o incia, en edi icios de Je ez y el Pue o
de San a Ma ía. G acias a no icias pa icula es pode-
mos inclui a ios pueblos de Badajoz.
De odo ello se desp ende que la g an concen a-
ción de edi icios en los que se u iliza on masi amen-
e las alca i as de loza queb ada se da en el á ea del
Bajo Guadalqui i . No es amos en condiciones de
deci que Se illa es el o igen de los alige amien os
ce ámicas, sin emba go. pa ece cla o que iene un
papel muy des acado como cen o di uso de es a
écnica. Quizás la ob a de la Ca ed al si ió a conso-
lida la y ex ende la debido al mo imien o de ideas y
a esanos que supuso. Es más pod ía suge i se que la
di usión po las p o incias de Huel a y Cádiz se de-
bió a que es as zonas pe enecían al A zobispado de
Se illa, con lo cual queda ían den o de la es e a de
abajo de los a qui ec os de la diócesis, quienes a
menudo abaja on en la Ca ed al. Po o o lado, sa-
bemos que desde el siglo XV Se illa es una ciudad
con una p oducción ce ámica ex ao dina ia. cosa
imp escindible pa a pode abas ece sólo con dese-
chos las oneladas de ecipien es eque idos sólo pa a
la Ca ed al.
Po ello, Se iIJa es la ciudad, una de las más im-
po an es de Eu opa du an e los siglos XV YXVI,
donde la écnica de alca i as u o un mayo y más in-
enso desa ollo, in luyendo en amplias zonas del Su
de la Península Ibé ica, y que pasa á a las colonias
amencanas.
En mi opinión, los eIJenos aquí es udiados hacen
duda de la exac i ud de muchos «cálculos» es uc u-
ales, pues el peso y las secciones u ilizadas no han
sido enido en cuen a es os elemen os cons uc i os,
que como emos en muchos casos son algo más que
escomb os. Se ía deseable que u u as ac uaciones en
cubie as se abo den con cie a cau ela ysabiendo
que las alca i as son uno de los p ocedimien os cons-
uc i os más ca ac e ís ico de ámbi o medi e áneo
peninsula en gene al y de Se illa y su zona de in-
luencia en pa icula .
NOTAS
l. Amo es Ca edano. P.: Chis e Jiméncl, n.: «Tipología
de la ce ámica eomún bajomcdie al y mode na se illa-
na (s.xV -XVIII): l. la loza queb ada de elleno de bó c-
da». Spal. núm. 2. Uni e sidad de Se illa. Se illa, 1993.
pp. 269-32S.
2. Ges oso. J.: His o ia de los Ba os Vid iados SC 'illal1os.
Se illa. 1903. pp. 370-4SI.
3. La escasa e e encia de hallazgos de alca i as en las me-
mo ias de ob as no pe mi e hace una dis ibución de a-
llada de es a écnica.
4. Op. ciL1.
S. Gonlález. A.: Lacues a. R.: Lópcl.. A.: Com ipe a qui
es au em. Ohiec ius, mhode. ' idi Úsió de la es au a-
C!Ó mOl1umel/lal. MemÓ ia 1985-1989. Dipu ació de
Ba celona. Ba celona. 1990. p. 96.
6. Ca ed al. Iglesia de San a C uz. San a Rosalia, Monas e-
io de la Ca uja, Palacio de San Telmo, A chi o de In-
dias.. Hospi al de las Cinco Llagas. A a azanas. Alcáza .
Capilla dc Maese Rod igo, Iglesia dc la T inidad, Iglesia
de los Te ce os, No iciado de San Luis.
7. Op. ci .!. p. 274.