scieee Open visual document viewer

Rellenos cerámicos en las bóvedas de la Catedral de Sevilla

Jiménez Sancho, Álvaro

Full text

Rellenos ce ámicos en las bó edas de la Ca ed al de Se illa En es a comunicación se analiza la écnica cons uc- i a de las alca i as de asijas ce ámicas a pa i de la in o mación ob enida en nue e bó edas de la Ca e- d al de Se illa. Todas se localizan en LOnas di e en- es y sus echas de cons ucción an desde mediados del siglo XV has a inicios del siglo XIX. El es udio de las bó edas ha sido abo dado p inci- palmen e po la His o ia del A e y cl Cálculo de Es- uc u as. Pa a es as disciplinas, el obje o de análisis ha sido la pa e más isible que es el in adós, en el que han p imado aspec os deco a i os po un lado, y empujes y ensiones es uc u ales po o o. Las in- e io idades cons uc i as de es os elemen os de cu- b ición han pasado desape cibidas pa a los in es iga- do es; aunque se conocen a g andes asgos g acias a edi icios en uina y es au aciones de cubie as, ello no ha ascendido a es udios más p o undos. Es e de- sin e és po los espacios en e los iñones y los mu- os la e ales, lo que conocemos como senos, ha eni- do p opiciado po su di ícil acceso y ambién po lo esidual de los ellenos. Todo ello iene de e minado po la mayo i a ia u ilización de ejados como sis e- ma de cub ición. En ese caso sólo se equie e un a - mazón de made a independien e de las es uc u as abo edadas, po lo que los ellenos, no malmen e consis en es en escomb os, son me amen e es imo- niales y su única unción es la de di igi las ca gas e icales en las zonas de con ac o en e las es uc u- as po an es (pila es y mu os) y las mismas bó edas. Sin emba go, puede da se cl caso de que se p oyec e una cubie a plana y ansi able, ya sea como azo ea Ál a o Jiménez Sancho o como piso de una plan a supe io , pa a lo cual es necesa io pasa de una supe icie con exa, de inida po la sección de la plemen e ía, a o a más o menos ho izon al. Así pues, es en es a ocasión cuando se e- quie e que los senos de las bó edas con engan una solución que pe mi a alcanza po lo menos la al u a de la cla e. El uso de azo eas se desa olla en aque- llas zonas con índices de plu iosidad medios o bajos. Pe o ambién, las ca ac e ís icas del edi icio así pue- den eque i lo. En la Ca ed al de Se illa, la exis en- cia de id ie as en la na e cen al de e mina que las na es la e ales engan una cubie a ansi able pa a da espacio y acili a la epa ación de los en anales. Po o o lado, la eno me anchu a de las na es hubie- a demandado ejados con pendien es an p onuncia- das que la al u a inal hubiese sido deso bi ada. En el caso se illano. la ob ención de una cubie a plana ha supues o la adopción de dos soluciones: po un lado, do a a es as zonas de un po en e elleno, y po o o, le an a una se ie de abiques coneje os o empalomados. En ambas écnicas, la idea consis e en c ea espacios lib es pa a alige a el peso, que en el caso de las alca i as ce ámicas se aduce en bu bujas de ai e de inidas po los mismos ecipien es. Según odas las e idencias, el uso de alca i a es más an i- guo, siendo inalmen e sus i uido po el empaloma- do, aunque como e emos, ambién se dan si uacio- nes mix as. El uso de ecipien es ce ámicas en los ellenos se debe a las p opias ca ac e ís icas de es os ma e iales; pesan poco y son muy manejables po lo que educen Ac as del Te ce Cong eso Nacional de His o ia de la Cons ucción, Se illa, 26-28 oc ub e 2000, eds. A. G aciani, S. Hue a, E. Rabasa, M. Tabales, Mad id: I. Juan de He e a, SEdHC, U. Se illa, Jun a Andalucía, COAAT G anada, CEHOPU, 2000. 562 eno memen e el peso del elleno; la g an a iedad de amaños de asijas en el me cado pe mi e ap o echa el espacio mucho mejo , y po úl imo, es un ma e ial muy abundan e y ba a o, En odos los ellenos es u- diados en la Ca ed al de Se illa, se u ilizó «loza que- b ada», nomb e con el que se conocían desde el siglo XV los desechos ce ámicas p oceden es de ho nadas de ec uosas. Po an o, a las cualidades in ínsecas de los ecipien es ce ámicas se une la posibilidad de se eciclados como elleno de bó edas. El uso de alca i as es una cos umb e cons uc i a conocida en es as la i udes, pe o a a ez ha sido es- udiada a queológicamen e. Las no icias que as- cienden se deben en la mayo ía de los casos a e- e encias pe sonales de los écnicos esponsables de las es au aciones o de los mismos albañiles. En los abajos de ehabili ación del Monas e io de la Ca u- ja se ac uó po p ime a ez en Se illa con una me o- dología adecuada, aunque ampoco se conocen las ca ac e ís icas de los enenos apa ecidos. Po o o lado, el Se ei del Pa imoni A qui ec onic de la Di- pu ación de Ba celona aplica la me odología a queo- lógica a la exca ación de cubie as desde hace a ios años. Po odo ello, los abajos en la Ca ed al hispalen- se son de g an in e és. P ime o po la en idad de la ob a, se a a del edi icio gó ico más ex enso del mundo con 9.600 m'; y po el amaño de las bó edas, las mayo es que miden lI me os po 1I me os en- e ejes de sopo e, sob epasan con c eces a la mayo- ía de edi icios andaluces y españoles. En segundo luga po el núme o de ac uaciones acome idas, en o al 9 bó edas. Te ce o po la complejidad cons uc- i a de los ellenos, en los que se ap ecia una cla a e olución en el a amien o de és os. Y inalmen e po la in o mación ecogida en los Lib os de Fáb ica y o os documen os del A chi o ca ed alicio que apo an no icias di ec as, como ac u as y pedidos de ma e iales, en iqueciendo así el conocimien o del p oceso de cons ucción del edi icio. La Iglesia Ca ed al de San a Ma ía de la Sede de Se illa comenzó a cons ui se en o no a 1434, a me- dida que se iba de ibando la mezqui a almohade del siglo XII, que había sido adap ada como ca ed al desde la conquis a c is iana del año 1248. El edi icio p opiamen e gó ico se e minó hacia 1515, aunque las ob as se han pe pe uado has a p incipios del siglo XX, comple ándose la ob a del XV con di e en es dependencias. A. Ji nénez A a és de los esul ados de los sondeos es posi- ble aza un p oceso e olu i o en los enenos de la Ca ed al que se ha is o con i mado y comple ado con in o mación p oceden e de ob as an e io es. Los es udios se han localizado an o en las cubie as de capillas como en las de na es la e ales y cola e ales, no así la cen al que no iene elleno al ca ece de azo ea. También, se ha ac uado en la bó eda de la sa- c is ía de la capilla de la Vi gen de la An igua, y en la bó eda de la cáma a al a sob e dicha sac is ía, am- bas de p incipios del siglo XVI. Y po úl imo, en el Pabellón de O icinas anexo a la achada su occiden- al, de p incipios del siglo XIX. En nues o es udio hemos podido comp oba que du an e los ochen a años de cons ucción, la écnica de las alca i as e o- lucionó desde enenos masi os muy he e ogéneos hacia o os más simples y o denados. A con inuación pasamos a desc ibi las ac uacio- nes ealizadas según la an igüedad de las bó edas. El p ime sondeo se localizó en la cubie a de la capiIJa de San Lau eano. Es a es la p ime a es ancia desde la achada p incipal, siendo una de las p ime as en cons ui se, al ededo de 1440-1450, así pues mues- a uno de los enenos más an iguos usados en la Ca- ed al. Exca amos casi un cua o del o a] en la zona de con ac o en e el mu o de la achada occiden al y el de la na e cola e al. La alca i a es á o mada po un e ido de mo e o de cal muy compac o que se ex iende di ec amen e sob e los siIJa es de la plemen- e ía. En es e mo e o, an es de que agua a, se enca- ja on ecipien es ce ámicas de ipos muy a iados, los cuales ue on cubie os con nue as capas de mo - e o. Las asijas, odas de a e ía, es án colocadas sin ninguna pau a, sólo se ad ie e cie a p eeminencia de las más g andes en la zona más p o unda, ya sea e ical u ho izon almen e. Se u iliza on ecipien es de amaño g ande y mediano; como can implo as y cán a os, des acando le emen e los g andes dolios. Las bocas apa ecen apadas con un ozo de lad illo. También se echa on lad inos, ejas y o os es os de escomb o ( igu a 1). Ap eciamos una cla a he e oge- neidad en los componen es de es e elleno, así como cie a imp o isación, pa en e al comp oba como es e sólido y pesado eneno ue a ec ado po la cons uc- ción, una ez solada la cubie a, de una escale a de ca acol que al pa ece no es u o p e is a desde el p incipio. Se comp ueba que el uso de loza en las al- ca i as es á p esen e desde e] p incipio de la ob a, sin emba go, no se le saca el máximo pa ido pues el e- Rellenos ce á1l1icos en las bÓ edas de la Ca ed al de Se illa 563 [,igu a 1 Alca i a de la capilla lk San Lau cano. Des aca el e ido de mo e o en el que se cncajan las asijas sul ado es un elleno muy pesado que equie e mu- cho má., abajo. La ,iguien e bó eda in es igada se si Úa en la e - ien e no e. en la na e la e al (a la al u a de la capi- lla de San An onio). sicndo la Única que se ha exca- ado una mi ad comple a. Podemos echa ia a mediados del siglo XV siguiendo la c onología ge- ne al del edi icio. E, la que ha p esen ado esul ados más in e esanlcs. La p ime a di e encia espec o a la an e io es el e es imien o ex e io de la plemen e- ía con dos capas de lad illos y mo e o cali70. So- b e el asdós se cons uyó una es uc u a abo edada de lad illo dispues a diagonal men e. Es a bó eda se- cunda ia que se apoya ,ob e los mu os la e ales los iil0nes. deja un l'spacio 1ib e en e la plemen e'- ía y ella misma ( igu a 2). En lo, nue os senos o - mados po es a es uc u a y el asd6s,e encuen an las alca i as. l;slOS ellenos. de ca ac e ís icas pa e- cidas a los is os cn el p ime caso. mani ies an una mayo lógica cons uc i a. Se coloca on los eci- pien es más g andes (los dolios) en las zonas ¡mís p o undas. ,iemp c en posiciÓn e ical y con las bo- cas hacia abajo. Pos e io men e, se enió una capa de mo e o de cal cub iéndolos sólo po encima. so- b e la que se eoloca on más asijas. nue amen e cu- bie as po más mo e o ( igu a .3). En es e caso se u iliza on g an a icdad de ipos y amaños, ap o e- chando las o mas pa a ocupa mejo los espacios. Es e elleno alcanza la al u a de la cla e de la bÓ e- da de lad illo" sob e le!que ,e asien a la sole ía. He- mos comp obado que la misma o ganiz, eión sc epi- e en cada cua o, COI1lo cual esul a un conjun o de Figu a :2 In e io de la bÓ eda secunda ia de lad illo. Se obse a el apoy'o ('1) los Illu os la e ales yl'! I asdÓ., cua o bÓ edas de lad illos dispues as adialmen e sob e la plemen e ía. Como emos. la alca i a de asijas y capas de mo e o es la ónica gene al en la Ca ed al. sin em- ba go, es di ícil explica la u ilización de es a es uc- u a abo edada de lad illos, ya que no conocemos ningÚn pa alelo. Es una écnica muy p ác ica y ade- cuada ya que do a de al u a su icien e pa a la cubie - a plana. En es e ca,o. el que se ecu ie,e a los elle- nos en los nue os espacios que se o man. indica que exis e una cos umb e cons uc i a de la que no se p escinde. No obs an e, se consigue educi sensible- men e el espacio ocupado po las alca i as. Figu a 1 Vi, a gene al en la que se e la bCJVedasob e la pk nelllc ía y los senos secunda ios cnja ados 564 O a de las bó edas sondeadas se encuen a en ]'1 e ien e su , en la na e cola e al a la al u a de la ca- pilla de San José, echada a mediados del siglo XV. Exca amos algo menos de un cua o, jun o a un bo- a el en el mu o su de dicha na e. El elleno se dis- pone sob e el asdós, que es á e es ido con ]ad illos y mo e o de cal. Consis e en dalias colocados en po- sición e ical y con la boca hacia abajo. Sob e es os apa ecen nue amen e capas de mo e o de cal en las que se me ie on abundan es ecipien es de pequeño y mediano amaño. La di e encia con el an e io adica en ]a educción del espeso de la capa de mo e o que sólo apa ece sob e los dalias ( igu a 4). Un hallazgo impo an e es la exis encia de un o i icio en la pa e más p o unda del seno, es á ocupado po un ubo ce- ámica que a a iesa la plemen e ía y sale al in e io de las na es. No sabemos con ce eza su u ilidad, pe o quizás pudo se i pa a desagua los apo es plu iales du an e la ase de cons ucción an es de que se coloca an las asijas y se sala a. Desde el in- e io del edi icio se ad ie en es os ubos en casi o- dos los in adós. Figu a 4 Alca i a con dalias en posiciÓn e ical cubie os po mo - e o y g an can idad de asijas. La siguien e bó eda, echada en o no a 1470, es á localizada ambién en una na e cola e al de la e - ien e su (delan e de la capilla de ]a Vi gen de los Do]o es), la única exca ada en e el c uce o y la ca- bece a. En ella se cons a a una educción adica] del e ido de mo e o que queda en una simple capa de egula ización de 15 cm con lad illos y ozos de do- lios, sob e la que se asien a la sole ía de la cubie a. A. Jiméncz El elleno consis e básicamen e en dalias, apilados e icalmen e y boca abajo ( igu a 5). En e es os apa ecen algunas asijas a modo de calzo. Figu a 5 Alca i a compues a exclusi amen e po dolios. Del análisis de a ias o og a ías de las ob as del cimbo io omadas a ines del XIX, podemos in e i la a!ca i a de una de las bó edas si uadas en e e] c uce o y la cabece a. Puede ap ecia se una acumula- ción casi exclusi a de dolios en las cubie as, p oce- den es del aciado de las bó edas colindan es a la que se de umbó. Del buen es ado que p esen an esos ecipien es deducimos que no podían es a den o de mo e o, pues se hubiesen ac u ado comple amen e ( igu a 6). Así pues, c eemos que las a!ca i as de la cabece a se ían de las mismas ca ac e ís icas que las de la bó eda an e io . A inales de 1997, se ealizó un sondeo en la bó e- da de la sac is ía de la Vi gen de la An igua, cons- uida en 1514. P esen a un elleno o mado po do- lios en posición e ical y ecipien es pequeños encima de es os. Des aca e] hecho de que odas las asijas es án colocadas en seco, es deci , sin mo e o alguno. Las cub e una capa poco consis en e de ie a con cal que si e de asien o a la sole ía ( igu a 7). Es a bó eda supone una mues a más del p oceso po el cual se educe la p esencia de e idos de mo e o. La e olución de los ellenos culmina con la im- plan ación de los empalomados, sin emba go, encon- amos si uaciones in e medias en las que bó edas con alca i as ce ámicas, al se es au adas a pa i del siglo XVI, p esen an abiques jun o con asijas de los ellenos o iginales. Un cla o ejemplo lo emos en Rellenos ce ámieos en las bó edas de la Ca ed al de Se illa 565 Figu a 6 Fo og a ía de 1884. Se obse an sob e odo dolios. con lo ljue deducimos ljue la alca i a se ía muy simila a la an e io . la bó eda de la Capilla de la Vi gen de la An igua y en la cáma a al a de la sac is ía de dicha capilla, Figu a 7 Alca i a con asijas en seco. Bó eda de la Sac is ía de la Vi gen de la An igua. cons uidas en 1512 y 1516 espec i amen e. La p i- me a su ió epa aciones a ines del XVII, que con- sis ie on en la cons ucción de abiques empaloma- dos pa a sos ene una nue a sole ía, sin emba go. los espacios en e es os se ellena on con los ecipien es p oceden es de las alca i as del XVI ( igu a 8). Des- conocemos las ca ac e ís icas de la alca i a o iginal, pe o debido a la g an can idad de ecipien es ecolo- cados suponemos que es a ían en seco. En el segun- do caso, sólo se le an a on empalomados en las zo- nas la e ales, colocándose a ias bo ijas debajo de és os. El elleno o iginal, conse ado en el es o del asdós, se basa en los g andes dolios en posición e ical y boca abajo. Sob e es os apa ecen o os e- cipien es de mediano amaño cubie os desigualmen- e con mo e o de cal ( igu a 9). Es a combinación de écnicas ambién ha sido cons a ada en las A a aza- nas de Se illa, donde en el siglo XVIII. pese a la consolidación del uso del empalomado, se in odu- je on g an núme o de asijas. Figu a 8 Alca i a mix a en la bó eda de la capilla de la Vi gen de la An igua. Empalomado del siglo XVIII y asijas ecoloca- das. p oceden es del elleno o iginal de 1512 Finalmen e, como in del p oceso encon amos el empalomado como única écnica desa ollada en las cubie as del pabellón de o icinas, las cuales echa- mos a p incipios del XIX. El hecho de enja a las bó edas iene una un- ción es uc u al cla a; la de sos ene una cubie a plana. Con el iempo a e olucionando hacia solu- ciones más e sá iles has a desapa ece al se sus i- uido po el empalomado, en el p oceso se dan si- 566 Figu a 9 Alca i a de 1514. El empalomado es una e o ma del si- glo XVIII uaciones mix as, como en las e o mas de la An i- gua. En es os casos, impe a un cie o mime ismo en la cons ucciÓn de alca i as. Se con inua con una adición que ya pa ece ene poco sen ido cons uc- i amen e hablando. La e olución que emos en los ellenos de las bó edas de la Ca ed al en los que se a pasa p og esi amen e de un elleno macizo, en los p ime os momen os, a o os mucho más lige os y adap ados an o a la plemen e ía como a los mis- mo ecipien es, en cues ión de a ios años, es una endencia gene al. Es posible que exis an alca i as con ca ac e ís icas dis in as a las aquí p esen adas pe o es e iden e que la ob a se desa oIJó ambién ma cada po las pa icula idades de los maes os mayo es y los a esanos implicados. Todo ello e- leja un pano ama con muchos ma ices pe o que si- gue una línea de abajo ma cada po la expe iencia, en la que los ellenos an e olucionando a la ez que lo hace el edi icio. La u ilización de asijas en la cons ucción se co- noce desde el Impe io omano, aunque en onces se usaba pa a alige a el opus caemenlicium en bó e- das, como puede e se en el ci co de Majencio, ce ca de Roma o, más p óximo a noso os, en la Casa de la Exed a (I álica). Aunque el undamen o es el mismo, el alige amien o de es uc u as, no c eemos que exis- a una elación di ec a con los ellenos de bÓ edas medie ales, eso sí, indica la exis encia de una la ga adiciÓn medi e ánea de uso de ecipien es ce ámi- cos pa a educi el peso de elemen os de cub ición. A. Jiménez Se á en la Edad Media cuando el uso de ce ámica en la a qui ec u a se illana enga un cla o auge. No exis en da os de ellenos ce ámicos en cons uccio- nes musulmanas (debido a la escasez de edi icios abo edados comple os), y sólo apa ecen en ob as c is ianas a pa i del siglo XV. En la mayo ía de los casos en aquellos edi icios eligiosos y ci iles de cie a en idad que usan bó edas con asiduidad. En lo que se e ie e al es udio especí ico de los conjun os ce ámicos, el análisis de los ellenos es de g an in e és pa a la A queología, al es udia la p o- ducción y dis ibución de es e p oduc o an impo an- e a lo la go de los siglos. Además el amplio epe o- io y el buen es ado en el que apa ecen, lo con ie en en un pun o de e e encia cla e pa a el conocimien o de las ipologías de la p oducción al a e a. En Se i- lla, des acan los es udios ealizados po el p o eso Fe nando Amo es y Nie es Chis e ,' en que se ana- lizan asijas encon adas en edi icios de la capi al y ambién de poblaciones ce canas. Po o o lado, el apoyo en los a chi os que no malmen e se conse an en los edi icios eligiosos posibili a enma ca los de- pósi os en echas más p ecisas. Pa a el caso de la Ca- ed al, Jose Ges oso in o ma de la comp a de g andes can idades de loza queb ada pa a el elleno de las bó- edas en el e ce cua o del siglo XV, dando has a 13 nomb es de olie as a incados en T iana.2 En cuan o a la expansión de la écnica de las alca- i as de loza de a e ía exis en hallazgos po a ias zonas de la Península Ibé ica.' P incipalmen e, se concen an en dos ocos: po un lado en el Le an e. En Valencia, enemos el caso del Con en o de S o. Domingo, donde casualmen e g an pa e de los eci- pien es u ilizados p ocedían de Se illa.4 En Ba celo- na, el Se ei del Pa imoni A qui ec onic de la Dipu- ación de Ba celona encon ó algunas asijas en una bó eda del pa io Manning de la Casa de Ca idad, pe o po ]0 que deduzco de la publicación ue un descub imien o no edoso.' También hay cons ancia de alca i as en Mallo ca. Pe o es en o no a Se illa donde se da la mayo concen aciÓn de edi icios con ellenos de loza que- b ada.6 En la misma ciudad es casi una cons an e en ob as que an desde el siglo XV has a el XVJJI. En los pueblos de la p o incia (Ca mona, Ma chena, Sanluca , San iponce) sucede los mismo, aunque en esos casos los ecipien es suelen se p oducción 10- cal.7 En Huel a, han apa ecido en iglesias de T igue- os y Niebla. También encon amos alca i as en Cá- Rcllenos ce ámicos en las bó cdas de la Ca ed al de Se illa S67 diz y su p o incia, en edi icios de Je ez y el Pue o de San a Ma ía. G acias a no icias pa icula es pode- mos inclui a ios pueblos de Badajoz. De odo ello se desp ende que la g an concen a- ción de edi icios en los que se u iliza on masi amen- e las alca i as de loza queb ada se da en el á ea del Bajo Guadalqui i . No es amos en condiciones de deci que Se illa es el o igen de los alige amien os ce ámicas, sin emba go. pa ece cla o que iene un papel muy des acado como cen o di uso de es a écnica. Quizás la ob a de la Ca ed al si ió a conso- lida la y ex ende la debido al mo imien o de ideas y a esanos que supuso. Es más pod ía suge i se que la di usión po las p o incias de Huel a y Cádiz se de- bió a que es as zonas pe enecían al A zobispado de Se illa, con lo cual queda ían den o de la es e a de abajo de los a qui ec os de la diócesis, quienes a menudo abaja on en la Ca ed al. Po o o lado, sa- bemos que desde el siglo XV Se illa es una ciudad con una p oducción ce ámica ex ao dina ia. cosa imp escindible pa a pode abas ece sólo con dese- chos las oneladas de ecipien es eque idos sólo pa a la Ca ed al. Po ello, Se iIJa es la ciudad, una de las más im- po an es de Eu opa du an e los siglos XV YXVI, donde la écnica de alca i as u o un mayo y más in- enso desa ollo, in luyendo en amplias zonas del Su de la Península Ibé ica, y que pasa á a las colonias amencanas. En mi opinión, los eIJenos aquí es udiados hacen duda de la exac i ud de muchos «cálculos» es uc u- ales, pues el peso y las secciones u ilizadas no han sido enido en cuen a es os elemen os cons uc i os, que como emos en muchos casos son algo más que escomb os. Se ía deseable que u u as ac uaciones en cubie as se abo den con cie a cau ela ysabiendo que las alca i as son uno de los p ocedimien os cons- uc i os más ca ac e ís ico de ámbi o medi e áneo peninsula en gene al y de Se illa y su zona de in- luencia en pa icula . NOTAS l. Amo es Ca edano. P.: Chis e Jiméncl, n.: «Tipología de la ce ámica eomún bajomcdie al y mode na se illa- na (s.xV -XVIII): l. la loza queb ada de elleno de bó c- da». Spal. núm. 2. Uni e sidad de Se illa. Se illa, 1993. pp. 269-32S. 2. Ges oso. J.: His o ia de los Ba os Vid iados SC 'illal1os. Se illa. 1903. pp. 370-4SI. 3. La escasa e e encia de hallazgos de alca i as en las me- mo ias de ob as no pe mi e hace una dis ibución de a- llada de es a écnica. 4. Op. ciL1. S. Gonlález. A.: Lacues a. R.: Lópcl.. A.: Com ipe a qui es au em. Ohiec ius, mhode. ' idi Úsió de la es au a- C!Ó mOl1umel/lal. MemÓ ia 1985-1989. Dipu ació de Ba celona. Ba celona. 1990. p. 96. 6. Ca ed al. Iglesia de San a C uz. San a Rosalia, Monas e- io de la Ca uja, Palacio de San Telmo, A chi o de In- dias.. Hospi al de las Cinco Llagas. A a azanas. Alcáza . Capilla dc Maese Rod igo, Iglesia dc la T inidad, Iglesia de los Te ce os, No iciado de San Luis. 7. Op. ci .!. p. 274.