Semanario teatral
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t9 VSEMANARIO TEATIAiL. XTÚaSERO l.° S^¿¿n€í/ 2.'/ c/e lí^t^fí^nci r'2 s ^CíQ >* O^ Scw ^V» Ip^- e.aq - aK-. 'f a Pa oí: •QJ ?sr £ crq Hct p td <X tf H Cfq O co a rh M• P OQ Oa a pCL o td rt g:E. §a?‘ •• g Cb 1—1 w p•• p PN Pp 1I tu N ••' ¡53 n| 2'^ 3 Pu o §- •• P ta ? ^§ »B ^s •• >» »^B H^QKfí •• tic:- B o^> o'» 2 2*x ^ s't ja. ^.h3 P'^ '»« • O* O^ fcr: §cíq N::;• o ^en ri a Co <« Cfq 0^ P•• i" w2, te § g2^* O. ‘B or“ a2 "<s 'rs-g tcog " HM» tr 7ppY 1IV« I p
I » NOTA. La inserción del Prospecto yla cia de otros artículos no ap$ ka permitido dar lugar en este número al primer pliego del Curso de declamación ,que se publicará en el siguiente.
clon Francisco Cózar, don Félix Ramos, don Concordio Fábregas, don Ramón Caballería, don Joaquín Montañés, don José Cisneros, don Bautista García, don Rafael Huguet, don Juan Díaz, don Laureano Aguilon, don Antonio Bagá, don Bonifacio Muro. *# í^ * » REPRESEÍÍTACIONES DE LA SEMANA ULTIMA, € Domingo 13. Cruz. —La Hija en casa yla Madre en la Máscara ,comedia en tres actos yen verso. Príncipe.-—Siempre, comedia en dos actos en prosa.-;—Marcela, comedía en tres actos yen verso ,del señor Bretón. Lunes 14. Príncipe. —Un ISíooio para la Niña, comedia en tres actos yen verso, del señor Bretón. Cruz. —-La del domingo. Martes Cruz. —La Mogigata , comedía en tres actos yen verso, del señor Maratin. Príncipe. —HNuoyo Fígaro ,ópera bufa
i6 en dos actos ,del maestro Riccí ;y Las Capas, == comedia eii dos actos, arreglada ánuestro teatro por el señor Vega, Miércoles 16. Príncipe. )mismas del martes. Cruz. )Jueves 17. Cruz. —jil maestro cuchillada , comedia en un acto. —Hacerse amar con Peluca, comedia en dos actos yen prosa, arregla por el señor Vega.’ Príncipe.—El marido Soltero,—La Loca Jingida,^- Las citas. Todas en un. acto yen prosa :la segunda del señor Bretón. r **’V Viernes 18. Príncipe. —El marido soltero, ’-r 2.® acto dél Fígaro, -- Las citas» Cruz —La misma del jueves. Sahado 19. Cruz. La sensible Carcelera , drama en cinco actos yen prosa. Príncipe. —Cristina, óel trinnfo del Talento ,comedia en tres actos yen 'verso.
^17 —»-I/a señora Galón sé ha presentado en la comedia La Hija en casa yla Madre en la Máscara. Ka otro núnaero hablaremos con extensión de esta actriz apreciable. Kn la misma comedia se ciñó nuevos laureles la señora Diez , que tanto habia agradado eií La Huérjana. Nos parece que promete aun mucho mas de lo que la hemos visto hacer, si trabaja con aplicación en papeles que sean de su carácter. ^llNuo Fígaro tan poco afortunado en la calle de la Cruz, se mudó ála del Príncipe áver si dándole aquellos aires se ponía mejor, porque iha el pobrecito muriéndose de consunción,, yconsumiendo al mismo tiempo la poca paciencia con que le oían ya los espectadores. El martes 15, íodos los martes son aciagos ^ salió envuelto en las trece capas de la susodicha comedía .¡Ni por esas \Principióse el espectáculo por el primer acto de la malhadada ópera ,con unas cincuenta personas por toda concurrencia, inclusa la orquesta. Pero :cosa prodigiosa ,yque sin duda és prueba irrefragable del estragado gusto de los que hicieron los honores de la sonorosa Silvati-. na ,que coronó la primera representación del tocayo del hijo de Beaumurchais !ámedida que se aproximaba el momento en que la cortina debía poner fin álos trinos ygorgeos ,ólo que fueren ,que no hilamos tan delgado, fuese aumentando el número dq
i8 los concurrentes ,hasta componerse una entrada que según nos pareci(5 frisaría en cinco mil reales. jCómoI esclamaban varios. ¡Val- ;ame Dios! decian otros. ¡Cuánta gente se areunido! anadian algunos. Estos serán, observó uno que cerca de nosotros estaba, nuestros amables compañeros, los dilettanti de allá, que fueron ála segunda representación de esta ópera áaplaudirla yreparar los agravios de pandilla áe la primera noche. Ko señor, le contestó cierta jóven desde la delantera de la cazuela. Todos estos señores han pagado su dinero, ¿entiende usted? yvienen áoir ácierto cantante cpxe lo hace muy bien en la cuerda de tiple ,es sobresaliente en la de tenor, éinimitable en la de bajo :ygusta álos que entienden italiano yfrancés, lo mismo que álos que no saben mas que español :ytrae gente ál teatro como sucedia con la Tossi ycon la Lalande, con cuya memoria nos contentaremos al menos ;yse llama Guzrnan, Estupefacto se quedó el amigo de las observaciones al oir la desenfadada retahila de aquellos labios monos, jPor cierto que lo eran !Luciéronlo, en fin ,Las Capas ,casi con tanta arrogancia como cuando salieron de manos del ilimitado Planas \ytempló la orquesta para el segundo acto del Figavo, Ya saben nuestros lectores, ylos que no lo sepan lo sabrán desde ahora ,que se empieza átemplar un violin poniendo átono por primera
i9 operacíou la segunda cuerda :ajustas,éluego en quinta la prima ^después la tercera en quinta con la segunda ,yúltimamente, la cuarta en quinta con la tercera: total cuatro cuerdas. Pues bien ,antes de que las terceras estuviesen en buena consonancia, estaba el auditorio en completa dispersión, yno solo se dispersó, sino que no quiso volver áreunirse. Deslizóse sobre la barandilla de la bulliciosa, ya sosegadajCazuela, un bien torneado brazo ,en cuya linda mano parecia Un elegante abanico ,ygolpeando con suavidad en el tablero llamó la atención de nuestro colateral, acompañando ua chist tan gracioso como maligno. ¿Lo ha •visto usted ?¿Está usted ya desengañado ? Ao ?Pues para que tenga usted una ra» zon mas de desengañarse, me •voyyo también, jY se márclió! ¡Y se marcharon otras! íY desaparecieron como por ensalmo cuantos nos rodeaban! {Y se marchó el colateral con ellos !jYtambién nos marchamos !:Y el segundo acto de Fígaro se cantó para los muy üocoí que quisieron oírle !!! Sin embargo, este fígaro es el mismo demonio :es terco como él solo :parece Empresario. Dale con que ha de salir áque le vean cuando sabe qUe nadie le quiere ver yque aquellos que ámas no poder le ven es porque no pueden ver otra cosal —Parece que se había puesto en estudio la ópera /Capuleti ed iMonteschi , a
ft] ^ 20 '. para la salida de la señora Grísí, áquien todos, esperan con impaciencia. Posteriormente se ha dicho que aquella partición ha sido retirada por ahora para dar lugar ála novedad dé IjU Gazza Ladra , que se asegura oprime en este momento el atril del piano. Los filarmónicos no están muy contentos, porque quisieran en ésta Empresa puramente mercantil ^ mercancías mas de moda, yeso de pagar subida para La Gaz-* za Ladra f que bien la merece si Fígaro es acreedor áella, no les hace gracia maldita. Venga ,pues, la Grisi ;venga, yoigamos.aquella linda cabatiha : ^Se Komeo t’ uccise un figlio. ... yaquel dúo :- __ *• .».Si, fuggire. Anoi non resta.... yaquel delicioso final ; .>Se ogni speme é a noi rapita.... ysobre todo aquellas mágicas notas sobre las palabras del tercer acto. ;jAltro io non vidi., altro io non seppi.... ahimé !ch’ eri qui morta '•Equi venni.... ¡ah, infelice!... ócc> Pero ¿oiremos.esto ?Se asegura que van á substituir en el acto tercero de nO sabemos cuántos compases de Vaccaj,
21 CRÓNICA DE LOS TEATROS DE LAS PROVINCIAS. SEVILLA. Nota de los individuos de que se componen las compañías formadas para el scorriente año teatral por el empresario don José Massá, \ Empresario ^don» osé Massa. Contador ydon Gavino Gastardí. Agente de la empresa :don Pedro Granados. . Compañía de declamación. Director de la escena :don Manuel Gonzalos. Actrices: doña Damiana Montero, primera (lama: doña Concepción Sampelayo, soLresalienta ycaracterística :doña Dolores Gareía, segunda, suple ála primera: doña Manuela Fraiicisconi ,graciosa: doña Cá rmen Blancas, sobresalienta de idem: doña Concepción Roso, doña Cayetana Roso, doña María Angela Navarro, doña Ana Madrona. t
NECROLOGIA. %/• Ha fallecido en esta Corte el día 8del coníente la actriz jubilada de nuestros teatros doña María Manuela Antonia Munteis. Nació en Madrid en 8de setiembre de 1760_, en la feligresía de la parroquia de San' Sebastian.^ Se dedico al, teatro muy joven, presentándose por primera vez en el de Zaragoza, en cuya escena fue desde luego muy aplaudida. La Administración def teatro de Barcelona la contrató en seguida ,y en aquella ciudad contrajo matrimonio con el famoso profesor de baile don Camilo Fabiani, en Jit) de julio de l/y9 ,en la parroquia-de Santa María del Pino. El señor IVlartinez ,autor dé uña de las Compañías de IMadrid, la embargo en 1791 para los teatios de esta capital ,yen ellos ocupó la parte de primera graciosa con grande aceptación ycontinuo aplauso basta el año de ^1803, en que fue jubilada por orden de 23 de abril. '’*-it Esta actriz es una délas que mas se lian señalado.en la profesión dramática. Su animada fisonomía ,su liermosa voz ,su comprensión siempre acertada la liicicron brillar en tiempos en que .el arte estaba sacrificado ala miserable rutina jysegura~
29 mente puede decirse que su talento fue muy superior álos conocimientos generales de su época. En la vida social fue siempre modelo de virtudes. Buena esposa ,cariñosa ysolícita madre ,liacia la felicidad de un artista de conocido mérito yjusta celebridad, por cuya prematura muerte debió encargarse de la educación de su liijo, uno de nuestros actuales actores ,el cual la amaba con la mayor ternura ,yllora su irreparable pérdida. La Corporación de Actores lia becho celebrar el funeral de instituto en San Sebastian el martes 15. NUEVO TEATRO DE MADRID. ,r ,J.. ^Obtenido ya ,según se dice, el Real permiso para la formación de una Compañía compuesta de individuos excluidos de las de la Cruz yel Príncipe jyotros actores de las provincias, que se ballaii en la Corte, parece se continúa con actividad en realizar la referida formación. Se habla de sumas cuantiosas disponibles para este objeto, yse señala para laconstrucción del teatro en que debe trabajar la Conipaüia, el solar del edificio conocido con el nombre de Fonda de 3'Ialta , calle del Ca.baiiero de Gracia. Es muy buen parage, ycome
3> esta empresa esté bien dirigida', creemos que dará bastante que hacer álos otros teatros ,es decir, ála adininistracion que los rige. La augusta munificencia de S. M. la Reina Gobernadora, su bondad sin límites, su amor álas artes ,su deseo de protejer á los Artistas, brillan en esta Real concesión, que puede mirarse como un nuevo testimonio del Ínteres que S. M. ,tan compasiva como generosa ,se digna tomaren favor de los desgraciados. ‘•'* • Señores individuos de la junta conservadora del culto nombrados en la junta general He 26 de Marzo último para el año teatral que principia en Pascua de Resurrección de 1834 yfinaliza eii Carnaval de 1835. Mavordomas. ==• Doña Dolores Pinto.=s ^—- Doña Matilde Diez. Mayordomos. Don Ramón López.=* Don Antonio Valero. Contador de entradas. =Don José^Nicolau. Contador de salidas» =Don José Tamayo
3í Celadores. =Don Pedro González Mate.» Don Pedro López. Mayordomo de cera.» Don Ramón Salazar. Archivero.=Don José López. Tesorero.=Don Agustín Azcona. . I Nombramientos para la Enfermería, Administrador. =Don Marcos Barón. Contador de entradas. =Don Vicente Masi. Contador de salidas. =Don José Galindo. t Celadores. == Don Antonio de Guzman. =D. Luis Fabiani.' Secretario. =Don Juan Latorre. Por acuerdo de esta misma junta general ,quedan encargadas las parlicuiares de formar yproponer al Gobierno un plan de reforma de los abusos que se notan en la recaudación de fondos para nuestros establecimientos piadosos, sistematizando según mejor entiendan ,ycon la aprobación competente ,cuanto pueda tener influencia en el aumento de intereses/ yponiéndolo inmediatamente por obra.
32 INDIVIDUOS que han fallecido dentro j'* fuera de Madrid. en el último año teatraljr dquie~ lies han sido aplicados los sufragios dé instituto por la Corporación, Dona Agustina Vinfoi ,Joña María Pérez Rendon ,doña María Pacheco doña Faniii LafitlCj doña Manuela Lucelia, doña Josefa Volet, doña Luisa Chueco, doña María Ramos, doña Ramona Felipa Torres, doña María Sabina, doña María Goleta Paz, don juán Imperial ,don Lorenzo Fiorati, don Lázaro Galderi, don Vicente-Maili^ don Patricio Romero, don Manuel Espinosa, don Tiburcio Sineo ,don José del Rey, don José Alcázar, don Emilio del Gras j Alverá , don Francisco de Paula Alersi, don Guillermo Fernandez, don Agustín lUclii. 9-
MANIFIESTO. Como tesorero de la Congregación de Actores dramáticos de España, nombrado en junta general de la misma, celebrada en 2(3 de marzo próximo pasado, bago saber á todas las Compañías del Reino que por don Agustin Roldan^ mi antecesor, se presentaron en ella las cuentas correspondientes al año teatral de 1833 á1834 •, cujas cuentas, examinadas japrobadas por los Señores individuos de ía junta conservadora del culto en la reunión preparatoria que tuvieron en 24 del mismo mes de marzo, fueron igualmente examinadas japrobadas en la referida junta general ;resultando de ellas baber ascendido los ingre*? sos Verastos en el año citado álas cantidaJo ,.. !1 des que se expresaran ,procedentes de las partidas de -cargo ydata que se detallan, con arreglo álos libros de tesorería que o*i ^ me ban sido entregados ,yalos cuales me remito. Asaber : CARGO. P.S. VN. MS. Se ban entregado de arcas en todo el año al señor Roldan para gastos de capilla ycnb®'L^9rrcc7 lermeria.
147 Por la limosna recojida en la capilla en la semana Santa. Por réditos de las acciones del Banco liasta 1832. ..• Por el dividendo de las nuevas ácuenta del año 1833 al cuatro por ciento Por réditos de vales, lioy deuda transferible ,hasta abril de 1833 Por el producto de la comedia titulada La Mo^i^ata, ejecutada en el teatro de la Cruz ábeneficio de los establecimientos piadosos. .. Por el de la titulada El Si de las Niñas , en el mismo teatro, para igual objeto. .« Por contribución del Excmo. Ayuntamiento en calidad de empresario de los teatros de Madrid • Cobrado de don Ramón Vilclies ydon Pascual Boix, autores para Alicante yOribuela De don Alejo Pacheco ydon Juan Mata, autores para las provincias Vascongadas. .. El total con que han contribuido asciende á1177 rs. Los 121 restantes les han 720 V 160 451 26 6404 7J88 2 900 1233 1056
( N sido abonados por el, entierro de don José Lirón. De don Juan Sánchez, autor para Toledo, ..... El total con que ha contribuido asciende á774 rs. Dedos 521 rs. restantes le lian sido abonados 121 por el entierro de la esposa de don Claudio Gómez, ylos 400 Jueroii entregados de adelanto al formar. —De don Antonio Rodríguez Solís ,autor para “Badajoz, Cáceres yotros pueblos. . —^De don V.icente -Fernandez, empresario para Zaragoza. . El total con que este teatro ha contribuido asciende á161(1 rs. en esta forma ;los 900 fueron adelantados por el empresario al formar *, ylos 716 restantes que aquí se cargan son de la contribución para misa yhospital perteneciente áios Actores. —De don José Molins ycompañía ,empresario para Barcelona • El total con que .ha contribuido este teatro asciende á2400 rs. en la forma siguiente: los 253 513 17 7.16 1500 S.
u900 fueron adelantados por el Empresario al formar, y los 1500 que aquí se carinan son por la Misa yliospilal perteneciente álos Actores, yremitidos por mano de don. Vicente Masi. —De don Juan Alcaráz, autor para Calatajud yTudela. .288 El total con que ha contribuido asciende á788.rs. en los términos siguientes :500 rs. que dio de adelanto ,ylos 288 que van cargados al margen. —De don Manuel Valero, autor para Segovia yotros pueblos 772 —De don Andrés Toribio, autor para los Reales Sitios y Madrid 804 Ha contribuido en (otalidad con 925 rs., ásaber: los 804 rs. que van cargados, y121 rs. que le ban sido abonados por el entierro de don Tiburcio SineQ. —-De don Vicente Castroverde ,autor para Murcia y Cartagena 208 De don José Molist ,autor para Córdoba, 390
I —De don Joaquín González, autor para Jerez de la Frontera Son los mismos que dio de adelanto después de la junta general anterior, yno ha ford»•' ocompañía. —De don Fernando Bonoris, 'autor para Palma de Mallorca, Los dio igualmente de adelanto después de la junta géne- ;ral anterior. Parece que tamIpoco lia formado compañía, j—De don José Ruiz ,autor para varias poblaciones de Castilla la Vieja . I—De don Pedro Fort ,autor para Tarragona yVillafranca. . —De don Pedro Rico ,autor para Cáceres, Écija yotros pueblos >Los dio de adelanto después de ila junta general anterior, i—•De don Francisco de Paula Alersi ,autor para Cádiz. . !Son los que dio de adelanto después de la junta general anterior. —De don Gavino Gastardi, por la compañía de Sevilla, 400 í 500 484 500 500 900
44 Cargo ^ ms^ -Por alcance que resultó contra dicho señor administrador el año anterior. ...441 26 Por entregas que ha hecho la tesorería ádicho señor administrador \1.887 Pn,r abono de los semestres de frutos civiles que paga el Censualista. ...... 173 18 I— 12.502 la \^ Data, Pagado por el censo que tiene contra sí la casa por la correspondiente al año anterior I’or las once nominas de los dependientes respectivas á sus haberes mensuales. .. Contribución ,dé casa de aposento, perteneciente álos años de 1832 y1833. Id. por frutos civiles. ., Id. por alumbrado ysereno. Adon Manuel Cunchillos por medicinas suministradas. . Por obra ds albañileria. ,. 2.887 5.406 308 24 173 18 120 242 200
la. de carpintería. . , Id. de vidrieria, ^•••••% Id. (le jardinería. Por el estero, desestero, cuerdas para las campanillas, telas para repararlas ropas, compostura del reloj, compra de algunos utensilios de cocina, hechura de colchones ycera gastada en todo el ail,) Pagado por ecenso del agua. Id. por conducciones de enfermos. Por el lavado de ropas. ... Por comprade aceite. ... Por al.mentos para los enfermo ., . Por va os pequeños gastos sin documento 78 64 64 340 17 82M7 12 172 6 616 31 577 22 157 18 Hesúmen» Cargo. ..... 12.502 10 Data 11.502 17 Alcance contra el señor administrador 999 27 \
46. JEnfermos asistidos en el Estahlecinuento 611 el año de esta cuenta» Estancias» *f Don Mateo Gutiérrez del Olmo, llevaba beclius trece .estancias cuando se ceiel ro la junta general en la cuaiesma d,e ,1833. Permaneció en la casa ,ycausó después .• Don Vicente Malli. »»»»'» Don Guillermo Latorre. .. .. • Don Andrés Pérez. ...• Doña Antonia Sancliez. . . • Don Agustín Ricbi. ... ..• , Don José González. ... ... •• Total de estancias. ... Madri 27 de 'marzo de 1834. »-•*• Juan Antonio Campos, .administrador.=: Ramón López ,contador de entradas. «= José Galindo, contador de' salidas. =Antonio de Guzman, celador. =Agustín Azcona ,secretario. \
^47 Kotas, Don Vicente Malli murió en la casa el dia 27 de julio de 1833, álas siete y media de la noclie. Don Atidres Perez el 21 de setiembre del mismo año álas cinco de la mañana. Don Agustin Richi el 16 de febrero del año corriente álas tres ymedia de la mañana. Don José González en 13 de marzo próximo pasado álas diez ycuarto de la mañana. I MADRID : Imprenta de RepulUs, Año de 1834. \
( ./ SEMANARIO TEATRAL Ii •? "é4vr y •V/'' *' ''' *• ,í>^ ' i,;• ,ntt<s 28 í»< •J» /^ r« pjt I. ^REAL ORDEN. ** \S ' í» 'í'-•T ...^-• El Excmo. Sr. Secretario del Despaelil) •del Fomento' gefteral del Reino me dic^n -18 de eéte mes lo qdfsigue: ExcmO.'te^ ftór. —He dado cuehtá áS. M. la Rema -Gobernadora de una exposim^ de don -José Farro i'Actor; qué fue de los teatros 'dé esta' Corte ;.; en solicitud de que se _ -permita 'ej'érw» '<* 'la mjsma su profesión -en unidn cón ¿tro¿' Actores de eion 'y eihtO büe no han sido ajustados por ’láEmprés'aj.y enterada S. M. se 'do.'concédér'irinter’ésadó el pide I'poniéndose de, acuerdo con e, 'presarilye loatéétros con arreglo * •yeiiidd'en la cdndicion novena de la con •tritá.' De Real órden lo comunico aV. E. nara sn noticU Ydemas efectos cortespon- •Lritei:-- Ai Eterno. Sr.; Subdelegado del TómtxAo en Madnd.
CRÓNICA DÉ LOS TEATROS DE MADRID, Representaciones de la semana ultima, I Domingo 20. Principé :Cristina ,óel triunfo del talento comedia en tres actos yen verso. =Cruz ;La sensible Carcele-- drama en cinco actos yen prosa, ^ Lunes Cruz :Corona de laurel, u^^ma en tres actos yen prosa. ===i Príncipe se lanuocio II nuevo Fígaro ,ypor indisposición del señoryí/ej?aní//'e no tuyíJttos el disgusto de verlo cine,sin el abri- ^ode Jas trece Capas, hubieri^, sido buen jato. Se hizo en su lugar Marcela, Mártés 22. Príncipe :. Zn Loeajlngi^ comedia en un acto .y;.en;prQsá. Xnr u-y, comedia en dos actos yen. prosa.=» UEl nejo yr la Jfiaa . .. come tres actos yen verso ,del señor ]V|orat¡n. .^zerco/e.9 ,23. Cruz :Za misma ma^s. == Principe La Conjwacujin lde drama nuevo, original, ,en oínco ^tosjTí eU prosa;V•.. /f "' niisma. éíel miércoles. == Cruz: hJma^ ¿J¿eta: •t.’í .tí.« • i4Í
la prueba del talento :La Fteja y Ca/aVerttJ)‘ íodas tres en un actd. '> Fiemes 25 Cruz : Ni ei Tio ni el So* hrinó ,comedia nueva >original ,en trea actos yen verso. =Príncipe: La misma del jueves. ^' Sábado 26. Príncipe; La misma, Cruz :Idem, ‘*i•i El miércoles' 23 llego aesta Corte la señora Grisi. Tardaba ya tanto, yde tan mal humor estaban nuestros Dilettanti con su tardanza ,que si la Empresa hubiese tenido la candidez de ofrecernos en el prístino estado de la Compañía La (jazza Ladra ,ño hubiéramos salido garantes de que esta obra admirable llegase sin desgrada ála preshiera; Yprobablemente no hubiera babido necesidad de preghiera, porque, después que uno no existe, ¿á quién ba^de dirigirla ?• , Capuleti eMonteechi es la partición en que se presentará nuestra primera cantatriz, desempeñando, es decir, cantan o en ella la parte de Romeo. ^. Hemos conocido ála señora Qrisi hace algunos años. Discípula del escelente profesor Gu.lielmi ,si nuestra memoria no nos es infiel ,su canto era spianato ydecía Zadó ]por el estilo de "Uestra ^«end.- sima Toíi. Admiradores entusiastas \ I
t 4 ta inimitable Actriz>cuya permanencia en los teatros de IVladrid fue un continuo triunfo ,ycuya ausencia lamentaremos^ quien sabe hasta cuando ,deseamos sin embargo encontrar en la señora Grisí, ma* teria para> los elogios ,porque nuestra divisa es la imparcialidad. Si se conserva en el lleno de sus facultades ,respecto de lo cual corren algunas voces poco favorables que creemos suscitadas por el espíritu de partido; si acierta áconjurarlos recientes recuerdos de otra profesora de primera celebridad ,cuyo canto bien que no absolutamente spianato era sin embargo admirable ,podrá llevar Romeo aí teatro otra tanta gente como ha desterrado Fígaro. Lo que .importa es que la nueva cantatriz nó se acobarde al oir recitar los triunfos de las que la han precedido :qué se lance valerosamente en la arena del proscenio :que luche audaz éimperturbable con la grata memoria de cosas pasadas yycon la aragonesa obstinación de los espectadores actuales; ysobre todo, que ^o tengamos el disgusto de que Romeo, joven ,valiente, animoso yde acerado yerro revestido, se nos desmaye antes de tiempo ytengan que acudir Capuletos yMónteseos ásostenerlo, con perjuicio de la ilusión por el vi-
15 sible daño de laverosimilitud. Dios baga que la nocbe destinada áeste espectáculosea nocbe de calma yde paz en todos los ángulos del teatro ;yque nos podamos retirar dé él sin haber visto en doble cuadro Montea* eos yCapuletos, ^ LA CONJURACION DE VENECIA. AÑO DE 1310. íVenecia !este solo nombre biela el corazón de un filósofo de terror yespanto. Su historia, la mas estraordinaria ,lá mas terrible de los pueblos modernos, hasta la Reforma de Inglaterra ,presenta hechos heroicos, páginas de sangre, virtudes que asombran ,vicios que horrorizan ,ar* pariencias de libertad que seducen ,tiranía positiva que aterra ,despotismo atroz, venganzas, asesinatos jurídicos, suplicios bárbaros ,maquinaciones tenebrosas. El cuadro histórico de Venecia durante diez siglos ofende la razón éirrita la sensibilidad. Manantial fecundo para la literatura dramática ,se cuentan producciones ventjirosas que deben su origen áVenecia, ysin hablar de otras muchas, Byron yDelavigne han sacado gran partido en nuestros días de la catástrofe de Marino Falliero. No se equivocaba, pues, el ilustre Autor del draI
12 los representantes de estos grandes Personages ;es decir, á los actores ,que gobiernan el mundo por dos horas diarias, lo mas^ para adquirir su subsistencia. Alejandro, César, Gínna Arlequín ,quedaron sujetos aellas yhan sido sus víctimas. El gran príncipe ,el gran pontífice León X,restaurador de la buena tragedia ycomedia en Europa, yque hizo representar muchos dramas con magnificencia sorprendente en su mismo palacio, no hubiera querido creer <jue en Córdoba se predicaría en 1834 contra los teatros :ye.eardenal de Richelieú áquien debe la Francia el suyo ,yque hizo construir bajo su inspección inmediata lino en París ,estimulando yrecompensando áautores yactores para llevar el arte asu mayor esplendor ,no nos daría crédito si fuese posible que leyese estas líneas. En Roma se representaban públicamente hace cien años comedias ytragedias en los conventos ,hasta en los de las monjas ,y en uno de los últimos se ejecutó esclusivamente por ellas, la comedia de Moliere George Danrlin, En tiempo de Luis XIV se colocaba en su teatro de palacio un banco llamado de los Obispos. San Carlos Borromeo se honró con el dictado de censor en el teatro de Milán, yfirmaba ysellaba las piezas que debían ejecutarse. Ysi se quieren hechos de nuestra propia historia ,diremos que en la sacristía de san
Felipe el Real de Madrid, se han f<i« sentado por Compañías cómicas piez!fd¡ todo genero. Ytengase entendiío oue l! autor.zac.on del Gobierno para estos «peecon de los tiempos modernos ;fúndanse d: crriderfctnar aad Siemp. es unat^iá /rS^neri E^M Ry^su respeto. tos -eTr?:" délos fea-' por aquel tiempo en defensa de las comedias ,diciendo que eran mejor que la h¿. tona ,siendo la historia mejor que la ñ losofiay el año de 156'9 el nrnv.V..- li |rior de PP. Dominicos de Lisboa, losMtrol Fr. Ignacio de Santo Domingo, Fr Pe-' ro de Castro yFr. Manuel Coello ,dijecomedias no debían prohibirse :que según su parecer cedían en servicio de Dios yen el del buen el oficio de actor era licito ,procechOsó y neoesnno en ella ;acuyo dictá.nen asintió Igualmente el Arzobispo de Toledo. Pero ¿a que nos cansamos ?¿ Valdrá mas un predicador de Córdoba para condenar las comedias ^ue un Santo Tomas de Aquino, el mismo aquien llaman diariamente en los
I I pulpitos el ángel de las escuelas jpara recomendarlas...? ¿Y qué no escribiría hoy un Santo Tomas en defensa del teatro yde los actores, cuando los defendió en un. tiempo en que no pudo alcanzar sino remedadores insoportables éhistriones infeliz ces ?Es muy probable que si Santo Tomas viviese ,se prestase de tan buena gana a firmar este articulo ,como aaplaudir un buen razonamiento serio en boca de Luna óde Latorre ,yuna gracia en la de Cubas óGuzman. Cádiz, =Cierto artículo impreso en un diario de esta ciudad, ha dado lugar ácierta desazón. Dos actores se encargaron de convencer al articulista por aquel principio. -Que aquí persuada un garrote .-Pmas que toda su elocuencia, yen efecto hubo sendos garrotazos ycabezas rotas» No señalamos los sugetos de la tripersonal pendencia, porque son bien conocidos, hasta recibir circunstanciados de- | talles. Dos fueron arrestados. De cualquier modo es un exceso tratar de convencer con argumento tan pocoJleocihle como un garrote ,que si bien puede tener mucho de sólido Vmuy mucho de eficaz, carece de ehgaZia, yno se ajusta 4reglas de justicia, /
is TEATROS EXTRANGEROS. "1 URevolte au Sérail , taile en que ha figurado brillantemente la señora Ta-‘ ha .obtenido un éxito estraordinario en \^i Operafrancesa. ,—La señora CAaríow, actriz del Tea^ trofrancesilla, sido desfigurada con vitrio4elXs al rostro en un acceso .’señor Adrien, artista distinguido del Vaudeville ,de edad de oó años. ~El primer baile pantomímico ejecuUdo en.el teatro náutico de París ,ha sido Gudlelmo ,.Tetl,, composición de Henri. —La señora joven ¡y hermo- .|a, discipula de nuestro gran García, se ha hecho admirar recientemente en un concierto en París. '^''a última contrata firmada en JVápoles por la señora Malihran García estípula una paga de dOO© rs. ,por cincuenta represeníaciones, .—Una coippaaía francesa ha abierto en este mqs .en, Londres el Teatro Olímpico. ••í. . ***- • is . I ft- ¿i. '%í Mf f,**0 ,.. ^i'.*‘•n.t4>. . i »>A
i6 MISCELANEA. •-Ji ti -’-V »"• •• •f/.r;¡»',fcM' « %‘.-^V / NUEVO TEATRO DE MADRID* *• IV t''t•.. '•.I'-' .»'• •í' .... •*• * Se nos lia asegurado que don José Far-^ ro, autorizado por S. M. la Reina GoberDadora para la formación de una nueva compañía en esta corte, se ba presentado, como la Real orden previene, al Empresario de los teatros para ponerse de acuerdo en cuanto al artículo 9.° de la contrata. El artículo én cuestión se incluyo tanibien en la del Señor Gaviria en estos términos.» "Consiguiente álo mandado por S. M. en la Real orden de 31de marzo de 1825, los que obtengan superior permiso para dar en ésta corte funciones públicas ,ya sea de bailes, comedias, conciertos, física, juegos de maños, &c. ,no podrán hacer nso de SUS licencias sin abonar al Enipresario lA parte de' entrada yproductos que convenLn entre sí.” Esta Empresa, puramente Lrcantil. que descartó muchos actores: que los ve habi.itados con una Real orden para ejercer su profesión en otro teatro dentro dé Madrid :que sabe que la Fonda de Malta desapareció llevándose sus conciertos, sus bailes, sus cubiletes ySUS figuras de cera al mundo ue las /
il ilusiones yde los recuerdos fantásticos: que no ignora que donde hay un especulador especulan otros ;yque aqucl tWreno ha parecido bien para levantar un teatro que se refugie yalvergue la desgraciada sección, que no por sus pecados tal vez, sino por los agenos, anda diseminada yvagabunda, debe exigir del formador una cantidad proporcionada, con arreglo al privilegio que en favor de la Empresa establece el contrato. Esto es justo. Pero se nos dice que ha pedido una quinta parte de los productos líquidos^ yañaden que pide tanto porque tiene que pagar muchas cargas, entre ellas la muy pesada de las jubilaciones. ¿Qué habrán de hacer los pobres actores en esté caso? ¿Pagarán la quinta jDarte, órenunciarán átodos los beneficios que pueden ydeben esperar de una concesión en que S. M. ha consignado el testimonio mas irrevocable del interes que le inspira la desgracia? INosotros creemos que ni uno ni otro. Pagar la quinta parte de las productos líquidos fuera un excesoj yrenunciar por este inconveniente áloá beneficios de la Real orden, sería desconfianza criminal. Saben los actores espulsos qiie S. M. acogió con la benignidad mas encantadora sus bumildes suplicas, yque los ojos de María Cristina .v,ertieron lágrimas de ternura ála sucinta narración de sus ii’ifortiuiios. ¡Lágrimas preciosas que derra- \
I i8 ma uua Reina compasiva ,cuyo título mas glorioso es el de madre de su pueblo, no pueden ser estériles !S. M. ,que se ba dignado principiar la obra ,„se dignará concluirla ,yesta llegará ásu término. La Empresa tiene derecho áuna retribución moderadamente proporcionada, es verdad*, pero no podemos imaginarnos que una quinta parte de los productos líquidos haya parecido jamas ála misma Empresa cuota proporcional para el teatro nuevo. Sin duda debe mediar en este asunto algún mal entendu que ella misma se apresurará probablemente árectificar. Gomo muy versada en negocios de teatro, ba obtenido una contrata lucrativa: coliseos de valde; decoraciones, vestuario yarchivo de valde :subidas para Fígaro ylo demas que se le parezca :bailes de máscaras en carnaval ;conciertos en cuaresma, aunque sin la Tosí yla Lalande, yademas siete mil ytantos duros en calidad de subsidio municipal. JNTo es posible que persista en querer también una quinta parte liquida del teatro nuevo *, se haría ella misma traición ála acreditada rectitud de sus sentimientos. Es muy zelosa de sus intereses, como que al fin especula con los teatros que administra; pero reconocerá el error de su cálculo en semejante pedido^ yle modificará oportunamente. r I
Reales concesiones hechas dlos tea~ tros de Madridpor 'varios Señores Reves, para el pago de las jubilaciones, mudedades y' horjandades. En 28 de junio de 1742 concedió el señor don Felipe Vun cuarto por persona de las que entrasen en los coliseos dver las comedias por laspuertas de plateas, tertulias ycazuelas de ambos teatros. En 3de setiembre de 1770 concedió el señor don Carlos III otro cuarto por persona de las que entrasen por las referidas, puertas ,mandando espresamente se separase del cauídal de las compañías ,que se depositase en una arca de tres llaves,, y que tuviesen parte en él los actores en los casos de muerte de rey, rogativas públicas yparadas de cuaresma. En 15de noviembre de 1798 concedió el señor don Carlos TV dos cuartos por persona de las que entrasen en ambos teatros por las puertas del patio, galerías, cazuelas ytertulias*, once cuartos en cada luneta principal *, cuatro reales en cada palco principal jdos reales en cada segundo, yun real por persona cuando se dan por asientos. Yprevino S. M. que no teniendo estos fondos otra salida que la del pago de las asignaciones álos jubilados, viudas yhuérfanos ,ypudiendo hacerse en poco
20 ' tiempo muy crecidos ,tuviesen parte en ellos los actores en ejercicio ,en los casos de muerte de rey, rogativas públicas yparadas de cuaresma, ^Resulta de estos antecedentes :que quien paga las jubilaciones ,viudedades y borfandades en los teatros de Madrid es el Pública, yno el Empresario^ pues éste no viene áser mas que' un arrendador, un asentista sobre los productos de los fondos que los Señores Reyes tienen creados para atender al pago de, las pensiones: todas las enipre^as al contraer la obligación úe; pagar las jubilaciones ,se encuentraii indeninizatlas con las concesiones, con eí derecho de embargo que ejercen sobre los demás teatros^ del reino 5ycon el manejo particular de estos negocios que tuercen fi eeuentemente bacía su provee ao, para que en e! caso de continuar muchos años administrando los teatros ,llegue el tnoinentó de que. ono haya jubilados ,óbabiendo muy pocos, ceda íntegro en beneficio de la impresa el producto de las Reales conce-! siones. De suerte que reuniendo ásu mano la Admiíiistracioii el derecho de embargar, trae ydetiene aquí por el tiempo que gusta ácualquier actor de provincia ,aunque le haga una estorsion en sus intereses : le obliga apermanecer algunos años, y cuando va tocando el término señalado pala optar ala jubilación, entonces le esciu- '
21 ye con cualquier prelcsto, que nunca faltan ,afin de que si se inutiliza en estos teatros no grave con su pensión las cajas de la Empresa, En cuanto kjyretestos que nuncafaltan hay muchos hechos que lo atestiguan ,algunos de ellos tan de bulto ^que no pueden desmentirse ;pero si ios hechos no alcanzan aprobar bastante ,yse prefieren teorías,, pregúntese áGrinialdi sobre el particular, yél nos responderá con la imparcialidad que acostumbra, ónos responderá por él cierta cláusula de una representación que hicieron los actores en 2i7 de diciembre de 1828 sobre jubilaciones. En este documento hay una larofuísima yfiirihunda peroración contra la Empresa del Señor de Gaviria-, peroración que escribió Grimaldi personalizándose;él mismo, yque comunicó-á ,los aciiores para que la diesen lugar en la representación referida. Ha indignado generalmenteydice Grimaldi, la severidad draconiana que castiga con la confiscación de bienes legítimamente adquiridos,,. al discolo 'y como si nofuese temible que cualquier empresa óagente sujyo ,por impericia ómalafé llegase un dia áponer al mas dócil yal mas manso de sus actores en el caso de parecer revoltoso. Hasta aqui palabras de Grimaldi, que es hombre que por activa ypasiva lo entiende. Aiiuaemos el hilo, ydigamos que, \
un largo prólogo, áimilacion Je otros autores ,dando razón de los motivos que tuvimos para hacer algunos apuntes que mas tarde hemos querido esplanar por amor al arte ypor compasión de su miserable estado:^ diríamos eh seguida que aunque nuestra modestia, reconociendo la importancia db la empresa,' nos retraía de la publicación de estos trabajos, que teníamos ya resuelto condenar aja obscuridad de nuestro pobre gabinete^ las instancias de varios amigos nos habian decidido por fin áhacer este pequeño servicio ála cultura del Pais. Después discurriríamos sobre los inconveñientes yobstáculos que ofrece una obra de esta naturaleza ,cuando se trata de abrir con ella un sendero basta ahora desconocido :nombraríamos cuatro óseis Autures de % alguna nota ,cuyos escritos habrían nutrido nuestro entendiniiento yservido de guia -á nuestra poco ejercitada pluma-, daríamos importancia exagerada, yaunque fuese la celebridad álos nombres de nuestros conductores^ yterminaríamos por }>edir humildemente el perdón de las faltas en que hubiéramos podido incurrir. Cuatro citas de Büileau, ele La llarpe ,Addison yBíair Lesing yLawater, t>portiiDas (i intempestivas, nosJ)arian lucir;, yno omitiríamos revelar ánuestros amigos <|ne habíamos visto representar áTaima ,ála Duehesnoisy áJa Mars^ yque ios habíamos visto en la Es-
5 Ctiéla de los Viejos ,yen Gabriela, yen otras obras dramáticas de primera reputación yque sabíanlos que Putier hacia reir con regla ycompás. ‘ No se trata de nada de esto :escribimos porque tenemos nuestros motivos para escribir. Comunicamos al Público en esta obra pensamientos ágenos ynuestros: observaciones que otros lian hecho yque hemos hecho nosotros también :doctrinas que hemos adoptado porque nos han parecido fundadas-, yotras que hemos deducido del estudio filosófico del corazón humano yde la esperiencia propia. Nadie nos ha invita-, do áescribir: nadie n(>s debe disimular: v .i f».l aseguramos que si algunas personas doctas en este ramo de los conocimientos bmnanos, quisiesen coukunicarnps sus observaciones críticá^ 'acerca de nuestra obra, adoptaremos muy gustosos las. modificaciones, rectificaciones yenmiendas que haya lugar, con tal de que nos con venzamos de que son. fundadas las críticas, yde que se presentan de buena fó ;circunstancia sin la cual dé nada haí-enios caso. En nuestro concepto todas las ensenan7as primarias que se requieren en las universidades para dedicarse áfacultades mayores son útilísimas ,y.aun li&sta cieito punto necesarias para el estudio de la dedainacion ,ópor lo menos para hacerle con lilas brevedad ymas fundada' espeianza d©
V * inejor aprovecliamieiito. Síñ cmlDargo ,si falta el genio ,si la naturaleiza no ha dotado al discípulo de esquisita sensibilidad, ja-, mas podrá llegar ásobresalir en pin gun género ;se quedará en el humilde rango de la medianía que en todas las artes de imitación es la casi inferioridad. No nos atrevemos tampoco áexigir que^ los jóvenes dedicados al estudio de la declamación escénica hajan de haber hecho prelíminarmente muchos estudios. Pocos serian entonces los que emprendiesen estq carrera. Pero creemos indispensable que si no han recibido una educación cuidadosa, sé rectifique esta en cuanto áfinui’a en los modales >reglas de urbanidad ,,y aun de elegancia, en el trato social :se les haga es-, tudiar con la mayor perfección la gramática de nuestro idioma, se les dé áconocer su itidole particular, el buen uso jpropiedad respectiv.a de los sinónimos, el tono ynaturalidad de las perífrasis ;>la diferencia del lenguaje propio al figurado, yla filosófica correspondencia ,de las ideas representadas en uno jotro; un curso, en fin^ de betórica si nó para arengar con éxito sobré las tribunas, al menos para hacer venturosas aplicaciones en la profesión que han emprendido ,principiando á’ conocer desde luego por qué razón una. palabra determinada, una frase, ejerce ópuede ejercer tal influencia en el ánimo de los espectadores.
/ ^Predispuestos asi los díscífíulos por Idf medios que juaguen particularmente mas ápropósito los maestros^ creemos» que an* te todas cosas deben ejercitarlos en la lee-*- tura, procurando que desde luego adqüié-’^ ran una pronunciación castiza' ym‘uy esp?edita, rápida, en cuantas ocasiones lo* puedan exigir; mas para que los ’ejercicios d^ lectura sean provecliosos" en cuanto la lectura lo puede ser enicste* caso, nos'pai^dque se debe proceder del modo siguiente/ '1v® Lectura de narración filosdíjcaV ea prosa. '" 2. °Lectura dialogada ;yá en estiló miliar, ya en el sublime, con personages ó interlocutores bien caracterizados, ytambién en prosa. 3. °Lectura dé narración -filosófica, en p i verso. .^. 4. °Lectura dialogada ,en varios estilos ymetros ,con caracteres también suficientemente marcados.' A'esto reducimos la primera parte de la enseñanza en* general. 't‘ Estamos, empero, muy lejos de creec que para. estos' ejercicios de lectura sea bue*- no cualquier libro, por bien escrito que séconsidere. Nos parece que el modo de car de ellos todo el partido posible sera hacerlos sobre Hbros cuyo asuntbreste/ lacionado con la Declamación escemea dé’ un modo positivo éinmediato; Ycomo
s quiera :qtteríki I)éclamacion >-tomada esta palabra en la acepción particular de nuestro intenta, -pero en el sentido mas lato, que la .acepciónpermite ,sé ha,de ;ejerci-ü tar^muy frecuenteménte sobreJas pasiones, ninguna lectura' mas ápropósito para los princípiáutes que la teoría de aquellas. En esta.teoría3pueden estudiarías >conocer suorígén yi caracteres /ydisponepe para malíciarlas,sobre la* escena de .un *modo. con-: XCpi’Cnte. ,.V-,;., ;*}; •; [.O';-- 'K>.-, p3-iPcrrtan,to ,sili detenernos mas en eohsideraciones preliminares^ vamos ápresen^ tar'fel, primer ejercicio de r‘ o;•!- •í ' »í¡ij .í » rrí "I »'''•#’r ^V#»tCfc *•4«í•^.iJi •gI ** -" tKA -A •-jr -1r• lectura•:r.,ír: V»ff^; t»V»•' *. ,r t. DE NÁHRACION FIIiOSÓFIGA*, f> < IEN' PBOSA. rI if.# i*fc» Destinó' al hombre la naturaleza para la. vida sociaL; yno se conbentó con facilitarle líaicamente los medios de producir y articular'' sonidos cuyas nriodificaciones y comhinacior/es de habían de permitir mas tarde^espresar' sus ideas por'iitedio -de la. palabra. El hombre-^ en el estado de la naturaleza ’hla^'.podido. esj3resarse bastante bien con ehiñnguaje, de acción^ mas antiguo por tarEtí/oque -el de palabra. Quiso la • naturaleza imprimir ennuestra frejite la' I
/ I íniágen dé nuestros pensamientos, yanunciar en nuestros ojos los movimientos y afectos de nuestro espíritu, á*fin de que si alguna vez, llevada la sociedad al eminente grado.de reíinamieritó én que los delitos se perpetran mas. bien por la astucia que por l.a fuerza, no estaban nuestras palabras de acuerdo con los sentiinientos de nuestro corazón ,pudiese .nuestro rostro desmentirlas. ,.í i .Por .grande que sea el disimulo con que proceda nuestro espíritu, por esmerado que fuere su. empeño en ocultar sus operaeiose anuncian por lo común en nuestro semblante, causan en él las alteraciones respectivas ,yalgunas veces*tál turbación, tan completo desorden yque puede mujr biendecirse fundado el jconsejo de aquel filósofo que prevenia á'los coléricos consultar el espejo cuando esta pasión les enfureciese. Aunque parezca que la bondad omalicia del corazón humano no presenta correspondencia ,afinidad bien establecida, con til semblante del hombre, le imprimen con frecuencia cierto selló particular ,le comunican cierto colorido; ysin que nuestra alma se aperciba délo que hace, dispone nuestro esterior áveces de tal manera ,que, puede muy bien 'leerse por el en nuestros pensamientos. Las facultades intelectuales del hombre^ puestas en accion>
fO la revelan álos ojos menos perspicaces. En efecto, si el hombre piensa, si medita, si recogido en sí mismo, yhaciendo abstracción de cuanto -le rodea, parece separarse por momentos del comercio con los otros hombres, sus miradas son fijas, su oido se’ distrae yentorpece, sus sentidos están en suspensión ,las leyes de su movimiento sin ejercicio. Sea que nuestra alma no puede ocuparse áun mismo tiempo en tan diferentes funciones, sea que la parte material^ la menos noble del hombre, ceda ála mas principal yrespete su acción, se reconoce fácilmente que esta trabaja cuando la otra' descansa. •'¡j. Siendo cierto, pues, que la parte ma-’ terial del hombre se ‘modifica mas ómenos visiblemente, según la mayor ómenor acción de su espíritu, considerada también la naturaleza de esta acCion ,que casi siempre se anuncia con un carácter particular en el esterior del hombre, los diferentes modos de indicarse deberán ser considerados bajo dos aspectos: 1.° como efectos de la acción del espíritu: 2.® como caracteres de aquella misma acción. Si hacemos aplicación de esta teoría á nuestras pasiones, si investigamos sus causas, su aparición, su desarrollo, su marcha, sus efectos, hallaremos en todos estos' casos que los caracteres de las pasiones son relativos álos designios ymovimientos del
{{ alm« eti ciiyo'f^oniinio se insimíar». Cuando un hombre se encoleriza todas sus acciones son violentas: suele obrar antes que pensar, ysi piensa, todos sus pensamientos son exagerados; la pasión del momento le abulta los obfetos; sus palabras no se prestan sirio áideas injuriosas, afrases amenazadoi’as ;grita :corre: biere:se ofende con .las mas respetuosas observaciones: larazón tpierde* aquella fuerza divina cón que peiretra en otras ocasiones basta lo profundo 'de los mas insensibles ybárbaros coratones /y ofende al hombre airadol tanto^codio la -sinrazón al pacífico: nada le complace :• ¡el soló acceso que tiene libre su espíritu es el déla adulación en obsequio de la pasión áque en este momento sucumbe. Inflámase el rostro :centellean los ojos vagarosos ydesencajados: las palabras se entrecortan ,yla ilación de ellas se desordena ypierde :la voz se engruesa: todo el esterior se abandona al imperio de la mas horrible confusión ydesorden.* «. Si examinamos todos éstos efectos de la cólera,, veremos que pueden’ reducirse á dos clases: los primeros obran directamente sobre nuestro espíritu :los segundos en nuestro cuerpo. Por tanto se reconocen dqs géneros de caracteres en las pasiones, qiie denominaremos morales ymateriales. Es necesario observar que la esencia de las pasiones no consiste sino en la emoción
i2 interior que nos causa un objeto determinado :todo lo demas es consecuencia de este principio. Asi la Cólera puede ser considerada como un deseo de ven^anzá, yen conformidad de este deseo nos conduce el espíritu, en quien se suscita, álas esterioridad es que pueden servir ios desiVnios del alma, como las injurias, las amenazas, las otras violencias de que hemos hecho enumeración yque ciescuDren, espresan y marcan la alteración, el móvimiento, la dirección.particulaivde nuestro deseo. ll^sta consideración nos conduce natuxa mente aotra. Guando hablamos de las nos las representamos como cualidades omovimientos simples ¡vienen aser cualidades ymovimientos compuestos porque median^ siempre en ellos otras vanas circunstancias, bien que todas conspiren al fin principal que el alma se propoL.- unqiie algunos consideren el u4mor como la simple emoción por la cual nuestro espíritu se dirige ala posesión del obj'eto eme amamos, no es todavía esta la idea completa que de el nos formamos. Le considerarnos como una pasión, que teniendo por objeto Ubelleza, emplea para poseer-' Ja el deseo, la esperanza, yaun la cólera yla desesperación. ,. Las pasiones son, pues, para nuestra ciestion los movimientos del apetito, por medio de los cuales cree el alma caminar
hacia im bien y'alejarse de un mal. Sírvese el alma de nuestros órganos materiales para sus designios, ylos pone en acción según determinan estos. Los espíritus vitales son de tal sutileza ymovilidad, yobedecen de tal manera ánuestra alma, que poniéndose en movimiento tan pronto como nacen en ella los deseos, yliabiendo sido los primeros áconocerlosj lo son también áejecutarlos. Parten ni esterior, jse difunden mas ómenos rápidamente sobre el si el alma se propone aspirar áun bien óevitar un mal :cuando el bien óel mal, ólo que por tal se tiene es mas poderoso, yel alma no se considera con fuerzas suficientes ácontrarestarlo óadquirirlo, los espíritus se retiran al corazón, su centro común. El flujo yreflujo de los espíritus obra dos grandes revoluciones, según jas causasque lo producen, porque puestos en movimiento con ellos los liiimores, se insinúan sobre varias superficies áquienes comunican su colorido particular-, yla conmoción yagitación respectiva: al contra rio, el retroceso, la fuga de los espíritus abate, hace empalidecer, ycausa la inmovilidad. JNo sería tal vez inútil examinar si cada una de las Pasiones ocasiona en los espíritus un movimiento diferente, yen este caso propio ypeculiar de su causa :sb la Colara los comuueve de otra manera que
4 2ue es dueño de veníí ácasarse con armaui-a ósin ella comó le dé la gana jyque el señor Romeo, en .primer lugar, viene asi por diferenciar, yen segnndo no hay tal cosa (Je recien afeitado, porque no se afeita todavía-. Estamos en la cabatina de Romeo. Buena voz :escala desigual :puntos medios, redondos ylinipios :puntos graves yagudos de buen efecto cuando se esfpierzan, en particular los últimos. Desembarazo mas que bastante. Algunas actitudes de buen gusto ,aunque frecuentemente repetidas y áveces fuera de su verdadero Jugar :buen método de canto: Jioriture de estilo muy correcto, con acertadas modulaciones. Sé canta el primer tiempo de la cabatina yse aplaude :se canta la cabaletta yse aplaude también^ pero con mas positiva generalidad, porque el señor Romeo es un mozo quedo entiende. Punto yaparte ysale la señora Giulietta. Canta su recitado ysw romanza, ylos circunstantes empiezan ádecir que no es la misma actriz que cantaba en Fígaro, ylo decían con mucha razón, porque la parte de esta opera le esta perfectamente, yba Fecho desde la primera cláusula hasta la llltima esfuerzos dignos de todo elogio para agradar álos descontentos. Canta cou Romeo su dúo, que gusta mucho yse aplaude como es natural ,yde un momento
’ » mK 5áotro estamos en el.fínal d«l acto primero. Salen ¿la bo(J» seíHiras ycaballeros, yse s»ben poquito ¿poco álas ilummadas galerías. Suena la bandá^, crugen dentro ácompás lanzas yespadas^ porque el* picarillü de Romeo ha introducido gentede la suya en el palacio de Capellio para que armen una de San Quintín; pero allá se arreglan muertos yheridos ,, yen la escena no se sabe una palabra de. lo que híi resultado. Por último, el travieso de Romeo quiere llevarse consigo la novia antes que el de la armadura se la birle, peroel señor Capellio que acude con el yerno futuro, el •medico yseis soldados ,íes manda detener yobedecen. El novio manda también álos soldados que hagan algo ;ellos, Ho obstante, quietos como si tal cosa. Por. supuesto convidadas yconvidados ápesar de la trapisonda de poco ha, se están por alia dentro yá sosegados comiendh ybebiendo, yacaso bailando, ynos dejan solo al señor fcapclUo ylos susodichos para que vayan áhacer la ronda ,porque es tardeci11o yel novio "se quiere acostar. Preséutanse los secuaces de Romeo con sus propias insignias para que nadie los conozca, se cíinta muy bien el largo del final, sigue aquella encantadora stretta que se aplaude aunque no se cante como se ha .cantado ihay aquello de no quererse marchar Romeo, y pretender Giuliclta que iio se vaya, yenfa» , 4
t ó darse papá yáitiostazarse muy mucho el novio: hay departjmiento de quimera, pasos adelante yatras, ycae el telón con una salva de palmadas, señal de aprobación inéquívoca. Con no lar^o intervalo se descubre el salón en que Giulietta toma el soporífico hrevage :canta múy bien el ásolo pidiendo perdón ápapá, la aplauden porque lo ha hecho bjen ,ytodos se van para que se cambie la escena.-Llévanse los criados las /«ceí que ardian sobre la mesa del salón ,y Se descubre üna parte de Verona en las inmediaciones del palacio de Capellio, cuya decoración aparece clara, no obstante haber habido luces en la anterior, porque en Verona en las casas grandes las encendían á la hora de comer, yya no las tocaban has-» asiguiente como no fuese pára despavilarlas, si se' hablan inventado ya'ías despayilá'derás-, que eii esto difieren los anticuarios. Se obscurece por fin la escena? vienen los dos rivales ,uno dla pesarla y otro dJa libera para que si hay combate sea rpás igual :se dicen cuatro cosas bien dichas^» yconcluido su dúo el Publico a-» plaude, aunque no tan contento del acto> segundo como del primero. ' Afumar áun corredor ,yen 18 minutos. al panteón de Capellio áver yoir el acto tercero de accaí , substituido por la Empresa al de Bellini, porque segim diifo
t en los eskxie\ei 'reconocen en aquel los intendentes mas espresion dmmática. jBien tliclio yátiempo !. todo esto se linee con arreglo al te^íto del mismo cartel, en ohse^ qnio del Publico de Madrid. Pero es* el caso que nos parece no haber oído ni el acto tercero de Vaccaj, ni el de Bellini ,ycasi casi nos atreviéramos ajuyar que se ha perdido muy mucho en el obsequioso true(|ue, cambio, substitución ócomo qn.ier que lo llame el cliaj'lntanismo del cartel. Un coro de Damas ycatialleros: un dsolo, bueno y bien ejecutado, pero inferior al que nos regalaba lá Lalande^ yu.n dúo en que Komeó yGiulielta arrastrándose por el suelo buscan alfileres por espacio d» medio cuarto de hora, ponen ñn kMónteseos yCapnletosretirándose contentos los espectadores» •.» Resumen^.^ •# *« Las. indicaciones* del Semanario eran exactas. La. señora Grisi presenta ciertas eonfoiímidades con lá nunca bien alabadu Tosí :el Público se ha complacido., en semejanza, yla nueva Cantatriz interesará mas ymas cada dia, porque hay en ella, verdadero mérito, ysobre el mérito verdadero no valen prevenciones, ni prevalece el espíritu de contradicción. Nos complacemos en decirlo. En cuanto ála parle amarga, de este ai- •* \
/ 8 ticulo, sépase que la Redacción no hace tal regalo áninguno de los Actores; en ellos no consiste. Está sí trajea jada de encargo para la Omnisapiencia qne ausente de nuestra escena un tiempo por ineficacia de ia tierra de Segovia, que no es buena sino para limpiar velones, veía siempre en el ojo del vecino la paja,, yno ha visto nunca íií ve en el propio la higa. Chaeun son tour. i? #X CROJVICA DE LOS TEATROS be -las provincias. Reales Sitios. Compañía de Declamación, Música yBaile, formada con permiso de S. M. la Reina Gobernadora, para el ano de 834 a1835, yque debe trabajar en aquellos teatros yen Madrid*. =Autordon Andrés^Toribio. Agente :don Manuet tjutierrez. Primera Dama: doña María Chiquero. Doña Josefa Galindo ,doña Dolores Alonso dona Filiciana Villetí, d’oña Fran. cisca B.^lelado. Graciosa: doña Teresa Romero. Damas jóvenes: doña Josefa. Palma ^ nmnor, ydoña María del Carmen Moreno; de Vera. Características: doña Francisca García, doña Josefa Palma. Supernumera..
9 ría: cloua María Torres. «Primer Galan y Director de Escena: don Luis Martinez. Don Antonio Gómez, suple al primero. Don Juan de la Serna, don Felipe Keyes, don Antonio Corcuera. Para Galanes jóvenes: don Antonio García. Snpernumerario: don Angel Segarra. Carácter anciano: Primeros: don Manuel Fernandez,, ydon Juan Carlos Mata, Segundo :don Manuel Gutiérrez. Carácter jocoso :don José Rodriguez, dpn José Lorena, Sobresaliente de esta clase: don Miguel Escobar. =De Cantado. ==; Director de Orquesta ycompositor: don Pascual López. Segundo: don Andrés Toribio, menor. Actores: doña Teresa Romero, doña Josefa Palma, menor, doña Carmen Moreno de Vera, doña Feliciana Villeti. Don José Moreno de Vera, don Manuel Gutiérrez, don Manuel Fernandez, don José Rodríguez, don Miguel Escobar. Apuntadores: don Joaquín Aznar, don José Moreno de Vera. == Cuerpo de baile. =Director :don Antonio Torres. Doña Carmen Chiquero ydoña Vicenta Girón, primeras iguales. Doña Francisca Vallelado. Don Joaquín Melendez, don Antonio Corcuera. .==? «Pintor yMaquinista; don José Jiménez. Nota, Después de publicada la lista ba sido agregado áesta compañía don Ignacio^ Silvostri ,actor de carácter jocoso que ha sido én los teatros de Madrid.
ÍO TEATJROS EXTRAIVGEEOS. ^^(lar tina runcfoii de BeneíiCíO^ afavor de ía señora Gliarton, actriz del TeatroJ)''an-c es que habiendo quedado inwtii para el desempeíío de si| profesión se retira de la escena.. _Id de abril iiltÍEno se dio ea Londres enel teatro de Drury-lane lá pripierarepre-sentacion de.la tragedia del Lord; Bjroü titulada Soí'clanaj)alo. Exito com-- pleto. El señor Macreadi yla señora Tree^ actores distinguidos de esta compañía^ han. sido llamados ála prese.ncia del Público finalizada la representación ,y. aplaudidos de; nuevo con el mayor entusíasmok AJYALÍSÍS DEL MEI FRANCÉS, TITULABO EL FIIAIIE nOMINieO. .jOh vosotras almas sensibles' que teneís la desgracia de no hallar ya interes en laf amenidades de Zu oída de unJugadorl Vosotras para quiciiies las egecuciunes patibularias han perdido la sublimidad de su poesía jylos tormentos su elocuencia :voso-
fl tras que veis fríamente un incendio iuna batalla, un asesino salpicado de la sangre de su vírtiina ,consolaos: todavía no habéis agotado la. copa de los goces dramáticos, estáis muv distantes del lílt ¡ino grado dé la escala de las sensaciones. Dichosos Sibaritas, id al cómico j\(S. ádisfrutar los atroces placeres.que se prodigan eti e! melodrama en tres actos titulado Fraile' Dominico, V Allí vereis un hombre anegado en vicios ,un ambicioso que para satisfacer su. inclinación particular, lia depuesto el nombre ostentoso óe' Condé de .Aguílar ^y cambiado las pompas del siglo por la austeridad del claustro. Este Fraile h.a conseguido su objeto :la fama desús virtudes, cunde yse propaga: el Pueblo le respeta ;laCorte le acaricia y le teme.. Falta, sin embargo, alguna circunstancia al complemento de su felicidad, porque su voluntad imperiosa tiopieza con. cierto obstáculo que no puede vencei. Fi » G'C/’ó/zvmo, ama ,no con el fuego dé la pasión, sino con la sangre fria del crimen, á una. muchacha que resiste ásus cariñosas palabras, ydesprecia su cólera ysu furor. Esta muchacha es'una pobre huérfana, y habita en casa de cierta 3Iarcjucsa que la ha recogido yla sirve de madre. Kcíiere a su bienhechora las horrorosas tentativas de Fr, Gcróiiiuio ¡pero la 3Iur(juesa reputa
12 semejantes qnefas cemo etras tantas blasfe- «lias, subordinada ála influencia del Frai^ le Dominico ,sea por esceso de piedad, sea por un resto del amor adiíltero que le prolesa^ cuando era Conde de J^uilar, Fr, Gerónimo sabe que un don^ Lia\ SO riño de la Marquesa ^militar en' tiemrfa de la Constitución, es el rivaí que María epreiiere. Obtiene una orden para hacer*, je arrestar {|or crímenes políticos, yprue- ^«a después álograr que su querida fe sacriíique su honor para salvar la vida del aman. te; tiempo pertlido, porquerizo/* Luis se escapa. Fr. Gerónimo se venga hacienda' entrar aMaría en el convento de la Anunciación^ 7tomar un hábito religioso. En este convento es donde psa ía escena mas horrorosa de la pie^a ,ytal vez la mas ne^ janda que se ha visto .en el teatro. —En ei silencio de la noche penetrad Dominico .hasta la celda de la desgraciada ^descubre sii infame proyecto.. .Ni el llanto, ni los gritos, ni las amenazas de la victima son bastante poderosos para contener al sacrilego. María se refugia al pie de un Gruciíijo :el Fraile titubea^^ pero echando un paño sobre la imagen clel ^alvador que respeta ásu pesar, yreeobrando la primera audacia, se apoderado Ja pobre jYovicia sobre las mismas gradas de su reclinatorio. Lo inminente del riesgo reanima las fuerzas óc María , que de
«na puñalada deja tendido ásus pies al agresor, yeste agresor ¡qué horror ¡era su radre,., M^na iiacioí diíl amor criminal de la Marquesa ydel Conde de A^uilar. El adulterio, el incesto, el‘ sacrilégio. Ja hipocresía ^las pasiones mas vnles^ el ciiHsmo mas repugnante, ved aquí lo que los .nutores.del ^/-rz/Ve Dominico han ofrecido al Publico de París en este drama, que sobrepuja en infamias yhorrores de todo género cuanto la mas estr:aviada imamnaciou Jiá podido inventar. '^ V c• -OTRA MUESTRA DE PAÑO MAS FINO. * •^.*-.^ Víctor Hugo, tan celebrado en la actualidad por sus obras de bella literatura: Víctor Hugo, ácuya jurisdicciou pertenecen alternativamente la oJ^, el romance ye\ drama, dio en el año^pasado al teatro de la puerta de San Martín, en París, una obra en cinco pártes, con el título de Lucrezia Borgia, Todos 'saben quieü fue esta muger. Hija de un Príncipe poderoso, tuvo parte muchas intrips de estado, y, corne-r tio úse cometieron alo menos, en su nombre crímenes, de privilegiada consi- 'J•«A O cicracioii. * Víctor Hugo, tomándolos por base para SU composición, hace resaltar en ella dos /
I 20 ron tres corrales qtfe Señalo la Gofradíát de la Pasión: uno en la calle del Sol: otro en la calle del Príncipe, propio de Isabel Pacheco ;yel tercero también en la misma calle, de propiedad de un tal 'Burtruillos. Consta de papeles originales que en 5 de mayo de 1568 representó en uno de ellos con su Compañía él autor ómaestro de hacer comedias, como se llamaban entonces, Alonso Velazquez; ypagaba seis reales de alquileres por representación. Posteriormente se habilitó otro corral en la calle del Lobo. La Cofradía de la Soledad pleiteó con la de la Pasión sobre el privilegio de p-oder hacer que se representase igualmente ábeneficio de sus obras pías; y después de litigar celebraron escritura de Concordia paca que los productos de todos los corrales de comedias se hiciesen un ^cuerpo en adelante, debiendo percibir una tercera parte Ja de la Soledad, y cios terceras partes la de la Pasión. En 157/1 había ya en Madrid Com- 'pañia italiana, ácargo de su autor herto iTannsja^ que representaba farsas en.' su idioma. También hacían equilibrios yjuegos de manos. ;~ En 1579 se edificó el teatro de la Cruz, en unr solar cercado, propio de Mateo Fernandez, cantor de la Capilla^
I 21 de S, M. ,cuyo solar yun aposento que incluía fue vendido álas Cofradías de la Pasión ySoledad en 550. ducados, y mas 4ducados al corredor, veinte y Cuatro reales de alcabalas ,yotros veinte ycuatro de otorgamiento de escrituras, Ypara pagar los 550 ducados hubieron de tomar las Cofradías, ácenso 448 ducados de principal del monasterio de religiosas de Santa Clara. Esta compra se hizo en i2de octubrede 1579, yen 29 de noviembre siguiente se verifico ya en el nuevo teatro de la Cruz la primera representación por la Compañía del autor Juan Granados. Para defender del calor álos concurrentes ponían en el patio un toldo de angeo. En 24 de febrero de 1582 compraron las mismas Cofradías al Doctor Alaba de Ibarra, inédico de Felipe III, dos casas con sus corrales que poseía en la ca lie del Príncipe, cerca del corral de la Pacheca. Dichas casas, libres de censo, fueron vendidas en 800 ducados. Se dio k principio en ellas ála obra para el nuevo teatro en lunes 7de mayo de 1582, yen 21 del referido mes se pusieron Jos cimientos. La construcción corrió á cargo de Pedro Martin, maestro mayor; Andrés Aguado, albañil, yJuan Arma-' ;raz, carpint-eró. Hicieron -tablado, ves - I '-'-I
a 22 tuarlo, gradas para los liomb.pcs ,ttoventai ycinco bancos partátiles^ un corredor para las mugeres ,aposentos con baleo- »es. de hierro, ventanas con rejas ycelosías, <5-c. ;pero aun sin concluir todas estas obras se estrenó por los autores Vázquez yAvila en 21 de setiembre áe 1583. KUEVa TEATRO DE MADRID, El jueves 1.® descorriente se ha ve* riucado la compra del solar que ocupaba la Fonda de Malta, para proceder Mimediatamente ála construcción del nuevo teatro. Esta se ejecutará bajo la dirección del señor Arquitecto mayor don Francisco Javier Mariategui. La sala tendrá tres órdenes de palcos, cazuela ,yuna galería avanzada yvolante al nivel de los palcos principales.. i**i ^LL oe ha solicitado, .yprobablemente se conseguirá, para, este teatro la gloriosa denominación de María Cristina, Hoy mismo principian las obras, yse cree estarán concluidas para el 27 de junio ,en que se desea hacer la inau* guracion, en celebridad de los, dias de M. la Reina Gobernadora. i t
r~; ;23 I Toaos los Actores excluidos por la actual Empresa de ios teatros primitivos, soti admitidos en este jyse piensa agregar algunos de las provincias, de buena |, i*eputacion, para completar la Compañía. ' Durante la construcción del teatro se trata de suministrar álos Actores lo necesario para su subsistencia. >J¡ La Empresa no está de acuerdo todar vía con el señor Farro sobre la retri- ,bucion que debe pagar el teatro nuevo. Ultimamente pretendía la sexta parte, como bemos anunciado ánuestros lectores. La mediación del señor Corregidor se halla interpuesta ,yno tardará eu sanjarse esta dificultad. m
V)"• V I i í'*^- .l.» . Nota. Acompaña deste Número el segundo pliego del Curso de Declamación, fl t' vi-jí S- ,»I.-->“ MADRID. Imprenta DE Repüllbs. >Año de 1834. .( . \
t 17 Ueleva naturalmente liácía el Criador, desfallece yse estingue al contacto de las cosas terrenas en que esta pasión la detiene yfija. Que clamor concitaba Jas tempes- , tades todas que agitan nuestra vida; yque sin él no liabrian existido el dolor ni la desesperación. Como apenas bay objeto capaz de interesar el alma que al mismo tiempo no lo sea de escitar el Amor : como las riquezas, los honores, las dignidades, los placeres*, en una palabra ,todos los bienes falsos ó verdaderos pueden conmoverle: nosotros, sin entrar en el caos .tenebroso de tantas investigaciones ,vamos álimitarnos aba- ' blar del Amor solamente con relación ála JBelleza, No es por cierto empresa muy fácil, aunque llamemos en nuestro auxilio álos mas distinguidos sabios de tiempos antiguos ymodernos. Por esfuerzos que podamos hacer para descubrir su origen, nos veremos siempre en la_ necesidad de confesar ? [ue se reconoce en él cierto destello de la livinidad, cuya exacta comprensión se niega ánuestro corto talento. La Pobreza que preside al nacimiento del Amor , según los poetas, preside igualmente álas operaciones de nuestro espíritu cuando queremos escudriñar cómo nace, por qué medios se desarrolla yrobustece ,ycuáles son sus caractéres. Mas asequible fuera contar 2
i3 una por una todas las arenas dél océano, que detallar circunstanciadamente todos lós movimientos yefectos que produce en el alma. Aninguna otra causa pueden atribuirse en el orden de la vida social tantos bienes ymales, tantas acciones dignas de imitación ,ytantos delitos que aterran. Instrumento precioso de que se ha servido la naturaleza para conservar la mas admirable de sus obras, naciones enteras que han suniinrstrado hechos gloriosos ála Historia, no hubieran existido sin el Amoi\ Repúblicas florecientes, cuna ymodelo de las virtudes cívicas :Pueblos belicosos, asombro de heroismo, hubieran sido indo— friables hordas de animales feroces, de bárbaros sal vages ,si el Amor no hubiese principiado su cultura ,influido en el desarrollo de sus conocimientos yen el ejercicio de sus virtudes. Él nos forma para la vida civil, la verdadera vida del hombre :nos hace corteses, generosos, discretos, obedientes, fieles, ingeniosos, elocuentes, elegantesSin duda por esta razón uno de los hombres mas respetables de la antigüedad se atrevió ágloriarse de ignorante en todo itierios en el arte de amar; porque creía ser el Amor la escuela del honor yde las virtudes, reinando bajo su imperio suave la paz, la abundancia yla felicidad. Asi sería, si los hombres iTb hubiesen abusado del Amor, JXo fuera preciso enton-
i9 ces deslucir sus elogios con la recriminación de los delitos sin numero de (jue se le acusa, ycon la historia de los trastornos que ha causada en todos tiempos. Pero del mismo modo que el fuego, por pura que se considere su esencia, produce áveces un humo que desagrada yperjudica, según la materias en que ejercita su acción ;el fuego de Amor, alimentándose indistintamente de todos los vicios inherentes ála naturaleza del hombre, produce torpes deseos, perversos designios, yen vez de aparecer como principio benéfico de todo género de virtudes, suele convertirse en origen de toda clase de vicios. Indicado para ser el gérmen de los bienes, es frecuentemente la causa de los males. No tratarémos de hacer la enumeración de los delitos del Atnor\ mancharíamos estas paginas con el veneno yla sangre que ha derramado yha hecho derramar en el seno de las familias, perturbando la tranquilidad de los Cstados, yprofanando sacrilegamente las cosas mas santas. Bastará decir que el Amor ha sido ypuede ser considerado como el enemigo mas terrible de la Sabiduría jporque de todas las pasiones que se atreven ahostilizarla solo contra el Amoryse encuentra desarmada ysin defensa. Las que súbita éimpetuosamente invaden el alma, suelen tiranizarla solo por momentos :otrás se apoderan de nosotros
20 poco ápoco ycomo por grados ;pueden, , pues ,evitarse ,repelerse ,aniquilarse , cuando todavía son débiles; pero el Amor se insinúa de una manera tan artera ,solapada ysigilosa, viene aser casi siempre imposible apercibirse de^su invasión y de sus gestiones. Enemigo enmascarado, ocupa nuestro espíritu antes de que se le pueda reconocer, yeste no baila medio después para substraerse asu dominación. Triunfa ydespotiza el Amor .* la Razón bu» niBnsi y* líi Satiduria arrastran asus pies una cadena ominosa. Los antiguos le’ fingieron tan pronto rey de los Dioses ,como espíritu infernal que los arrojaba del cielo ala tiex’ra ;yla famosa Lais se jacto de que la mayor parte de sus amigos eran filósofos. La primera herida que hace en el alma la Belleza es poco mas que insensible, y cuando el veneno de Amor la inunda toda, suele no creerse todavía atacada de seniejante enfermedad, opor lo menos no juzgarla peligrosa. Los primeros movimientos que se esperimentan son interpretados por ^inple recreación, por complacencia inocente en favor de una persona amable. Se regocija el alma en la presencia de aquel objeto, se complace en su conversación, se goza en su recuerdo ;pero todos estos alectos suelen ser tan tranquilos ,que la babi~ daría, en medio de toda su severidad, no se atrevería acondenarlos. Los apriie apor
2i el contrarío, ylos hace pasar gratuitamente, sin esfuerzo ninguno, por urbanidad, cortesanía, atención, de todo punto irreprensibles. No duran mucho en este estado los deseos. Auméntanse paulatinamente, ypor la continua agitación yefervescencia que producen en el alma, viene á manifestarse de una manera sensible, indudable ,el fuego antes oculto ,yse robustece poco ápoco la llama que la abrasa y devora. Entonces aquella misma imagen agradable que se ofrecia ánuestros ojos con el carácter de la dulzura, sencillez yrespeto, se hace por momentos insolente, atrevida, audaz, severa, imperiosa; se apodera del alma cuantas veces quiere, ypor mejor decir no la abandona jamas :mézclase en los mas serios pensamientos: perturba los mas importantes: acibara los mas gratos: profana los mas santos; se desliza aun entre los sueños *, ypor una perfidia insoportable ,óse ofrece severa ycruel cuando no-hay motivo de temor ,óengaña con ilusiones falaces en medio de los tormentos mas crueles. El Amor que basta entonces era un niño de quien muy poco ó nada se podía temer, se da áreconocer con tono despótico por padre de todas las P«- jíoneí: padre tirano, que apenas ha engendrado una la sofoca yahoga para engendrar otra que sofocará yahogará como la primera :hace nacer ymorir al mismo tiem-
28 vimiento simpático, ysi quiere articular sonidos, tartamudea yse ve en la necesidad de enmudecer, porque la humedad estraordinaria de la boca los sofoca y anega. Los oidos^ en fin ,sirven de muy poco áun amante. No oye la mitad de lo que le dicen, comprende confusamente, responde sin exactitud, ysus discursos son con frecuencia interrumpidos por suspiros profundos que parten de su an'gustiado corazón. Investigando la naturaleza del Amor, puede decirse que el de los filósofos no es menos ciego que el de los poetas, yque al querer establecer una definición exacta, se tocan grandes dificultades. Sócrates lo define uii deseo de la Belleza ^ pero algunos lo impugnan, porque el deseo no se ejercita propiamente sino sobre lo que no se posee, yobtenida la posesión se extingue. Se dirá que no hay posesión tan perfecta ,tan absoluta, en que el deseo no pueda ejercitarse todavía, aunque no sea mas que en la continuación de la posesión' misma ;pero nosotros, sin pasar muy adelante en esta discusión ,que no es de interés directo para nuestro propósito, definiremos la pasión que nos ocupa un moinmiento del alma que nos llera dunirnos dlo qae nos parece amable ,crey'endo encontrar en esta limón cierta perfección de nuestra ma-
29 ñera de existir» Procedamos al examen de las Causas determinantes de los Caracteres del Amor, y'en este examen principiemos por los que llamamos Morales» No reconociéndose ninguna otra pasión susceptible de tantas modificaciones, seiia fastidioso éinterminable hablar de todas en este lugar ^porque muchas de ellas, adc“ mas ,proceden de otras pasiones que acompañan al Amor yde las cuales se diia en particular ásu tiempo. Los principales caracteres morales son ,pues, en nuestra in- ^ teligencia iel continuo pensai de un amante *eu el objeto que amat la alta estimación en que le tiene*, los medios que emplea para poseerle ^ylas palabras de q^e se sir\ e cuando habla de él. En cuanto al primero, bien que sea propiedad común atodas las pasiones ocupar fuertemente nuestro espíritu ,teniéndole siempre inclinado hacia el objeto de la pasión dada, no hay ninguna que lo veriíiciuc Í113S iiiip0rios3iiic nte iii con niQS obs— tinacion que el Amor. Es tal la herida que hace en nuestro interior, que la imaginación, ocupada enteramente del ol>jeto amado ni aun concibe la existencia de otro cu- ',ueda satisfacer mas los deseos or esta causa ninguno, cualqíiierrqúe' fuere su escelcncia positiva, consigue torcer la inclinación que el alma descubre: esta no abandona nunca el bien del posesión p alma. Pí
30 mayor en cambio de otro qué considera mucho mas pequeño. Privada, pues^ de aquel eñ cuya posesión cree encontrar la perfección de su manera de existir, desea esta posesión incesantemente, ybusca en ella el remedio del pesar que la oprime. Pero el primer origen de todos estos efectos es la fuerte impresión que la Belleza produce en el alma; de manera que haciendo ver por qué los objetos de las otras pasiones no la causan tan fuerte ytan profunda, se demostrará que debe ser mas durable yocupar privilegiadamente el espíritu. Es una verdad, demostrada ,que existe en nosotros el instinto de la conservación: es verosímil que este instinto existe en razón de algunas ideas que aunque oscura y confusamente grava la naturaleza en todos los individuos ;yque estas ideas se escitan yse reproducen con la concurrencia de las otras ya mas positivas que los sentidos transmiten ,yque causan después el Amor^6el Odio, la Aversión 6el Deseo. Dos son los principios esenciales ánuestra conservación :buscar el bien, huir el mal. La naturaleza se sirve antes del primero que del segundo ;ycomo en la idea general del bien cabe la distinción del que lo es mas ó menos que otros bienes determinados, la naturaleza, midiéndolos todos por su importancia, hace que la impresión produci-
3f Ja por la idea Jel bien en nosotros, sea fuerte yprofunda proporcionalmente. Y como la conservación de la especie es un bien mas escelente ymas general que todos los demas, parece que la naturaleza ha determinado dar al alma conocimiento mas eficaz ydeseo mas ardiente hacia el bien de la conservación. La idea de la belleza esterior de un objeto ,representada c'n nuestra imaginación, ycombinada con la idea general de la conservación que lia gravado en nosotros la misma naturaleza, despierta yexcita el deseo vehemente que se apli ca al objeto representado. De este principio puede deducirse la asidua atención del alma de un amante ácuanto está relacionado con la persona amada. De la alta estimación que el amante profesa al objeto de sus adoraciones, nacen el respeto, las sumisiones, los obsequios, ylas hiperbólicas perífrasis de que se sirven los enamorados. Ciertamente es cosa estravagante ,ysi la esperiencia no lo acreditase todos los dias sería hasta increible, que el Amor , con un irresistible encanto, haga desconocer hasta las circunstancias menos favorables de las personas ,ypresente los vicios como virtudes. La imaginación es indudablemente causa principal de todos estos errores :ála imaginación es dado el poder de abultar los objetos ysacar de su orden natural las ideas :áella pertenece la
32 creación de mil fantasmas que los ocultan odisfrazan, haciéndoles parecer muy diferentes de lo que son en la realidad •, la imaginación obra, pues, sobre la idea de la Belleza que le es representada como acostumbra hacer en los sueños, formándose ,quimeras en cierto modo conformes con la agitación de nuestros humores, que determinan la acción de aquella facultad. La imaginación al representarse la idea del objeto que se ama, la acomoda al modelo de la general de la Belleza , la adorna con todos sus atractivos, la confunde con ella, yse figura por estos principios la persona amada mucho mas perfecta que lo es en' efecto. De esta viciosa operación de' núes-- tras facultades intelectuales puede decirse lo que de otras muchas enfermedades del espíritu ,en las diales los errores particulares que le tienen en desorden alteran y vician todos los pensamientos relativos, quedando los demas que no lo son sin alteración ysin vicio. De aqui es, que un amante puede conservar su buen juicio en independencia, libertad yrectitud absoluta en todo lo que no se refiera ála persona por quien se determina la pasión :en el momento que se interpone esta idea es preciso sucumbir yjuzgar de las cosas según el error alhagüeño que inspira. Es maravilloso que un rostro deforme ,juzgado por tal, pueda parecer helio éinteresante al mis-
SEMANARIO TEATRAL. a?ne?*o funis 12 líe iWityo líe 1834. CRÓNICA DE LOS TEATROS DE MADRID, •^' ítéprÉsenlaciones de ta Semana última* Domingo 4. t=s Cruz :estuvo anunciada la opera ICapiileti ed IMontecchi ^ pero «o se ejecutó por indisposición de la Sra. Grisi. Se dio en <lugar de la ópera La Hija en Casa yla Madre en la Máscara, comedia en tres actos yen verso ,del Sr. Martínez de la Rosa. =Príncipe :siguió la Conjuración de enecia. Lunes 5. *== Príncipe :la misma del Domingo. ~Cruz.: ICapuleti ed IMontee'• chi , ópera en dos actos >del Maestro Bellíni. Martes 6. =Gruz: la misma del lunes. Príncipe ;ideni. A
2 é Miércoles 7. =Principe íla misrna del martes. =Cruz :Los Esteriores Ensaño^ sos ,comedia en tres actos yen verso. Jueves 8. =Cruz; la misma del miércoles. =; Príncipe: Ídem. Ciernes 9>==Principe :La Expiación, drama en cuatro actos yen prosa, traducido por el Sr. Vega. i== Cruz ;La Mogigata^ comedia en tres actos yen verso, del .;§r; Moratin. ) Sábado 10^. —Cruz :la misma del vier* nes. »Principe :¿í/em. CRÓNICA DE LOS TEATROS ^\^ki\. DÉ LAS PROVINCIAS. ''Galatayud* í,-.T.-I t '“-* fc Compañía de declamación >música y “baile que debe trabajar en esta ciudad, en Terúél yDaroca en el año teatral de 1834 á1835.-—^Autoresi; don Francisco JVebot ydon Antonio Catalá. Primera dama: doña Juana López. Segunda: doña Carlota Coronel. Graciosa: doña Francisca Rubio. Cuarta dama :doña Carmen Coronel. Característica: doña JosefatjAagües, Para determinados papeles: doña Josefa Catalá. Primer galan ydirector de la escena :-don Francisco Nebot. Segmfdo y
suplir al primero: don Fulgencio Segura. Para galanes jóvenes: don Francisco SaForit'. A-titonio Saborit. Carácter anciano: don Joaquín Vencgas; Carácter jocoso; don Antonio Catala.= De cantado ;doña Francisca Rubio^ doña Antonia López, don Fulgencio Segura, don Francisco Saborit, don José María Llórente. —Apuntadores: don Manuel Benitez ,don N. Mesa.== Baile: doña Carlota Coronel, doña Carmen Coronel, don José María* Llórente, don Pablo Mesa. —Tramoyista :don José JBellido. ii(.: TEATROS ESTRANGEROS. •íi »f-»r *- -IjOs principales de Londres son : El del Rey, óde la ópera italiana. Estrenado en 9de abril de 1705. Destruido por un incendio en 17' de junjo de 1789. Reedificado en 1790. Cabida. 2500 personas. Los palcos ,adornados con tanto lujo como los. dc' los teatros de IN^ápoles, pueden contener 900 personas. Está destinado áóperas italianas ybailes magníficos. Las representaciones, suelen principiar en diciempre yterminar en julio. La mayor parte de los palcas son propiedad de particulares ,yel resto se abona por años. La •entrada yasiento en los 'demas sitios cues-
4 ta <le 30 a54 rs. por|)ersona> según el narage. Drui'y-Lane. Destruido pol* un iii'- cendio en 1809. Reedificado en 1813. Cabida de 3000 personas. Se ejecutan en él tragedias ,comedias ybailes. Precios de las varias localidades, de 6á18rs. vn. 3. ®Covent-Garden. Se quemo en 1808> Reedificado en 1809, se abrió de «nevo en setiembre de dicho año. Cabida de 3000 personas. Hace dos años ascendia su entra- •da llena á70000 rs. vn. Hoy pasa de 90000. Precios, con corta diferencia, los de Drury-Xane. 4.®. HaisrMarket. ’^ 5. ®Opera inglesa. En estos dos teatros suelen dar principio las temporadas cuando concluyen las de Drury-Lane yCovent-Garden. Precios Í >or persona de 5á15 rs. vn. ,según las ocalidades. iEn Inglaterra es permitido devolver el billete yrecoger el dinero antes de levantado el telón. Cuando se entrad la mitad de la función no se paga mas que una mitad, del valor del billete. El célebre actor Garrik, cuando dirigia el teatro de Drury-Lane, quiso abolir esta costumbre. Los carteles en que se anunció la novedad que se. deseaba introducir irritaron ai público. Lleno el teatro, yhabiendo relucido un profundo silencio hasta
5 levantarse la cortina ,fue este momento el que puso termino áaquella aparente traii? quilidacl. Una horrible gritería sofocó las voces ,yanuló los esfuerzos de los actores para hacerse ohr.' Los apasionados de Garrik quisieron sosegar con la pe-rsuasion el alboroto. Los silbaron como álos actores. Pufiadas ypalos sucedieron álas-razones de convencimiento; pero los partidarios de la mitad eran muchos' mas ,ycomo gene- , raímente sucede que los mas pueden coií los menos ,el triunfo fue para, los que no eran tan pocos. Arrancaron los bancos, es* tropearon el inaderage de todas las localidades ,echaron.del teatro álos actores., y pasearon déspues por las calles de Londres varios trofeos-de aquella gran,jornada. Se repararon los daños ,se volvió áabrir el teatro ,’compareció Garrik, -se escu.só lo mejor que .pudo ,lie’ insultaron de nuevo, ypor líltimo tuvo que arrodillarse ypedir ’perdon para escapar vivo. Pero sensible aquel actor recomendable alas humillaciones áque se vió forzado ,abandonó la escena ,y'iio hubiera vuelto apisarla sin las instancias de muchos principales Señores ,yaun las de la misma Familia Real que le distinguía con el ‘aprecio digno de sus taleutos. KL» j ÍÉ^ X*
. sentacíon con heces cTe vino. Con respecto al tiempo ele que se tratíi fue Friníco uii gran Poeta, digno ele aelmiracion yalabanza. Recitanelo unos versos enérgicos'ele cierta tragedia suya conmovió de tal moelo el animo de los espectadores jque en el acte> í*ue creaeJo Capitán del Fjercito. Fos átenienses creyeron que quien sabia hablar de hazañas militares en aquellos términos era apropósito para mandar <i los que elebiaii COiubatir en defensa de la patria. Pleuronia, J-^os Egipcios ^^cteon ^jllcestes ^uánteo , Eas lyancudes ^son títulos de otras tantas tiagedias de este poeta. Escbiles, justamente honrado por Aristóteles yQuintiliano cunólos nombres deGenioy Padre de la tragedia, hizo calzar álos actorés el coturnO:, ogia con .los héroes que representaban, yles dió.trages ymáscaras convenientes, influyendo mucho en los progresos del arte con sus composiciones trágicas que represento, deducidas de tas fábulas homéricas, levantando su estilo ámayor grado de nobleza, tocando en la sublimidad, y aun llegando ála binchazon, según el testimonio de Quintiliano. V^aliéndose de los conocimientos del arquitecto Agatarco hizo edificar en Atenas un teatro magnifico, el primero que reunió todas las circunstancias requeridas para la decencia, la seguridad yel sostenimiento de la ilusión. Compuso la música de sus dramas: inventó ía acción \ V
iS ¿e los bailes: prescribió yregularizó los gestos ymoviimerttos dvl coro <pie cantaba ybailaba cu los iiilcriucdios tb: los actüsi disminuyó el míiuero de los actores de este yaumento el de los episodios*, yse hizo admirar yapl-audir como autor escelente, como actor sublime, ycomo inteligentísimo director. Compuso según algunos setenta tragedias: según otros fueron mas de ciento. Ganó la corona olímpica mas de treinta veces. Guerrero animoso, valiente yesforzado Capitán, triunfo en la bataÜA de iVíaraton ,gloriosa para los atenienses,» Las tragedias cjue ban quedado de Escliiles se titulan :Prometeo en el Cancaso :Las ^suplicantes ;Los siete Generales del ase^ dio de Tébas :Agamenón rLos Cocforos: Las Eumenides ,Ylos Persas. En una disputa pública entre los poetas trágicos, con motivo de baber tiaido Cimon áAtenas las reliquias de Teseo, fue adjudicado el premio áSófocles. Eschiles se creyó bumillado con el triunfo de su joven competidor, yse retiró áSicilia bajo la protección del Rey Hieron. Su muerte fue estraordinaria. XJii águila le mato dejando caer sobre su cabeza una tortuga: Eschiles estaba durmiendo en el campo. 4 t
/ f 14 I'‘ii BIOGRAFIA. \Lope de Rueda. >» Fue uatural de Sevilla^ de oficio Batí*^ Foja, óBatidor de oro >Poeta cómico yAc^* tor. Cervantes habló de él en el prólogo de sus comedias, llamándole Piaron insigne 'cn la representaciónjr en el entendimien^ ío ,yteniéndole por tan admirable en la poesía Pastoril qUe nadie le llevaba venta* ja desde su época. Agustín de Rojas en su pelaje entretenido escribe ló siguiente : •• %Digo que Lope de Rueda, Gracioso representante, Yen su tiempo gran Poeta y’ Empezó áponer la farsa En buen uso yorden buena . Porque la repartió en actos . Haciendo introito en ella, ¡ Que agora llamamos loa 5 Ydeclaraban lo que eran Las marañas, los amores , Yentre los pasos de veras Mezclados otros de risa : Que porque iban entremedias He la farsa los llamaron \ .
<5 Entremeses ue Comedía; Ytodo aqufsto il)a <‘ii prosa ^ Mas graciosa que discreta. El Señor Pellicer en su Historia de lá Comedia Española observa que Agustín lie Rojas nt) tendría noticia de la Propaladla de Torres Jaharro, cuando atribuyó áLope de Rueda la introducción ,el iotroito ú argumento usado por aquel. Repara tain<- *bien que Lope no hizo división de actos ni "de jornadas, usando solo de escenas seguidas. Lope de Vega escribió que las Comedias no eran mas antiguas que Rueda, á quien habían oido muchos que aun vivían. Goma entonces el año 1618. Se conservan cuatro comedias de Lope de Rueda ydos coloquios pastoriles, todo en prosa. Los títulos de las comedias son •Eujhinia^ con ocho escenas consecutivas: AñieUna, de seis; Los Engañados,¿\ez \Medora , de seis. A cada una precede el prólogo, argumentó, ó introito. Los coloquios llevan el primero el título de Camila yyel segundo el de Tinihria. Escribió ademas Lope de Rueda un diálogo en verso, titulado: Sobre la intención de las calzas que se usan agora. Publicó estas obras por primera vez Juan de Timoneda en Valencia, en casa de J'úan Mey, ála Plajsa de la Yerva, año de r567^ en octavo, dedicadas ál Ilustré Señor Martin de Bardaxin. Fueron impresas eil Sevi-
i6 lia por Alonso de la Barrera, año de 1576, en octavo. En la Real Biblioteca del Escorial se llalla otra obra de Lope de Rueda, con el siguiente título :Compendio 11a- »mado el deleitoso, en el cual se contiene» »muchos pasos graciosos del escelente Poe- )>ta ygracioso representante Lope de Rue- ))da para poner en principios yentremedias ))de coloquios ycomedias. Recopilados por )) Juan de .Timoneda. En la M. JV. yM. L, %/ »Ciudad de Logroño, por Matías de Mares^ »año de 1588.” Está en octavo. Alos elogios tributados áLope de Rueda por Cervantes, deben agregarse los qué mereció á otros muchos escritores de nota españoles yestrangeros, entre los primeros Baltasar Gradan, Diego de Colmenares, el célebre secretario Antonio Perez, Juan de la Cueva yLope de Vega. Se cree que representó en Madrid, aunque nadie se atreve áseñalar el paragc, porque conservándose memoria histórica de Corrales destinados áespectáculos escénicos por los años de 1568, yhabiendo fallecido Lope de Rueda en 1567, hay fundados indicios para congeturarlo. La Corte se fijó en Madrid el año de 1561 :con este motivo es posible que viniese I^ope de Rueda álas fiestas ydiversiones púbücas de la Capital, en donde seguramente le debió ver representar Miguel de Cervantes, siendo muchacho, como él mismo escribe
17 en el referido prólogo de sus comedias. Rueda, que supo adquirirse un nombre imnortai en los fastos de la escena Española, fue enterrado en distinguido sepulcro entre los dos coros de la Iglesia Mayor de Córdoba, donde había fallecido. De esta lionorifíca demostración conque se marcó en España el aprecio particular que se hacia de los ingenios sobresalientes pudo tal vez dimanar que Inglaterra yFrancia honrasen la memoria de sus mas esclarecít dos Poetas yActores dramáticos, concediéndoles mas tarde sepultura en las Abadias de Westminster ySan Dionisio. Como las obras de Lope son poco conocidas, no desagradará ánuestros lectores que. presentemos algunos de sus versos, en’ el generó que mas celebró Cervantes, yque él insertó en la tercera jornada de los Baños de Argel. Son los siguientes : "Esparcios, las mis Corderas, ))Por las dehesas yprados, ' »Mordeysabrosos bocados j ' »No temáis las venideras ' )) Noches dé ñubfos airados ; '- )> Antes* Os’ andáy escutas,’ •• *• •»Brincando de recontentas í •‘))‘N'ó os aflij aél ser mordidaS »Delas lobas desambridas ^ )) Tragantonas ,mal contentas ;' »yal dar de lós vellocinos B ^
»Venid símpres, Mo ronceras, ' »Rumiando por las laderas, »Ajornal eros vecinos , »Oal corte de sus tijeras: »Que el sin medida contento, )) Cual no abarca el pensamiento »Os librará de lesión, »Si al dar del braneo vellón »Barruntáis el bien que siento: )) ¿Masquién es este cuitado -)) Que asoma acá entellerido, )) Cabizbajo ,atordecido, )) Barba ycabello erizado, ‘»Desairado, ymal erguido ?” '•»•Iit« .. '' En sus, obras prosaicas hay trozos de singular mérito, yque no hubiera desdeñado confesar por suyos el mismo Moliere, 4*,^ MISCELÁNEA, «• Las representaciones de lá Conjuración de Venecia han sido, muy concurridas. La Empresa ha encontrado en el éxito venturoso de este drama indemnización superabundante de todos los gustos que había hecho para ponerle en escena, siendo muy probable que en la temporada de invierno dé otros tantos dias, tan bueTUS como los que ha dado ya. íte» Se ha asegurado en' algunos Periódicos
i9 de esta Capital que se. trata de adornar un Palco bajo en cada teatro para S. M. la Reina Gobernadora, frente álos que ocupa en uno yotro el Sermo. Sr. Infante don Francisco. =r Con referencia ápersonas de grande importancia en la Corte ,se nos lia dicho que va árestablecerse elJuzgado de Protección general de teatros del Reino, recientemente suprimido. Si se adoptase esta medida, veríamos con gusto asegurada la centralización de todos los negocios del teatro, lo cual pudiera verificarse sin menos cabo esencial de las atribuciones de los Subdelegados de Fomento. Estos podrian tener la intervención inmediata en sus respectivas demarcaciones, pero con dependencia, también inmediata^ del Juzgado de Protección, como succdia con los Subdelegados de estej ni se perjudicarían en lo mas mínimo la marclia y orden establecidos para este ramo de la pública administración por recibir una modificación que se creyese necesaria, y que seria siempre relativa áun solo negocio, limitándose áhacer llegar al alto Gobierno por. conducto del Juzgado de teatros lo que ahora llega desde las respectivas Subdelegaciones de Fomento. Muchas circunstancias particulares de esta profesión reclaman dicho restablecimiento: en él nos parece que ganarían mucho el
20 arte ylos artistas, aunque perdiesen algo las Empresas, cuja prosperidad, refiriéndonos áMadrid, está en razón inversa de los adelantamientos del teatro; y también reportaría beneficios álos establecimientos piadosos fundados por la Corporación de actores. Estos establecimientos se han sostenido con las contribuciones forzosas que pagaban las compañías del Reino: contribuciones marcadas en el Despacho que espedía el Juzgado de Protección anualmente para abrir los teatros de las Provincias, En la actualidad no se dan Despachos en Madrid: son los Subdelegados de Fomento los que autorizan respectivamente álos autores; pero no estando previsto ydeterminado prestar esta autorización asegurando al prestarla la subsistencia de los establecimientos de la Corpocion de actores, ysiendo muy probable que las compañías de provincia se lleguen ácreer por la supresióndel Juzgado en la emancipación en que se creyeron cuando fue otra vez suprimido, sena en este caso consecuencia forzosa la ruina de dichos establecimientos. i\ohabria, pues, que estrañar que dentro de poco se renunciase al servicio del culto Divino de que cuida en la Parroquia de San Sebastian la Corporación ,yse cerrase el Hospital en que la misma ha atendido desde su fundación ála asistencia de mas de ochocientos A
2í Eobres enfermos' qne sin este recnrso buieran sido víctíaias de la miseria yel abandono, ógravado los fondos de los Hospitales generales. =Parece que la Comisión nombrada por S. M. para formar yproponer un proyecto de ley normal sobre los teatros ha concluido ya sus trabajos, yse dispone asometerlos ála aprobación Soberana. Se asegura que en el proyecto de ley se lia cuidado particularmente de dar ála profesión todas las libertades yfranquicias de que es susceptible ^yque pueden convenir para llevar el teatro al grado de perfección que se desea ^yque la propiedad literaria ha sido considerada también con la atención que se debia. Nada mas justo que declarar alos autores el derecho áuna retribución por sus obras dramáticas cuando son representadas en cualc|u¡er teatro que no ba pagado su adquisición como los de IMadrid. == También se asegura por conducto fidedigno que por la Autoridad correspondiente se pedirá álos Actores apoderados de las compañías de Madrid para entender en los espedientes de jubilaciones, según Real orden de 16 de setiembre de 1830 ,un proyecto de Reglamento que estando de acuerdo con las bases establecidas en la ley normal, sistematice de un modo claro ypositivo esta parte de la administración
36 í*lrlo asi .fuera de sí mismos para formar intimé ¿nL con el objeto amado,, es fuerza miren con abandono absoluto cuan* to les pertenece en todo lo que no diga relación directa ála pasión que les do-, mina. Como no viven eñ sí ni para si, creen que existe razón poderosa para llamar alos objetos en que viven su alma ysu <vida, puesto que en ellos solo tienen de continuo sus pensamientos, sus deseos^ reputándose por muertos desde que l^*m reconocido que no vivian en si mismos, i no hallando otro medio capaz de hacerles revivir» sino la reciprocidad de los efectos, transformándolos esta en \os objetos aman ,comunicándoles en esta metamorfosis toda su alma ysu vida yregenerando la suya; por tanto aseguran ,que -no correspondidos ,• oviéndose olvidados, proceden con exactitud si dan alos desdenes yálos -odios los nombres de ingratitud, crueldad yhomicidio. Hemos dicho que esta pasión se presenta con diferentes caracteres, siendo alternativamente alegre en iunos, triste en otros, violenta, suave, atrevidá, tímida ,audaz, respetuosa ,razonable, extravagante, constante óversátil. Las diferentes inclinaciones determinadas por el. temperamento y. la costumbre, son las que deciden del carácter particular con que el Amor anuncia. El temperamento y
la costumbre modifican la existencia con arreglo álas circunstancias particulares de nuestra posición en el mundo, ynos conducen en todas las operaciones con sujeción áestas leyes, siendo su influencia >no' solo muy poderosa, sino las mas veces irresistible. La concurrencia de las demas pasiones contribuye también á caratíterizar él imprimiéndole cierto sello réspectivov ácada una de ellas, porque es imposible que el jámor se anuncie con carácter'' «/egre cuando la tristeza oila colera afectan nuestro espíritu ;é jnappsible también que se presente triste cuando brilla en nuestras almas puro y pacífico regocijo. En los caracteres materiales del jimor conviene distinguir dos especies: unos son hijos de premeditado designio >otros producidos por forzosa necesidad. La existencia de los primeros se debe al ijuicio qué forma el alma de su 'utilidad óconveniencia ,íbien que muchas 'veces no se deduzca de ellos este pretendido .yesperado beneficio. Los otros, pura ysimplemente! naturales ,de 'constante éindis-r Í )ensable‘apariciou, no son otra cosa que aconsecuencia iñinediata, simpática y legítima de la agitación yefervescencia de que suele' ser presa nuestro espíritu. 'Los diferentes movimientos que se dan álos ojos, las particulares ycuidadosas
38 inflexione^ de lá voz >.la ¡risa ;y. sonrisa^ el Continente óapostura de tbdo nuestro cuerpo ypertenecen ála primera especie ; todos los otros son de la segunda. .. !., -•Lbs Filósofos ál bacer profundas investigaciones sobre los llamados ojos amor JO.Í, ban pretendido deslindar con acierto todas: laS circunstancias queir deben. re>* sidir en ellos, para .calificaHos,, de .tales* Un grueso volúmeni. no seriabastante fá contener la expdsicion minuciosa, de todos los sistemas ,doctrinas yobservaecioiies - sobre este asunto. Han dicho algunos que la viveza y^prontitud de las -miradasj la facilidad para girar en todas direccio)» nes eran su distintivo y,carácter párti-r cular. Mucboside’ los traductores de< Aristóteles se han equivocado llamando ¿los que seguri lá éspresion ¡de aquel Filósofo; deben llamarse devorantes! Los ojos irísanos no pertenecen, ciertamente al la cólera ,la inquietud; del es*- pirita, la/ versatilidad yligérezájdede* terminados individuos ,llevan consigo éste ^ carácter 'particular ;de los .oyoíllamados insanos. JNosdtros creemos que la idea de Aristóteles iestá .perfectamente .represen#- tada por la palabra. JRaetd usada por los latinos para calificar? los ojos '.que cónsa¿ eraron áVerius ;ojos risueños ,que *mi»- rali como de Soslayo^ en lbs, cuales sé observa con frecuencia' <jue i' el parpadO'isu^ /
f i\ 39 p^ríiOr dcsciciwlc poco apoco^ como d unifsc con el ¡iiferiorj. pero sin ¡llegar^ tocarlo!, cerrándose á. medias. Estos ojos ;tienen correspondencia, homogeneidad bien 1establecida con la naturaleza del Aríiori con .una sola mirada' revelan,al observa^ dbr menos .feliz' los movimientos inequi-* vocos de la pasión áquien sirven. 'Es demostrada verdad que el ^jámor consiste esencialmente ,en la' unión ,del alma con el ofe^eío -que la ocupa: áesta Union preside siempre >un placer positivo :.'qu’ela Belleza, inspira^, constantemente respeto yveneración ;yque cuando nó se posee lo que. se ama^ se aspira sin cesar, áposeerlo. Sé infiere, pues,, que Ja inclinación de los párpados marca la Veneración y.el respeto :que én el giro suave; .dél globo .del ojO 'háciael. objeto de nuestras ¡adoraciones' sé puede leer la espresion de iaquella amorosa, languidez que afecta nuestro' espíritu., sSi los ©jos se entrecierran ya déiintentoy ya porque la 'sonrisa comprima, los musciilos ;de.;^os párpados, podrá decirse que. ;en este mo^ vimientO' tiende el aVma «áí apoderarse de la imagen .quesei representa en nucistros ojos, áretenerla paraconsiderarla, ¿on. miar yor 'i atención p’ yque los., cerrarían idtóidie luegopara ..concentrarse' y. gozar de¡iella masaabsoltttaménteí, si encontrase' en esté gocfi; -Baaybi? 'placer *que iet que'le eausa I/
40 la reproduccíoji de aquella ^misma imagen cuya representación le es tan graU. .Asi^ pues^ se ve" obligada el 'alma acompartir stis atenciones ycuidados en>el uso de los ojos ,como los comparte eií la combinación’ del miedo yla colera, ’en cuya situación quiere áun mismo tiempo ver yno ver el mal que huye ódesprecia. La frente está por lo* general en esta pasión risueña yserena, yaveces se diria que se abre óse estiende. ... La voz se modifica con infinitas modulaciones' que todas marcan la efervescenciá en que se encuentra el interior» de losena* •morados j, yson principalmente espresioh eixacta de la. esclavitud en que ‘gimeni El temor haciendo mas lento; acobardando el movimiento de los pulmones debilita y lleva casi a. desfallecer los sonidos hasta el plinto de no percibirse bien las articulación nés. El alma ,aiin sin la ípreseneia del'te— mor, por un sentimiento de afinidad, cree necesario a. veces manifestar por estos mismos medios modestia »y respeto ^ycómo lavoz fuerte yenérgica se asocia; más bien con la audacia ,yla áspera ybronca es propia de los genios bruscos; creyendo incompatibles estas cualidades con el fin que se apropuesto ,prescribe al amante 'Ocultaras, ora las haya recibido del temperamen* •O, ora de la costumbre, ora del tempera*
r 41 mentó yla costumbre reunidos. Las inflecsiones, pues, que el ^mor comunica ala vox son signos representativos de los diferentes afectos que. combaten el alma, ya sea que la admiración la arrebate, oque el dolor la oprima ,óque el deseo la transporte, oque al logro de este se opongan obstáculos pO'^ dérosos. En todos estos casos se modifica la yoK con:un acento particular, elevándose gradualmente álas sentidas esclamaciones, bajando con cierta languidez yabandono álas interjecciones mas patéticas, yprocediendo en uno. yotro de modulación en modulación,.sin dejar. ;de tocar simultáneamente todos los tonoslmas, omenos, propios yadecuados álos afectos de la pasión aque el alma sucumbe. ;!.;! tí!....^ ..,En cuañto al gesto ycontinente del ^mor, *confesáremos francamente que ballámos suma dificultad <para;determinarlos ,' no habiendo .en nuestra ,opinipn;.ni continente ii\ gesto esclusivarnente pecüliares de, una pasión en que la gesticulácion y apostura se modifican ;se ;cambiau con la mayor frecuencia-^y se conforman siénipre con lo que exigen los diferentes afectos que subordinados á'la .< pasión.. dé qu© se 'trata, baceii no obstante i>arte integrante de ella para el: caso, en cuestión. < >'JV.uestro esterior anuncia modestia cuando nos domina la idea del. respeto ;inquietud en el temor yáveces aun en eL regq* /
42 erjo: abatimiento ,languidez, si la triUeza se ha apoderado de nosotros. En cuanto álos caracteres puramente naturales, diremos que si en el Amor se muestran brillantes los ojos es efecto de lá irrupción de un torrente* de espíritus que se precipita en ellos ylos vivifica con su presencia. Ni es posible dejar de atribuir este resultado ála causa' que se determina, que cuando los espíritus se retiran odisipan, pierden los ojos absolutamente su brillo ordinario. El miedo produce iguaEe*^ fecto :! loís cadáveres 'confirman esta verdad; y^nibos casos es la ausencia deilos espí'* ritus la causa conocida. I'-'>: *.’ •El enrojecimiento dél rostro es común á Varios afectos susceptibles todos de combinarse con el Lá causa en general es el' arrebato de la. sangre bácia la parte superior de nuestro cuerpo: movimiento que tie^ ne lugar en todas las afecciones, fuertes que obligan al alma álanzar Cuantidad de espíritus vitales al esteriqr ;sin embargo, siempre podemos distinguir en el enrojecimiento del semblante una relación •particular con la afección que lo motiva. El de la cólera principia siempre* en los ojos :él de la vergüenza se indica én las estremidades dé las mejillas yorejas: el del; ^moi* ,*hacien^ do abstracción de* todos 'los 'demás"afectos que Con él pueden combinar se>' suele prín; eipiar e» la fjrtíüte. .‘^
43 .En cuanto al entorpecimiento de la loncna, los suspiros, la palidez del rostro, yde-r inas, no nos detendremos por ahora-, en priIner lugar porque se ha dicho bastante para poder inferir, lo que no se dice ,yen se-r gundo porque tendremos ocasión de yojyer áhablar de este asunto en la parte practit ca, haciendo las aplicadones. convenientes, •é Ii* »» J- ^f«V; TEORÍA DE LA RISA. <^ ,**!* 'II ¿Por qué nos reimos? no es fácil con-, testar» Sócrates dijo que el hombre era un animal, ridículo ,yalgunos hau esplicadí:) esta definición,, Ósi se quiere esta .sentencia, apelando ánuestra.ignorancia sobrei la verdadera causa yorigen de^Ja /tí^» - ,Es ciertamente muy esfraño que el. /lomare, el ser privilegiado que abriga suíicien* te presuticipn para creerse íntimo confideq^ te de la naturaleza,, que, pretende inyesti'- gar sus mas. admirables .operaciones ,, apoderarse’de,sus. mas.íeconditos, secr,etOS|,ny que áveces.en'eljesceso, de su lojQura se.juz- ;a capaz ,de^ corregir-la.; que este rnismu .¿ombre , decimos, ignore la causa de, lo que le es tan familiar*,!>B.ie atodas horas, y» nOi ¡piUC'deyesplicar porquese ríe ,ni>de— ,tefp^in^c los particulares; movinai^pl®^ ^^® j^n$|itjifyen.la^ pasión:
I 44 primer orden al entrar en el eiíámen de esta cuestión han confesado francamente que no comprendían en ella lo bastante ;y no se han detenido en asegurar que en el caso de haber sido dado áalgún mortal re- ^•ert términos absolútainente satisfactorios, no podría ser otro este animal ridiculo pri'vílegiado , sino aquel Filósofo de la antigüedad, que adoleciendo de la manía de reirse de todo ycontinuamente, dijo que la verdad estaba oculta en un abismo de profundidad insondable, hasta cuyo fondo no era posible áningún hombre penetrar. No presumiremos nosotros de mas perspicacia que los sabios que han 'hablado asi; pero creyéndonos obligados á' pasar mas adelante qué ellos en ü"ná' emprésa qtie' les arredró, la vamos á: acometer. Sea’ cualquiera el resultádo del empeño en que estamos puestos ,la narración debe ser por lo menos agradable ydivertida ;ysi ápesar de nuestros esfuerzos no acertásemos áespbner en regla yágusto de nuestros lectores lá teoría de ía Risa, atíméntárémos ségii/amente con esta parte de nuestros trabajos el catálogo ya muy numeroso de las cosas ridiculas.* -;^.i. ’^ Puede considerarse la Risa como débil; mediana, ovehéraenté. Én este supueétd déberemos marcar primero los caracteres del último ysuperlativo grado ;en todas
45 ' las cosas la medida de>lo mayor decide' de lá .de lo mas -pequeño. Los Jiisa veliemente son ,sensibles hasta tal punto, que ninguna de las pasiones violen*^ tas que conmueven, agitan, combaten y señorean nuestro espíritu, es capaz de cáUr sar en nosotros impresiones mas fuertes. Nuestra frente se estiende :las cejas se bajan :estíranse los párpados en la dirección de los ángulos de los ojos; todo el ¡cutis quedos circuye presenta multitud de prominencias, ypor consiguiente se llena de arrugas. Los ojos, que en este ,caso^iparecen mas. pequeños >se entrecierran ¡y. adquieren de repente brillo yhumedad;, siendo ademas portentoso ,que aquellas mismas personas áquienes el dolor no pudo jamas arrancar ni uña. sola lágrima,, se encuentran, por un contrasentido aparentemente inconciliable, en la forzosa necesidad de -prorumpir en el llanto áque sus ojos se han negado con obstinación tantas veces. La nariz se frunce, yafila :los labios se .estiendeh yprolongan :descúbrense los dientes: las mejillas se enrojecen yelevan ,adquiriendo al mismo tiempo una estraordimria ysólida robustez ,ypresentando aquellas encantadoras concavidades en que la imaginación de los Poetas, fecunda en invenciones ,ba hecho anidar la Risa, ylas Crracias, Ahtt&Q la boca: se ve la lengua como suspendida yondeante: y^uestca voz.