scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Poética, naturaleza y desocultación en la mecánica cuántica: Una propuesta heideggeriana

Romero Martínez, Juan Manuel

Abstract

El objetivo del presente texto es poner de manifiesto el fondo poético y telúrico de la naturaleza en las investigaciones científicas, tomando como horizonte a la física cuántica. Al hablar de poético no nos referimos a una concepción subjetivista ni intuitiva del arte, sino al modo de conocimiento originario que nos remite al fundamento de lo real. Es por esto por lo que entendemos, con Heidegger, el arte como “puesta en obra de la verdad”. Así creemos que la física teórica actual muestra desde sí, en el paradigma contemporáneo de la mecánica cuántica, su carácter poético al habérselas con el problema de interpretación de la dualidad entre onda y corpúsculo de la materia.

Full text

202 Differenz Revista internacional de estudios heideggerianos y sus derivas contemporáneas f AÑO 3, NÚMERO 2: JULIO DE 2016. ISSN 2174-6796 [pp. 202-219] Recibido: 31/01/2016 Aceptado: 04/07/2016 Poética, naturaleza y desocultación en la mecánica cuántica: Una propuesta heideggeriana Poetics, nature and disclousing on quantic mechanics: A heideggerian interpretatión Juan Manuel Romero Martínez. Universidad de Granada (UGR) Resumen: El objetivo del presente texto es poner de manifiesto el fondo poético y telúrico de la naturaleza en las investigaciones científicas, tomando como horizonte a la física cuántica. Al hablar de poético no nos referimos a una concepción subjetivista ni intuitiva del arte, sino al modo de conocimiento originario que nos remite al fundamento de lo real. Es por esto por lo que entendemos, con Heidegger, el arte como “puesta en obra de la verdad”. Así creemos que la física teórica actual muestra desde sí, en el paradigma contemporáneo de la mecánica cuántica, su carácter poético al habérselas con el problema de interpretación de la dualidad entre onda y corpúsculo de la materia. Palabras clave: Naturaleza; alétheia; física; cuántica; poética; Heidegger. Abstract: The aim of this text is showing the poetic and telluric background of the Nature in scientific investigations, framed in the horizon of quantum physics. Speaking of poetics, we are not referring to a subjective or intuitive conception of art, but to the inceptive knowledge which refers to the foundation of reality. That is why we understand, with 203 DIFFERENZ. AÑO 3, NÚMERO 2: JULIO DE 2016. ISSN 2174-6796, PP. 202-219 Heidegger, art as "put the truth on work." So we believe that the current theoretical physics shows itself, in the contemporary paradigm of quantum mechanics, poetics in dealing with the problem of interpretation of the duality of the matter. Keywords: Nature; alétheia; physics; quantics; poetics; Heidegger. 1-Introducción. El objetivo del presente texto es poner de manifiesto el fondo poético y telúrico de la naturaleza en las investigaciones científicas, tomando como horizonte a la física cuántica. Al hablar de poético no nos referimos a una concepción subjetivista ni intuitiva del arte, sino al modo de conocimiento originario que nos remite al fundamento de lo real. Es por esto por lo que entendemos, con Heidegger, el arte como “puesta en obra de la verdad”1. Así creemos que la física teórica actual muestra desde sí, en el paradigma contemporáneo de la mecánica cuántica, su carácter poético al habérselas con el problema de interpretación de la dualidad entre onda y corpúsculo de la materia. Pese a las reticencias de Heidegger para considerar la ciencia físico-matemática como una disciplina que pueda radicar en la originariedad del ser, ya que forma parte del modo de darse de la era de la técnica, acudiremos a su pensamiento para exponer una interpretación de la mecánica cuántica desde una posición ontológica, alejada de las interpretaciones al uso que encontramos en los manuales de filosofía de la ciencia y que, pensamos, permanecen instaladas aún en una metafísica de la presencia que se mece entre posiciones radicalmente realistas o subjetivistas. La exposición aquí a realizar tiene como fondo la obra del segundo Heidegger, y sólo atiende al primado de la co-pertencia entre acontecimiento y pensamiento, entre ser y pensar, de manera que pueda abrirse esta ejercitación filosófica, en tanto que sugerencia, a una vía alternativa a las filosofías de la física. 2-Bohr: medición y “complementariedad” Creemos que la mejor manera de comenzar este artículo es señalando una posible vía de escape de las metafísicas de la filosofía de la ciencia mediante la interpretación de Bohr sobre la mecánica cuántica. Dado que Heidegger critica el cálculo en la física clásica y contemporánea como herramienta para disponer a la naturaleza al servicio de lo humano, sostenemos que es posible apartar este prejuicio para introducir una concepción, paradójicamente heideggeriana, del desistir como nada (nichten) en la tesis sobre la complementariedad de Bohr. Así, el pensamiento del físico danés puede servirnos para liberar de prejuicios la visión de Heidegger sobre la ciencia y, por otra parte, para enriquecer el panorama interpretativo de la mecánica cuántica. Para Bohr el objeto de la ciencia es determinar las interrelaciones entre cantidades 1. Heidegger, M., Gesamtausgabe. Band 5: Holzwege, Vittorio Klosterman, Frankfurt, 1984.(Caminos del Bosque, “El origen de la obra de arte”, Tr. Helena Cortés y Arturo Leyte. Madrid: Ed. Alianza, 1998, p.25) 204 JUAN MANUEL ROMERO MARTÍNEZ POÉTICA, NATURALEZA Y DESOCULTACIÓN EN LA MECÁNICA CUÁNTICA: UNA PROPUESTA HEIDEGGERIANA observables del mundo. Desde esta posición ya no son observables los datos sensoriales directamente percibidos por la mente, como en el positivismo tradicional, sino los resultados de las observaciones con aparatos de medida2. Bohr aplica la complementariedad a dos fenómenos de la mecánica cuántica que, caracterizados en términos de mecánica clásica, son mutuamente excluyentes, tanto en sentido lógico como empírico, pese a que juntos constituyan una descripción completa del fenómeno cuántico: es el caso de la complementariedad existente en la dualidad onda/partícula y, por otro lado, en la relación de descripciones espacio-temporales y la causalidad. Como vemos, para este autor la complementariedad supone la ampliación del modelo clásico físico, no su completo abandono, de tal modo que insiste en que ha de seguir usándose el lenguaje clásico para la descripción de los fenómenos atómicos solo que, estas relaciones de incertidumbre3, establecen un límite de dichos conceptos clásicos en la aplicabilidad de los fenómenos. Nos interesa de esta conclusión el hecho de que para Bohr esto no sólo se limita a un problema teórico, sino que muestra un comportamiento de la naturaleza misma dado en lo que llama “el postulado cuántico”4. Otra conclusión importante para nuestra exposición es la de que Bohr no plantea el problema de medición como una mera perturbación de los aparatos de medida y el observador sobre el fenómeno atómico, sino que es más radical aún, ya que sostiene que a ambos, sistemas físicos y aparatos de observación, además de que no pueden ser descritos de manera independiente, no existen en estados clásicos5. Así pues, como hemos dicho, la descripción de los resultados observables de la medición está limitada a los medios clásicos para describir el mundo de la realidad cuántica como cantidades leídas en instrumentos de medida: la posición, el momento, la carga…etc. de una partícula. Por otra parte, también el aparato de medida, según Bohr, es caracterizable en términos clásicos: se encuentra en estados de salida definidos y relacionados con las cantidades de medidas de microsistemas. Por ejemplo, la marca depositada de plata metálica indica que un fotón ha sido absorbido en una región limitada de una película fotográfica6; no obstante es posible servirse de estados cuánticos que nos permitan hacer predicciones de probabilidad sobre los resultados del proceso de medida. Así pues, los sistemas son preparados en un estado cuántico dado de manera que las reglas dinámicas clásicas permitan seguir la evolución, a través 2. Cf. Skalar, L.: Philosophy of Phisics. Westview Press, 1992 (Skalar, L.: Filosofía de la física. Madrid: Alianza Editorial, 1994, tr. Ulloa, R. A.) pp. 251-272 3. La imposibilidad de observar el comportamiento ondulatorio y corpuscular al mismo tiempo 4. El postulado cuántico para Bohr trata del carácter de indivisibilidad y totalidad de los fenómenos cuánticos totalmente refractarios a la mecánica clásica (Navajo Rojas, O.: “El surgimiento de la complementariedad: Neils Bohr y la Conferencia de Como” en Rev. Filosofía Univ. Costa Rica, XLVIII, 2010 pp. 65-66). 5. Cf. Navajo Rojas, O.: “El surgimiento de la complementariedad…” p. 72. 6. Skalar, L.: Philosophy of Phisics. Westview Press, 1992 (Skalar, L.: Filosofía de la física. Madrid: Alianza Editorial, 1994, tr. Ulloa, R. A, pp. 251-272.) 205 DIFFERENZ. AÑO 3, NÚMERO 2: JULIO DE 2016. ISSN 2174-6796, PP. 202-219 del tiempo, de dichos estados; es así como es posible hacer predicciones sobre valores descritos clásicamente. No obstante, para Bohr, es erróneo considerar que los sistemas entre una medición y otra poseen, realmente, estados clásicos ya que, como hemos visto líneas más arriba, ni si quieran existirían. Sería como pensar que el sistema no medido tiene alguno de los valores posibles del resultado. Sólo en la mecánica clásica es posible especular sobre el valor de un sistema aún no medido ya que, pese a que el valor es desconocido, sí que está definido en términos ya clásicos. Como vemos, Bohr sostiene que los aspectos ondulatorios y corpusculares de una partícula son complementarios el uno del otro. Así es posible decir que un sistema puede ser descrito clásicamente en más de una forma. Mientras que para la física clásica un sistema es, o bien una onda o bien una partícula, definidos la posición y el momento de la misma; en la teoría cuántica estas dos características aparecen entrelazadas. Es necesaria la complementariedad de los dos aspectos del sistema para completar su caracterización y, sin embargo, es imposible describir simultáneamente el sistema en los términos de las dos características complementarias. Podemos caracterizar el modo de darse ondulatorio y corpuscular de un sistema, pero no hacerlo a la vez, al mismo tiempo: un dispositivo experimental que nos proporcione datos de medida de carácter ondulatorio imposibilita otro dispositivo para que nos proporcione datos de medida de carácter corpuscular para el mismo experimento en el mismo momento. Es decir: es posible atribuir estados a los sistemas -aspectos ondulatorios o corpuscularessólo en relación a los aparatos de medida que se escojan para el experimento, ya que se da una “interacción incontrolable”7 entre el aparato de medida, descrito en términos clásicos, y el fenómeno físico; de esta manera encontrar una línea divisoria entre ambos se hace imposible, ya que ésta puede ser trazada en cualquier lugar de la cadena que va desde el sistema microscópico hasta el valor observado final. Ocurre así que nos encontramos ante una imposibilidad de caracterizar a la vez datos ondulatorios y corpusculares en el estado de un objeto cuántico ya que, como ser verá en el ejemplo del gato de Schrödinger, la interacción entre el aparato de medida y el fenómeno físico de la que hemos hablado líneas más arriba, supone una influencia por parte del observador en el resultado del experimento. Todo esto, en definitiva, implica la renuncia de la física teórica contemporánea a la coordinación causal de eventos atómicos en el espaciotiempo8. A continuación, defenderemos una concepción críptica de la naturaleza, phýsis, oculta entre la mostración de la partícula como corpúsculo o como onda desde la interpretación que de la mecánica cuántica hace el filósofo danés. El autor que escribe este texto es consciente de las múltiples respuestas a la complementariedad de Bohr, como es el caso de la interpretación determinista de 7. Navajo Rojas, Oscar.: “El surgimiento de la complementariedad…”, p. 66. 8. Cf. Ibid. 206 JUAN MANUEL ROMERO MARTÍNEZ POÉTICA, NATURALEZA Y DESOCULTACIÓN EN LA MECÁNICA CUÁNTICA: UNA PROPUESTA HEIDEGGERIANA Bohm, en la que pese a que las funciones de onda obedecen a la ecuación de Schrödinger, no proporcionan una descripción completa del sistema si detallan la evolución de la trayectoria de las partículas9; también a las variantes que han intentado explicar el hiato entre mediciones clásicas en términos de la conciencia del espectador, acercándose así a los dominios de la filosofía de la mente, como ocurre en el caso de Eugene Winger o Roger Penrose; incluso a aquellas que, directamente, niegan el hecho del colapso de función de onda, como en la teoría de Hugh Everett III, el cual se deja llevar por la ciencia-ficción para imaginar una “teoría de los múltiples mundos”, en la que en cada estado de medición el mundo se desdobla, de manera que no hay una auténtica superposición. Consideramos que muchas de estas teorías son enriquecedoras para la búsqueda bizantina de una metafísica de la mecánica cuántica pero, para el tema que tratamos aquí, el de la naturaleza en un sentido críptico y su desvelamiento, el mejor contexto es propiamente el de Bohr ya que se mantiene ausente de proposiciones metafísicas y, por lo tanto, ónticas. 3-Phýsis y des-ocultamiento. Es obvio que los problemas de la mecánica cuántica conciernen a los problemas de la física. Ahora, nos gustaría especular acerca del término “física” desde el original griego phýsis de la mano de Martin Heidegger. En Hitos Heidegger menciona un fragmento de Heráclito en el que sostiene que “phýsis kryptesthai filei”: a la naturaleza le gusta ocultarse10. La interpretación de la aserción heraclítea no viene a expresar la dificultad de la exploración y el alcance del núcleo interno de la naturaleza porque ésta guste de ocultarse sino que, al contrario, el ocultamiento mismo es la esencia de la naturaleza. No hay naturaleza sin ocultamiento, se nos viene a decir. En el movimiento de venir a presencia en la naturaleza hay otro de ocultación. Por ejemplo, podríamos decir que lo que el efecto fotoeléctrico nos enseña de la partícula como corpúsculo es el necesario ocultamiento de un sistema, como es el experimento de la doble rendija, para caracterizar la luz como ondulatoria. La condición de posibilidad de la luz experimentada como corpúsculo es la oclusión de la luz comprendida como onda y viceversa. La esencia de la naturaleza de la luz o del electrón en cualquiera de sus manifestaciones es el juego entre ocultación y des-ocultación, no las aparentes propiedades inherentes a la materia que los experimentos nos muestran de ella. La propiedad de partícula o de onda es solo el modo de mostración desde la esencia de la naturaleza, su kriptesthai filei. Sostener que éstas son propiedades inherentes más allá de la experimentación, en el reino de la verdadera realidad, es trasladarse a una 9. Cf. Solé, B. A.: Realismo e interpretación en mecánica bohmiana: memoria para adquirir el grado de Doctor, pp. 1-6 en http://eprints.ucm.es/10588/1/T31872.pdf. Madrid: UCM, 2009, pp.1-6. en prensa. 10. Heidegger, M.: Hitos [Wegmarken]. “Sobre la esencia y el concepto de la phýsis. Aristóteles, Física B. I.”. Madrid: Ed. Alianza, 2000. (tr. Helena Cortés y Arturo Leyte.)p. 284. 207 DIFFERENZ. AÑO 3, NÚMERO 2: JULIO DE 2016. ISSN 2174-6796, PP. 202-219 posición sub especies aeternitatis, aquella desde la que Dios conoce lo que las cosas son en sí mismas. Es imposible para nosotros tener una experiencia absoluta de la verdad, pero no solo por nuestra condición finita, sino por lo críptico de su esencia de la naturaleza. Por otra parte, en el ámbito anglosajón que interpreta la obra de Heidegger, se ha querido ver en la des-ocultación una “proceso de iluminación”11 del mundo, el cual debe venir a la presencia bajo la consciencia-Dasein del ser humano para, más tarde, contraponerlo a la noción de “mundo” de Bohr, el cual ya toma como garantizado su existencia. Efectivamente, la des-ocultación como acontecimiento (no como proceso) es una iluminación del mundo, pero eso no significa que el Dasein no tenga una noción a la mano del mundo, esto es: como ente intramundano; la experiencia del mundo del Dasein de Heidegger es pre-reflexiva, indicada en el “pre-serse-ya” en el mundo: una pre-comprensión previa de lo que el mundo ya es. El problema moderno que atañe a la justificación de la existencia del mundo exterior es totalmente refractario a la filosofía heideggeriana y, en palabras del propio autor, “absurda”12. Plantearse en términos de realismo o subjetivismo el pensar de Heidegger es sencillamente una acción fútil y un desplazamiento del núcleo principal por el que se interroga. Razón ésta por la que, en nuestra exposición heideggeriana de la complementariedad, queremos evitar la dialéctica reduccionista entre subjetivismo y objetivismo o realismo y anti-ontologismo, a la que filosofía de la ciencia nos tiene habituados. 4-Alétheia como el movimiento de la phýsis. Para seguir con el análisis heideggeriano del término “phýsis” es ineludible su interpretación de Aristóteles ya que es en dicho análisis donde se consolida la noción de “Alétheia” como esencia y verdad de la naturaleza. Hay dos formas de entender la naturaleza (phýsis) en Aristóteles: energeia, que significa “estar en obra”; y entelequia, “ser un fin en sí mismo”. Ambas vienen a significar un modo especial de estar en movimiento, de ser kynesis, cambio que se hace manifiesto en el vocabulario aristotélico. Cree Heidegger que estos dos significados de movimiento 11. Globus G.: “Bohr, Heidegger, the unspeakable and dis-closure” en NeuroQuantology, Volume 11, Issue 2, June 2013, pp. 172, 173: “But there is a Heideggerian supplement to the abground not found in Bohr: the event of lighting-up or dis-closure, an appearance of the everyday world. Heidegger problematizes ‘world’, rather than taking it for granted. For Bohr world is taken commonsensically; ‘world’ implies a scale change from the quantum level, a change which is tied to our biological constitution. (…) The ‘lighting up’ process is a crucial emphasis not found in Bohr, for whom the world is straightforwardly right there before us, consisting in observables. For Heidegger, as will be emphasized below, the there (Da) is existential.” 12. Heidegger, M.: Ser y Tiempo. Madrid: Trotta, 2009. , trad. Jorge Eduardo Rivera Cruchaga, p. 220: “La pregunta de si hay siquiera un mundo y de si acaso su ser pueda demostrarse, es, en cuanto pregunta que plantea el Dasein como estar-en-el-mundo -¿y quién otro podría plantearla?- una pregunta sin sentido (…) pero el mundo está esencialmente abierto con el ser del Dasein; y el “mundo” ya está siempre descubierto con la aperturidad del mundo.” 208 JUAN MANUEL ROMERO MARTÍNEZ POÉTICA, NATURALEZA Y DESOCULTACIÓN EN LA MECÁNICA CUÁNTICA: UNA PROPUESTA HEIDEGGERIANA en la naturaleza emplazan la resonancia de los filósofos que, como Heráclito, habían pensado la physis originariamente al establecer una concepción de la naturaleza (phýsis) como emergente desde sí misma. Es el “estar en obra” lo que expresa el movimiento como una emergencia, y el “tener un fin en sí mismo” la potestad de ser principio de sí mismo como principio de movimiento. En el discernimiento epagógico que propone Aristóteles para caracterizar la phýsis, ésta se muestra como arché, como principio y punto de partida para la disposición de la movilidad (kynesis13). Es por eso que, lo ente que procede de la donación de la phýsis, es en sí mismo, por sí mismo y para sí mismo; por lo tanto, la entidad (ousía), es lo que yace de antemano ahí delante, de por sí. Pero Heidegger criticará a Aristóteles el hacer demasiado hincapié en una concepción de la entidad excesivamente estática, estable, en tanto que substrato que permanece al cambio, para dejar en un segundo plano de su definición otro momento esencial de la entidad como venida a presencia (Anwesenheit). Hablamos de la entidad como emergencia (metabolé) que es precisamente lo que caracteriza, para nuestro autor, a la naturaleza (phýsis). No se alude, con esta venida a la presencia, a un mero estar presente ya a la mano o sea, a lo que se agota en su estabilidad, sino que se trata de una venida a la presencia en lo no oculto14, un establecerse en lo abierto. Por tanto el movimiento (kynesis) de la naturaleza (phýsis) es emergencia (metabolé), surgimiento mismo en cuanto a tal a una con lo que se transforma15. Es el cambio de algo en otra cosa que irrumpe, como cambio mismo manifestante, como acontecimiento o actualidad. Todo este movimiento de surgimiento desde lo oculto en el claro y, a la vez, substracción es lo que Heidegger llamará “Alétheia”. Cuando el carpintero construye una mesa desde la madera adecuada para ello, la mesa surge, irrumpe. Y es este surgir e irrumpir mismo como tal es lo que, según Heidegger, está pensando como movimiento Aristóteles. El movimiento del obrar de la verdad (Alétheia), es éste surgir de la phýsis en el que la cosa, como ente, llega a ser lo que es. El llegar a ser lo que es, es un trabajo de fundación donde lo ente, en nuestro contexto el sistema cuántico en tanto que onda o en tanto que corpúsculo, sale a la luz y se constituye como tal en un mundo de sentido que es, en este caso, el de las ciencias físico-matemáticas y, más concretamente, el del paradigma de la mecánica cuántica, establecido en el entorno de la mutua pertenencia que conforman el instrumento de medida utilizado y el sistema cuántico a medir, para traer aquí mediante la medición, la onda o la partícula. Pero es un movimiento de irrupción en el sentido de un mundo ya determinado que no se agota en ese surgir. El problema que Bohr señala acerca de la imposibilidad de la medición entre sistemas cuánticos es indicio de la inagotabilidad16 del dar de sí de la naturaleza, en tanto que 13. Ibid. p. 224 14. Ibid. p. 225 15. Ibid. p. 234 16. Inagotabilidad de la naturaleza que hace referencia a la influencia neokantiana del joven Heidegger. Permea en su obra posterior el problema neokantiano de la aprehensión de la multiplicidad de lo 209 DIFFERENZ. AÑO 3, NÚMERO 2: JULIO DE 2016. ISSN 2174-6796, PP. 202-219 onda o en tanto que corpúsculo, en tanto que objeto cuántico. El darse de la onda se encuentra asociado al darse del corpúsculo y, como hemos visto, los diferentes sistemas, aparatos de medida y observadores en un experimento, además de otras posibles interferencias de infinitos sistemas ajenos a ese experimento, forman parte de éste. Por esta razón, el mundo del objeto cuántico no se agota en tanto que corpúsculo ya medido y posicionado o en tanto que onda de probabilidad de las posiciones de ese corpúsculo, es necesaria una “complementariedad” entre sistemas cuánticos para poder tener una noción completa de lo que la naturaleza del átomo y la radiación sea, pero es una noción destinada o no poder completarse nunca de manera total, dada la inagotabilidad de interferencias en los sistemas del objeto cuántico17. En última instancia, el paradigma de la mecánica cuántica no se agota en sí mismo ni agota la explicación del dominio de lo real, ya que otros paradigmas son posibles e incluso pueden convivir con él; y, en definitiva, la verdad científico-matemática del mundo de la técnica no agota toda otra forma de mostración de la verdad, como la de la tradición clásica literaria y filosófica de las humanidades o la de las bellas artes. Lo que muestran todas estas diferentes concepciones del mundo y de la verdad es la esencia misma de la verdad, no como algo substante, que subyace a todas ellas y les otorga fundamento, sino como acontecer (Geschehnis/Ereignis18). Todas acontecen, irrumpen y surgen, se manifiestan, desde lo oculto en el claro del ser. Todas realizan en donación física, natural, el movimiento hacia el claro de lo ente y la ocultación de su emerger mismo, además del resto de las otras posibles emergencias19. Lo que se dado en la unidad ideal del pensamiento, pero traducido a la analítica del sentido y la historicidad del ser humano. La conclusión de sus maestros neokantianos es que siempre hay un reducto de realidad opaco a los conceptos trasparentes de la razón; así, unido a la lectura sobre el devenir de Nietzsche y Heráclito, Heidegger entenderá el brotar de la naturaleza, inabarcable en términos cuantificacionales, e inagotable en términos cualitativos; una phýsis que desborda a los aparatos de medida, y hacen no clausurado el devenir, de manera que sobrepasa el intento de objetualizar lo ente en el aseguramiento del cálculo. Cf. Escudero, J. A.: El lenguaje de Heidegger, pp. 135-137 y Cf. Heidegger, M.: Ejercitación del pensamiento filosófico, Tr. Ciria, A: Ed. Herder, Barcelona, 2011 pp. 46, 105, 167. 17. Cf. Arana, J.: Materia, universo, vida: Tecnos, Madrid, 2001, pp. 287-288 : “No obstante, los instrumentos también se componen de átomos y electrones, sometidos a las leyes cuánticas, por lo que en principio cabría formular una ecuación de ondas referida no solamente al electrón, sino al sistema que forma el electrón y todos los átomos del instrumento de medida empleado (…). Esta segunda onda no colapsaría por una acción que está englobada dentro del sistema; para ‘colapsarla’ sería necesario un segundo instrumento de medida, lo cual nos llevaría a una tercera y más complicada ecuación de ondas… y así sucesivamente… hasta llegar a la función de ondas de todo el universo, incolapsable, puesto que nada hay exterior a ella. ¿Qué solución tendría entonces el dilema? Nadie lo sabe.” 18. Heidegger, M.: Op.Cit, El origen, p. 39: “El desocultamiento (Unverborgenheit) de lo ente no es nunca un estado simplemente dado, sino un acontecimiento (Geschehnis/Ereignis). El desocultamiento (la verdad) no es ni una propiedad de las cosas en el sentido de lo ente ni una propiedad de las proposiciones”; en el original p.43: “Unverborgenheit des Seienden, das ist nie ein nur vorhandener Zustand, sondern ein Geschehnis. Unverborgenheit (Wahrheit) ist weder eine Eigenschaft der Sachen im Sinne des Seienden, noch eine solche der Satze”. A partir de la edición de 1950 el autor cambia la palabra Geschehnis por Ereignis. 19. Ibid: “Pero, al mismo tiempo, dentro de lo descubierto por el claro también hay encubrimiento, 210 JUAN MANUEL ROMERO MARTÍNEZ POÉTICA, NATURALEZA Y DESOCULTACIÓN EN LA MECÁNICA CUÁNTICA: UNA PROPUESTA HEIDEGGERIANA oculta en el darse como ente es el darse mismo. Lo que se oculta en el darse como corpúsculo y como onda es su propia venida a presencia como tales, aquello que los hace ser, en el contexto del laboratorio y su carga teórica20 y paradigmática, entes. Lo que finalmente Bohr no puede medir ni predecir entre sistemas mediante reglas dinámicas clásicas, es precisamente el darse de la cosa, en el que la partícula aún no se ha medido en una determinada posición, en donde aún no se ha producido el colapso de la función de onda, porque no hay onda ni corpúsculo como tal (desde un punto de vista, no ingenuamente realista, de la función de onda asociada a un sistema como es el de Bohr), solo hay acontecimiento y movimiento (kýnesis) mismo. Solo hay ser en obra, ser siendo. En definitiva, lo que Bohr no puede medir entre sistemas de manera mecanicista, es la dimensión ontológica previa a toda medición óntica ya que es, esta misma dimensión ontológica, la que posibilita la medida de lo óntico. Podríamos proponer, a modo de hipótesis que, aquello que se encuentra entre la medición de sistemas no es una cosa (no es un ente), sino la condición de posibilidad misma de la cosa (de lo ente), su a priori. No obstante, la manera en la que Bohr tratará de resolver esto es, como hemos visto líneas más arriba, apelando a una “complementariedad” de estados cuánticos. Esta complementariedad entre estados es interpretada de manera probabilista21 por la función de onda de Schrödinger como “superposición”. La aportación de éste último puede entenderse en nuestro ejercicio apriorístico sobre la mecánica cuántica como una explicación matematizada (ya que la función de onda es una ecuación) y continuista del carácter críptico de la naturaleza que estamos tratando de expresar. Desde nuestra posición ontológica, y aquí ontológico no está entendido desde un punto de vista objetivista o realista, la ecuación de función de onda es un aunque desde luego de otro tipo. Lo ente se desliza ante lo ente, de tal manera que el uno oculta con su velo al otro.” 20. Nos referimos aquí al concepto de “carga teórica de la observación” que, a mediados de los sesenta, desarrollaron Hanson y Kuhn, al evaluar el papel de la observación en los procesos de investigación científica. En resumidas cuentas esta tesis muestra que debe diferenciarse entre las experiencias de datos sensoriales y las interpretaciones posteriores de lo que se ve. Éstas últimas responden al trasfondo teórico del observador, por lo que nunca es posible alcanzar el hecho desnudo de lo que se experimenta sensorialmente. Para este término puede consultarse, además de las obras originales de Hanson (Hanson N. R., “Observation and Interpretation”, en Morgenbesser (ed.) (1967), Philosophy of ScienceToday, Basic Books, Nueva York, 89-99.) y Kuhn (Kuhn. T. S, The Strutcture of Scientific Revolutions, U. Chicago P., Chicago (1ª ed. de 1962); 2ª ed., incluyendo el Postscriptum, de 1970)) en Diéz, J.A., y Moulines, U.: “La revuelta historicista la naturaleza sincrónica de las teorías” en Fundamentos de Filosofía de la Ciencia, p.309, Ed. Ariel, Barcelona, 1997. 21. La interpretación probabilista de la función de onda es obra de Born; realmente a Schrödinger no terminaba de convencerle dicha interpretación, al igual que tampoco comulgaba con la de Heisenberg y Bohr. Recalcaremos que Schrödinger partió en un comienzo de una visión estrictamente realista de la mecánica cuántica, para terminar decantándose por el punto de vista “convencionalista” de Henry Poncairé, hasta el punto de sostener que lo único que se podía garantizar es que la indeterminación estaba inserta en el aparato matemático de la mecánica cuántica, ya fuera probabilista o matricial, no en la naturaleza misma. Cf. Sánchez R, J.M.: “La filosofía de los creadores de la mecánica cuántica”, La filosofía de los científicos: Thémata, Vol 14, Sevilla, 1995, P. 217. Entender la función de onda como una onda de densidad de probabilidad, no como la expresión matemática de un fenómeno físico real, es también posicionarse en una postura anti-realista y, por lo tanto, anti-metafísica y no objetivista. Razón por la que Schrödinger nunca comulgó con la propuesta de Born. 217 DIFFERENZ. AÑO 3, NÚMERO 2: JULIO DE 2016. ISSN 2174-6796, PP. 202-219 un poema en tanto que un dejar acontecer la llegada de lo ente como tal”46. El poema aquí hace referencia al proyecto esclarecedor de desocultamiento que despliega un espacio abierto, el lugar donde lo ente puede acaecer conservando su esencia a la vez que la oculta con su presencia. Experimentar de manera que, dependiendo del experimento a realizar, pueda acontecer lo ente como corpúsculo o como onda es, sin duda, poetizar, ya que el investigador asiste a un acaecer en el experimento que muestra aquello otro no mensurable, lo otro indecible, que es la esencia de lo cuántico y, en definitiva de todo ente: el ser. “El decir que proyecta (el poema, Dichtung) es aquel que al preparar lo que se puede decir trae al mismo tiempo al mundo lo indecible en cuanto tal”47. 46. Heidegger, M., Op. Cit., Caminos del Bosque, “El origen de la obra de arte”, pg. 58. 47. Ibid. p. 53 218 JUAN MANUEL ROMERO MARTÍNEZ POÉTICA, NATURALEZA Y DESOCULTACIÓN EN LA MECÁNICA CUÁNTICA: UNA PROPUESTA HEIDEGGERIANA BIBLIOGRAFÍA Arana, J.: Materia, universo, vida. Madrid: Tecnos, 2001. Bombal, F.: “La Ciencia en el siglo XX,” Seminario “Orotava” de Historia de la Ciencia, pp. 115 y 146. Consejería de Educación del Gobierno de Canarias. Enero, 1999 Diéz, J.A., y Moulines, U.: “La revuelta historicista de la naturaleza sincrónica de las teorías” en Fundamentos de Filosofía de la Ciencia. Madrid: Ed. Ariel, Barcelona, 1997, p. 309. Escudero, J.A.: El lenguaje de Heidegger. Diccionario filosófico 1912-1927, Barcelona: Ed. Herder, 2009 Gómez Pin, V. [en línea]: “La doble tesis de Heidegger sobre la mecánica cuántica” en El Boomeran(g): blog literario en español, http://www.elboomeran.com/blogpost/6/12491/victor-gomez-pin/la-doble-tesis-de-heidegger-sobre-la-mecanicacuantica/ [Consultado: 17/11/2015]. Gómez Pin, V. [en línea]: “La propuesta heideggeriana de ejercitación filosófica sobre la mecánica cuántica (I)” en El Boomeran(g): blog literario en español, http://www. elboomeran.com/blog-post/6/12486/victor-gomez-pin/la-propuesta-heideggerianade-ejercitacion-filosofica-sobre-la-mecanica-cuanticai/ [Consultado: 17/11/2015]. Gómez Pin, V. [en línea]: “La propuesta heideggeriana de ejercitación filosófica sobre la mecánica cuántica (II)” en El Boomeran(g): blog literario en español, http://www. elboomeran.com/blog-post/6/12487/victor-gomez-pin/la-propuesta-heideggerianade-ejercitacion-filosofica-sobre-la-mecanica-cuantica-i-i/ [Consultado: 17/11/2015]. Glazebrook, T.: Heidegger’s Philosophy of Science. New York: Fordham University Press, 2000. Glazebrook, T.: “Why read Heidegger’s Philosophy of Science?” en Heidegger on science, State Universitiy of New York press, Albany, 2012, pp. 159-192 Globus G.: “Bohr, Heidegger, the unspeakable and dis-closure” en NeuroQuantology, Volume 11, Issue 2, June 2013, pp. 171-180. Hanson N. R., "Observation and Interpretation", en Morgenbesser (ed.) (1967), Philosophy of ScienceToday, Basic Books, Nueva York, 89-99. Heidegger, M.: Gesamtausgabe. Band 5: Holzwege, Vittorio Klosterman, Frankfurt, 1984. (Caminos del Bosque, “El origen de la obra de arte”, Tr. Helena Cortés y Arturo Leyte, Ed. Cast.: Alianza Editorial, Madrid, 1998). Heidegger, M.: Gesamtausgabe. Band 85: Vom Wesen der Sprache. Zu Herders Abhandlung “Über den Ursprung der Sprache”. Freiburger Seminar Sommersemester 1939, Eds. Schüßler, I., Vittorio K,. Frankfurt del Meno, 1999. (Ejercitación del 219 DIFFERENZ. AÑO 3, NÚMERO 2: JULIO DE 2016. ISSN 2174-6796, PP. 202-219 pensamiento filosófico, Tr. Ciria, A: Ed. Herder, Barcelona, 2011). Heidegger, M.: Ser y Tiempo. Madrid: Trotta, 2009. (trad. Jorge Eduardo Rivera Cruchaga) Heidegger, M.: Hitos [Wegmarken]. “Sobre la esencia y el concepto de la phýsis, Aristóteles, Física B. I., Ed. Alizanza, Madrid, 2000. Tr. Helena Cortés y Arturo Leyte. Heidegger, M.: Conferencias y Artículos, "La Pregunta por la Técnica”. Barcelona: Ediciones del Serbal, 1994. Heidegger, M.: ¿Qué significa pensar? Trad, de Raúl Gabás Pallas. Madrid: Trotta, 2005. Kuhn. T. S.: The Strutcture of Scientific Revolutions, U. Chicago P., Chicago (1ª ed. de 1962); 2ª ed., incluyendo el Postscriptum, de 1970. Navajo Rojas, O.: “El surgimiento de la complementariedad: Neils Bohr y la Confernecia de Como” Rev. Filosofía Univ. Costa Rica, XLVIII (123-124), 65-76, Enero-Agosto 2010 / ISSN: 0034-8252 Sánchez Ron, J.M.: “La filosofía de los creadores de la mecánica cuántica”, La filosofía de los científicos, Sevilla, Thémata, Vol 14, 1995, pp. 197-221. Skalar, L. Philosophy of Phisics, Westview Press, 1992 (Skalar, L. Filosofía de la física, Ed.cast.: Alianza Editorial, Madrid, 1994, tr. Ulloa, R. A.)