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Arte, vídeo y comunicación: Docencia e investigación en lo transdisciplinar de Ana Sedeño-Valdellós (Coord.); Málaga: Libargo Editorial, 2021 [Reseña]

Fernández Jiménez, Estrella

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Zer 26-51 (2021), 223-238 231 Reseñas / Liburu aipamenak / Book Reviews Arte, vídeo y comunicación: Docencia e investigación en lo transdisciplinar Ana Sedeño-Valdellós (coord.) (2021) Málaga. Libargo Editorial Este trabajo muestra lo que en muchas ocasiones los docentes de las ramas de arte y comunicación viven cada día: trabajar sobre la delgada línea que separa una rama de la otra. Lo que suele ocurrir, y de manera provechosa y acertada, es la unión de dichas disciplinas enriqueciendo cada una de ellas dando lugar a mejoras en las cualidades pedagógicas y comunicativas, tanto de alumnos como de profesores. En el prólogo de Rafael Gómez Alonso ya se muestra cómo el registro videográfico poco a poco fue dándole la mano a las vanguardias artísticas «El vídeo no es solo un modo de ver sino una forma de entender, de crear, de aprender y de posicionarse ante las posibilidades que posee y que permite experimentar» (p. 11). Y esto es muy positivo para la docencia. En el primer capítulo, escrito por Ana Sedeño Valdellós (Universidad de Málaga), «Implicaciones educativas y creativas en la hibridación entre disciplinas artísticas y comunicativas», se expone lo que la velocidad en el desarrollo tecnológico ocasiona a los docentes. Un hecho al que se enfrentan cada curso los profesores en comunicación, y es que se exige una continua readaptación a los planes de estudios o contenidos docentes, ya que las tecnologías cambian de manera vertiginosa. Eso ha ocurrido siempre, pero, además, «la virtualidad amenaza o promete desbancar a la presencialidad en todos los terrenos» (p. 18). Las artes visuales deben dejar de ser ninguneadas por la academia, ya que, entre otras muchas razones, de ella se nutren muchas clases online. El capítulo dos, «Experiencias de gestión y comisariado de trabajos artísticos del alumnado en Comunicación Caso: Espacio Arte» está escrito por Violeta Izquierdo Expósito y Erika Zurbano Arrese (Universidad Complutense de Madrid). Las autoras comienzan haciendo un recorrido histórico sobre la aparición de las primeras facultades en las que se comenzó a estudiar carreras relacionadas con la información. Posteriormente, analizan cuántas de las 43 facultades de comunicación que hay en España imparten asignaturas relacionadas con Arte. Los datos, afirman, son desalentadores. En este capítulo también encontramos matices sobre el concepto de «Mediación de arte». Se muestra, además, un listado con las facultades de comunicación en España que poseen espacios expositivos de Arte. Como final y grueso del capítulo se describen las exposiciones que han tenido lugar en «Espacio Arte». Estas exposiciones han conseguido «un conjunto de competencias prácticas de gran utilidad en el aprendizaje integral del alumnado» (p. 65). «Prácticas educativas medioambientales desde las prácticas audiovisuales» es el nombre del tercer capítulo cuya autora es Carmen Gaona Pisonero (Universidad Rey Juan Carlos). Este capítulo es una exposición de un proyecto educativo basado en el vídeo y en el paisaje: Certamen de vídeo «Paisaje & Universidad» de la Universidad Rey Juan Carlos. El trabajo descubrió otra mirada de los alumnos sobre ZER 51 (2021).indd 231ZER 51 (2021).indd 231 26/11/21 13:31:3626/11/21 13:31:36 232 Zer 26-51 (2021), 223-238 Reseñas / Liburu aipamenak / Book Reviews los espacios universitarios. «Considerar el registro audiovisual como metodología de aprendizaje es reconocer y expandir los horizontes de las ciencias de la comunicación y de las ciencias sociales» (p. 86). Rocío del Consuelo Pérez Solano (Universidad de Guadalajara, México) escribe el cuarto capítulo llamado «Investigación y creación del arte audiovisual y escénico». La investigación parte de «propiciar la actualización académica a través de conocer los distintos enfoques en investigaciones sobre el tema, para impulsar la producción audiovisual como documentación-creación» (p. 97). Se plantean la investigación desde material ya realizado por mujeres de Jalisco en relación a la danza y al cine, para así de manera interdisciplinar investigar sobre algo que existe, pero no es del todo reconocido, recuperando a mujeres artistas y creadoras. La autora defiende que estas actividades no sean algo ocasional y que se implanten para mejores resultados de enseñanza-aprendizaje. El capítulo cinco «Acuerdos: Puentes audiovisuales contra el coloniaje en Hispa noamé rica. Motivación, gestión, comisaría, pedagogía y arte» lo escribe Quintín Rivera Toro (Universidad de Puerto Rico) y versa sobre el evento que da nombre al texto. «Durante este amplio evento se dieron cita artistas, académicos y gestores de la cultura para presentar distintas metodologías pedagógicas de cada institución, incluyendo sus sistemas de acreditación, avalúo y filosofías departamentales en torno a la educación del arte» (p. 111). Se trata de compartir trabajos y experiencias de manera virtual sobre arte reivindicativo de Hispanoamérica. El sexto capítulo llamado «Desafíos de la docencia en los procesos creativos del arte animado» de Cecilia Mónica Navarro Herrera (Universidad de Guadalajara, México) muestra la necesidad de reforzar la docencia para el desarrollo cinematográfico. En su proyecto primeramente refleja los cambios que se han ido produciendo en el cine de animación, con el gran salto cualitativo y cuantitativo que supuso el cambio del analógico al digital. Curiosamente, pese a cambiar el soporte tecnológico, los contenidos son muy parecidos al pre-digital. Por último encontramos «Without a name El documental y la ficción: Deontologías de un viaje» de Mikha-ez (Artista https://www.mikhaez.com/). En él se señala que Without a name plantea una expedición ficcionada para tratar de encontrar un iceberg «sin nombre». Se trata, explica, del relato de un viaje «construido» (en verdad todos lo son), una suerte de falso documental donde cada uno de los documentos y los certificados que acreditan su autenticidad han sido recreados, donde las fotografías, los videos o las grabaciones de sonido han sido descargadas de la red y editadas en un acto «apropiacionista» (p. 146). Así se muestra que para las clases universitarias este tipo de documental puede servir para dos cosas: «1) La desactivación de los mecanismos habituales de construcción y reafirmación de los marcos interpretativos [...] 2) poner en valor la narración y la labor de la documentación.» (p. 147). Hacer del «falso» documental otro proceso creativo para construir nuevas miradas. Este libro muestra la multitud de posibilidades que ofrece el audiovisual en la docencia de las Ciencias Sociales a través del arte y la comunicación. Hecho que hace que los docentes deban estar preparados y actualizados en cuanto a desarrollo tecnológico que refiere. Estrella Fernández Jiménez Universidad de Sevilla ZER 51 (2021).indd 232ZER 51 (2021).indd 232 26/11/21 13:31:3626/11/21 13:31:36