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Las políticas para la socialización de los conocimientos como lucha para el Estado Social de Ecuador

Maniglio, Francesco; Barragán Robles, Vicente; Moreno Gálvez, Francisco Javier

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299 Las políticas para la socialización de los conocimientos como lucha para el Estado Social de Ecuador1 Francesco Maniglio, Vicente Barragán y Francisco Javier Moreno Gálvez 1. Introducción: el regreso al Estado y el mito de la desregulación El planteamiento del movimiento del libre cambio se basa en un error teórico cuyo origen práctico no es difícil identificar: en la distinción entre sociedad política y sociedad civil, que de distinción metodológica es convertida en distinción orgánica y presentada como tal. Así se afirma que la actividad económica es propia de la sociedad civil y que el Estado no debe intervenir en su reglamentación. Pero como en la realidad efectiva sociedad civil y Estado se identifican, hay que establecer que también el librecambismo es una reglamentación de carácter estatal, introducida y mantenida por vía legislativa y coactiva: es un hecho de voluntad consciente de sus propios fines y no la expresión espontánea, automática del hecho económico (Gramsci, 1999, V-Q13: 41). EN LAS ÚLTIMAS dos décadas, en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD), las políticas económicas se hallan fuertemente vinculadas a las convicciones neoclásicas de que el crecimiento económico se determina gracias a un conjunto de factores como el desarrollo tecnológico e informacional, el aprendizaje, las capacidades y experiencia de los trabajadores, la cooperación y la conformación de redes. Sin embargo, a pesar del mito neoliberal sobre la importancia de un Estado débil, en realidad los gobiernos nacionales guardan un poder estratégico en la organización sistémica de la 1 El presente trabajo fue patrocinado por el proyecto Prometeo de la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) de la República del Ecuador. Se agradece a Senescyt por la constante colaboración para el acceso a los datos estadísticos. En particular, queremos agradecer por la atención y la labor prestada para este trabajo a María Francisca Bustamante Sage, Subsecretaría de Formación Académica y Profesional, de la Senescyt. Francesco Maniglio, Vicente Barragán y Javier Moreno Gálvez 300 inteligencia colectiva, incluso mayor que en las economías industriales fordistas, tanto en la protección de los derechos de propiedad intelectual, para controlar o favorecer las monopolizaciones, como en la regulación de las agencias formativas, las universidades y los centros de investigación. El mito de la desregulación deja así paso a nuevas formas de regulación. Conscientes de esta dimensión de poder de los gobiernos nacionales, los expertos de la OECD, bajo los lemas de la Knowledge-based economy y de la Knowledge-based society, han diseñado numerosas estrategias para superar las formas de gestión del Estado, impulsando la privatización constante de las agencias de formación, control y medición económico-social: Governments will need more stress on upgrading human capital through promoting access to a range of skills, and especially the capacity to learn; enhancing the knowledge distribution power of the economy through collaborative networks and the diffusion of technology; and providing the enabling conditions for organisational change at the firm level to maximize the benefits of technology for productivity (OECD, 1996: 6). Los planes de los economistas de la OECD, desde el informe La economía basada en el conocimiento (1996), responden al objetivo de estrechar más, si cabe, las dinámicas económicas internacionales con los principios que se reflejan en las nuevas teorías del crecimiento: Higher education has become the new star ship in the policy fleet for governments around the world. The public policy focus on higher education, in part, reflects a growing consensus in macroeconomics of ‘new growth’ or ‘endogenous growth’ theory […] (Peters, 2003: 153). El sistema científico, los centros de investigación públicos y privados y las instituciones de educación superior se han transformado en los centros neurálgicos de la economía del conocimiento y la OECD que trazan las líneas de desarrollo de una intelectualidad en la cual los científicos deben conciliar sus funciones tradicionales, tanto en la formación como en la producción de conocimientos, con el papel de colaboradores de la industria en la transferencia de conocimientos y tecnologías. Parece evidente que las políticas propuestas por la OECD, al subordinar las instituciones formativas y las universidades a la esfera productiva, al promover la función empresarial de intelectuales y científicos, están profundizando una particular la geografía de la acumulación capitalista. Las políticas para la socialización de los conocimientos... 301 Gráfico 1 Brecha relativa al gasto en I+D como porcentaje del PIB (1997 y 2007) Porcentaje 2007 1997 3,6 3,2 2,8 2,4 2,0 1, 6 1, 2 0,8 0,4 0,0 1,5 1,0 0,5 0,0 Finlandi a Corea Japón EE. UU . OCDE UE27 China Irlanda España Rusia ALC Brasil Chile Argentin a México Uruguay Costa Rica Bolivia Panam á Colombi a Ecuador Perú Paraguay El Salvador Jamaica Tr in & Tob Guatemal a Honduras Nicaragu a Fuentes: OECD - Indicadores Principales de Ciencia y Tecnología (MSTI)- 2009 (BID, 2010). Nota: Los datos disponibles más cercanos a 1997 son: El Salvador y Guatemala, 1998; Honduras, 2000; Jamaica y Paraguay, 2001; Brasil, 1996. Los datos disponibles más recientes son: Bolivia, Jamaica y Nicaragua, 2002; Chile, Honduras y Perú, 2004; México y Paraguay, 2005. Los datos sobre ALC fueron obtenidos de la base de datos de la RICYT (estimaciones). Los datos para Corea excluyen I+D en ciencias sociales y humanidades. Los datos para Estados Unidos excluyen los gastos de capital. Los datos para Irlanda (de 1997), la OECD y la UE27 fueron obtenidos de la base de datos de la OECD y están basados en estimaciones de la Secretaría o en proyecciones basadas en fuentes nacionales. Una geografía de la explotación del conocimiento sigue dibujándose por medio de políticas de financiación pública, que invierte capitales en la modernización del sector de la educación superior. Los estudios de la OECD, en efecto, demuestran que la financiación en la educación superior arroja más beneficios que los tipos de interés reales (Schleicher, 2006). Son exactamente estos beneficios los que mueven el interés de Stiglitz, asesor del Banco Mundial y de la Casa Blanca, cuando en Globalization and Its Discontents (2002) expone la fórmula del equilibrio y bienestar que conlleva la economía de la información: The standard models that economists had used for generations argued either that market worked perfectly –some even denied the existence of genuine unemployment– or that the only reason that unemployment existed was that wages were too high, suggesting the obvious remedy of lower wages. Information economics, with its better analysis of labor, capital and product markets, enabled the construction of macroeconomic models that provided deeper insights into unemployment, models that explained the fluctuations, the recessions and depressions, that had marked capitalism since its beginnings (Stiglitz, 2002: XII). Francesco Maniglio, Vicente Barragán y Javier Moreno Gálvez 302 Los beneficios financieros son la real contrapartida de una precisa organización del conocimiento que Stiglitz ya nos describía en el PNUD de 1999, bajo el título Knowledge as a global public good (1999). En primer lugar, se hace hincapié en esos “deseos financieros” que obligan a los países que abrazan el sistema neoliberal a la rápida reestructuración y expansión de sus sistemas universitarios.2 Es en este sentido que hay que entender las palabras de Stiglitz cuando afirma que el Banco Mundial ha pasado de ser un banco que financia proyectos de infraestructuras a lo que él llama Knowledge Bank: We now see economic development as less like the construction business and more like education in the broad and comprehensive sense that covers, knowledge, institutions, and culture (Stiglitz, 1999: 2). En segundo lugar, se focaliza el rumbo político-económico en la financiación pública de las universidades, centrado en el objetivo de formar empresas competitivas de conocimiento con el gasto público. De este modo, se abarata el coste del capital humano por las empresas, promoviendo así el nacimiento y la muerte continua de pequeñas entidades empresariales (start ups) que buscan proporcionar innovaciones que se valoricen en el mercado financiero. Por eso Stiglitz subraya, en tercer lugar, el poder único que los gobiernos gozan no solo a nivel de inversión en las infraestructuras, en la medición y control de la formación, sino en el proceso de regulación de los flujos de capitales/conocimientos. Así, el conocimiento, aunque conlleva un carácter no exclusivo debe de ser excluido a ciertos usuarios. En esta demarcación reside el poder político de los gobiernos: operar para que los flujos de conocimiento, una vez integrados materialmente o codificados, como en el aprendizaje o en procesos y aplicaciones, se vuelvan costosos; las empresas, en efecto, piden la protección jurídica de los conocimientos que utilizan para sacar beneficios, justificándose con el hecho de que, de otro modo, no tendrían ningún incentivo para invertir. No obstante, los sistemas educativos nacionales 2 El crecimiento económico de China reconfigura, de forma inédita, la geografía del poder con EE. UU. y la UE. Lejos de presentarse como una periferia del Capitalismo Cognitivo, China es uno de los nudos neurálgicos en esta división espacial de la producción capitalista. Lo demuestran las fuertes inversiones en formación, la producción hi-tech, la movilidad del trabajo y los conflictos sociales de lo que se denomina el milagro chino. Prandstraller (2006) avanza la hipótesis de que China esté desarrollando un capitalismo “hipercognitivo”, una forma de capitalismo que trasciende el de EE. UU. gracias a un desarrollo de la ciencia y la tecnología superior al de Occidente en la situación actual (Do, 2010; Prandstraller, 2006; Roggero, 2010). Las políticas para la socialización de los conocimientos... 303 siguen siendo mayoritariamente parte del sector público, tanto por financiación como por control,3 y las políticas de desarrollo de la sociedad del conocimiento se continúan delimitando dentro de una monocultura económica, que se reduce al consenso en torno a la new growth o endogenous growth theory, determinando una particular configuración político-social (división espacial del conocimiento y del trabajo). Gráfico 2 Gasto para la educación en porcentual respecto al PIB (2011) 5.5 5.0 4.5 4.0 3.5 3.0 2.5 2.0 1.5 1.0 0.5 0.0 New Zealand Argentina Iceland United Kingdom Ireland Denmark Belgium Israel Colombia Korea Australia Finland Switzerland Netherlands Canada Mexico France Sweden Slovenia United States Chile Portugal Austria Poland Estonia Luxembourg Spain Germany Italy Latvia Japan Czech Republic Slovak Republic Russian Federation Norway Brazil Hungary Ne w Zealan d Argentina Iceland United K ingdom Ireland Denmark Belgium Israel Colombi a Korea Australia Finland Switzerlan d Ne therlands Canada Mexico France Sweden Slovenia United States Chile Portugal Austria Poland Estonia Spain Germany Italy Latvia Japan Czech Republic Sl ovak Republi c Norway Brazil Hungary Private expenditure on educational institutions Public expenditure on educational institutions Primary, secondary and post-secondary non-tertiary education % of GDP 5.5 5.0 4.5 4.0 3.5 3.0 2.5 2.0 1.5 1.0 0.5 0.0 Tertiary education % of GDP OECD average (total expenditure) OECD average (total expenditure) Fuente: OECD - Education at a Glance 2014: Indicators (OECD, 2014a). 3 En algunos países como Australia, Japón y EE. UU., sin embargo, los recursos privados son superiores, subrayando una mayor capacidad de diversificación (Vallespín, 2009). Francesco Maniglio, Vicente Barragán y Javier Moreno Gálvez 304 A pesar de la reciente ola de reformas en la educación, la proclamación del fin de la comprehensive era y del nacimiento de nuevas formas de partenariado público-privado,4 la provisión estatal de la educación formal sigue siendo una forma dominante en la organización del conocimiento. Desde los años noventa, la mayoría de los gobiernos occidentales están promoviendo un proceso de privatización “peculiar” de los sistemas educativos con el objetivo de eliminar las fronteras entre lo público y lo privado, la formación y el trabajo. En la última década, con el desarrollo de la economía del conocimiento y de la información, hemos sido testigos de los efectos de la revolución conservadora teorizada por Hayek, experimentando el ataque y el cambio de orden en la provisión, la financiación y la regulación estatal. Sin embargo, el Estado no se debilita sino que parece asumir un papel aún más estratégico en tanto que stakeholder de sus ciudadanos, porque las condiciones de la formación y de la reproducción de fuerza-trabajo son directamente productivas. Mazzucato (Mazzucato & Dosi, 2006) analiza propiamente la manera en que el Estado sigue siendo el principal actor en el proceso de acumulación de conocimiento y por ende en el desarrollo de la industria con alto valor agregado. De este modo, la disputa entre lo público-privado, que se remonta al ataque a las políticas del Estado de Bienestar protagonizada por Ronald Reagan y Margaret Thatcher en los años setenta, hay que leerla en términos de lucha ideológica para la reconquista, empezando, en este punto, a circular gradualmente y más intensamente en los Estados Unidos y en Gran Bretaña una serie de teorías sobre el Estado mínimo cuando realmente el Estado se fortalecía y devenía un actor aún más estratégico. El desarrollo de la economía del conocimiento nos demuestra como las participaciones en el mercado de acciones por parte de inversores institucionales ha influido radicalmente en el gobierno de las empresas en tanto que los stakeholders institucionales y el management expresan los mismos intereses y objetivos. La economía del conocimiento ha experimentado, de esta forma, un cambio en línea con el de la economía financiera: el riesgo se mueve cada vez más hacia el sector público y el 4 Por ejemplo, la Private Finance Initiative (PFI) en el Reino Unido; la Ley Orgánica de Universidades (LOU) o Ley Orgánica 6/2001, ley española promulgada el 21 de diciembre de 2001 por el segundo gobierno de José María Aznar; la nueva reforma Gelmini en Italia, con la cual se reafirma la desestructuración de la educación pública y la plena convergencia con el sector privado (ley IT-133/2008). Las políticas para la socialización de los conocimientos... 305 sector privado recibe los beneficiosos intereses que residen en la explotación de la riqueza que se encuentra más allá de los muros de las empresas. Las universidades, en particular, como todo el sistema de formación, forman parte de un sistema productivo en el cual el trabajo se extiende a todos los tiempos sociales que participan en la producción y reproducción económica y social. La creciente demanda laboral de trabajadores más cualificados, la extensión de la movilidad internacional y el control de los flujos migratorios, la flexibilización y la precarización del trabajo asalariado, la privatización y ampliación de los ciclos formativos, la extensión y ramificación de la universidad a escala transnacional son, pues, estrategias de control sobre nuestros modos de vida. En definitiva, es el control biopolítico (Foucault, 2007, 2008) que opera desde la base de la transitividad de la economía del conocimiento hacia la sociedad del conocimiento. 2. La economía social del conocimiento como política de bienestar Hoy en día el capital, al contrario de su anterior fase industrial, no genera valor transformando solo las condiciones materiales de existencia, sino utilizando también las condiciones inmateriales, transformando y modificando los pensamientos, las emociones, las identidades, creando, en fin, nuevas formas de vivir y de ser (Moulier Boutang, 2002). En este proceso, desde la forma de subsunción hasta la de valorización del capital, la competitividad depende, en efecto, siempre más de la economía externa y no solo de la economía interna, o sea de la capacidad de captar los surplus productivos provenientes de los recursos cognitivos de un territorio (Negri & Vercellone, 2007: 54). Estas transformaciones, en las formas de valorización del capital, parecen haber puesto de acuerdo un poco a todos: neoliberales neoposmarxistas y movimentistas. El consenso deviene del supuesto de que el aspecto principal de esta específica configuración histórico-global sería constituido por la lógica económica, social y “comunitaria”, en la cual la creación y difusión de los “conocimientos” representan los procesos protagónicos. Así se explica la sucesión de teorías –como la new growth theories, tecnology gap approach, crecimiento endógeno–5 que miran la nueva época con la convicción de habernos liberado de los límites de la escasez, mediante las promesas de 5 Ver Hanushek, 2008; Machlup, 1970; Okawa & Rosovsky, 1973; Romer, 1994; Solow, 1999. Francesco Maniglio, Vicente Barragán y Javier Moreno Gálvez 306 riqueza y abundancia infinita de la producción inmaterial. Una centralidad liberadora (la del conocimiento) remarcada también por los posmarxistas (Bialakowsky, 2014; Toscano, 2007; Vercellone, 2007; Virno, 2001). Han devenido actuales los Gründisse de Marx, sobre todo el pasaje epifánico: “hacia la sociedad del general intellect”.6 Bajo este consenso teórico se explican también las propuestas programáticas centrales que el Gobierno de Ecuador adopta con el eslogan “liberador” del pasaje de la economía de los “recursos finitos” a la de los “recursos infinitos”.7 Son los esfuerzos estratégicos del Gobierno de un Estado “primario exportador” (o primariamente extractivista) que se traducen en la reestructuración de la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt). Estos esfuerzos se han plasmado en nuevas políticas públicas para: •Acceso: becas, crédito educativo, fortalecimiento de las universidades y de los institutos técnicos y tecnológicos. •Medición y control: evaluación constante de alumnos, acreditación de universidades (cualidad), mejora salarial de los docentes/ investigadores (estatus). •Financiación pública: inversión de casi 2% del PIB en educación superior. •Posicionamiento estratégico en la economía del conocimiento: construcción de megaproyectos y agendas con el objetivo de la valorización máxima y de transferencia de conocimientos y tecnologías (Yachay, Ikiam, Unae, Uniarte). 6 Enrique Dussel, el gran y no suficientemente conocido estudioso de Marx, afirma que el nuevo siglo inaugura el segundo siglo de Marx. Y no hay duda devque este siglo girará alrededor del concepto elaborado por Marx en el famoso fragmento sobre las máquinas de los Grundrisse que denominó, en expresión inglesa, general intellect. Si en los manuscritos económicos de 1861-63 Marx basaba la crítica de la economía política en el estudio de la sociedad industrial regida por el capital (primer siglo de Marx de 1883 a 1983 ); en la teoría del general intellect fundamenta el advenimiento de la nueva sociedad regida por el conocimiento (Nunes, 2007). 7 Es decir “de ser un país primario exportador y secundario importador a construir una economía basada en el conocimiento y la creatividad del talento humano de sus ciudadanos y ciudadanas. Los recursos naturales son finitos y perecibles. Las ideas, la innovación, la creatividad y la cultura no tienen –a priori– más límites que los éticos” (Ramírez, 2013). Las políticas para la socialización de los conocimientos... 307 En efecto, las políticas económicas que se impulsaron desde 2008 en materia de economía del conocimiento en Ecuador siguen siendo prioritarias para la conformación de la “nueva” sociedad ecuatoriana. Recordamos, a este respecto, el énfasis del presidente de la República Rafael Correa con ocasión de la inauguración del Campus Patrimonial de la Universidad Yachay: [...] guardemos en el corazón el recuerdo de este día como un hecho histórico, porque aquí en Urcuquí, está naciendo la patria nueva, el Ecuador que se proyecta hacia el futuro como un país soberano que ha decidido fundamentar su desarrollo en la única fuente inagotable de riqueza que es el talen- to humano, el conocimiento (CM-VE/Yachay EP, 2014). Sin embargo, como hemos adelantado en la introducción de este tex- to, este consenso ideológico, en general, y estas políticas para la “cognitivización” de la economía, en particular, definen unos procesos políticos y económicos particulares de transformación del Estado y del tejido social de Ecuador mediante el cual se puede leer la composición del trabajo y los nuevos procesos de jerarquización. El conjunto de reformas estructurales para la construcción de la economía social de los conocimientos se inserta, en efecto, en aquel proceso de posicionamiento y reposicionamiento del capitalismo de Ecuador en la división internacional del conocimiento y del trabajo (Maniglio, 2016). 2.1. Diagnóstico: déficit cognitivo de estado en la geopolítica del conocimiento En el Informe del Grupo Faro, titulado Ecuador: Del país recursos al país conocimiento (Bellettini & Ordóñez, 2013), se reconoce como estratégica, para la superación de un sistema productivo mayormente extractivista, la valorización de lo que se denomina los componentes inmateriales (conocimientos, saberes, educación, aprendizajes, innovación, etc.) de nuestra sociedad. Sin embargo, este proceso de crecimiento de la región se diagnostica claramente en términos de déficit de convergencia respecto a Norteamérica y a los países de Europa que pertenecen a la OECD y que producen casi veinte veces más productos de ciencia y tecnología respec- to a América Latina: América Latina posee el 8.48% de la población mundial, el 46% de la oferta de agua y el 20% de la biodiversidad del planeta. Sin embargo, produce menos del 2.95% del conocimiento científico, solo un 1% de sus universidades Francesco Maniglio, Vicente Barragán y Javier Moreno Gálvez 314 reposicionamiento estratégico, en términos de hegemonía, en la división regional del conocimiento. Dicho de otra forma, las políticas públicas enmarcadas en las reformas de la Educación General Básica y la reforma del sistema de Ciencia y Tecnología con la Ley Orgánica de Educación Superior (2010) definen la gran revolución socioeconómica de esta década en Ecuador al impulsar una evolución social y tecnológica estratégica de la matriz productiva del país. De otro modo, el alcance es transversal en toda la sociedad: Ecuador reconoció en su Constitución el aprendizaje a lo largo de la vida como un derecho. Con el referéndum de 2006 sobre las políticas educativas se aprobó el Plan Decenal de Educación (2006-2015) que se puede resumir en las siguientes metas: •Universalización de la Educación Inicial (personas de 0 a 5 años de edad). •Universalización de la Educación General Básica (personas de 6 a 15 años). •Incremento de la matrícula en el Bachillerato hasta alcanzar al menos el 75% de la población en edad correspondiente (personas de 16 a 18 años). •Erradicación del analfabetismo y fortalecimiento de la educación continua para adultos. •Mejoramiento de la infraestructura física y el equipamiento de las instituciones educativas. mediante ALBA, Petrosur, Petroandina y Petrocaribe para posicionar los intereses del bloque bolivariano (Benzi & Zapata, 2013). Finalmente, también hay que tomar en cuenta que “las diferencias en la evolución económica entre los países de la región se podrían acentuar, tanto por un impacto desigual del contexto exterior como por factores internos. En 2014 el crecimiento económico de las principales economías de América Latina estaría liderado por el Estado Plurinacional de Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Panamá, Perú y la República Dominicana, que registrarían expansiones entre el 4% y el 7%. La evolución de las dos principales economías de la región sería notablemente diferente; el crecimiento económico en México repuntaría hasta el entorno del 2,5%, similar al de Chile, mientras que Brasil crecería menos del 1%. Por último, se estima que Argentina y la República Bolivariana de Venezuela registrarían tasas de crecimiento negativas. Estas diferencias en las tasas de crecimiento de los países de la región se explican tanto por el diferente impacto del entorno internacional (en especial la diferente evolución de los precios de materias primas), como por factores internos, relacionados con la gestión económica, entre otros. El crecimiento económico de América Latina podría ser aún más bajo, ante una desaceleración más profunda del crecimiento en China y, en menor medida, por un endurecimiento más rápido de las condiciones financieras en Estados Unidos” (OECD, 2014b: 3-4). Las políticas para la socialización de los conocimientos... 315 •Mejoramiento de la calidad y equidad de la educación e implementación de un sistema nacional de evaluación y rendición social de cuentas del sector. •Revalorización de la profesión docente y mejoramiento de la formación inicial, desarrollo profesional, condiciones de trabajo y calidad de vida (Brunner, 2015; Schwartzman, 2015). Estos objetivos se declinan en tres líneas mayores: •Políticas tendientes a la recuperación de la rectoría del Estado en el sistema escolar. •Políticas tendientes a la universalización de la cobertura del servicio educativo. •Políticas tendientes al mejoramiento de la calidad del servicio educativo. Bajo este esfuerzo gubernamental se explican los cambios radicales en lo que concierne a la Educación General Básica en Ecuador: en 2012 se alcanzó la universalización de la educación, con una tasa neta del 95,4%, después de haber sido del 91,2% en 2006. Por su parte, la tasa neta de bachillerato pasó del 47,9% a 62,1% en el mismo período (Brunner, 2015). Por otro lado, la educación superior en Ecuador está experimentando un proceso de cambio radical. Con la aprobación de la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES) en el 2010 nos planteamos retos significativos en pro de la transformación de nuestra sociedad, de su estructura social, productiva y ambiental, fortaleciendo nuestro talento humano, de manera que este responda a las necesidades del desarrollo nacional y a la construcción de la ciudadanía (Ramírez, 2014). Con relación a la inversión pública, Ecuador es el país que más invierte en educación superior de la región con el 2% del PIB anual en relación al promedio OECD de 1,7% (Argentina 1,2%; Colombia 1,1%; Brasil 1,0%; Chile 0,9%; Paraguay 0,8%; Perú 0,4%). El capital humano, siguiendo la lógica de desarrollo que hemos explicado anteriormente, se divide en las siguientes categorías de inversión: Francesco Maniglio, Vicente Barragán y Javier Moreno Gálvez 316 Gráfico 8 Gasto promedio por estudiante según categoría (dólares) 2631 2884 2012 2013 2014 2351 7646 3161 3162 2549 7292 AABBCCDD 3758 3337 2667 7306 AB CD R^2 ajustado 0,41 Fuente: Consejo de Educación Superior (CES) (2014). Con respecto a la calidad docente, se ha apostado por un proceso de especialización del cuerpo docente y por una redefinición de la función intelectual en la división del trabajo mediante la función salarial (el salario promedio ha crecido casi el doble respecto a 2008). Gráfico 9 Variación del total: docente con título de maestría y PhD en universidades de Ecuador 15 000 10 000 5000 0Maestría 2008 2012 PhD Fuente: Ceaaces (2015). Las políticas para la socialización de los conocimientos... 317 El informe presentado por Senescyt bajo el título 35 logros de la revolución ciudadana en Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt, 2013) es elocuente al identificar el cambio radical que las políticas de educación superior están impulsando en la región. Entre estos cambios, la democratización del acceso a la educación superior ha sido fundamental y estratégica para la inclusión social. Gráfico 10 Tasa de no matrícula en educación superior por motivos económicos 2007 45,3% 40,5% 38,9% 28,7% 27,1% 27,4% 2008 2009 2010 2011 2012 Fuente: Enemdu (2012). Pensemos, por ejemplo, en como hay una substancial paridad de acceso a la Educación Superior en relación al género: en marzo del 2014 se registró que el 46,69% de nuevos ingresos fueron otorgados a mujeres, mientras que el 53,31% fueron otorgados a hombres. Mientras que, en marzo del 2015 el 51,82% fueron otorgados a mujeres y el 48,12% a hombres. Francesco Maniglio, Vicente Barragán y Javier Moreno Gálvez 318 Gráfico 11 Acceso a la Educación Superior – Aceptación de cupo por género 0,00% 0,00% 0,00% 0,00% 0,02% 0,00% 0,00% 0,06% Femenino Masculino S/R 48,33% 53,89% 53,46% 53,27% 49,84% 46,69% 49,97% 51,82% 51,67% 46,11% 46,54% 46,73% 50,14% 53,31% 50,03% 48,12% Febrero 2012 Mayo 2012 Noviembre 2012 Abril 2013 Septiembre 2013 Marzo 2014 Septiembre 2014 Marzo 2015 (Sierra) (Sierra) (Sierra) (Sierra) (Sierra) (Sierra) (Sierra) Fuente: Balance de la Educación Superior 2010-2015. Agenda 2020-2021. Si en el año 2006 la tasa bruta de matrícula de mujeres en Educación Superior era del 30,7%, en el año 2014 esta fue del 37,4%. Los logros en este campo son evidentes: en el año 2012, solo 2 de cada 10 cargos de dirección académica eran ocupados por mujeres. En el 2014, en cambio, 5 de cada 10 cargos fueron ocupados por mujeres, logrando paridad de género. Gráfico 12 Porcentaje de cargos de dirección académica ocupados por mujeres 60% 50% 40% 30% 20% 10% 0% 19% 37% 45% 45% 36% 22% Pública Pública-Post Particular Total Año 2012 Año 2013 Año 2014 50% 53%50% 47% 43% 24% Fuente: 35 logros de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt, 2015). Las políticas para la socialización de los conocimientos... 319 Las políticas de acceso igualitario de la población a los estudios superiores han sido un éxito para la revolución ciudadana. Observamos, por ejemplo cómo la tasa bruta de matrícula en los quintiles más pobres ha tenido un incremento que va del 4,9% en el año 2006 al 10,6% en el año 2014. Gráfico 13 Acceso a la Educación Superior – Tasa bruta de matrícula a la educación superior, por quintiles 2006-2014 28,8 4,9 2,7 6,7 17,4 37,3 78,4 33,3 10,6 6,3 14,3 23,6 42,9 88,5 0,0 20,0 40,0 60,0 80,0 100,0 País Q1+Q2 Q1 Q2 Q3 Q4 Q5 2006 2014 Fuente: 35 logros de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt, 2015). En este contexto político, la adopción de una ideología posneoliberal en el discurso del gobierno de Ecuador, sobre todo respecto al posicionamiento político-económico internacional, ha jugado un papel fundamental en la consecución de la democratización del acceso a la Educación Superior, en línea con las políticas de equidad social que se han venido implementando desde el 2008. Gráfico 14 Coeficiente de Gini de los ingresos 2003-2013 0,63 0,54 0,52 0,50 0,51 0,47 0,49 0,49 0,62 0,51 0,55 0,55 0,48 0,48 0,49 0,44 0,44 0,47 0,51 0,50 0,50 0,48 0,46 0,44 0,46 0,47 0,44 0,40 0,45 0,50 0,55 0,60 0,65 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 Nacional Urbana Rural Fuente: Banco Central del Ecuador, 2013 (Muñoz Jaramillo, 2014). Francesco Maniglio, Vicente Barragán y Javier Moreno Gálvez 320 La relación entre acceso a la educación, a la universidad y la disminución de la pobreza indica sobre todo el intento político de sustentar la economía del conocimiento desde un punto de vista social (ver Código de Economía Social de los Conocimientos, la Creatividad y la Innovación). 3. Colectivización frente a capitalización de los conocimientos Por eso, estamos elaborando una nueva legislación orientada a democratizar el conocimiento para que sea un bien accesible a todos y permita el desarrollo de la industria nacional (Ramírez, 2013). Una forma de llevar a cabo esta acción transformadora fue, sin lugar a dudas, la ampliación del rango de legitimación de los gestores del Estado. Sin embargo, esta lógica de retorno a lo público, mediante las políticas de democratización del conocimiento, no se aleja de la visión de Amartya Sen, quien lanzó los programas de lucha contra la pobreza como forma legítima de acción en el campo de las políticas para el desarrollo (Sen, 1999). En sus textos se describe la pobreza como una forma de no acceso al mercado (educativo en este caso) y la lucha contra ella se limita a crear las oportunidades de acceso, eliminando barreras, fortaleciendo lo que él llama capabilidades de los individuos. Siguiendo a Roig (2008: 85-88) dos consecuencias surgen de este planteamiento. En primer lugar, se naturaliza la pobreza negando sus orígenes, es decir, el hecho de que sea el fruto de una relación incluyente, forma actualizada de explotación. La explotación misma se transforma en algo natural, por el carácter económico de la sociedad en que vivimos, en contradicción con la concepción propia a los sistemas de welfare, que sí reconocen la deuda del sector productivo hacia los sectores subalternos por la explotación. En segundo lugar, al individualizar y simplificar el campo conceptual en torno a la pobreza, se eliminan las concepciones conflictivas que se articulan alrededor del mismo desde los procesos de acumulación. En otras palabras, la ideología del posneoliberalismo con la cual se construye este nuevo horizonte social no pone en duda la valorización y acumulación capitalista como formas de reproducción del mismo, sino que intenta disputar un espacio financiero para las políticas de equidad social (ampliando el presupuesto del Estado en la generación de un welfare) y consolidando la middle class urbana que se hace Estado. En efecto, la inequidad económica derivada del control privado y concentrado de los medios de producción sigue reproduciendo las inequidades en términos de remuneraciones por categorías de ocupación. Las políticas para la socialización de los conocimientos... 321 Tabla 2 Ingreso promedio Nivel educativo 2006 2015 Ingreso laboral Ninguno/Primaria 151,4 325,9 Secundaria 257,0 477,2 Superior 528,6 945,5 Total 261,2 528,2 Fuente: INEC, empleo (2016). En la reproducción de las diferencias de niveles salariales se hace evidente una alianza de clase (político-económica) entre los patronos y los empleados del gobierno, quienes guardan diferencias importantes respecto al resto de los trabajadores (cerca de un 50%). Gráfico 15 Ingreso promedio del patrono en comparación a las otras categorías de ocupación período 2007-2012 120% 100% 80% 60% 40% 20% 0% Empleado de gobierno Empleado privado Empleado tercerizado Jornalero o peón Patrono Cuenta propia Trab. del hogar no remunerado Trab. del hogar no del hogar no remunerado Ayudante no remunerado de asalariado/jornalero Empleado doméstico 2007 2008 2009 2010 2011 2012 Fuente: INEC-Enemdu (2007-2012). Francesco Maniglio, Vicente Barragán y Javier Moreno Gálvez 322 En efecto la dirección del Estado no ha modificado los ejes de acumulación de los grupos económicos, empresas nacionales y corporaciones que concentran la riqueza y los medios de producción (Carrión, 2014: 86-87). Y en este sentido es mejor ser claros: no existe un “capitalismo productivo bueno” de Estado, sino un capital que ha extendido sus viejas formas de explotación hacia otro nivel de la sociedad. En el contexto de la Economía Social del Conocimiento, el Estado asume el honor de dirigir (en términos de governance) el pasaje de la producción de dinero por medio de mercancía (D-M-D’) a la producción de dinero por medio de la mercancía del conocimiento [M(k)]: [D-M (k)- D’], modificando —esto sí— la forma de producción y la regulación salarial. Con las Políticas para el Desarrollo (2013-2017), resumidas en el Plan Nacional para el Buen Vivir, el papel de los inversores estatales hay que leerlo, de esta forma, como en el papel de los stakeholder de sus ciudadanos. La posibilidad de alcanzar una estructura productiva basada en el conocimiento tecnológico depende, en gran parte, de la inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i). Este proceso contribuye al incremento de la productividad general de la industria y se orienta hacia la satisfacción de las necesidades y el fomento de las capacidades de la población (PNBV, 2013: 67). La acumulación del capital, en efecto, ya no es solo dependiente del saber de los asalariados, sino que tiene que obtener una movilización y una implicación activa del conjunto de saberes y tiempos de vida de los asalariados y no asalariados. Por eso, las políticas de educación, ciencia, tecnología e innovación son transversales respecto a los programas de inclusión social y económica o de cohesión territorial, sobre todo desde la promulgación del Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (Cootad, 2010). El cambio de matriz productiva por medio del conocimiento es transversal a la sociedad en su totalidad y marca una expansión en los procesos de valorización del capital. Es el paso de la economía de los bienes finitos hacia una economía de los bienes finitos e infinitos. ¡Todos! Los objetivos de la intervención pública que se quieren llevar a cabo bajo el aporte del Código de Economía Social de los Conocimientos, la Creatividad y la Innovación (Código-INGENIOS) de 2014 representan, en este contexto histórico, las estrategias para la capitalización del conocimiento, para la desterritorialización de la información y la tecnologización de la educación (Peters, 2003) del Gobierno de Ecuador. Estos Las políticas para la socialización de los conocimientos... 323 procesos —de desarrollo— no pueden ser considerados en términos de una utopía progresista, como el intento de construcción del general intellect, porque sin que se cambien las coordenadas de la explotación del trabajo y de la acumulación del capital, estas fantasmáticas fuerzas de la cooperación social nunca serán revolucionarias. Antes de todo porque las estrategias de desarrollo regional intervienen en una división internacional del trabajo, que ya no se caracteriza solo por las funciones y las calificaciones tayloristas, sino que se redefine a la luz de la división espacial del conocimiento (Fumagalli 2004). La geografía de la comunicación y del conocimiento está en la base de la nueva división internacional de los procesos de acumulación; por eso podemos definirla como la nueva geografía de la inclusión. 4. A modo de conclusión Nos encontramos el escenario de una reorganización territorial que responde a una estructuración jerárquica global organizada no en forma de red, como se puede inferir de algunos discursos de la sociedad de la información o del conocimiento, sino en forma de círculos concéntricos de dominación e influencia determinada por el grado de integración de cada región en la sociedad del conocimiento (Zallo, 2005: 30). La posición a ocupar por las diferentes regiones y países en esta jerarquización se plantea a partir de dos posibles itinerarios: el primero pasa por un desarrollo activo de las especificidades cognitivas, culturales y comunicacionales, y de la imbricación de estas con un consolidado sistema de investigación, desarrollo e innovación ligado al proceso de cambio tecnológico; el segundo consiste en la oferta de mejores condiciones en los procesos productivos tradicionales para el capital (menores salarios, menores resistencias sindicales, menores trabas a la degradación medioambiental, etc.). El consenso en torno a la economía del conocimiento define de esta forma un campo de coerción marcado por el proceso de incorporación a la sociedad del conocimiento, en el cual existe una profunda diferencia entre las regiones centrales, viradas a mantener su posición privilegiada y su hegemonía productiva heredadas del fordismo, y las regiones periféricas, que creen haber encontrado una nueva vía para su desarrollo. De este modo, se nos muestra nítida la continuidad entre la jerarquización territorial de la etapa fordista y el nuevo orden global aumentando la distancia entre las regiones que ya tenían ventajas en el modelo fordista