Don Pedro Azedo, y el Principe de Argel : segunda parte
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SEGUNDA PARTE. SIcon el primer Romance. noble Auditori a,ydiscreto Oo le di fi 3ála Historia, atención ,que ya comienzo. Y t sabran como quedaron Doj I«abel ,yDon Pedro muy unidos, yconformes eu su feíii casamiento, ydesrosos de hadar Embarcación en el Puerto, puta caviar al Esclavo* que el que es Noble, yC*vallero se porta de aquesta suerte; yandando con grande aanelo , todas los diae salían el Principe con Don Pedro ádivertirse ála Puya yu¡u tarde qjho el Cieio, que estando ios dos sentados «a el Muelle ,liego al puerto, Navio de Irlandeses qse~TeT faltó bastimento para seguir su viage, yel Gavillero ieste tiempo se metió en la £nbircacioa, yáel Piloto Marinero le preguntó donde iba? yie respondió diciendo para la Ciudad de Argól ciertas mercancías llevo, que allá tengo buen despacho yUdice el Cavallero: Amigo,.si usted pudiera sacarme de aqueste empeño, que hay en mi casa un Esclavo , que ha servido mucho tiempo ísus Amos lealmmte, yprometido le tengo, de darle la libertad, yde poneno en su Reyu o; ysi u>ted qui-re llevarlo, pagaré ei viage iuego; dixo que si, ylo ajustaron el transportarlo eu cien pesos. Se desdidió vigilante, fu# ásu Casa el Cavallero, yTe dice :Esposa mis, has de saber ,que ya teogo el viage negociado, yembarcación en el puerto, para que lleve el Esclavo ásu tierra coa acierto: mañana por la mañana, si viene feliz el vietito, tiene de ser la partida; yla Dama con cantéalo pid olicencia ásu Esposo, yse la cbncsdié luego, para hacerle una finesa áe! Principe por ei premio del To/sói, yla Venera, yen aqueste mismo tiempo sacó ua collar de esmeraldas , yua anillo de los dedos de Zifiros ,yRabies con esmaltes de gran precio, yle dice ,Toma ,Moro, estas dos precias te entrego, yeo llegando áver tu Esposa, dile ,que yose la ofrezco, par4 que de mi se acuerde ahora, yen todo tiempo; yasi que aman, ció el día, con grande acompañamiento salieron hasta la P;aya adonde se despidieron. Entró el Turco en el Nivio, largan las velas áeí viento, ydentro de pocos dLs desembarcan en e! Puerto de la gran Ciudad de Agí, yel Principe muy sgoís&iol se despid-ó cíe ia gente, 7$caoió stictsc: S3
se fu? p2f3 su Palacio, ysm qprís se vido dentro, lle^.ó donde está su P^dre estas palabras diciendo: L¿utce precda de mi vida, ya permitieron los Cielos, que tengáis ávuestra vistaQ átu Hijo prisionero, que en la Ciudad de Alicante eoccntié un Amo tan bueno, que asi que supo quien era* me hizo muchos cortijos, yme dió la libertad, yácosta de su diaero me ha traído ^tu presencia yesto merece gran premio; alborotó eel Palacio, yla Princesa áeste tiempo acudió despavorida, á, ver ásu amado Dueño hechos sus ojos das mures, le echó los brazos .al cuello: sacó el collar ,yel antilo, e<tas palabras diciendü«^._— . Recibe al iiestas dos premias», que por presente te ofrezco del Ama que yo tenia, porque h?gais memoria de ello: las recibió la Princesa; se puso el collar al cuello, yjuntamente el anillo en sus muy hermosos dedos* intentaron en hacer ronchas fiestas ,ytorneos, en gloria de que ha venido el Principe áver su Reyncr Dexeroos en su alboroto álos Meros ,mientras venga á. la Ciudad de Alicante, ydigo ,que el tal Don Pedro se ie ha ofrecido un. viaje áCartagena del puerto» átomar na Mayorazgo, que le viene de derecho; lleva consigo ásu. Esposa, yásu muy querido suegro ycondgo una criada; ur¡a Urde se partieron de la Ciudad de Alicante en uo Barquillo pemeño; pero la fortuna adversa le ocasionó un mal eaeueotro , tr sNívíos Argelinos delante se le pusieron, ysin poder resistirse, los apresaron, yluego asieron ála Señera, yasi que vido Den Pedro» -*> que su Esposa está Cautiva, Heno de rabia »yveneno saltó dentro de un Navio mit travesuras haciendo» áunos hiere ydotros mata» áotros derriba en el suelo, áotros arroja. ála mar, adonde alii fenecieron. Yviendo el daño que hacía, yque no pueden prenderlo harpn una estratagema. .— que era echarle uo h¿zo al cuello yasi que lo sujetaron, me lo amarraron áun leño, yála gran Ciudad de Argel en breve la vuelta dieron, van ádarle cuenta al Rey de la presa que habían hecho» ycomo traen maniatado ána vigilante maheebo, que mató cinquenta Moros» yheridos mas de otros ciento^ . yá no haberle sojetado, diera fin de todos ellos,; el Rey que atento escuchaba, mando que luego al momento lo lleven áuna mazmorra, yque lo carguen de hierro, luego que traigan dos potros, f yatado ála cola de ellos, lo arrastrasen por las calles porque sirva de escarmiento; ri X
yque después de arrastrado , con unos garfios de hierro le hiciesen quatro pedazos, yá!a mar lo echasen luego# ** La hermosa Doña Isabel riendo ásu querido du fio metido en tanto peligro* eran tantos los lamentos* las lagrimas *ysuspiros, que ablandan el duro acero, yasi que alcanzó ásiber como se hallaba en el Puerta de la gran Ciudad de Argel, aqui tomó algún consuele: Pidió licencia ásu Amo, que le concediese luego la dexase ir áPalacio, por ver si hallaba no empeño? el Amo se lo concede, como haciendo mofa de ello, ytambién le dio dos Turcos para su acompañamiento^ iba la noble Señora -por las galles de es te Pueblo "taíTÍriste,ry Ciscónsotadap— que parece un misionero; ilegó cerca del Palacio; quando en este mismo tiempo Ja Princesa que escuchaba ,el alboroto ,yestruendo, vio venir 4los dos Turcos, yenmedio aquel Angel belfee,- yque venia llorando, los llamó con un pañuelo, yellos acudieron prontos, mil reverencias haciendo. La hermosa Doña Isabel viendo que tenia al cuello aquel eollar de esmeraldas, pronta le miró áros dedos, yconociendo el anillo, -» estas palabras dicten do: Cierto es ,hermosa Señera, que esas dos prendas que veo puestas en vuestra persona. fueron m??s algún tiempo, yo se lasó! ávuestro Esposo quando estiba prisionero. Ziyra que atenta escuch ba, le respondió asi ,dicitndc: Puesdíme tu de -donde eres? yle respondió ai momento: de la Ciudad de Alicante soy para el servicio vuestro, mi nombre es Doña Issbe!, mi Esposo Don Redro Azedo e' q®*f libró átu marido, ylo traxo áaqueste R^yno, yhoy está en una mazmorra entre prisiones ,yhierros yestá sentenciado ámuerte, yasi ,Señora te ruego, que seáis mí medianera, pues ,que tan sola me veo# Apenas aqu sto oyó Zjyra ,se partió al momento ábuscar ásu marido, que está en la cama curmiendo, dice :despierta Jamete, -qtK-hasde saber por muy cierto que está aqui Doña Isabel, ytambién Dod Pedro Azedo, yel que has metido en prisiones para dar castigos fieros, es ql qne te libertó, yte traxo áaqueste Reyno, yahora es preciso le ampa res,- porque áLey de Caballero, obras con obras se pagan, ymas si se estao debiendo. Jamete ,que aquesto escucha partió al balcón come un trueno conoció áDoña Isabel, yle mandó entrar ádentro; yal punto despachó un posta, en que sacasen al Reo, ylo traygan áPalacio, sin que le agravien un pelo, lo executaron al punto, yasi que* los dos se vieron.
tiernamente se abr azaron, como amigos verdaderos, Jamete aixb: Señor como ütrueca oios tiempos; de quaudo fui vuestro esclavo muchas finezas te debo, estoy muy agradecido, yahora pagártelas quiero. Estuvieron en Palacio mas de dos meses ,vmedio, de todos bien asistidos; yacabados ios Torneos, dixo Don Pedro :Señor, ya me parece que es tiempo, que me dexes ir ¿Espafíj, que gran falta estoy haciendo. Mandó el Rey iuegoal instante, que aprestasen en el Puerto quatro Nivioj de guerra coa toditos sus pe! trechos para que fe acompañasen, porque puedan defenderlo; yáotro dia de mmiaa con músicas ,éinstru Tientos ytambién le dio on Nbvio, con gran porción de dinero para que de él se sirviese. Cortesmente se despiden, navegando ávela ,yremo, ydentro de quatro dias llegaron áver el Puerto de la Ciudad de Alicante, yel valeroso Ooa Pedro con su vandera de paz, árecibirlo salieron, haciendo rumbosas salvas, yquando contó el suceso, . todos quedaron pasmados, yen aqueste mismo tiempo pagó muy bien el viage áios que con el yinieroos iuego lós quatro Navios ásus tierras se va vieron, ydios salí iroo ea tierra muy alegres, ycontentos, dándole áOíos muchas gracias, vála Reyna de los Cielo?. ¥ahora Juan Jnsef Uopez ie acompañó hasta la P-aya ,pide perdón de sui yerros^ FIN. Con licencia tEn Córdoba,en la Imprenta de D. Luis dt Ramos yCorla tPlazuela de las Cañas.