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GÉNERO Y ESTILOS DE VIDA: EL USO DE MEDICINAS
COMPLEMENTARIAS Y ALTERNATIVAS EN LAS SOCIEDADES
AVANZADAS.
Apellidos: Panade o Díaz
Nomb e: Ma ilde
Depa amen o: Sociología
Uni e sidad: Se illa
Co eo elec ónico: [email p o ec ed]
Resumen.
La ponencia indaga en las di e encias en el uso de Medicinas Complemen a ias y
Al e na i as (MCA) según el géne o de que se a e. Asimismo, abo da la u ilización de
MCA en elación a las múl iples opciones de es ilos de ida de que disponen los
indi iduos en las sociedades a anzadas. Au o es como Bauman (2001, 2006) o Giddens
(1995), en e o os, analizan el cambio p oducido en los es ilos de ida en las úl imas
décadas en las sociedades mode nas.
Di e sos es udios ealizados (Sha ma, 1996); (Sco , 1998); (Panade o, 2003, 2006,
2008) sob e la u ilización de MCA, des acan los dis in os usos que hacen homb es y
muje es de dichas medicinas.
Aquí, el géne o se en iende no sólo como un cons uc o álido pa a abo da el análisis
de las elaciones de géne o, sino como una a iable as e sal indispensable pa a el
es udio de cualquie dimensión de la ealidad social.
La me odología empleada es cuan i a i a y cuali a i a. Se apo an da os cuan i a i os
sob e el consumo de MCA, ex aídos de la Encues a Social Eu opea de 2004. La
en e is a en p o undidad es la écnica cuali a i a undamen al pa a explo a en los
dis in os ec o es cul u ales analizados.
Palab as cla es. Medicina Al e na i a y Complemen a ia, Sociología y
Pos mode nidad.
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1. In oducción.
El ma co eó ico y c í ico de las ciencias sociales posibili a que el géne o como
ca ego ía de análisis adquie a un impulso epis emológico de p ime a magni ud, al y
como lo mani ies a Ha ding:
“En las ciencias sociales, las á eas más p ocli es a la in oducción del géne o
como ca ego ía eó ica son las que disponen de una adición c í ica
in e p e a i a ue e (digo “c í ica” pa a dis ingui es a eo ía de la acción y las
c eencias humanas de los ipos de in e p e aciones y acionalizaciones
inconscien es que nos damos u ina iamen e a noso os mismos y a los demás
pa a explica nues as c eencias y acciones)” (Ha ding, 1996, pág. 30).
Según Ha ding (1996), el géne o es una ca ego ía analí ica den o de la cual homb es y
muje es es uc u an su pensamien o y sus elaciones sociales. Según es o, la
gene ización de la ac i idad social se p oduce median e es p ocesos: el simbolismo de
géne o, la es uc u a de géne o y el géne o indi idual. El géne o ep esen a odo lo de
asimé ico que iene el pensamien o humano (simbolismo de géne o), la o ganización
social (es uc u a de géne o) y la iden idad y conduc a indi iduales (géne o indi idual).
El géne o como ca ego ía asimé ica que con igu a los uni e sos simbólicos, iene un
componen e eminen emen e pa ia cal, lo cual no signi ica que los homb es no es én
gene izados, lo es án en la misma medida que las muje es.
Al mismo iempo, Ha away señala que es un e o iden i ica géne o con muje es:
“Kelle desenmasca ó la equi ocación lógica de iguala muje es con géne o. El géne o
es un sis ema de elaciones sociales, simbólicas y psíquicas en el que los homb es y las
muje es son si uados de mane a di e en e” (Ha away, 1995, pág. 241).
En es e sen ido, el géne o eme ge como ca ego ía di e enciado a que delimi a la
elección en e la medicina o icial y la medicina al e na i a y en un sen ido más amplio
la i encia de la salud y la en e medad (Panade o, 2003).
Las p ác icas al e na i as cob an un elie e especial en e las pe sonas que se a an con
es e ipo de medicina. Es común encon a p ac ican es de yoga, ai-chi, e c. También es
ecuen e en e los pacien es de Medicina Al e na i a y Complemen a ia habe se a ado
en momen os pun uales con alguna o a e apia o medicina al e na i a como acupun u a,
kinesiología holís ica y e lexo e apia undamen almen e (Panade o, 2008).
Esas nue as concepciones de salud es án elacionadas con una se ie de
ans o maciones que han expe imen ado las sociedades más indus ializadas en el
úl imo cua o de siglo. Según Ingleha (1998) es os cambios son de índole cul u al,
polí ica, social y económica y se han enido a llama posmode nización. Es e au o , uno
de los más in luyen es del pos mode nismo, de iende el nacimien o de una nue a
cul u a. Es a cul u a que es á su giendo, con iene nue os alo es y es ilos de ida
di e en es. Hay una mayo ole ancia y pe misi idad hacia lo di e so. El cambio
pos mode no se obse a especialmen e en las endencias eligiosas, en las no mas
sexuales, así como en los oles de géne o.
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El inc emen o expe imen ado po las Medicinas Complemen a ias y Al e na i as iene
luga en el úl imo e cio del siglo XX. Dicho enómeno coincide con la época de mayo
declina de la mode nidad. Pa a Saks (2000) la elación en e la medicina o odoxa y la
medicina al e na i a se undamen a más en in e eses polí icos que en la lógica cien í ica
en sí.
U y (1997) des aca como una de las ca ac e ís icas más ep esen a i as de la
pos mode nidad, la ans o mación p oducida en la na u aleza de la iden idad social de
los indi iduos, consecuencia de cambios masi os en la o ganización y en la cul u a de
las sociedades con empo áneas. Las iden idades sociales son más abie as y luidas que
las iden idades ijas de la mode nidad.
Igualmen e, Ha away (1995) desde un en oque epis emológico del pos mode nismo,
c i ica la adición posi i a de la iloso ía y ciencia occiden ales. Tiene un pun o de is a
pa cial, la pa cialidad como epis emología econoce la especi icidad de las pe sonas. Es
algo genuino y expe iencial, ya que ecoge la expe iencia y las i encias de los se es
humanos. La epis emología de la pa cialidad apun a hacia la au oexp esión, hacia lo
genuino que ienen las pe sonas. “Las iden idades ac u adas” deben en ende se en el
con ex o de la pos mode nidad. El sen ido mode no de la iden idad se ha disuel o, se
han ascendido las on e as del esencialismo. La esencia de la muje se ha o o, ya no
se puede habla de la muje , sino de las muje es. El suje o pos mode no es á compues o
de iden idades agmen a ias, no hay un yo o ego único, sino múl iple. Asimismo, pone
de mani ies o que es un e o iden i ica géne o con muje es:
“Kelle desenmasca ó la equi ocación lógica de iguala muje es con géne o. El
géne o es un sis ema de elaciones sociales, simbólicas y psíquicas en el que los
homb es y las muje es son si uados de mane a di e en e” (Ha away, 1995, pag.
241).
2. Gene o y Medicinas Complemen a ias y Al e na i as.
Los es udios ealizados po Fo es y F aiz (2002), así como po Gün he y Röme mann
(2002), en e o os, ponen de mani ies o que un al o po cen aje de los pacien es de
medicina homeopá ica son muje es, son esiden es u banos, que ienen una edad en e
31 y 50 años, más de la mi ad posee es udios uni e si a ios y sus ing esos son ele ados.
Los sec o es de ocupación donde desa ollan p incipalmen e su ac i idad p o esional
son el cien í ico, el écnico, el a ís ico, la enseñanza y la salud.
No obs an e, según da os explo ados en la Encues a Social Eu opea de 2004, el ni el de
consumo de medicina al e na i a es lige amen e supe io en las muje es que en los
homb es, con 2,2 pun os de di e encia en a o de las p ime as. En é minos absolu os
cabe indica que de cada diez pacien es de e apias al e na i as seis co esponden a
muje es, eniendo en cuen a que la población gene al emenina en e is ada en dicha
encues a es algo supe io a la masculina (52,4% y 47,6% espec i amen e). Po lo que
espec a a la edad, según la mencionada encues a, casi el 50% de los usua ios eu opeos
de medicinas al e na i as es á comp endido en una anja de edad que a de los 30 a los
49 años, donde se si úa la cúspide del consumo. En las edades an e io es y pos e io es a
esa anja la asa de consumo a dec eciendo sucesi amen e, especialmen e en e los
más mayo es. De o o lado, el ni el educa i o de las pe sonas que u ilizan medicinas no
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con encionales es más ele ado que el de las que u ilizan medicina o odoxa. De es e
modo, en el p ime caso casi es de cada diez ienen es udios supe io es uni e si a ios,
en e a dos de cada diez en el segundo. En gene al, a medida que aumen a el ni el de
ins ucción aumen a ambién la asa de usua ios de medicinas al e na i as.
En la in es igación ealizada po Panade o (2003) la mayo pa e de los médicos
homeópa as consul ados, señala que la p opo ción de homb es y muje es que asis en a
sus consul as oscila en e un 25% pa a los p ime os y un 75% pa a las segundas. Esa
masi a inclinación de las muje es po p ác icas al e na i as, en es e caso po la e apia
homeopá ica, indica una mayo ape u a hacia aspec os nue os inculados al cuidado
del cue po, a la concepción de la medicina y a la elación médico-pacien e. Asimismo,
la edad de las muje es que egis an mayo a luencia a las consul as homeopá icas se
si úa en e los 30 y los 45 años. Se a a de un colec i o de población p incipalmen e
u bano y con un ni el de es udios al o. Son muje es con un s a us socioeconómico
medio-al o, abajado as en la mayo ía de los casos que han consolidado un empleo que
les pe mi e a on a los gas os nada exiguos de una a ención de es as ca ac e ís icas.
Uno de los acul a i os en e is ados en la in es igación a iba mencionada, exp esaba
las di e encias que había obse ado en e las mo i aciones que mue en a homb es y a
muje es a la ho a de op a po es e ipo de consul as:
“Bueno yo c eo que las muje es es án más a en as a su cue po, más a en as a la
salud y es án po an o, más conscien es en ese sen ido. Incluso muchas eces, los
homb es que ienen, ienen a a és de sus muje es o de sus mad es. La muje es á
más abie a a es o y el homb e yo c eo que iene más a las consul as cuando
ealmen e ya hay algo o gánico que ya cambió y que iene una cons a ación de que
hay algo o gánico que a mal. Y muchas eces, esos homb es, cuando esa si uación
o gánica más o menos se supe a, dejan de eni po la consul a, no se p oponen
o os aspec os que no ienen que e con una en e medad ísica, es deci como i un
poqui o más allá. Yo pe sonalmen e sien o que las muje es es án mucho más
abie as a la inno ación, el homb e es más conse ado , más adicional, iene más
dudas y más miedos a co e iesgos de lo no conocido. En onces, la muje es á
como más lanzada, quien sabe, la muje ha enido como un condicionamien o
di e en e de es uc u a, que en ese momen o, la muje dice ¡ ale, yo quie o p oba
algo nue o! Y eso ayuda a la ape u a en ese sen ido”.
A su ez, en el es udio ealizado po Panade o (2008) se pone de mani ies o la elación
en e géne o, cue po, medicina con encional y medicina al e na i a al y como queda
e lejado en el siguien e ex ac o de en e is a:
“Sí, cla ísimamen e, pa a mi la en e medad ha sido algo que conec a con mi
cue po, cla ísimamen e. C eo que en mi, lo que me pasa a mi y a más muje es y
no sé si a los homb es, es que en es a sociedad desconec amos de nues o
cue po y la medicina con encional ayuda a eso. Y la e dad es que es e año, al
ma gen de que me hayan podido ayuda o no, odo el mundo ha enido bas an e
buena olun ad, no he enido demasiados inciden es, pe o sí me acue do de un
doc o , majo, un ipo no mal, no e a un og o, pe o es que yo le decía D . P…
me duele el hígado y él me decía: L… di que e duele ahí, no digas que e duele
el hígado. Yo no puedo sabe que me duele el hígado y el hígado me dolía
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po que lo enía hecho un asco, es como una usu pación de la sabidu ía que
cada una enemos den o. Y eso e lo usu pan. Yo c eo que la medicina
alopá ica iene que comp ende que nadie sabe más de su cue po que uno
mismo. Es ilógico, nadie pod ía supone que algo exógeno sepa más que ú,
pe o aquí sí, aquí e desposeen de u sabidu ía y bueno si po lo menos e
solucionasen la papele a, es a ía bien, pe o no como en muchas ocasiones que
además de no soluciona e la papele a encima e de uel en a i el mochuelo, e
ca gan de esponsabilidad y e hacen además que ac úes de un modo
hipe esponsable, ¿qué hab é hecho mal en mi ida?, ¿en qué es a é
equi ocándome?,¿ po qué yo me es a é p o ocando dolo ?”
En el abajo ealizado po Sco (1998) en el que en e is ó a muje es homeópa as no
médicas, obse ó el ca ác e emenino de la homeopa ía. Según dicho es udio, los
homeópa as y sob e odo las homeópa as han c eado un sis ema holís ico de medicina
que enca a el p oblema del dualismo on ológico del cue po y la men e. Asimismo, en
elación a es e holismo, se de ec ó un mo imien o de medicalización/desmedicalización
den o de las e apias al e na i as. Según es o, con la desmedicalización se ans e ía
esponsabilidad y pode del p ac ican e al pacien e, mien as que con la medicalización
se endía a aslada oda la ida social den o del dominio médico. Desde es a isión,
el supues o po encial “libe ado ” de las e apias al e na i as o complemen a ias
adquie e un ma iz p oblemá ico, ya que se pueden conside a elemen os de con inuidad
de la biomedicina y de la cul u a de consumo y ello las si úa en un pun o c í ico
(Sha ma, 1996).
3. Es ilos de ida y Medicinas Complemen a ias y Al e na i as en las sociedades
a anzadas.
La apa ición de es ilos de ida nue os en las sociedades a anzadas e leja las
ans o maciones que es án eniendo luga en la cul u a pos mode na (Ingleha , 1998).
Si la mode nidad se o ien ó hacia cues iones ocan es a la segu idad ma e ial, la
pos mode nidad se o ien a hacia asun os más elacionados con la calidad de ida y la
au oexp esión indi idual, se incula, po an o, a es ilos de ida cuyo as ondo
pos ma e ial se c is aliza, en muchos casos, en el consumo de medicinas al e na i as
(Panade o, 2008). El inc emen o expe imen ado en el consumo de medicinas
al e na i as pone de mani ies o un cambio en los alo es cul u ales, en los es ilos de
ida de las sociedades a anzadas y, en consecuencia, en la iden idad de los suje os
(Panade o, 2006).
Los sis emas de Medicina Complemen a ia y Al e na i a como señala Micozzi (2000)
ienen que e con el es ilo de ida, al con empla aspec os como la p e ención, el
eje cicio, la die a, e c. Igualmen e, el g adual in e és de las sociedades a anzadas po la
calidad de ida y la búsqueda de mayo es ni eles de bienes a y de salud, e idencia un
escena io en el que su gen es ilos de ida nue os en ocados a la alimen ación sana, al
cuidado del cue po, a la p ác ica depo i a e c. En ese sen ido, Shilling (2003) des aca el
c ecien e in e és popula que el cuidado del cue po ha despe ado en los úl imos
iempos. No obs an e, sos iene que dicho in e és no es nue o, ya que en pe íodos de
gue a los gobie nos se han ocupado de la salud ísica de la nación, pe o lo que esul a
absolu amen e no edoso en la cul u a con empo ánea y que no iene p eceden es
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an e io es, ello e idencia la indi idualización del cue po lo cual es exp esión de la
iden idad indi idual:
“The e has also been a massi e ise o popula in e es in he body. Newspape s,
magazines and ele ision a e eple e wi h ea u es on body image, plas ic
su ge y and how o keep he body looking young, sexy and beau i ul, while he
business o weigh loss and keep- i is now a mul imillion dolla indus y.....I is
impo an o no e ha in e es in he body is no new. In imes o wa , o
example, go e nmen s ha e adi ionally displayed conce n abou he physical
heal h and i ness o he na ion. Ne e heless, he posi ion o he body wi hin
con empo a y popula cul u e e lec s an unp eceden ed indi idualiza ion o he
body. G owing numbe s o people a e inc easingly conce ned wi h he heal h,
shape and appea ance o hei own bodies as exp essions o indi idual iden i y”
(Shilling, 2003, pág. 1).
Según da os analizados a pa i de la Encues a Social Eu opea 2004, se ha de ec ado
que es de cada diez consumido es eu opeos de e apias al e na i as u ilizan
ecuen emen e plan as medicinales cuando ienen un p oblema de salud, mien as que
en los usua ios de medicina con encional es a pau a es es eces meno . Igualmen e,
hay una mayo p opo ción de usua ios al e na i os que opina que la mayo ía de las
en e medades se cu an solas sin necesidad de i al médico. Asimismo, el 75% de los
consumido es al e na i os ienen una au o pe cepción de su salud muy buena, mien as
que en los con encionales, el po cen aje se si úa diez pun os po debajo.
Del mismo modo, según da os de dicha encues a espec o a las dis in as medicinas
al e na i as u ilizadas, es de des aca que la homeopa ía o el a amien o con hie bas es
la e apia a la que los usua ios acuden en mayo p opo ción pa a a a odos los
padecimien os menos el de espalda, mayo men e asumido po la qui op axia u
os eopa ía. La acupun u a o acup esión es un ecu so e apéu ico impo an e, ya que el
20,3% lo emplea pa a las moles ias elacionadas con la cabeza y el 13,6% pa a las
di icul ades con el sueño.
Las Medicinas Complemen a ias y Al e na i as inco po an una nue a isión sob e la
salud y la medicina en la que la a ención in eg al y la p e ención cob an un elie e
signi ica i o. Según Cowa d (1989) y C aw o d (1980) la salud holís ica incluye una
amplia gama de sanado es y de seguido es que basan sus p incipios en una nue a o ma
de ida y en una isión del mundo más ecológica. Así, los mé odos de sanación
incluyen la homeopa ía, la acupun u a, la os eopa ía, las e apias nu icionales, la
na u opa ía, la medi ación y un la go e cé e a. Desde es a pe spec i a, la salud y la
en e medad no se en iende exclusi amen e como una cues ión ísica, sino ambién
men al y espi i ual. La salud holís ica se con ie e en palab as de C aw o d (1980) en
una nue a “way o being” en la que se elacionan el cue po, la men e y el espí i u, y que
iene que e con “high-le el wellness”, “supe heal h” o “joy o li e”. No obs an e,
Sha ma (1996) apun a que exis en azones de índole más p agmá ica que hacen que las
pe sonas se inclinen po es e ipo de e apias.
Po su pa e, Bauman (2006a) con empla los es ilos de ida saludable y la die a
saludable como concep os e sá iles en la mode nidad “líquida”. La apidez con la que
cambian es os concep os no pe mi e cons a a su e ec i idad. De es e modo, los
egímenes y e apias pa a p e eni cie os iesgos, pueden esul a con ap oducen es y,
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po an o, eque i un aumen o de las in e enciones médicas pa a comba i las llamadas
en e medades ia ogénicas. El mismo au o alude a la hib idación como un p oceso que
a más allá de la me a mezcla y que cumple la unción la en e de sepa ación, de
au onomía espec o a los o os. En ese sen ido, la combinación de di e sas e apias
al e na i as, en algunos casos, usión de an iguas p ác icas médicas o ien ales y
occiden ales, habla de la necesidad de au oa i mación, y po an o de di e enciación de
los suje os pos mode nos.
Cocke ham (2002) de ine el concep o es ilos de ida saludable como un pa ón gene al
de p ác icas o conduc as de salud:
“Los es ilos de ida saludables son pa ones colec i os de conduc a elacionados
con la salud y basados en elecciones ealizadas sob e las opciones de que disponen
las pe sonas en unción de sus posibilidades en la ida. Las posibilidades en la ida
de una pe sona es án de e minadas po su es a us socioeconómico, edad, géne o,
e nia y o os ac o es que ienen algún impac o sob e las decisiones que oman las
pe sonas espec o a su es ilo de ida. Las conduc as que se gene an po es as
elecciones pueden ene consecuencias posi i as o nega i as sob e el cue po y la
men e, pe o no obs an e o man un pa ón gene al de p ác icas de salud que
cons i uyen un es ilo de ida. Los es ilos de ida saludables incluyen con ac os con
p o esionales médicos pa a chequeos y cuidados p e en i os, pe o la mayo ía de las
ac i idades se ealizan ue a del sis ema de se icios y a ención sani a ia. Es as
ac i idades consis en en elecciones y p ác icas in luidas po las p obabilidades que
iene el indi iduo pa a ealiza las, y an desde cepilla se los dien es y u iliza el
cin u ón de segu idad del coche has a elaja se en un balnea io. Pa a la mayo ía de
las pe sonas, los es ilos de ida saludables implican decisiones sob e la die a, el
eje cicio ísico, la elajación, la higiene pe sonal, el iesgo de acciden es, la
supe ación del es és, el abaquismo, el uso de alcohol y d ogas, y some e se a
e isiones médicas” (Cocke ham, 2002, págs. 103-104).
Po o a pa e, Shilling (2003) apun a que la salud en gene al e leja la indi idualización
del cue po en an o que exp esión de la iden idad indi idual. En es e sen ido, pa a
Giddens (1995) la adopción de es ilos de ida a iados y el modo en que los indi iduos
p oyec an su ida “se in eg a en los egímenes co po ales”. Así, la c ecien e impo ancia
que se concede al cue po como alo simbólico en la cul u a de consumo, y las o mas
e lexi as en las que la gen e se elaciona con sus cue pos, pueden se conside adas
ca ac e ís icas de la al a mode nidad. De es e modo, Giddens e lexiona sob e los es ilos
de ida y su elación con la iden idad del yo:
“La exp esión es ilo de ida no es un é mino muy aplicable a las cul u as
adicionales, pues implica elección en e una plu alidad de posibles opciones y
más que se ‘ ansmi ido’ es ‘adop ado’. Los es ilos de ida son p ác icas hechas
u ina: las u inas p esen es en los hábi os del es i , el come , los modos de
ac ua y los medios p i ilegiados pa a encon a se con los demás; pe o las
u inas que se p ac ican es án e lejamen e abie as al cambio en unción de la
na u aleza mó il de la iden idad del yo. Cada una de las pequeñas decisiones que
oma la pe sona cada día (qué pone se, qué come , cómo compo a se en el
abajo, con quién e se al inaliza la a de) con ibuye a ales u inas. Todas
esas elecciones –así como o as de mayo ampli ud y consecuencias- son
decisiones e e en es no sólo a cómo ac ua sino a quién se . Cuan o más
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pos adicionales sean las ci cuns ancias en que se mue a el indi iduo, más
a ec a á el es ilo de ida al núcleo mismo de la iden idad del yo, a su hace se y
ehace se” (Giddens, 1995, pág. 106).
Asimismo, Beck (1998) en iende que la indi idualización de la ida social o igina
es ilos de ida nue os, iden idades sociales nue as. En es e sen ido, la
indi idualización social gene a agmen ación o, lo que es lo mismo, una quieb a en
el uni e so de los alo es, en los es ilos de ida y en las iden idades sociales. Del
mismo modo, Bauman (2001) a i ma que la mode nidad a anzada se ca ac e iza po
la necesidad de au oa i mación y de di e enciación de los suje os, lo cual se c is aliza
en la elección indi idual de un es ilo de ida p opio. La búsqueda de la au oexp esión
indi idual y la mejo a de la calidad de ida, en de ini i a, la impo ancia que se
concede al bienes a subje i o, pod ían conside a se como cues iones impo an es a
ene en cuen a en el su gimien o de p ác icas al e na i as, en es e caso de medicinas
no con encionales (Panade o, 2008). La necesidad de au oa i mación se exp esa a
a és del consumo de medicinas no con encionales en sinc onía con un p oceso
c ecien e de indi idualización:
“No es de ex aña , pues, que la indi idualización enga sus de ac o es y sus
descon en os. Pa alela a la p oducción de consumido es elices co e o a, menos
publici ada pe o no menos e icien e, de descali icados an o del es ín de los
consumido es como, al mismo iempo, de la ca e a po la indi idualización”
(Bauman, 2006b, pág. 39).
La búsqueda de una mayo calidad de ida a a és del encuen o con MCA, nos emi e
a una concepción de la salud como p oduc o de las elecciones indi iduales de ida en el
con ex o de una sociedad pos mode na. La salud se con ie e en un alo esencial pa a
los indi iduos. Pode elegi en e la di e sa gama de opciones que se nos p esen a, es
decidi al mismo iempo po un es ilo de ida de e minado. Po úl imo, des aca que la
conexión en e géne o, es ilos de ida he e ogéneos y Medicinas Complemen a ias y
Al e na i as se mues a como un e e en e de análisis a ene en cuen a en el de eni
pos mode no.
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