Radiografía de las horas extras no pagadas en España
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mativos para la Mejora de las Trayectorias de los Working Poor y su Inclusión Social (DER2015-63701-C3-1-R) financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional. 83 RADIOGRAFÍA DE LAS HORAS EXTRAS NO PAGADAS EN ESPAÑA DAVID PATIÑO RODRÍGUEZ Profesor contratado Doctor Universidad de Sevilla Que la gente trabaje más que su jornada laboral regular es un fenómeno generalizado en nuestra sociedad. No es extraño conocer empresas que obligan a trabajar a sus empleados muchas más horas de las que les pagan bajo amenaza de no renovación de sus contratos o despidos. Todos conocemos a trabajadores que sufren jornadas de trabajo interminables que terminan cuando ya ha avanzado la noche, con nulo control por parte de la administración que, a su tradicional escasez de recursos, ha sumado las facilidades para flexibilizar la jornada que han añadido la legislación laboral desarmándola en su tarea de inspección. Pero también existen trabajadores que voluntariamente y por diversos motivos, realizan más horas de trabajo que las que reciben como remuneración. Este tiempo de trabajo realizado sin remuneración constituyen una situación anómala que se debería eliminar porque constituye un claro componente de explotación laboral que, sin embargo, se aleja del perfil habitual de precariedad vinculado a una inserción laboral en peores condiciones (Zarapuz 2016). De hecho, si se ajustan los salarios por horas no pagadas, el resultado es una reducción significativa del rendimiento de la educación, la experiencia y la permanencia en la empresa (Bell y Hart 1999). Suponen una transferencia coactiva de los trabajadores a su empleador, una suerte de impuesto de los empleadores sobre sus empleados. Genera efectos adversos para la salud de los trabajadores que tienen que realizarlas (Yamada et al. 2014). Constituye una práctica incluida dentro de la economía sumergida que implica la defraudación de impuestos, en particular, la actividad laboral ocultada no cotiza a la seguridad social. En este sentido, su incidencia puede diferir por sectores de modo que constituya un mecanismo que favorezca diferencialmente a unos sobre otro alterando la neutralidad impositiva. Posiblemente, la consecuencia más gravosa sea la dificultad y, en numerosas ocasiones, la total imposibilidad que puedan provocar, al menos las obligadas, para conciliar el trabajo con la vida familiar dificultando el cuidado adecuado de los hijos y/o propiciando la reducción de la fecundidad en la medida en que afecte, en un
POBREZA EN LA OCUPACIÓN E INSTRUMENTOS DE REACCIÓN 84 modo importante a las mujeres. Aparte de los costes emocionales, educativos y de otros tipos que provoca esta última consecuencia es especialmente importante en un país con unas de las menores tasas de fecundidad, lo que dificulta aún más, la sostenibilidad del sistema de pensiones. A pesar de estos costes, la generalización de esta práctica, muchas veces sin reproche social la ha hecho cotidiana en amplios sectores, propiciando jornadas de trabajo eternas de trabajadores que no siempre son los más precarizados. Por el contrario, abunda entre trabajadores con niveles elevados de cualificación que realizan tareas complejas y contratos indefinidos. Por su propia naturaleza de actividad ilegal es una actividad oculta, y por tanto, su estudio es complejo y posiblemente defectuoso. En concreto, la principal vía para cuantificar el problema es la encuestación a trabajadores que realiza el INE. La Encuesta de Población Activa (EPA), debido al gran número de encuestados y a su frecuencia trimestral, provee una serie muy larga, que al menos, es perfectamente adecuada para analizar la evolución del fenómeno y posiblemente constituye una adecuada aproximación a su dimensión. En concreto, la EPA pregunta sobre el número de horas extras, remuneradas y no remuneradas que el encuestado realizó la semana anterior a la encuesta. Dado que también aporta numerosa información sobre las características del trabajador y del puesto de trabajo que ocupa, permite trazar un perfil concreto de este tipo de explotación. En este post, seguimos los segundos trimestres desde 2005 hasta 2018 que es el último publicado, periodo que permite analizar acontecimientos recientes muy relevantes experimentados por la economía española. El periodo incluye el boom económico, la crisis y la recuperación, pero también la última reforma laboral, que significó un cambio muy profundo en la regulación de la prestación laboral y que entró en vigor en la primavera de 2012. La muestra construida contiene algo más de 2,3 millones de observaciones y permite trazar una descripción profunda de la evolución de las horas extras en España centrada en las no pagadas y de sus características principales. El gráfico 1 muestra la evolución del total de las horas extras, pagadas y no pagadas, realizadas durante la semana anterior a la entrevista por todos los trabajadores en España durante el periodo analizado. Se incluye un cuadro con las cifras. Gráfico 1. Evolución del número total de horas extras en España. 2005-2018
RADIOGRAFÍA DE LAS HORAS EXTRAS NO PAGADAS EN ESPAÑA 85 Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de la EPA Se aprecia una caída importante del uso de este recurso durante todo el periodo expansivo que para con el inicio de la crisis, lo cual indica una preferencia por un uso más moderado de este tipo de organización de la prestación laboral. A partir de entonces el número de horas extras se ha estabilizado en torno a los 6 millones semanales, aproximadamente la mitad de las desarrolladas a principio del periodo. Como sabemos, únicamente algunas de esas horas extras se remuneran. El gráfico 2 distingue las pagadas y las no pagadas y traza la evolución de ambas. Al igual que en el caso anterior, se refieren a la semana anterior a la encuesta y se muestra el volumen total de ambos tipos. Se incluyen tendencias parabólicas y el grado en que se ajustas a los datos, medido por su R cuadrado. Gráfico 2. Número total de horas extras, pagadas y no pagadas en España. 2005-2018 Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de la EPA Como se aprecia en el gráfico y cuadro, las horas extras pagadas han seguido reduciéndose más allá del inició la crisis, hasta 2012, continuando con un perfil con una ligera tendencia al alza, a partir de entonces. La tendencia en forma de parábola parece más evidente en la evolución de las pagadas, aunque también se puede apreciar en las no remuneradas cuya cuantía total se reduce hasta 2010, siguiendo una evolución más errática a partir de ese momento. Lo que más destaca de esta figura es que las horas pagadas que superaban sobradamente a las no remuneradas pasan a alternarse a partir de 2011. La evolución de la importancia que tiene cada uno de los tipos se aprecia mejor en el gráfico 3 que muestra las series anteriores como porcentajes respecto del total de horas extras desarrolladas durante el periodo 2005 y 2018. El gráfico que las
POBREZA EN LA OCUPACIÓN E INSTRUMENTOS DE REACCIÓN 86 no remuneradas superan a las remuneradas entre los años 2011 y 2012, aunque la tendencia se había iniciado desde 2007. A partir de 2012 la importancia relativa de ambos tipos de horas respecto del total permanecen constantes en torno al 55 % las no pagadas y el 45 % las remuneradas. En el último año se vuelven a invertir las posiciones. Gráfico 3. Evolución del porcentaje que representan las horas extras pagadas y no pagadas respecto del total en España. 2005-2018 Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de la EPA El resto del capítulo procedemos a describir los aspectos más destacados de las horas no remuneradas y en concreto a describir el tipo de trabajadores a los que les afecta y de qué modo. Para entender la dimensión es necesario conocer la cantidad de trabajadores que se ven obligados a trabajar por encima de su jornada normal, diferenciando la intensidad en la que sufren esta situación. El cuadro 1 muestra el número total de trabajadores que realizaron horas extras no remuneradas en cada uno de los años analizados, así como el porcentaje que representan respecto del total de los ocupados en la semana anterior a la encuesta.
RADIOGRAFÍA DE LAS HORAS EXTRAS NO PAGADAS EN ESPAÑA 87 Cuadro 1. Evolución del número total de trabajadores afectados por horas extras no pagadas y porcentaje respecto del total. 2005-2018 Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de la EPA Como se aprecia, el total de trabajadores afectados se redujo hasta 2009, a partir de ahí se estabiliza en el entorno de los 400 mil y tiende a reducirse los dos últimos años. En términos porcentuales del total de ocupados, los trabajadores que realizan horas extras no remuneradas han representado un promedio del 2,3 % durante el periodo estudiado. La intensidad con la que se han realizado las horas extras también es de interés. El número de trabajadores que realizaron más de 5 horas ha sido han sido un promedio de 222 mil a lo largo del periodo lo que representa el 54.6 % de los que realizaron horas extras no remuneradas. Por último, los que realizaron más de 10 horas fueron un promedio de aproximadamente 76.5 mil constituyendo el 18.8 % de los afectados. En el resto del capítulo, emplearemos las cantidades promedio en el periodo estudiado para evaluar las dimensiones analizadas. No se aprecian diferencias por género en cuanto al porcentaje de trabajadores o trabajadoras que realizan horas extras no remuneradas respecto del total de ocupados u ocupadas. Si bien, se aprecia que los hombres sufren el fenómeno con mayor intensidad que las mujeres. En concreto, los trabajadores que realizan más de 5 horas semanales son el 59.8 % de los que realizan horas extras no remuneradas frente al 47.4 % de mujeres y los que realizan más de 10 horas representan un promedio del 21.4 % frente al 15,1 % de mujeres. Por edades, el colectivo de trabajadores que presentan un mayor porcentaje de obligados a realizar horas extras no pagadas tienen entre 26 y 35 años, con un porcentaje promedio del 3,09 %. Los trabajadores entre 16 y 25 años en los que 2,06 % realizan este tipo de trabajo no remunerado son el siguiente, después los de 36 y 55 años, de los que el 2,01 % se encuentra en esta situación. El colectivo menos
POBREZA EN LA OCUPACIÓN E INSTRUMENTOS DE REACCIÓN 88 afectado es el de los trabajadores de 56 o más años, en el que únicamente el 0,88 % realizó horas extras no remuneradas en promedio durante el periodo 2005-2018. El gráfico 4 permite visualizar la diferencia por edad. En el mismo, se muestra los porcentajes relativos al año 2018. Gráfico 4. Porcentaje de trabajadores que realizan horas extras no remuneradas por edad. 2018 Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de la EPA Por niveles educativos se advierte un crecimiento continuado con sus niveles educativos del porcentaje de trabajadores que tienen que realizar horas extras no remuneradas. Dejando aparte los analfabetos para los que únicamente existen observaciones de los dos primeros años, los que no han completado la primaria o únicamente tienen este nivel conforman porcentajes del 0,73 % y el 0,66 % respectivamente. Dichos porcentajes se elevan para los trabajadores con diferentes niveles de secundaria, si bien un poco menos entre los que disponen de titulación de FP, 1,78 % los de secundaria general y 1,45 % los de FP. Los trabajadores que tienen que realizar un mayor número de horas extras no remuneradas, en proporción, son, con mucha diferencia, los que poseen nivel de educación superior. El promedio es del 4,05 % de trabajadores durante todo el periodo, superando el 5 % los tres primeros años estudiados. El gráfico 5 muestra estos porcentajes para el año 2018.
RADIOGRAFÍA DE LAS HORAS EXTRAS NO PAGADAS EN ESPAÑA 89 Gráfico 5. Porcentaje de trabajadores que realizan horas extras no remuneradas por nivel educativo. 2018 Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de la EPA El tipo de trabajo y empleo también influyen en la práctica. En concreto, la proporción de trabajadores que realizan esta práctica crece entre los que tienen dedicación a tiempo completo. Concretamente, el porcentaje de trabajadores con dedicación a tiempo completo que se ven obligados a realizar horas extras no remuneradas es el 2,36 %, de nuevo en promedio en el periodo 2005-18 frente al 0,88 % de los que tienen contratos a tiempo parcial. Las ocupaciones más afectadas son los ejecutivos, los militares y los altos técnicos científicos. El porcentaje de trabajadores es 4,99 %, 3,94 % y 3,66 %, respectivamente. Como vemos, son porcentajes relativamente elevados respecto de otros criterios considerados, en la línea con los de trabajadores con estudios superiores, siendo probable que muchos de ellos ostenten este tipo de ocupaciones, con la posible excepción de los militares. Por el contrario, las ocupaciones con un menor promedio de trabajadores que realizan horas extras no remuneradas son los de restauración, comercio y servicios personales, 0,3 % y los operadores de maquinaria, 0,7 %. Al margen del tipo de clasificación empleada por la EPA, constituyen ocupaciones de trabajadores con niveles de cualificación medio-bajo y/o de cuello azul. Es probable que, al menos en la última ocupación, que se trate de una actividad más regulada y con mayor presencia sindical. La distribución por CCAA se incluye en el cuadro 2 que muestra el porcentaje promedio respecto del total de ocupados, en el periodo analizado. Para facilitar la comparativa, se presentan también las diferencias respecto de la media1 y la importancia relativa de tal desviación. 1 Estos porcentajes se calculan a partir de los correspondientes de las CCAA.
POBREZA EN LA OCUPACIÓN E INSTRUMENTOS DE REACCIÓN 90 Cuadro 2. Porcentaje de trabajadores afectados por horas extras no pagadas por CCAA. 2005-2018 Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de la EPA Como se aprecia en el cuadro, Madrid destaca como la CA con un mayor porcentaje de trabajadores que sufren este tipo de explotación, doblando el porcentaje de la media de las CCAA. Le siguen Valencia, Euskadi y Navarra. En el lado opuesto destacan Baleares, Andalucía, Cataluña, Extremadura, Canarias y Melilla. Estos territorios son los que presentan un menor porcentaje de trabajadores que afirman realizar horas extras no pagadas. Por último, los sectores en los que existe una mayor proporción de trabajadores que indican que realizan horas extras no remuneradas son los de Transporte, almacenamiento y servicios de información . En este sector un porcentaje del 3,91 % de trabajadores de trabajadores ocupados manifiesta tener que realizarlas. Sigue el de Comercio, reparación de autos y hostelería , con el 3,28 % y los de Minas, refino de petróleo, industrias químicas y energética y sector financiero, seguros, científico y administrativo con el 2,44 y 2,39 %. Por el contrario, los sectores que aglutinan un menor porcentaje de trabajadores que realizan horas extras no pagadas son el de AAPP, educación y sanidad , en el que el 1,15 % lo hace, y los que trabajan en el sector de Maquinaria y equipos eléctricos , el 1,65 %. En el resto de sectores el porcentaje está en torno al 2 %, apreciándose en esta dimensión menores diferencias que en otras. Para terminar el capítulo, estimamos la cuantía económica que supone esta forma de fraude y que constituye una de sus consecuencias más negativas. Dicha
RADIOGRAFÍA DE LAS HORAS EXTRAS NO PAGADAS EN ESPAÑA 91 estimación debe tomarse con cautela. Por un lado, el cómputo de las horas extras procede de lo indicado por los propios trabajadores en encuesta. Esta cuestión se enfatiza habitualmente, no obstante, es necesario tener en cuenta que lo mismo puede decirse para cualquier otro dato aportado por la EPA, como por ejemplo la tasa de paro. Por otro lado, nuestra estimación se ha realizado, como describimos con más detenimiento en el siguiente párrafo, en una extrapolación de las horas realizadas en la semana anterior a la realización de la encuesta. No obstante, y a pesar de estas dos serias limitaciones, podemos tomar la aproximación como una medida razonable de la dimensión que puede representar este fraude. La estimación se ha realizado calculando el número total de horas extras no remuneradas realizadas cada año extrapolando las horas extras recogidas por la EPA a todo el año. La encuesta cuantifica las horas realizadas la semana anterior a su realización por lo que para estimar el número anual hemos multiplicado esa cuantía por las 52 semanas del año. El cálculo de los salarios no satisfechos se ha obtenido multiplicando el total de horas por las ganancias por hora normal de trabajo obtenido de la Encuesta anual de estructura salarial, también elaborada por el INE. El INE únicamente publica este dato para la serie de 2008 a 2016 por lo que la estimación se limita a estos años. Tales cantidades representan la cuantía total del fraude perpetrado por las empresas que realizan esta práctica fraudulenta. Es decir, el tamaño de la transferencia de renta que realizan los trabajadores y el Estado a tales empresas. Por último, la cuantía del fraude en cotizaciones a la Seguridad Social no realizadas se ha calculado multiplicado las ganancias estimadas por 0,35, que es el porcentaje de cotización aproximado que se deberían haberse realizado por estas cuantías. El cuadro 3 muestra la cuantía de las rentas anuales y las cotizaciones no realizadas por las horas extras no remuneradas así calculadas durante el periodo estudiado. Cuadro 3. Salarios no pagados y cotizaciones no realizadas por las horas extras no remuneradas. 2005-2016. Datos en miles de euros Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de la EPA Para que nos hagamos una idea de la importancia de estas cifras, podemos tomar la cuantía estimada para 2016, último año considerado, y ponerla en relación con la cuantía pensión media que se pagó ese año, que ascendió a 899,29 al mes.
POBREZA EN LA OCUPACIÓN E INSTRUMENTOS DE REACCIÓN 98 sufriendo las consecuencias de no poder hacer frente a ciertas necesidades vitales. Por este motivo, en este tema, existe una doble situación: la pobreza oficial y la pobreza oficiosa. La primera respondería al cumplimiento estricto y teórico de los parámetros instituidos; mientras que la segunda, invisible para los poderes públicos, abarcaría a toda aquella población, que tiene dificultades para satisfacer determinadas necesidades17 y, por ello, las cubre a través de medios, se podría decir, informales - que no ilegales-. En tercer lugar, que, por lo que aquí interesa, lo habitual es que se acuda a las categorías de trabajadores pobres18, en cuanto que ocupados, y de desempleados e inactivos. Aunque, como es lógico, no se pueden desoír, en estas páginas se va a optar por la expresión pobreza laboral. Esto es, la pobreza sufrida por la clase trabajadora -es importante subrayar el término clase tan devaluado y desprestigiado en los últimos tiemposcomo el conjunto de la población activa, independientemente de la situación, en la que coyuntural o estructuralmente -esto último también es una realidadse encuentran en cada momento de su vida laboral. Quedarían excluidos, y no porque no sufran la pobreza sino porque no son población activa, la infantil19 y, con cierta precaución, los jubilados20. 17 El 62.6 % de las personas tiene dificultades para llegar a fin de mes. Este grupo está compuesto por el 27 % que tiene cierta dificultad, el 19 % que tiene dificultad y el 16.6 % que tiene mucha dificultad...este dato evidencia el empeoramiento de los hogares más pobres -European Anti Poverty Network (2017)- Las dificultades económicas de las personas más pobres continuaron disminuyendo en 2016, pero siguieron siendo históricamente altas. Las dificultades económicas, medidas por medio del porcentaje de personas que necesitan recurrir a los ahorros o a endeudarse para pagar los gastos corrientes, han disminuido en los últimos años tras experimentar un enorme aumento entre 2011 y 2013... En el conjunto de la UE, en 2016 el 10 por ciento de los adultos de los hogares de renta baja estaba endeudado y otro 15 por ciento recurrió a los ahorros para cubrir los gastos corrientes Europea, Evolución del empleo y de la situación social..., opus., cit., p. 55. 18 Unión Europea, woorking poor son aquellas personas que están empleadas, por cuenta ajena o por cuenta propia al menos siete meses al año, y cuyos ingresos, ajustados conforme al número de miembros del hogar y su composición, son inferiores al 60 % de la mediana estatal Pobreza laboral..., opus., cit., p. 2 de la impresión; igualmente, MARX y NOLAN, Trabajadores pobres , Papeles de Economía Española, nº 135, 2013, p. 101. CALVO GALLEGO indica que esta definición permite una doble crítica. Por un lado, excluye a los desempleados, incluidos los de larga duración; y, por otro, la supone...excluir...también a los trabajadores precarios que, por ejemplo con contratos de muy escasa duración, hayan estado conectados con el mercado y trabajando pero que no alcancen este umbral temporal de actividad Trabajadores pobres..., opus., cit., pp. 76 y 77. 19 De acuerdo con el indicador AROPE, la población infantil -menores de 16 añosen España en 2017 alcanzó un índice de pobreza del 31.70 %. Y, en esta dirección, el Plan Director por un Trabajo Digno 2018-2019resulta también de especial importancia por su vulnerabilidad, considerar...a los menores de edad como víctimas potenciales de situaciones de abuso laboral 20 Según la última Encuesta de Condiciones de Vida (2017), las personas mayores hayan sido las que la tasa de pobreza de los mayores de 65 años -tramo que comprende a los pensionistasaumentó en 3.4 puntos desde 2013 y es el más elevado desde 2012 (12.7 %) -www.meyss.es (23 de junio de 2018)- uno de cada tres...cobra una renta inferior al umbral de pobreza, en un país cuyas pensiones máximas están entre las más elevadas de Europa -El
POBREZA Y POLÍTICA DE EMPLEO EN ESPAÑA 99 Lo importante es que toda aquella persona -la casi totalidad de la poblaciónque necesita trabajar, sea por cuenta ajena o por cuenta propia, para vivir -no para subsistirdisfrute de los recursos económicos suficientes y necesarios, que le garanticen una vida digna entendida en sentido amplio pues, de lo contrario, estará abocada a la pobreza y, con más frecuencia de la deseada, a la exclusión social. Desde esta óptica, se incluirían dos grandes colectivos. Por un lado, la población ocupada, cuya pobreza es fruto, principal aunque no exclusivamente, de sus bajos salarios. La lucha contra los mismos debe convertirse en un eje de actuación fundamental; de ahí que la Orientación de Empleo nº 7 de la Unión Europea (2015) indique que es preciso un empleo de calidad en términos [entre otros] de seguridad socioeconómica 21. Por consiguiente, en esa lucha, la política de empleo tiene que dirigir sus esfuerzos a hacer realidad el empleo de calidad, con todo lo que éste significa. La conceptuación de qué es empleo de calidad es, al menos en un principio, compleja, ya que influyen demasiados intereses y posiciones ideológicas al respecto. Prueba de ello es que no existen indicadores comunes22 o, como mucho, los que hay responden a aspectos parciales impeditivos de una visión de conjunto sobre este tipo de empleo; de ahí que deba avanzarse, como propone la Confederación Europea de Sindicatos, en los llamados indicadores sociales23, que además podrían sentar las bases para una convergencia social en Europa24. Boletín de 18 de marzo de 2018 (24 de junio de 2018)-. Es el hecho de que la cuantía de estas prestaciones se sitúe muy por debajo del umbral de pobreza relativa y de otros indicadores de referencia, hace pensar en que probablemente, el porcentaje existente de personas mayores de 65 años en riesgo de pobreza esté constituido principalmente por el grueso de los perceptores de pensiones no contributivas y asistenciales y Social de España, Políticas públicas para combatir la pobreza..., opus., cit., p. 175. 21 Decisión 2015/1848 del Consejo de 5 de octubre de 2015 relativa a las orientaciones para las políticas de empleo de los Estados miembros para 2015 (DOUE L 268/28 de 15 de octubre) prorrogadas para 2016 por la Decisión del Consejo de 15 de febrero de 2016 -COM (2016) 071 Final-. 22 Uno de ellos es el Índice de Calidad del Empleo del ETUI -www.etui.org-. De ahí que el Plan Director por un Trabajo Digno 2018-2019de cara a hacer un seguimiento adecuado de este Plan Director, resulta imprescindible mejorar la información estadística relativa a la calidad en el empleo en España. En este sentido, en el plazo de cuatro meses desde la aprobación de este Plan se realizará un estudio sobre las variables que se consideran más relevantes a estos efectos, de cara a configurar una serie de indicadores fiables y relevantes que permitan medir la evolución de la calidad del empleo en nuestro mercado de trabajo 23 En éstos, se incluyen los siguientes: desempleo, desempleo juvenil, ninis, renta disponible de los hogares, riesgo de pobreza y desigualdad de ingresos, tasa de actividad y desempleo de larga duración. 24 procedimiento de desequilibrios sociales. Esto debería establecer los umbrales ulteriores para la convergencia social por debajo de los cuales un Estado miembro no se ajusta a los valores sociales fundamentales de la Unión Europea sobre la base de los correspondientes indicadores sociales, Comité ejecutivo de la CES, Resolución de la CES sobre la adaptación del Semestre Europeo a los indicadores sociales y el avance hacia los objetivos del Pilar Europeo de Derechos Sociales, Bruselas -7 y 8 de marzo de 2018-.
POBREZA EN LA OCUPACIÓN E INSTRUMENTOS DE REACCIÓN 100 Debe incluirse en esta población ocupada no sólo a los trabajadores asalariados sino también a los trabajadores por cuenta propia25. De hecho, el porcentaje de autónomos, que se encuentran en los umbrales de pobreza26 no es en absoluto desdeñable27; y por no serlo, la política de empleo, dentro de su campo de acción, también debe arbitrar instrumentos que, en la medida de lo posible, neutralicen los efectos, a nivel económico, que supone este tipo de actividad. Por otro lado, la población desempleada28. Dentro de ésta, hay que incluir a los que mayor riesgo de pobreza tienen, que son los parados de larga duración. Son muchos los estudios que han demostrado que la permanencia en el paro aumenta considerablemente el riesgo de pobreza. Sus posibilidades de inserción laboral disminuyen considerablemente a medida que aumenta la permanencia en la situación de desempleo, a lo que hay que añadir la proporción tan tremenda de estos parados que son, por el efecto desánimo, inactivos. A este colectivo sólo le queda la opción, a nivel económico, de poder ser beneficiario de algún tipo de prestación asistencial. No obstante, dichas prestaciones ni están generalizadas, ni suponen un montante económico que garantice unos niveles mínimos de subsistencia. Una buena batería de medidas favorece que el desempleado deje de serlo, que abandone el desánimo que lo lleva a la inactividad, que no caiga en el desempleo de larga duración, y al trabajador ocupado, principalmente, que se mantenga, siempre y en todo momento, empleable; y todo ello, acompañado de medidas que garanticen la calidad del empleo. Objetivos todos que forman parte esencial de la política de empleo, que debe tener como función principal asegurar la inserción laboral de calidad; una calidad que está presente tanto en la Ley de Empleo29 como en la Estrategia Española de Activación para el Empleo 2017-202030 (en adelante, EEAE). En todos estos casos, 25 Sin entrar en los problemas y la precarización de los falsos autónomos, que son uno de los objetivos primordiales del Plan director por un Trabajo Digno 2018-2019-2020. 26 GARCÍARevista del Ministerio de Trabajo e Inmigración, nº 75, 2008, p. 166. 27 Según el informe In-work with exceptions, the at-riskof-poverty rate for the self-employment tends to be higher than for employees across the EU in the majority of countries, self-employed workers without employees are more likely to be at risk than self-employed workers with employees Ello, que no es una novedad, ha llevado a DE LA FUENTE, eso sí en esta situación...permite desmitificar las loas al o Pobreza laboral y degradación... opus., cit., p. 4 de la impresión. 28 GARCÍAEmpleo... 29 la política de empleo es el conjunto de decisiones...que tienen por finalidad el desarrollo de programas y medidas tendentes a la consecución del pleno empleo, así como la calidad en el empleo.... -Real Decreto Legislativo 3/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Empleo (BOE de 24 de octubre)-. 30 principales retos es asegurar trabajo decente y de calidad 1032/2017, de 15 de diciembre (BOE de 16 de diciembre de 2017).
POBREZA Y POLÍTICA DE EMPLEO EN ESPAÑA 101 la inserción laboral se presenta como el mejor antídoto contra la pobreza y la exclusión social31. Para ello se requiere de la voluntad de los poderes públicos, lo cual se traduce en la adopción de medidas y, desde luego, en la dotación presupuestaria de las mismas. Esto último, en España y en los más recientes años, no ha sido la intención, ya que el gasto en políticas activas de empleo ha caído de 2010 a 2017 en 2.255 millones de euros 32. Fuente: Secretaría de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT. Elaboración propia 3. DATOS CONFIRMADORES DE UNA NEFASTA REALIDAD: LA PRECARIZACIÓN Y PAUPERIZACIÓN DE LA CLASE TRABAJADORA Indudablemente, las variables que hay que tener en cuenta de cara a conocer la realidad de la pobreza laboral pasan, necesariamente, por tres bloques de datos: económicos, mercado de trabajo y pobreza -dentro de la cual se va a incluir, igualmente, la desigualdad-. Comenzando con los datos económicos y de forma muy sucinta, hay que indicar que éstos han estado profundamente condicionados, en España y fuera de 31 la vía más efectiva para luchar contra la pobreza y la exclusión social es la creación de empleo y la inserción laboral el crecimiento y la creación de empleo, además, generan los recursos necesarios para llevar a cabo políticas más específicas de apoyo a aquellos en situación de pobreza y exclusión social Empleo 2018 -Resolución de la Secretaria de Estado de Empleo de 28 de marzo de 2018 (BOE de 29 de marzo de 2018)- la creación de empleo y la inserción laboral [son] la vía más efectiva para luchar contra la pobreza, la desigualdad y la exclusión social 32 Secretaría de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT, Situación del Empleo en España, Febrero de 2018, p. 23. 0 2.000 4.000 6.000 8.000 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017
POBREZA EN LA OCUPACIÓN E INSTRUMENTOS DE REACCIÓN 102 nuestras fronteras, por la poderosa crisis económica iniciada en 2008; y que hoy en día sigue teniendo repercusiones. No obstante, no puede negarse una general mejoría, que parece, según las previsiones, mantenerse en los próximos años33. En relación con el mercado de trabajo, tampoco se puede negar, y así lo avalan los datos, que el mencionado crecimiento económico ha supuesto un aumento del empleo hasta casi llegar a los niveles anteriores a la crisis. Ahora bien, este aumento hay que combinarlo con otro dato que lo relativiza. Esto es, se está produciendo un descenso muy importante de la población activa, lo que ha conllevado, por tanto, que la tasa de ocupación haya aumentado. Así, se ha creado empleo, sí; ha crecido la tasa de ocupación, también; pero no son resultados derivados, única y exclusivamente, del crecimiento económico sino que en ellos han influido otros factores y, muy especialmente, el señalado descenso de la población activa. Pero, en cualquier caso, la combinación de estos factores ha permitido una mayor convergencia de nuestra tasa de ocupación con el objetivo comunitario para 2020, que para España se sitúa en el 74 %, mientras que el de la Unión es el 75 %. ESPAÑA Tasa de Ocupación PNR de 2017 63.9 % PNR de 2018 65.5 % EPA IIT2018 63.53 % Es muy sorprendente que la EEAE 20172020 contenga un dato distinto IIIT 2017 66.23 % Otra cuestión es que estos empleos, como ha resaltado la doctrina científica, las organizaciones sindicales y, lo que es más importante, los propios trabajadores, se caracterizan por estar muy alejados del llamado empleo de calidad34. Nadie puede discutir que, entre otros factores, temporalidad, trabajo a tiempo parcial involuntario, segmentación, bajos salarios o rotación no son elementos predicables del empleo de calidad y, por no serlos, favorecedores de la pobreza 33 La economía española ha mantenido en 2017 un ritmo muy importante de aumento del PIB, en el entorno del 3 % opus., cit., p. 3. Aun así, está por debajo del creci alcanzó el 3.6 por ciento en 2017, tras tocar en 2016 su nivel mínimo en seis años, el 3.2 el mundo (Tendencias 2018), Ginebra, 2018. Y, de acuerdo con el Plan Director por un Trabajo Digno 2018-2019las previsiones de la Comisión Europea para España en los dos próximos años, formuladas el pasado 3 de mayo, estiman que en 2018 el PIB aumentaría un 2.9 % y el empleo un 2.6 %, con un descenso de la tasa de paro hasta el 15.3 %. De acuerdo con la Comisión, estas tendencias continuarían también en 2019. Las previsiones del Banco de España y de la OCDE son similares en cuanto al crecimiento, creación de empleo y descenso del paro 34 También el Gobierno -obviamente, de signo distinto al que adoptó las medidas que han conducido a esta precariedad laboralen el Plan Director por un Trabajo Digno 2018-2019-2020.
POBREZA Y POLÍTICA DE EMPLEO EN ESPAÑA 103 laboral. Son estas características, y no solo ellas, las que definen, en la actualidad y desde siempre, nuestro mercado de trabajo. Acudiendo a los datos, se comprueba fácilmente que el empleo creado, en su gran mayoría, se caracteriza por alguna o, lo que es aún peor, por la combinación de varias de esas características. Comenzando con la temporalidad, hay que afirmar que ésta se ha instalado, como un mal endémico35, en España alcanzando una tasa, en el Primer Trimestre de 2018 del 26.1 %. Porcentaje que, además de ser uno los más altos de Europa36 como admite la propia EEAE, se ha mantenido más o menos estable con los años37. Curiosamente, sólo descendió en los años duros de la crisis. Ello es totalmente comprensible. En esos momentos, el empleo temporal fue el primero en extinguirse por sus menores costes y por su mayor facilidad38. La principal causa de esta temporalidad, sin duda, es su excesivo uso fraudulento39, que puede verse agravado con la gig economy o economía de los pequeños encargos40. Por consiguiente, hay que admitir que, hasta el momento, no se han adoptado las medidas oportunas para combatir esta temporalidad -quizás ello pueda cambiar con las medidas contenidas en el Plan Director por un Trabajo Digno41 2018-2019-2020, así como el plan de choque que, con esta voluntad, 35 toda una dinámica de gestión de los recursos humanos O y RODRÍGUEZreformas laborales como instrumentos de política económica y su impacto sobre algunas condiciones ligadas a la pobreza en el Trabajadores pobres y pobreza en el trabajo..., opus., cit., p. 217. 36 Y así lo resalta el Consejo, en sus recomendaciones al PNR 2018 español. Exactamente, se puede the proportion of employees on temporary contracts is among the highest in the EU, and mostly comprises young and low-skilled workers -COM (2018) 408 Final de 23 de mayo de 2018-. 37 En el primer trimestre de 2013 había caído hasta el 21.9 %, su nivel más bajo desde 1988; en el cuarto de 2017 se sitúa en el 26.7 %. El año 2017 ha sido el que ha registrado la mayor tasa de temporalidad desde 2008 -el diferencial con Europa es de 13 puntos porcentuales-, Secretaría de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT, Situación del Empleo..., opus., cit., pp. 11 y 12. 38 EUROFOUND, In-work poverty in the EU (2017), p. 24. 39 la causa de este uso excesivo a la contratación temporal es el incumplimiento generalizado de la ley por parte de las empresas, realizando extensivamente contratos temporales para cubrir puestos de naturaleza indefinida. Se trata, en consecuencia, de una situación de fraude masivo, amparado en la ausencia de penalizaciones y controles efectivos del Empleo..., opus., cit., p. 3. 40 el uso habitual del contrato temporal para trabajos puntuales Recuperación y pobreza... 41 Exactamente, las 8 primeras medidas de este Plan; y que se pueden reducir a la expresión de que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social practicará la tolerancia cero ante las situaciones de abuso y fraude legal en la contratación temporal
POBREZA EN LA OCUPACIÓN E INSTRUMENTOS DE REACCIÓN 104 contiene42y, por ende, la pobreza que ésta genera43; es más, podría decirse que ha sucedido todo lo contrario, es decir, se ha favorecido. Hoy, el número de contratos temporales alcanza un porcentaje altísimo, en el nuevo empleo, con respecto a los contratos indefinidos44. Es más, este porcentaje presenta, a su vez, tres características, que no pueden, ni deben ser desatendidas. En primer lugar, y es un nefasto indicador, que estos contratos temporales son de muy corta duración -mucho más que en épocas precedentes45-, lo que ha sido denunciado por la Unión Europea46. Ni que decir tiene que ello está fomentado, mucho más, la rotación. En segundo lugar, que se ha propiciado esta temporalidad con modalidades contractuales, claramente precarias, como el contrato para la formación y el aprendizaje47 o el contrato primer empleo joven. Ambos se han convertido, sobre todo el primero, en la medida estrella para luchar contra el desempleo juvenil48; un segmento de la población trabajadora que acusa, de manera muy virulenta, la pobreza laboral49. Y en tercer lugar, que estos empleos se desarrollan, principalmente, en el 42 Este Plan de Choque se estructura en la siguiente secuencia -siendo la misma para luchar contra el trabajo a tiempo parcial (fraudulento)-: detección de las situaciones fraudulentas, comunicación a las correspondientes empresas para que corrijan dichas situaciones y, en el caso de que en un mes no lo hayan hecho, proceder a adoptar las medidas oportunas. 43 s contractuales (en especial el trabajo Trabajadores pobres y pobreza en el trabajo..., opus., cit., p. 292. 44 indefinidos crecen a un ritmo del 3.2 %, mientras los temporales aumentan a una tasa del 4.4 % Seguridad Social de UGT, Situación del Empleo..., opus., cit., p. 10. El Plan Director por un Trabajo Digno 2018-2019-2020 indica que, en la fase de recuperación, el reparto de los contratos es el el 49.8 % de los nuevos puestos son indefinidos; el 47.4 % temporales y el restante 2.7 % autónomos 45 en 2007 los contratos de menos de 7 días suponían el 15 % del total; en 2017 son el 25.9 %, es decir, más de uno de cada cuatro Empleo..., opus., cit., p. 14. Y según los datos del Plan Director por un Trabajo Digno 2018-2019del total de temporales, según la EPA, en el segundo trimestre de 2018, 232.000 (un 5.3 % del colectivo temporal) saben que la duración de su contrato no llega a 1 mes y 674.600 (un 15.5 %) que no llega a los tres meses....el mayor incremento lo han tenido las contrataciones registradas de una semana o menos de duración, que representan el 25.9 % del total de contrataciones y el 68.4 % de las contrataciones registradas de menos de un mes 46 temporary contracts are often short-term and rarely serve as a stepping stone to a permanent contract -COM (2018) 408 Final de 23 de mayo de 2018-. 47 Cuyo uso fraudulento tampoco se puede desconocer; de ahí que, entre las medidas enumeradas por el Plan Director por un Trabajo Digno 2018-2019-2020 para combatir la contratación mejorar el control de los contratos para la formación y el aprendizaje, con particular atención a las actividades formativas, y los contratos en prácticas 48 Como se puede leer en el Plan Director por un Trabajo Digno 2018-2019en aproximadamente el 90 % de los casos, el contrato temporal es la vía de acceso al empleo. Este hecho afecta en mayor medida a los jóvenes menores de 25 años, donde la tasa de temporalidad es superior al 70 %. La tasa de temporalidad joven es la más alta de la Eurozona y es 18.9 puntos superior a la medida 49 el 16 por ciento de los trabajadores más jóvenes frente al 8 por ciento de los trabajadores mayores tiene un contrato temporal....los trabajadores más jóvenes tienen el doble de probabilidades...de tener un contrato temporal y esta diferencia ha aumentado desde principios de la década de 2000 los jóvenes son los que tienen más
POBREZA Y POLÍTICA DE EMPLEO EN ESPAÑA 105 sector servicios50 y, con especial intensidad, en la hostelería51. Ambos sectores están patrocinados por la EEAE dentro de lo que llama actividades económicas y ocupaciones con mejores perspectivas 52. Este patrocinio resulta enormemente curioso al tratarse de sectores y actividades muy comprometidos e influenciados por numerosas variables -económicas, sociales y culturalespero, sobre todo, porque son fuente, en las condiciones actuales, de precarización53 y pobreza54. Por su parte, los datos relativos a los contratos indefinidos tampoco son halagüeños55. Como se acaba de decir, el aumento de los mismos es muy inferior al de los contratos temporales pero, lo que es más interesante, éste se ha producido en una doble dirección. Por un lado, el trabajo a tiempo parcial56 y, por otro, el contrato indefinido de apoyo a los emprendedores -12.8 %-. En principio, cabe pensar que no es particularmente relevante, que lo importante es que sean contratos indefinidos. Sin embargo, no es así. En el caso del trabajo a tiempo parcial porque, como se desarrollará más tarde, es mayoritariamente involuntario y, con respecto a la modalidad contractual mencionada porque, más allá de sus incentivos fiscales y de Seguridad Social, no hay probabilidades de tener un empleo precario, que se define aquí como la combinación de un contrato atípico y la percepción de un bajo salario en el caso de España, los jóvenes trabajadores con rentas inferiores al umbral de pobreza escala hasta el 20 % 10.6 % -El Boletín de 18 de marzo de 2018 (24 de junio de 2018)-. 50 La Comisión el empleo se ha desplazado a los sectores orientados hacia los servicios Evolución del empleo y de la situación social..., opus., cit., p. 30 y, por parte de la doctrina, MARX y el sector servicios se ha convertido en la principal fuente de generación de empleo en las últimas décadas en los países desarrollados, representando ya más de tres cuartas partes del total de puestos de trabajo en varios países de la OCDE Trabajadores.... en el caso de los países desarrollados se proyecta que el mayor empleo en el sector servicios podría aumentar la incidencia del empleo a tiempo parcial y el subempleo por insuficiencia de horas. Por consiguiente, el rumbo previsto de la transformación estructural parece tener escasas posibilidades de suscitar mejoras generalizadas de las condiciones de trabajo Perspectivas sociales y del empleo en el mundo (Tendencias 2018), Ginebra, 2018. 51 el crecimiento del empleo se ha dado en todas las ramas de actividad, con aportación destacada de la hostelería, que añade 481.500 empleos...un 38 % 52 Véase sobre los perfiles, que mayor demanda van a tener en 2018, el IX Informe ADECCO ¿Dónde encontrar empleo si estás en paro? -www.adecco.es (24 de julio de 2018)-. 53 Prueba de ello es que, en el Plan Directos por un Trabajo Digno 2018-2019-2020, existen continuas referencias al sector de la hostelería como un ámbito proclive a existir manifestaciones de precariedad laboral. 54 GARCÍAEmpleo... 55 la reforma laboral habría aumentado la probabilidad de que los desempleados encuentran un empleo indefinido, y también habría incrementado el peso de los contratos indefinidos en un 46 % entre 2012 y 2014 el incremento en el número de contrataciones [indefinidas] está directamente vinculado con el reto de transformar el crecimiento en empleo duradero y de calidad 56 Los contratos a tiempo parcial indefinidos representan sobre el total de los indefinidos el 41.5 %; siendo un porcentaje bastante más alto que el existente en 2007, que era del 27.5 %, Secretaría de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT, Situación del Empleo..., opus., cit., p. 15.
POBREZA EN LA OCUPACIÓN E INSTRUMENTOS DE REACCIÓN 106 que sustraerse a ese período de prueba de un año57, indisponible por la autonomía individual y colectiva, que, en puridad, ha convertido este contrato en un subterfugio -en un fraudepara evadir la contratación temporal irregular. Ésta es, sin duda, la razón de su mayor utilización -sin que la limitación de que se trate de empresas de menos de 50 trabajadores sea un hándicap a vencer pues, como se sabe, abarca al mayor espectro del tejido empresarial español-. Pero si ello queda facilitado con este contrato, la situación de temporalidad dentro de la indefinición tampoco es ajena a la realidad. Como ha quedado reflejado en un estudio del extinto Ministerio de Empleo y Seguridad Social, que abarca el período de marzo de 2012 a enero de 2016, casi cuatro de cada diez contratos indefinidos firmados no duran más de un año (el 36.5 %) 58; entre otros motivos, puesto que despedir a estos trabajadores no es especialmente complejo59, ni costoso. Con todo lo anterior, no es sorprendente que se afirme que se está consolidando, no ya generando, un mercado de trabajo totalmente segmentado; con diferencias, cada vez más acusadas, entre trabajadores temporales y trabajadores indefinidos, lo que tiene importantes consecuencias en materia de pobreza laboral. Con respecto al trabajo a tiempo parcial, hay que indicar que era una modalidad que, pese a sus continuas y constantes reformas, no había calado en la clase empresarial; hasta tal punto que sus índices eran especialmente bajos. Ahora bien, la cada vez mayor flexibilidad de su régimen jurídico -en esencia, la posibilidad de que, sin perder la naturaleza de trabajo a tiempo parcial, pueda ir ampliándose considerablemente la jornada del trabajador y, lo que es más importante, atendiendo dicha variación exclusivamente a las necesidades del poder empresarial60ha favorecido su mayor utilización61. Eso sí, un aumento que se ha caracterizado, lo que tampoco es extraño, con todo lo que se ha dicho, por un trabajo a tiempo parcial temporal. Excluida, por razones obvias, la habitual ilegalidad que supone que los trabajadores a tiempo parcial desarrollen una jornada a tiempo completo por decisión empresarial pero sin cobrar, ni cotizar como tal, hay que centrarse en la 57 any probation period should be of reasonable duration 58 Secretaría de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT, Situación del Empleo..., opus., cit., p. 16, nota 3. 59 En los últimos diez años...se han realizado en España 6.2 millones de despidos de contratos indefinidos (unos 625.000 de media al año) Secretaría de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT, Situación del Empleo..., opus., cit., p. 17. 60 un contrato a llamada con el que es imposible cualquier tipo de conciliación de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT, Situación del Empleo..., opus., cit., pp. 3 y 12. 61 Pero todavía muy por debajo de la media de la zona euro, que es del 22.35 %; mientras que en España, y según el Plan Director por un Trabajo Digno 2018-2019-2020, el trabajo a tiempo parcial representa sobre el total de ocupados el 14.9 %.
POBREZA Y POLÍTICA DE EMPLEO EN ESPAÑA 107 involuntariedad, puede llamarse, legal. Es decir, aquella que, frente a la razón de ser de esta modalidad, consiste en la aceptación por el trabajador, en contra de su voluntad62, de un trabajo a tiempo parcial; y no uno a tiempo completo. La significación de esta involuntariedad -en el Segundo Trimestre de 2018 era del 54.2 %63-, queda avalada por los datos estadísticos. Fuente: Secretaría de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT. Elaboración propia Pero es necesario aclarar, por tanto, que no se trata de que no haya puestos de trabajo a tiempo completo sino que por razones, mayormente de coste económico, las empresas ofrecen -hay que subrayar el términotrabajo a tiempo parcial; así pues, a los trabajadores, más veces de las deseadas, no les cabe otra opción. Con lo cual, si el riesgo de pobreza, con el trabajo a tiempo parcial, es mayor64, el resultado de todo esto no es otro que abocar a estos trabajadores directamente a la pobreza65. Todo lo anterior caracteriza y condiciona el mercado de trabajo español y, por hacerlo, fomenta la pobreza laboral, puesto que está totalmente demostrado que ésta afecta, en bastante mayor medida, a los trabajadores temporales, a los trabajadores a tiempo parcial, etcétera. Y lo hace porque estas formas de prestación de la fuerza de trabajo están muy lejos de la calidad en el empleo, que es el presupuesto básico de 62 Esta involuntariedad, sin embargo, no es exclusiva de nuestro país pues, como afirma la OIT, muchos países siguen notificando...una creciente incidencia del empleo a tiempo parcial involuntario sociales y del empleo en el mundo (Tendencias 2018), Ginebra, 2018. 63 Plan director por un Trabajo Digno 2018-2019-2020. 64 Por ejemplo, el 24.3 de los trabajadores a tiempo parcial están en riesgo de pobreza -Diario el País de 11 de noviembre de 2018 (24 de junio de 2018). 65 Con el propósito de corregir el uso fraudulento del trabajo a tiempo parcial y, por ende, esta consecuencia, se ha adoptado un Plan de Choque -así como medidas concretasen el Plan Director por un Trabajo Digno 2018-2019-2020. 0 10 20 30 40 50 60 70 2007 2017 Involuntario No querer trabajo a jornada completa Formación Cuidados a niños, adultos enfermos, incapacitados o mayores Obligaciones personales o familiares Enfermedad o incapacidad propia Otros motivos No se sabe
POBREZA EN LA OCUPACIÓN E INSTRUMENTOS DE REACCIÓN 114 personas en esas empresas [de inserción] a fin de lograr, después, su inserción en el mercado de trabajo ordinario 85. Dicho ello, hay que continuar indicando que cuando, en la actualidad, se habla de pobreza en el contexto de la política de empleo, se está aludiendo, según directrices comunitarias e internacionales, a la política de inserción y a la de activación. 5.1. Política de activación La política de activación hay que entenderla como el conjunto de medidas dirigidas - principal aunque no de manera exclusiva a los paradosa acometer una búsqueda activa de empleo. De ahí que para la EEAE hay que tener en cuenta que el empleo y la activación laboral son determinantes para la integración social y constituyen instrumentos esenciales para poder alcanzar una sociedad más inclusiva y un tejido económico más dinámico ; es más, añade que los servicios públicos de empleo deben facilitar las transiciones, tanto desde el empleo como desde el desempleo, prestando apoyo continuado durante toda la vida laboral y promoviendo la activación, tienen que ayudar a cubrir el desajuste entre las competencias que se necesitan y las que poseen muchos trabajadores, y deben combatir la exclusión social a través de una mejor coordinación entre las políticas activas y la protección económica frente al desempleo y otras políticas sociales . Pese a lo inmediatamente precedente, la clásica e histórica propuesta comunitaria de vincular prestaciones y subsidios y política de activación, en España, es más teórica que real. Basta con comprobar la implementación del Programa de Acción Conjunta para la mejora de la atención a las personas paradas de larga duración, el Programa de Activación para el Empleo86 o el Programa de Recualificación Profesional. Es más, cuando ésta se da, es de tan escasa relevancia, que puede afirmarse que para nuestros servicios públicos de empleo, la política de activación queda reducida a expresiones que, en la mayoría de las veces, no sirven para nada; más que para un cumplimiento formal de la norma87. Este desinterés de los servicios públicos de empleo puede deberse, sin más, al incumplimiento o cumplimiento relajado de sus obligaciones previas. Se quiere decir con ello que para que una política de activación surta efecto se requiere que, con anterioridad, el desempleado, haya sido sometido a una real y certera auditoria - 85 en Trabajadores pobres y pobreza en el trabajo..., opus., cit., pp. 262 y 263. 86 se dirigen a desempleados de larga duración, que reciben una prestación económica condicionada a la participación en políticas activas de empleo 87 En la Circular del Servicio Andaluz de Empleo de 9 de julio de 2018 se enumeran las acciones de envío o presentación de currículos en tres empresas distintas realización de una entrevista de trabajo presentación de candidatura en una empresa de trabajo temporal autorizada realmente, de una búsqueda activa, puesto que se limita a un simple cumplimiento formal, del que no se va a derivar, en la casi totalidad de las ocasiones, ningún tipo de inserción.
POBREZA Y POLÍTICA DE EMPLEO EN ESPAÑA 115 tarea enfatizada por el último Plan Nacional de Acción para la Inclusión Social del Reino de España (2013-2016)-, que permita diseñar con acierto su itinerario de inserción. Sin embargo, esta actividad se trata de una de las asignaturas pendientes en España. De ahí que resulte casi imposible que se pueda dar cumplimiento a la propuesta comunitaria de que strategies that include in-depth individual assessment at the latest after 18 months of unemployment should be pursued with a view to significantly reducing and preventing structural unemployment 88. La no realización de esta actividad lleva al desempleado, pese a sus esfuerzos de búsqueda activa de empleo, a no conseguir o a dificultársele enormemente su inserción laboral; y mucho más a que ésta sea de calidad. Por consiguiente, se puede concluir que nuestro régimen de prestaciones cumple, aunque se matizará en otro momento, la función de ser rentas sustitutorias del trabajo cuando lo correcto sería condicionarlo a la ejecución de un itinerario de inserción, que incluyese, por supuesto, medidas de activación. La responsabilidad de que ello no suceda es de los poderes públicos. Se hace imprescindible, por tanto, poner en marcha programas y servicios, que cumplan sendos objetivos; y dotarlos de los recursos humanos89 y materiales necesarios. Para que no resulte parcial el discurso, debe hacerse una salvedad. No puede negarse que, en ocasiones, la falta de una auténtica activación se debe a la actitud de desánimo, e incluso de reticencia, de los desempleados. Pero también es verdad que ésta se produce, normalmente, en los casos de parados de larga duración, en los que ser beneficiario de una prestación es sumamente complicado. En definitiva, la política de empleo debe articular una batería de medidas que permitan la activación, evitando el desánimo y la descualificación, de los trabajadores en aras a la consecución, para unos, de un empleo de calidad, y, para otros, de un cada vez más real empleo de calidad. Así y solo así, se logrará luchar contra la pobreza. 5.2. Política de inserción Las medidas de inserción, como su propio nombre indica, tienen como finalidad lograr la inclusión laboral del desempleado; pero, como se ha dicho, hoy en día, esta inclusión no significa que el trabajador no se ubique en los umbrales de la pobreza. Pero ello es tan fácil de remediar como añadiendo, sin que en absoluto resulte forzado, que debe tratarse de una inserción de calidad, lo que relativizaría, de no eliminarla totalmente, esa significativa posibilidad. Esta inserción tendría como 88 COM (2017) 677 Final de 22 de noviembre de 2017. 89 Es decir, de personal dedicado a la orientación laboral. En nuestro país, la ratio empleado del servicio público de empleo y demandante de empleo, en 2015, era de 211 frente a los 105 de los Estados de la Unión Europea comparables, lo que se justifica, a juicio de la EEAE, en dos argumentos. En primer lugar, en el aumento del número de desempleados, y, en segundo lugar, en el escaso número de personal con funciones de atención al público.
POBREZA EN LA OCUPACIÓN E INSTRUMENTOS DE REACCIÓN 116 destinatarios directos a los desempleados. Ahora bien, fruto del nuevo concepto de seguridad en el empleo, los períodos transicionales son cada vez más frecuentes90. Por ello, las medidas de política de empleo tienen que dirigirse a dotar al trabajador de la empleabilidad necesaria en cada momento a fin de favorecer que dichos períodos sean lo más breves posibles. Así pues, no hay que ser especialmente limitativos en la configuración de las medidas de inserción o, si se prefiere, en las medidas de fomento del empleo. Centrando el tema en el ámbito nacional, la primera consideración a realizar consiste en que, en términos cuantitativos, nuestra política de empleo se sitúa en el campo de la inserción laboral; y edifica el conjunto de medidas con esa pretensión, sin atender, en la mayoría de las ocasiones, a las características de dicha inserción. De ahí, y no se va a insistir, el empleo creado en este momento de recuperación. 5.2.1. Incentivos y contratación Entre las medidas que podrían incluirse en este primer apartado estarían, de un lado, los incentivos a la contratación, y, de otro, la flexibilidad en la entrada. Con respecto a los incentivos, se han construido sobre la base del abaratamiento discriminado de la mano de obra -es decir, teniendo como destinatarios a aquellos colectivos con menores posibilidades de inserción laborala fin de hacerla más atractiva a la clase empresarial y, por hacerla, facilitar su contratación. Siendo cierto que un grueso importante de estos incentivos son concedidos, exclusivamente, para las contrataciones indefinidas -uno de los presupuestos de la calidad en el empleo-, no son pocos, tampoco, los incentivos para contrataciones temporales -estas últimas para colectivos como discapacitados, excluidos sociales, víctimas de la violencia de género, etcétera-. Pues bien, ni unos, ni otros han conseguido sus pretensiones. Prueba de ello es que los primeros no han supuesto un aumento de las contrataciones indefinidas, ni los segundos un descenso, ni tan siquiera leve, del desempleo de los colectivos beneficiados por los mismos. En este tema se ha producido un curioso cambio de postura por parte de la Unión Europea. Desde las primeras recomendaciones se criticó al Estado español que estos incentivos, en cualquiera de sus expresiones, fuesen la piedra angular de nuestra política de empleo, puesto que no estaban dando los resultados pretendidos. A raíz de la Recomendación comunitaria sobre la Garantía Juvenil, la Unión Europea ha cambiado de enfoque; ahora está patrocinándolos -obviamente, no sólo para Españacomo instrumento para favorecer la inserción laboral de los jóvenes. Se desconoce si este cambio obedece simplemente a la desesperación de las 90 Como se contiene en la propuesta de renovación de las Orientaciones de Empleo de la Unión should ensure the transfer of training entitlement during professional transitions. this should allow everyone better to anticipate and adapt to labour market needs and successfully manage transitions, thus strengthening the overall resilience of the economy to shocks -COM (2017) 677 final, 22 de noviembre de 2017-.
POBREZA Y POLÍTICA DE EMPLEO EN ESPAÑA 117 instituciones comunitarias por el problema del desempleo juvenil o, si por el contrario, está convencida, lo que es difícil de entender, de que estos incentivos pueden convertirse en una adecuada medida de inserción. En cualquier caso, lo cierto es que se trata de una medida, en líneas generales, ineficaz, pese al enorme gasto público que representa, y, por serlo, debería, cuando menos, ser replanteada para corregir sus numerosos efectos perniciosos -entre otros, el efecto sustitución y el efecto peso muerto-. De no hacerse, como está sucediendo, el resultado es el descrito. Con respecto a la flexibilidad en la entrada, hay que comenzar recordando que ha sido, históricamente, el ámbito de acción de nuestros poderes con capacidad de actuación. Se ha partido del axioma de que facilitando, mediante las modalidades contractuales, el acceso al mercado de trabajo se conseguirá la inserción laboral pero sin ser conscientes -o a lo mejor, siéndolode que, en la mayoría de las ocasiones, se ha tratado de una inserción laboral caracterizada por la precariedad, puesto que se ha hecho uso de la contratación temporal e, incluso, dentro de ésta de los contratos formativos, con una finalidad muy distinta a su razón de ser. Se ha tratado, sin más, de incidir en los niveles de empleo y de desempleo sin atender a las consecuencias que esa inserción puede tener en el desarrollo del trabajador o, para ser más concreto, en sus condiciones de vida. Por este motivo, los trabajadores en general, y los jóvenes en particular, están padeciendo la pobreza laboral. Y lo más desafortunado es que este resultado tampoco se convierte en una situación coyuntural en las trayectorias de muchos trabajadores -más de las deseables-; todo lo contrario, gran parte de los mismos mantienen esta temporalidad durante largos períodos de tiempo, que combinan con otros de desempleo. En estos supuestos, la pobreza se instala en sus vidas que, por tanto, quedan cercenadas. Ante esta realidad, la política de empleo no está haciendo nada; es más, la favorece cuando, por ejemplo, permite que el contrato para la formación y el aprendizaje -buque insignia de la precariedad laboralpueda, tras su última reforma, ser concatenado para varias profesiones u oficios, lo que viene a perpetuar esa condición de pobreza del trabajador -máxime cuando se trata, en la casi totalidad de los casos, de puestos de trabajo de baja cualificación y, por ello, con unos salarios más bajos-. En suma, estas medidas de inserción no arrojan un balance positivo, por lo que se hace necesario acudir, para ver si es posible cambiar la valoración, a otro bloque de medidas como son las de vinculadas a la formación y cualificación del trabajador. 5.2.2. Empleabilidad: aprendizaje a lo largo de la vida Como ponen de manifiesto los estudios doctrinales, los puestos de trabajo se están polarizando; de tal forma, que existe una importante brecha entre los empleos
POBREZA EN LA OCUPACIÓN E INSTRUMENTOS DE REACCIÓN 118 de mayor91 y menor cualificación -lo que se va a traducir, como es obvio, en los niveles salariales de los correspondientes trabajadores92estando en vías de extinción, por así decirlo, los puestos de trabajo medios -lo que se puede parangonar e incluso conectar con el aumento de las desigualdades sociales-. Siendo así, la política de empleo debe, necesariamente, articular las medidas oportunas para combatir este efecto. Y tales medidas se focalizan, sin duda, en la formación de los trabajadores93 -tanto empleados como desempleados-; o sea, garantizando lo que se conoce como el aprendizaje a lo largo de la vida. La inversión en capital humano, elemento básico de la competitividad y productividad de las empresas y de la empleabilidad de los trabajadores, tiene que convertirse en un ámbito de actuación fundamental de nuestra política de empleo. Así ocurre. Tanto la Ley de Empleo como los documentos de política de empleo tienen como eje central la formación -pilar básico de la empleabilidad-. Cuestión distinta es que los resultados no acompañan; bien, porque las medidas no son las adecuadas o están mal ejecutadas; o bien, porque, y tampoco es inusual, no llegan ni tan siquiera a ponerse en marcha. Ante la imposibilidad, por la dimensión del trabajo, de realizar un barrido por todas las medidas que, de una u otra forma, inciden en la formación de los trabajadores, puesto que obligaría incluso a descender al ámbito estrictamente educativo, se va a optar por unas observaciones generales. En primer lugar, que nuestro modelo educativo presenta numerosas deficiencias de cara a garantizar la empleabilidad de los jóvenes; y que van de la ineficacia, en líneas generales, de las prácticas, tanto curriculares como extracurriculares, a la mal entendida formación profesional dual pasando por la lentitud de la adaptación de los planes de estudios a las necesidades del mercado de trabajo94. 91 Estos puestos de trabajo que, por supuesto, también desarrolla nuestro mercado de trabajo -aunque, en honor a la verdad, en menor proporción que otrosvan a tener, en un futuro muy cercano, un grave problema de cobertura, ya que la fuga de cerebros que se ha producido con la crisis económica va a desembocar en la falta de capital humano para cubrirlos. Un problema, por otro lado, que ha adquirido una dimensión comunitaria como lo prueba la recomendación, en las correspondientes Orientaciones de empleo de 2015, a los Estados miembros de que diseñen medidas para evitar la fuga de cerebros. 92 La desindustrialización, la intensificación del comercio internacional y el cambio tecnológico orientado a la mano de obra cualificada estarían amenazando, si no ya efectivamente socavando, los ingresos y niveles de vida (potenciales) de algunos sectores de la clase trabajadora en las economías avanzadas Trabajadores... , p. 99. 93 El gasto eficiente en educación y formación es crucial para dotar a los trabajadores desde el principio a lo largo de su carrera del conjunto de competencias que los ayudarán a prosperar en unas sociedades y en unos mercados de trabajo en constante transformación opus., cit., p. 20. 94 Y así lo demuestra que, de forma sucesiva en los diferentes programas nacionales de reformas como en otros documentos, se contemple esta medida. Por citar sólo el PNR 2018, se puede leer
POBREZA Y POLÍTICA DE EMPLEO EN ESPAÑA 119 En segundo lugar, que nuestras altísimas tasas de abandono95 y fracaso escolar propician un desempleo estructural; al que las medidas educativas96 y de empleo no han sabido hacer frente. En tercer lugar, que existe una capa, sobre todo de jóvenes, con una alta cualificación97, que convive con otra, en absoluto minoritaria, carente de cualificación y formación, lo que la aboca necesariamente al desempleo o, en el mejor de los casos, a los empleos más bajos de la pirámide, lo que se traduce, ineluctablemente, en pobreza laboral. En cuarto lugar, que los desempleados carecen, en términos generales, de una adecuada, cuando existe, oferta formativa, que les permita alcanzar la empleabilidad requerida por la clase empresarial. En quinto lugar, que la formación de los trabajadores ocupados se encuentra con la fortísima reticencia tanto de empleadores como de trabajadores. Ambos no son conscientes de la relevancia que para su competitividad y empleabilidad, respectivamente, tiene la formación. Eso sí, una formación acorde con las exigencias del mercado, que les cualifique o recualifique98 en competencias digitales99, tecnologías, idiomas, etcétera100. Pese al elevadísimo número de desempleados, en España, aunque también en Europa, es habitual que se dejen puestos de trabajo sin cubrir por falta de se han seguido implementado medidas para reforzar la capacidad de elección de estudios en base a la demanda y la adaptación de la oferta formativa a las necesidades del sistema productivo izás, que en increase cooperation between education and businesses with a view to mitigating existing skills mismatches -COM (2018) 408 Final de 23 de mayo de 2018-. 95 Según el PNR de 2017, ésta alcanzaba el 18.98 % y, de conformidad con el PNR de 2018, ha disminuido levemente al fijarse en el 18.28 %. En cualquier caso, muy por encima del objetivo comunitario para 2020 del 10 % que, para España, se situó en el 15 %. 96 Las becas no solo tienen la función de garantizar la igualdad en el acceso, sino también de romper la relación entre el abandono temprano de los estudios y el bajo nivel de renta, así como de compensar el coste de oportunidad entre seguir escolarizado y trabajar, una de las claves para combatir la transmisión intergeneracional de la pobreza Consejo Económico y Social de España, Políticas públicas para combatir la pobreza..., opus., cit., pp. 186 y 187. 97 Así, el PNR de 2017 indica que el 40.2 % de la población entre 30 y 34 años tiene estudios del nivel terciario; porcentaje que aumenta, como se recoge en el PNR de 2018, al 41.2 %, y que está por encima del objetivo comunitario del 40 %, mientras que el nacional es del 44 %. 98 De ahí que no resulte extraño que la EEAE afir la incorporación del cambio técnico y organizativo a las empresas, en particular la digitalización y la apertura a mercados globales requieren un esfuerzo de reaprendizaje tanto para trabajadores como para demandantes de empleo que permita aportar capacidades demandadas en el presente y en el futuro 99 son fundamentales para la inclusión en el mercado de trabajo y la inclusión social Evolución del empleo y de la situación social..., opus., cit., p. 20. 100 Dentro de los o ajustar la oferta formativa a las necesidades del mercado y a la mejora de la competitividad del tejido productivo, con especial atención a las competencias clave, digitales e idiomáticas -EEAE y PAPE 2018-.
POBREZA EN LA OCUPACIÓN E INSTRUMENTOS DE REACCIÓN 120 profesionales con las competencias y la formación requeridas. Pero lo más destacable, en los últimos tiempos, es que tales puestos no necesariamente están vinculados, en exclusiva, con los más altos del escalafón, lo que viene siendo habitual, sino que también hay empleos, fundamentalmente del sector servicios, que tampoco se cubren por falta de personal adecuado o, si se prefiere, profesionalizado. Esto último quiere decir que muchos empleos, sobre todo de los niveles más bajos, deben reformularse como resultado de su profesionalización, puesto que gran parte de los mismos se ocupan por trabajadores no aptos, pero de menor coste, o se mueven en el subempleo o el empleo informal. Dignificar, por así decirlo, estos empleos -tarea, en la que la política de empleo tendría un enorme protagonismosupondría su regularización y su profesionalización con el acompañamiento, por consiguiente, de una mayor calidad y, a la postre, salario. No se puede ocultar que esta pretensión, sobre todo en determinados ámbitos como los servicios de proximidad, puede encarecerlos; de tal forma que las economías de los hogares no puedan hacer frente a los mismos, lo que puede provocar un efecto rebote. Es decir, que aumenten los niveles de pobreza de los hogares. De ahí que las medidas arbitradas tienen obligatoriamente que complementarse con otras de carácter asistencial -siguiendo con los servicios de proximidad, por ejemplo, cheques a las familias, que complementen el coste de guarderías, geriátricos, etcétera o un mayor número de centros públicos-. Sin embargo, y aunque no referido en exclusiva a este tema, como ha denunciado el Consejo Económico y Social, España es uno de los países de su entorno que menos gasto destina a protección familiar 101. Este panorama formativo no es desconocido, ni novedoso; de ahí que las medidas de política de empleo deberían haber desplegado su componente anticipatorio y preventivo; de tal modo que, por un lado, hubiesen evitado los déficit formativos a fin de lograr la tan ansiada empleabilidad de los trabajadores, y, por otro, hubiesen favorecido la profesionalización de todos los puestos de trabajo. 5.2.3. Medidas de creación de empleo Por último, hay que aludir a las medidas de creación de empleo en cuanto que puedan servir a luchar contra la pobreza laboral. Hay que mencionar las siguientes. En primer lugar, todas aquellas, con las que suprimir, o cuando menos atenuar, las trabas burocráticas, financieras, fiscales, de Seguridad Social y formativas que para empleadores y autónomos tiene el establecimiento de la correspondiente actividad mercantil. 101 Políticas públicas para combatir la pobreza..., opus., cit., p. 176.
POBREZA Y POLÍTICA DE EMPLEO EN ESPAÑA 121 Como ya se ha apuntado, la pobreza laboral también afecta a estos colectivos102; y en muchos casos, de manera tan acusada que les condiciona, por supuesto, su subsistencia como titulares de la actividad y, desde luego, como personas. Esto es, tienen, ante la dificultad de hacer frente a los gastos, que darla por finalizada. Ello, en España, es especialmente preocupante debido a que nuestra falta de vocación emprendedora, en cualquiera de sus modalidades, conlleva que el primer fracaso sea el último. Por este motivo, hay que neutralizar esta consecuencia; y ahí es donde interviene, aunque no sólo ella, la política de empleo. Centrando la atención en las trabas económicas que, en definitiva, son las que comprometen la pobreza de los empresarios y autónomos, hay que partir de que los costes fiscales y de Seguridad Social unidos a la dificultad para obtener financiación hacen que la inversión requerida por la correspondiente actividad sea, en demasiados casos, enorme; siendo así, y salvo los supuestos, que los hay, de éxito, el titular de la actividad tendrá que obtener ingresos suficientes para sufragar los gastos y, además, para su vida personal. Ello es dificultoso, sobre todo, en los primeros momentos, lo que convierte, aunque no sólo por ello, este tipo de actividad en una opción secundaria en el modelo de ventaja comparativa. Es más, lo habitual es el emprendimiento por necesidad, es decir, como salida a la situación de desempleo - mayoritario durante la crisis-; y no como decisión de desarrollo profesional. Las medidas adoptadas en esta dirección han sido, de un lado, reducciones en la carga fiscal así como una escasa financiación pública, y, de otro, la conocida Tarifa Plana para autónomos en virtud de la cual éstos ven reducida sus cotizaciones a la Seguridad Social103. Indudablemente, puesto que estas medidas pretenden abaratar los costes, la suficiencia económica del titular de la actividad debe aumentar; otro tema, es si, en efecto, se consigue. De conformidad con los datos de pobreza de este colectivo, la respuesta parece que tiene que ser negativa. En segundo lugar, la histórica reivindicación de la reducción de los costes de Seguridad Social para las empresas. Para éstas, dicha reducción conllevaría la posibilidad de aumentar, al disminuir los costes laborales, los niveles de empleo. En España, hasta el momento y salvo en el supuesto de los incentivos a la contratación, no se ha puesto en funcionamiento esta medida. Probablemente por el efecto tan 102 los empresarios jóvenes tienen un riesgo de pobreza algo mayor que los empresarios mayores la situación social..., opus., cit., p. 121. 103 emprendimiento: ¿una salida del desempleo y/o un instrumento de prolongación de la vida activa El tratamiento del empleo de los trabajadores maduros por parte de los poderes públicos y de las políticas empresariales de recursos humanos, Ed. Laborum, 2016, pp. 235 a 237. E, igualmente, la ampliación temporal llevada a cabo con la Ley 6/2017, de 24 de octubre, de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo. Dicha ampliación, según el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, puede suponer un aumento del número de trabajadores autónomos que, en marzo de 2018, alcanzaba la cifra de 3.230.400 -meyss.es (14 de abril de 2018)-.
POBREZA EN LA OCUPACIÓN E INSTRUMENTOS DE REACCIÓN 122 pernicioso que tiene para las arcas públicas, en el supuesto de que no conllevase un aumento considerable de los cotizantes a la Seguridad Social. Es más, esa bajada de costes tendría, irremediablemente, que ser compensada con otros ingresos públicos. Desde las instancias comunitarias, se defiende, para dicha compensación, el aumento de los impuestos indirectos. En efecto, de aceptarse esta posición, los trabajadores se verían directamente afectados por tal subida impositiva, y la sufrirían, muy particularmente, los que tuvieran unas rentas más bajas. De esta forma, el riesgo de pobreza aumentaría considerablemente, por lo que no es la solución ideal. Junto a esta opción, existen las posturas que defienden que la bajada en las cotizaciones a la Seguridad Social no tiene que orientarse tanto, que también, a la posibilidad de creación de empleo como a la reducción de los índices de pobreza. Esto es, trasladar esa disminución de los costes laborales a los salarios netos de los trabajadores; así, muchos podrían salir de la pobreza. Tampoco está exenta de críticas esta posición. En un primer momento, quizás, los empleadores podrían redirigir tales cantidades; sin embargo, es casi seguro que, de conformidad con las más ortodoxas tendencias de vinculación de salario y productividad, con el tiempo, se empezaría a disminuir o, si se quiere, a no aumentar los salarios de los puestos, a juicio de la clase empresarial, menos productivos que, en líneas generales, son los de más bajo nivel y cualificación. Siendo así, la lucha contra la pobreza, con esta medida, tampoco se lograría. En tercer y último lugar, la actuación, mediante la política de empleo, sobre los yacimientos de empleo. Ello iría dirigido, como se ha visto en otro momento, primero, a la potenciación de los sectores con mayor proyección de futuro, y, después, a profesionalizar todas las capas de todos los sectores y subsectores. Con respecto a esto último, se dan por reproducidas las consideraciones vertidas con anterioridad; mientras que en relación con la potenciación, hay que llamar la atención sobre un curioso fenómeno, que acontece en nuestro país. El inmovilismo y la falta de voluntad por modificar el modelo productivo, con todo lo que ello significa. Prueba de este es la EEAE cuando, en su apartado dedicado a las profesiones con mayores posibilidades de empleo, se remite a las habituales -incluso haciendo mención a las que han dado nefastos resultados-; afortunadamente, se incide, igualmente, en todas las profesiones vinculadas con las tecnologías de la información y del conocimiento. 6. LA SUFICIENCIA ECONÓMICA COMO UNO DE LOS PRINCIPALES PRESUPUESTOS DE LA CALIDAD DEL PUESTO DE TRABAJO La solución a la precarización de la clase trabajadora pasa, ineluctablemente, por la adopción de las medidas necesarias garantizadoras de una inclusión activa.
POBREZA Y POLÍTICA DE EMPLEO EN ESPAÑA 123 Concepto muy ambicioso patrocinado a nivel comunitario104 y nacional105. Con este tipo de inclusión se debería garantizar unos ingresos económicos mínimos; el acceso a un empleo de calidad; el acceso a servicios de calidad (servicios sociales, educación, salud, vivienda) 106. Por tanto, forma parte de esta inclusión activa, la inserción laboral de calidad, la cual tiene una doble dimensión. Por un lado, la calidad en el empleo y, por otro, la calidad en el puesto de trabajo o empleo de calidad107. La calidad en el empleo significa, primero, garantizar la empleabilidad de los trabajadores siempre y en todo momento -incluidos los períodos transicionalesmediante una oferta formativa y de experiencia profesional constante y adaptada a las necesidades tanto del trabajador como del mercado de trabajo, es decir, un real aprendizaje a lo largo de la vida. Sólo así se asegurará que la posterior inserción y mantenimiento en el puesto de trabajo sea de calidad, a la par que los momentos de desempleo sean de la menor duración posible -evitándose, de esta manera, también, el paro de larga duración-. Mientras que la calidad en el puesto de trabajo, que debe tener como presupuesto ineludible la señalada inclusión de calidad, consiste en estabilidad contractual, suficiencia económica, formación, correctas y legales condiciones de trabajo, seguridad y salud, respeto a la dignidad y a los derechos de los trabajadores 104 De conformidad con las propuestas del Consejo de renovación de las Orientaciones de Empleo, Member States should develop and implement preventive and integrated strategies through the combination of the three strands of active inclusion: adequate income support, inclusive labour markets and access to quality services -COM (2017) 677 final de 22 noviembre de 2017-; pero se trata de una formulación, que era el núcleo duro de la Recomendación sobre la inclusión activa de las personas excluidas del mercado de trabajo de octubre de 2008. 105 Según el Plan Nacional de Acción para la Inclusión Social del Reino de España (2013-2016) -no en vigorel empleo es un pilar central de la inclusión y su opuesto, el desempleo, es uno de los elementos más asociados a la pobreza y exclusión social el acceso a un empleo de calidad constituye un factor decisivo para lograr una sociedad cohesionada para ello, establece tres macroobjetivos: a) impulsar la inclusión sociolaboral a través del empleo de las personas más vulnerables, b) garantizar un sistema de prestaciones que permitan apoyar económicamente a aquellas personas en situación de vulnerabilidad y reducir la pobreza infantil y c) garantizar la prestaciones de unos servicios básicos a toda la población enfocados de forma particular hacia los colectivos más desfavorecidos, especialmente el caso de servicios sociales, educación, sanidad, vivienda y sociedad de la información. Pero cuando se desciende a las medidas concretas para lograr tales objetivos, se descubre que, en su casi totalidad, se mueven en los mismos parámetros de siempre; sin casi ninguna novedad con respecto a las medidas estrictamente de política de empleo, con lo cual, este documento, tampoco realiza una conexión más acertada y oportuna entre pobreza y empleo. Pese a ello, hay que destacar, con el Consejo Económico y Social al menos en el caso español, [que] las políticas europeas han tenido la virtualidad de inducir al diseño de un plan o estrategia propia de ámbito nacional, que no existía con anterioridad en este ámbito de las políticas sociales p. 172. 106 Plan de Trabajo de la Red de Inclusión Social 2017-2020 -www.redinclusionsocial.es (24 de junio de 2018)-. 107 Sobre esta expresión así como sobre sus manifestaciones; véase, MORALES ORTEGA, J.M., Transiciones laborales y reformas del mercado de trabajo: su influencia sobre el empleo de jóvenes y mayores, Ed. Bomarzo, 2014, pp. 81 y ss.
POBREZA EN LA OCUPACIÓN E INSTRUMENTOS DE REACCIÓN 130 inadecuados. Nada se descubre al afirmar que durante la crisis, y probablemente también ahora, muchos hogares españoles han subsistido gracias, en todo o en parte, a la ayuda suministrada por los miembros jubilados de la familia -aunque no fuesen parte de la unidad familiar-. El otro campo de acción lo constituye la política de empleo. Pese a la innegable realidad de que la inclusión laboral no sustrae a los trabajadores de la pobreza, lo cierto es que sigue siendo el principal instrumento para asegurar unas rentas. Otro tema, como se ha intentado explicar a lo largo de estas páginas, es que dicha inclusión se realice en unos términos y con unos condicionantes, que son los verdaderos culpables de esa pobreza laboral. Y ahí es donde la política de empleo, en conjunción con otros ámbitos, tiene que desplegar todas sus armas para lograr una inserción laboral de calidad y, con ella, la salida de la pobreza o, simplemente, no caer en ella. La precariedad de nuestro mercado de trabajo y, posiblemente, su principal consecuencia que es la pobreza laboral, suponen, en el Siglo XXI, una realidad muy cercana a la conocida como Cuestión Social134. Sin llegar a tales extremos, lo cual es relativamente lógico, la situación vivida por gran parte de la actual clase trabajadora requiere de una intervención y de una actuación a todos los niveles -poderes públicos y agentes socialespues, de lo contrario, los cimientos del Estado Social y del Bienestar135 acabaran por resquebrajarse; y si no lo han hecho ya es por la resignación mostrada por los propios trabajadores, que están aceptado, pese a las dificultades, esta realidad -y una venidera, mucho más problemáticacomo si otra, no fuese posible. 134 Basta, a estos efectos, con acudir a la descripción del mercado de trabajo español realizada por el Plan Director por un Trabajo Digno 2018-2019-2020. 135 empleo es la base de cualquier política social y del mantenimiento de nuestro estado del bienestar