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La plaza de toros de Sevilla y los avatares políticos del siglo XIX: documentos inéditos sobre el intento de expropiación de la Plaza de Toros de Sevilla

Halcón, Fátima

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Re is a de Es ~dios Tau inos N° 1, Se i ll a, 1994, págs. 117-138 LA PLAZA DE TOROS DE SEVILLA Y LOS AVATARES POLIT!COS DEL SIGLO XIX: DOCUMENTOS INÉDITOS SOBRE EL INTENTO DE EXPROPIACIÓN DE I.A PLAZA DE TOROS DE SEVILLA .Fá ima Halcón Doc o a en His o ia del A e 1,- PRESENTACION as ci cuns ancias polí icas que se desa olla on en España a lo la go del siglo XIX, u ie on una g an epe cusión sob e los dis in os es amen os de la sociedad de aquel iempo. A es os a a a es no ue ajena la Real Maes anza de Caballe ía como ins i ución nobilia ia quedando e lejado en la ace a au ina que és a cul i aba. Como es ya conocido, la adición au ina se illana es aba asen ada desde iempo inmemo ial sob e la nobleza de la ciudad que omando como pun o de pa ida las co adías nobilia ias de la Edad Media se canaliza on en la Mode na a a és de las maes- anzas de caballe ía 1• La conexión de es as maes anzas con el 1 Sob e las Maes anzas de Caba ll e ía e : León y Manjón, Ped o: His o ial de ies as y dona i os, Se illa 1907; León y Manjón, Ped o: No icias pa a la his o ia de la !?ea/ Maes anza de Cahal/e ía de Se illa. Se i ll a, 1959; Tablan es, Ma qués de: Anales de la Real Plaza de To os de Se illa. 17 30 -1835, Se illa, 1917; Sal illo, Ma qués del: His1o ia nobilia ia espmlola, Mad id, 19 51; C uilles. Ma qués de: Las Ju11cio nes ecues es de la Real Maes anza de Caballe ía de Valencia, Valencia, 1890; Gil Do ega ay, J osé : Hi s o ia de las O denes de caba ll e ía y de las Condeco aciones espaií.nlas, Mad id, 1864; Pascual de Q uin o , Máximo: La nobleza de A a;::án His o ia de la Real Ma es anza de Caballe ía de Za agoza, Za agoza, 19 16; Lieh , Reinha d: Las Maes anz as de Caballe (a ( 16 70-1808). Con ibución a la his o ia social de la Nobleza 118 Fá ima Halcón mundo au ino se inició a a és del en enamien o imp escindible de la Nobleza pa a los asun os de la gue a . El o o como ani m al de g an po encia ísica, esis encia y b a u a e a, a es e in, el con incan e idóneo 2. Lo que en un p ime momen o ue un impe an e bélico, con el iempo, se ans o mó en una demos ación de la maña del caballe o an e el o o. Es as demos aciones solían ene luga en la plaza mayo de la ciudad. El pelig o que ep esen aban es as ies as condicionó la necesidad de cons ui un ecin o ce ado y pe manen e pa a es e in. La p ime a plaza de o os que se conoce ue cuad ilonga, pa ecida a un picade o. Pe o, a pa i del siglo XVIII, se ue con igu ando como un e dade o ci co siguiendo el ejemplo omano e omado po el descub imien o de las uinas de Pompeya y He culano y que, de o ma magis al, plasmó en la an igua plaza de o os de Mad id el a qui ec o i aliano Sache i 3• La elación en e la Maes anza se illana y las au o idades locales, aunque no pod íamos cali ica la ~o no idílica, ampoco se ca ac e izó po su con lic i idad. De hecho, el Cabildo de la ciudad le concedió el e eno pa a edi ica la plaza de o os de mampos e ía del cual omó posesión en Julio de 1737 4• Du an e el siglo XVIII la Maes anza o ganizó ies as de o os y cons uyó a sus expensas la mi ad de la plaza que podemos admi a hoy día, espwlola, Wieisbaden, 1981; Halcón, Fá ima: El pa imonio a ís ico de la Real Maes anza de Caballe ía de Se illa. Escul u a y pin u a, Se illa, 1987; Halcón, Fá i ma: La Plaza de To os de la Real Maes anza de Caballe ía de Se illa, Mad id, 1990; Sol ís Sánchez-A jona, An onio: Anales de la Real Plaza de To os de Se illa. 1836-1934, Se illa, 1992; A i as de Saa ed a, Inmac ul ada: La Real Maes anza de Caballe ía de C emada en el siglo XVl/I, G anada, 1988. 2 Ga cía-Baque o, An onio; Rome o de Solís, Ped o y Vázquez Pa lade, Ign ac i o: Se illa y Ja ies a de o os, Se ill a, 1994 [ 1980]. 3 Bone Co ea, An onio: ''La plaza de o os de Valladol id" en Bole ín Semina io de Es udios de A e y A queología, Va ll adoli d, 1975. 4 Ve Ha lc ón, 1991; Tablan es. 1929; Cossío, 1988 y To o Buiza, 1947. 119 la Plaza de To os de Se illa y los a a a es polí icos del siglo XIX hipo ecando odos sus bienes y, po an o, co iendo un iesgo inaudi o y sin p eceden es, eniendo en cuen a que la inalidad de la hipo eca e a inancia el p oyec o de un edi icio des inado a celeb a ies as au inas. Fig. nº 35.-Aníbal González: P oyec o de la achada p i nc ipal de la ac ual casa de la Real Maes anza de Caba ll e ía de Se illa, A chi o de la R.M.C.S. (Apud.: Halcón, 1990: 208). La llegada del siglo XIX supuso un cambio sus ancial en las elaciones de es a ins i ución con las co po aciones locales y p o inciales, consecuencia de la si uación polí ica que conmocionó a España desde los p ime os años de aquella cen u ia. Es as al e aciones a ec a on an o a la o ganización de las ies as, que ue on suspendidas en más de una ocasión, como a la p opiedad 120 Fá ima Halcón más p eciada que enía la Maes anza: su plaza de o os. T es acon ecimien os polí icos de g an en e gadu a dis o siona on el de eni de la Co po ación: la in asión ancesa con la consiguien- e imposición de José I; la desamo ización de Madoz en 1855 que, as la abolición de los egímenes seño iales, sup imía las ó denes mili a es a ec ando di ec amen e a la Real Maes anza po la p e ensión de con isca sus bienes; y inalmen e, la p oclama- ción de la República en 1873 que p o ocó una g an c isis in e na obligándola a ans o ma se en sociedad ci il 5. Los documen os inédi os que aemos a colación es án e e idos básicamen e a la la ga y penosa polémica que se io obligada a sos ene la Maes anza, a pa i de la segunda mi ad del siglo, con las au o idades ci iles que p e endie on enajena la Plaza de To os y p opiedades adyacen es como consecuencia de la polí ica desamo izado a e i alizada a pa i de la p oclamación de la República. No obs an e,' los con lic os se inicia on en 1835 as la p omulgación de un dec e o que a ec aba a los ayun amienc os nacionales donde se dispon a, en e o as cosas, que la p esidencia de odos los ac os públicos, incluso los de ca ác e es i o, uesen p i a i os de la au o idad local. La Maes anza in en ó hace ale sus de echos a es e espec o, eje ci ados g acias a los p i ilegios concedidos po ~l ey Felipe V, en 1730, apoyándose en sus p opias O denanzas y en el hecho de la p io idad absolu a del Mona ca del cual el Tenien e de la Maes- anza e a su ep esen an e y, como al, p esidía los es ejos en la Plaza. Es os a gumen os ue on expues os en ano pues o-que, a pa i de la p ima e a de 1836, sabemos que el Ayun amien o p esidía las co idas de o os. 5 Come ll as, José L ui s: His o ia b e e de España con empo ánea, Mad id, 1989. 121 la Plaza de To os de Se illa y los aVa a es polí icos del siglo XIX A pa i de 1855, y as el·dec e o de Madoz, comienza un la go y con lic i o pe íodo que no inaliza ía has a 1875 con el econocimien o de la Maes anza como una sociedad ci il 6. El Es- ado a ó de ap opia se de los bienes de la ins i- ución acogiéndose a los a ículos 32 y 33 de la Ley p omulgada po el minis o a iba mencio- nado. Es as no mas es a- blecían que el Gobie no Ci il enía que hace se ca go de los bienes, censos, o os y demás p opiedades eclesiás icas y de las ó denes mili a- es. La Ley se dic ó el 31 de mayo y, el 18 de junio, el Gobie no Ci il en ió un o icio o denan- do la en ega de una elación de bienes de la Co po ación. La ac i ud del Gobie no Ci il es- pondía a un in o me Fig. n' 36.- Re a o de don Ped o Rod íguez de la Bo b9lla (Fo . de O onoz. Apud.: Be nal, 1981: Vlll , 36 ). emi ido po la Comisión de Ven as de Bienes Nacionales, que ha sido ansc i o pa a la publicación en la Secci<?n de Documen os 6 Temine, E. B ode , A. y Chas agne e , G.: His o ia de Espwia Con empo ánea, Mad id, 19 82. 122 Fá ima Halcón de es a Re is a de Es udios Tau inos y aquí, en consecuencia, damos anexo. Según el p esen e Documen o las p opiedades de la Maes anza pe enecían a manos mue as al conside a sus p opie- dades como amo izadas po no expe imen a mo imien os y necesi a un acue do de odos sus miemb os pa a cualquie ansacción. Los in o mes, comunicaciones y ó denes que se c uza on en e la Maes anza y las dis in as au o idades du an e los es años que du ó la polémica, inaliza on con una Real O den, emi ida en ab il de 1858, as la llegada del Pa ido Conse ado al pode , median e la cual se decla ó que los bienes de la ins i u- cion es aban exen os de la Desamo ización de 1855. Es a dispu a ale ó a los maes an es sob e las p e ensiones de los dis in os o ganismos hipalenses, cuya aspi ación e a hace se con el con ol de la Plaza de To os. Los años de paz de la Co po ación du a ían has a la caída de Isabel II, empeo ándose conside ablemen e con la llegada de la República en 1873 7• Una de las p ime as leyes epublicanas ue la abolición de las ó denes mili a es y las maes anzas, lo que suponía, en el caso de la se illana, la pé dida de sus p opiedades. La de ensa de és as ue enca gada al le ado don Ped o Rod íguez de la Bo bolla, quién emi ió un po meno izado in o me, en a izan- do las i udes de la ins i ución y elabo ó un eglamen o pa a egi la como asociación ci il en un in en o de adap a las O de- nanzas de la Maes anza a la nue a si uación polí ica p oducida en España (Fig. nº 36). La consecuencia de es a de ensa ue la ap obación del dic amen po pa e del p esiden e del Pode Ejecu i o con lo cual la ins i ución pasó a se asociación lib e quedándose no sólo con 7 Ca , Raymond: Espmia 1800-1975, Mad id, 1988. 123 La Plaza de To os de Se illa y los a a a es polí icos del siglo XIX la p opiedad de la Plaza de To os sino, ambién, con la o ganjza- ción de los es ejos au inos de Se illa. Fi g. nº 37.- P ó omo de o o en el in e i o de la Pu e a del P ínc ipe de la pl aza de o os de La R ea l Maes an za de Caballe ía de Se illa, 1754 (Apud.: Hal c ón , 1990: 85 ). Las consecuencias que se hubie an de i ado de habe se lle ado a e ec o la con iscación de los bienes de la Maes anza pod íamos cali ica las de ca as ó icas pa a cualquie a icionado a las ies as au inas. Debido a que e a la única ins i ución en la ciudad que man enía es a adición cabe supone que, con su desapa ición, se hubie a p oducido un g a e queb an o. Hay que ene p esen e que, si bien en aquel en onces exis ían ya lo que hoy se conocen como emp esa ios au inos, no es menos cie o 124 Fá ima H alcón que el olumen económico que se mo ía en o no a las ies as de o os no e a, ni emo amen e, compa able a lo que hoy en día ep esen a. Es deci , no pod ía a i ma se que uese un negocio en able. A es o hay que añadi además que, una e:l subas ada la plaza de o os, su nue o p opie a io pod ía dispone de ella pa a la inalidad que c eye a opo una que no end ía po qué se necesa iamen e au ina. Es más, suponiendo que dicho p opie a io pudie a se "emp esa io au ino" hay que con empla el g a oso capí ulo de conse ación y cons ucción pe manen e del edi icio que co ía a ca go de la ins i ución. Luego es di ícil imagina que, en aquellos años del Diecinue e y eniendo en la memo ia el is e des ino que han .co ido innume ables edi icios exp opiados, an e el desdén de las au o idades desamo izado as (léase con en o del Ca men, iglesia de San Miguel, con en o de San F ancisco e c .. ... ), la Plaza de To os hubie a cons i uido una excepción. y hubie a llegado al siglo XX incólume y acogiendo la ac i idad pa a la que es aba des inada. 125 La Plaza de To os de Se illa y los a a a es polí icos del siglo XIX ARMCS: ARCHIVO DE LA REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA DE SEVILLA. DOCUMENTO Nº 1 ARMCS. ARCHIVO HISTÓRICO. TOMO XXIII. DESAMORTIZACIÓN DICTAMEN DE LA COMISIÓN DE VENTAS. «Seño Gobe nado : las azones con que la Real Maes- anza de Caballe ía de Se illa p e ende sus ae sus bienes a los e ec os de la ley del 1 de Mayo e ins ucciones consiguien es son en su mayo pa e ex añas a la ma e ia de que se a an. La comunicación sob e la cual e sa es e in o me, pa ece agmen o · de amena y en e enida lec u a, más bien que solici ud di igida a una au o idad pa a sos ene un de echo eal e iluso io. Nada impo a, en e ec o, esa emo a an iguedad que la Real Maes anza se a ibuye jus amen e po que la ley de 1 de Mayo sabía en es o como en odo, no admi e en e los mo i os de excepción la edad · de las Co po aciones, an iguos son los Cabildos Ca ed ales, an iguos los Ayun amien os, an iguos los monas e ios y oda ía más an iguo el Es ado, pe o es o no obs a pa a que las p opiedades de odos es os cue pos hayan sido des inadas po la ci ada ley a una enajenación i emisible. Queda pues demos ado, que la cues ión de an iguedad es un ecu so ha o débil con el cual no debió habe se ocupado ni un momen o la supe io a ención de V.S. En igual caso se halla el la go ela o que hace la Real Maes anza de sus se icios en el a e de la equi ación pa a el cual, según pa ece, ue ins i uída. La Comisión ha leído con sumo in e és lo que la Real Maes anza dice a es e espec o pe o iene el disgus o de no pode lo ap ecia en lo más mínimo. Los p i ilegios que la Real Maes anza epo ó de sus p og esos ecues es, en épocas que elizmen e pasa on pa a no ol e , son o os an os a gumen os que no pueden menos que 132 Fá ima Halcón en el si io del Ba a illo, ex amu os de la ciudad, donde a la ez se ejecu aban las co idas de o os, pa a lo que llegó a ob ene pe miso de la Co ona, has a el núme o de ein icua o al año. G ande el genio se illano y ele adas siemp e sus mi as, no sa is izo a es e ilus e Cue po aquella localidad po más que uese adecuada a su obje o y no hubie a en el eino o a mejo . Reco - dando que los pueblos an iguos e igie on sun uosos an i ea os pa a las luchas y espec áculos, solici ó y ob u o del Ayun amien o en el año 1737, la cesión del e eno necesa io, en el mismo si io y emp endió la cons ucción de una g an plaza, oda de áb ica, compues a de dos cue pos, o mando el p ime o, un g adillaje de pied a, y el segundo una gale ía de a cos sob e columnas de má mol y g adas de lad illo, con azo eas ex e io es descansando sob e bó edas y cubie a con a madu as de made a y eja, habiendo e minado ha pocos años, la se cción de balcones que caen sob e los chique os y es ándole an sólo dos ozos la e ales a ella, pa a ce a comple amen e el cue po supe io . Aún sin conclui la ex ensión del ci co, la solidez y iqueza de la áb ica, la se enidad y belleza de las o mas y sus p opo cionadas disposiciones le dan el aspec o y magni icencia que eque ía, en una población que encie a an no ables monumen os. En él se han ejecu ado sus eje cicios y sus ies as además las co idas de o os y las exposiciones de caballos, dedicando los endimien os, casi siemp e escasos, con o as can idades, suplidas po los caballe os maes an es a la cons ucción de la plaza, a los gas os de los es ejos con que celeb aba los aus os sucesos nacionales, a soco os pa a los pob es y a dona i os pa a el Es ado en e los cuales son dignos de menciona se el de diez mil du os que dió a la Jun a Cen al pa a de ende , a p incipios de es e siglo, la independencia de la Pa ia y el de ein icua o cañones ayados, 133 La Plaza de To os de Se iíla y los a a a es polí icos de/ siglo XIX con odo lo que su inmedia o se icio eque ía que acili ó en 1860 pa a la gue a de A/ ica. -Des inado, pues, es e cue po pu a y exclusi amen e a un obje o an impo an e y que en nada se opone a la mo al y a las buenas cos umb es, como lo es el del/omen o de la c ía caballa y del a e de la equi ación, ninguna di icul ad puede habe en que con inúe, si bien con el ca ác e en lo sucesi o de una asociación pa icula pa a lo cual conceden amp lias acul ades el a ículo 17 de la Cons i ución y el Dec e o Ley de 20 de No iemb e de 1868, según se econoce exp esamen e en la exposición de mo i os que p ecede al Dec e o de 9 de Ma zo del p esen e año; hallandose en ac i ud sus indi iduos de de e mina lo así desde luego, sin agua da las medidas a que alude el a ículo 2 de es e úl imo, y de pone lo en conocimien o de la au o idad con emisión al egla- men o po que haya de egi se, con o me a lo dispues o en el mismo ci ado a ículo del Dec e o Ley y no habiendo necesidad de agua da las po que en nada han de a ec a le ni con espec o a su o ganización y especial mane a de se ni con elación a sus bienes. -En cuan o a su o ganización po que, sup imidos hace mucho iempo el ue o de los maes an es y la au o idad que eje cían en las ies as públicas, nada iene que dispone el Gobie no ace ca de es o y la asociación puede con inua igién- dose po sus Es a u os, sin más modi icación que la de exclui cuan o se e ie e a aquellos ex emos así como a la pe sona Real que había de ene a su cabeza quedando e undidos en un solo ca go, el de P esiden e y los de He mano Mayo y su Tenien e. -Con espec o a sus bienes, po que aún suje ándose a las leyes comunes sob e las Co po aciones, como se decla a en a ículo 5 de dicho Dec e o Ley los de la Maes anza no pueden su i a iación po es a ci cunsc i os a la plaza de o os, sus cuad as, casas adosadas, almacenes y dependencias, lab adas 134 Fá ima Halc ón odo po ella misma, con sus p opios ondos y pa a su p opio se icio o adqui ido en una misma pa e de igual mane a y jamás po í ulo luc a i o; lo cual cons i uye en pode de la Co po ación una p opiedad lib e que posee á y de la que pod á dispone del mismo modo que has a aquí lo ha hecho con su ca ác e o icial con inuando en adelan e como asociación pa icula y la azón es muy ob ia. -P ohibida a las co po aciones, po las an iguas leyes del eino, la adquisición de bienes inmuebles (Ley 17, a . 5 L. 1 de la N.R.) es e no enía luga sino median e Real P i ilegio el cual es sabido, con enía siemp e la cláusula de no pode enaje- na los sin o a eal licencia. Pues bien, la Maes anza de Se illa que nunca u o p i ilegio.pa a amo iza y sí solo pa a p ac ica eje cicios ecues es y da co idas de o os en luga adecuado y dispues o pa a ella misma, jamás ha adqui ido incas ús icas ni u banas apa e de las exp esadas an e io men e, ni ha enido más que la plaza que le an ó p ime o de made a y después de ma e ial, con odos los acceso ios indispensables pa a las co idas de o os o pa a o a clase de ies as, siemp e en se icio p opio y lle ando los ines de su ins i ución. Po eso no necesi ó Real P i ilegio de amo ización pa a edi ica dicha plaza y po eso ambién no ha necesi ado licencia pa a enajena cuando había menes e , ondos pa a a enciones u gen es e inaplazables, algunas de esas casas y almacenes adosados a la plaza y del se icio de la misma. Tampoco ocu ió a nadie exigi le, ni ella lo demandó el adqui i de nue o po comp a, alguno de esos locales, cuando mejo aba su si uación, ni el Fisco pidió nunca, en ales casos, más que la alcábala p escindiendo del quince po cien o de amo ización impues o po Real Cédula de 24 de Agos o d~ 1795 a las adquisiciones que hicie on las manos mue as, no obs an e habe enido luga aquellas mucho iempo después. La 135 La Plaza de To os de Se illa y los a a a es polí icos del siglo XIX Hacienda Pública comp endía que ca eciendo la Maes anza de p i ilegio pa a amo iza , no podía posee más bienes inmuebles que las pe enencias o acceso ias de odas clases de la plaza de o os, de que a eces se p i aba, po necesidad, endiéndolas las poseía en el concep o de amo izadas. De ahí es ambién que asin ió a la comp a de una de esas casas acceso ias e i icada en 1842, cuando egía la ley de 11 de Oc ub e, de 1820, que p ohibía en absolu o la adquisición de inmuebles po co po aciones, dedu~ ciendo de odo, que el Es ado no conside ó nunca la plaza de o os y cuad as y almacenes acceso ios como una p opiedad amo izada en pode de la Maes anza, ni a es e cue po como una mano mue a, pues que le e a líci o ende lib emen e, y sus adquisiciones aún después de es ablecida la ley de 1820, se conc e a on a las dependencias de aquel edi icio des inado al obje o de su undación. -Con i mada luego y ele ado a ju isp udencia la doc ina de que no deben conside a se amo izados los bienes de co po aciones, cuando és as puedan dispone lib emen e de ellos , po di e sas decisiones del Consejo de Es ado y del T ibunal Sup emo en e o as el Real Dec e o sen encia 23 de No iemb e de 1865, dic ado en plei o con encioso a ins ancia de la Co adía de la San ísima T inidad, es ablecida en A e, p o incia de Na a a; el de 3 de Feb e o de 1866 ecaído en o o a ins ancia de la Adminis ación con a la O den Te ce a de San F ancisco de Mad id y la sen encia en casación de 11 de Ma zo de 1870 publicada en la Gace a de 1 de Julio del mismo año, cualquie a que uesen las in e p e aciones que an es se die an a las leyes desamo izado as, en es e pun o es incues ionable hoy, que no se conside an suje os a ellas, po no ene el ca ác e de amo iza- dos, los bienes de las co po aciones cuando es an en su lib e disposición. Y como no cabe la meno duda de que la Maes anza ha podido dispone y de hecho ha dispues o de esa p opiedad, en 136 Fá ima Halcón la pa e que le ha con enido, se deduce lógicamen e que no es á la misma comp endida en las leyes de desamo ización. Pa a supone lo con a io se ía p eciso hace es as co po aciones de peo condición que o as sociedades que pe siguen ines . de más o menos impo ancia. Los Bancos y o os es ablecimien os de c édi o, los a eneos, liceos, academias y o os ins i u os cien í icos o li e a ios, los cen os, casinos, y demás sociedades de ec eo ¿no pueden lab a o adqui i ocales a p opósi o pa a su se icio, que pe enecen a la Co po ación, aunque apa ezcan insc i os a nomb e de sus p esiden es o di ec o es? ¿se es iman, po en u a, comp endidas esas incas en las leyes de desamo ización? ¿se epu an manos mue as dichas asociaciones po no ansmi i se la p opiedad a los he ede os de los que las o ma on y sí a los indi iduos que se suceden en ellas como los maes an es po admisión o ecibimien o según sus es a u os? Segu amen e nó, en p ime luga po que es a p opiedad no oma el ca ác e inalienable que es el que de e mina la amo ización y en segundo luga po limi a se a lo necesa io pa a el se icio de asociaciones que aunque pe manen es pueden disol e se po sí mismas. Pues bien, la p opiedad de la Maes an- za de Se illa, lib e po su o igen y na u aleza y educida a lo que exige el in de su c eación no puede a ia de condiciones po que a íen las del Cue po a cuyos indi iduos pe enezca, con al de que es e subsis e». Se illa, 24 de Junio de 1873. Ped o Rod íguez de la Bo bolla. 137 La Plaza de To os de Se illa y los a a a es polí icos del siglo XIX BIBLIOGRAFIA A i as de Saa ed a, Inmaculada, 1988: La Real Maes anza de Caballe ía de G anada en el siglo XVIII, G anada. Bone Co ea, An onio, 1975: "La plaza de o os de Valladolid" en Bole ín Semina io de Es udios de A e y A queología, Valladolid. Ca , Raymond, 1988: España 1800-1975, Mad id. Comellas, José Luis, 1989: His o ia b e e de España con empo- ánea, Mad id. C uille s, Ma qués de, 1890: Las unciones ecues es de la Real Maes anza de Caballe ía de Valencia, Valencia. 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